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LA HORA DE LEVIATÁN.

JOSÉ ALEMANY

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Año Copyright: 2009 Aviso Copyright: por José Alemany. Todos los derechos reservados

ISBN:

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LA HORA DE LEVIATÁN.

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“Nous courons sans souci dans le précipice après que nous avons mis quelque chose devant nous pour nous empêcher de le voir” (Pascal, Pensées)

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PRIMERA PARTE

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I

Los días de las grandes transformaciones pueden reconocerse desde que uno salta de la cama, o antes. Son días de marasmo. Por su parte, los días sencillamente impertinentes se anuncian también de inmediato, aunque de otra manera, cada movimiento termina en un tropiezo, los instrumentos rehúsan su cometido, las llaves se ponen del revés a propósito y hacen cuanto se halla en su poder para no entrar en las cerraduras, luego les cuesta dar las vueltas o incluso se rompen y hasta se puede iniciar por esa vía una larga concatenación de dificultades que acaban por poner los nervios de punta, pero ahí termina todo, esos días suelen saldarse sin consecuencias graves. Eso existe. Hay días repelentes, así. Los primeros son harina de otro costal. Los días que traen cataclismos, individuales o colectivos, son días de una quietud insalubre, el aire aparece como más denso a causa de los presagios diluidos que mantiene, los colores se ven a través de él con una intensidad mayor y los cuerpos se hallan invadidos por la serenidad que hace falta para afrontar esos formidables trastornos en sus destinos. Fue pues con cierta ecuanimidad y con paso uniforme como me dirigía al banco, tras verificar, eso sí, una por una, cada cifra, al igual que la fecha. Curiosamente, la única inquietud que albergaba era la de haberme equivocado en alguna de ellas y hacer el ridículo ante los empleados de la sucursal. Mentiría si no admitiera que me puse a hacer planes pero ello es casi un acto reflejo. Me dejé llevar a la elección de un modelo de coche, del tipo de casa que mandaría construir, cosas

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así. No obstante, cuando me hallé ante el director del establecimiento bancario ya tenía tomada la decisión. Deseo permanecer en el más absoluto anonimato. El hombre comprobó las cifras meticulosamente una segunda vez. La expresión de su rostro era de incomprensión profunda. Resultaba evidente que para él mi actitud no cuadraba con el significado de aquella papeleta. Alzó los ojos y me miró como si acabara de salir de un coche que hubiera dado numerosas vueltas de campana antes de estrellarse contra un muro de hormigón y, por todo comentario, le pidiera un papel de fumar para enrollarme un pitillo, mientras aguardaba la llegada de los atestados. Luego se puso a hacer llamadas, a rellenar formularios para que yo los firmara. Al final, tras una hora completa de formalidades, me dio una tarjeta mágica, inagotable. Con ella en el bolsillo me bastaba. Por el momento, claro. Pasé de un banco a otro, es decir, entonces necesitaba un banco que sirviera para sentarse. Elegí uno a la sombra, en una plaza recoleta, con niños jugando a perseguir una bandada de colipavas, vigilados por abuelas haciendo calceta. El porvenir se veía, ciertamente, de otro modo, desde aquella soleada mañana de primavera. Era como cuando uno se quita una camiseta interior demasiado estrecha. Se acerca el verano, se utilizan prendas más ligeras, más anchas. De repente una sensación de desahogo, de frescor. Había desaparecido esa angustia leve, esa espina que muchas veces parece no estar ahí pero que únicamente había sido olvidada unas horas, tal vez días, de la aprensión a que algún fin de mes las cosas hayan ido tan mal que no queden fondos, ni crédito, para pagar los gastos fijos. Por fortuna aquello pertenecía a un pasado que percibía como anormalmente alejado. En cambio, debía parar mientes en esa intuición, todavía mal verbalizada, por la cual no me hallaba corriendo a toda prisa hacia mi mujer, luego hacia mis amigos y enemigos, para comunicarles la grata noticia, a saber, que haría falta una notable imaginación para conseguir gastar mediante una sola vida todo el dinero que me había caído encima, así, sin comérmelo ni bebérmelo.

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Acababa de firmar lo que puede denominarse el acta de nacimiento de un rico y había tomado la determinación de sellar ese documento y quitarlo de la vista de todo el mundo, renunciando con ello, de modo provisional por supuesto, a la comodidad de hacer uso abiertamente de la recién adquirida riqueza. Sin cuya precaución, la actitud de mi entorno hacia mí habría sufrido un reajuste que consideraba prematuro. Mientras tanto, bajo mi epidermis de no haber roto nunca un plato, alentaba una bomba de hidrógeno. Mi piel había sido siempre como un estuche, poroso por la cara exterior, liso e impermeable por la cara interna. Asimilaba las provocaciones del mundo, pero muy pocas veces reaccionaba, o si lo hacía, era de manera muy atenuada. Poseía una mezcla de timidez, ya sin complejo de inferioridad, y de misantropía inamovible, aunque poco patente. Todo el ejercicio físico que hacía para canalizar mi angustia, me daba músculos, no fuerza. Posiblemente mis relaciones interpretaban como apocamiento lo que era apatía. No obstante, que Dios les pille confesados porque aquel día todo iba a cambiar. Una fuerza descomunal e inexplicable que brotaba desde profundidades insospechadas tomó posesión de mí como una melodía endiablada Esta vez habrá para todos, me dije, cada cual tomará según sus merecimientos. Sentado en el banco, experimenté algo así como una entrada en trance. La plaza se había convertido en un barco cabeceando ligeramente de proa, navegando en mar gruesa. Comprendí que había llegado el momento de tomarle las riendas a ese caballo de la acción y conquistar medio mundo, poner el mundo entero, si es preciso, a fuego y a sangre, para bien o para mal. Me sentía capaz tanto de lo uno como de lo otro, lo que no dejó de asustarme, pero la perplejidad sólo duró un segundo. Me hallaba tan bien allí, sentado en ese banco de piedra, viendo las colipavas, blanquísimas, los niños y las abuelas al sol, el mundo rodando plácidamente junto a las demás esferas, que no podía albergar de manera duradera ningún temor.

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Me levanté al cabo. Las calles eran lo que no habían sido nunca, un laberinto infinito de posibilidades y yo iba mirando a derecha e izquierda para ver cuál era el primer hilo del que me placería tirar. Mi mujer, por ejemplo, consideré, si fuera a decirle que la fortuna nos acaba de abrumar con un peso enorme, se pondría de inmediato en guardia contra mí, tomaría precauciones, incluso puede que dejara de engañarme con ese botarate. Pero yo no quiero que deje de engañarme, yo únicamente quiero saber si me engaña o me ha engañado con él o con cualquier otro. Especialmente con él. En el momento presente, ella no espera de mí ninguna reacción espectacular, me cree todavía prisionero de mi horario de trabajo, sin ningún medio para averiguar, encerrado entre las cuatro paredes de mi oficina, lo que ocurre en el mundo durante un fragmento preciso, fijo, bien determinado públicamente, de tiempo. Las circunstancias, empero, habían cambiado y ella no debía saberlo. Me sorprendí al verme en mi barrio sin que la memoria hubiera registrado el menor detalle del trayecto. Lo que me devolvió a mí fue una voz que llegaba a tocar en mi interior un punto de máxima irritabilidad. Alcé los ojos. Un grupo de jóvenes se hallaba todavía a una distancia considerable. Sin embargo, de entre ellos, surgía un vozarrón perfectamente capacitado para transmitir la extrema penuria intelectual de su propietario a cualquier punto de la calle. Dejé de oír el zumbido de los coches, desapareció el murmullo de la ciudad, el sol se puso más amarillo y me invadió una serenidad y una ligereza de espíritu que sólo aportan ciertos puntos ubicados en los aledaños de la intoxicación alcohólica. Al mismo tiempo era como si llevara a mi lado una bolsa de plástico que se iba inflando y adquiriendo un peso enorme hasta caer en un barranco, queriendo arrastrarme a mí detrás, atrayéndome en dirección a la banda de cutres con una fuerza irresistible. Que me diga algo el alipáparo ese, algo personal, que me provoque, que lo haga. Lo hizo cuando ya casi parecía que me iba a dejar pasar de largo. Tú, cara de culo, dame un cigarro. Afortunadamente, porque si no, hubiera desarrollado una cirrosis. Me detuve en seco, mis ojos buscaron con incontrolable avidez los de ese

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Mis pies estaban bien afirmados en el suelo. en el momento en que. pero nadie miraba en mi dirección. me concentré en mi estómago. combé mis hombros acumulando fuerza y lo mandé todo a rodar hacia arriba llevándome por delante las mandíbulas de los dos figurantes que lo flanqueaban. le anuncié a mi mujer que. luego en mis riñones y finalmente dejé que todo mi cuerpo se lanzara detrás de mi puño. pero tengo un puro que tú no te lo has fumado nunca. Eso me gustó. Proposición que ella acogió 11 . Me preguntó si podía facilitarles el acceso durante unas horas. Ya salpicaremos con los remos a su debido momento. tomé el montante y salí de casa. Durante la comida.desgraciado y mis pies me lo acercaron hasta que su jeta se encontró a una distancia ligeramente inferior a la envergadura de mi brazo. Recuperé el equilibrio. les incrusté profusamente los pies en el hígado y en la cara a los tres y con las mismas me fui. del piso. En realidad de eso se trataba. claro. Al tipo que me atendió le expliqué en cuatro palabras y con toda franqueza el asunto que me traía entre manos. ni en esa acera. No tengo cigarros. Pero me retuve. Al llegar a la esquina. sostuve una animada conversación con mi mujer. Después de ello. puesto que se avecinaba Pascua de Resurrección. Pues dámelo. Consulté unas cuantas páginas. rico de esa nueva información. Toma puro. que soy tan comedido. Se había formado un corro de curiosos alrededor de los heridos. ni en la opuesta. junté mis puños por abajo. Le repuse que me las arreglaría. se quedó frita. por lo menos como una primera instancia. sin que ninguno de los demás integrantes del rebaño borreguil dijera esta boca es mía. di un paso atrás. nos iríamos unos días a Europa Central. Después de la siesta. tras el ejercicio del amor. de modo que la inercia casi me hace caer hacia delante. me puse delante del ordenador. escribí en un trozo de papel dos o tres direcciones y. Me bailaba intra muros la idea de preguntarle bueno ¿y qué tal el gilipollas de tu amante? Yo. De regreso a casa. ¿Sí? Sí. me volví. Hablamos de ello como si estuviéramos negociando el alquiler de un piso.

le mostré los billetes. A mi regreso de la oficina. Mi trayecto de vuelta me hacía pasar por una de las calles más comerciales de la ciudad. Parece un teléfono móvil cualquiera. Destapó otra caja y sacó lo que tenía el aspecto de un pequeño imán. tiene una función secreta. o bien llamando por teléfono a un número determinado. en efecto. Por toda respuesta. podrá ver a dónde se dirige. En efecto. No obstante. claro que con muchas funciones. salió del despacho un momento y regresó con unas cuantas cajas de cartón que empezó a abrir. aguardé cinco minutos y compuse el número indicado.favorablemente. Si algo se produce. casi inmediatamente después de mi salida. Esa vez dimos en el clavo. A la vuelta. no parece que vaya a ser en casa. Durante una semana no hice más que escuchar el chasquido de la puerta al cerrarse. De hecho lo es. Abrí un cajón de mi escritorio y puse en el fondo la pantalla. concluyó mi guía espiritual. Llamaban la atención 12 . reconocí las voces de ambos. le diría que esa noche la dormiría todavía en casa. De una de ellas sacó un teléfono móvil. Cierto que lo parecía. el teléfono no reacciona visiblemente en modo alguno. Llamando con otro aparato a un número convenido. Coloque esto en el coche de su mujer y con esta pantalla. poco antes de mi llegada. si bien no sin cierta sorpresa por lo precipitado de la decisión. mediante la técnica GPS. y el crujido de la cerradura al abrirse. pero transmite a los oídos interesados todo ruido que se produzca a su alrededor. tenía instalado en el apartamento un sofisticado sistema de escucha que se ponía en funcionamiento únicamente cuando se producía un ruido y cuyas grabaciones podía escuchar a través de un ordenador mediante una clave secreta. Esperé un instante y comenzaron a hacer el amor. pero que al día siguiente me iría para siempre. Era todo lo que quería saber. se comporta como un teléfono móvil normal. Ese día se había instalado en la acera un joven mendigo que tocaba el violín. Con la palabra todavía en la boca. un regalo ideal. Cuando vi que el coche se detenía.

Imperturbable. sin embargo. Luego bajó el arco y el violín. Volví pues sobre mis pasos. sin pérdida de lucidez. Lo dijo mirándome a mí y yo le repuse que no lo creía necesario. pa. No debió transcurrir mucho tiempo entre mi ida y mi vuelta porque el joven seguía interpretando la misma pieza cuando me planté como una estatua delante de él. Lo único que podía perder era el tiempo. en una posición que se hallaba por encima del bien y del mal. sabiendo que su virilidad está muy por encima de semejante pacotilla. pam. no vayas a cerrar los ojos ante los signos. pa. cuando se despliegan ante ti. el que explora nuevos caminos. me condujo rápidamente a un estado de narcosis. Pasé de largo casi sin mirarle. pa. pa pam. mis pies no tocaban el suelo. Pero ahora soy yo el maestro de ceremonias. Hay que probarlo todo. sólo nos separaba el sombrero donde se ponen las monedas. aquí hay algo. Aguardó en silencio. Ni siquiera me dio las 13 . pa. más bien todo lo contrario. Esa misma fuerza que había invadido mi cuerpo el día en que me convertí. Quieto. adoptando ese aire del macho al que no le importa besar los labios de otro hombre. interpretó la melodía hasta el final. en un hombre inmensamente rico. todo a mi alrededor iba quedando cada vez más velado por una cortina de sombra. mientras que las luces de las tiendas brillaban como estrellas. puesto que la pérdida económica iba a ser insignificante para mi nuevo y vasto bolsillo. En ese momento se hallaba interpretando el doctor Zivago.sus ojos azules clarísimos y su larga cabellera rubia. el tentador. pam. pero en realidad mi mente estaba ya tejiendo a sus anchas el complot. La melodía. por la gracia de Dios. pa pam…. Saqué un billete que resultó ser de cien euros y lo deposité en el sombrero. dijo él una vez. pa. Me detuve ante el escaparate de una librería fingiendo interesarme por los volúmenes expuestos. en aplicación de mis principios progresistas acerca de la mendicidad en la vía pública. mis oídos no me devolvían el menor sonido. crecía en progresión geométrica y me estaba dejando en un estado de embriaguez peligroso.

gracias. para gran sorpresa mía. pero el arte. como si en lugar de un billete de banco le hubiera entregado un billete de desafío. tú no has venido de la lejana Rusia para andarte con chiquitas. decidí alquilar un ático y encargué a los de la agencia que lo rellenaran con el material de grabación audiovisual más sofisticado que tuvieran en los almacenes. ¿Cómo te llamas? Nicolai. Al día siguiente vestí de punta en blanco a Nicolai en la tienda más cara de la ciudad. El atractivo de estas cosas radica sobre todo en el efecto de sorpresa. recogió el sombrero. hay que tocarlo con un poco de mano izquierda. me contemplaba con severidad. le compré un coche y le di las instrucciones para alcanzar los primeros objetivos. pero ahí estaba el viejo proverbio castellano para paliar ese tipo de pasmo. no pude evitar mostrarme un tanto deprimido. Muy bien. De regreso a casa. Luego veremos. También les pedí que averiguaran a quién pertenecía el chalet de la montaña al que acudían mi mujer y su amante. Lentamente se puso a guardar el violín y el arco dentro del estuche. por lo menos en occidente. Erguido. no obstante. saqué tres mil euros y se los entregué sin mirarlos. 14 . dime de qué presumes y te diré de qué careces. desde luego que no. retiró las monedas y el único billete. Traté. Y como quiera que dichos objetivos se iban cumpliendo puntualmente. ¿Qué debo hacer? Tres mil sólo por escucharme. Tocas bien el violín. de tomar las riendas de mis emociones. En cuanto divisé el primer cajero automático. Eché a andar. Nicolai. Quedó a la expectativa. ¿Quieres más? ¿Cuánto? Tres mil. cuyo contenido no ignoraba. todo hay que decirlo. de lo contrario uno no saca ni para pipas y tiene que enviar a hacer gárgaras el arte para consagrarse a otra actividad más clemente. Los recibió con una altivez desafiante que se resolvió en gesto de derrota y resignación al guardarlos en el bolsillo de su chaqueta.

con una sensación de poder. Grabé pues su contenido en el ordenador. y salió como una mariquita. ni corto ni perezoso. tenía en mi poder un CD bastante curioso. especialmente la que es dirigida contra nosotros. La noticia había corrido como la pólvora. La venganza es un placer del que ni siquiera los dioses han querido prescindir. la gran preocupación era que no se 15 . por supuesto. en un mundo que rebosaba sol y perfumes y cantos de pájaro. Cada cual considera como única justicia verdadera la suya propia y cuando consigue concatenar una serie de acciones que den como resultado último el cumplimiento de la misma. El modo en que iba a cursar dicho expediente lo había concebido desde el primer momento. todo el mundo a su alrededor estaba al corriente. utilicé una de esas direcciones electrónicas gratuitas que se crea uno mismo con nombre falso y. provoca una satisfacción intensa y duradera. la actitud consistente en un mutismo cariacontecido. en mi fuero interno. Antes de que él lo supiera. desde los ejecutivos del sancta sanctorum hasta los encargados de la carga y descarga de camiones en el patio. que es preciso prohibir. debo confesar que nunca he presenciado una metamorfosis comparable en un ser humano. por supuesto. Lo único que me restaba por hacer era no perderme ni uno solo de los detalles que prometía aquel día resplandeciente. Entró como un pavo real. entonces conoce una exultación inenarrable. como cualquier otro placer desmesurado.No tuve que aguardar mucho. Pero lo hice de modo que no pudiera leerlo antes de llegar a la oficina. Una semana después del lanzamiento del plan. quién lo hubiera dicho. Atendiendo a los cuales. Sin embargo. de puertas afuera. que han pretendido hacernos daño. humillada. de dominio del entorno y de los infelices que han osado oponerse a ella. Pero la maldad debe ser castigada. lo mandé a todos los empleados de la fábrica. como tantos otros. incluida la suya y la mía. Yo adopté. silbada por la dotación en pleno de la descarga. cual solía hacerlo. relacionada. por cierto. desde que me quedé parado ante el escaparate de la librería.

no pude evitar un breve escalofrío. sin mirar a nadie. o peor. los complots siempre son depravados cuando no los urde uno mismo. Cuando lo hizo. A los dos días nos enteramos de que. al menos la 16 . tambaleándose y tropezando con todo. con la nitidez que otorga la tecnología de punta en el dominio de la captación y reproducción de imágenes y sonidos. todos cuantos se hubieran sentido avergonzados de hablarle el día en que se divulgó el mensaje con el fichero audiovisual. que provocaron algunas fricciones por aquello de me has mirado de una manera rara. una vez conocida la noticia de su dramática desaparición.desbordara una carcajada homérica que se iba inflando peligrosamente a medida que pasaban las horas. y si bien no pudieron santificar la imagen de quien habían visto. menos discretos. hoy no me gusta en absoluto tu sonrisa y ¿tendré yo monos en la cara o qué? Así hasta que el mismo que le prestara su chalet en la montaña para sus proezas de macho. gemir de placer por obra y gracia de un ruso largo como un día sin pan que le daba tremendos empellones por detrás. le sugirió que consultara su correo electrónico. En su mirada podía leerse con toda claridad la interrogación ¿has sido tú. me apresuré a musitar para el cuello de mi camisa. para ya no volver más. se había colgado de una lámpara. Hubo otros. encontraron que había sido víctima de un depravado complot. e incluso quienes hicieron comentarios sicalípticos a sus expensas. como un borracho. Entonces ya pude decirle a mi mujer que la dejaba para siempre. Mientras presenciaba esa retirada atroz. se le coló en el cuerpo la pestilencia de un mal aire que le adscribió la propia palidez de un cólico hepático. verdad? Con la mía procuré responder ¿quién iba a ser si no? Pero nada de eso fue dicho con palabras. Pero se lo merecía. No protestó. Di media vuelta y sin coger ni una sola prenda me fui. En la fábrica. al llegar a casa. como alguien a quien han inoculado el veneno de la muerte. Tras su paso se arremolinaba el mismo tufo con sabor a musgo que esparcen los coches fúnebres. Salió precipitadamente. Noté que de repente le había crecido la barba y se le habían hundido las mejillas.

la historia rebosa de ejemplos. hay que pasar a la siguiente. también es difícil expresarlo con palabras. bajo determinadas circunstancias. En fin. miel sobre hojuelas. ronco de tanto pedir sangre en las arenas de los circos. sin pérdida de tiempo. Pues bien. mas no sin atraer poderosamente la atención sobre mí y correr el riesgo de que no solamente ese tipo sino otros establecieran una concatenación entre ambos hechos. de inmediato. inmoral o de restablecimiento natural de la justicia. verbigracia un 17 . transportan un agua que el oyente ha bebido ya. muchas veces. si bien ignoraba cuáles podían ser las consecuencias. Claro que por aquel entonces ya me hallaba en situación de mandar el empleo y a todos los demás empleados y jefes y otras hierbas a hacer gárgaras. Lo que pude disfrutar de mi anonimato durante aquellos días. hasta los zafios obreros de hoy. Y si se encuentra una relación de causalidad entre ambas. pero tampoco carecía de cualidades. El pueblo siempre será el mismo. El vulgo necesita chivos expiatorios en quienes castigar las faltas que no ha osado cometer. desde el civilizado pueblo romano. porque me hacía imaginar cosas y yo detesto imaginar cierto tipo de cosas que me pueden llevar muy lejos. lo cierto es que había culminado en muerte de hombre y ello nunca deja de impregnar la piel del responsable. pasando por los espectadores de los autos de fe. el individuo que les había prestado el chalet comenzó a mirarme con una insistencia que no era en absoluto de mi agrado. Sea como fuere. directo o indirecto y por muy respaldado que esté por la legislación vigente. Presumí que mi acto contravenía en algún punto el código civil.beatificaron. orgullosos de que la televisión transmita a la ciudad y al mundo los berridos que profusamente dan en los estadios de fútbol. Ello puede percibirse muy bien cuando. las injurias más viles e hirientes pueden transformarse en calurosos y halagadores cumplidos. Resulta sorprendente cómo las palabras. acto legal o ilegal. El finado había sido en vida un pretencioso. en ese clima de agitación colectiva dentro de la fábrica. bien provistos de aloja y toda suerte de vituallas. la pregunta que estaba en los labios de todos era ¿quién habría sido el cabrón capaz de hacer una cosa semejante? En cuanto se agotan las posibilidades de una víctima.

me correspondía. Una vez 18 . El que irradiaba más carisma era un tipo con toda probabilidad eslavo. Compré unos buenos prismáticos y los acerqué a una distancia confortable para un estudio sistemático. poco a poco. entre otras cosas porque no debían tener la documentación en regla. cuando la ocasión se presentaba. aminoré la marcha. quedó patente una cierta jerarquía entre ellos. de buenos o de malos modos. también. Temían a la policía. de talla media. Ellos mismos se encontraban posiblemente examinando aún los parajes contiguos al punto en que habían echado el ancla. de un brillo malsano. la cual podía observarse mediante la regularidad de los relevos en las diferentes actividades. Cuando me consideré preparado. la eficaz transmisión de las consignas y también porque. o quizá un tanto inferior a la media. tras unos pocos días de examen. cogí el coche y enfilé la calle objeto de mi estudio. de pequeños y discretos robos a viajeros desorientados que llegaban por primera vez a la ciudad. En cuanto a él. debía hacerle comprender sin ambigüedad que su interés se centraba sobre todo en mantener la boca cerrada Desde la habitación del hotel. Vivían del chantaje que les hacían a los automovilistas. parecían comportarse en función de una cierta organización que. por derecho propio. Así pues opté por la prudencia. me puse a observar las bandas de extranjeros que pululaban alrededor de la estación de autobuses. Sin embargo. por un magrebí inmenso. fue revelando su naturaleza casi militar. temerosos de dejar sus vehículos flamantes rodeados por gente de semejante calaña. puse el intermitente izquierdo a fin de manifestar mi deseo de aparcar. pues todavía no llevaban trazas de hallarse incrustados en el tejido de la sociedad local. como si se tratara de la piel de una serpiente o de un sapo. seguido. Enseguida surgió de entre la fila de vehículos un joven berberisco para indicarme con solicitud ambigua la plaza libre que. cual sombra crepuscular. curiosa confirmación de la creencia popular de que donde está el veneno se halla igualmente el antídoto.verdugo. Decidí continuar durante algún tiempo en la fábrica.

puesto que estaba libre a mi llegada. pocos factores en presencia sobre los que efectuar una inversión. Sí. tal vez uno solo. si no se la daba. Un idiota que lee El idiota. Puesto que todo estaba previsto. el oro y el moro. lo que él y yo podíamos imaginar. acaso también porque. Será pronto todavía para que llegue el autobús que espera. ¿Qué lees? El idiota. en realidad. cogí “El idiota” de Dostoievski y me apeé. de plantarse en Europa y de exigir techo y sustento. le di su moneda con desprendimiento. sino tan sólo porque él era un moro que acababa de usar de su innegable prerrogativa de cruzar el estrecho. el moro tenía todo el aspecto de albergar el profundo deseo de que le diera una moneda. ahí estaba tal vez el lado absolutamente genial de la cosa. sino que me senté en un banco público situado a muy pocos metros. pero yo no tenía por qué pagar por los sueños de los otros. para empezar. pero no me fui hacia el interior de la estación de autobuses como sin duda había imaginado. tal vez a mi regreso me encontrara con el coche rayado o el cristal roto o los neumáticos pinchados o con cualquier otra lindeza semejante. la imaginación de uno y otro podía empezar ya a trabajar en ese sentido. dio la impresión de olvidarse de mí. realmente. pero no dijo nada. El moro se aburría. Se quedó un tanto perplejo. el moro sabía que yo sabía que no lo necesitaba a él en absoluto para estacionarme en ese lugar. la imaginación puesta a contribución en un asunto tan marcado por el lucro más primario. dejé la señal entre la última página y la tapa posterior y me puse a leer. por muy legítimos que fueran. y en ese aspecto se hallaba justamente la madre del cordero. A lo mejor hasta creyó que le había contestado mal para que me dejara tranquilo. eso era evidente para ambos. No obstante.estacionado el vehículo a la sombra de unos árboles. Había. Abrí el volumen. como preámbulo indispensable y fastidioso a los coches y mansiones de lujo. Lo mismo hice yo a propósito de él. no por nada. El moro no estaba allí pasando un calor de María Santísima para sentirse como en su casa. debió decirse el magrebí. en otras palabras. un pavo paseándose 19 . a la sombra también.

No obstante. sino para atender mi negocio y cuidarme yo mismo de los lobos. no había pasado desapercibida en el banco vecino. sino más bien al contrario. el cual no le llegaba más arriba del pecho. que no se notara. ni de idiotas. lo agarré con todas mis fuerzas. tanto más cuanto que aquellos a los que estaba aguardando ya se habían instalado en el banco contiguo y observaban la escena. Estuve a punto de aconsejarle que. A no ser que venga pronto el autobús. en ciertos ambientes. La operación. antes que descubrir uno su debilidad. con su pan se lo coma. o al menos eso quería dar a entender. Luego intentó desenroscar el tapón de la botella sin conseguirlo.por las calles en el día de Navidad. envolví el tapón. Quise permanecer imperturbable. eso sí. resulta preferible pasar un poco de sed. un cordero entre los lobos. cuando éstos se den cuenta se les meterá en una muela. El idiota y le miré de hito en hito. En fin. Se puso el primero entre las piernas y las apretó para sujetarlo. como no le llegue pronto su autobús. Hablando de lobos. ¿Puedes abrirla? Tengo las manos sudadas. Decliné cortésmente el ofrecimiento. Alargó una manaza entre cuyos dedos morcillones la 20 . se vino con la empecinada botella hacia mí. Le alargué una botella totalmente vencida y consintiendo en entregarle hasta la última gota de su contenido. Le impresioné tanto que me propuso beber yo el primero. procurando. Saqué un pañuelo de papel. La tiene clara. en espera del momento oportuno. pero acabé sufriendo tanto o más que él por su aparente fracaso. A su lado se hallaba el hombre que había estado esperando. Yo sí que no podía permitirme mostrar debilidad. derrotado. tratando de enfrascarme en la lectura. de modo que opté por auxiliar a la fuerza con un poco de industria. e imprimí con la muñeca un giro tan violento que lo hizo crujir como si le hubieran arrancado a alguien una muela. ¿Qué lees? Alcé los ojos y vi la mole formidable de un inmenso pedazo de magrebí. como dije. a mí lo único que me interesaba era la lectura de mi autor favorito. yo no estoy aquí para ocuparme de corderos. ni de pavos. había sido seguida con la máxima atención. Al final. se acercó uno y le dio un bocadillo y una cerveza de litro.

Vamos. pero esta vez con una concentración extrema. Debía esconder un as en la manga. así que su mole obedeció tambaleándose más que nunca. lo soy. Formuló esta observación como si el hecho de no encontrarse el libro en el idioma esperado fuera una prueba determinante contra mí. tal vez dándome a entender que si se había acercado a mí y me había hablado de esa manera era sólo porque estaba algo borracho. ¿Por qué? Porque es mío.obra maestra de Dostoievski parecía uno de esos libros en miniatura que venden en las ferias. con toda probabilidad porque estaba dudando entre aplastarme ya como un mosquito contra el suelo o aguardar todavía un poco a ver qué partido se me podía sacar de otro modo. El magrebí comprendió enseguida las razones de su jefe. Al contrario. Yo. Que lo 21 . Desapareció enseguida la expresión de agotamiento y beatitud que había quedado impresa en su rostro. Claro. En sus ojos color miel había un reproche altivo. Se puso a silabear con mucho esfuerzo el texto. ni siquiera agua. de lo contrario hubiera sido completamente estúpido comprarme el libro en esa lengua. algo así como quien se pregunta ante un pedazo de carne asada con qué salsa se la comerá. Pero en cuanto se relajó su atención le pedí que me devolviera el libro. Era un policía y estaban siendo observados por una brigada de ellos armados hasta los dientes. En esa ocasión era él quien me dejaba hacer. Sonreí sin ironía alguna. mi sonrisa tenía la vocación de ser una recompensa sincera a su aplicación. ¿Y lees el francés? Claro. sin dejar de obsequiarle con la misma sonrisa. ¿No eres tú español? Sí. Su seguridad pareció tambalearse levemente. porque no se es jefe por nada y normalmente suelen estar en lo cierto. en la escuela. en cambio. No está en español. impasible. lengua en que se escribió el original. como un niño enorme. pensó que esa seguridad no podía tenerla por mí mismo. Le dejé hacer. Volvió a hundirse en la lectura. Se trata de una versión francesa del ruso. Yo también aprendí el francés ¿sabes? Cuando era pequeño. Pero su acompañante le tiró suavemente de la manga. Este argumento pareció reconciliarle una brizna conmigo. sabía muy bien que no había bebido nada. Esta vez fui yo quien alargué la mano y lo cogí suavemente de entre las suyas.

Probablemente del sur. Consideré cuán rápidamente se había cumplido mi venganza. de causas y efectos que acababa de poner en marcha. Porque. ya se había disuelto en el ambiente sin dejar rastro. rumbo a otros mares. Qué poco sospechaba la importancia de tal acto. teniendo por momentos la sensación de que toda ella era un barco cabeceando de proa. Ahora bien sé que con aquella venganza gratuita había puesto la piedra angular del edificio que. una rémora. un residuo de una vida anterior que duró un momento. heme de nuevo sentado en un banco de la plaza de las colipavas. Era. La paliza debió ser morrocotuda. a juzgar por el calor que hacía. se derrumbaría sobre mi cabeza. no me hallaba en absoluto inclinado a ayudarle en lo más mínimo a resolver la paradoja. para entonces. Pon bien la primera piedra. pues la consecuencia fue un mes entero de ausencia en el trabajo y una mirada de gato escaldado a su regreso. a decir verdad. No obstante. 22 . en aquél entonces. Ellos estaban. después de operada la transfiguración. Sólo de imaginarla me dan escalofríos por todo el cuerpo. Y eché a andar. de comprender el alcance de mi error. viéndose esposados. Le legué con encomiable generosidad ese bien intelectual y me desentendí plenamente de él. los dos. así como del engranaje. convertidos en estatuas de sal. apenas hube alcanzado mi propósito. Venid conmigo. aparentemente poco menos que inocuo. después únicamente ante mí. seguidme. que no me dio tiempo para evolucionar mentalmente. al mismo tiempo. No tengáis miedo. Tan fulgurante había sido el proceso. Cuán lejos me encontraba. camino ya de su país de origen. comencé a sentir que todo había sido una lamentable pérdida de tiempo. la mirada de aquél que ignora por completo de dónde le viene la pedrada y a la vez tiene la más absoluta seguridad de ello. pero que. sin embargo. para mí todavía invisible.que más deseaban ambos en ese momento era un interminable trago de agua fresca. en un principio ante todo el mundo. Bien. Me levanté. El personaje no daba tampoco para más. con el tiempo.

el edificio entero caerá sobre la testa de su autor. Para mí. tal vez recordando los serrallos reales que había espiado durante su niñez. de buen natural. prefigura la dirección del último efecto. pues Mefiboshet frisaba la cincuentena. así como los utensilios con lo que ello puede llevarse a cabo. Mefiboshet se pasaba las horas muertas en la plaza de las palomas. dado que por aquellas fechas todavía no había llegado a aburrirme de mi nueva situación. lo suficiente como para satisfacer. Encarnaba el opuesto perfecto a su padre Saúl. las necesidades más elementales. pensándolo bien. observando el juego de petanca como si fuera el Roland Garros. Supuse que le habrían permitido conservar tres o cuatro pertenencias de su padre para que no se hallara en la más absoluta miseria. no dejaba de maravillarme la facilidad con que había planeado y alcanzado mis objetivos. o simplemente sumido en gran meditación. ya que al fin y al cabo descendía de un Ungido. A pesar de ello. Y acto seguido todo el mundo en el reino debió olvidarse de él. Lo bauticé enseguida con el nombre de Mefiboshet. no carecía de atractivo y tampoco estaba al alcance de cualquiera en plena sociedad neocapitalista. Mefiboshet se puso a representar una vida tan insignificante como tranquila que. La primera causa. Si bien. Ya David debía llevar años sentado en el trono.porque como no se ponga bien esa primera piedra. por sus propios medios. congestivo. el barco tenía su marinero. Cierto que no dejé de preguntarme para qué diablos podía servirme cambiar de realidad. Si esa plaza me hacía pensar en un barco. el hijo patojo del rey Saúl. a quien una cojera blanda le imponía al andar un movimiento ondulante y lento como el de una babosa. acaso para divertirme. si la que se presentaba resulta que al final me convenía por sí misma. concluí. olvidé pronto semejante asociación de ideas. pues no representaba el menor peligro. un tipo orondo. era el mismísimo sentarse a la sombra de la parra y de la higuera para ver pasar unas horas que sólo se distinguen entre ellas por detalles 23 . conversando parsimoniosamente con cualquiera. Acababa de descubrir en mí una cierta capacidad para crear realidad. ¿Quién lo hubiera dicho? Y fue entonces cuando me respondí que para entretenerme.

para facilitar con su presencia una eficaz meditación sobre el mismo. al cabo. siempre que a uno le venga en gana reflexionar a propósito de las cosas verdaderamente importantes de este mundo. una ligera variación de temperatura.nimios de luz o de color. una hormiga acarreando un grano de trigo. 24 . el ala de una paloma sorprendida en una posición nunca vista. Mefiboshet siempre estaba allí para erigirse como símbolo de un cierto estilo de vida.

hacia esos bloques de lujosos apartamentos cubiertos de hiedra y flores. escuchando con reverencia los secreteos de Milos que recorría los distintos grupos. dejaba vagar despreocupadamente mi mirada en otra dirección. Vida de forajido. hacia lo alto. si bien seguro de que no tardaría en aparecer. hecha con una calculada y bien pesada mezcla de ocio. encaramados como gallináceos a los respaldos de los bancos de madera. salpimentada por la emoción y la contingencia. como quien dice disponibles ante cualquier eventualidad. Yo. los prismáticos al alcance de la mano. dando órdenes acaso. observaba ya sin demasiado interés los manejos de los extranjeros en la calle de enfrente. como enlazados a mi cuenta bancaria. A veces alzaba la cabeza para comprobar que la tierra se los había tragado a todos de repente y es que la policía se había puesto a patrullar la calle o iba a hacerlo de un momento a otro. para fundirme con él y así dar al fin sentido a mi vida.II Tendido en la tumbona. pero me confortaba el hecho de que estuvieran ahí. seguido indefectiblemente por su descomunal mameluco. con un objeto todavía sin determinar. para galopar sobre él como a 25 . como prismas verticales. aventuras y cierta búsqueda por el momento vaga. por el contrario. pero sin utilizarlos apenas. Allí estaban. Pensé que no volvería a tener necesidad de ellos. como jardines colgantes de una nueva Babilonia. E iba asimilando poco a poco la idea de que en ese mundo donde lo vegetal y lo digital se entrelazaban me aguardaba una nueva vida. de ficus y de geranios.

por supuesto. No exactamente. Sí. ignorando que cuando se entra en una espiral. La indumentaria ahora. Envuelto en esa tela fresca y crujiente. petatillo. montado en esos zapatos rechinantes.lomos de un centauro y alcanzar parajes fabulosos. para tomar la avenida que conduce al centro de la ciudad. Levántate de la hamaca. uno se siente nuevo como un adolescente que se estrena en la vida. así sucede siempre. exceptuando. Ahora ya sabes que es posible y antes ni siquiera se te habría ocurrido imaginarlo. con ese delicado par de filtros de luz ante mis dos ojos. debía tratarse de algo informal. Cuanto más intensamente se pretenda a la perfección. encontré que me urgía comprar las gafas de sol más caras que pudiera encontrar en el mercado y si me sentaban bien. La paciencia es la artesana de las construcciones más sólidas y el tributo que se le paga te es devuelto siempre al céntuplo. gradualmente. algo se puede gastar en una sociedad de consumo sin levantar sospechas. Tras el cambio de piel. Me dejé caer en el respaldo y cerré los ojos. la desafortunada dispensa a favor de la venganza. Detalles nimios. bajo un auténtico diluvio de destellos. no en potencia sino en acto. Gradualmente. No obstante. pingajo. Mientras atravesaba en diagonal el parque contiguo al hotel. Cada cual encierra en sus entrañas el germen de su propio Leviatán y lo alimenta con su soberbia. noté que el mundo me irritaba un poco menos. pero con ellos ya no era lo mismo. Por lo pronto. elegido entre lo más costoso y exquisito del catálogo de las mejores marcas. veamos. tal vez me reconcilie con él. claro está. No vayas a aburrirte. poblados por criaturas de una renovada mitología y sobrecargados de riquezas sin tasa. eso sí. cierto. teniendo un Potosí a tus pies. pero. La paciencia que debes observar por poco tiempo forma parte ya de tu nueva vida. me 26 . más poderosa resulta la apelación a un mal proporcionado. Luego. sólo se puede salir por el otro extremo. Habían transcurrido varias semanas desde el gran avatar y todavía no me había permitido la más mínima compensación por toda una vida de restricciones. tanto mejor. Cuando sea verdaderamente rico.

mucho más voluminoso. el asunto habría perdido una gran parte de la sensibilidad que aún llevaba adherida.fui deslizando por las calles con una conciencia más ligera. como si un director de orquesta levantara una batuta. porque con ellos tengo que hacer los negocios. Pero no olvidan la lengua de su país. y decidir después. de repente. si no quieres que te coman como si fueras un boquerón. Luego me sorprendió menos que otro cuerpo. después de cinco 27 . Incluso mi mujer habrá comenzado a abordar su biografía con arreglo a otros presupuestos. al banco de la plaza de las palomas como quien llega a una sala de espera y me puse a soñar despierto. Los de edades intermedias menos. sin embargo. ir tomando algunas decisiones. En esas y otras comediciones me hallaba cuando noté que alguien se disponía a sentarse a mi derecha. se posara a mi izquierda. verdad? Yo también vengo algunas veces ¿sabes? Hay niños y viejos y a mí me encantan los niños y los viejos. Pero cuando se ponen a hablar todos juntos. porque se pueden escuchar muchas lenguas. hoy está olvidado. vaciada de todo. incluidas las del extranjero. Yo no puedo distinguirlos de los verdaderos españoles ¿y tú? Tampoco. Sobre todo que aquí da gusto oírlos hablar. Tal vez fuera pertinente cambiar de ciudad. A veces la mía. todo el mundo se pone a hablar un español que a mí me da mucha envidia porque. Y es que lo aprenden en la escuela. lo que hace una semana apareció en los titulares de todos los periódicos. ¿Te gusta esta placita. Ya sabes que con los negocios hay que ser duro. empezar por gustarlas todas. O mejor todavía. excepto de lo esencial. con los otros niños españoles. Convenía. Alcé los ojos y vi que era Milos. ¿No te has fijado? Sí. Fui a parar. tras esa razonable moratoria. Ah. en nuestros días el mundo va muy deprisa. de aquello que sirve para conservar una identidad. que también la hablan muy bien. Da gusto venir aquí y escuchar todas esas hablas diferentes y. lo hacen en un español perfecto. pero los niños a mí me relajan y los viejos también. Seis meses me impuse como plazo antes de comenzar de veras mi nueva existencia. Calculé que. o fui a buscar. no sé muy bien. de los diarios hablados de radio y televisión.

Me refiero a la justicia social. porque en cuanto se trata del beneficio propio. se mete en todos los cuerpos. Eso ha producido a veces buenos resultados.hay algunos puntos que no llego a entender. así somos todos a la primera oportunidad y así serán estos chavales a los que ahora. mixta en su substancia y también en sus actos. tú lo has dicho. Eso es otra cosa…. en la tierna edad. al contrario. en la mayor parte de las ocasiones buenos y malos a la vez. como el cristianismo. comenzamos a desconfiar de todo lo que no está viciado. los errores se pagan. Lo único que se me ocurre contestarte es que cabe desearles un mundo menos cruel que el presente. pues no hay término medio. por el contrario. parece que sólo les falten las alas de las palomas para ser ángeles. Ángeles los hay buenos y malos. nosotros no. la concebirá y la llevará a cabo. en el país del que yo vengo. en vuestro país. una nación gobernada por la mafia. pero no que las cumpla después. Del hombre sólo se puede esperar ideas. A veces buenos. ¿Sí? Pues sí…. y la tuya. no deja de ser interesante y misteriosa. he aprendido a 28 . el comunismo. no los tratados de sus filósofos. por ejemplo. En éste. sino que además se entiendan. por eso mismo no hay que cometerlos. todo era oficialmente perfecto. cualquier idea. Lo hubo. sin haber vivido en la Unión Soviética o en cualquier otro país de su antigua órbita. Sólo los ángeles pueden ser buenos o malos. por insensata que sea. Eso es como haber leído a Marx y a Engels e incluso a Lenin. Ése es el hombre. En occidente la solución consiste en saber crearse una vida privada. en la antigua Roma. las leyes son lo suficientemente ambiguas como para que pueda manifestarse sin agobios la verdadera naturaleza humana. a veces malos.años. Justo. donde prevalecía el concepto de la virtud. Aquí. Léete la historia de Roma (y la de Grecia). Al menos no hay hipocresía. ¿Y te interesan? El gusano de la curiosidad. en cambio. No tienes más que fijarte en la nueva Babilonia. No lo tendrán. en el que no sólo se comprendan. tu vida privada. Una cosa es predicar y otra repartir trigo ¿eh? ¿Qué? Digo que estoy de acuerdo contigo. todavía no consigo deshacerme de este acento del demonio. claro que debe guardar un equilibrio. Yo no pretendo ocultar que soy un hombre curioso.

. con la sonrisa apacible de dos inmigrantes que vienen a conversar con sus madres y ver jugar a sus hijos. Me guardé mucho de pedirle confirmación pero comprendí que no se refería únicamente a la paliza que ellos mismos entregaron y. Los encontré a ambos todavía sentados. Podía concederme ese desplante. en tu caso me sorprende mucho que un simple empleado pueda permitirse el placer de la venganza. Por ejemplo. pueda permitirse pensar tanto. lo que se cosecha es siempre superior a las molestias que se invierten. ¿Puedo saber cuáles? No comprendo cómo un simple esbirro. Una actividad mental tan intensa no suele convenir a ese particular negocio. acorde con mi situación aparente. que vive del robo y la extorsión y a veces de la concusión. Estábamos en la plaza de las palomas. como si nunca hubieran roto un plato. también a orillas del mediterráneo. hacia ellos. más bien estrecha. ese Milos. Puesto que entramos en ese terreno. cobraron. Tal vez le recuerde algún lugar semejante de su país natal. al mando de una tropilla clandestina. para ir suelto por ahí. les di la espalda durante unos segundos. Demasiado listo. Al levantarme. me dediqué pues a buscar activamente una vivienda. rodeados de niños y ancianas tomando el sol. distendidos. he de decirte que también a mí se me abren algunos interrogantes respecto a tu persona. con un jardín de 29 . en la paz de esta plaza recoleta. Hice mutis y los dejé. por supuesto. Me volví. según he llegado a saber…. o mejor dicho. A Milos le gustan tanto los unos como las otras. después de una dura jornada de trabajo. ¿Ah. No podía sino tratarse de algo modesto. Pronto encontré lo que me convenía. sin embargo. Debía mudarme a toda prisa al otro extremo de la ciudad. sí? Sí.prestar atención a mi entorno y no estoy arrepentido de ello. y algo desvencijada. al parecer muy a su sabor. una casa áspera. Y a ti ese capricho te ha costado bastante caro. privilegio de los ricos o de los poderosos. quieres que yo entre. Era preciso encontrar un domicilio provisional lejos del hotel y olvidarme por un tiempo de la plaza de las palomas. Durante mis horas de ocio.

en adelante. respeté la pintura añil desconchada del desván y de ciertas habitaciones y el enjalbegado de las demás piezas. con ayuda del ordenador. una alacena y un armario ropero rechonchos y nervudos. donde las hubo. En mi nuevo domicilio. después de todo. tomaba notas para no perderme ninguna de las 30 . Lo demás lo dejé como estaba. En la fábrica los ánimos se habían calmado. los itinerarios. tal vez porque me estaba despidiendo de ella. visitaba con antelación los lugares que me atraían. La amueblé someramente antes de sentar mis reales en ella. ya nadie hablaba de lo sucedido. abarcado por una gruesa cerca de mampuesto que parecía tan vieja como la muralla del poblado en que vivió Matusalén y situada en un barrio de las afueras. Las heridas. pero esa rutina que tanto había detestado ya no me pesaba. que. una tinaja conteniendo un universo sin crear. Resulta curioso. se habían curado y las pieles se hallaban regeneradas y restablecidas. no muy largo. un tenebroso retrato de una santa. sus antiguos propietarios. al fin. probablemente Santa Teresa de Ávila. Me encerré en ella con el propósito de no salir más que para ir al trabajo. o por urgencia. viviría para mí. conservando lo poco que habían dejado. Más te hubiera valido. a saber. tal vez por pereza. marcado y también porque sabía que ya no me iba a embrutecer más.proporciones medianas en un estado de absoluta incuria. A mi regreso de la oficina. porque ya tenía un plazo. o por vejez o por muerte repentina. y una mesa de nogal y hierro forjado. comidos de carcoma. una palangana con su trípode de patas salomónicas. quedarte quietecito en tu fábrica. construía periplos imaginarios. Únicamente di una capa de cierto barniz especial a las vigas para protegerlas de la corca. si no estabas seguro de disponer del valor suficiente para enfrentarte a los monstruos que te aprestabas a invocar. abría bien los ojos por ver si alguien me seguía y alternaba. para satisfacer mi propio afán. por precaución.

¿no es eso lo que pretendéis de mí? También habríamos podido traerlo nosotros. mi mente deambulaba sin trabas a lo largo y ancho de este mundo. noté cómo se iba condensando un veredicto que me concernía. exceptuando a Ouissene. así que lo hice sin demora. pues era la primera orden que les daba. que sus funciones vitales parecían reducirse a la sola actividad de seguirme con esas dos gotas de brea que refulgían en el centro 31 . Herida de bala. Allí estaba Moussa.curiosidades más notables durante mis inminentes viajes. cuanto se refiere al detalle. La policía llegó antes de lo esperado. Tarde o temprano tenía que manifestarme. ignorando. Milos se hallaba tan sumido en sus cavilaciones. sin la menor pregunta. lo más naturalmente que pude. sentado en la misma cama. así que di media vuelta. Eso es justo lo que esperaba oír. Me las prometía muy felices. En realidad. alcé un poco los párpados hasta procurarme una mínima raja. Lo seguí. pero un día. noté que no me encontraba solo en mi habitación. observándome atentamente. Vagamente había comprendido que mi capacidad adquisitiva era considerable. Tal vez no en las mismas condiciones…. Milos me consideraba como un cirujano la porción de anatomía en la que se dispone a practicar una incisión. Sentí una inesperada fruición. ¿A qué debo el honor de una visita tan temprana? Por toda respuesta. Abrí una puerta. A buen entendedor…. ¿Qué vas a hacer? Traer a un médico. a través de la cual percibí a Milos. me había escapado ya. por supuesto. Mientras tanto. a mi izquierda. puede que no la hubiera evaluado en su real alcance. que se hallaba de pie. Con precaución. quien se circunscribió al estricto desempeño de su trabajo. tendido en el sofá. Comprendí enseguida lo que se esperaba de mí. No llevaba armas. se limitó a levantarse y pasar al salón. Ah. me vestí y me dispuse a salir. En esos ojos que no se perdían ni uno solo de mis movimientos. en el hombro. antes incluso de abrir los ojos. Instaladlo en esta cama. al despertarme. como si velara a un enfermo. mas resultaba evidente que había calado en lo esencial. cubierto hasta el cuello por una manta. Poco tiempo después regresé con un bien remunerado doctor.

para intentar zafarme de aquella mirada inquisitiva y ponderativa. fingí interesarme también por la operación. los errores siempre se pagan. ¿cómo es que vive de manera tan frugal? Milos se torturaba. Milos lo llamó para un aparte. se volvía hacia mí y me obsequiaba con una sonrisa admirativa. No obstante. cuyo objeto era invitarme a reincidir en el interrumpido escudriñamiento de las asépticas manipulaciones del galeno.de sus ojos. infinitamente inferior a la contenida en su cuenta bancaria. en cambio. en cuyo caso. Los hombres somos siempre patéticos cuando nos hallamos paralizados por un dilema y de repente integramos de nuevo la humanidad en cuanto tomamos 32 . no había sino aguardar a que cayera la sentencia. Luego salió de la casa. En efecto. tú mismo los habías invocado. Ouissene. se había dado en cuerpo y alma a la observación del trabajo del médico sobre el hombro de Moussa. Y si es así. en cambio. Podías sentirte satisfecho. la tomaba sin pestañear. contento de haber encontrado a alguien con quien compartir momentáneamente su interés por la ciencia. lo tenía muy claro. el gigante. De cuando en cuando. la estrategia a seguir sería mucho más compleja. a pesar de las apariencias. en caso contrario. tanto más fija e insistente cuanto que su propietario se había olvidado probablemente de ella. Yo. Se le notaba más distendido. Milos no tardó en regresar. los monstruos que se disponían a devorarte. con tu pan te lo comas. Durante un segundo. Ahora. conocí que en ese momento su actividad principal era vigilarme. sí o no. si se me ofrecía la menor oportunidad de escapar e irme a vivir al sur de la Patagonia. mas enseguida se puso de nuevo a observar por encima del hombro del doctor su delicado trabajo con la misma embobada atención que antes y con una sonrisa meliflua. Lo que debe estimarse es si. se pintó en el rostro de Ouissene un gesto de desconfianza. la cantidad que se le puede extorsionar es. Yo. muchacho. Podía palparse la evidencia de que había tomado una decisión. Conocía que no era una decisión fácil la que le correspondía a Milos. yo puse la trampa y me las arreglé solo para caer en ella.

Volvería al día siguiente para supervisar. en el que todo el mundo tiene derecho a entrar y salir a placer. Hasta es posible que se haya entrenado en un decorado que me resulte familiar. pues ellos conocían cierto secreto que me concernía. Heme aquí encerrado. No podía dejar de pensar en que. Milos. En el momento en que salía. Milos ofrecía el aspecto de quien se cura in promptu de un estreñimiento prolongado y mirarlo a la cara ya no producía esa sensación de agobio que comunicaba hacía tan sólo unos minutos. algún vaso de tintorro. No resultaba descabellado imaginarlo en la taberna de un pueblo blanco de pescadores. con fondo zafirino de mediterráneo y mucha luz reverberando por todas las paredes encaladas. rodeada de sillas de enea. se cruzó con Vuk. Entretanto. como un calamar listo para ser guisado con su propia tinta. en mi propio domicilio con mis secuestradores. Considerándolo bien. como los de aquí. por vez primera. lavando y guardando utensilios. mi interés no consistía en que los encontrara conmigo. y para colmo uno de ellos presentando una herida de bala. afuera. aunque sea errada. Algunos parecen considerar mi casa como un molino. todo más basto que el pan de centeno. alguna que otra copa de cristal grueso conteniendo algún tipo de licor fuerte semejante a la cazalla o a la absenta de estos pagos.una decisión. las inevitables tacitas de loza para el café. así como algodones empapados en sangre. llamado sin duda por Milos. y mucho humo de cigarrillo y muchas voces alternando con silencios profundos que dejan oír la 33 . Veamos pues cómo juega sus cartas este Milos. se puso a darme instrucciones sobre cómo administrarle los cuidados necesarios al herido. la policía estaría buscándolos activamente. No debe ser mal jugador. sobre una tosca mesa de madera. con sus platitos y cucharillas. Me hice a un lado para dejarle entrar y cerré la puerta. el doctor había concluido su intervención y al tiempo que iba metiendo dentro de una bolsa de plástico frascos vacíos. igual que en este país hace cuarenta años.

aunque con objetivos mediocres. podía traducirse en términos de poder. mientras hablamos vivimos. a estas alturas me importa una nuez agujereada y podrida lo que se te ocurra pensar de mí. sin gran derroche de amabilidad aunque con innegable cortesía. para ser sincero. ésa podía ser mi baza. tocarme las narices sólo hasta cierto punto… Milos estaba ciertamente decidido a no dejarme partir de rositas. Todo lo que fuera forzar la situación. si estaba atento. Pero a ti no te habrían faltado. mas a fuerza de protegerme contra las insidias de los malvados me veo en esta tan poco airosa postura. más adelante. ocasiones para desertar. O acaso contribuía también a conformar mi actitud un tanto condescendiente. Sin embargo. dije para mis adentros. El razonamiento que había empujado a Milos hacia la determinación de mantenerme bajo custodia. ¿de qué me serviría justificarme? ¿Acaso no me hallo ante ti como el miserable pescador ante el genio de las mil y una noches que le está diciendo. elige tu muerte? Como fácilmente puedes adivinar. como éste era el caso. ¿no es así? Tal vez te agrade saber cómo fue que llegamos a tocarte las narices de modo tan inconveniente. Entonces. Presumo que llegaremos a entendernos. Verá usted. debes admitirlo. habría debilitado mi posición ante ellos.resaca. es verdad. que un diablo se parece a otro. Puedes desechar tal idea. ¿a qué viene la mención de esa pretendida ósmosis entre tú y Milos? Me hace el efecto que piensas que utilizo el sobado argumento de las malas compañías. ¿Para qué los iba a poner? Bien sé que no es momento para subterfugios. pero yo sabría tener otras miras. no 34 . No hay de qué maravillarse. Oh. señor. Eso lo supe desde que llegó Vuk para reforzar la vigilancia y Ouissene me miró de aquella peculiar manera. si realmente no te hubiera venido en gana ser el comandante de una legión de ellos. yo no soy malo. una inconfesada aspiración a dirigir aquella estructura humana que había visto funcionar como el mecanismo de un reloj. para las jugadas de interés. así que no pongas pretextos. Y.

Hagámoslo así. No obstante. no solamente el mencionado punto de vista interno. prometiéndome no descoser la boca el primero bajo ningún concepto. así que me limité a ofrecerles una copa de excelente jerez a cada uno. detesto las argucias. un punto de vista interior ¿qué estrategia aplicaríais? Pienso que ese nuevo punto de vista aclararía considerablemente nuestra mirada. Esa sinceridad ya me va gustando más. Por mi parte exijo 35 . así como el capital que permitirá financiar las primeras etapas. sobre todo en los momentos decisivos. sino que más bien ha sido rogado para que tenga la amabilidad de aceptarlo. La oferta había sido suficientemente clara. podía aceptarla con condiciones. ante la luz que entraba por la ventana. Y si de repente se os proporcionara. He oído decir que definir la situación consiste en explicar. el color del líquido contenido en la copa. Una imagen bastante apropiada. Claro que una maquinaria de tal envergadura requiere ser alimentada. Perfecto. tener a mi disposición a un ejército privado de hombres determinados. Vosotros podéis esperar de mí. como llovido del cielo. sino también la estrategia que no habéis sabido mencionar. razoné. eso era harina de otro costal. durante sus horas laborables. El inmenso capital que poseía tan sólo me acordaba un dominio limitado sobre un camarero o el botones de un hotel. Eso es lo que llamamos en castellano dar palos de ciego. Más preciado es. debo reconocerlo. de la manera más concisa posible. Nuestro problema consiste en que vemos la sociedad sobre la que operamos desde fuera. Sin embargo. Vamos a empezar por definir la situación. le tocaba mover ficha a Milos y presumí que dicho movimiento iba a efectuarse en breve puesto que Moussa dormía al fin un sueño enfebrecido. mas yo comenzaba a tener una vaga idea de cómo hacerlo. el don que se otorga sin que el propio interesado haya tenido que requerirlo. lo que uno espera de los demás y lo que los demás pueden esperar de él. Fue el momento que eligió Milos para observar con detenimiento.me desagradaba el juego.

dio el último sorbo al contenido de la copa y abrió mucho los ojos. No lo sabes muy bien todavía hasta qué punto puedo ser un consumado maestro del suspense. Milos se incorporó en el sillón. La comunicación que mantendremos. Hoy en día.mantener una cierta distancia. únicamente conversando con él. Eso era ya una pequeña parcela de poder. Veamos en qué consiste esa estrategia. aplazando los otros al día del Juicio Final. Si quiero. en caso de llegar a un acuerdo. no los de la primera. la nuestra. Asimismo cobraremos un porcentaje por los secretos de aquellos a quienes el parné abre más fácilmente las puertas del vicio. Tú debes conocer sin duda el sabor de esos detalles en apariencia nimios. La cual justicia nuestra producirá únicamente penas de naturaleza pecuniaria. que sabemos se hallan bastante congestionados. Mi propuesta consiste en crear una tercera vía de justicia. sobre todo de la segunda. para ser despachados en veinticuatro horas. todo ese caudal de materia fecal pasa por las cloacas que conducen las ondas 36 . con lo cual construiremos también nuestra propia fiscalidad. Mis hombres están de testigo. Soy de la opinión que una parte considerable de los descalabros y fechorías cometidos en este mundo deben estar aguardando todavía la justicia divina. que han llegado a pesarlos antes y después de la comparecencia. puedo hacerle perder a un hombre. según parece. sin tocarlo. Imposible resistirse a la tentación de incrementar unos grados el suspense. dada la incapacidad de la humana para administrar el justo castigo. se efectuará del modo más discreto posible y según modalidades que precisaré a su debido momento. dos kilos y medio de su propio peso en tan sólo dos horas y media. como si todo cuanto iba a escuchar tuviera que hacerlo con ellos. lo que hice muy bien dando un sorbo al magnífico jerez que había adquirido recientemente y paladeándolo con toda parsimonia. que sólo deben tratar los asuntos de máxima urgencia. que tendrá como objeto suplir las faltas de la segunda y aliviar los tribunales de ambas.

Ouissene escuchaba con una media sonrisa bajo el bigote que no le comprometía a nada. que albergará unas oficinas y una trastienda. así como las páginas net visitadas y las claves introducidas para ello. formados en la escuela del hambre. 37 . a saber. Bien. con la carta SIM del anterior para que no eche en falta sus direcciones y todo el mundo pueda seguir llamándole. llamando a un número determinado. Alguien colectará y acumulará la información relevante de modo que pueda ser utilizada convenientemente en el momento oportuno. que un tercero. Vuck se limitaba a ofrecer el aspecto de una concentración profunda. uno de ellos se encargará de robarle al sujeto el móvil. las comunicaciones que establezca en la intimidad. Adelántanos algunas de esas ideas de tu propia cosecha. si bien convendría obtener la colaboración de un conocido mío quien aportaría el material necesario y sugerencias suplementarias. éste. lo que incluye toda clase de ficheros elaborados y almacenados. Necesitaremos una empresa tapadera. esté encendido o apagado. a un banco de datos al que accederemos mediante un código secreto. otro le devolverá un teléfono aparentemente idéntico.electromagnéticas. la más cara de matrícula. por supuesto. sin que ningún antivirus sea capaz de detectar dicha actividad puesto que previamente se le han dado instrucciones para que la ignore. introducidos con nocturnidad y alevosía en un ordenador. Luego necesitamos soldados que las observen de cerca hasta determinar el modelo exacto de teléfono móvil que utilizan. al conectarse a Internet. incluidas. ¿Contamos con buenos carteristas? Los tenemos excelentes. cualquiera de las operaciones efectuadas. Para ello dispongo ya de algunas ideas. pero con una particularidad singular. Existen igualmente programas que. Se trata de acceder subrepticiamente a ese canal de información. Perfecto. mi trabajo consistiría en seleccionar y señalar las presas más apetitosas. puede escuchar cualquier ruido que se produzca alrededor de dicho aparato. Ambos habían aprendido sin duda a no dar su opinión antes de haber escuchado y comprendido la del jefe. transmitirá.

Buenos Aires o Las Vegas. la cual ofrecía. Es lo que suponía. pero que se irá incrementando a medida que vaya arraigando y tomando cuerpo la cosa. los distribuiremos racionalmente en función de las responsabilidades y los méritos. o al menos seguir mis indicaciones. Perfecto. alguna que otra mancha. Todavía estaba a tiempo de echarlo todo a rodar en beneficio de mi entereza moral. por supuesto. ahora debo ausentarme unas horas. sin apenas darse cuenta. Su mirada se había quedado clavada en mí. El siempre tan precavido jefe de los bandidos se había quedado tan aturdido esta vez que me dejó marchar solo. nuestra…. ¿Qué? Ah…pues de unos cincuenta. bien es verdad. modesto al principio. pero a cada uno le corresponderá su parte. debía darme prisa. entre la guerra y la mala vida. acaso con la orden de enviarme a pudrir 38 . os cedo la casa hasta que Moussa se haya restablecido y luego me dejáis en paz de una vez por todas. ¿De cuántos hombres dispones? La elección de la segunda persona no era inocua. Está claro que aceptamos. en líneas generales. pues Milos no tardaría en comprender su error y consecuentemente era previsible que enviara a alguien con la misión de seguirme la pista. tenía como objeto tranquilizarle. pero no lo hacía. hemos estado poco atentos a las innovaciones tecnológicas. salgo de inmediato a hacer las primeras gestiones. Lo que me guardé de explicarle es que él mismo. pero ahora estaba seguro de que ya no me veía. no tendría más remedio que acabar obedeciéndome a mí. En caso contrario. Bien. pero el hueso no había sido aún alcanzado por el mal. En caso de que fuera ésa la elección correcta.En cuanto a Milos. Milos necesitó tan sólo unos segundos para responder. les vamos a pagar ahora mismo un sueldo. se había quedado erguido en el sillón. Ante mí se abría la posibilidad de coger un taxi hasta una ciudad vecina y desde allí tomar el primer avión que pillara. poco importaba su destino. creo. Si la aceptáis. así como las primeras adquisiciones. mi propuesta. Ésta es. Cuando haya beneficios. dando la impresión de que se iba a levantar de un momento a otro. ¿Existirán todos esos artilugios? Últimamente. El mando de las fuerzas en presencia lo conservaría él.

Estás solo. hacia las altas plataformas donde el hombre libera esa innata fruición que experimenta con el usufructo del poder. Este tío. tras cuatro pedos que le salgan de través. de manera tan directa. Él. que pudiera catapultarme. en efecto. a una rutina distinta. Ya mucho más resuelto. La elección estaba hecha. es muy capaz de ir perdiendo brillo hasta extinguirse por completo su actual fascinación. está hecho para planear batallas y combatirlas. cualquiera que sea su condición social. al menos. puede levantar cabeza tras los descalabros más contundentes y resistir como el más tenaz de los microbios. pero no menos penosa o a una existencia errática pero no menos estéril. El corazón comenzó a golpear como un palote sobre el parche de un atabal de guerra. reflexiona un poco antes. Un hombre. Me detuve fingiendo elegir un periódico y con el rabillo del ojo percibí a Vuk doblando precipitadamente la esquina. la ocasión estaba ahí. Me recibió enseguida en su soleado despacho del primer piso. encaminé mis pasos hacia la oficina de mi antiguo director espiritual. Lancé una mirada oblicua al centro de la calle y vi que se acercaba. ¿habrá encontrado una nueva mujer de quien sospechar? En esta ocasión no vengo como cliente. No. entretanto. Lo compré pues. tuvo que colocarse torpemente ante un escaparate. sin que sea útil a nadie más que a ti. se va al guano. Tal vez lo haya hecho ya. cierto. sino con una proposición 39 . se marchita y pronto. sin poderla compartir con nadie. Parecía sorprendido de tenerme allí otra vez. Ninguno. La riqueza. Bien es verdad que podría haberme lanzado en cualquier otro proyecto más o menos legal. mediante tres jugadas maestras. en el fragor y al calor de la lucha. pero no se me ocurría ninguno con tanto morbo como ése. Por el contrario.malvas si se hiciera patente mi decisión de embaucarles. un taxi libre. pudiendo conducirte. Y además. más calva que una rodilla. y haciendo caso omiso del confuso Vuk. a los que se les borra de la faz de la tierra un año y reaparecen al siguiente con mayor virulencia. Sin ese tipo de vida. sin ventanas puesto que todo el panel que daba a la calle era un inmenso y único cristal.

Y entrelazó los dedos de ambas manos como si se dispusiera a rezar. no obstante. Acepto. los forajidos. Correcto. Una decisión juiciosa. Le expuse mi plan orientando la argumentación de un modo que me permitiera mencionar el volumen de capital que me disponía a invertir sin la menor dilación. mi empresa de la vuestra. pero aceptar esta propuesta sería inclinarme francamente del lado de la segunda. hacerme una propuesta tan atractiva que no la puedo rechazar por nada del mundo? Pasando por alto su reacción. sugerí que no solamente tendríamos acceso al material más sofisticado que pudiera encontrarse en el mercado. un inconveniente y es que hay una cantidad enorme de marcas y modelos de móviles circulando por estos mundos de Dios. Circunspecto. Los ojos. al fin y al cabo. Ah. Mencioné asimismo los medios humanos que se hallaban a nuestra disposición. Tu plan tiene. Al principio mis empleados intervendrán puntualmente. Palideció. sean ellos los que hagan el trabajo sucio. desvié la mía hacia la calle sin prestar atención al denso tráfico que fluía sin el menor ruido. La actitud oratoria se le descomponía y recomponía sin cesar. pero desde mañana mismo quiero aprendices en mi taller con objeto de que. muy abiertos. Pausa y silencio asumido comprensivamente por ambas partes. en caso de necesidad. en esgrima. pero primero vamos a definir con precisión los filtros que permitirán aislar. son ellos. convirtiéndose al cabo en una plegaria bastante torpe. decían claramente ¿pero qué impertinencia es ésa. Se levantó y se puso a pasear activamente de un extremo al otro de la estancia. Me lanzó una mirada que. también yo he hecho lo propio con ellos. No podemos sino coincidir en la adecuada formulación de dicho juicio. constituiría un movimiento del estoque destinado a parar.de negocios. aunque es cierto que sólo una veintena de ellos acaparan la mayor 40 . tras un plazo razonable. sino que además cabría la posibilidad de montar un laboratorio propio donde adaptar a nuestros fines los diferentes componentes e incluso ¿quién sabe? fabricar algunos de ellos. Siempre me he visto caminando de puntillas sobre ese trazo finísimo que separa la legalidad de la ilegalidad.

bien iluminado y bien pertrechado. que estaba zanjada y cerrada con siete sellos. con una garantía razonable. Pero hay una manera de solventar este problema. en caso de que no dispongamos en ese momento del modelo adecuado. me vino la impresión de que la solución no se encontraba lejos. abrí el periódico mediante un gesto seguro. una soldadura y listo. El cuerpo implantado es realmente minúsculo y únicamente un técnico con un buen grado de especialización sería capaz de detectarlo. la sentía revolotear alrededor de mi 41 . no suele durar más de diez minutos. Tampoco podía volverme hacia mi vida anterior. Necesitaba a un hombre de trapo. lo cual no es probable que suceda. Se trata de una tecnología cara. aunque seguía vistiendo informalmente. situado en un barrio popular. si bien no muy alejado del centro de la ciudad. lo que me hizo sentir confortablemente instalado. con relación al objetivo que perseguimos. a mi parecer. Salí de la oficina de mi mentor pensando que bien merecía una pausa y un café. entré en un establecimiento lujoso y elegí una mesa junto a la ventana. Entonces se me planteó un pequeño problema. Recordé que. cuantas prendas llevaba encima eran de primera calidad. pero. aportaría. constituiría un buen taller móvil. Y con tal convicción. pues un móvil averiado suele ser reemplazado sin contemplaciones por la propia compañía y su destino inmediato es el cubo de la basura. Un par de conexiones. Fui directamente a las páginas de anuncios comerciales y al poco tiempo había encontrado un local con las dimensiones adecuadas. Ello nos obligaría a desplazarnos con un auténtico almacén sobre ruedas para estar completamente seguros de tener el aparato que nos hace falta en cualquier situación. un buen rendimiento. La intervención. en el lugar adecuado. la solución de recambio sería devolverle al individuo su propio teléfono intervenido según el mismo principio que el de los aparatos espías clásicos. en sí. Con tal propósito.parte del mercado. No podía poner ese local a mi nombre y tampoco podía presentar como adquiridor a un extranjero sin recursos y probablemente sin los papeles de residencia en regla. Una furgoneta con un compartimiento sin ventanas. aunque muy miniaturizado. Sin embargo.

Mas no es cierto que saliera de la nada. Lo demás. Ya tienes pues la explicación que me pediste. casi sin cuidados. El hijo cojo del rey Saúl. la muerte nunca debe tomarse a la ligera. arrastrando muy despacio las fricativas. y no tengo ninguna prisa. sin duda. victorioso.cabeza. Donde no hay. las principales piezas del artefacto económico estaban ensambladas. vivimos. Me ffffi bossss het. que tengo al alcance de la mano si doy crédito a mi intuición? Un error de mi sexto sentido. hecho picadillo. En realidad. fue un monstruo que crecía solo. nada se saca. por supuesto. la tenía en la punta de la lengua. o más bien adelantando a éstos las etapas de su crecimiento. Y con ello. Ni hecho a propósito para desempeñar tal papel. tuve que admitir. sigue. ¿O quieres más? Quiero más. La vida. Pensé que un hombre con tus ocupaciones prescindiría del detalle. tú mismo lo has dicho. ¿Quién diablos podría ser ese hombre de paja que yo conozco. Pero diles a tus hombres que no sonrían tanto. El detalle es como el grano de sal. Pero de repente pronuncié. puede fácilmente deducirse de estas premisas. tampoco yo tengo la menor prisa. su nombre. no le gustan los mequetrefes que se chancean en su presencia. El que se ría una vez más sale de esta casa por el agujero del retrete. mientras hablamos. No tardaría en circular por sus tubos el calor y los líquidos. Está bien. 42 .

Esto es la oficina inmobiliaria. por el que me puse a avanzar. el material. está listo para ser operativo. Falta el personal.III Cuando Milos. Luego abrí una puerta que daba a una sala bastante más vasta. Al fondo todavía figuraba una tercera puerta que daba acceso a un despacho bien pertrechado. Vuk y Ouissene pusieron sus plantas en el local. Bien. en la cual se desplegaban dos hileras de mesas con sendos ordenadores. equipada con dos ordenadores y todo el material necesario para que funcione realmente. Pienso que con dos hombres será suficiente. Les mostré una puerta que caía a mano derecha. Es el locutorio. sino que hablaba muy en serio y por eso mis palabras se habían traducido en un acto bien orientado hacia el propósito establecido. Únicamente queda pendiente la tarea de elegir el hombre apropiado para el puesto 43 . comprendieron que no les estaba contando el cuento de la villa Villón. dejando un pasillo en medio. Les invité a tomar asiento. y no sólo me refiero al contenido en este enclave.

así como electricistas y gente que acreditaba haber trabajado en algún momento en las oficinas del ejército. entre otras lindezas. Entiendo. A ello seguirá. Al rato volvieron Vuk y Ouissene con una larga lista en la que figuraban. Aquello era como un parpadeo. Eso déjalo de mi cuenta. también hay que preparar los músculos. Tú dirigirás todo desde otro lugar. Hombres y máquinas iniciaban una danza 44 . Esto sólo es el cerebro. será posible! Y toda esta gente. Así se hizo.preciso. antes de que la criatura despertara por completo a la vida. algunos ordenadores mostraban ya paisajes exóticos. Otros. según he podido comprobar. mediante un pequeño reciclaje. encargaos de esa lista. Tengo alguna experiencia en dicha actividad. llenos de colorido. Y nos hicimos una idea equivocada de éste. varios expertos en informática. Vosotros dos. una fase de formación. Entonces mi papel es mandar. para que todos nos desenvolvamos en ella. pero si mi papel es mandar. Creo disponer de un puñado de hombres a quienes su estancia en el ejército les ha dado la capacidad requerida para poner en funcionamiento al menos una parte de este dispositivo. una atalaya que os mostraré después. imagino. pero cuando digo preparar me refiero a preparar bien y para ello hay igualmente presupuesto. en breve. Decretamos los nombramientos ipso facto y mandamos buscar a los interesados para que tomaran de inmediato posesión de sus cargos y empezaran a ejercer sus funciones. Cosa que se te da muy bien. Por supuesto que lo dejo de tu cuenta. estarían listos en breve. dos ingenieros en telecomunicaciones. Necesitamos por lo tanto una lista de todo el personal donde figure la vida y milagros de cada uno. ¡Pero bueno. La agencia inmobiliaria abrió sus puertas. con lo que. ¿cómo es que no encuentra un empleo conveniente en su país? Nuestro país está en perdición. ¿cuál es el tuyo? El mío es crear realidad. Vuk y Ouissene salieron del despacho.

las reverberaciones de los edificios ulceraban unas retinas sensibles por la prolongada lectura de documentos diversos y variados. una masa informe. Esta mañana me hablaste de una aletilla…. 45 . Pondría la mano en el fuego para afirmar que. que es un lugar elevado desde donde las aves rapaces acechan el terreno circundante. así como la impecable factura del mismo. A eso del mediodía abandonamos el local. dijiste una aletilla desde la que se puede dirigir todo. El sol cegaba. Como quiera que Vuk y Ouissene comenzaran a competir en la formación de anillos de humo. ¿Yo? Sí hombre. Milos decidió centrar la conversación.que terminaría por acordar sus cuerpos y sus espíritus en una armonía que trascendería a ambos. el café. así que comenzamos por unas ostras y un excelente vino blanco del terreno. los variados dulces y frutas. que ya se encontraba entre las manos y bajo la responsabilidad de otro. Había comprendido sin duda las posibilidades inmensas de nuestro negocio. del que todos tomaron varias tazas. de pieles humanas pululaba sobre la franja de arena que limitaba con el agua y la brisa marina traía cálidas vaharadas de fresa y coco. Pasamos a recoger a un Moussa prácticamente restablecido y de ahí nos dirigimos a un conocido restaurante de la playa. admitía cada uno de ellos en su fuero interno que su expedición a occidente había sido un auténtico éxito. Y hubo motivos en tal ocasión para semejante alacridad. atrayendo la curiosidad de los demás comensales. una semana antes tendidos como bacalaos puestos a secar ante la estación de autobuses. pero si el jefe estaba contento. de entre los cuales baste mencionar el efecto benéfico que operó en aquellos cuerpos. Milos parecía recuperado de su estupor inicial y se encontraba de un excelente humor. Vuk y Ouissene encendieron sendos habanos que exhalaban un humo denso como pacas de algodón. viscosa. discutiendo animadamente sobre su perfección y frecuencia. Mucho había que celebrar por todo lo alto. la selección de exquisitos y refinados platos. ellos también. qué caray. sólo por esa comida. Una atalaya. Los demás le dirigían por momentos miradas cargadas de interrogantes. muy frío. los añejos caldos y licores.

tener limpio y ordenado el apartamento. Puede ser útil para cierto tipo de misiones. cocinar. Respecto al primero. erguido. mencioné sus cualidades sin especificar el cometido que le asigné en determinada ocasión. Procedí a las presentaciones. Mefiboshet saludó y dio un paso atrás. me diga viático o hepático. Nicolai no. a los demás les correspondieron cuartos similares. Acto seguido les conduje al soberbio ático que adquirí en el centro de la ciudad sólo para ellos y también para las reuniones en la cumbre. Juan (Mefiboshet) ¿puedes traernos unos refrescos? El aludido enumeró las diferentes 46 . Se encargaría de hacer las compras. Elegí esa nota de optimismo para hacer una seña al camarero y pedirle la cuenta. subiendo. una amplia cocina. Por lo que se refiere a Mefiboshet. a su nombre. Entonces les hablé de Nicolai y de Mefiboshet. El apartamento estaba perfectamente iluminado y ventilado. de lunes a viernes. ¿ves? Y pulsé el número 15. ¿Qué es exactamente un ático? Se informó. Un auténtico tormento para aquél que viva en ese edificio durante los próximos veinticinco años. un salón de buenas proporciones. Caballeros. así como el local que acabábamos de visitar y probablemente otras propiedades que sin duda adquiriríamos en el futuro. debiendo coger el ascensor tres veces al día. el criado y el dueño de todo. en lugar de ático. No tardaré en ocuparme de esto. disponía de tres baños. Una voz en off comenzó a describir el proceso: cerrando puertas. abriendo puertas. Vuk. quienes ya les aguardaban allí. en la atalaya. Esto me recuerda una decisión ya tomada. Y vosotros también. tras él aparecía Nicolai. Suspenderé de empleo y sueldo a todo aquél que. Y es que todo el personal de la oficina tendrá una hora diaria de castellano.a la espera de una eventual presa. un holgado despacho y una vasta terraza equipada con toldo. El último piso. dije evasivamente. Ofrecí la mejor habitación a Milos. mesa y sillas de madera donde les invité a sentarse. el cual estaba. al mismo tiempo. están en su casa. prudente. Les hice pasar adelante. además de las habitaciones necesarias. les revelé que era. Llamé al timbre de la puerta y abrió Mefiboshet. por cierto.

esforzándome igualmente por obtener la convicción de que si al propio tiempo había tomado una vía de crápula. nadie os va a prestar mucha atención. Ya te dije que. dejando que el grupo se reajustara en el seno de ese habitáculo de lujo. para comprender que tal persuasión era vana. Volví a casa caminando despacio. esperando a 47 . sólo que éste es secreto. terroso. me despedí. tu fortuna está prácticamente intacta.posibilidades. aguardando a que sople una brisa determinada. resulta extraordinario cómo un hombre sin cualidades. sin nacimiento. pero a medida que vayamos avanzando por el camino trazado. Por el momento. Mefiboshet trajo las bebidas. con la impresión de haber recuperado mi libertad así como mi intimidad. de la ciudad. Pero. ello se debía tan sólo a la fuerza de los acontecimientos que me arrastraba en esa dirección. He aquí pues la torre desde la que vas a mover tus piezas. Registrado el pedido. procurad ser discretos. Sin embargo. haya sabido establecer tan pronto y desde un punto de vista teórico la diferencia entre uno y otro. también azules. Sin embargo. con la inmensidad añil del mar a un lado. el casco antiguo. las montañas. bastaba con que me dijera vete ahora. pardo. cada vez más gente estará interesada en seguir la pista que conduzca hasta vosotros. en cuanto apuré el contenido del vaso. Milos. no te perseguirán. a los pies del coloso que nos sostenía. convendría diseñar un modelo prudente y eficaz para la transmisión de consignas. Nos vamos a tomar unos días. vosotros para instalaros y descansar. Debéis reflexionar sobre eso y ser cuidadosos. sólo se puede salir por el otro extremo. al otro y. yo para confeccionar una primera lista de objetivos. Seguís trabajando para un ejército. se fue navegando como lo haría un velero que tuviera que cabecear con las olas. En verdad se estaba bien allí. Aunque de momento no haga falta. a la temperatura justa. que les has dado todas las claves y todos los medios. Hay muchos hombres agazapados dentro de un hombre. una vez se ha entrado en una espiral. creen que has invertido demasiado. sin haber gustado antes ni al dinero ni al poder.

En verdad. el desconocido es el que fui antes del gran avatar. debe aprender primero a hablar claro. cuando se alcanza un fin satisfactorio. Quiero resarcirme con tu voz de una espera tan larga. Para 48 . Más te hubiera valido quedarte quieto. el Leviatán está dentro de ti mismo y. con la finalidad de adquirir mediante cada una de ellas nuevas parcelas de poder. En verano sobre todo. antes de invocar fuerzas que no conoces. de tantas maniobras y gestiones infructuosas. Puede que hayas vivido todo esto como una humillación. en tanto llega el fin. Las órdenes pasan por la palabra y si uno quiere ser bien obedecido. de tanta bilis malgastada. Todo lo doy por bien empleado. justamente el que borraba con una contumacia insufrible todos los caminos que hubieran debido conducir hasta ti. siempre había andado por casa con un buen libro en la mano. elegidos entre las aportaciones indiscutibles a la alta literatura universal. para saber todo sobre ella e influir en las decisiones que se hayan de tomar en cualquiera de sus instancias. Tu discurso me resulta tan familiar que sólo de oírlo me da náuseas. Ahora. a veces. Si lo deseas. rémora sin duda de mi alejado paso por la universidad. recado para escribir y un verdadero saco de libros. Pasé por una librería y cargué con lo más conspicuo de la prensa local. El fin siempre es el mismo. para todos los sujetos y para todos los asuntos. porque ahora llega el espanto y el crujir de dientes. Sólo así lograré expulsar la exasperación que todavía me corroe las entrañas. era un desconocido para mí mismo. Durante aquellos días. se adivinaba en la sombra dirigiendo a hombres armados para poner la ciudad a sus pies. interrumpimos la narración aquí. Pues examinemos los medios.que salga un sol preciso o una luna con su particular paraselene. pero en ese momento intuí que debía modular mi voz para que me sirviera de herramienta esencial de trabajo. puesto que no te aporta nada. sino que albergaba los sueños más descabellados. Y ese intruso no venía preguntando. impreso desde antiguo en su mente. hay un aspecto desconcertante en tu historia. Sigue contando. sale al exterior para que sepas de qué pasta está hecho el horror. únicamente cambian los medios.

baste decir que crecían más ortigas que flores. tras el marasmo de 49 . un par de abogados que habían alcanzado cierta notoriedad y con ello consideré que había materia suficiente como para que la maquinaria hiciera su rodaje. así que los pocos ruidos que generaban me llegaban muy atenuados. hasta construir su propia música. Luego volví a casa para enfrascarme de nuevo en el estudio de los clásicos. la personal melodía con la que plasma las percepciones únicas de su espíritu. tanto si estaba redactado en clave como si no. Pasé por la oficina y deposité la lista. Cada autor ha ido reajustando y adaptando miles de ritmos ajenos. prácticamente en todas las calles de la ciudad. la estampilla característica que avalaba cabalmente cualquier documento que saliera de mi mano. Su voz es. ese tono intransferible de mi voz llegó a constituir mi firma más segura.ello hay que beber en los grandes autores. así como los de los miembros del Consistorio municipal. buena es una sopa de ortigas. Sobre la solemne mesa de nogal puse una hoja en blanco. Por la tarde. Las casas de ambos lados poseían vastos terrenos. elegidos al dictado de su gusto y de su intuición. A pesar de que el jardín estaba descuidado. a la sombra de una higuera. original e imitada. cerrados por espesos muros de mampostería antigua. Los primeros nombres que se me ocurrió poner en ella fueron los de los directivos y principales accionistas de mi antigua empresa. La lista comenzó siendo el producto de mis conocimientos de la sociedad local. personal y colectiva. algún que otro notable que calza puntos por estos parajes. encontré un buen lugar para colocar una tumbona y ponerme a leer confortablemente. sino de un diseminado coro de hormigoneras que gruñían y eructaban haciendo rodar sus bocas groseras. y quien lo recibía ponía en ejecución de inmediato su contenido. en caso de sitio. es el resultado irrepetible de una síntesis cuya responsabilidad tan sólo a él le incumbe. Con el andar del tiempo y las vicisitudes que introdujo. pero no hay desperdicio. donde fui alineando nombres de personas. Añadí conocidos empresarios. pero no provenía del vecindario. al propio tiempo. luego siguió alimentándose con la lectura de los periódicos. Por la mañana sí se producía un rumor lejano e ininterrumpido.

Todo ese tráfago no conseguía hacer la menor mella en mi concentración. noté que. Al llegar. La tregua duró tres días cabales y al cuarto sonó el móvil. Hizo un gesto para que entrara por la otra puerta sin más formalidades. Ni siquiera levantaron la cabeza para enterarse de quién llegaba. comenzaban a chillar las golondrinas.la siesta. después de entrar como negros obuses en la espesura de la higuera. Al anochecer silbaban los mirlos. un sujeto con orejas de soplillo y dos grandes incisivos que le daban un característico aspecto de lepórido. tan sólo alcanzaba a percibirlo cuando deliberadamente interrumpía la lectura. Poco a poco me iba invadiendo una sensación de plenitud que no recordaba haber poseído desde mis tiempos de estudiante cuando. desenrollé un gran prolongador que había encontrado por casualidad en el trastero y pude enchufar una lámpara en medio del jardín para poder continuar mi actividad al fresco. Que pasara por la oficina. me encontré con que el empleado de la inmobiliaria atendía ya a unos clientes. casi del mismo color que la desconchada y terrosa fachada. De hecho. concentrada y silenciosa. En cuanto me vio. La mirilla de la puerta del locutorio dejaba ver luz en el interior. pero se quedó mirándome de hito en hito sin decir palabra. Vuk. hasta altas horas de la madrugada. Mientras avanzaba por el pasillo dejado entre las mesas. presionado por el programa de la facultad. colocaba el marca páginas y cerraba los ojos unos instantes. mientras los gorriones libraban tremendas rencillas en el tejado y en los árboles más copudos que poblaban con cierta profusión la zona. los que lo poseían habían establecido con él una relación osmótica. después de anochecido. junto con el técnico que habían dejado como responsable del enclave. si bien no todos los ordenadores tenían delante a su correspondiente servidor humano. tensa. Fue el primero en percibir mi presencia. se 50 . empalmaba los días con las noches sentado a la mesa de ese festín de palabras. lo cual hice con la mayor diligencia y presteza que pude. Vuk se hallaba en el despacho del fondo. revoloteando alrededor de sus nidos. Luego noté que Vuk tenía sus rizos rojos ceñidos por unos auriculares.

51 . Pausa. Serafín. el chasquido de un picaporte. Pero no creas que hay para parar un tren. Éste es el peor.botellas de vino a dos mil euros…en gastos de protocolo? ¿A quién hemos invitado. Nos va a perder. probablemente uno fijo. ya me encargaría yo de solucionarlos a su debido momento. Tras haberles seguido la pista a varios concejales. No tiene control. al rey de Jauja y a todo su cortejo? Mira. Me tendió los auriculares. Cargó todo a la cuenta del Ayuntamiento. el crujido de una puerta que se cierra. mira. ¿Y ahora qué hago yo con este toro? Pues mira. a través de otro teléfono. Zumbido. Pitido. Lo cargas en gastos de protocolo y aquí paz y allá gloria. a su vez. no me toques los cojones. Echa un vistazo. ayer conseguimos intervenirle el móvil al de Cultura. Y no es una bagatela. Champán y vinos franceses. Un par de casos de adulterio parece que se van perfilando. con una tercera persona. Trescientas cincuenta botellas a dos mil euros cada una. El concejal en cuestión habla con un funcionario y éste. El resto es por el estilo. Pero Juanjo… ¿no te das cuenta de que eso es inverosímil…. mantiene una conversación en su presencia. Te digo que nos va a perder. Mira. que he tenido un día muy puto.los quitó con un solo movimiento rápido. Adivina esta vez en concepto de qué. Que lo escuche yo también. ¿Juanjo? Oye Juanjo. acaba de llegar una factura de ochocientos cincuenta y cinco mil ciento cuarenta y cinco euros en concepto de vinos y champán a la atención de Juan José Ruano. Se gastó la friolera de ochocientos cincuenta y cinco mil euros nada menos que en champán y vinos franceses. Vuk también cortó la grabación. el que empezó todo el cacao. ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? Pues pasa que esto va a acabar como el rosario de la aurora. Esta mañana teníamos pues el primer micrófono dentro del Ayuntamiento. Peor incluso que el Pajuel. Eso es lo que pasa. pero nos intriga sobre todo esta conversación que estaba escuchando de nuevo. Ochocientos cincuenta y cinco mil euros. llámale y díselo. A ver él qué dispone…. ¿Qué hago? Pues lo incluyes en gastos de protocolo y santas pascuas. otra factura. En caso de que surgieran problemas. Se oían distintamente pasos.

siempre se podría tomar. Bien. Apenas cinco minutos después. Está en su habitación. en cuanto sepan algo. si no hubiera suficientes garantías. Felipe. ¿Y Milos? Está en el teatro de operaciones. ¿disponemos del material y el tiempo necesario? Con respecto al material. Así que. De todos modos. y un ayudante para efectuar las operaciones requeridas. ¿Se sabe ya algo de Juan José Ruano? Se trata de un asesor de urbanismo. Utilicen otros canales. el comité en pleno se hallaba alrededor de la mesa de juntas. de la teniente de alcalde y de la propia alcaldesa. no vamos a esperar hasta mañana para lanzar la ofensiva. Yo me encamino ya hacia allí. quiero un informe completo de todo lo que se pueda saber en este preciso momento de la vida y milagros de ese Juan José Ruano. pásame a Bugs Bunny. adivinó enseguida que se había declarado el estado de emergencia. ¿Quién diablos es ese Juan José Ruano? Vuk respondió. que vaya. Les he dicho que. Quiero decir. del concejal de urbanismo. me llamen de inmediato. Lo están averiguando. por lo que se refiere al tiempo. A medida que vayan llegando los demás. Convoca gabinete de crisis en la atalaya. Que venga. a las 52 . A las once de la noche podemos tener recolectada y tratada la información requerida para alcanzar el estado operativo. Colgué. ya dije que sólo necesito un cuarto de hora. Vuk apretó unas cuantas teclas y me entregó el aparato. como mucho. para ver hasta dónde remonta el chanchullo. ¿Hay alguien en casa? Nicolai. levantó mucho las cejas y dio un paso atrás con las blandas suelas de sus zapatillas para dejarme pasar. ¿Un asesor de urbanismo? ¿Y se permite hablar así a un funcionario de plantilla? No figura con ningún otro cargo. Llámale.Deja de lado todo lo demás. Milos… Habitualmente efectuamos un reconocimiento previo del terreno y eso suele llevar varios días. A ver. al abrirme la puerta. no me corresponde responder a mí. Mefiboshet. la respuesta es afirmativa. Pero si movilizo a todos mis hombres… Vamos a ver… Son las once. Esta misma noche no hay sino allanar con todo sigilo las moradas del Juan José Ruano de marras. los vas dirigiendo al despacho. en lo tocante a este último aspecto.

excepto Nicolai. el contenido de un disco duro. Al poco rato. tráeme un zumo de naranja con hielo y luego bajas a comprar la prensa. la decisión de aplazar el ataque. en estos precisos instantes.once de la noche. reflexionemos todos en esa dirección a partir de mañana. no hay que perder ni un segundo. o de una red de ellos. Fui a sentarme en un balancín. comenzó a sonar su violín. Salieron todos con cierta precipitación. un cierto revuelo intra muros. debajo del toldo. a dos mil euros la pieza. Cuando alguien se gasta ochocientos cincuenta mil euros en botellas de vino. Por el momento tenemos un buen puchero en el fuego. Juan. a las once en punto. es porque comienza a perder los estribos. Tres días y lo tendría todo atado y bien atado. quien se dirigió cachazudamente a su habitación. ya tenemos trazada una vía. mueve algo de razón. ahora mismo. existen modelos de llaves USB que aspiran en pocos minutos. Apenas si tuve paciencia para dejar que los hielos enfriaran un poco el líquido. permaneceré en la atalaya hasta que nos volvamos a reunir. Perfecto. Felipe intervino. por lo que considero conveniente desplegar de inmediato nuestros oídos para saber hasta dónde llega la marea. En una segunda fase vamos a tener que apañar los ordenadores del Ayuntamiento. Aparte de que ese Serafín. hacía ya mucho calor y de repente noté que tenía una sed de extraviado en el desierto. por lo menos los que se encuentran en determinados despachos. con sólo ponerlas en posición. ¿Es factible eso. Y nosotros necesitamos hacerles pasar a todos por taquilla antes que intervenga la Policía Judicial. para cotejo o complemento de información. Milos? Tal vez… En cualquier caso es una operación de envergadura que requiere madurar un buen plan. Al fin y al cabo. Prefiero hacerlo cuanto antes. quien quiera que sea. Salí a la terraza. Aparte del dispositivo que transmite todas las actividades de un ordenador. una dilación de unos cuantos días. porque esos ochocientos cincuenta mil euros son susceptibles de crear. donde me quedé transpuesto hasta que regresó Mefiboshet con los 53 . Por mi parte. tal vez no suponga un cambio substancial en el resultado y sí en las probabilidades de alcanzarlo con éxito.

la sociedad municipal que gestiona el suelo. por favor. Si para ello tuve que perder mi carné del partido. Instalado ante la mesa. controló desde su llegada en 1992. No sé cuántos vendrán a comer hoy. la cual venía encabezada con una entrevista a Pilar Cencillo. Acudía con una bandeja cargada de platos y cubiertos. la ciudad tiene lo que no había tenido desde hace mucho. el equipo de ésta lo rescató. levando anclas de inmediato. Otro zumo de naranja. situación en la que se encontraba cuando se levantó ante su cabeza la mano providencial de Huertas para bendecirle. Pasé rápidamente las primeras páginas y me detuve en la información relativa a la urbe. es decir. la presencia de Mefiboshet fue anunciada por unos tintineos de cristal y de loza. lo doy por bien empleado…” Alguien ha venido a traer esto. comencé la lectura. En resumidas cuentas. como alma que lleva el diablo. conocidísimo de todos los medios de comunicación por razones diversas y variadas. antiguo alcalde. con sólo una breve interrupción. según pude leer en el cuerpo del artículo aferente. Ya me imaginaba yo que esto iba a ocurrir. Me temo que sólo nos encontremos los tres. lo destituyó. primera teniente de alcalde. Juan.periódicos. Más abajo se le califica de “consejero influyente en materia de urbanismo” y se revelan sus orígenes humildes. “un año después de la moción de censura. limpio de polvo y paja. me llamó la atención una en la que aparecía cenando con Javier Huertas. pero al progresar la moción de censura que llevó a Marisol Herrera a la alcaldía. con mucho hielo. Unos cuantos cabeceos más del velero en que parecía navegar y el viento acabó empujándolo hasta mi lado. un Ayuntamiento digno y presentable. Esta vez. El sigiloso Mefiboshet estaba rodeando ya la mesa con una carpeta en la mano. El alcalde siguiente. a las once de la mañana. obrero de la construcción en paro. puede afirmarse que he ganado mi litigio contra el PSOE. En el interior de la misma había unas cuantas fotografías de Juan José Ruano publicadas por la prensa con sus correspondientes artículos. Por eso he dejado 54 . en el Ayuntamiento. entre ellas. en cambio. Entregó la carpeta. quien le introdujo. Planeamiento Urbano. según se han ido todos.

aunque no infrecuentes. A las diez y media. Vuk. a medida que nos internábamos en la periferia. le pedí a Nicolai que interpretara “El doctor Zivago”. llama a Nicolai y empecemos a comer. A eso de las nueve y media. La terraza permanecía desierta. Perfecto. Nos detuvimos en un barrio residencial. claro. Ouissene y Moussa salieron los primeros. Recogí los periódicos y tomé asiento en el balancín. A las once en punto. Es verano y la gente suele acostarse bastante más tarde. Anocheció y no había venido nadie. Felipe y yo mismo aguardamos cinco minutos antes de bajar a la calle. se puso una especie de tapón en la oreja y una pinza metálica en el cuello de la camisa. me dije. una empresa de construcción y subió por la puerta trasera. La noche será larga. apareció Mefiboshet con la misma bandeja cargada de cubiertos. Desperté a las seis. dispuesto a leer esta vez todas las secciones de todos ellos. así todo resulta más fácil. la furgoneta sólo tiene la matrícula falsa y el maquillaje. La furgoneta arrancó y nosotros detrás. Una vez instalado ante el volante. saldremos de aquí dentro de una hora. si no hay inconveniente. aparte de que no hay que perderla por nada del mundo. se presentó el comité en bloque. 55 . Cenamos. Con la mirada interrogué a Milos. lo que se puede hacer a medida que vayan llegando. Felipe nos ha equipado con un material de alta tecnología. Tras el café. Pero. Pero la furgoneta tiene dentro cosas que no se improvisan. tenéis la posibilidad de cenar antes. Todo está listo. Sin embargo. únicamente se oía el violín de Nicolai. ¿Es un coche robado? Naturalmente. Milos hizo un gesto para indicarme el Mercedes que se hallaba aparcado justo detrás. Felipe se dirigió a una furgoneta en la que se anunciaba con grandes caracteres azules. Luego hay que darles tiempo para entrar en el sueño profundo.para mañana el arroz al horno que iba a preparar. si llegan…. Milos. los transeúntes se iban haciendo más raros. Lo he reemplazado por un sencillo filete con patatas y un huevo frito. hice una larga siesta en una tumbona. Atravesamos una ciudad todavía bastante animada. Muy bien. amén de algún que otro símbolo característico por añadidura.

