¿Qué es la escritura?

La cuestión primera sería tal vez la de responder a la pregunta ¿por qué estudiar a Macedonio Fernández? ¿Por qué él y no otro? ¿Qué importa Macedonio Fernández? O, mejor dicho, para ser más precisos: ¿qué importancia tiene este autor para el campo actual de la invesigación literaria? Se puede comenzar aduciendo razones de hecho. En el marco de un importante proyecto historiográfico, nos referimos a la elaboración más o menos reciente de aquella Historia crítica de la literatura argentina dirigida por Noé Jitrik, en ese marco, decimos, sólo dos de todos los volúmenes están dedicados al estudio unipersonal de un escritor: se dedica todo un tomo a Sarmiento, y se dedica todo un tomo a Macedonio, mientras que los volúmenes restantes se reparten el resto de la historia de la literatura argentina sin otorgarle sitial de exclusividad a nadie en particular. ¿Por qué la crítica literaria especializada le confiere un pedestal a Macedonio? ¿Qué hay en él que los exhorte a demostrar tal entusiasmo? Más generalmente ¿qué busca, qué quiere encontrar en esa obra un poco improlija, un poco imbuida de un halo mitológico? Nos preguntamos, como es ostensible, qué despierta tanto interés en la crítica contemporánea. Este “descubrimiento” de Macedonio implica ciertamente mucho más que un mero rescate, un mero acto de justicia histórica. No se trata tanto de revaluar lo que ha pasado desapercibido, de reprocharle a cierta tradición no haberle otorgado el lugar que merecía una obra en particular, sino que –realicemos nuestra primera afirmación– esta crítica literaria encuentra en Macedonio un aliado potencial, un objeto que, por sus rasgos inherentes, libera el campo de una discursividad posible. Hay una voluntad de decir, de realizar cierto tipo de afirmaciones que la obra macedoniana parece justificar. Aun sin adentrarnos en los textos de Macedonio, podemos vislumbrar que estamos ante un objeto al que se le solicita que hable de nosotros, que hable por nosotros, que diga nuestra verdad o, mejor todavía, que demuestre que nuestro decir está ya desde siempre enunciado en un conjunto de textos que han sido un poco reticentes a conocer la luz editorial. Secretamente, Macedonio habría dicho bastante de lo que esta crítica quiere afirmar. La primera cuestión queda, entonces, así delineada: la obra de Macedonio nos ubica en nuestro propio horizonte histórico. Habría una voluntad de decir al que este conjunto de textos despejaría el camino. Se privilegia la producción macedoniana en el sentido en que nos permite, en cierto modo, hablar de nosotros mismos; en que nos posibilita realizar un conjunto de asertos que deseamos afirmar.

