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INCONSCIENTE CULTURA COLECCIÓN DIRIGIDA POR DIDIEU ANZIEU Y RENE KÄES

RENE KÄES DIDIEU ANZIEU LOUIS VINCENT THOMAS NORBERT LE GUERINEL JANINE FILLOUX

FANTASMA Y FORMACION

INDICE FANTASMA Y FORMACION

CUATRO ESTUDIOS SOBRE LA FANTASMÁTICA DE LA FORMACION Y EL DESEO DE FORMAR Rene Kaes

INCONSCIENTE CULTURA.........................................................................................................................1 COLECCIÓN DIRIGIDA POR DIDIEU ANZIEU Y RENE KÄES...........................................................1 FANTASMA Y FORMACION........................................................................................................................1 A.- FANTASMAS DE AUTOCONFIRMACIÓN: AUTOGENERACIÓN Y AUTOGESTIÓN.................................................................................................10 B.- LA FORMACION Y LA POTENCIA DE LA MADRE.......................................................................24 C.- OMNIPOTENCIA DE LAS EXCRECIONES Y DEL PENSAMIENTO. LA FANTASMÁTICA ANAL DE LA FORMACION........................................................................................................................42 D. CONSIDERACIONES SOBRE EL DESEO DE FORMAR Y SUS AVATARES EN LAS TEORÍAS SEXUALES INFANTILES Y EN LAS IDEOLOGÍAS.....................................................................................................52

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CUATRO ESTUDIOS SOBRE LA FANTASMÁTICA DE LA FORMACIÓN Y EL DESEO DE FORMAR1,
por Rene Kaës

I.

Introducción

¿Qué es, de dónde proviene y qué objeto persigue la pasión de formar hombres? Consideramos que antes de proponer definiciones, hipótesis, modelos y análisis de la formación, debemos detenernos en este problema de la pasión, pues ella es quien nos moviliza o nos paraliza cuando formamos. Si hablamos de pasión, ello se debe a que no es posible dejar de considerar la desmesura revelada por la menor investigación acerca de la formación del hombre. No es casual que el romanticismo, el Sturm und Drang en Alemania, haya sido la mejor época para las novelas de formación – Bildungsroman- y los cuentos de creación de seres dotados de vida. La formación es como el amor, un gran tema pasional: una extrema tensión recorre su proyecto, a sus actores, sus modalidades y su objetivo final. Trátase de fuerzas opuestas, de amor y de odio, de vida y de muerte, de dilema entre la especie y el sujeto. La formación del hombre se carga de pasión tanto en lo referente a su significación social –salvaguardar, transmitir y desarrollar la herencia de la especie en sus relaciones con la naturaleza y con sus propios productos –como en lo referente a su significación política- conquistar y conservar el poder –religiosa- participar de la obra divina o hacerla fracasar –y psicológica- proporcionarle al sujeto la capacidad de vivir de acuerdo con el grado óptimo de sus aptitudes. Aunque en esta serie de estudios exploratorios tendremos en cuanta sobre todo este último punto de vista, es preciso además comprobar que, en la relación concreta entre el formador y el ser en formación, en sus ofertas y sus demandas, aflora la pasión que anima la interrogación acerca de la existencia, de su sentido, de su fin último y que la formación se presenta ante todo como una cuestión de fe, de deseo y de riesgo. Esta dimensión de la pasión puede ser negada, sofocada y moderada, pero resurge en el mismo seno de la lucha por lo razonable, por la medida y la objetividad y hasta en el combate por profetizar la muerte del hombre y denunciar la vanidad y la ilusión de toda empresa de formación.

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Con este término general designamos a quien es formado y a quien se forma.

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en cada encuentro. es porque una tensión extrema los recorre. o hállense paralizados por otro fantasma. sostendremos que el fantasma es el principio organizador de toda actividad y de todo pensamiento. que garantiza el ajuste intermitente pero pleno de la tensión a su finalidad. Las propiedades organización del fantasma le confieren una función esencial en el acomodamiento de las relaciones objetales e intersubjetivas: la trama interpersonal del argumento fantasmático se actualiza en cada historia. reorganizados según los procesos secundarios. Tensiones Extremas entre las Fuerzas Vitales y las Fuerzas Destructivas Si la pasión es movilizada por la idea y el hecho de formar. 4 . En su primitiva función. Tal proyecto merece algunas observaciones previas sobre su campo y su método. paraliza. acerca del fantasma y la fantasmática. El fantasma de formar es una de las modalidades específicas de la lucha contra la angustia y las tendencias destructivas. los movimientos y las fuerzas que los animan y las funciones que les están reservadas: la satisfacción del deseo y la defensa contra la angustia.II. “organiza” y canaliza la energía pulsional: es la presentación inmediata y repentina del objeto. es afirmar que el cuerpo se imagina y que el espíritu se organiza tal como el cuerpo se representa. su riesgo y las representaciones que dan cuenta de ello. que instala la angustia en el corazón del hombre. un fantasma de omnipotencia e inmortalidad en cuyo reverso figuran siempre la destrucción. con su modo propio. El fantasma moviliza. su fin. la transmisión y el desarrollo de la vida. el fantasma asegura ante todo. Fantasmas y Fantasmática de la Formación En primer término. no cesará de ser re-presentado y reencontrado más adelante. o no. mediante el análisis de los fantasmas que organizan la formación y que son movilizados por ella. Tales son los motivos –la razón y los temas. III. qué ocurre con esta pasión y con este deseo de formar. contra las fuerzas de destrucción y de muerte presentes siempre tanto en el centro como en el horizonte del proyecto de formación. el triunfo de la pulsión de vida sobre la pulsión de muerte. Decir que el fantasma organiza o eventualmente. hállense éstos. Primeramente hay que asegurar el mantenimiento.de los cuatro estudios que siguen en los cuales trataremos de dilucidar. por eso es también. de ese objeto que pese a desaparecer por haber sido alcanzado. La formación debe la pasión que la habita a lo relativo al fantasma inconsciente que modela la relación formativa. en sus formas más puras. la angustia y la culpa. equivale a afirmar que es ante todo figuración de órganos y puesta en escena de relaciones entre esos objetos órganos.

a la representación del cómo.vinculados mediante una temática o una estructura común: una fantasmática? Tal pregunta puede prestarse a confusión si no se distinguen los aspectos de contenido y de proceso de tales fantasmas. dinamizadas o paralizadas. Fantasmática Nuclear de la Formación Dijimos que el fantasma representa lo ya formado. así como el vasallaje respecto del fantasma es irreductible a un liso y llano reflejo de éste en su elaboración. que no podría ser sino una emanación de la pulsión de vida. el ser en formación y sus respectivos objetos son organizadas. es los fantasmas que ante todo conciernen a la creación. lo que moviliza la actividad de formación. está organizada por una fantasmática cuyo núcleo se halla probablemente constituido por la representación del origen del ser humano y el papel de los padres en esta fabricación. nuestra investigación nos condujo a admitir el predominio de contenidos específicos (el objeto al que apuntan las pulsiones) sobre el proceso. Podemos establecer. las expresiones fantasmatizadas que la implican nos llevan a admitir el siguiente postulado: las tendencias destructivas –de sí y del 5 . la fabricación. están constituidas por las teorías sexuales infantiles. que aunque los fantasmas de formación son difíciles de determinar. Lo representado ya está allí. el mito y la ideología y también el juego y el rito. Postulado de una pulsión de formar La hipótesis de una fantasmática de la formación postula la existencia de una pulsión de formar. En el fantasma. pues. y la economía concierne. y pasan inmediatamente de la nada a la existencia. la relación entre el formador. sostenida por la pulsión de muerte. La formación se organiza sobre una fantasmática nuclear cuyas primeras elaboraciones explicativas. según las diferentes modalidades de las investigaciones pulsionales predominantes en el joven “teórico”. una ruptura. ¿Existen fantasmas propios de la formación –o un conjunto de fantasmas articulados entre sí. de lo informe a la forma. La clínica de la formación. En efecto. dicha actividad y dichas relaciones constituyen. de todos modos infiltradas por fantasmas con respecto a los cuales. Es el proceso aquello de lo que han de dar cuenta la teoría infantil. el objeto o el ser ya están formados. Por consiguiente. entonces. el modelado de seres tratados por el inconsciente como objetos. la formación en cambio. En lo referente al contenido.En tales condiciones admitiremos que la actividad formativa. un conflicto fundamental la opone a una pulsión deformadora. sin embargo. realizadas en términos de proceso.

Desde este punto de vista. la clase. interés suplementario a las diferentes versiones y reapariciones de un síntoma. modelar. de la muñeca de las metamorfosis-. y que funcionan como formaciones de compromiso.ser en formación. La fantasmática y la actividad de la formación son la puesta en marcha de exigencias pulsionales que corresponden a la necsidad de mantener y transmitir la vida en forma óptima. Se los descubre en las elaboraciones que suscitan: ciertos juegos típicos –el maestro y el alumno.sino que lo hacen necesariamente. Tal perspectiva metodológica no carece de nexos con a propuesta por P. 6 . implican objetos por crear. las “reapariciones” (“reprises”) literarias. Así. ampliamente utilizada en psicología social experimental. ni con la de los rumores. Ionesco ilustraría bien el predominio de las tendencias deformadoras. Isaacs. debe concederse entonces. reparar y engendrar. la angustia y la culpabilidad que estas provocan. de gobernarla y desarrollarla y de reparar los daños causados por las tendencias destructivas internas y por el entorno.no sólo actúan en la fantasmatización y en la actividad formativa –el profesor de la lección de E. según M. no hacen sino poner de manifiesto lo que en la versión oficial quedó encubierto por efecto de la elaboración secundaria. el mismo interés que el estudio de las referencias a un mito cuando éstas son elaboradas en una situación de grupo diagnóstico o de cura individual. cuyo escenario o cuyo tema son la formación del hombre. las teorías sexuales infantiles. todas esas emanaciones del fantasma constituyen la fuente de nuestras investigaciones. a ellos sólo podemos acceder en forma indirecta y deductiva. la necesidad de combatir la deformación deprimente con la reformación reparatoria. defensiva en cuanto a los contenidos latentes. desde este punto de vista. Rohein estableció respecto de la cultura (1943) –mecanismos de defensa contra ciertas tensiones libidinales específicas. representaciones mentales de la pulsión. Tales elaboraciones psíquicas colectivas son elaboraciones secundarias de fantasmas. La compulsión a formar expresa también y de otro modo la lucha contra las tendencias destructivas. En otro lugar (Kaës. el juego del modelado. Klein y S. R. como condición de la misma formación. Las expresiones fantasmatizadas de dichas pulsiones. Mathieu (1967) para el análisis de un ciclo poético. Los fantasmas son. Permítasenos aquí una observación metodológica acerca del recurso a ese material mítico o literario para iluminar una investigación de antropología psicoanalítica. las obras de imaginación. en versiones primitivas de fabricación y creación. dramáticas o plásticas de un mito establecido como elaboración socialmente admitida y dominante en una cultura. El estudio comparado de las diferentes versiones de un mito presenta. los mitos y las ideologías. los sueños. 1971 b) intenté demostrar que tales formaciones constituyen –a semejanza de lo que G.

pero lo es también de las condiciones sociales y económicas que harán posible la realización personal dentro de una función social. con respecto al médico. Importancia de las Primeras Situaciones Formativas en el Universo Materno-Familiar Queda por aclarar un segundo aspecto de orden histórico. Acerca de la fuerza determinante de este fantasma en la motivación médica. Hasta el ingreso en la escuela. por ejemplo lo que Valabrega (1962) describió como el fantasma terapéutico. sin embargo. El predominio de una organización libidinal puede modelar la fantasmática y la actividad de la formación según modos específicos de realización. sin duda armaríamos la hipótesis de que el deseo infantil de formar halla una primera expresión en esta fantasmática nuclear. Existirían así. Conviene advertir. de los símbolos y de las teorías de la formación. con el universo materno. pueden ser decisivos otros fantasmas. organizan. surgen en lugar del deseo de formar. 7 . Si como lo intentaron Missenard y Gelly (1969). ponen en escena y someten a prueba en las relaciones de objetos fantasmáticos y reales todos los elementos necesarios para la elaboración de fantasmas de “formación”. etcétera. Además de las determinaciones extra-psíquicas. de esta fantasmática. es decir. el juego. formaciones-creación. la teoría sexual infantil. la situación y la relación formativa se confunden con el complejo familiar y. hasta muy tarde en el primitivo desarrollo del niño. el modelado. Missenard y Gelly escriben que otra fantasmática puede reemplazar a la de la terapia o coexistir con ella pero consideran que la motivación ulterior dependerá de a persistencia del fantasma terapéutico y de su eventual preponderancia sobre los otros.Sus resultados fueron cotejados con lo que nos enseña la clínica de la formación y. instituyente como norma social cada fantasmática singular. para dar cuenta de la hipótesis de que la fantasmática de la formación reposa sobre una base nuclear más primitiva. ante todo. La elección de una actividad de formación es tributaria. ciertamente. en las teorías infantiles y en los juegos de formación. en esa práctica. o formaciones-reproducción y daría una fantasmática singular que traspone la variedad de los mitos. sobre todo. Durante ese periodo capital se constituyen. siguiéramos el proceso de las identificaciones y de la organización fantasmática en el formador. con las cuestiones que. el sueño de metamorfosis. que no toda actividad de formación es consecuencia unívoca de una fantasmática de la formación. de acuerdo con el modo de creación.

La superación de esas angustias es la condición para que se efectúe la introyección de los objetos buenos que otorgan a la actividad formativa una forma segura y satisfactoria. Para llegar a lo que caracteriza la actividad formadora humana. es el caso de Pigmalión. investigar cómo a través de tales elaboraciones fantasmáticas. aunque se individualice de acuerdo con una u otra de dichas motivaciones. sobre todo de los anales. en la importancia de los componentes pregenitales. La importancia de esta experiencia se transparente sobre todo en el tema de la formación de otro a imagen del formador. trátese de la formación-deformación. no caracterizan suficientemente al formador que no es ni alfarero ni escultor. todavía lejano. Durante tales fases se instalan las principales modalidades de la formación. es necesario que el formador sea un diferenciador. en la suerte de las pulsiones parciales de esta fase del desarrollo y en la repercusión de la fantasmática correspondiente en la actividad formativa. para diferenciar la actividad formativa de hombre de otras actividades de formación y creación. en su estructura y en la historia y la génesis del formador. sin duda es decisiva la del estadio del espejo. que confieren a la actividad formadora un carácter no sólo relativo y limitado. sino más bien los que nos parecían omitidos frecuentemente en las indagaciones sobre la formación y aquellos que nos interesaban por motivos personales. Hemos destacado también el papel fundamental de las angustias depresivas y de las actividades reparatorias en el proceso mismo de la formación. ni herrero. Numerosos mitos atestiguan que el deseo del formador-escultor. de la formación de los objetos. de estos estudios. así.Temas de una investigación sobre el deseo de formar y la génesis del formador Es también proyecto. Entre las experiencias estructurantes de la infancia. en la cual el niño capta su unidad viviente y mediante la cual se confronta con su semejante. No hemos desarrollado todos los puntos de vista que nos vinieron a la mente. ni dramaturgo. en la cual pueda ésta cumplirse. o de los objetos de las ideas. Allí residen las funciones de la paternidad. hemos insistido mucho en el dualismo pulsional y en el predominio de las pulsiones libidinales. Quizás convenga buscar lo que lo distingue en el hecho de que el formador trabaja con el hombre en tanto desea. La experiencia especular es la de la primera atracción de lo humano hacia su propia imagen. sino también perfectible. de la “pasta humana”. 8 . aparece lo que caracteriza el deseo de formar. consiste en ser deseado por la criatura a la que modela. Si bien tales componentes resultan fundamentales para calificar la génesis de la actividad formadora de hombres.

de la misma manera que en a formación del médico según Missenard y Gelly. El tercer aspecto concierne a la formación de los formadores. requiere no sólo una técnica. que le permitiera al sujeto hallar su lugar en la comunidad”. Su personalidad profesional. nacimiento.Habríamos podido orientar nuestra investigación hacia las diferentes etapas psicogenéticas que corresponden a diferentes posiciones de las identificaciones en el formador. Posiciones y Prejuicios Si bien la actividad de formación se organiza siguiendo las intemporales líneas de fuerza de la fantasmática que moviliza ante todo. la identificación del postulante con su formador le permite liberarse progresivamente de su primitiva identificación con el ser por formar. así como la regresión hacia las más antiguas organizaciones psíquicas. nos propusieron distinguir tres aspectos diferentes. creación. quienes partieron de deseos iguales a los suyos y realizaron o están a punto de realizar su proyecto profesional. esa regresión provoca la instalación de mecanismos de defensa. El deseo así expresado corresponde a necesidades individuales y no aún a “la representación de una función social definida. pues la finalidad formativa no puede limitarse a priori a ese objetivo. como manifestación de la fantasmática de la formación (concepción . historia. la elaboración de vías de maniobra y de técnicas más ajustadas a su objeto. tensión de oferta y demanda. a través de la identificación con los formadores y con los grupos de seres en formación que frecuenta. encuentro de sujetos. El primero es el estudio del deseo infantil de formar. según investigaciones variables. el cual aparece con frecuencia en la adolescencia con los reajustes de la personalidad y reactivación del complejo de Edipo. Las situaciones formativas provocan la reactivación de los conflictos vinculados con al fase adolescente del proyecto profesional. en la fantasmática de la formación. entre la realidad psíquica y la realidad externa. se desarrolla como temporalidad. La actividad de formación exige que se recurra a técnicas y a medios instrumentales más elaborados que los requeridos para la sola conservación de la vida. cada uno de estos dos polos identificatorios figuran. La formación como actividad. crecimiento y muerte). con respecto a las identificaciones en el médico. sino que es por excelencia la técnica humana para asegurar la permeabilidad más favorable para las necesidades vitales. En este sentido. 9 . tentativa de reducción de la distancia que motiva un requerimiento de transformación. En esta estadio de la formación del formador. Missenard y Gelly (1969). El segundo es precisamente el estudio del proyecto de convertirse en formador.

puesto que se trata de tomar al hombre disponible para la formulación de su deseo y para el conocimiento de la realidad. pero al hacerlo perdería la fuente mismo de su interés para el hombre y dejaría también de ser una obra de imaginación y de deseo. no sé qué habría sido de mí. nunca se sabe hasta dónde va eso. es angustioso pero eso pasa y vuelve a empezar. y también de lo que soy . en los animales sociales. una poética de lo humano.Si trasladamos el problema de la formación al eje filogenético. en particular. se ocupa entonces la formación. Retrato de Félix o las desdichas de un autodidacta “Me formé solo. De lo demás nada bueno puede sacarse. Del hombre que en tanto desea. más bien lo deformarían a uno y lo envenenarían con sus ideas y su experiencia. no antes de que hubieran sido aseguradas la reproducción y la recreación de la especie y de sus mecanismos de supervivencia. sus rudimentos se hallan instituídos. nos sentiremos inclinados a suponer que pareció tardíamente. para formarse uno no puede contar más que consigo mismo. por la pulsión de transmitir la herencia filogenética de la especie. Es muy tranquilizador pensar así. Pienso en mi padre y en la escuela. Es cierto que la formación siempre puede reducirse a una técnica pura que ahorraría el riesgo y tornaría razonable la pasión. la cual moviliza la pasión y el sentimiento de riesgo. sin duda. Lo que yo quiero es ser absolutamente dueño de mí mismo.. La actividad debe seguir su mismo movimiento.. pretendían hacer de mí lo que querían ellos. absolutamente nada. verdad es que en este momento las cosas no andan muy bien. 10 .- FANTASMAS DE AUTOCONFIRMACIÓN: AUTOGENERACIÓN Y AUTOGESTIÓN 1.. que prolongan el contacto entre la madre y el recién nacido. todo procede de uno. Es difícil. Nuestra hipotética pulsión de formar aparece como una diferenciación de la pulsión de vida en una etapa superior del desarrollo. y si yo hubiese aceptado. imprevisible como el deseo del hombre. si uno está decepcionado. como la serpiente que se muerde la cola. y ya no sé si lo que pienso tiene consistencia”. así –describe un círculo. Nada le debo a mis padres. Por otra parte. no hay límite. de lo que pienso y de lo que hago .es un círculo la vida. A.. ni a la escuela ni a nadie. sólo puede reprochárselo a sí mismo. y además a veces se da vueltas en círculo. deseo y conocimiento mediante los cuales lo humano adquiere forma.. Los otros nada tienen que ver allí dentro..

