TÉCNICA DE ARBITRAJE

Pablo Permuy
Departamento de Formación CTA


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PROGRAMA

1.- Concepto de Árbitro y Arbitraje

1.1.- Funciones

1.2.- El árbitro y su dimensión: Árbitro – Deportista

1.3.- Entrenamiento

1.4.- Aspectos psíquicos:
- El entorno
- Motivaciones

2.- El árbitro en la competición

2.1.- Situación
2.1.1.- Definición y consideraciones
2.1.2.- Principios fundamentales

2.2.- Desplazamientos
2.2.1.- Definición y consideraciones
2.2.2.- Principios fundamentales

2.3.- Gestoforma
2.3.1.- Principios fundamentales: El mensaje como elemento de
comunicación
2.3.2.- Gestos “Oficiales”
2.3.3.- Importancia del gesto en diferentes momentos del partido
2.3.4.- El silbato

2.4.- Funciones y reparto de responsabilidades
2.4.1.- Equipo arbitral
2.4.2.- Árbitro Central: Zonas de percepción y decisión
2.4.3.- Árbitro de Portería: Zonas de percepción y decisión
2.4.4.- Zonas de ocupación especiales
2.4.5.- Observaciones comunes

2.5.- Estrategia
2.5.1.- Atención y Concentración
2.5.2.- Percepción: Estrategias de búsqueda visual
2.5.3.- Toma de decisiones: Aprendizaje y optimización
2.5.4.- Errores y mejora
2.5.5.- Control de partido
2.5.6.- Auto evaluación

3.- Bibliografía


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1.- Concepto de Árbitro y Arbitraje


Aquí se pretende avanzar sobre cuál sería el origen del concepto de árbitro y
arbitraje, a la vez que incidiremos en reflejar algunos elementos que repercuten a la hora de
definir dichos conceptos, centrándonos en el deporte del balonmano ya que hay que tener
presentes una serie de factores que condicionarán su práctica. Podríamos hacer una
clasificación según la cual el arbitraje del Balonmano dependería de los siguientes aspectos:

1. El grado de participación en el juego

La posibilidad del árbitro de balonmano de interferir sobre las acciones del juego es
mucho más activa, debido a que el número de reglas y actitudes técnicas por parte de los
participantes, hace que el árbitro tenga que intervenir constantemente, ya sea pitando las
acciones punibles que producen ventaja ilegal o bien diferenciando aquellas acciones
posiblemente punibles que al no producir ventaja evitarían interrumpir el juego de manera
constante, desluciéndose la estética propia de este deporte. Aún así el nivel de intervención
es elevado y, por lo tanto, las decisiones del árbitro son valoradas con cierta frecuencia
durante el encuentro.

2. La naturaleza del juego

En el balonmano existe por su propia realidad una concentración de actitudes y
comportamientos de jugadores, entrenadores, federativos, espectadores, oficiales de mesa,
etc., que provocan un mayor grado de comunicabilidad entre ellos. Las propias
características del juego hacen que el árbitro mantenga durante el desarrollo del partido un
elevado índice de relación y comunicación entre todos ellos, lo que exige estar preparado en
el ámbito de las relaciones humanas y no sólo en lo reglamentario desde el punto de vista
técnico.

Así, por ejemplo, hay que observar que en este juego deportivo los jugadores
realizan su actividad en un espacio muy limitado que produce el acercamiento y contacto
corporal, por lo que el árbitro debe analizar en muchos casos la intencionalidad y si se
respeta el espíritu del reglamento. Hay que tener en cuenta que el balonmano es un juego
con contactos, donde la interpretación del árbitro es importante. Igualmente la cercanía entre
los participantes provoca que se den situaciones de tensión creadas por protestas, gestos y
conductas que rompen el fair-play, originándose lo que podríamos denominar "arbitraje
preventivo", como instrumento de control del partido, tanto a través del uso del silbato como
por medio de los gestos o el lenguaje.

3. El margen de subjetividad

El árbitro decide en un primer momento sobre un conjunto de principios objetivos,
pero la propia ley del juego, su forma de practicarlo, la dinámica que genera, permite un alto
grado de subjetividad que dependerá del movimiento, de los gestos, de las posiciones de los
jugadores, de la comunicabilidad con los compañeros (árbitro y auxiliares de mesa, de las
limitaciones espaciales dentro del rectángulo de juego (área de portería, zona de golpe
franco, etc.) y del nivel de competición en la que se participa. Todo ello hace que el arbitraje
tenga un gran componente subjetivo.

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4. La proximidad del público

Constituye un factor relevante en las decisiones arbitrales. No sólo el mayor o menor
número de espectadores, sino la proximidad o lejanía de estos agentes pasivos del deporte
condiciona la práctica arbitral, tanto en terrenos de juego repletos de espectadores como en
el balonmano base, en donde, a veces, la cercanía se refleja en la asistencia de 2, 3 ó 20
espectadores.

Hoy está claramente probado qué tipo de presiones pueden recibir los árbitros de los
espectadores, tanto del fanático como del simple seguidor, o del padre espectador que desea
que su hijo sea el mejor. El árbitro debe estar preparado ante las continuas protestas que
pueden acabar haciendo mella en su manera de comportarse arbitralmente.

5. La comprensividad del juego por los protagonistas

El balonmano debido a la complejidad de sus reglas provoca que tanto el público
como los jugadores y entrenadores no comprendan muchas veces aspectos básicos del
reglamento. Este hecho produce en determinadas ocasiones situaciones de tensión que el
árbitro debe controlar.

6. La trascendencia social

La importancia del balonmano en determinadas zonas geográficas de ámbito
internacional, estatal, regional, provincial y local condiciona la labor arbitral. El entorno no
es el mismo, en España, a la hora de arbitrar en una ciudad u otra, lo mismo que existe gran
diferencia según el país de que se trate, ya que el balonmano no tiene la misma repercusión
social en zonas tan diferentes.

7. Lo importante es ganar

Lo importante es ganar como sea. El nivel de competitividad es tan alto que hace que
el balonmano pierda su razón deportiva y la falta de espíritu deportivo por parte de algunos
participantes perturba la labor arbitral. Los entrenadores suelen utilizar diversas formas de
presión sobre el árbitro con el fin de obtener ventaja. Expresiones usuales de los
entrenadores como "hay que protestar porque sino no sacamos ventaja", "busco que me
sancionen disciplinariamente para desestabilizar el encuentro", etc., suelen utilizarse de
ordinario.

8. El clima de emotividad

El clima y la tensión generados antes y después de los partidos no sólo por los
medios de comunicación sino por los dirigentes, espectadores, etc., pueden producir sobre el
acto del arbitraje una influencia negativa.

9. La incertidumbre del resultado y el tiempo de juego

El factor tiempo en interacción con el resultado de cada equipo hace que los árbitros
se vean inmersos en situaciones de presión. El árbitro es consciente de que una decisión
suya al final de un encuentro puede ser clave, por lo que debe aislarse de todo elemento de
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presión. Así, por ejemplo, es muy normal ver a árbitros en las últimas fases del partido
mirando el marcador y la diferencia de goles.

10. El trabajo de colaboración con los compañeros árbitros

En balonmano por lo general el equipo arbitral está formado por dos árbitros en el
terreno de juego, más los auxiliares de mesa, y, a veces, en encuentros internacionales y de
elite por un delegado. La colaboración de este equipo es indispensable. Cuando la labor de
equipo no es la deseable, el arbitraje provoca un efecto negativo en el juego. Algunas de las
principales causas que pueden perjudicar al arbitraje de balonmano son: la falta de apoyo
mutuo, la evasión de responsabilidad de una de las partes, la falta de acuerdo en el reparto
de trabajo y la invasión de una de las partes en el terreno del otro.

La realidad arbitral se nos presenta bifronte: por un lado está la consideración del
árbitro como persona y por otro, su consideración como ser social que debe responder ante
un colectivo. En el primer caso, contamos con un individuo que responde desde su propia
personalidad y carácter, mostrando orden y equilibrio. En el segundo caso, debe conocer el
entorno deportivo en el que se inserta su labor, a sabiendas de que su trabajo debe
desarrollarse contando no sólo con sus compañeros sino también con todo el contexto socio-
deportivo (niveles de juego, trascendencia de la competición, clima social, etc.).

Con todo ello hemos observado el grado de dificultad que repercute en el arbitraje
pero a su vez han quedado reflejados los conocimientos, habilidades, destrezas que un
árbitro debe tener en cuenta para su actividad y en especial en sus fases de formación.

En posteriores apartados iremos ofreciendo diversos nuevos aspectos que nos ayuden
a comprender de una manera explícita sus contenidos y aplicaciones en el ámbito deportivo
y la propia dinámica dentro del juego.

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1.1.- Funciones

La misión del árbitro debe ser…


Y, por lo tanto, en virtud de ello…




Es decir, que el árbitro lo que hace es





Pero…



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La respuesta… el árbitro es el de ser…





El árbitro no puede estar continuamente "sancionando"; debe buscar
que el juego se desarrolle de forma fluida, es decir debe ser un




Y para ello, debe "castigar", a aquél que utilice métodos ilícitos dentro
del juego, es decir, a aquél que abandone el espíritu deportivo para
favorecer sus intereses. Por esto mismo, también debe de ser el…











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Ante intereses contrapuestos es necesario un elemento regulador…



El árbitro para desarrollar su labor deberá:

1 Conocer el juego de balonmano

2 Poseer una adecuada condición física

3 Mantener la concentración

4 Tener flexibilidad para adaptarse al desarrollo del partido

5 Funcionar como un equipo

6 Adoptar una adecuada posición en el terreno de juego

7 Tener una adecuada división de funciones entre los dos árbitros

En los apartados siguientes iremos analizando estos diferentes aspectos a tener en
cuenta.

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1.2.- El árbitro y su dimensión: Árbitro – Deportista

El árbitro, en sentido estricto, no practica el deporte del balonmano si por tal se
entiende únicamente la actividad de quienes despliegan sus dotes ofensivas o defensivas en
un terreno de juego; bajo tan estricto prisma, tendrían razón quienes, amparándose en el
análisis del espíritu de una norma pensada para dar respuesta a los que realizan la actividad
física, excluyen la profesionalidad de quienes desempeñan sólo "actividades conexas a la
práctica del deporte".

Los defensores de un concepto amplio de deportista profesional señalan que la
actividad arbitral, al igual que la del jugador, requiere la posesión de concretas aptitudes
físicas y exige una particular cualificación constantemente actualizada; es una prestación
integrada en un espectáculo público capaz de resentirse de las aficiones, modas e
inclinaciones; ha de ser siempre de duración temporal; es inseparable de las normas y reglas
deportivas y, en fin, tiene lugar en ámbitos distintos al del establecimiento empresarial y,
por tanto, bajo unos parámetros de organización y dirección diferentes a los habituales.

Añaden que los árbitros, de otra forma, también practican el balonmano, pues, aún
cuando no intervienen directamente en el juego, si influyen en él de manera inmediata y la
colaboración en su práctica resulta indispensable tal como antes decíamos para un normal
desarrollo de todos y cada uno de los partidos.

Según esto,







y, por lo tanto, el árbitro tiene que actuar como tal y demostrar que realmente es así en todos
los aspectos.



Como elemento intrínseco a la competición debe
ser un deportista tanto en el terreno de juego como
fuera de él
• Participa en el juego
• Exigencias físicas
• Exigencias psíquicas
• Cuidada presencia
• Hábitos de vida
• Entrenamiento
ÁRBITRO DEPORTISTA
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1.3.- Entrenamiento


Si nos centramos en la faceta de deportista, es obvio que partimos de que como tal
deportista es fundamental que se entrene y prepare en todas las facetas: en el aspecto físico,
técnico y psicológico a fin de realizar su labor con la mayor de las garantías.

Por otra parte, hay que tener en cuenta otro factor que en el resto de los deportistas
no es tan inherente y es que en una sociedad como la actual la imagen es fundamental, un
árbitro no puede descuidar su aspecto; por esto debe poner especial cuidado en cómo viste,
cómo calza y cuál es su apariencia de cara a los demás, tanto dentro como fuera de la
cancha. Al árbitro se le está exigiendo en todo momento una corrección extrema y una
discreción en sus comportamientos. A esta imagen contribuye también la vida privada, el
trabajo, las aficiones y el comportamiento de cada individuo. Un árbitro no deja de serlo por
haber abandonado la cancha. y cuenta con esta doble exigencia: la de la preparación como
deportista y la preparación como persona.

Cuando hablamos de la figura del árbitro como deportista nos encontramos con la
exigencia de una planificación del trabajo a realizar. Aunque esta sea la faceta más
desconocida para los integrantes del deporte del balonmano, una buena actuación arbitral es
directamente proporcional al tiempo que el árbitro dedica a su preparación. En el deporte es
reconocida la importancia vital que el entrenamiento requiere para el desarrollo de un
deportista o del juego de un equipo pero casi nunca se repara en la importancia de la
preparación del árbitro. Éste debe dedicar mucho tiempo durante la semana a la preparación
en distintos ámbitos a fin de conseguir que el partido o partidos que va a dirigir durante el
fin de semana tengan el mejor de los arbitrajes posibles. La preparación arbitral exige un
esfuerzo y una planificación constantes; ya que por muchas habilidades innatas que se
tengan, si no se potencian a través del trabajo y el entrenamiento, se acabarán perdiendo. Un
árbitro mal preparado tiene el convencimiento de que va a fracasar, aunque intente
esforzarse al máximo su esfuerzo es ineficaz, sufre, se le hacen largos los partidos y se
siente perseguido y agobiado. Por el contrario, la preparación crea hábitos, el esfuerzo se ve
recompensado y el trabajo se realiza sin tensión.

Una buena preparación requiere una buena programación, tanto a corto como a largo
plazos. El arbitraje es aprendizaje y renovación continuos y como en cualquier deportista
pasa por diferentes fases desde la iniciación hasta el final de la actividad arbitral.

