LA INGENUIDAD GUBERNAMENTAL Y EL DINERO: EL CUENTO DEL IMPUESTO INJUSTO Por José Paul Alvarado Robles “No hay nada

que pueda quitar la libertad a un hombre salvo otros hombres. Para ser libre, un hombre debe ser libre de sus hermanos.” (Ayn Rand) Desde que las economías empezaron a usar la moneda como medio de intercambio empezó a surgir un fenómeno muy complejo que se le llama inflación, los efectos principales de este fenómeno es la pérdida del poder adquisitivo de una determinada moneda, lo que provoca el incremento general de los precios de los productos. El problema que esto provoca es un efecto cadena que empieza con la reducción del poder de consumo, encarecimiento de los costos y reducción de las utilidades de los empresarios lo que termina de expresarse en la propia ralentización de una economía nacional y la disminución de los niveles de vida. ¿Qué es la inflación? En términos académicos se comprende como la disminución de poder adquisitivo de una moneda, es la pérdida de valor real del medio interno de intercambio y unidad de medida de la economía. Para medir la inflación se ha utilizado el índice de precios del consumidor el cual mide la variación porcentual en un periodo de tiempo determinado (generalmente trimestral o anual) que nos proporciona la información del cambio de precios de una batería de productos seleccionados que sirven de referencia del comportamiento de los precios en general. Para entender la inflación desde otro punto de vista podemos entenderlos en términos de oferta y demanda, ya que en la mayoría de corrientes económicas se entiende que una de las razones de este fenómeno, cuando es muy elevada, es por el exceso de oferta monetaria. ¿Qué causa este fenómeno? Hay varias razones por las que este fenómeno se produce, pero a pesar que tiene diferentes orígenes siempre tiene un factor común, se llama masa monetaria, que es la cantidad de dinero circulante o disponible para su uso para los ciudadanos. Cuando esta cantidad es modificada entonces surgen los problemas. En términos sencillos, como cualquier otro producto en la economía, si este abunda empieza a

bajar su valor, si este escasea su valor se incrementa, esto es igual para el dinero, si aumenta o baja su oferta su valor cambia, también hay economistas que definen este valor relativo del dinero de la siguiente forma: la moneda pierde su valor si aumenta la cantidad de esta pero no hay más productos para comprar y gana valor – el dinero - si la cantidad de moneda se reduce en relación a un aumento de productos que comprar, es decir que el dinero debe crecer en base a la cantidad de productos producidos e importados en la economía. El problema para nosotros surge generalmente cuando el gobierno intenta cumplir con sus obligaciones emitiendo más dinero en la economía, muchas veces no haciéndolo llegar a las personas que lo necesitamos, ya que en ese punto donde aumenta la cantidad de circulante nuestro sueldo se queda igual y los productos han aumentado de precio, nosotros tendemos más a endeudarnos, a gastar más y ahorrar menos, mientras el gobierno alivia sus obligaciones con sus acreedores, ya sean públicos o privados, nacionales o internacionales y en el peor de los casos lo hacen para supuestamente “dinamizar economía inyectando liquidez”, si le suenan familiares políticas como estas es que se aplicaron en los Estados Unidos para rescatar a los bancos para la crisis inmobiliaria del año 2008, los que con suerte y artimañas se lo lograron retornar a la Reserva Federal y evitar una devaluación espectacular del dólar estadounidense. Esto mismo se está repitiendo en la crisis de deuda Europea. ¿La inflación baja o nula es buena para la economía? Eliminar la inflación en su totalidad “no es una buena idea” y es peor contraerla, es decir, generar una deflación. Empecemos con la suposición de que la política monetaria de un país ha sido exitosa y no ha modificado la cantidad de dinero circulante a menos que tanto la industria, el PIB (producto interno bruto) nacional y las importaciones hayan crecido de forma positiva, entonces llegan a oídos del presidente del banco central y la junta monetaria que aún se registra una inflación del 1% por lo que deciden reducir la liquidez del mercado, reduciendo la masa monetaria en un 1%, aparentemente todo está bien, pero en el mercado internacional algunas materias primas importantes aumentaron de precio, algunas empresas nacionales hicieron inversiones importantes en sus propios negocios y algunas otras mejoraron la calidad de sus productos por lo que sus costos aumentaron, por lo que todas estas circunstancias hacen que muchas empresas necesiten aumentar sus precios, pero oh! ¡Sorpresa! No hay liquidez en la economía, no hay dinero para más préstamos, las cuentas de ahorro se apreciaron pero están