En su demanda en la transferencia que se establece. más tardíamente sobre el padre. da a entender aquello de lo cual su formación lo protege: la angustia de autodestruirse. incorporar la dimensión de un desafío. esas figuras que atacan. Cuando habla de ese ideal de autodidacta. otras veces lo contrario. como de costumbre. No ha podido hallar en sí mismo. suficientemente al tanto de su desdicha como para venir a consultar acerca de la pérdida de su alegría de vivir. los recursos necesarios para luchar contra la obsesión de destruir lo que escapa a su deseo de procurarse el dominio de los objetos que fabrica –piezas de cerámica. Tardó en resolverse: fiel a su ideal de autodidacta y a su principio de comprenderse a sí mismo sin ayuda. El docente es el heredero de aquello a través de lo cual acaecen todas las separaciones respecto de la madre: es el seno que se niega. pero también a la tentativa que emprende. la madre que exige imperativamente que el niño arroje sus excrementos. primero intentó la introspección y el autoanálisis. Esos dos aspectos de mi condición constituyen para Félix los significantes que. Por otra parte. aquello a causa de lo cual Félix conoció la depresión que lo lleva a consultar tras un accidente automovilístico acerca del que se pregunta si no revela su deseo de destruirse. También se dirige a mí: su elección de un psicoanalista del que sabe que es al mismo tiempo docente. en los diferentes estadios de su desarrollo: sobre el seno en primer término –“de los otros no se puede sacar nada bueno . sobre los excrementos.de sus allegados. lo envenena a uno”. indica cómo piensa dirigir su cura y. a quienes tiraniza. que se separe de ellos –“en 11 . y ante todo de sí mismo: está “fuera de sí”. en la relación que con él establece. unas veces soy rechazado como analista y solicitado como docente. la imagen del docente. en especial a sus hijos. Félix está paralizado por la angustia de ver que todo su universo se vuelve contra él y también por el temor de que su actitud rígida. leyó muchas obras y artículos de psicoanálisis esperando hallar el camino de su salvación mediante su propio esfuerzo y recuperar de esa manera la certeza de su dominio de sí. privan y castigan. peligrosa tanto para ellos como para él. es ese temor con respecto a los suyos. es para Félix heredera de las figuras persecutorias o deformadoras constituidas por la proyección de parte de sus tendencias destructivas sobre los diferentes objetos investidos en el transcurso de su historia. debido a su actitud. tiránica y destructiva lo conduzca a perjudicar a su familia. a costa de una transacción de conciliar estas figuras contrapuestas.Así habla Félix.. escrutan. se prestan al juego del clivaje. a los cuales se asimilan los pensamientos –“lo deforman a uno con sus ideas”-. separan. constriñen. El docente es para Félix quien resume todos esos objetos hostiles. Un efecto. arbitrario y destructivo –cuya existencia y cuya función negara-. desde el comienzo..luego. persiguen.

vientre y pene de aquella madre. Esa imagen ideal. no hay buen maestro. Todo lo que sabe se lo debe sólo a sí mismo. elabora acerca de su origen: habría sido encontrado en un cementerio. desconocidos y misteriosos. por la que siente nostalgia. Toda su energía se moviliza para hallar la prueba de ello. Félix. e investir de modo narcisista sus propias producciones. hacerlo salir de su encierro y tornarlo bueno. cuyo retrato le fue revelado en la adolescencia por la lectura del Emilio. inmenso e inviolado. en el momento de la muerte de ella. poco antes de la adolescencia. que representa a la madrastra persecutoria. en su fantasma megalomaníaco. cuyo origen noble y puro no le permite suponer que él haya nacido de su unión carnal. se constituyó como seno. como el cuerpo de su madre. en sus fantasmas. Por ende. recuerda haber estado constipado en esa época con mucha frecuencia. sus excreciones. Esto se expresa en la representación que.de sus conocimientos. pero con firmeza y benevolencia. Para Félix. su cuerpo. figura la imagen de una madre virginal y todopoderosa. Félix tiene también otra imagen mantenida a buena distancia de la primera. Pero del docente. una regulación. Junto a su madre “adoptiva”. cerca de la tumba de sus padres. autárquica. 12 . fantasmatizado. Félix no pudo soportar el carácter ambivalente del agudo sentimiento de dependencia respecto de su madre. la reprime. tratan de sacarle a uno lo que tiene en el vientre”-. figura perfecta de la cual procede por partenogénesis. ilimitado como el cuerpo mismo –informe. Con ese sueño no hace sino perderse y enternecerse. dirá Félix. ya no le quedaba sino extraerlas de sí mismo. reglas para orientarse en la inmensidad del mundo y del saber.la escuela. La “novela familiar” y las teorías sexuales infantiles que la sustentan y la justifican dan cuenta de su fantasma de reproducir en él esa figura todopoderosa. guiarlo. la potencia de sus tendencias destructivas amenazaban con hacer desaparecer hasta la fuente misma de sus satisfacciones. Pero apenas Félix evoca esta imagen. de la cual él es la prolongación y la reencarnación. como no hay buen padre ni buena madre. es la del buen maestro. luego respecto de sus padres. espera de él un ordenamiento. excluyendo a su padre y contra la otra madre a la cual no cesa de atacar y de reparar en su incansable actividad de alfarero. sino sólo la potencia del deseo de su madre. la del buen pedagogo. su cerebro. buen padre y buena madre. el ingreso en la escuela fue un drama. sin falla. Félix busca todavía esa buena figura que sabría sin maltratarlo. contra el resto del universo. utópica e inaccesible.

por medio del autoanálisis. sea lo que fuere. Félix apuntala esa connivencia que solicita del psiconalista con una “teoría”. que lo vea y que sea visto por él. de la castración. Del goce que experimenta al verme y al ver que yo lo veo –tenderse en el diván le parecerá imposible. aquél que fue formado por otros: el que forma. Ambos saben muy bien que el conocimiento de sí. que él viene a contemplar de la misma manera que me propone quedar fascinado por lo que él ha de procurar que yo vea. en la figura ya clivada del docente. por su solo trabajo. Para ser confirmada. Al comienzo en cada nuevo comienzo. Por eso me habla Félix y yo tengo cierta dificultad para escucharlo. acerca de esa polaridad precisa de la imagen del docente. dispone de un absoluto dominio sobre sí mismo. de guiar a los otros. como el espectáculo de su ideal.para Félix el psicoanálisis renace.espera la eficacia de una restauración de su omnipotencia y de su omnisciencia respecto de sí mismo.En ese panorama se ubica la demanda hecha también a un psicoanalista. Félix supone que el psicoanalista es alguien apto no sólo para comprender. Como el Freud del análisis original. puesto que es de su misma raza. puesto que lo es para el psicoanalista. el psicoanalista no tiene antepasados y. por el sólo hecho de existir. le asegure esa autogénesis es posible para él.es que. por supuesto esperar algo. Félix constituye al psicoanalista como mirada de la madre sobre su hijo fálico. también clivadas. como en la novela de sus orígenes –un cementerio. otros tengan necesidad de mí. en su búsqueda de un saber. busca también la imagen de su impotencia para bastarse a sí mismo: la marca. su creencia no necesita más que el sólo hecho de verme y de que yo lo vea. la de la generación. guía. regula. Yo debo ser su fetiche del mismo modo que él se constituye como el mío. como testigo de su omnipotencia. El docente no sólo representa las imágenes. callarse. la cual. ex nihilo. Pero en el reverso. pues le resulta evidente que si yo experimento la necesidad de enseñar. Este debe ser el privilegiado testigo de este prodigio. además. pues entonces actuaría como un docente). sino que esté allí. con cada psicoanalista. transmite un saber a una generación. de los padres y de los diferentes objetos parciales que los precedieron. no hay sino tabla rasa. o en todo caso de otro fuera de sí mismos. que lo escuche hablar y con más frecuencia. 13 . sino también y sobre todo para legitimar su proceder de autodidacto. de los otros y del mundo no puede proceder sino de sí mismo y no a través de otro. sino que representa asimismo para Félix aquella quien se le enseñó. de formar.requiere y legitima la negación de toda historia. Félix busca también la representación de una garantía contra la fascinación. inaceptable. ello se debe también a que no me basto a mí mismo. puede también ser que. Félix viene a interrogarme y a formular su interrogación personal. No le pide al analista que intervenga (sobre todo que no interprete. Lo que Félix espera del psicoanalista –niega. a su entender el psicoanalista se forma solo.

conservar la creencia en un origen paterno-genésico. autogenerado y autoformado. El asunto consiste para Félix. El juego entre las diferentes figuras transferenciales indica que mediante el fantasma de la mujer con pene –el psicoanalista “neutro”. portador del pene y en condiciones de diferenciarlo. anulando al uno por el otro.con la certeza de que aquella puede ser colmada. frente al temor de ser interpretado persecutoriamente. Félix tendrá que admitir la existencia. El rechazo del desmentido tiene por función apuntalar la validez de su creencia en la omnipotencia autárquica de la madre fálica. un límite. Félix ponía en escena los fundamentales elementos de su conflicto a la vez que los anulaba mediante la posición conflictiva que me asignaba. Esa falla es lo que más allá de la figura autárquica del psicoanalista. es portador de una demanda acerca de su origen y de su filiación. de sus relaciones sexuales. atacarlo. la historicidad. la generación. autárquico. No me quería ni como docente ni como psicoanalista. Mannoni (1964). El drama que pudo componer a partir de los elementos fantasmáticos cuyos brotes adhirieron a los significantes docente y psicoanalista. captado en la esfera materna y de no hallar ahí más eco que el de su propia destructividad mientras no le sea posible. porque en el desafío que le lanza lo 14 . varias dimensiones. En ella me solicita como “docente”.Félix ha constituido la certeza de que yo sería un docente “bueno”. no esta desmentida o fundamentalmente. tendrá que renunciar a su ideal autárquico y megalómano. en su intento de negarla y afirmarla solicita la perversión del otro. Pero también lucha contra la angustia de estar encerrado. el límite.de una falla de la cual procede en él el deseo de otro. Todas esas figuras. admitir haber nacido del deseo compartido de padre y madre. perfecto. la relatividad y el límite. pero esa solicitud no carece de falla: yo puedo influir en él. constituirse una identidad. inmortal. llegaba a experimentar la validez del compromiso que descontaba lograr: obtener la confirmación de que su creencia en la existencia de un ser autárquico y todopoderoso. no obstante”. No viene a verme Félix sólo para descubrir en mí la falla que lleva en él. no aparecen en ésta sino porque Félix. ante mí. sino también para que lo reconforte –si me callo y miro. hacerle daño. por la existencia. posee pues. lo fascina. todopoderoso. imágenes y objetos que adquieren relieve y dinamismo en la transferencia. Para que se constituya tal figura. en el preciso momento en que me rechaza como psicoanalista “neutro” asexuado. según la expresión de O.combate Félix la angustia que en él suscita la intensidad de sus tendencias destructivas dirigidas contra objetos que él dañó fantasmáticamente desde las primeras fases del complejo de Edipo y cuyas relaciones no pudo constituir su madre y su padre. pero. en el mismo ser –y a costa del clivaje. un pene propio con el cual contar. en mantener la posibilidad de la creencia de un “lo sé muy bien. Al escogerme. mantener la negación de l paternidad. no respetarlo. no castrado. mediante el reconocimiento de la figura del padre.

este intento de comprender el carácter “diabólico” –a causa de su resonancia en el mito del Génesis.de la solicitud de Félix no da cuenta de lo que podía permitir establecer una relación no perversa y formular un pronostico favorable. según el modo del “sé muy bien que él (al docente) no se basta a sí mismo. y la certeza de que nadie puede vivir si no se lo reconoce como portador de un deseo. persisto en creer que él – el psicoanalista. las de la separación de los sexos. Autoformación y Autoerotismo: Fantasmas autárquicos Bastarse a sí mismo es la respuesta fantasmática que Félix se da para protegerse de la angustia de la pérdida y de la destrucción de sí. Así. pero sin quedar del todo a cubierto de los ataques internos. 2. En la escenificación de su drama. sin falla”. está presente en la urgencia de una respuesta verdadera y benévola a sus preguntas sobre su origen. autosuficiente. está presente la dimensión de una demanda de desmentido de esa creencia. que fue castrado. cuyos ataques tienden a vaciarlo. sobre la diferencia de los sexos. más allá del alcance del otro. sobre la castración y sobre él mismo. por ninguna fractura. que es la del andrógino hermafrodita originario. El fantasma autárquico garantiza a Félix. ellos constituyen como respuesta a la angustia de la separación: con respecto a la madre primero. pero no obstante. Sin embargo. porque conduce a la destrucción de sí mismo y de los otros. cerrada. autodestructiva parcialmente proyectada al exterior. de su saber nocivo. garantiza contra las angustias de ulteriores separaciones: las de la pérdida del seno y de las heces. al tiempo que le inflige a otro la castración. que presiente: el desmentido de que la posición del analista autárquica es insoportable e insostenible. 15 . con la cual formaba la primitiva totalidad unaria (unaire). de que su deseo autoerótico de omnipotencia. El fantasma autárquico subtiende al fantasma de autoafirmación contra la intensa angustia que en él suscita la pulsión de muerte. satisfacciones primitivas que no le podrán ser arrebatadas por ninguna separación. es autárquico. es verosímil. completamente distinta. sino de ese otro malvado. para asegurarse en forma radical contra el peligro que representa para él la intervención persecutoria del otro. la de la madre con pene.enfrenta con el mismo dilema: afirmarse como madre con pene autosuficiente para negar toda diferencia y toda separación. Es evidente que Félix viene a mí para asegurarse de que su fantasma autárquico. La función de estos fantasmas es la de defenderlo y protegerlo. a extraerle precisamente lo que pretende conservar en sí para subsistir. El peligro no viene exclusivamente de él mismo.se ha formado a sí mismo. él se reconstruye el universo paradisíaco anterior al nacimiento. que fue formado. pero viene también a buscar el sentido de esa verdad. Esta figura completa.

pues. o no pudiendo ni conservarlos ni dominarlos. Cumplen una función autoreparatoria. el del movimiento de alternancia perpetua de nacimiento y muerte. el deseo de perfección.El repliegue narcisista que tales fantasmas denotan indica la importancia de las angustias paranoides vinculadas con el sadismo oral y anal. sin conseguir asimilarse. En el apogeo de su lucha contra las tendencias autodestructivas y contra la angustia de lesionar los objetos de su placer. un nivel de regresión que se tornó necesario por la intensidad de las angustias psicóticas de Félix. la variedad de sus fantasmas de autoingestión (en los monocelulares). la recuperación de sus propios excrementos. Sin embargo. la insatisfacción de sí y el terror manifiesto a esos objetos señalan la intensidad de la angustia depresiva de desintegración. esperada como revelación última de sí. no le queda otro recurso que reincorporarlos en parte –las ideas producidas por él serán sus equivalentes simbólicos –o dominarlos. Pero una parte de sus tendencias destructivas se mantiene actuante en él y se expresa en los fantasmas de autodevoración. Y el círculo no puede abrirse más que con la muerte. Se completa así el círculo infernal y fascinante. de ahí. el de la serpiente que como el Ouroboros se muerde la cola. 16 . Forzado a arrojarlos. autointoxicación y autodeformación y en la realidad de su “autodestrucción”. para reemplazar los objetos externos que ama y odia (que lo odian y podrían amarlo. Los componentes anales de los fantasmas de autoformación se revelan con particular rigidez en el intento de guardar en sí sus excrementos para compensar así la pérdida que significa la separación de la madre (el seno) y la huida de su propia producción. de detener la hemorragia narcisista provocada por la pérdida de su propia sustancia. para gozar de ellos en su actividad de modelado. de ahí el clivaje). la plenitud de la unidad de sí. restaurando mediante la creación de un continente que él forma y repara lo que fantasmáticamente dañó y está contenido en el cuerpo de su madre. Tal es la disposición con que Félix viene a consultar. Los fantasmas autárquicos y autoformativos representan. la autofelación. según el modo oral. El fantasma de autoformación satisface la necesidad de incorporación oral del buen saber que Félix obtiene de sí mismo. con su propio yo. el alimentarse con sus sueños y sus ideas. Es ese miedo depresivo aquello contra lo cual surge el fantasma de autoformación. destruirlos. siempre es cuestión de reconstituir. se incorpora +él mismo.

como el cocodrilo –lo ha notado E. sin ruptura ni comienzo. sin origen ni fin. la transposición más significativa de estos fantasmas de autoformación. Thomas en la obra presente. no nace de la cópula.a la vez impotente y todopoderoso. la formación no es un engendramiento –literalmente inconcebible. sin duda. que tiende siempre a diferenciar y. la formación no requiere 17 . del padre y de la madre. esta “respuesta” es también un rechazo o una negación del otro como sujeto de un deseo. Backes-Clément (1971) enuncia lo que oculta el mito del Fénix: “es –escribe. ciertamente. encarnando en su carne inmortal la identidad de su contrario”. aboliendo el supremo corte de la muerte. Jones (1940).3. El es su propio padre y su propia madre. El mito del Fénix o el círculo infernal: la autoformación es una autodeformación El mito del Fénix es. el Fénix no tiene padres. en el paraíso asexuado de los orígenes. y. Este Pájaro no se alimenta. permanentes. C. y retomando los trabajos de Marie Delcourt sobre el hermafrodita andrógino. a un tiempo la de una autoformación y una autodeformación cíclicas. Desde ese punto de vista. pues. como se ha advertido. Este fundamental rechazo de la censura se manifiesta tanto en la negación de la paternidad como en la prueba inicial de tener que reconocer a la madre y la separación de ella como condición de la formación del sujeto. como la del Ouroboros –la devoradora incorporación de sí. entre él y el inconsciente. se engendra a sí mismo. tiene en sí sus propios recursos. a suprimir la primitiva condición andrógina del ser humano. sino una creación perpetua. de la cual renace: de las cenizas de su consumación. El Fénix parece representar exactamente lo contrario del corte freudiano cuyo motor derivado es la libido: reuniendo los dos sexos.ni una génesis. La figura que representa es. discurso del Otro. Vive en castidad.V. como lo demostró L. como el dios egipcio Ra. se crea a sí mismo de su propio cuerpo. La fantasmática de la autoformación manifiesta este rechazo de toda relación de alteridad y de generación.obsesiona a Félix. Para Félix. de un corte radical –entre él y el otro. continuas. puesto que se trata de la prueba de la iniciación. Se constituye así el mito del Fénix como respuesta obturante a la cuestión de un origen del sujeto en el deseo del otro y del mismo. El Fénix manifiesta una conducta suicida que provoca su muerte.el papel decisivo para el sujeto. el hecho de que sus órganos genitales se hallen ocultos hace suponer que es. Prueba inicial. Como ocurre respecto de todos los pájaros. Pájaro raro y suntuoso. entre él y el otro sexo. En un comentario de ese mito. la misma figura que. esta “ausencia” permite que los fantasmas infantiles relativos a la procreación se desarrollen contando con tales significantes.

la vía de verificación del postulado de que nada queda excluido de su poder de ser y de dominar la causa y el efecto de su deseo. AulagnierSpairani (1967). sin desfallecimiento. Esta ilusión preserva al sujeto de la máxima pérdida. el autoerotismo es. No es por casualidad. Dicha fase. que de sí no podrá perderse nada que no sea reintegrable a sí. que nada del objeto del deseo faltará puesto que el sujeto es. correlativamente. que la figura de Ouroboros es. uno de los grandes símbolos de la Alquimia. La formación se reduce a una única. Como escribe P. Durante la fase 18 . garantiza contra todo corte. para sus propios fines es. permanente. de desconocimiento de la vagina y el pene. al colocar al sujeto como idéntico al objeto de su deseo. En esta modalidad del rechazo de la historia y la generación.ningún formador ni ningún objeto de formación de los cuales no pueda el sujeto tener la certeza de que están a su alcance puesto que se hallan en él. génesis. devenir. no se forma. sin duda aparece muy frecuentemente en los fantasmas de los adolescentes y en todas las situaciones formativas que provocan una regresión hacia las organizaciones psíquicas con esta fase del desarrollo. “El ser-en-auto-formación”. en efecto. está ya hecha o debe perfeccionarse según la exigencia de un modelo intangible. definitiva y perpetua automutación. Por eso. el fantasma de autoformación aparece en su función de defensa contra la escena primaria. apto para satisfacerse consigo mismo como su propio objeto. la causa y el efecto de todo deseo. La alternancia cíclica. sin duda. Rechazo de la diferencia y de la historia. así como se encuentran en él la fuente de todo placer. 4. de ocultamiento del lugar que le cupo al sujeto en el deseo de los padres. un cambio que asuma lo imprevisto. de protección contra la angustia de la castración. que estaría representada para él en el hecho de tener que renunciar a la creencia en la omnipotencia del pene y en su universalidad. ni generación. un “seren-deformación” que no renacerá sino de su propio impulso. La formación no emerge como proceso. una aventura. hasta en el ciclo incesante de la consumaciónconsumición de sí y de su propio renacimiento. con la del Fénix. cierra al mismo tiempo toda vía hacia una historia. pues. cuya búsqueda tenía por objeto crear el homónculus y asegurar al hombre la omnipotencia y la inmortalidad. ni ruptura. No existe. ni ser-en-formación distintos y susceptibles de fundar una intersubjetividad. para él. corresponde a una reactivación de las posiciones anteriores vinculadas con la separación de la madre y la ambivalencia edípica. ni formador. absoluto. sino de su autoerotismo. Esta creencia le asegura. El fantasma de la autoformación en la Adolescencia Esas representaciones míticas revelan que el fantasma de autoformación. pues.

el grupo se hizo solo. lo lleva a estados de autofascinación. que se forma a sí mismo. perfecto e intemporal. en la escuela o en la universidad. objeto ideal. 5.autártica. la variedad de sus demandas. “sin historia (s)”. Entonces “el grupo” no tiene más finalidad que la de haberse creado y existir en sí. en especial. Reinventa así el mundo porque el mundo no lo halló ni lo reconoció por lo que pretende ser: único. del mismo modo. la propuesta del coordinador o del instituyente. 19 . Fantasmas de autoformación y de partenogénesis en los grupos El rechazo de la historia y de toda relación de generación inherente al fantasma de auto-formación se descubre fácilmente en la actividad. En esta red fantasmática adquieren sentido. paranoide y depresivas. niegan que el coordinador haya podido desempeñar algún papel. precisamente. inmediata y “espontáneamente”. Este modo de existencia debe ser mantenido y defendido contra toda ambivalencia y. De ello nos proporcionan ejemplo los grupos de diagnóstico o los seminarios de formación cuando se despliegan ciertas fantasías colectivas de partenogénesis grupal y de auto-formación: los integrantes imaginan que se han creado a sí mismos en grupo. el efecto de las reglas estructurantes que fueron enunciadas. se produce la urgente demanda de un juicio.. hayan actuado ciertas facilidades y ciertas restricciones. en tanto escándalo de verse "reducido". cuando se torna intolerable la angustia de haber perdido. Imagina. hitos que. perfecto. Por sobre todo. contra la censura del fin del ciclo de sesiones. que nació sin padres –cuando no de padres aristocráticos o divinos. al descubrir las nuevas e inquietantes posibilidades de su cuerpo. en la cadena de la generación. puesto que no hubo génesis ni generados ni generantes. La sobreinvestición narcisista de que es objeto. conflictos. a una posición relativa). de un pasaje. Desconocen entonces la existencia de su historia. aunque discutidos (y discutibles en su derivación hacia otro absoluto) no dejan de constituir un mecanismo de reducción de la angustia y sobre todo para el sujeto. que haya habido entre ellos tensiones. el rechazo de todo examen y de toda sanción (intolerable herida para el narcisismo. en razón de ese rechazo. de una iniciación. que subentiende en el adolescente angustias intensas de tipo psicótico. la indicación de que un orden simbólico garantiza el intercambio social. que produce con total autonomía . los mitos y las ideologías de instituciones formativas cerradas. niegan que.que no debe sino a sí mismo las geniales ideas. dignas de un Fénix. todo signo de identificación. diferencias y divergencias.. a un interés a veces exclusivo por sus propias producciones y su capacidad autoerótica. Pero. se desarrolla también la lucha contra la angustia vinculada con al escena primaria. en la disposición del espacio y del tiempo. cuya realidad el adolescente está en condiciones de asumir.