Sin embargo. cuando el sujeto encargado de acercarse por el lado opuesto de la calle se detuvo ante el tapial. tras un instante de duda. tras doblar una esquina. detrás se hallaba una barrera de tuyas que la sobrepasaba de unos cincuenta centímetros. De repente Milos se irguió. Durante diez minutos nada ocurrió. una figura negra como un pegote de alquitrán se inclinó desde lo alto para entregarle algo. cruzaba la calle. podía ser cualquiera. Se trata de la casa de Juan José Ruano. Simultáneamente. que corría durante un buen trecho a lo largo de la acera. entregó algo al conductor. Esta vez. Un coche patrulla se dispone a entrar en la calle. una piscina de dimensiones olímpicas y un helipuerto. qué no ha pasado este tío de obrero en paro a multimillonario en cuestión de doce años. La tercera mansión objeto de nuestro escrutinio aparecía cercada por un muro mucho más alto y espeso. por ejemplo un joven que regresara de la discoteca o de un local de moda. El segundo asalto se desarrolló de manera similar. El joven sólo permaneció unos segundos parado. en el silencio de la noche pude escuchar la vibración de una vocecita metálica que salía de su oreja izquierda. Eso es lo que acabé creyendo. Dispone de un parque de cinco mil metros cuadrados aproximadamente. Pues…. que se dice pronto. luego siguió avanzando. permanecía dos segundos ante la valla reforzada con tuyas y seguía adelante su camino. recogía algo de manos del conductor de la furgoneta. la furgoneta y el Mercedes salieron sin prisas. Visto y no visto. Al fin vi que alguien bajaba por la acera opuesta. a partir de ahí continuaba con unos barrotes metálicos hasta una altura de unos dos metros. se detuvo ante una valla que le llegaba a nivel del pecho. Aparcamos en el mismo sitio que antes y la operación continuó. Vestía informalmente. El asalto 56 . pasó junto a nosotros sin mirar y por el espejo retrovisor vi que dobló la primera esquina. me susurró Milos.Milos habló. dimos la vuelta a la manzana y al enfilar de nuevo la calle divisamos la luz azul desapareciendo a lo lejos. La furgoneta arrancó de nuevo y nosotros detrás. Diez minutos más tarde. cruzó la calle por delante de la furgoneta. hacía el recorrido inverso. Unidad de control en posición.

a la cuarta casa se desarrolló sin incidentes. esquivando las moles grises de los rascacielos. como si de los postreros tragos de una borrachera de desespero se tratara. Pero poco después. Pensé que vivimos tiempos febriles. exhibiéndose al propio tiempo ante los coches desorientados. me mostró un SMS en el que aparecía únicamente la cifra uno. La ciudad apuraba los restos de su noche. un nuevo ciclo de veinticuatro horas. Pamplinas. siempre viene una luz nueva para recomponerlo todo. la furgoneta y el Mercedes tomaron caminos distintos. en el momento mismo de su muerte. con renovada fuerza. algunos francamente borrachos. bien arraigado. Es el soplo que regenera la esperanza. Y ello únicamente para entrar de lleno. En el portal nos aguardaba un tipo al que no había visto hasta entonces. las prostitutas se les ofrecían. en el alucinado horror que nos aguarda siempre en la desolada atmósfera de tiniebla. tenemos algo que celebrar. desde el mismo momento en que empiezan a rutilar los pétalos cuajados de rocío en las escasas islas de vegetación. Regresé a casa despacio. A partir de ahí. un humo gris que exhalan las cenizas tras la última combustión de nuestras ilusiones marchitas. les incitaban a tantear la mercancía con la que comerciaban por si ello les ayudaba a decidirse. anonadados por las drogas duras. 57 . Grupos de jóvenes turistas vociferaban en todas las lenguas un malestar profundo. Los últimos taxis de la vigilia se cruzaban con los primeros de la mañana. incluso en los rescoldos de la noche se respira aún un perfume de ansiedad. Mientras subíamos en el ascensor. Es el cuarto uno que recibo. la mayoría de ellos volvían bebidos. Leviatán. para que pueda dar comienzo. que obliga a recorrer una distancia simétrica en dirección al otro polo. Prepáranos dos vasos de güisqui con mucho hielo. de cristal en cristal. se trata tan sólo de la ley del péndulo. lo que significa que las cuatro intervenciones han finalizado sin problemas. siempre el mismo. En las cespederas y entre los arbustos de los parques yacían cuerpos oscuros. Nosotros regresamos a la atalaya. Mefiboshet se levantó al oírnos entrar. distraídamente. Milos le entregó las llaves del coche.

Parece que ello dependa. se desplomó repentinamente sobre mi cuerpo. a mi parecer. Y a la media hora lo tenía olvidado. vetusta. conozco muy bien el nombre de esa semilla que llevabas dentro.Así. pues no la había conocido antes. Con las primeras luces del alba. un rebujo de pan. Si hacemos una excepción del eslabón perdido de tu antiguo barrio… ¡Ah! Ese era lo que los franceses llaman une tête à claque. que ha recibido por adelantado el porte de una mercancía que no le pertenece. con jardines frondosos y bien cuidados. desconchada. al notar mi presencia. Un gato. a no ser por esa fuerza que se ha apoderado de mí como si fuera un viento que soplara con ímpetu invencible cuando se propone encauzarme en determinada dirección y luego amaina para que pueda contemplar el mar y la costa como lo haría el capitán de un navío ajeno. Mas ¿qué era tu fuerza. bien pobladas de acontecimientos inciertos. sin embargo. era la energía que me poseía. las generaciones caminan sucesivamente hacia su particular hecatombe. a ti no te habitaba la ansiedad. lo insólito. sino la fuerza. invitaban al trabajo. un lugar ameno. constituía. abrí la cancela de mi jardín. la mesa y las sillas de plástico. el rumor de las hojas de la higuera. la semilla germinará. no alimento ningún odio capital. Lo nuevo. a su debido tiempo. Pero el peso de tantas y tan largas horas rebosantes de tensión. Los gorriones. Un empuje que ni tú mismo comprendías. herreruelos y mirlos se encontraban ya muy atareados en los múltiples asuntos de la república plumífera. Siembra en invierno y nada logrará atravesar la dura capa de tierra helada. El frescor de la mañana. No debería necesitar más que eso. más allá del muro del fondo. fuera de las necesidades de la guerra. movidas suavemente por el aura matinal. no obstante. Estoy seguro que no necesitaría más. saldrá la planta y se hará fuerte. se trataba de una fuerza prestada. pardillos. en verdad. Por mi parte. dejó de jugar con su presa y se la llevó entre las fauces a un rincón tranquilo. Aun así. sino una gota de aceite en un mar de agua salada? Si fuerza era. fue ella la que derribó con su 58 . un lugar ameno. que no lo son. del genio que habite el lugar. Hay casas suntuosas. aunque estabas decidido a no desperdiciar ni una sola de sus migas. Esa casa sencilla.

El hombre viejo había sido un error. pero sí la suma. a pesar del cansancio. reverberando luz y destellando resplandores de fuego. Disponía de un ejército cuyo jefe me obedecía como un cadáver y yo les había dado un camino a seguir que nos llevaría lejos y ni siquiera me vería obligado a molestar demasiado a la gente honrada. al rato de estar en la cama. ni siquiera visillos. basta para sacar sacos y sacos de oro. se me quedan sus cráneos pegados en las manos. con la cantidad de deshonestos que hay.onda expansiva al mequetrefe ése. Como puedes ver. En cambio. ni cortinas. mi conciencia comenzaba a acomodarse. ninguna de ellas grave. Tuve la impresión de hallarme dentro de un crisol. las ventanas de mi casa no tienen ni maderas. 59 . Traté de dormirme pero. ninguna de ellas determinante. o mejor. no lo conseguí enseguida. con lo que mi materia se estaba refundiendo para conformar un hombre nuevo. tan sólo en esta ciudad. una serie de equivocaciones. ante el cual se abría una vida flamante. yo tengo que tener mucho cuidado con los tête à claque. porque todo el mundo conoce el pronóstico que reserva el dicho popular a quien roba a un ladrón. Además. se llenó la habitación de sol. así que.

Depositamos el maletín 60 . Dirigí mis pasos hacia el tugurio del fondo. Hacía calor. pero hay novedades y es preciso analizarlas. Tomé una ducha. Fue Vuk quien entró en casa de Ruano. De modo que ha elaborado una cuidadosa taxonomía de su vida profesional. Era Vuk. El examen del mismo que hemos realizado esta mañana no ha revelado nada de particular. terció Felipe. La actividad era febril y yo apenas me había espabilado. Lo seguro es que se trata de alguien que sabe dónde le aprieta el zapato. junto a la mesilla de noche reposaba un maletín de cuero. Allí. un vaso de leche fría y a las once y media cabales entraba en la oficina. Me costó un gran esfuerzo volver a esta habitación llena del sol de la realidad. Lo tomamos y fuimos al cuarto contiguo para inspeccionarlo. Las alondras han cantado temprano hoy. sólo que cada uno de ellos de color distinto. Felipe y Moussa. me aguardaban Milos. por lo que no tenía más remedio que llamarlo.IV A las once en punto. Sentimos haberte despertado. para mi fuero interno. Intervinimos el ordenador familiar e hicimos una copia del contenido de su disco duro. que te cuente él cómo transcurrió su visita. Todo hace pensar que le asiste una lucidez despampanante. Luego entramos en su habitación. cuyo nombre todavía no conocía o no recordaba. Bugs Bunny. Ouissene. nada menos. Probablemente reserva un solo teléfono para un tipo de actividad bien precisa. Contenía diez teléfonos Nokia idénticos. el móvil se convirtió en una criatura que tiraba insistentemente de mí desde otro mundo. junto con Vuk. me desperté empapado en sudor. así como el responsable de ese almacén. Deberías venir.

si bien necesarios? Entonces ¿qué coño te pasa ahora. Marisol Herrera. Ouissene me pasó los auriculares. al tiempo que bien metidos en los negocios que se llevan entre manos. de común acuerdo. no para de piar con melodías distintas. En todo caso. Claro. Bravo por lo de inextricable. por su parte. tú y yo siempre nos hemos entendido sin necesidad de muchas palabras ¿de qué me serviría 61 . galimatías pues. se hallaba igualmente presente. El maletín. porque en mi opinión no se separa del maletín ni para mear. pienso que a través de ese móvil podremos escuchar las llamadas que haga con todos los demás. quisiera escuchar algunas de esas grabaciones. No hay duda de que nos hallamos ante un tipo que maneja muchos hilos. La hemos grabado de dos fuentes diferentes. el parte de los agentes que lo han seguido durante toda la mañana confirma las previsiones de Vuk. pero por lo demás se dice galimatías. Por el momento es difícil entenderle. Leve chirrido de una silla. fijamos el precio? ¿No es verdad que se te acordó casi de inmediato. pero primero te hemos preparado una que se entiende a la perfección. Irineo tenía voz de bajo profundo y hablaba lentamente. Sin embargo. pues cabía esperar que fuera el de las llamadas más personales e íntimas. ha conseguido crear un código lleno de connotaciones. Irineo? Dímelo a mí. Accionó una manivela y la conversación que afloró por un instante se extinguió como un candil en plena corriente de aire. Juan. una verdadera entelequia.en su sitio e intervinimos únicamente el móvil que se hallaba sobre la mesilla de noche. De todos modos. al menos la parte que le corresponda del diálogo. Gracias. aunque la mayor parte constituye para nosotros un gallomatías inextricable. De nuevo pasos en medio de un silencio perfecto. Se podía percibir hasta el crujir de unos zapatos nuevos y por supuesto un taconeo firme y decidido sobre el enlosado. ¿Habéis grabado algo? Muchísimo. a la que sólo tienen acceso los muy habituados a su trato. tras unos trámites legales acelerados. Mira. Lo que quiere decir que la alcaldesa. Bueno Irineo ¿y qué diablos te pasa ahora? ¿No estás contento con lo que te toca? ¿Acaso no fuiste tú mismo quien pediste la adjudicación directa de la grúa municipal y seguidamente.

he vivido cincuenta años. Puestas así las cosas. No lo sufre Santa Rita.ya ha ocurrido que otros lo pongan en el cielo…. aprobaremos nuevas tasas de retirada de vehículos de la vía pública. lo reconozco. por pingües que sean comparados con los que debería recibir. Marisol? Ya son de por sí bastante elevadas. Entregarás el segundo coche a Marisol.la ciudadanía pondrá el grito en el cielo. si quieren que el Cielo les oiga. y en los que me quedan. te resarciremos del modo que sigue. Sé que ganáis el dinero a sacos. Los demás quedan condonados. ¡Que se llenen todos los días las iglesias como para la misa del gallo. para cenar en un restaurante del centro o para echar un polvo con la amante…. pero tampoco me contento con sacar tan sólo mis modestos beneficios. Yo no pretendo tanto. Por cuanto se refiere al capital estipulado. A los que les duele 62 . porque lo prometido es deuda. De los dos coches prometidos a Marisol. me devolveréis. por lo tanto. examinemos juntos lo que ocurriría si todo esto saliera a la luz ¿quién perdería más en ello? Estoy convencido de que vosotros ocultáis mucho más condumio que yo y si me envías un par de tus esbirros para que me dejen seco. o en lugar indebido. quiero más. Habiéndome elegido para este menester. ya entregué el primero. porque te advierto que será la última. la mitad del dinero que os di. Estoy solo. Haz una propuesta y la estudiaremos ahora mismo. pero tampoco se me escapa que vosotros percibís unos beneficios ilícitos a mi costa. que no es moco de pavo. Sugiero reducir mi aportación inicial a la mitad. ¿No es así. Mientras lo ponga en el cielo y no en la tierra. no creo que añada ningún placer digno de interés a los que ya me he acordado.emplear subterfugios para disfrazarte mi idea? Así que te voy a hablar en lenguaje llano. Juanjo…. miel sobre hojuelas…. Jamás devuelvo los caudales que ya han entrado en mi caja. la mayor parte de los habitantes de esta ciudad puede permitirse pagar más por esa infracción… Se les nota en el descaro con que dejan el coche en doble fila. A cambio de ello. En primer lugar. Nos quedaremos ahí. Pero hazla bien de una vez por todas. me da igual. habéis cometido prevaricación y aceptando mis dádivas cohecho. me da igual! Además. Sé que gano dinero gracias a vosotros.

Ha sido un placer conversar contigo. vaya que le mostraré. vería éste de qué pan se hacen las migas en mi pueblo. Irineo? Que siempre sabes salirte con la tuya sin desembolsar un duro. Hacen bien en ser prudentes. Juan. El picaporte cruje. venderá todas las parcelas a la Inmobiliaria Lemos. pero da gusto hacer negocios contigo. Segundo. Nada. y se discuten con la seriedad que requieren. en un plazo muy breve. vayamos a lo nuestro. La cosa se va concretando y entramos en la fase final de la negociación. ya lo sabes. el cual te va a caer como un guante. Irineo. aceptaré con gusto. Ni 63 . Seguidamente. Pero ya le mostraré yo. El propio Juan Lemos Torquemada se hallará presente en dicha reunión. a su debido momento…. Alberto aparecerá como el único adquiridor de todo el complejo “Las torcaces” y será él quien pague nominalmente la correspondiente licencia para la promoción. Hoy sale Alberto para ultimar con altos cargos de la inmobiliaria Lemos lo que será la posición definitiva de la empresa y el modus operandi a aplicar en este trámite. pongo sobre el tapete dos pisos de construcción reciente. Y para que el pacto que vamos a sellar sea eterno y no me vengas ya más a tocar los huevos. en el papel. Si no fuera porque tenemos en este preciso instante un formidable puchero en el fuego. La puerta se cierra con suavidad. Irineo. Venga. Irineo. Pues claro que sí. el placer es mío. Los negocios son los negocios. faltaría más…. como todos los picaportes de todos los Ayuntamientos. solemne. Si todavía me consideras uno de ellos. ¿Qué me dices a eso. toman más precauciones. ya nos vemos otro rato…. vamos a diseñar un concurso con objeto de adjudicar el renting de los vehículos del Ayuntamiento. En fin. la loma de las torcaces es una zona sensible por su valor paisajístico e incluso ecológico. A partir de ahora seré una tumba. ni más ni menos. como de costumbre. Sólo faltará poner tu pomposo nombre. Considera igualmente que resulta mucho más ventajoso para ti ser una tumba que no estar en una de ellas. Según parece. pero a los amigos se les invitará en breve a una partida de caza en mi finca de Extremadura.rascarse el bolsillo.

habrá pasacalle. Lo que pasa es que antes había otros filones tan suculentos o más y que presentaban un riesgo menor. evidentemente. Tú sabes muy bien. ahora resulta que cada vez va quedando menos donde elegir. todavía ve algo de naturaleza. Carlos. maestro…. ¿has percibido algún indicio de que van a consentir en aceptarnos esos doscientos mil euros de comisión? Tranquila Marisol. Sé perfectamente lo que se puede pedir en cada caso y según de quién se trate. Actualmente ya sólo se puede contemplar el mar desde lo alto de los rascacielos que lo ciñen de muy cerca. tú no te apures. La totalidad de las conversaciones mantenidas por Ruano durante la mañana. Y ahora podéis dejarme solo. Perfecto. Juanjo. observa las reacciones de cada cual y al menor signo de sorpresa me avisas. que “El Pajuel” tenía pocos escrúpulos. ochocientos cincuenta y cinco mil ciento cuarenta y cinco euros en concepto de vinos y champán franceses.siquiera Javier Huertas se atrevió a tocarla. daba largas. me preparas todo lo referente a Irineo. Puedes dar por sentado que. nos 64 . de lo contrario es muy capaz de jugarnos una mala pasada. Serafín. Mañana mismo me reúno con Alberto y presumo que ya sabremos a qué atenernos. después del tira y afloja. La inmobiliaria Lemos es una de las más solventes de toda Andalucía. Pero ahora. Es más terco que un aragonés. habría acabado hincándole el diente a la loma. pues fuiste su colaborador íntimo. que yo sé cómo hablar a la gente. pero al menos si uno alza los ojos hacia ambos lados de la playa. a fuerza de irlos agotando. Joaquín. Ahí terminaba la grabación. se encuentran archivadas en este CD. Cuando le hablaban de ella. tengo un montón de trabajo. Muy bien. Quiero que se tramite de urgencia. deja la negociación de mi cuenta. maestro. te lo digo yo. A mandar. Claro que. Hay que taparle cuanto antes la boca a ese animal. Dime. En el momento en que se la vean cubierta hasta los mismos acantilados por ciento veinticuatro viviendas. ¿hiciste lo que te mandé ayer? Sí. incluidos en gastos de protocolo. las escucharé más tarde. sin serlo. amén de los locales comerciales y aparcamientos previstos. Me quité los auriculares y se los entregué a Ouissene. dispondremos de doscientos mil euros limpios de polvo y paja.

Dais las órdenes oportunas para que lo sigan de lejos y al menor indicio de que sospecha algo. Voy a escuchar las grabaciones restantes. aunque lo dudo. digamos que lleva diez años haciendo chanchullos. Bueno.interesa grabar la anunciada entrevista con ese Alberto. Sabiendo que Javier Huertas lo puso en 1992 al cargo de Planeamiento Urbanístico. En cuanto a mañana. La grabación de la entrevista parece asegurada. porque el tío es listo. habrá que ser paciente y no perder de vista ni un minuto a nuestro personaje. la sociedad municipal que gestiona el suelo. Debo reconoceros. no quiero tomar riesgos innecesarios. Por lo demás. pues un diablo bien se parece a los otros de su misma legión. como ya hemos podido comprobar. Me gustaría saber quién es. tanto al uno como al otro. Se ve más claro que la luz que no es ésta la primera operación de este tipo que realiza. forzosamente debe ser blanqueado y gestionado desde un punto preciso que debemos determinar. ¿Para qué querrá el tipo un helicóptero? No creo que sea para ir de cante y baile por los tablaos y las bodeguillas de toda Andalucía. ya te lo dije. de eso no cabe duda. por supuesto. Tal vez sea su despacho del Ayuntamiento. Cabe esperar que encontremos. al menos. de lejos y con mucha discreción. El dinero negro obtenido durante ese período considerable de tiempo. Sin embargo. una cierta habilidad para mandar a vuestros hombres. Además. pero éste lo hacía con la propia naturalidad con que se bebería un vaso de 65 . huellas de esas operaciones ilícitas. Eso me lleva a pensar que no estaría de más instalar en cada uno de sus coches un dispositivo GPS hábilmente camuflado y sobre todo en su helicóptero. que alguien me traiga algo de comer. registrando cuidadosamente ciertos despachos sensibles. En cambio. No es su casa. desde que se levante de la cama hasta que se produzca dicho encuentro. habrá que ir pensando en organizar un asalto sigiloso a la Casa consistorial. abandonáis la operación. porque nos está resultando una mina de sorpresas. particularmente el suyo. No hay de qué maravillarse. y acordándole no más de un año de aprendizaje. si todo va bien. quiero que le sigáis. que se proceda al seguimiento de ese Alberto. o al menos no tan sólo para ello….

la cual seguía por lo visto en vigor. Se notaba que estaban organizados militarmente y que disponían de una intendencia. digamos. Lo he comprado justo en la panadería de enfrente. ni siquiera sospechaba que también se le podía oír con el móvil en reposo. Razón por la cual. mientras estaba de servicio en la calle. En verdad. y pasó alguien distribuyendo bocadillos. casi no hizo otra cosa más que darle a la hebra utilizando su maldita jerigonza del diablo y que me aspen si no pasaban diez buenos minutos. interesándose por el aparcamiento público sin que nadie se lo hubiera pedido. sin que lograra entender palabra. a fuerza de compartir con ellos ciertas. alcanzando a la entera red del organismo. por cierto. lo lleva en la sangre desde el primer día. Ocúpate pues de que siempre haya dinero líquido en la caja y que alguien lleve la contabilidad.agua y no sin una puntita de frialdad. sólo que. Bastaba con financiarla regularmente. Afortunadamente. lo que uno ha de ser. Práctico ¿no? Lo utilizan nuestros empleados cuando no tienen tiempo para ir al restaurante. ¿Sabes si se han recogido grabaciones de los otros teléfonos intervenidos? 66 . verbigracia yo mismo y no digamos nada de mis exóticos colaboradores. no se podía sacar nada en claro del lenguaje sibilino que empleaba Ruano en sus comunicaciones telefónicas y aquella mañana. por aquel entonces. bien podía quedarse in albis. un tercero. me dije. Recordé la primera vez que vi a Moussa. de vez en cuando. Él te llevaba años de ventaja. mas como no se tenga ese rasgo enseguida. así. Me halagó que mis empleados fueran corrientemente a comer a un restaurante durante las pausas del mediodía. unidades culturales. muy a menudo. Sin esa superficie común de significado y sin un conocimiento profundo del contexto. cada día venden un plato distinto de comida casera. ya muy mejorada. no se logra jamás. dormitando en el fondo de su bolsillo. tendré que ocuparme de revisar todas las conversaciones. se le podía oír platicar en un lenguaje menos poético y más referencial. Moussa llegó con un arroz al horno que no estaba nada mal. Había desarrollado junto con sus colaboradores lo que puede llamarse un sistema semántico global.

te diré en mi descargo que mi mujer me comunicó a última hora la buena nueva de que sus padres vendrían a cenar y que después tal vez convendría llevarlos a la ópera. Además. Y en el locutorio se encuentran las mismas etiquetas junto a los auriculares para seguirlos en directo. las chuletas de física y química que uno intercambia debajo de los bancos crean una complicidad que dura toda la vida. dicho sea de paso. Es verdad. En cuanto terminé de comer. que estudia en un colegio mayor de Madrid. Ruido de loza. con ella. por añadidura. Murmullo confuso de fondo. Ahí están. Tres parloteos superficiales. se ha lamentado ya de que pudiera llover sobre el mar. Debía estar almorzando en algún bar. o de cualquier otro. No te vayas a quejar. Lo que no se detuvo a considerar. la alcaldesa daba la impresión de aburrirse y yo. Pasé al siguiente. uno con la doncella que se ocupa de la casa en su ausencia. Paco. es que a los señores marqueses del Colloto no se les puede sentar de cualquier manera en el patio de butacas y que tal vez los palcos estuvieran ya ocupados. hay matrimonios hoy en día que más parecen sociedades limitadas. la emprendí con el CD de Marisol Herrera. aunque por el tono y el contenido más parecía un viejo asociado. 67 . con amigas. antes de mí. Alguien. la cual otorgó sin muchas contemplaciones. Francisco Pineda Buiza. Serafín entró un par de veces con documentos que requerían su firma. Gracias. de vidrio y de cubiertos. Muchas gracias. Tenéis el palco que reserva la municipalidad para las autoridades. Para algo tiene que servir haber hecho la totalidad de los estudios secundarios con el concejal de Cultura. No me quejo. muchos quisieran tales quebraderos de cabeza por una mujer como la tuya. también.Claro. pero de momento hay bastante material con las conversaciones seleccionadas. debo reconocer que es raro que me dé preocupaciones de este tipo. guapa y. acaso en exceso. Nada. antes de concertarlo con ellos. concejal de Cultura. Uno de los mejores. casi de oficio. Amén de un considerable patrimonio como dote y como promesa. Cada CD lleva una etiqueta con el nombre de la persona escuchada. de sangre azul. En verdad. Nada más cierto. Una conversación con su hijo. Aquí están las entradas para la ópera de esta noche. otro con su marido.

Bueno. ahí es nada. No profieras disparates. no me vendría mal para invitar de vez en cuando a mis amigos y colegas a una partida de caza… En cambio. entre la infinidad de fincas que poseen a lo largo y ancho de toda Andalucía. o incluso que mi suegro? Dime. pero el tren de vida lo facilito yo. si puede. un auténtico aborto. e incluso diría que conducirse. ¡qué cosas tienes!. deberían prohibir ese tipo de enlaces. tanto en mi ausencia como en mi presencia. Sin embargo. te verías en la obligación de presentar la dimisión. Dejé los auriculares sobre la mesa y salí a la sala común. ellos son las obras vivas del ars vivendi. a juzgar por el modo en que suele conducir. para aliviarme. el decoro es el decoro y más en este país. y eso da una cierta tranquilidad de espíritu. Al primero que me vino a mano le pedí que viera si quedaban entradas libres para la ópera de esa noche y en caso afirmativo que reservara dos. que no es una firma desconocida en el ámbito internacional…. ¿habrá alguien más inútil que mi cuñado. si algún día tu cuñado se estampa con alguno de sus coches. pero no para ir a inscribirte en el paro. se ocupa a la perfección de los asuntos domésticos. exclusivamente. es cierto que mis suegros nos pusieron casa con todo el servicio requerido. Me aburriría. ven que ocupas una envidiable posición en tu empresa. ¿y qué justifica la existencia de ese tipo de arte. Ya está hecho. teniendo buen cuidado de que no fueran contiguas. lo cual no resulta descabellado. Cierto. A los pocos minutos llamó el empleado en cuestión a la puerta. si nadie puede imitarlo. por eso que dices del patrimonio. o solamente unos pocos? ¿También para ti el arte es imitación de la naturaleza? Veo que sigues siendo el mismo vendedor de tapices de siempre. sino para llevar el mismo tipo de vida que tu suegro. Por supuesto que no. pero una finca. Desde luego que cada vez que se produce una unión entre la burguesía y la aristocracia se efectúa un matrimonio morganático.antes al contrario. si eres capaz. entonces puede que acabes siendo tú el flamante marqués de Colloto. el que llevo en la actualidad me conviene perfectamente. No casaría bien el título con mi actual empleo. Pues ahora pasa inmediatamente a 68 . ¿qué utilidad social puede haber en ellos? La misma que en las obras de arte. Joder.

Así que cuidado con lo que vas a pedir. tenlo presente. mándame al carajo si quieres. me importa un bledo. a condición de que tuviera que pagar por él una fortuna. pero yo no soy tu esclavo. De camino a la atalaya. aguardando por ver si se me ofrecía algo. Esta noche vamos a la ópera. ¡ojo al Cristo. 69 . silencioso. igualmente. Una vez pasa. pero permaneció en pie. sino un ser ostensiblemente superior a ti. a sentarse ante mí. Seguí escuchando las grabaciones hasta que regresó el empleado con las entradas. así que ándate con cuidado. Le pedí dos zumos de naranja con mucho hielo. que es de plata! Y con ello di por definida la situación en sus aspectos esenciales. me detuve para equiparme en la tienda de más lujo de la ciudad. exclusivamente para caballeros. Encontré a Nicolai ensayando. Hice un signo a Mefiboshet para que lo llamara y me instalé en la terraza. Me propuse elegir el traje más fresco que me ofrecieran. El arte por el arte. Te espero. al menos de momento.recogerlas. por las circunstancias que ya conoces. Hasta el vestir es una ciencia que posee sus taxonomías. El interpelado acudió. si tu situación es otra. Luego me detuve un punto en las mismísimas bolitas de las pupilas para que él lo entendiera así. se la sostuve con otra que podía traducirse más o menos del modo que sigue. en su caso. un artista. Esa mirada. no cabe duda. que en adelante me interesaría más por las distintas especies de linos y sedas y en general de todos los tejidos que convienen a todas las épocas. como de costumbre. Mefiboshet le seguía. Nicolai me contempló con una ironía distante y un tanto elevada con relación a mi posición. Uno de esos adeptos del ars vivendi. Allí corría una sospecha de brisa marina y comenzaba a estarse bien. pero ahora mi situación es otra. ¿A quién se le ocurre representar una ópera en pleno verano? Decidí. ello es gracias a mí. sin siquiera saludar. Tomé el móvil. ¿Mefiboshet? Dile a Nicolai que se vista de punta en blanco. Mirada que interpreté de esta manera. posiblemente. Sin descuidar una información rigurosa sobre los diferentes cueros para zapatos.

El cual será elevado. Aún así. imagino. Yo me encontraré ya allí. sin dejar de observar las reacciones principescas de mi ilustre colaborador y ya sin decir esta boca es mía. Hoy cenaremos pronto. Mefiboshet nos puso delante de cada uno sendos vasos de zumo de naranja. Todo el equipo directivo se hallaba presente para la colación. Tengo la impresión de que nos hallamos ante un 70 . dado el tren de vida que lleva nuestro amigo Ruano. Te acercarás un segundo para recibir la consigna. Luego me retiré al despacho para leer hasta la hora de cenar. Durante un par de minutos. ¿Tienes algún plan? Por el momento mi plan consiste en hacer las averiguaciones que sean menester para tratar de calibrar el volumen de los negocios que maneja el personaje. cómo se las arregla para blanquear el capital así obtenido y aventurar una estimación de su patrimonio. Cuando lo probé. conocí cuán acertada había sido mi decisión al haberle elegido para la tarea que desempeñaba. por supuesto. Cogerás un deportivo. el Porche. presumo que ninguno de vosotros alcanza a soñar siquiera la cifra a que mi intuición me está conduciendo. Para todas las que desempeñaba. Mefiboshet anunció con un énfasis no exento de orgullo que ese día el plato principal sería lengua de buey con salsa picante.De ahora en adelante. las redes que ha establecido y con quiénes. Milos fue el primero en hablar. En el entreacto. Tomé el mío de un solo trago. Un príncipe ruso del lugar que se te ocurra de la vasta y santa Rusia. serás un príncipe ruso. por cierto. Sólo así podremos ajustar convenientemente el precio de nuestro silencio. te estaré aguardando en el bar. Juan. cada cual parecía estar haciéndose su propia opinión respecto al guiso. pero no trates de buscarme con la mirada. Distribuyó el contenido entre los diferentes comensales y se sentó en silencio. Nadie se lo va a creer. pero a ti que no te saquen de ahí. procurarás no aparcarlo lejos del teatro y entrarás en la sala un minuto antes de que dé comienzo la representación. ni siquiera sé si existen todavía los príncipes rusos. Mientras ponía rumbo hacia la mesa transportando una fuente humeante.

empañados por una ligera capa de polvo. Y otra de mis sospechas es que. Especialmente para todo lo que sea guiso o comida casera. la munición la pondremos en función de la talla de la misma. Tras el café. donde flotaba un denso aroma de jazmín y galán de noche. el parque central. Ruano se encargará de ejercer la suficiente presión sobre sus asociados. El cielo entrelazaba ya sus vetas de azul y sus vetas de ocre. Juan. La tarde estaba demasiado madura como para no dejarse impregnar de su sazonada y bella serenidad. El hijo que saca porte señor de padre labriego.verdadero padrino. encaminé solo mis pasos hacia el teatro dando un saludable paseo. con la mayor lentitud de que fui capaz. Milos me miró con un brillo ristolero en sus ojos de hurón. 71 . que debe ser al propio tiempo una oportunidad para conocer bien a la presa. en diez años de presencia en el Ayuntamiento. Desde allí se veía el edificio iluminado del teatro. y fue a cambiarse. Mi aparición los dejó suspensos a todos. tienes un auténtico talento culinario. Harías un excelente cillerero y cocinero de monasterio. Nicolai y yo vamos a la ópera. ha arrastrado tras de sí a un número considerable de gente que intervendrá también en el prorrateo. basta con hacer jaque al rey. ya que muchos pueden llevar una señal bordada. El refinamiento en la eficacia se halla en la parquedad de los movimientos. No. ¿Una cita galante para esta noche tan cargada de estrellas? Nada de eso. Por el momento nos hallamos en una fase de acoso. pues les sería fatal que los trapos sucios de Ruano vinieran a ser expuestos en la plaza pública. una construcción reciente que imitaba el estilo neoclásico. no sin cierta sorna. algo habitual en estas ciudades mediterráneas de nuevo cuño que han fundamentado su prosperidad en un turismo selecto. tomé asiento un instante en un banco de madera para limpiar con un pañuelo los zapatos. Habrá que tener entonces una animada conversación con cada uno de ellos…. me retiré al despacho con objeto de vestirme con mis recién adquiridas galas. Sólo entonces Nicolai se levantó de la mesa. cumple en todos los salones. Alcé los ojos. si presta un poco de atención. Atravesé. Antes de salir de él. Me abstuve de aguardar a que saliera.

“L´elisir d´amore” de Gaetano Donizetti. las finanzas y la política internacional. es cierto. a la flor y nata de los veraneantes. mientras aguardaba la luz verde del semáforo. junto al poliedro negro. el chófer abría. un telón de paño negro. el lujo y las infraestructuras requeridas para acoger. de ese ars vivendi que sólo sirve para ser imitado por unos pocos y proporcionar recetas para los sueños de la mayoría. del esmoquin. cuadrangular. tras los años de la pantomima vulgar que caracterizó la administración megalómana de Huertas. hinchando con ello. apenas queda nada de todo aquel paraíso de la riqueza y la belleza. Sí. las arcas del Ayuntamiento. En las escaleras y en el atrio se conversaba en todos los idiomas.datando de un tiempo todavía no muy alejado en que esta urbe tuvo que dotarse de la ornamentación. con estrellas. a las estrellas más brillantes del cine. al propio tiempo. Sin que pudiera hablarse de tumulto. Entré en una sala de oro. pero que. durante los tres meses del verano. a menudo enfrentadas a tiros por una fracción del abominable pastel de su comercio. las portezuelas de los autos para que enseguida se produjera una eclosión de largas y exquisitas telas envolviendo delicadas formas femeninas. Mezclados entre ellos. contemplé el enorme cartel de tela que se desplegaba en el frontispicio. convertía el terreno urbanizable de este municipio en uno de los más caros de todo el país y parte del extranjero. a las más vastas fortunas del ámbito europeo. había una cierta animación en la acera de enfrente. Al fondo. declina unos cuantos grados respecto al anterior y sus nombres hay que buscarlos en el listado de los más célebres traficantes de armas y de los padrinos de las mafias rusa e italiana de la droga. diestra y prontamente. todavía se deslizan algunas de las figuras más opacas de la política internacional. Hoy. Brillantes y suntuosos coches se detenían un instante. de manera más que conveniente. no su opulencia ni su numerario. Eché el pañuelo en la papelera y. refulgiendo con mil fuegos como un relicario de catedral flanqueado de cirios. iluminado ya por dos 72 . En la actualidad. los residentes más conspicuos pertenecen a un rango cuyo refinamiento.

pues nunca pensé que el verano fuera una estación propicia para la ópera y menos aún durante esa sofocante canícula que nos había tocado vivir. En el cielo de mediodía. con un cutis atezado muy probablemente por la práctica asidua de variados deportes al aire libre. Finalmente entró un hombre en la edad lozana. tanto hacia los primeros palcos de la derecha como de la izquierda. aunque muy erguido. Contra todo pronóstico. Traía. excepto el primero de la izquierda. un lustro gigantesco. 73 . Observé sin sorpresa que muchas miradas confluían en ese punto. unos ojos inmensos que modificaron enseguida el tinte y el grado de iluminación de la atmósfera. grácil. En cuestión de pocos instantes. el cuello enhiesto. entraba una dama de una gran distinción. También se observaba movimiento en los estratos superiores. Encontré mi luneta en el primer tercio del patio de butacas. Poseía un ángulo de visión satisfactorio. Faltaban diez minutos para que diera comienzo la representación. sobre un suelo escarlata que absorbía la excrecencia ruidosa de mis pasos. El empleado tuvo buen sentido al efectuar la reserva. Con el refinado murmullo de un discreteo. Avancé. consagrado al arte y a la invocación del gusto por la estética. El primer palco de la derecha fue ocupado por dos matrimonios de cuadragenarios. artificial astro para un mundo barroco. Llevaba un vestido escotado que dejaba a la vista unos hombros de una desusada esbeltez. tratando de orientarme.focos cruzados. la sala se estaba llenando a buen ritmo. la asistencia comenzaba a instalarse. los trazos del rostro firmes. Enrisqué los ojos justo a tiempo para ver cómo. se fueron poblando todos los demás. bien bastido. tras ella un caballero provecto. Ya empezaba a volverme discretamente hacia atrás cuando vislumbré un movimiento en el palco vacío. En ninguno de ellos me pareció encontrar lo que esperaba. desprendiendo algún que otro fogonazo diamantino. marcados. tras la cortinilla que acababa de descorrerse. como a una fiesta. morenos y bien torneados. Seguidamente hizo su aparición una joven de una belleza punzante. Consulté mi reloj.

Llegó hasta unas cuantas filas más allá de la mía. se internó hacia la izquierda para tomar asiento en la tercera luneta. Perfecto. Sin mover un músculo de la cara. Bajo la luz de las candilejas. me dirigí al bar. Impertérrito. Eran las ocho de la mañana en punto cuando entraba en la oficina inmobiliaria. Le dejé ir. luego. sin dudarlo. Ya se iba de nuevo cuando me asaltó una duda. A medida que avanzaba por el pasillo central. Su vasta espalda sobresalía un palmo sobre las otras espaldas. se fue. En el entreacto. y con las mismas regresé a casa. Pero de repente acordó una leve inclinación a su rostro y una ojeada. El serenísimo príncipe me siguió y se colocó un instante a mi lado. capaz de fulminar un caballo en pleno galope. En eso entró. ¿Se ha levantado ya Ruano? Sí. su cabellera aparecía más dorada que nunca. no tardará en salir de casa. No vaya a ser que se produzca una embarazosa confusión. Pero ese desconocido sólo miraba al frente. las cabezas se iban volviendo hacia él. Ya me dirás si no es ésta una mujer de rompe y rasga. La joven estaba ya de perfil. El objetivo se encuentra en el primer palco de la izquierda. lo pongo de patitas en la calle. como acordado. Vaya que se si se va a enterar. Todo el dispositivo está a punto. Eché un rápido vistazo hacia los impasibles cortinajes que cubrían la entrada. en el locutorio Bugs Bunny y otros dos hombres. Nicolai. Como no se presente el insolente ese. En la trastienda se hallaban Milos y Moussa. Se va a enterar de lo que vale un peine. refulgió como una centella al caer sobre el desprevenido Nicolai. Se volvió y apoyó ambas manos en la barra. Acepté. sintiéndome más aliviado al deshacerme de ese escrúpulo. Un minuto más y se descorrería el telón. porque de lo que se trataba era de esperar y quien espera desespera menos si tiene las manos 74 . ni siquiera daba la impresión de buscar el número de su butaca. me amargué. dirigió su mirada añil hacia el telón que se abría en ese preciso instante y no la apartó hasta el final del acto. Pero con los mismísimos harapos que traía cuando lo encontré. Alcé los ojos hacia el primer palco de la izquierda. a mi lado.Nadie permanecía ya en pie. Había una cafetera expreso en un rincón y Moussa me propuso un café. felizmente.

75 . Las únicas aspiraciones realmente fundadas son las que se refieren a la muerte. ¿Quién podría aspirar a la muerte? Si es una gracia gratis data… En cierta ocasión un periodista le preguntó a un escritor. porque en general todos nos pasamos la vida esperando algo. Y en caso de serlo ¿puede uno desear verdaderamente la muerte? Cuando un ciego ha perdido la esperanza de ver la luz. no habría nada que hacer en ese sentido. Lo que ocurre es que muy pocos son conscientes de ello. Hay muchas maneras de estar viejo y ciego. La muerte es el recurso último. por un quítame allá esas pajas. caer en el sitio adecuado y todavía no merezco las alabanzas de aquél que todo lo puede. ya viejo y ciego. Por eso muchos fuman. a cualquier edad.ocupadas en algo. creo. deseas todavía que siga con mi historia? Habla. no se puede administrar la muerte. Cierto. o la ilusión por ver. Leviatán es de este mundo. ni a los demás. claro. como dices. aunque viviera en un paraíso. seguiría siendo una entidad trágica. o más bien muchas cosas que están siempre en relación con lo mismo. para cuando lo esencial está en juego y hay veces en que lo está. sin embargo. y si no lo hago yo mismo ¿quién podría hacerlo? Porque escrito está “¿puedes tú abatir a Leviatán con un anzuelo. Yo la he administrado infinidad de ocasiones y de las más variadas maneras. tan sólo un átomo de pensamiento a la deriva que espera. encuentra que ese deseo es ciertamente legítimo. o con una espina puedes tú perforar su quijada?” Yo no soy el censor de nadie. de todos modos. ¿Acaso crees que algún día llegarás a ser digno de que pose un instante su mirada sobre ti? ¿Y tú. tan sólo en esa materia dejan de ser ridículos y vanos los deseos. acaso porque tengo un cometido. sin embargo. si bien no sería capaz de volver un arma contra mí. ¿espera usted algo todavía de la vida? Ahora ya lo único que espero es morirme. Y ese deseo no resultaba en absoluto ridículo ni vano justamente porque su cumplimiento era ineluctable. o con una cuerda mantener baja su lengua? ¿Puedes tú poner un junco en sus narices. el hombre es siempre un ser patético. sean o no fundadas sus aspiraciones. ni a sí mismo. Pero él estaba viejo y ciego.

¿Cuál es el monto exacto de la comisión? Les dije. ¿qué tal? Muy bien ¿y tú? De maravilla. a mí también me apetece. Ellos replicaron entonces que cuatrocientos ochenta y ocho mil era su última palabra. no te molestes. Poco tiempo después. Y al final hizo una alusión vaga al guiñol que no paran de montar los mequetrefes del Ayuntamiento. ahora. Pero tú ya sabías que iba a ser que sí. en tu opinión. a la cocina y no se hable más. Podrías hacer valer tu peso para que dejaran de hacer el gilipolla durante algún tiempo.Cuando Ruano salió de su casa. No. acordaba en todo. Me dio la impresión. A la cocina se ha dicho. todos los presentes nos pusimos los auriculares. Entonces. Pasa. que había recibido órdenes tuyas de no bajar de quinientos mil. Lo sé. ¿dónde estaba el problema? Pues parece que había uno…. aunque simulando consternación y un montón de dudas. como previsto. La propuesta era de todo punto razonable. la cual ya sabes que en él resulta más decisiva que sus propias palabras. pues. llegó otro coche y el enrejado se separó de nuevo. tengo el gusto por el detalle y prefiero hablar en un recinto protegido. Alberto. Pero si no es ninguna molestia. Si no hacía falta venir aquí. Bugs Bunny puso la grabadora en funcionamiento. Las puertas se abrieron automáticamente para dejarle paso. aunque sólo fuera durante unas semanas. aunque ya te digo. pues nada. Allí se detuvo su coche ante la verja de una mansión. Juanjo. ¿cómo salió todo? Pues muy bien. sin embargo. bastaba con que nos hubiéramos visto en cualquier cafetería y te habría dicho sí o no. rodeada por una considerable superficie de terreno arbolado. en el momento oportuno. de que el problema no estaba en el dinero. mis hombres lo siguieron hasta el barrio de Miramar. ni ningún dispositivo de escucha. Negociaron porque cualquier trujamán que se precie debe negociar. Y es verdad. Venga. Al recibir esa información. Correcto. En cuanto se oyó el leve chasquido de un picaporte. Hoy en día no hay un solo Ayuntamiento en todo el 76 . bajamos a la cocina y te preparo uno. Acepté enseguida. Y si lo que quieres es un café. lo sé. Torquemada se mostró escéptico y reservado durante toda la reunión. son unos payasos del copón. Me refiero a su actitud. pero ya me conoces. aquí sé que no hay micrófonos.

Excelente idea. te dejo. un toque…. te prometo que reflexionaré a propósito de este asunto. esos diablos. cuando sabes que no es así. excelente. si bien siguen invirtiendo. llámame cuando lo tengas más claro. conozco el camino. Alberto. no vale la pena. Juanjo. No te preocupes. este trato también habrá que celebrarlo de alguna manera. dadas las circunstancias. los empresarios comienzan a mostrarse recelosos. es verdad. ¡pero si España entera tiene los ojos puestos en ese dichoso Consistorio! Te lo digo yo. Tomo infinitas precauciones. pagaremos un buen abogado entre todos. Juanjo. Te acompaño. Algo habrá que hacer para detener ese espectáculo lamentable. El café era. llegará el día en que ni por ésas. Seguro que habrás sacado una buena tajada en esta operación.territorio nacional que no se haya convertido en un gallinero. Nuestro término municipal se convertirá en anatema. pero suntuoso. Considero que un poco de ascetismo es necesario para exorcizar males mayores. joder. Considera que nuestros negocios están muy imbricados. aunque tampoco hay que sacar las cosas de madre. probablemente ese abogado nos tendría que defender a los dos. desde luego. ¿Y de qué me va a servir si me veo entre rejas? Son los gajes del oficio. 77 . Ya lo intenté en una ocasión y no dio resultado. Por el momento toman precauciones. pensaré igualmente en ello. para la segunda tal vez no haya más remedio que cambiar el procedimiento. Para mí. El riesgo que tomo es enorme. la entiende. Les pegaré un toque. Lo pensaré. Tal vez. No sé cómo puedes tomártelo sin azúcar. Sin embargo. El que la lleva. ahora piensa un poco en mí. es tu trabajo. Tú no puedes ignorar el berenjenal en el que nos pueden meter en cualquier momento si continúan con su maldita zambra. Eso por lo que se refiere a ellos. En fin. pero en el fondo sé que tienes razón. Tengo que hacer todavía unas gestiones. Vale. de lo que no hay duda es de la urgencia en acabar con ello. Pero Juanjo. Se te paga bien por ello. algo fuerte. pero en éste se cacarea demasiado y parece que sea yo quien te abra los ojos. Es verdad. si el café ha de dejar de ser un placer.

Estamos estudiando un plan. Vale. etc. Sobre todo en el helicóptero. por lo visto. cortada por vallas y autopistas. De la cual. pero habrá que tener en cuenta que es un aparato al que se le hacen muchas revisiones. lo que se ve. ¡Menudo chalán! Por lo pronto se va a meter casi trescientos mil euros en el bolsillo y de los doscientos mil que restan. pero ello fue como echar un buen pedazo de carne fresca y sanguinolenta en medio de una manada de lobos. Ouissene y yo. Cuando uno ha vivido desde siempre en esta ciudad y recuerda cuál era su aspecto hace quince años. el caso es que aquí. si no. debéis pensar en un buen escondite. Quiero que se controle cada uno de sus movimientos. para ello hay que instalar un sistema GPS en todos sus coches. seguro que se lleva la parte del león. Da igual vivir en un sitio que en otro. disfrazados de empleados de la compañía telefónica. nos será de una gran ayuda acceder a los ordenadores del Ayuntamiento. que a su vez producen más beneficios. un hombre solo ha dirigido todo ese fenomenal pillaje y ha sabido sacar. En fin.…. para qué sirve la famosa cartera con los diez móviles. toda la infancia de uno está enterrada ya bajo una corteza de cemento. desde la sociedad municipal denominada Planeamiento Urbanístico. Felipe os proporcionará el material y los consejos. las casas. los coches. subimos con nuestras escaleras y nuestras cajas de herramientas a lo alto de la finca contigua y hemos instalado el punto de apoyo necesario para tender un cable hasta una pequeña terraza que se 78 .Deposité los auriculares sobre la mesa. Y ahora. no le es muy difícil estimar el dinero que ha podido reportar a algunos el Potosí del urbanismo. incluso en el helicóptero. A ver. la mayor tajada. el helicóptero. ya sabemos cómo ese santo opera sus milagros. En un principio. Todo ese dinero que obtiene por ese procedimiento es negro y lo blanquea en empresas. se les otorgó a los Ayuntamientos la facultad de recalificar el terreno para financiar sus gastos de una manera autónoma. de eso no cabe la menor duda. le toca el turno a la loma de las torcaces. únicamente desde la atalaya puede contemplarse un retazo azul de mediterráneo. El resultado es éste que tenemos ahora.son sólo la punta del iceberg. Por otra parte. El edificio tiene un punto vulnerable.

Un poeta. bajo la sombra de una acacia. sin duda. en un banco de la plaza de las palomas. qué averiguaste? Se llama Verónica de la Mata Arzón. ha hablado con un río de gente. Mefiboshet había preparado gallo al vino y todos nos sentamos a la mesa con un excelente humor. ¿Y tú. según reza la placa del timbre. Vuk llegó justo a tiempo. Sentí un gran alivio al respirar la luz de la calle. esposa de Luís de la Encina Sobrado. habrá que estudiar el sistema de alarmas. Durante las horas de apertura. La pareja vive en un castillo. número 19. Compré un periódico y me lo leí entero sentado. situado en la Avenida General Sanjurjo. Y luego se ha ido a su casa. Nicolai. especialmente Ouissene que pareció por fin decidido a hacer grandes cumplidos al talento culinario de nuestro improvisado cocinero. número cuarenta y uno. Hoy iré a comer a la atalaya. noté que. pero no toma sino café y una sola cerveza a la hora del aperitivo. tras él nos hemos pasado la mañana de bar en bar.encuentra en medio de un mar rizado de tejas. al fin. Allí dejé transcurrir indolentemente lo que restaba de la mañana. me encontraba liberado de toda la tensión que había oprimido mi pecho durante los días precedentes. perfeccionad el plan y cuando esté listo. De acuerdo. me avisáis. nuestro amigo Collado Sancho. Vive en la calle Gustavo Adolfo Bécquer. Se llama Alberto Collado Sancho. con disimulo. de repente. a ver qué nos ha preparado de bueno Mefiboshet. 79 . donde hay una puerta que conduce ciertamente al interior.

caminando tranquilamente. Una ciudad como la nuestra nunca se aletarga completamente y menos en verano. A su vez. La puerta cristalera que daba acceso al amplio balcón se abrió y un instante después pareció cerrarse sola. Milos. negra como un tizón. si ambos estaban de cara. sin precipitación alguna. apenas tuvimos tiempo para alzar los ojos al cielo y entrever cuatro arañas negras cruzando la calle por todo lo alto. Basta con adaptarse a ese ritmo. se descolgaba. Cuando sonó levemente su móvil. Quise presenciar la operación y Milos me permitió que lo acompañara durante el transcurso de la misma. daba un salto y andando sin prisas se dirigía a un coche que le aguardaba no lejos de allí. Dos hombres pasaron junto a nuestro vehículo. el tiempo pasó rápido hasta que volvió a sonar el móvil. bajaba. Si uno de ellos nos daba la espalda. con controlarlo y aprovechar los huecos. Nos dirigimos hacia la parte delantera de la Casa Consistorial y nos instalamos en un coche aparcado en una posición estratégica. Cuando el último asaltante puso el pie en el suelo. decía Milos. desde la cual se divisaba el cuerpo de guardia. saltaba la baranda. Imaginando lo que podía estar ocurriendo en el interior de ese edificio oficial. Milos apretó una tecla y una silueta. tras la fachada profusamente iluminada. apretaba la tecla. lanzó una llamada perdida. pero los movimientos que producen dejan entre ellos intervalos prolongados de quietud. las que ocupan el cuesco de la noche. Milos observaba a los dos hombres que vigilaban las entradas de la plaza. aguardaba a que pasara el inoportuno. todos abandonamos el campo de 80 .V El asalto al Ayuntamiento duró un par de horas aproximadamente. se agarraba a una monumental reja. Luego se separaron y fueron a colocarse en ambos extremos de la plaza.

Puse mi despertador a las nueve para poder estar allí a eso de las diez. habrías caído antes entre nuestras garras. Cierto. no por otra cosa.” Sin embargo. Sabía que en la trastienda había un hombre en vela delante de cada ordenador. Poco me entretuve. por así decirlo. La verdad es que no dormí mucho. para que los justos no avancen su mano hacia ninguna injusticia. pero las atribuirán a descuidos o bien las callarán para no ser tachados de negligencia. a pesar de la fatiga. Mañana. intuía vagamente que trataba de apoderarme de un dinero robado y que ese robo era. pero sin sospechar que yo iba siguiendo su sombra que se arrastraba por el suelo y alzaba ya el cañón de mi fusil. Ruano está volando en su helicóptero. nada más visible también. Supongo que no hemos tenido tiempo de instalar el dispositivo GPS.operaciones. sino por el frenesí de la caza. Milos alzó unos ojos inquietos hacia mí en cuanto me vio entrar en el despacho. De lo contrario. percibí una densa expectación llenando el ámbito de la sala como si fuera la vieja atmósfera del tabaco que poblaba los bares de antaño. Él mismo reza a Dios de esta manera: “el cetro de la maldad no se quedará sobre el lote de los justos. Así. aguardando la llegada de toda esa información. Afortunadamente para ti. pero sabemos por la conversación mantenida con el piloto que 81 . sin embargo. ¿Qué quieres decir con ello? Nada hay más atroz e implacable que la cólera del justo cuando encuentra una brecha en nuestras previsiones. debo reconocerlo. Leviatán no es sólo la fuerza bruta. Cada servidor se hallaba absorto en la contemplación de su respectiva máquina que echaba humo. No. apuntando en dirección al lugar por donde no tardaría en aparecer. pero tú tampoco puedes vanagloriarte de la razón moral. Al entrar en la trastienda. irreversible. conviene que el equilibrio en vigor alcance hasta el final de los tiempos. el pecho ardiente del justo no es más que una manteca donde hincar una bala. Por esa razón el mal ha sido dotado de una inteligencia superior que nos permite pronosticar. pero aún así. en buscar y analizar escrúpulos morales. algunos empleados encontrarán algunas anomalías. no eres el justo por excelencia. La pieza volaba alerta hacia la rama del árbol. No había ni un solo asiento vacío.

resultaría conveniente averiguar cómo ha logrado blanquear ese capital y hasta qué punto ha salido airoso en su reproducción. ordena que tomen nota de cada referencia de lugar que se haga en las sucesivas conversaciones. les llevará varios días confeccionar un informe completo. pero no carecerá de importancia presentarle a Ruano. o acaso de ambas. Me dirigí hacia el ordenador del despacho y abrí Google Earth. sin embargo. No quiero sospechar siquiera que baile en su pupila una bien disimulada sonrisa de picardía. Nunca he apreciado que me tomen por un papanatas.se dirige hacia Madrid. España. Trabajando a marchas forzadas. Déjame que te ajuste bien las cuentas y verás. gracias. ¿Quieres un café? Vale. Por otra parte. uno no tiene más remedio que ir hasta el fondo de todas las cuestiones. para que calcule el efecto que pueden producir esos documentos en manos de la policía o de la prensa. en los que uno gira en redondo para examinar bien lo que tiene alrededor y se da 82 . así como de malversación de caudales públicos. Quizá antes haya tenido alguna vez que mirar hacia otro lado mientras no podía ver bien. ¿Y respecto al material que trajimos esta madrugada? Pues contiene una gran cantidad de información que hay que tratar y organizar. bien cargado. pero ahora tengo los medios y la fuerza para atar bien los machos e ir hasta el fondo de todas las cuestiones. un terrón. van apareciendo indicios claros de prevaricación y cohecho. Existen casos. en lo que se refiere a estos últimos. Pronto has adquirido un orgullo y una susceptibilidad profesional. Con que pardillo ¿eh? Sí que la llevas tú clara si piensas eso. Así como quiénes y cuántos son sus colaboradores en una y otra fase. Esto último nos ayudará a estimar la cantidad que nos reservaremos como pago de nuestro silencio. tomaba confianza y yo favorecía ese movimiento. que quiera decir ¿eso es todo? Pues sí que eres tú pardillo. Milos se distendía. una relación bien trabada de sus tretas. Sin embargo. de lo contrario está perdido. según mis hombres. El contenido de ese informe no me va a sorprender en absoluto. ¿Azúcar? Sí. Madrid. Los asuntos domésticos y los públicos requieren tratamientos distintos. por arduas que sean. Bien. Me puse a preparar un café expreso. en su debido momento.

cuenta de que ambos aspectos se hallan indisociablemente unidos. quisiera ser Diógenes. justo en el mejor momento de tu vida. todo tiende hacia el conflicto. en lugar de me intriga. porque aullarás de horror y no tendrás sosiego. Si no fuera Alejandro. más te vale quedarte quieto. para reconocer que la vanidad es el más seductor de los fantasmas que vislumbra el hombre. ¡Lástima de desperdicio. el miedo nunca aplica un remedio consecuente. muchacho. despierta al coloso que vive en la noche. por eso para soportarlo se precisa la conjunción de todas las virtudes. con lo necesitadas que están las fábricas de probos empleados como tú! Considera cuán poco razonable es el hombre y cuán alto es el precio de la libertad. El peso de la vanidad es igual al peso de la totalidad de los vicios. hacia el enfrentamiento de fuerzas con polaridad opuesta y de esa suerte de lucha. Es la ley del péndulo. uno siempre lamenta 83 . Alejandro comenzó a comprenderlo cuando fue a ver a Diógenes y le dijo Diógenes ¿qué puedo hacer por ti? Quítate de mi sol. a condición de haberlo experimentado con intensidad. Por eso quienes asumen grandes responsabilidades deben aprender a dominarlo y sólo los mejores lo consiguen. ¿Te asusta? No. todo lo demás le será dado por añadidura. Si crees que no vas a tener el valor suficiente. los que acierten a pasar entre las patas de Leviatán y luego sean capaces de decir puedo contar mis huesos. lo primero que paraliza el miedo es la razón. me intriga. como nos encontramos. en el umbral de la muerte. quizá porque cree que cuando la haya henchido bien. Cuando uno pretende alzarse como un titán durante el día. Hace falta encontrarse. y no emprender nada que esté más allá de tus medios. Sin embargo. porque en ese momento ya sabías que una fuerza superior a la de tu voluntad te empujaba hacia la debacle. que tan sólo unos pocos conseguirán alcanzar. habrías respondido con más juicio si hubieras dicho me inquieta. ¿Es el tuyo? Mi vida doméstica se ha reducido a acontecimientos puramente subjetivos que quizá no resistan ante el ímpetu de la formidable corriente que me arrastra. Ése empezaba a comprender algo. Cierto. sin embargo. o bien se sale muerto o malparado. Así. En el umbral de la muerte.

Mis hombres son soldados que combaten fuera de su tierra. En el umbral de la parca estás tú y yo soy el genio que te apremia a elegir una especie de muerte. “Él es el comienzo de las vías de Dios…las montañas producen para él su fruto”. prever cada detalle. En el umbral de la muerte es demasiado tarde y es bueno que sea así porque de todo tiene que haber en la viña del Señor. Pero esa sensación se desvaneció enseguida. Tomé ciertas decisiones. pues en cuanto baje. que cronometren el paseo. no Natanael. pues necesitaba lanzarme hacia delante. Vale. aunque me basta con emplear los ojos de la imaginación. confeccioné el decorado hasta en su más mínimo detalle y comencé a conversar ya con Ruano en el batán de mi cabeza. Leviatán. el anonimato de un callejón sin salida por el que podría emerger a la claridad del día y dirigirme a una ocupación banal. sumida en la sombra. Pero no entiendo por qué hablas en plural cuando declaras que estamos en el umbral de la muerte. me refiero a tu elogio de la áurea mediocridad. camina al sol. Yo las cosas tengo que verlas para creerlas. Leviatán. igual que en una proyección privada.no haber sido Diógenes. ¿Acaso Leviatán comparte los secretos del Padre para saber el día y la hora? Sé que Leviatán no será destruido mientras dure la obra del Padre. por desiertos y 84 . como consecuencia de la elaboración abstracta del plan. Por un instante me lancinó esa quietud. En eso quizás tengas razón. me estoy refiriendo a la visualización de esas escenas. Yo me fui a la ventana para contemplar la espalda blanca de los edificios vecinos reverberando al sol y hacia abajo una calle cualquiera. si es verdad que el fin de los tiempos se aproxima y con él saldremos de dudas. han vagado de acá para allá durante mucho tiempo y en esas idas y venidas por valles y montañas. adelantarme a cada imprevisto. reloj en mano. Milos se puso unos auriculares sobre su cabello pajizo. Termina pues tu historia. bastante tranquila por cierto. pues es él su piedra angular. construir en mi mente las escenas que íbamos a vivir todos dentro de unos días. Cuando digo construir en mi mente. Llegó Bugs Bunny para advertirnos que Ruano había subido a un taxi en el mismo helipuerto y como dirección había dado sencillamente la plaza Manuel Becerra.

irrespirables. Siempre lo hemos estado. Me volví y vi que Milos estaba literalmente reloj en mano. Cierran los ojos y se ven como lobos rompiendo y rasgando con sus caninos afilados y babeantes y se sienten poseídos por un furor arrebatado e incontrolable. te he estado pesando y te he estado midiendo. La cantidad que te voy a exigir es una cantidad razonable. sus ojos de muñeca no parpadearán ni una sola vez. su número es para ti un número de hombre. Dato que Bugs Bunny confirmó de inmediato. La guerra es el estado natural para la gran mayoría de los hombres. A ver. han perdido ciertos puntos de referencia. tú lo sabes muy bien. ya no saben muy bien si van hacia el norte o hacia el sur. no han aprendido a transfigurarse. al frío y al calor.florestas ponzoñosas. más allá de este mismo mar nuestro. han perdido la moral. para acabar sus existencias como venerables patriarcas de su estirpe ¿Con qué derecho les vamos a quebrar ese sueño? ¿Acaso no es un sueño eminentemente humano y con el que se han levantado imperios? Mejor que lo obtengan de ese dinero sucio que supura de nuestras propias llagas y cuyo origen ya no hace mal a nadie puesto que el mal está ya hecho y cuya sustracción no será tan gravosa para las manos que tan fácilmente han sabido amasarlo y siguen amasándolo. Durante un tiempo considerable. Diez minutos exactos. Aguardé. Si se les dice mata. Han venido para regresar a sus casas y a sus pueblos con un botín y estamos en guerra. Ruano. Imagino que ha llegado a algún despacho ¿no? Y ha intercambiado un breve saludo con una secretaria antes de encerrarse detrás de una puerta. rodeada de naranjales inmensos que lleguen hasta las playas todavía vírgenes y limpias de la otra orilla. Fui ante la pantalla. una casa solariega. no saben evolucionar. a veces envueltas en nieblas letales. Considera detenidamente el precio que se le ha fijado a tu vida y mientras tanto háblame de cualquier cosa. a avanzar sin provocar el dolor en sus semejantes e incluso en ellos mismos. déjame los 85 . Quieren su botín para construirse en su pueblo. Esto nos da una circunferencia de un diámetro considerable. pues no tengo ninguna prisa.

Traté de concentrarme más aún en la escucha y percibí el sonido del teclado de un ordenador. diez voces diferentes. Incluso se sentaron las bases para la creación de nuevos negocios. a esas alturas. o para acceder a la información que contenía. a pesar de que los principales se cubrían con el consabido etc. en el que se trató del estado de salud de multitud de empresas. Se trataba del gabinete jurídico Galíndez Lastarria. Presumo que no había ido hasta Madrid sólo para escribir en ese ordenador. En efecto. Antes quería conocer cada detalle de esas empresas receptoras del dinero sucio que obtenía Ruano en el Ayuntamiento.… empleado más por el fastidio de las repeticiones inútiles que por otra cosa. a través de los cuales se operaban transfusiones de dinero en función de las necesidades del momento. para decirlo con palabras llanas pero ciertamente eficaces. cuando entró en una pieza distinta. cortaba el bacalao. Había llegado el momento de actuar. Por supuesto que no era ése el único propósito. de no haberlos averiguado en ese 86 . además de la suya. No tan deprisa.auriculares. Aquello era una suerte de consejo de sabios. no era otro que Ruano. Tras el estudio detallado de la grabación. enlazadas entre sí por cordones umbilicales escondidos. En suma. El detalle de menor interés no fue en absoluto descubrir que el moderador de dicho consejo y el que. en esa reunión se leyeron documentos oficiales que contenían datos precisos. identificamos. Lanzaste pues tus tropas al asalto de esa ciudadela financiera como ya hiciste con el Ayuntamiento. Mas tirando de los hilos seguros que iban apareciendo. probablemente algo más vasta pues contenía el murmullo de numerosas voces. La verdadera razón del viaje la descubrimos algo más tarde. Ya tenías pues montado tu caso con todas sus piezas bien ensambladas. todo iba a estar atado y bien atado. conocimos el emplazamiento exacto en que tenía lugar ese conciliábulo antes incluso de que concluyera. Silencio absoluto. no era un detalle deleznable constatar que poseía un despacho en la capital. El informe que pretendía presentarle debía contener un texto tan bien trabado como la propia realidad. Sin embargo. Ese detalle y otros muchos.

de todos modos. donde nuestro personaje se encerró en su despacho durante una hora más o menos. Sólo los vinos que se consumieron allí costaban ya una fortuna. Hola. dio su nombre. Luego bajó a la calle. nos los iban a servir en bandeja. así como asumir su defensa. tomó un taxi y dio como dirección una nueva plaza madrileña. estos calores me dan siempre jaqueca y los fríos reuma. fueron a comer con él a un restaurante de lujo donde se les trató como si fueran de casa. Llamó a un timbre. así que no me quejo. la vejez no sufre un instante que se la olvide.momento. le abrieron. lo que tienes que hacer es venirte ya a la playa y 87 . socios y abogados de Ruano. pero que distendía la atmósfera y creaba confianza en ambas partes. concluyó Ruano. Tanto mejor…. lo que permite presumir que se hallaban en un compartimiento privado. Las lenguas se desataron rápidamente y pronto quedó claro el cometido exacto del gabinete jurídico Galíndez-Lastarria. De nuevo se le escuchó andar entre el tráfico durante otros diez minutos aproximadamente. sino que además había desarrollado una red de espionaje interior en la que se hallaban atrapados sin saberlo los ocho miembros restantes del consorcio. Alonso Martínez. estructurar y gestionar las sociedades tapadera de Ruano. No se oían más voces a su alrededor. utilizando sus nombres de pila. Nada. preparad el camino porque se acerca una nueva inyección de dinero. Déjate de filosofías a duro el kilo hombre. Tanto mejor. el cual no se limitaba a diseñar. durante el transcurso de la curiosísima entrevista que mantuvo Ruano unas horas más tarde. Bueno. Los camareros se dirigían a ellos con una sabia mezcla de deferencia y familiaridad que no cuestionaba lo esencial de la relación entre servidor y servido. como si quisiera decirte a cada paso: recuerda que en cualquier momento te doy el leñazo y acabamos. regresaron al gabinete. Ascensor. Ambos abogados se aplicaron con desenvoltura a la tarea de sacar los trapos sucios de aquéllos y para ello abundaron en comentarios procaces e incluso sicalípticos a veces. Ramiro ¿qué tal va eso? Regular. Nicolás Galíndez y Jorge Lastarria. pero de momento ninguno de esos ocho sabios parecía querer arrimar el ascua a su sartén. Tras ello. Terminado el cónclave.

pues que lo lleven todo atado y bien atado cuando se desplacen personalmente y si hay un olvido. como todos los veranos. mientras no pares de poner leña en el fuego. Te he preparado unas cuantas grabaciones para que las escuches ahora mismo. no tardará en descubrirse el pastel y aún no estamos preparados para borrar todas las huellas. a nadie le vendrá la idea de convertirse en cabeza de ratón. entran en cualquiera de ellos como en un molino. yo pondré la ambrosía… Quedamos así.consentir que todo esto cueza solo durante un tiempo. en Madrid. En cuanto a mí. como en una balsa de aceite. No eres el primero en decírmelo. Dos de ellas son de Nicolás Galíndez con sendos directores de sucursales bancarias. mientras los tengas a todos ocupados creando empresas. así se hundieran los cimientos del mundo que yo iría por lo menos un par de semanas. Por el momento todo está tranquilo. otras dos de Juan Lemos con las cuales se confirma que el asunto que lleváis entre manos va por buen camino y finalmente una selección de llamadas pinchadas en el Ayuntamiento para que veas hasta qué punto es un gallinero donde urge poner un poco de orden. pues. en la que figuramos como accionistas principales. nueve están orientados hacia el interior. he adquirido últimamente unos vinos y quiero que los pruebes… Con mucho gusto. Si acaso. pero si tú pones el néctar rojo. En cambio aquí. Sí. Y por el momento no he detectado ninguna señal alarmante. mi familia al completo está allá. si tienes tiempo. recomendarles o más bien recordarles a Nicolás y a Jorge que nada importante debe pasar por los hilos del teléfono. claro. De los diez oídos que tengo. Únicamente me queda ultimar unas cuantas cosillas mañana y pasado me encuentro ya debajo de la sombrilla. Pero si continúan montando el cirio allá abajo. porque si no lo haces te perderá. Perfecto. cuando se es cola de león. una de Alfredo Kloss con Gonzalo Requejo. Me refiero al interior de las fuerzas de seguridad. En fin. hoy el menú es el rancho habitual. junto con Kloss y Requejo Toro. ampliando las ya existentes y sacando por todas partes dinero a sacos. todavía hay que descalificar y revender buena parte de los terrenos comprados por Yard. que vuelvan. me preocupa 88 . Tienen las puertas abiertas en todos los bancos.

el correr de un bolígrafo sobre una hoja de 89 . Seguidamente. Que Dios nos pille confesados. Ramiro.terminar en la cárcel mi carrera de comisario ejemplar. pero sin que yo lo vea. entre el Rey y yo. Ruano permaneció solo durante una veintena de minutos en aquella habitación. ahí tienes el CD completo y las grabaciones seleccionadas listas para su audición. pues mi ascensión fue fulgurante y mi nombre apareció en el escándalo de los sobresueldos procedentes de los fondos reservados. Pero eso no llega a desdorar el hecho de que ese día. y sonríe. un verdadero trabajo de ingeniería financiera. el diluvio. Yo fui quien informó a mi jefe de aquella época que Armada estaba en el ajo. No se oía absolutamente nada excepto. Al menos yo lo espero. En fin. así como de darles un buen toque a los politicastros de allá abajo. Así sea. salvamos la Constitución. que ya me encargo yo de acelerar el proceso en buena y debida forma. Todo eso para que ahora me vean esposado por mis antiguos colegas y conducido camino de Alcalá Meco o de cualquier otra prisión española. de presidente de una renombrada compañía a nivel nacional. con una inmensa flota de navíos. Algunos iniciados me consideran incluso como el héroe de las tinieblas durante aquel veintitrés de febrero en que estuvo sobre el tapete la supervivencia de la democracia española. tú mantén como hasta ahora el oído bien aguzado. con los medios que tiene a su disposición y tanto tú como yo hemos debido empezar de cero. lo será. Es cierto que esa medalla no fue únicamente honorífica. pero cada cual hace como puede. Sacudiremos un poco esa jaula de grillos. a ver qué pasa…. Después de mí. de cómo los llevamos de cabeza trastocándoles las comunicaciones y confundiendo los télex. Gracias Ramiro. La de veces que he contado esa batallita a mi círculo íntimo de familiares y amigos. que estamos haciendo un excelente trabajo. Ramiro. por lo menos mientras viva. Lástima que apoyada en fundamentos ilegales. de cuando en cuando. cortaremos todas las amarras y navegaremos con viento fresco hacia otros mares. cuando las minas del Potosí se hayan agotado. Ramiro. Cierto. No pases cuidado. Lo será.

procurad hacerme una lista de todas las inmobiliarias y constructoras que hacen tratos con Ruano. Di por finalizada la escucha. que se encontraba en una habitación contigua y bajó a la calle. que luego se hará con la propiedad final de todas las parcelas de esa unidad de planteamiento. a la inmobiliaria Lemos. apurar el tiempo en soledad. Se hallaba. Tomó un taxi. en un plazo muy breve. ¿pero cómo podía yo verme metido en semejante pandemónium?. el hombre que se entrevistó con Ruano en su casa del barrio de Miramar. como yo mismo. propietario de dicha inmobiliaria. en una debilidad nerviosa. volvió a desplomarse sobre mí el deseo vehemente de abandonarlo todo. como barquitos de papel en medio siempre de una tempestad. locales comerciales. donde olvidar mi vida presente y la anterior. darle la espalda. El hombre con quien trata todo esto en nombre de Ruano se llama Juan Lemos Torquemada. el cual deseo debía tener su origen. No había comido a mediodía y mis nervios llevaban un tiempo considerable en permanente tensión. Pobres criaturas humanas. desde el cual llamó al piloto para prevenirle de su inmediata llegada. Todo indica que está tramitando una licencia para la inmobiliaria Lemos de ciento veinticuatro viviendas. El proyecto es adquirir parcelas para venderlas. recibe el dinero que pagan las inmobiliarias a cambio de la obtención de promociones y lo ingresa en la caja B de Ruano. Luego se despidió de Ramiro. seguiremos en esa dirección. Y desfallecía de 90 . en efecto. te faltaba la sabiduría y la fuerza. Probablemente a causa de la fatiga. Hemos hecho averiguaciones a propósito de Alberto Collado Sancho. sin duda. Tenía los medios para hacerlo. Te faltaba. con lo que se constituirá en beneficiaria última de los aprovechamientos urbanísticos adquiridos por Collado. Vuk me estaba aguardando con un informe en la mano. de irme a un lugar muy alejado. con los auriculares puestos. Me sentía cansado. en cambio. olvidarme del mundo. la filosofía. Parece ser que se trata de uno de sus principales testaferros. demolido.papel. así como de todos aquellos susceptibles de ejercer como testaferros del mismo. Vale. Perfecto. aparcamientos y trasteros.

recogiendo el plácido sol poniente. A medida que avanzaba. para erigir las mansiones de los primeros veraneantes acaudalados que llegaron antes de que el turismo se convirtiera en una industria orientada hacia las masas. El alto ramaje de los plátanos de sombra confería al paraje un ámbito de catedral. aún era pronto. cuyas plantas bajas se hallaban ocupadas. enfilé por esa vía. percibí la esquina de la avenida General Sanjurjo. el que le impulsa a ver más allá de lo que alcanza su vista. luego pasó a las letras rojas sobre fondo blanco que anunciaban una panadería más allá de la primera esquina. así que decidí ir a cenar a la atalaya.hambre. por añadidura. Llegando al cuarenta y dos. se detenía en la contemplación del mirlo que se hallaba al otro extremo de la bóveda vegetal. me encontré ante una casa solariega. Sin embargo. Mi vista se dejaba seducir por las distancias largas. Tomé asiento en una silla de aluminio y pedí una cerveza. con un vasto y umbrío jardín. Daría un pequeño rodeo. Encaminé pues mis pasos en esa dirección. me iba fijando en los números que aparecían sobre los pilares que sostenían las pesadas puertas de hierro. por restaurantes y cafés. en su mayoría. 91 . A mi derecha se alzaban edificios compactos. constituyendo dos filas paralelas. me haría el mayor bien. Las escasas conversaciones de las mesas vecinas sonaban como un murmullo cansino que no restaba majestad a la tarde. Pensé que un paseo por la playa. Justo enfrente. delimitados por verjas de hierro forjado dobladas de setos espesos. Cuando ya se veía el mar. He ahí el peor instinto del hombre. se sucedían casonas y palacetes con sus respectivos jardines. a tratar de captar los rumores que no le estaban destinados. en las bullas esporádicas de bandadas de gorriones y en el zumbido de algún que otro coche que iba o volvía del mar. Por esa misma época debieron plantarse los hoy inmensos plátanos de sombra. sólo por curiosidad. A mi izquierda. recorriendo ambas aceras. El oído también buscaba ecos lejanos y encontraba materia en el zureo de algunas palomas invisibles. divisé la terraza de un café. Sin pensarlo dos veces. al otro lado de la ancha calle. La calle entera debió ser construida a principios del siglo pasado.

Volví al bolsillo que se abría en un ancho bostezo repleto de golosinas. El tío no paró de andar hasta que se sentó en la mesa libre que había justo al lado de la que yo ocupaba. Del vehículo bajó un tipo alto. de lejos destacaba su larga melena negra. de un original. en efecto. sólo porque había caído en mi ángulo de visión. así que podía estudiarlo con toda comodidad. Lo tenía de perfil. descubrí lo que tenía de raro en la mirada y era un estrabismo bastante pronunciado. no muy limpia por cierto. en todo caso yo no esperaba que lo hiciera. Llevaba gafas. Una mano huesuda bajó hasta el bolsillo de una chaqueta color huevo. en cuanto lo hizo. No tardé en descubrir un antiguo corte que partía del hoyuelo del mentón y le atravesaba toda la mejilla. cuando le miró a la cara para pedirle un café. Intuí que ella poseía el sésamo de otras muchas puertas. le quitó el envoltorio de papel de plástico. lo cual me obligó a observarle mejor. reanudé mi inspección. 92 . Lo observé distraídamente. del que extrajo un pirulí. Mis ojos pidieron fondo de nuevo y quedaron un instante prendidos de las letras rojas de la panadería. un intrincado arabesco de volutas posándose sobre unos altos hombros de ébano. Se trataba. la sedosa cabellera castaña que lo conducía dejó de ondear al viento para recuperar la eurítmica disposición de rizos con que debió salir de la peluquería. Al acercarse el camarero. Pero albergaba todavía la sensación de que había otra irregularidad en su rostro. lo depositó en el cenicero y se puso a chupar con delectación. pero llegó. El deportivo se hundió por ese vano como si hubiera caído en un pozo. Sin embargo. Inmediatamente se cerraron sus fauces. sólo pasé por satisfacer una curiosidad mínima. Un deportivo sigiloso aminoró la marcha. El coche arrancó mientras que el sujeto se puso a caminar hacia la terraza del bar. de ahí bajaron un grado atraídos por la llegada de otro coche que se detuvo a la entrada de la calle. con cristales de un espesor considerable y algo raro percibí en su mirada. La luz ámbar característica se puso a parpadear mientras se abría la puerta del garaje. Obviamente tuve que dejar de observarlo bastante antes de que tomara asiento.Ella no tenía por qué llegar en ese momento.

El melenas. por el contrario. Me ayudó el hecho incontestable de que hacía ya rato que aguardaba el regreso del camarero. como había previsto. sin embargo. Sin dudarlo. con harta comodidad el vistazo bizcorneta del melenas. exagerando un tanto la parsimonia de los pocos movimientos que me restaban por hacer. En eso me llamó la atención un gesto extraño de mi vecino. exhibiendo un cuerpo esbelto. a lo largo del paseo marítimo. por extenso y por intenso. con el sol cayendo ya sobre el horizonte. le rogué que se quedara con la vuelta y. A pesar de ello. elástico. Seguro que se los había hecho en un accidente banal. se lo tragó de un sorbo mientras lanzaba una mirada subrepticia por encima de la taza hacia la otra acera. no dejó de sorprenderme que se levantara con un movimiento que pretendía a la naturalidad sin renunciar por ello a la rapidez. lo llamé con un gesto franco. como para ir a la playa. También yo me esforcé por actuar con espontánea desenvoltura. Así. Verónica de la Mata acababa de salir por un portillo del jardín. De repente. el pirulí y las golosinas le quitaban la leyenda a los dos cortes que lucía en ambas mejillas. me largué. surgía como el payaso al que todo el mundo se ha acostumbrado y yo esperaba ser considerado como un transeúnte más sin un objetivo 93 . cierto. maravillosamente bien torneado y de proporciones considerables. Gracias todas que explicaban. empezaba ya a aburrirme. sería agradable caminar. Afortunadamente apareció en ese preciso momento. tras haber tomado su tiempo en remover cuidadosamente el café. Verónica parecía caminar levitando. porque seguía haciendo un calor bochornoso. ligeramente vestida. Todavía era temprano para ir a la atalaya.En cuanto aterrizó el café sobre su mesa. un tipo curioso. separados unos de otros por intervalos de cincuenta metros. Barrí sin éxito la terraza con la mirada en busca del camarero. pero nada interesante. Pagué. avanzamos los tres hacia la playa. mas no así aquel café apurado sumariamente de un solo sorbo. si no con viento fresco. como alzada en vilo por la densidad de las miradas que la perseguían. Por mi parte. sí con buen aire. pagó el importe de la consumición hurgando en un monedero muy sobado y dando la cantidad exacta.

Se trata sin lugar a dudas de un detective. Basta con verla. esa Venus marina de Chassériau. por si las moscas…. no da la talla. Luego su cuerpo se fue hundiendo en ese lapislázuli líquido hasta las caderas. recordé la conversación que éste tuvo con el concejal de cultura durante la cual mencionó la probidad que le atribuía a su mujer en la gestión de los asuntos domésticos durante sus ausencias. hecha con planchas de madera. Un pretendiente no es posible. en las excepciones se pasa de la raya enseguida y a aquella figura. Se quitó el chal transparente que cubría sus hombros y un cuerpo rotundo emergió sobre el acero pavonado e inmenso del mar. una mujer así es el objeto del deseo de cualquiera. El melenas. Es decir. Tras un leve titubeo que la embelleció aún más. ornamentada de manera semejante a las otras. por si acaso…. con un pie sobre la barandilla de cemento. contratado con toda probabilidad por el marido. Cuando se tienen dudas. eso es evidente. No directamente hacia el fondo. Lo mismo que en la mayoría resulta normal. Es el único modo de mantener el espíritu en reposo. sino derivando un tanto hacia la izquierda. se despojó de su calzado y al caminar sobre la arena adquiría una languidez aún mayor. Adiviné 94 . en cambio. Al alzar los brazos para atar sus cabellos. En fin…. También resultaría interesante averiguar por qué y acaso subsidiariamente por quién…. de esa situación poseo alguna experiencia. Verónica de la Mata estaba siendo espiada y eso era bueno saberlo. La morbidez que exhalaba poseía una dimensión ciertamente excesiva. No obstante. se abandonó al agua y echó a nadar. En resumidas cuentas. Llegando al final de la pasarela. O tal vez hable con conocimiento de causa. haciéndola más real. tratando de disimular la fascinación que ejercían sobre mí quienes me precedían por la acera. uno evita ese tipo de discurso. no se la podía mirar sin sentir una turbación profunda que hacía apartar la mirada.preciso. y cuando se dispone del dinero suficiente…. se hizo una brasa absorbiendo toda la luz del poniente. se la comía con los ojos sin dejar de chupar deleitosamente su pirulí.

aunque sentado unos metros más allá. que parecían de nácar. Nadaba sin prisas. en cuanto acogió sus flacas posaderas en el asiento trasero. negro también como la boca de un pozo y reluciendo como unos zapatos de charol. Juan? Rabo de toro. Verónica de la Mata recogió sus pertenencias. pero con movimientos bien coordinados y regulares que se revelaban de una gran eficacia. pero los ocres del cielo iluminaban aún la playa. ella entró por donde había salido y al saco de huesos con melena de churretes de asfalto lo estaba aguardando el mismo coche que lo había depositado. Me devolvieron todos el saludo. Nada más abrir Mefiboshet la puerta. Aguardé a que se alejara unos cincuenta metros y reanudamos la singular procesión.enseguida lo que iba a suceder y retrocedí a la acera opuesta. No quería que el bizcuerno melenudo registrara una segunda vez mi imagen con las dos líneas secantes proyectadas por sus dos ojos atravesados. tomó una rápida ducha y se encaminó hacia su casa. como es natural. ¡Joder! En la terraza se hallaba la comunidad al completo. alegre y distraídamente. alzando bien sus largos brazos mientras que sus pies batían el agua sin descanso. Llegados allí. Los 95 . Llegué como flotando y con buen apetito. pues nos recorrimos la ensenada de cuerno a cuerno. como las bolas de billar. el cual. seguida por la endrina y un tanto grasienta pelambrera y por mí mismo. El sol había caído ya cuando regresamos al punto de partida. más allá del cual se encontraba el mar negro. Nos hizo dar una buena caminata. se puso a seguir desde tierra la grácil embarcación de carne que se hacía a la mar. unos dos kilómetros. entre la partida de cartas que se estaba desarrollando alrededor de la mesa y una nebulosa de luces terminada en cuerno. sin dejar de chupar el caramelo rojo. al bisojo greñudo y chupón y a mí con él. junto al parapeto. como un verdadero motor de barca. incluso Nicolai. le espeté a bocajarro ¿qué has hecho hoy de cena. y luego la vuelta. arrancó con la flema de un pelícano. En efecto. Para ir a la atalaya tuve que recorrer por tercera vez seguida una buena parte del trayecto hecho en seguimiento de la nadadora.

un conglomerado lingüístico cuya masa proviene del español. para una intervención que debe tener lugar en Madrid. el que esté libre de pecado…. Debes escoger al mejor de tus hombres y no escatimar en material. por cierto. hay que ir preparando ya un plan. circunstancia rarísima en él. con los más elementales principios que constituyen la cultura occidental. Terminada la partida. que venía siguiéndome con todas las velas desplegadas. Los acontecimientos se suceden como impulsados por un huracán del Caribe. me ocuparé de poner un poco de orden y amueblar. ¿quién sabe qué actos cargarán sobre sus conciencias? Pero ya se sabe. Abstente por el momento. Tomé una silla y me senté junto a Nicolai. Entendido.jugadores aguardaban la vuelta de Mefiboshet. es cierto. con objeto de terminar la partida. ruso y serbio. Se puso serio. ¿Y por qué no? Esperaba órdenes. en apariencia con buen fondo. porque hay que ver la algarabía que han inventado para entenderse. estas calabazonas buñoleras. En cuanto haya un poco de calma y los acontecimientos entren en un cauce más uniforme. que parecía de buen humor. Le debía una explicación. lo cual les había obligado a utilizar ciertos expedientes y por cuanto se refiere a los que han hecho la guerra. pero con un nutrido aporte árabe. Del crepúsculo sólo quedaba una sospecha de carmín hacia el oeste. sobre un local ciertamente protegido con los 96 . Cierto. Alguien más la está siguiendo y primero nos tenemos que ocupar de él. Una vez más recordé que estaba descuidando la educación de estos muchachotes. para la cual. Milos tomó a su vez una silla y se sentó junto a mí. ¿Has intentado de nuevo seguir a Verónica de la Mata? No. Le había concedido un merecido reposo a su violín y se hallaba siguiendo con una media sonrisa de beatitud los avatares de la partida. no vaya a ser que tengamos que llevarla a cabo precipitadamente. pero aún nos queda una última gestión antes de ejecutar la maniobra definitiva. pero no respondió. Habían vivido todos circunstancias difíciles. especialmente por lo que se refiere a las nociones básicas de lengua castellana.

No podemos permitir que le llegue a la presa el menor viento de nuestra presencia. Se levantó y abandonó la terraza durante unos minutos. 97 . sería una lástima que esto ocurriera en la fase final del acercamiento. te propongo enviar a uno de mis hombres hacia la capital. sería conveniente tener una conversación con Felipe.postreros adelantos en materia de seguridad. explicándole bien lo que pretendemos hacer. Regresó al tiempo que lo hacía Mefiboshet con una gran bandeja de carne negra impregnada de salsa. Ouissene cerraba el cortejo llevando dos botellas de rioja gran reserva en las manos y una ancha sonrisa de satisfacción en medio de su cara. salpicada de hierbas. Milos asintió con un movimiento casi imperceptible de la cabeza y de los párpados. Mi mejor hombre lo tienes ahí mismo. Que salga mañana. a primera hora. Señaló a Vuk. Y para poder hablar con conocimiento de causa. a fin de que reconozca el terreno y nos proporcione fotografías del objetivo. Una razonable diligencia. En cuanto al material.

Además del informe detallado de nuestro batidor. porque la paciencia no es en verdad don del que puedan preciarse los nacidos bajo el signo del fuego.VI Supiste dar con las ceremonias que crean el lazo imperceptible con la tierra. Sigue hablando. pero ello no es sino la música y la danza de la más exquisita de las veladas. Cuando cogimos el tren para Madrid. Mi historia no está terminada. Si lo hubieras hecho. mas la fiesta al fin termina y se vienen abajo las colgaduras y las oriflamas. Tratándose de un edificio reciente. No es bueno que el hombre. se engría hasta el punto de no reconocer lo inevitable cuando lo tiene enrollado en el propio cuello y no hay sino tirar de ambos extremos para estrangularlo. Te faltó el lazo con el cielo. Leviatán todavía no me ha destruido. con las bocas y canales de aeración. sacado del suelo. en el que figuraban los datos que un especialista espera encontrar. pues mientras hables. Leviatán no habría podido destruirte. a la que únicamente acuden invitados de mérito. disponíamos de planos en los que constaba la estructura interna del edificio. la velada se estima atendiendo a su término. entre otros elementos que no resultaban inocuos por lo que se refiere a nuestras intenciones. Y tu homérica carcajada no será sino la postrera corona mortuoria sobre tu tumba. ha sido preciso reunir toda la ciencia desperdigada por el universo. El dinero acude a quien lo desprecia y la muerte huye de quien la solicita. miserable. íbamos mejor pertrechados de lo que habíamos previsto. así como el dispositivo eléctrico y de alarma. pero procura no exasperarme mucho. Felipe supuso acertadamente que las diversas 98 . Para hacer al hombre. vivirás. sacado del suelo. Para las almas sensibles.

La vida. en el lodo hediondo y cada vez más espeso que se extendía delante de ti. las cuales eran susceptibles de ser recuperadas por la mano de un experto. fuiste a los momentos decisivos con un grito de guerra cauterizando tu garganta. durante el trayecto. incluso Ouissene. con los ojos cerrados. En una conversación anterior. cuanto más lejos ibas. Milos estaba revisando. superaste los obstáculos. pero absolutamente despierto. el objeto de una reconcentrada atención por parte de Vuk. esa máquina infernal que te lleva por donde le da la gana. Te hicieron creer en unos valores que no eran los suyos. Yo sabía muy bien lo que estaba tramando. olvidado en el fondo de un vagón que corre traqueteando y perforando montañas y atravesando valles. En el momento presente. Todos parecíamos dinámicos ejecutivos en viaje de negocios. probaste que la sangre puede arder más que la gasolina y explotar más y mejor que la nitroglicerina. provistos de nuestros maletines de cuero y nuestros teléfonos móviles repletos de juegos y otras chorradas. aprendiste las disciplinas. Durante toda mi vida había sido un paquete depositado en el vagón de un tren de mercancías. insinuándote que tras el éxito se hallaba la libertad y tú te tragaste las lecciones. me decía. Cerré los ojos. hacia una ciudad cuyos asuntos te importan un rábano medio comido de babosas. corrigiendo y adaptando el plan. Milos se pasó la totalidad del viaje recostado en el respaldo. porque sólo eres un paquete sucio. te has convertido en el gran 99 . le había comunicado los detalles esenciales de la operación siguiente.fases por las que había pasado el proyecto de su construcción no podían sino dejar huellas en Internet. Hubo veces en que los humillaste. a quien fue menester hacerle varios trajes cortados a medida por no encontrar ninguno de su talla en los comercios. resoplando y echando vapor y jalando en una dirección por la que tú no quisieras ir tal vez pero no hay tío pásame el río. ríos y llanuras a una velocidad de vértigo. mal atado. el último y decisivo movimiento de nuestras tropas. más te hundías en el marasmo. Sin embargo. Todo ello fue inoculado en la memoria de un ordenador portátil y constituyó.