Por lo tanto queda claro que, como deportista, el árbitro también tiene que entrenar,
realizando un entrenamiento físico acorde con las exigencias de su labor en el balonmano. Pero
además debe de trabajar técnicamente profundizando en el conocimiento del juego en el que
participa, tanto en lo relativo a las Reglas como de los aspectos técnicos y tácticos del mismo.

Para realizar una buena labor como árbitro es imprescindible una buena condición física
que nos permita, aparte de los desplazamientos y reacciones necesarias para lograr una buena
ubicación espacial y temporal en el terreno de juego. Además al árbitro se le exige un perfecto
conocimiento de las reglamentaciones que regulan el juego y las competiciones.

Con ello parecería que ya se dispone de los elementos para poder realizar una buena
labor, pero es necesario algo más; como conductor del juego, y en nuestro deporte por el
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contacto físico entre los jugadores, la riqueza técnica y táctica, la aplicación de las reglas y
entre ellas la buena actuación en cuanto a la ley de la ventaja, hace preciso que el árbitro tenga
también un conocimiento de los aspectos técnico – tácticos del balonmano.

Por lo tanto el trabajo continuo del árbitro se debe de centrar en el mantenimiento de
una buena condición física, la actualización de los contenidos técnicos y tácticos, y la constante
profundización en el conocimiento de las reglas de juego. Todo ello complementado con el
análisis de las propias actuaciones y el establecimiento de planes de mejora en aquellos
aspectos en que sea necesario incidir en especial.

En resumen:







I.- EN EL CONOCIMIENTO DEL
JUEGO:
• DE LAS REGLAS




• DE LOS ASPECTOS TÉCNICOS Y
TÁCTICOS DEL JUEGO
Estudio Reglamento Observación de vídeos
Cursos de árbitros Dirección de partido
II.- EN EL ASPECTO FÍSICO:
• Acondicionamiento
físico general
• Ejercicios físicos
específicos
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Además y dadas las especiales connotaciones de la figura del árbitro, también es preciso
trabajar los aspectos psicológicos con el fin de realizar su labor con la mayor de las garantías.



III.- EN EL ASPECTO PSÍQUICO:
• Técnicas de
concentración
• Mejora del equilibrio
emocional
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1.4.- Aspectos psíquicos: Entorno. Motivaciones

Muchas veces las críticas o los halagos a los árbitros o a los asistentes están
relacionados con términos como personalidad, consistencia a la hora de aplicar las normas,
concentración, confianza..., que no hacen más que describir características psicológicas.


Si entendemos que estos factores son determinantes en la actuación arbitral y por
tanto repercuten en el desarrollo del encuentro, ¿es posible controlarlos y mejorarlos? Y si lo
es, ¿qué se necesita para lograrlo?


El árbitro debe esforzarse en mejorar su equilibrio psíquico, ya que todo lo que le rodea
se convierte en emisor de impulsos negativos, por las presiones que ejercen sobre él distintos
colectivos…









Los jugadores...
... Los clubes y su estructura...
... también presionan al árbitro
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...Otros colectivos que “mediatizan” a los
árbitros...
• ENTRENADORES
• DIRECTIVOS
• ORGANIZACIONES
DEPORTIVAS
• ETC.
... El público...
No es lo mismo un pabellón así...
... que sin público ferviente seguidor de su equipo
...Con su seguimiento forman
un grupo que genera una presión
muy fuerte sobre los árbitros
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Por último, también influye…





... También el Propio Colectivo
Arbitral presiona...
... por la lógica competencia para ocupar
los puestos de una determinada categoría
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Por ello es preciso ahondar en los aspectos psíquicos con una buena predisposición para
lo que se le presenta a diario en su actividad. Hay que establecer un buen equilibrio a nivel
personal tanto en lo que se refiere a sus motivaciones como a sus condicionantes personales y
prepararse para soportar las “presiones” de todo tipo que se van a presentar en cada momento
del transcurso de la temporada y de su carrera arbitral.

Ahora analizaremos distintos aspectos de la relación que en la psicología deportiva
tienen los estudios sobre la motivación, la personalidad y el estrés con el arbitraje y el juicio
deportivo.

Aunque la mayoría de los árbitros comienzan con una gran dosis de motivación y
deseo, es difícil que mantengan ese nivel de motivación durante el transcurso de su carrera.
Los árbitros reciben pocas recompensas y es inusual recibir elogios y reforzamiento positivo
de los jugadores, entrenadores, directivos, aficionados o de los medios de comunicación.

Por otra parte, para realizar correctamente una tarea tan compleja y relevante, los
árbitros y jueces necesitan no sólo una excelente preparación técnica o física, como predicen
la mayoría de los manuales sobre arbitraje existentes, sino también, y en opinión de un gran
número de árbitros, unas condiciones y una preparación psicológica a la que muy pocos
dedican el tiempo necesario. Los árbitros que alcanzan el éxito son aquellos que logran
aplicar el espíritu de las normas y no sólo la letra, y es aquí donde la preparación psicológica
tiene una influencia decisiva.

? Todo lo que rodea al
árbitro, se convierte en
emisor de impulsos
negativos, por las
“presiones” que se
ejercen sobre él
E
N

R
E
S
U
M
E
N

Estas situaciones son más evidentes, cuanto más alto
es el nivel de la competición, ya que...
La “presión”
Está directamente relacionada con...
Los intereses económicos
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Distintos estudios permiten concretar las cualidades de un buen árbitro que se
podrían resumir en los siguientes elementos:


? Ser consistente con sus decisiones

? Establecer una buena relación con los otros

? Actuar con decisión y rapidez

? Mostrar un buen dominio y control emocional

? Tener auto confianza

? Estar motivado y disfrutar durante la competición


Como podemos apreciar, aspectos como la concentración, la confianza, la capacidad
para la toma de decisiones, los estilos de comunicación interpersonal y el control emocional,
pueden ser variables importantes para un arbitraje de éxito.
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2.- El árbitro en la competición
En lo que sigue nos centraremos en la actividad del árbitro de balonmano, pero ya
desde la óptica de la práctica de su labor dentro de la competición, estableciendo pautas
prácticas para el aprendizaje y la mejora de la técnica del arbitraje de balonmano.

2.1.- Situación

2.1.1.- Definición y consideraciones

Definiremos inicialmente lo que se entiende por “situación”:


Debemos además realizar las siguientes consideraciones:



También debemos de considerar unos principios fundamentales:


•Las intervenciones deben realizarse en función de la posibilidad
observada

•Se debe intervenir en el momento oportuno, evitando la
interferencia de uno sobre otro

•Máximo nivel de coordinación entre los dos árbitros
“Punto de ocupación de una zona parcial del terreno de
juego que permita la mejor percepción de lo que ocurre”
•La situación de partida de cada árbitro debe estar
relacionada con la diagonal entre ellos

•Con la situación, posición y orientación de los árbitros se
debe lograr una percepción global evitando zonas muertas de
observación

•La percepción dependiendo de la situación, no sólo está
relacionada con la zona en donde se encuentra el balón
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Como vimos, en síntesis:

La situación de cada uno de los árbitros en el
terreno de juego en cada momento del partido está
condicionada directamente por el reparto de
responsabilidades entre los miembros de la pareja
arbitral.

Situaciones concretas serán analizadas posteriormente cuando se estudien las
funciones de cada árbitro y el reparto de responsabilidades entre ellos.

En todo momento la situación de cada árbitro debe de estar condicionada por las
siguientes premisas:


* Su situación debe de permitir al árbitro observar con
claridad las acciones que se desarrollan en su área de
responsabilidad.

* La situación de los árbitros debe de ser tal que,
manteniendo una buena observación, no interrumpan las
acciones de los jugadores en el terreno de juego.

* La situación del árbitro debe de ser tal que no deje en
ningún momento a su espalda a los jugadores que están dentro
del terreno de juego.

Las posiciones de cada uno de los árbitros estarán definidas por su consideración en
cada momento como árbitro central o árbitro de portería.

Durante el encuentro ambos árbitros deben de intercambiar sus posiciones en
repetidas ocasiones.


Posición del Árbitro de Portería:

Siempre estará ubicado por detrás de la línea de portería

Deberá ubicarse a 3 ó 4 metros de distancia de uno de los postes

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Posición del Árbitro Central:

Deberá situarse detrás de los jugadores atacantes

Deberá estar escorado hacia la línea lateral contraria a la de su
compañero


Gráficamente sería


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2.2.- Desplazamientos

2.2.1.- Definición y consideraciones

Son aquellos movimientos longitudinales, transversales o
diagonales que los árbitros realizan sobre el terreno de juego para el
mejor desempeño de su labor.

2.2.2.- Principios fundamentales

Cuando se produce el cambio en la posesión del balón, el árbitro central pasará a
ocupar la posición de árbitro de portería y viceversa:




Esta es la transición más normal cuando se produce la pérdida de balón por parte de
un equipo.

El árbitro que se encontraba ubicado de árbitro central será el que decida que banda
será la que ocupe al desplazarse, mientras que el otro árbitro deberá ir al lateral contrario.

Aunque como se indica, la transición por la misma banda será la más habitual, el
árbitro central podrá desplazarse tanto hacia el lado izquierdo como al derecho de la
portería, relacionado con la necesidad de


Obtener un mejor campo visual

No quedar en medio de un contraataque molestando a los jugadores


En los dos gráficos siguientes se indican las trayectorias más aconsejables en cada
uno de los casos indicados:
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Una vez ubicado en su posición el árbitro de portería, para cambiar su posición al
otro lado de la portería deberá esperar al siguiente ataque. No podrá cruzar por detrás de la
portería y mucho menos hacerlo por delante.



A partir de aquí analizaremos distintas situaciones de juego para establecer las
estrategias en los desplazamientos de los árbitros para poder mantener a todos los jugadores
dentro del campo visual de los mismos. Diferenciaremos los desplazamientos dependiendo
de a qué árbitro nos estemos refiriendo: Central o de Portería.


INDICACIONES SOBRE LOS DESPLAZAMIENTOS DEL
ÁRBITRO CENTRAL


Defensas Mixtas

El árbitro central debe de adoptar una posición detrás de los jugadores y en lo posible
en el lateral contrario al jugador que sufre el marcaje individual para no interferir en sus
desplazamientos. Es su responsabilidad observar el comportamiento de los jugadores en
dicha “defensa individual”.


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Durante un contraataque

El árbitro de portería (que pasa a ser árbitro central) no debe de correr hacia delante
si observa que alguno de los jugadores del equipo que ha perdido el balón, no corre en
dirección a su defensa.

El árbitro debe de pasar a ocupar la situación que se indica para no perder la visión
de ese jugador y los rivales en su entorno, ya que una situación conflictiva pasaría
desapercibida en caso contrario. De existir la necesidad de estar más cerca de la línea
central, se puede hacer pero siempre manteniendo al jugador retrasado dentro del campo
visual, por ejemplo, acercándose de espaldas a la banda para ampliar el campo de visión.




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Desplazamientos laterales

El árbitro central deberá realizar desplazamientos paralelos a la línea central
siguiendo los movimientos del balón buscando un mejor ángulo de visión.



No deberá sobrepasar más de dos-tres metros el eje del campo, evitando que ambos
árbitros queden ubicados en el mismo lateral.




Eje del
terreno
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Además el árbitro central debe de tener especial cuidado en no quedar en línea con el
jugador que inicia una penetración, ya que en este caso el cuerpo del jugador impediría
posiblemente observar determinados contactos entre el atacante y su oponente.



Desplazamientos longitudinales

En determinadas situaciones el árbitro central podrá realizar desplazamientos hacia
delante y hacia atrás, para estar más cerca en determinada acción o para mejorar el ángulo
de visión. De esta forma deben de evitarse situaciones tales en que prácticamente todos los
jugadores se encuentren en la zona de 9 metros y el árbitro parado cerca de la línea central
en una actitud pasiva.


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INDICACIONES SOBRE LOS DESPLAZAMIENTOS DEL
ÁRBITRO DE PORTERÍA

Con respecto al árbitro de portería podemos decir:

La orientación de su cuerpo debe de ser hacia el terreno de juego (no mirando a
la portería) utilizando su visión periférica para observar todo el ancho del terreno de
juego.

Su función básica, además de observar si se consigue un gol, es el seguir el juego
sin balón.












No obstante, en aquellos casos en que el balón se encuentre cerca del lateral
contrario al que ocupa el árbitro de portería, éste podrá alejarse más de la portería, girar su
cuerpo y situarse frente a la portería para obtener una mejor visión pero recuperando
rápidamente la orientación inicial.

Aunque el árbitro de portería, como vimos al estudiar su posición debe de
encontrarse fuera del terreno de juego, hay algunas situaciones especiales en que puede
entrar momentáneamente en el terreno de juego para observar mejor determinados hechos:


Lanzamientos desde el extremo

En aquellos momentos en que es inminente un lanzamiento a portería por parte del
jugador que ocupa la posición de extremo desde el lateral contrario al que ocupa el árbitro
de portería, éste puede dar un paso dentro del terreno de juego para evitar que el portero le
impida la visión y a sí poder observar perfectamente una posible violación del área por parte
del atacante. Nada más observada esa situación deberá recuperar su posición inicial.


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Transición ataque - defensa

Vamos a analizar los desplazamientos y la orientación del árbitro que se encontraba como
árbitro central y pasa a árbitro de portería en el momento en que el equipo que estaba en
posesión del balón la pierde.



El árbitro central que se encontraba en la posición “1”, debe en primer lugar salir del
centro del terreno para no entorpecer los desplazamientos de los jugadores. En su
desplazamiento de “1” a “2” debe de mantener la orientación tal que le permita observar lo
que sucede en el terreno, bien corriendo de espaldas o con un giro lateral de su tronco que le
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permita ver el juego. Al llegar a la posición “2” deberá observar si hay jugadores atacantes
que lo hayan sobrepasado.
En función de esta circunstancia el árbitro actuará en sus desplazamientos en
consecuencia:




En esta situación el árbitro puede correr desde “2” hasta “3” de frente a la portería
observando a los jugadores que le hayan sobrepasado estén o no en posesión del balón.