. sobre este punto el artículo de L. con exclusión de los participantes. también el coordinador es fantasmatizado como malo. que el grupo-madre crea a sus propios hijos sin intervención del coordinador-padre y que los hijos reunidos constituyen a la madre-con-pene. Los integrantes entonces no pueden dejar “el grupo” sin el fantasma de haberlo destruido. castrado por ella. Hace poco propuse un análisis de esta fantasmática en un grupo de diagnóstico en relación con la reconstrucción del paraíso asexuado de la infancia y con el rechazo de la muerte. Mi intención era entonces (Kaës. también protege contra la irrupción de la diferencia y de la separación respecto de la madre. Cf. igualdad) ni otro ideal que ese contragrupo. Captado por la inmensa potencia destructiva de la madregrupo. beneficiarios. El análisis de las transferencias permite formular la hipótesis de que los integrantes luchan contra la representación de una escena angustiosa en la cual la madre (el grupo) y el padre (el coordinador) establecen entre sí. la validez de cualquier saber. en ciertos momentos de desorganización anarquizante.. tales representaciones son inducidas por personalidades de estructura perversa. Con frecuencia. La evicción del coordinador padre. una relación sexual privilegiada. finalmente. el pene o lo que llevan en el vientre. Los integrantes erigen un contragrupo: en lo sucesivo no existen otras reglas que las que “el grupo” se fija (espontaneidad. .V. Lo que caracteriza a este fantasma es la reversibilidad del continente y del contenido. 1971 b) articular las manifestaciones míticas e ideológicas de este fantasma de auto-generación con los componentes perversos inherentes 20 . réplica omnipotente del grupo rechazado. La imago mala de la madre con pene se proyecta sobre el objeto grupo: la madre-grupo se incorporó y retiene en sí el pene del padre coordinador. desafiado a garantizar el respeto de cualquier ley. R. del constituyente y del constituido. para las cuales la negación de toda dependencia ante cualquier figura generadora favorece su deseo de aniquilar toda autoridad generadora en beneficio de un poder autogenerado. el coordinador queda reducido a la impotencia en provecho de ella. también del poder de hacer morir y nacer simbólicamente el grupo de formación adquiere esa capacidad de autoengendramiento. pero del cual son. fuera de nosotros mismos . pues no tendremos ni dios ni maestro. a la vez. así como ella podría tomarlos a los integrantes. ni padre ni madre. exento de toda diferencia y de toda finitud. hasta su equivalencia..El objeto-grupal así constituido se halla polarizado por os fantasmas autárquicos después auto-formación que algunos participantes consiguen movilizar en los otros: “seréis. Thomas en la obra presente.. de índole sádica. seremos como dioses. Las fantasías de partenogénesis de grupo más frecuentes se vinculan con el fantasma según el cual los participantes se figuran. No es raro hallar tales episodios en las instituciones formativas cerradas.

que dota al objeto-grupo de una perfección –o de una taraintrínseca. La ideología de la auto-formación es como una duplicación de la certidumbre de no ser defraudado. de las investiciones movilizadas. más allá de la negativa a considerar la existencia y los efectos de una prehistoria de la situación grupal (en los deseos inconscientes y personales de los participantes). D. la autoformación es una ideología desde ese punto de vista se contrapone a toda formación. Una formación no podría ser sino relativa. de no hallar falla ni límite en la incesante erección de sí mismo. Tal afirmación. de las relaciones que surgen y de las que desaparecen. no una situación instrumental.a la negación de la castración y de la paternidad. no deja de ejercer atracción sobre los integrantes y sobre los coordinadores. No se la puede asumir como génesis. tal imagen no puede sino obturar la comprensión de aquello que tiene lugar en el grupo. Un ejemplo podría marcar sus alcances así. 6. las doctrinas que definen que los grupos de diagnóstico son grupos históricos. Anzieu (1972) dilucidó su sentido contraedípico. del mismo modo que el grupo no aparece como intersubjetividad. En efecto. a nuestro parecer. No deberle nada a nadie más que a sí mismo es el ideal autoerótico al cual la ideología aporta necesariamente su sello de verdad absoluta y de justificación. 21 . máquina de formar. se afirme el ideal abstracto de un grupo formador en sí. puesto que a ese objeto. una figura ideal matricial. Ella arroja al otro a la inexistencia o al escaso valor de su experiencia: esta nunca le sirvió a nadie. auto-generación y partenogénesis. Resulta probablemente nodal. reconocer la alteridad y el corte de la muerte. se le ha confiado el trabajo de formación (el grupo función “bien” o “mal”). en las elaboraciones doctrinarias que conciernen a la formación y a los grupos de formación. en tales concepciones. La historia se cierra sobre el tiempo de la potencia del grupo y sobre los sujetos desposeídos del reconocimiento de su historia y de su deseo. Pero faltaría todavía articular este fantasma con la figura de la madre-conpene. desembarazarse del vasallaje respecto del ideal absolutista y narcisista. también en este caso la formación es fantasmatizada como pura creación ex nihilo. renunciar a la omnipotencia y a lo ilimitado. Auto-formación y proceso ideológico Habría que estudiar de cerca la repercusión de los fantasmas de autoformación. El “grupo” representa entonces. para la cual se requiere. Terminaremos este primer estudio con algunas observaciones acerca de la ideología de la autoformación.

El proceso ideológico mantiene la creencia en la capacidad del sujeto “auto-formante” para no hallar objeto de su deseo sino en sí mismo. renace el Fénix que lo produjo. la medida superdefensiva contra la angustia y la herida al narcisismo que provocan la interrogación sobe el origen. sino como una continuidad sin falla. cuya mínima fisura significaría la muerte del ser. precisamente. lo generado y lo generante. La ilusión de la formación ilimitada y permanente tomada del fantasma de autoformación asegura el no verse nunca expuesto a la separación de la madre ni a experimentar la ley paterna. inaugura el camino hacia el reconocimiento del proceso de la generación. de la diferencia y de la historia. como abstracción y negación del cuerpo. 22 . Por eso la auto-formación es también una formación sin límite y sin ruptura. El mito del Fénix representa. Del huevo. el formador y el ser en formación. en el mismo movimiento en que resulta formada la madre-con-pene. todo recurso de auto-formación. que no puede ser identificada con el objeto seno ni con el objeto de su deseo”. el componente letal del fantasma de auto-formación.consiste en tener que reconocer que la madre está separada para siempre del sujeto. de nuestra opinión del deseo de formación. que el fantasma de auto-formación pone de relieve: se trata de formar a sí mismo o a otro semejante que uno. con la cual chocó el sujeto y cuya “primera prueba –escribe P. en efecto. El mito del Fénix condensa especialmente este doble movimiento mediante el cual se identifican por completo y se anulan la causa y el efecto. La distinción entre el ser en formación y la primera por un lado. El autoerotismo está orientado hacia la consumación de sí a tal punto que la formación de sí no es perfecta sino cuando la muerte la perfecciona. la vida y la muerte. y la ley paterna. la necesidad de límite. resulta que la ideologización.Más aún. La vía de la auto-formación autoerótica es una protección contra la dura realidad. Las ideologías y los grupos de autoformación intentan tornar admisible el sueño de una formación interminable en un espacio cerrado. una intermitencia daría paso al riesgo de una irrecuperable pérdida de sí y de su contenido. en la repetición cíclica del nacimiento y la muerte. es un componente derivado de la posición fantasmática de la auto-formación. como perversión del deseo de saber y del saber mismo. A propósito de esto destacaremos un aspecto fundamental. Excluye. No se la concibe como un momento. La ideología es necesaria. la diferencia y la carencia. como peligros irrupción del otro y de la diferencia. lo idéntico y o contrario. ovoide. par racionalizar y justificar el ideal de la omnipotencia para formarse a sí mismo y dirigirse. Aulagnier Spairani (1967).

K. Estos sueños –referidos en la obra de D. enumera y comenta los sueños que tuvo Freud durante su autoanálisis. el deseo de inmortalidad. D. 105-108). cuyo sentido no es revelado sino por la muerte..) son también invención y creación de sí. Anzieu (1959). Su novela Ubik) articula la autodeformación con la angustia que suscita el descubrimiento de lo otro y de la diferencia. interrogación que el deseo de autoformación había ocultado. El robot humanoide muere para saber quién es y por no soportar ser diferente de los humanos que lo fabricaron. Tanto. Entre ellos. 23 . La autodeformación aparece como una respuesta a la interrogación final sobre la identidad.son: el de las Tres Parcas –agosto de 1898. 113-115)-: el de La preparación anatómica de mi propia pelvis –hacia Pascua de 1890 (págs. el autoanálisis como destrucción de sí. Non vixil (octubre 1898) –págs. La serie de experimentos a que se somete para tratar de descubrir las fronteras entre la realidad y la ilusión lo conduce a desintegrarse lentamente y a destruirse. del trabajo de elaboración e invención personal. Este tema. Son. 108-112-. de omnisciencia y de creación.. sin duda. su última esperanza es que la realidad de los humanos desaparezca con la suya. La invención y la formación del mundo (pero hay un mundo . Una observación para terminar este primer estudio: sería erróneo creer que los fantasmas de autoformación no se concilian con el proceso de formación.. y se propone explorar en sí mismo los mecanismos de su funcionamiento íntimo. explora esta predominancia de la compulsión autodeformadora: un humanoide –una hormiga electrónica”. Anzieu.(págs. Lo que limita en su alcance y constituye su mortal callejón sin salida es el vasallaje total y pervintiente respecto del autoerotismo.Una novela de Ph. En el autoanálisis de Freud. familiar a Dick (cf. El análisis propuesto por D.descubre después de un accidente su identidad de robot. Por lo contrario. que esta dimensión narcisista en el trabajo de la formación nos parece irreductible. Todo intento de creación posee la dimensión de una autobiografía (Selbstdarstellung) trátese de la creación literaria. Anzieu destaca los temas de la muerte (el hombre vuelve al polvo). de la técnica o de la científica. aunque insuficiente. puesta a prueba en la relación con el otro. uno de los componentes esenciales de la creatividad. el sueño del Autodidacto –fin de 1898 (págs. cuatro tienen por tema la autodestrucción y merecerían un ensayo de interpretación según las hipótesis que aquí esbozamos acerca de la relación entre la auto-formación y la autodeformación. Dick (1970). es evidente que constituyen una condición necesaria. 120123)-.

La clínica de la formación y las transposiciones míticas e ideológicas que a ella remiten. sin negar su impronta. trataremos de poner en evidencia. que los alimenta y los protege. su relación y la finalidad de su actividad en el sentido de un restablecimiento del primerísimo universo de la formación: el de la matriz y la gestación.- LA FORMACION Y LA POTENCIA DE LA MADRE La actividad de formación oculta y revela aspectos que la caracterizan como realización de una fantasmática materna –de la madre y relativa a ella. al cuerpo de la madre. manifiestan la profunda afinidad entre la actividad formativa y los fantasmas que tomaron cuerpo en la relación con la madre. los rechaza. el del adiestramiento y los primeros renunciamientos narcisistas. fantasmatizar que conserva en él hijos –o sus representantes. en la trama de la formación. y donde toman cuerpo los fantasmas que llevan ese deseo hacia su realización. el formador – hombre o mujer. en este segundo estudio. puede fantasmatizar que está cargado de hijos.identificado con la potencia de la madre. varón o mujer. el fantasma común es siempre formar a la madre misma. puede la forma humana ser tomada y dada. para reproducirlas o desprenderse de ellas. del nacimiento y el ingreso en el mundo. en calidad de madre. Pueden discernirse tres universos fantasmáticos. a tal punto que parece fundamental considerar que la formación es primero algo que atañe a la madre. reproducirla o representarla. la formación se califica fundamentalmente por la relación del hombre. 24 . Pero al liberarse de esa red materna. Este predominio de la referencia a la madre en la formación es lo que. Lo mismo ocurre con las otras posiciones del sujeto en la fantasmática materna: ser formado-deformado por la madre. formar-destruir a la madre.B. el de la alimentación y el crecimiento. donde se construye el deseo de ser formador así como el de ser formado. de crear. según el efecto de la mediación paterna. a la maternidad y al deseo de la madre. en una relación que se establece como dual.o simultáneamente. En cada uno de los universos fantasmáticos que describe el punto de vista del formador o del ser en formación se reencuentra la característica de doble faz de la estructura del fantasma. Lo que en este estudio exploramos nos parece capaz de dar cuenta no sólo de los más primitivos cimientos del deseo de formar.que los destruye. o de ser formado por la madre. les niega el alimento. Es ante todo dentro de los límites de estas relaciones primordiales. Esta fantasmática determina la posición de los participantes en formación. El predominio de la referencia a la madre en la fantasmática de la formación conduce a asignar un papel preponderante a las fijaciones pregenitales y a la problemática pre-edípica en el proceso de la formación. pero puede también sucesiva –por inversión y estratificación. corresponden a posiciones identificatorias correlativas –las de la madre y los del niño-. Ya se trata de formar como la madre. con la madre y con la maternidad.

1. de arraigo. leamos: “Este calor de la comunicación en el psicodrama. ¿saldrán alguna vez?”. cierre ante una génesis y una historia.”. los siento vivir y agitarse . A. cuidarlos. tiempo mítico del Génesis-. ya sea un apéndice de matriz. gozando el placer de estar llenos de vida –“se mueven . como pene destructivo. nueve meses -duración de los ciclos anuales. El autor agrega. en la medida en que se encuentra repudiada.de dar vida. es la figura de la rival antagónica: la madre con peligroso pene. Con frecuencia en tal posición fantasmática el coordinador teme a uno de los integrantes como intruso peligroso. en nota de pie de página: “Moreno acuñó los términos locus nascendi –lugar de nacimiento. a la edad de cinco años se identificó con Dios en un juego del mundo representado en una pila de sillas. en la medida en que la formación se cierra sobre el deseo de la madre.. Moreno.de la maternidad. Ancelin Schutzenberger describe el espacio de la escena de psicodrama como “el 25 . útero pleno y cerrado. Llevan en sí al grupo como una mujer encinta. es hallarse identificado con el ideal e la madre buena. La gran formadora Formar en la posición en que el formador se identifica con la potencia de la madre. como se sabe. El grupo representa para ellos ya sea un interior femenino de su cuerpo. una prolongación separable de su cuerpo. de eclosión. también ansiosos por exponerlos a los golpes. este integrante a menudo.. Para el varón. ilimitada en sus recursos y en su capacidad de brindar placer.duración ilimitada. serena y de plena seguridad del niño en el seno materno”. Ese tiempo condensa todos los goces y todas las inquietudes –“?nacerán dentro del término?.. También el espacio. Tiempo y espacio están investidos de significaciones y emociones relacionadas con el tiempo y el espacio de la maternidad: tres o siete días –muerte y resurrección.de ser fuertes y estar preñados de una progenitura. Tal posición se advierte en ciertos fantasmas de coordinadores –hombres o mujeres. permite comprender por qué vuelve a colocar al individuo en la relación cálida confiada. generosa.de grupos de diagnóstico.. tener el cuerpo lleno de hijos. excluida o rechazada la referencia al padre diferenciador. en el vientre grupo-coordinador.para hablar de la escena del psicodrama y del yendo-deviniendo de la transformación del protagonista”.y status nascendi –estado naciente. sino también de descubrir dónde la formación puede ser vivida como proliferación informe.. perdición de sí.”.. de donde cayó. protegerlos contra los peligros internos y externos. este momento privilegiado del grupo. alimentarlos.por perderlos y separarse de ellos. por arrojarlos al mundo –“el exterior hostil: ¿qué será de ellos una vez que salgan de ese vientre? .

provoca repugnancia y da testimonio de su falta de virilidad... desarrolla la relación entre el viaje iniciático. Celma (1971) un “educastrador”. la fase de marginación durante la cual se efectúa la simbólica muerte y el renacimiento. halla y descubre vestigios de seres paleontológicos. formador de la juventud. pág. el joven Axel debe dejarlo todo. la agresividad. F. Nota de T. su tío. el centro de la acción. Viendo bien las cosas. es regresivo: conduce efectivamente a Axel a revivir simbólicamente el estado fetal. Ese “pasaje”.. se trata también de otra “escena”. (Sócrates se declaraba partera y Montaigne partero2. (A. femme: mujer. Para “nacer juntos” se necesita un partero. en ese retorno al vientre materno donde se pierde en pasadizos pedregosos. para él. Ancelin Schutzenberger. 38). Flahaut (1972) propuso un muy pertinente comentario de esta novela en su ensayo sobre las representaciones míticas de la interioridad. como apunta en su presente artículo L. la ambivalencia de un grupo que trata de resolver sus problemas. . según la expresión que tomó de J. enfrenta monstruos. descenso al volcán. la regresión fetal. atraviesa lagos y mares tempestuosos. para retomar el juego de palabras de Claudel. tal posición. la prueba y la fase triunfante de la resurrección y la reintegración al grupo. como madrecitas. o más bien están llenos de chicos hasta la boca.V. ciudad y vínculos afectivos. larga marcha.V. por otra parte. Este estado naciente va acompañado de transformación y de toma de conciencia de lo que es uno: el despertar a la vida. pág. etc. cuya ayuda no siempre evita el traumatismo del nacimiento. y afrontar la naturaleza hostil: travesía marítima. y la exploración simbólica del cuerpo de la madre. 1966. para seguir al profesor de la Lindenbrock. Está lleno de él. la angustia. con respecto a la iniciación. en un hombre. El grupo representa así en el fantasma el vientre fálico del coordinador. compuesto que se imita en sage-home como supuesto masculino del término (de sage: sabio. Para este maestro meridional. 48). el nacimiento. 26 . como ciertos docentes están “llenos de su clase. las tensiones. Julio Verne. un lugar privilegiado donde uno se siente ‘bien al calor’.lugar en que uno nacerá. en su Viaje al Centro de la Tierra (1804). Los principales momentos de la iniciación descripta por L. Por ello suficientes razones tuvo para tartamudear antes de convertirse en maestro y para tener miedo de ser para sus alumnos.. Thomas. la madre más bien llevaría a sus hijos en la boca. la reclusión en un universo reducido. el co-nacimiento.”. 2 Juego de palabras: sage-femme: partera. la novela de Julio Verne desarrolla especialmente la fantasmática de la vida intrauterina en su relación con la formación y la conquista de la interioridad. se hinchan preocupándose siempre por sus alumnos. Thomas aparecen ante el lector: la separación y el desgarramiento. Parecen preñados: tienen la boca llena de chicos. home: hombre). la matriz del teatro y del grupo” (ibid.

