PUERTO RICO

EL NUEVO DÍA
LU N ES, 7 DE O CT U B R E DE 2013
4
H OY
BENJAMÍN TORRES GOTAY : p u e r to r i co h oy@ e l n u evo d i a .co m
LEONOR MULERO : p u e r to r i co h oy@ e l n u evo d i a .co m
E D I TO R ES
• El Manual Diag-
nóstico y Estadístico
de los Trastornos
Mentales es un libro
de texto que confec-
ciona la Asociación
Americana de Psi-
q u i at r í a .
• La obra recopila y
enumera los sínto-
mas de los diversos
trastornos mentales.
Los clasifica y ofrece
descripciones de las
distintas categorías.
• El libro es utilizado
para el diagnóstico,
estudio e intercam-
bio de información y
el tratamiento de los
distintos trastornos
m e n ta les .
¿QUÉES
ELDSM-5?
POR MARGA PARÉS ARROYO
Mpares@elnuevodia.com
TRAS CASI 20 años sin haberse revi-
sado, el manual más importante del
campo de la siquiatría se atemperó a los
cambios de las últimas dos décadas, in-
troduciendo una serie de nuevos diag-
nósticos de salud mental.
Esto abre la puerta para que quienes
padezcan algunas de estas nuevas con-
diciones reciban tratamiento, medica-
mentos y hasta puedan estar cubiertos
por planes médicos.
En esencia, las reglas son otras, los
protagonistas cambiaron y el panorama
general se modificó. Es la transforma-
ción más radical del Manual Diagnóstico
y Estadístico de los Trastornos Mentales
(DSM, siglas en inglés).
La primera publicación del volumi-
noso texto -usado por siquiatras y psi-
cólogos para evaluar, diagnosticar y
buscarle el tratamiento adecuado a pa-
cientes de condiciones de salud mental-
data del 1952. Desde entonces, todas las
revisiones de “la biblia de la psiquiatría”
no han estado exentas de controversias.
Pero la polémica ha sido mayor con el
DSM-5 desde su publicación y divul-
gación el pasado 18 de mayo, especial-
mente por los nuevos diagnósticos.
Si su hijo, por ejemplo, tiene rabietas
más de tres veces a la semana durante
un año, podría ser diagnosticado con
Trastorno de Desregulación Disruptiva
del Estado de Ánimo. ¿Conoce a alguien
que sufra de ataques de glotonería? Po-
dría sufrir del Trastorno de Atracón
(“binge eating”). ¿Tiene algún familiar o
vecino que acumula cosas de forma
compulsiva? Podría tener el Trastorno
de Acumulación (“hoarding ”). ¿Conoce
a alguien que se pellizque la piel hasta
sangrar? Pues sepa que podría estar su-
friendo del Trastorno de Excoriación
(“skin picking”).
Además, el DSM-5 altera la forma
misma de evaluar al paciente.
“Son cambios bien dramáticos, cam-
bios en los criterios de diagnósticos de
casi todos los trastornos”, admitió el
doctor Alfonso Martínez Taboas, pa-
sado presidente de la Asociación de Psi-
cología de Puerto Rico.
El nuevo texto propone otra forma de
evaluación al eliminar el “sistema de
axis o ejes” al hacer el diagnóstico.
Según Martínez Taboas, mientras an-
tes se medían varios criterios (diagnós-
tico clínico, trastorno de la persona-
lidad o retardo mental, condición mé-
dica o física relevante y situaciones es-
tresantes en el último año) ahora solo se
evalúa cómo la enfermedad obstaculiza
el funcionamiento normal de la per-
sona. “A muchas personas esto no les ha
gustado porque entienden que se van a
fijar mucho en los síntomas y aban-
donar otras áreas psicosociales”, dijo el
sicólogo clínico, profesor en la Univer-
sidad Carlos Albizu.
O POS I C I Ó N
A nivel nacional, la incomodidad con
estos cambios ha provocado que en-
tidades de suma importancia en el cam-
po de la siquiatría cuestionen su va-
lidez, incluso capítulos dentro de la
misma Asociación Americana de Si-
quiatría, entidad creadora de los DSM.
Entre sus opositores también se en-
cuentra el doctor Allen Frances, exdi-
rector del Departamento de Psiquiatría
de la Escuela de Medicina de la Uni-
versidad de Duke y actual profesor
emérito de esa universidad, quien se
considera el arquitecto del DSM-IV al
haber liderado el grupo de trabajo.
Según Frances, el nuevo manual de
psiquiatría abre la posibilidad de que
millones de personas sean diagnosti-
cadas con un trastorno mental y, con-
secuentemente, sean medicados y se
enfrenten a un estigma social que real-
mente no necesitan.
“El DSM-5 podría crear millones de
nuevos mal identificados pacientes ‘fal -
sos positivos’, habría excesivos trata-
mientos masivos con medicaciones in-
necesarias, caras y, a menudo, dañinas”,
dijo Frances en un artículo.
Otra personalidad destacada de la psi-
quiatría que ha mostrado reservas hacia
el DSM-5 lo es el doctor Thomas Insel,
director del Instituto Nacional de la Sa-
lud Mental (NIMH, siglas en inglés),
quien manifestó que el documento en
cuestión carecía de validez y que las
investigaciones del NIMH se alejarían
N U E VOS
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M E N TA L ES
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