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En cambio, en esta otra situación el árbitro correrá de “2” a “3” de espaldas a la
portería o con el tronco muy girado hacia el jugador, y observando el balón cuando esté
cerca de su posición o el juego sin balón si éste está alejado de su posición.
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2.3.- Gestoforma

2.3.1.- Principios fundamentales: El mensaje como elemento de
comunicación

En las técnicas de comunicación se plantean siempre algunas constantes:

* Existe una idea errónea de que comunicarse es fácil.

* En la práctica surgen muchos conflictos por una comunicación
inadecuada.

* Non es lo mismo comunicar que informar.

* Información es cuando uno emite y otro recibe.

* La comunicación se produce cuando hay retroalimentación.

Un esquema sobre la comunicación sería:




El primer problema surge porque puede haber distorsiones:





EMISOR


RECEPTOR
LO QUE SE QUIERE DECIR
LO QUE SE ENTENDIÓ
EMISOR RECEPTOR
CODIFICACIÓN
DESCODIFICACIÓN
CANAL DE



COMUNICACIÓN
MENSAJE
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En el mensaje podríamos destacar diferentes aspectos:





A continuación se incluyen un par de citas relativas a la comunicación y el mensaje:


“La naturaleza nos dio dos ojos, dos orejas y una boca, para que pudiéramos observar
y escuchar el doble de lo que hablamos” (Epicteto. Siglo I )


“Escuchar es la forma de cortesía más elevada que existe”
Tom Peters. Passion for Excellence

Un aspecto importante a tener en cuenta es la distribución de los mensajes y su
comprensión en función del tipo de transmisión utilizada. Algunos estudios nos presentan
los siguientes datos:














INFORMACIÓN OBJETIVA
(NEUTRAL)
PARTE SUBJETIVA
(Contenido emocional del emisor y del
receptor)
COMUNICACIÓN
EMOCIÓN
PERCEPCIÓN
MEDIO DE TRANSMISIÓN
7%
38% 55%
Palabras
Tono
Cuerpo
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A continuación se expresan una serie de principios básicos que definen la
comunicación:


Lo verdadero, o más importante, no es lo que se dice sino lo que el otro entiende

Cuando una persona que actúa como receptor interpreta mal un mensaje, el responsable es
siempre la persona que lo emite

El emisor debe verificar que el receptor lo ha comprendido correctamente

No es posible la no comunicación

Toda comunicación implica un aspecto de contenido (racional) y un contenido de relación
(emocional)

El nivel emocional es el más importante de los dos y condiciona al racional

Los dos niveles de toda comunicación, el de contenido y el de la relación, corresponden a un
lenguaje muy especial: Un lenguaje digital, lógico, matemáticamente correcto, y un lenguaje
analógico, icónico, cargado de emociones

Los procesos de comunicación interpersonales son asimétricos o complementarios, según que
la relación entre los interlocutores se base en la igualdad o en la diferencia

Cuanto mayor sea el grado de identificación con el emisor y cuanta mayor coincidencia exista
con su sistema de valores tanto mayor será la eficacia de la comunicación

Si el emisor non tiene una actitud positiva frente al receptor, la comunicación fracasará
incluso antes del inicio

El poder de lo que esperamos de otra persona es tan grande que por si mismo puede
condicionar la comunicación y el comportamiento

Lo que creemos que uno es capaz de hacer, a veces, resulta decisivo para el futuro



Una definición de gestoforma podría ser:

Gestoforma

Máxima expresividad de un arbitro, realizada a través de diferentes
movimientos recogidos en las reglas oficiales de juego y que sirven para
orientar e informar a jugadores, técnicos, dirigentes y espectadores
respecto de qué y el por qué de la señalización de una infracción

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2.3.2.- Gestos “Oficiales”


Importancia de la unificación de criterios en cuanto a la utilización del gesto

Desde siempre existe la utilización de gestos un poco de forma libre y arbitraria,
aunque en esencia, se corresponden con la infracción señalada.

En muchos casos, no existe coincidencia en cómo o cuándo debe realizarse, así
observamos como algunos árbitros señalan solo dirección y no realizan gestoforma, otros
realizan gestoforma y no señalan dirección, otros dirección y gestoforma al mismo tiempo y
por último aquellos que justifican como norma una interrupción de la ley de la ventaja.

Es evidente que al espectador o a cualquier elemento que pertenezca al desarrollo
del juego, en muchos casos se le crea confusionismo, por lo que se hace necesaria una
unificación de los gestos.

Las Reglas de Juego de Balonmano especifican como “gestoforma oficial”
determinados gestos que sirven para dar a conocer a todos los presentes las decisiones que
como árbitros adoptamos en cada momento. Respecto a ellos mencionamos unos principios
fundamentales:





* Como norma sólo los gestos oficiales que indica el Reglamento

* La forma de realización de los gestos debe marcar el “estilo” de los
árbitros.

* Se debe realizar con energía, prestancia y seguridad. Debe
demostrarse naturalidad.

* Primero indicar la dirección y después el gesto correspondiente

* Debe evitarse justificar una interrupción de la ley de la ventaja a
través de gestos

* Los gestos son la base de una buena coordinación arbitral.

* La unificación de los criterios en cuanto a la utilización del gesto
favorece la comprensión del arbitraje.


34
Gestos


A continuación se incluye la relación de gestos oficiales que forman parte del
conjunto de las Reglas de Juego, así como las indicaciones previas sobre los mismos:


Cuando se ordena un golpe franco o un saque de banda, los árbitros deberán
señalar inmediatamente la dirección del lanzamiento que se va a ejecutar
(gestos 7 ó 9).

Después de esto, se hará obligatoriamente el gesto correspondiente para
indicar cualquier sanción personal (gestos 13 - 15).

Si parece necesario y útil explicar la razón de la decisión de ordenar un golpe
franco o lanzamiento de 7 m, se harán las señales correspondientes 1-6 y 11
para información. (No obstante, la señal 11 deberá hacerse siempre en
aquellas situaciones en las que la decisión de un golpe franco por juego
pasivo no fue precedida por la señal 18).

Las señales 12, 16 y 17 son obligatorias en aquellas situaciones en que se
tienen que aplicar.

Las señales 8, 10 y 18 se utilizarán cuando los árbitros las juzguen
necesarias.



Comentario adicional

Los gestos relativos a las sanciones disciplinarias deben de ser indicados
claramente al jugador sancionado así como a los componentes de la mesa de
anotador-cronometrador. (Gestos 13-15)

Además el árbitro debe de cerciorarse que el gesto de Time-Out ha sido
observado por la mesa y el cronometrador ha detenido el reloj.
35
Índice de los gestos


1.- Penetrar en el área de portería.
2.- Dobles, doble bote.
3.- Pasos, o mantener el balón más de tres segundos.
4.- Abrazar, retener o empujar.
5.- Golpear.
6.- Falta del atacante.
7.- Saque de banda - dirección.
8.- Saque de portería.
9.- Golpe franco - dirección.
10.- Mantener la distancia de 3 m.
11.- Juego pasivo.
12.- Gol.
13.- Amonestación (amarilla) - Descalificación (roja).
14.- Exclusión (2 minutos).
15.- Expulsión.
16.- Time-out.
17.- Permiso para entrar dos personas (que tienen derecho a
participar) en el terreno de juego durante el time-out.

18.- Advertencia de juego pasivo.

36
Algunas pautas sobre la utilización del gesto


-Dirección

Se parte en principio de una premisa fundamental, la de marcar la dirección contra
quién, o a favor de quién el árbitro sanciona.

- Gesto

Una vez observado el concepto de señalizar la dirección contra quien nos planteamos
el interrogante de si es necesario realizar la gestoforma respecto a lo que el árbitro ha
sancionado.


Faltas señalada en contra del equipo que está en posesión del balón.
Pérdida del balón.

* Indicar dirección

* Gestoforma indicando por qué se produce la pérdida

Árbitro central: Sólo excepcionalmente no realizará la gestoforma cuando la acción sea
súbita y en contraataque, en cuyo caso el que realizará el gesto es el de
portería.
Árbitro de portería: En todas las circunstancias indicar la dirección y a continuación el
gesto.



Faltas señalada en contra del defensor

* Si la falta es leve solo será suficiente con marcar dirección
* Si la falta no es tan leve, gesto y advertencia verbal o sanción disciplinaria.



Se debe actuar igual en ambas áreas.

Durante el mismo ataque o sucesivos no es bueno hacer varias advertencias, se actuará
disciplinariamente.

Durante el resto del partido: en ningún caso se reiterarán las advertencias y se actuará
disciplinariamente si así lo requiere.

Respecto a la distancia de 3m en un ataque posicional y que requiera intervención, en
principio, disuasoria haciendo el gesto, se realizará solo una vez por área.


37
-Amonestación:

Coincidirá la pitada fuerte con la extensión rápida del brazo arriba como si fuera un
muelle, dando sensación de seguridad. No dudar en buscar la tarjeta al sacarla.

- Exclusión:

Se realizará el gesto de Time Out y se mostrará el gesto de exclusión de forma
rápida y aproximándose al jugador infractor alzando el brazo totalmente extendido y el otro
señalando al jugador formando un ángulo recto. Si el jugador estuviese en el suelo se
esperará a que se levante.

-Descalificación:

Directa:
Para no confundirse, la tarjeta roja deberá tenerse en lugar diferente a la amarilla, de
tal forma que se requiera un lapso de tiempo mayor para reflexionar. Si es falta muy grave
se actuará igual en cuanto a velocidad.

Acumulativa:
Se indicará la exclusión como antes y acompañaremos al jugador hasta la
proximidad de la zona de cambios y le enseñaremos la tarjeta roja.


38
2.3.3.- Importancia del gesto en diferentes momentos del partido


Con el transcurso del tiempo se ha ido evolucionando y de ser el balonmano un juego
eminentemente posicional en el que prevalecían las defensas cerradas que sólo querían
evitar el gol, hoy en día se han cambiado mucho las actitudes ya no sólo se centran en evitar
el gol sino en recuperar el balón lo antes posible, creando una serie de problemas al atacante
tanto en cuanto al orden técnico como de solución reglamentaria.

Estas variaciones han hecho que se incrementen los espacios lo que favorece el
cambio del balón de un equipo a otro y se imprime una mayor velocidad del juego, con lo
que se hace necesario una capacidad de percepción – análisis - toma de decisión del árbitro
conforme a las exigencias del juego. En muchos casos al árbitro central sólo se le permite
una sola acción, gesto o dirección, ya que no le daría tiempo a llegar a la portería contraria,
cuando la decisión es en contra del equipo atacante.

Es evidente que en muchos casos se puede crear una cierta confusión para el equipo
atacante que pierde la posesión del balón por una infracción, por lo que se hace necesaria
una información suplementaria del por qué, siendo necesario un gesto por parte de los
árbitros.

Los gestos del árbitro de balonmano, entendiendo por ello la “gestoforma oficial” y
todos los demás tipos de expresión que se pueden utilizar por su parte para comunicarse con
los demás actores: jugadores, entrenadores, espectadores, etc. tienen una importancia vital
en el desarrollo del juego y pueden marcar el devenir de los acontecimientos en su totalidad
o en una buena parte.

Es preciso en cada momento del partido utilizar la comunicación para dar de forma
continua información a los demás. En este sentido los primeros momentos del partido son
fundamentales ya que en ellos el árbitro debe de marcar y dar a entender cual va a ser su
forma de actuar a lo largo del encuentro. Esta transmisión de información gestual se produce
con la actitud arbitral global y es un conjunto de impulsos informativos de diverso tipo. El
árbitro debe de dar muestras con su actitud en todo momento de serenidad, equilibrio,
seguridad y autoridad.

Como principio fundamental, podemos indicar que los primeros minutos son los que
van a marcar la línea del resto del partido, en cuanto al comportamiento de los equipos y
esto vendrá determinado por la actitud arbitral.

La actitud arbitral debe estar envuelta de una total serenidad,
mostrando equilibrio, seguridad y autoridad para poder percibir y
juzgar todas las acciones y esto se logra a través del gesto.

La expresión corporal es el máximo exponente, que será una premisa fundamental
para dar confianza a los jugadores, evitando crispaciones.

La intervención en el momento oportuno realizada con serenidad, será un punto
básico en la dirección de partido. Actuando de diferente manera, teniendo en cuenta la
trascendencia de la infracción y del momento.
39
-Comportamiento con el contrario

En los primeros momentos del encuentro, nuestras intervenciones deben ser más
enérgicas y contundentes, su objetivo será informar a los jugadores de hasta donde se va a
permitir el juego, es decir, marcar la línea de la actuación futura, y por ello los titubeos
generarán desconfianza. Los gestos deben ser rápidos y seguros.


En todos los momentos, debemos tener una intervención oportuna evitando tardanzas,
teniendo en cuenta la ley de la ventaja.



La gestoforma y la ley de la ventaja

Una de la reglas de oro en el balonmano es la ley de la ventaja; su aplicación
correcta facilita el desarrollo del juego, ya que implica el reducir las interrupciones, teniendo
en cuenta las premisas de:

No beneficiar al infractor
El no infractor no debe ser perjudicado
En el momento que el beneficiado comete una infracción, la ley de la ventaja
finaliza.

Como norma nunca un gesto puede justificar una interrupción desafortunada de la
ley de la ventaja.

Las formas de información pueden ser mediante gesto o verbales, siendo las primeras
en ocasiones contadas y dependiendo de por que está motivada la interrupción, ya que por
norma no se debe de hacer gesto alguno.

-Anulación por pasos (Gesto de pasos)
-Anulación por invasión (Gesto de invasión, con orientación de arriba -abajo, para
evitar confusión de que ha pisado o defiende dentro)

En todos casos se señalizará la sanción técnica anterior y si la hay la disciplinaria.