por parir. asexuado. El “traer al mundo”. a dejar aparecer. incluso una resonancia en el miedo de no ser. Rara vez se señalaron estos componentes sádicos y destructivos. Formación. Se percibe el drama de este “traer al mundo” que es proyectar fuera de sí el objeto libidinal. la angustia de esa separación primordial. tanto como liberación y acción de traer al mundo. mientras que el traer al mundo no es posible sino por aceptación de la muerte simbólica del ser-en-formación fantasmático. La formación es representada. no diferenciado. 27 . esta figura total reunificada –volveremos sobre esto más adelante. El deseo de formar en sí y de traer al mundo es la expresión de la pulsión de vida. Kaës (1973). al ser en formación. el padre. tanto prevalecen las imágenes más tranquilizadoras y las elaboraciones fantasmáticas protectoras del buen 3 Lapsus de un participante de un seminario. en tal perspectiva. Connota con frecuencia la fantasmática del no traer al mundo. conservar en estado informe. en efecto. ruptura en la unidad viva de dos organismos y herida narcisista. por otra parte. la tentativa de yugular. bajo la forma de la repetición compulsiva. para el formador. es decir. es la respuesta fantasmática del formador a la acción de las pulsiones letales que fijadas a esta forma arcaica. de no despedirlo. El no traer al mundo “mettre au monde” es la negativa a poner en el mundo. acciones de traer al mundo. tal fantasma halla su reflejo. de no ser traído al mundo.esboza la de la madre que incorpora y conserva en sí el pene del padre.con el cual el ser en formación está destinado a verse confrontado.Lo que entonces forma el coordinador es la misma madre cuyo cuerpo receptáculo él compone y cuyos hijos en la matriz están representados por el grupo. en la censura al tercero –el mundo. como don a un tercero. otros seres por formar – por incorporar. perderlo y con ello producir el vaciamiento intolerable que requiere volver a llenar. es vivido por la madre formadora como pérdida de su plenitud. de no salir del “almácigo-madre” (“semismare”)3. renacimiento La identificación del formador con la madre encinta y todopoderosa reactiva el fantasma de conservar en sí al niño-pene incorporado. El no traer al mundo es dar muerte (mettre a mort) real. Parece que este aspecto repetitivo constituye una de las más arcaicas modalidades de la compulsión a formar. como intento repetitivo de puesta en el mundo de lo que nunca pudo ser completamente aceptado como separación. siguen actuando en él. de formarlos o matarlos. Las angustias vinculadas con las tendencias destructivas de la maternidad hallan salida también en otros fantasmas: los de formar muertos-al-nacer. los de fracturarlos. bajo la forma de la maternidad. Pero mantener en uno. cf. R. En el ser enformación. monstruos.

que sólo el clivaje y la denegación tienden a disociar. una mano que palpa. son una condición del trabajo de la formación. a veces unificados en la figura de la gran formadora con la cual se hallan identificados el formador y su actividad. de la buena matriz. Del mismo modo. se le pide que “vaya a lo de su madre a hacerse rehacer”. torna posible una integración de las pulsiones parciales y su sublimación.. Este tercer polo de la fantasmática de la formación –el polo reparatorio. algunos trabajos de inspiración kleiniana sobre la psicología de la maternidad no dejan de recoger y comentar los efectos de la pulsión de muerte en la mujer encinta. Estas actúan además en las tendencias epistemofílicas del ser en formación y en su deseo de saber. es conferirle al mundo todas las dimensiones de lo vivido. aceptar también la muerte en el otro. la mayoría de nosotros debió renunciar a los sueños y a las esperanzas de su juventud. una boca. y que en cierta medida. El formador es entonces un “seminario”. lo real. así como en ciertos mitos y obras de imaginación que las pulsiones de destruir y atacar in ovo al ser en formación no constituyen la excepción sino la regla. hasta que el proceso reparador. El análisis que de la fantasmática del seminario hicimos en 1974. acaricia. 43) muestra cómo el formador se identifica también con la gran formadora: “. desde el núcleo mismo de la posición depresiva. pág. cuya autonomía es admitida. para formar. Hacer un verdadero psicodrama es crear. de un pasaje. modela y cuida: también es una mirada. Ancelin Schutzenberger (1966. lo posible. ya no es objeto de las angustias primarias suscitadas por la pulsión de muerte. El formador es también un seno. Su proyecto como una piel de zapa. lo deseado. hay que querer la muerte y la separación. entre esas dos pulsiones en perpetuo conflicto. La angustia de la fractura. es hacer nacer psicológicamente. No obstante. se encoge 28 . El siguiente texto de A. sede de una recolección. Ella da testimonio del vínculo. Cuando sus efectos no son paralizantes o no conducen a actuar. la angustia mantiene y solicita el deseo vital.indica también que el ser en formación.que se efectúa en la matriz representada por el formador. Hay entonces total comunicación y creatividad total del individuo y del grupo. cuya significación y función en los grupos de formación dilucidó D. es uno de los polos permanentes de toda fantasmática de la formación. una voz. de un renacimiento reparatorio..formador. destacó este hecho. por el grupo o por la institución. lo imposible. objetos a veces parcialmente constituidos. Anzieu (1974). de ser formado. lo imaginario. una luz. En efecto. ser formado por la madre es vivir la formación como un trabajo –y un placer. es vivir nuestros fantasmas. en ciertos elementos de análisis inter-transferencial practicados por formadores que actuaban en equipo. Para el sujeto en formación. nos ha sido posible reconocer en los sueños de algunos formadores. hasta cierto punto. es viajar en el tiempo y en el espacio. revelado por una expresión corriente en las costas del Mediterráneo: cuando se le quiere decir a alguien que es inepto. de formarse.

en especial el capítulo sobre los principales momentos de la iniciación (pág. B. pues. sino la amenaza de ser expulsado de ella y separado. Tales fantasmas tienen en común el hecho de haber apartado la imagen del padre y de su papel en la procreación y en la génesis del sujeto. Betteheim (1971). 29 . sin embargo. padre uterino La identificación del pene paterno y de otros objetos con la madre llena de hijos. la neurosis. en todo proceso de formación. respecto de los ritos de iniciación y de las “heridas simbólicas”. Thomas. la depresión. 2.con el uso de la vida. Ese deseo del hombre. de participar en las prerrogativas de la mujer. nada más que un aspecto del fantasma. es capital. Más bien es cuestión de poseer los órganos de uno y otro 4 Tal es el título de una novela autobiográfica de T. El psicodrama nos ofrece actualizar lo imaginario y realizarnos. Kaës (1973). adquiere especial significación en la fantasmática de los formadores de hombres. Ella revela en el varón. no expresa sin duda.E. el accidente. Por eso. como lo demostraron G’ Groddeck. como en el plano imaginario de nuestra vida afectiva y de nuestra creatividad. mediante el sueño. el sentido de una tentativa de asegurarse compulsivamente el dominio de la angustia de la separación respecto de la madre. partida hacia el ejercito. M. Se piensa. Cf. hacia la universidad. Nos evadimos entonces. parece que la reiterada demanda de formación tiene para ciertas personalidades.”. guardamos en nosotros un mundo de posibilidades tanto en el plano real.V.. Desde esta perspectiva. Por lo general estos fantasmas se relacionan con los de la partenogénesis. sobre la experiencia de su formación en el ejército. de ser rehecho. el juego. Hasta podría decirse que ése es uno de los proyectos principales de la formación.. Estas angustias inherentes al fantasma de ser formado-deformado por la madre o por una parte de la madre adquieren significaciones diferentes según que se trate de la matriz. el ser conservado-destruido en la matriz4. del seno. prototipo de las otras experiencias de separación: destete. también R. El formador. la psicosis. el activismo. el peligro es el de la muerte. Klein y más recientemente. que torna urgente y última esta preocupación. El peligro no es solamente. que si se trata de renacer. Lawrence (1936). Amenaza que adquiere el aspecto de prueba inicial. de poseer una vagina y un útero y del embarazo. como hemos dicho ya. de la boca o del vientre materno. la dimensión del deseo insatisfecho. el retraso. en esa obra de L. ingreso en la escuela. la prueba de apartarse de las raíces infantiles del universo materno5. 109). 5 Cf. la enfermedad.

anal –ante todoy genital. de experimentar las satisfacciones que le están reservadas a ella sola. Pero. de la desnuda inocencia de un ser antesocietal. el anfiteatro representan esa matriz edénica que lo “hincha” y que es el cuerpo de su cuerpo. en algún grupo de diagnóstico.sexo y de componer la imagen plena de la madre fálica. Así. pero no asimilado (de ahí su aspecto persecutorio) de proteger contra los ataques del perseguidor. Esta liberación se tematiza en el fantasma de una formación de la que se habrían eliminado todas las sujeciones concernientes a la sexualidad oral. regresión hacia las condiciones mismas del nuevo ser neosocietal cuya realización es profetizada y propiciada por las elaboraciones ideológicas del fantasma del padre uterino. paradisíaco. para el docente. por otra parte también se trata de ser eso mediante lo cual el padre constituye una fortificación defensiva y protectora contra la destructividad de la madre. también completamente bueno y al cual conviene liberar como al niño. Trátase por ejemplo. de procurar las gratificaciones libidinales más primitivas. el grupo. retomarle el falo y dominarla. de ser ese padre-y-madre lleno de solicitud. totalmente comprensivo para con el ser en formación. y es culpable aquel que 30 . o por lo menos eso se cree. al eliminar el falo destructivo queda también suprimida la realidad de las tendencias destructivas del ser en formación. Se trata de ser la madre. Esta posición fantasmática del formador como padre uterino expresa la búsqueda de una serie de compromisos entre figuras conflictivas. Pero como esta potencia también es peligrosa. bajo la forma fantasmática del padre uterino. su potencia plena que pretende ser tranquilizadora para los seres-en-formación que ella contiene. con la cual se identifica entonces el formador. hay que obtener a la madre. del malvado y destructivo influjo autoritario de los malos padres. se elabora el ideal liberador. el del padre uterino. las reglas coercitivas y el lado “educastrador” de la propia función formante. la clase. padre uterino. y brindará a los participantes-fetos todas las gratificaciones edénicas que les aseguren su omnipotencia grupal. de la tentativa del formador de elaborar un ideal de bondad incondicional e inagotable. como su prolongación matricial. En el otro lado. Esta última estará representada por la institución formativa. Para el formador. La hipótesis de tal identificación con la madre fálica. puede dar cuenta de las medidas defensivas emplazadas para luchar contra los componentes persecutorios contenidos en estas dos imagos. El buen formador lucha así contra sus propias tendencias agresivas proyectadas en la madre omnipotente y destructiva cuya envidia potencia y teme. sentirá a éste. el coordinador que fantasmatiza un peligroso ataque cuya característica es emanar casi siempre de una mujer considerada fálica y destructiva respecto del grupo. el goce mismo de la vida fantasmática ilimitada. gozar de la potencia plena de poseer dentro de sí a los hijos y el pene del padre oralmente introyectado. a semejanza del amputado que se ilusiona acerca de su brazo.

los formadores expresaban a menudo la intensidad de sus exigencias pulsionales orales mediante las fantasías de beber o comer un alimento excepcional. Esta conducta podría 31 . La imaginación popular da cuenta de este dilema escogiendo las dos representaciones antagónicas complementarias de pedagogo castrado y castrador. Tales antojos atestiguan la importancia del proceso de introyección oral del pene en la fantasmática del embarazo. Estos “antojos” expresan el deseo canibalístico de devorar a la madre. parto El fantasma de la formación como gestación y como parto se expresa. Formación. estos antojos frecuentemente están vinculados con una fase de exacerbación de las pulsiones sádicas orales (ataque ente formadores o contra uno de los grupos) y de aumento de la angustia depresiva. en una matríz fantasmatizada. En cuanto a los formadores. en relación con esta posición femenina. se trata de devorar y de incorporar al grupo de integrantes –la madre que contiene a los hijos-pene. en el formador –varón o mujer. J. En efecto.M. asumir la integridad y la integralidad del cuerpo bisexuado y gestador. 3. con el fin de ser el formador que contiene al grupo y al pene. puesto que el formador instituye como la ley y para sus propios fines. como lo demostraron. la posición del padre uterino expresa entonces el compromiso necesario para conciliar los opuestos y rehusar la diferencia. la homosexualidad vinculada con la posición del padre uterino es consecutiva de la denegación suscitada por el terror que inspira el sexo de la mujer y del temor de ser castrado por el padre como se supone que lo ha sido ella. observé también que los formadores tendían entonces a buscar una seguridad narcisista junto a un super-formador cuya palabra era recibida como fecundante. Murray (1964). a los seres en formación. embarazo. solicitamos al otroen-formación como objeto de su placer. de fumar cigarrillos de marca prestigiosa. Según mis observaciones. Por mi parte observé que en el transcurso de cursillos. el formador padre-uterino desea el pene paterno para conservarlo y gozar de él como le parece que lo hace la madre: para su propio fin y su propia potencia. respecto de las parturientas. Blitzer y J. como sustituto del seno de la madre) así como para recibir. La posición fantasmática del padre uterino da cuenta de la homosexualidad inherente a la relación formativa que promueve: la actitud femenina con respecto al padre prepara para recibir el pene (oralmente. de tenerla incorporada y de llegar a ser como ella.R. Pero. sesiones o seminarios.a través de la intensidad que alcanzan a veces “antojos” análogos a los que conoce la mujer encinta. Esta introyección no asimilable podría inclinar la relación formativa hacia la perversión. “educastrable” aquel que “educastró”.pretendió cortar.

Este puede ser un técnico. pérdida. sino una de las caras de la posición fantasmática que ocupa el formador. Pero hay algo más: tenemos buenas razones para sugerir que todas las representaciones del formador-partero sirven también para encubrir mediante la proyección. sin duda lo confirmaría. hábil y benévolo. Lo que oculta la representación del formador partero es todo lo que implica la identificación ambivalente con la madre. sus demonios familiares o peligrosos. es una de las expresiones más corrientes del fantasma del embarazo. constituye sin duda uno de los elementos fundamentales de la fantasmática de la formación. acto de traer al mundo.confirmar lo que Blitzer y Murray observan en cuanto a la significación del antojo oral como incorporación de la madre. sea que el formador adopte en sus fantasmas la posición de partero. una identificación más primitiva con la propia parturienta. prototipo de otras separaciones ulteriores. Ya lo hemos observado. El trabajo de la formación es entonces el de la misma parturienta. 32 . pero también sádico y salvaje y emplear hierro y fórceps. “Lo importante es hacer que los niños den a luz lo que tienen dentro” declara J. de traer al mundo o mayéutica. la que debe efectuar el trabajo muscular y psíquico de la primera e-ducación. la de la parturienta o del recién nacido. un estudio de las manifestaciones depresivas y de los temores hipocondríacos de los formadores. Celma en ocasión de entrevistas en France-Culture (16/03/72) –es sin duda secundaria con respecto a este fantasma del parto de los niños que el formador lleva en él: formar es traer –o no traerniños al mundo. de incorporar a la madre-grupo que contiene a los hijos-pene del padre de tener un bebé-grupo del supercoordinador ante el cual los formadores hombres se constituyen en la posición femenina del padre-uterino. Se trataría en el caso de los formadores. es asimismo la herida y el disgusto de esta primer y necesaria separación: la imagen del nacimiento como salida fuera del recinto materno. y la representación de la formación como un parto de lo que hay en el interior de los otros. sus hijos imaginarios. de la primera expulsión fuera de sí. pero no expresa. o partera (sagefemme). pero también como eventual acto de dar muerte. El partero-parturiento La representación del formador como partero (accoucheur). la repetición compulsiva de esta expulsión traumática.

tales temores son frecuentes en él. La depresión se describe como posición inaugural del proceso formativo. repugnancias alimentarias.. En el formador. Ese formador. Esta depresión aparece frecuentemente. 33 . en la época final del ciclo de formación. y se asocian con fantasmas narcisistas relativos a la omnipotencia de la matriz (temor de ser deformado uno mismo por los sujetos en formación en su interior psíquico. no se logra sólo en la medida en que la angustia de separación respecto del ser en formación puede ser superada. Destacan que el aumento del narcisismo es paralelo al temor de una transformación de la imagen corporal (temor de ser mutilado. como “la experiencia del vacío interior que experimenta la mujer después del parto”. La pérdida repetida del objeto se veía compulsivamente puesta en escena en ese movimiento de expulsión y retención compensada. quien vivía cada terminación bajo el signo de la constipación y los temores hipocondríacos. tal como lo expresaba un coordinador de cursillos de formación de adultos. luchaba contra la depresión preparando febrilmente los próximos cursillos. Se observa esta fase depresiva en el ciclo del año escolar y universitario. se trata del comienzo de un proceso de desprendimiento que también en este caso..Depresión postparto La depresión correspondiente a la terminación de un cursillo o de un seminario. Tal conducta se relaciona con lo que Blitzer y Murray dicen acerca de la transformación del narcisismo primario durante el embarazo. Para los sujetos en formación. Su propio parto no se efectuaba sin dolor. Ambos autores muestran cómo los fantasmas narcisistas pueden durante la gestación activar un episodio maníacodepresivo postparto. diversas somatizaciones: hinchazones. durante los cuales retomando su posición gestadora. de morir). tanto en los formadores como en los seres en formación. esta fase es sin duda una condición de su desprendimiento de la relación formativa materna. merecería un detenido estudio. en el formador identificado con la madre gestadora. por otra parte. podría seguir formando a sus adultos “desde el interior” y “haciéndoles parir lo que guardan dentro de sí”. esta depresión adquiere diferentes significados en unos y otros. deformado. Desarrollé esta hipótesis en un trabajo sobre la regresión en los grupos de formación (1973) y en un estudio sobre el deseo de omnipotencia y las pruebas en la formación (1975).). inaugura una apropiación personal de su formación a través de un trabajo análogo al del duelo y la reparación. vértigos. En la posición en que el formador se identifica con la madre parturienta. como la correspondiente a la de todo periodo de formación.

en este estadio en que prevalecen la relación dual y el mecanismo de la proyección-introyección. o “adulto-enformación”).. todo cambio en la actitud amorosa del “lactante” equivale. que consuma y como prueba que se alimente.. estudiante. Pero por sobre todo. que este lactante sea un infans. o el saber pedagógico se adueña 6. salvo que practique con ellos el placer sádico de privarlos del alimento o de atosigarlos con él. que siga siendo objeto parcial de la madre. la angustia depresiva vinculada con sus propios ataques contra el seno que lo alimentó y que se le rehusó. una boca que recibe el alimento y no una boca que emite una palabra. como su propia madre pudo hacerlo. agotado. 34 . La relación formativa.4. que no hable sino para la madre. como la substantífica (substantifique) médula y la miel del conocimiento. Otra modalidad defensiva satisface las tendencias 6 La reciente organización de los estudios universitarios a través de unidades de valor provocó un aumento de la angustia de fragmentación en algunos estudiantes y docentes. que lo habrá alimentado pero no habrá conocido su nombre. aprendiz. El formador-seno El placer y la angustia específicos de la fase oral se expresan en la serie: absorverincorporar-consumir-devorar-destruir. define las posiciones correlativas de los objetos. Identificado con la madre nutricia. para el formador. Una negativa de su parte es sentida como un atentado a la razón de ser de ese seno-falo. instauró una relación fragmentadofragmentante y restableció el predomino de las relaciones especulares. tal negativa y tal pérdida pueden reactivar. en esta organización libidinal. lo lleva a poner en acción las defensas típicas contra tales angustias: por ejemplo. El formador-seno asigna al otro en formación la posición del lactante y del infans: que absorba. comido. beba la leche de la ciencia. ciertos docentes establecen una muralla de aislamiento contra la agotadora demanda oral de los alumnos. objeto fragmentado del que el formador –o la institución formativa. A cambio del alimento que puede dar o negar. El sentimiento de ser perseguido por la gravedad asignada al rechazo o por la intensidad de la demanda oral. el formador espera recibir de sus “lactantes” amor y gratitud. el placer y la angustia vinculados con el seno y con el destete. en el formador. vaciado o devorado durante el trabajo de formar por el sujeto-lactante en formación (alumno. El fantasma del pelícano Las angustias persecutorias y depresivas del formador se tematizan frecuentemente en el temor a ser absorbido. a la pérdida del objeto. El otro no se forma sino para adquirir la forma redonda del bebé harto. el formador repite en el argumento fantasmático de la formación.