hacia el movimiento que la establece y le da su textura más íntima. Se trata. acentuar su diferencia y su especificidad. con sus afirmaciones perentorias y con sus inconsistencias. que debería ser. No es que. un rasgo absolutamente distintivo en el ámbito de las letras argentinas. exponer sus principios. político. la escritura? ¿Cuál es su estatuto teórico. los escritores no hayan realizado actividad crítica ninguna. podemos adelantar una hipótesis: el punto mismo en que la escritura macedoniana se torna relevante puede circunscribirse en relación al movimiento. Ocurre que en los textos macedonianos se presenta una convergencia de factores que nos pone frente a un objeto al que debemos calificar. que no se confunda con ningún otro fin extrínsico a los que el dominio estético se impone. Todo un cúmulo de escritos teóricos que correrían de manera paralela al trabajo estético de ciertos escritores: producción literaria y producción crítica. en el acto mismo de su realización. Se trata de un objeto que. deberíamos intentar determinar qué es justamente eso que la crítica observa en Macedonio y que le produce tanto interés. una multiplicidad de textos que aborden esta cuestión. existe un reclamo. aparece un objeto estético capaz de incluir en su inmanencia –no por fuera. poco a poco. de concentración. de un conjunto de escritos que pone sobre relieve la pregunta misma por lo que la escritura es. entonces. postular sus metas. sin lugar a dudas. contracción reflexiva. con sus titubeos y sus vueltas atrás. casi de manera necesaria.A continuación. antes de Madenio. Se trata. Por una parte. contractivo y reflexivo que la caracteriza. Por vez primera. como novedoso. Pero no se trata de esto en Macedonio. ¿Cuál es el hilo conductor que posibilita esta retroactividad de la escritura macedoniana? Esto será. si se quiere. esta contextura metacrítica lo que vuelve a la escritura de Macedonio un objeto privilegiado de atención. se problematizará la relación entre estética y política. en el dominio de la historia de la literatura argentina. no es la mera producción de teoría literaria lo que hace de la obra macedoniana un objeto preeminente. de especificación. Pero por otra parte. pero que también lo distinga “profecionalmente”. De una manera a la que podemos calificar de . todo ese trayecto que va delineando. el objeto de nuestra investigación. sin duda. donde la tarea del escritor debe encontrar un objeto que le sea exclusivo y que lo diferencie de todo otro conjunto de prácticas artísticas: la música. digamos. de un doble movimiento de concentración y de reflexión. Primer movimiento. Se tendrá que reconstruir todo el trayecto. Muy brevemente. Se podría encontrar. por ejemplo. Hay que ver en la obra macedoniana la emergencia de algo radicalemente diferente respecto de la literatura que le antecede. que no se encuentre orientada hacia nada más que hacia sí misma. una llamada a construir una escritura específicamente literaria. lo que debería ser. a nuestro parecer. en su especificidad. debe hablar de sí mismo. a la vez. podemos argüir. ontológico? Es. no al costado– la reflexión metacrítica. de todo otra serie de prácticas que hayan podido anexarse al quehacer literario: fundamentalmente. la imagen de una escritura específicamente literaria. ¿Qué es. escritura de textos ficcionales y de ensayos sobre preceptiva literaria.

pervirtiendo su voz. Frente a la obra de Macedonio. arrojada al mundo literario. si bien la ejecución de la obra es fallida. los críticos. que tiene que mantenerla a raya. Aun así –intentaremos demostrarlo– el proyecto de Macedonio no consiste en evacuar al escritor para dejarle su plaza al crítico literario profesional. Quizá por eso se imponga la imperiosa necesidad de retornar una vez y otra sobre estos textos que nos atraen. que es auto-instituida en el instante mismo de la escritura y que. somos expletivos. lo que la escritura de Macedonio desaloja no es solamente el contenido ficcional de la obra. lo más próxima posible a sí misma. . De todas formas. de la sustancia literaria merced a la inoculación del fluido crítico en el cuerpo de la obra.heideggeriana. su razón de ser. ya que no podemos hablar en su nombre. Es a lo mejor por este motivo que la crítica literaria tiene que ajustar cuentas con la obra macedoniana. sino que también usurpa el lugar del crítico literario. Desplazamiento. De hecho. absorbiendo sus facultades. ya que se trata de textos que. en lo más íntimo. entonces. al contrario –y aunque los críticos profesionales se sientan a gusto en sus páginas– el horizonte de emergencia de la escritura macedoniana apunta hacia otro derrotero. que en Museo de la Novela de la Eterna se afirma que. aparece lo suficientemente explícita como para volver obsoleta cualquier intervención crítica que pretenda explicar lo que la obra quiere decir o lo que habría que interpretar de ella. la escritura macedoniana incluye en su modo de ser la pregunta misma por la forma de ser de la escritura. ésta queda salvada por la teoría estética que la sostiene. sino que la obra misma ya ha travestido la nuestra. usurpar su voz. reduciendo su posición de trascendencia como fundador externo del valor estético de la obra: la obra macedoniana quisiera auto-sustentarse en una axiología que le es inmanente. La escritura de Macedonio le confiere un lugar de preeminencia a la crítica literiaria. tan es así. nosotros. no se trata de que los críticos coincidan con Macedonio respecto de lo que la escritura es. no es que podamos decir que los unos acuerdan con el otro. finalmente. de alguna manera. que nos seducen y nos cuestionan. interpelan y ponen en entredicho.