En el cuadro siguiente podríamos resumir estos conceptos:


40




Además el árbitro puede utilizar diversas formas de comunicación para transmitir la
información mediante su comportamiento.










SERENIDAD AUTORIDAD
Importancia del gesto en diferentes
momentos del partido
Primeros minutos del partido
Línea a seguir
Comportamiento
ACTITUD ARBITRAL
EQUILIBRIO SEGURIDAD
Estrategia en la utilización del gesto
EXPRESIÓN CORPORAL
INFORMACIÓN AL
JUGADOR Y AL EQUIPO
GEST. CON ADVER. VERB.
EXPRESIONES FACIALES
MIRADAS
DESPLAZAMIENTO RÁPIDO
41
El gesto como base de la coordinación arbitral

La base de un buen equipo arbitral es la coordinación, sin ella difícilmente puede
existir una buena actuación y un medio de lograrlo es a través de la gestoforma, pese a que
si no existe una buena compenetración, la utilización del gesto puede llevar a romper la
armonía produciéndose interferencias.

-Decisiones en contra del equipo defensor

Como norma, el árbitro de portería debe de realizar el menor número de gestos
posible salvo las excepciones que requieren una intervención inmediata (7m, S.
disciplinarias, violación de área...), generalmente, en él no se fija nadie, por eso cuando
indica alguna infracción es el arbitro central el que deberá ir al lugar a señalizar porque es el
centro de observación.

Cuando un árbitro sancione técnicamente debe ser él el que también lo haga
disciplinariamente, salvo situaciones excepcionales, en las que por ejemplo el arbitro de
portería sancione una invasión y el central sancione disciplinariamente una falta grave.

Cuando se sancione disciplinariamente, sólo debe hacerlo un árbitro, salvo la
excepción en que la acción coincida próximamente con los dos árbitros, o en el caso de que
el jugador se haga el distraído o esté de espaldas al árbitro que le muestra la sanción. Nunca
deberán sancionarse, como norma, disciplinariamente situaciones en la zona contraria de
cada árbitro.

Cuando un árbitro ha pitado reiteradamente diversas acciones conflictivas contra un
equipo, es conveniente realizar un cambio aprovechando una interrupción del juego.

Estas son unas normas generales que evidentemente, dependiendo de cada situación
concreta, y también de la propia personalidad de los árbitros pueden y deben de ser
adaptadas convenientemente.


- Decisiones en contra del equipo atacante

En aquellos casos especiales en los que al árbitro central sólo le da tiempo a realizar
el gesto de dirección, el árbitro de portería, si es posible, debe ir al lugar y realizar el gesto
correspondiente.

Es evidente que si el árbitro central lo hace, el de portería tenga que repetirlo.

En cuanto al árbitro de portería, indicar que en todos los casos debe de marcar la
dirección y realizar el gesto correspondiente.



42
2.3.4.- El silbato

El silbato debería ser una prolongación del cuerpo del árbitro y como tal un elemento
más en lo que a herramientas de comunicación se refiere:



Esta herramienta le debe de servir al árbitro para la acción de señalar cualquiera de
sus decisiones, para lo cual deberá ser lo suficientemente enérgico para que sea oído su
sonido por parte de los presentes (jugadores, entrenadores y espectadores).

Esto no quiere decir que el tono del silbato deba de ser monocorde y siempre con la
misma intensidad. En primer lugar lo adaptaremos, como norma general, al nivel de ruido
existente. Y en segundo lugar, y no por ello menos importante, lo utilizaremos para
transmitir otro tipo de información a los participantes, ya que en función de la intensidad y
duración de la pitada podremos transmitir diferentes mensajes. En momentos de baja tensión
y acciones normales, una pitada más suave puede ayudar a trasmitir serenidad, confianza y
tranquilidad. Por el contrario, una pitada más fuerte y cortante indicará al infractor, a parte
de la propia señalización, un toque de advertencia.

En función de la propia personalidad, debemos adaptar nuestra pitada a cada una de
las situaciones que se van presentando en un encuentro. Las situaciones no son todas iguales
y por lo tanto deberemos actuar de forma coherente y proporcionada en cada una de ellas.

Otro aspecto a tener en cuenta es el hecho de que dado que el equipo arbitral, en el
terreno de juego, lo forman dos árbitros sus toques de silbato deberían ser lo más
homogéneos posibles, buscando la situación ideal que sería aquella actuación en la que una
persona presente en el terreno no debería poder distinguir cuál de los dos árbitros había
hecho sonar su silbato. Así con esta modulación similar del silbato evitaremos situaciones de
diferenciación en el trabajo del equipo arbitral.
43
2.4.- Funciones y reparto de responsabilidades

2.4.1.- Equipo arbitral

Regla 17

Los árbitros

17:1 Cada partido será dirigido por dos árbitros con la misma autoridad,
y asistidos por un cronometrador y un anotador.”

El equipo arbitral, entonces, estará formado normalmente por estos cuatro
componentes. Además en determinadas competiciones existe también la figura del
Delegado de la Federación.

En las Reglas de Juego la Regla 17 se dedica específicamente a “Los Árbitros” y la
Regla 18 a “El Anotador y el Cronometrador”.

En el gráfico siguiente aparece, tal como ya vimos, la ubicación normal de ambos
árbitros:

El anotador y cronometrador se sitúan el la mesa de los oficiales, situada centrada en
la banda del terreno de juego en donde se encuentran los bancos de los suplentes:



Anotador - Cronometrador
44
Como el partido lo dirigen dos árbitros con la misma autoridad la primera cuestión a
tener en cuenta es que

ES PRECISO CONFIAR EN EL COMPAÑERO

Si bien los dos árbitros pueden señalar cualquier tipo de faltas desde cualquier
posición en que se encuentren, se hace preciso dividir las funciones de cada uno de ellos
para que los dos árbitros no estén mirando al mismo lugar en el mismo momento.


Si los dos árbitros miran al jugador que tiene el balón en su poder…

¿Quién mira a los otros 13 jugadores?


Por ello, como premisa inicial podemos decir que las funciones serán:


Árbitro de Portería: Observar el juego SIN balón

Árbitro Central: Observar el juego CON balón

Como resumen podríamos decir:

Siempre debe de señalar la infracción el árbitro que, debido
a su ubicación, pueda mejor juzgar la situación de juego



45




ÁRBITRO CENTRAL:
ZONAS DE PERCEPCIÓN Y DECISIÓN
? Observar al jugador en posesión del balón y su defensor

? Observar las zonas alejadas de la línea del área de portería
(juego exterior área de golpe franco y zonas más alejadas

? Control del jugador con balón en el desplazamiento a portería

? Acciones próximas a su zona

? Deberá situarse en línea con el último jugador atacante

2.4.2.
46







ÁRBITRO DE PÒRTERÍA:
ZONAS DE PERCEPCIÓN Y DECISIÓN
• Observación de acciones de juego con balón: violaciones
del área de portería de defensores y atacantes; faltas de
ataque en posiciones de 6 metros; acciones de exteriores
sobre extremos y laterales cerca de su zona

• Observación de acciones de juego sin balón próximas a 6
metros

• Controlar al jugador con balón en lanzamientos una vez
superado el campo visual del compañero

• Evitar penetrar dentro del área de portería


2.4.3.
47

En el momento del lanzamiento de 7 metros…

LANZADOR DIESTRO LANZADOR ZURDO

Cuando el árbitro de portería indique 7m puede actuar de dos formas:

Introduciéndose 2-3 m dentro del área. Desplazándose al lugar del punto de 7m.

Si opta por la primera el central se aproximará al punto de 7m.
Si opta por la segunda el árbitro central se desplazará hacia un lado para observar la
condición de diestro o zurdo (se puede aprovechar esporádicamente la sanción de 7 metros
para consultar o comentar entre ambos árbitros)
ZONAS DE OCUPACIÓN ESPECIALES
• En los 7 m. el árbitro central debe situarse en línea a los 7
m. (dentro del terreno)

• En los 7 m. la situación dependerá de la condición de zurdo
o diestro del lanzador

• Cuando un equipo realiza un marcaje individual el árbitro
central debe de situarse, si es posible, de tal forma que pueda
observar dicha situación, pero en este caso concreto el árbitro
de portería debe de colaborar en su control, evitándose por
parte del árbitro central la pérdida de percepción sobre la zona
en donde se encuentra el balón.
2.4.4.
48





- Observaciones en situaciones especiales:

Cuando se produce una interrupción para:

- Atender a un jugador
- Limpieza de pista
- Sancionar a un oficial
- Aproximación a la mesa de anotador-cronometrador
- …

Solo debe de actuar un árbitro, el otro debe de estar pendiente de lo que acontece en
el terreno.



-Respecto a la sanción de oficiales:

Si el árbitro central sanciona, como norma cambiar de zona para evitar mayores
protestas.

Si se protesta al árbitro central, en el momento del cambio, es bueno que el árbitro de
portería sea quien sancione.
OBSERVACIONES COMUNES
2.4.5.
La situación correcta de parte de ambos árbitros permitirá
la máxima posibilidad de percepción de todo aquello que
sucede en el terreno de juego con independencia de la
situación del balón.
49
2.5.- Estrategia

2.5.1.- Atención y Concentración

En este trabajo que abordamos ahora uno de los aspectos más importantes y
paradójicamente más descuidado del entrenamiento arbitral; la Concentración.

Empecemos por definir y delimitar los conceptos que figuran en el título:

Por atención entendemos:

Capacidad cognitiva (mental) de selección de información deseada,
requerida en un momento de terminado.

Las características más destacadas de la atención son:

- La capacidad de atención del hombre es limitada (desaprovechamos recursos)
- Solemos centrar nuestra atención en las partes de la actividad bien aprendidas
(parálisis por análisis)
- La fatiga, la ansiedad y la atención están internamente relacionadas con el
empeoramiento de los niveles de atención.

Podemos hacer la siguiente diferenciación en los tipos de atención:

- Amplia externa: utilizada para evaluar rápidamente una situación (contra
ataque).

- Estrecha externa: atención focalizada en un estímulo concreto del entorno
(pivotes).

- Amplia interna: nos fijamos en nuestras vivencias. Muy útiles para tomar
decisiones y anticiparse. (7 m)

- Estrecha interna: apropiada para el repaso mental de una situación de
control de la tensión propia.


50
Respecto a la atención se pueden realizar las siguientes recomendaciones:


- Dependiendo de las situaciones se producen distintas demandas respecto a la
atención, por eso es importante cambiar de atención en respuesta al
ambiente.

- Los individuos tienen estilos de atención dominantes o preferidos debido a
factores aprendidos, genéticos o bioquímicos.

- El nivel de activación influye en el foco de atención, si nuestra activación es
baja se mantendrá la atención sobre los estímulos más llamativos.

- Si el nivel de activación es demasiado alto y el ruido importante, el árbitro
tiende a perder el control sobre su atención.

- Bajo niveles de activación (en los extremos) el estilo dominante aparece.

- El foco de atención también influye en el nivel de activación (mirar al
público o al entrenador, dispara las constantes vitales y nos va produciendo
perdida de control)

La concentración la podríamos definir como:

La capacidad para mantener la atención en un estímulo seleccionado
durante un periodo de tiempo determinado

Algunas técnicas para la mejora de la concentración podrían ser:

? Búsqueda de señales pertinentes (letras, números)

? Relajación/respiración

? Mantenimiento del foco:
o Entrenamiento en imaginación/visualización. Visualización del mundo deportivo
o Tomar un objeto, percibir sensaciones, soltarlo y fijar la atención en el mismo
durante un rato

51
? Entrenamiento del cambio de atención
o Atención a los sonidos externos
o Atención a las sensaciones corporales
o Atención a los pensamientos y emociones
o Estrechar y ampliar el foco de atención externo (fijarse en la habitación entera y
estrechar hasta llegar a un objeto)

Elementos de distracción:

El mantener la concentración durante demasiado tiempo, sin haberlo entrenado antes,
puede desembocar en una fatiga, no sólo física sino también mental, que reduce el
rendimiento deportivo. La fatiga mental colapsa los mecanismos de atención de tal forma
que ya no se seleccionan los estímulos adecuados, se reduce la atención, se interioriza hacia
el propio sentimiento de cansancio, con lo que aparecen todos los efectos que causan el
bloqueo fisiológico y mental. La concentración es imposible de llevar a cabo debido a la
interferencia de elementos de distracción como el dolor, los pensamientos, y el cansancio.

Los elementos de distracción se encuentran en los sentidos o el pensamiento del que
los percibe.

Tipos de elementos de distracción:

No todos los elementos de distracción son iguales, y es importante reconocer que no
existe una instrucción general que pueda servir de entrenamiento para todas las situaciones o
para todos los árbitros desconcentrados.

Hay tres grandes tipos de elementos de distracción:


Elementos externos (se ponen de manifiesto a partir de los elementos internos).
Pueden ser el público, los árbitros, los rivales, etc.; y pueden deberse a algunas o
todas de estas causas:
? Aburrimiento: El deportista no está motivado, no le importa nada. El nivel
estimular de entrenamientos y objetivos deportivos a alcanzar no se adecuan
a sus posibilidades.
? Enojo: El deportista se desconecta por ira o frustración.
? Precipitación: El deportista trata de que ocurran las cosas demasiado pronto;
rompe el ritmo adecuado de la ejecución deportiva.


52


Elementos internos. Tienen su origen en el interior del deportista, en sus
pensamientos, concretamente:

? Pensamiento disociativo: Los pensamientos y sentimientos del deportista
están alejados de la actividad deportiva que realiza en ese momento.
? Pensamiento excesivamente analítico. Es la llamada "parálisis por análisis"
que también experimentan los entrenadores con frecuencia.
? Pensamientos débiles. Aquellos que denotan en el deportista falta de auto
confianza, de no poder conseguir algo.