los Cuzz. Es probable que la intensidad y la frecuencia de tales angustias (ser vaciado) se vinculen con la agresividad dirigida contra el vientre y el seno de la madre y corresponden a un fantasmas de retorsión por parte de la madre. Sin duda. a las cuales la realidad pedagógica confiere inconmovible asidero. al mismo tiempo. son posiciones sin porvenir. en las universidades más prestigiosas. Un circuito de crianza permanente preserva así al seño del desfallecimiento y del desgaste. Es entonces el proceso formativo mismo el que no tiene porvenir. Pero no pueden descubrir el secreto de su misteriosa formación y conocer a los Guzz. como dijimos. Tal correspondencia de posiciones se elabora probablemente por efecto del deseo de reparación oral. la posición complementaria del buen bebé harto. tales vivencias fantasmáticas. El mecanismo predominante en tales posiciones es el clivaje que conduce a separar y a localizar el objeto bueno y el objeto malo en lugares estancos y unívocos. 35 .sádicas del formador. aquellos a través de los cuales se establecen la potencia y el goce del formador madre nutricia y aquellos en quienes se proyectan las pulsiones de muerte. Los lactantes-en-formación son pues. los humanos ocupan los más altos puestos en la más avanzada investigación. En efecto. Y nunca dejan de aparecer tales amenazas. La figura del formador-pelícano representa ese nexo entre la crianza y el autovaciamiento. por eso es sensible en particular a todo lo que pueda amenazar o dificultar la realización del deseo de los acompañantes.. el formador está sometido a la influencia de sus propias pulsiones destructivas y envidiosas así como el ser en formación experimenta las angustias vinculadas con sus propias pulsiones destructivas y envidiosas. La posición fantasmática del “formador como nodriza” le asigna al otro. crían hombres y los transforman en genios alimentándolos con emparedados que contienen super ciencia. quien entonces se rehusa a dar el alimento. de destrucción y del formador. Al incorporar ese saber. es sacrificado por ellos: con su carne harán otros emparedados para formar otros genios futuros.. La naturaleza de los fantasmas que predominan en esta coyuntura es lo que podemos denominar la formación “envidiosa”. En el momento en que uno de esos humanos alimentados con emparedados está a punto de efectuar un descubrimiento acerca de los Guzz. L’ homme qui dévorait des livres (El hombre que devoraba libros) ilustra este fantasma de la formación como explotación oral y devoración: seres suprahumanos. proyectadas en el formador o vueltas contra sí mismo. Una novela corta de John Sladek (1971). impregnan los proyectos de “formación permanente” mediante esta inestimable cualidad: la pérdida sentida al dar permanentemente (vaciarse) será compensada por las ventajas de una formación capaz de “recargar las baterías”. puesto que la posición del bebé harto y la del formador buen seno.

el formador es entonces una figura de la madre fantasmatizada que retiene para sí alimento y amor. se llena. devora. por ejemplo. Los fantasmas que posicionan (positionnent) al ser en formación como objeto parcial oral. devorado y escupido por el formador-seno y su amenazadora boca. privar de su goce al formador del cual se piensa que lo guarda para sí. temerosos ante el de los estudiantes.se parapeten en el silencio retorsivo de la madre muda y todopoderosa. Esa sospecha de que la madre guarda para sí y en sí lo bueno que posee. ambos son contemporáneos y están vinculados con la posición esquizo-paranoide. la angustia que la subtiende. distinguió el sentimiento de envidia del de avidez. En efecto. tubo digestivo . no se trata sólo de poseer: se trata de destruir o deteriorar el objeto del goce. a menos que se sospeche que lo reserva para otros más favorecidos. la avidez y la sospecha envidiosa son reforzados y mantenidas por conductas privativas y retorsivas de los docentes o de la institución.. La lucha contra lo que así despierta la angustia del otro. Semejante conducta. Tales organizaciones fantasmáticas orales son completamente activas y perfectamente observables en la práctica formativa de los grupos e instituciones de formación. La avidez implica esencialmente el deseo de poseer el objeto. no sin sentir miedo de ser. dañarlo o destruirlo para apoderarse de lo que contiene.La Formación Envidiosa Melanie Klein (1957). la de ser “devorado. con la cual se identifica la Esfinge del análisis 36 . La avidez aumenta con la angustia de hallarse privado e incapacitado para amar. se halla entre las más “agotadoras” que existen. muerde. solicitan correlativamente en él el placer y las angustias asociadas a las pulsiones parciales orales: succiona. boca succionadora y devoradora. por ejemplo. si por retorsión o por miedo a la retorsión. de atacar el seno y el cuerpo maternos –lo que llevan en sí. no son raras en la ávida búsqueda que caracteriza a la formación. Celosos de su saber. escupe y regurgita. es una destrucción de la misma creatividad. al que sienten como peligrosa agresión oral. vacío o lleno de mal alimento “envenenador”. Su comportamiento corresponde a la máxima explotación de todo aquello de lo que puede extraer un goce sin obstáculo ni límite. La representación predominante es entonces la de la madre sádica reducida y reificada en la imagen de una boca dentada. a su vez. constituye la base del sentimiento de envidia. por ejemplo el seno cuyo contenido desea agotar el lactante. absorbido. tragado” por los otros. de un seno reseco. tragado.. por ejemplo. la angustia y la culpabilidad de querer vaciarlo.y depositar allí malos objetos – excrementos. como ataque contra el alimento del Alma Mater. Esto que ocurre cuando en la universidad. no es raro que los docentes –en psicología. mordido. el seno se agota. El “deterioro envidioso del objeto” es lo opuesto a la creatividad. suscita la violencia de los sentimientos de avidez y envidia.

. la creencia de que ese buen alimento es guardado por el formador para su goce o distribuida en otra parte con amor. “malos” alumnos) elaboradas en la fase oral de la organización de las pulsiones. vivir al otro como un objeto de pérdida y de privación -¿no se encuentra siempre enfrentado con eso?. no puede ser superada sino con la seguridad que le da al formador el sentimiento opuesto a la envidia: la gratitud. intoxicación de la cual el ser en formación se defiende por lo menos mediante un rechazo que saca provecho de todos los recursos de la respuesta anoréxica. sin la consecuente capacidad de experimentar placer y brindarlo. La relación 37 . persecutoria. a menos que sean satisfechas con ello las pulsiones sádicas del formador. rechazatoria. por lo común paralizante. cada vez que el formador se ubica en las posiciones persecutorias.. en veneno. en esta versión arcaica del miedo y el deseo de destruir. Así. quebrar y deteriorar el grupo o a los alumnos. es mucho mejor: la acreditación en lo real es la ira constante de lo imaginario. en el otro. otro alimento. de ahora en más nada saldrá de nuestra boca que no sea aceptado como el buen alimento”. el bloqueo de la relación en lo real torna mucho más incómodo el trabajo de desprendimiento del fantasma y la superación de la ilusión del repliegue y de la autonutrición. en otra parte. responde en el ser en formación el sentimiento de la amenaza de ser devorado –destruido por el formador. Tal afirmación evidentemente refuerza. y cuyos efectos benéficos no podrán manifestarse en los demás. como boca agresiva. Sentimiento que él no podría experimentar. sin que siquiera tome cuerpo el fantasma. muda. por el cual trata de retenerlo o destruirlo. el buen objeto introyectado sabrá aportar la seguridad necesaria para afrontar la prueba.defensivo y salvaje: “como revienta.lo protege contra su propia angustia de ser el mal seno nutricio. A ese peligro primitivo. Semejante angustia. sin la certeza de que pese a las pérdidas y las privaciones necesariamente sufridas. a mejor precio. el ser en formación es posicionado como objeto. por su primera formadora. La formación “envidiosa” no es sino la técnica y el escenario de la pulsión de muerte. (réjectrice). Para el formador. O bien. El alimento propuesto se convierte efectivamente en mal alimento.no puede generar más que el sentimiento de envidia. retorsivas y clivantes (“buenos” alumnos. El coordinador en un grupo y el docente en su clase experimentan la potencia y la angustia que ella moviliza. Si el formador da pie a las proyecciones de los malos objetos en él. De todos modos. de malos objetos. la afirmación agresiva del formador de que no sabe nada –que no quiere saber más nada de la necesidad oral del otro. sin la seguridad de haber sido amado por sus primeros “formadores”.después de que el cuerpo haya elaborado ese fantasma –en la práctica de la formación. intenta así hacerse comprender en silencio.

absorverlo por abajo. reducido al estado de feto y llevarlo así toda su vida en su seno?”. y cuál es la que no preferiría matar y devorar a sus hijos si estuviese segura con ellos de atenerse al macho. de sustraerse a la madre letal. El escenario de la formación es el del fantasma del seno-retrete. Se redescubre allí una figura de la mitología griega.. El hecho de salir de allí no garantiza que “el exterior” será el paraíso. devorado por el formador. en razón de la estructura bifronte del fantasma. la amenaza de la pérdida del contacto 38 . compenetrarse de él. que escapan a todo orden simbólico y diferenciador. La gran deformadora y la máquina de formar Hemos determinado que la fantasmática del formador identificado con la potencia de la madre gestadora contiene y encubre.el campo cerrado del enfrentamiento letal con el seno-retrete. y relaciones de ataque de destrucción y de separación en un perpetuo y mortífero movimiento de introyección inasimilable y de proyección rechazatoria. del pene del padre. por el grupo o la institución formativa (la universidad. se tematiza –cuando es posible. La correlativa angustia del ser en formación. por ejemplo) de no nacer. de romperlo y devorarlo como ingestión sádica del seno de la madre. de privarla de su mortal placer. en la posición paranoide en que la institución formativa figura –y a veces realiza. emparedado.. hasta el punto de organizar la relación entre ambos. Asociado a este tema. digerirlo. la de Medea. tanto más engendra la muerte. la madre es el símbolo de la destrucción. si la propia formación no tiene en cuenta. En este fantasma del formador como madre destructora y deformadora se expresa la angustia de guardar in útero al niño. Más que de la generación. Esta representación aparece tanto en el formador como en el ser en formación.formativa se fija en una alternancia de relaciones fusionales unarias (unaires) e idealizadas. el fantasma de la máquina de formar denota la intensidad de las angustias esquizo-paranoides en la formación. para reducirla. Cendrars (Moravagine) resulta notablemente sugestivo a este respecto: “. de ser matado. 5.en el fantasma de emerger de esa fábrica deformadora y mortífera. Cuanto más procrea la mujer. La fantasmática de la formación oral se encuentra ligada con la de la formación “mérdica” (merdique). la representación de la potencia destructiva de la madre. guardarlo. o el vientre materno. Un texto de B. hacerlo macerar en ella. la realidad de esos fantasmas y la angustia que ellos apaciguan. del hijo que los representa.

y los malos Slans. la universidad-máquina. la gran formadora. acaso también sobre la que movilizan las técnicas de la enseñanza programada. una conservación y un don del buen objeto. Con esta significación aparece también. madre de los demonios y la mala madre de los hombres. Los experimentos de Harlowe y la teoría del apego (attachement) podrían proporcionar hipótesis fructíferas acerca de esta fantasmática de la formación-máquina. Una novela de V. Klein. su doble carácter. el tacto. la escuela-máquina son fantasmas que la angustia en los grandes grupos. hacía posible una asimilación. Hesse (1934). destructivo y liberador. criaturas degeneradas. los fantasmas de penetración y control Hemos admitido que la salida del sentimiento de envidia es la destrucción del objeto contenido en el interior del cuerpo de la madre –alimento. o por la institución. en los nuevos seres así generados por ella. fantasma de perder el contacto vital. las fuerzas creadoras y las fuerzas destructivas. tema retomado en muchos relatos y justamente en una novela de formación escrita por H. Pero en ciertos casos la horrible máquina habría podido ser aplicada a las madres. monstruosas. La novela de Van Vogt es la historia de la lucha ente los buenos Slans. conviene retener en 39 . hijos. Melanie Klein. en su lucha mortal contra Eva. el olor de la madre. (La persecución de los Slans). Formar (para) la madre. El grupo-máquina. pacífica y cálida. genial para unos. cuya potencia es buena. la gran privación de amor que se experimenta primero por la piel. 6. interpreta la lucha de Satán con Dios. frías y sin afectos. diabólico para otros. según M. en el Zohar. los Slans.E. la figura de Lilith. rivalizar en el imperio infernal con la buena creación divina. a propósito del Paraíso Perdido de Milton. la madre-máquina representa la imago materna bifronte: todopoderosa y destructiva: ella reproduce. A la poursuite des Slans. en el trabajo de la formación. Fabricante de monstruos y genios.vital. había confeccionado con el fin de crear una raza suprahumana. “Narciso y Goldmundo”. destruir la vida. La materia inicial es el infante humano sometido al efecto mutante de la máquina. por el grupo o aún por el (cuerpo del) saber mismo. heces. revela como más arcaicos y más necesarios para la vida. presenta una máquina procreadora que un inventor. Sin embargo. Nos ha parecido también que sólo el sentimiento de gratitud.y que la formación envidiosa tendía a ese ataque sádico contra el cuerpo representado por el formador. pene. Van Vogt. Esta fantasmática da cuenta del combate que siempre libran. desde el punto de vista del dualismo pulsional: usurpar la potencia creadora. produciéndose entonces la mutación in útero.

interpretar en los seminarios tales veleidades o tales procederes desde el exclusivo punto de vista de la escena en la que participan dos padres. De estructura u organización libidinal más primitivas es el fantasma de la penetración sádica del cuerpo materno bajo la forma de la identificación proyectiva. de comprender. por ejemplo. fuera de allí también sin ninguna duda. escribe M. bien diferenciados. La envidia oral es el primer estímulo de las tendencias epistemofílicas del niño. para poder transformar lo tomado –ante todo a la madre. por introyección estable de un buen sujeto. La forma destructiva del “tomar”. la base de su curiosidad. en la medida en que ésta requiere la puesta en 40 . como en ciertos mitos. las entrañas) para incorporar su contenido y vivir con él de él. Volvemos a encontrar aquí la dimensión necesaria para el crecimiento y la formación del sujeto. Para el niño muy pequeño. Una actitud positiva a su respecto permite a niño comprender mejor y evaluar correctamente el mundo que lo rodea. de la relación del sujeto con su entorno y con la realidad”. Klein (1930). el cuerpo de la madre es el primer representante del mundo exterior.en algo que se convertirá en uno mismo. bajo el dominio de las pulsiones libidinales ya se trate. Es sin duda ese mecanismo el que se ve solicitado en los sujetos en formación que. una defensa excesiva y prematura del yo contra su propio sadismo provoca la inhibición de esa actitud de apropiación y exploración del cuerpo materno y acarrea una “suspensión más o menos total de la relación simbólica con las cosas y con los sujetos que representan los contenidos del cuerpo materno y por consiguiente. Por lo contrario. sería erróneo. en cursos o seminarios. en la cual además se trata de privar del goce a quien posee. Sólo entonces es posible darlo bajo una forma no-destructiva del otro. Penetrar en el cuerpo que contiene el buen objeto no sólo para asimilarlo sino también para controlar el malo y destruirlo caracteriza el mecanismo kleiniano de la identificación proyectiva. Es cuestión de poseer y de controlar el objeto. de destruir el cuerpo (la cabeza. a causa del poder y de la capacidad de ataque que se le atribuye. del deseo de tomar. tratan de penetrar en el recinto de los formadores. así como para la constitución de su capacidad de dar. como en la envidia.la mente que la movilización de las tendencias destructivas es necesaria para que se efectúe la formación. Reconocemos en ellos la más antigua versión del deseo de controlar lo que más tarde se establecerá según el argumento del fantasma de la escena primaria y la teoría sexual concerniente al coito de los padres. se manifiesta en el designio destructivo del “dar”. La importancia de esas modalidades primitivas del intercambio se verifica particularmente en la práctica formativa. de romper el hueso para extraer su substantífica médula o. es su primer simbolización. como en la metáfora rabelesiana. por lo tanto. En nuestra opinión.

Por otra parte. Para crear a su ser humano artificial. según la tradición de la anatomo-patología (la vida es ante todo lo que nos entrega la muerte). Luego. Este aspecto de la fantasmática del formador-creador nos brinda algunas precisiones acerca de más de un punto. Frankenstein sueña que abraza el cadáver descompuesto de su propia madre. sujetos en formación. el comienzo de la novela está marcado con el signo de la muerte y de la destructividad.y simultáneamente. al pasar cerca de bibliotecas y universidades. Ante todo sobre la dimensión de la transgresión y de la culpabilidad en la formación: transgresión por la penetración en el cuerpo de la madre asesinada para gozar de él y descubrir allí el secreto de la vida. el doctor Frankenstein 7 efectúa búsquedas inmundas en los cadáveres en descomposición que diseca hasta en bóvedas y osarios. contiene la dimensión del deseo de formar su contenido con referencia a –y por. de la fría y aterradora naturaleza. sobe el destino del proyecto formativo que revela ser también aquí la madre. la exploración.podrían aclarar lo que significa el deseo de formar. que concierne a la penetración del cuerpo materno como fantasma de formación. “Frankenstein”. Un tema análogo. la dimensión del deseo de permitirle a cada uno. Tales expresiones de la fantasmática materna en la formación –más adelante indagaremos la leyenda del Golem y el mito de Pigmalión. En la noche de su aterradora creación. en efecto. 41 . sobre la identificación del formador con el ser al que forma –como lo estableció el sentido popular que hace de Frankenstein el monstruo mismo.acción (¿) y otra parte. pero en un sentido bastante diferente y pocas veces aclarado por los exegetas de la ciencia ficción. se desarrolla en la célebre novela de M. Esta necroscopía hace posible la vivificación del monstruo inerte. Finalmente. y tendré oportunidad de volver sobre algunos de ellos. todo el saber que necesitan o que podría amenazarlos si no lo controlasen así. el nombre del creador del monstruo artificialmente vivificado. Además poseen la capacidad telepática de asimilar.el ideal el continente. de la capacidad empática cuya base está constituida por la identificación proyectiva. El fantasma de que el grupo es el cuerpo (o parte del cuerpo) materno. El tema está expuesto en la novela de Van Vogt a la cual nos referimos antes: aquellos Slans que fueron bien formados disponen de esa facultad excepcional en la mente de los simples humanos y de los malos Slans para descubrir sus (¿) provecho de sus proyectos y de sus invenciones para poder utilizarlos o contrarrestarlos. la penetración. por medio del grupo. la apropiación de ese 7 Frankenstein es. Frankenstein es el monstruo materno que forma un monstruo y se ofrece a un monstruo. o de prohibirle. Shelley.W. Espera descubrir así los secretos de la vida. con la madre que así resulta formada y destruída.