limitados los retiros de ahorro, los precios de la canasta básica bajaron pero la población tiene dinero ajustado y casi no puede comprar el total de la canasta básica, a pesar que el dinero vale más. ¿Qué paso? Pues que la banca central con la intención de corregir la inflación y dejarla perfectamente balanceada dejo sin dinero a las personas y limito el crecimiento natural de la economía, ya que en una economía que se desarrolla de forma sana hay un aumento de precios en diferentes productos que se dan por el propio avance de la economía, por ejemplo, se importan mejores productos, aumento de calidad y servicios de las empresas, inversiones de capital en las empresas y aumentos de costos a nivel nacional e internacional son causas naturales del aumento de precios, lo que no es culpa precisamente de políticas monetarias, por lo que la inflación debe tener un margen de fluctuación para no impedir el crecimiento de la economía. Pagan justos por pecadores: las políticas monetarias y el impacto económico. La inflación tal y como se entiende ahora siempre ha tenido un origen y es la fluctuación de la cantidad de dinero circulante, el dinero que tenemos en nuestra billeteras, cajas y cuentas de ahorros, pero en la historia contemporánea han sucedido muchos episodios de inflación que cuentan una historia más compleja que una variación inexplicable de la cantidad de dinero, existe la historia de un impuesto injusto resultado de un truco de magia que sin darse cuenta no tiene nada de mágico ya que las cosas no aparecen de la nada y que siempre tienen un costo para poderse generar. Debemos tener en cuenta que la inflación es y siempre será generada por la política monetaria de un país, es que la mayoría de crisis inflacionarias se deben a malas políticas estatales. Los fenómenos de hiperinflación se dan cuando el estado imprime demasiado dinero para financiarse sin respaldo de producción o crecimiento del producto interno bruto, un ejemplo de estas políticas es Venezuela que actualmente tiene una inflación de entre el 25% y el 27%, castigando severamente los bolsillos de los venezolanos ya que su dinero vale 3/4 de lo que valía antes. Otra de las causas de las inflaciones altas es el desequilibrio que causan las tasas de interés nominales de los bancos centrales cuando intentan manejar la masa de monetaria, bajando dichas tasas para incentivar el consumo y subiéndolas para incrementar el ahorro. La otra importante política gubernamental que afecta seriamente la inflación es la relacionada en el intercambio y control de divisas, ya

que equivale directamente a una expresión de la oferta y demanda de la moneda, monedas como el dólar y la demanda dentro del país afectan el comportamiento del valor del dinero en relación a otras monedas, generalmente la devaluación de la moneda o su fortalecimiento frente al dólar son un mensaje claro al mercado exterior sobre el valor del dinero. Una política cambiaria, es clave en muchos países como base y referencia para tener un tipo de cambio estable y a la vez una política monetaria estable que contenga la inflación de manera saludable. La inflación en Guatemala: buenas y malas historias pero un gran acierto. En todas las economías, así como en la guatemalteca hay efectos positivos y negativos de la inflación. Los efectos negativos, como lo mencionábamos anteriormente, son la pérdida del valor real de la moneda a través del tiempo, lo que desincentiva el ahorro y la inversión ya que causa incertidumbre sobre el valor futuro del dinero e incrementa los costos de una inversión haciendo difícil recuperarla, esto a su vez, junto con las políticas monetarias de los bancos centrales provoca un círculo vicioso, ya que con menos ahorro e inversión la inflación se incrementa. Los efectos positivos son los incrementos en las tasas de interés de las cuentas de ahorro, ya que permite a las personas incrementar sus ahorros de manera transitoria. La inflación puede ser positiva ya que permite mantener la liquidez en casos de recesión económica ya que empieza a reducirse el gasto y el flujo de dinero, remarcando que debe ser contenida, en rangos del 5% al 10% según la economía. En la historia reciente el periodo de inflación más fuerte se dio en los años ochenta, con tasas de inflación de hasta el 60% y periodos de gasto público muy alto, lo que causo un serio desajuste en las finanzas públicas y la economía nacional. El punto más brillante en la historia monetaria de Guatemala es la reforma al artículo 133 de la constitución de la republica ya que prohíbe expresamente que el banco central de financiamiento a las instituciones públicas, esto junto a la política de libre intercambio de divisas ha logrado la famosa estabilidad macroeconómica, que en el año 2012 nos dejó una saludable inflación del 3.78%; lastimosamente el gobierno tiene dos herramientas para extraer recursos de la población, como lo son altos impuestos y el endeudamiento, fórmulas que hemos visto fracasar en Europa de forma estrepitosa y que un país como el nuestro es imposible ya que solo un cuarto de la población económicamente activa está aportando a la economía formal

por lo primero se debe reducir la pobreza generando fuentes de empleo y crecimiento económico durante varias décadas antes de subir impuestos. ¿Hay cura para la inflación? Una de las soluciones para corregir este tipo de desequilibrios es dejar la moneda flotante, es decir que los cambios sean determinados por la oferta y demanda de dinero que siempre buscan el equilibrio, es decir el estado ya no manipularía el valor de la moneda con las tasas de interés nominal o creando dinero sin respaldo. También en varios países se ha implementado exitosamente la “caja de conversión” que mantiene un tipo de cambio estable comprando tantos dólares de respaldo como sean necesarios; otra solución que es muy famosa es la paridad con el dólar estadounidense, estableciendo el tipo de cambio uno a uno, es parecida a la política anterior ya que las reservas internacionales (de dólares) deben de mantenerse en la misma cantidad al dinero. La ultima y menos deseada, por ser un tabú, es la dolarización total, así el gobierno se exime de toda responsabilidad con el manejo del dinero adoptando la moneda más fuerte históricamente del mundo, el dólar estadounidense, su principal contra, es una supuesta “perdida de la soberanía” al dejar de usar una moneda de emisión nacional. Conclusión: La pregunta es: ¿qué método efectivo hay para que la inflación nos deje de afectar? Dinamizar la economía para que más personas accedan a un empleo formal y tengan un sueldo digno, que genere mejores tasas de ahorro y las subidas de precios nos afecten menos; Adoptar una de las políticas anteriormente mencionadas como la caja de conversión o la paridad con el dólar; una muy buena solución para Guatemala seria la dolarización que ha sido exitosa en tres países latinoamericanos, de los cuales dos son centroamericanos y han dados excelentes resultados: Panamá, El Salvador y Ecuador. Las respuestas a estas preguntas están en la historia económica de los países, los que lograron avanzar, los que lograron su milagro económico son los poseedores de las repuestas, no hay que volver a inventar el agua azucarada para combatir la inflación.

“El opio del pueblo es la expansión crediticia.” (Jesús Huerta de Soto)

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