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Laura Linares Deysi Rodríguez Arte 3ro de media, #12 10 de Octubre del 2013 La belleza, ¿Qué dice Dios

? La belleza es y ha sido, un tema muy discutido por grandes filósofos a lo largo de la Historia. Muchos lo han definido como un término con implicaciones objetivas y subjetivas. Por lo tanto, dicen que no es una cualidad del objeto sino que pertenece al sentimiento interno. Pero ya que nuestra percepción de lo bello ha sido distorsionada por el pecado, por más que nos esforcemos por definirla solo Alguien nos dice que es realmente: 1. Dios define la belleza Dios sabe nuestra incapacidad de ver o conocer la belleza y las cosas por el pecado. Así que él se toma la molestia de decirnos qué es. En 1 Pedro 3:4 El nos dice que ante su presencia es agradable un corazón conforme a Él, que busca complacerle, abrazarlo y deleitarse en El. Esto implica que Dios no

toma como punto de partida la apariencia externa para definir lo bello. Pero sin embargo el mundo no piensa como Dios. 2. El mundo valora la apariencia y la imagen mucho más que la realidad. En 1 Samuel 16:6-7 cuando Dios envía a Samuel a la casa de Isaí para elegir al sucesor de Saúl, el Señor le dice a Samuel que no se fije en el buen parecer, por que él no mira como los hombres, que solo ven lo que está delante de sus ojos. Nosotros tendemos a ver solo lo que podemos observar en el momento, lo evidente y nada más. Apreciamos más lo que se ve. Por eso Dios, así que nos exhorta a ver lo que en realidad es importante. 3. La Palabra de Dios nos llama a ver lo que realmente importa en la persona. ¿Qué es lo que realmente importa? Dice en 1 Samuel 16: 7b: Pero Jehová mira el corazón. Dios le dice a Samuel: yo quiero a una persona que sea conforme a mi corazón como rey sobre Israel, y no que sea de buen parecer. Para Dios en total contraste con el hombre lo que importa en una persona es el corazón. Lo que hay dentro de él y si es conforme al suyo. ¿Por qué Dios nos aconseja ver el corazón y no lo externo? 4. Porque el encanto de una persona bella muchas veces esconde un corazón egocéntrico, idolatra y orgulloso. En 1 Samuel 17:42 dice que David era de hermoso parecer. Pero eso no le era suficiente, en 2 Samuel 11:2-4 vemos como David ve a Betsabé y la

desea para sí, la idolatro en su corazón. Y luego que la tuvo en su orgullo no le importo ir en contra del Dios vivo, así que mando a asesinar a su marido, con tal de conseguir lo que quería. El que una persona sea hermosa no opaca la realidad del pecado que hay en su corazón. Por eso la belleza física no es lo más importante porque podemos verla a simple vista. Sin embargo los pensamientos se esconden detrás de falsas sonrisas, actitudes, acciones, etc. 5. Porque la belleza es efímera. El Señor nos dice en 1 de Corintios 7:29-31 que todo en este mundo se acaba. La vida pasa, la moda pasa, los estilos musicales pasan y la belleza no es la excepción. Cada día vemos como nos vamos desgastando y no seguimos siendo como cuando nacimos. Si lo pensamos nos afanamos por obtener algo que un día ya no tendremos más, porque pasara con el tiempo. 6. Porque la belleza es engañosa y vana Proverbios 31:30a. Creo que esta expresión tiene dos sentidos. Es engañosa y vana en primer lugar, porque nos hace creer que estamos completos, que podemos hallar en ella la satisfacción de nuestras almas. Y en segundo lugar porque nos seduce a ir tras ella mostrándonos lo que nos es agradable a la vista, para que después que la hayamos abrazado de todo corazón nos muestra que tiene dentro. Este fue el golpe final de Satanás a

Eva, le mostro todo lo aparente a los ojos como bueno, sin mencionarle toda la maldición que venía tras un mordisco. 7. La belleza es afectada por la lejanía y la distancia alimenta la fantasía. En Mateo 5:27-29, Jesús nos explica en el sentido completo del mandamiento “No cometerás adulterio”. Nos explica que tan solo el ver una mujer u hombre nos puede llevar a codiciarlo en nuestro corazón y ya eso es adulterio. Es decir, muchas veces vemos algo o alguien que nos parece a los ojos bello, y sin averiguar nada más, ponemos nuestro mundo a girar en torno a eso. 8. La verdadera belleza nace de una relación con Dios. El Señor mismo nos dice en Mateo 6:33 que busquemos primero de El y que si así hacemos, todo lo demás será añadido. Pero como el hombre esta negado a someterse a Dios opta mejor por buscar otra alternativa por encontrar lo que el mismo considera belleza. Cuando Dios se lo está ofreciendo, sólo tiene que rendirse ante El. 9. La mujer sabia desarrolla la belleza del corazón más que la del cuerpo. Mateo 10: 41-42. María Magdalena es un perfecto ejemplo que el Señor nos ha dejado en su Palabra de cómo cultivar la belleza del corazón. La belleza del corazón surge de oír la palabra del Señor y retenerla en nuestros

corazones para que todo lo que salga de nuestras bocas sea sabiduría de Jehová. 10. El hombre sabio aprecia la belleza del corazón más que la del cuerpo. En el Salmo 141:4, David le pide al Señor que de ninguna manera lo deje caer en cosas malas y que no participe de los deleites de este mundo. David veía tal importancia en tener su corazón hermoso para con Dios, que a pesar de ser buen parecer, prefirió dejar eso de lado y llenar su corazón del Señor y de sus mandamientos. ¿A quien alabara Dios al final? ¿Aquellos quienes andan tras su propia belleza o a aquellos que buscan su belleza en Dios? 11. La apariencia es necesaria, pero el temor a Jehová es lo que será alabado al final. Salomón describiendo a la mujer virtuosa en Proverbios 31:30b, nos dice que la mujer que será alabada no es la que vive para su apariencia sino aquella que teme a Jehová. Y sabemos que el que teme a Jehová, guarda sus mandamientos. Y que los que guardan sus mandamientos son aquellos que los tienen escritos en su corazón. Entonces, concluimos que Dios alaba a aquel que guarda y atesora Su palabra en su corazón, es decir, aquel que prefiere la belleza del corazón antes que la del cuerpo. 12. Dios embellece a los humildes con salvación.

Tal como dice Salomón en Proverbios 31:31a: “Dadle el fruto de sus manos”. Si buscamos del Señor y venimos a El humillados para que el nos dé de su belleza, El nos dará la salvación, la cual hará hermoso al hombre. Conclusión Debo confesar que al principio creía que Belleza era: Todo lo que es agradable a los sentidos, que presenta armonía y simetría. Es algo que nos produce deleite y admiración. Pero escribiendo esta descubrí que en realidad nada en este mundo puede causarnos un deleite y una admiración tal, que nos deje satisfechos. Siempre vamos a querer algo más grande y sorprendente: ese algo es Dios. Dios es belleza.