No faltan ejemplos. la arcilla) o a otro semejante a sí. como modelado y el erotismo anal. la posesividad. ¿No se define acaso la formación misma como un dispositivo de cambio controlado? En la organización libidinal correspondiente predominan los pares formados 8 El Génesis es el libro del engendramiento. El placer típicamente anal del amasado. C. leyendas y sistemas ideológicos que atañen a la creación-formación de seres humanos o de humanoides es precisamente esa estrecha relación entre la actividad formadora. extraído de su substancia (la tierra.- OMNIPOTENCIA DE LAS EXCRECIONES Y DEL PENSAMIENTO. Se comprende entonces..cuerpo materno.7). se conjuga con el deseo de hacer a otro a partir de sí. Hefestos y Talos. que la formación mediante el grupo fascine y aterre. modelar. el modelador y la insuflación. 1971). Shaw. el formador halla el compañero masoquista que le conviene. Las investiciones libidinales de este tipo son especialmente observables en el vocabulario de la formación: controlar. apenas han sido despejados. El destino de las pulsiones parciales sádico-anales aparece claramente en la posición sádico destructiva del formador que tiene derecho de vida y muerte sobe el objeto excremental. también hallamos versiones en las leyendas (así la del Golem) y en numerosas novelas u obras dramáticas. cuya demanda se formula como: “hazme algo (prodúceme placer) en mi cuerpo”. Un estudio sobre los grandes libros de la humanidad tendría que examinar este tema en el libro de las transformaciones. supervisar. así como las implicaciones del erotismo anal en el dispositivo de la situación formativa. o de las transmutaciones. marcar con una impronta . domina al alumno “modelable”. 42 . la subyugación. por ejemplo en Pigmalión de B.. ya se trate del relato de la creación del hombre en el Génesis8 (2. LA FANTASMÁTICA ANAL DE LA FORMACION El componente anal en la fantasmática de la formación. inculcar. del mito latino de Pigmalión o el egipcio de Tah. Dolto. (F. I Ching. En el ser en formación que es pasivo. así como el maestro. de los mitos griegos de Prometeo. aparecer varios rasgos característicos de esta fase libidinal: la creencia en la omnipotencia de las excreciones y de la idea. ¿Debe verse en este doble silencio una prueba de la legitimidad de la tesis freudiana acerca de la importancia de la represión y de la sublimación del erotismo anal en el proceso de elaboración de las relaciones sociales y de las obras culturales? Un rasgo común a todos los mitos. en la prueba que inflige.

terrenos en lodo o polvo . Bozena. Les désarrois de l’ eleve Torless (Las Angustias del Alumno Torless). hasta contra angustias prenatales implicadas. al mismo tiempo que el 9 Una novela de R. una figura de prostituta decrépita.. los mecanismos de defensa contra las angustias persecutorias y depresivas.. conservar. presenta tal escenario y clima desde sus primeras páginas: un mundo en descomposición. mundo de suciedad. Esas organizaciones. 43 . en la fantasmática de la formación. 1. dominación-pérdida. Musil.por elementos antagónicos: destrucción-conservación. en muchos casos. las investiciones pulsionales anales constituyen también una etapa en la construcción del sujeto y en la elaboración de las defensas contra las angustias y las relaciones de objeto orales. Previamente nos será útil caracterizar ciertos aspectos de las organizaciones pregenitales que presidan la puesta en escena de la fantasmática de la formación. hallar placer en el dominio o en la destrucción de sus propios productos representa una organización defensiva más elaborada contra la amenaza de ser privado del alimento y de placer que depende del otro. Las mujeres de grandes pies sucios. La relación formativa se expresa entonces en términos de absorción-devoración. como hemos establecido suficientemente. La Fantasmática anal en la relación formativa De qué manera tal fantasmática de la formación prepara el argumento y el relato. sucia. de blusas ajadas son las representantes de este universo cloacal de la formación.. olores pútridos. a propósito de la relación pedagógica con la escuela. y de los grupos de formación. maderas podridas. dominioaflojamiento . es lo que tratamos de analizar en las páginas siguientes. no sólo definen la relación formativa como defensiva frente a las angustias y a las relaciones objetales genitalizadas. Musil hace de la mujer que inicia a los adolescentes en la vida sexual. de conservación-dominacióndestrucción. la omnipotencia.. hasta que tales oposiciones se resuelven o se superan en el proceso de reparación-sublimación.. a una función de defensa contra la oralidad. Así. componen el universo del joven Torless: barro. En dichas organizaciones predominan los procesos de introyección-proyección.. retener en sí. el clivaje. Las fijaciones anales en el argumento de la formación se reducen. Lo que pueda poner en acción la fantasmática anal es cierta cualidad del “material” y del ambivalente de la formación9 así como cierto tipo de relaciones entre el ser en formación y el formador y sistemas de pensamiento que los racionaliza en las formas del dogma y la ideología.

en el establecimiento de las relaciones con la madre. tanto como el padre y la madre mismos. con la diferenciación de los procesos mentales propios de esta fase y el desarrollo neuromuscular. arma. Dicha correlación halla su lugar común en la pregnancia de la relación con la madre.descubrimiento de nuevas modalidades de ataque y de goce. Pigmalión-Higgins y el profesor de La Lección. se establece entre las formaciones “duales” y las formaciones “triangulares”. y este carácter específica la tensión que. proyectado. destruído y controlado se precisa y desarrolla con la investición libidinal anal y el crecimiento de las organizaciones motrices y musculares. partidos. o salir de él. en todo caso sobe una correlación. La plasticidad que tal material ofrece a las investiciones psíquicas torna posible. Ese descubrimiento y ese interés por el interior y el exterior del cuerpo van acompañados por la atención que la madre presta a los fenómenos y a las producciones que le están destinados.. Investidas como regalo o rechazo del don. Se “presta” a convertirse en niño. La identificación de éste con tal formador perpetúa el predominio de la organización anal en el proceso formativo.. Las fijaciones anales del formador se corresponden entonces con las fijaciones o las posiciones regresivas orales del ser en formación. escuelas. hallan salida en la regresión hacia la fase anterior o en la elaboración de posiciones más diferenciadas y complejas de las organizaciones ulteriores. Según este modelo se “reproducen” la mayoría de las instituciones formativas cuando se fijan en las organizaciones “pregenitales” (ejércitos. por lo contenido en él y que puede ser conservado en él. son la materia misma del intercambio. las heces. iglesias. son especialistas del lenguaje: el nombre Goldmundo significa “Boca de oro”. Los documentos míticos o novelescos que hemos presentado más arriba han permitido advertir ese doble componente oral-anal en el argumento de la fantasmática del formador mismo. por lo que puede ser manipulado. no ya en el plano de la organización libidinal sino en el de la estructura edípica. una mayor capacidad de 44 . Con mucha frecuencia la relación formativa se organiza pues sobre una relación de complementariedad. Del material de la formación a las materias por informar Como se sabe. el interés que tiene el niño por lo que forma su propio cuerpo. Todos intentan formar seres humanos a partir de objetos analmente investidos. ente los polos orales y anales de la pregenitalidad. Las angustias propias de esta fase de la organización libidinal. como lo son por ellos el lenguaje y el habla. pene.).

bueno-malo. como equivalente de moldear buenos y hermosos excrementos. 1972). de un material plástico.no se debe desatender la función socializadora y civilizadora de la represión del erotismo anal. aceptar que una parte de él (lo que él forma) se le separe sin daño. Una estructura bipolar de la relación procura implantarse según los pares activo-pasivo. bien formado. el placer de conservarla. la madre formadora y el niño formador gozan juntos del sentimiento de su bondad mutua y correlativa. indica que en la actividad formativa lo “formado” reemplaza a esa parte de sí mismo cuyo apartamiento el formador pudo aceptar.representación. en efecto. que la introyección del buen objeto pudo asegurarle al sujeto el sentimiento de su bondad. La hipótesis de que el primer interés por la formación -proceso y producto. de dominarla o destruirla son. En forma de tubo digestivo con dos orificios (interpolables) se presenta la “segunda máquina de formar” y la segunda representación del ser formado. entonces. Por último –en otro lugar lo recordé más ampliamente (Kaës. pues. que puede ser manipulado y transformado en objeto de proyección e investido además tanto por él como por su madre. En el buen excremento bien moldeado. o sea conservada por él para su propia satisfacción. R. Pudo realizar esa experiencia infantil sin experimentar el sentimiento de una pérdida irremediable. La formación como modelado y como queso Formar. El típico juego del modelado parecería atestiguarlo. Al parecer ninguna formación humana puede ahorrarse enteramente esta represión. interior-exterior.. que se traduce en pérdida y desposeimiento sólo en la medida en que no se alcance a apuntalar el mecanismo de la sublimación mediante compensaciones individuales y socialmente valorizadas. Hacer salir de sí buenos y hermosos excrementos supone. En este período también se construye la teoría sexual infantil de la concepción y el nacimiento porque el ano (y por todos los orificios o lo sustituyen) y por el soplo. de su poder hacer salir de sí mismos cosas 45 . Puede. le sea ofrecida a la madre. afirmación-negación. de las fases sádico-anales (destruir-dominar). La angustia de perder su materia. las angustias y los placeres fundamentales de la fase anal y. etcétera. procedente del interior de él mismo. más específicamente.se organiza con el establecimiento de las investiciones anales se fundamenta en el correlativo descubrimiento que hace el niño.

Por otra parte. fourmage. ambos se aseguran. en el sentido reflexivo de instruirse. íntimamente vinculada con esta actividad. toda la potencia destructiva de la pulsión de muerte se dirige contra el objeto por de-formar.). es capaz. en el argumento de la Formación. La intencionalidad (formar para. eventualmente. En esta investición pulsional anal del buen objeto. la definición que recoge Von Wartburg es. es todavía más reciente. Acerca de Fromage. transformación de los residuos de la leche materna. indica que uno se instruye con alguno.. a su mente. sino bastante tardíamente. descompuesto y. 46 . no aparece. a partir del siglo XVII. imitándolo. la de una sustancia alimenticia obtenida mediante diferentes tratamientos de la leche cortada. es decir. lo que es investido por la pulsión de muerte como objeto destruido. de destruir. es. Formar. el pene del padre en especial. para significar alcanzó cierto grado de desarrollo sexual. de “performance” y de realización se constituye en el siglo XVIII y Von Wartburg da como ejemplo de esta acepción el hecho de que de una muchacha se dirá que está formada. El excremento fecalizado y la “prueba de la mierda” ¿Cómo halla cabida. pues. esta representación de la formación como moldeado. froumage y fourms). lo que sale del lactante es queso. El primer sentido. La idea de desarrollo. el formador destina lo que forma ante todo a su madre.. como modelado. ya en el siglo XII: formar es dar forma a la materia. destructor. el fromage es la masa de esa sustancia moldeada en forma de pan. La noción de orden y composición aparecerá en el vocabulario francés mucho más tarde. a su vez. la formación es organizada como expulsión-proyección del objeto malo interno que.buenas. proyectado al exterior. escribe más tarde Montaigne “dar forma a alguien imprimiéndole a su corazón. así cómo un regalo condensa el conjunto de la relación. es “crear dando el ser y la vida”. además. para el siglo XII. de haber eliminado de su espacio vital los malos objetos. el excremento fecalizado. Precisamente. regurgitación. potencia de descomposición? Desde este punto de vista. Advirtamos también el común origen (formar) de dos palabras: formación y fromaos (queso) (o formaos. cierta dirección”. Inicialmente los excrementos malos representan armas dirigidas contra el seno de la madre y contra lo que el vientre contiene: los hijos. que Von Wartburg fija en el siglo XI. pues materia y destinatario son uno solo. se inscribe en el vocabulario como uno de los sentidos de la palabra formar.

El símbolo 47 . en todo tiempo y entonces odas partes el paso por el ejército está marcado por el recuerdo de la fagina en las letrinas. fuera de todo alcance. Se dice de él que es defecado. Lo que reactiva ese castigo es la angustia primitiva de perderse. En la práctica formativa. K. Efectivamente. Pero también puede considerarse constante el hecho de que esta prueba sea infligida por el formador porque deben hallar salida las tendencias rechazatorias del objeto malo. Un ejemplo mitológico de esto se halla en uno de los doce trabajos impuestos a Hércules: toda empresa de formación encomienda como prueba limpiar las caballerías de Augias. E. es decir.E. en una novela-diario sobre el ejército titulada “La matriz”. el control dominador del objeto es una tentativa de lucha contra la despectiva destrucción del objeto mérdico. las cuales mantienen en él la amenaza persecutoria de ser atacado desde el interior. inaccesible. No tiene ya otra identidad que la de ser excremento entre los excrementos que produce el ejército. Castigo arcaico del cual no es posible defenderse sino proyectando sobre el grupo y el formador los mismos excrementos. a la cual por lo menos debe someterse el ser en formación. Puede considerarse constante y acceso necesario que la prueba de la mierda.E. de ser absorbido y descomponerse en el fango originario. Abraham (1924) señala una expresión corriente entre los estudiantes alemanes para significar la expulsión de uno de ellos como miembro de un grupo. Lawrence.En el formador. En efecto. es una prueba crucial en la formación de las relaciones interpersonales y grupales para quien ocupe una posición central en una institución. En su conocido artículo sobre la institución como defensa contra las angustias psicóticas. dominar y controlar el objeto que él produce y por preservar de sus tendencias hostiles al buen objeto al cual mantiene. Lawrence. en lugar del capitán.J. denomina la fagina del carro de mierda. o por el recuerdo de lo que T. que es los seres en formación de los cuales dispone. las investiciones pulsionales letales de los objetos anales se manifiestan en la “prueba de la mierda”. preservado así en su función ideal. con la podredumbre y la descomposición orgánica. Eso es lo que el enemigo le enviará. La prueba fecal como castigo significa también que el soldado es temporariamente excluído bajo la forma de la expulsión del excremento. Jaques (1955) da el ejemplo del segundo del barco. esa cloaca matricial según T. la aptitud para recibir las proyecciones rechazatorias del objeto malo. formado para recibir las proyecciones fecales de los marinos. Las conductas obsesivas del formador destacan su esfuerzo por conservar. Por eso dicha prueba es impuesta como castigo o signo de una exclusión equivalente a la destrucción de un enemigo. el joven soldado debe enfrentarse con lo que sale destruído del cuerpo del hombre. “er ist verschiss”.

el grupo mérdico representa el “desecho” o el receptáculo de lo que no pudo integrarse en los otros grupos buenos. desde el punto de vista de las investigaciones psíquicas. Las instituciones “formativas” cerradas. Sin admitir el conjunto de las tesis de André Stéphare (1969). puesto que en los intercambios sociales predominan los tipos de organización pregenitales y los mecanismos arcaicos a ellos vinculados: introyección-proyección. donde uno se enmierda (siemmerde) intensamente. donde la sesión plenaria del grupo amplio representa a menudo la cloaca materna. aquellos que. representaron un desplazamiento al exterior de la universidad. se hallan más expuestas que otras a producir semejante estructura de producción y localización de la fecalidad. necesariamente. Semejante disposición de las figuras grupales en grupos buenos y malos. angustias y enfangamiento “se formaron en el taller”. como si. mientras que los grupitos son investidos narcisísticamente y como objetos buenos. Tal observación puede generalizarse fácilmente en otras instituciones a tal punto que llega uno a preguntarse si la localización de un grupo “mérdico” o de un merdero no representa una necesidad estructural del funcionamiento psíquico y social. al enorgullecerse de “haber salido”.originario y bivalente del lodo está escindido y no aparece sino con una sola faz: en lugar de significar la buena alianza fecunda de la tierra y el agua. de los ataques contra el objeto mérdico. El grupo “mérdico” Solicitado por su inconsciente y por el de los otros. según un mecanismo proyectivo. literalmente.a menudo determina uno de los grupos con los cuales trabaja como el grupo mérdico. salir de la mierda. en 1968. podemos considerar que. el lodo ya no indica sino la descomposición de la muerte. Y a esta prueba hacen referencia. el formador -¿quién no hizo esa experiencia?. donde los integrantes manifiestan notable inmadurez: grupos a menudo caracterizados por actitudes quejosas. los fallidos ataques contra ciertas instituciones económicas y sociales como la Bolsa de París. principio vital de nacimiento y fermentación creadora. en ese nivel pregenital. Salir de esa prueba es. reivindicatorias o bien de pesada pasividad”. idealización. Cuando el formador se las ve simultáneamente con varios grupos surgidos de la misma población. por abandonar los mecanismos de defensa contra las angustias pregenitales. grupos fecales es muy perceptible en la situación de seminario. clivaje. a costo de vueltas. Tales grupos son sentidos por ciertos formadores como grupos “donde no pasa nada. La 48 . un objeto tuviese que representar para él y condensar los atributos del objeto fecalizado en el cual son proyectadas las pulsiones anales destructivas.

Y el queso. hace notar entonces que. La prueba retorsiva del baño de mierda aparece en la transferencia como peligroso ataque a la cloaca materna y a su contenido: los integrantes arrojan allí sus excrementos fecalizados como proyectiles. el mal coordinador es blanco de los ataques destinados a la figura mala y destructiva. los integrantes se declaran felices. en ciertas regiones. Un joven integrante. practica la interpretación salvaje en especial con los jóvenes). no se puede “oler” el sentido de las palabras intercambiadas allí. una integrante observa que el aire. o sueñan con serlo y con parrandear.. a la vez. que la familia del difunto coma queso. uno de ellos. como en la primera escena del film de Pasolini “El Decamerón”. El fracaso de la proyección de las pulsiones anales destructivas sobre el objeto externo provoca en el yo sentimientos de ser atacado desde el interior y de hallarse expuesto al desmoronamiento de esas barreras defensivas.. su conducta e. Una sesión de un grupo diagnóstico ilustrará al respecto. por otra parte vio en la cuidad un cartel evocador y simbólico con respecto al grupo: en una letrina sobrenadaba la cabeza de un hombre. Prosigue su intervención diciendo que la imagen del entierro evoca para ella una práctica difundida en Holanda: para los funerales es costumbre. Este tema ya fue mencionado en una sesión anterior. particularmente cierto queso alsaciano muy estacionado. El tercer día. las paredes están sucias. agresiva y seductora respecto de los otros integrantes. Ahogado en los excrementos del grupo malo. capaz de hacer que los sujetos recuperen satisfacciones narcisistas primarias. hombres o mujeres. contaminado con olores fecales. el nombre del coordinador (Kaës = Kase) significa queso. un grupo de la edad dorada. el clima del grupo. pues. en el restaurante. que el hecho de que no llega a constituirse un grupo “de oro”. discriminatorias.universidad entera se sentía invadida e investida por la contaminación del objeto mérdico que ya entonces se hallaba en ella. pero los angustia tener q perpetuar sus ataques sádicos contra el cuerpo de la madre. Su intervención es seguida de silencio (esta mujer actuó durante la sesión como rival del coordinador. que se proyecta en los cines de la ciudad. hacia el fin de la sesión. pues lo que contiene es el pene. tiene muy mal olor. Afuera. el coordinador sobre el cual una mujer poderosa y peligrosa ejercería “dominio” (“mainmise”). Durante la sesión. 49 . en los intervalos. El aire se encuentra. pronunciado en dialecto alsaciano. de tonalidad muy depresiva: la sala está apestada de malos olores. es el de un entierro. están en la mierda hasta el cuello.

pero no lo entrega. por controlar y dominar. por medio de su saber-materia. escribe.. a la elaboración de la posición depresiva y reparatoria. El fracaso en la elaboración de esta posición moviliza otra vez las defensas psicóticas: clivaje. En la relación pedagógica tradicional. Fantasmas de la formación-materna y relación pedagógica. Con mucha frecuencia –y también J. parsimonia. el alumno es el objeto excremental por modelar. herrero o alfarero. es entonces destruirlo y aniquilarlo. Alternativa crítica que revela el carácter 50 . “sustantífica médula”) ingerida y digerida. convertida en materia (materias de enseñanza). moldear. J. como fecalidad. pese a las advertencias. indican qué compromiso pudo establecerse entre las exigencias de la conservación del objeto y la pulsión destructiva dirigida a él..las manifestaciones caracteriales y neuróticas del obsesivo ritual. Barus (1970) señaló en especial el componente anal de esta relación. expone a quien lo cede”. aunque con frecuencia. que para él ocupa el lugar de la mala madre. conservadorismo. por eso mismo. denegación. lo recupera en el reflejo de su saber que el alumno le remite. marcar con la impronta del maestro escultor. Desde este punto de vista. en el mejor de los casos. En su artículo sobre las estructuras conflictivas de la relación pedagógica. el docente ataca a la clase. compelido a ingerir. está constituído por ella. pues si ese saber-materia garantiza prestigio y suscita envidia. “pero ese objeto en el cual se halla implicado en tan alto grado no puede. Toda actividad recíproca de la clase se vive entonces como un ataque retorsivo y refuerza a la vez la angustia de los integrantes y la tonalidad agresivo-sádica de la relación. obstinación. es la comida (el alimento espiritual. pues. el objeto es devuelto al remitente en forma de deberes mal hechos. El correlativo temor de dañar así por los ataques excrementales fantasmáticos conduce. La alternativa. El objeto. si llegara el objeto a escapar del control omnipotente. Su posesión le asegura poder al docente y le permite satisfacerse narcisísticamente: lo muestra. ser manejado sino con precauciones y reticencias que demuestran suficientemente el temor de dejarse desposeer. defensas maniáticas contra el peligro de la pérdida y la destrucción del objeto.2. está dicotomizado y el docente lo maneja en términos de retención y expulsión. La expulsión es proyección de objeto malo sobre el alumno o estudiante agredido. Este la posee. Su análisis se aproxima al nuestro en numerosos puntos. es el alimento y luego la producción misma del docente. El objeto se torna sustancia. Barus anota este rasgo. Esta fijación anal tiene como correlato la constitución de posiciones sádicas y masoquistas: el estudiante recibe pasivamente la materia de enseñanza bajo una forma sádica. la relación del docente con el objeto-saber se establece en términos de identificación narcisista con el objeto interiorizado.