Estás atrapado y no hay más puerta de salida que el éxito. tan sólo porque un golpe fortuito de timón te ha puesto al abrigo de ella. encadenadas al muro infame. Hace falta poner toda la carne en el asador. o que ellos mismos podrían llevarlas a cabo mejor.maestro de la necesidad. No hay más remedio que hacer de modo que todo este asunto cuaje. antes dormidas sobre el polvo. Afortunadamente. de hecho. si fracasa este primer intento. dotado de cuantas comodidades podías desear para desplazarte de un punto a otro sin entrar por ello en un paréntesis ocioso y extenuante. como una pura virtualidad expuesta en el museo del hombre. Quizá conozca métodos mucho más directos y eficaces para saber las cosas que le importan. Bastante trabajo han tenido con seguirme y adaptarse sin tregua. perderán confianza tus hombres y se volverán contra ti. si algún día quedara de manifiesto que mis ideas no tienen concretización posible. más allá de sus tentáculos viscosos. no han hecho. por el que te vas a batir con uñas y dientes. que únicamente existe cuando se la ejerce y que de nada sirve poseerla en potencia. en lo que me concierne. abrir bien los ojos y aguzar el chirumen. y tus potencias. silencioso. Sin embargo. Milos no es precisamente un monaguillo de parroquia rural. Vivir es luchar y en la pelea de nada sirve la inteligencia serena sin el 100 . De momento juzga que he llevado bien la iniciativa y que todo esto tiene fuste. porque lo que está en juego es tu libertad. No están aquí para eso. giran ahora sueltas y espantadas de su propia fuerza. oprimidas por grilletes ya fríos. Si te hallas en este tren moderno. Aparte de eso. La situación presente sólo puede ser transitoria. Claro que Milos ha estado en el ejército y ha hecho la guerra. de una manera o de otra. no he cesado ni un solo día de sorprenderles. entonces no se conformarían con el modesto sueldo que les pago. Nada menos que eso. las averiguaciones que yo estoy haciendo con respecto a Ruano e ignoran por ello lo lejos que podrían ir si decidieran aplicarme el mismo tratamiento que pensamos administrarle a él. ello es la consecuencia de una concatenación de causas y efectos que tú has desatado y que constituyen tu proyecto.

tratando de conciliar el sueño. Vuk y Moussa debían encontrar la vía más rápida hasta un coche. trataba discretamente de amanecer sobre el desolado paisaje. La mayoría de los pasajeros viajaba con los ojos entrecerrados. Todo va muy deprisa. en la medida de lo posible. con el motor en marcha. señalara la presencia de los intrusos. Vivimos mil vidas de troglodita en una hora. así en su aspecto humano como electrónico. Una furgoneta con explosivos. Tan sólo Moussa acompañaría a Vuk en su expedición al corazón del laberinto vertical que era la fortaleza objeto de nuestro ataque. los demás coordinaríamos tanto la entrada como la salida de los asaltantes. desembarazada de obstáculos y. el papel que se nos había asignado era el desarrollo de la fuerza bruta en caso de que todo saliera mal. envuelto en algodones rosa. Imaginé que los ronquidos de Ouissene podrían incluso molestar al maquinista. Un sol tibio. Los designios que hace doscientos años 101 . Dicho de otro modo. Venus lucía como un maravilloso pentáculo de plata alargando sus brazos en sutilísimos rayos benéficos. Nuestras ideas y nuestros cálculos corren a la par e incluso lanzamos gastadores a cualquier parte del mundo a través de la red para ver con antelación lo que nos aguarda en el futuro e ir amoldándolo a nuestras intenciones. la victoria estaba contenida en el grito de guerra que inauguró la batalla. Por fortuna no lo hizo. protegida. Ouissene dormitaba y mucho me temía que de un momento a otro comenzara a roncar. entramos por una caverna y salimos por otra. Moussa echó mano a su maletín de cuero con una figura repujada en un ángulo que consistía en una parábola en el interior de la cual se veía una doble m plasmada en caracteres góticos y extrajo unos folios grapados que contenían la partitura del fragmento que debía interpretar. Durante la operación. ni menos. armas automáticas y demás efectos de combate había recorrido durante la noche el camino hacia la capital. si el sistema de alarma.coraje y viceversa. Todavía nos hallábamos perforando las montañas que dan acceso a la meseta castellana. Ni más. con los ronquidos de ogro que debe dar Ouissene.

los ladridos de sus perros intercambiando cortesías y sutilezas con los de sus vecinos. Preferí que viniera. pueden contarse como un fracaso y es lícito pasar a otra cosa. por el momento. a los dos meses. como antaño lo hicieron las imperecederas conciencias cervantinas de los andantes amo y mozo. Nicolai permaneció taciturno. el canto de la perdiz llegándole desde las resecas rastrojeras a un tiro de piedra de su casa. algo andaba barruntando en ello que 102 . imprevisibles. así son las vías del Señor. pero así son las cosas. escuchando el cacareo y la trifulca de las gallinas.tardaban décadas en realizarse y requerían una clase de paciencia capaz de extenderse en el tiempo sin perder un solo gramo de su peso inicial. con un rostro infranqueable durante todo el viaje. bajo el murmullo áspero de las hojas de la higuera agitadas por la leve brisa de la tarde. dormitando como ahora a la sombra espesa de su alfolí. muy hacia el norte. en su blanco y desportillado pueblo de las montañas de Cabilia. Allá. envuelto en el tráfago industrial y profusamente urbano de occidente. si no han cuajado. durante meses. Aunque tal vez no llegara a imaginarse llevando con ese garbo tan postizo un traje como ése. enzarzadas en castellana plática. Tal vez por respeto a la actividad mental que parecíamos desplegar la mayoría. los avatares de su vida en la otra orilla del mar. debió prometerse enterrar sus escrúpulos en cualquier rincón. pues me daba la espina que ese asunto de Verónica de la Mata se lo había tomado demasiado en serio. el tren los hilvana en un suspiro. prefería no tocar ese hilo. Nuestra generación será la última en haber soñado aventuras en tierras lejanas escuchando el rumor del agua al entrar en la alberca. es decir. los chillidos de su innumerable grey. bajo aquel techo de cañas y paja. tan costoso y hecho a la medida. ese río revuelto ideal para el ojo certero de un buen pescador. en nuestros días. pero yo. Estos caminos tortuosos y polvorientos que se retuercen hasta el infinito bajo todos los soles del inmenso abalorio de las horas y de los días. que piden ser recorridos a lomo de rucio y de rocín. Así es como probablemente habrá imaginado el dormidor Ouissene.

La penumbra interior fue un colirio para los ojos. nos pareció entrar en un atanor que llevara ardiendo durante la mitad de una vida de alquimista. No tardamos en encontrar uno a mi gusto y nos colamos de rondón. Por mi parte. resoplando. Ese asunto me lo reservaba para más tarde. Un camarero vino enseguida a retirar los cubiertos sobrantes. haz lo que vieres”. aplicando al pie de la letra el castellano proverbio de “a donde fueres. Percibí. pero sin dejar de sonreír. No lejos. a Ouissene le resbalaban ya sobre el detallado y ancho mapa de su cara gotas como limones.me inquietaba al tiempo que me atraía y no quería dar un paso en falso. Con celeridad. El cielo volcaba un auténtico magma de índigo sobre la ciudad y me imaginé que ese azul era la base de una gigantesca llama que ascendía progresivamente hacia el amarillo y el rojo y que el pavimento y los edificios no eran sino la materia que alimentaba la combustión. en cuanto nos apeamos del vagón climatizado. que nuestros amigos musulmanes habían decidido no oponer la menor objeción a la dieta del país que les acogía. Se nos atribuyó una vasta mesa situada en un ángulo cuyos muros se hallaban forrados por un tejido color pastel y unos bodegones iluminados por lámparas de zinc. cuando mi cabeza estuviera más fría y más serena. a poco de empezar el ágape. Tuvimos que dividirnos y coger dos de ellos. nos pusimos a buscar un restaurante. En el habitáculo del automóvil recuperamos por poco tiempo una nueva burbuja de frescor. dirigí mis pasos hacia la parada de taxis. al menos mientras durara su estancia en él. Al llegar a Madrid. Nos acomodamos con notable alivio. dijo. dejando a nuestras espaldas esa brasca llena de metal fundiéndose. seguido de un tercero que tomó nota de los diferentes platos y caldos que debían sucederse. Un segundo acudió de inmediato para proponernos tapas y vinos. tras los 103 . Aún no habíamos salido de la estación. Rehecho el grupo. Dije que íbamos a la mismísima Puerta del Sol y al decirlo creí que se me abrasaba la boca. Hace tiempo de ponerse una chilaba de verano. sobre una repisa. se alineaba una gran variedad de botellas de vino con elegantes etiquetas perfectamente legibles.

Observé que era un grupo bien soldado. declaró. que. aunque sin excederme tanto que corriera el riesgo de llamar la atención. de las más reputadas bodegas. embarcados en una aventura prometedora. si bien mi nueva situación económica me permitiría viajar frecuentemente y degustar la más exquisita gastronomía en los más selectos restaurantes de todo el mundo. en que. como convenido. pedí mi buen bacalao a la vizcaína. dice ejercitar la magia y ése era indudablemente mi trabajo. en soledad. ¿acaso no quería yo mismo echar un tupido velo sobre mi pasado? ¿Es posible zanjar una vida para comenzar otra? Observé que el vino estaba a punto de agotarse. y con su peculiar acento. Siempre falta vino en las bodas de Canaán y es responsabilidad del taumaturgo convertir el agua fresca en vino añejo. con sus propias palabras. en mi opinión. ello sería. Presumo que aquellos banquetes entre compañeros de armas no le eran del todo extraños. así. Nunca quise preguntarle. de pasada. lo cual constituyó un gran acierto. al fin y al cabo podían considerarse ya viejos amigos. Paré mientes. dejando a un lado el innegable refinamiento de esos platos. Consideré que era mejor así. A pesar de la relativa intimidad que gozábamos. respetamos. sin esa atmósfera ciertamente cordial que flotaba alrededor y sobre aquella mesa. Ouissene. Sin 104 . Hice un gesto dirigido hacia uno de los camareros que nos observaban a una distancia de respeto. No por ello dejó de ser animada la conversación. mientras se zampaba una brandada de bacalao con vinagreta de pulpo. sin lugar a dudas. A lo cual no tuvimos más remedio que asentir todos. Así ha sido siempre y así debe ser. Tenía entendido que Milos llegó a alcanzar un grado bastante elevado dentro del ejército serbio. Además. Quien dice crear realidad. superior al de las mejores cosechas. el precepto de no soltar ni una palabra relativa al asunto que nos traía a la Villa y Corte. Pedí una botella cara. claro. por supuesto. la cual tanto contribuye a realzar el sabor de los manjares y tan buena conductora resulta de esa alacridad que no tarda en surgir de los espíritus que han gustado al vino.entrantes. los de Mefiboshet no tenían nada que envidiarles.

para lanzar las primeras búsquedas en la red que me pusieron en las roderas de una bibliografía cuyas directrices se fueron consolidando con los años. lo que me horrorizó y sigue horrorizándome. porque no podía serlo. como sucede con la más poderosa de todas ellas. uno no se hace tan fácilmente a la idea del propio vacío. resulta extraordinario comprobar lo que te cuesta volver a poner los pies en el suelo…. de la no existencia hacia dentro. ¿pretendes decirme que partiste de la nada. además. ¿Tendré que matarte antes de lo debido para que comprendas al fin tu derrota? En verdad que posees una dura cerviz. Venga. Es una manera de hablar. No tardé en averiguar que prácticamente todas las asociaciones de ese cariz han procedido. sin pretender tocar a las leyes establecidas. esos medios.como si los tuvieras todavía a tu disposición. Utilicé el ordenador que había en la habitación. sino una aleación de oro y hierro. en mayor o menor medida. Haced esto en conmemoración mía. una obra que permaneciera por lo menos dos mil años. Otras. en el hotel. que no hubo un iniciador previo? Mi iniciación procede del estudio de libros raros. O bien esa misma noche. con efusión de sangre inocente en ceremonias que perpetúan los abominables ritos de Moloc. sin ese delirio que mantiene atadas las conciencias. Comprendí que era eso precisamente lo que buscaba en el fondo. una cosa nostra que no se mostrara totalmente ajena a una ancha concepción de la justicia y persiguiera un cierto reajuste social. cuya recopilación puede decirse que comenzó ese mismo día.ilusión no hay mito y sin mito no hay gesta que valga ni obra que merezca apostar por ella toda la vida. Algunas. Y en ese aspecto no me hallaba sino al pie de un largo camino. intactos su vigor y entusiasmo primigenios?. y para luchar contra las cuales jamás escatimaré medios. Jamás escatimaré medios. ni tampoco malvada. Esta sí que es buena. ¿qué institución por venerable que aparezca su estampa ha logrado mantener a través de los años y de los siglos su integridad incólume. Debía crear una gran obra. a disposición del cliente. siguiendo escrupulosamente la más pura ortodoxia del catolicismo. Nada de ese calibre puede lograrse sin sugestión. 105 . que no fuera ni buena. por vía de ilusión. en cambio.

dar un buen paseo por el barrio de los Austrias. que por el momento nadie nos ve. en un momento dado. Después. Vuk y Moussa debían encerrarse en sus habitaciones y procurar dormir el mayor tiempo posible. Imagínate la libertad de que gozan los fantasmas dado que. aunque bien es verdad que nadie me preguntó nada tampoco. coronada. Seguidamente. no 106 . En cambio. sin embargo. las cuales no parecen ser del todo cordiales. Yo no prometí nada. pero son relaciones al fin y al cabo. con objeto de airear un poco las mentes. Ello nos dejaba libres el resto de la tarde y la entera velada. puesto que no existimos. amparados en el bullicio del local. por cierto. de confirmarse. Así pues. así que fue mantenido para la noche del día siguiente. Milos. como era habitual en él. nos pusimos a recorrer el resto de los bares de tapas que encontramos por la zona. pues has de saber que mi curiosidad no excederá el plazo de una corta velada. hizo falta. Nadie halló impedimento alguno que pudiera propiciar el fracaso del plan. se abstuvo de decir esta boca es mía. para quienes lo desearon. El asunto estaba tomando un cariz mucho más serio de lo previsto. nos dividimos en dos grupos y. nos dimos cita en un bar de tapas de la Plaza Mayor para comentar discretamente. Predislav me ha llamado para avisarme de que Ruano tal vez tenga relaciones con la mafia rusa. de modo que ninguno vio la necesidad de buscar restaurante para cenar. nos daría la medida del riesgo en el que incurrimos. Estamos metiendo las narices en un avispero. fuimos a observar sobre el terreno la fortaleza adversa. Concluida la mencionada comida. pero no vayas a tomarme por el rey de las mil y una noches. Milos buscó la ocasión para hablarme a solas. Pero ese detalle. nuestras respectivas impresiones. Nicolai. aprovechando el marasmo de la tarde. sin complicarla más con paradojas y sutilezas. como todo el mundo sabe. Milos y Ouissene declararon que lo harían igualmente por solidaridad. con café. Tardé en responder.sigue más bien contando tu historia. Supongo que eso ya lo sabías. copa y. puro. Considera.

Nos retiraremos para hacernos fuertes y cuanto mayor sea el enemigo abatido. Una vez dado el golpe. Y seguidamente un plan de expansión. Milos apretó las mandíbulas. nada. Mejor aún. de nosotros. necesitamos tiempo y se me está ocurriendo una idea para obtenerlo. si borramos bien las huellas. Aun así. 107 . Creo saber a lo que te refieres. de los fantasmas se habla bastante. En eso ya había pensado. sino un golpe de mano. Hay que preparar pues minuciosamente una retirada. quitémonos de en medio con toda discreción. ¿quién iba a ser si no? Tal vez consigamos desencadenar un enfrentamiento armado entre ambas organizaciones criminales. Pues nosotros es lo mismo. Mi red está confeccionada. La mafia rusa se opone a la mafia italiana ¿no? En efecto. Pues hagamos recaer sobre aquélla la responsabilidad del acto. Luego. tan sólo hay que importarla y en poco tiempo se hallará operativa. Hagámosles creer que lo que está en juego es el entramado de blanqueo de dinero creado por Ruano. sembremos algunos indicios. Esto no es una batalla. no entraremos en ninguno de los cálculos ni alimentaremos hipótesis alguna.existen. Eso nos concederá un tiempo precioso. si bien no creí que debía llevarlo a cabo tan pronto. De todos modos. Reflexionó antes de hablar. más grande será nuestra fortaleza.

todo ello se hará y mi mano será larga en la sombra y mi voz potente. la vieja y elegante capital de un mundo periclitado. navegando por la Red. viendo las evoluciones de las barcas. en el fondo de mi conciencia. El mundo se adapta a las voluntades tenaces. Pensé en echar un vistazo al museo del Prado. ellas empiezan a existir. Corazón soberbio. con mi cara y verás algún día de lo que soy capaz. Cuando uno imagina las cosas. pero bastido con un granito incorruptible. son ya irreversibles. quizás sea así. seré como un papa negro para los réprobos. Se hará. Madrid. si no. Amanecí igualmente tarde y sin haber dormido bastante. Fui al Retiro. tomé asiento en la terraza del quiosco que hay frente al estanque. 108 . pero de ésos que emiten bulas terribles en un perfecto lenguaje de cancillería. pero algún día vendré a respirar a pleno pulmón ese aire claro que baja de la sierra y a beberme ese agua finísima que brota de tus peñas adustas. Desayuné ligero en el hotel y salí a dar una vuelta por Madrid.VII Esa noche me acosté tarde. Quédate. mas sentí que la visita no sería del todo provechosa pues tenía la mente un poco anquilosada. Y cuando uno las nombra. Luego me eché a caminar por las umbrosas y desiertas avenidas para seguir soñando a mis anchas. donde resuenan todavía las voces de historias bien vividas y mejor contadas. pedí una cerveza y pasé una mañana tranquila. creando un vasto imperio que sería mi obra. pero. hoy estoy de paso. poderoso imán de desventuras.

Se disponían a bajar al comedor para cenar. Ellos bajaron de dos en dos. los impedidos y los pusilánimes. Concluí distraídamente mi refacción y subí para entregarme a una prolongada siesta. Unas cuantas bocacalles más adelante. haz lo que vieres. a la fresca. Afortunadamente. Caminamos en silencio. Ninguna llamada. Eso les había costado robarlos. Eran casi las siete de la tarde. En fin. distendidos. Dejé caer de nuevo mi cabeza sobre la almohada. aunque no exentos de una pizca de elegancia. pues el agobio apenas si había aflojado un nudo o dos el pañuelo que obstruía el aire ante la boca. mas no fue así. es una manera de hablar también. Gran ambición la tuya. Yo hice lo propio. fueron Milos y Ouissene quienes 109 . bien peinados y vestidos deportivamente. ambos de lujo. ¿quién podrá aguardar su embate a pie firme? Alcanzar el campo de batalla. Vuk y Moussa se fueron los primeros. Yo estaba listo. El grupo restante. Sin embargo. Al despertarme tuve la impresión de que emergía desde el reino mineral. A los hombres hay que medirlos con el rasero de sus ambiciones secretas. frescos. así que llegué el primero y me apropié de una gran mesa. empero. A donde fueres. Cualquiera hubiera dicho que nos íbamos a las fiestas de un pueblo vecino. Decidí no hacer preguntas. han sido desechados. salió tres cuartos de hora después. Pensé que los encontraría a todos en el comedor. los ciegos y los tullidos. Eso mismo. siendo Nicolai el último. Se contentaron con agua mineral y un café. Ciertamente. para la lid.Un papa negro querías ser. ningún mensaje. los deformes. Únicamente hacia las nueve recibí un mensaje de Milos. preciso es reconocerlo. nos estaban esperando con sendos coches. decidí regresar al hotel. ante todos ellos se alza la fuerza ciega y desatada de la Naturaleza. Eligieron una colación ligera y no probaron el alcohol. Alargué la mano hacia la mesilla de noche para alcanzar el móvil. A las ocho tomé una ducha y luego salí al balcón. una casulla en penumbra que profiere designios ecuménicos empleando el plural mayestático. es honor suficiente. bien bañados. Cuando el calor comenzó a apretar con fuerza. aunque poco inclinados a la conversación. Se les veía rozagantes. leones.

Al cabo. tenemos que ir a su encuentro. despejada. Es el primer lugar donde miran. De modo que aligeré un tanto la espera haciendo elucubraciones acerca de cómo podría esconder de manera discreta a cinco hombres y conmigo seis. Llegados ante el objetivo. En el hotel. Sin embargo. yo sabía que había cerrado los ojos tan sólo para mejor reflexionar. Milos daba la impresión de dormitar apaciblemente. No enseguida. Por otra parte. Si eso último ocurre. dos de ellos de apariencia magrebí. Tal vez la llevaba. ambos corpachones rebasaban los límites del respaldo. como si llevara una llave. Milos meditaba. salir arreando antes de que llegue la policía. A menos que todo estuviera planeado hasta el más mínimo detalle. y se dirigieron hacia el edificio vecino. Si todo sale mal. Moussa y Vuk se apearon. pero no las grandes que había bajado Ouissene. Ello resultaba evidente. He aquí nuestra misión. no podríamos quedarnos. Vuk abrió enseguida la puerta. en una ciudad que todavía no ha logrado borrar del todo el trauma de los atentados de la estación de Atocha. su cerebro debía funcionar a veinte mil revoluciones por minuto. Regresamos al hotel y este último fue a recoger dos grandes bolsas de viaje. Milos se reclinó en el asiento del Mercedes. si hubieran armado todo ese pasacalle. desde luego. Tan sólo haría falta enviar un breve mensaje cifrado. ¿Qué contienen las dos grandes bolsas? Explosivos.se sentaron al volante. no habríamos podido salir de Madrid. Bajo esa frente serena. la espera comenzó a hacerse larga. despejando los obstáculos sin contemplaciones. estaba seguro de ello. Ouissene y Nicolai estaban justo delante. aparcamos sin dificultad en la acera de enfrente. he dado las órdenes oportunas para que se proceda al secuestro de Ruano. mucho menos protegido. No era momento de dormir y esos ojos cerrados no podían significar otra cosa que ahora déjame pensar un rato en las consecuencias 110 . sino otras más pequeñas. En todo caso. o por lo menos cabía considerarlo como una probabilidad digna de ser tomada en consideración. en el interior de un soberbio BMW. Luego. Tomaron una bolsa cada uno.

algunos salen al encuentro por atolondrados e incluso. teníamos carta blanca y cuanto más hiciéramos entonces. Sea como fuere. cerrar el libro e irte a dormir. encima. Todos llegan a la hora justa. quien decida el ritmo que ha de tener el relato. viéndole reflexionar con esa reconcentración. ¿sabes?. me refería a los que llegan a él antes de tiempo.de nuestros actos y en el tratamiento que se les debe aplicar para que todo siga yendo sobre ruedas. estamos los dos en el mismo campo. pero no lo harás. Los cementerios también. en sus aledaños podrás mostrarte más lacónico. Recuerda que no soy un receptor pasivo. pues el fin es mío. por gilipollas. dormía plácidamente. Por el momento nos encontramos en la primera. Un poco más de respeto y más cuidado en la elección de los ejemplos. la narración es mía. ¿De veras? ¿Y por qué no? Pues porque eres también un personaje y temes. se muere también el perro. o por lo menos con la guardia bastante baja. Sigue. Pero vosotros ignorabais que el campo adverso era un mamut al cual iba a picarle un mosquito. no sin razón. Comenzaba a figurarme que el desequilibrio era inmenso. Un golpe de suerte. El mundo es de los atrevidos. Y eso que aún no habíais tenido la osadía de inquietar al diplodoco. Cierto. yo la historia me la conozco al dedillo. embarcarse en la segunda operación fue un acto de demencia. es verdad. Los cementerios son patrimonio de la humanidad. No querrás ser tú. Era absolutamente temerario. ¿Cómo se puede ser tan insensato? ¿Acaso no veíais que se trataba de un asunto de Estado? La inexistencia da un poder ilimitado. menos tendríamos que hacer después. 111 . los prolegómenos me interesan más que el fin. pero la ocasión la pintan calva. me dije. Tú tienes el mismo derecho y la misma facultad que cualquier lector. faltaría más. Ambos habíamos previsto ya muchos movimientos de nuestras piezas. El campo adverso. que si se muere la rabia. De cualquier modo. Continúa entonces. Lo hago por ti. aquella operación constituyó para nosotros un salto cualitativo de una envergadura incuestionable. Pamplinas. Argucia impertinente. en todo caso. muchos. Afortunadamente. si no quieres que te ocurra algo peor que la muerte.

por mi parte. Tras el bollo y el café con leche. Rechazo tanto la una como los otros y sostengo una simple curiosidad.Tampoco conviene dejarse llevar por los prejuicios. Apenas daba crédito a mis ojos. no solamente en esa ocasión sino en cualquier otra. después de todo. emergiendo aquí y allá. si me daba un poco de prisa. sabiendo que. tomé una ducha y salí a la calle. del que. Pero en ese momento los coches bailaban un vals en las calles semidesiertas de un Madrid insomne. con objeto de inmiscuirme de inmediato y sin el menor escrúpulo 112 . como de la espesura de un bosque encantado. pero que yo hubiera querido fuese el Madrid colonial del siglo dieciocho o el Madrid conspirador del diecinueve. Casi me sorprendí al ver a los dos expedicionarios. como advirtiéndome que no se me ocurriera en lo sucesivo presentarme a desayunar a tales horas. tampoco estaba muy lejos. jamás hubieran roto un plato. aunque en reposo. sin embargo dormí profundamente hasta las diez de la mañana. desde que salieron para expugnar la fortaleza de hierro y metal. en otras culturas el perro es un animal mejor visto. en un rincón cualquiera de Madrid. al azar de sus avenidas. En cuanto amanecí. Considero. aunque no demasiado profunda. No tenía mucho sueño. razonable tu demanda. Moussa hizo un signo con el pulgar para indicar que todo había salido a la perfección. El comedor estaba vacío por completo y el personal de servicio me miraba con cierta hostilidad. regresé raudo a mi habitación. de regreso tras una misión que me parecía poco menos que irrealizable. Habían pasado sólo dos horas. sólo cabía esperar buenamente unos cuantos días y ver qué había caído en la red. bajé rápidamente a desayunar. pues mi propio gusto me inclina hacia la moderación. El armadijo estaba tendido. subir al mercedes de Ouissene y salir majestuosamente como si. En un semáforo. por lo cual mi consejo es que escojas de ahora en adelante tu léxico con mejor tino. mejora tú mismo los accidentes y guarda la sustancia. podía recuperar el diapasón del mundo ibérico. más o menos. Los conductores nos dejaron cerca del hotel y siguieron adelante. Me dirigí de nuevo al Retiro para pasear sin rumbo fijo.

alcanzar notoriedad en la sombra. Tal vez si la España de las cofradías hubiera sido sustituida por la España del mérito. Si todo volviera atrás. poder en el Ejército. 113 . devolvería esas cartas conteniendo informes secretos abrumadores o recomendaciones incensadas con un mentís y una coda escritos con letras de sangre. ceremonias secretas. con una importancia capital.en los asuntos más secretos y turbios de un Estado decadente ya. a cuyo hombro derecho se había encaramado la araña negra de Blasco Ibáñez y desde cuyo hombro izquierdo acechaba otra araña rosa con no menor capacidad tejedora. ni un cabo negro ni un cabo rosa. Sentía un turbio deseo de poner a sangre y fuego los más profundos baluartes de la opresión. en todos los rincones tendía telas en la sombra. otro gallo le cantara. Unas puertas acolchadas para silenciar conspiraciones políticas. conciliábulos de jesuitas. incluso en el extranjero. pero cuán novelesco todavía. adquirir una fortuna de las de antes y pasear mi fiebre a través de las tinieblas de esos palacios construidos con bloques de granito y mármol. ¿Cómo comulgar con esa clerigalla hipócrita que predicaba en los púlpitos el dar de beber al sediento y de comer al hambriento y el partir su capa para cubrir al desnudo. sobria e intransigente. a través de los jardines umbríos que se extienden tras las verjas de hierro forjado. Pero los tentáculos de la araña llegaban a todas partes. decisiva. Esa España todavía altiva. en un mundo dominado por la Iglesia y el Ejército y la Masonería. severa. al tiempo que mantenía una correspondencia secreta para perseguir al adversario hasta el último rincón del mundo? Sí. me tomaría la revancha de esa España vieja y arrogante que tantas veces ha hecho restallar los dos batientes de una puerta maciza ante mis narices por no tener asido en mano. Convertirme en uno de esos privilegiados ante los cuales todas las puertas se abrían. los que injustamente te circunscriben con aros de acero al interior de ti mismo. en aquel entonces. por recias y macizas y elevadas que fueran. en el que había muchas puertas recias y macizas y elevadas. poco a poco iba descubriendo las razones ocultas por las que me había metido en ese lodazal.

lo mandan hacia dentro para que sea asimilado. Tal vez ignores que. El paso siguiente será apropiarse de ella y encauzarla con mayor sabiduría. empero. Justo un poco antes para poder tomar una nueva ducha. y perecerás por la inefable osadía que implica semejante desaguisado. quiero decir de mi conocimiento. acostumbrada a ir por delante. lo trituran. a elegir. 114 . si mi convicción profunda es que el genio colectivo del hombre radica precisamente en su capacidad para crear mafias? Pero a mí siempre me han pagado por hacer estallar cabezas. Todavía nadie. la mente. en nuestra historia. ¿por quién te habías tomado? Tu obra. ni mejor ni peor que las otras. tiene entonces que apresurarse. más allá de los nietos de mis nietos. a tomar decisiones por anticipado. Y yo tenía muchas ideas que incorporar y que ensamblar para restablecer el equilibrio y la coherencia interior. La piel de mis zapatos se hallaba recubierta por un dedo de polvo y bajo la recalentada tapa de mis sesos comenzaba a bullir un atisbo de fiebre. Reservé una mesa y le lancé una llamada a Milos.Estaba dispuesto a encender una hoguera tan grande que las generaciones sucesivas. porque hay que reconocer que no es un mal instrumento. Pero en fin. lo muelen. Regresé al hotel a la hora de comer. con un afán que resulta cómico. Las piernas son dos mandíbulas que engullen pensamiento. te sobrevivirá. Pero eso no es asunto mío. todavía se harían lenguas de ella. Cambié de muda y bajé al restaurante. a planear. ¿Cómo lo voy a ignorar. Debí caminar mucho y a buen ritmo. pues poco importa la intención primigenia con la que han sido creadas las mafias sino la trabazón y la estructura que han alcanzado. La larga marcha por el Retiro me había abierto el apetito. Cuando los acontecimientos se precipitan de ese modo. Tú también has creado una mafia. No tardarían en bajar. Pedí una cerveza y unas almendras saladas. no colectividades. Nada más perturbador y peligroso para el orden social establecido que un destello de luz en la mente de un paranoico. El agua tibia me hizo mucho bien. las mafias más antiguas llevan por nombre los más ilustres títulos que se leen en los rancios y amarillentos anales. para reconfigurar la imagen interna de un mundo que va demasiado deprisa.

luciendo una elegante pajarita. una brecha segura y practicable. loza fina y servicio esmerado. Jugándonos la vida. pero todo tiene un precio. Sonreí al recordar los esfuerzos inútiles de Moussa frente a aquella cerveza de litro. Desde nuestra aparición en el hall. Colegí que un buen vino. cierto. pues. no sería mal recibido. diciéndose para sus adentros carpe diem mientras dure. Con una renovada propensión al buen yantar. Había motivos. mas el sistema de alarma que protegía al gigante tenía ahora. por lo que siempre hubo uno enteramente consagrado a la minuciosa tarea de observarnos. con un humor más expansivo y pajarero. de una buena cepa y de un año propicio. aunque concentrada. Los uniformes se relevaban de sala en sala. trabajados manteles y pesados cubiertos. todavía no muy lejano. habíamos conseguido con la aportación y suma de las habilidades de cada uno. Pero Moussa parecía un chico humilde. en aquel entonces. igualmente. abriéndole una botella cuyo precio era equivalente a seis meses enteros de vendimia en su país. vistiendo camisas de seda. resplandecientes y esta vez distendidos. Milos se encogió de hombros. imantamos la mirada de los vigilantes y durante todo el transcurso de nuestra visita fuimos objeto de una atención distante. ingiriendo bebidas frías y comidas selectas en restaurantes con mucha luz y muchos cuadros. en un día tan caluroso como ése. trajes frescos y ligeros. cogimos el autobús y nos plantamos ante la puerta de la venerable institución. semanas más tarde. Poco sospechaba él que. Quedaba. se encontraría en uno de los restaurantes más caros y de más lujo de Madrid.Al cabo aparecieron los cinco. Realmente habían conseguido. una última incursión. de celebración. Los cinco se miraron. Tras una breve siesta. eso sí. Dicha actitud me pareció natural 115 . para nosotros. al menos habremos gustado una vez a esta vida de película extranjera como un actor más. con una atmósfera cuidadosamente temperada por el aire acondicionado y un camarero impecablemente vestido de blanco inmaculado. Esta tarde haremos una visita al museo del Prado. lo que parecía imposible.

buscando un punto de apoyo. Entramos en la gran sala en forma de cañón. a lo largo de una parte de su historia. el canónico tanto como el apócrifo. en todo caso. Los 116 . Bien está que se impregnen sus ojos de ello. mas no por ello deja de registrarlas y conservarlas para un trabajo posterior. La cual puede establecerse. en ese y en cualquier otro instante. aunque su piel. La púrpura de muceta y capelo captaron poderosa e inmediatamente mi atención. acto seguido. es un príncipe de la palabra. paralizante. su mirada. por ejemplo. por efecto de las largas veladas de estudio. sabe que constituye su principal instrumento de poder. acabó por dejarme clavado al fin en el suelo. acaso. ha leído en latín. Los europeos la observaron con una actitud más bien fría. aguda y fría como un estilete. las mejillas enjutas. Es todavía el de un hombre joven. el Antiguo y el Nuevo Testamento. exalta las potencias escondidas. Ha saciado su sed en las fuentes autorizadas de la ciencia. o fue él. por el contrario. en la profunda satisfacción que expresan ambas comisuras. paulatino. avancé. en relación con un tema. Me detuve ante “El Cardenal” de Rafael. y cita versículos de memoria que se ajustan como un guante a la idea precisa que le retoza en la mente. inquisitiva. si bien finos. los pómulos salientes. Frente a nosotros se extendía un vasto y variopinto muestrario del genio occidental. depura ya. Una fulguración global contiene más enseñanzas de las que cabría sospechar en un principio y. los dos africanos abrieron unos ojos como platos ante la increíble profundidad de aquella perspectiva interior. de las que el cerebro puede asimilar en un momento dado. Por eso es sentencioso también en lengua vulgar. Observa bien este rostro. la nuez de Adán bien marcada. acaso también en griego. una selección se impone. aún sin comprenderla todavía. la simple percepción de la belleza y la armonía. al menos en apariencia. pero también ha gustado el licor de los veneros prohibidos. Sin embargo. Fíjate en esa boca. Mira cómo se pliegan los labios. Eché un vistazo a mi alrededor. rasgos todos que definen a quien da la preeminencia al espíritu. Luego. quien me detuvo con esa mirada perentoria. toda la Biblia. los trazos son angulosos.y procuré olvidarlos. Milos. posee ya el tinte desleído de una oblea.

y con la misma voz impasible. Estudia bien este semblante. pero también los usa para captar las intenciones de los embajadores y. me obligó a volverme para encontrarme con Nicolai. con su inagotable arsenal de argucias. pues contiene los trazos exactos y el gesto adusto. trata de penetrar en él y. los más terribles. Milos lo contempló. volteó hacia mí unas pupilas que habían adquirido el mismo dardo mortífero que acechaba. aquellos que retumban a la vez en este mundo y en el otro.términos más sublimes. mirando de hito en hito al cardenal. es doctor en teología. recrimina a sus familiares y regaña a los criados. absorto. cargado de peligro. determinado y sereno. les saldrá al encuentro. Le seguí. Considera que ni siquiera tiene la edad en que uno comienza a cansarse de tanto poder. Repara también en la serenidad de su brazo apoyado. quien presenciaba la escena desde el cuadro. casi un instinto de conservación. con que la Iglesia ha logrado mantener bajo su férula a la ciudad y al mundo. posee vastos conocimientos en física. se decidió a avanzar. con que recita el Oficio de difuntos. orgulloso al tiempo que sabio. severo sin haber renunciado por ello a la ironía. 117 . pero cuán penetrante y cavernosa. de improvisto y a salto de mata. proyectarte hacia el exterior. al cabo. como en la sintaxis indescifrable de un renglón de escritura mistagógica oriental. Milos. en efecto. pues todo él manifiesta la alegría y la satisfacción por ejercerlo. a través de él. en la sosegada majestad de esa manga blanca en la que se ordenan los pliegues de una tela costosa. detenidamente. implacable a la par que inteligente y cultivado. hasta que. No obstante. astronomía y gramática. erguido como un palo ante la tela. en los ojos del prelado. versado como lo es ya en astucias cual zorro viejo. Sabe enseñar con autoridad a propósito del cielo y de la tierra. a condición de que éste alcance las cotas más altas del mayor refinamiento posible para poder entrar en su fastuoso palacio. una intuición salvaje. Me gustaría verlo con veinte años más a cuestas. se le conoce como el mecenas de cualquier arte. Cuando sintió que me hallaba observándole. han sido modulados por ellos con toda precisión y parsimonia. Sus ojos son utensilios de precisión para escrutar almas.

Observad cómo su cuerpo constituye la juntura de dos trazos oblicuos que. espeso. Unión del cielo y la tierra. algún día. Acaso quiera hacerme pagar cara. Seguí caminando. He aquí un tipo humano completamente distinto. viviendo en un valle tenebroso con los ojos alzados siempre hacia la claridad. sumados. acusó el latigazo de un escalofrío. lo que vale por unión. Ahora se ha abandonado sobre su mano izquierda. olvidé el incidente. pero también representa al verbo. con algún que otro rebujo de pan. inconsciente. Primero se vio obligado a huir de la casa paterna. Por eso. cuyo nombre es también la conjunción copulativa de la lengua hebrea. eligiendo. de punta a punta. en suma. el trazo de la izquierda es el tronco del árbol y el de la derecha el rayo de luz que desciende desde el cielo y cae justo sobre la cabeza del durmiente. recio. Esa letra v simboliza al hombre. estableciéndose así la conexión entre los dos mundos. su costado izquierdo. hecho a la intemperie. al trabajo áspero y servil que fuerza a arrastrarse por el fango.Mi cuerpo entero. Luego tuvo que ponerse a trabajar duro. Mirad su cuerpo denso. indisociable del pensamiento. por la que comenzarán a bajar y subir ángeles del cielo. su más pura esencia. donde se encuentra esa caverna profunda y tétrica. La naturaleza no ha sido tierna con él. la letra vau. Rebaños auténticos no deben andar lejos de esa loma. que aterra en cuanto se han descendido unos pocos peldaños. “El sueño de Jacob”. una deuda antigua. y le fue alzando obstáculos. el de arriba y el de abajo. Sus músculos rollizos están hechos de carne de oveja. pastoreando los rebaños de su suegro Labán. un pastor fetén. Mirad si no sois también vosotros pastores robustos como Jacob. el lado oscuro. avezado a las temperaturas extremadas. y duerme a pierna suelta. forman una v. Pero como lo apreciaba casi como a un hijo y yo mismo estaba sinceramente arrepentido de lo que hice. 118 . leche y queso. tosco. José de Ribera. por miedo a su hermano Esaú. Pronto la ladera derecha se transformará en escalera de luz. como suele hacer con sus allegados. rechoncho. la materia y el espíritu.

imponen su elegancia aristocrática. Una mano extendida. a causa de la deformación del hombro izquierdo. marqués de Montemayor. con los dedos anular y corazón juntos. un hombre. Sed inocentes como la paloma y astutos como la serpiente. Decidme. lo que andaba buscando se encontraba por ahí. ni la más párvula chispa del inmenso genio que volcó en su lengua. ahora tenemos ante nosotros a un caballero que bien podía pasar por cura. en vida. Poco importa. 119 . contrastando con el negro terciopelo de la chaqueta. dejemos que uno y otro se entiendan. o las puntillas blanquísimas y almidonadas de puño y gola que. Ahora comienzo a comprender ciertas cosas. la cual admite tanto al caballero como al santo y reúne a ambos en una vida austera. es el hidalgo castellano por excelencia. “El caballero de la mano en el pecho”. así como el espléndido trabajo de orfebrería en la plata y oro repujado del pomo de la espada. Si antes hemos visto a un cardenal que bien podía pasar por caballero. Todo el equilibrio del ricohombre español está ahí. dicho de otro modo. Esas ojeras moradas. Lo dudo. Según el plano que recogí a la entrada. por lo demás es impenetrable. un microcosmos. Se ha comentado que pudiera tratarse de Cervantes. Observemos acaso la delicadeza de esa mano. Es mucho más probable que se trate de Don Juan de Silva. indican una observancia religiosa estricta que cuesta atribuirla al maestro. Conviene que notemos esa blanda severidad en la mirada. pero no os desprendáis de ellas. Se halla prestando juramento ante Dios. esa mirada más mística que triste. que siempre anduvo envuelto en agrios trabacuentas con la administración y a quien su país nunca pagó. También a él un arcabuzazo le desprendió el hombro. si bien delicada. ¿le acordaríais vuestra confianza? Juntad la imagen del cardenal y la del hidalgo o bien combinadlas. También yo empiezo a comprenderlas. lo que sugiere una hiperestesia extrema. El Greco. consecuencia de su participación en la batalla de Lepanto. o.Torcí a la izquierda. casi enfermiza. No le miremos ya el rostro. alcalde del alcázar de Toledo. al albur de las circunstancias. Él.

la armonía del arte. me da la impresión de que quieres hacer de cada uno de nosotros una mezcla de apóstol y de general. el francés para los asuntos del amor. deambulando ya sin decir palabra. años más tarde. No me digas que te viene de nuevo. ¿No te parece que nos quieres llevar un poco lejos? Yo había venido a hacerme rico. que ya habías pensado en ello. no a crear un imperio y una secta al mismo tiempo. Salimos al cabo y. en Mühlberg. Los santos huyen al desierto para encontrarse con su Dios. pero yo había imaginado una 120 . comenté sencillamente que éste. por cierto menos sofocante que el de los días anteriores. Junto con el nervio óptico.“El Emperador Carlos V. entre las insignias y los emblemas del poder. no dije nada. Brueghel “el Viejo”. Consumimos unas dos horas dentro del museo. levantan la lanza de San Jorge. también fue un extranjero en España. antes de enfrentarse al mundo. ¿Y te parece una mala idea. por ejemplo. Estábamos en capilla. que. a caballo. el retratado. “El triunfo de la muerte”. Al pasar ante los rojos y los oros de Tiziano. Y tú replicaste que lo dejara de tu cuenta. debíamos ampliar nuestra red. se distendió también el espíritu. pero el español lo reservaba para hablar con Dios. dimos una vuelta por los jardines anexos. Cierto. Los ambiciosos van allí donde se halla el suyo. Tú. Me hubiera gustado abandonarme a esa sensación de bienestar. cuando te dije. aunque sólo fuera la de ese cartesiano jardín francés. que hacía trabajar el intelecto. fortalecer nuestra organización. lo miramos todos en silencio. fuertes de este golpe de mano. algo habíamos hablado. Sin embargo. pero Milos me abordó. cada cual comidiendo en sus propias cuitas y proyectos y presagios. como si quisieras fundar una nueva Compañía de Jesús. Al pasar frente a ese cuadro. pues a su llegada tan sólo contaba diecinueve años y no hablaba español. una Compañía de Jesús laica y con unos objetivos mundanos? Se me antoja algo excesivo. desmesurado. Sentí un cierto alivio al respirar el aire libre y al equilibrar con algo de naturaleza. dijo aquello de que utilizaba el alemán para los negocios. a pesar del calor.

en el de aquí. sobre el papel. Habrá que verlos. que practica la caza de altanería. sea cual fuere su naturaleza. ¿qué 121 . digamos. Tú mismo lo has dicho. haces jaque al rey y nos dejas enfrentados a todo el mundo. Perfecto. separando el polvo de la paja y ésta del grano. Cuando quieran darse cuenta. dando palos de ciego a su alrededor. aunque por lo pronto deseo que esa milicia. con miras más altas. ¿Y quién te ha dicho a ti que mis planes vayan más allá de lo que acabas de enunciar? Me da la espina de que tus ojos están puestos ahora en Madrid y que pretendes crear una milicia un tanto particular. cerniendo a toda la ciudad. sino delincuentes de guante blanco. Moliendo el grano después. preparados y. a condición de que actuemos con una discreción ejemplar. Ahí os quiero ver. también. se halle bien encuadrada. Mientras tanto. tú no debes ignorar ese refrán de que quien mucho abarca. La suerte que tendremos es que ni siquiera se les ocurrirá pensar en tus hombres. habremos establecido una cabeza de puente. un monje guerrero o algo así. estarán locos de furor. se van a volver locos buscando. ¿Y qué? Nadie conoce nuestra existencia. Más tarde. No está mal eso que dices. Un golpe de suerte. a la vista de todos. Visto y no visto. pobres sisadores de la estación de autobuses. Pero ¿y después? En esos pagos tan remotos. Pero tú. Habrá que verlos. con el primer movimiento. implantaríamos una organización relativamente modesta. encargada de negocios con una monta limitada. en el ejercicio de los cuales no se hiciera sombra a las grandes mafias instaladas en la ciudad. gente de otra calidad.especie de puente entre las dos orillas del mediterráneo por el que se efectuara un trasvase discreto de gentes y capitales. hábiles. el lado de allá proporcionaría sobre todo hombres bien entrenados y sin escrúpulos. nos iremos haciendo fuertes. poco aprieta. secundaria. cedazo en mano. una especie de templario. El mejor refugio para tus hombres será la calle. sobre todo. cuando levanten la cabeza y vean lo que hemos hecho. Pero vale. Lo que ellos andarán buscando no será descuideros. Ésa será la primera verdadera prueba del fuego. furiosos. Una jugada maestra. nosotros estaremos agazapados en nuestra madriguera. por hombres que se sientan comprometidos unos con otros.

pies en polvorosa. el esplendor. Observé que los ojos les brillaban a todos. En mi pueblo no hay agua corriente. les transmitiste tu locura. Ese tipo de guerra. Como don Quijote a Sancho. o poco. con distintos reflejos. ante nuestros ojos. Los demás no dijeron nada. y esa conversación vino a confirmarlo. que me está entrando un hambre canina. adaptadas a la particular modalidad de combate en la que se verán involucradas. El botín no será despreciable. Eso. La elección está entre terminar vuestros días holgadamente y la auténtica abundancia. pero mandaré construir un palacio con piscina. Si esa es vuestra idea de la riqueza. dará para una buena finca rústica por barba. ni una sola hoja de un árbol sin que ello se encamine a un objetivo preciso y no deje de tener sus 122 . Eso sí. hasta tal punto que no pude sino preguntarme por qué. los acontecimientos que. pero desconocen el terreno que pisan. Porque lo que se avecina es una guerra y mi pretensión es que dispongamos de tropas de élite. a la menor ocasión. podéis darlo prácticamente por hecho. allá en vuestro país. encadenados por casualidad o por reflexión. dirigidas por generales esclarecidos. Ouissene soñó en voz alta. A pesar de ello.hará un rebaño de tiernos corderos ante una manada de lobos hambrientos y encolerizados? Mis hombres no son precisamente corderos lechales. Si uno no cree en nada en esta vida. crean un estado de ánimo. No obstante. Venga. mentí. si uno sospecha que todo persigue una finalidad y que no se desprende. o dividirnos los despojos de Ruano y sus secuaces. vamos a comer. No se me escapaba. pasó un ángel tras las palabras de Ouissene. tendrás que darles una parte proporcional y somos muchos para intervenir en el reparto. poniendo. albergaba una confianza ciega. tenderá a decirse que eso es la inercia. el lujo. rodeada de césped y de palmeras. que mi primera gran dificultad me iba a caer encima al propio tiempo que ese enorme y primer lote. todavía no la han practicado. Me lo figuro. unos más húmedos y otros más acerados. si no quieres que tus hombres te persigan hasta las mismas puertas de tu pueblo. es decir. Sin embargo.

espiaba a Verónica de la Mata. Yo más bien diría abyssus abyssum invocat. Ello me parecía poco probable. entonces es cuando se siente aplastado por un inmenso drama. Es una manera de ver las cosas. Pues ¿no estabais de acuerdo en que. para que luego quede en agua de borrajas. Siempre hay un momento en que la curiosidad se convierte en pecado. he dicho. En este caso te equivocas. confianza ciega. ¿Y ese entusiasmo. o por lo menos tendrías que haber sabido retirarte de ella a tiempo. borrando cuidadosamente tus huellas. Fata obstant. la que te empujó por tan abrupto camino. antes de partir para Madrid. pero la curiosidad pudo más. cuando uno entra por los derroteros de ese pensamiento. con cuánta delectación. había lanzado la máquina del tren a todo trapo y si a alguien le venía la ocurrencia de cruzarse en mi camino no podría rehuir el encontronazo. En cualquier caso. ¿Quién teme pecar. La cual me venía de considerar que el destino no había desplegado en mí. Justo en las horas que siguieron a la liberación de Ruano. en los acontecimientos que se desarrollaban ante mí. en todos. entonces? Entusiasmo no. no la curiosidad. sin duda. por espectacular que parezca a primera vista. como parecía pronosticar mi particular talante de aquellos días. lo que procedía era retirarse a crecer en la sombra? Cierto. un papel modesto. sino que mantengo mi convicción de que dichos acontecimientos marcaron para ti el inicio de la debacle. en el que desempeña. por cierto. Jamás debiste entrar por esa senda. de la trabazón de una serie de acontecimientos que seguramente calificarás de nuevo golpe de suerte. El cual. tantos medios y lo había hecho con tal celeridad y tan perfecta trabazón para nada. nos vino este 123 . había encomendado a alguien la tarea de seguir en mi ausencia al tipo del pirulí. bueno. no solamente no lo considero un golpe de suerte. ¿Quién no ha sospechado esto alguna vez? Pues bien. nada más comprender a dónde conducía. tras el secuestro de Ruano. pero debes saber que. Sería difícil decidir si fue la una o la otra. al fin y al cabo.consecuencias después. al melenas que. ante el rostro de una mujer con tantos atractivos? Entonces fue la lujuria. no se produjo de inmediato a causa. que nada es gratuito y que todo tiene su porqué.

excepto el coloso Ouissene que manducaba y hablaba. rebañando después el plato con ayuda de pedazos enormes de pan. pedí una segunda. Me preguntó que cuál era el plato típico de Madrid. todos parecíamos comer sin verdadera hambre y en silencio. la insinuación de que se trataba de una celebración importante. Pero no adelantemos acontecimientos. en parte por no hablar más yo mismo. El objetivo inicial era hacerles reflexionar. Tomé la decisión de atenuar. al que casi había olvidado. Tras una primera botella que había desaparecido en un santiamén con los primeros bocados. Alquilé un par de coches de lujo y les llevé al Escorial por la mañana y a Segovia por la tarde. El vino aligeró un poco la pesadez de los espíritus y la conversación. con la grabación de una conversación telefónica en árabe. esta vez ostensiblemente cara. Hacia el atardecer. En el Real Monasterio. vacilante en un primer momento. en ese preciso instante. saldríamos de la capital. prendió de nuevo. la densidad de turistas por metro cuadrado era mayor y nuestra variopinta tropilla de extranjeros pasaba mejor. al mismo tiempo. en presencia del camarero. con grandes movimientos de su poderoso bigote. Los demás se abismaban demasiado para mi gusto. En ambos lugares. sobre todo tras los generosos tragos retirados por Ouissene para regar sus pantagruélicas mascadas. Dejé caer. Concluido el ágape. salimos de nuevo a patrullar por el Madrid de los Austrias como si fuéramos cuadrilleros de la Santa Hermandad. cierto. de momento. en 124 . en parte por la extrema susceptibilidad del mencionado gremio de los guías. Le repuse que tal vez los callos a la madrileña y allá se lanzó con la callada. o suavizar. el efecto de dichas cavilaciones. al día siguiente. pero tras la conversación con Milos no albergaba la seguridad de que lo estuvieran haciendo en la dirección deseada. Aquel día. Decidí que. creí que ya había dicho lo suficiente.agente. cualquiera que fuera su contenido o su orientación. a mano me venía. de todo Madrid. quien. les propuse regresar al hotel para una siesta reparadora. contraté los servicios de un guía. por precaución. cuya traducción encomendamos a Ouissene.

les expliqué la leyenda del acueducto y algunas cosas más. era evidente. seria pero guapa. Has puesto las miras en Madrid. porque. y nosotros veníamos en su seguimiento. le reprochan que pretende aprovecharse de las explicaciones dirigidas a un grupo de pago y los grupos de pago avanzan casi tocándose. por el contrario. si uno conversa con sus compañeros de visita. Cenamos allí y regresamos tarde a Madrid. En fin. si uno se calla. a causa de la cual las visitas particulares suelen acabar. Habiendo fundado una asociación crapulosa y fraudulenta. como el rosario de la aurora. donde ya pude hablar con toda libertad. fingiendo no prestarles atención a sus doctorales glosas. ¿Se habrá visto alguna vez un grado mayor de censura? La de los regímenes dictatoriales más cerrados prohíbe hablar. es 125 . Hice bien en adoptar esa actitud conciliadora pues así nos tocó en suerte una morenaza de ojos verdes. Por el momento no pensaba en apoderarme del entramado de Ruano. ésta. velando armas. Examiné también detenidamente las palabras de Milos como si entre todas compusieran un diamante finamente tallado que se deja contemplar en sus múltiples facetas. pero en especial de esa plaza. En Segovia. Ruano también las había puesto. que Vuk calificó de cuento de hadas. bien guapa. además.general. pero nosotros no estábamos allí para divertirnos y menos aún para llamar la atención. Sobran los modos de poner en evidencia lo irrisorio de su actitud. de nuevo lo pasamos en capilla. y a ratos hasta simpática. El día siguiente. aunque sea involuntariamente. Únicamente nos vimos para las comidas. pero sí consideré que el informe que estábamos a punto de confeccionar no dejaría de ser aleccionador. Les encantó esa ciudad. sobre todo si uno también tiene su pizquita de amor propio. Yo fui a comprar un libro y me pasé el tiempo leyendo junto a la ventana o navegando por la red. todo lo simpática que puede llegar a ser una guía de Madrid o sus alrededores. nuestro problema iba a plantearse muy pronto en los mismos términos que el de Ruano. de ejercicio ilegal de la sacrosanta profesión de guía. argumentan que se sienten lesionados en sus derechos laborales y le acusan de usurpación. prohíbe escuchar.

los trofeos de caza abatidos en los más apartados rincones del mundo. con objeto de sentenciar sin apelación la suerte del director de la orquesta. según leí más tarde en los periódicos. de manejar todos los hilos y ocultarse. un verdadero estudio de mercado que yo mismo me encargaría de redactar y. Estorbaba el centenar largo de caballos zainos. Es indudable que poseía cualidades apreciables. Cuando alguien tiene un mérito así de palmario. Desarrolló un lenguaje altamente connotativo. albergaba pasiones que no conseguía dominar y que llamaban la atención innecesariamente. lengua. o borrar. al hacerlo. pero que más tarde se elaborara otro exhaustivo. el menor rastro documental. Intuí que el magisterio de Ruano. de coger a todo el mundo por sus secretos. el tablao particular donde desfilaban figuras flamencas de primer orden. Frío y distante. de meditar concienzudamente. de elevarse hasta lo más alto. Ruano pertenecía a esa familia de hombres brillantes. pues durante quince años se ocupó pacientemente en no dejar. hombre de mundo. Parece ser que era chalán como un gitano y paciente como un monje budista. por añadidura. cómo blanquear el dinero obtenido con nuestros manejos ilícitos. No obstante. esa austeridad. ¿Y qué decir del Dalí que se conservaba mal en un cuarto de baño o de las partidas de póker durante las cuales se ponían sobre el tapete cortijos? Le faltaba esa discreción. los toros bravos.decir. Sabía que la policía no lograría intervenirlo todo. pero también tenía algún que otro gusanillo que se lo iba comiendo por dentro. Determiné que primero se hiciera un informe urgente. hasta el final. Impertérrito hasta en los registros. que suele caracterizar a 126 . sería decisivo. Poseía igualmente una cualidad que no resulta jamás inocua. muy a su pesar. junto con eso. el tentadero. a quien la pobreza le había enseñado el valor del dinero y hasta qué punto pueden escocer en el bolsillo esas pocas monedas imprescindibles que no se tienen. También era trabajador y constante. de hecho. locura es evitar reconocérselo. capaces de multiplicar el dinero como los panes y los peces del milagro de Galilea. aunque sin dejar ningún cabo suelto.

tras el famoso informe detallado. Ruano y yo no nos hallábamos en el mismo eje. a ratos. Te dejo. Ruano conoció únicamente el poder del dinero. pues. propiamente dicho. y en el fondo hasta mágico. el helicóptero. pues 127 . Por eso acaso rezan y dictan sentencias de muerte con la misma voz serena y grave. un terreno al que tú. Cuando se produce un crimen. amenazando con un derribo. Había comenzado a crear mi propia red. le echaste el ojo malamente. ¿Y quién le llevó a ese estado? Pues tú lo acabas de decir. los cuales dirigen imperios al tiempo que malviven en granjas abandonadas. los ocho mil euros en concepto de champán y vinos franceses. que es a la par la historia de tu propia ascensión. tal vez porque creen que ese poder les viene de Dios. No fui yo quien le denunció a la policía. ese poder regulado por un ceremonial solemne. como llovida del cielo. o la resquebraja o la desborda. el tentadero. todo lo sacrifican al poder. relatar la caída de Ruano. los caballos zainos. Ruano ocupaba.ciertos padrinos sicilianos. Tal vez eso último principalmente…. yo el jefe de un ejército. ¿qué más me da? Antes bien. el primer trabajo de un investigador es averiguar a quién puede beneficiar. ni siquiera podía utilizar una tarjeta de crédito. Cuando de repente te cayó entre las manos. la cohesión interna de un Estado. Ese poder que mantiene cancillerías y embajadas. A él ya no le iba a servir. su caída y mi ascensión no eran hechos concatenados. estricto. No el poder absoluto. mediante un sistema de explotación distinto. oficial u oficioso. al tiempo que modesta. y ese otro poder que el dinero da sobre ciertas gentes. bulas.pero a mí. ese poder que envía hombres a matar y a morir por una decisión nuestra. sanciones. el tablao. Él era el rey del chanchullo. Ésa fue la verdadera causa de su caída. me intriga tu caso. comida por el cáncer. ese poder que mantiene fronteras. buena parte de la de Ruano. la verdad. Pero hay que reconocer que ambas cualidades reunidas no se hallan con mucha frecuencia. que promulga edictos. si es eso lo que pretendes insinuar. la ganadería de toros bravos. Ése es el poder que obliga a algunos padrinos sicilianos o napolitanos a vivir en la oscuridad de una casa desvencijada.

abogada madrileña. habría pensado que éramos unos chapuceros. nuestro héroe había terminado levantando cinco promociones. las contraseñas para acceder a la información reservada que contenían los ordenadores. ni mucho menos. habían trabajado. Vuk y Moussa encontraron. además de la ya mencionada Lemos. hasta el punto de que tuvimos que levantar incluso los escombros de la ciudad sin resultado. Sin embargo. No lo pensaría. por las que recibió diecisiete millones de euros y un puñado de pisos. la operación de la torre negra resultó un éxito. en el fondo de cada una de las redecillas que habían tendido. así como la lista de sus probables testaferros. El asunto comenzaba a adquirir ante nuestros ojos un perfil preciso. También figuraba otra gran empresa andaluza. Como testaferros aparecían. Al día siguiente regresamos con nuestro precioso botín a casa. debía 128 . antes al contrario. con ella. lo cual no quiere decir que no constituyera una lectura altamente instructiva. Grabaron todo en unas potentes llaves USB y salieron sin dejar la menor huella de su paso. además del ya citado Alberto Collado Sancho. que entregó a Ruano cinco millones de euros a cambio de licencias de primera ocupación y convenios urbanísticos. Todavía necesitamos una semana para ultimar preparativos. los nombres de Elena Castañeda Espejo. Y lo peor es que el prestigio de Leviatán estaba en juego. Como sabrás. Construcciones Astorga. Nos aguardaba un nuevo informe en el cual figuraban las inmobiliarias que solían trabajar con Ruano. Pero yo corregía concienzudamente el borrador del informe sumario que me habían entregado repleto de faltas de ortografía. Durante nuestra ausencia. así como Silfos. a la Sociedad inmobiliaria Requejo Toro. Antes bien. Severiano Muñoz González y Esteban Espúñiga Navarro. por nada del mundo hubiera consentido que se presentara un documento tan poco cuidado ante los ojos de Ruano. entre otras.tú sí supiste sepultarte vivo. cabe citar. Con relación a las primeras. los hombres de la trastienda y los detectives que teníamos en misión. Incluso Milos daba muestras ya de impacientarse.

en ese caso. al atardecer. le dieron numerosas vueltas por la ciudad. sin dejar de orientar hacia él el cañón de sus armas. lo metieron en un maletero y. antes de llevarlo a su nueva residencia por espacio de unos días. por cierto. cuando ya se hallaba más tranquilo y resignado a su suerte. Además había otras gestiones que hacer. no solamente resignado a ella. y así como quien no quiere la cosa. Lo estaban aguardando en el garaje de su propia casa. a cazar cabras. sótano profundo. El acento eslavo de los secuestradores no venía mal. lo amordazaron. Esa misma noche la pasó ya Ruano en el palacio oriental de Mefiboshet. un alboroto de mil diablos. Museo etnográfico. Allí les aguardaban otros. Entonces llegó Milos. a las afueras de la ciudad. fue. el hijo del rey Saúl. Cubrieron el rostro de Ruano. Le indicaron un lugar apartado. vasto jardín bien poblado de árboles copudos donde anidan los gorriones y arman. sino también curioso por conocer los movimientos 129 . Bueno. una vieja casa solariega de muros espesos. Yo no fui a verlo hasta el día siguiente. Mefiboshet. como convenido. Ambos eran pequeños. a la atalaya. tenso. Ruano se va mañana a Afganistán. compró un palacio casi en ruinas. tras una conveniente asimilación del nuevo estado en que se encontraba. A los demás les dije que la había alquilado. sobre todo a ciertas horas del día. había que considerar la cuestión de procurarle un alojamiento conveniente. como en los jardines de las auténticas instituciones. nuestro huésped no debía permanecer entre nosotros más tiempo que el estrictamente necesario y. Pues en ese caso… ¿a qué estás esperando para cazar al cazador? Sin responder. dio media vuelta y desapareció precipitadamente. Yo me hallaba contemplando el mar. uno delante y otro detrás. ni corto ni perezoso. renqueando. que no cometen faltas ni siquiera de ortografía y no dejan nada al azar. con el rostro cubierto por pasamontañas. ello estaba decidido desde hacía tiempo. pero quedaban todavía unas postreras gestiones.saberse entre las manos de auténticos profesionales. Se le obligó a salir de nuevo a punta de pistola. A decir verdad. así que pudieron esconderse bien dentro del amplio coche de Ruano. Palacio Arzobispal o Jardín Botánico. las cuales aceleré.

cubierta por un tafetán negro que caía hasta el suelo semejando un catafalco. tan espesos eran los muros que uno tenía la sensación de encontrarse en la capilla de una catedral. dos candelabros de plata maciza con varios brazos. a los que añadí una máscara griega de la risa. No hacía un calor excesivo allí dentro. Regresé a la mencionada sala y tomé asiento ante el catafalco. sobre ella. una carpeta de cuero repujado conteniendo el informe. A mi espalda. La luz debía disminuir aún unos cuantos grados para que la atmósfera alcanzara el tono perfecto. Revisé primero el escenario en que debía tener lugar nuestra entrevista. como reza el Corán. También yo me revestí con tales ropajes. Todo se hallaba conforme con mi demanda. del mejor tejido. La máscara de caolín le proporcionaba un frescor agradable a mi rostro. conteniendo como único mobiliario dos sillas de respaldo elevado tapizadas en rojo. Es natural. los puentes estarían cortados. Hacia la parte derecha. Por otra parte tampoco podía decirle a Milos que lo 130 . pasa la primera impresión y llegan las preguntas. Pasé a la habitación contigua con objeto de vestirme para la ocasión. toda retirada sería impensable. enfrentadas. Durante mi estancia en Madrid. Ahora tenía en el palacio a una docena de serbios deambulando con hábito y casulla. una mesa más bien pequeña. cuatro grandes ventanas daban al jardín frondoso. A partir de él. y en medio de ellas. No se me escapaba en absoluto la transcendencia del acto que me disponía a cometer. si algo le faltara en la persuasión. ese momento mágico en que ya no se distingue un hilo blanco de uno negro. ello sería el marco adecuado. Un amplio salón enmoquetado de azul oscuro. sobre la cual me coloqué el capuchón. las naves quemadas. incrementaría sin duda. Nada debía ser dejado al azar pues a la palabra bien dicha. pero se les puede ver todavía a ambos. me había pasado por una tienda de hábitos que se sitúa no lejos de la Plaza Mayor donde hice un pedido consecuente. situadas a mi espalda. efecto que la visión de las velas encendidas. de porcelana blanquísima y brillante. Expliqué que quería hacer una donación a un monasterio benedictino de mi región y di las señas de la oficina inmobiliaria.subsiguientes. Mis hombres iban todos encapirotados.

dirigiéndolos en la sombra. Consideré que tal vez me estaba precipitando. demasiado peligroso. quitarme ese pesado disfraz y salir por allí al aire libre. acaso pudiera obtener mis fines sin necesidad de transgredir la ley. la mía. juntos. dotada de un poder inmenso y no habrá puertas capaces de cerrarle el paso. con mi dinero. en un rincón del desván? ¿Ahora que tenemos ya a Ruano amordazado a una silla. Todavía estaba a tiempo de quitarme la máscara. Y eso hubiera sido posible. ir desde el interior de la casa hasta el garaje. ¿Y por qué? Por miedo. con esa inesperada fortuna que había venido sola a mi encuentro. como si me lo hubieran descosido y me hubieran puesto una gran piedra en él. En el patio divisé a dos monjes negros. Habría sido posible. que surgía desde las catacumbas de mi ser. claro.paraba todo. Me levanté y me dirigí hacia la ventana. Lo cierto es que ese miedo lo sentía verdaderamente en el estómago. de haberlo querido realmente. como en casa de un dentista de los antiguos. En eso alzaron sus rostros y desde el fondo cavernoso y oscuro de 131 . les he mostrado una auténtica varita mágica ¿y ahora qué voy a hacer? ¿Guardarla sin más dentro de un petate lleno de borra. me dijo una voz. y también con un poco de buen sentido. El corazón latía con fuerza. que de lo dicho no había nada. además. O tratar de convencer a Milos de que. crearás una comunidad temible. como consecuencia de esa sed de poder que me había abrasado siempre sin darme siquiera cuenta. Podía incluso oler el tufo del musgo que recubría esa pesada laja de miedo. podríamos emprender un negocio legal de gran envergadura. les he abierto el estuche. de despojarme de ese hábito benedictino y salir corriendo por la puerta trasera. con el rostro encubierto ya. Imposible. Mas fue justamente la visión de esos dos misteriosos monjes la que me disuadió. sin embargo. Ellos están a tus órdenes. me dije una vez más. Nadie se lo esperaba. Por un escrúpulo de no caer clara y definitivamente en el lado de la ilegalidad. cuando. esperando tan sólo una señal mía para entrar por aquella puerta que conducía al sótano y traer al prisionero a mi presencia. esperando a que le leamos la cartilla? Sólo queda escaparme. No. que estaba tomando innecesariamente el mal camino.

Palideció intensamente. Me pongo en tu lugar y no puedo sino decirme que el mundo es puro cambio ¿verdad que sí? Ayer apurándose uno por el curso de las acciones y hoy tener que verse angustiado por lo esencial. Sin embargo. lo estrictamente vital. para acallar mi conciencia tratando de explicarle que. Lejos estaría él de imaginar que también yo me hallaba aprovechando esos minutos para serenarme. que no en todas las circunstancias que nos reserva el 132 . blanca como una cuajada. de los gorriones que envolvían el palacio con un rumor sordo de catarata. Tanto mejor. cuando uno quiere ir hacia la derecha. de repente cae la venda y los cirios le parecen luminarias. también él está sujeto a la implacable ley de la mudanza. Únicamente se oía el piar violento. Pero no debes inquietarte por tu vida. astros de un cielo desconocido que han bajado expresamente a verle. Les hice la señal convenida y ellos. encarnizado. Únicamente quedaba huir hacia delante. Te doy la bienvenida al palacio del hijo del rey Saúl. las manos atadas a la espalda.la cogulla me vieron. Apareció Ruano con los ojos vendados. lo primario. Noté en su expresión que realmente no se esperaba esa puesta en escena. Tú sabes muy bien a lo que me refiero. Levantemos entonces francamente nuestros corazones. por experiencia. horas y horas sumido en la más profunda oscuridad. Le di un poco de tiempo para que sus ojos absorbieran todas esas novedades. un hombre inteligente conoce que el mal tampoco permanece. debe decantarse primero un tanto hacia la izquierda. Le hice una seña con objeto de invitarle a que tomara asiento. Luego los cenobitas revestidos con ese paño más negro que el asfalto cuando hierve en la caldera y la careta. porque debes reconocer que esa certeza que te ofrezco es un triunfo ¿o no lo crees así? Tú sabes. a veces. y a ese respecto. Ruano. flanqueado por dos monjes enormes. en el acto. quiero ser para ti mensajero de albricias. obedecieron. para que se aplique la ley del péndulo. pues ella está enteramente en tus manos. Dejé que lo desligaran y le devolvieran la facultad de ver. Hay que ponerse en su lugar.

o todos los días. sabe negociar hasta con su alma. de hecho. Lo que sabemos unos de otros. en una posición casi inalcanzable. Bueno. Me detuve ahí para dejarle que molturara bien mis palabras. porque me consta que eres un hombre cabal.albur de la existencia. si bien espaciadas. Sé pertinentemente que lo harás. la del ajedrecista consumado que nunca se siente satisfecho a menos de llevar siete movimientos de avance. a las que tan avezado estaba. debes confesar que ignoras 133 . a pesar de todo. Manifiesta formalmente tus pretensiones y yo te diré cuál es mi margen de maniobra. sólo que. poco numerosas por lo demás. sino una transacción más. Para muestra. pero. pero acaso sí alguien con quien te hayas cruzado varias veces. Mi consejo es que hagas un uso apropiado de ella. eres un notable calculador. en ese caso. Ruano. ¿Quién está detrás de esa máscara blanca y brillante que tienes delante? Tal vez alguien que tú conoces. que es también una facultad. ¿Por qué? Principalmente porque no sabes nada acerca de mí. uno consigue albergar semejante certeza. aparte de eso. o en ciertas ocasiones precisas. Es esa inteligencia. se hallaba su vida en juego. no de primera mano pues habrías identificado mi voz. Pero el que es chalán. Ésta se ha convertido en oro contante y sonante. No tienes ni la menor idea. además de grandes sumas de dinero. en la era. no tanto del conocimiento. Vivimos. Debía llegar a la conclusión de que aquello no era. aunque también es cierto que sale deformada por el obstáculo artificial con que tropieza. bien vale un botón. especialmente cuando uno pertenece a lo que suele llamarse la mala vida. la que emplazo y pongo por testigo entre tú y yo. tu cabeza tiene ciertas estrías muy finas. Que el juego comience. Era una apertura discreta. sino de la información. por las que se deslizan al exterior algunas pasiones nefastas. Piensa en lo lejos que me hallo yo de ti. amigo Ruano. casi imperceptibles. Pues yo te la brindo con absoluto desprendimiento. es hoy moneda de cambio a causa de la creciente curiosidad de la gente y también de la multitud de canales que existen para satisfacerla. la del cálculo.

repentinamente.todo de mí. con una exactitud que podía expresarse hasta en la calderilla de más y de menos. entre ellas. que me revelaba hasta qué punto habíamos penetrado en el interior de sus líneas. la carpeta que tienes delante. un vasto poder sobre tus decisiones. Abre. Todo. Yo sé todo sobre ti. sobre tu sino. en cada caso. Mis ojos han penetrado hasta el fondo en materias que tú creías celosamente escondidas. lo que él sin duda calificaba como sus secretos mejor guardados. más bien. Sus operaciones más recónditas e incluso. Lo cual me concede. con pelos y señales. Cuando llegó a la última página. Eso no podía ignorarlo Ruano. Nada más hacerlo. Aquel informe contenía. palideció aún más intensamente. Obedeció. pues todo hombre tiene su precio y él se jactaba de conocerlo. el abismo que nos separa. secretas. Peor aún es lo que te imaginas. Ese razonamiento lo pude leer con toda claridad en el brillo acerado que. No tardarás en advertir que mis palabras no son vanas ni capciosas. a quien nadie hasta entonces había traicionado. las más recientes. no comprendía el significado de ciertas cifras. en nada más manifestó sus impresiones. que lo que sabes ¿o me equivoco? Mas no pienses en ello. figuraba allí. mucho. arrugó el entrecejo de manera significativa. destellaron sus ojos. no ahora. según parece. y que te conciernen personalmente. te lo ruego. alzó la mirada hacia mí y aguardó. En fin. Observa. como vas a comprobar. Ése había constituido el principal objeto de su estudio. 134 . o casi. Te encuentras paralizado. Su rostro adquirió la tonalidad de una especie de cera verdosa. Excepto en la palidez extrema de su semblante y su turbación. señal manifiesta de que. intensa pero fugaz. Por eso no puedes agarrarte a nada que te permita operar. por primera vez. Aquello no podía ser sino el fruto de una traición. Pronto vas a estar en condiciones de sondarlo. Al menos nadie había osado dar el paso definitivo. en suma. Sin embargo. no hizo comentario alguno. Y tras una traición de esa envergadura suele acechar una fuerza descomunal. Siguió leyendo hasta el final sin decir palabra.

Presentí. especialmente cierta categoría de prensa. Considera con detenimiento este detalle porque. sin embargo. En primer lugar pongamos que llega a los oídos de la policía. Al menos por cuanto se refiere a la segunda. en bruto. no estás aquí para ser rogado sino para rogar. idóneas para ocupar la portada de una revista y que. la cual inicia sus investigaciones. pero sin seso. las cuales. Ruano escuchaba aquello hundiéndose cada vez más en el fondo de su conciencia y en el de su silla. sobre el hecho cierto. a cuyo extremo siempre hay un dedo colocado ya sobre un gatillo. entre esas cabezas de las que me hablas. se hallan implicadas cabezas muy visibles. de hecho. no las de más prestigio. seguidamente se va enterando poco a poco la prensa. sin cerner. es prácticamente seguro que pagaría bien tales informaciones. como progresivamente tragado por ella. sabiamente dosificadas. en algunas de esas operaciones. es ávida de cualquier tipo de detalle. o de la prensa. que preparaba la contraofensiva. suelen ocuparla. O entre las manos de ambas. No se te oculta hasta qué punto la prensa. ¿Y tú. a las que no siempre se las puede calificar de propiamente hermosas. por el momento. pero que poseen la no despreciable cualidad de disponer de una mano muy larga. sabiendo que para subir primero hay que bajar y para mejor saltar conviene volver atrás y tomar impulso. asimismo. incluso el más insignificante. Calcula lo que sería si empezaran a sentir el viento de todo esto. 135 . no lo dudes. has considerado que.Imagínate el efecto que ese documento produciría en manos de la policía. de ésas que la fábula califica de hermosas. Hasta ese extremo estamos hermanados y formamos una sola familia. el cual suelen apretar a menudo y sin reflexionar demasiado? Medita. darían para largo. de que sus intereses se hallan tan mezclados con los míos que son inextricables. que les concierne y de ciertos personajes parece que les concierne todo. Ten en cuenta que. en el fondo. pero sí las más leídas. se encuentran otras con un cariz distinto.

¿Estás dispuesto a hacerlo? Ruano asintió con la cabeza. Cuando éstos concluyeron.Ocupémonos más bien de tu caso. que es el objeto de nuestra reunión de hoy. o peor. por treinta monedas de plata. tras el pago de dicha cantidad. Yo lo estaba mirando a él. no a la tienda del sastre al que probablemente has acudido para estos hábitos. de cobre. a veces antes que su adversario. para elegirte un buen cascarón que te vaya bien. Como quieras. Aguardamos en silencio el regreso del monje negro. en las últimas cifras que aparecen en el informe. las razones por las cuales tiene la partida perdida. Se trata de las cantidades que debes retirar de cada una de las partidas. pero observé que su tez se hallaba ligeramente perlada por el sudor. El prisionero alzaba hacia mí una mirada desafiante. que. conectado a Internet por sistema wifi. así como una nueva carpeta idéntica a la anterior. a menos que no tengas nada decente para tu mortaja. al mejor postor? La respuesta a tu pregunta es la simplicidad misma. Depositó sobre el catafalco un ordenador portátil. invadió durante unos instantes la sala. te lo ruego. dijo al fin. mi consejo es que vayas. Un buen jugador conoce. el escándalo insensato y furioso de los gorriones. Ruano observaba los preparativos con la misma concentrada atención que si le hubieran traído cicuta. Al abrir la puerta. ¿Quién me garantiza. Hice un gesto convenido a uno de los monjes y éste se ausentó un instante de la pieza. Pero me abstuve de hablar. ¿Adivinaste su significado? No. que no se hizo esperar. a tomarte las medidas. no movió ni un solo músculo. que semejaba una inundación transparente contenida precariamente por los cristales. porque el viaje es largo y es cuestión de acomodarse bien en su interior. amigo Ruano. Sabía que nuestra entrevista era una pura formalidad. Concentra tu atención. La última cifra corresponde a la suma total que tendrás que ingresar en la cuenta que te vamos a presentar enseguida. sin pérdida de tiempo. Exageraciones. pero él únicamente tenía ante sí el rictus imperturbable de la máscara griega de la risa. sino a la funeraria. ¿no la adivinas? 136 . pero si tu decisión es irrevocable. no me vendas.

con lo que no contábamos era con que la clave secreta que permitía ese tipo de transferencias se autodestruía tras cada utilización y era preciso redefinirla. Eso que dices es cierto. Vuk estaba tratando de acceder sin éxito. Sonrió.Pagar yo mismo. Abre la segunda carpeta. como si se tratara del recibo de un restaurante. Miró todas esas cifras con desprecio. ciertamente caro pero no inabordable para su abultado bolsillo. levantando las manos como si se dispusiera a interpretar una sonata al piano. Sin embargo. se puso a teclear y a entrar una suculenta cantidad en una cuenta bancaria que había mandado abrir en el principado de Lichtenstein. en ella encontrarás los datos de la cuenta en que deberás ingresar la cantidad inicial. de modo que. las treinta monedas de plata. La clave secreta que escribió Ruano en él fue transmitida inmediatamente a un banco de datos que presta ese tipo de servicios y de ahí a una dirección electrónica cuyo código de acceso se os había dado previamente. así como la mensualidad que también se menciona. mediante el pago de una módica suma. 137 . ¿Ves como fuiste tú quien lo denunció a la policía? En ese ordenador habíais instalado el caballo de Troya del que hablabas al principio. Pidió que le acercaran el ordenador y. Considéralo como una póliza de seguros. Y mucho tendría que haberme equivocado si no hubo en sus ojos un cierto brillo de alivio sincero. tras una de sus opíparas cenas en la que le tocaba invitar a sus numerosos compañeros de parranda. unos segundos más tarde. periódicamente.

Las cualidades humanas. instruir a Job? No así Leviatán. entre las cuales refluye la espuma del mar cuando abre las fauces. el universo entero conspira para que alcance sus fines. si ayudan a este proceso. De modo que tú colocas la voluntad por encima de cualquier otra cualidad humana. por ejemplo. ¿acaso no era tu opinión que todo este proceso no había sido sino una contingencia. son puestas a contribución. Una cualidad humana como. es un mandato inscrito dentro de cada hombre con caracteres indelebles. en caso contrario. La voluntad no es una cualidad humana. sacrificada en aras de una voluntad que. sólo puede ser divina…. 138 . como habrás podido comprobar. la bondad. la voluntad acaba de cristalizarse en hechos. La mera presencia de Leviatán constituye una prueba evidente de lo que te refiero. habrás visto la ley suprema por la que se rige la naturaleza. pero no infinito. cada una de ellas del tamaño de un hombre. Naturalmente. según entreveo en el cañamazo de tu teoría. Pues. ¿A qué te refieres en concreto? Cierra tus ojos y observa su triple hilera de dientes como piedras blanquísimas. ¿cómo crees si no que la humanidad iba a encontrar el camino del Apocalipsis? Este camino es largo. Entonces eres de los que piensan que estamos todos programados. Si consigues ver eso. una sucesión de golpes de suerte? Cuando un hombre quiere algo con todas sus fuerzas. Por supuesto. ¿En qué crees que consiste el punto sobre el cual los tres sabios olvidaron.VIII He aquí que la potencia se convierte en acto. se las relega o se las suprime. quizá por pudor.

de un modo o de otro. Habíamos convenido asimismo en 139 . la jerarquía que se hallaba a mis pies y la solidez de la base. Andrés. La obtención de ese dinero constituyó un hecho concreto. El vacío que habían dejado debía ser colmatado. urgía crear el aparato simbólico completo mediante una. pues un dragón alado. al menos durante un tiempo. acendrada reflexión. por cierto. ocupado. Felipe. En fin. Judas…. era prudente que los hombres volvieran a la calle. A ese propósito. iba a sobrevolar muy pronto la zona y no debía percibir la menor señal sospechosa en su superficie. eso sí. la menor carencia. dotada de dos largos bancos a ambos flancos. depuración por el hambre y la soledad. Era el momento de aprovechar ese recalmón que se avecinaba para hacer de ellos verdaderos apóstoles. el edificio comenzaba a adquirir el aspecto de un monasterio templario. con cierto tráfago ya en los jardines. En primer lugar. así como nuestra solvencia para operar. no podía ser el oficinista de antaño. Antes. A condición de tomar las necesarias precauciones para introducirse y salir de él con la mayor discreción posible. aunque nadie tuviera aún noticia de nuestra presencia. me hallaba considerando la posibilidad de una cuarentena en el desierto. de la cual. la menor zanja o terraplén que pudiera delatar la presencia de una mano desconocida operando. la transformación por mí mismo.En efecto. los vastos sillares de los muros disimularían convenientemente su presencia. No obstante. salas habilitadas en taller. pasillos. Luego. que ya tenías a tu cofradía de pescadores. provisto de una mirada agudísima. claro está. podrían alojarse en el palacio. era preciso tomar algunas disposiciones. convenía otro interno. De hecho. Tal era mi plan. que tuvo la virtud de probar de manera objetiva la utilidad de mi presencia en lo alto de esa pirámide de poder. empero. cocina provista de amplio hogar abierto y pantagruélica mesa de madera maciza. Empezando. o algo por el estilo. Paralelamente al gran avatar exterior. rústica pero de empaque conventual por sus dimensiones. Pedro. Era evidente que el hombre cuyo continente iba a situarse al frente de esa masonería armada. yo también sentí que comenzamos a existir a partir de ese momento en que la potencia se convierte en acto.

hay sonrisas cuyo bálsamo no dejará nunca de operar. No parecían cariados. Eso es una simplificación abusiva. digamos. a un grupo de hombres escogidos. empedernido de ambas cosas. Ésas teníamos ¿no es así? cuando vino el mensajero portador de la conversación grabada a expensas del melenudo chupador de pirulís. se les veía glaucos. el hábito y la máscara resultaban superfluos pues Ruano no necesitaba en esa ocasión servirse de sus ojos. en todo caso. En efecto. pero además lubrificados con una especie de savia verdeante. ¿Y qué hicisteis con Ruano? Lo conservamos un día más. acabaré acordándole la palma a Freud. Sea como fuere. Convengo. pero casi todo lo que escribió Jung es aplicable tan sólo a los que han cumplido los cuarenta. La suerte siempre sonríe al osado. Al fin y al cabo. pero ¿por cuánto tiempo? Poco importa. Pensé que le vendría bien salir del sótano un rato y conversar a propósito de cualquier cosa. dicho sea de paso. Tras éste vino Jung. Cierto. por precaución. No obstante. todas las historias no son sino la misma historia. ¿Volviste a hablar con Ruano? Hacia el anochecer del día siguiente regresé al palacio de Mefiboshet. profesional. dicha grabación cambió vuestros planes. quien debía tener los dientes podridos de tanto comer golosinas. Un riesgo inútil. mediante la pistola con silenciador de la que están todos pertrechados. considera que tú estás obrando de manera similar conmigo. Tú quieres saber lo que pasó y yo reconozco un impulso que me surge de lo más hondo 140 . esa segunda entrevista no requería tanto preparativo como la primera. aunque sólo fuera por no callar. sino tan sólo con un esmalte amarillento tirando a verdoso. Cierto.que Milos regresaría momentáneamente a su país con objeto de reclutar y entrenar. sin escatimar medios. verbigracia las que se ensartaron a continuación. Lástima que esa precaución no la observarais también en otras circunstancias. Otra vez Elena de Troya haciendo de las suyas. Tengo que admitir que ni siquiera la carne de Leviatán se halla limpia del gusanillo de la curiosidad. como de fumador y bebedor de café. habría sido disponer que uno de tus hombres me hubiera saltado la tapa de los sesos a la primera de cambio. cuando lo más.

Le dejé más bien suponer que hablaba para ganar su libertad. Caminé hasta el extremo. cuando se abrió el corazón de la noche. fórmulas recopiladas en prontuarios de teólogo y de notario colocadas por los últimos. como si quisiera encarnarse y al mismo tiempo quemarse confundido con el lenguaje. como ya dije. observando a través 141 . Tampoco yo tenía ninguna prisa. Luego. condenado de todos modos al fracaso. Eso parecen hacer Job y sus tres “consoladores”. Leña seca. aplicadas por el primero. provocando una lengua de fuego en la que se sumían las constelaciones y las nebulosas. o como si el escándalo de los gorriones constituyera una complicada sinfonía. No me precipité en anunciárselo. Esa vez pedí que nos dejaran solos. parece. verbo. Mis pasos resonaban sobre el parqué. mientras toda la ciudad se ahogaba de calor. pero sin que ello fuera otra cosa más que eso. extraídas con dolor de las llagadas y sanguinolentas entrañas. expresiones amargas. ¿Y cómo se comportó Ruano? Ruano ignoraba que iba a ser liberado dentro de pocas horas. una simple conjetura suya. y con los ojos vendados. sus crepitaciones debían ser largas y profundas. tal vez su vida. Se estaba bien en esa sala. Ruano bien atado a la silla para evitar la posibilidad de que aflorara siquiera a la mente de ambos la idea de un incidente por lo demás inútil. como tú ahora. descendió Jehová en medio de la asamblea soplando su Verbo sobre la hoguera. o al menos así los imagino. Levantaba la barbilla como si observara el artesonado del techo. a que prolongara indefinidamente el silencio o a que hiciera lo que me diera la real gana. Ruano no podía ser liberado hasta las dos o las tres de la madrugada. De semejante guisa. con sus vastas dimensiones y su sosiego añejo también de iglesia. aguardaba estoicamente a que hablara yo primero. sentados ante una pira de palabras. merecedora de la reconcentrada atención del entendido. Todo ardiendo y consumiéndose al aire libre ante los ojos patriarcales de los cuatro. ya en aquel entonces. levantando llamas gigantescas. a fuerza de ser antigua. con su frescor de iglesia.reclamando palabra.

El cielo perdía sus últimos ocres y la presencia de los planetas anunciaba la llegada masiva de las estrellas.de las ventanas el patio con su jardín. porque entonces uno lo manda todo al carajo y no quiere saber más de nada ni de nadie. Pero la realidad conoce muy bien las mil maneras de reclamar la atención de sus ahijados y cuanto más parca y roñosa se muestra con ellos. Supongo que le empujó ese buen sentido característico de la gente cuyo origen es humilde. También yo los tenía. puesto que solicitada mediante un procedimiento carente a todas luces de probidad. más atención ponen al tratar de componer con su talante cotidiano. más predicamento goza. pero deseché la idea. no por mucho tiempo en todo caso. Los pobres. primaria. pero con un talante conciliador. sobre todo en ciertos ambientes. y Ruano lo fue durante casi toda su vida. vendados los ojos. atado de pies y manos. Mas no por ello había que hacerlo entrar en crisis. surgido a fuerza de hallarse avezada e incluso forzada a contemporizar con la realidad. Volví al entarimado para alumbrar las velas de los candelabros. como envuelto en un banco de niebla. parecía inscrita en el carácter de mi prisionero. Esa lección sencilla. un rostro torvo y hostil. visiblemente inclinado a esa plática casi inmoral. Al final se decidió él a hablar en primer lugar. ¿Qué quieres conocer todavía? Ya estás al corriente de todo. los tengo. pero pasaba por un momento de crisis durante el cual era muy capaz de sumirme en profundas cavilaciones y perder de vista con ellas. De este modo van adquiriendo la costumbre de dialogar largamente con ella sin prejuicios y sin perder la paciencia. que presenta a menudo. hasta el propio suelo que me sustentaba y todo lo duro que se hallaba a mi alrededor. al menos hasta donde ello fuera posible. saben muy bien que no pueden permitirse perder la calma con las circunstancias. Me gustaría preguntarte cómo 142 . Lo noté en el mismo momento en que sus palabras me sacaron de mi ensoñación y me obligaron a preguntarme cuánto tiempo había estado hundido en ella. Ruano estaba sumido en la oscuridad más profunda y consideré que debía reinar una cierta equidad entre los dos. esos mismos comienzos. Cierto. allí estaba Ruano.

de la necesidad de efectuar algunas concesiones a mi curiosidad. No obstante. ¿Por qué ibas a decírmelo? Tenía una justa visión de la relación de fuerzas que se daba en ese momento. de que topáramos con un escollo. el de uno mismo y el del adversario. pesar y dar con pinzas. las cosas se simplifican mucho ¿o no es así? Ruano jugaba limpio. probaban que se estaba diciendo para sus adentros en otras más gordas te has visto. no insistir en mis indagaciones. la engorrosa tarea de organizar y dirigir la ceremonia. decisivo. me tocaba a mí encauzarlo a la manera de un anfitrión sobre el cual recae. y a él. Pero ahora únicamente deseo conversar. en cambio. obviamente. a pesar de su manifiesta posición de debilidad. la cual. Así. Siempre es una vana pretensión afirmar saberlo todo. sin embargo. nuestro parlamento iba a tener por escenario 143 . Teniendo al adversario enfrente. por esa misma razón. consciente. las cuales habría que elegir. eso sí. A veces también el de las numerosas terceras partes. Supuse que a ti también te agradaría. dándole vueltas a nuestro asunto. ¿En qué sentido? Pues cuando uno se ve obligado a reflexionar en soledad. Sonrió. Pero los escasos y dispersos conocimientos de su historial que obraban en mi poder me tranquilizaron. Dejé cundir una pausa con objeto de marcar la exactitud de su razonamiento. y ahora me apetece conversar de cualquier cosa. Es verdad. pero sé que no me lo dirás. como un buen farmacéutico. saldrás adelante. No lo sé todo. debo confesarlo. convino. me recordaba que aquello era una partida de ajedrez en la cual. Ruano. resulta más descansado. una posibilidad. después de tantas horas sepultado en el sótano. Había. el juego era todavía posible. ese cráneo cuadrado. sólo que. podía ser fatal para él. que no podía sino ocultar una malicia consciente de su capacidad para causar estragos ante el menor hueco en la defensa del contrario. vislumbré demasiado tarde. pues no hacían sino confirmar que era demasiado listo como para no ignorar que sorprenderme en algo grave.diablos has conseguido averiguarlo. debe desempeñar los dos papeles. He pasado todo el día bañándome en la playa y tumbado al sol sobre una toalla. le correspondía adoptar una estrategia defensiva. sólidamente asentado en su base y la seguridad de su sonrisa.

un riesgo inútil.ese terreno pantanoso. argumenté. intervino Ruano. era yo. pero también es cierto que estaba olvidado. por ejemplo. listo y ambicioso pero sin excederse. Un cuñado mío arregló el primer encuentro. deberíamos rezar. Imagino que tu encuentro con él fue providencial. que un forastero provisto de un título de bachiller. ni más ni menos? El Pajuel 144 . Las he visto. Aunque lo que estaba publicado carecía de remedio. Importaba que no fueran puestas de nuevo en circulación. pero yo figuraba en algunas de esas fotografías. Él buscaba un tipo oscuro. aunque lo tenga delante. si alguien en tal situación podía permitírselo. Dios nos los conceda engreídos. evidentemente. Mi buen dinero me costó hacerlas desaparecer. sobre todo cuando lo tiene delante. si te parece bien. él era. Me expreso mal. le dijo mi cuñado. Lo que yo te dije. la experiencia les concede bula en algunos asuntos. de la intuición. que parecía sellado con plomo. hazlas tú por mí. porque yo también pretendía jugar limpio. ¿Qué mejor. puesto que para el buen entendedor una intuición puede revelarse tan esclarecedora como un postulado y más rápida. aparecieron fotografías en la prensa incluso de nuestras primeras entrevistas. A los grandes maestros. Lo fue. Uno siempre está obligado a desempeñar el papel del adversario. desconocido en la ciudad. al tiempo que el propio. según veo. por el contrario. del Pajuel. por pequeñas que sean las mallas de la red. siempre se escapa alguna. Sólo los principiantes y los incapaces toman riesgos inútiles. sin que nada trascienda al exterior por ningún resquicio y más aún tratándose del cofre de Ruano. el blanco de los objetivos. también los grandes maestros que se sienten absolutamente seguros de sí mismos. Y. Dado que no estoy en condiciones de hacer preguntas. la iluminación. estalla solamente en el interior del celemín de una caja craneana. Con el agravante de que si bien las verdades no se transmiten sin una especie de acuse de recibo. inseguro. ¿de qué quieres que hablemos? Hablemos. A pesar de todo. Si ha de resultar forzoso que nos topemos con enemigos. Al fin y al cabo. de nada serviría negarlo. Lo cual no carecía de peligro también para mí. fosco.

No así para el Pajuel. la entidad municipal que gestionaba la explotación del suelo. pero se trataba de un trabajo que me permitía pensar y me colocaba. la mayor parte de los empresarios del sector que ha logrado establecerse. junto con los artistas que le reían las bromas. lo ha hecho por esa vía.entendió el argumento. se limitaban al proyecto de montar una empresa de construcción. hasta que se realizan los primeros trabajos por cuenta propia y entonces se gana algún duro. Antes de entrar en contacto con él. los instintos que perforaban enseguida el tegumento de humanidad que los recubría y cuyas yemas eclosionaban con rapidez. a decir verdad. las rencillas estúpidas. ir dando forma a un edificio. tenía ideas. Sin embargo. no soportaba los ambientes en los que me vi involucrado. Me puso al frente de Planeamiento urbano. constituía un trabajo que no me disgustaba en sí. más aún. pero con todo y con eso. En cambio. elevar esa mezcla de gilipollez y cinismo a la categoría de arte. también es verdad que no les 145 . pero me faltaba el capital. Éste se había empeñado en pasar públicamente por un gilipollas obcecado. de pésimo gusto a mi parecer. desplegando unas flores ponzoñosas. mis aspiraciones eran modestas y en parte las conservé durante un cierto tiempo. en el ojo mismo de un vórtice gigantesco que giraba sobre la ciudad. Había aprendido los rudimentos del oficio. Colocar un ladrillo encima de otro. sobre todo. pretendía. las bromas pesadas y groseras. Me refiero incluso a la situación anterior a la explosión del mercado inmobiliario. En mi opinión. a través de un filtro de respeto. o por lo menos a ver todas esas cosas desde lo alto. aspiraba a más. muy poco. Es verdad que sólo tenía el bachiller. Obtenerlo desempeñando el oficio de albañil me pareció una tarea fastidiosa. larga y poco segura. Los emolumentos que comportaba el cargo ofrecido por el Pajuel apenas alcanzaban el sueldo de un oficial de albañilería en aquellos tiempos. por mucho que el arte comporte siempre una deformación con arreglo a determinados criterios. entretejer en sus entrañas esa red de venas y de nervios que le darán más tarde vida. con paciencia y privaciones. aunque invisible para la mayoría.

El tipo me producía una repugnancia visceral. a quienes la política les tenía sin el menor cuidado. No conocía límites. a veces denodado. las alcaldías de los pueblos y ciudades que tocan el mediterráneo se convirtieron en minas para tipos sin escrúpulos. Mi opinión es que no se lanzaba a la conquista de los vicios como un pecador de raza. pero constituía un paso necesario antes de llegar con sus barrenos y sus mechas. sino que se dejaba ir casi con desgana. en hacer de mí una especie de brazo derecho mecánico. así hasta revolcarse en la ciénaga de su propia porquería. al rato de encontrarse en ellos. muy práctico para sus manejos nocturnos. De lo cual él se reía con una risa que se revelaba como la más perfecta expresión de la estulticia que jamás me ha sido dado 146 . se hundía hasta ponerse ciego. cabe señalar que no fue ni mucho menos un caso aislado. su discurso estaba hecho de gruñidos y era preciso prestar mucha atención para identificar algunas palabras que permitieran mantener con él un remedo de conversación. me dije. se dejaba arrastrar por una fuerza de gravedad que operara con mayor virulencia con los cuerpos mantecosos y pesados como el suyo. era evidente. Luego venían las putas de lujo que se pagaba y. sus picos y sus palas y su flota de camiones delante del filón. nada lograban sacar de él en relación a lo que habían venido. Su plan consistía. de superar con disimulo el asco y el fastidio que despertaban en mí sus maneras. Había en él como una dejadez que me desolaba. Claro que. Comía y bebía como un cerdo en los reservados de los restaurantes de más lujo.faltaban a todos ellos cualidades naturales para alcanzar el pretendido objetivo. a la que él no sabía ofrecer la menor resistencia. Se había percatado de que para cenar con el diablo hace falta una larga cuchara. había estudiado ciencias económicas y no se le escaparon en absoluto las posibilidades perversas que contenía la nueva ley del suelo. con un fusible incorporado. París. en honor a la verdad. En general. por mucho que se esforzaran. bien vale el esfuerzo. Aparte de eso. Me bastaron unos días al frente de Planeamiento urbano para comprender cómo se las gastaba el Pajuel y también lo que pretendía de mí. pero al mismo tiempo me estaba dando la oportunidad de mi vida.

