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Ferdinand Tönnies: Gemeinschaft und Gesellschaft Fragmentos propios “antes bien el sentido sociológico, a tenor del cual las

relaciones y uniones humanas son consideradas como vivas o, por el contrario, como meros artefactos, es el que está presente a nuestra vista” p. 24 “en cuanto se operan por medio del individuo, expresen en él la voluntad y espíritu de esta unidad, o sea que tanto se llevan a cabo para él mismo como para los que con él están unidos. Todo lo contrario: en ella cada cual está para sí solo, y en estado de tensión contra todos los demás. Las esferas de su actividad y de su poder están rigurosamente delimitadas, de suerte que cada cual rechaza contactos e intromisiones de los demás, considerándolos como actos de hostilidad. Esta actitud negativa es la relación normal y siempre fundamental entre estos sujetos de poder, y caracteriza a la sociedad en estado de equilibrio” p. 65 La razón abstracta es la razón científica Como todas las relaciones sociales en general descansan en la comparación de las prestaciones posibles y ofrecidas, se hace patente por qué en este caso aparecen en primer lugar las relaciones basadas en objetos visibles, materiales, y sólo impropiamente pueden servirle de base las meras actividades y palabras. En contraste con eso, la comunidad, en cuanto asociación de la sangre, es, ante todo, una relación de cuerpos, que se expresa, por lo tanto, en actos y en palabras, siendo de naturaleza secundaria en este caso la referencia común a objetos, no tanto intercambiados como poseídos y gozados en común” pp.81-82. “La sociedad presenta su propio concepto como papel moneda y lo pone en circulación dándole curso. Es to vale hasta donde el concepto de valor sea inherente al concepto de sociedad como contenido necesario de su voluntad, pues sociedad no es otra cosa que la razón abstracta –de la que participa todo ser racional en su concepto- en cuanto ésta está concebida para querer y para obrar” p. 72

Pero examinando más de cerca la edad de la comunidad, notamos en ella varias épocas. Todo su desarrollo se encamina hacia la sociedad, aunque, por otra parte, se convierve igualmente, si bien con vigor decreciente, dentro de la edad societaria, la virtud de la comunidad, y siga siendo la realidad de la vida social” p. 315.

en modo alguno resultan excluyentes. debe quedar claro que las dos interpretaciones que se acaban de exponer aquí sucintamente. es decir.Daniel Álvaro Dicho esto. los conceptos de comunidad y sociedad han sido comprendidos como “tipos puros” o “tipos ideales”. parece que ambos polos de la polaridad se encuentran en fuerte tensión. y uno de ellos va dominando y permeando todas las formas de agregación social. En realidad. por otro lado. Pero también a veces pueden detectarse coexistencias más o menos aproblemáticas de formas comunitarias y asociativas” Marinis p 4 . como instrumentos de análisis sin correlato empírico. una primera interpretación de “comunidad y sociedad” como categorías histórico -ontológicas. P 17 De aquí. esta segunda interpretación se basa principalmente en afirmaciones de Tönnies muy posteriores a la primera edición de Comunidad y sociedad. si bien esta interpretación es pertinente. motivadas en buena medida por las reservas y objeciones que habría suscitado entre algunos de sus colegas el enfoque filosófico-histórico. Respaldados en el hecho de que ambas lecturas son posibles es que podemos reafirmar el carácter oscilante de los conceptos de comunidad y sociedad9 p18 Así es que. Sin embargo. Muy por el contrario. no se puede ignorar “A veces. pues.