Elementos relacionados con la incapacidad de cambiar de forma de atender.
Esta situación, suele desembocar en el bloqueo: agarrotamiento físico y mental, con
el deportista encerrado en su mente y sus reacciones corporales.


Ejemplo de un entrenamiento diferente para los árbitros

Después de haber llegado al terreno de juego en el que vamos a arbitrar y haber
realizado todos los preparativos previos junto con los anotadores, nos vestimos y saltamos a
la cancha a realizar el calentamiento.
Primero podríamos, mientras trotamos, mirar a nuestro alrededor y observar las
gradas, la colocación de los banquillos, la luminosidad, etc. (atención amplia externa).
A continuación entramos en la parte específica en la que realizamos ejercicios de
flexiones, extensiones y rotaciones de tobillos, rodillas y todas las partes del cuerpo que
vamos a utilizar. En este momento podemos sentir nuestro cuerpo: como se mueve, los
puntos dolorosos si los hubiera y además centrarnos en la respiración/activación
(recomendable inspiraciones largas y expiraciones largas y pausadas), (atención amplia-
interna).
En una tercera fase en la que pasamos a la parte específica del calentamiento,
mientras realizamos carreras cortas y explosivas, cambios de dirección, carrera con
flexiones y todos aquellos ejercicios encaminados imitar la competición; cambiamos la
forma de respirar pasando a inspirar más rápidamente y espirar de la misma manera
(atención estrecha-interna, tenemos que notar que nuestro corazón y nuestro pulmones están
preparados y nuestra mente tranquila pero activada).
Y en una última fase, entraría una pequeña vuelta a la calma con trote suave a la vez
que observamos a los jugadores, uno por uno, viendo el tipo de indumentaria, si llevan
vendajes, anillos, pendientes o pulseras , etc.
Este es uno de los momentos importantes en los que solemos estropear el trabajo
53
realizado en el calentamiento. Tenemos que centrar la atención en estímulos relevantes
externos: redes, jugadores, entrenadores a la vez que hacemos un repaso interno de todo
nuestro organismo: pulso, niveles de calor, etc. (atención amplia interna y estrecha externa)
Es importante que pongamos en juego todos los tipos de atenciones.
Como resumen, y ya dentro del partido podemos destacar distintas cuestiones
relacionadas con la atención y la concentración:

Situación que crea tensión:
- Campeonato o partido de especial importancia.
- Miedo al fracaso (a hacerlo mal).
- Situación concreta del partido.

Cambios fisiológicos:
- Incremento de la tensión muscular.
- Incremento de la tasa cardiaca.
- Alteración de la respiración.

Cambios de atención:
- Pensamiento de distracción.
- Estilo interno reducido.
- Información confusa.

Bloqueo:
-Aumento de errores.
- Precipitación.
- Fatiga y tensión muscular.
- Incapacidad para atender a estímulos relevantes.


54
2.5.2.- Percepción: Estrategias de búsqueda visual
En primer lugar vamos a definir lo que entendemos por sensación, percepción y
cognición y las diferencias que existen entre ambas.

Sensación

Se refiere a experiencias inmediatas básicas, generadas por estímulos aislados
simples.

Se define en términos de la respuesta de los órganos de los sentidos frente a un
estímulo



Percepción

Incluye la interpretación de esas sensaciones, dándoles significado y
organización.

La organización, interpretación, análisis e integración de los estímulos, implica
la actividad no sólo de nuestros órganos sensoriales, sino también de nuestro cerebro



Cognición

Involucra la adquisición, el almacenamiento, la recuperación y el uso del
conocimiento


Para ver las diferencias entre los conceptos, lo haremos con un sencillo ejemplo:
cuando un músico ejecuta una nota en el piano, sus características de volumen y tono son
sensaciones. Si se escuchan las primeras cuatro notas y se reconoce que forman parte de una
tonada en particular, se ha experimentado un proceso perceptivo, pero si el reconocimiento
del tema nos lleva a una secuencia de determinados recuerdos y emociones actuaciones ahí
se produce un proceso cognitivo.

Se acepta generalmente que la sensación precede a la percepción y que esta es una
diferencia funcional sencilla; en el proceso sensible el árbitro percibe un estímulo, acción de
un jugador, luego se analiza y compara la información suministrada por ese estímulo y se
resuelve decidiendo cuál es la acción a realizar. Todo esto, aunque en esencia parece trivial,
constituye el resultado de la acumulación de grandes volúmenes de información que se
interrelaciona para llegar a una conclusión.


55
Adaptación Sensorial

Es la acomodación en la capacidad sensorial como consecuencia de una
exposición prolongada a un estímulo o serie de estímulos

Se dice que hay adaptación, cuando los juicios sobre un estímulo particular cambian
en el tiempo; existe también el pos efecto que se refiere a los cambios que sufre el juicio
sobre un estímulo, como efecto del contacto del observador con un estímulo inmediatamente
anterior. Es decir, en el aprendizaje de la técnica arbitral es importante que el árbitro vaya
adaptando sus decisiones en función de su propia experiencia y además teniendo en cuenta
también las situaciones recientes en las que se ha actuado.

Como vimos antes, la atención se entiende como la concentración de la actividad
mental. La atención se traduce en la integración de las acciones observadas, lo que incluye
el registro automático de las mismas, pero cuando la atención está sobrecargada o distraída,
las acciones pueden combinarse de manera no apropiada en la percepción; dando lugar a una
conjunción ilusoria y aquí es cuando se puede presentar el error de apreciación en el árbitro.

Percepción ¿aprendida o heredada?

Algunos factores básicos de la percepción son biológicos y en la mayoría de los
casos cumplen funciones de adaptación.

La percepción es el resultado, en gran medida, de la ampliación y/o
readaptación de las capacidades perceptivas innatas.

La percepción presenta una evidente flexibilidad, dado que puede ser
modificada por nuestra experiencia.

Los criterios de aprendizaje de discriminación juegan un papel muy importante

Tanto la herencia como el ambiente – aprendizaje, juegan papeles
determinantes en la forma en que percibimos el "todo" que nos rodea.

La percepción visual

El sistema visual es el canal más eficiente para captar información de los
acontecimientos que se desarrollan a nuestro alrededor.

La visión es el sistema receptor más exacto por el que se obtiene información del
movimiento y de las características espaciales y temporales del entorno en el que nos
encontramos.

El sistema visual es el sistema sensorial predominante y la información visual
tiene un papel muy importante.

La vista es el sistema más activo, mejor organizado e informativo de todos los
sentidos, siendo el que más ayuda al conocimiento de la realidad.

La mayoría de las acciones se inician en respuesta a la información visual que
hemos procesado.
56
Debido a lo anterior se ha producido un auge en el estudio del sistema visual, dando
lugar al desarrollo de la línea de investigación denominada “Visión y Deporte”. Esta
novedosa línea de investigación es estudiada desde dos perspectivas de análisis diferentes, la
perspectiva Opto métrica (habilidades visuales desde un punto de vista médico) y la
perspectiva del Control y el Aprendizaje Motor (habilidades visuales que puedan tener
relación con el proceso perceptivo).

Desde la perspectiva arbitral, lo importante no es la amplitud de
campo visual que tiene un sujeto determinado, sino que cantidad de
información contenida dentro de su campo visual es capaz el sujeto de
analizarla de forma consciente y de relacionarlo con otras vías de
información y con experiencias pasadas.

De una forma más general por habilidades visuales se podría entender a todas
aquellas capacidades visuales que de una forma u otra están implicadas en la práctica
deportiva.

Es importante desde la perspectiva del Control Motor, centrándose en la técnica de
arbitraje y las estrategias de búsqueda visual en la detección de faltas y violaciones que
deben hacer los árbitros en situaciones de juego buscando optimizar el aprendizaje de la
habilidad de arbitrar. Los árbitros deben formarse, con una serie progresiva de ejercicios y
juegos modificados, encaminados a mejorar importantes y característicos aspectos de su
labor. Así mejoraría su capacidad en la correcta interpretación y aplicación de las reglas así
como otras que determinan su actuación, como la colocación en el campo en las distintas
fases del juego, la cooperación con el equipo arbitral y como ahora estamos viendo las
distintas clases de la visión de juego ( visión periférica, visión en profundidad, agudeza
visual, saber discriminar e interpretar rápidamente entre la multitud de informaciones las
que son más relevantes para resolver el problema que se presenta en este instante en el
campo).

La eficacia en el proceso de discriminar e interpretar toda la información visual
depende, a parte de la calidad de la visión, de los conocimientos y de la experiencia del
árbitro en cuestión.

El árbitro con su experiencia y entrenamiento debe de aprender
a dónde y cuándo mirar.


La estrategia de un árbitro para "buscarse" con su percepción en una jugada
determinada la información más relevante para posteriormente poderla resolver con éxito es
diferente entre árbitros principiantes y expertos, y la experiencia se logra no sólo con el paso
del tiempo, asimilando situaciones, sino también con un trabajo de entrenamiento específico
y continuo.


El proceso de evaluación de la eficacia de la técnica de arbitraje en balonmano
desarrollada por el árbitro en una situación real de juego es competencia de todo el colectivo
de las ciencias del deporte y principalmente del mismo árbitro, el cual en función del nivel
57
de conocimiento teórico-práctico de la técnica de arbitraje y de su experiencia, elaborará una
estrategia perceptiva que le permitirá obtener en el proceso de detección de faltas y
violaciones la mayor cantidad de información relevante del juego que está visualizando para
adoptar en cada caso la decisión más apropiada.

Para el árbitro cualquier problema en el campo se resuelve pasando por las siguientes
tres fases de actuación:

Proceso perceptivo Toma de decisión Ejecución

Una práctica continuada, en el terreno de juego, de todas estas capacidades arriba
citadas junto con una preparación psicológica especifica, mejorará su nivel.

La máxima

"La práctica te hace perfecto sólo si lo haces correctamente"

es válida para el entrenamiento de los árbitros que debe incluir sesiones de vídeo en
las cuales se gana valiosa experiencia con el buen o mal ejemplo de los demás árbitros sino
que además se aprende a utilizar estrategias eficaces para la correcta aplicación de la técnica
de arbitraje.

De todo lo anterior se extrae que los árbitros que arbitran balonmano en donde el
desarrollo del juego es muy abierto y existe mucha incertidumbre de lo que pueda ocurrir, es
decir, que el desarrollo del juego se basa en la realización de habilidades con un alto
componente táctico-técnico están continuamente y especialmente preocupados por el
proceso de detección de las faltas y violaciones que puedan cometer los jugadores que
forman parte del juego. Esto es debido a que en las modalidades deportivas de equipo en
donde existe una cooperación entre compañeros y una oposición de unos adversarios, como
es el caso del balonmano, el éxito deportivo de un equipo u otro depende en gran medida de
la realización de unas objetivas y correctas decisiones de los arbitras y ello pasa por aplicar
correctamente el reglamento y en desarrollar eficazmente la mecánica y técnica de arbitraje
mejorando los criterios de actuación a nivel perceptivo, para optimizar el proceso de
detección de faltas y violaciones en situaciones de juego predominantemente abiertas y
especialmente en el deporte del balonmano.

58
2.5.3.- Toma de decisiones: Aprendizaje y optimización


Lo que desde la Psicología se denomina aprendizaje y optimización de la toma de
decisiones, hace referencia al aprendizaje del comportamiento táctico en el contexto del
entrenamiento deportivo.



No todas las decisiones que tiene que tomar el árbitro de balonmano, obedecen a los
mismos mecanismos, o proceso de toma de decisiones. El periodo competitivo por un lado,
y el tiempo con el que cuenta para tomar dicha decisión por otro, son factores determinantes
en las diferencias de dicho proceso.



Atendiendo a estos parámetros podemos distinguir tres grandes tipos de decisiones:
Periodo
competitivo
Tiempo
disponible
DECISIONES
59


A continuación hablaremos de manera más detallada sobre cada una de ellas.

ANTES DE COMENZAR LA COMPETICION

Ante una jornada de competición con una designación arbitral concreta se presentan,
dependiendo del caso concreto, unos condicionantes:

- Nivel de la competición
- Situación actual de la misma
- Importancia del partido en el desarrollo de la competición
- Conocimiento anterior de los protagonistas
- Factores externos a tener en cuenta

Todo ello lleva a un análisis previo sobre lo que el árbitro se va a encontrar “a
priori”. A continuación se debe dedicar un tiempo a reflexionar sobre las posibles estrategias
de actuación iniciales y tras su evaluación adoptar decisiones sobre el planteamiento y pasos
a seguir, destacando aquellos puntos de atención más importantes a tener en cuenta.

Esto es una decisión que atañe al árbitro, y que esta tomada en un momento de la
competición, en el que el tiempo no es un factor determinante en la calidad de la misma, y
que debería de ser una decisión tomada entre los dos árbitros de manera consensuada.

Plan de actuación
Ejecución inmediata
Replanteamiento del
plan de actuación
Antes de comenzar
la competición
En los periodos de
participación activa
En función del
desarrollo de la
competición
60
En el caso del árbitro, las consecuencias psicológicas que puede tener no plantear
este tipo de decisiones buscando el consenso se agudizan aún mas, ya que si bien entre los
jugadores, un fallo en la toma de decisiones puede amortiguarse mediante la intervención de
sus compañeros, el árbitro no cuenta con estos recursos, por tanto es totalmente necesario
que salga convencido de que es capaz de realizar eficazmente las tareas que en cada caso le
corresponden, y que estas tareas, van a jugar un papel relevante en el éxito de la pareja. De
otra manera, su motivación y su nivel de confianza podrían jugar en contra. En resumen:


Todo ello, va a ayudar a minimizar la incertidumbre de la competición, ya que el partido
se debe vivir no como un estímulo estresante, sino como un reto que quiere afrontar.