Bien sé que no soy yo la persona más indicada para emitir juicios morales de ese tipo. como un niño gordo y mimado. La ciudad parecía estar confeccionada con cera sólo para que él pusiera sus manazas. Pienso que ese asunto lo dejó sonado. las formas grotescas con que 147 . no conseguirán hundirse más en la degeneración de lo que ya lo están. Tanto más cuanto que su carácter debía ser frágil por naturaleza. Había algo más. puede afirmarse que con él llegó el escándalo. piensan que han tocado fondo y que. Aquello no podía sino hundirse como un castillo de cartas y. lo corrompía. es cierto. Era un flojo. A mi modo de ver. sin pretender entrar seriamente en el terreno del psicoanálisis.observar. como el Pajuel. Poco tiempo después. Él era como mano de santo. debió decirse a Roma por todo. Franco lo perdonó. o al menos cuando se le pasó el canguelo. Todo cuanto tocaba. Supe que hacia finales de los años sesenta. como si algunas cuerdas internas se le hubieran roto y su cuerpo fofo se abatiera y quisiera desbordar por todas partes. murieron cuarenta. con sus pulpejos morcillones. claro. Se trataba de una construcción bajo mínimos. Los tiempos. Tras ello. por el contrario. semejante dejadez no provenía únicamente de una tara enquistada en el carácter. erigiendo. hagan lo que hagan. llaman a los hombres. Para mal. como un boxeador. otros. los cuales encontrarán dificultades insalvables para perforar la corteza de una época que les es adversa y. En lo tocante a esta ciudad. la rosa justa se encontró con la rama perfecta. Episodios así no se producen sin dejar huella en la mollera. Unos se lanzan al ascetismo y la penitencia. pero al revés. Sin embargo. un borujo de virutas pegadas con saliva. florecerán a millares en la estación adecuada. El Pajuel fue de cabeza a la cárcel. efectivamente. En realidad lo perdonaron los cuatrocientos millones de pesetas que había pagado por su libertad. Ésa fue su aportación y tributo a la era del sucedáneo. en este caso que nos ocupa. pero nadie puede negar la veracidad de tal propósito. sobre ella. no tardó en hacerlo. mandó construir un hotel en las cercanías de Madrid. Había trescientos cincuenta comensales en su interior.

ni mucho menos. eran perfectamente conscientes de que no corrían solos tras la liebre y por lo tanto debían pujar junto con quienes habían pasado antes y junto con quienes pasarían después. En todo caso. agobiado por el chorro de procesos judiciales que le salían al encuentro por todas partes. estaba contenido en los billetes de banco. su culto. o bien presentar la dimisión e irme a trabajar de nuevo a la obra. Los constructores venían directamente a mi oficina conociendo de antemano el procedimiento y no se andaban por cuatro caminos. La ley del suelo constituyó su principal instrumento. cuando. en su fase de rodaje. en la cual la sombra ganaba cada día una porción de terreno al sol. La ley del suelo es una estafa legal con fines políticamente correctos. trabajé para él. en una segunda. En una primera fase. Por la velocidad de crucero con que avanzaba todo. La buena cuestión era que a mí me había erigido como su vicario. No me lo pensé dos veces. tuvo que dejar la alcaldía. Por aquel entonces. con toda su iconografía. los decretos municipales ponían a mi disposición los escenarios de las batallas futuras. como quien dice un pillaje a la mayor gloria de Dios. puesto que su dios no era otro que él mismo. sabe que la pobreza es una madrastra cuya férula deja laceraciones amargas. que se producían en la morfología de la ciudad. sino que generaba más bien una actividad trepidante y el ojo desnudo podía percibir los cambios vertiginosos. comprendí enseguida que había tomado las riendas de un carro en marcha. La adjudicación caería sobre el 148 . trabajé sólo para mí. atropellados. Bajo los auspicios del Pajuel. Para ser franco. sólo tenía dos alternativas. mi piel se hallaba aún invadida por el escozor y los cardenales que ella me había infligido. A partir de ahí. para los dos. El Pajuel la transformó en rapiña simple. o bien meter también yo las manos hasta los codos en el merengue. finalmente.actualmente se halla dotada. Planeamiento urbano no se encontraba ya. ni siquiera me lo planteé. desprovista de todo paliativo. en aquella época se oía mucho esa palabra sagrada. que podemos denominar de aprendizaje. Quien bien la conoce. sólo que esta vez practicado por una Inquisición laica cuya divinidad se llama descentralización.

mejor postor. en este país jamás quedará desfasado el proverbio popular que reza piensa mal y acertarás. así como mis conclusiones parciales. se tomaba una decisión y se repartían los beneficios a partes proporcionales. al que sometía un informe conteniendo las principales propuestas. tomar nota. Todo ello se hacía con la suficiencia de una consulta entre cirujanos. También ahí oficiaba el Pajuel de maestro de ceremonias. Ya me lo dije entonces. A veces fue lo bastante insensato como para dejar entrar a algún representante de la prensa. nos dirigíamos invariablemente a un buen restaurante. luego hay que empalmar esto con aquello y de esta y esta manera hay que coser. Incluso a mí me tocaba una parte. Claro que ninguno era lo suficientemente ingenuo. como uno tiene la obligación de conocer los utensilios con los que trabaja a diario. Claro que dicha desproporción se fue corrigiendo con el tiempo. hacían algunas preguntas y luego se largaban a escribir todo lo contrario de lo que les habíamos dicho. los vinos hubieran resultado inabordables para la gran mayoría de los bolsillos privados. haga el favor. al secretario. ni qué decir tiene. siempre y cuando careciera absolutamente de curiosidad respecto al paradero de su dinero. pero incluyendo asimismo al concejal de urbanismo. una vez clausurada. Comedor reservado. Y vive Dios que no me equivoqué. Esas cenas eran excesivas en varios conceptos. Podía comenzar realmente el ágape. Finalmente se formaba un pequeño comité. por supuesto. por lo cual. modesta al principio en relación con otras. todos en el ajo. tanto de la mayoría como de la oposición. durante los aperitivos. al teniente de alcalde y a un par de concejales más de otros grupos. encabezado por el alcalde. a esas alturas. del pastel. a éste su megalomanía lo perderá. se sopesaban cuidadosamente varios aspectos. Tomaban un par de instantáneas. pero siempre al comienzo. Los platos se seleccionaban siempre entre los más caros. La cantidad era 149 . Tanta garrulería nos abría el apetito. aquí y aquí hay que cortar. Se debatía. Yo me limitaba a escucharles. Pagaba el Ayuntamiento. digamos que se trataba de vinos esencialmente orientados hacia la colección. pronunciar las palabras adecuadas y sobre todo conocerles. Hacían bien. como para pensar en esas cosas.

la imaginaba sucia. Dejaré bien claro que sólo las conversaciones con fuste serán de mi agrado. lubrificados por una gran profusión de salsas. Sus dedos se hallaban siempre pulcros y secos como un sarmiento de viña. siempre hacía falta tomar varios cafés. Los 150 . Luego. bañada en aceite de oliva. alcanzando a veces el cuello. los modales groseros y hasta grotescos. y dos goterones brillantes. pero a base de bien. pero no al exceso. quiero decir servicios con agua corriente y jabón. Ellos echaban directamente los trozos de carne sobre las mismas brasas. los licores abundantes. porque los tipos de esa calaña necesitan sentir peso en el estómago para estar agradecidos y ser funcionales. adobado con abundante sal gorda. más sobrio sin quitarle el fasto. Y sobre todo más serio ¡joder! En mi presencia se hablará con más mesura y con más respeto. en ese aspecto nadie daba la talla a su lado y él solía burlarse con gracias goliardescas de quienes osaban desafiarlo. Los gordos dedos grasientos tomaban los cubiertos. con la punta del cuchillo. Y eso que dichos reservados contaban con servicios privados. de gordos como están. Jamás había visto una cosa así entre las partidas de vendimiadores en las cuales me enrolé cuando joven. amarillentos. sin que él llegara a darse cuenta. Yo introduciré un estilo nuevo. llena de huellas sebosas y lamparones. El Pajuel pinchaba una hoja de lechuga. a la medida de la gula pantagruélica del Pajuel. en cambio. Los obreros de la construcción también hablaban así. pero no se ensuciaban tanto los dedos con sus bocadillos. champagne. se ensuciaban las servilletas. las alzaban y las ponían dentro del pan. A éstos. Yo observaba esas manazas pringosas con apariencia de sobrasada y no podía sino compadecer a la ciudad que tenía que dejarse dirigir por ellas. Era excesivo también el lenguaje. pasaban de un plato a otro acumulando diversos untos. plagado de propósitos sicalípticos. no les va a llegar la camisa al cuerpo. les voy a dar palo y tente tieso. dije para mí. cuando los tenga en el puño. manchada. pero la mayoría de los comensales las dejaba pronto olvidadas sobre el mantel como telas surrealistas sobrecargadas de pintura. el pan. proclive a la abundancia. Al comienzo. ya verán.desmesurada. los postres variados. le resbalaban por el mentón.

se los hacía adquirir al Ayuntamiento. de desvirtuar la política y las instituciones democráticas era poner a un payaso como el Pajuel al frente del Municipio. El Consistorio sólo debía hacerse cargo de los gastos de transporte y aduanas. al talonario ligado a los fondos del Ayuntamiento se le caían las hojas como a un robledal en otoño cada vez que agitaba sus mangas. que apenas se 151 . la conciben en democracia como la ocasión que se le da al pobre para reivindicar sus derechos y por estos pagos. Sin embargo. por su parte. estaba tan convencido de tener bula para todo. una buena parte de los cuales paró en su bolsillo. al ritmo de sus momerías. Luego llegó a saberse que el monto total de facturas falsas que firmó en beneficio de empresas privadas ascendió a casi treinta millones de euros. Mas había que dejar correr los días con un poco de paciencia. mientras la planta tomaba raíces me convenía que el Pajuel se mantuviera en su pedestal. Nada era demasiado arriesgado para él. entre otras muchas. del Pajuel sería la de payaso equilibrista. Él. A las gentes de aquí no les gusta la política. únicamente se encuentran urbanizaciones de lujo. el precio que han tenido que pagar por semejante desplante ha sido enorme. hablo de la verdadera política. Una buena definición por cierto. Y ello constituía. Un caso para ser grabado en el blanco de un ojo. la más elocuente. todo el mundo lo sabe. Le hizo pagar al Ayuntamiento ochocientos cincuenta mil euros y tres parcelas de una lujosa urbanización por una estatua graciosamente regalada a la ciudad por el alcalde de Estocolmo. La mejor manera. los subía a las nubes y si no compraba nadie. no hay nada que ver. Cuando le tocaba comprar inmuebles o terrenos. una preocupación seria. Pero finibusterre de su temeraria desfachatez lo alcanzó con el asunto de la estatua sueca. cuando le tocaba vender. realmente. o tenerlos cegados por la sal y el sol de las largas playas que decoran la ciudad. bajaba los precios a niveles de una desvergonzada ganga. así que circulen. porque al interfecto le gustaba caminar por la cuerda floja. obviamente. Era preciso cerrar los ojos para no ver esto.proyectos que albergaba no suelen casar bien con los gruñidos de una piara de cerdos. A la Seguridad Social le defraudó más de noventa millones de euros.

don Cayetano. sólo se busca la manera de delegar. esto lo arreglo yo de un manotazo. las visibles y las invisibles. lo cual les permite ir muy lejos mientras dure la sorpresa de los adultos. sin decir esta boca es mía. así se hará don Cayetano. Gente seria. las cuales se alternaban en la financiación de sus campañas electorales. ése era al menos su caso. delegar en todo excepto para el cante y baile. no se preocupe usted. o por el mismo número de consonantes. Cuando hablaba de las fuerzas vivas invisibles. Ellos daban esto y esto y querían esto y lo otro. Yo iba detrás de él a todo. Ante ellos el Pajuel se reía menos. Y el Pajuel estaba allí para decir muy bien. Con los nombres rusos tenía más dificultad y más de una vez asomó a aquellos ojos azules una cólera reprimida sólo en el último instante por una consonante de más o de menos. también yo entré en contacto con los capos de ambas organizaciones. En mí encontró su bastón y no dudó en aplicar la 152 . antes bien se refería a la mafia italiana y a la rusa. por cierto. confíe en mí. que ande yo caliente y ríase la gente. si bien con el orden invertido. que ya sabe usted que yo cuido sus intereses como si fueran los míos. porque esa dejadez engendrada por la relajación moral absoluta suele resolverse en pereza crónica con crestas de auténtica abulia. A saber qué cambios de significado introducían en la lengua rusa tales modificaciones. entonces sí le agradaba ponerse a la cabeza del cotarro para animarlo con sus pavadas. cuidaba más su léxico y sobre todo excomulgaba sus payasadas. Pero acabó por agotar la paciencia de tirios y de troyanos. Y el otro que parecía estar imaginando un método más eficaz para desollar una lagartija. don Cayetano. los demás pueden reírse cuanto quieran. Dada la función central que ocupaba en el entramado de corrupción urbanística. El Pajuel era como uno de esos niños maleducados que no conocen los límites. Las fuerzas vivas están de mi lado. no hacía alusión a ninguna entidad metafísica.ocupaba en disimular sus manejos. Cuando esto es así. caras largas y apergaminadas que parecían venir directamente de un entierro castellano. con las comisuras bien apretadas y derramando unos pliegues que circundaban el mentón.

por encima de su hombro. Dándose coscorrones hasta el segundo mismo que precedía su salida a escena. intercambiando amenazas. hablando un mismo lenguaje. se conformaba con el consecuente pedazo de carne sanguinolenta que le lanzaba regularmente a través de los barrotes y. gestos obscenos. Para empezar quería que aprendiera y aprendí. sin tener la energía ni la curiosidad de averiguar qué uso hacía de mi independencia. pronto comencé a captar la exasperación en la parte contraria. la del buen sentido. la primera. el Pajuel dejó de asistir. Era allí donde había que verlos. Los politicastros del Ayuntamiento eran todos como gorriones posados en el cable de la luz. como un primer paso. para satisfacción de unos y otros. pero también mi parcela de poder. haciéndose zancadillas. Allí donde me parecía. donde formaban un auténtico retablo de 153 . saciado. empujones. dándose pisotones. Finalmente. pronto comencé a moverme en una dimensión que el Pajuel ni siquiera había sospechado. mi red de influencias y de clientes. pues. con la cual me aventuré. Luego me dejé aceptar como una tercera vía. organizado en torno a una sola persona gramatical. trabado a base de agotar los términos del campo léxico de la avidez. con mucho mayor apetito que con el alcalde. poco a poco. puesto que mi discreción constituía para ellos una garantía no despreciable. a todas sus citas irregulares y. Vaya que si aprendí. Lo seguía. ante la mirada ávida y la boca reseca de unos cuantos iniciados. Por supuesto que la utilizaba para barrer hacia dentro a placer. daba dos palazos en el suelo y el dinero surgía a borbotones. con el único fin de situarse a mi vera. a intercambiar miradas de comprensión y de complicidad. espiando el menor de mis gestos para venir a comer en mi mano. codazos. se echaba a roncar en un rincón.doble utilidad que se suele sacar de ese objeto. El espectáculo que esos títeres daban entre bastidores no tenía desperdicio. tomé el timón en las negociaciones. Gracias a un trabajo metódico y escrupulosamente respetado. ninguna entrada de mi agenda llegó a vencimiento sin haber sido cumplimentada como era debido. cierto. Menuda cáfila de gandules estaban hechos. para incrementar mis beneficios. Puse mis cinco sentidos en ello. a las que.

migajas de ración robada. consejerías. Un resplandor débil. primera teniente de alcalde. Me dieron tanto asco que. muy probablemente la antigua cocina y comedor de la servidumbre. área de actividades. Clase social ascendente. la izquierda compatible con el chalet provisto de piscina para el invierno. la izquierda sin desviarse mucho. un modelo social. como de galaxia. Ruano guardó silencio. su voz. pero no penetraba más adentro. espesa como la hierba en mayo. Afuera se producía un murmullo de voces que llegaba muy atenuado. el disimulo. Por el contrario.maese Pedro hablando al pueblo. mercado. el único indicio de su presencia lo constituía. sin olvidar el inmenso partido que se podía sacar a su codicia. exprimirlos a fondo y al mismo tiempo ajustar sus ganancias calculando bien los taeles. las diferentes parcelas de lo política e ideológicamente aceptable. habían tomado 154 . ninguna lengua tan bífida como la de Pilar Cencillo. Conmigo han ganado dinero. cierto. Constituían un auténtico revulsivo ante el cual convenía solidificar previamente las tripas y era preciso considerarlos como un instrumento de trabajo para no pasarse tardes enteras abofeteándolos a causa de su insoportable hipocresía. había hecho de la defensa de la honestidad su gran baza mediática. juntas. nutrida en este país. diputaciones. Los grillos. así como las ranas del estanque situado en medio del patio. principales instrumentos de trabajo. un estilo particular en el desempeño de la gestión municipal. ayuntamientos. De cara a la galería. la ambigüedad. buscando ese céntimo que podría inclinarles de un lado o de otro. Y en ese aspecto. hasta ese momento. ninguna jeta tan callosa como la suya para negociar prebendas ilegítimas. negocio predilecto. la mentira. Los hombres debían estar cenando en esa especie de refectorio monástico que habían habilitado. Después de eso. me prometí no darles cuartel. Había oscurecido por completo. inspirado no solamente en cualidades personales sino también en un fondo ideológico preciso. pero ni una escobina más de lo debido. en la rebotica. o de otros patios abandonados de las vetustas mansiones y palacios contiguos. nimbaba las ventanas. fingiendo representar cada uno una opción política.

no fingir defender los intereses de la colectividad. de la ansiedad. disponiéndose a golpearme la cabeza con uno de los candelabros. pan y al vino. La corrupción se ha dado en todas las civilizaciones. la clase media. Yo no he pisoteado las ilusiones que los pobres han puesto en mí. por si necesitábamos algo. una moda difundida en especial entre la banda más ancha de la población. Yo no soy más que un mafioso. no mentir. incluso en las más ilustres y venerables como la griega y la romana. reconocer el lugar en que había estado cautivo. en un afán compartido por amenizar la velada estival. eso es evidente. desde el principio. por arriba un suéter también ceñido y con 155 . de nuestros tiempos. poniendo por testigo a la historia. también es cierto que nunca antes de ahora. con base real para unos o ficticia para otros. vino. cuando sólo hay un interés que nos acucia y es el propio.desde hacía mucho el relevo de los gorriones. al pan. Aunque había encomendado a Milos la presencia permanente de un custodio junto a la puerta. había constituido un fenómeno de masas. Y los métodos que he utilizado para medrar no son más honestos que los suyos. consagrado al cuidado de la cosa pública. Podría haberse desligado y estar avanzando hacia mí. e incluso hallarse ya a mis espaldas. tras habérselas reclamado en nombre de algo grande. mi juego venía con las cartas boca arriba y tan sólo necesitaba disimular. considerablemente ampliada por la profusión de títulos universitarios conferida durante los años setenta y ochenta. echarlo todo a perder. al progreso de la nación. Luego intentar la huida. de una sociedad venidera más justa para sus hijos. Yo no he crecido sobre el estiércol de las esperanzas defraudadas de los demás. sin embargo. hasta el punto de que llega a manifestarse con un estilo predefinido de vida que incluye un uniforme. compuesto por unos vaqueros bien ajustados y de las mejores marcas. Pero al menos yo siempre he llamado. esa casta. no me presenté nunca como un varón ilustre. claro. de una panacea para todos los males.

el chalet con piscina de invierno no fue sino una etapa intermediaria. me lanzaba de cabeza dentro y que fuera lo que Dios quisiera. con toda legalidad. preparaba cada uno de mis proyectos como si fuera una tesis doctoral. chaqueta raída desde el primer día. jamás daba nada por perdido y cuando había que ceñirse los lomos y correr hacia el ojo del ciclón. Pero a los que se han cruzado conmigo. Para conseguirlo. cansarme de volar en helicóptero sin salir de mis posesiones. si no. improvisando. la cual consta de una actitud general abierta a toda clase de escabrosidades y enemiga de todo tabú y de una receta política cuyo ingrediente de base lo constituye el término progresismo. que para algo alcancé a descolgar un título universitario. El problema está en los medios que suelen emplearse para satisfacerla. pero confeccionada con exquisitas telas.alguna inscripción. y una visión del mundo fabricada igualmente en cadena y vendida en serie. gastada sin el menor destello o irisación personal. del que se han ido expurgando cuidadosamente todas las excrecencias con contenido revolucionario y dejando tan sólo lo que es compatible con la propiedad privada y el mantenimiento de los privilegios otorgados por la posesión del dinero. por cierto. como se pueda. que no conocen discriminación alguna. cuya calidad se nota enseguida a la vista y al tacto. la última convertir Andalucía en mi cortijo privado. construía planes con un encadenamiento largo y complejo de causas y efectos y no me saltaba ninguna etapa. como un sésamo infalible o una célula fotoeléctrica selectiva. Para mí. que duró poco. Pero la gente de la calaña que acabo de mencionar lo quiere todo por su bella cara. metiéndose en todos los despachos y culminando todas sus frases con el verbo joder. Mi primera ambición fue la de ganarme el pan. a veces con las costuras por fuera. Si se puede. esgrimiendo a diestro y siniestro el carnet de un partido político. con la lupa agrandaba cada minucia hasta convertirla en una cuestión de vida o de muerte. me he hartado de darles 156 . en cambio. ¿Cómo iba a ser de otro modo si su ilusión más íntima e inconfesable es el chalet con jardín umbrío y piscina de invierno? Ambición totalmente legítima en sí misma.

Un hueso duro de roer. lo que por derecho te pertenece. Juanjo. Habrá que desembolsar mucha plata. si bien nunca alcanzó a ponernos realmente en peligro. recoge pronto tus cachivaches. los periodistas escribirán verdaderos poemas. Como eso llegue a suceder algún día. la estimé en un precio mucho más elevado del que al final pagamos por ella. sin comprender bien sus motivaciones profundas. en cuanto la tuvo. montaba en ese caballo de batalla y se paseaba delante de nosotros y de la opinión pública como un Cid muerto ante las tropas de sarracenos. como veo que se trata sencillamente del aturdimiento del novato. se vino a mi despacho y me dijo Juanjo. lo sorprendente fue que eso no hubiera ocurrido antes. cuando estaba el Pajuel. Siempre que podía. te dejaré algún tiempo para que la madures. has tomado una determinación precipitada. Admito que. antes de instalar otro servicio. confieso que llegó a exasperarnos más de una vez. deslumbrado.caña. se te acabó la bicoca. se decía cada cual. No se puede decir que les haya facilitado la existencia. inspirados por una musa rubia. En eso estábamos cuando se llevaron al Pajuel a la cárcel. por las apariencias. se acabó lo que se daba. mira Leopoldo. No se desmontó. Leopoldo Cañizares. Y yo le repuse. prescindiremos de tus servicios. tu sinecura toca a su fin y ahora aligera. Al principio. barbotaba para mi propio coleto. necesito este cuarto. porque van a venir enseguida a limpiar y a pintar todo esto con cal. por aquella época de oposición encarnizada. me los llevaré a todos al infierno. Y si alguna vez me hundo. llamada Pilar Cencillo. La 157 . algo tasajo ya. y desaloja. Me lo quedé mirando de hito en hito. en fin. aún no estás acostumbrado a tomar decisiones importantes e ignoras por completo el procedimiento. con su recurrente argumento a favor de la limpieza y la honestidad en el Consistorio. y le dieron la vara de alcalde a un señorito andaluz de su camarilla. Incluso yo mismo me lo llegué a decir. como todo el mundo. Éste. como era de esperar. sino que desplegó su bigotito de cacique para conformar una sonrisa irónica que no se preocupaba ya por ocultar el desprecio. en los Plenos y fuera de ellos.

Cierto que era un estilo distinto al del Pajuel. grúas y camiones. que sepultara las dunas con poliedros de cemento. ya a esas alturas. entró a saco en asuntos que me eran sobradamente conocidos y sobre los cuales. ¡Qué le vamos a hacer! Más se perdió en la guerra de Cuba.primera piedra que pones. yo no me llamo Javier Huertas. más meditado. la estás poniendo al revés. invocando la prudencia como la disposición que debe preceder en cualquier caso todas las demás. Se trataba de una zona situada en el ala derecha de la playa que más tarde se conoció como Papaya Beach. Juanjo. no sin cierta socarronería. desde lo alto de la torre almenada de mi nueva mansión. entonces intervendremos de una manera más civilizada. sobre todo más serio. Eso lo veremos con el tiempo. mantenía todavía un ojo vigilante. encima. Dejadle por ahora. pero sin prisa alguna. que fuera él quien llenara de polvo. donde muchas veces me sorprendió la caída de la noche casi sin enterarme. producían dinero. Y Leopoldo Cañizares. No tardó en hincarle el diente a uno de los bocados más suculentos de cuantos contenía el término municipal y respecto al cual yo mismo tenía hechos algunos planes. cuando se llene bien los bolsillos. por esa misma razón. generosamente cortado con arena de allí mismo. una red inextricable de negocios que les eran de una gran utilidad y que. creyéndose el amo absoluto de la situación. ese lugar. tarde o temprano. Jamás conocí una aminoración en el ritmo de mi trabajo. Hubiera resultado creíble si no me hubiera atraído yo con antelación la gracia de lo que el Pajuel llamaba. Permití. si no hubiera tejido con ellos. Sólo que no estaba instalado en mi oficina de Planeamiento Urbano y era consciente de que. tan enredado como estaba en mis meditaciones. Entretanto. en esa ocasión. recomendé en las instancias adecuadas. más tenaz. yo ultimaba negocios pendientes. concebí la trama de mi 158 . por el momento. cuando tenga bien pringados los dedos. las fuerzas vivas. que soy albañil en la base. Cuidadosamente. más secreto. debía volver a ella. te lo digo yo. Dejadle. El edificio entero no tardará en derrumbarse. En esos ambientes predominan los temperamentos sulfurosos. Dejadle por ahora.

Tal recogimiento constituía la recompensa por mis apretadas jornadas de trabajo agotador. artefactos mentales. a pesar de no tener en mi haber otro título que el del bachillerato. mientras el cielo viraba. pues la fogosidad y la intransigencia que había demostrado. les asigné un papel. No hubo el menor contratiempo. con una agenda real determiné las fechas idóneas. realmente. La percepción de esa imagen me sugirió la idea de que tal vez los altos estudios de la vida que me hallaba cursando estaban por suplir. hice planes para el futuro y gocé con antelación de mi venganza. con un plumero imaginario borraba todas mis huellas. ensartando unas piezas con otras. a priori. bastó con recorrer el itinerario trazado para que las piezas del rompecabezas se descolgaran solas y encajaran de un solo golpe seco en el hueco apropiado. elegí mis peones. serena. La llamé por 159 . unos movimientos.confabulación. desde los argumentos exactos hasta el lugar de los encuentros. Cuando decidí que el momento de efectuar las aproximaciones había llegado. de algún modo. todo estaba previsto hasta el menor detalle. invariablemente traducen una vasta ambición. Y que ese agua cristalina que recibía del cielo constituía el más certero e inconfundible de los presagios. ¿y por qué no? En todo caso. Como el fondo de mi jardín está orientado hacia una parte de la ciudad aún despoblada. de que todo iba a salir tal y como lo había programado. uno de esos encuentros me producía una cierta aprensión. la planeé y la ejecuté con mano de relojero. A lo largo de esos momentos de gracia. Y obtuve un gran bienestar. por cuanto se refiere a dicha maniobra. descubrí que los placeres intelectuales no me estaban vedados. Albergaba una seguridad redonda. busqué los apoyos necesarios. Sin embargo. Tal vez eso quería sugerir que un destino especial me estaba reservado. si bien las más de las veces provienen de sentimientos y propósitos inconfesables. al azul y luego al negro. debo confesar que. les fijé un precio. poco a poco. los libros que no había leído. parecía que las ramas de las palmeras se inclinaban hacia el suelo para recibir una lluvia formada con millones de gotas de plata. obteniendo formas. Tenía el convencimiento absoluto de que sabría venderse cara.

Lo que te retiene aquí es justamente aquello que 160 . una vez en ella. Le concedí el privilegio de elegir el sitio y optó por su propio chalet situado en la falda de la montaña. me permitió subir solo por la escalera interior que daba acceso a la vivienda y. Tú dirás qué se te ofrece. siguiendo su recomendación. Y no te voy a hacer la afrenta de suponer que ignoras eso. soltó a bocajarro desnúdate. que encontrara. para comprenderlo. porque de eso se trata. Sabes que en esta ciudad. la puerta se abrió mediante un dispositivo eléctrico y. Lo hice. En cuanto me vio aparecer ante ella.teléfono y le dije que teníamos que hablar de palomos. No hace falta ser un genio matemático. Hacia allí me encaminé a la hora también fijada por ella. ¿Qué quieres beber? Agua. Está bien. No acudió a recibirme. Me fui quitando la chaqueta. miró detrás de las orejas. la camisa. el camino del salón donde me aguardaba confortablemente instalada en un sillón. Me respondió que cuando quisiera. aunque sólo se trate de un aroma artificial y remoto. ¿Qué puede retenerte entonces en esta ciudad? ¿Me lo puedes decir? Dímelo tú. soy médico ¿recuerdas? Tengo la costumbre de ver esa clase de cosas. En cuanto me acerqué. intervenir en otros ámbitos. Otros menos preparados han logrado sentar sus reales en el gobierno autónomo. obtendrá jamás los votos suficientes como para gobernar. los pantalones. ningún partido que huela un poco a izquierda. Me la trajo. Para una militante ambiciosa como eres tú. ¿También esto? También. escalar posiciones en el partido. tan sólo queda una solución. Entonces se puso a inspeccionar cuidadosamente todas las prendas. luego a mí. dio la vuelta a mi alrededor. No has movido ni siquiera el dedo meñique para conseguirlo. Se dio por satisfecha con ese examen. Pero tú no. sigue. entré el coche en el garaje. hasta quedarme en calzoncillos. así que algo me es dado ventear del asunto. pasó la mano varias veces por mi pelo. Sin embargo. por mis propios medios. Vístete. ¿Albergarás acaso un espíritu de campanario. han pasado los años y no lo has hecho. en esferas superiores. como mínimo. enraizado en tus entrañas maternales? Lo dudo. de matemáticas. agua con hielo. Alcanzo a deducir que se trata de una duda razonable puesto que ni tú ni yo somos de aquí.

¿y tú? Tampoco. sabes que la urbe está fundada sobre una cantera. Leopoldo. como siempre. Y quién no lo sabe. será mejor para los dos. cuando se dirigía ya al Salón de Plenos. sino lingotes de oro. aunque por el momento la llave de oro esté encerrada en un estuche blindado. De acuerdo si una de esas concejalías es la de urbanismo. dime de qué presumes y te diré de qué careces. Define tú antes esa parcela de poder para que yo pueda hacerla con mayor exactitud. ¿Necesitas mucho todavía para atar tus cabos? No. nosotros refrendaremos vuestros actos y vosotros los nuestros. de la cual no se extrae piedra. En contrapartida obtendréis para ti el cargo de primer teniente de alcalde y para ellos sendas concejalías. no tienes más que lengua y lo que he venido a proponerte es una parcela de poder. cada parte entregada a sus asuntos. tú controlarás el sector. seduce a dos o tres concejales de tu partido y concedednos vuestro voto. pero yo me dirijo a mi oficina de Planeamiento Urbano. Leopoldo Cañizares no sospechaba siquiera que esa moción de censura estaba destinada a prosperar. aquí y ahora. quédate. No vayas a argumentarme lo contrario. porque ello supondría que cometí un grave error en mis planes y tendría que levantarme ahora mismo e irme. porque tú. los dichos populares resultan ciertos. que no tiene nada mejor que hacer. Si me quedo. sin interferencias ni zancadillas. Al verme. Pues entonces. adelante con los faroles.tanto has combatido. A partir de ahí. ¿Estás bebido o qué? 161 . pensaba que era únicamente una especie de declaración de buenas intenciones por parte de un grupo de concejales aburridos y amargados. de ese modo. Lo considero un pacto equitativo. Aún no has terminado tu agua. pues Castilla es suficientemente ancha para ambas. manos a la obra. que el tiempo apremia. en el momento presente. y deseas mantener una mano puesta sobre ello. Habrá una moción de censura contra Cañizares. Haz una estimación de lo que eso significa. En ese caso. La mayor parte de las veces. se le estiró su bigote de señorito andaluz y me recordó que aquella sección del edificio no estaba autorizada al público. Eso debió ser así al menos hasta que se cruzó conmigo en un pasillo del Ayuntamiento. desde tu oficina de Planeamiento Urbano y nosotros desde la regidoría.

sólo que el furor le enturbiaba la percepción de esa realidad. Yo venía acompañado de dos pintores y tres mozos de cuerda que debían sacar lo que hubiera en aquel cuarto e instalar de nuevo todo mi material. que van a limpiar y a pintar todo de cal. Tomó el móvil y llamó a Torcuato Severino. Aguardé.Pocas veces me he encontrado tan sobrio. todo el mundo te está aguardando para que dé comienzo. le repuse. quiénes son? Pintores. 162 . sino por no perderme la escena que se iba a producir. Torcuato Severino se hallaba al corriente de todo. Cañizares tuvo al fin la certeza de que había sido desposeído de sus funciones y. mejor será que atiendas al Pleno. el Jefe de la Policía Local. En efecto. sin mirar a nadie. se fue hacia el Salón de Plenos como el capitán de un barco que se pone a achicar agua sabiendo que la situación ya no tiene remedio. Leopoldo. no por respeto a ese alcalde tronado. ¿Y todos éstos. En sus pupilas asomaba ya el pánico. Torcuato Severino le repuso. Con esas palabras. Torcuato. antes de que ese cuarto vuelva a ser mi oficina de Planeamiento Urbano. hazme el favor de desalojar del edificio a estos individuos.

como lo fui en los últimos tiempos del Pajuel. Hice una cuestión de honor en darles siempre una cantidad tan justa que les dejara siempre tambaleando y que les permitiera. Creían que se las estaban viendo con la justicia del Estado y se las prometían muy felices. en cada ocasión. ya no como visir plenipotenciario. o no sólo con el Estado. abrieron los ojos y sólo entonces vieron cabalmente el inmenso poder que había alcanzado en su interior. sino como auténtico Comendador de los Creyentes. Ello no les impidió darse el susto de sus vidas cuando se enteraron de dónde se habían metido realmente. a comer de mi mano los despojos que tenía a bien concederles. Es obvio que dilapidé en tales quehaceres un tiempo y una energía que no merecían. mucho mejor que nada. con una resignación que poseía todo el sabor de la novedad. con 163 . Con el tiempo lo dieron todo por bien empleado. Incluso Pilar Cencillo y su grupo de mamelucos ex-socialistas. quizá más en la sombra que nunca. de modo que no tuvieron más remedio que venir. cierto. inclinarse del lado correcto únicamente tras una meditación profunda respecto a los distintos factores que se hallaban en juego. lo que equivale a decir mi reinado en solitario. una vez introducidos en esa otra esfera. pero ello constituía para mí una suerte de deporte y resulta de dominio público que carga sobrellevada a gusto no pesa. Lo cual era. pues al fin alguien les dejaba caer entre las manos un mendrugo que llevarse a la boca como compensación a las molestias engendradas por el necesario despliegue de su inagotable hipocresía. aunque en la sombra.IX Así empezó la era Marisol Herrera. pero el llanto y el crujir de dientes vino cuando se dieron cuenta de que no era con el Estado.

no hay mal que cien años dure. pero él se alió con ellos y construyó el invernadero idóneo. métodos que les permitían ser extraordinariamente convincentes. a mí siempre me ha hecho pensar en una de esas prostitutas ajadas prematuramente por la mala vida. Ah. ante el Estado. y un buen abogado. y para el régimen. deberían ser confiados a algún capo mafioso. en sus propias tierras. Lo que se dice concisos. juristas. pero eso que habían entrevisto entre bastidores era en verdad harina de otro costal. pero ocasiones hubo en que semejaba una jovencita clorótica por el puro miedo que albergaba en las entrañas. también en esto le incumbe la responsabilidad al Pajuel. habían madurado con el tiempo. la cual no les hacía defecto a ninguno de ellos. hubiera querido la luna para siempre sobre la cancela de su jardín. Tanto los unos como los otros. Con pocas palabras. cuán claros en sus formulaciones y en sus ideas. Ah. Mi opinión es que esos mensajes que se suelen dejar grabados en las sondas destinadas a perderse en el inmenso espacio intergaláctico y que deben resumir sucintamente el papel del hombre en nuestro planeta. Una ligera indicación caída desde lo alto de dichas instancias hacía palidecer a cualquiera durante tres días como si hubiera enfermado de una hepatitis fulgurante. políticos. para qué te voy a contar. con una cara bien curtida. En ese aspecto.quien se estaban jugando las pesetas. filósofos y hasta buena parte de los literatos deberían tomar ejemplo. pero al mismo tiempo. el extraterrestre entre cuyas manos cayera. sino con entidades cuyas leyes eran mucho más expeditivas y su justicia mucho más temible que la del Estado. Cierto que ya estaban presentes en nuestros pagos cuando llegó el insigne prócer. esos canguelos iban de miedo. Si no hubiera sido por eso. Me refiero al crecimiento del injerto implantado en esta ciudad. Si hoy en día hay que contar con ellos para todo. me refiero a mis amigos de la mala vida. Pilar Cencillo nunca ha tenido un buen color de cara. lo son maravillosamente. sabría a qué atenerse sin el menor resquicio para la más leve motita de duda. Poseían unos diques inmensos de dinero negro y nosotros estábamos encargados de producir urbanismo por un tubo para que ellos 164 . en el cual se produjo su vertiginoso desarrollo.

Raras veces comíamos en ella. la prostitución de mujeres y de niños. perfumes. los secuestros. ¿Cómo verificar que el número de clientes declarado por una pizzería es falso? No obstante. con ayuda de los cuales fui aumentando en 165 . antigüedades.…. Comprendí que habíamos creado una máquina infernal que no podía parar. la extorsión. el tráfico de inmigrantes clandestinos. aunque se hubiera criado allí. nos medían el reposo. Otro aprendiz de mago que invocó las potencias de la sombra antes de aprender a controlarlas. En fin. Otro que tal. sin embargo. blanqueando así esas olas gigantescas. Afortunadamente. que había generado unos demonios propios para azotarnos ante el primer indicio de flaqueza y obligarnos a echar sin respiro palazos de carbón en aquella caldera. sin demasiadas pretensiones. Mi casa se hallaba sobrecargada de objetos de arte. nos abrumaban con pretensiones de una envergadura creciente. yo ya había meditado largo y tendido acerca de esa problemática. forzado por las circunstancias. al fin y al cabo no era esencial ganarse el afecto y la asiduidad de los clientes. de coches de lujo. a pesar de tener empleados para toda clase de servicios. incluso cacharros que jamás iba a emplear. Hacía un buen rato que me había cansado de crear pequeñas cuentas en todas las sucursales bancarias que operaban en la ciudad. pronto me vi en la necesidad de utilizar testaferros. cada vez nos apretaban más las clavijas. de comprar todo con dinero líquido. Al principio adquirí varios de ellos a mi propio nombre. constituían un negocio ideal para mezclar los billetes de dinero sucio al resto de la caja. por aquellos tiempos. En cuestión de pocos años. Así. Comencé por los restaurantes y pizzerías. de capitales provenientes del tráfico de drogas. Se trataba de locales modestos. joyas. los robos de obras de arte. avasalladoras. prosiguió Ruano.pudieran abrir de vez en cuando las compuertas e inundar dicho sector. el paisaje cambió de tal manera que a cualquiera que no lo hubiera estado viendo de continuo le habría resultado imposible reconocerlo. pronto tuve que pasar a la etapa siguiente. forzado por un cúmulo de circunstancias. que no iban a ser útiles a nadie. etc.

eran pagados mediante un cheque por la empresa cómplice. en fin. panaderías. sin duda. uno más. No fui yo quien busqué a ese extraño cruce de alemán y español. mediante la transacción. el cual. sino también a los de otras sociedades cómplices necesitadas de dinero líquido. los gerentes del gabinete jurídico GalíndezLastarria. Me asocié con apoderados de cantantes. con el fin de exagerar las entradas de los conciertos o de las corridas. industriales fue la de la factura falsa.número y variedad de locales. que jamás se efectuaban. digamos. Mas todo ello acabó por revelarse decididamente insuficiente para absorber todas las ganancias inconfesables que generaba mi puesto clave en el Ayuntamiento. que no virtuosos. recorrí todas las sociedades que proponían seguros de vida cuya suscripción puede pagarse en líquido. Encuentro decisivo en mi vida. Todos ellos comercios en los que el cliente paga con dinero líquido. así como subiendo igualmente en la gama. Acto seguido pasé a los hoteles. Para ello creé una empresa de construcción. tenía ideas 166 . de toreros y demás empresarios taurinos. el gran salto cualitativo lo di al conocer a Alfredo Kloss. Sin embargo. quien me puso en contacto con Nicolás Galíndez y Jorge Lastarria. Dichos trabajos. librerías. la cual era reembolsada en secreto con dinero líquido. Alguien. la cual comenzó de inmediato a realizar trabajos virtuales. etc. Hacía falta pasar a otra dimensión. o así lo habría jurado yo o cualquiera de mis testaferros o empleados en caso de ser investigado sobre el origen de los fondos. La primera idea que decidí explotar con técnicas. era validado de inmediato por el certificado de venta. como dije. no solamente teniendo como clientes a los locales que formaban parte de las cadenas propias. Él. cuyos intereses se mezclaban con los míos. joyerías. Alfredo. alguien debió ponerle en la pista que le condujo hasta mí. pero que generaban por supuesto facturas. al cabo de un mes impugnaba el contrato y la compañía me devolvía el importe mediante un cheque que contenía una nueva cantidad de dinero perfectamente lavado. organicé falsas subastas de obras de arte durante las cuales un cómplice compraba con mi dinero negro.

por cierto. Guardé cuidadosamente todos los papeles que se demoraban sobre mi mesa y adopté.ciertamente sugestivas y yo la facultad de aportar la materia sobre la cual podían obrar. si se revelaban tan efectivas y seguras como su autor afirmaba. Circulan algunos rumores que lo presentan como un antiguo nazi. pues ésa es una prerrogativa que pertenece tan sólo a Dios y únicamente la omnisciencia que se le atribuye le permite discernir si ello está bien o está mal. antes de tiempo. El instituto alemán llevaba ese nombre en memoria del cónsul honorario de este país. incluso se habla de su posible pertenencia a las SS. Me anunciaron por el teléfono interior que un abogado llamado Alfredo Kloss deseaba verme. recientemente fallecido. Las cosas ocurrieron así. a quien Franco otorgó asilo político y un cargo de por vida en esta soleada y. imprudente si realmente el tenor de los rumores es fundado. El apellido Kloss no era desconocido en la ciudad. Estábamos destinados a encontrarnos o alguien lo entendió así. con muy buen criterio. Ello no significa nada. Ni corto ni perezoso. A los abogados más vale recibirlos enseguida y escucharlos en silencio. resultó que éste era el hijo del antiguo cónsul y así supe que había puesto los pies en el zaguán de la flor y nata de la alta sociedad local. Un guardia municipal. me refiero a la posibilidad de que fuera en realidad el retoño de un antiguo nazi. Ahora bien. tranquila playa del mediterráneo. Repuse que lo hicieran subir. hice averiguaciones sobre su persona. Cuando. aparte de ese alarde. tras dar unos golpecitos casi imperceptibles. sus proposiciones irradiaban un alto poder evocativo y. no vayamos a hacer pagar los pecados de los padres en los hijos hasta la séptima generación. podrían constituir una auténtica panacea para mí. la actitud del oidor atento que comprende a la primera todas las sutilezas jurídicas. se presentó un buen día en el Ayuntamiento. Sin embargo. abrió la 167 . el hombre no ha dado nunca mucho qué hablar. unos días después de la visita de Alfredo. Mi cometido era juzgarlo según la naturaleza de sus proposiciones y nada más. dije entre mí. por entonces.

O más bien recetas. que caracteriza estos pagos. Es cierto que la palabra recetas tuvo la virtud de tranquilizarme un tanto. por un tiempo. sin alarde. de la labia que Dios les dio. luciendo uno de esos modelos de gafas con vocación de hacerse olvidar. mas no del todo. en disminución. Fuimos dirigidos hasta un comedor privado. dijo. viven de eso. el cual debe limpiarse. cegador. Poseía una crin negra acharolada. los buenos negocios comienzan las más de las veces alrededor de un mantel. que nos situaba en una de las últimas fechas de febrero. llegamos hasta una calle adyacente donde tenía aparcado su Ferrari Módena. sin duda.puerta y se echó a un lado para dejar paso a un hombre todavía joven. Como todos los abogados. preferiría hablar en un lugar más confortable. Obtemperé. en unas colinas que alcanzan. y vengo a proponerle soluciones. así. en el que cabe un mundo. 168 . hasta lo que llamamos la colonia alemana. Como más tarde descubrí que era aséptico su alemán. y menos aún alemán. con productos especiales y que son la pulcritud misma. y me obligó. hasta los acantilados. pero no de trabajo. a reescribir mentalmente su apellido con otra ortografía. bien expuesto y dotado de una vista panorámica sobre un mediterráneo destellante. pues yo mismo siempre he sido de esa opinión. Condujo. aunque resplandeciente con esa atmósfera translúcida y repleta de un sol contundente. lo que me hizo pensar que era catalán. no sé exactamente qué fue lo que me llevó a pensar que era catalán. di dos vueltas a la cerradura y me dispuse a seguirle. con toda amenidad. si usted quiere. sino que hablaba con un castellano aséptico. siendo intelectuales. La piscina del restaurante contenía algunos bañistas. Debió alarmarse al observar el modo en que se arquearon mis cejas y corrigió. Cogí sin más mi maletín. Kloss tenía una conversación fácil. Se trata del tipo de gafas que suele utilizar un género particular de hombres que. claro. ni tampoco andaluz por cierto. bueno. por ejemplo. ante una buena mesa. Sin embargo. pese al calendario. no renuncian a sus pretensiones de dandi. impecablemente trajeado. dotados con una variedad de cristal purísimo. añadió. situada al sur de la ciudad. Pero no tenía acento catalán. Conozco sus cuitas.

Éste es un método simple. los derechos de sucesión son ventajosos. de allí pasará a un banco en Alemania poco escrupuloso. que sirve 169 . pero una vez establecida y probada. en un banco reputado. Pongamos un ejemplo. Se notaba el genio de un director de escena francamente excepcional. proponen cuentas bancarias anónimas…. la optimización de la gestión del dinero. Los paraísos fiscales. las palabras envolventes de Kloss. subidos en una especie de boomerang y recuperarlos después de manera perfectamente legal.cuajado en zafirina. ingresemos una fuerte suma en un banco de la Isla Caimán. una organización sofisticada. Rusia. tal como él había hecho. luego a uno de Austria y finalmente a cualquiera de los grandes bancos españoles. si bien no siempre menos costosa. como si uno no hubiera roto nunca un plato y depositarlos en una cuenta limpia. permite blanquear flujos financieros importantes. ya que estas sumas transitan por paraísos fiscales. las autoridades rechazan toda cooperación con la justicia de otros países y ofrecen la inmunidad judicial plena y el secreto bancario casi absoluto. compleja. obviamente.sin contar con los paraísos fiscales. Las sanciones son severas cuando un empleado de banca transgrede esa regla esencial que constituye la piedra angular de sus economías. Nada que ver con la organización chapucera del Pajuel. de éste a un banco de Mónaco. dio comienzo un ballet perfectamente orquestado de camareros impecablemente vestidos de blanco y oro. proponen una multitud de montajes financieros y estructuras jurídicas que facilitan la evasión de capitales. Como único fondo musical. Se trata de mandarlos de paseo. cuyo número excede la cincuentena. Austria. La utilización de estos canales requiere. de platos y de vinos de un refinamiento casi mórbido. a recorrer un poco de mundo. hay un organismo que se encarga de efectuar las transferencias bancarias internacionales con o sin mención de la identidad del portador de la orden. en los cuales el sistema impositivo se ha reducido al mínimo. Cada uno de ellos se ampara en la respetabilidad creciente de los precedentes y será extremadamente difícil para un investigador establecer la relación entre el depositario final de la cuenta y el origen de los fondos. el disimulo de beneficios irregulares. Al pronto.

a puntita de gas. a ver qué efecto tiene el vino en la lengua de éste. Acepté tomar el riesgo. extraordinariamente sobrada. ni más ni menos. Comamos un poco. los servicios por Internet. ¿qué te parece? Me parecía. junto con otros empresarios españoles. operaciones financieras legítimas o en obras de arte. seguidamente unos cómplices ingresan dinero en diferentes bancos situados en paraísos fiscales. pues yo no había bebido menos. trusts y fiduciarias. las cámaras de compensación internacional que no están sometidas a ningún control financiero exterior y cuyas transferencias son instantáneas. para terminar se juegan ese dinero en dicho casino y lo pierden. que no me comprometía a nada. tampoco considero una obligación alcanzar velocidades excesivas para disfrutar de un soberbio deportivo como ése.bien como botón de muestra. empleando el adjetivo interesante. Sin embargo él no perdía el norte. como quien dice. invirtiendo en negocios fructíferos. el anillo justo para mi dedo desnudo. se pueden utilizar las transacciones en los mercados financieros. Aun así. y bebamos más. se percibía bien el empuje y la holgura que proporcionan los cuatro tubos de escape. Finalmente uno no tiene más que introducir este dinero en la economía legal. creando empresas. me basta con sentir la potencia del motor llevándolo. Pero respondí enigmáticamente. con la ventaja adicional de que pueden hacerse beneficios suplementarios gracias a los clientes normales que juegan de buena fe en dicho casino electrónico. liberando por detrás una fuerza aceleratriz silenciosa al tiempo que pujante. Estas son las grandes líneas de un programa que ofrece infinidad de posibilidades. a cambio de conducir esa máquina excepcional. Por lo que a mí se refiere. pero no es el único. Habló de una operación urbanística de envergadura que preparaba en Berlín. entre los cuales el más curioso y rentable es el de crear un casino virtual. te gusta el coche? Le eché una breve mirada tangencial y 170 . y a la que deseaba asociarme. Concluida la comida. me ofreció el volante. pretextando que últimamente había acumulado las multas de tráfico. dije entre mí. existen también los Holdings. ¿Qué. evidentemente.

impecable. Sellamos el pacto. Ruano marcó una leve pausa. barcos. de modo que en un lapso brevísimo de tiempo todo estuvo despachado. Durante los días que siguieron me entregué a un trabajo febril. Un engranaje de relojería dotado de una precisión portentosa. Déjame en casa. Cuando esa tarea estuvo concluida. me reveló todos los detalles de su entera estructura societaria. El coche es tuyo. 171 . de las operaciones en curso y de las que tenía pensado lanzar con mi colaboración. desvié de nuevo mi mirada a Planeamiento Urbano y. A los tres días lo llamé para citarlo en mi casa. para los cuales habían caído todos los límites. a la vista de los documentos leídos. a agobiar demasiado. limpio. Los inmensos beneficios que ello producía. y también eso pasó por el molinillo. parcelas. ya sin aprensión alguna. Aquello liberaba el espíritu. La corteza de la ciudad y sus alrededores se puso a cambiar perceptiblemente de un día para otro.volví a prestarle atención a la carretera. En la guantera encontrarás la documentación a tu nombre. Mi cabeza comenzó a hervir con ideas nuevas. luego vendí propiedades. me lancé a una ofensiva generalizada. le daba alas. eran inyectados de inmediato en el aparato circulatorio creado por Kloss para regresar al poco tiempo con un marchamo distinto. que hasta entonces estaban a nombres de terceros. me puso al corriente de las operaciones ya efectuadas. Alguien le había informado acerca de mi pasión por los automóviles de lujo. Y ese alguien creo saber quién es. tuerce a la izquierda en ese cruce. Experimenté un entusiasmo y una fuerza interior hasta entonces desconocidos. ahí mismo. Los vapores del vino y el sopor de la comida se evaporaron enseguida. listo para drenar en un suspiro el montón inmenso de dinero B que ya comenzaba a pesar. de sus fundaciones y contactos en diversos países. También yo puedo suputarlo. Entonces él dejó la teoría a un lado y comenzó a hablarme de proyectos concretos. Y lo tenía de inmediato a mi entera disposición. Lo dejé en su residencia de la colonia alemana y consumí la tarde paseándome con el Ferrari Módena. con designios colosales.

el escalofrío o la desolación. paradójicamente en la oscuridad. muchas veces. Me acerqué a la ventana. Lástima que no hayas tenido. la bestia de las profundidades. Ruano guardó silencio y yo decidí no hacerle más preguntas. ni tendrás. Debes saber que la obra pasa por sus fases de reposo. tan sólo los grillos y las ranas continuaban velando bajo las estrellas y el cielo azulado. allí donde no hubieses molestado a nadie e incluso podrías haber sido de alguna utilidad. ¿quién sabe? Pero tuviste que meter tus inexpertas narices en el único lugar en que no debías haberlas metido y abrir así la corriente que traería. lo que el propio Emperador tuvo la ocasión de constatar. de consolidación. 172 . para tu mal. oportunidad de poner en práctica tales nobles enseñanzas. el arquero. garantizan la más absoluta confidencialidad. Dichas participaciones. podía levantar sospechas.Claro que. pese a tener toda la apariencia de la legitimidad. la que sujeta con sus manos las cadenas del terror puro y luego muele a su víctima entre las piedras blanquísimas y afiladas de sus ciclópeas. Había dicho cuanto tenía que decir. el gran monstruo marino. por tu mala cabeza. Mis ojos se habían abierto. Sin esa lamentable fogosidad. creando una estructura societaria puesta a nombre del gabinete. también tú habrías recorrido un largo camino y hubieras encontrado tu lugar al sol. la cual tiene sus límites. El monasterio se hallaba sumido en una profunda calma. el propio Kloss me puso en contacto con el gabinete jurídico Galíndez-Lastarria. Con objeto de paliar tales efectos. Orión. semejante capital. Que no siempre es bueno aplicar la técnica napoleónica de aprovechamiento del éxito. aquella que llaman. Se trataba de armar la tercera y última fase del blanqueo. la pesadilla de Leviatán por estos pagos. avalada por facturas incontestables. también la noche abría los suyos. apuntando con su flecha a la ballena. había avanzado un buen trecho hacia occidente. aunque controlada por este cura gracias al volumen aplastante de las acciones al portador que poseía. sin identificación.

Ruano continuó. por ejemplo. no me contento con cazar la liebre en la serranía de Cazorla. lo que hago algunas veces con gusto. No es infrecuente. Sí. Cuando alcanzas a tener un número importante de ovillos. Verás. se trata de hacerte con muchos ovillos. esto ya lo he mencionado antes. a una presa ni han pronunciado una sola palabra de piedad. Bueno. Se trata de un juego. y tumbarme al sol en la playa como cualquiera que tuviera dos dedos de frente habría hecho. y eso mismo es lo que me sucedió una vez más a mí. había encontrado mi vía personal y no estaba dispuesto a apearme sino en el término. que es internacional. más o menos. pero no fue tu caso y ahí estaba tu talón de Aquiles. a fin de cuentas. dicen que carga sobrellevada a gusto no pesa. mas la verdad es que no hay término. pero prefiero cazar la cabra montés en las cumbres nevadas de Afganistán. uno no acaba nunca de encontrar combinaciones sugestivas. anticipar su recorrido y darle la orientación necesaria para acabar obteniendo la figura deseada. Es como la serpiente Ouroboros. en la red ferroviaria. pero no por ello es menos cierto. bueno. sin embargo. sus ramificaciones se hallan todas interconectadas. encargué. Me lancé de lleno a ese abismo porque noté que dentro de mí había otro abismo idéntico y ambos se correspondían y se atraían. a Kloss la creación de una compañía aérea sólo para permitirme tener un jet privado sin ponerlo a mi nombre. Sin embargo. ni mucho menos. por la obra. la lanzadera mezclará tu hilo con otros hilos ajenos. es eso. cada uno de un color distinto. obsesionado como se encuentra por la vía. que jamás han renunciado. hoy en día. te lo aseguro. es cierto. que un hombre llegue a tener la copa de la abundancia al alcance de la mano y que no toque ni un solo fruto. es un trabajo de romano controlar todas sus evoluciones. pero tú tienes que seguirle la pista a cada una de tus hebras.colosales mandíbulas. Sin embargo. que se muerde la cola. yo tengo mis caprichos. pero un juego que requiere considerable atención y una entrega total. Yo no quería dejarlo todo en manos del gabinete Galíndez-Lastarria. excepto acaso 173 .

me parece que estoy dentro de una película americana de acción. Al fin y al cabo. hacia las sensaciones fuertes. Es como los billetes que. mientras el resto de la tripulación se afana arriando velas y dirigiendo la nave en medio de olas como colinas. a veces. ayudado por Marlon. pues era dinero del bando nacional. quemaban los soldados republicanos en Teruel para calentarse el café. alias Marlon Brando por su gran parecido físico con el actor. una clase de materia bruta. el sabor de la sal que tan bien sentíamos en los días de antaño. encerrados en salas privadas. Mientras hacemos barrabasadas juntos. no encuentro en esos lujos la intensidad esperada. llegados a buen puerto gracias a la virtud ajena. no resulta muy difícil. con el que volarse la cavidad del paladar para ver si al fin siente algo del sabor de las cosas. para sentirme todavía vivo en la boca de este volcán que expulsa sin cesar un auténtico magma de oro. se juegan al póker cantidades indecentes. Enciendo un puro y juego a ser el más duro del oeste. como lo llamamos nosotros. Dios me da pan cuando no tengo dientes. No contentos con ello. completamente disparatadas y desproporcionadas. Cuando las circunstancias viran a la borrasca y cuando ésta se transforma en tifón. unos cuantos marineros calaveras. pobre de solemnidad pero con la cabeza más despejada. vacían una barrica de güisqui.esto último. que requiere todavía una laboriosa transformación para alcanzar su auténtico valor. la que hubiera sentido sin duda a los veinticinco años. un buen explosivo. goma 2. con los quehaceres. Con el bolsillo repleto de dinero negro y un par de buenos armarios roperos como guardaespaldas al alcance de la mano. para aplacar un poco la comezón que se propaga en mi fuero interno cuando me digo a buenas horas mangas verdes. Claro que todo eso lo hago con dinero B. y barato. con los años. sabiendo a cómo está el jornal en el campo. enredamos a dos empresarios para que pusieran sobre el tapete verde la friolera de tres millones de euros. es. Uno de esos marineros pervertidos es Francisco Portela. digamos. Tal vez sea ése el impulso oculto que me empuja. eso no acaba de ser dinero. coño. escondidos en la bodega. se dirigen enseguida al casino y. En cierta ocasión. 174 . Diríase que se ha perdido un poco. según tengo entendido.

toda la vida lo han sido y no conocen otra cosa. con su léxico y procedimientos característicos. tener dos hijas como dos lunas. por eso estuvo bien lo que Paco le dijo. es un hombre que vive realmente. me mataría. aceptaron el desafío. parece que todo él esté confeccionado adrede para gozar llevando trajes de mucho precio. deportivos. Puede que él no jugara con dinero B. de la contemplación de un mar que se dejaba quemar por los rescoldos del crepúsculo. sin ir muy lejos. bolígrafos de oro que te graban las conversaciones sin que te enteres.Como quiera que se encontraban ambos como si hubieran asistido a la parranda en que se emborrachó Noé. que es como la palma de una mano gigantesca 175 . les ganamos. nos fuimos a cerrar la casa de putas con más boato de la ciudad. Ellos hacen el mismo tipo de trabajo que los nuevos ricos. que es como entrar en otro mundo. Igual que en las películas. naturalmente. el de ser ricos sin más. Los negocios son para ellos una especie de segunda naturaleza. incluso de manera más eficaz. en medio de grandes risotadas. hombre para ganar. relojes que se alzan a la categoría de símbolos de la precisión con sólo mirarlos. Uno de ellos. Le reímos la ocurrencia en la cara. se nota que lo ha sacado de veras. Y. pero no solamente tenerlas. pero asegurándonos de que ellos tampoco la hacían. Sin hacer trampa. en cambio. ello en parte gracias a nuestros buenos oficios. Ha tenido el tiempo y el interés suficiente como para divorciarse. Las operaciones financieras. ni alharacas. es más. en la terraza de su jardín. al tiempo que consumía. sino también entrar de lleno y recrearse en el estatuto de padre. pero sin esfuerzo aparente. los pies le habrían tocado el culo para endosar los beneficios. pero si hubiera ganado. juró que. empezar una nueva relación con otra mujer. hombre para perder. En cuanto asimilaron la pérdida y vieron que había sido un juego serio. Cuando uno va a verlo a su casa. se les disipó enseguida la melopea. Alfredo Kloss. sin la obsesión que nos atenaza a los recién llegados a esta especie de crema de la leche en que nadamos. tienen todavía ese privilegio. sin poder contener la rabia. porque de ese modo no hay morbo. a veces. Los ricos de cuna. que lo ha extirpado. cuando pudiera. venían ya en los primeros biberones que se tomaron.

Y en ese sentido. Como el cisne del apólogo. Para hacer que una mafia sea invisible. todavía tengo mis dudas sobre quién se la entregó al arquero. mucho más suculento. en 176 . sobre todo. El primero de ellos hubiera bastado. Le dejé madurar sus pensamientos por un tiempo. Esa pluma. la muerte es un despojarse de lastre y no lo contrario. Golpeará sólo cuando sea inevitable y en tal caso borrará con sumo cuidado las huellas de sus actos. hay que trabajar con una paciencia enorme y evitar. La organización que estaba vislumbrando ya en ese momento debía ser absolutamente invisible. yo hice lo propio. vino de mano. A partir de ahí es cuando uno debe proceder de inmediato a la labor de esfumarse. vino un tercero y con éste proporcionaste al arquero la pluma con la que empenachó su flecha y que la guió hasta tu cuello. las acciones que comporten un excesivo relumbrón. nunca vista. De nada sirve preocuparse por esas menudencias cuando se va a morir. mas el segundo.sosteniéndole entre los acantilados sobre el agua lejana. además. Al menos me queda la ilusión y el consuelo de que es esa vida la que lego a mis hijos y a mis nietos cuando se presenten. lo que resultó más decisivo aún. soñando quizás en el luminoso porvenir que aguardaba a su progenitura. Conmigo acabará de pudrirse. Sin embargo. Ruano volvió a sumergirse en el silencio negro que nos rodeaba. Las ideas y los proyectos se agolpaban en mi mente. pues era un poco pronto para proceder a su liberación. debes admitir que no comenzaste con buen pie. Mientras tanto. con tal contigüidad. Cierto. su vaso de zumo de naranja natural. que hubiera sido por completo improcedente dejar pasar la ocasión. Puede que sea ésa la razón por la cual. cierto. puedes decir “muero por mis propias plumas”. la bosta que ha servido de primer alimento a nuestra fortuna y ellos alzarán el vuelo como un cisne sin tacha. comencé con dos golpes de suerte consecutivos que me dieron la pasta que constituye la materia prima de toda obra consistente. Pero todo debía hacerse con una discreción inusitada. Tras esto. enfriado con unos cubitos de hielo. Al contrario. el punto de partida ineludible. se presentó con tal oportunidad y.

pero para todos. Supongo que no ignorarás que las inmensas posibilidades de blanqueo que tiene esta zona en el dominio de la inversión inmobiliaria y turística. Bien. podría tener consecuencias nefastas. a lo mejor me convenía obtener toda la información posible a propósito de ellos y de sus organizaciones. Puesto que iba a convivir con tales pajarracos. de su estructura y del tipo y nivel de su implantación. una misma y única substancia cuando sólo queda lo esencial. sin comprometerme a nada. pero con cuidado para no aguar mis planes.la descomposición. llamará. le repuse. conozco sus reglas y acepto sus consecuencias. han atraído a pájaros de muy mal agüero pero del más alto vuelo. sin olvidar a la policía. esto es lo que se puede llamar la buena guerra. En realidad hay dos grandes organizaciones entre las que se debe mantener un equilibrio difícil. un fuego más intenso que el de los altos hornos. Si ello llegara a producirse. lleguemos a fundirnos todos y a conformar una misma cosa. en suma. a la cual mi mujer. doblada de un tributo periódico. Cierta gente estará ya bastante nerviosa. susurró al fin Ruano. Ambas estarán dudando sobre la oportunidad de lanzar o no una operación seria de búsqueda y captura. que llevo entre manos numerosas operaciones. tras respetar el plazo convenido. 177 . Tal vez purificados por el fuego de la muerte. incluyéndote a ti. tal vez en otra ocasión puede que sea yo quien te coma una torre. en el peor de los casos. creo que te he dado cuantas precisiones podías desear para ilustrar los documentos que obran en tu poder. Dos días sin dar señales de vida es excesivo para un tipo como yo. de su poder real. ahora debes considerar que tu interés no consiste en retenerme durante mucho tiempo. Leviatán y el santo Job. has obtenido una cantidad que recompensa justamente tu destreza. No puede ser de otro modo en este medio. que soy portador de secretos que conciernen a unos y a otros. Piensa que manejo sumas importantes en dinero líquido. por supuesto. no sería bueno para nadie y. Ya lo había pensado. un fuego capaz de limpiarnos hasta no dejar de nosotros sino la luz íntima que nos habita. Sin embargo.

que se encargan de hacerlo. a pesar de esa apariencia. ¿Quiénes son los otros? Lo sabes de sobra. prostíbulos y discotecas. físicamente. Los mismos que los de los otros. ahí está el problema. hacen gala de un escaso sentido del humor. Imagino que su estrategia viene coordinada desde más arriba. Pues debe frisar los sesenta. Sí. ¿Cómo es don Abbondio? ¿Físicamente? Sí. bien vestida. tiene los ojos de una tintorera y don Abbondio no habla para nada y constituye un misterio impenetrable. pero aún así no resulta fácil. Las más de las veces parece que haya perdido el hilo de la conversación que sostenemos los demás y su mirada vaga. piensan mucho mientras hablan. bares. dinámica. y además son los propietarios de casi todas las pizzerías de la ciudad y sus alrededores. rostro enjuto. Sospecho que la tarea de reflexionar recae sobre él. pero cuando uno ya casi se ha olvidado de su presencia. Trafican. su lugarteniente. pero. por si acaso…. pelo canoso.¿Cómo es don Caetano? A ver. Pero el grueso del capital que inyectan en la economía local les debe venir del exterior. cómo son? Son gente joven. con drogas y con armas. Hay diversos agentes. ¿Sus intereses? ¿Te refieres a los de la mafia italiana? Pues claro. en todo caso. como si aguardara la llegada de una embarcación allá por la línea del horizonte. por lo que sus 178 . Sobre todo si se tiene en cuenta que los otros reclaman una atención similar. vestido de camarero y con gorra. extrae sus verdades. con su lógica personal. de verdad extraordinaria. cuadrada de cuerpo y de rostro. nota que sus ojos le han estado escrutando con ahínco. sus conclusiones. Te enreda. no queda lejos. cafeterías. El empuje que tienen resulta fabuloso y uno tiene que peinarse bien para encauzarlo. te lleva de paseo y cuando menos te lo esperas y por donde menos te lo esperas. No hay que olvidar que es una asociación implantada en el mundo entero. ¿Y su capacidad intelectual? Su cualidad más relevante es una memoria infalible. ¿Y los hombres que le rodean? Mario. así como de buena parte de los restaurantes. que yo lo sepa. te obliga a volver a ciertos detalles nimios de los que él. Pues es un mono peludo. al fin y al cabo. por cierto. Sicilia. un poco cansado. ¿Físicamente? Sí. por supuesto. ¿cómo se llaman.

heridos por el resplandor. a veces. Manejan. Aunque dudo que sean las propias. Me abstuve de pedir más detalles. Ruano seguía impasible. no debe alcanzar los cuarenta. Acaso regrese con una rama de olivo en el pico.respuestas son breves y certeras. se estrellaban contra el suelo. no había hecho el menor esfuerzo por desatarse. imparable. eso sí. en las que no se escatima el vodka. los cuales. convenientemente aisladas y abundantemente protegidas contra la curiosidad de los eventuales merodeadores. hierático. Se interesan especialmente por las operaciones inmobiliarias de gran envergadura y por la adquisición de hoteles y centros comerciales. en cambio. veleros. El momento de soltar al palomo se acercaba. En cuanto al boato del que se rodean. La entrevista podía concluir. se cerraban. Evgueni Ismaïlovo. Llévenselo y prosigan con el plan establecido. Di al interruptor de la luz. lo menos que se puede decir es que no son muy discretos. Los acontecimientos posteriores. el caviar. Mis ojos. ni las mujeres. pensé que localizar a gente tan expansiva no debía constituir una tarea demasiado ardua para quien se halla al frente de un pequeño ejército de soldados-detectives. una colosal cantidad de dinero. la claridad que se escapaba del interior me permitió distinguir el bulto del cancerbero que guardaba la entrada. vendado. sin embargo. a quien se le considera como el padrino. pero todos parecían buscar una única dirección. Suelen organizar fiestas muy privadas en suntuosas quintas. No sé de dónde les viene. Demasiada luz en tan poco tiempo. Tienen debilidad por las mansiones de lujo y los deportivos de la mayor cilindrada. Abrí la puerta. me ahorrarían la gestión. 179 . Me sentía aturdido y mi pensamiento parecía cabalgar sobre corceles alados. sin menospreciar los yates. pero su flujo es cada vez más poderoso. avionetas y helicópteros.

SEGUNDA PARTE 180 .

reducida al mínimo de sus funciones vitales. Pensé que un país incapaz de dar salida a hombres como él atravesaba realmente una crisis profunda.I Sin entretenerme. Hola. ganaría en concentración si cortara. Cada uno de sus rizos de cobre parecía una acerada antena asimilando un fuego impregnado de datos. Oí cerrar las cuatro puertas del automóvil y enseguida una conversación serena en lengua eslava. Le di a la clavija que despierta la cafetera y con un gesto le pregunté si quería un café. lógicamente. Vuk se la tomó a pequeños sorbos concentrados. que sí lo tomaría. Algunas veces pensé que. Han parado el motor. La noche había sido intensa y tal vez no había concluido. esa fuente. Más tarde. Repuso. abandoné el palacio y me dirigí al centro de comunicaciones. cuando tuve que hacer de mi cuerpo un caparazón donde enquistar mi alma. Un cerebro humano debe gastar mucha energía absorbiendo y procesando la enorme cantidad de información que le llega a través de los ojos. habida cuenta de su brevedad. pues evidentemente se le liberaba con su arsenal intacto de móviles. Vuk me brindó una traducción libre. me alcanzaba unos auriculares e iniciaba la grabación. ¿lo han liberado o todavía no? Están aún en el coche. Imaginé que apagando 181 . Dejé caer la leve cortina de mis párpados para mejor concentrarme en cada uno de los propósitos que iban a llegar hasta mis oídos. Preparé sendas tazas bien cargadas. durante una porción significativa de tiempo. Vuk me había precedido y se encontraba ya con los cascos puestos. con otro. Lo van a desatar y a quitarle la venda. musitó como para sí. puse en práctica ese procedimiento. Al tiempo que hablaba.

en un castellano correcto esa vez pero cargado con un fuerte acento. Pasos. ¿Otra vez ellos? No sé. 182 . unos dedos hurgaban dentro del cubil en el que me encontraba. Vale. Sabía que estabas en la ciudad. Le ha dado el maletín. tendrás que caminar como dos kilómetros y llegarás a un pueblo. Sólo tenía que adivinarlo. Y yo percibía el roce de tus dedos escarbando la tierra y el fragor de tu cólera retenida. hay algo raro. escrutando en todos los rincones y rugiendo de furor al no encontrar el menor indicio de mi presencia en ese mundo que. y alzarlo. ya no te preocupes más. ¡por fin. Me han asegurado que cerca hay un pueblo. Pero todavía no sé dónde. tómala hacia la izquierda. se encenderían otros internos con los que vería a mis enemigos moverse en la oscuridad. Lola. Al fin se apaciguó esa cólera con tu presencia entre mis dos manos. reducido a una vida mineral. roce del pantalón contra la maleza. compartíamos. peinar la urbe y los baldíos. dentro de poco estoy en casa. llamaré a un taxi. aunque perfectamente audible. Poco después restalló una cremallera sobre mi cabeza. Hasta ahora mismo. aletargado. tal y como debía suceder y siempre sucede. levantando los techos de las casas. hasta ahora. pero puede que traten de enredar…. el rumor que surgía de tus destellos metálicos ocultos bajo un celemín. a pesar de todo. En cuanto llegue y sepa qué pueblo es.mis ojos exteriores. Allí te las arreglarás tú solo muy bien. como me dijiste. Luego escuché. ¿Quiénes eran? Hablaban en ruso. Ten. Y luego una voz más débil. sentía tu presencia. Bueno. sentí el ligero mareo del navío que se encarama al lomo de una ola. lo levantaron todo. acercarse a mi refugio pero sin sospechar que yo me hallaba en su interior. esto es tuyo. gracias a Dios! Habría esperado sólo hasta mañana a primera hora. que no habías huido. para llamar a la policía. con su colección completa de móviles. a unos cincuenta metros se encuentra la carretera. aclaró Vuk. entre miles de otros celemines iguales. estoy libre. sigue por esa senda. Y veía también a Leviatán. cortada de cuando en cuando por sollozos.

por eso os convoco mañana en mi despacho. que nada tenía de ibérico. Joaquín. ¿A qué hora? De inmediato. a recuperar todo el sueño que tenía pendiente. Ruano no tardó mucho. Sobre todo en esos momentos. el remolino que me estaba absorbiendo. Serafín. el móvil de Ruano. se te ha aparecido la Virgen del Rocío o qué diablos te pasa? No puedo hablar por teléfono de esas cosas. coño. Pero el vértigo comenzaba a romper los primeros cristales en mi médula espinal. 183 . espetó a bocajarro. Adiós. comenzó a sonar temprano. por si acaso. Tú. ya lo sabes.¿Paco? Sí. en llegar a su domicilio y se puso. a las ocho en punto todos como clavos en el Ayuntamiento. Bien. a salto de mata. Hubo un silencio. me secuestraron. aunque sabía que no podía permitirme más de cuatro horas de apagón total. mañana. dime. porque debió dormir poco y mal atado en la silla. Pero hombre ¿qué te pasa. Mariano. un boquete sin fondo rugía no lejos de mí y me obligaba a recorrer las primeras circunvoluciones de una espiral movida por una fuerza telúrica. Tal como había supuesto. Tenemos que vernos. en efecto. uno de ellos. voy para allá. ¿qué demonios te ha pasado durante los últimos días? ¿Te fuiste a matar cabras a Afganistán? Lamentablemente no. El problema era que no podía pararlo. pues por nada del mundo quería perderme lo que iba a ocurrir el día siguiente y convenía seguirlo en directo. reunión del gabinete de crisis. me hallaba tan cansado que ni siquiera afloró en mi mente el menor intento de resistencia ante semejante poder. un verdadero agujero verde oscuro formado por el espeluznante dinamismo del océano. Óyeme bien. sin más dilaciones de las estrictamente necesarias. albergando el propósito de hacer lo propio. a primera hora. Bien hombre. pues mañana nos vemos. Así había vivido durante las últimas semanas. y no me había ido tan mal. Una voz con acento bronco. porque hay tomate y del bueno. También yo tomé con parsimonia el camino de mi casa. ¿Dónde? Pues en el sitio de las reuniones discretas. en fin. Carlos. Me lo suponía. para que me cuentes en detalle lo que ha ocurrido.

don Caetano. me han citado ellos primero. Ruido de pasos sobre baldosas. lo siguió discretamente. luego te pasas por mi casa y hablamos. fue breve. pues lo esencial. a ver para qué diablos crees que me querían. Uno de mis hombres. se van a enterar de lo que vale un peine. al Ayuntamiento. La reunión. o quedaos de pie. Seguidme a mi despacho. He sido víctima de un secuestro. Es lo que me temía. te ha dicho una gitana que los cuatro jinetes del Apocalipsis vienen por la autopista de Málaga? Pues pasa. La llave que entra en el cerrojo y le da dos sonoras vueltas. ¿para invitarme a tomar chocolate con churros? Mis buenos cuartos me ha costado taparles la 184 . Ruano salió conduciendo su propio coche. ¿qué pasa. Verá. Ya lo ha hecho. donde tenía convocado su gabinete de crisis. quien quiera que sea. la que les ha echado mano. no contentos con eso. porque la verdad es que. me restregaron por las narices documentos que venían directamente de aquí.Casi enseguida. Entendido. en Sicilia. no parece evidente. ¿Qué diantre te ha pasado. nos querrá hacer chantaje. ¿Cuándo tendría usted la bondad de recibirme? Ahora mismo. así se hará. Encima pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino ¿pero qué se creen. como lo oís. Mariano. cuál es el juego que se traen entre manos. ¡Pues sí que hemos hecho un pan como unas hostias! Como tú lo dices. don Caetano. y. a primera vista. la teníamos asegurada. como estaba previsto. Carlos. ni más ni menos. Le había pedido que no tomara riesgos en exceso. que no cogías el teléfono? Me tenías muy preocupado. Primero se dirigió. don Caetano. Acomodaos donde podáis. sino en Sicilia. Está bien. que era la grabación. a los dichosos documentos. don Caetano. Pero ahora. que nos sorbemos los mocos todavía? Veremos. volvió a sonar. La suerte que tenemos es que no ha sido la policía. porque si no. que ayer me secuestraron. Bueno. ¿Ellos? ¿Quiénes? Los rusos. no en Villarrobledo. al volante de una furgoneta cargada con material de construcción. me importa un huevo. acabo de cortar la comunicación. espero que tu conversación con ellos me haga cambiar de opinión. Conviene que vengas a mi casa para que me lo cuentes todo con pelos y señales. empero.

acudían aunque no hubiera panal. pues ya estábamos saliendo en los papeles. ya lo creo que pagaréis. todos estamos embarcados en este bote. Salió como alma que lleva el diablo de la Casa Consistorial. Si esto os sirve de escarmiento. Y por poco que hiciéramos. Bueno. Luego me lo daréis a mí para que yo lo ponga a buen recaudo. ¡Si no hubierais armado tanto jolgorio. con los cirios que montáis! ¡Pero esto se acabó! ¡Vaya que si se acabó! No te sulfures. De ahora en adelante haremos limpieza todos los días y ya sabéis. Juanjo. La culpa de eso la tuvo el Pajuel. Rumor de sillas corriéndose. al diablo con ello. si es que España entera tiene los ojos puestos en el Ayuntamiento de esta puñetera ciudad! Y con tanto pasacalle. En mi despacho no toquéis nada. esto acabará como el rosario de la aurora. tengo que irme. como no os enmendéis de golpe y porrazo. Y en cierto modo lo son. Y esa actitud indolente ahora comienza a pasarnos factura. pero no tenemos más culpa que tú de que alguien haya conseguido meter las narices en las entrañas del Ayuntamiento. Luego la prensa estaba ya cebada. por si fuera poco. con la tira de circos que montaba. Portazo.boca y ahora. Y lo que se pueda destruir. lo ponéis en una llave USB y lo que haya que colocarlo en cajas. que el tiempo apremia. ¡Pero vosotros también pagaréis el pato. ya lo sabes. Lo que quepa en una llave USB. porque sabían que siempre se llevarían algo. porque toda la culpa de lo que pasa es vuestra. acudían como las moscas al panal. lo colocáis en cajas. todavía podremos levantar el dedo. Cerrojo. Os ponéis de inmediato a limpiar el Ayuntamiento de documentos comprometedores. no me digas que no. El hombre apostado en la furgoneta arrancó el motor y prosiguió la persecución. no hablemos más por ahora. acordaos de lo que os digo. Pero os digo una cosa. a tanto por porrate saldremos! ¡De alguna manera tendréis que pagar esto. ya veréis. Paco. ya me encargo yo. hay que seguir abonando una mensualidad. Tomaron la carretera de circunvalación 185 . Ahora disculpadme. como si de los pagos de una póliza de seguros se tratara. la consecuencia es que los periodistas nos espían hasta cuando vamos a mear. en boca cerrada no entran moscas. En fin. Os ha faltado discreción.

al fondo. tras unos breves instantes de reconocimiento. pero podría haber sido peor. mucho. a pesar de todo. Cinco minutos más tarde llegaron dos coches cautelosos. ¿qué les dijiste? Me limité a confirmar lo que sabían. en dirección a la costa. No todo. Las cámaras fotográficas especiales que traían mis agentes comenzaron a crepitar. Se trataba de una carretera estrecha. estacionó a unos cien metros del chalet por cuya puerta había penetrado Ruano. ¿Sabían mucho? Sí. adornada con los rótulos de una conocida empresa del ramo. pero sí lo suficiente como para ir tirando del hilo y. Nada tan banal como eso. por supuesto. que desembocaba en una lujosa urbanización dispuesta como una cenefa blanca junto al mar. La furgoneta pasó de largo. según pude comprobar poco después. en todo el país de aquellos tiempos. los del segundo tomaron asiento en una terraza desde la que dominaban toda la calle. debo reconocerlo. Hola Evgueni. Parece que no te han hecho muchas miserias. fue un tanto incómodo como experiencia. me atrevería a decir. El que abría camino se detuvo ante la puerta de la casa.hacia el norte. siguieron el mismo camino que Ruano. dejando atrás la ciudad. en mi caso. No resultó demasiado complicado averiguar cuál de ellos llevaba la voz cantante frente a Ruano. Y lo peor es que lo sabían de muy buena tinta. provistos de cristales muy oscurecidos. Juanjo ¿qué tal estás? Se te ve bien. cruzando una urbanización donde. Me han tratado bien. Se te debió hacer el culo cuadrado. se hallaban aún varias casas en fase de obra. Cierto. potentes. para nuestro mal. Fue este último quien saludó el primero. Otra distinta. Actuar de otro modo. Pronto se les vio aparecer por los altos de la casa. torcieron a la derecha. el que venía a la zaga aparcó unos cincuenta metros antes. sin embargo. ojo avizor. hubiera sido como entrar en un callejón sin salida y 186 . Mis hombres los fotografiaron a todos sin escatimar las instantáneas. Sí. Hola. aunque me han tenido continuamente atado a una silla. delimitada a ambos lados por empalizadas hechas con cañas. Nada tan banal como una furgoneta cargada con material de construcción. sacar fuera el ovillo. Los ocupantes del primer vehículo. A los tres o cuatro kilómetros. si son tan buenos como lo han demostrado hasta el momento.

lo suficiente como para alcanzar cualquier otra de las ciudades vecinas. por cierto. Y un tributo mensual para sufragar su silencio. Así fue. En la primera ocasión no tuvieron más remedio que quitarme la venda para que pudiera leer las piezas a convicción y para que hiciera las transferencias. Ignoro cómo han logrado tener acceso a ellos. apoyado sobre vigas de madera. En ella me dejaron macerar durante un tiempo considerable. sin reparar en medios. La segunda vez no hacía falta quitarme la venda. Te apuntaron con una pistola y te intimaron a salir al volante de tu vehículo. Tendré que hacer mis averiguaciones. Por supuesto. ¿Considerable o excesiva? Sólo considerable. Clásico. ¿Qué viste la primera vez? Una sala amplia. una suma considerable. donde me vendaron los ojos y me obligaron a meterme en el maletero. llevaban máscaras y la figura que pudieran tener se hallaba disimulada bajo un hábito de monje. Estaban escondidos dentro del garaje. Pero eso no quiere decir nada. ¿Con qué objeto te convocaron una segunda vez? El tipo tenía ganas de conversar. de techo alto. Me enteré por mi mujer que esa misma noche dejaron mi coche aparcado frente a mi puerta. avaladas por documentos auténticos. o al menos eso es lo que dijo. acabamos por entrar en una cochera y de ella me condujeron a un sótano. hasta que juzgaron oportuno hacerme comparecer ante el tipo que debía conducir el interrogatorio. Un hábil conversador. No me permitieron verlo en ningún momento. ¿Y qué partido han conseguido sacarles? Pues se han llevado. Hasta que obtengan un mejor postor. con ellos en su interior. Vaya por Dios. lo deduje por el frescor que reinaba en aquella estancia. unos candelabros y el sillón que ocupaba mi inquisidor. Lo sé… ¿Cómo sucedió? Me cogieron en mi propia casa. Seguidamente fueron indicándome el trayecto hasta que llegamos a un lugar apartado. Tal vez. Eso ocurrió dos veces. ¿Duró mucho el viaje? Bastante. de momento. En un extremo se podía distinguir el hogar de una chimenea y sobre una tarima. Sea como fuere. No. Eso ya no entra dentro de mis competencias. Imagino que tomaron precauciones para que no les vieras las caras. Esto es forzosamente una situación provisional.una pérdida de tiempo puesto que las informaciones que poseían eran precisas. 187 .

La situación tampoco lo requería. ¿Estás seguro que era ruso? Sí. Él. Profundo y prolongado silencio. te lo haré saber. Mis respetos. La segunda aguardó a que saliera Ruano y también lo siguió hasta la mansión de don Caetano. El jefe te aguarda en la terraza. Cierto. Una tercera furgoneta los siguió. mas el contraste era sobrecogedor. ahora ya es casi el momento de comerla. Buenos días. de momento honra lo pactado. pero el propietario no se rió ni una sola vez. Juanjo. como a quien se le escapa un don sin sentirlo. Si hay algún cambio de planes. don Caetano. nada menos. Al salir fueron fotografiados y filmados. Esa última piedra lanzada por Ruano tardó mucho en tocar fondo. me dio la impresión. ¿los demás no? Los demás hablaban ruso. Picaporte. Me gusta ir más temprano. pero que no pierde la sonrisa en ningún momento. Al final se te ponen los pelos de punta. Hasta pronto. Resaca de mar. Había como una escondida chispa de precipitación en sus gestos y semblantes. Mario. una estupenda mañana para salir a pescar la dorada. Pasos. El tiempo de prepararnos y consumir un café con una pizca de tranquilidad y el teléfono de nuestro solicitado asesor de urbanismo comenzó a transmitir de nuevo. Don Abbondio y yo estábamos comiendo cualquier cosa para 188 . ¿Algún detalle más que haya llamado tu atención? El hombre con quien mantuve ambas conversaciones hablaba un perfecto castellano. Imagínate. aunque sólo sea en apariencia. que se ha vestido directamente de fraile para enterrarte lo más rápido posible aunque sin omitir los responsos de rigor. como el anterior. Un silencio tan dilatado. Suena un reloj de carillón. Bueno. Pero tenían la orden de ser muy cautos y permanecer a la mayor distancia posible. Toma asiento. alguien que te está amenazando con la muerte.llevaba puesta una máscara de la risa. Ese día enriquecimos considerablemente nuestro carnet de direcciones. por lo menos.

No entiendo qué diantre pretenden. Se agradece. sus tentáculos y los nuestros se hallan tan entrelazados que no es posible golpearnos sin sufrir ellos idéntico castigo. Eso es lo que he oído decir siempre a mis mayores. mas no pueden ignorar que se trata de una hidra con numerosas cabezas. para lo que reclamaron mi presencia. muchacho. de este modo no tardarás en salir de tu perplejidad. A no ser que estén apuntando a la cabeza con la pretensión de liquidar a la bestia de un solo tiro bien meditado. sin saber a dónde me llevan. Lo que no ofrece la menor duda es que nos encontramos ante una organización dotada de una apabullante profesionalidad. Así que te han hecho pasar un mal trago. los sicilianos de pura cepa. cuando estés perplejo. pero tampoco es la primera vez que me veo en el maletero de un coche. convendrás conmigo en que. muchacho. operación que resulta factible. Nos honraría que te unieras a nosotros. directamente. don Caetano. si no hemos sido nosotros. don Caetano. reduciendo las cosas a su mayor simplicidad. La situación es grave. es una mala vida la que hemos escogido. bien podemos llegar a la conclusión de que. por no decir evidente en el preciso contexto que nos envuelve. nada. aun así. Y más aún tratándose del caso presente.almorzar. Porque. pero en modo alguno respecto a los sujetos que pretenden alcanzarlos. Pero nosotros. don Caetano. ¿Te soplaron mucho? Me sacaron mis buenos cuartos. obtendrán conclusiones certeras. Pues de mí. ¿quién iba a ser si no? Y he de confesarte que esa 189 . Gajes del oficio. fueron ellos. según qué caso. Más preocupado me tiene lo que alcanzaron a averiguar de ti. aprieta el gatillo. o perderlas. El trabajo es la mejor lotería. nada que no pueda recuperar tras unos cuantos meses de trabajo serio. pero la información hace ganar las guerras. Si hay contables entre ellos. pero por su cuenta es cierto que han llegado a saber bastante. aunque parciales. tenemos una máxima que no tardaremos en aplicar como esto siga así. en el cual la confusión afecta tan sólo a los objetivos. No ha sido una partida de brisca. No fue para interrogarme. El dinero va y viene. siempre sujeta a los más variados avatares. hijo. Por el momento me encuentro un tanto perplejo. tronó don Caetano.

aunque barrunto que es más complicado de lo que parece a primera vista. pondría la mano en el fuego. Castilla es lo bastante ancha para ambos. Y 190 . aparte del grupo que mandaba Evgueni. no me cabe la menor duda. Tanto. sino que se complacen en gestionar. Admito que el asunto se ha puesto feo.maniobra no me gusta un pelo. Vamos a ver. como es natural. se le notaba en la voz el peso de la responsabilidad y el hábito del mando. antes bien. los asuntos que les conciernen. Lo que me faltaba por oír. porque a ellos. Y hasta que lo logró. ése es tan de la tierra como puede serlo el gazpacho y no me dio la impresión de que se tratara de un simple peón. don Caetano. atento al menor gesto que traicionara una sorpresa postiza. no creo que exista ningún actor capaz de fingir una palidez tan intensa como la que transformó el rostro de Evgueni cuando le revelé que los hombres de mano de fray sonrisas. o quizá para ser más exactos diré que me interrogó la primera vez y me dio conversación la segunda. el prejuicio. también me bailaba por la cabeza esta mañana. Es casi una declaración de guerra. Evgueni se turbó profundamente. sin recurrir a intermediarios locales. Y eso que Evgueni no es precisamente un monaguillo. razón por la cual me puse en guardia. ¿dónde le encuentras tú la complicación? El tipo con el que hablé. A juzgar por la pausa que cayó como una losa marmórea sobre la conversación. de que me disponía a ser el espectador de una pantomima. Pues bien. pero siempre de buenos modos. A pesar de todo. inevitable. para decir que era puro pánico. lo admito. Pasó un buen rato antes de que reapareciera el sonido argentino de los cubiertos. o mejor dicho. que le costó bastante recomponerse. hablaban ruso entre ellos. nadie debía meter las narices en los asuntos del otro. hijo. Y ya se sabe que la gente con la que nos jugamos las pesetas no suele delegar en terceras personas. don Caetano comprendió al fin que había más rusos en el mundo. las bromas. o lo era. que me interrogó. más vale reírselas. Sabes que llegamos a un acuerdo. encima hablaban ruso. los que me llevaban y traían de acá para allá. en la más estricta intimidad.. don Caetano. ni siquiera tuvieron la deferencia de cerrar la boca. en presencia de Evgueni..

Tal vez la referencia principesca no sea más que un modo de hablar. devolví los auriculares a Vuk. sino él. Y tampoco a ella. sabríamos si ello era bueno o malo para nosotros. Nosotros salimos ya para allá. El gigante sonrió. quiero saber cuál es la relación que rige entre ellas. como la de la gacela. ven a comer a la Atalaya. pensativo. Don Abbondio. famoso comedor de caramelos y golosinas. Alargué los auriculares a Ouissene. La piedra del molino había comenzado a rodar sobre un grano heterogéneo. En el caso de que se confirme la segunda hipótesis.más aún hasta que se reanudó la plática. Teníamos buenas y malas nuevas. que alguien eche un vistazo a las casas 191 . Traduce. como mandan los cánones. por otra parte. pero aun así. no ayudaba nada. orgulloso de que le encomendaran al fin una misión intelectual. las segundas. Puñetería de Rusia. ¿quiénes eran esos otros rusos que le ponían a Evgueni la carne de gallina? Si lográramos despejar dicha incógnita. Al cabo se oyó la voz serena de don Caetano. Fue entonces cuando me entregaron la sugestiva grabación obtenida mediante el procedimiento de colocar un micrófono en el apartamento que ocupaba el melenas bizcorneta. El objetivo de tal investigación debe ser determinar si operan una o varias ramas. Las primeras eran que se hallaban sobre la pista hacia la que les habíamos conducido. pero cada uno por su lado. Cuando hayas encauzado la búsqueda.” No me perdáis de vista a dentadura amarilla. es preciso darle el cambiazo de móvil lo antes posible. Milos me imitó. Cuando Ruano arrancó el motor de su Ferrari Módena. “Decidle al príncipe que la gacela no tiene otro amante. por su parte. que muy probablemente aquello no iba a producir el efecto deseado. Vuk. que se empiece a rastrear metódicamente la presencia de la mafia rusa en España. Y entre unas y otras se abría cierta incógnita de talla. reflexioné. como si esos malditos bolcheviques no nos hubieran fastidiado bastante durante toda la guerra fría. la pista rusa.

pero relleno de una atmósfera abrasadora. Parecíamos unos beduinos en camiseta. las pesetas. disimulados por la lona de una tienda. toda ella como si fuera el aliento de un horno. Acaso semejante comparación viniera sugerida por la necesidad psicológica de aislarnos. Éstas y otras pláticas y recomendaciones dieron tiempo a los fotógrafos para llegar a la agencia con todo el material obtenido. Aun protegidos por el toldo. por lo que debemos meditar con detenimiento cada uno de nuestros movimientos. también nosotros. refugiados en el plano más elevado de la ciudad. En este punto. Procede utilizar el menor número posible de hombres en las operaciones 192 . Mefiboshet nos había preparado una soberbia fideuá. Ahora mismo estamos siendo buscados ávidamente. si pasa el tiempo y no tienen otro bocado al que hincarle el diente. no obstante. antes de efectuarlos. ya no basta con que Juan varíe de supermercado. Todavía poseemos. Desde la Atalaya. al cual le echamos una rápida ojeada para hacer una estimación lo más justa posible de con quién nos jugábamos. ser comedidos y parcos en vuestras comunicaciones con el exterior y extremar las precauciones por cuanto se refiere a la operatividad de nuestra maquinaria. La suerte está echada. la ventaja de no obedecer al patrón que ellos esperan encontrar. en África.reales del mundo árabe para ir abriendo boca y para ver si puede procederse a una primera eliminación por razones de pura lógica. flanqueada por unas botellas heladas de un excelente vino blanco. Sin embargo. corremos peligro. situados lejos de las rutas de las caravanas y sólo conocidos por los bandidos. Estaba ahí enfrente. debéis turnaros para efectuar las compras. de poner entre nosotros y nuestros perseguidores una barrera natural lo más espesa e impenetrable posible. colegas. Bueno. Y tuve que concluir para mis adentros que el resultado no era muy alentador. en realidad todo el paisaje que acabo de describir no se encontraba muy lejos. Dicha Atalaya debía protegernos como uno de esos oasis secretos. nos surcaban el apergaminado mapa del rostro ríos de sudor. como quien dice a un tiro de piedra. bajo un sol cegador. cercada por el desierto. el día aparecía deslumbrante.

imprescindibles. Me hallaba al principio de mi investigación. o bien justamente por no serlo. ¿qué es lo que la opinión pública rusa conoce a propósito de la mafia surgida en tu país? El aludido caló maquinalmente sus gafas de sol. en divisas. consignas bien precisas de discreción a los que trabajan en la agencia. 193 . Ello a pesar de que un nutrido grupo provenía de países del Este. Ahora es cuestión de reunir y transformar tales fortunas. el tiempo dirá si los recursos de esa mafia. con las cuales su rostro parecía más pétreo e imprevisible que nunca. Sea como fuere. en cuyo caso sus palabras podrían ser dictadas por la amarga decepción que le habían producido unos personajes venales. pueden ser explicados o no únicamente por sus actividades actuales. Nicolai. han hecho saltar todo por los aires. Hay que dar. muchas de ellas inmensas. lo típico. consideré en aquel entonces. cuyos fondos blanqueaban invirtiéndolos en la especulación inmobiliaria. igualmente. Jamás había oído una crítica tan contundente dirigida contra el sistema soviético. que duerman en sus casas los que las tengan y los que no. Ignoro aún hoy qué filiación política tenían mis asociados. digamos. en especie. que Ruano había calificado de inagotables. Acaso Nicolai hablaba así por serlo. ni aún en boca de sus más acérrimos oponentes. la nomenclatura ha ido acumulando privilegios y beneficios. Durante setenta años. que se pudría en los sótanos enterrado en barricas. si es que realmente tenían alguna. Lo cierto es que las lapidarias afirmaciones de Nicolai soltaron un compacto bloque de silencio sobre la mesa. Cuando se han sentido suficientemente preparados. corruptores de unos valores que consideraba justos en términos absolutos. pero también una gran cantidad de dinero inservible. Los demás. en el monasterio. Hoy es de dominio público que la mafia no es sino el resultado de la evolución particular que ha sufrido el partido. que suponía estarían centradas en el tráfico de drogas y la prostitución.

el dinero recién adquirido. creo que flotaba en el ambiente como un aura de satisfacción general. Recordé que lo era. el cual permanece inalterable ocurra lo que ocurra. Comienza esta misma tarde. con ese trabajo. con el que tampoco alcanzaba a establecer una relación objetiva. La postura del ruso en el seno del grupo no debía ser cómoda desde que aplacé su intervención en el caso de la bella y explosiva aristócrata. Los demás también solían presentar semblantes más bien cerrados. su influencia en los grupos independentistas surgidos durante los últimos años no es inocua. hacer un informe.Y esa mafia. es urgente. A veces se producen enfrentamientos. El rostro de Nicolai presentaba el mismo bronceado claro de la piedra tratada con láser que lucen ciertas catedrales. ¿forma un bloque compacto o se ha escindido en varias ramas? Cada república tiene la suya. ni se me ocurrió aprovechar siquiera una parte. tal como sucedió en Kazakhstan. entre las ciudades de Alma-Ata y Karaganda. en efecto. Veremos. dejando a un lado los problemas existenciales. Aquella comida tenía todo el empaque y el destello de una celebración. entren en guerra por alcanzar el poder absoluto en alguna de ellas. tomar notas. así no pude apreciar bien el efecto que produjo en él la oportunidad que se le ofrecía de colaborar. que tienen bajo su control sendas ciudades. si abandona o no sus averiguaciones. los periódicos comenzaron a publicar numerosos artículos sobre este tema. ahora que ha llegado a una conclusión. Todo ese material figura probablemente en Internet. Sin embargo. pienso que en la mafia rusa propiamente dicha prevalece la unidad. que siempre los tuve. aquello no acababa de alcanzar valor de verdad. con sus 194 . Con la Perestroika. Sin embargo. pues no me había comprado una casa con piscina. era ficticio. medité. carnal. qué pasa con el pegajoso melenas. al menos sobre las cuestiones de fondo. ni jardín inglés. puedo hacer una búsqueda. por cierto. yo tenía el mío. traducir lo esencial. interveníamos en un paisaje virtual. constituía un juego. De hecho. pero aún así. pero el asunto alcanzó pronto tales proporciones que fue preciso encauzarlo dentro de ciertos límites. a la causa común. Se ha dado el caso de que dos grupos mafiosos. para mí.