y. omnipotente. ni en su sexo respecto de una alteridad inexistente: identificado con la materia. de lo que autorice el sentimiento. el alumno está compelido a reproducir y reflejar el saber de su maestro. Barus. La asimilación de su saber-formar a un poder-formar cuyos significantes y objetos pueden ser investidos bajo las diferentes formas orales. como escribe J. 51 .fundamentalmente ambivalente del sadismo anal y que reduce. J. existía el fantasma de que alguien. el estudiante o el alumno no pueden ser sino reflejo o receptáculo. ese saber ideal era retenido o distribuido en otro lado. El ser en formación es. el límite. escribe J. vacilante y rígida: que hagan copias y muestren lo que tienen en el vientre. los sostiene y los justifica contra todo riesgo de ataque de esta relación y del objeto que la organiza. por ninguna mediación y referencia a un tercero. Contra estos ataques fantasmatizados la defensa consiste en el mantenimiento de una posición fuerte. expone al formador a sentirse amenazado puesto que su posición es la de tener que transmitir o compartir algo. como en toda relación dual: el ser en formación. en este argumento. Barus. la madre arcaica. En una relación de tipo anal. entonces. En el Pigmalión de B. Barus. ya en la exhibición seductora. en esta obra. Correlativamente. como también anota J. “malos” alumnos. Los estudiantes o alumnos. Ciertas observaciones de grupo diagnóstico confirman el carácter general de tales análisis. los métodos de formación y la ideología que los apuntala.. EN lugar de adiestrarse en saber-poder. el saber-poder del formador (del docente) requiere la ignorancia y la impotencia del ser en formación (del alumno). en tales condiciones. destruído. de ser desposeído. se confunde con el Alma Mater. Semejante estructura de la relación. ya sea en la ofensiva. Las relaciones reducidas al movimiento de introyecciónproyección no pasan por ningún regulador objetivante. sin devenir. precisamente. una transformación se siente como un peligro. experimentado por éste. el docente no puede especificarse ni en su persona.. es inmóvil. por otra parte. Barus. Filloux. Shaw se hallaría la expresión dramática de tal alternativa. quien amenaza y ataca. Cada vez que tuve la oportunidad de vivir por mi propia cuenta. mientras que los integrantes no recibían sino los residuos o las partes malas. sabía con un saber total y último. por ser regresiva. otra salida que la pasividad y la restitución regulada por una moral de los “esfínteres”. Cuando esta angustia no podía ser reducida a causa de la envidia y del clivaje del objeto. no tienen. anales y genitales. espejo o vaso. Por el contrario. de observar o escuchar referir que en un grupo se desarrollaba el temor de ser manipulado. Este tipo de relación con el objeto narcisista anal determina la calidad de la relación que se establece con el alumno o estudiante. en algún lugar. Y correlativamente. el clivaje: “buenos” alumnos. sádico-anal. apunta J. pero que no podía ser compartido.

tributarias de las teorías sexuales elaboradas por los niños para representarse la causa de su origen y de su propia formación. 52 . CONSIDERACIONES SOBRE EL DESEO DE FORMAR Y SUS AVATARES EN LAS TEORÍAS SEXUALES INFANTILES Y EN LAS IDEOLOGÍAS Numerosas concepciones y prácticas de la formación son –tal la tesis que deseamos esbozar. introyectando así el mal saber-poder destructor: el círculo se cerraba con la clausura del fantasma. La estructura anal dual de la relación formativa es observable en otras situaciones formativas consideradas en un sistema social que funda sus valores.ese fantasma hallaba intenso eco en los formadores y a menudo los llevaba a comportarse según el argumento fantasmático: experimentaban entonces el sentimiento de esta peligrosamente amenazados de desposeimiento. cuyas teorías. 10 Cf. de acomodar su tiempo. su lugar. puesto que la posibilidad de perderlos o de destruirlos es correlativa. las relaciones sexuales de sus padres. bajo la forma retorsiva del silencio o de la intervención salvaje. Estos ejemplos muestran que el análisis propuesto por nosotros supera ampliamente el marco de la relación docente cuyos objetos y términos están fijados y mantenidos en la institución escolar y universitaria. en esta fase del desarrollo. sus intercambios y su jerarquía en la acumulación y la propiedad de objetos. entre los cuales se encuentra el saber-materia. Esas “teorías” resultan eficaces hasta en las representaciones de la edad adulta. Rank (1909): “los fantasmas de la novela familiar se realizan a través del mito”. Es lícito preguntarse si lo que se erige así en norma de la formación no es la consolidación de tendencias particularmente solicitadas en toda relación de apropiación de un objeto. es movilizado por tales fantasmas. Los fantasmas originarios son los vectores de todo ulterior intento de formular una teoría explicativa del origen y de la formación del hombre. al mismo tiempo que una primera solución a los enigmas del origen y de la vida sexual. sus medios y su finalidad. mitos10 e ideologías constituyen una transposición más o menos adecuada a la situación histórica de cada sujeto. a las cuales la dimensión del fantasma proporciona un principio organizador. D. de la de conservarlos y poseerlos. O. lo que a veces afirmaban bajo la forma agresiva del alegato de no-saber. Toda empresa de formación. así como todo intento de explicarla. de un valor o de una actitud.

La anulación de la diferencia mantiene la creencia en el pene de la mujer. que no ocurrirá nada.Será mi propósito descubrir. la certeza última de que ningún ser se verá desprovisto de él. o es ese ser dotado. Teorías sexuales infantiles. la referencia única y suficiente. en ciertas formulaciones ideológicas de la formación. Los efectos de esta creencia en las concepciones y prácticas de la formación organizan entonces a ésta en dos direcciones: en el vasallaje respecto de la representación hermafrodita del ser humano y en la dependencia del fantasma de castración. según el cual la diferencia es el resultado de la pérdida del pene por parte de la mujer. escribe Freud (1908). el influjo de tales fantasmas y teorías infantiles. De más está decir que este fantasma no es sino el intento de vencer la angustia de verse uno mismo privado del pene. incluídos los seres femeninos. adolescente y adulto. Cualquiera 53 . “La primera teoría sexual infantil. como el andrógino hermafrodita... hasta el punto de no tener como interlocutores sino a “educastrados”. formación total.. Esas dos versiones dominantes. La creencia en el pene de la mujer. y que la creencia en el pene femenino preserva. Sus interlocutores. de los atributos y las funciones de los dos sexos colusionados en uno. Dicha representación remite también a la posición del formador mismo como ser sexualmente diferenciado: asegura que no se establecerá diferencia y que la formación se organizará contra la emergencia de todo saber sobre la diferencia. un pene”. 1. Será posible entonces proponer algunas reflexiones acerca del deseo de formar. pueden caracterizar la relación formativa: el formador es ese “educastrador” que anula toda diferencia al poner en acción en otro la amenaza tan temida. de lo cual da cuenta la teoría infantil para calmar la angustia de la castración. Dicha teoría consiste en atribuir a todos los humanos. La representación según la cual el ser por formar –niño. está vinculada con el hecho de que se desatienden las diferencias entre los sexos. fantasmas originarios e ideologías de la formación Formación indiferente.es un ser asexuado no sólo constituye para el formar una modalidad defensiva contra las emociones eróticas que en él despierta el deseo del otro en formación. pero no excluyentes.. provistos igualmente de esos atributos completos. en síntesis. no pueden emanar sino de su poder de ser para ellos. contra esa angustia. en la alternancia entre un ser-nada y un ser-todo.

12 Con análogas premisas. hace una considerable economía de la angustia de castración vinculada con la inadmisible confrontación con la diferencia sexual. El conocimiento que de este modo se le oculta y evita es el mismo que se ahorra la primera teoría infantil. con la androginia y con la angustia de castración. Gori (1972-1973) propuso un análisis de la situación del objeto palabra en las teorías sexuales espiritualistas. en el espacio cerrado. La formación “total” se organiza así en el campo de las relaciones imaginarias. en el ser en formación. La concepción según la cual el niño nace no del encuentro fecundante del pene paterno y la vagina materna sino de una partenogénesis.que sea la versión dominante. 54 . vinculadas con la creencia en el pene de la mujer. Pero existe otra concepción que intenta eliminar toda representación de la diferencia sexual y del nacimiento como procedente de otro y de una separación con respecto a ese otro: se trata de una teoría sexual autogenética que propone una “explicación” radical acerca del origen. de las cuales pueden ser un ejemplo bastante convincente la escuela y la universidad anteriores a 1968. fuera de toda interrupción del deseo diferenciador y del saber acerca del deseo. la formación está impregnada de la denegación de la castración y de la generación y de esta puesta en escena edípica. La formación “indiferente” que deriva de esta creencia tiene como corolario ser una formación “total”. el refuerzo de su creencia en que su formación no procede sino de un solo genitor andrógino. De este acomodamiento del campo de la formación deriva. protegido contra toda tercera referencia. a la vez padre y madre combinados. 11 Ver sobe esto el artículo de A. que mantiene al ser en formación en la posición del infans indiferenciado. circunscripto a su suficiencia. puesto que hasta la interrogación queda suprimida12. Pero es posible descubrir en otras instituciones de formación (seminarios religiosos o “laicos”) el efecto de esas concepciones. Se mantiene en la posición del formador. Sobre la base de tales concepciones funcionan numerosas instituciones formativas cerradas. se establece no como historia y mediante un proceso sino como estado por mantener fuera de todo alcance de corte. Haynas (1968) sobre el síndrome de incubación y la psicología del hombre ante la reproducción. indiferentemente padre matricial que afirma su paternidad mediante conductas de incubación (“couvade”)11 y madre-con-pene que mantiene al ser en formación en la posición de objeto narcisista y perfectamente enclaustrado en su deseo: que sea ese ser total completo y apto para no decepcionar nunca. Hay también economía de lo que implica de angustia la escena del apareamiento del padre y de la madre. R.

1908) se hayan paralizado hasta el punto de que ya no parezca admisible sino una solución radical: el niño nació de sí mismo. la voluntad heroica y el encarnizamiento de que debe dar prueba el autodidacto puesto que quiere conocerlo todo. el medio y el efecto de su formación. Para él. estos proyectos presentan la misma lucha contra las angustias paranoides precoces. La separación fue vivida como desgarramiento de una escuela que. con frecuencia interrumpida por la necesidad precoz de trabajar. En todas las entrevistas que tuvimos oportunidad de realizar hace unos años (Kaës. requiere sin duda que la represión de sus primeras hipótesis haya sido intensa y que “la rumia intelectual y la duda que son prototipos de todo el trabajo mental ulterior acerca de la solución de problemas” (Freud. en la ideología del “self made man”. para resultar “explicativa” en la mente del niño. Se observará la eficacia de este fantasma en el proyecto del autodidacto. en ciertos aspectos del ideal de la formación “permanente”. La clínica del autodidacto nos informa bastante bien acerca de sus componentes. El deseo infantil que expresa este fantasma autogenético halla eco y prolongación en las creencias y prácticas de la formación: éstas son organizadas por el fantasma de formarse a sí mismo. el obrero. la construcción de un sistema ideológico. Es probable que la teoría autogenética constituya una de las más elaboradas expresiones defensivas contra las angustias paranoides vinculadas con la representación sádica del coito de los padres y que suscita el deseo de saber cómo se hacen y de dónde vienen los niños. Porque. La escuela no le dio nada.Autoformación y autodidaxia. Esta teoría. El autodidacto le reprocha severamente el hecho de no haberlo preparado para afrontar la vida y de haberle rehusado esa provisión esencial y mínima que lo habría protegido contra el desvalimiento intelectual y la realidad de la injusticia social. si no consiente en ser víctima no tiene otra alternativa que empeñarse en aprender para defenderse. de una “clave del mundo” que el autoformado o el autodidacto posee en su soledad. los autodidactos tuvieron una experiencia escolar breve pero importante (efecto Zeigarnik). de no tener que hallar más que en sí la causa. contra esa realidad que descubre al salir de la escuela y que lo amenaza como a todos los de su clase. en lo sucesivo. la afirmación narcisista de la omnipotencia y la elaboración de objetos idealizados. En realidad. guardó para sí y para solaz de algunos lo que debía corresponder a cada uno en partes iguales. La creencia en la autogénesis. 1968) dos temas aparecían como leit-motiv: la idealización del saber y la acusación contra la escuela. llega 55 . el autodidacto. será a menudo objeto de sus ataques envidiosos. R. nodriza seca y escasa. En efecto.

en alimentarse –no sin avidez. un combate de amor y odio. sino también. uno se salva”.pero sobre todo en libros. se “empecina” en leer. El aristocaratismo y la novela del origen divino La concepción de al formación como selección de las mejores simientes. no acepta hitos ni salvación.la adolescencia como tiempo de inseguridad. creación o mutación de seres elegidos. contra el saber envidiado que se rehusa a su asimilación. utilizarlo y transmitirlo. aceptan sus exigencias y mediaciones. El formador. 56 . sin límites todo poder. seguro de su verdad pero a la vez amenazado de perderla. Dichas ideologías se fundan en la radical afirmación de la diferencia entre los hombres. escribiendo. en ciertos casos. o bien comprometiéndose en la lucha. El formador es el instrumento que. Desprovisto. No haremos sino mencionarla e indicar su estrecho vínculo con las ideologías de la formación indiferente. Aunque para el autodidacto es cuestión de hallar una respuesta de recuperación narcisista ante la pérdida real que experimentó al ser excluido del proceso de formación. en el caso de algunos. la ideología de la formación igualitaria. de la revelación de la injusticia. en la posición de defensa contra la diferencia. coopera en la empresa divina para asociar a ella al ser en formación. Si se trata de formar una raza de señores no sólo para asegurar su dominio y mantener la diferencia imaginaria. no por eso su actividad y la ideología que la justifica movilizan menos los fantasmas de autogeneración y autarquía. en esa crucial experiencia adquiere un saber personal. pero hasta tal punto que se la niega en el ser elegido. para huir de la humillación. sino. a la cual está destinada su formación. Ambas se apoyan en una defensa contra el origen del sujeto en la cópula del padre y la madre. a quien se le atribuye. A esa aristocracia de origen divino le corresponde una misión salvadora o dominadora. Experimenta el sentimiento muy amargo de que ha perdido en el combate su magro bagaje escolar o de que se lo han robado. escribiéndose 13. Steinbeck y en J. London esta creencia: “escribiendo. para asegurar las condiciones de una salvación gracias a la minoría que desempeña su papel de un fermento con respecto a la masa. emplea la teoría infantil del origen divino. 13 B. pero con el cual no sabe qué hacer ni cómo hacer para elaborarlo. que saca de su propia carne. como el demiurgo. Cacéres (1960) señala en J. de la dureza del trabajo. Contra el mismo contenido fantasmático se elabora. como el ser en formación. En ese cuerpo a cuerpo en que se asoma la angustia oceánica de “perderse allí”.

La ideología de la formación trasparente se vincula con la tentativa de anulación de la diferencia (entre maestro y alumno. Freud la articula en este punto de la teoría sexual de los niños: “Si esta representación de la mujer-con-pene se ‘fija’ en el niño. necesariamente se convertirá en homosexual y buscará sus objetos sexuales entre los hombres que. entre escuela y sociedad). Wisloe. en el niño –ese hombrecito-. le recuerdan a la mujer”. Musil) vinculada con el resurgimiento de la imago de la mujer-con-pene en la adolescencia.de C. que el formador podrá buscar en el grupo. London esta creencia “escribiendo. pero ante todo aparece ligada a esa incapacidad para renunciar al pene de la mujer. es decir. El fantasma 14 B. para un mutuo intercambio pulsional en la unidad donde vibran al unísono todos los participantes: nada se oculta. resiste a todas las influencias ulteriores de la vida y torna al hombre incapaz de renunciar al pene en su objeto sexual. Directamente se pretende acceder a todos los secretos. La función defensiva de este fantasma contra la separación y la diferencia. Steinbeck y en J.Formación transparente y homosexualidad Uno de los componentes inherentes a la teoría infantil que subtiende la formación indiferente y total es la homosexualidad. o en cualquier otro objeto sexual. Cacéres (1960) señala en J. o “Les désarrois de l’ éleve T’oless” de R. entre las generaciones. una concepción de la formación como coito ininterrumpido de los padres combinados. seminarios. Pero es sobre todo el cuerpo lo que sustrae a todo tope del deseo. la homosexualidad predomina en las organizaciones formativas cerradas (internados. El componente homosexual en el deseo de formación aparece como búsqueda del mismo en el otro. La formación transparente se da como negación del cuerpo. como complementariedad totalizadora que esquematiza el mito platónico del andrógino. por otros caracteres somáticos y psíquicos. se trata también de transgredir la opacidad del cuerpo. La formación se constituye en relación con el fantasma de la escena primaria organizando otra teoría infantil y. con una vida sexual normal por lo demás. todo está a disposición de un control recíproco. puede observarse en ciertas representaciones de la formación “permanente”. de ver a través de él y escamotear sus límites. uno se salva”. en el grupo de niños. bajo la forma pederástica. convertido en permeable y glorioso. sino también (como expresan las novelas tales como “Jeunes filles en uniforme” – Jovencitas de uniforme. Componente esencial de la estructura del deseo de formación. entre hombre y mujer. como el deseo de omnipotencia que pone en acción. por consiguiente. 57 . En la Casa de Cristal que es la escuela 14. Es ya la de los inmortales. en un momento decisivo para toda actividad de formación. entonces semejante individuo. ejército) no sólo como modalidad defensiva contra la heterosexualidad y contra la problemática de la superación edípica.

de los padres combinados tematiza la concepción que el niño se forja de los placeres sexuales de los padres bajo la forma de la satisfacción oral, cuya experiencia posee él mismo. Fantasmáticamente se imagina el coito como incorporación recíproca e ininterrumpida del pene por la madre y del seno por el padre. Bajo esta forma la formación “permanente” se constituye como ideología de la incorporación oral del saber y como ideal protector contra la separación y la “finitud”.

Teorías excrementales del nacimiento y formación productivista y controlada
La creencia en el pene de la mujer, creencia en que se apoya el fantasma de los padres combinados, trae apareado cierto número de concepciones infantiles acerca de la forma en que el niño llega al cuerpo de la madre, el contenido del cuerpo materno, el papel del pene y la manera en que los niños son evacuados. Una de estas concepciones es la teoría según la cual el niño es evacuado como un excremento por el ano-vagina: “Cuando, años después, el mismo asunto sea motivo de reflexión solitaria o de conversación entre dos niños, pueden producirse ciertas afirmaciones. El niño saldría por el ombligo que se abre, o bien se partiría el vientre para extraerlo” (Freud, 1908). Tales concepciones se descubren fácilmente en las transposiciones míticas de la creación del hombre, o en las leyendas y los relatos de la fabricación de humanoides. Las teorías cloacales del nacimiento y la formación subyacen en la mayoría de las representaciones y las prácticas relativas a la formación humana. Una expresión favorita de ello es el típico juego del modelado. Esta teoría que durante mucho tiempo, según Freud, es para el niño la más natural y verosímil, le permite negarle a la mujer el doloroso privilegio del parto: “Si los niños son traídos al mundo por el ano, el hombre puede parir lo mismo que la mujer. Por lo tanto, el chiquillo, del mismo modo, puede forjar el fantasma de que él mismo hace niños, sin que por ello tengamos necesidad de atribuirle inclinaciones femeninas. Con todo esto no hace más que manifestar la presencia, aún activa, de su erotismo anal”, escribe Freud. No parece evidente que el fantasma de la formación de los hijos por parte del varón, cuando persiste en la edad adulta, carezca de componente femenino. Por una identificación con la madre todopoderosa y a menudo virginal se establezca la posición del formadormatriz, la importancia de cuyas fijaciones en los estadios del erotismo anal es, por otra parte, manifiesta.

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En esta posición en que el formador se identifica con la madre, el ser en formación es identificado con las heces expulsadas del cuerpo, según la experiencia, efectuada por el niño, de su omnipotencia para defecar. La equivalencia que establece, durante sus sucesivas experiencias, ente las heces, el pene y el niño, lo lleva a considerar sus propias producciones según el juego de la metáfora y la metonimia, como la reconstitución de un espacio materno “pénico-fecal”. Lo que él contiene, expulsa, forma y modela en el ser al que forma es, a un tiempo, el niño-pene fecal que imaginó ser y la madre que lo contuvo, lo expulsó y lo formó. La clase, el grupo, el anfiteatro o el seminario constituyen el espacio imaginario de esa puesta en escena. Tuvimos oportunidad de calificar las investiciones libidinales, que dejan ver tal teoría infantil de la Formación en el juego del modelado, a través de diversas experiencias-míticas y legendarias de la formación, así como en ciertos aspectos de la relación formativa. En un artículo sobre la valorización narcisista de las excreciones en el sueño y la neurosis, K. Abraham (1920) insiste en el hecho de que junto a la corriente representación primitiva de la omnipotencia de los pensamientos, la omnipotencia de las funciones vesicales e intestinales expresa la misma sobrestimación narcisista. La segunda representación es la más primitiva; constituye una etapa preliminar de la omnipotencia de los pensamientos. Abraham advierte que la omnipotencia de la defecación se manifiesta en los mitos de la creación en que el hombre es hecho con tierra o arcilla, es decir, con sustancias cercanas a las heces. Da como ejemplo los dos relatos del Génesis en que, según la versión elohísta, el hombre es creado por la omnipotencia del pensamiento de Dios, mientras que en la yahvista (la más antigua) el hombre es creado según la omnipotencia de la producción intestinal. La valorización narcisista de las excreciones en la teoría infantil cloacal fue observada sobre todo, con respecto al erotismo anal en la fantasmática de la formación, en su vínculo con la omnipotencia de la defecación. Las situaciones formativas regresivantes, como el periodo de formación militar, reactualizan estas investiciones. La novela de T.E. Lawrence, “La matriz” explora ampliamente este tema y relata toda la importancia que adquieren los excrementos y las ventosidades en la vida del soldado. Una teoría sexual infantil da cuenta de la importancia concedida al flato en al concepción del niño y en la representación del cuerpo. Esta teoría expuesta por E. Jones (1914) en su artículo sobre la concepción de la Madona por la oreja, atañe directamente a la fantasmática de la formación mediante el soplo, la transmisión de un “suplemento del alma”, la animación.