DURANTE LA COMPETICIÓN

Además de las decisiones mencionadas en el apartado anterior, existen otras en las que
el tiempo adquiere un papel determinante en la eficacia de la toma de decisiones. Son las
que se toman de manera inmediata durante el transcurso de un partido. Estas, son decisiones
que se realizan en un margen de tiempo tan limitado, que no tiene cabida la reflexión, y el
acierto en la decisión se ve sometido a tres factores fundamentales: la anticipación, la
automatización y la focalización de la atención.


“La toma de decisiones en el periodo anterior a la competición
de manera consensuada con el compañero, va a permitir al
árbitro salir al campo preparado psicológicamente para
afrontar el reto de la competición, con una buena motivación
para poner en práctica las actuaciones que se le piden, una
buena percepción de control, porque ha sido partícipe de tales
decisiones, y una buena dosis de confianza, porque se ve
capaz de llevarlas a cabo”
TIEMPO MUY
LIMITADO
PARA LA TOMA DE
DECISIÓN
Anticipación
Automatización
Focalización
de la atención
61
¿Cómo se consiguen dominar estos tres factores?, Sencillamente, entrenándolos e
introduciéndolos como objetivos a trabajar de manera integrada con los demás contenidos de
la sesión.


Características de este tipo de decisiones:

- Se toman en los periodos de participación activa de la competición, y su
resultado directo es el rendimiento.
- A diferencia de las decisiones anteriores, estas sólo pueden ser tomadas por el
árbitro individualmente, por lo que deben ser entrenados, específicamente, para
poder decidir con acierto, siendo éste, en definitiva, el objetivo final del
aprendizaje táctico.
- Las decisiones se han de tomar en un momento muy preciso, y un tiempo muy
reducido.


Durante el partido, las decisiones precipitadas o tardías, suponen un rendimiento
deficitario, así que, lo más importante con respecto a este segundo grupo de decisiones es
que el árbitro, decida automáticamente basándose en sus observaciones y en su
entrenamiento previo.

Resumiendo lo que hemos dicho hasta el momento, podemos decir que así como en
el primer caso, tomar decisiones consensuadas nos van a garantizar una preparación
psicológica óptima para que el árbitro afronte el reto de la competición, en este segundo
grupo, el entrenamiento y la automatizaciónde determinadas decisiones son los recursos
que nos van a permitir afrontar dicho reto con las máximas garantían de éxito.

Pero para realizar este tipo de entrenamientos, orientados a la automatización de la
toma de decisiones, o hablando en términos deportivos a la automatización de la técnica
individual, es necesario dominar una serie de conceptos teóricos básicos sobre los que se
fundamentan las estrategias de intervención para este tipo de entrenamientos, así como
señalar alguno de los errores más frecuentes que pueden limitar este tipo de aprendizaje.


Errores frecuentes

En ocasiones, existen una serie de creencias por parte de los propios árbitros que
pudieran estar limitando la atención que se concede en los entrenamientos al aprendizaje y
optimización y que se presenta de forma más acusada en el caso del árbitro, porque su
objetivo principal es aplicar las Reglas, y una toma de decisiones errónea conlleva
directamente el fracaso en términos de resultado, mientras que en los jugadores, errar al
tomar una decisión determinada, conlleva como mucho "no conseguir el éxito".

RECURSO:
Entrenamiento y automatización de situaciones
62
La presión a que se ven sometidos los árbitros puede desembocar muchas veces en
un aumento desmesurado del nivel de activación, y sus consecuentes errores, en la toma de
decisiones.

Estas falsas creencias son las siguientes:


- Asumir que si los árbitros tienen unos buenos conocimientos técnicos,tienen
también unas buenas habilidades prácticas y tácticas.


o puede llevar a creer que los errores que cometen a la hora de tomar términos
de carencias entrenables y modificables.


- Pensar que existen dos tipos de árbitros: los listos (“como yo”), y los que no
lo son.


o Observar la característica de ser listo como una cuestión de rasgo o de
personalidad limita las posibilidades de aprendizaje de la táctica individual.


- Asumir que una buena decisión, es equivalente a un buen resultado.


o nunca podremos, como árbitros, concienciarnos sobre aquellas decisiones que
en determinados momentos nos ofrecen mayores garantías de éxito, lo cual
esta menguando su capacidad a la hora de optimizar los recursos de cada uno
de los miembros de la pareja


Cada una de estas tres ideas, por diferentes motivos, y, la mayoría de las veces de
forma inconsciente, está menguando las posibilidades de sacar lo mejor de cada uno de los
árbitros, y en definitiva del rendimiento de la pareja.

Conceptos teóricos básicos en el aprendizaje de la toma de decisiones sobre la
ejecución inmediata

Hemos comentado ya, que el entrenamiento en las decisiones sobre la ejecución
inmediata, tendría que orientarse a conseguir la automatización, lo que va a permitir al
árbitro la focalización de la atención en los estímulos más relevantes de la ejecución
inmediata, y de esta forma, anticiparse a la situación que debe afrontar. ¿Por qué es
importante esto?, Porque las reacciones del árbitro han de darse en milésimas de segundo.

Siguiendo este argumento, el primer apartado que vamos a comentar en este epígrafe,
intenta explicar como una conducta de toma de decisiones llega a automatizarse, y cuales
son los elementos más significativos en este proceso.



63
Automatización de la toma de decisiones

Habitualmente, se enseña al árbitro como ante determinadas situaciones debe
colocarse y actuar.

Pues bien, el aprendizaje de esta conducta, no se consigue por explicarlo un número
determinado de veces, ni por hacerlo de determinadas maneras - más o menos motivantes -
ya que, si bien es cierto que estas estrategias facilitan el aprendizaje, dicho aprendizaje, se
consigue únicamente cuando entre el estímulo antecedente (situación concreta), y la
conducta (actuación), se establece una relación funcional o asociación que permite predecir
la conducta en cuestión, ya que dicha asociación facilita que en presencia de unos estímulos
concretos, la persona habitualmente utilice dicha conducta.

Pero por otra parte, en la conducta deportiva, se da también una asociación entre la
conducta y las consecuencias que produce. Dichas consecuencias pueden ser beneficiosas,
perjudiciales o neutras, pero su valor real, va a depender única y exclusivamente de cómo
sean percibidas por cada individuo. A partir de este esquema, lo que generalmente hacemos
las personas es que tendemos a emitir aquellas conductas que subjetivamente consideramos
beneficiosas, y a evitar las que estimamos que nos perjudican.

De todas las consecuencias favorables, para mantener una conducta deportiva, el
éxito deportivo es la más poderosa, aunque existen también otras por ejemplo la experiencia
subjetiva, el reconocimiento social, la percepción de control, el alivio de la ansiedad...etc.

El aprendizaje de nuevas conductas o el cambio de conductas habituales no es tarea
fácil, sobre todo con árbitros más experimentados, que cuentan ya con un repertorio de
conductas de decisión, muy automatizadas, que realizan de forma inconsciente.

La mayoría de las veces que ocurre esto, la explicación del problema suele ser
psicológico, por alguna o varias de las razones que vamos a desarrollar:

En ocasiones, una conducta puede producir varias consecuencias. Si todas ellas son
favorables o perjudiciales para el árbitro, es obvio que la persona tenderá a emitirlas o a
evitarlas respectivamente.

Sin embargo, es habitual que ante una decisión tomada, coexistan consecuencias de
distinto signo, como puede suceder en temas relacionados con la aplicación de la Ley de la
Ventaja.

En estos casos, las personas solemos realizar aquellas conductas cuyas consecuencias
positivas se reciben a más corto plazo, aunque no sea esta la más beneficiosa.

Resumiendo: entre estos tres parámetros, los estímulos antecedentes, la decisión, y
las consecuencias se establece una asociación tan poderosa, que en muchos casos dificulta
su sustitución y eliminación por una conducta alternativa, aunque la persona desee el
cambio. Por lo tanto, para fomentar el aprendizaje de una conducta deportiva determinada,
(tomar una decisión en presencia de una serie de estímulos discriminativos), se puede
recurrir a entrenamientos, con ejercicios cuyas reglas faciliten la consecución de un refuerzo
positivo en el más breve plazo posible para el deportista que las ejecuta.

64
Y al contrario, cuando pretendemos la eliminación de una conducta habitual, suele
ser más favorable introducir una conducta alternativa incompatible con la que queremos
eliminar, intentando que las consecuencias de las mismas resulten gratificantes.


PRI NCI PALES ASPECTOS EN EL PROGRAMA DE I NTERVENCI ÓN
EN LA AUTOMATI ZACI ÓN DE LAS DECI SI ONES DURANTE EL
PARTI DO

a) Disposición psicológica del árbitro

De nada serviría montar un programa de entrenamiento maravilloso, si no contamos con
una pieza básica: la disposición psicológica del árbitro. Así pues, una condición
indispensable sin la cual el aprendizaje de cualquier conducta deportiva, y en concreto el de
la toma de decisiones, es la disponibilidad psicológica del sujeto, ya que de otra forma, no
asimilaran como debieran los contenidos correspondientes y los esfuerzos del entrenador
habrán sido en vano.

La mayoría de las veces, los árbitros son reacios al cambio de sus habilidades porque
perciben un balance subjetivo de desventaja entre el supuesto beneficio que podrían
conseguir al cambiar las cosas, y el elevado coste personal implicado en el intento. En estos
casos, los árbitros desarrollan creencias rígidas en apoyo de la improcedencia del
aprendizaje que se pretende, cuestionando las indicaciones de sus entrenadores, aun
siguiéndolas en apariencia.

En otras ocasiones sin embargo, se puede afrontar el aprendizaje con mucho entusiasmo,
pero el árbitro se desanima cuando el progreso no responde a sus expectativas previas, o
surge algún tipo de retroceso.

En estos casos, suele darse alguno o una combinación de diferentes problemas
psicológicos:


- Déficit de motivación para el cambio
- Insuficiente auto confianza respecto al dominio de la habilidad
- Creencias rígidas al percibir una relación coste – beneficio
desfavorable.


Así pues, el primer paso del árbitro sería “prepararse para la intervención”.

Las técnicas psicológicas más eficaces con las que contamos son las matrices de
decisiones. En ellas, se plantean las ventajas e inconvenientes a corto y largo plazo de cada
una de las opciones, y son muy válidas para motivar.

Sin embargo, un factor fundamental para poder llevar a cabo con éxito este primer paso
es tener credibilidad en lo que se va a entrenar.

65



b) Estrategias ambientales
El objetivo se centra en facilitar el aprendizaje automatizado de la toma de decisiones.
Entre tales estrategias cabe citar las siguientes:


Modificar las pautas

Mediante este mecanismo, se pretende incrementar la presencia en el entrenamiento del
número de situaciones que aconsejan utilizar la decisión que queremos integrar en los
recursos del árbitro.

Así pues, en cualquier ejemplo, los primeros ejercicios deben ir encaminados a que
el árbitro, tenga muchas posibilidades de tomar la decisión, y que en la medida de lo posible,
dichas decisiones tengan consecuencias deportivas positivas, para facilitar la asociación
entre estos tres parámetros: estímulos, decisión, consecuencia. Para ello, sería aconsejable
en esta fase, minimizar la dificultad, haciendo que se presente únicamente un estímulo
relevante. A partir de aquí, se jugara con los estímulos y la dificultad de la tarea hasta
asemejarlo a una situación de juego real.


Conducta Verbal del entrenador/observador/compañero





DISPOSICIÓN
PSICOLÓGICA
DEL ÁRBITRO
PREPARARSE PARA
LA INTERVENCIÓN
CONSENSO
Y
MOTIVACIÓN
O
B
J
E
T
I
V
O
Déficit de motivación
Insuficiente autoconfianza
Relación coste-beneficio desfavorable
PROBLEMAS
Programa de intervención en la automatización de las
decisiones durante el partido (I)
66
Mediante las instrucciones, los comentarios, el feedback, y el refuerzo social, se puede
focalizar la atención en los estímulos relevantes, reforzar las decisiones bien tomadas, y
motivar al árbitro para seguir adelante en este sentido.





c) Estrategias de autoaplicación
Introducir estas estrategias en el entrenamiento, cumple dos objetivos:
focalizar la atención, y motivar para la acción. Básicamente, son dos:



* Planteamiento de objetivos inmediatos

* Autoinstrucciones



Estas estrategias, ha de realizarlas el árbitro durante los ejercicios planificados, y su
ejecución depende únicamente de cada individuo.



ESTRATEGIAS
AMBIENTALES
MODIFICAR LAS PAUTAS
CONDUCTA VERBAL
(De entrenador-observador y compañero)
* FOCALIZAR LA
ATENCIÓN

* MOTIVAR
FACILITAR LA ASOCIACIÓN
-ESTÍMULO
-DECISIÓN
-CONSECUENCIA
Minimizar la dificultad

Programa de intervención en la automatización de las
decisiones durante el partido (II)
67




d) Programas y uso de los refuerzos y “castigos”
Habíamos hablado antes del refuerzo social del entrenador/observador, y su importancia
en la automatización de las decisiones. Pues bien, los programas de refuerzo hacen
referencia a como utilizar dichos refuerzos para que sean eficaces.

Básicamente se puede resumir en los siguientes, para adquirir una conducta nueva, se
debe reforzar sistemáticamente hasta la saciedad.

Cuando el árbitro es capaz de decidir eficazmente, el refuerzo debe de otorgarse de
forma alternativa e intermitente, para que el sujeto no se habitúe, y mantenga la actitud de
seguir emitiendo la decisión objeto, en busca del refuerzo que le asignamos.

El “castigo”, suele ser eficaz cuando el árbitro domina la conducta, porque si no es
así, y este es utilizado en el proceso de aprendizaje, podría debilitar la asociación entre la
decisión y la consecuencia de la misma y retardar el proceso de automatización.

Por eso, durante el aprendizaje es deseable utilizar otros mecanismos de
contingencia, como por ejemplo. Mostrarse indiferente ante el error, y si vemos que en
situaciones sucesivas no se corregido esto, hacer preguntas al árbitro referentes a su
actuación, para de esa manera, reenfocar la atención en los estímulos relevantes, y ayudar al
árbitro a codificar y almacenar la información, como paso previo a su automatización.