Si Dios enviara el fuego o el hierro sobre la tierra y los hiciera desaparecer. como si me hubiera venido en la letra de una canción que ni siquiera me gustaba. Lo había creado de este modo. en el fondo una pura ilusión que sólo puede vivir flotando en el fluido eléctrico. su pericia innata para mandar. una mera potencialidad. dorada como si fuera una mantequilla que se podría cortar con un cuchillo en cualquier parte. artificial. con un virus que le impedía apagarse. la reconcentrada habilidad de Vuk y sus numerosos conocimientos técnicos. Pero aparte de eso. en ese preciso instante. Claro que. igual habría podido irme a la tumba sin conocerlos. además. me percaté de que sí emanaban algo real. el carisma de éste. voluminoso. en pocas horas. Hacía tan sólo un puñado de semanas que tenía noticia de que integraban la especie humana. haciendo funcionar el engranaje? No sabía de ellos sino algunas de sus manifestaciones más superficiales. para conducir soldados. ¿Y qué decir de los hombres que me rodeaban. también me resultaba un tanto extraño. verbigracia las dotes culinarias de Mefiboshet. o a los sobrinos de Mahoma. El cual. un programa complejo. la pericia manual de Moussa. incluso abandonar el juego. al cabo de un mes dudaría de que jamás hubieran existido. alrededor de 195 . He ahí la diferencia con un juego corriente. con la rapidez y precariedad con que un cuerpo dormido produce una pesadilla. Sin embargo. por lo que era una pura teoría. una exhalación de alegría apenas perceptible pero sincera. o también como un ordenador descarga. nada. en ese caso. a veces inmoral. por cierto. como desconozco a los hijos del Gran Khan.varias hectáreas de bosque. sí. Y el capital ganado con aquella operación lo destinaba íntegramente al artefacto que había levantado. una canción bárbara que no hay más remedio que escuchar porque proviene del coche de uno de esos energúmenos mal educados que no tienen inconveniente en poner música para todo un barrio sin que nadie se la haya pedido. la inesperada curiosidad afable de Ouissene. que lleva inscrita hasta en el propio nombre. aunque era obra de mis manos. el aparato había sido contaminado. a pesar de que el primer día me hubiera roto el cráneo de un puñetazo si no se lo llega a impedir Milos.

y procedió enseguida a hacer rajas con una destreza admirable de experimentado agricultor con un rancio abolengo mediterráneo. hacía mucho bien al cuerpo. Hacía tanto calor. Se trataba de un caldo ambarino. firme. Y curiosamente. que todos abusamos un poco del vino. en el momento en que todo cuanto alcanzaba mi vista se concretizaba. que los árabes habían traído las sandías y melones para envenenar a todos los españoles y él aprovechaba la ocasión que se le ofrecía para devolverles el regalo. Pero claro. que había aguardado durante un buen rato.aquella mesa. Sentí la angustia de quien puede esfumarse en cualquier momento de la existencia. Aseguraba. El cual. como en una antesala de la mesa. vino a porrón y después de la sandía. fulgurante. tan voluminosa como su vientre. le propusiese. Ouissene replicó que aceptaría con gusto cuantas rajas de veneno. eso podía ser el efecto del alcohol. cuya tintura escarlata renovaba la sangre y daba a los ojos la necesaria reserva de color para plasmar en la 196 . servido a una temperatura próxima a la congelación. una en cada ocasión. Luego. de un granate encendido. Viendo la pulpa consistente. de esa naturaleza. la partió por la mitad revelando el interior de un rojo intenso. después del melón. Los comensales no necesitaron más para dejarse convencer y llenaron todos de nuevo sus vasos. o un proverbio de tema semejante. pensé que nos comíamos pedazos de fuego frío. se difuminaba todo mi interior y me acordaba de mí como de un personaje que bien hubiera podido aparecer en una novela leída durante la infancia o primera juventud. ya no recuerdo muy bien. Mefiboshet tuvo que navegar en varias ocasiones hasta la cocina para traer una nueva botella. sentí que perdía yo mismo realidad por dentro. lo cual no es poco decir. dirigiéndose a los dos moros que se hallaban presentes. vino en demasía. de baja graduación y sabor fino. Aquél recomendó que siguieran bebiendo vino. añadiendo que la mala hierba nunca muere. como postre. si el ser que lo está soñando se despierta. Le quitó el bonete con un cuchillo bueno para destazar cerdos. Mefiboshet regresó con una sandía entera. en el espacioso congelador con que estaba pertrechada la cocina. dijo. que nos bebíamos antes de que se calentara. pues ese postre lo requería.

Milos era el único que parecía rumiar severas cavilaciones. algo desconocido pero siempre razonable proyecta sus rasgos tras la máscara que no razona. “Todos los objetos visibles. pues la experiencia suele confirmar que la realidad se limita a concretar los pensamientos. me pregunto si no se le habrá asignado una realidad distinta a cada individuo. consciente de que me quedaban numerosos elementos por confirmar.cámara oscura del cerebro imágenes más rutilantes y más vivas. organizando la resistencia. ¡Y si el hombre quiere golpear. Ambas operaciones no eran incompatibles teniendo en cuenta la peculiar guerra que nos envolvía. Lo cierto es que intuía el modo de pasar a la ofensiva. claro está. observando éste y otros fenómenos que parecen probar la ilimitada plasticidad del mundo que nos rodea. ofrecía la imagen del jefe preocupado. Pero en cada acontecimiento. si no atraviesa el muro? Para 197 . de conservarla. pero francamente lanzado en esa dirección. no son sino máscaras de cartón. pero era evidente también su esfuerzo por disimularlo. También yo necesitaba comedir bien las cosas. Envuelto en pacas de humo blanco. A veces. yo. Si él estaba. en la acción resuelta. por cierto. probablemente. producto de la maduración de una infinidad de savias. oficialmente declarada. o mejor dicho. un olor de isla tropical. en el acto vivo. del cabecilla a cuyo cargo se hallan los guerrilleros sitiados por el ejército enemigo y estudia en silencio el mejor modo de explotar la maleza y los accidentes del terreno. de una manera confusa. por el contrario. un universo entero cedido a todo sujeto provisto de una conciencia para que mantenga con él un diálogo particular y en el que los demás aparecen como sombras y como máscaras. ha de golpear sobre la máscara! ¿Cómo puede salir el prisionero. me hallaba conformando mi pensamiento en términos y estructuras de ataque. incluso por identificar. la cual estaba ya. gritó el capitán Ahab ante la tripulación entera del Pequod. Café y coñac de la mejor reserva que se pudo encontrar coronaron el ágape. Ouissene trajo un estuche de madera y fue distribuyendo habanos con fuerte y vigoroso perfume.

quizá nuestra mirada penetre por algún resquicio de esa gran máscara de terror y alcance a entrever algún rasgo del rostro desconocido que se oculta tras ella. Fui y me senté solo bajo la lona de una terraza. los adoquines del pavimento y las barras de granito que forman el encintado de las aceras despedían fuego y continuarían exhalando el calor acumulado hasta más allá de la media noche. Alguna cosa sabemos pues de esa fuerza ciega y desconocida pero siempre razonable. la ballena blanca es ese muro que me aprisiona. donde supuse que la abundante vegetación que la cubre templaría un tanto la atmósfera. El sopor de la digestión y los vapores del vino vinieron a sumarse al bochorno que surgía de aquel inmenso horno de reverbero que era la ciudad misma. más allá del Cabo de Buena Esperanza y más allá del Cabo de Hornos. preferí caminar un poco más hasta la plaza que llaman del Convento de los agustinos. No había tiempo que perder. de modo que me despedí y bajé a poner los pies en la calle. todo sujeto provisto de conciencia tiene su particular e intransferible Leviatán. Dentro del local. Ni la crueldad más atroz. Sí.mí. cuando hayamos descendido a la oscuridad del abismo sin fondo y nuestro bote se halle ante las fauces mismas del monstruo. en cada lugar de la tierra. Sentí la necesidad de una dosis suplementaria de cafeína. señor Starbuck. la televisión daba la noticia de que una ola 198 . la cual seguía ardiendo disuasivamente durante las horas bravas de la tarde. para perseguir a esa ballena blanca a través del mundo entero. Y para eso nos hemos embarcado todos en el Pequod. Antes de entrar en cualquier sitio. Es más. rodeada por la sombra espesa de unos plátanos. lograrán dilatar un milímetro nuestra minúscula pupila. señor Starbuck. ni el espectáculo de la ternura enamorada o la abnegación sublime. Los leviatanes hemos descendido más que nadie en las profundidades abisales y conocemos secretos capaces de provocar aullidos de terror en cualquier otro mortal. Por eso nuestro rostro ha adquirido la impasibilidad de lo ineluctable y en él no hay fisuras. en la oscuridad más absoluta se halla la promesa de un descubrimiento decisivo.” Por supuesto.

dos coches oscuros. antes de iniciar su avance hacia mí. que creí reconocer. un aluvión de pensamientos. su presencia era menos exacta y los bancos hundían cilindros de granito en la tierra muda para sondearla y nada. El momento para llevarla a cabo era idóneo. claro. Fuera del camarero. Durante unos pocos segundos. Durante los escasos segundos que emplearon en cruzar la calle. con todas sus costuras tensadas y puestas a prueba por una imponente masa muscular. Tuve que dejar reposar la taza sobre su platillo porque quemaba los labios con sólo acercarla. Me han reconocido y vienen a ejecutarme mediante una ceremonia reducida al mínimo de sus formalidades. Todos ellos venían a desembocar en una única conclusión. sobre ellos ocho gafas de sol decididamente negras. sin saber por qué. Bastaba la facilidad con que se revelaba tal asesinato en mi mente para que considerara muy poco probable que no se produjera. La idea de que se había detenido el tiempo para siempre me hizo un poco de gracia. a cuál más alarmante. acribillados por dudas e inquietudes. patibularia quietud y unas escobinas de tensa espera en el paladar. como si de dos naves espaciales se tratara. Los árboles certificaron de pronto que. como los de antes.de calor sofocaba Europa desde Madrid a Moscú y que París alcanzaba temperaturas más altas que La Meca. Aspiré con cierta ansiedad y me convertí de pronto. del cual ni siquiera hubiera podido afirmar que seguía en el interior del local o si había puesto los pies en polvorosa a la vista de semejante bandada de tiburones. Me apresuré a hacerlo. limpió el interior de mi cerebro dejándolo pulido y libre de aristas en todos sus recovecos. como cuando casi no había coches particulares y eran muy pocos los que se permitían tener prisa. Calma chicha. de acantilado. Fue justo entonces cuando entraron en la plaza. unos de un blanco impoluto y cegador. El grupo se concentró en un bloque compacto. en una bomba neumática. pero reparé en que no lograba recordar cuándo fue la última vez que había respirado en mi vida. asistí al 199 . Alguien apagó el televisor y tronó un silencio de montera boca arriba. De ellos descendieron ocho trajes de verano. no existían testigos. no por carecer de palabra. con cristales intensamente tintados. otros de color pastel.

no vayamos a andarnos con monsergas bajo este calor del diablo. pero lo mismo podía estar sumido en la contemplación de la calle que arrancaba justo detrás y presentaba una atrayente perspectiva de fachadas decimonónicas. ligeras si se quiere. sin previa consulta. o simplemente había velado su mirada para mejor reflexionar. o quizá no un café sino un refresco. habló Evgueni. Reparé de nuevo en las chaquetas de verano. como yo. no los hados. una sola vez y fue con el camarero. Imposible saberlo. Di la orden irrevocable a todos mis músculos de no moverse ni un pelo de donde estaban y aguardé. para pedirle las consumiciones. pues no intercambiaron ni una sola palabra durante toda la operación de sentar sus reales a una proximidad alucinante de mí. en esa ocasión. que me permitiera seguir viviendo. Ellos eligieron una mesa vecina a la mía. insoportable. El rostro anguloso de Evgueni se hallaba orientado hacia el punto en que yo me encontraba. como si estuvieran hechas de baquelita. una salida airosa. pues ya entonces era un blanco seguro para las armas de fuego que no dejarían de llevar. pero usarlas en un tiempo semejante debía 200 . Para mí. una especie de broma de pésimo gusto por parte del destino. con la que estaba cayendo…. Por si acaso fuera verdad que nos encontramos en un universo personal. en el tenso clamor de mi conciencia. sólo faltaba esto. el veredicto de los hados. No eran ellos. por muy improbable que ello pudiera parecer. Y con lo poco que a mí me gusta la Coca-cola. me delataría y de todos modos no serviría de nada. y echara a correr. quienes corrían el riesgo de romper la calima de silencio que flotaba sobre la plaza.silencio abrumador de mi entierro. Lo único que conseguiría con ello sería malgastar la exigua fracción de probabilidad de que se encontraran allí con el único objeto de tomarse un café. Bajo aquellas condenadas gafas de sol con aspecto opaco. sino los rusos. con su blindado hermetismo. desde luego. en esa masa plástica de realidad que sólo a mí concierne. ofrecía una catadura indescifrable. Peligrosa banda que gozaba de tal uniformidad de criterio. me esforcé en forjar con mi pensamiento. Coca-cola con hielo para todos. Tan sólo hablaron. una salida. Pero si por milagro se tratara sencillamente de una casualidad.

eternizada en un gesto pío. como ya me temía. tal vez fuera aún posible pasar desapercibido. estaba siendo puesto a prueba. del que va a ocuparse detenidamente durante las próximas horas. Tomé un sorbo de café. Acerqué de nuevo la taza a mis labios. Y lo mismo podía estar observándome. sería sin duda por algo. me olvidé del café y hasta del maldito calor y comencé a escrutar los impávidos rostros de carne con la misma ecuanimidad que los de roca. antes de hacer tabletear las armas? Mi busto comenzó a derretirse como si hubiera sido fabricado con cera y ese descubrimiento me alarmó todavía más. su líquido marrón. pues ni siquiera ellas lograban disimular convenientemente el bulto de la pistola. lo mismo. y todo. El café se hallaba a la temperatura en que lo prefiero. que soñando con las vastas estepas de su tierra. Evgueni bebía. Si las soportaban. Enseguida noté cómo mis músculos se entumecían. consideré. cobraban una consistencia mineral. Nos anima un mismo fuego. más serena en todo caso que la nuestra. que sólo aguarda la llama para hacerse llama y el agua para dormir su mismo sueño profundo que atraviesa eternidades. Tal vez fuera aún posible conservar por algún tiempo el apergaminado pellejo sobre este viejo montón de huesos. una luz 201 . Observé con mayor detenimiento y pronto encontré. Somos todos. voluntaria o involuntariamente. haciendo cantar los hielos de cuando en cuando. como el taxidermista a un ratón almizclero.equivaler a pasearse con un sarcófago puesto. impasible. oculto. Alcé los ojos hacia la fachada del convento agustino y decidí ser una de esas figuras de piedra. pero enseguida me percaté de que también ellos sudaban la gota gorda. todavía muy caliente pero ya sin fuego. es decir. como pude comprobar. hasta borrar las diferencias perceptivas y conceptuales entre ellos. y me dije que bien valía la pena intentar ganar la apuesta. la razón. recoger el guante que me arrojaba el destino. Los regueros de sudor que habían cruzado un momento antes mi rostro se secaron. Mi sistema nervioso. ¿Sería acaso veraz la legendaria frialdad de la sangre rusa hasta el punto de que preferían acordarse una pausa para los refrescos. oscuro y frío. aunque viva. tal vez en los minerales arda una suerte de vida.

además del calor. Idéntica. y a media tarde. si supieras que es a mí a quien buscas con tanto ahínco. severamente retrogradado a estadios anteriores. ¡Vaya por Dios! Tú. Evgueni. quien desde hace unas horas ha surgido en tu horizonte como un espectro indeseable e inoportuno. de 202 . ese tipo insignificante que tienes delante tratando de reducir sus constantes vitales al mínimo para combatir este calor que asola Europa y que ya ha causado numerosas víctimas. mientras la ciudad entera duerme una siesta tan profunda como la muerte. de la más pura veta judeo-cristiana. pero si supieras que estoy aquí y que podrías liquidarme con la misma facilidad con que te bebes tu vaso de coca-cola helada. como los santos y los apóstoles aureolados que nos observaban desde la fachada frontera. que soy yo. tan poco interesante. pero me examinaba con la misma curiosidad. bueno y otra cosa. Así supe que Evgueni. venido del frío a este infierno tradicional y resplandeciente. Evgueni. coño. pre-hispánicos. sin ir más lejos. Si él lo hubiera sabido. o menos. no hay más que verlo. más allá del cristal fosco de sus gafas. lugarteniente de uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo. yo. mafioso y gánster. a la que ellos mismos nos devolvían desde lo alto. para empezar. ¿sabes? Soy yo. alguien capaz de inspirarle un miedo cerval. se había fijado en mí.oculta bajo el celemín de la materia. Yo no era interesante para él. que para ti es casi como decir un bulto y más en la circunstancia presente. ¿A quién buscaba realmente Evgueni? Vamos a ver… Pues buscaba. ese detalle también parece cierto. ¿qué te crees? ¿Cómo es posible que estés ahí parado. sosegada y neutra. de eso no hay duda. fíjate. aventurero y forajido. con que escudriñaba los bajo relieves que ornamentaban el pórtico del convento. quien te fascina y aterroriza al mismo tiempo. en el cual flotan aún unas pocas vaharadas franquistas que el viento no ha logrado todavía dispersar del todo. porque además es el momento ideal. a un par de metros y no te des cuenta? Pero Evgueni buscaba a alguien completamente distinto. por lo demás. lo que son las cosas ¿verdad? Yo. cierto. al entrar en el chalet. todavía luciendo un bronceado saludable y despreocupado en las precisas fotos de la mañana. a un compatriota.

frío es un decir. pagué y me fui a mi vez. ¿Qué? ¿Qué dices. Mas Evgueni había dado por concluida la entrevista. se levantaron todos al unísono y se fueron tan sigilosamente como habían venido. personalmente. poseía un poder desmesurado. eso no es posible. porque su misma guardia pretoriana les segaría la cabeza como si fueran una mies en estío. serénate y refresca tus ojos. Cuando llegué a casa. En cuanto anocheció. Un duelo bajo el sol. no había salido. con su universalmente reconocido don de la ubicuidad. Había pasado entre un tropel de tigres y podía contar todos mis huesos. me preparé una cena ligera y subí a mi habitación dispuesto a dormir a pierna suelta. como una sucursal de su solvente banco de fuerza. Con un gesto seco indicó a uno de sus hombres que fuera a pagar la consumición. no estamos todavía en el instante supremo en que hay que doblegar la cerviz ante la fría cuchilla. pues eres un jefe mafioso y a quienes pertenecen a semejante linaje no les conviene manifestar a las claras que han perdido los papeles. pero aquí Evgueni debía juzgar que las fuerzas se hallaban más equilibradas. que está en todas partes? Pero vamos. Evgueni. Sí. todo eso parecía plausible. su perseguidor.morbosa palidez. Lo terminé sin verdadero placer. objetivo que no me resultó difícil alcanzar. 203 . acostumbrados a venir a picotear los higos en la más absoluta de las paces. Bueno. El café estaba ya frío. de Rusia. pues salía abiertamente a su encuentro. Ni que fuera Dios. amigo Evgueni. frío para ser un café que no había nacido con la vocación de ser un café del tiempo. así que aproveché para sentarme a leer en el jardín y hacerles la pascua a los mirlos. noté que se me había pasado todo el sopor. O tal vez Evgueni suponía que ese monstruo temible. sino que había sacado un tentáculo por esta parte. desenlace épico para este asunto peliagudo. Me sentí invulnerable. Acaso se hubieran conocido en su país. con una escolta similar a la que suponía debía llevar el otro en esta tierra extranjera y lejana para ambos. Al regreso de éste. En tal caso debes conservar la calma. donde el individuo en cuestión. fuera quien fuera.

sereno y presenta esa otra cualidad. Sin embargo. cuando no de un simple ciprés. En estos enclaves es donde uno quisiera ser sepultado. perdería todo el encanto que poseía a mis ojos. por lo demás. Sólo faltaría. ya que se encontraba casi vacía. Permanecí un rato observando las paredes desconchadas. Y es que las conversaciones con los muertos españoles deben ser tan castizas como las de los casinos que frecuentan los vivos. como los rostros de los anacoretas. ni siquiera particularmente bellos. A lo sumo. Si la reparaba. ese tipo de trastos que suelen encontrarse en la tienda de un anticuario de carretera. pero éste es sin duda el que menos pretensiones alberga. nada del otro mundo. una difusa. de la que acabo de hablar. gracia santificante. He conocido varios. Me pierdo. aunque innegable. pero que reciben. parece limpio. bajo la sombra de una higuera. 204 . podría poblarla de muebles y enseres antiguos. El bueno de don Quijote solía decir con vos me entierren. Sólo quería decir que podría vivir una eternidad en esa casa. la buena y restringida compañía que deben ofrecer esos recoletos y pulcros cementerios de los pueblos españoles. Consideré que esa casa me gustaba tal como estaba. de poco precio. Sancho. hay otros. pero desinteresadas. las vigas desvaídas y algo comidas de carcoma. no siempre sublimes. Y es que siempre he albergado la convicción que de nada sirve edificar un palacio digno de la reina de Saba en un lugar que está maldito. siempre cuidados y generosamente enjalbegados. fresco. una pequeña mesnada de seres con quienes conversar a la caída de la tarde. sin que ella sea. que sabéis de todo. si acaso. indefinible.II Al día siguiente me despertó la jovial claridad que cada mañana invadía mi habitación.

que seguía intenso. El calor. en la que. perfecto. una camiseta. eché una toalla sobre mi hombro. que sería una galera. surcando un mar mucho más nuevo. algo gastado y un tanto contaminado. Me imaginaba convertido en un navío griego o fenicio. un mar prístino y todavía poco navegado. también debió influir en esa súbita decisión de recubrirme de mar y de espuma. A esa hora temprana. A lo mejor. después de todo. pero el caso es que cedí ante la insistencia de una voz interior que me urgía a aprovechar esos instantes inesperados de libertad como si fueran los últimos. porque intuía que me era absolutamente necesaria para alcanzar algo que no podía precisar aún. la inmensa pradera de lavanda en flor se hallaba tranquila como una formidable balsa de aceite en la que se reflejaba el cielo de un azul afinado. de la metrópoli. en la que se había cavado la cúpula del día. observando el suelo arenoso. bien podía servir como fuente de inspiración. me puse el bañador. corrigiendo mi trayectoria en función de la mayor o menor profundidad. escondí una llave en el jardín y fui andando hasta la playa. demoledor. implacable. proveniente. poco importa el pabellón al fin y al cabo. influenciado por el repentino recuerdo de lo que sucedió el día anterior. pero todo esto lo meditaba con serenidad. también de la distancia con relación a los edificios que se alineaban en el paseo marítimo y constituían el pastel inmenso que había atraído a unos insectos tan peligrosos y tan voraces como esos con quienes me había codeado durante los últimos días y del que también yo parecía que estaba reclamando mi parte. La parte del león. la estaba reclamando. una porción consecuente. Me puse a nadar paralelamente a la costa. elegida por carecer de la más mínima impureza. además de obtener el cargamento que 205 . quién sabe…. me refiero al barco.Viendo que no tenía llamadas ni mensajes. me dije. una amatista gigantesca. sí. No dejaba de ser una actitud irresponsable. pero para el que éste. ¡qué diablos! Todavía no habían visto con quién se jugaban las pesetas. No podía contentarme con menos. claro. va y resulta que sí son los últimos. pero cuya llamada se había revelado imperiosa e ineludible. un calor propio de latitudes más bajas. tras prepararme un somero desayuno.

sin todos esos falsos acantilados de cemento cuya calidad era más que dudosa. si acaso más puro en aquel entonces. podía ser también el piloto que sostenía con mano firme el timón de aquella nave y escrutaba con atención el color del mar para no dejarme sorprender por un escollo o un banco de arena. y mientras buscaba en las aguas un azul más seguro o daba vueltas al timón para sortear un arrecife.llenaba mi bodega. o fenicio de las colonias fenicias. próximo todavía al origen de las civilizaciones en las que el conglomerado moral no estaba sino al comienzo de una larga y laboriosa escisión que. más despejado. Cuando quise levantar 206 . de las blancas y rectilíneas piedras de los templos y demás edificios públicos o privados que enrojecían durante la noche y comenzaban a palidecer a medida que llegaba el día. Cosa curiosa. emitía hipótesis a propósito de la identidad del príncipe árabe que gozaba de ciertos privilegios con Verónica de la Mata. pasaba revista a los rostros que me obsesionaban. se había saciado mi alma. o de la pesadilla de Evgueni. Mi frente era el mascarón de proa hendiendo la espuma de las olas como una magnesia blanquísima que crepitaba y salpicaba el maderamen. griego hasta la médula blanca como yo. todo se mezclaba en mi mente. por cierto. El mundo era substancialmente el mismo. impregnada de agua salada y fragor marino. incrustándose en él por sus poros. que habita el centro oscuro de la madera densa. griego de las colonias griegas. ¡qué más da al fin y al cabo!. por ejemplo. Y los hombres. tal vez más salvaje y cruento. pero yo barajaba sin cesar posibilidades y establecía una estrategia provisional. Acababa de avistar en ese momento la costa y navegaba junto a ella en busca de la colonia en que descargar el precioso contenido que me pesaba en la cala y el pañol. a decir verdad. en todo caso. tal vez más al corriente que yo mismo. o del resultado incierto de la guerra del Peloponeso. ese piloto. prácticamente idénticos. no ha avanzado lo que debía. de las músicas y fuegos nocturnos que entretienen a su población cosmopolita. el cual parecía poco probable que viniera hasta la piel de toro sólo por ella. se hallaba al corriente de todas mis cuitas y anhelos. impregnándolo para siempre de sal y del rumor de la resaca. Yo.

en esa ocasión. por el momento. menos empaque que enfundado en su traje cegador a fuerza de blanco. ¡Qué derroche de emociones para nada! Mas yo no había prestado atención al emplazamiento preciso de la dirección que ellos me habían comunicado. Observando ese espacio apabullante. que poco antes 207 . al día siguiente. sin discriminación alguna. a fuerza de azul. esa que nosotros llamamos. me quedé un momento parado sin comprender y sobre todo sin saber qué hacer. rodeado de sus gorilas. ni una sola en dos meses. En bañador somos todos muy distintos y ni siquiera estoy seguro de que la primera vez se hubiera fijado un solo segundo en mi humilde persona. ¡Y lo que son las cosas. a la sazón en bañador. Ni siquiera me hacía falta saber dónde vivía. pues mis hombres lo habían averiguado ya. Aturdido como estaba. jugando a hacer castillos de arena con tres niños de corta edad que debían ser sus hijos. Con tantísima gente que posee chalets en la playa y tener que darme de bruces justamente con él. Entonces desvié la trayectoria hasta ir a encallar en la playa y salí a la orilla para desandar de inmediato el camino.la cabeza. la lógica de los acontecimientos. me bastaba. para bien o para mal. esta vez a pie. Nada más salir. con saber que la teníamos. si bien con toda probabilidad equivocadamente. por segunda vez no reparó en mí. por supuesto. También él poseía. El viento había sido extremadamente favorable. por ejemplo. me encontraba cerca de la escollera del puerto. Estaba. con lo larga que es la playa. justamente. ¿Pero qué clase de bromista organiza los encuentros y desencuentros de la gente? El ruso. y también con la otra idea de que el mundo posee una lógica interna distinta a la superficial. Me volví rumiando la impresión de que el pensamiento actúa como una poderosa fuerza magnética que une a las gentes. escudriñando todo o pasando de todo tras sus negrísimas gafas de sol. voy y me encuentro de manos a boca con el mismísimo Evgueni. claro. como yo. vengo a emerger justamente allí! No dejaba de ser curioso constatar que con Evgueni me había cruzado dos veces en dos días y con mi mujer.

ese trozo de mar griego. pero después de que le hayan embargado a uno el piso alquilado y se haya quedado con sólo lo puesto. con mayor o menor vaguedad. me tocaba tener paciencia. pase lo que pase y caiga quien caiga. conviene aprender a serlo. Era pronto para todo. porque justamente en esos momentos de marasmo es cuando más errores se cometen. La paciencia es una virtud sumamente útil para el cazador. Sherlock Holmes necesitaba tomar droga o tocar el violín. de reconocerme. por lo tanto. que de miedo. Sin embargo. aunque por suerte de momento fueran incapaces. Si esa actividad no lograba reducir mi ansiedad. con su ayuda no deja un palmo de terreno por registrar. lo cual temía como si estuvieran invocando mi sombra en la oscuridad y ella no pudiera evitar aparecérseles a pesar de mis vehementes exhortaciones en sentido contrario. comprendí que. al parecer. por haber sembrado tanta confusión. testigo de los misterios de Eleusis. Por primera vez. Puse mi mesa de trabajo debajo de la higuera y traté de concentrarme en la lectura. ninguna otra lo haría. De regreso a casa. pero más provechosa le resulta a la presa para no pestañear siquiera y no romper el mimetismo cuando aquél le clava la vista encima y sólo Dios o el diablo saben si le ha visto o no. ¿por qué diablos me encontraba en ese estado de desasosiego comparable al que propicia la inminencia de un oral de oposición. acababa de rozar un secreto estremecedor. consulté el móvil y seguía sin presentar llamadas. Se trataba pues de otra cosa. pero vaya usted a saber. para los distintos informes. pensaban en mí. mi sentimiento al pensar en ellas era más bien de orgullo. pronto para el micrófono destinado a Verónica de la Mata.había surcado. Y no es fácil ser paciente cuando a uno le hierve la cabeza de proyectos. desde que me metí en ese Cafarnaúm del copón en que me hallaba hundido hasta el corvejón. con tal meditación. No obstante. si ya he dicho que aquello para mí no difería mucho de un juego? Cierto que había conseguido poner en pie de guerra a dos mafias internacionales y que ambas. analizaban mi acto y. Mas. pronto para comer…. La intuición de que estaba a punto de 208 .

no solamente a las grabaciones almacenadas. uno de ellos. ratón en mano. a cualquiera de nuestros personajes preferidos. Pero entonces aspiraba a lo portentoso. absorbía toda la atención del equipo. alrededor de una mesa sobre la que habían colocado cuatro ordenadores portátiles. por primera vez en mi vida y bajo un cierto aspecto. Felipe. pero me habitaba la certeza incomprensible de que se encontraba muy cerca de mí. a lo maravilloso. que no era poco en términos absolutos. variado y valioso Vellocino de Oro. Sería precisamente el trayecto que conduce a ese impreciso. un asunto menor. las provisiones exactas. de cuando en cuando. se me antojaba pacotilla. encendido. sino también seguir. poca cosa. fui dando un paseo hasta la agencia inmobiliaria. a las minas del Potosí y al escondido vericueto de la sabiduría. cada vez más ancho y cuidado. Yo estaba decidido a construir algo con mis manos y en ese momento supe qué iba a ser. o por lo menos escondido muy cerca. del cual también hay uno distinto para cada individuo. un paniaguado de la providencia. Siempre había sido un mandado. porque tenía la impresión de que todo ello lo tenía al alcance de mi mano. daba explicaciones. a quien lo ínfimo requería una voluntad y un esfuerzo hercúleos. en directo.tocar con los dedos algo grande. cual gracia gratis data. obligado a presenciar cómo los mejores pedazos de realidad iban a parar invariablemente a otros. Incluso he previsto 209 . Mira. haciéndome guiños que sólo yo podía entender. Y ése era el auténtico origen de toda mi ansiedad. Admití que durante aquellos días delirantes podía considerarme. cuyo valor no era únicamente material. Ignoraba dónde se hallaba escondido ese tesoro. y a mí sólo me correspondía paciencia y resignación y órdenes y obligaciones por un tubo y alguna que otra migaja. he diseñado una página Web que permite acceder. el camino elegido se abría en camino real. tras introducir un código evidentemente. de pie. no tuvo más remedio que empezar desde el principio. Al verme llegar. Allí estaba mi alto estado mayor al completo. comparado con lo cual cuanto había logrado hasta el momento. Cuando el sol comenzó a declinar. múltiple. Las decisiones que tomaba se revelaban certeras.

intervenimos nosotros. objeté. en mi desdichada experiencia personal. Todos estos objetos llevan una cámara y un micrófono incorporados. Luego está Ruano. tenemos un interés especial en conocer la identidad de cierto príncipe… No parece probable que los encuentros con Verónica de la Mata se produzcan en la propia casa de ésta. dice el proverbio. cadenas hi-fi y hasta frigoríficos. Las imágenes siempre han tenido mayor valor probatorio que un simple discurso grabado. Vuk asintió con la cabeza. previa anulación de la demanda dirigida a la empresa en cuestión. hace ya mucho tiempo que me las arreglo solo para estos menesteres. Podemos ponerlas en cada sitio donde sabemos que ha concedido entrevistas. ¿Y por qué no? ¿Qué mejor y más discreto hotel que éste. a un albañil. bien vallada. Por cierto. son útiles especialmente para las agniciones y. sus casas están mejor vigiladas. el de casa y el del Excelentísimo Ayuntamiento. El mérito de poder consultarla cada uno en su propia casa consiste especialmente en que evitará las afluencias irregulares e intempestivas que se producen aquí durante las alertas. 210 . Por supuesto que no es preciso comprarlos en este catálogo. Fíjate. De este modo y estando un poco alerta para no perder oportunidades. pronto dispondremos de una tupida red audio-visual. relojes de pared. bien arbolada. Abrió una página que parecía un catálogo de los más variados electrodomésticos. tienes dos grabaciones de Ruano que no carecen de interés. lámparas. Y en cuanto reclamen a un fontanero. o requieran cualquier otro servicio a domicilio. De acuerdo. televisores. quizá con demasiada rapidez. radio despertadores.la transmisión de imágenes por web cam. Mi plan es comenzar instalando unos micrófonos orientables y ultrasensibles en los alrededores. durante las largas ausencias de su marido? Una mansión vastísima. así como en sus dos despachos. basándome. Felipe desvió la mirada. con numerosas entradas. ¿Y qué me dices de Kloss? ¿Y Evgueni y don Caetano? Esos últimos ya son pájaros de más cuidado. Casa con dos puertas. tal vez en el jardín. mala es de guardar. pero no son inexpugnables. si no me equivoco. que sigue siendo la piedra angular de un edificio que todavía promete sorpresas en algunos rincones.

no hay nadie que no tenga el teléfono pinchado y la vida y milagros averiguados desde el día en que hizo la primera comunión. Ahí hay algo que no cuadra. una maniobra de diversión. ¿Cómo? Me han llamado a consultas manu militari. Juanjo! Ya desesperábamos de que consiguieras acordarte de la época en que estamos y de que la gente. suele tomarse un respiro y visitar a los amigos. Muy gracioso. Evgueni asegura que no estaba al corriente y me pareció sincero. Pero los rusos no necesitan dinero. ¿Quiénes han sido los autores del desaguisado. ¿La fuga de información? Justo. voy. Anda. A mi modo de ver. La información la tenían. sino buenas espitas para vaciarlo en la alberca adecuada. Pero el dinero. ¡Vaya por Dios! Excusas de mal pagador. nos ha caído el gordo con ellos! ¡A ver si todavía tenía Franco razón respecto a los rusos! Eso es que se han buscado un agente local. dentro de lo que cabe. Me han quitado mi buena pasta. Tal vez se esté abriendo un cisma entre ellos. lo sabes? Los operarios hablaban ruso. para ser precisos. Ramiro. en todo caso. y lo que hay en el Ayuntamiento. se han descargado los documentos auténticos. aburrido ya como una semana con sopa. pues tu Ramiro ahí lo tienes. ¡y qué diablos de pesados son estos rusos. Es decir. Tuve un pequeño contratiempo. exacta. ¡Pero hombre. Juanjo! ¿De dónde demonios sales? Te he llamado varias veces. eso por descontado. lo que buscaban era información. en verano. ese es el problema. Digo este hombre ha ido a parar. allí. eso se dice en castellano secuestrar! Cabalmente. aunque me han tratado bien. aunque el sujeto que ha conducido el interrogatorio era más andaluz que Alfonso Guerra. Ah. en el jardín. por su mala cabeza. en Madrid. como ellos suelen hacer las cosas. ¡ahí es nada! ¿Y no han intentado ir más 211 . Lo sabían todo. era una tapadera. Es curioso. todo lo que hay en Galíndez-Lastarria. Cierto como he de morir. pero no es ello lo que más me preocupa. Otra vez los rusos. y de primera mano. ¡Joder. a un infierno en el que no hay cobertura y de tantos teléfonos móviles como tiene no le funciona ninguno. detrás de la casa. Pues si no es así. ¿qué diantres te ha pasado? Me han llamado a consultas.¡Dichosos los ojos. Gracias Carmen. anda. para expresarse mejor en la lengua de Cervantes.

No obstante. Tanto que ha desconcertado a todos excepto a uno. es que sabe. no podemos tener la seguridad absoluta de que.lejos por caminos tortuosos? No. de modo semejante a como lo hizo en sus citas anteriores. en el interrogatorio? El interrogatorio giró en torno a la base documental. sabe cosas que los demás ignoran. ¿alguna alusión indirecta. ¿no había ninguno que se saliera del dominio Galíndez-Lastarria? En el cuerpo del informe. No al menos empleando malos modos. Debes reflexionar bien. ésa es la fuente a la que hay que remontar. lo sabré enseguida. ni más. Curioso. es determinar hasta dónde ha llegado la gangrena y en función de eso amputar. ¿A quién? A Evgueni. echaré un vistazo al edificio. Ha hecho preguntas y yo le he dado mis respuestas. Asentí maquinalmente. utilizando el procedimiento que les ha permitido 212 . Juanjo. no nos vamos a quedar con los brazos cruzados. ¿Cuándo vas? Mañana a primera hora saldré para Madrid. Si los documentos pillados provienen del despacho Galíndez-Lastarria. ahora. equívoca o sospechosa. a algo más? Nada. En todo caso. ¿Y luego. Insisto en que al personal del gabinete lo tengo atado con lazo corto. Esto es muy extraño. así podrás ir y volver en el mismo día. ¿Quieres decir que te han ofrecido algo a cambio de un mayor conocimiento? Nada de eso. ni menos. Sea como fuere. como tú y yo lo estamos haciendo ahora. La segunda conversación. entre todos los documentos que te mostraron. Paso los preliminares en los que Ruano tuvo que relatar. ¡Joder! ¿Y qué te hace pensar que Evgueni sabe más que los otros? A él este trajín le ha puesto en el cuerpo un canguelo de los que retiran el alma hasta la médula de los huesos. previno Vuk. Si alguien ha entrado por efracción. También Kloss trató de comunicarse con él varias veces durante su ausencia. las vicisitudes que lo habían envuelto durante las últimas horas. La cuestión. simplemente el tipo ha conversado conmigo. pero serenamente. Utiliza mi helicóptero. Se puso amarillo como la cera en cuanto conoció los detalles y zanjó la conversación de cualquier manera para poder irse enseguida. Y cuando uno tiene miedo. Y tanto. quien siente un espanto semejante. es con Alfredo Kloss. de modo que he ido lo lejos que he querido.

volar en pedazos este cerrojo, no hayan logrado acceder a otras fuentes. Tendrían que conocer primero la existencia de esos otros manantiales y el eje sobre el que giran todos ellos lo constituye tan sólo un puñado de personas. Personalmente considero que es pronto para pensar en una alta traición. Lo sé, no conviene echar las campanas al vuelo. Aunque me sentiría más tranquilo si supiera, con toda exactitud, cómo han conseguido descubrir ese pastel, porque no ignoras que hay otras operaciones en curso, algunas de ellas delicadas por naturaleza, entonces la decisión que se impone es si paramos todo, por precaución, o al contrario, si lo aceleramos para ganarles unas décimas a quienes nos vienen pisando los talones. Porque ahora lo sabemos de cierto, alguien, quien quiera que sea, nos viene a la zaga y, a juzgar por los métodos que emplea, no parece que se trate de la policía, ante cuyo posible embate habíamos preparado nuestra estrategia defensiva, pero ¿de qué sirve haber aprendido de memoria discursos, ante una banda de gánsteres? Majano piensa que han conseguido entrar físicamente en el edificio donde se encuentra el despacho y sus anexos. Mañana sale para Madrid con mi helicóptero, así que, hacia la noche, sabremos probablemente a qué atenernos. Buena iniciativa, perfecto, bueno, durante los próximos días estaré solo en casa, por lo que os propongo que vengáis aquí para discutir de la situación en torno a una buena mesa, con pan y vino se anda el camino y las penas se adelgazan y se vuelven más ligeras. Cierto, siempre es mejor discutir en tales condiciones que a palo seco y más conociendo las virtudes de la tuya; los duelos, con pan son menos. Será un placer. Estupendo. Por cierto, habrá otros temas, algunos de ellos sensibles, como te acabo de insinuar, y sobre los cuales urge tomar una decisión en función de las noticias que nos traiga Ramiro. Justo en este momento el asunto del palacio del marqués de la Teja está que arde y ya conoces la importancia que puede tener para sentar precedente. Luego, esto es como el agua, una vez ha encontrado su camino, no hay quien la pare. Pues bien, ése que hemos convenido en llamar, por precaución, el Delfín blanco, está en este momento ya muy maduro, a punto de claudicar, y es que las fuerzas más

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antiguas y más portentosas que afectan a la humanidad tiran de él como maromas de barco. Muy pocos son los que resisten. Una vez más, Elena, aparte de ser una buena abogada, ha demostrado poseer otras cualidades apreciables. Bueno, esas otras cualidades de las que hablas, nunca le hizo falta demostrarlas, saltan a la vista. Cierto, se afirman solas con una rotundidad axiomática. Además, ahí parece haber también una historia antigua. Dejaremos, entonces, la causa pendiente hasta mañana por la noche. Puesto que no era una audición en directo, la grabación se detenía ahí. Tomé el ordenador portátil que me ofrecía Felipe y, con andar moroso, como si yendo no quisiera llegar, dirigí mis pasos hacia casa. La naturaleza a veces palpita al ritmo de nuestro corazón, pero otras tiene ritmos tan largos que nos estragamos, sumergidos en nuestra propia ansiedad. El calor excesivo me había quitado el apetito. También el de la lectura. Me acosté, pero fue un error pues no hice más que dar vueltas y vueltas sobre la cama, sudando la gota gorda, enredándome aún más en mis cálculos, en mis previsiones, en mis predicciones. Cuando resultó evidente que no iba a dormir aquella noche, a menos que no hiciera un ejercicio que me fatigara, mental o físicamente, me vestí y salí de casa en busca del mar. Durante aquellos días el mar me atrajo más que nunca y siempre me había cautivado confusamente. En cuanto me lo encontré de bruces, ese mar bronco y oscuro, con puntillas almidonadas en su majestuosa vestidura nocturna, me metí dentro sin pensarlo dos veces, ni tan siquiera una, pues lo cierto es que me sorprendí a mí mismo con el agua en la cintura y las sandalias en la mano, como si hubiera pretendido cruzarlo, como peregrino, en toda su inmensa extensión. La razón de la sinrazón que a mi razón mueve. Al darme cuenta de lo que había hecho, alcancé a comprender la miseria en que había caído y retrocedí como avergonzado, pero me puse a pasear por la orilla hasta el amanecer. Momento en que regresé a mi cama y me dormí al fin. Por poco que aprieten los acontecimientos, enseguida el exiguo espesor de vuestros cuerpos no puede soportar la presión y exhala el alma por arriba. Incluso los tipos que parecen

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bastante equilibrados, de puertas afuera, como tú. Pero creo que ésos son los peores, cuando de verdad pierden los papeles. Cuando quise despertarme, era demasiado tarde para desayunar, así que comí cualquier cosa, a pesar de que también era demasiado pronto para comer, y me acosté de nuevo. Hacia las cinco de la siesta desperté de un profundo sueño y caminando, es verdad, como si toda el alma se me quisiera salir por la boca, fui de nuevo a la playa dispuesto a atravesarla, a nado, de punta a punta. El mar, el sueño, idéntico viaje por la cara oculta de la razón. En ciertas circunstancias, el fin del uno solicita el comienzo del otro porque el espíritu todavía no ha acabado de caer en el fondo de su abismo. Noté que la nave en que me había convertido experimentaba regularmente dificultades en atravesar cierta zona, intensamente batida por unas olas que, tras embestir contra las cuadernas del barco, se paseaban por la cubierta de proa a popa, recorrida por corrientes contrarias que provocaban choques de masas de agua y removían el suelo arenoso. Por la tarde, el mediterráneo suele estar más agitado. Había allí un edificio alto, señero, el cual resultaba laborioso de doblar y ante él, la embarcación avanzaba milímetro a milímetro, sufriendo los embates incesantes de las olas, más encrespadas en ese lugar que en cualquier otro, las cuales, a veces, me arrastraban dando revolcones, envuelto en humo frío. Sin embargo, yo albergaba la certeza de que aquello tenía valor de símbolo. Si me derrotaba el mar, las olas y las corrientes de la vida me arrastrarían indefectiblemente hacia la sima insondable. Por el contrario, si ganaba yo, una merecida recompensa me aguardaría en aquel puerto resplandeciente y dorado como un cáliz bajo el sol. Las velas y los cordajes crujían oponiéndose a la furia del viento, los remeros estaban exhaustos, el casco volaba por los aires levantado por la desmesurada fuerza del mar vivo. Pero cuando al fin salía de esa zona de turbulencias, surcaba las aguas como una flecha que guarda, entero, el impulso conferido por la cuerda del arco y el bloque de cemento acribillado de ojos quedaba muy pronto atrás. No quería salir delante de Evgueni, así que nadé hasta la propia escollera.

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Aunque al volver me crucé de nuevo con él, eso ni qué decirlo. Pero no pareció prestarme atención, entretenido como estaba jugando con la chiquillería. Kloss recibió a sus asociados al anochecer. La mesa estaba servida en una terraza que aprovechaba un saliente del acantilado. Mantel blanco, casi fosforescente entre dos luces, velas y un sumiller a su cargo. Escondidos entre las peñas de lo alto, mis hombres fotografiaban y filmaban la escena. Otros, en la trastienda de la agencia la gravaban. Y yo, tranquilamente sentado en mi casa frente al ordenador, veía y oía todo en directo como Zeus desde el Olimpo. A pesar del lujo que los rodeaba, del paisaje agreste y francamente sublime que tenían a sus pies, con el mar rompiéndose en los escollos y revelando su pulpa blanquísima bajo una piel endrina como la de las ballenas, de la mesa suntuosa que se ofrecía para su regalo, de la brisa blanda y tibia que, de vez en cuando, hacía ondear los flecos del mantel, los rostros de los tres hombres aparecían tirantes, adustos, como si se hubieran tragado el hueso de un albaricoque. La luz de las velas daba a la reunión una estampa de sábado de hechiceros. Hubo, en efecto, efracción. Entraron por lo alto del edificio. Bien, pero ¿cómo diablos se las arreglaron para acceder a los archivos, protegidos como están por un código secreto que se cambia con cierta regularidad? A mi modo de ver penetraron dos veces. La primera para instalar su material espía, el cual se reduce, si mi hipótesis es correcta, a una pequeña llave USB que se coloca en la parte posterior del ordenador, donde puede permanecer disimulada durante un tiempo indefinido. Es raro que alguien se ponga a curiosear por la parte trasera de la columna central. En dicho artilugio quedan registradas todas las claves que se han introducido en el aparato durante el transcurso de un determinado intervalo. La segunda vez que estuvieron allí, presumiblemente al cabo de sólo unos pocos días, abrieron el contenido de las llaves, rompieron los sellos que protegían los documentos, los grabaron y se fueron por donde habían venido, con los bolsillos repletos de nuestros trapos sucios. Dicho esto, ahora

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veamos qué conclusiones se imponen. El personal del gabinete, tal y como había vaticinado, está libre de pecado. Los ordenadores, por el contrario, deben ser examinados de cerca, no vaya a ser que todavía les quede algo en las tripas, una sorpresa en forma de caballo de Troya, por ejemplo. Los empleados tienen instrucciones precisas para neutralizar este tipo de virus cuando viene del exterior, pero no hay sino el enemigo de dentro para empecer y ellos, nuestros misteriosos y hábiles espías, estuvieron dentro, de eso no cabe la menor duda. La estructura financiera, desde luego, hay que maquillarla de punta a punta. Lo cual quiere decir que se nos acabó el verano. Por descontado y que sea sólo eso, el verano, lo que se nos ha acabado. Ello por cuanto se refiere a las diligencias que deben tomarse puertas adentro. Volvamos ahora la mirada al enemigo que nos acosa. No se trata de una congregación de monaguillos con bozo de melocotón, sino de una peligrosa organización que ha probado disponer de una amplia gama de recursos. No es fácil tender un cable de un edificio a otro y deslizarse por él, eso es tarea de expertos. Neutralizar todo un sistema de seguridad, basado en una tecnología de punta, tampoco lo es y requiere otro tipo de habilidades muy diferente. Para terminar, volvamos a lo que hay que colocar antes del principio para obtener la figura de la pescadilla que se muerde la cola y que revela para mí la certeza absoluta del poder detentado por el grupo, me estoy refiriendo a la eficaz labor de investigación que les condujo hasta ese edificio concreto. Por no hablar de la reacción, espectacular e inmediata, que conocemos, me refiero a tu fulminante secuestro, la cual no puede ser sino el resultado de un plan premeditado y estudiado en sus más mínimos detalles. Detrás de eso hay un cerebro vigoroso que alberga una estrategia. ¿Piensas que no se van a contentar con el botín obtenido? Me sorprendería que lo hicieran, cada forma lleva aparejado un significado. Tiburón, por ejemplo, significa voracidad. En todo caso, he puesto a hombres de mi confianza tras su pista. Personalmente he visitado durante el día otros santuarios y no me da la impresión de que hayan sido profanados. He aumentado la vigilancia física en todos y tomado las prevenciones

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necesarias para que se consolide, lo antes posible, el dispositivo técnico de seguridad. Bien, entonces podemos considerar, mientras no se demuestre lo contrario, que la infección afecta tan sólo al gabinete Galíndez-Lastarria y que lo demás permanece sano en la actualidad. Todos los datos apuntan hacia esa hipótesis de trabajo. Sin embargo, hay otra conclusión que me parece evidente y es que estamos, seguimos estando con toda probabilidad, en su punto de mira, por lo cual es de suponer que continúen estudiando con lupa todos nuestros movimientos. De modo que es preciso tener mucho cuidado a la hora de hablar por teléfono. Bueno, cuidado en todo, pero especialmente en eso. En ese ámbito, he puesto trampas en las más altas esferas, veremos qué cae en ellas. La buena cuestión es que, justamente en estos momentos, hay razones, las conozcan ellos o no y espero que no, para seguir nuestros movimientos. Ya se sabe, a perro flaco, todo son pulgas, ¿y de qué se trata esta vez? De nuestro proyecto encaminado a habilitar antiguos palacios madrileños en hoteles de lujo. Ya os hablé de ello. Pues bien, la cosa sigue su curso viento en popa, porque habéis de saber, queridos hermanos en la caridad, que la sin par Elena de Troya ha sabido hacerse desear a fondo por el ínclito Paris, el cual, según parece, ha estado bebiéndose los vientos por ella, sin resultado alguno por el momento, desde los tiempos de la facultad, que no es moco de pavo, pero ahora que la soberbia belleza se digna al fin mirarle, se diría que lo han puesto a asar en la misma parrilla de San Antonio, peor que la de San Lorenzo, si se me permite. Ella sabía muy bien a dónde quería llevarle, anunciando con antelación los síntomas. Cuando se encuentre tan irritado como tierno, dijo la bella, y de los ojos desorbitados le salgan chiribitas, cuando no sepa ya a qué santo encomendarse y se le corrompan las oraciones, cuando esté tan soliviantado que le resulte imposible echar marcha atrás en cualquiera de sus acepciones, entonces estará a punto de caramelo para hacer negocios con él. Y se da la circunstancia de que en este preciso momento lo está, cabalmente como queda dicho, ni más ni menos. Ella le ha dado a conocer el precio, favor con favor se paga. Y él, renovado Paris, se halla dispuesto a

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desencadenar la guerra de Troya por obtener las embelesadoras caricias de esa Elena, aunque sólo sea durante una noche. Si se desenvuelve bien, serán varias, mientras duren las formalidades, y las cosas de palacio, ya se sabe, van despacio, pero eso es asunto suyo. Ella ha demostrado en numerosas ocasiones poseer un elevado espíritu de sacrificio y bien puede regalarle durante algún tiempo lo que tan poco le cuesta. Cierto. Pero tampoco cabe que las obras del Escorial duren más allá de lo razonable, pues cada una de las lides de cama será filmada desde todos los ángulos de la misma y si no se da prisa, nosotros sabremos acicatearle. Bueno, en eso estábamos cuando ayer le pedí a ella que aguardara unas horas a ver en qué paraba este asunto que nos ocupa. Y él, claro, parece que se sube por las paredes; la acusa de estar jugando con sus nervios. Es natural. Con los políticos de alto vuelo, es de dominio público, hay que andarse con los pies de plomo, pues todas las miradas están puestas en sus actos para devorarlos al menor indicio de debilidad o en cuanto den un paso en falso, razón por la cual siempre resulta arriesgado hacer tratos con ellos y más por lo que se refiere a los menesteres que han ganado nuestra amorosa afección. Sin embargo, llega un momento en que no hay más remedio que recurrir a ellos, así son las cosas. Pues adelante con los faroles, ella sabrá cómo llevar este asunto por los mejores derroteros, así que puedes darle la autorización, de la manera más discreta posible, para que prosiga, pero luego procura no comunicar con ella durante una buena temporada. De modo que el hombre, extraído del suelo, esperaba una recompensa, un tesoro escondido en las entrañas de la tierra; el hombre, que ha sido destinado al polvo, a ser polvo confundido entre más polvo, quería ser navío navegando en la mar océana, lanzado a la búsqueda de su Vellocino de oro. ¿Y dónde se hallarán las ejecutorias y los pergaminos de alcurnia que le autoricen a ceñir las ínfulas? En verdad, el hombre nacido de mujer no fue creado para la soberbia sino para la humildad. “Quien se ensalza, será humillado y quien se humilla, será ensalzado;” pero después, no en el reino de la carne y de la sangre, sino en el del espíritu. No

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serás príncipe en el reino de este mundo sino por procuración y cuando la ocasión se presente, cuando llegue el instante sublime de afrontar el portentoso soplo de la muerte, inclinarás tu cerviz ante la maravillosa majestad de Leviatán. De él se ha dicho “Tan sólo con estar ante su vista, seremos lanzados a tierra.” “¿Concluirá él un pacto contigo?” “Acuérdate del día de la batalla y no vuelvas a empezar.” Navegando por aguas turbulentas, soñé con las enjalbegadas residencias de la colonia que comenzaba a avistar desde la cubierta, designadas por macizos de esbeltas y cimbreantes palmeras, rodeadas por espesos vergeles de naranjos y limoneros, arropadas por tupidas higueras. Dormí el plácido sueño de la tarde bajo las parras de una pérgola, desbordante de hojas y pámpanos, donde maduraban racimos dorados, para cuyo transporte dos gañanes fornidos no hubieran sido suficientes. Mas antes del reposo conviene avezarse en la lucha que opone la vela a los vientos contrarios. De nada sirve negar los signos trazados en el cielo estrellado que relatan cómo la soberbia del hombre debe ser sujetada. Los grandes reyes de la tierra levantan ejércitos numerosos como las arenas del desierto, viene el huracán y los dispersa cual si fueran viruta. Las antiguas ciudades imperiales, donde se apilaban y dilapidaban las riquezas del mundo, hoy son solares en los que dormita el lagarto y acecha el escorpión, con las raíces de todas sus murallas al aire; espectáculo desolado que hoy sólo se ofrece, de cuando en cuando, como escarmiento para los ojos de las caravanas extraviadas. “Vanidad y anhelo de viento es aquello por lo que el hombre se arrastra bajo el sol.” Aún así, el hombre está hecho para las grandes empresas, los esfuerzos colosales, doblar el cabo de Buena Esperanza y el de Hornos, dar la vuelta al mundo cada vez más rápido, conquistar las Galias, crear un imperio, escribir la Summa Teológica, entrever la luz oscura de su Dios, construir catedrales, explorar la galaxia, dar caza al Leviatán en todos los mundos. El hombre es el único ser creado que luchó con el ángel y le venció. Sí, pero eso fue tan sólo en sueños. ¿Y para qué son los sueños, sino para la instrucción de los hombres? ¿Acaso sueña el Leviatán? El Leviatán sueña con el leve crujido de la espina dorsal de su presa cuando la

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tritura entre sus mandíbulas. El Leviatán es el mal. El Leviatán no es el mal ni el bien, sino el subconsciente de Dios. Cuando Dios sueña, lo hace con los leviatanes nadando libremente en el mar, dejando una estela brillante tras de sí; cuando Dios monta en cólera, envía a los leviatanes en orden de batalla. “Todo lo que atormenta y enloquece más la razón humana; todo lo que trastrueca las cosas, toda verdad contaminada de malicia; todo lo que enturbia la mente; todo el sutil demonismo de la vida y el pensamiento; todo el mal estaba encarnado en Moby Dick para el enloquecido Ahab y, por lo tanto, en ella le era posible atacarlo.” Así habló Jehová mismo, para que lo sepas: “Mi cólera ha llegado a ser ardiente contra ti y tus dos compañeros, porque no habéis dicho de mí lo que es verídico, como mi servidor Job.”

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III

En el palacete del matrimonio de la Mata, no fue difícil instalar cámaras y micrófonos por todas partes. Felipe y sus expertos, secundados por mis hombres, hicieron un trabajo rápido y eficaz. Les bastaron dos visitas para dejarlo todo a punto. Durante la primera, cuaderno y bolígrafo en ristre, tomaron nota de los emplazamientos, para los cuales, unas veces se aprovecharían espacios o accidentes de la propia casa mediante alguna modificación, en otras ocasiones se trocaría algún mueble o algún objeto, un trifásico, por ejemplo, se convertiría asimismo en un micrófono autoalimentado permanentemente. El portal Web lo arregló de manera que se pudiera seguir con comodidad a los personajes de esa película a través de todas las habitaciones y dependencias de la casa. En esos momentos, la mansión se encontraba solitaria, adormilada por los susurros de sus viejos fantasmas, sumida en la oscuridad. El personal de servicio no dormía en ella y la pareja de propietarios cenaba con unos amigos en un restaurante de la ciudad. Bastaba una presión sobre el ratón de mi ordenador para averiguar de qué estaban hablando, pues el móvil de Verónica también había sido intervenido. Estamos asistiendo a la deriva de un sistema financiero mundial, exento de todo control, en medio de la euforia más irresponsable. Los financieros entran en un acceso de locura, con unos banqueros incompetentes cuya excesiva libertad de acción ha llevado al dislate de las subprimes, a la burbuja inmobiliaria, a la banalización y al desarrollo incontrolado de productos financieros sofisticados y peligrosos. Disculpen los señores, para el asado me permito recomendarles este Bordeaux añejo que acaba de adquirir la casa. Excelente idea, lo

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223 . lo había olvidado por completo. Con este dinero distribuido tan generosamente. basada en la construcción y en la especulación inmobiliaria. a pesar del cansancio. ¿Saingnant? Ése es el mío. sobre la pura arena. hay que felicitar al cocinero. ¿À point? Para mí. esperando también recoger alguna bocanada de brisa marina. que cerró un ojo ante esos préstamos hipotecarios de alto riesgo que son las subprimes. hay que aprovechar para desembarazarse de todo. Si te oyera mi padre. por favor. En medio de semejante descontrol. Habría que empezar por regular a los reguladores. los banqueros se dejan arrastrar por esa deriva financiera. no podría dormir hasta bien entrada la madrugada. Mi consejo es que vendáis ahora lo mucho que habéis comprado en casas y terrenos y no os carguéis con más. Siempre he sido un afrancesado. Especialmente en España. algo difícil de imaginar dado que las finanzas se han convertido en una industria como tantas otras. como es el caso de la Reserva Federal estadounidense. Hemos alzado una economía falsa. para acabarlo de arreglar. Traiga también una botella de agua mineral. Pero la responsabilidad incumbe también a los que supuestamente debían estar encargados de regularlo todo. La primera avenida se lo llevará todo por delante. Querido. querida. gracias. virtual. una vez más. donde se ha construido en masa y sin cimientos. junto al río.probaremos. Deseché la idea de ir a revolcarme sin tregua sobre las sábanas. supe que. Delicioso el asado. es preciso echar todo el lastre por la borda y volar por encima de las nubes de tempestad que se acercan. el día que ocurra un accidente saltará todo por los aires. y me dirigí al paseo marítimo con el único objeto de caminar. Tu padre es un absolutista que se conserva muy bien. pero la regulación del sistema financiero mundial no tiene sentido si no es global y coordinada entre los grandes países. por el momento. Apagué el ordenador y cuando volví en mí y me encontré bañado en sudor. No sé cómo puedes comerte la carne así. Gracias encanto. Ahora estamos en el punto álgido. acuérdate de que tienes que tomarte algo cinco minutos antes del plato principal. Pero yo no le doy más de tres años de vida al boom inmobiliario español. dejaría de hablarte.

Hay circunstancias en que la precaución es un suicidio y el tiempo se convierte en un agua que se va espesando y solidificando como un cemento recién hecho. razón de más para pisar el acelerador a fondo. hablaba en voz alta a mi alrededor. sólo por no afligirme más y también por no llenarme los pies de arena. con el último aliento de su carne y de su sangre. tal vez a causa de la atmósfera pesada y sofocante que caía como un lienzo espeso aunque invisible. donde solían acoplarse como sardinas en lata los componentes de todo un árbol genealógico o de un grupo de amigos con sus respectivas familias. más menudean los ataques y los golpes de mano para hacerles ceder. la mayor parte de ellos con vistas que no diferían en nada de las de las grandes ciudades en las que vivían todo el año. manteniéndose firmes contra viento y marea. llegan de puro milagro. muchos la palman. Es así como llegan a la meta los hombres que han escuchado la llamada y han acatado la orden. cuando ya tienen a la vista esa tierra mítica que habían estado buscando durante cuarenta años de travesía del desierto. igual. como si fueran un solo hombre. a todos les sucede lo mismo. se impone agachar la testuz y embestir contra lo que se ponga por delante. Descarté la alternativa de caminar por la orilla y de asistir al último esfuerzo de las olas para llegar a tierra. para no demorarnos en consideraciones superfluas. como Moisés. dos o tres años de vida al boom inmobiliario. El caso es que cuando salían por parejas de esa olla a 224 . que había tenido la misma brillante idea que yo de ir a buscar la brisa del mar.Así que ésas tenemos. impidiéndome pensar. para que claudiquen aunque sea en el último instante. La gente. cuando ya han conseguido atravesar el piélago de un extremo al otro y están tan delgadas como un papel de fumar. la muchedumbre más bien. o bien a causa de la promiscuidad en que vivían dentro de los reducidos apartamentos alquilados. otros abandonan y los pocos que llegan con vida. Las fuerzas de la naturaleza parecen haberse conjurado todas contra ellos y cuando más cerca los ven de alcanzar sus objetivos. La mayoría de las conversaciones que escuchaba a mi alrededor las protagonizaban voces irritadas.

En fin. para los que están en primera fila de apartamentos. rentistas o especuladores. dejándose seducir más por los neones multicolores que por el espectáculo inefable del mar. en el vasto espacio donde se alzan esos curiosos emparedados de vidas. atezados y robustos hasta el mismo día de la extremaunción. murmurando o vociferando en todas las lenguas. Probablemente esa inquina no llegaría más allá del mes de septiembre y en Navidad todos juntos de nuevo partiendo un piñón. en semejantes celdas de colmena. También ellos llegan finos y blancos como un papel de fumar al final de sus vidas. hace veinticinco o treinta años. como cuando uno viaja por la autopista y el aparato de radio va pasando por las sucesivas zonas de influencia de los repetidores de ondas alineados que transmiten la misma emisora. es un decir. pero ellos son harina de otro costal. actualmente saboreando una generosa jubilación y disponen de una amplia y suntuosamente decorada vivienda para ellos solos.presión. Hoy hay cemento y baldosas y sobre el cauce que forman. cuando no sopla ni un solo retazo de brisa. no había sino huertos de clementinas que bajaban hasta casi lamer la espuma salada del mar. Por el contrario. Como también es verdad que. de los restantes inquilinos del mismo piso en que vivían. otra historia. así es el mundo. estentórea. las vicisitudes de las vacaciones en la costa constituyen. Esa cháchara estentórea y antipática que me envolvía allá donde fuera. quien quiera que fueran. evidentemente. todos apiñados. Aceleré el paso pero ello se reveló una provisión inútil. ellos suelen ser antiguos propietarios de fábricas o de almacenes. las más de las veces se entregaban a una crítica acerba. se desliza un caudal tupido de humanidad componiendo un magma variopinto con todas sus cataduras y pelajes. en el propio paseo marítimo. por ejemplo. tensaba todavía más la entera red de mis nervios. sobre el que 225 . incluso con algunas habitaciones cerradas por falta de ocupantes. no como los pescadores que se ven en los muelles del puerto. pues más adelante me encontraba con la continuación de la conversación que había dejado atrás. Pero el mes de agosto es largo de pasar con ese bochorno y esa calma chicha. y contemplan el horizonte con los barcos mercantes y los cruceros.

relajado pero no extenuado como era mi propósito. empleando arena mojada.” Entonces el océano desenrollará sus olas por encima de los Andes y del Himalaya y las pocas criaturas terrestres que sobrevivan alimentarán la ira de los leviatanes. El mundo entero se está convirtiendo en una gran Babilonia que venera ídolos cada vez más banales. La hora de Leviatán ha sonado. no basta con tener sueño para entrar dulcemente en el reino de Morfeo. sino todas al mismo tiempo. encendí el flexo y me puse a leer hasta que empezó a 226 . Regresé a casa bien entrada la madrugada. uno sólo alcanza a dormirse cuando se halla en una fase bien precisa del cansancio. expirará. vestiglos. paisajes con dragones y castillos encantados. bajo la temblorosa luz de las hogueras. provistos de sus almenas y torreones. se llegan a formar nutridos grupos de mirones que contemplan fascinados los misteriosos retablos de esa peculiar mitología. Es posible que así sea. ascendiendo hasta el ámbito donde refulge el templo rotundo de Diana. cada doscientos metros. unos artistas de lo efímero han construido. Todo lo que se halla sobre la tierra. y ya no es tiempo de disimular. pecando a veces de incongruencia. doncellas desnudas y unicornios.riela una autopista pavimentada con lingotes de plata. a cambio del puñado de monedas que les servirá al día siguiente para comprar su pan untado con tocino. Ahora bien. es decir. he aquí que traeré el diluvio de aguas sobre la tierra para exterminar de debajo de los cielos toda carne en la cual la fuerza de vida está en acción. En tales casos. Únicamente se dignan torcer la vista hacia la playa cuando. pues un saludable paseo nocturno no mata a nadie. por eso ya no será cuestión de destruir esta o aquella civilización. entrarán en sus fauces abiertas como las puertas de los templos y perecerán triturados por la doble hilera de dientes. durante esos días tan representativos del período cimero de la canícula. fosos y murallas. sino de cultivar la cólera. rendido pero no hasta el punto de ser despertado a cada momento por las agujetas y el dolor de huesos. me coloqué frente a mi improvisada mesa de trabajo. “Y en cuanto a mí. aunque los ángeles tengan que trabajar a destajo. Como quiera que no era ése mi caso. es cierto.

le prometo que hoy mismo comenzaré a ocuparme de él. Se trata de una de esas serranillas que el bueno del Arcipreste de Hita encontró. ¿y en qué me impide eso trabajar en mi jardín. bueno. reforzando mi autorización con la adecuada gesticulación de manos. esta mañana me dije pues este señor de aquí al lado. somos vecinos y todavía no hemos intercambiado ni media palabra. Ya decía yo…. si apenas sale de casa o si sale es a la hora del mochuelo? Verá…lo que pasa es que soy escritor y trabajo en mi domicilio. es que he estado muy atareado desde que me mudé y… ¿Qué atareado ni qué ocho cuartos.una vida tan irregular… Pero a lo que íbamos… Usted dirá. Y así salí a su encuentro. ¿comprende? Sí. Buenos días nos dé Dios. Amanecí rayando el mediodía. señora. desde la cancela. ¿o no es usted un escritor? Pues sí….clarear. en la zona de alta montaña. pero los dioses lo habían decidido de otra manera. otro gallo cantaría. ¿Qué? Pues que su jardín está que da pena.lo soy. atisbada con frecuencia en mis idas y venidas charlando incansablemente con otras mujeres y cuyos habituales alaridos domésticos pasaban con suma facilidad a través del espeso muro defensivo que separa las dos propiedades. usted sabrá disculparme. va a infestarse de ratas y nosotros vivimos al lado. hecho con voluminosos mampuestos. Buenos días. pero mire bien a su alrededor. Ah. Pues mire. oí una suerte de berrido. muy a su pesar. señora. ¡Usted qué va a ocuparse de él! Usted es un escritor. Ah. Un desayuno ligero me devolvió el tono y cuando quise instalarme con mi ordenador debajo de la higuera. me hago cargo. A veces salgo para hacer mis averiguaciones pero enseguida vuelvo y me pongo a escribir. trataba de llamar mi atención con el brazo levantado como si estuviera citando a un toro. Reconocí a mi vecina. le dije. Alcé la vista y vi que alguien. cuando tenga un momento libre? Pues que usted es un escritor y los escritores tienen las manos hechas de pasta de cacahuete. Pero maldita la gracia que me hacía tener que recibirla. como siga así. puede pasar. la maleza se está apoderando de él. señora. Tampoco hay que 227 . Si no hubiera hecho más que eso desde que el horrible espectro de la necesidad desapareció de mi vista. Está abierto.

Apuesto a que usted no tiene en casa ni un destornillador. salí.exagerar…. Como además las conversaciones importantes iban a ser grabadas por el personal de servicio. Pero no efectué ni una sola audición porque. me propuso venir cada quince días en verano y cada mes en invierno. Coge los trastos de matar. señor! ¿Por dónde empiezo? Haga como le plazca. De acuerdo. algo encorvado como la lámina de una hoz. nada se perdería con ello. un armatoste de huesos y músculos. supongo. su esposa. a pesar de los auriculares. en paz y sosiego. ¿sabe?. Puede contratarle y le dejará el jardín más limpio que una patena y más coqueto que los de Versalles. Luego. Le pagué generosamente y. que ya lo tiene bien de holgazanear. con tanta claridad como si el berrido hubiera estallado dentro mismo de mi caja craneana. Enseguida sonaron tres aldabonazos. él posee todo el arsenal de utensilios que hace falta para esos menesteres. Lo cual aproveché para comer también yo. tiene dos horas para ir adelantando la tarea. Bien…. hasta las dos no comemos y todavía son las doce. que buena falta me hacía. verá cómo cambia todo esto que. al tajo! Al momento puso en marcha sus instrumentos de infernal tortura sonora y tuve que recluirme en el interior de la casa para intentar concentrarme en algo. No consiguiéndolo. en vista de ello. ¡A la buena hora. Mire. compré unos tapones de cera para los oídos y así pude seguir leyendo. No se arrepentirá. Hoy. por encima de la tapia oí gritar a voz en cuello. Además. que te está esperando. pues dígale que puede venir cuando guste. mi Ginés tiene unas manazas que parecen pies y unos pies que parecen esquís. que te levantes ya de la hamaca. ¡Pues no se hable más. Ginés. la verdad. A los diez minutos apareció Ginés. está hecho una pocilga. o bien aleccionado por la tarasca. cesó la trapatiesta. no me hubiera sido posible prestar la atención debida. no pasaba sin duda del uno cincuenta. porque es un gandul. Se reanudó a las cuatro en punto y duró hasta las siete cabales. cuando la serranilla. en sus manos lo encomiendo. Entiendo también de carpintería y fontanería y puedo efectuar cualquier 228 . El espectro reclamaba su salario. fui a la farmacia. pero que aún así debía medir por lo menos un metro noventa.pues que venga un día de estos. gandul. Hacia las dos.

por una razón u otra. operaba sobre mi conciencia. Desde luego la estación terminal hay que descartarla. siempre que se presente la ocasión. delictiva o no. Ninguno de ellos araba recto. Me parece una excelente idea. Por el momento estaban saciados y si encima recibían una compensación regular. pero esa cuestión estaba zanjada. en un momento dado. La lista de los personajes cuya vida y milagros se podía seguir en directo había aumentado considerablemente. Gracias. estaremos a su servicio. astillársela y apilársela para que pueda quemarla cómodamente. agarró al fin los cuernos de la carretilla y se marchó con la música a otra parte. Los vecinos son los agentes de la autoridad más bajos en el escalafón pero también los más inmediatos.trabajo de los que se requieren en una casa. de todos modos. llega a una tétrica estación y se ve obligado a tomar el primer tren que sale en el andén más cercano. excepto quizá. bajarse del tren en marcha. si quiere. no dejaré de hacerlo. fastidioso si se quiere. miel sobre hojuelas. mediante ese acto. lo cual disminuía la culpabilidad que. Trato hecho. tenía mis barruntos. He visto que tiene una chimenea en estado. Digamos que. en algún paso en que ésta haya sido lo suficientemente aminorada. Subí a mi despacho y puse en funcionamiento el ordenador. En cualquier caso. en octubre. no dude en llamar. ni tal lejos como para que la policía haya tenido tiempo de organizarse. Y si tiene algún problema. veremos eso en octubre. en las que el agente secreto infiltrado es perseguido por una nube de uniformes grises. Quizá la mejor solución sería. Verónica de la Mata. me encontré huyendo. Por lo 229 . ya podía darme por integrado con normalidad en ese barrio. necesita tener a punto una coartada para lanzarla como carnaza en el momento oportuno ante esos grandes devoradores de explicaciones. como en esas brumosas películas de espionaje de los años cincuenta o sesenta. Cuando. Ante él se abren una serie de interrogantes ¿hacia dónde se dirige el tren? ¿en qué estación bajarse? Habrá de ser una que no esté tan cerca como para que lo atrapen a los pocos minutos de apearse. uno debe ocultar la verdad. una auténtica policía de proximidad organizada en milicia. le puedo traer una carga de leña. pero no es seguro. Con este último cumplimiento.

me dije. Sea como fuere. irracionales. devorados por la miseria. La suya lo es. bajo la que parecía agazaparse el germen de un ciclón. los yates con los cagaderos de oro. digamos. La popular fascinación por los dólares del petróleo. pues yo. tiene un desliz con un príncipe árabe. Puede que con Verónica de la Mata. Por el momento. constituye el cincuenta por ciento del electorado. Pero en su caso concurrían una serie de circunstancias. las piscinas como campos de fútbol en medio del desierto. no soy más que un tipo perteneciente a la pululante clase media occidental. todo eso influyó en mi elección. al fin y al cabo. esté haciendo un uso abusivo de todos esos medios técnicos que utilizamos para desempeñar con pulcritud nuestro oficio de concusionarios. la poca simpatía que el ciudadano medio occidental experimenta hacia esos gobernantes que flotan en un lujo ultrajante.que a mí respecta. nunca antes igualada. nada menos. por cierto. muy humanos. al aparecer este supuesto príncipe árabe. o mejor expresado. Una esposa aparentemente ejemplar. a pesar de todo. hay que hacerle un poco de caso porque. mientras sus pueblos se arrastran en el polvo. Accedí 230 . tuvo algo que ver en mi arbitrio. y de la más alta alcurnia. desde el punto de vista de mi configuración mental. Puse el cursor encima de él y rocé dos veces la cabeza del ratón con ese índice al que el hombre de la era informática le ha encontrado una utilidad capital. Eso puede ocurrir hasta en las mejores familias. No debo ocultarme que su belleza perturbadora. Luego. dentro del dominio en el que ya se hallaba especializado. los enjalbegados palacios llenos de costosos tapices y de aire seco. el linajudo nombre de esa mujer brillaba en la pantalla con un atractivo irresistible. como una tabla vieja y olvidada es comida a dentelladas por la carcoma. el de mostrar. cabía aún una nueva pregunta. Lo que no ofrecía la menor duda es que estaba huyendo de algo. ¿de qué estaba huyendo? No sabría decirlo. ésa que da la vara en todos los ámbitos y no para de molestar en los periódicos y a la que. de concusionarios de concusionarios. Acaso de mí mismo. se añadieron otras connotaciones de signo muy distinto. no hay que olvidarlo. el asunto presentaba tan sólo uno de esos carices humanos.

Se puso un bañador y sobre él un pareo. El amor.con un temblor a la página de la rotunda tentación trigueña. Se encontraba en la habitación de matrimonio con su marido. u otro personaje sospechoso. no con las formas abruptas y angulosas de los músculos cuando se han desarrollado en exceso. Los remos subían con un ritmo pausado pero uniforme. Llevaba la velocidad suave de un crucero. miré bien alrededor por ver si acaso se encontraba de nuevo por allí el Melenas de las piruletas. redondeado y sin aristas. los pies se movían como la hélice que hace girar un motor y deja una estela tras de sí. De espaldas era una poderosa potra alazana de grupas relucientes. Así que el príncipe árabe quería saber si la gacela no tiene otro amante. La descubrí traspasando olas y tomando fondo. lo que explicaba tal vez la constitución de su cuerpo. me dio la impresión de que era una grácil corbeta. dije entre mí mientras recogía raudo las llaves y el móvil. me parece un suntuoso galeón. entonces? Resulta sorprendente comprobar lo intrincados que suelen ser los vericuetos del espíritu. No obstante. A partir de allí. sin que hubiera tenido el tiempo de verla venir. torneadas y briosas. me detuve para escrutar la porción de arena y de agua que se extendía ante mí. el marido puede constituir legítimamente una excepción entre todos los hombres que pululan sobre la faz de la 231 . es fuerte como la muerte. Al aparecer en pantalla. Adiviné enseguida lo que se disponía a hacer. el deseo de ser el objeto de una afección única es tan inflexible como el Abismo. no tuve dificultad en encontrarla. La primera vez. dice Salomón en su Cantar de los Cantares. que parecen cortadas en crudo con escoplo. sino bien cepilladas y bien bruñidas. pero éste le daba la espalda. Antes de ponerme a avanzar a la par que ella. después de haberla visto con todas las velas desplegadas ante el espejo. ocupado como estaba haciendo su menuda maleta de ejecutivo. ¿Celoso. por donde pasan las pasiones. Llegado ante el parapeto del paseo marítimo. tuve la sensación de que una repentina y vigorosa ola me derribaba. todavía podría verla adentrarse y evolucionar en el mar. Ella se desnudaba implacablemente ante el espejo del armario ropero. Si me daba prisa y cogía pronto un autobús. hoy.

No resulta fácil imaginar a sus veinte esposas celosas porque el marido se ha acostado con una cristiana. de un azul profundo pronto a desvanecerse para mostrar maravillas ocultas. Mas a pesar de todo zumbaba alrededor de mi cabeza el presentimiento de que me hallaba en los aledaños de un Sésamo portentoso. anochecía. mezclado con otras fragancias a las que antes no había prestado atención. en el cielo. y tuve la impresión de que me encontraba ante una morada desconocida. tanto había cambiado su entorno con el paso de las cuchillas del vestiglo. comencé a entrever la idea de que ese príncipe de marras tenía sus reales razones para sospechar que alguien. Respecto a ese punto. por lo que decidí encender la barbacoa y asarme en ella unas buenas chuletas de cordero que había 232 .tierra. brillaban sólo los planetas. extramaritales. en breve. Los buenos soldados tienen la obligación de acudir bien pertrechados al combate. peligrosa incluso para mí. Debía proveerme. Ya encontraría un hilo del que tirar. quizá en contacto con la ligera gacela. también yo debía deslastrar mi globo de ilusiones. tales pesquisas no podían tener gran cosa que ver con la amenaza que suponían sus relaciones. Por cuanto se refiere a ese cebo color miel que oscilaba en la punta del anzuelo. intolerable. que era el pescador. Esa armonía recién descubierta despertó una apetencia de aire libre. capaz de apoderarse de todo un cuerpo mediante un único y definitivo soplo. pues toda fortaleza tiene su punto débil por el que hacerse una brecha. Al empujar la cancela del jardín. ¿O tendrá acaso otros motivos para establecer esa pertinaz vigilancia para con su amante? Nadando en un fondo todavía turbio. de un antídoto contra esa fiebre malsana. No sería así como iba a lograr poner en un aprieto a ese elemento. Di media vuelta e inicié el camino de regreso a casa. noté que ejercía una fascinación excesiva. Sin embargo. El marido estaba antes y eso lo justifica todo. digamos. Flotaba un característico olor a sandía que emanaba de la hierba recién cortada. podía estar examinando de cerca todos sus actos y pretendía salirle al paso.

El hombre necesita alcanzar el dominio del tiempo al igual que. hace muchos miles de años. la ceguera. Así. En la mayor parte de las ocasiones. Tus palabras no hacen. con sus garras incrustadas en el basto muro. Pero ese ejercicio es primordial para la consecución del arte. provenientes de alguna charca oculta. a la espera de la presa. cuando las chuletas estén correctamente hechas. que ha sabido cultivar con tan maravillosa pasión su mayor defecto que lo ha convertido en su más preciosa virtud. alcanzó el dominio del fuego. pero tiene su ritmo según la naturaleza de cada una de ellas. Con tales maestros y 233 . unos rastrojos y la cantidad justa de leña. reviste una capital importancia alcanzar un cabal conocimiento del mismo y una absoluta maestría en la correcta graduación de su intensidad en función del objeto al que se le aplica su acción ancestral. sino certificar el buen sentido de mis clientes. sólo quedarán en el lar unos rescoldos tibios que no tardarán en apagarse. En la naturaleza hay un equilibrio que debe ser respetado. Para lograr los asuntos. no se le puede dejar que ande libremente por estos mundos de Dios. Era preciso que aprendiera a controlar mi ansiedad frente a la inminencia de mis objetivos. contemplando las evoluciones de los murciélagos alrededor de las luces y la portentosa impavidez de los lagartos. una chispa. la que daban esos pequeños caimanes al conseguir ocultar. pues no hay mejor modo de agradecer al donante que aprovechando bien sus dones. Una impagable lección de dominio del tiempo y de las emociones. Un poco de paja seca. Así que cené arropado tan sólo por un concierto en el que se mezclaban los violines de los grillos con las voces de las ranas. Esa portentosa ceguera de los murciélagos que les permite dominar la noche.puesto a descongelar. una vez más. la máxima potenciación de todas sus facultades mentales. cuando me le quedé mirando y decidí no encenderlo. se requiere un fuego lento y ello pone a prueba la paciencia del cocinero. cuece las cosas y las pone a punto. El tiempo es como el fuego. bajo el aspecto de la somnolencia. A alguien que hable así. Y luego el murciélago. Ya tenía colocado el ordenador sobre la mesa de plástico ante la que me disponía a cenar.

se desembaraza de todos los lazos. todo lo demás tiene la obligación de saltar por los aires. Hacía todo con una tupida venda en los ojos. Sí lo hay. parece inagotable. Está ahí. no dedicaba a los libros.” Durante unos días. El tiempo que. únicamente frecuenté lecturas que me familiarizaran con la muerte. cuando un ser desmesurado. pues sabía perfectamente que el castellano de Nicolai. Vivir intensamente es desafiar a la muerte. por puro agotamiento. en la gaveta de ese mueble. Vuk me comunicaba que se me había remitido por correo electrónico el informe de Nicolai. Hacia cualquier horizonte que se mire. Mientras la impresora hacía su trabajo. parece haber precedido al dueño del cielo. fastuosamente encuadernada. no hay enemigo que dé la talla. ella nos aguarda solícita. “El Tao está vacío. se asimila al polvo.observando atentamente sus enseñanzas. morir en vida es brillar en la nada. Así estuve hasta que sonó el móvil. que ha conseguido reunir en su vasto ser las fuerzas telúricas. El razonamiento de Dios se confunde con una incesante serie de explosiones de energía que convulsionan el mundo y tiene que retenerse continuamente para no reventarlo en un descuido. Ése es el más elemental de los principios que uno debe asumir antes de aspirar a lo más alto. Embota su sutileza. Lo negro constituye siempre el principio de toda obra. me preparé un café bien cargado. un café negro como dicen algunos. al menos en aquel entonces. las desata. debía ser enmendado. 234 . Mediante un sms. si se hace uso de él. No existen más alternativas. Ignoro de quién es hijo. porque sólo cuando uno se familiariza con la muerte logra sobrellevar el mundo de los vivos con el ánimo adecuado. La fuerza bruta es el modo visible en que se manifiesta el pensamiento divino. El resultado del trabajo de ambos todavía lo conservo. tempera su esplendor. ¡Cuán profundo es! Parece el patriarca de todos los seres. ¡Qué puro es! Parece subsistir eternamente. lo consagraba a la oscuridad. Entonces abrí una de mis armas secretas.

¡Un momento! No vamos a echar mano alegremente a los documentos privados de una casa ajena. Una delicadeza que te honra. En fin. Y una precaución un tanto peregrina. puedes presentarlo integralmente. Una vez puestos. éste es el informe de Nicolai. Como gustes. Leo los pasajes más significativos. diez minutos de más o de menos no cambiarán gran cosa nuestro expediente. a mi juicio. 235 . Leviatán.

dentro de unas relaciones económicas normales. Asistimos pues a una redistribución de las cartas. Cástor y Pólux. Con tal fin. la mafia del partido se adapta rápidamente a las nuevas condiciones. sacrificando. evidentemente. poseía una ventaja real para ocupar las posiciones más favorables en la nueva 236 . conservó las palancas de mando y el capital de inversión. esta última rama se esfuerza por convertirse en un actor económico “normal”. no es sino el combate de una parte de la mafia para defender sus posiciones y sus riquezas. su doble invertido. el que no cuenta sino con la situación adquirida. acaba enfrentándose contra el que está dispuesto a ponerse a trabajar en nuevas condiciones económicas para hacer fructificar un capital acumulado y hasta entonces improductivo. opuestos por ideología y temperamento. De hecho. Con la llegada de la economía de mercado. indebidamente adquiridas mediante la perversión progresiva y organizada de un determinado sistema político y económico. a la integración de los dirigentes mafiosos en las nuevas estructuras económicas. el hundimiento del bloque soviético y la bancarrota de su economía han provocado la escisión de la familia mafiosa en dos grandes clanes. durante el período de transición entre el socialismo y el capitalismo soviético.IV La lucha de los llamados conservadores contra la economía de mercado. una vieja historia. Uno de ellos. Su mayor preocupación consiste ahora en salvaguardar sus riquezas situando en los puestos adecuados a las gentes susceptibles de ayudarla a realizar sus objetivos. orientado ya hacia el futuro mercado. Ante ella se alza la otra mitad de su propio ser. la ideología comunista. Dado que la nomenclatura. Los enemigos hermanos.

en serio. era preciso actuar deprisa y bien. Se trata de una adaptación. una genuflexión ante el signo de los tiempos nuevos. elaborando un mecanismo de transición ventajoso para ella. etc. que es lo que era. Lo cual debía producirse fatídicamente.economía que se estaba gestando a marchas forzadas. con todo sigilo y sin esperar a la ley sobre la privatización. porque lo que se prepara no es una reparación de circunstancias y lo que hay en juego no es precisamente una bagatela. de sociedades de responsabilidad limitada. como por ejemplo “L´École des Roches” de Verneuil-sur-Avre. las hostilidades. por supuesto. que está ahora a buen recaudo en cuentas bancarias secretas del extranjero. es la nomenclatura quien lo gestiona. cerca de París. Antiguos responsables del partido se transforman para la ocasión en directivos y en presidentes de empresa. como un entierro bajo la lluvia. A través de las empresas mixtas existentes y mediante una participación en el 237 . proporcionando así un capital de lanzamiento a toda suerte de bancos. En el seno de prestigiosas instituciones occidentales. al amparo de una espesa nube de misterio. Los bienes nacionales fueron privatizados a toda prisa. el petróleo. faltaría más. la nomenclatura debe sufragar la costosa formación de sus delfines en escuelas de comercio extranjeras. de un aprendizaje a trabajar en condiciones distintas. durante la década de los noventa. antes de que comenzaran a caer los velos y se desataran. las armas. en el pasado. de tener una presencia meramente simbólica a ocupar una posición dominante. incluso podría decirse que precipitadamente. No había tiempo que perder. El paso de un sistema económico al otro. El oro. Eso sí. como también se gestó. pasaron sin dificultad las fronteras y fueron pagados con moneda fuerte. a los de casa. de empresas mixtas. en realidad. a marchas forzadas el proceso contrario. de sociedades por acciones. la comunidad estudiantil de origen ruso pasó.… A la cabeza de las mismas se coloca a la gente de dentro.

las acusaciones contra las cabezas visibles. antes al contrario. para ello se aferrará a los resortes del poder. Los rublos se iban transmutando rápidamente en dólares contantes y sonantes. nadie las ve. Pues es muy probable que los personajes elevados del Partido no sean la real fuerza dirigente. gracias al cual la mafia sobrevivirá y comenzará una nueva vida. sin embargo. etc. nadie los conoce. La otra facción. como sucede. por cierto. Muchas personas cayeron por las ventanas de grandes edificios propiedad del Comité Central. Los rostros que contemplan en el fondo de un cajón la llave de plata que abre el cofre del tesoro. la que se ha acostumbrado a vivir en un mundo congelado. ha sido preservado en lugar seguro. Entonces. El secreto esencial era. tratará de mantener contra viento y marea el clima en el que se ha desenvuelto habitualmente y del que ha sabido sacar siempre provecho.capital. constituyen una maniobra de diversión que le permite escapar a los problemas de mayor calibre y permanecer agazapada en la sombra. no solamente no representan una amenaza contra la verdadera mafia. Las manos que tiran de los hilos desde la oscuridad. no sean el estado mayor ni el centro de decisión de la mafia. Por ello. sobre las que no cuesta nada dirigir la cólera de los expoliados. que el dinero del Partido. Todas ellas tenían un punto en común. aguardando el momento en que su posición sea tan firme que resulte de nuevo inatacable. Por esa misma época se desató una tenaz epidemia de suicidios. se entró en consorcios internacionales. con las demás mafias occidentales. se hallan en la más absoluta oscuridad. la esclerotizada. otras se ahorcaron o fueron arrolladas por una gran variedad de medios de locomoción. saber demasiado. los códigos de los cofres. conocer los números de las cuentas secretas domiciliadas fuera del país. tratará de mantener sus posiciones en una administración todavía anquilosada que seguirá siendo utilizada como un 238 . se integrará en el sistema económico mundial y quedará tan imbricada en él que resultará imposible arrancarla ya de su cuerpo. sino que. esa parte proteica y acomodaticia de la mafia que ha sabido invertir su capital inicial.

por cierto. Solicitó la ayuda de poderosos para iniciar sus negocios bajo la cobertura del Komsomol. Su primer paso en el mundo de los negocios parece modesto si se le considera fuera del contexto de la época. el Instituto Mendeleev de Tecnología Química. se alzó como cabecilla del Komsomol (juventudes comunistas) en el ámbito de su universidad. de adoptar el llamado sistema Singapur. Iazov utilizó sus ya numerosas conexiones en el interior del Partido Comunista para ganarse un espacio en el libre mercado que a la sazón estaba en ciernes. Alcanzó excelentes calificaciones en sus estudios e inició una brillante carrera como comunista. Una guerra de guante blanco. similar a la anterior. Alexey Golubovich. se trata. paso a exponer el caso de Víctor Iazov. Pero él era ambicioso. Amigo de otro líder del citado organismo. para orientarse hacia las filas del Partido. se esforzarán por conservar una estructura política. una cocina pequeña y un comedor. Eligió una vía óptima. un baño. aún renunciando a los antiguos dogmas comunistas en los que. hablando claro. sin estruendo ni propaganda. Resulta obvio que ambas mafias estaban destinadas a hacerse una guerra sorda. bien pavimentada. He aquí que. de veneno y puñales. el cual consiste en dar a las instituciones una fachada democrática que decore un edificio totalitario. pero no por ello menos cruenta y encarnizada. mutatis mutandis. con socios del Komsomol y operando técnicamente bajo 239 . Es decir.formidable instrumento de extorsión en beneficio de una casta. Con ese objeto. Nuestro hombre se crió en el seno de una familia de clase media que consiguió organizarse dentro de un apartamento moscovita con sólo dos habitaciones. éste le ayudó en sus éxitos financieros recurriendo a parientes y amigos que ocupaban posiciones elevadas en el Banco Estatal de la URSS. Basta con ello para que el hipócrita mundo occidental lo respete y se halle dispuesto a hacer negocios con él. Como para muestra vale un botón. Tras el lanzamiento de la Perestroika. También de defenestraciones y atropellos. de almohadas que ahogan y manos expertas que estrangulan. jamás creyeron.

el director de una factoría durante el régimen soviético. dicha banca desarrollaba una actividad frenética facilitando los robos a gran escala de los fondos del Tesoro Soviético. la vodka suiza estaba hecha en Polonia y el coñac francés no era más francés que la vodka suiza. bajo la cobertura del gobierno. Se ha sugerido que hacia 1990. levantó ya una gran empresa de importación-exportación cuyos beneficios alcanzaban los 10 millones de dólares anuales. el centro “científico” se consagró a un próspero negocio de importación y reventa de ordenadores en el que se imbricaba un comercio a gran escala de otros productos como coñac francés y vodka suiza.la autoridad del mismo. uno de los primeros bancos privados de la Rusia post-comunista. Ese mismo grupo fundó en 1987 el Centro de ciencia y tecnología Amenhotep (el futuro banco Amenhotep). Enseguida comenzó a progresar gracias a las actividades de préstamo a la especulación sobre las monedas. ultrajantes manipulaciones financieras se llevaron a cabo con objeto de enriquecer 240 . empresa hecha posible por la Perestroika y la Glasnost. Antiguas compañías públicas eran rápidamente puestas entre las manos de miembros de la nomenclatura o de conocidos padrinos de la mafia. abrió un café privado. Al año siguiente. Armado con el capital de sus negocios y los de sus socios. usó sus conexiones internacionales para obtener una licencia que le permitió crear el banco Amenhotep en 1989. Por regla general. En los tiempos de Yeltsin. Asimismo. y su oportuna transferencia más allá de las fronteras. Durante ese mismo período. pasaba a ser el propietario de la misma. que precedieron al colapso de 1991. Bajo este ceñudo epígrafe. Se ha dicho que estos productos eran falsificaciones. hasta convertirse en el sexto banco del país. las reformas de mercado eran conducidas con tanta celeridad que en numerosas ocasiones constituían un mero saqueo de los bienes nacionales. violentos grupos criminales tomaron a menudo las empresas estatales desbrozando el camino mediante asesinatos o extorsiones.

los cuales Iazov utilizó para expandir su imperio comercial. por sólo 350 millones de dólares. del Servicio Estatal de los Impuestos. el banco Amenhotep crecía a galope tendido con ayuda de la institución Rotchild and Sons. ganando progresivamente la confianza del Ministerio de Finanzas. muy a menudo fundados en cuentas pertenecientes al banco estatal. Ya desde su creación. Sukros había sido creada en 1993 y llegó a ser. En esta manipulación. una gigantesca empresa de fertilizantes. una de las más grandes compañías no estatales del mundo. Víctor Iazov se ejercitó en las agitadas aguas de ese río revuelto adquiriendo Azoth. un pequeño grupo de individuos bien conectados a las estructuras del gobierno recibieron valiosas piezas de la propiedad estatal a cambio de préstamos. Él argumenta que un valor tan bajo se debió al hecho de que por aquel entonces se difundieron rumores según los cuales los comunistas ganarían las próximas elecciones legislativas y tomarían la compañía de nuevo. Iazov adquirió Sukros a precio de saldo. aportando el 20 por ciento de la producción petrolífera rusa y el 2 por ciento de la mundial.al estrecho grupo de individuos que ocupaban puestos clave en los negocios y en la mafia del gobierno. constituía una de las más preciadas joyas de la economía estatal. Para hacerse con ella no dejó nada al azar. del gobierno municipal de Moscú y de la Agencia de Exportación de Armas de Rusia. tras la adquisición por Iazov. Mientras tanto. todos ellos depositaron sus fondos en Amenhotep. Fue igualmente el banco Amenhotep la entidad que proporcionó los fondos para adquirir la compañía petrolera Sukros en 1995. Las cuatro empresas que litigaban en la subasta las controlaba él y las había creado unas semanas antes sólo para dicho efecto. 241 .

el antiguo jefe de seguridad de Sukros. es el hombre más rico de Rusia y ocupa el puesto número 16 a escala mundial. colocándolos en puestos clave. Sus lazos con la mafia parecen probados. cultiva igualmente amistades en el nuevo régimen. Fue uno de los primeros magnates de Rusia en comprender que la inversión extranjera era necesaria para construir una actividad económica sólida y global. socio de la compañía. reveló la identidad de los accionistas de la primera. También despunta la evidencia de que ha traficado con mujeres. el Partido Comunista de la Federación Rusa y muy probablemente Rusia Unida. Se ha dicho que fundó varios partidos políticos: Yabloko. Contrató gran número de ejecutivos provenientes de importantes compañías petrolíferas occidentales. Muy próximo a los antiguos apparatchis (se le acusa de haber facilitado la transferencia al Oeste de los capitales del ex –Partido comunista). del asesinato del alcalde de Yugansk. muy pocos inversores extranjeros se mostraban interesados por efectuar negocios en Rusia. en numerosos casos. 242 . Ha sido calificado como una de las 10 personas que controlan la economía de su país. blanqueado dinero y defraudado a pequeños inversores. Iazov introdujo entonces una transparencia sin precedentes en Sukros. influyente y respetado semanario financiero ruso. Se le acusa. resultó convicto. Su sueño era hacer de Amenhotep la punta de lanza de la reestructuración industrial rusa.Los prolegómenos de la “oligárquica privatización” se caracterizaron por la efusión de sangre a raudales y en ese aspecto Sukros tampoco fue una excepción. Alexei Vorotnikov. en el propio día del cumpleaños de Iazov. admitió su control sobre la compañía y sobre la banca Amenhotep. publicó balances y comenzó a pagar impuestos y dividendos. En 2003 fue nombrado Persona del Año por Expert magazine. Sus conexiones internacionales con las grandes familias del mundo de la banca y las finanzas internacionales le ayudaron enormemente. junto a Evgueni Ismailovo. Cuando en 1998 se produjo el colapso del rublo. notorio oponente a Sukros. de asesinato.