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La idea de soplo está presente en el relato yahvista del Génesis (2,7) y en los textos neotestamentarios, donde se asocia con la formación del hombre –del hombre nuevo- por el Espíritu Santo. El afecto vinculado con el soplo y el alma deriva, según Jones, de la investición del otro aire excretado: el flato. En el fantasma, ese material anal se confunde con las excreciones sexuales, como en esa teoría infantil según la cual el niño resultaría del paso de un flato del padre a la madre, en la misma forma en que es imaginado un mutuo paso de orina. Los atributos del flato (movimiento, ruido, invisibilidad, humedad, calor y olor) sostienen representaciones vinculadas con la fertilización y, en lo que aquí nos interesa, con la actividad formativa. El movimiento del aliento, el viento, es el primer principio del universo, es sustrato de toda actividad y de toda vida. Hera es fecundada por el viento –Zeus- y concibe a Hefestos (quien perpetuará la tradición “anal” de la formación mediante la forja y de la creación de los primeros humanoides metálicos, como Talos). En diversas culturas existen numerosas leyendas acerca de la niña concebida por el viento. Con el tema de la fertilización por el viento está ligado el de su poder expulsivo y eventualmente destructivo. En un grupo de educadores en formación, tuve que habérmelas con ese fantasma de que el grupo iba a reventar en razón de que los integrantes no tenían en sí más que viento. También ese tema concluye el relato de Ph. K. Dick: al final del proceso de deformación de la hormiga electrónica no nos queda sino el soplo del viento. La sonoridad del flato se asocia con el sonido que viene del cielo, con el trueno o con las trompetas del juicio final: Jones recuerda un mito chico según el cual el fundador de la civilización nació de una virgen y del trueno (tonnerte) y que el precursor frigio de Zeus era llamado “papá” y “tronador (tonneur). Cita también la creencia de Lutero de que un flato muy sonoro hace huir al diablo. Tales investiciones anales del sonido y del ruido también atañen al habla: ser mudo es estar muerto o impotente, hablar es producir vida, dar soplo y animación. La observación de Ferenczi de que en la cura analítica, un no dicho puede traducirse como borborismo, es verificable por medio de esta asociación efectuada en un grupo en formación: un prolongado borborismo provoca risa, luego, después de un silencio, la evocación del gorgoteo en la mujer en cinta, por último se llega a la formulación, silenciada hasta entonces, de un fantasma: que el grupo dé a luz niñosmonstruos. El ruido intestinal cubre aquí un no-dicho referente a la fantasmática del embarazo. La invisibilidad y la fluidez del aliento se asocian a las de la palabra, del alma, del espíritu que tienen el soplo como significante originario. La formación como transmisión 60

masoquistas y homosexuales. vagina. La oreja es aquí el órgano receptivo. ano o cloaca. En la leyenda de la Madona. y que figura en el Gargantúa de Rabelais. la Virgen María habría concebido a Jesús luego de que el Espíritu Santo le introdujera el soplo en su oreja. La teoría cloacal también aporta una solución relativa al origen de los niños: sucede como en el cuento. como. sobre ese tema se construyen las leyendas de las vírgenes desfloradas por los rayos de luz. El calor se asocia también a la fecundación. en el Nuevo Testamento. 61 . persas y mayas. donde el soplo creador emana del sol. Dicha equivalencia está expresada en el mito de Prometeo. como en la liturgia de Mitra. la falta de órganos genitales exteriores. se esconde la idea de omnipotencia y fantasmas cuyas connotaciones son femeninas. que el aniño atribuye a la mujer. Esta teoría subyace en la leyenda de la concepción de la Madona a través de la oreja. La imagen de la paloma puede representar el pene paterno como el. tema que Jones vuelve a encontrar en otras cosmogonías.del espíritu-soplo es uno de los temas mayores de la investidura religiosa y de la iniciación. La teoría de la fecundación por el soplo (flato) constituye una elaboración defensiva intensa contra la angustia de la castración y el poder del pene. que crea al hombre a partir del agua y del sonido. así como el agua (humedad) se da como equivalente del soplo. Esta leyenda establece la estrecha conexión entre el soplo y la paloma. Asociadas a ello están las representaciones del ser en formación como material por modelar. por su poder de volar (erección). Jones recoge también el mito palestino según el cual las mujeres que se exponían a los nauseabundos vapores del “soplo de Plutón” creían estar encinta. anales. se ofrece a los fantasmas infantiles relativos a la procreación como significante singularmente rico. Esas teorías definen las ideologías de la formación como producción de seres humanos. escribe Freud. el pájaro aquí. según el modelo de lo que se constituye para el niño como producción excretoria. la forma de su cabeza (similar a la de la serpiente). uno come algo y eso hace que uno tenga un hijo. la concepción de la formación como control y como dominio sobre los contenidos psíquicos internos y sobre los objetos por poseer. La participación de la oralidad en la teoría cloacal y excremental de la formación pudo ser descubierta en los sueños y en los juegos del joven Goldmund: La preponderancia de la zona erógena oral se manifiesta en las teorías infantiles en que el hijo es concebido en el beso de los padres. Tras esta imagen. La mayoría de estos caracteres se hallan contenidos en el mito de Fénix y en los fantasmas de Félix. su relación con el elemento área. el Espíritu Santo y el agua están asociados a la acción fecundante. anota Jones. invisible y tanto mayor.

161) al criticar el lewinismo. al servicio del yo. y tiene como consecuencia –o como explícita mira el robustecimiento y la dominación del yo “autónomo”. separados. Group) prevalece el establecimiento de una ideología de las “buenas” relaciones humanas (del buen entendimiento. Anzieu (1972. del buen grupo. reducidos a una función o a un mecanismo de un órgano o una máquina. así como el sujeto se encuentra obstruido en su tentativa vital de constituir la unidad de sí. Desde esta perspectiva.Un ejemplo de esto es el que proporcionan los caracteres ideológicos de la formación y de los grupos de formación inspirados por la corriente lewiniana. del juicio. el refuerzo de las defensas.) podrían hacerlo pensar.. Se pretende “objetiva”. tensionales y relacionales de la fase anal. La creciente protesta contra la formación “objetiva” y especializada nos recuerda que la formación del hombre por el hombre requiere la condición de un interés por las pasiones y los sufrimientos del hombre. la condición de una pasión que se arriesga por su deseo. La formación se asigna como objetivo el establecimiento del dominio (control) de los procesos secundarios sobre el resto del aparato psíquico. Sin embargo. la formación tiende a reducirse a un conjunto de técnicas depuradas de todos los componentes fantasmáticos y subjetivos. La formación “objetiva” es una construcción tributaria de la negación del hombre dividido. la ideología que la justifica es emanación del fantasma de modelar objetos especializados. Las representaciones topológicas y ecológicas (territorios. moverse y transformarse. del razonamiento. espacios de libre movimiento.. capaces de luchar contra el peligro representado por el regreso del objeto malo expulsado al exterior. 62 . Es probable por otra parte que la “dinámica” lewiniana tenga alguna relación con los componentes motores. excepto en términos de control y dominio de algunas de sus “partes”. de la voluntad. pág. a menudo marcada por la obsesividad. Como lo mostró D. “funciones” psíquicas eminentemente organizadas por la economía libidinal anal. es decir.. su capacidad de vivir. La división del trabajo y de las funciones acredita esta representación confiriéndole un carácter necesario e ineluctable en provecho de un proyecto de coherencia y de unidad del cual queda excluido el sujeto y al cual éste se le escapa. del buen líder). por sus ilusiones. en tal concepción de los grupos de formación (T.

de ser formado o estar en formación. formar. el objeto y el otro. El fantasma de autoformación. el deseo omnipotente del dominio y de la destrucción de sí. en pruebas que los enfrentan con la interdicción y la transgresión. ninguna demanda es formulable. hace corresponder sin posible divergencia el sujeto. por parte del sujeto. los sueños. de otro.2. Ambos enfrentan el desarrollo de la óptima capacidad de vida. 63 . Semejante fantasma cristaliza las tres principales dimensiones del objetivo formativo. las teorías y los mitos mediante los cuales se manifiestan los fantasmas de formación expresan lo que ocurre con el deseo de formar. En verdad. Aquí podemos. Cfr. incluyendo necesariamente el objetivo de-formativo: la búsqueda última de la identidad y el radical dique contra toda aparición de una diferencia. El deseo de Formar. por medio de técnicas y de un arte para asegurar protección y defensa contra la muerte y la destructividad. los artículos de B. curar. de formarse. La Formación del hombre por el hombre. atañe al sujeto en el nivel de su ser en el saber. Pero lo que los distingue debería buscarse en un estudio más profundo de sus identificaciones. Lo informulable de la demanda elimina toda distancia entre los deseos de dos seres distintos. en la medida en que. a lo largo de los estudios precedentes. El requerimiento de formación Los juegos. En repetidas ocasiones. Anzieu en esta obra. también los trabajos de Valabrega (1962) y los de Missenard y Gelly (1969). la búsqueda del amor incondicional. interroga y pone en acción su deseo a través de las formas de su demanda y de su oferta. a lo sumo. el poder de dominar y de dar muerte. Cuidar. La demanda de formación supone la constitución. cuya vía más regresiva es el autoerotismo. ya indicado por otros 15. como escribe D. el deseo de omnipotencia y de inmortalidad. Thomas y N.V. puesto que el 15 En esta obra. Le Guérinel aportan una contribución clínica a esta hipótesis. recordar el vínculo existente entre las diferentes imágenes del formador y del que cura. como hemos establecido. Un estudio sobre este tema merecería un desarrollo más amplio sobre la base de hipótesis más precisas. esbozamos algunas relaciones entre el deseo y la fantasmática de la formación y entre el deseo y la fantasmática de la terapia. al cual se le dirige el requerimiento de un objeto capaz de coincidir con el objeto del deseo tomado en el fantasma inconsciente. Uno y otro hallan uno de los fundamentos de su “vocación” en una fantasmática de la restauración y de la reparación del cuerpo de la madre.

Dicho trabajo se realiza en el transcurso y en la salida del complejo de Edipo. del otro y del mundo. acerca de su identidad. aunque modifican profundamente la naturaleza de la relación formativa. La estructura preedípica de la oferta. Sin duda porque para crear y formar.en que la formación es capaz de calmar la angustia. Trátase de una fase esencial del trabajo de la Formación. y se presenta como una salida buscada para la angustia del sujeto pero correlativamente moviliza las defensas que aseguran el statu quo. Conviene destacar aquí un verdadero clivaje de la demanda. La oferta del formador La oferta del formador no escapa a esas características comunes del fantasma de omnipotencia y de dominio. también hay que destruir. que no aparece entonces sino a través del cariz de positividad que instituye el psiquismo para defenderse contra la pulsión de muerte y el deseo de destrucción. pero aparece netamente apenas el proceso formativo está por comenzar. las fijaciones pregenitales orales y anales que la organizan. La sublimación de las pulsiones parciales y la superación de las identificaciones primarias. 64 . Esta demanda dirigida a otro. de un dominio de sí.de formación. En un último extremo. no reducen nunca enteramente la conjunción de las pulsiones libidinales y de destructividad. se formula como la búsqueda de un saber acerca de sí.sujeto tiende aquí a coincidir consigo mismo. vehiculan la ambivalencia pulsional de formar y destruir. En el movimiento mismo –y ante todo el fantasma. En ello se descubre la respuesta autística y radical a la cuestión que pone en acción toda demanda de formación como tentativa de reducir la distancia entre lo que el sujeto desea ser y lo que es. sino a costa del trabajo de reelaboración de las identificaciones y de la economía libidinal. Tales son los callejones sin salida que representan el mito del Fénix y la figura del Ouroboros. ésta resurge de su vertiente para oponerse a toda modificación sentida entonces como herida narcisista y destrucción de sí por el otro. para dar el ser y la vida. de llenar la grieta que separa al ser de su proyecto. de una preelaboración durante la cual se moviliza una considerable energía para fijar y contener ese componente ansiógeno de la pulsión de muerte en la demanda –y en el deseo. como una demanda de amor y de reparación. Ese vínculo fundamental entre el requerimiento de cambio y el temor de la deformación generalmente es escamoteado en la demanda manifiesta. En lo que ocurre en la fase depresiva que atraviesa comúnmente el candidato a una formación psicoanalítica. él es la ofertademanda del mismo al mismo. Dicha demanda es también una demanda de cambio.

querer que el otro cambie equivale.. es. la sucia prostituta a quien adolescentes van a consultar para salir de su estado larval. El saber-ser que concierne al deseo Lo que se manifiesta en la fantasmática de la formación y en sus elaboraciones es el deseo de un saber-ser que concierne al deseo.En efecto. “Les desarrois de l’ éleve Törless”. cuyas perversas manifestaciones proporcionan el tema de numerosas fantasías novelescas (por ejemplo. Podrá articularse este estudio con el de D. con el deseo de repararlo. Anzieu (1974) sobre el fantasma de la Fractura y el deseo de destruir. si está sujeta a su deseo de omnipotencia y destrucción 16 puede establecerse como empresa de captación narcisista o como espectáculo. Tanto la oferta como la demanda de formación se refieren a la búsqueda de una solución y de un dominio –saber y poder ser. también los filmes “Soplo al corazón” y “El último tango en París”. a quererlo muerto o a querer que pierda algo. querer que el otro cambie sin aceptar el cambio para uno mismo es satisfacer el deseo de cambio bajo la forma de la representación sádica. Lo que hay que averiguar entonces es el modo en que fue formado el formador y el lugar que éste ocupa en la genealogía y la generación. a sus actores. 17 Así. el personaje de la “Dama blanca”. de aparición próxima. distinguir. Cfr. a sus modalidades de realización y a sus efectos. entendida como iniciación sexual que moviliza los fantasmas de seducción. Hacerle posible el descubrimiento de su identidad y de su poder es también separar. la castración simbólica. En efecto. en cierto modo. ciertamente –y uno se asegura de ello. abrirlo hacia la presencia de la deformación y de la muerte. La oferta del formador. Por esto mantiene la formación estrechos vínculos con la iniciación. CFr. introducir la distancia y el corte. de la vida y de la muerte.atinentes al enigma de la fabricación de los niños. No es raro oír decir que tal experiencia de formación por el grupo se vivió como una desfloración. en la novela de R. a su origen.para que viva y adquiera otra capacidad para vivir de manera óptima. el enfrentamiento heroico con le monstruo.. son también las defensas movilizadas contra él. la prueba de la fecalidad. La manifiesta demanda de formación aparece entonces como formulación secundaria y socializadora de una muy anterior demanda de conocimiento de su origen y de la sexualidad. a la cual el niño había 16 En un estudio destinado a un volumen de esta colección. en los seminarios de formación. desarrollé algunos aspectos del deseo y de los fantasmas de omnipotencia actuantes en la actividad formativa. Musil. de la diferencia de los sexos. 65 . los temas de la culpabilidad y el sentido de las pruebas en el argumento de la formación: la separación. también el artículo de Freud (1928) sobre Dostoievsky y el parricidio: en él desarrolla Freud el fantasma del adolescente de ser iniciado por su madre. de la iniciadora 17 que seduce y forma al adolescente en la vida sexual). Mi propósito es ubicar con respecto a ese deseo. el personaje de Bozéna.

los participantes de un grupo de diagnóstico compuesto de “psiquistas” reinventaron el Mito edénico para defenderse contra lo que implicaba su requerimiento infantil de formación: tener que abandonar las concepciones primitivas y culpabilizadas de la sexualidad. recíprocamente. Y si. Así. tal como lo recuerda A. La distancia. la creencia en el pene de la madre y en la indiferencia de los sexos. Missenard (1972). para el ser en formación. a menudo desde la etapa inicial de preelaboración. no siendo ya tolerable la angustia. la formación se reabsorbe en la identificación fusional. alienante. en ideologías o en teorías “científicas”. en las contraidentificaciones igualmente alienantes. para el niño. las de la adolescencia y la de la edad adulta. al otro en formación con el objeto de su deseo (que ocupa el lugar del niño o de la madre o del pene paterno). hasta el punto en que. que de este modo escapa a toda historia y a todo cambio. El advenimiento de esta fase marca. el goce de la unificación fusional se revela mortífero. mediante su oferta. La imagen representa en ello su papel de constituir una ruptura en la corriente fantasmática y hacer posible un primer hallazgo de la intersubjetividad. Puede entonces buscarse el desprendimiento de las identificaciones primarias y narcisistas en la brusca ruptura del lazo formativo. la posibilidad de descubrirse como sujeto deseante. La demanda y la oferta de formación.dado como respuesta las primeras teorías sexuales. Otra vía de desprendimiento de las identificaciones fusionales. ¿coincidirán? Una respuesta obturante a esa cuestión del deseo del otro que remite al sujeto de su propio deseo es. Se trata incluso de la cuestión crucial que se plantea en toda formación: lo que desea el formador. 66 . identificarse con el supuesto objeto del deseo del formador que para él ocupa el lugar de otra figura. a la que se transpongan en mitos. lo que desea el ser en Formación. la cuestión del deseo del otro. de verse conformado según la imagen del formador. En al formación. prototipo de sus construcciones teóricas ulteriores. acerca de los grupos de formación en la identificación se establece en la identificación especular. la respuesta elaborada y ejercitada por el formador es la de hacer coincidir. Durante el proceso de formación se plantea necesariamente. el conocimiento de lo humano que buscaban en su demanda de formación requería que por sí mismos descubrieran lo que desconocían: su deseo de permanecer en el universo paradisíaco de la formación del hombre. la de la madre o la del padre. el registro de la identificación especular es solicitado por el deseo de formar al otro a su imagen.

y ciertamente el ser en formación no se equivoca al suponer que ese saber temible. la búsqueda de una forma. el pedestal de su pasión de formar. sin 67 . Anzieu (1972). El deseo del formador es el motor del trabajo y del placer experimentado en ese trabajo: deseo de que el otro desarrolle sus óptimas capacidades de vida. hacer posible una transformación. Tal denegación no puede sino alimentar la ilusión de que el saber idealizado y absoluto es accesible en otra parte. Negar toda referencia a un tercero simbolizante condena a la formación a permanecer dentro del registro de lo imaginario alienante. que garantiza contra la alienación fusional y la destructividad y aporta las condiciones necesarias para una génesis y una fundación. su aptitud para regresar. para el formador. estructurar. del trabajo que ésta requiere. Tal es el sentido del efecto Pigmalión. su permeabilidad a la vida fantasmática. que un ejemplo frecuente podría ilustrar: se trata de la negativa de todo ser por parte del formador. es también una referencia a un tercero. funciones como garantes simbólicas. se desarrolla entonces una relación pervertidora. disponible para la actividad hipotética. La referencia a un saber en constitución. aquella que el fantasma se ahorra. La riqueza de las experiencias pregenitales del formador aseguran su capacidad empática. a través de un trabajo. tornar posible una elección y una diferenciación. configurar. La resonancia de semejante negativa en el ser en formación. Por último. No se trata de ser el padre ni la madre ni de ser padre y madre a la vez. Dichas reglas no son inmanentes a los sujetos puesto que los someten: como instrumentos. la determinación y la finitud constituye la común referencia a la realidad otra. Tornar apto para un saber-poder sobre el deseo y sobre el mundo es. El carácter irreductible de esa distancia es el verdadero motor del deseo de formación.Sólo al advertir la distancia que lo separa de su proyecto puede el sujeto constituirse en su subjetividad y formarse. admirable y prohibido es propiedad exclusiva del formador que con él se ha identificado. tornando imposible entonces todo conocimiento y toda fundación de un saber y un poder sobre el deseo. tomar en cuenta el tiempo y la historia. accesible mediante el proceso con que se paga la verdad. Pero únicamente es formador si es capaz de proporcionar y asumir las garantías simbólicas de la relación formativa. Formar es organizar. están dispuestas para la realización de los objetos del trabajo. de una “buena forma”. durante un seminario fue analizado por D. El tercero está representado por el enunciado y la aplicación de las reglas que regulan la situación formativa. contra la ilusión fusional de una perfecta coincidencia. Esa distancia sólo puede sostenerse mediante la referencia a un tercero. de la ilusión que la inaugura. El proceso de la formación se halla igualmente en funcionamiento al mantener la distancia entre la demanda del ser en formación y la oferta del formador.

68 . Se trata de no desconocer la necesidad de estas dos dimensiones y de su vínculo en la formación del ser humano.desfallecimiento.

69 .