ESTRATEGIAS DE
AUTOAPLICACIÓN
OBJETIVO
ESTRATEGIAS
PLANTEAMIENTO DE
OBJETIVOS
INMEDIATOS

AUTOINSTRUCCIONES
FOCALIZAR LA
ATENCIÓN
MOTIVACIÓN
Programa de intervención en la automatización de las
decisiones durante el partido (III)
68




e) I ntervención psicológica específica
Además de colaborar con el entrenador/observador en las diferentes tareas
mencionadas hasta el momento, en ocasiones puede darse el caso, que el árbitro necesite una
intervención psicológica específica, para reforzar y consolidar los esfuerzos del
entrenador/observador. Por ejemplo a través del trabajo en visualización, o mediante
técnicas mas de tipo cognitivo, para debilitar las creencias rígidas de algunos
individuos...etc.

Como podemos observar, todas estas intervenciones están dirigidas a la
automatización de las decisiones, para que de esta manera en las situaciones de partido, el
árbitro sea capaz de focalizar la atención en los estímulos relevantes con los que ha sido
entrenado, y de esta manera se anticipe a la situación que tiene que afrontar.



PROGRAMAS Y
USOS
DE LOS
“REFUERZOS”
Y “CASTIGOS”
“REFUERZOS”
“CASTIGOS”
(Por parte del
entrenador-observador
y el compañero)
Para adquirir una conducta nueva
se debe “reforzar” sistemáticamente.

-Fundamental
-
Eficaz sólo cuando el árbitro domina la
conducta.

Mal aplicado puede debilitar la asociación
Entre decisión y consecuencia y retardar
El proceso de automatización.
Programa de intervención en la automatización de las
decisiones durante el partido (IV)
(Por parte del
entrenador-observador)
69



Veamos a continuación el tercer tipo de decisiones que habíamos planteado.


DECISIONES SOBRE EL MANTENIMIENTO O
REPLANTEAMIENTO DEL PLAN DE ACTUACIÓN


El tercer tipo de decisiones al que hacíamos referencia, tenía que ver con el
replanteamiento del plan de actuación.

Éstas, son decisiones que se toman durante el transcurso de la competición, bien en
los momentos de pausa o en los periodos de participación activa de mínima intensidad. Por
ejemplo cuando existe un tiempo muerto.

Se han de tomar en un espacio breve de tiempo en el que da lugar a un análisis breve,
individual o con el compañero, pero no a una discusión.

Para realizar este breve análisis en tan poco tiempo, el árbitro debe fijarse
básicamente en las circunstancias antedecentes presentes en cada momento, y el feedback
que obtienen de sus decisiones sobre la ejecución inmediata.

Pero no obstante, una buena forma de anticipar estas situaciones, es dedicar en el
periodo anterior a la competición, unos cuantos minutos a identificar los posibles
contratiempos que nos podamos esperar y como solucionarlos.



Programa de intervención en la automatización de las
decisiones durante el partido (V)


INTERVENCIÓN
PSICOLÓGICA
ESPECÍFICA
(Puede ser necesaria
en algunos casos)


-Visualización
-Técnicas de tipo cognitivo

OBJETIVO
DEBILITAR CREENCIAS RÍGIDAS
70




REPLANTEAMIENTO DEL PLAN DE ACTUACIÓN
En momentos de:
- PAUSA
- MÍNIMA INTENSIDAD
BREVE ESPACIO DE TIEMPO
PARA LA TOMA DE
DECISIÓN
INDIVUDUAL O
CON EL
COMPAÑERO
NO DISCUSIÓN
FIJARSE EN…

* CIRCUNSTANCIAS ANTECEDENTES
PRESENTES EN CADA MOMENTO

* FEEDBACK QUE OBTIENEN DE SUS DECISIONES
SOBRE LA EJECUCIÓN INMEDIATA
-ANÁLISIS DE LA ACTUACIÓN

-OBSERVACIÓN VÍDEO
DECISIONES
INDIVIDUALMENTE
CON EL
ENTRENADOR–OBSERVADOR
CON EL
COMPAÑERO

71
2.5.4.- Errores y mejora

Siempre a final de temporada, la cuestión arbitral en los diferentes deportes de equipo
suele volver a estar de actualidad.

Existe una serie de factores concurrentes que hacen del tema actualidad permanente en
prensa y círculos de opinión de ligas profesionales y federaciones, y que crean un clima de
crítica fácil a los árbitros:
? La turbulencia del entorno económico de los clubes-empresas,
? la falta de explicación-comunicación sobre aspectos de criterios
arbitrales,
? la indefensión del árbitro delante de campañas mediáticas,
? la falta de consecución de los objetivos fijados, buscando distraer al
público del verdadero motivo del fracaso,
? la creciente moda de denunciar cualquier aspecto, que algo siempre
queda (lo que al final son realmente campañas de marketing
encubiertas).
El comportamiento de los Clubes, entrenadores etc., siempre es cíclico: hacen
referencia a persecuciones fantasmas, complots de las ligas o federaciones, beneficios de los
equipos grandes, falta de unificación de criterio, error humano, etc. Rara vez analizan el
arbitraje en su globalidad, su estructura de funcionamiento, la formación y selección arbitral,
etc.
Con independencia de esta situación nos centraremos en aspectos puramente técnicos,
que son realmente los únicos que inciden en los errores ocurridos en un terreno de juego. Se
analizan a continuación algunos de los motivos por los que suceden estos errores y la forma
de subsanarlos.
Los significados que aparecen en el diccionario para los siguientes términos ayudarán
a clarificar conceptos:

ERROR:
Acción desacertada o equivocada


CRITERIO:
Norma para conocer la verdad


APRECIACIÓN:
Formar juicio de la magnitud o importancia de las cosas

72
Por tanto,

El error arbitral es una aplicación equivocada de un árbitro sobre una
acción del juego

Un objetivo que el arbitraje busca siempre es:

Trabajar con el menor margen de error posible

La clasificación de los errores cometidos en un encuentro se puede hacer en dos
grandes grupos:
? los de criterio ( imperdonables en las máximas categorías)
? los de apreciación (perdonables)
Para entender la importancia de la diferencia nos resultará útil compararlos con los
percances ocurridos en un buque. Los daños causados por encima de la línea de flotación
provocan ciertos perjuicios, pero no suelen ser fatales para la navegación; estos podrían ser
los errores de apreciación. En cambio los daños por debajo de la línea de navegación,
hunden al buque; estos serían los errores de criterio. Sin olvidar que un buque sin motor no
se puede mover, lo mismo que un árbitro sin corazón y coraje no sirve para arbitrar.

El trabajo de los diferentes departamentos de arbitraje está en explicar y marcar con
antelación donde está la línea de flotación. En las más altas categorías arbitrales, los
hundimientos no se pueden permitir nunca, por lo tanto, los errores de criterio son
inamisibles.

El desconocimiento de aspectos relacionados con las Reglas de Juego y las cuestiones
técnico-tácticas del balonmano, la falta de concentración, la mala preparación física, etc.,
son algunos de los factores que motivan cada uno de estos tipos de errores.



TRABAJO PARA REDUCIR LOS MARGENES DE ERRORES


El objetivo a perseguir es saber analizar que errores se producen, su cantidad, su
magnitud (criterio o apreciación) y los motivos por lo que se ocurren, con el fin de poder
planificar acciones para subsanarlos, y a la vez trabajar los diferentes aspectos antes
mencionados para reducir el límite o UMBRAL donde se disparan ambos errores.
Intentaremos mostrar algunos indicativos que nos pueden llevar a hacer un diagnóstico de la
causa por la que se producen:


¿Cuestiones Técnicas o Cuestiones Psicológicas?

73











Cuanto mejor es el nivel del árbitro, más bajo tiene el umbral. Existen diferentes
herramientas y métodos para superar las deficiencias individuales y unificar los criterios que
vienen siendo utilizadas por los responsables técnicos, aportando recursos y llevando a cabo
programas de tecnificación

También es precisa, y además fundamental, la voluntad individual de mejora en todos
los tipos de aspectos que hemos venido comentando, ya que sin ella no se va a destinar la
En todo tipo de
situaciones arbitrales
Sólo en
partidos importantes
Probablemente tiene lagunas de
conocimientos, técnicas, etc.
Probablemente es un
problema mental
Sólo el mismo error Diferentes errores
Probablemente tiene lagunas de
conocimientos, técnicas, etc.
Probablemente es un
problema mental
74
suficiente cantidad de trabajo individual a este objetivo y la necesaria receptividad a las
observaciones de mejora que desde las distintas instancias se le hagan llegar al árbitro.

Todo el mundo debería asumir que el error es tan inherente a la actividad de arbitrar
tanto como a la de jugar. Por consiguiente no tendría que ser necesario disculpase con la
famosa coletilla “HA SIDO UN ERROR HUMANO”. Cuando un jugador falla un pase, un
gol fácil o un lanzamiento de 7 metros, con la consiguiente pérdida del encuentro o de la
liga, se buscan los argumentos más dispares para restarle importancia AL ERROR. Pero esto
no ocurre en el caso arbitral y por ello el trabajo de mejora constante se hace imprescindible
para la consecución del objetivo buscado ya que no se puede olvidar que un trabajo bien
hecho va a reducir de forma drástica la aparición de errores y por lo tanto su influencia.

75
2.5.5.- Control de partido

En el balonmano los árbitros deberán permitir el contacto físico y al mismo tiempo
hacer prevalecer la continuidad del juego sin interrumpirlo constantemente debido a
pequeñas faltas. De esta forma la intensidad y la velocidad del juego irán en aumento, al
igual que las situaciones conflictivas, por lo que también puede agravarse la reacción de los
jugadores si los errores arbitrales se repiten durante el juego.


¿Cómo logramos mantener el dominio del partido sin
constantemente estamos en presencia de un contacto físico intenso?


La respuesta la tenemos en lo que se define como control del partido y que
analizaremos en lo que sigue.

Los aspectos necesarios para no perder el control los podríamos dividir en dos categorías:



Aspectos técnicos

* Equilibrio defensa – ataque

No deben de otorgarse privilegios al ataque ya que no siempre son los defensores los que
cometen irregularidades.

Cuando un atacante se equivoca debe de ser sancionado.

Si continuamente se sanciona al defensor, éste puede incrementar su agresividad intuyendo
que no se le va a sancionar.

Si las faltas técnicas del ataque suponen la pérdida de balón el defensa tratará de actuar
reglamentariamente.

* Faltas progresivas

El contacto físico debe permitirse pero dentro de ciertas reglas.

Se debe de sancionar al que utilice un juego desleal.

Se deben de utilizar las sanciones progresivas

Los primeros momentos del partido son fundamentales para marcar la línea del arbitraje.




76

Actitud

Es preciso aplicar todo el empeño y capacidad en el arbitraje.

Pensar que un error arbitral puede generar reacciones imprevisibles.

La falta de concentración acrecienta los errores, fundamentalmente reaccionando tarde ante
determinadas situaciones a sancionar.





Las protestas de los jugadores y oficiales nos pueden llevar a perder
el control del juego

Por ello no deben permitirse protestas fuera de lugar por parte de jugadores y
oficiales. Deben de ser inmediatamente sancionadas.

Existe un tipo de protestas que son aquellas que se producen de forma constante y
sistemática y que analizadas individualmente no tendrían trascendencia. Generalmente en
este caso se nos plantea un dilema a la hora de decidir cómo actuar.

Ante estas protestas podríamos adoptar dos actitudes:

- Darnos cuenta de que la protesta tiene fundamento porque hay errores arbitrales

- Sancionar disciplinariamente sin analizar la posible existencia de errores, dando
lugar a una atmósfera “densa”.
DESCONCENTRACIÓN DEL ÁRBITRO
FALTAS TÉCNICAS SIN SANCIÓN
FALTAS PROGRESIVAS
ACTITUDES ANTIDEPORTIVAS
PÉRDIDA DEL CONTROL
DEL PARTIDO
77

Ante las protestas nuestra actitud debería ser preguntarnos:

¿Nos estamos equivocando?

Quizás así podríamos darnos cuenta de nuestra situación de desconcentración e
intentar ponerle remedio.

De todos modos debe de quedar muy claro que

NO HAY QUE PERMITIR QUE LOS JUGADORES Y OFICIALES PROTESTEN

No obstante, antes de sancionar disciplinariamente una protesta, el árbitro debe de
tener en cuenta que, después de observar el fallo arbitral, normalmente va a existir una
reacción lógica del jugador. Si se sanciona dicha reacción, sólo se va a lograr incentivar la
reacción original.

Tal vez, si un jugador protesta levemente un fallo, se puedan evitar más protestas
alejándose del lugar o dejando de mirarle.

Es decir que para mantener el juego bajo control

Los árbitros no deben provocar. Su actitud debe de ser firme
y enérgica pero a la vez humilde

Analicemos ahora gráficamente lo que sucede cuando el árbitro toma decisiones y
debido a ello se producen reacciones por parte de los jugadores u oficiales:


78

Una vez que este círculo vicioso se ha producido es muy difícil salir de él. Por ello se
debe de evitar que dicho “círculo” se forme actuando sobre las causas que lo originan:

* Concentrándose y poniendo todo el empeño en sancionar las faltas
técnicas de ataque y las faltas progresivas.

* Actuando con humildad para acepar que la equivocación es
posible y tratando de mantener un buen “clima” en el partido.

Si el árbitro detecta que los jugadores u oficiales no aceptan sus decisiones, debe
cambiar su actitud para corregir los errores, teniendo especial cuidado en no caer en la
COMPENSACIÓN.

El árbitro debe ser consciente de que se puede equivocar al sancionar una jugada. No
obstante, cuando ocurra la misma situación, DEBE SANCIONARLA. De no hacerlo, estaría
cayendo en un nuevo error y habría muchas posibilidades de entrar en el círculo vicioso.