Ahora dispone de ocho años. usando delictivamente paraísos fiscales interiores. La verdadera causa quizá haya que buscarla en otra parte. el resultado hubiera sido la segunda compañía mundial en concepto de reservas de gas y petróleo y la cuarta en términos de producción. Iazov. cuando la operación se abortó por el arresto de Iazov. marca el principio de la vuelta al control del Estado sobre los negocios suculentos de la industria nacional. En ese momento. otros aceptarán las redefinidas reglas del juego. Enfrentados al nuevo inquilino del Kremlin. se ha aplicado a echar mano sobre los activos más rentables de Sukros. considerado como el jefe de filas de los 243 . a su vez. El gobierno congeló de inmediato las acciones de Sukros. que serán comprados por allegados al gobierno a través de una firma pantalla creada unos días antes de la venta. para meditar sobre las consecuencias de su atrevimiento. Bajo la férula de Boris Yeltsin se vivió una suerte de far-west de las privatizaciones. La razón dada por el gobierno. en la congelada soledad siberiana. Fue detenido en el aeropuerto de Novosibirsk con cargos de fraude. se atribuye el arresto de Iazov a su participación en el proceso político ruso. por su parte. además del aludido fraude fiscal por un montante de 7 billones de dólares. En los medias occidentales y de la oposición rusa. Iazov adquirió Sukros. número dos del equipo presidencial. en 2000.Se hallaba negociando un proyecto de confluencia con Sibneft y con Exxon Mobil y Chevron Texaco para que compraran participaciones en Sukros. optará por desafiar al poder. fue evitar la venta por parte del grupo dirigido por Iazov de una larga porción de la compañía a la firma estadounidense Exxon. hombres armados y con uniforme de combate rodearon el aparato e irrumpieron a bordo. aprovechando la ocasión de que su avión personal se vio obligado a efectuar una escala para resolver ciertos problemas técnicos y reponer combustible. Sin embargo. ciertos oligarcas tomarán el camino del exilio. la llegada de Vladimir Putin a la más alta magistratura. cuyo presidente del consejo de administración no es otro que Oleg Kalinichenco. El Kremlin.

Evgueni Ismailovo. del modo que sea. tomó el control de la compañía.silaviki. a los últimos activos del grupo Sukros/Amenhotep. y en el sur de España. El Parquet General ruso parte de la tarea que le ha sido encomendada por el poder político. muy cerca del paraíso fiscal de Gibraltar. donde ha obtenido la nacionalidad por derecho de sangre pues su padre es de ascendencia judía. y responsable de seguridad en ese momento. también Evgueni Ismailovo. el clan que reagrupa a los veteranos del antiguo KGB y a los militares de la vieja guardia. 244 . país en el que ha efectuado igualmente colosales inversiones en la industria petrolífera. antiguo rector de la Universidad de Ciencias Humanitarias de Moscú y alto cargo de Sukros. por fin. antes de ser declarada en quiebra por un tribunal americano y liquidada. varios miles de millones de dólares reinvertidos en el sector petrolífero israelí (y quién sabe si en otras muchas partes). con toda evidencia. enviarle a un campo en el fondo de Siberia y. De inmediato procedió a efectuar varias inversiones en empresas extranjeras para sustraer capitales al derecho ruso. obtener la extradición de Ismailovo. y vive alternativamente en Israel. echar mano. ha tenido que abandonar el país. como tantos otros de su género. que es objeto de un mandato internacional de arresto por organización de asesinato e infracciones financieras. turban el sueño de los habitantes del Kremlin. Hoy en día. los directivos y accionistas de Sukros se aplicaron a aprovechar al máximo el exiguo plazo que les marcaba la ley. Pero antes de que ello sucediera. los cuales. Iazov le había dado asimismo un 60 por ciento de las acciones del holding que controla la firma.

E instalarte en su lugar. Tanto más férreo cuanto que se imaginaba un enemigo infinitamente más poderoso que el inexperto adversario que le acosaba en ese preciso momento. al mismo tiempo. de eso no cabe la menor duda. 245 . puede que sea verdad. al menos comprendí que. reuní a mi estado mayor en la atalaya. Con el agravante de que Evgueni había declarado. todos se hallaban instruidos con relación a la causa. que ya tenían en sus vitrinas un abultado historial según pude comprobar en el informe Nicolai. si me permites la suputación. por mucho que se tratara de una localidad dotada con vastas posibilidades. al comenzar el sínodo. con un poco de habilidad.V Al leer esto llegué a varias conclusiones. Previamente había dispuesto que se le hiciera llegar a cada uno de ellos una copia del mismo. que Evgueni tenía sus sobradas razones para palidecer. de modo que. Pues bien. Evidentemente. mas no unos mercenarios del crimen organizado. evidentemente. incluido Felipe. a pesar de que yo tenía ya una vaga idea respecto a cómo llevar a cabo esa jugada. Claro que. Bueno. a la hora de comer. como iba a ser el caso a partir de entonces. era consciente de la ardua tarea que se alzaba ante mí. así como del peligro que representaba. Hasta ese momento todo había resultado muy fácil. La primera de ellas. La segunda. el estado de sitio en su organización. fue que procedía dar un golpe certero a la mafia rusa en España. tal vez fuera posible hacerlo. pero también porque nuestros adversarios iniciales no eran sino unos intrigantes en el ámbito de una economía y una política municipal. una vez alcanzada la redacción definitiva del mencionado informe Nicolai. en parte porque habíamos tenido suerte.

Tomé asiento en el puesto preferencial que me había sido asignado y di por levantada la sesión. muchos metros más debajo de nuestros pies. Juan. todavía se hallaba en el taller de dicho comerciante. Abrumado por las preocupaciones recientes. Cedí a la curiosidad y entré. Mefiboshet vigilaba la última fase de la cocción y ni siquiera se volvió para enterarse de quién había osado penetrar en su santuario. en ese círculo. ni vagar en distracciones inútiles.Al pasar junto a la cocina. sentados alrededor de la mesa. Una vez más has dado en el clavo. ¿Qué tal. donde me aguardaban ya todos los miembros conscriptos. Nada menos. éste transigió en dejarnos un rato a solas con el armatoste en cuestión. parece que no se atrevió a rechazarle ese capricho a su adorada consorte. imagino que Evgueni debió olvidar por completo la compra. Bien. Se dice del señorito porque no hay que tomarse la molestia de pelar las gambas. Fuimos a visitarle y. Felipe. además. ¿tienes alguna remota idea de cómo hacerlo? No solamente tengo varias sino que. no sin darle igualmente una serie de garantías. Salí al enclave radiante y elevado de la terraza. No obstante. Pienso que la única razón por la cual los rostros no se mostraban decididamente graves era la perspectiva de comerse el arroz del señorito del que sin duda habían tenido barruntos. Juan? ¿Qué nos has preparado hoy? Todavía sin volverse. tras llegar a un acuerdo mediante una módica suma. una moderada alharaca saludó mi presencia. ¡Cáspita! ¿Y de qué manera? Pues nos enteramos de que la esposa de Evgueni había efectuado la compra de un aparador en la tienda de un anticuario. no pude sino percibir un sugestivo aroma de marisco. en este caso se trata de perforar el telón de acero. pues hoy no podemos permitirnos perder mucho tiempo. 246 . Reinaba. puesto que el mueble requería unas cuantas reparaciones. sonrió. un silencio expectante que dejaba pasar algunos detalles de la circulación. o acaso confundía las apariencias en los demás con mis sensaciones íntimas. En todo caso. y cuando su mujer le comunicó que la entrega era inminente. ya hemos conseguido establecer una primera cabeza de puente en la residencia de los Ismailovo. Arroz del señorito.

probablemente. Aunque sabemos que Evgueni suele convocar sus cónclaves secretos en ese exacto lugar. el micrófono no emitía y se confundía su presencia con la de las restantes partes metálicas del cuerpo de este testigo solemne y silencioso. la piedra angular.Efectuarían. postergando la patata caliente del tema central del mismo para el momento de los licores y el café. Ahora tenemos instalado permanentemente un oído poderosísimo en el comedor de Ismailovo que nos transmite hasta el fragor de la resaca proveniente de la cercana playa. la piedra que los constructores desecharon vino a ser. donde sus lugartenientes beben vodka servidos por la propia señora de Ismailovo. así que le hice los correspondientes honores al arroz de Mefiboshet sin hablar demasiado durante el ágape. sin eso. sus inspecciones. una vez más. ya había hecho un excelente informe. Los detectores más sofisticados son inservibles pues esta maravilla de la tecnología tiene un dispositivo de activación a distancia por lo que cuando ellos llevaron a cabo el inevitable examen. Pero necesitamos permanentemente la colaboración de Nicolai para la traducción. El trabajo literario del día anterior había despertado en mí un apetito voraz. se dejaron arrastrar enseguida hacia conversaciones intrascendentes. pues Nicolai. Los demás. cuya eficacia como colirio no podía sino ser reconocida por todos los presentes. pero el micrófono se hallaba tan oculto que hubiera sido necesario astillarlo minuciosamente para encontrarlo. 247 . Muy bien. Se fue para regresar de inmediato con varias botellas de un caldo ambarino fuertemente empañadas por el frío del congelador y una bandeja de pan cortado en rodajas. sintiéndose dispensados por mi mutismo del candente orden del día. pues al fin y al cabo se trataba de un almuerzo de trabajo. lo que les había dejado un poco confusos al principio. Hasta el momento no hemos asistido más que a conversaciones domésticas. Destapó un cuenco de barro repleto de ajoaceite y sugirió que debía mezclarse bien con el arroz. Mefiboshet hizo su aparición con una enorme marmita humeante e inició la tarea de servir generosamente los platos de los numerosos comensales. prosiguió Felipe.

hay hombres que estáis destinados a viajar como paquetes en la cala de un barco. por no decir que se precipitaban irremediablemente hacia un vacío que se hallaba. más allá del alcance de nuestros ojos. y donde quiera que sea. Sí. y atendía con un retazo de conciencia la ágil palabrería que revoloteaba en el entorno. Uno abandona la patria para hacer la guerra a una ciudad vecina y cuando vuelve a tomar conciencia de sí. Estos grandes alisios de los hados nos llevan. Exhaló pues una gran bocanada de humo denso de puro y continuó el asunto allí donde lo había dejado.Mientras daba buena cuenta del plato cocinado por el genio popular de Mefiboshet. pues. un estratega. cada vez estaba más convencido de que su fichaje había sido uno de mis mejores aciertos. por el momento. En cuanto aparezca algo con cierta relevancia. Con la llegada de la sobremesa. hace horas suplementarias con los auriculares en las orejas y por el momento no hay nada digno de mención. Esos corrimientos del destino siempre intimidan. Luego transcribirá con toda exactitud la escucha y la pondrá en nuestra página privada. te enviaríamos un sms de tenor neutro. que todos deberemos consultar con cierta frecuencia. sin que se hayan agotado los horizontes que conquistar. sólo lo sabremos en el último momento. Si acaso se tratara de algo urgente. de esos 248 . Nicolai. como si fuéramos restos de un naufragio. un gran general. o lo parezca. un visionario. Y otros son los timoneles que usan el sextante y bregan con los vientos. porque uno siente que pierde el control de los acontecimientos. pero ¿conserva el dominio de su propia persona? El menor resquicio de su alma se convertirá en una brecha por donde se vaciará por completo. Nicolai apretará el botón rojo de la grabación. En tales casos. en el tramo final. Felipe consideró oportuno reanudar la conversación. hacia la dorada playa o el abismo. consideré una vez más cuán rápido avanzaban las aguas turbulentas en que flotábamos. aunque sea para bien. se encuentra batallando en la India. uno es un héroe. gustaba el excelente blanco de estirpe local seleccionado por el enólogo en potencia que era igualmente el propio Mefiboshet.

claro. Ahora nos vamos a ver las caras. Bien. cada cual a su tajo. Y el trabajo febril de muchos operarios. No. con un ejército de veteranos bien entrenados y sé de buena tinta que no suelen andarse con chiquitas. Se acabaron los tiempos en que sólo había una punta de lanza activa aquí y allá. todos tenían grano que moler. Milos. una sensación que culebrea como un rayo y que acaba en escalofrío. Otro factor que cambia es que ya no podemos contar con el efecto sorpresa. en ese momento. el adversario se halla en estado de alerta roja. con toda discreción desde luego. siempre tiene algo de sobrecogedor. los primeros tomos 249 . unos ordenadores rodando y otros con las ruedas en el aire. el coletazo podría ser tanto más temible cuanto que se siente acosado y herido. Incluso si la urgencia es máxima. Correcto. pero por supuesto no debemos contentarnos con haber puesto un micrófono en el comedor de Evgueni. aún admitiendo que ha sido un paso formidable. Así que ¡ojo al Cristo. hay que seguir. Los cuales. cada uno de los pasos no sólo de Evgueni sino también de sus hombres. uno no tiene que esperar mucho para que aparezca ante sus ojos el bastimento de una fábrica con sus numerosas naves alrededor. que es de plata! A medida que le iban dando el último sorbo al café. Una vez más puede confundirnos con su enemigo mortal y si eso ocurre.que circulan a millares. da consignas estrictas a tus alfiles para que se anden con pies de plomo. para ellos una guerra más. la tomamos de inmediato. Nicolai podría grabar de viva voz la conversación interceptada y colgarla en nuestra página privada. por primera vez. orientados hacia un mismo objetivo. Cuando el mecanismo está lanzado de tal manera que surge calor de todos sus engranajes. se iban despidiendo y eclipsando. estamos al acecho y en cuanto se presente una buena oportunidad para instalar otros micrófonos e incluso cámaras en las restantes piezas de la casa. y tomar buena nota de todos sus contactos. haciendo los cien pasos en una inconfortable celda de Siberia. Para nosotros será un bautismo de fuego. sin embargo. con su principal jefe entre barrotes. hombres y máquinas. además de ello. a su vez. serán objeto de una selección y de una posterior investigación. como por ejemplo echa un vistazo al blog o algo así.

Porque no me digas que tenías pensado utilizar ese dinero y ese poder para hacer el bien al género humano. Leviatán? ¿A quién obedeces? ¿Qué entidad oculta te envía? Leviatán es insensible a las preguntas. en esos momentos no tenías ni la más puñetera idea de para qué querías semejante dinero y semejante poder. en fin. bailando 250 . anterior al concilio del pecado original. o la catedral que pretende simbolizarlo para la eternidad. Tú. Es cierto que eso está grabado con letra indeleble en el ADN de todo hombre. También me dije que cuando el pensamiento se convierte en obsesión improductiva. Leviatán tiene unos ojitos muy reducidos en comparación con su abultado cuerpo. Dime. dinero y poder. Nadie me ha amenazado con el castigo eterno. ¿Quién está detrás de ti. tenía una idea detrás de la cabeza. Y ésa es posiblemente la diferencia que nos separa. pero no olvides que tú lo único que pretendías era crear una fabulosa máquina de fabricar dinero. Leviatán sigue su instinto y para él los objetos se ven reducidos a sus meras cualidades físicas de volumen. si todavía tienes ganas de hacerlo. pero no me apetecía leerlos. no albergaría ningún temor. Sí. compendio del saber humano. puesto que no tengo alma. La fuerza con la que se me ha dotado es una fuerza telúrica. adecuados para ver tan sólo la potencialidad de practicar el mal que contienen las cosas. había conseguido acordarlos en un frenesí único. Soy una criatura inocente. A mucho sí. aunque provengan de él mismo. Te equivocas. hay que aplacarlo. dureza y color. Te hallas ante el perfecto brazo ejecutor. Leviatán. mas conviene no perder de vista ese grano de modestia que consiste en reconocerlo. porque estabas dispuesto a todo. como ya admitiste en más de una ocasión. pero si lo hubiera hecho. únicamente alcanzabas perfecto conocimiento de que te hallabas lanzado en una desenfrenada carrera por obtenerlos y que más valía que no surgieran obstáculos que plantearan severos problemas de conciencia. Tenía al alcance de mi mano los periódicos del día. Había sabido lanzar a mis hombres. a todo no. Mefiboshet quitó la mesa y me dejó solo en la terraza. esos ojitos son tan pequeños para que no pueda ver ni el bien ni el mal en las cosas.de una monumental enciclopedia. Sigue contando tu historia.

Ahora. como un daguerrotipo sobre la conciencia. Sentado en una roca.en el occipucio de mi cráneo. Lo mejor está vivido ya. a nadar bajo un puente cuyo arco también se divisaba desde la atalaya. pasemos a la otra parte y flanqueado por mi padre y un amigo suyo crucé aquellas aguas entreveradas de mar y de río. pero sin demasiado entusiasmo. también en septiembre. tan sólo me restaba refrescarme los ojos y aguardar a que me presentaran datos. por lo que resta. Entonces no haría falta reflexionar. debió ser hacia finales del verano. no tardaría en tenerlos. nos poníamos de manga larga y en la escuela. bajar la visera y lanzarse al ataque. detalles concretos. pero otras permanecen indelebles. Si seguíamos avanzando al ritmo con que lo habíamos hecho hasta ese momento. golpear de una vez por todas en la testa del dragón. recibí los encomios entusiastas de ambos y gusté del mayor triunfo de mi vida. Me levanté para dar campo a mi vista. solía ir más allá. explorábamos sus recovecos solitarios. cuando la atmósfera recupera el resplandor puro de los días soleados de invierno. Veremos cuando suenen los clarines del último lance si hablas con ese 251 . Desde la atalaya se contemplan todos los puntos de la ciudad. aureolados de aventura. todo estaba decidido. tras la barrera de edificios que jalonan el paseo marítimo. escalábamos sus cumbres. éramos un año más mayores. al fulgor de la hoguera. cifras. Regresábamos al pueblo para la feria. Allí se reunió una vez toda una tribu de gitanos para ver cómo me lanzaba desde lo más alto. quizás ya en septiembre. este chico ya nada. sus grutas. un poco más mayor. espiábamos sus animales. Se han borrado muchas cosas de la memoria. venga. el mar. bajo un cielo infinitamente más azul y resplandeciente que los de ahora. solíamos ir de acampada. a los seis años. Detrás se hallan las montañas donde. si te apetece. Leviatán. podemos chalanear. aguas arriba. la escollera donde arrancaba mejillones con mi padre y donde atravesé por primera vez el río. escuchábamos la música de entonces. con el olor de los libros nuevos. pero lo que no se me borrará nunca es la especial frescura del aire al iniciar la caída. por la noche. con un sabor único que no volverá. Luego.

los corazones han de ser copelados. se 252 . entré en su página y comprobé que no había documentos audiovisuales disponibles para la descarga.mismo aplomo. una mujer revestida de sol. opté por colarme de rondón en su residencia. con los que han tenido el viento en popa en todos sus viajes. En el comedor encontré a una pareja extraña por varios modos. cierto. siempre hay un fuego que lo derrite y un agua que lo disuelve. No obstante. podría suplantar con éxito una grata conversación antes de ir a dormir? Permanecí en la atalaya hasta que el sol se hundió por completo en sus ardientes cobijas de oro. Llegué cuando ya era noche cerrada. Verónica de la Mata ataviada con una mínima y sugerente combinación de lencería. cuenta más bien tu historia. yo no. En un extremo de la mesa. de espaldas a la cámara. una gacela veloz y esbelta. con los afortunados. me pregunto. un hombre rechoncho. el metal del que están hechos no ha sido templado en la fragua de la desesperación y se desmenuzan como si fueran hojaldre. luciendo una coronilla con un diámetro considerable. vistiendo un traje blanco de lino que hacía todo lo que podía para dar un mínimo de elegancia a aquel cuerpo de tapón de garrafa. llena este hueco amable con palabras. este mundo es un abismo donde no hay criatura viviente que no penda de un hilo. Sigo con el relato. En el otro extremo una paloma torcaz a punto de alzar el vuelo. ¿qué actividad. Elegí el epígrafe de Verónica de la Mata. Si quieres prolongar tu existencia todavía un poco. Cuando vi a unos ensabanados y enturbantados sirviendo el condumio en bandejas de plata. Habla pues. para ver qué coño tienen dentro. regresé directamente a casa. Luego. no se funde. pero sólo porque no me complace dejar las cosas a medias. Poco vivirá el que no asista a ese último lance. siempre ocurre lo mismo. cuando llega el instante supremo. Bajé mi ordenador portátil a la mesa del jardín y me dispuse a escrutar vidas ajenas como un dios que se ha aburrido de todo excepto de castigar. ¿quién ha hablado de chalanear?. Aunque fuera de diamante. por otra parte. El de Leviatán es de acero cromado. es decir. dando un lento paseo. ya que tus bravuconadas me aburren. una jineta furiosa. Leviatán.

allí estaré. que debía estar al corriente del carácter taciturno de su insigne huésped. el prócer fue a sentarse en el canapé. Antes de abrir la comunicación ordenó con despotismo: ¡sigue! Verónica obedeció en silencio. mediante signos convenidos. Mientras tanto. debió hacerle un gesto a Verónica que no pude contemplar. se limitaba a dejarse contemplar. En todo caso. Milos sabía perfectamente a qué me refería. El león rampante se halla en la guarida de la gacela. Terminado el ágape y la infinita procesión de mamelucos con postres y brebajes humeantes. pues con Verónica apenas intercambió palabra y a los criados les hablaba por señas. yo me repetía. Tampoco ella. A los cinco minutos de consagración metódica e ininterrumpida a su labor. Al cabo. que ese móvil debía ser intervenido lo antes posible de la manera que fuese. 253 . pero el cabeceo armónico al que se veía sometida su melena no dejaba el menor espacio para la duda respecto a la operación que estaba realizando. que el principal interesado observaba con un ojo distraído. La mencionada operación. Muy bien. se arrodilló entre sus dos piernas abiertas. para la confección de los cuales a veces empleaba los dedos. Cortó la conversación y guardó de nuevo el móvil en el bolsillo. duró un rato considerable. inclinó su cuerpo hacia delante. Verónica avanzó majestuosa e imponente hacia él. Sin pérdida de tiempo llamé al móvil de Milos. Pasó largo tiempo antes de que se dignara mirar a Verónica. con las más variadas estructuras sintácticas. hacía nada para animar la conversación. sonó el móvil principesco. sin decir esta boca es mía. el tan agasajado como ilustre varón escuchaba con seriedad gallinácea el contenido de la información que vertía en su oído el invisible interlocutor. Al final concedió.disiparon todas las dudas y supe que se trataba del príncipe de marras que contrató al melenudo chupador de caramelos para sus labores de espionaje. La oreja de uno de los sillones le ocultaba la cara. el moro de la morería. no parecía ser un gran conversador. Por su parte. quiero que apañes con la mayor celeridad posible un dispositivo de seguimiento que contemple la máxima discreción.

alcanzó los calzoncillos y los pantalones que el familiar le tendía y sin despedirse tomó las de Villadiego. También la tengo aquí. Iouri. identificar a la guardia del príncipe y seguirlos a todos. 254 . El único rasgo viril lo tuvo cuando bramó como un toro en el momento del clímax. Gracias a la languidez de Verónica.pues ésta se puso en pie y se dirigió hacia la mesa donde se quedó apoyada. sino hasta la fastuosa mansión en que moraba cuando residía en la ciudad. en este mismo legajo. Loukian. los hombres de Milos pudieron tomar posiciones. No hacía falta menos que eso para que su serenísima pudiera montar la yegua pura sangre que tenía delante. Iván. otro parecía estar allí a la espera de una orden cualquiera y un tercero acudió con un escabel que colocó detrás de Verónica. Gavrila. con la prosopopeya de un urogallo. naturalmente vigilada como un cuartel en territorio ocupado. una vez que ésta se hubo puesto en posición. Después. y sus seis lugartenientes. a saber. bajó del escabel. por tramos. El príncipe fondón no tardó en seguirla. así como sus funciones dentro de la estructura mafiosa aclaradas por el contexto. a menos que esa naturalidad y gracejo no le vinieran del sano regocijo por lo cómico de la situación. no hasta el rimbombante hotel que había imaginado. Kostia. Igor. El traductor precisaba que en ella intervenían ocho personas. la agencia se puso de inmediato a averiguar la identidad del aristócrata de la morisma. Todos estos nombres aparecían en la conversación. esporádicamente su esposa Lizaveta que efectuaba frecuentes entradas y salidas en el área. a mano. Uno de ellos tomó a su cargo el pantalón y los calzoncillos que su señor le había confiado. le obsequió con una sonrisa retrechera increíble por cuanto que se sabía era venal. yo. pero no desapareció con ellos sino que se limitó a hacerse a un lado. Mientras todo eso tenía lugar. en el momento de ofrecerse. leía en nuestra Web privada la primera transcripción hecha por Nicolai de una conversación interceptada en casa de Evgueni. Utilizando la dirección y las imágenes obtenidas. siguiendo el consejo de Milos. el propio padrino. la cual. Entonces hicieron de nuevo su aparición los ensabanados.

algunas asociaciones bienpensantes o grupos políticos sin representación en el consistorio. Pero ya conoces nuestra legendaria frugalidad. expongo brevemente las circunstancias que lo rodean. En mi entrevista de esta mañana con el señor Lemos Torquemada. sólo que cuando ellos toman una vodka de ataque. También. Éste será pues el eje de nuestro debate. las autoridades aquí presentes necesitarán apelar a toda su ecuanimidad para zanjar con suficiencia el orden del día. La mejor vodka de las reflexiones serenas que conozco es el agua bien fría. Muy probablemente. Además. Lemos me ha mostrado la documentación aferente y todo está en orden desde el punto de vista legal. en general. bebemos la misma vodka que los miembros del gobierno. a entrar las excavadoras y demás maquinaria pesada en estos terrenos. cuando empiecen a talar los olivos. a veces es mejor mezclar un poco de agua con un poco de fuego. ahora lo sé de cierto. Tal vez la prensa se ocupe de ello y la noticia salte los lindes del término municipal. pondrán el grito en el cielo y obtendrán un eco en ciertos sectores de la sociedad. Lizaveta. pues el municipio ha acordado las oportunas licencias. es que para actuar. pero en fin. que una asamblea de machos sabe despreciar como se debe. la que bajan de la sierra de Granada. cuando nosotros tomamos la vodka de los triunfos. La llamada loma de las torcaces se encuentra en una zona no urbanizable.Hoy la vodka de las reflexiones serenas. que sientan todas bien. si bien nada se ha firmado por el momento. dado su interés ecológico y paisajístico. querida. Pero no nos alejemos del objeto de la presente reunión. nosotros tomamos otra de reflexión y viceversa. de modo que todavía podemos echarnos atrás si lo consideramos oportuno. No es eso. e incluso para pensar. aquí y en Siberia. o muy marginal. ésta sería considerada como interior al consistorio. la conveniencia de firmar o de renunciar a dicho contrato de compra. Para facilitar el examen de la cuestión. ellos toman la de las amarguras y al contrario. ésa es una razón de mujer. si falta hubiere. raramente vamos más allá de un solo vaso de cualquiera de nuestras vodkas. hemos llegado a un acuerdo sobre el precio del complejo urbanístico “Las torcaces”. De lo cual ya 255 .

quien. según creo. Dada la situación en que se encuentra el señor Lemos Torquemada. me han dado garantías de que. ha efectuado un excelente trabajo. si nuestros temores se confirman. presumo que no admitirá un aplazamiento. Eso es lo que. Mi opinión es que debemos dejar de lado los complejos y admitir. obviamente perderíamos nosotros. por supuesto. dejar caer algunas palabras en el cáliz de sus oídos. son fácilmente previsibles. Si alguna voz casquivana se alzara. Tal y como están las cosas. prácticamente probado. el aporte principal. Basta con vigilar a sus cabecillas y al menor desliz o veleidad de desliz. de una vez por todas. constituye una grave amenaza para nosotros. nos enfrentamos a la dificultad suplementaria de que. que somos un grupo mafioso y que debemos actuar como tal. la situación a la que debemos enfrentarnos. te aseguro que conozco una buena docena de métodos. Aparte de estas consideraciones internas a este particular negocio. su largo brazo ha alcanzado la ciudad y este hecho. una vez más. utilizando los medios de presión que están a nuestro alcance. Esas asociaciones de las que nos hablas. El problema surgiría si. El apartado siguiente debe contemplar las modalidades de canalización de ese dinero. el gobierno vigila ahora nuestros pasos desde muy cerca. la inmobiliaria Lemos saldría perdiendo. Fantástico. ¿Es ése el parecer de todos? Absolutamente. el asunto se les fuera de las manos. dentro del Ayuntamiento. Tanto uno como otro. para hacerla callar. jamás recuperaríamos el capital íntegro invertido. Si firmamos. ninguna voz se alzará contra el proyecto. Eso evitaría el 256 . Estoy seguro que entenderán. antes al contrario.tenía conocimiento a través de Ruano. según el modo que acabo de sugerir. y me quedo corto. Ésta es. Amenhotep transferirá. en líneas generales. buscará un comprador más osado y sabemos por experiencia que no escasean por estos lares. esperan de nosotros tanto los miembros del ilustrísimo Ayuntamiento como el señor Torquemada y sus consejeros. pero no carecería de interés y de oportunidad recoger las colas de las remesas pendientes que corresponden a las diversas actividades.

No hables tan alto de tu ánfora. en cambio. Reconozco que es una excelente oportunidad para colocar un buen paquete de dinero. por el contrario. Gavrilia me comunica el resultado. 257 . Yo me encargaré de que sigan bebiéndola durante mucho tiempo. Por la noche. Nosotros. Ni qué decir tiene que ello no incumbe a las partidas desmesuradas del tráfico de armas. Gavrilia me acompañará. os propongo la siguiente agenda. como sucede siempre. Mientras tanto. algún pago no efectuado o una inversión no realizada. o de droga. No te preocupes. Ésa la beberemos en “el ánfora”. si disponen de algún remanente disperso. Pasado mañana. pero por otra parte los últimos acontecimientos me han alarmado seriamente y ello porque ese movimiento por parte del gobierno era de prever. llegan en el peor momento. por la tarde os reunís con Gavrilia y hacéis balance. con mis sirenas. los sectores de Iván o de Kostia. nos plantamos en el gabinete de Virgilio Piñera. con una carpeta bien ordenada y unas cuentas claras. A tales efectos. o por lo menos en el de más compromiso. Iouri y yo mismo nos encargaremos de diseñar un plan minucioso por cuanto atañe a las medidas de seguridad indispensables. que si te oye mi mujer. con quien voy a tomar cita ahora mismo. Iouri. podremos permitirnos abrir unas cuantas botellas de la vodka del triunfo que tienes preparada para las grandes ocasiones.correspondiente viaje de ida y vuelta a Gibraltar de los fondos que puedan ser asimilados por las sociedades pantalla de que disponemos y rápidamente invertidos en dicha operación. por ahora les toca beber a ellos la vodka de la ansiedad y de la espera. puedan incluirlos en este expediente. Iván. que no conviene fraccionar ni retrasar. pueden aprovechar la ocasión para vaciar cajas y subsuelos demasiado henchidos. en vez de vodka beberemos un día de estos matarratas. mas. La verdad es que los estaba aguardando. si todo sale bien. mañana a primera hora cada uno hace sus cuentas. donde nos correremos una parranda memorable. Ello no es óbice para que tanto Igor como Loukian. tú te encargarás de cubrir nuestra retaguardia y de abrir bien los ojos para ver si alguien nos sigue.

hijo del príncipe Seifu-l-Muluk. Tal era la envergadura de la operación. ¿Qué quieres decir con ello? Pues que el exorbitante contrato contemplaba tres fases. hacia los presidentes y altos oficiales de la misma. ministro de la defensa. Dejé el que creía plato fuerte de los rusos para el final y comencé por nuestro príncipe de la Arabia Feliz. o la paloma. donde ocupa un puesto clave en el ministerio de defensa. en efecto. que se considera como el mayor contrato de exportación jamás realizado por los británicos. intervino Felipe. el acuerdo llamado alYamamah. Nos reunimos pues a las nueve en punto de la mañana. No era pues una paloma blanca de la paz y sí una paloma mensajera que se infiltra entre las líneas enemigas. ¿Conocemos ya su identidad. Se educó en los mejores colegios y universidades británicos. constituía en realidad un colosal convenio de entrega y mantenimiento de material militar.Resultaba obvio que para el día siguiente debía convocar. como lo son todos los integrantes de su estirpe. una concubina del padre. alrededor de la gran mesa que había mandado poner en el centro. hasta que logró ganarse definitivamente la confianza de su ínclito progenitor gracias a su despierta inteligencia y a un innegable don de gentes. sin precedentes. Vuk? La conocemos. de las cuales únicamente se han cumplido dos. Es inmensamente rico. sin embargo. esta vez en el despacho. a pesar del nombre que lleva. Fue él quien negoció con el gobierno británico. Después regresó a su país. y de Bedietu-Ch-Chemal. Se trata del príncipe Moshin. completó su formación en la Royal Air Force College de Cranwell. Un asunto de esa 258 . gozando de un acceso directo. a mi vez. una cumbre extraordinaria en la atalaya. el cual. Es una lástima que esa paloma haya levantado el vuelo hace ya tanto tiempo. No ha muerto. Durante los años ochenta fue embajador en los Estados Unidos y en tanto que tal desempeñó el papel de lazo de unión entre su familia y la administración norteamericana. mediante el cobro de comisiones ocultas. en 1985. Al principio tuvo que hacerse con dificultad un hueco entre la regia parentela que pululaba en su contorno. Las malas lenguas aseguran que dicha transacción contribuyó notablemente a acrecentar su ya portentosa fortuna.

toda la culpa no fue vuestra. para tratar con mayor comodidad el fabuloso negocio que se trae entre manos. hemos puesto el dedo en la llaga. sin buscarlo. tienen para estas cosas una especial predilección por Al-Andalus. Si no te faltó pues. Pero en fin. voluminosos contratos. como último recurso. adoleciendo todavía de las rozaduras producidas por los pañales. hay que concluir que te faltó discernimiento. Hay dos estados implicados. pues la 259 . que en el fondo viene a ser lo mismo. acceden a solicitar la intervención de un verdadero profesional. el equilibrio de una zona sensible comprometido. penetraran con antorchas en la santabárbara del barco. dejaron que unos niños. sólo el acuerdo referente al mantenimiento supone contactos casi permanentes cuya duración resulta imprevisible. a fin de negociar. Sólo cuando el asunto entra en una incontrolable espiral hacia abajo entonces. Es posible. si cuanto más lo pienso. Bien podría darse el caso de que nuestro príncipe hubiera elegido residencia fija en estos parajes. en todo caso. Los árabes. pero de verdad. Gran parte de la responsabilidad incumbe a la cáfila de chapuceros de buena familia que suelen realizar ese tipo de operaciones. por descuido o por inepcia. con total libertad para practicar ciertas inducciones tan sugestivas como poco ortodoxas. De modo que otra vez. No era la primera vez que intervenía en asuntos de esa índole. posiblemente altas personalidades en la cuerda floja y sobre todo montañas de dinero solvente en juego. los abismos tienen su particular fascinación.envergadura constituye una obra a largo plazo. Felipe explicó con sus particulares dotes de pedagogo que las grandes firmas suelen contratar agentes locales. el consejo sensato y la palabra justa. en países cercanos a paraísos fiscales. Esto es más que una llaga. que no carecen de valor estratégico por las razones anteriormente indicadas. como veo. Estos mampolones. No. empleado por empresas rivales. el cual ya no tiene otro remedio que comportarse como el cirujano de hierro. se trata de una auténtica infección a gran escala en un cuerpo inmenso. más convencido estoy de que la cosa tiene huevos. A la que sólo los locos sucumben.

no sólo para evadir los impuestos de las grandes fortunas y de gigantescas entidades. controlado. pisoteando de este modo las normas comunitarias de la competencia. en todo caso. los satélites que giran alrededor de la roca forman un verdadero cinturón de asteroides y de lunas. para colmo de males. como otros muchos centros financieros extraterritoriales creados para responder a las acuciantes necesidades de la globalización neoliberal. Como centro de actividad financiera. De este modo. De modo y manera que la caverna de Alí-Baba bien podría encontrarse en los sillares de nuestro vecino peñón de Gibraltar. tanto en la costa mediterránea como en la atlántica. Gibraltar. a la aplicación del IVA. el afortunado! Bueno. su territorio se halla eximido de la legislación y de la política económica comunitaria en lo que se refiere. transforman en activos 260 . Tales paraísos fiscales han sido utilizados rápidamente. se beneficia de la permisividad internacional en materia de fiscalidad. Se trata de sociedades tapadera que ocultan complejos entramados de empresas dedicadas especialmente a las inversiones inmobiliarias. como en 711. por la pérfida Albión. se ha especializado en el registro de sociedades exentas del pago de impuestos mediante el abono de una moderada tasa anual que oscila entre 300 y 550 libras. sino también por las redes internacionales del blanqueo de capitales. pescan doradas desde sus nacarados yates con bañeras de oro y se entrevistan a menudo con los agentes del terreno mandatados oficiosamente por colosos de la industria occidental. tal vez lo sea por el dinero.consideran como una patria perdida únicamente por avatares de la historia pero secretamente reivindicada y si no puede ser reconquistada por las armas. las cuales no manifiestan ninguna actividad mercantil local y cuyo número supera con creces al de los habitantes del reducido enclave británico. Vuk ¿y qué pasa con nuestros amigos bebedores de vodka? También ellos parecen gravitar en torno al peñón. Aquí se bañan en sus calas privadas con su nutrido harén. En efecto. la misma. Así lo pienso yo también ¡yé monarca. por poner un ejemplo. la puerta por la que pretenden penetrar es. me refiero a Gibraltar.

aguardando el menor error. Pero ello bajo la atenta mirada del dragón ruso. Los bancos mismos abren filiales off Shore para poder aceptar fondos sobre los que más vale cerrar los ojos o bien provenientes de otros paraísos fiscales. donde aquí y allá cantaban aún los borrachos. Luego quedaba una llaga purulenta en el lugar del impacto. Consulté mi reloj y eran apenas las cuatro de la madrugada. utilizados enseguida por el dinero sucio para transitar hacia ellos por medio de sociedades ficticias. para poder prestarse a la construcción de fideicomisos o Trust. Hacienda no ignora que el sector inmobiliario es refugio del dinero negro y que algunas entidades ofrecen productos opacos para colectar ese capital. bajo el sol. para saltar sobre ellos y arrancarles con sus garras aceradas el pérfido corazón. hasta llegar a la multitudinaria arena de la playa a la que la luna sigue instruyendo 261 . y boca abajo veía al esqueleto amarillento de las danzas macabras segar con su guadaña. Todo parece indicar que el holding Amenhotep ha echado sus potentes raíces en la roca para desde allí operar según el método descrito. que se considera legítimo custodio del fabuloso tesoro robado por unos modernos argonautas sin escrúpulos. apenas quedaba en su sitio una porción del techo.declarables los fondos del narcotráfico y de la economía criminal. el más leve paso en falso. pero chorreando de sudor. Esa noche soñé que los murciélagos se lanzaban como pilotos suicidas contra mi carne y se quedaban incrustados dentro como las piedras que echan los niños contra el barro de una ciénaga. Atravesé la ciudad adormecida. Yo me hallaba colgado por los pies de una viga. con las manos atadas a la espalda. pausadamente. la maleza que había crecido en su interior. Entonces recordé que había tenido otro sueño. una de cuyas características es la no desdeñable de esconder la verdadera identidad del cliente a través de sociedades en las que figuran como accionistas y consejeros personas interpuestas. parques mudos donde jóvenes desarrapados dormían el sueño frío de las drogas duras junto a sus propios vómitos. Me desperté no muy inquieto. la casa estaba derruida.

durante su primera colación del día. De repente todo el mundo se eclipsó para atender a sus respectivas ocupaciones. Mefiboshet vino para anunciarme que bajaba a comprar los periódicos. unas imágenes suficientemente comprometedoras para hacerla entrar en razón. bien 262 . así como el peso de cuanto estaba en juego. Pero. resultaba palmario que no iba a ser fácil introducir en él ese gusanillo que nos cuchichea todos los secretos. Sólo que aquél parecía orientado más bien hacia el repetidor local del peñón. encaminé mis pasos de nuevo hacia la atalaya. Respecto al príncipe Mohsin.sobre los secretos del tiempo. Milos supervisaría la acción y Vuk le acompañaría para familiarizarse con el lugar. Los hombres de Milos se iban a limitar a observar de lejos la entrada de Evgueni en el edificio donde se hallaban las dependencias que integraban el gabinete del abogado Virgilio Piñera. letrado con cierto renombre en la región. me conforté en la idea de que había hecho bien en mostrarle mi alfil. pero había que aguardar el parecer técnico de Milos y de Vuk. la pavorosa fulguración que destellaron sus ojos bajo las candilejas del teatro. las pesetas. Mefiboshet me trajo un café para acompañar a los otros en la terraza. Tras una ducha y un desayuno. crear y gestionar empresas pantalla. Decidí que el carácter de la moza. Entonces era lógico pensar que la medicina aplicada a uno sería igualmente efectiva para el otro. Me quedé solo en ese puente de mando y decidí afrontar las decisiones que debían tomarse durante los próximos días. dado el numeroso séquito que lo rodea y protege permanentemente. La sospecha de que nos las estuviéramos jugando. También era obvio que nuestro primer intento debía pasar por Verónica de la Mata. Estaba claro que ese despacho desempeñaba para Amenhotep la misma función que el gabinete jurídico Galíndez-Lastarria para Ruano y sus secuaces. Teníamos. comenzó a ganar terreno en mi mente. me hacía dudar. Me eché de cabeza en su cauce de plata y nadé con rabia hasta el amanecer. con una diabolique de Barbey d´Aurevilli. por la misma razón. cierto. Sin embargo. rápidos ambos.

no sería sólo Evgueni quien removería cielo y tierra para dar con nosotros. dando por seguro que lo encaminaba hacia la más soberbia parranda que se hubiera podido correr en su vida. a partir del momento en que dichos archivos obraran en nuestro poder. ante los ojos de la imaginación. sino que a Evgueni se sumaría el terror de Evgueni y ése ya es. aunque en esa ocasión lo enviaba con la conciencia absolutamente tranquila. aunque no se llevaría a cabo sin las debidas precauciones. comencé a comedir bien el plan y no tuve que darle muchas vueltas puesto que se me apareció enseguida. Por otro. como si lo esencial ya lo hubiera vivido. venderlos a un precio razonable a quien bebía los vientos por ellos y sabría pagar con gusto el diezmo que le pidiéramos. habría que hacer uso de ellos sin pérdida de tiempo y matar así dos pájaros de un tiro. Realmente Nicolai se hallaba en vías de encontrar su posición como pieza esencial en el conjunto del mecanismo. una doble red. determiné tratarlas con Milos en la primera ocasión que se presentara. Sin embargo. de una pieza. pues es su vacío lo que le da la utilidad al vaso y. Si lográbamos tener acceso a los archivos de Piñera. Por un lado. para que todo lo que escapara a la primera fuera recogido por la segunda. el caso no apelaba al mismo procedimiento. nunca carece de peligro. una parranda útil. para nuestro viaje a Rusia. antes de crearlo. a partir de ese mismo instante. crear un vacío a la medida de nuestro cuerpo. Hice una lista con lo que íbamos a necesitar.merecía un doble plan. en este puñetero mundo en que vivimos. en caso de que mis previsiones resultaran acertadas. desde luego. harina de otro costal. Era evidente que se imponía una negociación. y dado que algunas gestiones debían iniciarse con tiempo. habrá que encaminarse con el pedazo de queso hasta la boca del lobo y semejante expedición. no son nada despreciables las artes del alfarero. Por eso. tuvo que fabricar un hueco oscuro para hacer en él la luz y ocuparlo con ella. con la añadidura de que sería. punto por punto. 263 . paradójicamente. Se cuenta que Dios mismo. Respecto a Evgueni. Aparte de que.

No nos hallamos en pleno invierno del mundo ni en pleno verano. en climatología crear una zona estable que garantice una actividad laboral 264 . proceso de endiosamiento. por si fuera poco. ponerse al abrigo de la contingencia al precio que sea. esa nube de furia que se desarrolló en unas cuantas horas y luego descargó en un solo punto una tercera parte de un mar del cielo.VI Debo admitir que vivimos unos tiempos agitados. en su irreversible. en finanzas elaborar numerosas fórmulas para obtener la riqueza fácil a la vez que se le abren al dinero sucio. en política ha conseguido al fin matar de raíz las revoluciones. sino en una juntura entre ambos. durante la cual no son infrecuentes los encuentros de masas de aire con temperaturas muy distantes. al tiempo que ilusorio. que producen choques térmicos con consecuencias nefastas. eso es un hecho ciertamente extraordinario y que no deja de ser sintomático de los tiempos que nos han tocado en suerte. Para ello. Sin embargo. al dinero inmoral. unas puertas secretas para que entre en la economía legítima y. preludio de lo que iba a ocurrir en el mundo físico un par de meses más tarde. una época en que el hombre pretende.

comodidad y engreimiento. los gorriones revoloteaban con brío entre las cornisas y los cables de la luz. pero esa energía terrible es desplazada a otra parte del mundo. pero no de inteligencia. por una cuestión mezcla de egocentrismo. La naturaleza. parecía destinado a la eternidad. pero éste tiene una dura cerviz. en esos riscos blanqueados y soleados del paisaje urbano donde se sentían inalcanzables. profiriendo únicamente algún que otro ronquido falso. quiere ponerle un cabestro a la naturaleza y ésta aguarda tan sólo. Hablas como si fueras algo más que un asesino a sueldo. a sentirse a los más audaces trepando por su cuello. es el temor de Dios. una cabeza de pedernal con una masa de fango en su núcleo. fingiéndose dormida. porque la verdadera inteligencia. sin embargo. para entonces sacudírselos a todos como pulgas. visto desde lo alto de la atalaya. las zigzagueantes golondrinas eran unos cursores negros dibujando en las 265 . Dios ha puesto los leviatanes sobre la tierra para que el hombre comprenda. A esa hora todavía temprana de la mañana. Nos hallamos en un período. está bien claro en el libro de Job. que tal vez no haya sido el único en la historia. Leviatán recibe con gusto las treinta monedas. Y de allí vuelven a su lugar de origen para levantar por los aires copas de árboles como si fueran plumas. donde se forman olas gigantes que sepultan comarcas o tifones que arrancan los cimientos de las fortalezas antiguas. jamás dejará de sorprender al hombre. pero si anda suelto es porque se han abierto ya las compuertas del terror y de la destrucción y porque han llegado los días malditos del llanto y el crujir de dientes. Es capaz de ingenio. en que la humanidad. le pone diques y barreras al frío y a las borrascas de nieve para que no impidan a los trabajadores acceder a las fábricas y que no se pierda ni un solo día hábil. en cambio. en especial durante esos momentos de soberbia insensata y culpable en los que éste albergue el convencimiento ilusorio de que la domina con su ciencia y su tecnología.continuada para los países desarrollados. de la compacta masa del sempiterno azul celeste parecía emanar un suave frescor. Ese día.

Y 266 . regresando a poco con una gran olla humeante. se quedó parado como si lo hubiera convertido en su propia fotografía. Arroz caldoso con sepia. mostrarme una dirección. a mediodía se comía caliente. un tanto excedido. Y lo fue sirviendo en vastos platos llanos para que se enfriara mejor. por lo que dio media vuelta y se dirigió a la cocina. de repente. con sus ensoñaciones febriles envueltas en el aliento denso de los naranjales. me levanté con un impulso tan irrefrenable como inconsciente y me dirigí al extremo de la terraza para contemplar el mar. Mefiboshet estaba allí para oírlo. que se cree perdida pero que. ante mí se hallaba Faros de Alejandría. Se respiraba una serenidad resplandeciente que extraía del cuerpo los instantes más plenos de los veranos más remotos y la piel parecía recubrirse del refrescante bálsamo de la resurrección. al aire de entonces. Sin salir de su estupor consultó los ojos de Vuk. el tajamar hendiendo las olas y haciendo saltar por los aires una espuma blanca como la leche y en mis venas la sangre bullía y se agitaba con un estruendo de abordaje. Así sea. comamos ahora. por sí solos. con las primeras lecciones aprendidas en los olvidados libros de texto y las primeras lecturas. Para Mefiboshet. urgirme y arrastrarme a la lucha. con la excusa de la más insignificante reminiscencia. Mi memoria operó la devolución de todo mi cuerpo al sol de los años sesenta.alturas los jeroglíficos de la libertad. nos llena la cara con su soplo vivificador. con su jaula de jilgueros en la sombra. cuando le pregunté si consideraba hacedero lanzar el asalto esa misma noche al edificio de Virgilio Piñera. abrirse un camino. De repente me vi en el puente de un barco. las velas henchidas. Alcé los ojos. ése parecía ser uno de sus más firmes principios en materia culinaria. para avizorar el horizonte de oriente. Los ojos de Milos refulgían con un brillo acerado que reflejaba júbilo contenido. a aquellos cielos pasados. repuso Milos. declaró. con su brisa de mar y su brisa de río. cúpula y crisol vivo de la luminosa infancia. pero éste respondió con un gesto afirmativo perfectamente aplomado. poco importaba que el ardor del aire quemara las pestañas. Hacia mediodía regresaron los expedicionarios. Sin saber lo que hacía. como si mis ojos quisieran. A pesar de eso.

se vio bien a las claras que el plan estaba. Los platos que aterrizaban en la mesa de la atalaya eran siempre esperados y recibidos con reverencia. bien meditado. en el fondo. sino que me detuve en el Hospital de la Santa Caridad de Sevilla. Y bien. incluso. Al poner los pies en Andalucía. ni siquiera la más leve insinuación irónica. lo que se consigue es uno de esos frutos de pretemporada madurado en cámaras. Los dos hombres habían discutido previamente todos los pormenores del mismo. la oscuridad y el silencio del abismo. cuando se abre para recibirnos. amarga. Admito que no resulta descabellada tu idea. a la partida de Evgueni y sus secuaces. tampoco la entendía. en las estancias y los parajes de los sueños.nadie levantó jamás la menor protesta. Tú no sabías que habías iniciado una atropellada carrera hacia un fin inmediato. Pero la vía rápida es siempre peligrosa. Lo único que no debía entender Milos era esa precipitación. los plazos y las etapas estipulados por la naturaleza deben ser respetados. donde se conserva un cuadro que goza de gran reputación en ciertos ambientes. ya Freud nos advirtió en su momento que no somos los dueños de nosotros mismos. una llamada terrible que no se oye con los oídos del cuerpo. Y yo no podía explicársela porque. hace sonar siempre un cuerno. habían efectuado algunas averiguaciones tan discretas como útiles. lo primero que hice no fue precipitarme en tu búsqueda. Con los cafés y el consabido puro. pero cuando se le come. Tal vez el verdadero amo que se oculta tras los velos de sombra. Se trata de una pintura algo macabra titulada 267 . La fosa. pero no escapa a la percepción de nuestro espíritu. eso es todo. El tuyo la había oído y quería acabar pronto las últimas diligencias en las que se había visto envuelto. No obstante. hubiera percibido el fin de este cuerpo que se ha de comer la tierra y decidiera adoptar la vía rápida como única solución abordable. ¿acaso debe el hombre rehuir el peligro cuando todos los demás caminos están cerrados? Una puerta envuelta en fuego abrasador es siempre preferible a una puerta cerrada. cuyo color es parecido al que se obtiene si se le ha dejado el tiempo cabal en la rama. de lo contrario. pero algo o alguien dentro de ti percibía bien el vértigo de la caída. a decir verdad.

pasando por las diferentes fases de la descomposición de la materia hasta alcanzar la final. mientras que el platillo de la derecha lleva la leyenda “ni menos” y sostiene los símbolos de las virtudes según los primeros. los símbolos litúrgicos según los otros.“Finis Gloriae Mundi”. que se derrama desde la puerta de la cripta. La transmutación podrá realizarse. En los primeros peldaños de la escalera que inicia ese descenso a los infiernos se encuentra la lechuza de Minerva. los de la caballería según otros. proveniente de una mano en cuyo dorso se observa el estigma de la crucifixión. notemos que es la luz nueva de la regeneración la que ilumina el esqueleto. siempre que se respete el equilibrio manifestado por la balanza. Existe. ya sin la estructura de la figura humana. otra lectura del cuadro que no invalida la ya mencionada. ésta explota y la obra se malogra. Esa mano que irradia un tenue resplandor divino sostiene una balanza en un equilibrio casi perfecto. consecuencia lógica del “vanitas vanitatum” tal y como se nos explica en el Eclesiastés. el cual regula también ese recorrido oculto y oscuro de la naturaleza. si se le da más fuego del debido a la olla. sino que corre paralela a la misma. La conozco. representada por el montón de huesos. tan natural como el que se desarrolla a la luz del día. testigos de la escena. No obstante. La mayor parte de los exégetas interpreta la obra con arreglo al tópico del desprecio del mundo y sus falsos oropeles. El platillo de la izquierda lleva la leyenda “ni más” y contiene los símbolos de los pecados capitales según unos. la cual nos mira a nosotros. sobrenatural esta vez. obtenemos una enseñanza perfectamente salomónica pero poco cristiana. El autor de ese panorama siniestro nos invita a efectuar un recorrido que parte del resplandor de la luz del día. esa pintura. Entonces 268 . sin embargo. pues la buena nueva que nos transmite el Nuevo Testamento es precisamente la resurrección de la carne. hasta otra luz. Si detenemos nuestra observación ahí. así como el osario. para decirnos que la inteligencia y el conocimiento deben acompañarnos desde el principio en ese proceso de metamorfosis total. cuyo autor se llama Juan Valdés Leal. Mas si se quiere tomar un atajo.

inmovilizada. Ya he dicho que vi enseguida en los ojos de Milos que el plan estaba madurado. como sucede en ese cuadro. Pero no adelantemos acontecimientos. Tal como hicimos con la torre madrileña. He ahí la moraleja que debes aplicarte. Considera también que el primer asalto a la fortaleza de Virgilio Piñera constituyó todo un éxito. Te equivocas al sugerir que los plazos no han sido cumplidos. por si acaso resucitas. Mi pantalla se llenó con la imagen de Alfredo Kloss. antes de que todas mis energías fueran aspiradas por el otro torbellino. había una. que echara un vistazo en cuanto pudiera a la página de Alfredo Kloss. Lo encontré de nuevo tomando el desayuno en la misma mesa de la terraza. hay momentos en que la naturaleza entera parece precipitarse toda por una catarata. Más tarde vendría mi otoño de involución. aunque sea tan tarde. Por mi parte me propuse consagrar ese tiempo al caso del príncipe Moshin. luego van dejándose caer perezosamente y pudriéndose muy despacio bajo la lluvia hasta confundirse con la tierra.aparece. También llegaría mi invierno. cuando se ha de volver para recolectar la información. en que había cenado con sus dos asociados. Sin embargo. comprobé que habíamos conseguido introducir varias cámaras en la residencia de este conspicuo hombre de negocios. junto a los acantilados. mirando a su vez hacia otra pantalla de tamaño 269 . el de las ramas peladas y ateridas. la prostituta escarlata. cuando unas hojas palidecen y otras se vuelven moradas como las filacterias de las coronas mortuorias. aunque esta vez se le veía de mucho más cerca. El segundo. en efecto. cuando todavía me hallaba en la atalaya. Al hacerlo. en cambio. decidimos aguardar tres días a que las nasas se llenaran de anguilas. signo de mal agüero. en un apacible lago. La pinché. el del café amargo junto al cristal empañado de la ventana. mientras que en otros se halla como estancada. desde otra perspectiva mucho más cómoda y pude oír con una impecable calidad de sonido la conversación que mantuvo con su mayordomo. Felipe me había sugerido. además. Eché un vistazo al depósito de las grabaciones y. fragmentando un cielo invariablemente gris. de espaldas. casi fracasa debido a una circunstancia imprevisible.

considerable. respecto a cuya personalidad deduje fácilmente que se trataba de Elena Castañeda Espejo. Ambos sostenían una copa de champán cuyo casco se hallaba en una mesilla baja. verdaderas joyas arquitectónicas de la ciudad. Cierto. metódica e invariablemente. Te vas a dejar follar viva. Bueno. ¿O acaso tu presencia aquí no obedece al acuerdo establecido entre nosotros. dentro de una corchera repleta de cubitos de hielo. Todavía joven. no el de aquí sino el de la Comunidad de Madrid. no es que no haya sentido jamás nada por ti. en hoteles y restaurantes de lujo? Pasando con ello. ¿No te parece un poco brusco y conminatorio como procedimiento? La verdad. a pesar de eso. te has complacido en aplastar con la suela de tus zapatos de tafilete como si fueran una colilla. nunca había imaginado que tuvieras pensado tratarme de esta guisa. incluso dudé al cerciorarme de la honestidad de los 270 . con un poder tangible sobre el aparato autonómico. No se ama por decreto. pero primero quiero averiguar cómo te has equipado tú misma para este lance. joven también y atractiva. sólo parecía esperar la ocasión propicia para dar el gran salto. y con eternas aspiraciones a las más altas magistraturas del Estado. casi una pantalla de cine. no me esperaba esto de ti. no? Vienes como una puta. mi deber es tratarte como tal. ¿Ah. abogada y testaferro de Ruano. Estaba acompañado de una mujer. En el interior del armario de la habitación contigua encontrarás una colección de lencería con la cual quiero verte desfilar ante mí. como muy bien sabes. Y eso es lo que vas a hacer esta noche. habida cuenta de los sentimientos que siempre has manifestado hacia mí. se folla. por decreto no se ama. Estoy de acuerdo. según el cual tú te acuestas conmigo y yo firmo las licencias oportunas que os permitirán transformar antiguos palacios madrileños. En ella apareció la efigie de un conocido político a nivel nacional. si quieres que estampe esas dichosas firmas en los documentos correspondientes. con poder de hacer y deshacer en nombre del trío. Te vas a comportar conmigo como la real puta de lujo que eres. Sentimientos que. enviada plenipotenciaria de los tres secuaces reunidos durante la plástica cena en casa de Kloss. por encima de la legalidad vigente. o de lo dicho no hay na.

consideraste oportuno bañarte hasta las cejas en el lodazal más abyecto de la villa y corte. en vestirte de púrpura y escarlata. no de champán. a nivel de las más altas esferas del Estado. no sin cierta habilidad. la atrajo hacia sí y la besó largamente. en legítimo uso de mis prerrogativas de mujer moderna. pensando tal vez que también él había entrado en razón. Pero yo no me veía a la vuelta de unos años como una honorable matrona de la nación. dotada de una carrera universitaria y pertrechada con una fortuna propia y una innegable carga de atractivo personal. ¿Qué? ¡Que mames. En virtud de lo cual.propósitos que albergabas. bajó la cremallera del pantalón y agarró con decisión la vara que cabeceaba como el mascarón de proa de un buque. tanto por lo que comportaban de fortuna familiar como de influencia política en el centro neurálgico del poder. Elena no lo pudo sufrir eso y le lanzó a la cara el contenido de su copa. ataviada con oro y piedras preciosas y perlas. cultas y ricas. sino de cosas inmundas y de las impurezas de la fornicación. pesaron también las prerrogativas que te venían de cuna. Pero el prócer la agarró de la muñeca. si acaso se había arrepentido de la extrema dureza de sus palabras. en la que el sol entraba a raudales. le desabrochó. pronto se advirtió que se había arrepentido de arrepentirse y con la misma mano con que la había agarrado la empujó hacia atrás. No obstante. Lo que sigue terminó como debía terminar. tu copa está llena. junto a tus indudables calidades personales. que no suele figurar muy a menudo entre los triunfos de las mujeres inteligentes. Verónica de la Mata se estaba desperezando cuando me conecté con la cámara de su habitación. Has hecho bien. Ella entró en razón y se dejó hacer. No tardó en levantarse y vestida con una leve 271 . Al menos no antes de gustar a una vida trepidante e independiente. Tan sólo se demoró el tiempo necesario para apartarse a un lado el mechón que le había caído sobre la cara. así. ¡Chupa! Y diciendo esto se dejó caer en el sofá. el cinturón. no quiero ocultarte que. pues. Alzándose un poco su ya exigua y estrecha falda para poder arrodillarse ante el inflexible hombre público. te digo! Elena no protestó ya más.

al tiempo que. Se hallaba situada a una altura en que las tierras de labranza comienzan a acusar.saya se dirigió a la cocina. tras él. barba poblada y luenga. en fin. Llevé mi ordenador hasta la cocina para seguir pasando revista al repertorio de mis personajes de película mientras me preparaba mi propio desayuno. para cuya proyección necesitaba agacharse ligeramente. sentado en una silla de enea con el respaldo apoyado indolentemente contra la encalada pared. el texto daba las oportunas precisiones de tiempo y lugar. Por fin. las primeras pendientes de la falda de la montaña. 272 . acompañado de su habitual séquito. como un toro cuando se dispone a embestir. como nos sigue la luna aunque cambiemos de país. con las montañas a proa. se puso un vestido muy corto y muy ceñido al cuerpo y salió de casa. Otra nos lo presentaba entrando a una propiedad privada. junto a otro hombre dotado de una apariencia en verdad curiosa. No había aún ninguna grabación. Parecía un fauno o un antiguo dramaturgo griego. si bien tras ella arrancaba una cabellera leonina que le llegaba hasta los hombros. Yo sabía que alguien estaba apostado no lejos de la puerta de la misma y que iba a seguirla a todas partes. lo más cerca posible de una casa rústica bajo cuya parra aparecía el príncipe Mohsin. Se le adivinaba a través de los cristales tintados de un potente modelo de Mercedes saliendo de su fantástica mansión. Luego venían unas cuantas fotos que mostraban el susodicho Mercedes tomado desde atrás. pero sí un informe con fotos tomadas mediante una cámara provista de lentes de gran potencia. vestido a la moda occidental y disimulado el rostro por unas oscuras gafas de sol. frente ampliamente despejada. Pinché a continuación el nombre del príncipe de las mil y una noches. cualquier cosa excepto lo que era. No necesité leer la explicación pues reconocí la posición de aquella finca. tan negra como la melena y una mirada oscura y profunda. alejándose de la ciudad. Una vez hubo dado buena cuenta de él. era evidente que los hombres de Milos habían tomado posiciones entre los naranjos. donde alguien le había preparado un desayuno completo. todavía con suavidad. unos campesinos cerraban una alta barrera. Junto a la fotografía.

no parecía convencer a todos. Había pasado allí dos buenas horas. segunda por lo picante y tercera por la anguila que. Verónica regresó a su casa. sólo que ése ofrecía un aspecto de un lujo sospechoso. así como del príncipe Mohsin o de su estrafalario. Sin embargo. Seguidamente. y se dirigieron a una terraza del paseo marítimo donde tomaron unos aperitivos antes de dispersarse. contertulio de la casa campestre. me puse encima lo primero que encontré a mano y encaminé mis pasos hacia la atalaya donde esperaba obtener rápidas noticias a propósito de las actividades de Verónica de la Mata. quien me dijo que todos habían alzado el vuelo de buena mañana. En el cristal de la puerta podía leerse el sugerente nombre de “El ánfora”. Nicolai advirtió enseguida que el nombre del local había sido citado por uno de los esbirros de Evgueni. rodeado por un frondoso jardín y éste por una elevada tapia. Nos trajo la hoja de la transcripción y comprobamos que era cierto. como ella. Mientras abordábamos con precaución el guiso de anguilas que nos había presentado nuestro cocinero. no encontré en ella más que a Mefiboshet. recibí la información que ansiaba. tras las cuales salió acompañada de otras dos sirenas. Resulta que pertenece a un ciudadano ruso cuya gracia es Dimitri Tchourbanov. al tiempo que bucólico. Verónica había ido a parar a una especie de gimnasio mezclado con escuela de danza y centro de belleza como los hay por doquier hoy en día. aunque lo cierto es que. el contenido de los platos fue desapareciendo cada vez con mayor rapidez. a medida que se iba enfriando. No obstante di la orden de que Dimitri 273 . primera porque ardía. excepto Nicolai que trabajaba frente a su ordenador. Esa vez sí me puse a leer los periódicos del día y no paré hasta que las aves comenzaron a regresar al nido para la comida de mediodía. cautela que obedecía a varias razones. de dos plantas. se trataba de un edificio bastante moderno. de entrada. mientras unos la seguían. encerrado en su habitación.Despaché mi sumario desayuno. durante la primera grabación efectuada en su casa. Ahora bien. otros averiguaban ya los datos catastrales del local.

cualquiera que ésta fuera. Él debía convertirse en su amante y eso lo más rápidamente posible. pasada la cuesta bravía de la siesta. así como todos sus accesos y dependencias. quien ya se había retirado de nuevo a su cuarto. el que más y el que menos. volví a hojear 274 . Luego. Por lo que se refiere al hirsuto y barbudo hombre de las cavernas con quien había compartido la pastoril tarde en Arcadia. Mandé que lo vigilaran igualmente. De modo y manera que él no tenía más que hallarse preparado para tal eventualidad. Pedí a Mefiboshet un segundo café y permanecí en el balancín con los ojos cerrados pero sin dormir. De paso. los diéramos antes de iniciar nuestro viaje. una novela sobre el papa Silvestre II. fotografió la entera mansión. junto a su vasta piscina. acechando el momento más oportuno para tenderle una emboscada. a eso de las cuatro de la tarde y a pesar del bochorno que marchitaba hasta el cemento de la ciudad entera. según llegaron a saber nuestros investigadores. no me atreví a salir a la calle a esas horas intempestivas. luciendo su tersa y oronda panza tendido sobre una hamaca. pues cabía la posibilidad de que ambos tuviéramos que levar el ancla en breve para Moscú. corriendo él mismo con los gastos. rodeado de mujeres y niños de toda edad y pelaje. mientras yo seguía atentamente los pasos de Verónica. Entre el calor y el mal recuerdo de mi encuentro con Evgueni. y tomando zumos con pajita. Uno de nuestros hombres lo había fotografiado. Cuando. al menos los primeros pasos. El príncipe Mohsin no había salido de casa. ahuecaron los comensales el ala puesto que. Había publicado. todos tenían algo de pan en el horno. pedí a Mefiboshet que llamara a Nicolai. una biografía de Luciano de Samosata y un tratado sobre el aoristo griego. Cuando terminé de hablar. respondía al nombre de Gedeón Pacheco y.Tchourbanov fuera vigilado de cerca y que se realizara una investigación con objeto de averiguar cuáles eran exactamente las actividades a que se dedicaba el centro. desde un ala Delta. se retiró sin que su rostro diera la menor muestra de emoción. Entonces le comuniqué mis planes respecto a Verónica de la Mata. Convenía pues que. tenía por oficio escritor.

claro. La haremos pasar por la hija de un industrial de la capital. Le he pagado bien. pistola o fusil. disfrutando de unas vacaciones en la costa que le permitirán quedarse lo que resta de verano. Se conectó a nuestra página secreta y. justo cuando ya me disponía a salir. al menos desde fuera. no tardará en llegar. Si en algún momento se halla realmente en peligro. Milos eligió un extremo de ella recortado por un retazo de sombra y allí puso el ordenador para que el resplandor no anulara la luz de la pantalla. El sol había iniciado su última cuerda de arco y daba de lleno en esa habitación. un antiguo inmigrante nacionalizado ya. a eso de las siete. transformando la sólida mesa de trabajo en un lingote macizo y descomunal. me puso en antecedentes. Hemos convencido a alguien de confianza. La niña tiene diecinueve años y una belleza que espanta. Bueno. Bien. Lo hizo guiado por la acertada 275 . hay una grabación que deberías escuchar lo antes posible. Entramos en el despacho que nos servía de sala de reunión también. lo que sea y te parezca más adecuado. toma las precauciones necesarias para que no le ocurra nada malo.mi interrumpida lectura de los periódicos. pues tiene nuestra autorización para plegar velas ante la más mínima insinuación dudosa. Finalmente. no dudes en lanzar a tus hombres al asalto pistola en mano. Mientras lo hace. vamos a ir preparándola. recubriéndola de una pátina de oro. regresó Milos. Días atrás. pues estará continuamente vigilada y asistida. Pues vamos a escucharla ahora mismo. de que nos preste a su hija para que averigüemos qué es lo que contiene esa misteriosa ánfora. y le he prometido que no corre ningún peligro. la cual sería ya concluyente para nosotros. él mismo había penetrado junto con otros dos hombres en aquella mansión en que Ruano recibió a uno de sus testaferros. en tanto que aguardábamos la llegada de Felipe. le he pedido a Felipe que se reúna con nosotros para darnos su opinión de experto. Por cierto. La chica habla un castellano perfecto con acento madrileño. Sí. el que negociaba con la inmobiliaria Lemos. asegurándole que su misión es puramente informativa y su cometido no la arrastra a cometer ningún acto deshonesto.

Alfredo Kloss. Al oír eso. por la sencilla razón de que quienes organizaron el asalto a los despachos de Galíndez-Lastarria. tal vez no fueran rusos ni checoeslovacos. Se trataba. ante ellos. para tratar de un asunto delicado y si alguna vez hubo alusiones. sosteniendo cada uno un vaso alto lleno de cubitos y un líquido amarillento. De modo que no resulta fácil saber hasta dónde llegan sus conocimientos sobre nuestros negocios. sino los propios agentes de la Guardia Civil. ex-comisario de policía en uso de buen retiro. y al propio anfitrión. o que al menos era uno de sus lugares predilectos para ello. la policía se interesa por nosotros y ello. Osemos esperar que se trate sólo de eso y que no tengan todavía pruebas determinantes. así como tu propio secuestro e interrogatorio. tenemos que rendirnos a la evidencia de un hecho que ahora resulta insoslayable. es decir. pero en todo caso. Milos lanzó la grabación. El antiguo policía tomó la palabra. excepto la persona a quien iban dirigidas. los móviles. vuestros teléfonos están intervenidos. sonaron unos golpecitos quedos en la puerta. una botella de whisky. abogado y trabucante de alto voltaje. del cual. Instaló pues cámaras y micrófonos por todas partes. En eso. Yo no estoy tan seguro de ello. Entonces sí que habríamos hecho de la torta un pan. por no decir inquietantes. creo. podría descifrarlas. éstas revistieron un carácter tan críptico que nadie. Pero eso es ilegal. ha venteado algo. según el método explicado por Felipe. Se les veía sentados en un tresillo. No 276 . vividor. ¿Desde cuándo lo están? Eso no puedo precisarlo. me dio un vuelco el corazón. Lo sé de buena tinta. ya sea el fijo o el móvil. en efecto. sobre una mesa baja. porque. incrustados o formando parte de los más variados objetos. la policía no puede servirse de una información obtenida por un método tan poco ortodoxo. como mínimo. jamás he hecho uso del teléfono. Sólo un par de días más tarde. Si bien no podemos descartar la hipótesis contraria de que sí las tengan.presunción de que el interfecto solía utilizar a menudo esa casa para sus entrevistas más delicadas. evidentemente. algunos fragmentos resultan interesantes. Por mi parte. en pleno debate confidencial. cazó al trío maravillas. de Felipe al que hicimos pasar. verbigracia a don Ramiro Majano.

no moverán ni un párpado. No se atreverán con él. entonces tenemos las horas contadas. limitar la utilización de dicho canal. Lo más urgente es repasar minuciosamente la totalidad de nuestros asuntos y comprobar que no hemos dejado ni un cabo suelto. considerad que nos hemos entrenado a fondo para afrontar con éxito un interrogatorio policial. En cuanto se den cuenta de que es nuestro rehén.puede utilizarla. ahora que poseemos todos los ases en la manga? Sostengo que no. nosotros debemos. Por otra parte sabemos que sus sospechas respecto a los verdaderos autores del saqueo del despacho Galíndez-Lastarria son infundadas. Si lo hemos hecho. borrar de inmediato las huellas. sino también por lo que puedan decirnos los demás. hemos aprendido jugadas y estrategias de memoria. por precaución. no debe apoderarse de nosotros el pánico. Hay que revisar con frecuencia todo eso y comprobar que no nos pisaremos los hilos con los últimos toques que tal vez nos veamos obligados a efectuar. Joder. A ese respecto. pero en fin. aunque nosotros pasamos por un número que nada tiene que ver con los implicados. Por otra parte. Seguidamente poner las ganancias a buen recaudo y aplicar toda la panoplia de medias habituales en caso de acoso. ¿Y qué hacemos con respecto al asunto del palacio del marqués de las Tejas? ¿Habrá que pararlo también. Felipe? A todas luces. lo cual les otorga un respiro más largo de lo que suponen. no es nuestra manipulación sobre sus teléfonos móviles lo que han descubierto. Y desde luego. ¿Qué opinas de todo esto. Todavía hay ciertas familias que conservan la sartén por el mango. Sobre todo. y de hecho ya lo estamos haciendo pues últimamente disponemos en muchos casos de otros procedimientos de escucha. sino una verdadera escucha policial. ¿Consideras ineluctable su caída y que sólo es una cuestión de tiempo? Depende de lo que 277 . muchísima atención al teléfono. así. con o sin autorización por parte del juez. tenemos a Pigmalión atado con una cadena y una argolla al cuello. nunca se sabe. desde luego. no sólo por lo que podamos decir nosotros. en bruto. pero pueden emplearla para ver sus fines en lontananza y encauzar sus investigaciones por otros caminos.

La embriaguez en que quedé sumido no pudo sino recordarme a Verónica de la Mata y me vino. sus trapos sucios. dada la rentabilidad mediática de algunas caras. venderles unos días antes al mejor postor. lleno de pasillos interminables y amplias salas. Es obvio que tarde o temprano su historial quedará mancillado y que la justicia acabará poniendo a secar. como dentro de un vasto y fresco templo. Perfecto. La consigna es sacar partido de ellos mientras se pueda. por obra y gracia de nuestros técnicos funámbulos. a la vista de todos.entiendas por “su caída”. a impregnarse también del perfume de los jazmines y galanes de noche. o bien reanudarán sus negocios como si nada hubiera pasado. me abandoné a esa atmósfera que comenzaba a mostrarse algo más clemente. Pues que no se les dé cuartel. con la anuencia de su antivirus. directa o indirectamente implicadas en la trama. Durante unos minutos. recuerda que no hay ni un solo ordenador de Ruano que no posea su caballo de Troya y. Entonces sacarán de sus escondrijos todo lo que ahora están ocultando y. Sufrirán una persecución más o menos larga y enconada y luego se les dejará en paz. en una crecida experiencia. debemos supervisar cada uno de sus movimientos y tratar de controlar todas sus transacciones. caerán en el olvido. nada de aflojarles las ligaduras. o bien se dedicarán al aprovechamiento del éxito. amparados en un renovado anonimato y. y que tus economistas vayan tomando buena nota de todo cuanto vean. como la tierra. Ah. al amanecer y a la entrada de la noche. En eso estamos. El hombre tiene poca jurisdicción ante los sortilegios de poder que rigen el mundo desde su inicio. Llegué a mi casa a la hora en que los mirlos comienzan a refugiarse en el interior de la tupida higuera. pagarían suculentas cantidades por tener la exclusiva de su divulgación. Bajé el 278 . localizar sus gavetas secretas y. cambiaría de fragancia en las horas mágicas del día. Imagino que ciertos medios de comunicación. pues dentro de nada no cabe la menor duda de que comenzaremos a sentir las mismas necesidades acuciantes que ellos sienten ahora. si es posible prever de algún modo el momento de su caída. a pesar mío. lo que constituye su mejor baza. la certeza de que también ella. por si fuera poco.

Verónica había adoptado en el vestir un estilo sensiblemente más osado. Noté que. Luego salió de casa. Estaba ya lista para salir. 279 . Otra vez marqué el número de Milos. Diez minutos más tarde. seguida por el coche gris y vulgar del encargado de espiarla. A mi vez. La seguí por las diferentes dependencias hasta el garaje y desde allí pasé a la cámara exterior para verla acelerar con su magnífico descapotable. Que se le dé un navajazo a uno cualquiera de los neumáticos del deportivo.ordenador y fui a verla a su casa. desde que no estaba su marido. me llamara para comunicármelo. llamé a Nicolai para que acudiera allí de inmediato. me reveló el nombre de un lujoso restaurante de la playa donde la singular aristócrata se disponía a cenar con unas amigas. Justamente se hallaba ante el espejo de su habitación. en cuanto supiera dónde paraba Verónica. Telefoneé a Milos para encomendarle que. vaporizando sobre su cuello un perfume que no debía diferir mucho del que yo mismo estaba percibiendo en esos momentos.

Y ello por una casualidad ciertamente inoportuna. los que vigilábamos desde el exterior el desarrollo de la operación. Sucedió que un comando de encapuchados. Vuk y Moussa tan sólo percibieron un leve crujido todavía lejano y apenas tuvieron tiempo de atrapar la bolsa con el 280 . estuvo a punto de culminar en un desastre. probablemente pertenecientes a la policía. pero que suelen ignorar con desprecio los actos irreflexivos. lo cual sugiere una operación bien preparada por una organización con recursos. uno de esos imprevistos que sobrevienen con harta frecuencia para complacerse en estropear los planes más meditados.VII El segundo asalto al cuartel general de nuestro amigo Piñera. alcanzáramos a detectar su presencia. Todo parece indicar que penetraron a través de alguna abertura disimulada que comunicaba los garajes colindantes de dos edificios. logró entrar en el edificio sin que. como ya dije.

Antes de ponerse manos a la obra. Es posible que algún operario de seguridad haya manipulado el sistema y después haya olvidado reactivarlo. cuya rejilla sujetaban casi con las uñas pues a causa de la precipitación no pudieron afirmarla y si se les caía delataría su presencia. que afortunadamente ya habían recogido. por su parte. a sólo unos centímetros de distancia. casi rozando la rejilla que sostenían nuestros atribulados agentes. comenzaba a apretar el calor dentro del agujero en que Moussa y Vuk se hallaban embutidos. la tenía el otro. sus fusiles de asalto. no parecían acuciados por la prisa. a través de los resquicios. La sostenían entre los dos. dejadlo como estaba.material. les vio efectuar la misma operación que ellos recién habían concluido. aquí y allá. Cuando concluyeron la inspección se supo la causa de dicha sospecha. situada delante mismo del escondite en que se encontraban nuestros observadores. a veces sin que tuviera la menor relación con el caso. Los desconocidos no dejaron un rincón de la pieza sin registrar. A menudo contrastaban entre ellos sus lecturas o se consultaban por cualquier cosa. y meterse en tromba por un tubo de aeración a través del cual habían descendido. Sobre la mesa de despacho. los demás vestían una combinación de asalto. Mientras unos ponían patas arriba los ordenadores y les insertaban sendas llaves USB. Y Moussa. arma que suelen utilizar algunos cuerpos de seguridad españoles. otros consultaban archivos y carpetas. con su chaqueta. habló de esta manera. Consultaba con un inconfundible rasgo de autoridad los documentos que iba extrayendo de las 281 . ¿lo dejamos como estaba? Sí. dejaron. En tal caso. el único que la llevaba. de manera que cuando se le escapaba a uno. se sentaban ante las diferentes mesas y leían plácidamente. Ahora poned las ratoneras. Dado que el aire acondicionado debía ponerse en marcha automáticamente una hora antes de la apertura de las oficinas. aterrizó un Heckler and Koch. Uno de ellos. iban de un lado para otro alumbrándose con sus linternas. Evidentemente barruntaban la presencia de alguien en el edificio. El que parecía el jefe se sentó justo delante de los dos sostenedores de rejilla. Los encapuchados. las manos les sudaban y cada vez les era más difícil mantener la rejilla en su sitio.

No hombre. sería en otra parte. La puerta se cerró al fin. que tardaran tanto y no contestaran a nuestras llamadas por radio. Y no nos enteramos de nada hasta que nos lo contaron. dijo al cabo. por cierto. Al estrellarse contra el suelo produjo el mismo efecto que un plato vacío caído boca abajo en las losas de un mausoleo. Apenas hacía un par de segundos que habían cerrado la puerta tras ellos cuando la rejilla se les escapó al fin de entre las manos. Tras averiguar que la policía española le andaba pisando los talones a Virgilio Piñera y no tardaría en saber lo mismo que nosotros íbamos a saber durante las próximas horas. ¿Qué ocurre? He oído un ruido aquí. Vuk y Moussa. o alguna carpeta caída. en nuestras manos. que estábamos fuera y teníamos la finca rodeada. Será algún trozo de plástico que se habrá desprendido de una fotocopiadora. Nos están aguardando todos. Venga. Todavía podremos echar una cabezadita antes de que acabe la noche.diferentes carpetas y luego los devolvía a su lugar sin miramientos. nos levanta un consejo de guerra. Tales acontecimientos avalaron. vamos. tomando todas las precauciones. Te digo que he oído un ruido fuerte aquí. por supuesto. no. Milos pasó de un extremo al otro. Al llegar a casa. conectaron el sistema de alarma y salieron del edificio. Si hacemos esperar al jefe y retrasamos la operación salida por una tontería. Nosotros. 282 . Aún no habría acabado de rebotar del piso. cuando ya la había agarrado Moussa y puesto de nuevo en su lugar justo antes de que se abriera la puerta y un haz de luz azulada comenzara a barrer nerviosamente el espacio de la sala. Al cerciorarse de que ya no quedaba nadie. Mefiboshet tuvo que prepararles una tila para que se les fuera la palidez del cuerpo. Bueno. no percibimos el menor signo anormal. por supuesto. mi tesis de la celeridad. salieron de su escondite. hemos estado ciento y la madre en este despacho durante un buen rato. Tan sólo nos extrañó. sea lo que fuere el contenido que obraba ya. vete tú a saber…. vámonos ya para casa. efectuaron una somera inspección de los corredores y despachos contiguos. Aquí no puede haber nadie. Hubo aún una cierta confusión para dejar todo en el estado en que lo encontraron y con las mismas se fueron.

Afortunadamente. La despedida con las amigas fue breve. les mandé a todos a dormir. Felipe estuvo de acuerdo conmigo. Nosotros. sin más pláticas. La cosa. tanto ella como sus amigas le lanzaron miradas totalmente desprovistas de disimulo. Luego.llegó a pensar que todo estaba perdido y lo mejor era abandonar la operación. Le dije que todavía teníamos posibilidades. estudiarlas a fondo y finalmente confeccionar un informe contundente y preciso. que las cosas de palacio van despacio y que los engranajes de un Estado son enormes y tardan más en dar las vueltas necesarias. para repartírselas. sin embargo. una mirada negra de pozo que consiguió turbarle y sólo cuando hubo terminado con la mirada. ella se quedó parada. se tomarán el tiempo necesario para montar un proceso judicial en buena y debida forma. pues los próximos días prometían ser densos. Nicolai. en el transcurso de la cena. no pasó de ahí. debemos actuar de inmediato. había abonado ya su consumición. así que se limitó a seguirla. ellas comprendían. Por mi parte fui. por el contrario. 283 . Verónica apoyó en él una mirada más profunda y más prolongada. le obsequió con una sonrisa invitadora. Sólo faltaba una leve excusa para poder abordarla y el cerebro de Nicolai bullía y se retorcía tratando de encontrarla. agrandarlas. de repente. haciendo uso de una precaución elemental. que se le quedaban prendidas al pelo. Mas antes de partir. Luego de eso. con prácticamente la totalidad de las piernas y de la espalda al aire. Verónica se dirigió a su coche con un movimiento de caderas que Nicolai calificó de insufrible. encaramada en unos zapatos de un tacón fino como un hilo fuerte y erguido que no necesitaba en absoluto para rozar con su negra cabellera las estrellas de la noche. estableciendo sus jalones y sus itinerarios. Si no se han dado cuenta de que nosotros les hemos precedido en las investigaciones. todos los hombres que cabían en la trastienda de la agencia inmobiliaria aguardaban con los ordenadores encendidos que Ouissene llegara aportando las gotas del concentrado de información. Nicolai me había contado cómo al entrar en el comedor del restaurante notó que Verónica lo había reconocido al instante. Cuando. andando muy despacio hacia mi casa y afinando mi plan. como siempre.

Ambos se pusieron a buscar en el maletero las herramientas necesarias y. tan inmensa. aquél cuerpo inclinado. Ciertamente la literatura selecta con la que había mandado llenar los anaqueles del despacho había surtido su efecto. desde ese mismo momento. el 284 . Nicolai debió sonreír con la misma sonrisa con la que se mea cuando uno ya no puede aguantar ni un segundo más. Parece que pronunció el verbo recompensar con un tono tan especial que no dejaba la menor duda sobre el modo en que ella pensaba otorgar dicha gratificación. Apenas si alcanzaron a llegar con dignidad al salón.con la mano delante de la boca para reprimir una exclamación que. Se volvió hacia Nicolai con la absoluta certeza de encontrarlo allí. contra las distintas paredes. Los roces accidentales con aquella piel tersa y bronceada repercutían en su cuerpo como verdaderas descargas eléctricas. rodaron sobre los muebles. cómo no. sino que tiranizaba también todos y cada uno de los sentidos que restaban. que se vio en la necesidad de apelar a toda su fuerza de voluntad para no dejarse arrastrar allí mismo por semejante llamada. Pues habrá que cambiarla ahora mismo. tan sólo a unos pocos pasos de distancia. sin embargo. ni le importaba en lo más mínimo que él hiciera. poseía una fuerza de atracción tan intensa. Verónica buscaba desesperadamente apoyos sólidos para tratar de parar al fin. el deportivo estaba de nuevo en estado de marcha. aseguró Nicolai que le respondió. Es decir. le dijo sencillamente. alternativamente. derribaron candelabros y veladores. la interpretación correcta. lo invitaba. si es usted tan amable…. en palabras de nuestro improvisado mecánico. a tomar una copa en su casa. tanteando en el fondo del deportivo. Apenas diez minutos después. grabado por las distintas cámaras de la casa. Jamás copa alguna salió de la alacena. La rueda. Lo que sucedió después quedó. al menos no durante aquella noche. con eficacia. Sí. señalando el neumático totalmente deshinchado y la llanta tocando el suelo. dijo ella con una risa de cascabeles. pero allí se echaron el uno al otro. Para mí constituirá un placer inconmensurable. pues no sólo tiraba de él mediante el sentido de la vista. Para recompensarle del trabajo que se había tomado. por supuesto. prometía ser de felicidad.

Milos y Vuk también tuvieron que dividirse el trabajo. con la misma rapidez y eficacia. Para entonces Verónica se vaciaba ya con unos gritos desgarradores y se empinaba por detrás y por delante con objeto de parar la ofensiva del enemigo para mejor acogerlo después. pero que la alcanzaba de lleno en la quimérica divisoria que separa el dolor extremo del placer extremo. por turnos. Y fue agarrada a la maciza mesa de comedor. acomodándose al golpe de su murueco. de la misma manera y en el mismo lugar en que se había entregado al príncipe Mohsin unos días antes.empuje arrollador del ariete masculino. El primero se encargó de mantener vigilados a los rusos. Mientras tanto. averiguar las actividades a las que se dedicaba la banda en sus distintas ramificaciones y canalizar todos los datos y documentos hacia el centro de operaciones. en la recámara de la inmobiliaria se trabajaba día y noche. rugía como si se le fueran a derretir las entrañas. Al cabo de las cuales. sino que su rostro manifestaba una verdadera lucha por soportar. Luego. reanudando así el tormento que la hacía retorcerse como una anguila atrapada por la cola. la nueva pareja se entregó. Verónica ya no lucía esa sonrisa condescendiente y divertida. sin el desahogo de los gritos. Pero el efecto que éste le produjo no fue en nada comparable al de la ocasión anterior. El 285 . sin salir para nada de la casa. donde recibió el primer descomunal puyazo. estremeciéndose toda ella como si aspirara oleadas ardientes de una energía difícil de definir. más sosegada ya. mediante un golpe seco. con una frecuencia inverosímil. Por siete veces Nicolai vertió en ella la lava incandescente que surgía de sus huesos y Verónica. y con más curiosidad que deseo. A poco. atrapó aquel cetro de poder y se lo introdujo en la boca para propiciarle un último y sentido homenaje. una oleada de dolor insufrible. De repente éste desenvainó de nuevo la espada y la derribó boca arriba sobre la misma mesa. la volvió a penetrar. la devolvió a la posición inicial. con una brusquedad que debió alcanzarle hasta la matriz. al recibirla. a unos amores desaforados. tal era la conmoción interna que le estaba causando la pétrea vara de Nicolai. Durante los días que siguieron.

momento en que al fin se quedaba traspuesto. con todas las ventanas abiertas de par en par. para refrescarme y pasar el rato. pero un buen maquinista debe poder hacerlo. aunque por poco tiempo. la canícula dio unas vueltas de tuerca suplementarias. Luego. encerrado en mi frágil refugio. conseguía concentrarme en la lectura a lo largo de las horas más tenues. desplazando la mesa de plástico en busca de la sombra de la casa. no conseguía añadir un solo detalle a mi plan. pues el sol no tardaba en levantarse de nuevo y achicharrar el mundo con su mirada de fuego. después de haber atravesado la sábana. por mucho que reflexionaba. que está vacío y no se agota nunca.” Por aquellos días. montado en el esquife del sueño. Entonces era preciso abandonar el lecho de brasas. pero la inevitable siesta era interminable en medio de aquel marasmo demoledor en el que sólo se oía el ronroneo sordo y monótono de las 286 . ni durante el día. interviniendo cuanto ordenador se hallaba a su alcance. No se podía dormir ni por la noche. establecí un orden de prioridades. anotando los medios de que me iba a valer en cada etapa. Cuando el cuerpo parecía querer deslizarse. se parece a un fuelle de forja.segundo hizo lo propio con la banda de los tres. Así hasta alcanzar altas horas de la madrugada. Y suponiendo que todos los hilos trajeran el ovillo que tenían en su extremo. Por mi parte. Con frecuencia recurrí al expediente de la travesía a nado. tapadas con colchas. Cuando llegué a un estado en que. el calor lo recuperaba para la consciencia. con las ventanas cerradas a cal y canto. confeccioné una hoja de ruta lo más detallada posible. siguiendo minuciosamente todos sus movimientos y sobre todo tratando de interceptar sus comunicaciones a través de Internet. No es fácil parar un tren cuando está lanzado a toda máquina. entonces dejé de pensar y me puse a leer. “El ser que se encuentra entre el cielo y la tierra. constatando que el sudor había impregnado el colchón.

lanzándole a voz en cuello sonoros improperios. conseguí mostrarme razonable. además. En aquél podíamos negociar. fue una transacción entre una empresa privada y un gobierno extranjero. Llegué un poco antes que los demás y aproveché para leer atentamente una de las copias que se hallaban sobre la mesa de reunión. Aquélla daba 287 . pero os pareció una entidad demasiado cercana y temisteis sus servicios secretos. según él. se trataba de un caso distinto. en este último caso se trataba sencillamente de una extorsión. en cualquier instancia. Nosotros no disponíamos ni del respaldo ni del refugio con que contaba Evgueni. dudé si acaso mi boca sería capaz de emitir algún sonido. Admite que la cantidad de dinero no era comparable. era una cifra no de hombre. Le pedí que convocara de inmediato a la plana mayor. en éste no. ¿ves?. En esos papeles se hacía mención de una cantidad desmesurada. El corazón golpeaba con fuerza contra la caja que lo aprisionaba. que un gobierno democrático no es capaz de ciertas cosas cuando se trata de defender sus intereses. sino de Estado. como una república bananera cualquiera. la tesis de la ausencia total de su participación en el asunto. Si lo hubiéramos hecho. Al cabo. Nada os impedía intentar una negociación secreta. No. sin sentido propio para un particular. Cuando concluí la lectura. estoy seguro de que creísteis. Los informes estaban listos. realmente ese número no era un número de hombre. En el mismo caso os encontrabais ante el león rampante y sin embargo seguisteis adelante haciendo uso de una temeridad que no admite adjetivos.hormigoneras. Ahí. No. Tentado estuve de realizar el mayor golpe financiero de la historia. aunque estuviera dirigida a las más altas esferas. el gran oso hubiera montado en una cólera irrefrenable y nosotros apenas le cabíamos en una muela. sin razón. Hasta la serranilla del otro lado de la tapia había renunciado a regañar al vestiglo de su marido. llamó Milos. Y allí figuraban también las claves que la ponían al alcance de cualquiera que tuviera conocimiento de ellas. El gobierno en cuestión defendía con uñas y dientes. incluso para una organización no gubernamental.