COMPENSANDO el árbitro nunca puede retomar el control del
partido. Todos se darán cuenta de su actitud y perderá la confianza
de jugadores y técnicos

Otro aspecto importante es que los árbitros demuestren a los jugadores y
técnicos que son el “tercer equipo” dentro del terreno de juego. Para ello deben de
cuidar todos os detalles que permitan:

Ver lo que ocurrió
Decidir la sanción a aplicar
Convencer de que la decisión tomada fue la correcta.
79
2.5.6.- Auto evaluación

El primer paso a tener en cuenta para la planificación de la preparación general
de todo árbitro es el establecimiento de los objetivos que pretende alcanzar en un
determinado período de tiempo, para así con posterioridad hacer la correspondiente
evaluación de la consecución o no de los mismos y en base a ese nivel alcanzado el
replanteamiento de la estrategia y objetivos adoptando las decisiones que correspondan
en cada caso.

Pensemos, por ejemplo, en una temporada deportiva desde Septiembre hasta
Mayo. ¿Cuáles son los objetivos deportivos del árbitro para esta temporada?: ¿ascender
de categoría?, ¿participar en una fase?, ¿pitar una final?; ¿se trata de objetivos
verdaderamente alcanzables?

Es evidente, que la consecución de estos objetivos debe ser el objetivo del plan
de preparación global de los árbitros, por lo que sin ésta información será difícil que se
pueda elaborar una planificación apropiada en cualquiera de las parcelas específicas que
pretenda contribuir a dicha preparación.

El establecimiento de objetivos consiste, precisamente, en la aplicación
sistemática y programada de los objetivos. Para ello, basándose en el nivel presente de
dominio de la habilidad que posee el árbitro, éste se fija una serie de pasos o etapas
intermedias que conducen como último escalón al objetivo final. Cuando se alcanza
cada uno de los pasos intermedios, el árbitro avanza, se acerca hacia el objetivo final,
con el consiguiente mantenimiento de la motivación, aumento de la autoconfianza,
etcétera. Por lo tanto, se deben programar metas que realmente sean alcanzables para
el árbitro, establecer criterios objetivos y claros que permitan determinar si se han
alcanzado o no las metas propuestas, y establecer metas en función del propio progreso
del árbitro con independencia de los resultados de la competición, de los compañeros,
etc.

En el establecimiento de los objetivos podemos encontrar las siguientes fases:
? Delimitación del período de tiempo que es objeto de planificación.
? Valoración de las posibilidades de cada árbitro.
? Consideración de los encuentros que se deben afrontar en dicho
período.
? Establecimiento de objetivos de resultado.
? Establecimiento de objetivos de realización.
Delimitación del período de tiempo que es objeto de planificación

La duración del período que es objeto de planificación, dependerá de la distancia del
objetivo que el árbitro pretende alcanzar, o de la extensión de los distintos ciclos o
etapas que, en este proceso, se estime oportuno contemplar. La delimitación de este
período de tiempo, es el punto de partida de cualquier planificación. Puede ser un
período largo (varias temporadas) o limitarse a períodos más cortos (una sola
temporada o un período de meses o semanas). La duración puede depender de
múltiples circunstancias (intereses deportivos, edad y disponibilidad de los deportistas,
facilidades para entrenar, viabilidad etc.), debiendo determinarse, lo mejor posible,
para la buena elaboración del plan.

Obviamente, puesto que los objetivos a lograr, el trabajo a realizar y la
disponibilidad de tiempo de entrenamiento, varían para cada árbitro individual, la
80
organización de estos períodos debe ajustarse, con precisión, a las necesidades de cada
caso particular. Pero, generalmente, en el mundo deportivo, se suelen contemplar los
siguientes tipos de períodos:
? Macrociclos o períodos anuales (una temporada, aproximadamente entre
septiembre y mayo o junio);
? Mesociclos o ciclos más específicos dentro de la temporada,
caracterizados por un claro denominador común (fundamentalmente:
pretemporada, temporada y período de postemporada); pudiendo plantearse
más de un mesociclo en un mismo período, si existen diferencias de objetivos
y/o contenidos que los justifiquen; por ejemplo, en una pretemporada larga
podría haber subperíodos (mesociclos), diferenciados por la ausencia o presencia
de competiciones amistosas.
? Microciclos semanales o quincenales, que aún perteneciendo a un
determinado mesociclo tienen su particularidad, generalmente, en función de la
presencia o ausencia de partidos de competición difícil y/o importante, u otras
circunstancias concretas (concentraciones, períodos de descanso, etc.);
? Sesiones diarias, en las que se incluye el trabajo a realizar en cada
entrenamiento.

Valoración de las posibilidades de cada árbitro

Es conveniente tener en cuenta a la hora de establecer objetivos los recursos
propios disponibles para afrontar los encuentros y competiciones, tanto los que están
presentes como los que se considera que pueden estarlo gracias al plan de
entrenamiento.

También se debe conocer la dificultad de los partidos o competiciones: equipos
que participan, momento de la temporada, condiciones ambientales, etc.

Para ello es conveniente fijarse objetivos y metas realistas, ya que en muchas
ocasiones los árbitros se fijan objetivos que no pueden alcanzar.

“Es importante diferenciar entre voluntad y deseo. En el caso de la “voluntad”
(querer), uno se fija un objetivo y reflexiona en forma profunda y bien diferenciada
sobre lo que debe hacer, paso a paso, para poder alcanzar su objetivo. “Querer” algo,
tiene como condición que uno tome la iniciativa, tenga iniciativa propia y posea un nivel
de rendimiento que nos conduzca a procurar el camino necesario para llegar a la meta
que deseamos”.

Por el contrario, cuando se “desean” (anhelan) objetivos poco realistas, la
consecución de los mismos es en la mayoría de los casos producto de la casualidad.

Un requisito indispensable para fijar objetivos y metas realistas es la necesidad
de analizar todos los condicionantes que puedan ejercer un papel en la consecución de
objetivos. Uno debe saber y conocer a fondo sus propias capacidades, o sea, definir,
con claridad el punto de partida, donde se está, y a partir de ahí, dicho en forma
gráfica, construir una escalera que lleve a uno, paso a paso, escalón por escalón, a
donde se desea llegar, al objetivo deseado. Esta estrategia exige como requisito previo
que la persona tenga constancia también de aquellos objetivos a largo plazo, y la
claridad suficiente, para saber que es lo que se debe hacer para aproximarse cada vez
más a la meta”.


81
Consideración de los encuentros que se deben afrontar

En el mundo del arbitraje de balonmano, en la mayoría de los casos, el árbitro
no puede saber con antelación los encuentros en los que va a participar, pero sí conoce
que deberá afrontar una serie de encuentros “menores” que le permitan alcanzar los
objetivos de resultado (pitar una final, participar en una fase, ascender de categoría,
etc.). Por ello, es conveniente que el árbitro aproveche todos los encuentros que le son
asignados para prepararse y poder conseguir paso a paso, los objetivos que se ha
planteado a más largo plazo.

En otros casos, cuando un árbitro conoce su participación en algún encuentro
importante con bastante antelación, puede replantearse los objetivos que se había
propuesto y planificar su preparación a más corto plazo para dicho encuentro.


Establecimiento de objetivos de resultado

Una vez que el árbitro considera los partidos que debe afrontar y las
posibilidades que tiene, debe decidir el resultado o resultados deportivos que pretende
lograr. Estos resultados, a diferencia de los equipos deportivos o deportistas (con
algunas excepciones), deben ser ambiguos en lugar de específicos (“hacer una buena
temporada”, “mejorar mi calidad arbitral”, “disminuir mis errores”, “mejorar el control
de los partidos”,etc.) y, por supuesto, como ya hemos señalado, atractivos pero al
mismo tiempo realistas.

La consecución de un resultado implica la obtención previa de otras menores que
contribuyen al objetivo final (para mejorar el “control de partido”, se habrán tenido que
obtener, anteriormente, objetivos imprescindibles como ver más ver más videos de
partidos, consultar jugadas dudosas, seleccionar jugadas, etc.), siendo aconsejable
que, teniendo siempre presente la meta final, se consideren los objetivos intermedios
con la importancia que se merecen.

Los objetivos intermedios, deben constituir pasos progresivos hacia la
consecución del objetivo final, siendo aconsejable que el primero de ellos en cada
momento (el objetivo más próximo), no esté muy alejado en el tiempo.

También se puede establecer diferentes objetivos finales no relacionados entre sí
(controlar mejor el partido y ganarse la confianza de los equipos), con posibles
objetivos intermedios, imprescindibles o no, para cada uno de ellos. En estos casos,
para facilitar la planificación, conviene determinar cuál o cuáles de estos objetivos se
consideran más prioritarios.


Planteamiento de objetivos de realización

Los objetivos de realización, se refieren a los logros relacionados con la conducta
propia (mejora de la condición física, de la mecánica arbitral, de la técnica, etc.) que los
árbitros deben conseguir para que aumenten sus posibilidades de alcanzar los objetivos
de resultado. La consecución de los resultados, no depende sólo de los objetivos de
realización, pues otros factores ajenos a los árbitros (opinión de los informadores…)
también pueden influir en ellos; sin embargo, son la única vía de la que disponen para
incrementar su control, pues mejorando su propia realización, será más probable que
obtengan mejores resultados.

Al igual que los objetivos de resultado, los objetivos de realización deben ser
específicos, atractivos y alcanzables, y además, en este caso, constituir la “llave” para
82
conseguir los resultados deseados. La importancia de los objetivos de realización,
radica en los siguientes aspectos:



? acentúan la trascendencia de la propia conducta para poder influir en
los resultados deportivos

? propician que los deportistas adopten un funcionamiento útil,
centrándose en su conducta y ocupándose, predominantemente, de ella
(en lugar de malgastar su tiempo, de manera improductiva y perjudicial,
especulando sobre los posibles resultados)

? permiten que se pueda realizar una valoración más realista, sobre la
viabilidad de los objetivos a alcanzar

? facilitan una evaluación del rendimiento sencilla y fiable
? favorecen que los árbitros utilicen un indicador de progreso, su propia
conducta, que depende, fundamentalmente, de ellos (en lugar de
emplear los resultados deportivos, que también dependen de factores
ajenos)

? propician que se establezcan contingencias beneficiosas entre la propia
conducta y sus consecuencias

? favorecen el desarrollo de la percepción de control y, por esta vía, el
fortalecimiento de la autoconfianza y la motivación



Autoevaluación sobre el cumplimiento de objetivos

El planteamiento de objetivos de realización, para cada uno de los objetivos de
resultado previamente establecidos (en muchos casos, los mismos objetivos de
realización pueden servir para conseguir objetivos de resultado distintos), resulta
fundamental para decidir el trabajo deportivo que se debe realizar; y además, el éxito o
fracaso posterior, en la consecución de estos objetivos, permitirá evaluar la eficacia del
trabajo realizado, a través de un criterio sencillo, útil y riguroso.

La autoevaluación es la herramienta fundamental para la mejora continua del
desempeño de la labor arbitral de cada uno. La evaluación no tiene sentido sin la
determinación de los objetivos. Los objetivos para su consecución nos obligan a fijarnos
unas pautas de actuación. Estas pautas de actuación nos llevan a unos resultados. La
evaluación nos ayuda a medir la diferencia entre el resultado alcanzado y el objetivo
propuesto. Este análisis nos hará programar nuevos objetivos y los pasos necesarios
para conseguirlos.

El diagrama siguiente presenta un resumen del circuito a seguir individualmente en
lo que a evaluación de resultados se refiere en función de cada uno de los objetivos
marcados y al establecimiento de las estrategias y planes concretos de actuación para
conseguirlo:






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COMPARACIÓN NO
SATISFACTORIA
COMPARACIÓN
SATISFACTORIA
EVALUAMOS:
- Acciones correctivas
- Modelos alternativos de decisión
- Otras acciones
NO HAY CAMBIO
MODELO DE
DECISIÓN
ACCIONES
ENTORNO
ACT. PROPIA
RESULTADO
COMPARAR RESULTADO
CON OBJETIVO
COMPARAR RESULTADO
CON OBJETIVO
OBJETIVO OBJETIVO RESULTADO RESULTADO


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BIBLIOGRAFÍA

- Evaluación del proceso de toma de decisiones en el contexto del arbitraje
deportivo: propiedades en el contexto del arbitraje deportivo:
Propiedades psicométricas de la adaptación española del cuestionario DMQ II en
árbitros de balonmano.

Fernando Gimeno, J ose María Buceta, David la Hoz, Gerardo Sanz

- Concentración arbitral

Tinerfe Rivero González. Árbitro. Federación Territorial de Canarias

- Establecimiento de objetivos

Natalia Morín Ramírez (Centro de Estudios del Arbitraje Deportivo).Las Palmas de Gran Canaria

- Las motivaciones de los árbitros

Gonzalo Marrero, Ciro Gutiérrez.Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

- El arbitraje: Errores y mejora

J uan Carlos Mitjana. Árbitro de Baloncesto. Barcelona

- Las estrategias de búsqueda visual desarrolladas por los árbitros de baloncesto y
los de baloncesto en silla de ruedas durante la visualización de juego de 5x5

Francisco Moreno, J esús Damas, J uan Antonio García, Francisco Ávila, Raúl Reina, Vicente del
Campo (Universidad de Extremadura. Cáceres)

- Concepto de árbitro y arbitraje

Miguel Ángel Betancor León (Centro de Estudios del Arbitraje Deportivo. Las Palmas de Gran Canaria

- El árbitro de fútbol: su compleja naturaleza y funciones.

Antonio Aguiar

- Technical and mental problems

Tor Van Linden. EHF. Holanda

- Control del Juego. La función del árbitro.

Rubén Gómez. Argentina

- Árbitro, juez, persona

Coca, S. FEBM. Madrid


85
- El árbitro de balonmano

Ernesto Enríquez, J uan Oliver. RFEM. Madrid


- El papel del árbitro

Pablo Permuy. Lugo

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