Milos objetó que tal vez fuera mejor que yo me quedara aquí. Todos se mostraron conformes. Nicolai y Moussa me acompañarán. me sentí más libre para echar mano de la cartera y durante tres días llevamos la vida de tres turistas haberados. quien fuera. entre nuestro país y esta capital. pues. Aclarado este punto. ¿Hubo algún problema? Ninguno. el patrimonio robado. Encárgate de comprar tres billetes con destino a París para esta misma tarde y controlad de cerca las reacciones de los rusos. ¿Hemos recuperado alguna conversación al respecto? Todavía no. Una vez confundidos en el tumulto de París. pero no directamente. ni siquiera desde Madrid. para tomar las decisiones que se impusieran en cada momento. que ellos tenían instrucciones precisas a propósito de los objetivos y que albergaba una confianza plena en ellos.realmente miedo. De ninguna manera. cualquier precaución es poca. tanto de ida como de vuelta. De modo que ya somos depositarios de una cantidad suficiente como para hacer temblar las bolsas del mundo entero. Únicamente se discutió sobre la porción del pastel que debíamos reservarnos y con qué cantidad convenía abrir las negociaciones. tomaremos el tren y después el metro. Milos se ofreció a acompañarnos al aeropuerto. defendí. No nos 288 . durante casi un siglo. como nos aconsejaste. pasé a exponerles mi plan. sino que haremos escala en París. Cuando la mesa se hubo poblado del todo. Le repuse que no. ahí es nada. desde donde compraremos los billetes para la siguiente etapa. pero anónimos. Vuk. la totalidad de los cambios fue aceptada. de modo que. a uno de los más grandes Estados del planeta. puede que alguien se halle al acecho. Así es. Puede que tarden unos días en darse cuenta. la comunicación entre nosotros era desaconsejable. ¿Cuándo se hizo? Esta mañana. debía tomar las decisiones solo. Además. controlando los movimientos de pasajeros. todas a la vez. una vez en Rusia e iniciados los contactos. que los asuntos locales no tenían más que seguir su curso. dicha opción. Partiría de inmediato a Moscú. pues constituía. Hasta salir del país. ¿se han cambiado ya las claves de las cuentas? Sí.

Incluso en Moscú hacía un calor de mil diablos. Transcurridos los tres días. Nicolai se convirtió en mi boca. nos plantamos en el aeropuerto Charles de Gaulle. no solamente no era un engorro. En París. no merece el título de hombre. de nuestra visión de las cosas. porque el que no medita sobre la muerte. ¿Por qué nos has traído aquí?-dijo al fin Nicolai. Pronto me convencí de que utilizando ese instrumento con la debida calma. porque ese lugar sugiere y representa tantas cosas de París como la torre Eiffel o la colina de Montparnasse o el Sacré Coeur. ante la ventanilla de Aeroflot y compramos tres pasajes para el próximo vuelo a Moscú. Ello requirió al principio un adiestramiento y una gimnasia. los museos más reputados y los restaurantes más insignes. Y somos tres hombres y no tres fantasmas los que nos hemos embarcado en una de las más difíciles aventuras que concebirse pueda. Cierto. sino como una máquina que debía avanzar o retroceder con objeto de situarse en la posición adecuada para hablar por mí. pues imponía un hábito de reflexión sistemática mientras se aguardaban las respuestas de los distintos interlocutores. Llegados a esta ciudad. sino que constituía una ventaja. Fue un verano de fin del mundo. el calor no había disminuido un ápice con respecto al que habíamos dejado dos mil kilómetros más abajo. 289 . También asistimos a dos espectáculos. En el semblante de Moussa y Nicolai se podía leer bien a las claras que consideraban esa visita como absolutamente prescindible. de nuestro esquema para pensar el universo y de nuestra escatología. Muy amable de tu parte. Al mismo tiempo quise volver a visitar el cementerio del Père Lachaise. Tuve que pensar en él no solamente como un utensilio de traducir palabras. pero además sugiere y representa mucho de nuestro mundo occidental. los monumentos ineludibles. uno de los más selectos cabarets de la ciudad.ocupamos de otra cosa más que de visitar los lugares emblemáticos. el primero en la Ópera y el otro en el Crazy Horse. Para acostumbraros a la idea de la muerte.

sino alguno de los que no tengo ni idea si pertenecen o no. pues empieza tú por decirme uno que no pertenezca a la mafia! No puedo sugerirte ninguno que no pertenezca a la mafia. dos camas blanquísimas e inmensas. Bueno. a una altura de vértigo. una de ellas provista de ruedecillas. Elegí el que me pareció más lujoso. el mejor de los que ofrezcan dudas. con dos buenas sillas. entre las fauces del lobo. tampoco vayamos a meternos. El suelo era de parqué. Serían aproximadamente las ocho de la tarde. A través de amplios ventanales. Elegí otro entre los más suntuosos. mientras que en otras se hallaban revestidos de madera. se acercó un botones luciendo un soberbio uniforme rojo y nos propuso acompañarnos a nuestras habitaciones. nómbrame uno. Conté dos veladores. Les había sugerido a mis compañeros que dentro de una hora bajáramos a cenar. Bien. Aunque no hubiera estado mal como rasgo de humor el venir a darle un golpe mortal a la mafia y conseguir que fueran ellos mismos quienes nos alojaran. Dejé que se adelantara Nicolai para efectuar las formalidades. que daban la impresión que entre el observador y la ciudad no había sino cristal y que los distintos pisos flotaban en el aire. Nicolai me aseguró que pertenecía a la mafia.En el aeropuerto recogimos un catálogo con los principales hoteles de la ciudad. de entrada. un sillón relax junto a la primera de las ventanas y una mesa de despacho. Nos apeamos ante una inmensa torre semejante a las que aparecen en “El Señor de los anillos”. Éste también. comprobamos que todavía nos encontrábamos a una altura considerable. Luego descendimos diez pisos hasta uno de los restaurantes. La mía poseía dos amplias ventanas desde las que se divisaba una buena parte de la ciudad. sobre la cual lucía un jarrón conteniendo flores naturales. Una vez cumplimentadas. ¡Joder. dos lamparillas sobre las mesillas de noche y las luces incrustadas en el techo. Al bajar del metro. junto a la segunda. Los muros parecían hechos de azúcar en ciertas partes. Aproveché para tomar una buena ducha en un espléndido cuarto de baño forrado de mármol. 290 . tomamos un taxi y nos dirigimos a él.

príncipe de raza extinta fui una vez entre la altiva estirpe de príncipes y condesas en el exilio. Al venir del aeropuerto. que se olvidaran de todo y que procuraran dormir a pierna suelta. Todavía nos tomamos un par de copas en el club. Una vez en mi habitación. Entonces vi a aquellos 291 . había entrevisto una ciudad maciza. Los personajes de Dostoievsky son todos como ascuas que palidecen en la cernada y los de Tolstoi la luz que todavía perdura debajo de toda consunción. a la que me vi mezclado. Ese pan de eucaristía me dejó tan atónito. comprendí que no podría acostarme enseguida. sin otra pretensión que la visita casual. de cemento gris y líneas rectas. sobre todo y a pesar de todo. Los resplandores de la noche me ayudaron sólo un poco a imaginar la antigua capital de los zares. Y con los cafés y los licores alcanzamos fácilmente la media noche. en una desesperada galopada hacia el vacío. mi antigua fascinación por la historia. junto al altar. Luego se acercaron unas monjas vestidas de blanco de los pies a la cabeza y me dieron la comunión sin preguntarse quién era ni qué hacía allí. cuya alma austera parecía avezada en la contemplación asidua de la ceniza. Príncipe Mychkine. la literatura y el paisaje de la vieja Rusia. Para el resto. “Carpe diem” es la consigna. al entrar en la dorada iglesia ortodoxa de París con mi ropaje de calle. hecha de madera en llamas.Aconsejé a mis acompañantes que pidieran una cena opípara. Comenzamos por seguir los consejos del barman para los aperitivos. tras un largo viaje en ascensor. que Napoleón recorrió a caballo. Nicolai nos fue de alguna utilidad. Una vez más pude sentir. Ellos parecieron entender el espíritu de la idea. tan flotando en el aire. tan embriagado. mirando hacia la ciudad aún activa. Pero quedé sacudido como si yo mismo fuera el joven sacerdote a quien otro más viejo zarandeaba como si de una rama de almendro se tratara. sin saber cómo. como quien siente un objeto que sostiene entre las manos. Preferí sentarme un rato en el sillón relax a contemplar el paisaje y sus luces. Por fin tuvimos que dar por concluida la velada. escalando de nuevo hasta nuestras altas moradas. como lo estaba en ese momento. torpe e idiota. de la vieja. que la regaran regiamente. mañana será otro día.

que ya habíamos trazado en su totalidad durante conversaciones anteriores. tan absolutamente fuera de lugar. con una añoranza de su país tan intensa. Se llamaba Guéorgui Lebedev y seguía escribiendo en un periódico moscovita de gran tirada. Nicolai había recibido el encargo. a ser posible durante el día. descubrí que mi rostro se hallaba bañado en lágrimas y que gotas de ese agua luminosa resbalaban por mi mejilla y me empapaban la camisa. pero tuve que dejar transcurrir. sentí que el alma rusa me hablaba desde dentro como se habla a un huésped extranjero. con la misma gravedad con que surgían sus cantos. tan callada pero al propio tiempo tan patente que parecía que una voz la estaba salmodiando más allá de los pilares. el segundo. en cuanto lo hice. mientras recordaba en mi habitación del hotel las vicisitudes de aquella ceremonia lejana. Durante el desayuno decidimos pasar a la acción de inmediato. a pesar de que el sol había inundado. No tanto. La etapa inicial de nuestro plan. consistía antes que nada en comprar un coche. luego. No íbamos 292 . me encontraba totalmente despejado y restablecido. como una tromba furiosa. había mancillado un tejido níveo. le recomendé uno de ésos que los concesionarios tienen para dejárselos probar a los clientes y que uno se puede llevar enseguida a casa. porque tuve la sensación de que en poco tiempo lo había estropeado todo. con un periodista que. sentado en el sillón relax. dormí hasta bien entrada la mañana. Aquella noche. que cogiste una melopea de no te menees. por lo menos hora y media antes de atreverme a entrar en la cama. en concertar una entrevista.seres majestuosos y serenos. si así lo desea. En otras palabras. y ello era para siempre. aquella habitación situada tan cerca de su propia morada que no le debió costar mucho trabajo bajar. A pesar de las pocas horas de sueño que había recorrido. Una buena ducha contribuyó a reforzar esa impresión. Sin embargo. y sin que nadie me dijera una sola palabra y aunque no hubiera leído jamás una sola línea ni hubiera sabido nada de ese pueblo. había empleado treinta años de su vida siguiendo el rastro de la mafia y aprendiendo a esquivar sus coletazos. según Nicolai.

junto con otros colegas de su diario. La negativa la largó con un tono tan cortante y decisivo que comprendí enseguida. se le pedía asimismo que nos sugiriera el camino para llegar hasta él. así que. el gobierno de Rusia. que hicimos a pie. o una buena parte de ellos. Durante el trayecto. además de la modesta recompensa para mí y para mis colegas que arriesgaron la vida en ello y la siguen arriesgando. había descubierto por casualidad. claro está. recordé que él era moscovita y que muy probablemente su familia vivía por allí cerca. Con ello. el cual. así como las explicaciones que sólo había que dar si se nos acuciaba con preguntas. Todo estaba claro. mediante una razonable recompensa. a los tuyos…. convendría que la efectuaras antes de iniciar las hostilidades. ¿Qué pretendíamos de él? Que nos orientara hacia el personaje más indicado para iniciar con él la gestión preliminar. Lo detuve en seco. a su legítimo propietario. insano e indeseable. el eslabón más alto de la administración que teníamos posibilidades de alcanzar en un primer contacto y. Ellos eran mis ayudantes en esta misión. cuyo incremento se hacía visible de un día para otro. Porque si es el caso. si fuera posible. Puedes tomarte la mañana para ello. Pretendía devolverlos. Acaso quieras hacerles una visita. tras aguardar un rato a que Nicolai regresara con el coche y lo dejara aparcado en el subsuelo del hotel. No deseaba correr el menor 293 . en un momento en que cacé al vuelo la mirada nostálgica que lanzaba Nicolai hacia las aguas oscuras y los malecones del Moscova. la caverna de Alí Baba donde se guardaban los tesoros.a decirle toda la verdad. pero sí una porción suficiente como para darle una razonable certeza de que la colaboración que se le demandaba podía inscribirse en el memorial de su inveterada lucha contra la mafia rusa. nos encaminamos hacia la sede del periódico en cuestión. investigando otro caso de corrupción local. es decir. Yo era un periodista español. No. aplazaremos la visita al periódico hasta la tarde. acumulados por la mafia de su país. obtengo la altruista ventaja de erradicar de mi país una mafia que estaba alcanzando un poder inmenso. aunque sea breve. un guardaespaldas y un guía local. Revisamos una última vez el papel y los argumentos de cada uno.

muriendo en la pobreza. quien poco antes pretendía haberle dado jaque mate tomándole esta ciudad en que estamos. y está enterrado en San Petersburgo. aunque fuera remoto. no está mal como historia. ¿no? Cierto. evidentemente. desde luego. no forma parte de la historia oficial. Entiendo que es una historia peregrina. le comenté a Nicolai ¿sabes que uno de los inquilinos de esta casa. la colaboración de varios funcionarios y. que no se abrió sino en contadas ocasiones. en una pequeña cabaña prestada? Jamás he oído una cosa así. El único remedio que encontró para aplacarlo fue la expiación en el rigor y la pobreza. ¿Y por qué haría una cosa así? Parece ser que su participación. hasta que se convirtieron en un dolor moral insostenible. probablemente. Era lo más prudente. tan sólo es una hipótesis que manejan algunos miembros del círculo zarista y que ha trascendido e incluso se han publicado algunos libros. Para ello necesitó. de su hermano Nicolás. junto a la mayor parte de los zares. aunque indirecta. con el auxilio de la religión. el zar Pablo I. el cadáver de un oficial muerto accidentalmente. Sin embargo. así que no insistí en ello. como te digo. la historia oficial.riesgo. Bueno. ya sea falsa o verdadera. 294 . ¿Y quién sería ese personaje? Se trataría del zar Alejandro I. en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo. los defensores de la mencionada teoría aseguran que en Taganrog falsificó su muerte y puso dentro del féretro. repuso Nicolai. Alejandro I murió en Taganrog. en la deposición y asesinato de su padre. el soberano que entró como vencedor en París tras haber derrotado al mismísimo Napoleón. el futuro zar. llegando a ser un santo varón. para entretenerles. según cuenta una leyenda. tuvo la peregrina idea de abandonarla para irse a hacer vida de anacoreta en Siberia. nada menos. una pequeña ciudad situada en el mar de Azov. pero. de comprometerles. Mientras caminábamos a lo largo de las macizas murallas rojas que rodeaban el inmenso rascayú de merengue del Kremlin. Ésa es. si es que realmente ha sido vivida. generó en él unos remordimientos que no hicieron sino aumentar a lo largo de su vida. es indiscutible que lo habrá sido con fuerza.

añadiendo muy probablemente instrucciones suplementarias para encontrar el despacho del señor Guéorgui Lebedev en aquel edificio que debía ser un auténtico laberinto de celdas. respondiera que un colega español deseaba entrevistarse con el señor Lebedev. Nicolai tradujo. Tomamos el ascensor y aparecimos en un larguísimo y concurrido corredor. nos vio e hizo gestos apremiantes para que pasáramos. Le dijo algo a Nicolai antes de dirigir otra vez la mirada hacia mí. Si no fuera así. ya veríamos… El recepcionista descolgó el teléfono y pronunció tres o cuatro frases.Llegamos al fin a un enorme paralelepípedo ceniciento que exhibía las insignias del diario en cuestión. Todas las puertas estaban abiertas. se daba fuertes palmadas. vestía una chaqueta marrón francamente descolorida en los codos. Por todas partes la gente se interpelaba a voz en cuello. Debía frisar los sesenta.” Me miró con ojos asombrados y me sonrió. ¿A qué debe el honor de nuestra visita? Ya me disponía a hablar cuando entró un sujeto por la puerta de daba a la oficina anterior. Preguntamos en recepción por el señor Guéorgui Lebedev. Dentro había un hombre alto. lanzaba estentóreas risotadas. pasó por detrás de nosotros murmurando unas palabras. Luego acercó unas sillas y nos las ofreció con ademán de franca campechanía. y se puso a revolver papeles en la mesa contigua a la de Lebedev. Por su parte. indeciso. Eso debía bastar para excitar su curiosidad. tal vez de disculpa. pelo negro aunque con numerosas canas. Al cabo alzó los ojos de la hoja que estaba leyendo. Nos estrechó la mano a los tres y habló. La respuesta debió ser la prevista pues creí comprender la palabra rusa que significa “español” y yo le había dicho a Nicolai que si inquirían por el motivo de nuestra visita. piel clorótica tachonada de manchas marrones. en el umbral de una de ellas. se sentó en la suya. Si acaso no era suficiente. Tras él entró otro por la misma puerta 295 . al otro lado del despacho. Nicolai le respondía y en su discurso volví a oír la palabra que significa “español. con oficinas acristaladas a ambos lados. cuya delgadez dejaba aparente una prominente estructura ósea. Luego apuntó algo en un papel y se lo dio a Nicolai. que diera el nombre del periódico para el que trabajaba. De modo que Nicolai se plantó.

sin embargo juraría que lo hizo. Entendí el sentido de sus palabras y se lo hice saber. considero que para su país resulta más ventajoso tener ese dinero dentro de las fronteras que en un paraíso fiscal a las puertas de África. me llegó la proposición de que fuéramos a comer juntos a cualquier parte. me refiero al 296 . dijo al fin. saludó y se fue. Aún así. habían sido demasiados años luchando contra la misma como para no colegir que ésta se hallaba interesada “de cerca” por él. alcancé a decir al fin. Acabó por reconocer lo bien fundado de mi argumento. si bien determinante. pero viendo que nuestro anfitrión se hallaba ocupado. Entonces le referí lo que había pensado decirle. Usted va a desnudar a Pedro para vestir a Pablo. traducía puntualmente y transmitía mis respuestas. Sin embargo. Acepté encantado. o en el que tal vez ya hayan entrado y de manera irreversible además. Por otra parte. dado el color amarillento. Lebedev debió comprender ya que el tema que deseaba someterle era confidencial. a través de Nicolai. hizo teatralmente el signo internacional que pone un sello sobre los labios. También el primero abandonó la oficina con unas cuantas hojas garabateadas a mano. esperó pacientemente a que me decidiera a exponerlo. Me pregunto si han considerado. Únicamente en la calle o en los lugares muy concurridos y ruidosos alcanzaba a sentirse relativamente cómodo abordando ese tema.que nosotros. Se trata de la mafia rusa. A partir de entonces inició una conversación de índole gastronómica que Nicolai. Sólo cuando estuvimos en la calle admitió que no podía garantizar que su despacho fuera un lugar seguro y discreto para hablar de la mafia. Permaneció en silencio incluso un buen rato después de que Nicolai le hiciera la última entrega de mis palabras. bien adiestrado en una gimnasia inversa a la mía. Sin aguardar traducción. Nunca creí que aquel hombre pudiera llegar a palidecer. del engranaje mortífero en el que se disponen a entrar. no sé si son ustedes conscientes del peligro que corren. lejos como están de la realidad social rusa. Agachó su barbilla sobre el pecho y cayó de nuevo en una meditación profunda. una circunstancia elemental. que era una verdad a medias. casi glauco. Seguidamente. con sólo tomar contacto conmigo. que poseía naturalmente su tez.

como ustedes comprenderán. pone bastones en las ruedas del aparato judicial porque está dentro de él y mucho me temo que conozca en todo momento las intenciones del gobierno porque forma parte igualmente de él. como es natural. tal vez nuevos para ustedes. 297 . a las puertas del Kremlin y decir quiero hablar con el Presidente. con la mafia. puesto que no se puede llamar. incontestable hoy en día. y aunque dicha pieza sea una persona perfectamente honesta pero que se verá obligada. en todos los sectores de la economía y hasta en los medios de información. entonces tienen ustedes muchas posibilidades de establecer al mismo tiempo un contacto. A la mafia le sobra el dinero y las influencias para manipular el entero aparato del Estado. Está al corriente de todas las investigaciones policiales porque está dentro de la policía. o al menos tiene oídos situados muy cerca.hecho. de que la mafia ha estado dirigiendo este país inmenso desde hace casi un siglo y que conserva aún hoy una mano invisible en todas las esferas del poder. Si toman en consideración estos parámetros. así como en todos los eslabones de la administración. comprenderán que en el momento mismo de establecer una conexión con una pieza cualquiera del eslabón administrativo. a propulsar la demanda hacia los estratos superiores. muy probablemente letal.

Todo lo cual fue cumplidamente regado con un vino georgiano. los comensales más adelantados comenzaban a instalarse alrededor. iluminado con barras de neón. pero sí lo es el hecho de que ha conducido una larga lucha de casi veinte años contra la misma.VIII Guéorgui Lebedev nos condujo a un tugurio largo y estrecho. para cambiar de la carne que contenía el plato anterior. El hombre hacia el que les voy a encaminar es un antiguo detective del desaparecido KGB. Se disculpó por haber preferido un lugar tan cutre. Entretanto. Lebedev no volvió a entrar en materia hasta que no se hubo llenado el local y la atmósfera se convirtió en una nube densa de humo y de conversaciones ininteligibles. no obstante. como plato fuerte escogieron el pití. se trataba. de la que eligieron la variedad de pescado. el cual resultó ser carne de vaca desmenuzada con gelatina. lo cual no constituye una garantía. un estofado de carne de cordero con picantes y especias. por sí misma. de hallarse limpio de polvo y paja. sin ventanas. alegando razones de seguridad. de un único rumor profundo con miles de patas. lo cual le ha procurado 298 . quiero decir de que no mantenga lazos con la mafia. los dos moscovitas se pusieron de acuerdo a propósito de un menú que nos diera una idea aproximada de lo que puede ofrecer la cocina tradicional rusa. luego seguimos con una sopa denominada solianka. donde se servía comida popular para la tropa de oficinistas y menestrales. Era todavía algo pronto. de hecho. Lebedev prosiguió. Para empezar pidieron un plato que se llamaba stúden. El periodista eligió una mesa situada hacia la mitad de esa especie de cañón.

Cuando todo se haya resuelto. Y que una vez allí pongan toda la información de que disponen en manos del gobierno español. Les puedo prometer que se venderá como rosquillas y no le quiero decir nada si se traduce al ruso y se logran atravesar las barreras administrativas. una traición. Le llamaré esta tarde para concertarles una entrevista con él. por lo que se refiere a esa pequeña alcabala que le vamos a pedir al Estado ruso. lo cual me parece difícil. para que éste se entienda con su homólogo ruso. bien alimentado como está por el flujo incesante que le viene de Gibraltar. Por otra parte. la vuelta atrás es imposible. los cuales ya han conllevado en varias ocasiones riesgo de nuestras vidas. el grupo mafioso establecido en España nos estará ya buscando. Sin embargo. a mi modo de ver. También se puede traicionar por cobardía. en cualquier caso. mi consejo es. junto con numerosos sinsabores. pero en fin…. hagan incluso un libro. nos une una vieja y sólida amistad. desde luego. pienso que mis colegas no tendrán otra opción que la que usted acaba de apuntar. ésa será bastante recompensa. en cierto modo. Se trata de un árbol que ha desarrollado poderosas y prolongadas raíces. en este país. he sido mandatado por mis compañeros para negociarla. A estas alturas. 299 . Digámoslo de otra manera. Dado que compartimos desde hace mucho los mismos intereses.altos y bajos. Hemos pensado en ello. constituiría. pero tampoco se alcanza el heroísmo con la temeridad. a pesar de todo. No pretendo alcanzar el heroísmo. sino ofrecer a mis colegas y a mí mismo la merecida retribución de nuestros actos. No hacerlo. ¿Sabe cuál será el precio a pagar por su fracaso? Mire. al omnipotente poder de la penumbra. sobre todo estos últimos son el lote de quien osa oponerse. publiquen sus peripecias. Cierto. sería la constatación sobre el terreno de la práctica imposibilidad de alcanzar el objetivo fijado. Su nombre es Semion Kouliev y hoy en día es un alto funcionario del ministerio del interior. No obstante. que olviden cuanto antes este asunto y tomen el primer avión que salga para Madrid. una recompensa honesta y mucho más segura en todas las acepciones de la palabra. tal vez puedan negociar con su gobierno la exclusiva de lo que pueda ser publicado. si fracaso en este intento.

Cierto. Esta noche. a pleno sol. determinamos que nos convenía sobre todo caminar para que toda la máquina del organismo ayudara al estómago a machacar la cantidad de comida. A ello me respondió con un razonamiento que bien podría equipararse a nuestro proverbio “más vale un poco de pan con sosiego que muchos manjares con rencilla”. Será realmente la lucha del caballero contra el dragón que echa fuego por sus fauces. y hoy banqueteándote por todo lo alto a derecha e izquierda en París y en Moscú. nos volvemos a ver aquí. admitió al fin. pero ciertamente excesiva. ¿Y ha leído usted alguna historia en la que no haya salido vencedor el caballero? Esa es una respuesta de irresponsable. buena a pesar de todo. Aquí estamos 300 . que suelen pagar bien el escote los que a comerla vienen. Muy bien. Apuró el último sorbo de vodka que habíamos pedido con objeto de prestarle un auxilio a nuestro aparato digestivo. le dije que éramos nosotros quienes teníamos que agradecerle el inmenso favor que nos hacía. así como el tiempo que nos consagraba. le dije a Moussa ¡quién te ha visto y quién te ve. según lo que acabo de oír. Si es preciso. a eso de las ocho. quiso pagar la cuenta pero no se lo permitimos. puede que todas estas gollerías se nos conviertan en “carne de buitrera. habrá solicitado refuerzos. matita de hinojo! Ayer comiendo un bocadillo con una cerveza de pie. un desahuciado irresponsable? Lebedev estalló en una risa estentórea y goliardesca. entonces se despidió hasta la noche. pero sólo aquí podemos hincarle la espada en la mismísima cabeza. Le aseguro que es tan peligroso allá como aquí. Entonces les diré cuándo se producirá la entrevista con Kouliev y si les recibe en su despacho del ministerio o en otro sitio.” como dicen en mi tierra. Por bromear. Nicolai confesó que tenía conocimiento de que la mafia gozaba de un poder elevado. cruzaremos este Rubicón. Una vez fuera del bullicioso tabuco. con que lo habíamos cargado. ¿Y qué sería de la virginidad de las princesas si todo caballero no fuera.así como por los múltiples negocios y especulaciones que mantiene sobre el terreno. en el fondo de su alma. que tampoco hubiera imaginado jamás saliendo de su pecho sutil como el de un tuberculoso. pero no sabía aún que ello fuera hasta ese punto.

en cambio. sin embargo. a partir de ahí podemos considerar que la caja de Pandora está abierta. si corremos peligro. si todo sale bien. Por la noche. pero ello es cuestión de horas. que Evgueni teme a los servicios secretos de su país. a él. Nos quedamos mirando a Moussa como si hubiéramos estado esperando sus palabras para darnos perfecta cuenta de la delicada situación en que nos encontrábamos. Reflexioné un instante. ello será. es que. Nuestro margen de maniobra era. entre el momento en que Lebedev le comunique la información completa a Kouliev.indefensos –terció Moussa-. que todo es posible. tendremos que abrir bien los ojos. el gobierno nos protegerá. es posible que elementos de la mafia hayan reparado en nuestra presencia junto a Lebedev. Pienso que. como mínimo. también. remató Nicolai. a partir de ahora. limitado. A lo peor. pienso que estamos relativamente seguros si integramos las tupidas hordas de turistas. además de prestarnos protección. no tenemos ni una mala pistola para hacer frente a la menor emboscada y lo más peliagudo. no seríamos tratados con igualdad por parte de un aparato judicial que se adivina. Sabemos. por lo menos hasta que le entreguemos las claves y no las tendrá mientras no estemos sanos y salvos tras las puertas de casa. en caso de enfrentamiento. Traté de apaciguar un poco los ánimos. no se imagina que cuatro gatos pelados hayan sido capaces de dejarle sin plumas y cacareando. de preparar al menos una estrategia de defensa. durante unas cuantas horas. poco importa lo que hagamos. totalmente parcial. Además. Pero de todos modos debemos estar alerta. no obstante. poco más o menos. En tanto le llega conocimiento de nuestra existencia. lo cual. desde mi punto de vista. A no ser que Evgueni haya descubierto ya la jugada y haya vislumbrado el ataque. de que los plazos habían concluido de verdad y de la necesidad. y el momento en que nos entrevistemos con un alto responsable del gobierno. pero en ningún modo pueden ser conscientes todavía de la amenaza que representamos. ensanchará nuestra cultura. de hacer algo de manera urgente. Durante el día. O sea. Como ya os dije. somos de todos modos más vulnerables. no muy sano. es decir. que es un águila real. como os he dicho. Mi propuesta es que finjamos 301 .

e incluso para acabar con nosotros allí mismo. de todos modos. Ah. concluí. aparte de que nos proporcionaría como respiro la noche entera. porque no nos cuesta nada. Si hiciéramos lo que dices. Cuando les desvelé ese detalle del plan. esperarían un mejor momento. con objeto de dificultarles la búsqueda en cuanto descubran nuestro quite. perderíamos la ocasión de burlar su vigilancia y les conduciríamos nosotros mismos a nuestra nueva guarida. presumo que no lanzarían de inmediato un ataque. nos fuimos a visitar la plaza roja. Claro. objetó Moussa. Por el contrario. usando nuestra segunda documentación falsa. a poco. La vamos a poner en práctica.instalarnos en nuestra habitación para dormir y. pero que si funcionara nos reiríamos un rato. Pero bueno. pero pesando bien ambas posibilidades considero que mi propuesta es más segura. lo que se impone es entrar con mucha precaución en nuestras habitaciones. ahora es el momento. ambos hicieron mofa abiertamente ante tamaña puerilidad. nos registremos en otro hotel de categoría más modesta. no obstante. aunque tal vez se curen muy bien de manifestar su presencia. porque desde luego el método más elemental para encontrar nuestro rastro. que cuando nos entrevistemos esta noche con Lebedev. Seguidamente. más tarde tal vez sea peligroso aislarse en cualquier lugar. incluso yo me reí francamente de ella. la abandonemos incógnito. y si alguien desea hacer aguas menores o mayores. Pienso. eso en el caso de que nos sigan. si no acuden a presenciar la cita. tampoco es probable que nos aguarden tan pronto en el hotel y aunque lo hicieran. hay grandes posibilidades de que ya nos estén observando. como cualquiera de los incontables grupos de turistas que pululan por la ciudad en verano. Una vez hechas las compras. Puede que me equivoque. más vale que vayamos directamente a ese nuevo hotel. Y se me ocurre una idea totalmente descabellada que no funcionará. en cuya entrada se encuentra la recoleta y jaspeada catedral de San Basilio. con una bolsa en la mano. es aguardarnos no lejos de la recepción o de nuestras habitaciones. si no es así. Hagamos pues unas compras antes de que la jauría comience a querer mordernos los jarretes. de donde dicen que 302 .

de la grandeza de esta nación. atravesamos el umbral de la iglesia y penetramos en una oscuridad fresca y acogedora. pero el zar replicaba que no tenían sino que dejarlo hacer. que nos cayó como un bálsamo sobre la piel después de haber soportado el sol ardiente y cegador de fuera. se muestra más digno de su cargo que al frente de sus ejércitos de militares y de funcionarios. o los fieles. al paso del zar. He ahí una muestra significativa. los más graves improperios. pues era la voz de Dios. El conjunto daba la impresión 303 . añadí para animarles. lo que parecían libros de tapa dura con inscripciones y pinturas. A un lado se veía una concentración mayor que las otras. Pero poco a poco fueron apareciendo los púrpuras. y luego algunos objetos de plata. así como el resto del clero que lo acompañaba. acordaos de esto. lámparas o incensarios. o una mezcla de ambos. pero que tal vez eran relicarios. Tras ello. Por un momento creí que estábamos solos en las tinieblas de una caverna. Los hombres de su séquito murmuraban que sería preciso intervenir de un modo u otro para acallar a ese hombre. atravesadas aquí y allá por fuegos y resplandores dorados. pero antes de llegar concluyó el rito y el sacerdote nos daba ya la espalda. agrupada en semicírculo alrededor de un sacerdote revestido de nata y oro. en lugar de tablero. se observaba el predominio de estos dos colores. Cuando seáis inmensamente ricos.surgía un andrajoso y ayunador pope para proferir. Los curiosos. Nicolai nos proporcionó la exégesis de la escena. El autócrata de todas las Rusias. con algunas pinceladas de plata. a través del cual podía verse un icono. Desde las tripas de esa mesa hasta el artesonado y marquetería de techos y rincones. Lo cual prueba que la modestia y el autodominio caen bien en cualquier asiento. Avanzamos hacia la congregación. tenía un cristal. resignándose a los airados vituperios de un desharrapado. dejando ver una mesa que. les dije a mis acompañantes. Se trata de la ceremonia de la veneración de las reliquias de San Basilio. dorado y púrpura. cuando éste salía de su palacio del Kremlin. se dispersaba. el brillo mate de la plata y por fin los iconos y las gentes avanzando a su antojo en grupos nutridos. Todo ello rodeado de flores naturales.

según parece. Uno de los sacerdotes. ésta no habrá escatimado medios para acercar sus oídos lo más posible de sus bocas. Me preguntaba cómo se las habría arreglado Lebedev para comunicar esa delicada información a Semión Kouliev. sino que había regresado. aunque fuera con un lenguaje críptico. De repente sentí el peso de una mirada como una losa que. Tanto Moussa como Nicolai escrutaban a través de la gelatinosa oscuridad. comprenderá que hemos venido a 304 . no terminó de retirarse con los demás. a ese argumento se le podía dar la vuelta como a un guante. sin perder de vista la entrada. para que les revelen los cambios introducidos en las mismas. personajes provectos. sin embargo. hacia la mafia. Sin embargo. sin darme cuenta. pertinaz. me dije. con una larga experiencia en la lucha contra la mafia. de ocre y oro. joven. el dinero escamoteado. y estará furioso. Esperaba que no lo hubiera hecho por teléfono. me hubiera puesto a sostener mediante un esfuerzo progresivo. Alcé los ojos y vi al autor de la misma. Hoy en día. Comprendí que se quedaría más tranquilo si nos alejábamos de las reliquias de san Basilio. Indudablemente habrá tomado precauciones. tenía un rostro muy blanco que parecía hecho con retazos de sábanas y unos ojos muy negros. En cuanto detecte nuestra presencia. él. Lo hicimos. aunque la verdad es que contra éstos poco parece que puedan hacer. por supuesto.de una suntuosidad y un lujo oriental. Ambos eran. después de haberlos torturado profusamente. donde sospecha que va a acabar llegando. pero también habrá activado todas sus células sensibles aquí en Moscú. razoné. ¿qué no sería para nuestros ricos y poderosos adversarios? A estas alturas. fingiendo ordenar objetos aquí y allá. vestido. impregnado de la sangre de Cristo. para borrar de la faz de la tierra a los nuevos detentores de las claves. Precisamente a causa de esa oposición inveterada. con los cuales nos echó aún tres o cuatro vistas inquisitivas. tarde o temprano. el toro habrá sentido ya el aguijón en el pescuezo. pues de casa les parece que viene el golpe. Habrá iniciado las pesquisas en España. la técnica aporta instrumentos dotados de una eficacia temible y en ese aspecto yo mismo podía hablar con conocimiento de causa.

no solamente por su naturaleza sacra. el tropel con más miedo que pena e iniciamos nuestro avance a través de la plaza roja. sin exclusión de los más extremos y truculentos. Pensé que eran muy pocos los fervores del desgraciado siglo veinte que merecieran ser salvados para la posteridad. antes de que pongamos por obra nuestro designio. conocimos instantes de incertidumbre. dado el volumen del capital que está en juego. de detrás de las columnas. surgiendo allí donde quisiera posarse la mirada. En especial de los que surgían desde rincones oscuros. El recinto. particularmente intenso. o del interior de capillas. 305 . pues las miradas negras del sacerdote pálido se hacían cada vez más frecuentes e inquietas. Al trasponer el umbral. Atravesamos. Tal vez ni siquiera estemos seguros en medio de las masas de turistas. en cuyas pupilas quemaban todavía las candelas de los altares. la rutilante luminosidad exterior nos cegó en el mismo momento en que una nueva tromba de gente accedía al templo. el lector que consiga leer. a pesar de su inquietante tenebrosidad. nos protegía. una sensación parecida al remordimiento de un pecado que yo mismo hubiera cometido y era ciertamente una mezcla de nostalgia y desilusión. Razón por la cual traté de demorarme el mayor tiempo posible. con objeto de ver si descubría algún brillo sospechoso. Ese teatro al aire libre de las glorias soviéticas me produjo un cierto malestar.entregar dichas claves y que no tiene más remedio que enviarnos a pudrir malvas. en los tiempos venideros. sin embargo. por inquietud o exceso de atención. También yo me puse a escudriñar meticulosamente los rasgos de cuanto rostro caía en mi campo visual. empleando para ello el procedimiento que haga falta. Mientras nos abríamos paso entre la muchedumbre. hasta el final la historia de ese siglo aciago. Pero al fin tuvimos que abandonar la iglesia. sino también por el arte que contenía. cada individuo que surgía de la marea humana podría ser el portador de una daga o de una pistola y desbrozarnos un camino hacia la muerte antes de que pudiéramos darnos cuenta de lo que había sucedido.

como si de un movimiento peristáltico se tratara. Sin proponérmelo. 306 .cerrará con un horror y con un hastío cercano a la náusea las tapas de semejante libro. Permanecimos en él hasta la hora del cierre. degeneración y muerte irrevocable e irremisible. Es el museo histórico. no podía dejar de imaginar las escenas que se habrían sucedido durante esa larguísima tarde. comenzaba a cundir la esperanza de que el milagro se estuviera gestando en toda su rotunda magnificencia. ahí sí podemos demorarnos porque justamente uno va para demorarse. pero de lo que no hay duda es que generó el advenimiento de la prostituta escarlata. Y no podía parar de temer que así había sido y consideraba como un hecho absolutamente portentoso. a medida que iban pasando los minutos. tan resueltamente cuajada en todo aquello que podía alcanzar nuestra vista. como si hubiera acabado de nevar en el mes de agosto. en medio de aquellas pinturas cubiertas de la pátina de los siglos y de aquellos papeles amarillentos. bajo la corteza de pizarra y de cemento de la urbe. uno de sus símbolos más claros de desilusión. los retazos de la capital que se podían percibir a través de las ventanas. Sin embargo. con la cual hemos fornicado cuantos hemos vivido esos tiempos malogrados por el infortunio. que pudiéramos estar disfrutando. a nuestro sabor. a partir del instante en que se había producido la fuga de información. repuso. durante toda la extensión de aquella sobredorada tarde de un verano perfecto en su serena madurez. casi improbable. En el otro extremo alcancé a ver un imponente edificio de ladrillo rojo y tejado blanco. con múltiples torreones coronados por conos de dicho color. porque parece que siempre tiene que haberlos. de semejante tranquilidad. los cuadros. si los hubiere. Pues vamos a dejar pasar en su interior un buen rato. con los nervios cada vez más tensos a medida que se acercaba el momento fijado para la cita con Lebedev. los incunables de los anaqueles. Si es que realmente ésta había tenido lugar. Le pregunté por él a Nicolai. mientras observaba los objetos expuestos en las vitrinas. Se podrá discutir si en él se produjo o no el Apocalipsis anunciado por Juan. excepto acaso un puñado de seres perfectos.

las del Carrusel. las del Kremlin.exhibiendo una caligrafía enigmática. a poco. los ojos de Leviatán la han contemplado hasta la saciedad. Por el contrario. Sin embargo. aunque se trate de un mero paseo. Pero con la pistola. hacia la taberna en que debíamos encontrarnos con Lebedev. desconfiando ya de cualquiera. El temor a la muerte es sólo una cuestión de imaginación y también de experiencia del dolor. esperamos un rato más. incluso si somos perfectamente conscientes que dicho paseo nos conduce todo recto hacia el lugar en que nos aguarda el peligro. pienso que algo habrán previsto a este respecto…. de banco pues nos habíamos situado en un punto en el que se cruzaban muchas líneas de mira para las instantáneas. excesivamente cerca. Fíjate. hasta de los turistas japoneses que tomaban fotos en las que forzosamente habíamos de salir. Sentados en un banco de la plaza situada a las espaldas del museo histórico. La has asimilado ya la muerte. Pero entonces nos inquietaban los automóviles que circulaban a nuestras espaldas. Cuando al fin nos encaminamos. no se hace preguntas. Leviatán es un ejecutor. El hombre que sea capaz de efectuar esa operación sin que lo encañonen con una pistola. verás tan sólo un punto de luz antes de entrar en la sombra espesa. con paso lento. por supuesto. sentí el corazón más ligero y determinado. ahora sabes que vas a morir y pareces tranquilo. la acción es un buen remedio contra la angustia. Me pregunto qué demonios van a ganar con mi muerte los que te envían. si te portas bien. las del propio museo histórico. es una actitud casi banal. en verdad puede aspirar a todo. a pesar de que toda una tarde de reflexiones intensas me habían llevado al convencimiento de que había muy pocas probabilidades de que saliéramos con vida de aquella 307 . Mas en este último aspecto nada tienes que temer entre las manos expertas de Leviatán. claro. te has resignado a ella. Cambiamos. tal una profecía declarada en lenguaje críptico y simbólico. si la información que poseo está a buen recaudo y la comparto con mi organización. La incertidumbre de la muerte es mil veces peor que la muerte misma. incomprensible para mí.

fue a encontrarse con su 308 . Si quieres mi punto de vista. a decir verdad. todo lo demás hubiera pasado. Si exceptuamos. Acudimos a nuestra cita diez minutos antes de las ocho. Pero ¿acaso podíamos parar desde el momento en que procedimos al secuestro de Ruano? Ese acto significó ya un atentado contra los intereses de grupos poderosísimos. lo suficientemente aleccionadora como para que los funcionarios no decidieran postergarla sine die o echar la solicitud directamente a la papelera. que fue la gota que hizo desbordar el vaso. por supuesto. Comencé a inquietarme. la cual se hallaba. en espera de ser asimiladas. por una parte. excepto esto. a Semion Kouliev. Lebedev todavía no estaba. vuestra osada injerencia en los asuntos íntimos de la altiva paloma. Kouliev regresó entonces al ministerio con el propósito de iniciar inmediatamente las gestiones. Hicieron verdaderos equilibrismos lingüísticos para elegir la frase que debería ser depositada en cada instancia previa. Eran cerca de las ocho y veinte cuando apareció al fin. en efecto. Los dos hombres hablaron a solas en un parque público. Llegada la hora. ciertamente. muy por encima de nuestras posibilidades. a partir de ahí no tuvimos otra elección más que la huída hacia delante. lo suficientemente ambigua como para no revelar el objeto de la demanda. Pasaba un cuarto de las ocho y Lebedev no había asomado la nariz. ministro del interior.empresa. pero no ésta. tratando de dibujar sobre un mapa imaginario el camino menos peligroso y más discreto para llegar hasta Timofei Bouriev. tus otras travesuras hubieran podido ser consentidas. cuando llegara el momento. si bien yo en realidad no sé nada. la cual habría de ser. eligiera algo ligero para mí. pero se habían dado cita de nuevo a las siete para que éste le comunicara el resultado de las mismas. Le pedí a Nicolai que. Personalmente no tenía todavía ni pizca de hambre. Lebedev pasó el resto de la tarde en su despacho del periódico sin recibir la menor llamada inquietante o sospechosa. Se disculpó por el retraso. aunque ya no te sirva de gran cosa. Vosotros mismos le pusisteis el segundo brazo al torno que os había de aplastar. No hubo más remedio que pedir unos aperitivos mientras lo aguardábamos. Había contactado. y por otra.

El cual secretario insistió en que debía conocer los pormenores del caso antes de decidir si alcanzaba el suficiente peso específico como para importunar al ministro o si éste podía y debía delegar en un nivel inferior. Por consiguiente. forzándola con ello a emplear recursos desesperados. No obstante. Según una expresión de Kouliev. Pero lo mismo podría decirse del propio Timofei Bouriev. Hasta entonces. acaban de colocar a una organización criminal poderosísima entre la espada y la pared. en el despacho del ministro de interior. a primera hora. insistió Lebedev. me esforcé por apurar el contenido de mi plato. Iouri Savrassov. inscribió la cita en la agenda de Bouriev con el epígrafe “prioridad absoluta” y les convocó pues para dentro de dos días. razonó Lebedev.amigo en el lugar convenido. nos hallábamos caminando en una noche cerrada por terreno pantanoso. Kouliev no tuvo más remedio que exponer el asunto con todo detalle. puede ser en realidad una trampa. Cualquier asidero. fue su secretario personal. andaría con pies de plomo. si llegaran a encontrarles. Timofei Bouriev se hallaba fuera de Moscú y estaba previsto que su ausencia durara dos días. quien atendió a Kouliev. Con este acto. juzgar acerca de la fiabilidad de dichos periodistas. han tomado sobre sus espaldas una empresa harto complicada y comportando un riesgo elevadísimo. ninguna precaución será superflua o exagerada. peinarán Moscú en su busca y. así como de la lealtad de Savrassov. pero contribuyeron a mitigar todavía más mi ya tambaleante apetito. si estuviera en su lugar. A él le incumbe asimismo. Realmente. cualquier punto de apoyo. añadió Savrassov. Savrassov estuvo de acuerdo en que el asunto era de la máxima importancia y merecía ser tratado directamente por el ministro en persona. a fin de demostrar serenidad a los demás. Estas últimas frases de Lebedev no aportaban ningún dato nuevo para mí. les aseguro que no se andarían con chiquitas. A partir de ahí. Si acaso están al corriente de ello. todo depende da la capacidad de la mafia para interceptar los diferentes mensajes emitidos y para descodificarlos o captar su posible interés. La empresa había sido 309 .

Nicolai llevaba una camisa blanca demasiado estrecha. lucíamos otra excesivamente ancha. siguiendo mis instrucciones. pero en esa ocasión enteramente a través de las escaleras. Ellos nos lo agradecieron vivamente. Nos mezclamos con la abundante población de empleados sin que nadie reparara en nosotros y. Todavía no. cada cual permaneció apenas diez minutos en su pieza. nos despedimos de Lebedev y echamos a andar. había indicado al conductor que parara ante la puerta misma del hotel. Y de este modo echamos a andar por la acera. Antes de subir al mismo. caminemos un rato. observamos que sólo nos cruzábamos con personal de servicio. Pusimos manos a la obra y sacamos unos cuantos. así como una catadura más bien 310 . Moussa y yo. por la escalera. Allí había unos operarios sacando contenedores de basura. Cuando vi que habían pasado por lo menos diez taxis libres. Nicolai les devolvió unas cuantas frases igualmente entusiastas. conseguimos abrirnos camino hasta una salida. entre ellos. Habíamos pensado salir por la puerta del garaje. ¿Tomamos un taxi? -sugirió Nicolai. encomendé a Moussa la tarea de vigilar discretamente si algún coche nos seguía durante el trayecto. procedimos igualmente con suma cautela. Nicolai nos pidió que le siguiéramos. Nos cruzamos con varios coches repletos de sujetos que presentaban todos ellos una talla considerable. entonces le dije a Nicolai que podía parar al siguiente. Subimos directamente a las habitaciones. Concluido al fin el ágape. al llegar a los pisos más bajos. sin embargo.acometida a instancias mías y debía dar la impresión de que no había perdido por completo el control de la misma. Luego nos encontramos en el pasillo e iniciamos el descenso. con todo sigilo. a duras penas debió conseguir abotonarla. Llegados ante nuestras respectivas puertas. en la planta baja. Nicolai. con lo cual nuestros contornos habituales resultaban distorsionados. Tomando la precaución de detener el ascensor un par de pisos antes y alcanzar el nuestro. por el contrario. Tras ello. Las fuimos abriendo e inspeccionando una a una. utilizando nuestra tarjeta de clientes.

nadie paró mientes en nosotros. Pero podían ser empleados del hotel que concluían su turno de trabajo o se disponían a iniciarlo. la muchedumbre había sido un escudo para nosotros. nos indicó el nuevo hotel. siguiendo a Nicolai. el cual tardó un cierto tiempo en hacer su efecto. Y sin manifestar el menor recelo. Se trataba de un establecimiento sin demasiadas pretensiones. Dado que yo había comido en menor cantidad que mis compañeros. resulta que se agotaron todos sus pitidos antes de que consiguiera hacer suficiente acopio de valor para detenerla. por supuesto. que nos habían administrado un somnífero en la cena. Llamé a la puerta de Nicolai y no obtuve la menor respuesta. forzosamente la dosis que me fue administrada era menor. No se trataba de ningún veneno puesto que me encontraba ya en perfecto estado y no sentía la menor molestia. en otro lugar. Justo lo que buscábamos. pero a esas horas los transeúntes se iban haciendo cada vez más raros. pues mirándolo bien no había otra explicación. Querían solamente dormirnos bien. El recepcionista nos tomó los falsos nombres sin detenerse más tiempo del que hacía falta para descifrar la escritura distinta que figuraba en los documentos. y entré enseguida en un sueño profundo del que no salí hasta oír la alarma de mi móvil. aunque. mirando más hacia detrás que hacia delante. Aún así. Sin embargo. Al cabo. Nicolai. cansada de dar tantas vueltas. Caminamos durante un buen trecho. me puse a reflexionar acerca de tan extraños síntomas de somnolencia en los tres. Sea como fuere. con un gesto. Me pregunté si su 311 . Sentado en la cama. Contrariamente a lo que había supuesto. El tráfico comenzaba a bajar de presión y las amplias arterias de la ciudad se iban sosegando. Hoteles como ése los había a miles en los barrios más modestos de Moscú. Hice lo propio con la puerta de Moussa y el resultado fue el mismo. Hasta entonces. En balde insistí tres o cuatro veces. nuestro nerviosismo se incrementaba. Regresé a mi habitación por miedo de despertar a los inquilinos de todo el corredor. caí sobre la cama como una pesada rueda de molino. nos dio las llaves de las habitaciones.aviesa. No tardé en concluir.

averiguar si habían caído. en las tres habitaciones. Dado el apremio en que se hallaba nuestro poderoso enemigo. se les escape. por inverosímil que esto pudiera parecer. para que nada. Estudiando mejor el asunto. la de la cama contigua. caí en la cuenta de que la mafia tenía. Me pareció tan poco probable que hubieran mordido un anzuelo tan pueril que deseché la idea de disponer de al menos unas horas de tregua. pero no sin antes registrarnos para encontrar las credenciales con las cuales íbamos a presentarnos ante el 312 . que habían perforado las balas. de poca o mucha monta. Quedaba. Por otra parte. no me hice ninguna ilusión a propósito del estado en que a esas alturas se encontraría el melón que habíamos colocado. pues a ese respecto no albergaba la menor duda. en todo caso. sobre la almohada y debajo de una peluca. propagada por el personal de servicio. se difundiría como la pólvora y no tardaría en llegar a oídos de una organización que tantos ha conseguido esparcir por todos los rincones de la ciudad. sino de que. No. eso sería así si no hubieran detectado el vulgar subterfugio. en la superchería o no y por lo tanto si tenían o no el convencimiento de que nos habían eliminado. de unos melones que unas atónitas mujeres de limpieza encontraron acribillados a balazos en una habitación de hotel. mientras aguardaba a que amanecieran los durmientes. al menos no por el momento. tal como habíamos previsto. o bien si con ello pretendían asesinarnos sin correr el menor riesgo. ya no nos hacía falta ir. que habíamos ocultado debajo de la sábana.propósito se limitaba a registrarnos con la mayor comodidad posible. En fin. no se hubieran dado cuenta del tipo de cabeza que había estallado y del tipo de cuerpo. más valía no presentarse de nuevo en ese hotel. exangüe. No de que hubieran reventado a tiros los melones. tras ello. cierto. considerando por otra parte que más valía no movernos todavía de donde estábamos. cosa que parecía poco probable en unos profesionales del crimen organizado. pues evidentemente la singular noticia. así como de la entereza de la otra almohada. no cabía esperar más que unas cuantas horas de respiro. a nuestro primer hotel para verificar si el ataque nocturno se había producido. En cualquier caso. el mayor interés en eliminarnos.

Mas si ello era así. Al fin habló. luego. Tuve que sacudirlo más fuerte para que empezara a volver en sí. en caso de haberlas memorizado. Entré de nuevo. sin embargo. observando el balcón abierto de par en par. Con todo. ¿cuánto tiempo tardarían. lo mejor sería no demorarse en exceso. Lo sacudí levemente sin obtener reacción alguna. ¿Qué pasa? Le comuniqué mis sospechas. pero aun así su aturdimiento duró varios minutos. me dije. Nicolai tampoco había cerrado el suyo. puesto que ya no se trataba de la misma hora. Me acerqué más para comprobar que. de no encontrarlas. pasé a la habitación de Moussa. un registro minucioso. Cogí. resultaba imposible dormir sin tener. o. no una sino varias ventanas abiertas. subí en él. con gestos cada vez más rápidos a medida que iba tomando conciencia de lo que había sucedido. en averiguar nuestro paradero? Tal vez. se lavó la cara y se vistió. Había amanecido ya. el otro en la otra. descubriendo con ello la farsa. Éste roncaba profusa y sonoramente. incluso de noche. Regresé a mi habitación algo contrariado por ese pequeño contratiempo. en efecto. al acercarme más. al menos. comprobé que respiraba. cogí un taburete. cayendo sin percances en el balcón de mi vecino Nicolai. Salí afuera y vi que los balcones estaban separados tan sólo por unos cincuenta centímetros. Al final abrió los ojos y me reconoció. Cuando al fin abrió los ojos le dije que se vistiera 313 . interrogarnos utilizando algún método particularmente eficaz para que se las entregáramos de viva voz. para crear corriente de aire. era cierto que debíamos tomar precauciones. Sin embargo. según idéntico procedimiento. otro taburete semejante al que había encontrado en mi habitación y. sin mirar al vacío. no cabía la menor posibilidad de que hubieran abandonado la habitación sin. pero con idéntico resultado.gobierno. Volví a insistir ante las puertas de mis dos compañeros con golpes un tanto más intensos. por mi parte. ni aquí ni en ningún otro sitio. concebí la esperanza de que ellos hubieran hecho otro tanto. utilizando tal vez la propia red policial. por cierto. Sin replicar. puse un pie en una barandilla. Durante un instante me impresionó su inmovilidad. Lo sacudí bien desde el primer momento. pero con el bochorno infernal que hacía.

convenía ver el lado bueno de las cosas. ofreciendo. pues el rastro visual que dejábamos podría desconcertar a nuestros perseguidores. razoné. Entonces. Tras un copioso desayuno. como si quisiera poner de relieve su poderosa caja torácica. Mientras tanto. sonreí. a orillas del Moscova. desde luego. después de todo. nos sentamos en un banco a ver pasar los barcos que transitaban por el caudaloso Moscova. Mi imaginación divagó un poco tratando de encontrar un estilo que nos cambiara tanto. Nicolai y yo habíamos determinado que ya era tiempo de abandonar el hotel y desayunar en otra parte. y otros dos que parecían nadar dentro de las suyas. habiendo considerado que nos habíamos alejado lo suficiente del lugar en el cual habíamos pasado la noche. Lo ideal. con el cambio de imagen. un tipo alto. hasta que. y la idea estalló ante mi vista como un cohete de fuegos artificiales. que tuviera muchas posibilidades de pasar desapercibido. en el fondo. no estaba tampoco muy mal. al menos. Después. Sin poderlo evitar. por esa razón. luego nos compraríamos una ropa distinta. durante nuestra visita a la catedral de San Basilio. Bien comidos y bien dormidos. con la mayor frecuencia posible. nos detuvimos en la terraza de una cafetería.rápido y acudiera a la habitación de al lado. al menos durante cierto tiempo. No era un trío. siquiera por un tiempo. Ambos me lanzaron una mirada recelosa. habíamos logrado sobrevivir a la noche. como lo había hecho el que lucíamos en ese momento. dadas las circunstancias. con esa misma radicalidad. lo cual. un aspecto rechoncho y poltrón. si uno se para a considerar la estampa. me vino a la memoria la escena que habíamos contemplado la tarde anterior. les dije al cabo. Por otra parte. Con tal propósito caminamos durante media hora o algo más. Decidí que conservaríamos ese aspecto hasta media mañana. sería cambiar. vayamos otra vez de compras. no nos encontrábamos mal. Tan sólo nos quedaba pasar ese día y una noche más. pero no estaba insatisfecho. con una camisa ceñidísima. Venga. 314 . Formábamos un trío bastante particular. nuestra situación mejoraría ostensiblemente. sin saber por qué.

Nicolai nos condujo. muy profesional. yo compré hábitos benedictinos en Madrid. Esta vez. un pastiche flagrante y un oxímoro absoluto. o si ello había sido una deducción fácil y precipitada de Nicolai. no sin cierto entusiasmo. Seguí los pasos del mismo y sí. en efecto. látigo en mano. algún que otro cuadro. No pude sino pensar en la escena bíblica de Jesús expulsando. negros y venerables. Pasado el umbral. en fin. me pregunté si venderían en efecto hábitos de pope. a los mercaderes del templo de su Padre. Cierto. crucifijos. ambos se mostraron menos escépticos con mi sugerencia.Por el camino les expliqué mi plan. sin hacer preguntas. que conocía unos grandes almacenes instalados en un antiguo monasterio. Nos midió el cuello para calcular la talla y nos trajo la que nos convenía a cada uno. ni más ni menos. en efecto. así como los utensilios y complementos más variados. porque también tenemos que comprarnos algo decente para asistir a la recepción de mañana en el ministerio y no he querido decir con ello que el hábito religioso sea una vestidura indecente. deseábamos adquirir otros efectos. Allí encontraremos seguramente lo que buscamos. pero tuve que mentir ¡Dios me perdone! Un dependiente nos atendió con suma amabilidad. Más aún. Perfecto. junto a todo tipo de ropa. Nunca imaginé una encrucijada tan sugerente entre la vieja y la moderna Rusia. allí estaban. ante la imponente fachada de un fastuoso monasterio ortodoxo. repliqué. el Zar Pedro I habría alucinado en colores. nos hallamos en el interior de unos grandes almacenes como los demás. ya conocéis mi predilección por tales indumentos. pero tendréis que convenir conmigo en que el contraste con el asunto que nos conduce hasta el despacho del ministro sería tan drástico que no resultaría fácil tomarnos en serio. Dijimos que. antes bien. Pero la impresión no duró mucho. acaso ellos mismos clérigos. aguardando a quien quisiera comprarlos y hacer con ellos el uso que le viniera en gana. sin embargo. Nicolai repuso. taraceas espléndidamente labradas. 315 . sólo que el techo lucía unos magníficos artesonados y en las paredes se podían contemplar frescos de indudable valor artístico. antes de probárnoslos.

podíamos seguir comprando y pasar después.Nos repuso que no había problema. 316 . nos los endosamos. Es el comienzo del don de levitación. Nos miramos los tres y no pudimos sino concluir que el cambio operado en nosotros era milagroso. igual que si de un momento a otro fuera a flotar por los aires. los popes no suelen hablarse cuando se cruzan por la calle. repuso Nicolai. vamos allá. Así lo hicimos. sin que ello pareciera sorprender a nadie. pasamos por los probadores. Nicolai nos propuso que nos dirigiéramos a un sector de la ciudad que se hallaba a proximidad de varios monasterios e iglesias. regocijándome de mi renovado buen humor. pagamos todo y salimos con ellos puestos a la calle. zapatos. así nuestra presencia se encontraría mayormente justificada. Además. Objeté que si nos abordaba un verdadero pope nos veríamos en una situación embarazosa. un principio alentador para mi recién iniciada experiencia mística. Bueno. todo de lo mejor. elegimos un traje conveniente para el próximo día. corbata. y antes de salir. faltaría más. a no ser que se conozcan. admití que no era una mala idea. Inmediatamente me sentí como más ligero. camisa. me dije. No porque haya algunos monasterios en los alrededores el barrio va a estar negro de popes. recogimos los hábitos.

salvo por la arquitectura antigua. Tomamos asiento en un parque. Acudió a atendernos un hombre moreno. pues tal actitud no acababa de corresponder con el estatuto eclesiástico ni con los votos que se suponía había efectuado. pero los tres acabamos riendo de buena gana. antes al contrario. recomendarle a Moussa que no dejara vagar tanto su mirada tras las muchachas de falda cortísima que pasaban contoneándose delante de nosotros. de patillas excesivamente largas acabadas en punta de arpón. incluso. Moussa pareció confuso al principio. bajo unos copudos cedros. Decidimos. y platicamos con un buen humor que. con objeto de ajustarnos a nuestro nuevo estatuto eclesiástico. fuimos dando un plácido paseo. a trechos. calvo. debía ser que emergía sencillamente la pura alegría de sentirse vivo. o por lo menos al que yo tenía. Fue un agradable deambular buscando la sombra por las calles de una ciudad luminosa y ardiente que. no se correspondía en absoluto al estereotipo que suele tenerse de Moscú. mostrarnos parcos y comedidos en la elección de nuestros platos. posiblemente. ninguno de nosotros reconocía en los demás. cuya apariencia 317 . luciendo unas larguísimas y bien moldeadas piernas. Después de tantas horas de tensión. Sonó la hora de comer y nos encaminamos a un restaurante situado al borde mismo del parque. procurando imitar la cachaza y la prosopopeya de los eclesiásticos de cualquier parte del mundo. en el momento en que ésta comenzaba a relajarse.IX Dado que no teníamos ninguna prisa. Fue preciso.

No podían argüir que nos 318 . se alejó murmurando algo entre dientes. quizá de alguna de las provincias asiáticas de este vasto país. Nicolai lanzó con ostentación sobre el níquel muchos más billetes de los que hacían falta para pagar cualquier comida. Nicolai le explicó. fui notando cómo un velo de recelo se iba espesando en sus ojos y afectaba a la naturalidad de sus gestos. este tío ha ido a telefonear. Nos levantamos los tres al mismo tiempo y precedidos de Nicolai avanzamos hacia el camarero que se hallaba en ese momento sustituyendo al patrón. Desde allí no nos perdía de vista. seguramente una precipitación rara. No fue él quien se encargó de traer el pedido. que sus dos acompañantes eran dos hermanos griegos. no se dirigió a Nicolai como solía. oculto bajo el mostrador. de repente. sus ojos oscilaban hacia arriba y hacia abajo. tras la barra. su mirada iba claramente de nosotros a algo que parecía sostener entre las manos. De pronto desapareció. según contó Nicolai más tarde. Que nos sirviera el propio dueño nos pareció una atención particular. quedándose enseguida atrincherado tras la barra. aquél repuso con cierta insolencia que era a mí a quien le correspondía decidir qué postre iba a tomar. a medida que transcurría la comida. un paso demasiado vigoroso para poner en movimiento las sotanas de unos religiosos.era oriental. Parecía ser el patrón. ése habría sido el hombre que nos hubiese enterrado. o más bien de alguna lejana república de la antigua URRS. sino que le pasó la hoja a uno de sus empleados. Se lo dije a Nicolai y éste repuso que tal vez no nos hubiera hallado demasiado convincentes en tanto que popes. privilegio debido al estamento eclesiástico que ostentábamos. Mi intérprete respondió en mi lugar pero. exclamé. puesto que fue él quien primero le habló. Sin embargo. vista la manera con que mandaba sobre los restantes camareros. Nicolai. La respuesta pareció dejarlo un poco cortado. Cuando vino a tomar nota de los postres. Aun así. El empleado notó algo extraño en nuestra actitud. sino que se encaró conmigo. Si se hubiera mostrado un poco más discreto. serenamente y con buenos modales. de visita en Rusia.

Sin embargo. El vehículo se puso a dar la vuelta a una plaza en cuyo centro lanzaba sus chorros largos una 319 . en ese momento se detenía un autobús a unos pocos pasos de donde estábamos. Yo agarré por el cuello una botella vacía de una mesa vecina. entró un tropel de gorilas con manga corta y una furia tal que nos derribó por el suelo. Lo hicimos a trompicones y trastabillando. amenazando a la segunda oleada de esbirros con delantal. Detrás de aquellos matorrales. Sin embargo no se detuvieron ni a mirarnos. con el que seguramente no contaba. Los que todavía podían correr se lanzaron tras de nosotros. tres popes…” No prestando atención a nada más. dije. Pensé que ahí concluía nuestra aventura. la rompí estrepitosamente y me coloqué por delante de mis amigos. Casualmente. En eso emergió el patrón de un pasillo oscuro. entre ceja y ceja. Avanzamos con paso rápido hacia una de las salidas sin percibir ni el menor rastro de nuestros perseguidores. Sus hombres se abalanzaron hacia nosotros. se puso a gritar como un poseído. Se hallaba tan próximo a nosotros que pudimos ver con toda claridad nuestras fotografías. Lo tomamos sin dudar un instante. A la tercera parada pusimos el pie a tierra. En ese mismo lugar abandonamos las venerables vestiduras y surgimos equipados cual dinámicos ejecutivos surgidos de un almuerzo de negocios. Nos dirigimos al parque en el que habíamos estado anteriormente y allí les dimos el esquinazo gracias a la espesa vegetación que exultaba por todas partes. que traía olvidadas entre las manos. cuando ya estábamos a punto de alcanzarla. de este mundo o del que ha de venir. pero bien escondidos. Tenemos que cambiarnos. Y salimos pitando.marchábamos sin pagar. pero los primeros en llegar salieron propulsados por los puños de Moussa y de Nicolai. sus ojos semejaron dos bolas de billar con un agujero negro en medio. Tenían. Vámonos. Al vernos tan cerca. un pliegue que rezaba “tres popes. pero la confusión y las dudas y probablemente la botella rota que todavía conservaba en la mano les hicieron perder un tiempo precioso. Cuando consiguió salir de ese pasmo. les dije.

Mientras nos instalábamos en una de las mesas del fondo. vimos llegar a toda velocidad tres coches cargados de gorilas con manga corta y armados con fusiles de asalto. tras recoger a sus pasajeros. Apenas nos habíamos instalado en él. y si lo hizo. excepto los aullidos de los neumáticos y la velocidad. con todos los asientos ocupados por hombres. vimos a través de las sucesivas ventanas cómo el coche en cuestión se alejaba muy despacio. 320 . Mientras el taxi tomaba velocidad. No se detuvo porque probablemente se hallaban todavía buscando a “tres popes. pero ello en plena ciudad. a la salida de ella. Moussa y yo le imitamos. entraron en la plaza y. Ya sabíamos que los bares y las cafeterías y los restaurantes no carecían de peligro.fuente. obviamente. como si estuvieran participando en una cacería privada y el zorro se hubiera metido en un herbazal. se disponía a iniciar la marcha. Una vez apeados. Pero ya que estábamos dentro. Nicolai le dio una dirección situada en las antípodas de la ciudad. por la parte opuesta de la calzada. Cruzamos la calle y desde la otra acera paramos un taxi. pudimos vislumbrar cómo unos hombres armados subían a bordo. El taxista no parecía haber notado nada de particular. echamos a andar en fila india. no emitió el menor comentario. aunque en esta ocasión. avanzaba lentamente hacia nosotros. con la misma lentitud. tres popes…” Pero aquella visión probaba que la mafia contaba con suficientes efectivos como para patrullar todas las calles de la capital. separados por una distancia de unos quince o veinte metros. Un coche. Seguimos adelante por esa misma avenida. debíamos tomar una consumición. venía por el lado nuestro de la calzada. Nicolai se coló de rondón en el primer local abierto que le vino a la mano. Lo contrario no hubiera sido discreto. Las aceras se hallaban concurridas a esas horas. Pasaron de largo. pero cinco minutos después Moussa se dio cuenta de que el mismo vehículo había dado la vuelta y se había puesto a avanzar. interceptaron el autobús que.

en fin. Me sorprendió su actitud. Alcé los ojos y lo único que me llamó la atención fue una pareja que acababa de entrar en el establecimiento y avanzaba hacia nosotros. en la situación en que me encontraba. como fulminado y conturbado a la par. Sólo entonces creí entender. No me gusta nada ese tipo. apartó la suya con un gesto de postiza indiferencia. el resto de la clientela estaba compuesta por jóvenes de uno y otro sexo. Nicolai escondió su cara entre las manos y bajó la cabeza. Un segundo antes de que completara el gesto. El camarero se acercó con total naturalidad a tomar nota del pedido. tomar la dirección de una carga y desaparecer después. durante unos pocos instantes. ¿qué hace el individuo del fondo? Escarba en su teléfono. Le encomendé a Moussa. es cierto. Moussa. Cuando ya sólo estaba a unos pocos pasos de la mesa que 321 . a medida que se acercaba. observé nada anormal en su comportamiento. Apurad y vámonos de aquí. es decir. la esbeltez de una llama. que ya no cumpliría los cincuenta y cinco. en cuanto le echamos la vista encima. no dudé en compararla a esos ángeles de hermosura insufrible que algunos guerreros aseguran haber visto. Su rostro reflejaba. en esa capa medianera entre las últimas instancias de la juventud y las primeras de la edad madura. descubrimos a un sujeto retaco y adiposo que. a decir verdad. Se veía que se trataba de un bar especializado en el particular estrato que va de los veinte a los veinticinco años. al reparar bien en la visión. algo. Dejando aparte al cebón de marras.Justo en la última mesa. situado de cara a él. Nada anormal. Ni en ese momento. el inasequible fulgor azul de sus ojos se hacía más intenso y noté que se hallaba orientado hacia Nicolai. que no lo perdiera de vista. tanto es así que yo mismo quedé. Malo…. No obstante. pero en fin… Me fijé más en ella. ni a su regreso con las bebidas solicitadas. desde luego. vi que había palidecido intensamente. en el lugar en que nos encontrábamos. En lugar de eso. tal belleza sobrecogedora que. al menos nada que pudiera justificar la extraña reacción de Nicolai. La muchacha poseía. el comportamiento de Nicolai.

Éste palideció de rabia. Aunque mi asombro estaba destinado a subir todavía tres tonos cuando la oí a ella responder en la misma lengua. Nicolai inició un movimiento hacia el acompañante. tengo la certeza absoluta de que no es eso lo que su hermano quería decir. Fue Nicolai el primero en hablar. les presento a mi hermana Dunia! Pero ella no le escuchaba. o lo hago yo. un mechón de su larguísima cabellera rubia le cayó sobre los ojos y ella lo apartó con suavidad pero con una concentración extrema. mas sus ojos se hallaban todavía cerrados. en ruso. lo que se decían no era nada tranquilizador. si bien firmes. El joven que la acompañaba se quedó tan anonadado como nosotros mismos. en castellano. se lo impidió. ¿Te has vuelto loco? – replicó ella. ¿Me estás llamando puta? Sus ojos lanzaban ahora cortantes láminas de acero. dijo él. Sin embargo. Pero ella. Cálmese señorita. Y dirigiéndose hacia el incrédulo joven. Si lo dijo 322 .ocupábamos. Recordé la situación en que estábamos y decidí intervenir. ¿Cómo te has atrevido a hacer una cosa así? Tenía cara de chulo de putas. apretó los dientes. en un sollozo sordo y casi inaudible.. le dedicó unas palabras suaves. Dio unos cuantos pasos más y entonces pude ver que esos dos topacios diáfanos se llenaban de un agua transluciente hasta desbordarse y derramar dos gotas de rocío que destellaron en su mejilla arrebolada como las facetas de un diamante. con un acento impecable. Seguidamente se puso en pie y ambos se abrazaron. Y lo hizo. con otro gesto semejante al anterior. Como la muchacha no reaccionaba. hizo un gesto con la mano a su acompañante para que se detuviera.Éste alzó el rostro. La escena había atraído igualmente miradas curiosas provenientes de todo el local. ni siquiera hacer. con toda probabilidad. ¡Caballeros –dijo Nicolai en voz baja-. Dile que se vaya. Al mismo tiempo.Dile que se vaya. ¡Nicolai! –exclamó involuntariamente.. mas dio la vuelta y se fue. para gran sorpresa mía.

Mi mano tropezó sola con una botella de coca-cola vacía. Me dije lo que me digo siempre. Éste me la cedió. le prometo que. no sin emitir un gruñido de protesta. en cuanto salgamos de aquí. Yo ya me hallaba vuelto hacia él. casi sin detenerme. Nos iban a cazar como si de un ejercicio de tiro al pichón se tratara. Si bien Moussa tuvo la serenidad de recoger su arma. lo cual algunos hicieron de inmediato. en cualquier caso. Sin embargo. Llegando al cabo del corredor. En eso miré de nuevo hacia la puerta y vi que unos hombres armados con fusiles de asalto corrían hacia ella. dejé abiertas las puertas de los aseos. A mano derecha vi que se hallaban los servicios. lancé una fugaz mirada a nuestros perseguidores. por extraño que le parezca. Corrimos a través de un pasadizo oscuro. Pero al darse la vuelta se encontró con el tipo rechoncho apuntándole con una pistola. Aunque tuviera que dejar la piel en el intento. comprobando en ese momento que sólo miraba a Nicolai. tanto de damas como de caballeros. Los esbirros de la mafia. Mientras pasaba. se las daré yo. produciendo dentro de él un ruido sordo pero eficaz. ya habían penetrado en el local dando gritos espantosos. No podía consentirlo. le daremos las explicaciones debidas. al tiempo que éstos apartaban de un manotazo las mencionadas puertas. Yo les había metido en esto. Se desplomó y saltamos por encima de su cuerpo. Con el 323 . seguramente instando a los presentes a echarse por el suelo. por su parte. Apenas había terminado de meterse Moussa por el pasillo. con las puertas que se abrían hacia fuera. cuando oímos los impactos de las balas contra la pared del fondo. haz lo que nadie espera que hagas. Luego eché un vistazo hacia delante para comprobar que nunca podríamos salvar a tiempo la distancia que nos separaba de la pared tras la cual se hallaba la calle.fue. yo les sacaría. Inicié lo que debía parecer una huída desesperada pero sólo fue para alcanzar a Moussa y pedirle la pistola. Nicolai tomó de la mano a Dunia y nos ordenó que le siguiéramos. la cual estrellé contra el cráneo seboso del desgraciado pistolero. para reemplazar lo que no podía en absoluto decir en las circunstancias actuales.

pero tan cerca de mí que apenas tuve tiempo de echarme al suelo antes de que se desplomaran. El taxista profirió una maldición antes de arrancar. Apenas habíamos cerrado las puertas cuando un coche giró en el cruce. pero sólo para que se callara.arma en la mano. pues sus gritos me habían helado la sangre. 324 . Me ayudó a saltar del otro lado pues me encontraba exhausto. Debido a la inercia. corrimos hacia la esquina. Alcé la pistola por encima de mi cabeza y aspiré una bocanada de aire. tras haber tropezado con mi cuerpo. Pasando por encima de su compacta masa corporal le dí el tiro de gracia en la nuca. junto a la entrada del pasillo. Se puso a mugir como un toro malherido y a retorcerse. Moussa cabalgaba la pared. aguardándome. Sin levantarme. justo en medio de la espalda. El estrépito de las botas resonaba ya muy cerca. Al doblarla vi que Nicolai había parado un taxi y nos aguardaba con la puerta abierta. donde nos detuvimos. le disparé a tan sólo unos metros de distancia. los gorilas corrían con la cabeza gacha y el fusil descuidado. Su hermana Dunia se hallaba ya instalada en el asiento trasero. Luego el motor rugió en una aceleración furiosa e interminable. Simplemente sus compañeros se habían caído por una razón aún desconocida y él había sido incapaz de evitarlos. partiéndole sin duda en dos la columna vertebral. pero los dejé así porque no gritaban. obligando a frenar estrepitosamente a los que venían en uno y otro sentido. Tras cruzar la calle. Moussa y yo procuramos retener la respiración y serenarnos en seco. Eché allí mismo el arma y salí de nuevo al aire libre. y se levantaba sin haber comprendido ni jota de lo que acababa de ocurrir. Los dos primeros fueron alcanzados en el pecho. haciendo derrapar las ruedas. no tocaron el piso sino unos metros más allá. di un salto hacia atrás para colocarme pegado a la pared. delante mismo de donde nos encontrábamos. El tercero de ellos no había visto nada. Los otros dos se movían todavía como dos serpientes con la cabeza cortada. Tal como había supuesto. Entonces me lancé por el túnel de la muerte hacia delante precedido por una boca de cañón que escupió fuego por dos veces.

tanto que parecen selvas. conmigo. Y de paso le puedes decir que comunique a nuestra madre tu viaje a España. Al bajar. sólo quedan. Vamos. Para empezar. Por otra parte. Durante el trayecto he reflexionado bastante y tengo algunas ideas bailándome en la cabeza. Cuando uno acaba de matar por primera vez a tres hombres. fue Nicolai quien tomó la palabra. los establecimientos públicos vigilados. y no ha tenido tiempo todavía de asimilar bien ciertas consideraciones. Las calles están patrulladas. Ahora soy yo el que quiere ir a hacer unas compras antes de que cierren. Tráelo oculto en una bolsa de plástico. Por supuesto que me había planteado una y mil 325 . tendremos que separarnos. Procurad estar aquí alrededor de las ocho. uno de ellos casi a sangre fría. vosotros vais a casa de nuestra tía Anastasia y le pides el vestido más viejo y harapiento que le quede en los baúles. Vosotros podéis asumir el papel de la pareja irregular que busca un hotel de precio moderado para pasar la noche. se asemeja a un árbol seco que un huracán trae de acá para allá. no éste. pues dentro de mi cráneo resonaban aún los espantosos mugidos de muerte que lanzaba el esbirro. No pude percibir bien el paso del tiempo pero calculo que el taxi estaría circulando como media hora. sino otro. El cliché de tres hombres vestidos de cualquier manera y obedeciendo a esta y esta descripción ha sido ya ampliamente difundido. los parques. He hecho detener el taxi aquí porque hay uno cerca. en mi opinión. Entrad por esta puerta del parque y sentaos en uno de estos bancos. rompemos sus esquemas y tenemos más probabilidades de pasar inadvertidos. Afortunadamente Moscú los tiene inmensos. no hay tiempo que perder. Y sin más. Dunia.Recliné la cabeza y cerré los ojos para velar la despavorida expresión que debía ofrecer. pero tengo un plan. Moussa y yo elegiremos un parque para dormir a la intemperie. Así. resulta evidente que mañana no nos dejarán aproximarnos al ministerio. Ahora somos dos los guías conocedores del terreno y de la lengua. nos despedimos. Dunia abrió unos ojos como platos. podemos escindirnos en dos grupos. para variar.

además. razón por la cual no fue a rendirle la obligatoria visita. en conformidad con el código moral más estricto. si no lo hubiera hecho. no conseguían.veces la reflexión de que. pero tales razones. como si practicaran un deporte. concédame más bien las explicaciones prometidas. Que no hiciera preguntas sobre lo que ocurrió en ese pasillo. Hice un esfuerzo por volver a la realidad. implicaba una confianza en mí que ya desde entonces empecé a agradecerle. me dijo con una voz cuya ternura era un milagro justamente por ser una voz desconocida. Sin embargo. como de hecho estaba tentado de hacer para corresponder a la generosidad con que ella me estaba tratando. pero Nicolai no había tenido tiempo de darme instrucciones y era su hermana. de una elasticidad inconcebible. la que supo dar tanta relevancia a la presencia de la muerte como si fuera el más solemne oficio de difuntos. En medio de la acción trepidante. perfectamente válidas y comprensibles. a no ser que la queramos sacrificar en tanto que acto heroico de abnegación en aras de un principio o bien superior. borrar de mi mente los mugidos de agonía que profirió aquel desgraciado. Así que opté por presentarle la misma visión que ofrecimos a Lebedev. aunque era obvio que si venía con nosotros a España no podía tardar en darse cuenta de la verdadera situación. Yo no tenía derecho a decidir en ese aspecto. sin embargo. en cuanto usted lo reconoció en público y conociendo la gran 326 . le correspondía a Nicolai darle esas explicaciones delicadas. Venga. fue esa dimensión sonora. Con todo. Empecé por preguntarme si debía decirle toda la verdad. que nos obliga siempre a velar ante todo por nuestra propia vida como un objeto precioso. ni insuflar en mi cuerpo el calor suficiente como para que volviera a circular por él mi sangre garrapiñada. Su hermano no deseaba implicar a su familia. de esa concentración del tiempo y dilatación del espacio. A Dunia le bastó una mirada para comprender el tropel de sentimientos y reflexiones que atravesaban mi mente. ellos no habrían mostrado la menor piedad en enviarnos a todos a pudrir malvas y lo habrían hecho.

imprevisible. me hizo enseguida mucha ilusión. no podía dejarla marchar con aquel muchacho. Hasta tal punto estaba empeñado en no llevarme que no se despidió de mí. Hasta el final conservé la esperanza de que él se arrepintiera y me llevara consigo. Así es mi hermano.probabilidad de que estuviéramos siendo vigilados. 327 . Bueno. probablemente fatal. ya lo ha visto. le respondí enseguida que yo me iba con él. Me quedé muy decepcionada. porque Nicolai y yo siempre hemos estado muy unidos y también porque tal aventura. Hay que tener cuidado. ¿cómo es que habla usted tan bien el castellano? Lo estudiamos Nicolai y yo juntos en la facultad. o a cualquier otro miembro de la familia. Dunia caminó en silencio durante un buen trecho. como así era de hecho. Cuando mi hermano me comunicó que se iba a España a buscarse la vida. observaremos bien los alrededores. Venga. cuando no queríamos que los demás nos comprendieran. menos yo. aunque el parentesco no sea tan cercano. desde que él la mencionó. No importa. Ésa es igualmente la razón por la cual usted debe ahora acompañarnos a España y ello sin que le sea posible tomar el riesgo desatinado. La mafia está decidida a cualquier cosa y no hubiera dudado un instante en utilizarla a usted. tía Anastasia le dará las oportunas explicaciones y mamá comprenderá. pero se negó en redondo. utilizábamos esa lengua. ya ve. Durante las primeras semanas. no obstante. Esta vez ha cambiado de opinión. por si acaso hay moros en la costa… Dígame. Rió de buena gana. Pero un día desapareció y estuvo mucho tiempo sin dar noticias. al aproximarnos a la casa de su tía. todos estaban al corriente de dónde se había ido. de despedirse directamente de los suyos. Nos lo tomamos tan en serio que. nunca se sabe… Antes de entrar. como medio de presión para obtener que abandonáramos nuestras pretensiones. haremos una parte del trayecto en autobús.

por el tráfico. y luego nos decidimos a avanzar hasta el portal y llamar al timbre. ascendía muy lentamente. Dunia apretó el botón de llamada y tuvimos que aguardar durante un lapso considerable. la mayor parte de ellos circulaban o bien excesivamente despacio o bien a velocidades de vértigo. que Nicolai. Pero aplazamos eso hasta después de la visita a la casa de la tía Anastasia. solía imitar 328 . Sobre todo las parejas que se veían claramente unidas por un aura especial. tratándose de vías urbanas. Cuando llegó el cajón ante nosotros. Al fin me declaró que habíamos llegado. Junto a la escalera. pero me propuso que nos sentáramos antes un poco en un banco con objeto de escrutar bien los alrededores. Dunia respondió brevemente. Se veía el interior iluminado con una luz verdosa. durante los cuales no observamos nada anormal. Dunia me confesó con un asomo de sonrisa no solamente en los labios sino también en sus espléndidos ojos azules. vislumbré la puerta del ascensor. Dejamos pasar unos cinco minutos. pero también ondeaban en muchas de ellas espesas cortinas. Las aceras se hallaban igualmente concurridas. Desde la ventanilla divisé numerosos coches repletos de hombres solos. todavía caminamos durante un buen cuarto de hora. las ventanas solían estar cerradas. En todo caso. Tras bajar del autobús. se detuvo con cierto estrépito. El ascensor era viejo. señal de que se encontraban abiertas. A través del interfono resonó una voz de mujer. Nos encontrábamos en una espaciosa avenida por la que fluía un tráfico intenso. Miré hacia arriba. pero nadie se detenía en ninguna parte.Cualquier hombre solo o acompañado de otros me resultaba sospechoso. El batiente de hierro forjado se abrió. Es verdad que las parejas me inquietaban menos. La cual aprobó y aún añadió que un corte de pelo no me iría tampoco mal. Pasamos adentro y mi compañera apretó el botón número diez. me dio la impresión de que los habitantes de esos apartamentos no se interesaban por lo que ocurría en la calle. A pesar del calor que no cejaba. Pensé que debía cambiarme de nuevo de ropa y se lo dije a Dunia. supuse. durante las fiestas familiares. en la oscuridad. Todavía había muchos otros por encima.

porque hace falta serlo para no interpretar correctamente la razón de ciertas reacciones primarias. y después enviar a un lugar determinado una escolta policial en nuestra búsqueda. sólo queda esperar a ver cuáles son los efectos y cómo los gestiona cada uno.a su tía Anastasia. porque. sea lo que fuere. Porque algo tenía que haber entre ella y yo. dejando de lado todo lo demás y catalogándolo como. ése iba a ser mi comportamiento. Todos. al menos mientras pudiera mantenerlo. me dije. sin que sea verosímil que espere otra cosa. por error de la naturaleza. Descuide. disfrazándose con sus ropas que previamente le había escamoteado. digamos. con una serie de 329 . a establecerse y a abrirse camino en el nuevo medio que les espera. Ella también lo entendería así. en las que. se reían mucho con la farsa. que resultaba extremadamente complicado hacer abstracción de ella y ello acaba siempre por crear una cierta turbación. Dunia tenía una conversación fácil. Sí. De repente me di cuenta de que esa sonrisa. es decir. una relación más bien paternal. Afortunadamente. Espero que todos esos ensayos le hayan conferido un arte depurado. siempre se crea una especie de terreno virtual. porque su belleza era tan obvia y tan vistosa. pues habrá que ayudar a estos dos chicos. dadas las circunstancias que acabo de mencionar. entre dos personas que se acaban de conocer. la imitación es impecable. tenía también algo de dramático. a no ser que fuera una de esas ingenuas o benditas como a veces las hay. el eje de mis posibilidades. dada la diferencia de edad que existía entre los dos. de amistad o de camaradería. Ella no podía ignorar la reacción que producía en los seres cargados eléctricamente con el signo opuesto. a pesar de que era sincera. pensé que había ahí como un hueco o intersección que podía ser llenado por una relación que fuera aceptable para ambos. Estaba claro que Nicolai pretendía entrar solo en el ministerio. muy probablemente. pues siendo tan evidente la causa. En fin. incluida la tía. Y ello no carece de importancia. interferencias. si es que lográbamos salir del atolladero en que nos encontrábamos y regresar a España. disfrazado de su tía Anastasia. la sazón corporal no viene acompañada por la madurez sensual. Y ello iba a ser.

Entonces salieron ambas a prepararlo. El esparvel nos miraba alternativamente a uno y a otra. la espingarda dio unos pasos atrás. Mi tía Anastasia se complace en recibirle en su modesta casa. por donde penetraba un poco de luz. las primeras palabras. Dunia transmitió la propuesta. Dunia dio la luz de la escalera y pulsó un timbre. en suma. aunque lo más razonable era que nos fuéramos pronto y que pasáramos la mayor 330 . Sonrió antes de besar a Dunia en ambas mejillas. Cuando regresaron con el samovar. Recibidor y pasillo se hallaban empapelados con motivos y colores semejantes a los que vimos en la catedral de San Basilio. pero ya le he dicho que no debemos quedarnos mucho tiempo por temor a causarle problemas. Más allá había otras puertas cristaleras gemelas de las primeras y entre ellas un sofá tapizado en rojo con volutas bordadas.características y propiedades. Las dos mujeres intercambiaron brevemente unas palabras. por eso entramos. la anciana venía con un rostro realmente preocupado. las primeras impresiones. Al final lo hizo. Repuse que no pensaba que nos hubieran seguido. el espanto. Al cabo pronunció unas palabras que parecían dirigidas a ambos. Mi tía Anastasia pregunta si puede hacer algo por nosotros. Luego dio la impresión de insistir en que Dunia me tradujera algo. ¿Le apetecería un té? Respondí afirmativamente. Salimos a un rellano oscuro. son determinantes. Con tales propósitos. Su sobrina parecía querer tranquilizarla. Y en la creación de dicho espacio. Al abrirse la puerta me sorprendió encontrar en el vano un rostro a ese nivel. invitándonos a pasar al salón. con un clima particular y una naturaleza distinta para cada caso. gestos o miradas. Esa reflexión me tranquilizó porque ya sabía cómo conducirme ante ella y qué debía hacer para encauzar ciertas sensaciones colaterales. a pesar de todo. las cuales abrió nuestra anfitriona. permitiéndonos entrar. Dunia tradujo. Éste se hallaba pintado igualmente de blanco y en él se hallaban diseminados muebles un tanto toscos aunque sólidos. pero en sus ojos se leía. A mano derecha se veían unas puertas cristaleras lacadas en blanco. sobre el cual nos incitó a sentarnos acompañando sus palabras con los gestos oportunos. Nos abrió una anciana huesuda y con una altura portentosa.

parte de nuestro tiempo en sitios impersonales, que no comprometieran a nadie. Por esa razón, en cuanto apuramos el té, nos dispusimos a salir, rogándole que nos disculpara por una visita tan intempestiva y apresurada. En una silla del recibidor había una bolsa de plástico que la tía le entregó a la sobrina. Abrió la puerta y, bajo el umbral, la tomó de las manos para darle, con toda probabilidad, algunas recomendaciones. Finalmente se besaron en signo de despedida. A mí me ofreció los recios huesos de su mano para estrechar. Apenas habíamos andado cien metros cuando nos topamos con una patrulla de la mafia. Cuatro hombres dentro de un coche, entorpeciendo la circulación, avanzando a paso de yunta. Ocho ojos clavados en nosotros. Cuando todavía estaban algo lejos, se lo advertí a Dunia, al tiempo que reflexionaba en voz alta a propósito de lo tarde que era ya para huir, aunque fuera disimuladamente. Ella me pasó el brazo por detrás de la espalda y dejó su mano posada en mi flanco. La imité. Entonces su cuerpo se pegó completamente al mío. Así abrazados pasamos ante las cuatro miradas escrutadoras. Cuando estuvimos a sólo unos pocos metros, noté, no sin cierto alivio, que todas ellas estaban dirigidas hacia la arrebatadora figura de mi acompañante. Hicieron un reconocimiento duro, tenso, que surgía, no de una curiosidad policial, sino de un apremio tan tiránico como íntimo. Cuando cabía esperar que ya estuvieran lo suficientemente lejos, Dunia se volvió y se echó a reír con una música tan pegadiza que, a poco, y a pesar de la gravedad de la situación y también de la incertidumbre a propósito del origen de esa risa, pues no estaba claro si provenía del simple alivio por haber sorteado con tanta facilidad el peligro, o si se burlaba de la urgencia del deseo de los matones, o si su jovial hilaridad provenía de la intuición certera que le había permitido captar una profunda turbación mía cuyo origen era similar al que operaba en los otros, así estaba todo de confuso en mi mente, me encontré yo mismo contagiado por un cosquilleo divertido al que di rienda suelta, resolviéndose la tensión acumulada en un torrente de carcajadas que nos hicieron llorar.

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Como todo el mundo nos miraba, nos calmamos pronto. Y sólo cuando Dunia hizo un gesto rápido con la mano libre para indicarme la peluquería a la que tenía pensado conducirme, me di cuenta de que habíamos llegado hasta allí sin habernos separado lo más mínimo. Afortunadamente, a esa hora ya no había casi clientes. Dunia se dirigió a una mujer de mediana edad que parecía la propietaria del establecimiento. Luego ésta llamó a una de las muchachas libres, la cual recibió cumplidas instrucciones sobre lo que debía hacer conmigo, de modo que, al cabo de un rato, cuando alcé los ojos para mirarme al espejo, me vi confrontado a un hombre nuevo, pues no solamente me habían cortado bien el pelo sino que, además, lo habían tintado de rubio. Bueno, no era yo, pero justamente de eso se trataba. Claro, cuando salimos de nuevo a la calle, echamos a andar comedidamente uno al lado del otro sin tocarnos. Aunque no por eso se esfumó nuestro buen humor. Bromeamos sobre todo a propósito de mi nuevo aspecto y, en ese sentido, confesé que no me había imaginado nunca rubio antes de los setenta años y, aun así, rubio platino. Ella aseguró que no me sentaba mal el pelo rubio, si bien ella me prefería moreno. Tuve que respirar profundamente primero y reanudar con cierta precipitación la conversación después para evitar ruborizarme. Deliberamos a propósito de si era mejor comprarme mis nuevos vestidos en una tienda pequeña o en unos grandes almacenes. Argumenté que los grandes almacenes tenían la ventaja de que podrían permitirme ocultar con mayor facilidad mi ignorancia del ruso, pero el inconveniente de que estarían más vigilados pues era previsible que tratara de cambiar de aspecto con la mayor frecuencia posible. Dunia optó entonces por las tiendas pequeñas, me enseñó a pronunciar correctamente sí y no, según me guiñara el ojo derecho o el izquierdo, dando instrucciones para que me comportara como el auténtico hombre objeto. El resto déjalo de mi cuenta, dijo. La primera tienda de ropa que nos vino a mano llevaba un rótulo escrito en inglés. Dunia liberó una auténtica catarata de palabras ante el rostro impasible de un dependiente, vestido

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como un refinado gentleman. Yo no perdía de vista un solo instante sus ojos y me felicitaba por tener tan buena excusa para ello. De vez en cuando debía soltar un sí o un no en ruso, eso era todo lo que tenía que hacer, y enseguida volver a hundirme placenteramente en aquellas aguas lacustres de la estepa. Al poco rato, nos hallábamos frente a los probadores, momentáneamente solos, y con varios trajes de verano esperando su turno para ser enfilados. Me dejé guiar por el gusto de Dunia, la cual eligió un traje gris perla y una camisa de seda blanca. Tan sólo quedaba recortar los bajos del pantalón, pero ella arguyó que se trataba de una urgencia y únicamente tuvimos que esperar un cuarto de hora como mucho. La bolsa con mis antiguos vestidos, que eran nuevos por cierto, la depositamos en el interior de un contenedor, con la esperanza de que alguien pudiera utilizarlos. Y ya nos dirigimos, sin más, hacia el parque donde nos íbamos a encontrar con Nicolai y Moussa, haciendo lo restante del recorrido a pie, por precaución. Tomamos asiento y apenas tuvimos que aguardar un par de minutos para verles surgir de la espesura. Menos mal que llegaste con mi hermana, porque de lo contrario cualquiera te reconoce ahora. Sonreí, satisfecho. Dunia le entregó el paquete con los vestidos de tía Anastasia y él nos dio cita para el día siguiente a las nueve en punto de la mañana en un sitio bien preciso, recomendándonos que no nos retrasáramos por nada del mundo. Respondí que allí estaríamos con escrupulosa puntualidad. Luego le dio las últimas recomendaciones a Dunia, que no permaneciéramos mucho tiempo en el mismo lugar, que eligiéramos lugares discretos, frecuentados por parejas, como por ejemplo un cine, y que durmiéramos en uno de esos hoteles de fama dudosa a donde las prostitutas suelen llevar a sus clientes de una noche. Dunia le dio un cariñoso bofetón a su hermano. ¡Qué manía hoy de asimilarme a una puta! ¡Ya hablaremos tú y yo cuando tengamos más calma! Nicolai correspondió con una divertida sonrisa. Pero aprovechad la noche para dormir, pues ignoro cuándo podremos volver a hacerlo

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en una cama. Luego recuperó bruscamente la seriedad. Ahora tenemos que separarnos, juntos corremos realmente mucho peligro.

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X

Solos de nuevo, atravesamos el parque, con objeto de salir de él por el extremo opuesto. Los niños jugaban todavía en tropel, las madres charlaban en corros, algunas parejas ocupaban discretamente los bancos más disimulados por la vegetación. Le pregunté a Dunia si tenía hambre y me respondió que no, que en verano era todavía pronto para cenar. Lo mejor sería seguir el consejo de Nicolai y entrar en un cine. Claro que yo me iba a aburrir durante toda la película a causa de mis escasos conocimientos de ruso, sólo sabía decir sí o no. Repuse que no tenía la menor importancia, se trataba únicamente de una medida de precaución. Para ir a buscar un cine concurrido bajamos hasta los aledaños del puro centro de Moscú. Nos decidimos por uno colosal, con muchísimas salas y un repertorio abundante. Dunia tomó dos entradas para la primera película que empezara. Nos instalamos en una zona marginal y bastante elevada del patio de butacas. Las luces no tardaron en apagarse y me sentí mucho más distendido. Instintivamente cerré los ojos unos instantes y traté de acordarme de lo que había sucedido el día anterior. El esfuerzo resultó tan grande como si tratara de extirpar recuerdos del fondo de mi infancia. Las primeras imágenes proyectadas en la pantalla comenzaron a desfilar ante mis ojos sin que mi retina consiguiera registrarlas, o por lo menos comunicarlas a la zona del cerebro que podría tratarlas. Tan sólo me sacó de mi sopor la constatación de que, por momentos, la sala se estaba llenando. Miré de reojo a Dunia y la encontré un tanto intranquila. Pasa el brazo por encima de mi hombro, dijo. Cuando lo hube hecho, ella dejó reposar su cabeza sobre la mía. Entonces descubrí que la película relataba una

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historia de la segunda guerra mundial, las vicisitudes de unos soldados que participaban en la batalla de Moscú. Vi que mi morada estaba siendo devastada por un incendio y opté por mirar hacia otra parte, hacia la pantalla, ¿por qué no? Las bombas no alcanzaban ya ningún edificio entero, sino que asolaban ruinas, las balas mataban soldados muertos, el fuego caía sobre fuego no extinto. Y los hombres seguían enfrentándose sobre el hielo, cubiertos de nieve, en la noche, cubiertos de odio. Algunos de ellos pasaron, casi sin transición, de la guerra de España a esta otra, después de todo similar en técnicas y armamento. Se enfrentaban de nuevo, en otra parte, poco importa. Eran enemigos por razones mucho más profundas, más vastas, formadas por un complicadísimo entramado de nociones, postulados y reacciones epidérmicas, que las que enfrentaron, por ejemplo, a los ingleses y los franceses durante la guerra de los cien años. El genio del siglo veinte ha dado la guerra ideológica, caliente o fría. Ha destruido y al final no ha construido nada. Ha dejado intacto el capitalismo existente, el cual, en apariencia, parece más humano que el capitalismo decimonónico, pero esa mejora es sólo coyuntural, no intrínseca, pues la riqueza ya está creada después de un siglo de haber hecho trabajar a hombres, mujeres y niños en condiciones infrahumanas. Ahora se trabaja en condiciones más benignas, cierto, pero igualmente de sol a sol y sin apenas un segundo para que el hombre pueda manifestarse como un ser humano, asimilar valores hondos y transmitirlos a las generaciones siguientes. Es más, nunca el capitalismo ha ido tan lejos como en estos momentos en la aplicación de su máxima esencial, al tiempo que inmoral, la cual se resume en ganar dinero a toda costa. En ese sentido, hoy no conoce trabas, ni lazos, ni fronteras y lo mismo se puede decir por lo que se refiere a la facilidad que se le brinda para evadir sus responsabilidades sociales, a las cuales tienen que subvenir únicamente los otros sectores, quienes se hallan finalmente exangües. Para llegar a esto, el desgraciado siglo veinte, ha liberado tanto fuego, derramado tanta sangre y expandido tanto dolor como en todos los siglos y milenios anteriores reunidos. Sin duda ha sido una centuria fracasada. Fracasada en

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todo, en política, en pensamiento, en ciencia y hasta en literatura. En política porque sólo ha dado lugar a guerras estériles, en las que los tres titanes enfrentados llevaban una máscara tras la cual se pudría el auténtico rostro de un cadáver; en pensamiento se ha llegado a la construcción de un muro circular de cemento para proteger el vacío y la ciencia tan sólo ha logrado constituirse en amenaza para la propia supervivencia de la humanidad; en literatura porque se ha interpretado de la forma más grosera, estúpida y abusiva la función poética del lenguaje, matando con ello la poesía, traicionando y profanando, después de muerta, sus valores más dignos y eficaces, y entregándola al pensamiento negativo como simple instrumento para la construcción de su muro de la vergüenza. Esos soldados soviéticos, como los alemanes, por cierto, derrocharon valor y abnegación a manos llenas, hicieron viudas a sus mujeres y huérfanos a sus hijos, se comportaron como auténticos héroes, dignos del panteón de los héroes de los tiempos pasados, para derrocar, es verdad, al más puro producto de la desolación que supo producir el siglo, pero igualmente para confortar en su poder, desmesurado y tiránico, a un mafioso en técnica y comportamiento, surgido de las filas de la mafia y definitivo instaurador en la Unión Soviética, no del comunismo, sino de la mafia de la cual provenía. ¿Te has aburrido?- susurró Dunia en castellano pero muy cerca de mi oído. No, en absoluto, repuse con mucho convencimiento. Estaba tan lejos del aburrimiento que tenía la sensación de haber asistido a un cortometraje, de cuya dureza me rescataba y me redimía un embriagante y turbador perfume de mujer que me había dejado definitivamente como flotando en una nube, en un reducto inalcanzable, a muchos kilómetros por encima de una ciudad que parecía, toda ella, perseguirme sin darse la menor tregua. En fin, ahora sí llegó el momento de buscar un restaurante. Dunia asintió. Le expliqué que dichos establecimientos no estaban, ni mucho menos, exentos de peligro, pues muchos de ellos pertenecen a la mafia o guardan algún tipo de relación con ella, de modo que, según

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parece, algunos de ellos, o la mayoría, o todos, ¿quién sabe?, poseen fotografías nuestras y ejercen una vigilancia activa. Dunia recuperó las palabras de su hermano. Ellos buscaban a un trío, y nosotros integrábamos una pareja. Aparte de que yo había cambiado mucho. No es de esperar que tengan ya fotografías mías ¿no? Le recordé la presencia en el bar del tipo fondón que había llamado a los matones y a quien Moussa sorprendió hurgando en su teléfono móvil. Sin embargo, recapacité, no creo que hiciera fotos; Moussa, a quien encargué desde el principio que no lo perdiera de vista ni un segundo, lo hubiera mencionado. Utilizaría el teléfono simplemente para llamar a los esbirros y luego no le dio tiempo a más. Tan sólo podrá declarar, en el supuesto de que esté todavía vivo, cosa que dudo pues la impresión que causó en mí la vista de los fusiles mucho me temo que cargara en exceso mi mano, que una rubia de una belleza portentosa huyó con nosotros. Dunia enrojeció hasta las orejas. Para mí, lo que había dicho era tan evidente que ni siquiera lo había pensado como un cumplido, había salido de mis labios con la misma naturalidad que un comentario acerca del tiempo. Comprendí que me había mostrado un poco brusco y ya iba a disculparme cuando ella estalló en una carcajada, que, como ya había sucedido antes, se me contagió enseguida. Atención, me dijo, todavía debatiéndose con los últimos retazos de la risa, si tan guapa te parece la rubia, pues el papel que vas a desempeñar esta noche te obligará a estar muy cerca de ella. Admito, repuse, sin haber aplacado del todo la hilaridad, que va a ser una tarea ardua. Somos ambos adultos, prosiguió, sabemos cuáles son los efectos que se producen entre dos polos opuestos; a pesar de ello, no tenemos otra elección, más que comportarnos como una verdadera pareja pues nuestra vida va en ello. Cierto, admití. Pero, para mis adentros, reflexioné que, en la guerra o en la paz, si se arrima el fuego a la paja, el resultado es el mismo. No obstante, debía comportarme seriamente, ya que, después de todos los desarreglos que había introducido en esa familia, lo menos que podía hacer era respetarla y mostrarme leal y digno de confianza hacia ella. Bien, entonces hay que buscar un lugar para cenar y otro para dormir; los cuales, a

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ser posible, deben estar lo más alejados que hacerse pueda el uno del otro. El segundo ya me lo había sugerido la idea de Nicolai, un sitio frecuentado por parejas irregulares, adonde también acuden las prostitutas de ciertas ínfulas con sus clientes, que piensen lo que quieran… Entonces imagina, sugerí, un restaurante al que esas mismas parejas podrían ir justo antes, pero en el extremo opuesto de la ciudad. Muy bien, pues vamos allá. Tomaremos el metro esta vez. Subimos en la estación de Dobrininsksaya, como una iluminada cripta románica, y bajamos en Mayakovkskaya, algo parecido a lo que podría ser el hall de un fastuoso teatro de la ópera, en París o Londres. Salí con la convicción de que el metro de Moscú era el más bello y suntuoso que jamás había visto, si es que hay realmente otro metro, en cualquier parte del mundo, que pudiera calificarse como bello. Si ya habíamos visto un monasterio transformado en grandes almacenes, no resultó excesiva mi sorpresa cuando Dunia me mostró el pórtico, con sus capiteles y sus arcos, que daba acceso a un restaurante establecido en un viejo cenobio, pero para cenar. De hecho, el comedor no era sino el antiguo refectorio de los monjes. Nos hicieron pasar, pues, a una nave abovedada, con paredes blancas sobre las que se hallaban fijados hachones imitados con luz eléctrica, dotada de ventanas altas y, al fondo, un arco elíptico servía de marco a una pintura en la que figuraba una abadía amurallada, provista de sólidos torreones cuadrangulares y cúpulas aturbantadas. En el primer plano se veía a una familia distinguida, efectuando la correspondiente, probablemente periódica y consuetudinaria, visita protocolaria a los negros y barbudos religiosos. En el lado de nuestra realidad, un mantel color crema revestía las mesas flanqueadas por sillas de respaldo alto, hechas con una madera negrísima, como de confesionario, acaso iguales a las que se encontrarían en el interior del monasterio pintado. Del techo colgaban unas macizas lámparas de bronce. Aquello tenía algo de caverna, de cripta

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y de cilla. En cualquier caso, una estancia apropiada para paliar el fuerte calor que reinaba en Moscú. Al cillero, hombre de largas y bruñidas patillas que no me traían en absoluto buenos recuerdos, sólo le faltaba el hábito, pero no el vientre prominente ni la botarga. Tomó nota de nuestro pedido, al que únicamente contribuí con espartanas y toscas afirmaciones, esporádicamente con alguna negación, según Dunia guiñara o su espléndido ojo izquierdo o su espléndido ojo derecho. Poco importaba que fuera el uno o el otro, lo cierto es que yo comenzaba de nuevo a flotar en un cielo de aguamarina y sol. Sin embargo, comprendí que semejante ingravidez, aunque por una parte distendía mi cordaje de nervios, e incluso espaciaba el restallido periódico del bramido horrendo, de toro malherido, que seguía resonando en mi interior como en un garaje vacío, no dejaba de constituir un peligro evidente en unas circunstancias en las que convenía, a cualquier precio, conservar una cierta frialdad de pensamiento. Decidí, pues, aplazar, mediante un serio esfuerzo de voluntad, algunas cuestiones relativas a la ineludible seducción de Dunia, a la proporción de cálculo y de sazón natural que pudiera entrar en ella, o si había algo de malicia o simplemente savia jugosa y joven y zumo de fruta en su sonrisa que desvelaba una deslumbrante hilera de bloques de esmaltado carbonato cálcico. Sea como fuere, y viniera de donde viniere esa picardía de formas y de música que envuelve a las mujeres realmente bellas, la previsión de la naturaleza parece algo evidente. Si el hombre, por una especie de perversión intelectual, que tal vez podríamos denominar experiencia, llegara a la conclusión de que ese placer inefable, cuya duración es extremadamente limitada, no produce a la larga sino dolor, trabajos y sufrimiento, entonces la belleza extrema que sabe producir la gran Maga, la suprema Encantadora, manifestaría toda su utilidad, haciendo titubear y sucumbir a los recalcitrantes, o al menos a algunos de ellos, en número suficiente para que la especie no se extinguiera. De modo que esa vasta inteligencia que juega una partida de ajedrez consigo misma ha previsto hasta las

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sugerente. ¿Y por qué no dejarse llevar por el hechizo del momento? Ése podía ser el camino que sigue el agua por intuición. tan cargada de evocaciones de la Rusia antigua. evitar erigirnos en obstáculo para él. A tu salud. la senda a través de la fronda espesa y lujuriante que nos llevará al día de mañana. al que no se le podía pedir más. sencillamente. a nuestro favor. Cada pieza tiene. en previsión. bucólica y mística. Si bien mejor que el del figón al cual nos había conducido Lebedev. Sólo teníamos que dejarlo fluir. de nuevo. más allá del horizonte de esta geografía tiránica. esta vez. incitarle a recorrer parajes. haciéndole soñar con la inmensidad del mar. su función. como recompensa a las cuitas sufridas a causa de su paso por este mundo y del extenuante trabajo empleado en humanizarlo. Un juego era. Dunia es. sobrecogedora en tantos aspectos. parecía que íbamos ganando y tal vez la racha dure indefinidamente. cierto. después de todo. de la mencionada contingencia o del Apocalipsis o de lo que sea. Dunia se sentó de espaldas a la pintura mural. probablemente. Tomé la copa y quise mostrarme discreto y parco en el brindis. hasta donde alcanza mi conocimiento. sólo se trata de un juego. majestuosa. una de las mejores labradas. pero considera que la utilidad de algunas de ellas consiste. en efecto. orientar hacia él el engañoso espejo de la belleza y la seducción. o acaso por sabiduría. quedaban insertados en la escena. en el que. sublime. de modo que su rostro. dije.situaciones de emergencia extrema y parece empecinada en llegar. y su figura. justamente. más bien convenía sugerirle cauces. tal vez recuperable para el espíritu tras el prolongado paréntesis de entrega como pasto a la materia. Y sin somnífero. aunque lentamente. contra viento y marea. ni siquiera la disposición de una sola pieza ha sido dejada al azar y entre todas las piezas. entramparle. por el momento. misteriosa. en la posibilidad de ser sacrificadas en el momento oportuno. A la 341 . de modo que puedan producir el máximo rendimiento. El tiempo era muy capaz de pasar y de ir avanzando. El mesonero comenzó por traernos unos aperitivos con vino georgiano. Para ello. hasta el final de su proyecto. Pero.

era mi sino en ese enredo. Digamos que hay una insondable cantidad de dinero en juego. ¿En qué lugar puede encontrarse seguro teniendo en cuenta la especie de depredador que lo acosa? En Israel. por el sortilegio irrevocable de tus dos ojos. puesto que. Entonces es poco menos que una acción filantrópica la que estáis llevando a cabo. añadí yo. pero como forzosamente debería llegar una hora de la verdad. Bien. cuanto más desaforados fueran. Podría hacerlo. dado que era natural de dicha ciudad y hablaba español con toda corrección y soltura. por el encantamiento agrícola que madura la pulposa fruta de tu boca. Aquí se califica al capital poseído por la mafia como inagotable. por el conjuro que convoca las líneas de tu estampa. ¿y cómo os conocisteis? Sabía que tenía que mentir. Por la Rusia inmortal. Además. Moussa sirvió en las fuerzas especiales argelinas. callando todo lo demás. por lo que Evgueni y su estado mayor tendrán que alzar el vuelo en busca de un refugio más seguro. Y porque me sea dado poseer la fuerza necesaria como para no dejarme absorber por semejante campo magnético atroz. donde ha invertido la otra mitad aproximadamente del capital de Sukros evadido a través de Amenhotep. era hombre de toda confianza. resulta difícil creer que su rama española no pueda reaprovisionarse de la fuente madre y proseguir sus actividades. pero el escudo que los protegía hasta ahora está a punto de desaparecer. nos fue muy útil durante la operación que nos permitió el acceso a la valiosa información que poseemos y ahora nos acompaña en tanto que guardaespaldas. yo no diría tanto. Sí que debe ser valiosa cuando la mafia despliega tantos medios y energía para encontraros. verbigracia.tuya y por España. insalvable. aparte de que su presencia en España se está decidiendo en el tablero durante la misma partida. solicitamos una 342 . Bueno. Opté por una solución que me dejara luego menos en evidencia. Me lo presentaron poco antes de iniciar mi misión como un guía perfecto para Moscú. me dije que tal vez conviniera que esos embustes no tuvieran demasiado bulto. más embarazosa sería mi situación después.

sobre el hecho innegable de que. si en otras lo he hecho de verdad sin que nadie lo sepa y no por ello mi espíritu ha padecido tanta inquietud? ¿Dónde está la 343 . En fin. Únicamente me apena que se haya producido esa escena tan desvariada y humillante para él. Y estáis arriesgando seriamente vuestras vidas en ello. Cuando lo más sensato y recto es decirse ¿quién me he creído que soy para pensar tanto en mi imagen. donde las dan. en verdad. Me llena de orgullo que Nicolai participe en esto. su última palabra. lamento que todo esto haya provocado esa situación tan tensa como equívoca entre tú y tu novio. pues sonrió. pedís una recompensa. mis energías interiores en conjeturas totalmente inútiles sobre qué es lo que va a pensar éste o aquél de mí. Siempre he admirado a las personas que saben plegarse sin aspavientos y aparentemente sin demasiados problemas de conciencia. claro. al que. Cierto. por cuanto a mí se refiere. cuando éste ha dado. tenía mis dudas. me he convertido en un instrumento de tortura para alguien con sólo alzarme con una imagen depravada ante dicha persona. Por toda respuesta. pero al mismo tiempo libráis a tu país de una perniciosa lacra. digamos que llevábamos camino de convertirnos en novios pero no puede decirse que lo fuéramos todavía. no sería prudente prevenir y explicarle las circunstancias completas. por otra parte. en circunstancias similares. Entiendo que Nicolai ha obrado con mucho discernimiento. no hay sino aceptarlo. noté que subió un poco de rubor a mis mejillas. Sentí la apremiante necesidad de salir por la tangente. Además. No. Lo que ella interpretó muy mal. Yo hubiera perdido. puesto que. lo inevitable y más cuando ya está hecho. ante la voluntad del destino. las toman. si apenas debería considerarme como una modesta y rudimentaria herramienta del destino? ¿Es que pretendo que todo el mundo me tenga en un pedestal? ¿Qué más da si unas veces algunos puedan pensar erróneamente que he actuado mal. En todo caso. aún a mi pesar.compensación económica por nuestros desvelos. pues ni siquiera tuve tiempo de decirle que se trataba de mi hermano.

En cuanto a mí. en occidente. y en música pachanga. es decir. llaman al arte divagar. De lo contrario. En las iglesias sólo bautizan a quienes traen buenos padrinos. pensaba acompañarle con objeto de encontrar un empleo como profesora de ruso en alguna academia. Él pensaba que con la sólida formación musical que había recibido aquí. cuando uno se ha convertido en pasto para las flores amarillas de un cementerio o vaya camino de serlo y ya no moleste a nadie. Sin embargo. Y ya en ese momento le dije que. En vida únicamente se reconoce a los payasos. 344 . no con objeto de honrar tu genio sino su buen gusto. ¿Pero qué otra nobleza podría valorarse. me entristece que Nicolai no haya alcanzado el objetivo que perseguía al irse a occidente. recibiendo la justa retribución por su esfuerzo y por sus méritos. es ésa una cuerda que sólo suena si la toca una mano en la que brilla el sello del oro o del poder. como ya estaba empezando a hacerlo por estos lares. Bueno. entonces tu música se tocará en las catedrales. para las bodas y los bautizos de los excelentes. para ser sincera. podría brillar allí. Allá. ¿le basta con la razón como único instrumento? Por otra parte. el arte debe ser tocado más bien con la mano izquierda. en literatura. fuera de la del poder y el dinero? En ese sentido sostengo que hay que aprender a ser rico primero y razonable después. publicarán su tesis una y otra vez. entonces saldrá un musicólogo que exhumará una empolvada partitura tuya con la que hará una magnífica tesis sobre los tiempos de antaño. los demás deben contentarse con el suave aroma del incienso.verdadera sabiduría del hombre. No conozco otra manera de hacer triunfar la razón y la justicia en el mundo en que vivimos. Claro que. pero ganando más. creo adivinar que no lo conoció en tanto que el eminente músico que él pretendía llegar a ser. dentro o fuera de él? Y si tan sólo no es una quimera. le darán el título de catedrático y doctor. Poderoso antes y justo más adelante. en cierta ocasión asistí a uno de sus conciertos y puedo decir que me impresionó mucho su interpretación del doctor Zivago. para que su consagración no sea más que una pantomima mediante la cual todo el mundo sale reconfortado.

Por supuesto. los padrinos actuales conservan confusamente esa noción de reequilibrio social. Es verdad. ello ya sería poseer la voluntad de practicar el mal. en sus relaciones con los demás. Ésa parece ser una afirmación difícil de admitir. dijo: “porque sois tibios. pero ya es bastante triunfo que uno trate de imponerse a sí mismo. por poner un ejemplo de buen sentido. aunque no tanto como la variedad humana vulgar. una pantalla. entonces suele intervenir la ley del péndulo. Y Cristo. Mi opinión es que hay muy poca gente que posea realmente la voluntad de hacer el mal. y establecer. sino tibia. acaso otros lo hagan entre sus ojos y el mal. Durante los siglos dieciséis y diecisiete. su propia razón y su propio sentido de la justicia que no su sinrazón y. mucho más numerosa que las dos anteriores. sigue su carrera con determinación. Así es. Entonces más vale ser malvado que tibio. por esclerosis de ciertos ritos. por dejadez. malévolamente. A ese argumento se le puede dar perfectamente la vuelta como a un guante. Los primeros mafiosos sicilianos creían realmente pertenecer a una organización que protegía al débil contra los abusos de la nobleza local y. un personal sentido de la injusticia. Pero estos personajes diabólicos son tan poco abundantes como los angelicales o santos. el trabajo sería arduo. al tiempo que purificaban y salvaban las almas de los 345 . El malvado es honesto consigo mismo. por tradición. por falta de fe en sí mismos. os vomitaré de mi boca”.En ese ámbito. Grandes arrepentimientos se han producido cuando el sujeto toca fondo en las heces de su propia depravación. Se trata de aquellos que ponen una tela pintada entre sus ojos y el bien. actúa en consecuencia y compra una entrada de primera fila para contemplar sus actos. una imagen pintada según el arbitrio de un artista más o menos falible. Sí. los inquisidores de mi país albergaban el convencimiento sincero de proteger la religión. por esas mismas razones son pocos los que se empecinan en practicar el bien. de modo que cuando miran en esa dirección no ven el objeto en toda su pureza. la mayor parte de la gente no es ni fría ni caliente. Sin embargo hay una cuarta vía de hombres. digamos. si lo practican es justamente por carencia de voluntad para hacer el bien. sino una representación del mismo.

en fin. Se trataba tan solo de un ejercicio de concentración. el sueño de la vigilia. por medio del fuego. La política de todos los tiempos ha servido de biombo para tales acciones. dijo. Y lo mantengo. De todos modos acabas de decir que lo peor es el abandono y la pereza. más o menos confuso. ocuparon una mesa contigua. Comenzaron ellos su propia cháchara y nos olvidaron. por indicación de éste. Dos parejas entraron precedidas del cillero y. Le hice un guiño a Dunia y cuya significación ella comprendió muy bien. la 346 . Uno tiene que permanecer siempre vigilante ante esos fascinantes espejismos que nos pueden arrastrar como vendavales por sendas equivocadas. Todavía tenía un ejemplo que no me atreví a mencionar por pudor. rábano. o incluso de algún mérito. anestesiando al propio tiempo la conciencia. y acompañado de hojas de perejil y de laurel. Jolodez. y es cuando hablamos de amor como eufemismo para referirnos al sexo. pepinos y hojas de col. es una lástima que uno no alcance a gobernarse. según sus propios y genuinos principios. está al abrigo de su hechizo.condenados. Dicho procedimiento contiene y manifiesta una facultad de sugestión y de autosugestión absolutamente inaudita. Todo ello salpimentado. o por lo menos a plantarle cara al destino. según fuera uno u otro ojo el que viera pestañear. En todas ellas. Pinché un poco con cierta precaución y le propuse a Dunia servirle algo más de vino. la práctica del bien ha servido de pretexto. otra pareja y. bien condimentado con mostaza. En eso acudió el mesonero con una especie de entremés a base de carne de ternera. como la canción que conjura la fatiga de los trabajos penosos. Es como la fábula que transmite una técnica. para disimular el ansia y la ostentación del poder. No obstante. Aceptó y con las mismas llené igualmente mi propio vaso. sin más. así que se puso a hablarme en ruso y yo a responder sí o no en esa misma lengua. pues ningún hombre común. Y ello es peligroso. Luego entró una familia.

era natural de la mencionada ciudad mediterránea y disponía en ella de una modesta casita donde iba a veranear y en la que me había instalado desde el momento en que habíamos comenzado a trabajar en el asunto que nos ocupaba. Razón por la cual me esforcé en tratar de encontrar soluciones que. Abarrotado de gentes de todos los orígenes y hablando todas las lenguas. Y tú supongo que vives en Madrid. Su nombre me suena. Le expliqué que gozamos todo el año. Quiso saber en qué ciudad se había instalado Nicolai. Me puse de nuevo alerta puesto que empezaba otra vez. de un clima suave y benigno. con toda probabilidad interesada por la nueva vida que le aguardaba allí. sabiendo que mis embustes iban a ser forzosamente descubiertos unos días después. Más o menos es así. o entre los huertos de naranjos. Dunia orientó la conversación hacia mi país.cripta comenzó a llenarse y un sordo murmullo ganó su atmósfera. pues era lógico que así fuera. claro. si trabajaba. 347 . no dejaran a pesar de todo de proporcionarle información. tal y como había dicho. sobre el contenido esencial del cuadro que se disponía a recibirla. hasta en los meses centrales del período invernal. No obstante. en verano. la ingrata tarea de mentir. Respondí afirmativamente. a engullirla. y que no me dejaran tampoco demasiado en evidencia en el momento de la verdad. Incluso en invierno hay un ambiente considerable. a veces. aunque una ciudad balnearia de ese calibre nunca llega a encontrarse completamente desierta. Se lo dije. Me figuro unos rascacielos como colmenas al borde de una larguísima playa abarrotada de gente tostándose al sol. en ese importante periódico cuyo nombre había elegido al azar. Y lo que es peor. Volvimos discretamente a nuestro castellano derecho. Mentir es. un esfuerzo terrible que debemos realizar en aras de la verdad. imagino que se trata de un lugar eminentemente turístico. mutatis mutandis. Me alegro de que conozcas bien ese lugar. Le confesé que mis mejores recuerdos de infancia incluyen paseos por las playas solitarias del mes de diciembre. y casi desierto en invierno. por la noche un paseo marítimo repleto de restaurantes y terrazas de cafés. aun no siendo más que infundios. sin duda.

uno en familia. desagradable. o bien los medios para permanecer durante un verano completo. quizás flotando invisible en su atmósfera. de poseer una segunda residencia.bajo una atmósfera dotada de una nitidez refulgente y que por las tardes el sol parecía reflejarse en la arena y en el mar como en el fondo de un cáliz. El litoral había sufrido una transformación similar durante los últimos años. con Nicolai y unos amigos. apio y diversas especias. sigue conservando una fracción de su antigua belleza y misterio. Contenía cebollas. Pero. Antiguamente. con los primeros bloques destinados a la acogida de visitantes. Era como si la sombra fría de un cuervo hubiera sobrevolado mi espalda. desde entonces. todo ha cambiado considerablemente. en ese litoral bañado por las mismas azules y cálidas aguas del mediterráneo. después. también allí. Con el rabillo del ojo percibí cuatro cuerpos sólidos y voluminosos que se disponían 348 . gozaban del privilegio. Claro que. Cuando de nuevo estuvimos solos. pero una extraña. tan sólo la aristocracia. primero. Las imágenes más antiguas que conserva mi memoria presentan poco más que un pueblecito blanco de pescadores. Parecía que estaba confeccionado a base de pato. Me disponía a probarlo. Mas al fin llegaron los años de bonanza del período democrático y las franjas costeras se cubrieron. Dunia estableció una comparación con el contraste que pudo percibir entre los dos viajes que hizo a la zona del mar de Azov. cuando hay que dividirla entre muchos. pato con nabos. y el segundo más recientemente. y la nomenclatura del partido. de una costra formada por ladrillos mal pegados. sensación me hizo devolver cuchillo y tenedor a su sitio. dijo. apreciable cuando se conoce el rigor de los inviernos en Moscú. en alguna parte. Ahora el cemento cubre la casi totalidad de lo que antes era naturaleza y la luz se refleja sobre todo en los cristales de los grandes edificios que se alzan frente al mar. Dunia alzó sus acuosos ojos azules y con ello comprendí que llegaba el plato de resistencia. se obtiene un cociente inferior. durante su infancia. confirmó mi estimación. También con respecto a la belleza.

entrevista tan sólo unos instantes antes de que nos derribaran por tierra. Ello constituiría. claro está. te vas a quedar in albis en dicha materia. pero. a mi modo de ver. de los gorilas que tan precipitadamente habían irrumpido en el parque sin reconocernos. sin decir esta boca es mía. Al propio tiempo me puse a comer. seguidamente por los humeantes referentes mencionados en la misma y cuando sus estómagos comenzaron a sentir el peso de la comida y el calor de la bebida. pero para entonces nosotros ya habíamos concluido nuestra tarta de crema de leche al tiempo que teníamos vaciada una buena parte del samovar. Por esa razón no pareció en modo alguno un acto sospechoso ni precipitado que nos preparáramos para salir. a juzgar por la rapidez con la que deshicieron lo andado y se pusieron a perseguir el autobús que tan oportunamente se había detenido ante nuestras plantas. 349 . Y cuando sus ojos me contemplaban cual manantial sereno y purísimo. con el alma en los pies. Guiñé de nuevo el ojo a Dunia para que reanudara su conversación en ruso y me permitiera negar o asentir obedeciendo al baile de sus pestañas como si fuera un cadáver manejado por una enfermera experta. si quiero conocerlo. mas que me asen si sé algo del sabor del pato con nabo. una negligencia imperdonable. dada la sorpresa y la rapidez del encontronazo. con más calma. yo la miraba con embeleso. Primero que nada porque todas sus potencias cognoscitivas quedaron absorbidas de inmediato por el contenido semántico de la carta. el cual habíamos solicitado previamente junto con el postre. Una segunda mirada más atenta me reveló la propia imagen. como no haya restaurantes rusos en el infierno. con toda probabilidad. pero que. sólo en ese momento percibieron las sublimes formas de Dunia. que por una más… Pero explica cómo fue que esos gatazos no olieran la carne de ratón. Mucho me temo que. Has cometido tantas.ya a sentarse ante la mesa situada justamente a mi derecha. la del pato con nabo. esta vez. Tendré que volver a Moscú. no debieron tardar en comprender el grave error que acababan de cometer.

no vaya a querer obtener por la fuerza lo que no pudo pagar con dinero. al menos sabemos que no buscan a una pareja que obedece a nuestras señas y no será este encuentro el que les induzca a hacerlo. al tiempo que cargada de tensión dramática. le expliqué quiénes eran los individuos en cuestión. proveniente de la otra mesa le desarrugó el entrecejo y lo obligó a regresar al puesto que ocupaba. Evidentemente no comprendí nada. Me sorprendió con una sonrisa. El esbirro hizo una pausa para meditar y luego habló una segunda vez. Nos levantamos y nos dirigimos a la barra para pagar allí. quien acaba de sostener en ruso una conversación tan natural y tan verídica. Es que jamás sospecharán que ha sido un extranjero. le pregunté a Dunia qué había dicho el energúmeno de marras. Sólo cuando nos hallábamos instalados en los asientos del metro. pero como Dunia guiñaba el ojo izquierdo. les eché un último vistazo. aunque firme. Ante tu negativa. Apoyándose en ella dijo algo con voz queda y más bien baja. y respondió que nos había ofrecido el equivalente de cinco mil dólares.Sin embargo. Negué pues yo también con la misma determinación que antes. Apretemos el paso. dijo. Ya en la calle. ellos nos miraban también distraídamente. emití un no rotundo. Dos mil quinientos para ti si te ibas de inmediato a dormir a tu casa y dos mil quinientos para mí si aceptaba pasar la noche con él. desconocedor de nuestra lengua. 350 . dobló la puesta. Ella enrojeció de nuevo hasta las orejas. Esta vez mi interlocutor parecía contrariado. Una cosa buena ha tenido el incidente. Dunia insistió con el ojo izquierdo. como para que nadie más lo oyera. ¿Cómo puedes estar tan segura? Dio rienda suelta a la hilaridad que parecía ahogarla desde que le había comunicado la noticia. quizá más aún de lo que lo hubiera hecho sin los efectos del vino. pero tuve la seguridad de que era la concupiscencia la que atraía sus miradas. Pero una voz serena. uno de ellos se levantó y se dirigió a nuestra mesa. Antes de abandonar el local.

351 . sin duda.los controles en el aeropuerto…. por cierto. ¿Con qué objeto? Con el de averiguar nuestro paradero último y de ese modo nuestra verdadera identidad para. después de todo. ahora llega nuestra parada. ¿Piensas que accederá el ministro a vuestra demanda? Accederá.No quedaba sino dirigirse al hotel y procurar dormir bien para afrontar un día decisivo. pero antes es preciso entrar en el ministerio. confesé. entonces tendréis un plan. Y nos hallamos divididos. sin la posibilidad de llamarnos por el móvil. lo tenemos. que constituye. pero ordenará luego a sus servicios de seguridad que no nos pierdan de vista ni un instante. Sin embargo no osaba decírselo a Dunia por temor a no aparecer tan natural como en mi conversación con el ruso. Tendrá que resultar. una coqueta suma de dinero. Pero vuestra identidad…. Ven. ejercer una presión directa sobre nosotros y recuperar el resto. Practicamos varios cambios de línea en la red del metropolitano de Moscú. Veo que habéis previsto todo. Dunia tenía una idea bien precisa del itinerario a seguir. que es.habéis dejado huellas…. una vez obtenida la cantidad pactada. En efecto. Llevamos los tres varios juegos de documentaciones falsas. la inmensa mayoría del capital puesto en juego.las compañías aéreas…. pues no tenemos ningún plan B. intercambiamos algunas suputaciones a propósito de las diversas eventualidades que podría reservarnos la aventura de nuestro asalto al ministerio. Como no había nadie lo suficientemente cerca como para oír nuestra conversación. de modo que no hice la menor alusión al respecto.los hoteles….

el hombre solía ser provecto. por primera vez adquirí conciencia y comencé a inquietarme por ciertos detalles prácticos. ataviada con un modelo caro y atrevido. una mujer joven y sublime. Un inoportuno calor. elegante. Desde allí la observé. Flotaba allí una atmósfera ligeramente teñida de rosa. Tan sólo llevaba una blusa y unos vaqueros muy ceñidos. Se trataba de un establecimiento moderno. Nos cruzamos en recepción con algunas parejas. incrementada por un atuendo que no alcanzaba el grado de escandaloso pero sí rozaba cierta sensualidad. Ese papel reservado y distante del varón parecía totalmente apropiado en ese tipo de entorno. entrecano. Me hice esta reflexión. a la vuelta de la esquina. no por otra cosa. sino para convencerme de que nuestra presencia allí no desentonaba en absoluto. Y ésa era la verdad. invariablemente. funcional. mientras yo permanecí sentado en un sofá. ninguna otra de las que había visto deambular por allí ofrecía una imagen tan apetecible como la de ella. a una mujer así no le hacían falta muchos trapitos para seducir al más pintado. 352 . por el contrario su acompañante era. comenzó a propagarse por todo mi cuerpo y aunque había tomado la determinación de atajar con dureza cualquier motín de la carne y de la sangre. esta vez interior. ambas prendas le marcaban bien las formas. El personal era en su mayor parte femenino y dotado de cierta belleza. El hotel está ahí mismo.XI Emergimos en un barrio comercial. No obstante la simplicidad de su indumentaria. Dunia se ocupó de las formalidades. acogedor sin llegar a ser lujoso.

a pesar de no llevar ya sobre mí el hábito de pope. Entramos en una habitación bastante bien parada. la fluctuación pasó rápido. Me sentí como en un barco. Noté que aún los sujetos mejor acompañados que observaban la escena me lanzaban miradas cargadas de una apremiante envidia. con filas de puertas de madera clara. Una mano larga y estilizada pulsó el número cinco. Durante unos segundos me pareció estar levitando. la cerradura crujió con dos golpes secos. hogareño. una única cama de matrimonio y ningún sofá. Afortunadamente estaba provista de aire acondicionado y la temperatura era agradable. Cerré los ojos y una avalancha de imágenes irrumpió en mi cerebro. Se detuvo. La seguí procurando no embriagarme mucho contemplándola. todo recuperaba su solidez. con luces indirectas que salían de los recovecos producidos por la talla. Por todo lo que alcanzaba mi vista se percibía una impresión de normalidad. bien pulimentada. que cruzaba una porción de cielo que los edificios dejaban al descubierto. logró serenarme. holgada. El baño parecía impecable. del chorro de la ducha me hizo mucho bien. agarradas a los muros. ¿Está bien. A través de un ventanal se ofrecía una buena vista de la calle. perfecta. poseía igualmente varias lámparas de pantalla rojiza. Mi guía se orientó y luego echó a andar hacia la derecha. sí. Ningún merodeador o centinela. ningún vehículo avanzando al paso. color crema. Salimos a un corredor estrecho. y el piso alfombrado en un rojo granate. El sonido familiar. Tomé asiento y me puse a contemplar la luna. la congestión fue tal que tuve que abrirlos de inmediato. Con los ojos bien abiertos. ¿Quién de los dos se ducha primero? Tú delante. Nos dirigimos al ascensor.Dunia regresó sonriente con una llave en la mano. enorme. 353 . lo iluminaban con una claridad tenue. claro. Lámparas doradas. Había. no? Ah. rotundos. Sin embargo. por supuesto. limpia. Observé la calle.

si yo mismo no lo sé. Tengo que correr las cortinas. Cerré las cortinas. no puedo quejarme en absoluto. Aunque si quieres puedo dormir en un rincón. mientras respondía que sólo nos faltaba resfriarnos en ese preciso momento. Pero claro. Y. pero ligeramente ruborizada. enrojecí a mi vez profundamente. La cama es enorme. Ella. enseguida se coló la claridad que venía de fuera. Soltó su musical carcajada. excepto. caerás en el sueño como una piedra en un pozo airón. qué presumido eres. apaga la luz y entra como yo. en cuanto toques las sábanas. siendo español? ¿Qué te crees. Traté de sonreír a mi vez. Bueno... al tiempo que una incomodidad inútil. dijo. que no he leído libros en castellano para acabar la carrera? Hice como me decía y apagué la luz. era un día de sonrojos y de emociones bien ajenas a nuestra empresa inicial. como lo había hecho ella y como no podía ser de otra manera. no. pero qué derroche. pero éstas no eran todo lo espesas que yo había imaginado y todavía tamizaban un poco el generoso resplandor de la iluminación vial. cuando ya me había 354 . Vi que se tapaba la boca para no soltar la risa. me tocaba hacerlo a mí. acostarnos completamente vestidos. según el día que habéis pasado. dije con un hilo de voz. desde luego. junto a su mesilla de noche. Anda. Pero entonces comprobé que toda su ropa. En la penumbra. un agradable olor de gel de baño aromatizado se esparció por toda la pieza. el piso está enmoquetado y. después de un momento de confusión. Sonriendo. de ésas que distienden la atmósfera. Decididamente. Me desvestí de espaldas a la cama y. ¿Y cómo puedes saber tú lo que es un pozo airón. Vía libre.Cuando Dunia salió del baño. captó perfectamente la dirección de mi mirada. sentí un frescor que me tonificaba hasta el tuétano de los huesos. Me quedé paralizado. se hallaba. en fin…no es eso. argumentó que había considerado una exageración de mojigatos. A lo que ella repuso con sorna. sobre un puf. a no ser que pusiéramos el aire acondicionado a tope. presumo que. a esas alturas. la interior. cuando no enrojecía ella. pero bueno. Mi cuerpo agradeció aquella ducha como si la hubiera tomado con bálsamo de Fierabrás. Salí vestido. seguro que dormiré mejor que mis compañeros de aventura. que observaba mi reacción. si acaso.

caí. Lo hizo tan sólo al cabo de un momento. sin el espacio de la más breve tregua. a causa de unos hipos delatores. Con ello comprendí que se había estado aguantando la risa. comenzaron a oírse. Una vez lo hube logrado. Al final. provenientes de la habitación vecina. dije. no contribuyó en nada a arreglar las cosas. duerme. a todas luces fino como un papel de fumar. Circunstancia que me devolvió. Cuando las aguas volvieron a su cauce. Aún antes de abrir los ojos supe 355 . A duras penas conseguí sosegarme y recuperar el dominio de mí mismo. en un abismo oscuro y sin fondo. acompañados por frases que no entendí. Ambos nos descubrimos prácticamente desnudos de la cintura para arriba y ambos nos tapamos con el mismo movimiento reflejo. Ambos tuvimos que incorporarnos y tratar de mitigar la inoportuna sonoridad hundiendo la boca entre nuestras rodillas. evidentemente. de la habitación contigua no provenía sino un silencio de mausoleo. pero cuyo significado probable no dejaba mucho margen para la duda. la presión de las aguas de la risa fue tanta. que Dunia se hallaba en la misma situación. Pero. Tan sólo el resplandor de un día bien avanzado logró sacarme del torpor característico de uno de esos sueños sin matices que suele dar el agotamiento. de un solo golpe. al propio punto de partida. a fin de no mostrar lo que no debía verse. pero evidentemente exagerados por una cuestión de deontología profesional. me dio de lleno en el pecho el rebote de la hilaridad y entonces me tocó a mí hacer un esfuerzo sobrehumano por retenerla. ilustrado con tal descubrimiento. de la cual nos separaba tan sólo el tabique. inerme. que rompió los diques. ya serena. Dunia no respondió enseguida. procuré entrar en ella lo más rápidamente que pude. que mañana necesitas estar bien despierto. me dijo. situado un poco más allá de nuestras cabezas. cuando pudo efectuar una inhalación profunda. ésta acabó por desbordarse con la fuerza imparable de una inundación violenta.quitado todo lo que tenía que quitarme. Por más que luchamos por ahogar la carcajada. Como si me hubiera hipnotizado con esas palabras. en cuanto me hallé instalado. los jadeos y los gemidos que suelen indicar la proximidad del orgasmo femenino. El descubrir. Venga. Buenas noches.

Debió notar que mi esquife se disponía a acostar en las orillas de este mundo y se dirigió al baño. Pero me pareció inapropiado. sí. Paso un minuto por el baño y enseguida estoy listo. con objeto de concederme la libertad de vestirme. Sentí un deseo irrefrenable de besarla. De nuevo el día era magnífico. aunque sólo fuera en las mejillas. Acababa de dormir tan bien. Miré por la ventana. de la que tomaba mi parte. sino una concurrencia menos nutrida y más sosegada. afortunadamente. tratando de no pensar en otra cosa más que en el 356 . Nicolai estaría avanzando por una acera. Sonreía. De una manera que no sabía explicar. si cabe. atacadora de los nervios. Lo hice. mezcla de ligereza y euforia.que ella ya no se encontraba en la cama. notaba que desde mi interior brotaba un esplendor dorado que se fundía con otro que venía del cielo esmaltado. sin haber intentado siquiera beber de ese cáliz ni una sola gota de placer. inevitablemente. Mientras nos dirigíamos hacia la boca del metro. me dolía haber pasado la noche con ella y amanecer in albis de sus poderosísimos encantos. al tomar asiento en el metro. Su espléndida cabellera refulgía al sol. ¿Qué tal andamos de tiempo? No andamos del todo mal. mi conciencia. pero quien lo hacía verdaderamente especial se hallaba. al igual que los restantes elementos de la naturaleza. Me volví porque había escuchado el leve chasquido del picaporte de la puerta del baño. al otro lado del tabique interior. de modo que el aire tibio y el sol me insuflaban una vitalidad colectiva. más que los otros. por encima del parque destacaba un cielo azul intachable. quedó focalizada en ella. pero ése. Por los pasadizos y galerías del metro ya no circulaba la gente presurosa que se dirige a su puesto de trabajo. dotada de una esbeltez felina y rotunda. ¿vale? Muy bien. quizás en ese momento mismo. tersa y fresca. Así que me limité a darle los buenos días. que la inquietud ante la difícil prueba que nos aguardaba apenas había tenido tiempo de aflorar. Dunia se hallaba ante mí tan compuesta como el día anterior. experimenté una extraña sensación. ¿Podemos acordarnos un desayuno? Si no nos entretenemos mucho. Consideré que. Sin embargo.

tratando con toda la pertinacia de que era capaz de salirle al encuentro a cualquier movimiento sospechoso que se produjera dentro de mi campo visual. ni demasiado alta ni demasiado baja como para llamar la atención. sin mirarme. Ganamos la esquina siguiente. Los coches a una velocidad uniforme. Moussa vigilando en una dirección y yo en 357 . Dunia se hallaba sin duda presa en la telaraña del mismo pensamiento. Por lo que a mí se refiere. mucho más angustioso que para mí. esa tranquilidad que precede al soplo de la explosión. Emergimos a la luz diurna muy cerca del lugar de la cita. Dunia se detuvo. Cuando habían transcurrido un par de minutos de tensa espera. Todo parecía normal. el cordaje de un navío que se va adentrando en la tempestad. Volví a otear todos los horizontes. pero sabiendo que se halla bajo la mirada de varias decenas de ojos mafiosos que lo observaban probablemente con suspicacia. Lo hicimos en silencio. entrelazados. Vamos ya. para ella. Sereno.remedo exacto de los movimientos de su tía Anastasia. viramos de nuevo hacia la izquierda. Tampoco él dio muestras de habernos reconocido. por la calle adyacente vi acercarse a Moussa. incluso diría que envuelto en una serenidad excesiva. Nada más doblar la esquina. con toda evidencia. notando al mismo tiempo cómo mis nervios se iban tensando cual si compusieran. Dunia. tal vez a través ya de la mira telescópica de un fusil. Nada. Transeúntes de todos los pelajes ensimismados en su particular ritmo de andar. Desvié la mirada para no manifestar interés alguno por su llegada. Torcimos a la izquierda y avanzamos hacia la calle en cuestión. me sugirió que camináramos un poco por la calle paralela. Ya estamos. se apoyó en el muro. Así permanecimos un par de minutos más. No conviene llegar antes de tiempo. Llegados a la esquina. cuando todavía faltaba un cuarto para la hora convenida.

Ambos grupos parecíamos hipnotizados por el parpadeo azul que pintaba resabios de verbena en la suntuosa avenida moscovita. La comitiva se detuvo y de las furgonetas blindadas bajó un pelotón de hombres vestidos con uniformes de combate. Enseguida tres de ellos se dispusieron a seguirnos por nuestra acera. También nosotros nos detuvimos. nos hallábamos ya en el interior del ministerio. torcieron hacia la derecha cuando ya la policía se hallaba a menos de un centenar de metros. Nos pidió que le siguiéramos pues tenía órdenes de conducirnos al despacho del ministro. vi que se acercaban dos coches a una velocidad superior a la media. Sin que se oyera orden alguna. Cuando echamos el pie a tierra. dejando a nuestro paso un reguero de decibelios azules. nosotros habíamos regresado al lugar exacto de la cita. Nos rodearon y uno de ellos hizo signos para que avanzáramos hacia los vehículos. por la misma calle que había venido Moussa. Entonces. los otros tres por la de enfrente. Un funcionario civil nos estaba aguardando. se puso a avanzar renqueando hacia nosotros. adelantando a los que se les ponían delante. así como los coches patrulla que los acompañaban. al vernos. Los bandidos parecieron dudar. En ese momento se dejaron oír unas sirenas. Salimos a toda velocidad. Le hice un gesto a Moussa para que pusiéramos un poco de campo entre ellos y nosotros. Mientras tanto.la opuesta. Seis hombres habían bajado de los automóviles. Al principio tan levemente que los ocupantes del coche no debieron percibirlas. En la antesala del mismo nos encontramos con la mismísima tía Anastasia que. el rostro cubierto con antifaz y armados con fusiles de asalto. Dunia 358 . Después de cruzar la calle me volví. Pero los furgones blindados avanzaban a toda velocidad. sus ocupantes nos echaron una vista penetrante. los seis hombres volaron hacia los automóviles y salieron de estampida. O más bien diría que estaba dirigida a Moussa. Al llegar a nuestra altura. De repente el sonido de las sirenas alcanzó una nitidez inconfundible y unos segundos más tarde aparecieron unas luces giratorias azules.

obviamente. que justamente hacía gala de tales cualidades cuando a mí se me habían agotado los recursos. La alharaca armada por los hermanos absorbió el chasquido.sonrió y se precipitó a abrazar a su hermano. De haber adoptado la civilizada costumbre de llevar sombrero. por los cuatro costados refulgía la pátina antigua de las pinturas y. la misión de conducirnos sanos y salvos a ese despacho. sino también a sus servicios secretos puestos en estado de alerta. nos felicitaba por la habilidad demostrada al conseguir despistar no solamente a una mafia colocada entre la espada y la pared. ambos estaban muertos de risa. el cual. Hasta el funcionario civil sonreía. me lo hubiera quitado con objeto de celebrar la habilidad y la astucia de ese Ulises eslavo. sin despertar las sospechas de los otros. Por cierto. se quitó el pañuelo y la peluca. tras la descomunal mesa del ministro. El señor ministro no necesitaba garantías de la autenticidad de nuestras intenciones pues ésta venía certificada con un sello inapelable e inconfundible. caballeros. el celo que había mostrado la mafia en impedir por todos los medios el encuentro que estábamos efectuando en ese preciso momento. a saber. adiviné que comedía. si acaso lo hizo. A pesar de la perfección con que fue pronunciada la frase de bienvenida. de uno de los batientes de la solemne e historiada puerta del despacho ministerial al abrirse y cuando quise darme cuenta ya tenía a dos pasos la complicada sonrisa de Timofei Bouriev en persona. pero mi papel es el de ministro de todas las Rusias y en virtud del cual gustaréis una escogida muestra de diplomacia a la antigua usanza. Los cuales tenían. se limitó a decir en castellano. una vez realizado el último número de su farsa. Le agradecí el esfuerzo demostrado por su ministerio en nuestro favor y me disculpé por no haber hallado el modo de atraer la atención de los unos. Sois unos sinvergüencillas de tomo y lomo. El ministro alabó la prudencia de dicha actitud pues los tiempos que 359 . una estantería cargada de volúmenes lujosamente encuadernados cubría el muro en toda su extensión. La estancia más parecía salón de baile que gabinete. Tengan la bondad de pasar. pronto recabó los servicios de Nicolai como intérprete. suelo y paredes se hallaban tapizados de rojo.

me volvió a llamar para comunicarme la noticia y con ella el fin de la situación de emergencia. de entrada. dada la importancia del asunto que le había caído entre las manos. una consecuencia positiva al demostrar. entonces comprendió que su situación se había vuelto insostenible y debía evaporarse de inmediato. a quien el experimentado Kouliev había referido el asunto con una razonable confianza. durante probablemente más de veinte años pues debió ser la mafia la que lo introdujo en el ministerio y el taco de billar que lo fue empujando hacia las diversas posiciones que ocupó durante su carrera de funcionario. la pertenencia a la mafia de uno de sus secretarios más allegados. Iouri Savrassov. Evidentemente. Las cuales le fueron oportunamente asignadas. en caso de encontrarles allí. les proporcionaran la protección adecuada.vive la nación han traído tal confusión que resulta sumamente difícil separar la harina del salvado. pero la carne es débil y el brazo de la mafia largo. Iouri Savrassov cometió la imprudencia de adelantarse a los acontecimientos. cuando se enteró de que lo que había estallado en las tres habitaciones no eran cráneos sino melones de primera calidad. Le ordené que fueran a buscarles al hotel y. deseoso tal vez de tumbarse al fin a dormir. de modo incontrovertible. provenientes de nuestras costas más cálidas. Dirigí una mirada triunfal a Nicolai y a Moussa. dejó pasar un tiempo prudencial y luego. Ahora es él quien es buscado activamente por nuestra abnegada policía. ¿Que cómo había caído el astuto Savrassov. Momentos más tarde. Durante el intercambio de llamadas que siguió. Se trataba de Iouri Savrassov. ese asunto había tenido. pero ante la eventualidad de que no les hallaran en su habitación. e incluso el propio ministro le hubiera acordado la hostia consagrada sin confesión. ellos que tanta mofa habían hecho de 360 . tras haber desempeñado sin el menor desliz. quien creía saber de buena tinta que los tres individuos en cuestión habían pasado a mejor vida con la cabeza reventada por una bala de grueso calibre. que la registraran minuciosamente. tuvo que establecer contacto telefónico conmigo para comunicármelo y recibir instrucciones. Sin ir más lejos. su complejo papel de agente infiltrado? Pues de la manera más tonta posible.

Timofei Bouriev juntó las manos entrelazando los dedos como si fuera a rezar e hizo un gesto afirmativo. Realmente. los globos oculares parecían haber ganado en tamaño. deducirá fácilmente que el capital no ha sido entregado en su totalidad. asimismo. El resto imagino que nos lo comunicarán tras el regreso a su país. Del desleído anonimato de la espesa grey al empíreo despacho de un ministro y ello en cuestión de semanas. aunque sólo sea para ganar un poco de tiempo y vengarse. provisionalmente. desde donde podrán abandonar el país con mayor discreción. prosiguió. Sin embargo. tratando de deshacerse de la excitación. El plan que hemos concebido consiste en conducirles. por el momento. es aconsejable que su regreso a casa sea preparado con sumo cuidado. además de la inequívoca garantía de la autenticidad de nuestras intenciones que su Excelencia acaba de mencionar. En efecto. En consecuencia. Cumplimentado dicho formalismo. El ministro echó mano de inmediato al ordenador e introdujo la mencionada combinación en el lugar correspondiente. Leviatán. a un lugar secreto y de allí trasladarles al aeropuerto de otra ciudad. no somos nada. dijo al fin. Sobre todo Nicolai y Moussa necesitaban descansar durante. un par de días.mi pueril idea. Los rasgos de su rostro se pusieron tensos. es que tú eres uno de esos tipos 361 . Pedí recado de escribir y anoté la clave que estábamos dispuestos a facilitar al gobierno ruso. pues no tenía otra elección. procederán a enviar las claves. Noto que te contradices como un esquizofrénico. No está nada mal para alguien bastido con tan poco fuste. al menos. tenemos orden de recabar una dirección electrónica segura. La mafia. Acepté. tengo el honor de ofrecerle otra igualmente esclarecedora. repuse con una pena absolutamente fingida. durante unos días. por lo que es de suponer no cejará en su pretensión de hacerles pasar a mejor vida. Bueno. como condición que los medios de comunicación rusos proclamen a bombo y platillo que el gobierno de la nación ha conseguido recuperar la práctica totalidad del capital evadido por la mafia y emplazado en Gibraltar. la cual debemos comunicar de viva voz a nuestros superiores. Exigimos. Perfecto.

irregulares que dan una de cal y otra de arena. pero tomaste la decisión adecuada. limitándose en lo sucesivo a conservarse a flote y dejarse arrastrar o. cuando alguien se empeña en dar la murga más allá de lo razonable. ¿de qué sirve tener fuste o no? ¿Qué puede importar hallarse en posesión de una visión del mundo si el mundo tiene la suya propia? Para él. espera un poco y gustarás los sopletes con los que seccionan las almas los diablos. ¿y antes de ella? También hay coadjutores para dicha tarea. Hasta he perdido la cuenta. cantamañanas? Ven aquí que te dé yo prisa de la buena. Tuviste la oportunidad de hacer saltar todas las señales de alarma. 362 . Tras la combustión. a lo sumo. Napoleón o César. cabrón. en el fondo no es así. cuando toman las escaleras mecánicas. cuántos mediocres alcanzan las más altas magistraturas con sólo haberla hallado por casualidad. Ya se sabe. si no se encuentra por azar la corriente adecuada. lo poco gusta. en ese caso. Pero si supieras las paletadas y paletadas de pacotilla de esa índole que he echado en la caldera para que marche el tren. o por lo menos distrae. Aunque a veces pueda parecer como tú dices. a caminar sobre la inercia prestada por el destino como suelen hacer los agobiados. E inversamente. Existen límites. En el punto en que se encuentra tu narración. todo asunto privado se convierte en público. Publícola. el destino del hombre y el del mundo están unidos. Cata ahí las llameantes puertas del infierno y no des más la vara. pero lo mucho enfada. todavía te hallabas en zona segura. hay alguien que consigna los taeles y sus asistentes trituran la escoria. casi todos hoy en día. lo mismo vale un roto que un descosido. A largo plazo. Ciertamente el mundo es como un plasma único en el que circulan corrientes coordenadas de fuerza inteligente y los hombres son sólo pajitas para flotar en él. Tras la combustión…. ¿A dónde vas. ¿entiendes? Más allá de los cuales. pero sólo actúan cuando es realmente necesario. De nada sirve poseer el temple de un Alejandro. ¿No ves que los Señores del Mundo necesitan serenidad para trabajar? Si el universo es tal como dices. Y respecto a los cuales no es fácil formarse un juicio de una sola pieza.

hasta tiempo. Puede que seas tú el único interesado en que la cuente. Curiosa caza la que lanzaste con semejante cuerno. Lástima que en la encrucijada siguiente perdieras por completo tan valiosa cualidad y con ella toda mesura y toda prudencia. Muchos se engañan a sí mismos llamando suerte a la industria. No estará tampoco de más recordar que la mayor parte de ellos eran veteranos de guerra. No me negarás que tuviste un poco de suerte. pues para entonces ya había conseguido vestirlos y equiparlos de manera más bien digna. Sigue pues contándola. Pequeñeces. Cierto que. antes de devorarlo. Poco sé yo de estas cosas o bien tu situación es francamente desesperada. con una exigua banda de harapientos. así como infinitamente menos escrúpulos para utilizarlos. Como el burro de la fábula. He de admitir que para el gato constituye un grato pasatiempo jugar con el ratón. el más gazmoño e inexperto de mis hombres posee más trucos que cien de los tuyos. como ya he tenido la ocasión de aclararte. una batida en la que tú mismo te ves acorralado. No tan andrajosos como para todo eso. para tu mal. A la misma puerta del despacho ministerial. bastante es que te deje acabar de contar tu historia. una sola chispa en un mar de fuego. osando pasar el Rubicón sin legiones. Paparruchas. te has visto confrontado a la excelencia. Tal vez porque no hacía falta menos que eso para parar mi impulso. Las apariencias suelen ser engañosas. soplaste la flauta por casualidad. Por eso tardaste varios meses en dar conmigo. Y por cuanto se refiere al entrenamiento. lo que algunos llaman suerte o casualidad. no es sino una ley ignorada. Sin hablar de las tropas de refresco que Milos mandaba entrenar en su país con profusión de medios e iba canalizando hacia nosotros progresivamente. nos aguardaban unos militares. No andas del todo descaminado. sólo que en lugar de flauta fue cuerno de caza lo que soplé. yo mi historia me la sé de cabo a rabo.haciendo gala de un encomiable buen sentido. el hombre rico posee de todo. Timofei Bouriev nos rogó que tuviéramos la bondad de dejarnos 363 . la ignorancia siempre viene de la mano del atrevimiento. aún con el precioso auxilio de tus sofisticados secuaces. armados y con uniforme de camuflaje. Bueno.

A partir de ahí. Nos hallábamos no muy lejos de Moscú. del mismo material. el bajo y el entresuelo ofrecían una tonalidad clara. un soberbio y pesado techo campaniforme primorosamente tallado. mediante dos formidables columnas labradas. Cuando nos disponíamos a tomar tierra. Descendimos del helicóptero en un claro del bosque. tras una marcial inclinación de cabeza. cubierto por un tejadillo igualmente en forma de cruz y coronado con una aguja probablemente metálica. presentaban amplias ventanas rectangulares. cerrando la puerta tras de sí. El oficial nos invitó a seguirle. profirió algunas palabras en su lengua. pregunté con discreción a Nicolai si tenía alguna idea de dónde nos encontrábamos. Enseguida iniciamos una larga marcha a través de interminables pasillos de bóveda alta. aunque en un paraje de difícil acceso. como de caña. En cada uno de los extremos del sobrado sobresalía. El conjunto conformaba un objeto extraordinariamente irregular y en 364 . Desde la parte central de la construcción se elevaba un pequeño torreón cuadrangular. Tras caminar unos cien metros. el cual ganaba por lo menos cincuenta centímetros con relación al extremo del balcón. El oficial que parecía destinado a asumir el mando de ese pequeño grupo. comenzamos a vislumbrar una espléndida datcha. La planta era cruciforme. volvió sobre sus pasos hacia el interior del vasto gabinete. tres por cada muro exterior. con las aspas lacias apuntando hacia el piso. un balcón que sostenía. hecha esta vez con una madera color ocre. toda ella construida en madera. a las cuales respondió Nicolai. había identificado la zona. tras despedirse sobriamente. A nuestras espaldas escuchamos una nueva aceleración de aspas y el aparado levantó de nuevo el vuelo. donde deberíamos pasar un par de días o tres a lo sumo. hasta emerger en un patio que servía de helipuerto.conducir por esos hombres hacia un lugar seguro. Subimos a bordo e iniciamos un vuelo que debió durar unos veinte minutos aproximadamente. por lo menos un metro más allá del límite de la cornisa. Repuso que. Luego. surgía una prominente cornisa. aunque ignoraba la posición exacta. El aparato nos aguardaba en reposo.

Pero Tyjanov continuó hablando y Nicolai se vio obligado a prestarle atención. Ah. hasta la primera planta. como para sí. es cierto.ese momento me resultó bastante difícil forjarme una opinión definitiva de él. el cual asistió al monarca en su fulgurante y misteriosa enfermedad. con mira telescópica muy probablemente equipada de visión nocturna. Capitán Tyjanov. dijo. ocupaban ya. En cuanto se percataron de la presencia del oficial. charlaban tres soldados equipados con uniformes de campaña. ¿dónde he oído ya esa historia? Le recordé que había sido yo mismo quien se la había mencionado. acaso un poco descuidada. Éstos no se hallaban armados. pero en perfecto estado de servicio. pero pronto descubrimos. que pendían en bandolera de sus cuerpos. Él se 365 . me hizo pensar en un coqueto cofre. el oficial se volvió hacia nosotros y se presentó. médico personal del zar Alejandro I. listos para hacer fuego. repuso. Los soldados ocuparían. El Estado ruso tenía el placer de acogernos en esta mansión que databa de mediados del siglo XIX. las de la planta baja. Y Nicolai tradujo. escribiendo un informe detallado sobre cuanto ocurrió durante aquellos días. otros que agarraban con las dos manos modernos fusiles de asalto. Sentados en los peldaños de granito que daban acceso a la puerta principal. todo el complicado caparazón que amenazaba con hundir el edificio entero o al menos con inclinarlo peligrosamente hacia delante. adornado con una delicada labor de taracea. se levantaron con la parsimonia característica de la tropa cuando se halla de maniobras fuera de los cuarteles y lo saludaron militarmente. Luego añadió el intérprete. Se nos había reservado las habitaciones del primer piso. donde antiguamente vivía la servidumbre. Si bien la parte baja. Únicamente cuando se disponía a franquear el umbral. me recordó los barrocos coches mortuorios de principios del siglo pasado y nubló mi mente con vagas ideas fúnebres. no sólo eso sino todo lo demás. entre la espesa vegetación que rodeaba la casa. próximas a la cocina. un tanto molesto sin duda porque un extranjero le revelara cosas acerca de la historia de su propio país. La mandó construir el doctor Tarasov.

las que nos había asignado.había instalado en una pieza de arriba. las cuales. es decir. sino que se encontraba justo enfrente de las nuestras. una de ellas abierta. En cada ángulo rumiaba su tedio secular un caduco butacón polvoriento y descolorido. en el que se podía apreciar un complejo artesonado de madera pintada. En la línea divisoria con el zócalo. apenas percibimos la figura de Tyjanov que comenzaba a subir unos escalones en cuyo interior resonaba el impacto de sus botas. El tiro era largo. Ellos comerían en la vasta cocina. muy probablemente. comunican también por el interior. cierto. Cortés. Los muros laterales presentaban cada uno una puerta como de cancillería. siendo la suya. vi que a ambos lados de la escalera aparecían otras dos puertas. El recibidor se hallaba sumido en la oscuridad total. Al darme la vuelta. recto. aparecía un nuevo friso conteniendo los mismos motivos geométricos que en el superior y finalmente el espacio que alcanzaba hasta el gastado rodapié presentaba cuadriláteros en el mismo tono que la pared. La escalera culminaba en sendas columnas estriadas y huecas. En los últimos peldaños ya habíamos emergido a una vasta pieza de techo alto. separados por franjas verdes. enmarcadas a su vez por otros capiteles y frisos. se percibía un rectángulo iluminado al fondo. lo cual aceptó gustosamente. Las paredes se hallaban forradas de listones de madera color pastel. Enfrente se alzaba una puerta cristalera en forma de tríptico que comunicaba con un aposento bien iluminado. un tanto desleída. chapada con los mismos rectángulos que el zócalo. nada más entrar en la caja de la escalera. El suelo conservaba sólo en las esquinas la primitiva capa de color verde y recordaba la vieja tarima de una antigua sala de Universidad. pero no era la principal. Sin embargo. y la pendiente tan suave que apenas notamos el esfuerzo de la ascensión. delimitados por trazos verdes. una habitación de invitados. mientras que a nosotros se nos serviría en el comedor de la planta baja. y delimitado por molduras con motivos geométricos. le rogué que tuviera la bondad de unirse a nosotros en tales ocasiones. que se abrían a sendos pasillos los 366 . lo que indica que debían estar destinadas a la familia de propietarios. en el cual se podían apreciar diversas escenas.

paralelamente. la casa en toda su longitud. Todo parecía haber quedado en el estado en que lo dejó Tarasov. tras su huída precipitada a Inglaterra. 367 .cuales debían recorrer. hacía más de siglo y medio.

el de un gabinete añejo. de casa solariega. excepto por cuanto se refiere al armatoste de cama y a sus dos mesillas. insistió una vez más el oficial. la mejor de la casa.XII Esta es la primera de las tres habitaciones que se les han atribuido. se veía más poblado. El despacho. que había servido a varias generaciones de adustos y tradicionalistas propietarios. en cambio. pero tan descascarillada estaba la capa que parecía toda ella salpicada de cal. Se hallaba completamente desnuda. excepto uno. Otras cuatro sillas distintas mantenían sus respaldos adosados al muro. En anexo tiene el despacho con su biblioteca –informó Tyjanov. Más allá de la mesa se alzaba una soberbia biblioteca con todos sus anaqueles repletos. Los libros de Tarasov parecía que habían sido respetados. Lo mismo ocurría con los marcos blancos de las ventanas. Las otras dos se encontraban siguiendo el pasillo y las tres. El conjunto ofrecía un aspecto satisfactorio. La habitación estaba pintada de añil hasta las molduras doradas. eran contiguas y estaban comunicadas en su interior.. con menos luz hubiera podido decirse impecable. tal vez con la salvedad de que la madera estaba demasiado 368 . que dejaban aparecer en numerosos puntos el moreno de la madera. El centro lo ocupaba una robusta y maciza mesa con su correspondiente silla.Nicolai insistió en que fuera yo quien la ocupara. Presenté pues mis excusas y me retiré a mis aposentos.

acompañado de una brisa algo más fresca. Sí. Entonces caí en la cuenta de que ya habíamos iniciado el mes de septiembre. no habrían escatimado en medios para arrancarle “el secreto” y que él escapó por los pelos. 369 . durante el malhadado viaje a Taganrog. Si me toca vivir algunas horas tranquilas en este lugar. Sin embargo. La ventanas se hallaban abiertas de par en par y en la habitación entraba un sol tamizado por miles de hojas. no estará mal pasarlas aquí. distinguí casi una decena de gorjeos distintos. Entonces fue cuando me vino a la memoria que en él se menciona un episodio ocurrido en esa misma datcha. Pero en ese momento lo que más necesitaba era descansar. Tras descalzarme. Qué diablo de casualidad había en el hecho de que hubiera llegado a caer justamente en la datcha de Tarasov. reavivando esa inexplicable afición mía por cuanto concierne la Rusia antigua. Con los ojos cerrados. Cuenta Wylie que Tarasov le relató durante aquellos días cómo un nutrido grupo de individuos armados entró en su datcha en mitad de la noche. con toda seguridad. fue precisamente como consecuencia de ese suceso que Tarasov decidió abandonar Rusia. junto con Tarasov. me dije. Lo menciona en sus memorias el doctor Wylie. Parecía que el agobio de la canícula estaba cediendo ya. me eché sobre la cama. Rememoré los pormenores de la tesis que defendía su autor respecto a lo que el mismo Tyjanov había calificado de misteriosa muerte del zar Alejandro I. el doctor inglés no da detalles de cómo consiguió Tarasov escapar de sus numerosos asaltantes. personaje real de una historia peregrina que también había leído por puro azar. Hice un esfuerzo para recordarlo. quien acogió a su colega en su residencia de Londres en tanto que éste se instalaba definitivamente. con el propósito evidente de someterlo a un interrogatorio durante el cual. pues tomando un libro al azar constaté que no todos los libros estaban escritos en ruso. con tanto miedo que decidió al punto y de manera irrevocable salir de país.sedienta de pulimento y su palidez manifestaba la falta de esperanza de que algún día se terminara ese ayuno inveterado. el otro médico y amigo personal del zar que lo acompañó. casi diría que cayó el libro entre mis manos.

Un frío cañón de pistola se posó sobre su sien. Ábrela tú. comprobó que quienes le acompañaban habían sufrido la misma suerte. regresó al país de sus antepasados con objeto de efectuar las indagaciones que precisaba para culminar su trabajo y en una de sus gestiones exhumó el informe policial redactado como consecuencia de este incidente. Por toda respuesta. penetró en la habitación de donde procedía el ruido. bastaría para sujetar a los intrusos. perteneciente a una familia rusa exiliada en Estados Unidos desde los propios días de la revolución. secundada por la de sus robustos acompañantes. el autor de mi libro.debiendo darse por descontado que habrían cercado la casa antes de que aquél acertara a despertarse con el alboroto que armaron sus criados en el momento del asalto. el mayordomo fue despertado por unos recios golpes que provenían de la puerta principal. una voz imperiosa le ordenó que les condujera a la habitación de su señor. Cuando alguien encendió un candil. Subió la escalera llevado en volandas por aquél tropel de demonios. Explicó que no llevaba encima la llave. Apenas había puesto los pies en ella. Lo hizo. Pasaron a su despacho y tampoco. Preguntó quién era el muy bestia que osaba llamar de tal manera y qué quería. los cuales habían provocado una gran agitación entre el personal de servicio. se dirigió hacia la puerta. Las ventanas estaban igualmente cerradas. Entonces de un zarpazo lo apartaron y echaron la puerta abajo. tomó la resolución de despertar al señor. Razón por la cual. cuando se sintió atrapado por unos poderosos brazos que apretaban como tenazas y derribado al suelo. pero las que daban al exterior permanecían cerradas con pestillo. Acompañado del casero y de uno de los cocheros. Acto seguido. desde 370 . Los hechos ocurrieron así. Llamó a la puerta y no obtuvo respuesta. Confiando en que su presencia. Abre ahora. Irrumpieron como una tromba dentro. Las puertas que comunicaban por el interior con las dos habitaciones contiguas se hallaban ambas abiertas. los golpes arreciaron de nuevo con una violencia extrema. una vez consumado el derrumbe del régimen soviético. le ordenaron. Tras dudar unos instantes. pero en ese instante se produjo un gran estrépito de cristales. pero el doctor no estaba allí.

la única parte en que podían cerrarse. Seguidamente la emprendieron con el resto de la casa con idéntico resultado. llegó una carta procedente de Moscú. si fuera preciso. en previsión de un ataque por sorpresa. El infeliz juró por lo más sagrado que él no conocía escondrijo alguno. excepto las camas deshechas. Cuando ya creía que le iban a descerrajar un tiro. obviamente desde el interior. Al día siguiente. Anda. que el antiguo doctor del zar se hallaba tan temeroso como consecuencia del secreto que poseía que mandó construir su datcha con un pasadizo secreto. que el Gobierno habría fingido aceptar y en modo alguno cumplir. sin encontrar por ello el más mínimo rastro del doctor ni de su familia. Luego. puesto que su señor seguía sin aparecer. Cierto que había determinado exigirlo. La decisión de escapar al control del mismo estaba tomada. acompañado del resto de la servidumbre. 371 . pero el ardid. Si ese pasadizo secreto existiera. Los esbirros registraron con esmero las tres habitaciones y el despacho. como una condición necesaria. en un documento anexo. nos retenían prisioneros y que constituían el primer eslabón de la cadena de ojos que debía conducir al Gobierno hasta el descubrimiento del lugar en que se oculta nuestra madriguera. no descuidando el menor resquicio. ¡Déjalo! Éste no está mintiendo. en la cual se le ordenaba al mayordomo que regresara a la capital. Cuando ya no hubo ningún rincón por registrar. el mayordomo consideró oportuno denunciar el hecho a la policía. dos días más tarde. consta que. todavía calientes. escrita del puño y letra de Tarasov. la maniobra que permitiera romper esa cadena invisible de ojos. Me incorporé bruscamente. muéstranos el escondrijo. Vámonos. sin embargo la cuestión de cómo hacerlo permanecía aún sin solución. surgió una voz repentinamente serena. aunque sin aportar pruebas. al tiempo que nos protegían. nos brindaría la ocasión ideal para escapar del cerco de aquellos soldados que. El autor de mi libro concluye. Y se fueron como una exhalación. el mismo cañón de pistola volvió a encontrarse contra la sien del mayordomo. y unos cuantos libros esparcidos sobre la mesa de trabajo.

más aún. me dije mientras apoyaba mi espalda sobre la cabecera de la cama. nada perdía en investigar. Dejemos de lado. que ni siquiera lleguemos a sospechar su existencia. poniéndonos a dormir. Difícil admitir que. no haya sido descubierto. debajo de la cama. donde. a nosotros.proporcionándonos la oportunidad de ir a buscar sin testigos el coche que nos aguardaba en el hotel y volar con él hacia la frontera. miré. Si se supiera. por supuesto. que lo del pasadizo secreto es una idea interesante y. por el momento. por varias generaciones de propietarios. a menos que se hallen absolutamente convencidos que jamás lograremos encontrar el modo de acceder a él. La literatura que existe con respecto a los mecanismos ocultos que abren accesos a pasadizos secretos desde los despachos podría venderse al peso. a fin de cuentas. sabiendo cómo es el diablo. pero al cabo el Estado se apoderó de ella. si alguna vez existió. suficiente para observar el objeto de nuestro problema desde varios ángulos. De modo que un pasadizo secreto. Sin embargo. Puede que la casa haya estado cerrada durante muchos años. incluso puede que antes pasara por varias manos. al despacho. a pesar de todo. como ya había observado precedentemente. seguidamente di un cuidadoso repaso a los muros. De verdad. eso no estaba determinado todavía con detalle. por la forma. en unas estancias desde las que se pudiera acceder a un pasadizo secreto comunicado con el exterior. pero en fin. Lo primero que examiné fue el interior de los armarios empotrados. no perdía nada en consagrarle algunas reflexiones y algo de ese tiempo muerto. resulta dudoso que nos hubieran atribuido justamente estas habitaciones. se concentra el mayor número de posibilidades de que se encuentre. precioso de todos modos. quizá cinco. A pesar de todo. justamente en estas cuatro. Luego pasé a donde realmente tenía ganas de pasar. Estatuillas 372 . después de tanto tiempo. Aquí. algo en mí se negaba a admitir que se hubieran atrevido a tentar al diablo. dado que por el momento no tenía otra para ir desbastándola. las otras dos habitaciones y concentrémonos en las piezas que se nos han atribuido. huéspedes tan codiciados. estancias.

Probé a ejercer una moderada presión sobre los volúmenes que presentaban las letras que componían el apellido de su propietario. Con respecto a las estatuillas u otros objetos semejantes. ensartando suputaciones a cuál de ellas más peregrina. las paredes. Y en cuanto a los libros. lo devolvía a su sitio y regresaba a mi punto de observación. si el mecanismo estuviera conectado a los libros. Nada. Me llamó la atención una enciclopedia médica en francés. pero fue sin resultado. Los diversos colores de los lomos me indicaban las distintas colecciones. 373 . así que avanzaba y retrocedía para identificarlas. Salimos al pasillo. los paneles de la librería. le echaba un vistazo. sino a la interior. el vapor produce los mencionados efectos. el problema que presentaban era el opuesto. Probé a extraerlos en lugar de pulsarlos. a juzgar por el informe policial desempolvado por mi autor. desencadenan el engranaje que hace pivotar el panel de una estantería. o desplaza un mueble. sería preciso encontrar algún criterio de selección. donde nos encontramos con Nicolai y Dunia. En todo caso. No habían llamado a la puerta exterior. Así. había demasiados. al encenderlos. pues no había nada parecido que pudiera desempeñar una función similar. Unos golpes lejanos. sus ojos las más de las veces. la cuestión quedó pronto zanjada. Observé de cerca las baldosas. Retrocedí unos cuantos pasos de modo que mi mirada pudiera abarcar el conjunto. abría un volumen. examiné el zócalo. me devolvieron a la dimensión temporal exacta. consumí el tiempo que restaba hasta mediodía. este último procedimiento no hubiera podido actuar con la suficiente celeridad. dados sobre la puerta. volúmenes que. o en el suelo. desplacé la mesa en las cuatro direcciones. ¿Qué? ¿Bajamos a comer? Son las doce. La abrí y del otro lado encontré a Moussa. Deseché pues la chimenea y me concentré en las anteriores posibilidades. o abre una trampilla situada en el zócalo de madera. apoyado en la pared frontera. escritorios macizos como éste que se desplazan hasta que sus patas apoyan todo su peso en determinadas baldosas.que son en realidad palancas o que contienen botones en alguna de sus partes. chimeneas o braseros que. Si bien. al presionarlos.

otros la capa verde oscuro que los precedió y. a la infancia. los dos largos bancos que la flanqueaban y el piso. No disponemos de manteles. en la planta baja. mientras ellos ponen los cubiertos. Al final de un pasillo. como el resto de la datcha. Sin embargo. Tyjanov daba órdenes con sosiego mientras leía un periódico. obviamente. pero los soldados han frotado la mesa como lo hacen con los cañones de sus fusiles. La habitación había sido. aquí y allá. en fin. También había. Ése era el comedor. pintada de blanco. La cocina ofrecía un aspecto aún más curioso. más bien varias. sillas de formas diversas y variadas.Un agradable olor de madera antigua y polvorienta. Unos fragmentos de paredes mostraban restos de arabescos pintados. Le habló a Nicolai para que tradujera. Tyjanov prosiguió. pero hoy en día se hallaba tan rajada y descascarillada que semejaba haber vivido mil terremotos. Permítanme que les muestre la cocina. iluminada por el sol. El color que mejor había resistido al paso del tiempo era el rojo de los marcos de las ventanas. una mano de pintura. amenazando con venirse abajo en cualquier momento. que contenía lo que podía calificarse a distancia de fósiles de ramas secas. pero es cierto que únicamente se usa como lugar de paso para gentes. nos envolvía. apenas quedaban rastros del mismo color que un día había recubierto la formidable mesa que ocupaba el centro de la pieza. Antes de alcanzar el umbral de la puerta. pues cada pared presentaba una etapa de ese regreso. por lo general. dobló el diario y acudió a nuestro encuentro. común a las casas y a las personas. Eché un vistazo a mi alrededor. rojizo también pero como de óxido. todo ello de madera. vimos movimiento de soldados. otros habían vuelto al encalado primitivo de sus primeros fulgores y a las palideces de sus 374 . desde el breve zócalo de madera que se alzaba tan sólo a unos cuantos centímetros del suelo hasta el techo incluido. Entre dos ventanas había un búcaro enorme. en algún momento de la historia rusa. necesitaba. nos hizo un signo para que pasáramos adelante. y otras tantas de pulimento. dotadas de un capital de sensibilidad estética bastante exiguo. En cuanto se apercibió de nuestra presencia.

en efecto.. junto con otra más pequeña en el otro extremo. la madera que los conformaba aparecía de un gris desleído cubierto de verdín. claro en las superficies donde el sol. en la parte. en la superficie. los hombres que habían estado afanándose frente al fogón. En efecto. a lo largo de muchos años. sobre todo que lleva anexa una buena porción de bosque. Y qué decir de las rústicas sillas y de los vastos y pesados bancos adosados a la pared que además habían sufrido el frote continuo de rústicas telas durante generaciones de campesinos. Una maciza alacena conservaba aceptablemente su color caoba. pero no en el armazón. Este plato –siguió informando Tyjanov. me parece que todo está listo. y oscuro donde se había mantenido mejor el pulimento.primeras nevadas. Pero entre ellas. Y con muy poco dinero se convertiría en una datcha realmente coqueta. Regresamos pues al comedor y al punto nos sirvieron una ensalada de arenque. a pesar de que había notado que el capitán aguardaba pacientemente que concluyera la traducción para añadir algo. pero en algunos lugares dicha capa se había desplomado dejando ver grandes regiones blancas. La decrepitud. soñador. También allí dormitaba una mesa semejante. No está mal. preparaban ya su propia mesa. se alineaban otras tres no menos cumplidas. consistente del edificio. Esta casa está hecha para durar fácilmente otros doscientos años. Ambas parecían de época. tal vez por hallarse poco expuesta a los rayos solares. pues se sentía obligado a adoptar la función de anfitrión.Pues yo diría que unos veinte mil metros cuadrados. En el techo. pero las repisas y escurrideras que se hallaban junto a las ventanas presentaban dos colores bien diferenciados. ¿Cuánto? – pregunté. a la del comedor.recibe el curioso nombre de “Arenque bajo el abrigo”. en su solidez y proporciones. bueno. digamos. si les apetece podemos sentarnos ya a la mesa. Cierto. un artesonado de yeso había sido recubierto por una brillante pátina verde como baba de sapo. está sólo en la corteza. se había ensañado. al abrigo de las agresiones de aquél. añadió Tyjanov. si bien de construcción reciente y de material más basto. La bodega está repleta de 375 .

la casa quedó en manos de los caseros de éste. El exilio del doctor duró el resto de su vida. en cualquier caso el efecto fue el silencio casi completo. una pareja de mujiks bendecidos con una numerosa prole. Pisándole los talones a su capitán vino el soldado encargado del servicio de nuestra mesa con una gran fuente humeante repleta de carne de vaca y luego regresó con otra que contenía la guarnición. Adiviné que iba a poner en cintura a sus hombres. los hijos 376 . pero no del todo mal. se dispuso a satisfacer mi curiosidad.botellas de vino y también de vodka. pero temo que se propasen con la bebida y después confundan a un ciervo con un enemigo. Aquí tienen un par de botellas. Le rogué que no lo hiciera. tras secarse la boca con una servilleta de papel. antes al contrario. pues un poco de alegría no le venía mal a esta casa. admití. procurando que éste se hiciera patente en mi conversación. Eso ya es harina de otro costal. A su muerte. es excelente. En cuanto al primer género sólo se trata de vino de Crimea. Puede. así que comimos con gusto ese arenque bajo el abrigo sin efectuar demasiadas especulaciones a propósito del posible origen de tan singular nombre. También debió resultar del agrado de la tropa. Tyjanov. Tyjanov pareció complacido con la pregunta y limpiándose de nuevo cuidadosamente la boca con la servilleta de papel. Fue pues Tyjanov y les dijo con calma algunas palabras que Nicolai no se dignó traducir. pues pensaba solicitar al final de la comida su autorización para visitar la casa en su totalidad y pretendía que tal petición resultara lo más natural posible. También gustamos todos. No curándome de ocultar el interés que había suscitado en mí la casa. le pregunté si conocía la historia integral de la datcha y cómo había llegado al estado de incuria en que se encontraba en la actualidad. acabó por levantarse de su asiento. el vino de Crimea que yo encontré ciertamente rústico y tal vez poco adecuado para el arenque. La vodka. Tras la huida de Tarasov a Londres. pues pronto comenzaron a llegar grandes risotadas provenientes de la cocina. en cambio. Las emociones de la mañana nos habían abierto el apetito. incluso Dunia.

por supuesto. el Estado se incautó. albergar provisionalmente a personajes que. es decir. de cuando en cuando. Durante la era Brejnev se organizaron numerosas partidas de caza. que los baños están impecables y disponen de agua caliente.regresaron para hacerse cargo del patrimonio heredado en Rusia. por supuesto. incluidas las del desván. haciendo abstracción. etc. abundé. como han podido ver. sin embargo. Puesto que desempeña una función en el engranaje del Estado. Pero hoy en día hay gente en Rusia suficientemente rica y excéntrica como para gastarse sus buenos cuartos en una casa perdida en medio de un inmenso bosque. Así. En 1917. desempolvando viejos registros de propiedad. la mafia acabara por conocer su existencia. por lo general en el contexto de la lucha contra la mafia. requieren una protección especial. Habrán notado. a algunas de las cuales asistió el propio Secretario General. Cuando cayó el régimen soviético. Cuando las cosas se estabilizaron un poco. del aspecto estético. en invierno hay una calefacción que regula la temperatura de todas las piezas. así como desaparecer por algún tiempo de los ambientes en los que normalmente se desenvuelven y ello mientras se encuentra una solución más duradera y estable para su caso. No obstante. Ése sería el caso. Efectivamente.…. pero obviamente por lo que se refiere a lo esencial. alguien debió redescubrirla por casualidad. donde también conservaban algunas propiedades. momento en que abandonaron definitivamente el país para implantarse en Inglaterra. del mantenimiento. de la casa y ésta permaneció cerrada durante mucho tiempo. personal del ejército se ocupa. es decir. Y más caras que ésta. el Gobierno la destinó a la labor que ustedes pueden ver. y de vez en cuando algún que otro alto funcionario solicitaba las llaves con objeto de venir a pasar el verano con su familia. fontanería. abandono por parte del Estado. el problema que se les 377 . ahora que los particulares pueden comprar cualquier cosa. habíamos notado todo eso. ello supondría tal vez el abandono definitivo. la familia volvió a habitar la casa durante varias generaciones hasta la víspera de la revolución. sin duda alguna. electricidad. Y si de tanto usarla con tal propósito.

podía sentirse relativamente seguro. La mafia tuvo mucho que ver en ello. e incluso la de los sucesores de este último. Durante los últimos años de la Unión Soviética. tomando desde luego las más elementales precauciones. incierto. Bajo la férula de los zares y la de Stalin. el tercio de su valor real. pues la mafia tiene el brazo muy largo y el palo de la cuchara con la que escarba en todas partes lo es más aún. Y deseosos de propagar ese bienestar a las generaciones sucesivas. Me refiero a la seguridad. desde luego. están consagrados a arrepentidos que no tienen el menor interés en hacer marcha atrás y a potentados o funcionarios de gran calibre que se hallan en el punto de mira de aquélla. Por lo tanto. a menos que uno estuviera comprometido en la alta política o en negocios de envergadura. tiene autorización 378 . ya invirtiendo sumas ciertamente exiguas que iban desde la cantidad simbólica hasta. por cierto. Si a todo ello sumamos la multiplicación de las pantallas de televisión destellando en todo momento imágenes de la dolce vita en la que se regala hasta el más modesto de los ciudadanos europeos o americanos. aunque el grado cero de impermeabilidad no existe. el trayecto se hace en helicóptero y el personal que se asigna a tales operaciones es un personal probado. entonces no se escatiman medios. de nuevo. En todo caso. como mucho. el resultado que obtenemos es un orden público difícil de mantener. su destino quedaría. es verdad. las medidas de seguridad que adoptamos son draconianas. por ejemplo. por lo general. en cualquier rincón del país. De ese modo se crearon clanes que gozaban de un poder inmenso.presenta es de otra índole. El paso a la nueva economía ha dejado grandes desigualdades. así como de un tren de vida fastuoso. ya fuera de facto. Por lo que se refiere a las grandes masas obreras. Hoy en día no es el caso. Claro que no es fácil que la mafia dé con estos escondrijos pues. si el Estado perdiera interés por esta propiedad y otras como ella. los antiguos cuadros del partido que ya dirigían los medios de producción. la economía desregulada sumió a una gran porción de ellas en el abismo del paro y de la miseria. ningún soldado. se apoderaron individualmente de ellos. enviaban a sus vástagos a estudiar en las mejores escuelas occidentales.

Tyjanov respondía a la civilidad cuando entró el soldado de servicio con el samovar y una bandeja de pasteles. Moussa quiso saber si tenía alguna consigna que darnos para el caso. Nicolai aclaró que se trataba de prianiki. Sabía que. no podría evitar estrujarme los sesos con la hipótesis del pasadizo secreto. dentro de lo posible. consideré. Probé uno y. Ellos se encargarían del resto. que no era oportuno insistir demasiado con el jengibre. si no quería sufrir duelos y quebrantos en soledad. jamás he tenido que hacer frente a una situación de emergencia. en cambió abusé del té. nosotros no tenemos conocimiento de ello. en caso de producirse tal eventualidad. que tomé sin azúcar. como ya le he dicho. Le repuse que sus palabras serenaban el espíritu y les agradecía de antemano tanta abnegación. en cuanto me encontrara solo en mis aposentos. Ello no es óbice para que en cada ocasión tomemos.para llevar consigo su móvil. de que se produjera una de esas situaciones de emergencia. aún improbable. En todo caso. aunque lo encontré enteramente de mi gusto. tras lanzar una rápida e involuntaria mirada a Dunia. También me contenté con un fondo de vaso de vodka. el repertorio de precauciones establecido. seguido de un segundo con la botella de vodka y los vasos. Lo único que nos pedía. sin saltarnos ninguna de ellas. ¿Se ha producido alguna vez una filtración? Si se ha producido. es que permaneciéramos encerrados en nuestras habitaciones con todas las luces apagadas. lo que me permitió excederme. dulce de jengibre y miel. durante los cinco años que llevo enrolado en este tipo de misión. Durante el tiempo de la operación están totalmente aislados de sus familias y se procura que las compañías intervengan cada vez en un lugar distinto. por rutinaria que nos parezca la misión. El capitán repuso que sus hombres estaban lo suficientemente capacitados y equipados como para hacer frente a cualquier alerta. A través de la ventana pude observar cómo los suboficiales organizaban el relevo en los puestos de vigilancia y de nuevo se apoderó de mí la desagradable sensación de que todo 379 . eso se sabrá en las altas instancias. tanto a él personalmente como a sus hombres.

sin contención ni mesura y sin el más leve remordimiento. para empezar uno urbano.aquel aparato poseía un doble filo. Una leve angustia se propaló. contemplo cómo se abre ante mí la flor de mi oficio para exhalar su más pura y concentrada esencia. tanto proteger como aherrojar. noche y día. algún resquicio que nos permitiera. En lugar de ello. nos encontrábamos cercados. con ese pensamiento. La agricultura presenta un elenco inagotable de ejemplos al buen gobierno de las naciones. suelen inspirarse muy a menudo en las técnicas de tan antiguo arte. por todo mi cuerpo a la par que el amargor del té. tomar el coche que nos habíamos reservado y desaparecer de nuevo en la naturaleza. Por supuesto que en nuestros planes habíamos previsto que la policía no nos iba a quitar el ojo de encima tras nuestra entrevista con los altos responsables. en un descuido. Observemos el procedimiento ordinario seguido en el 380 . Es en tales casos cuando se me aparece con absoluta claridad la pertinencia irrefutable de segar un número desaforado de cabezas. como así se ha producido hasta la fecha. Cada vez que me encuentro con un caso tan flagrante de incompetencia e intrusismo como el que ahora nos ocupa. En lugar de dejarlo todo a la buena de Dios. y que hacía de nosotros una suerte de rehenes bien considerados e incluso agasajados. que nos diera un cierto margen de maniobra. en tal caso. como en verdad hicisteis. Pero si hasta el más chapucero de los planificadores que trabaje para la más miserable banda de rateros o salteadores de caminos hubiera podido prever una cosa así. pero habíamos imaginado otro escenario. No te quepa la menor duda de que aquellos en cuyos hombros reposa la ingente tarea de gobernar el mundo. siempre y cuando no se produjera el menor conato de evasión porque. sino que además habría elaborado un esbozo más o menos desgraciado de estrategia. No solamente la hubiera pronosticado. y contábamos con una vigilancia más discreta y menos estrecha. por tropas especiales del ejército. también debían poseer órdenes estrictas. A eso es a lo que vosotros llamabais hacer planes.

Nuestro agricultor no puede permitirse sembrar una semilla tras otra. su imaginación enturbiará la vista del labrador de tal manera que crecerá sin ser visto y cuando un buen día éste venga a apercibirse de lo ocurrido. respetando las distancias. se robarían el alimento y perecerían. El defecto que hace de tu argumento un sofisma y una espesa cortina de humo es que funciona bien mientras se aplique a la agricultura. pues corre el riesgo de no ver crecer nada. Lo que hará será aclararlas. Y no tiene más remedio que actuar así si quiere comer zanahorias. Otras muchas. las que presenten un aspecto más sano. Si el agricultor las dejara a todas desarrollarse. notará que. las que se hayan desarrollado antes y mejor. respetando esta vez las distancias. perteneciente a la más deleznable escuela de embaucadores y falsificadores de la realidad. sacrificar al mayor número en beneficio de unas cuantas. pues se asfixiarían entre sí. pues el factor humano no resulta equiparable al factor vegetal y eso lo vería el más chapucero de los filósofos. hay que eliminar la pacotilla y clarificar la situación para que ésta sea gobernable. Lo que hará será dejar un reguero de ellas en el seno del surco abierto.cultivo de rábanos o zanahorias. pues no son sino los brotes de patatas olvidadas durante la recolección anterior. o demasiado poco. Entonces tendrá que arrancarlas. demasiadas todavía. en consecuencia. En los negocios de los hombres sucede lo mismo. pero presenta serios inconvenientes en cuanto se le implanta en la sociedad humana. es decir. contiene. taparlo y esperar a que crezcan. sus flores amarillas flotarán como pendones por encima de las hojas de los demás y el fruto apuntará en sus yemas como segura promesa de dulces primicias. Muchas de ellas perecerán antes de ver la luz. Y al diablo si se respeta o 381 . todos los ingredientes del universo y. con el paso de los días. surgirán plantas de patata que no respetan la simetría establecida. ninguna de esas jóvenes plantas llegaría a sazón. Un ser humano. en cambio. en miniatura. su voluntad puede desencadenar una explosión de energía semejante a la de una supernova. si quiere que la colonia crezca sana y la cosecha sea abundante. Cuando efectúa la plantación de las patatas. germinarán y romperán la corteza terrestre. Las otras irán al pudridero.

El mundo es una gran cacofonía de guacamayas y se para cuando Leviatán da dos puñetazos sobre el tablero y rompe la mesa. según el estado de ánimo de cada persona y hasta lo que fue realidad se transforma. Subimos pues al entresuelo donde nos hallábamos alojados. la azada. lo cual me acordó graciosamente. Presta atención a cómo hablas. con dos ramos floridos que partían de su base en direcciones opuestas. pues te hallas en presencia del maestro forjador de toda suerte de sufrimiento. mejor conservada en los altos. Así. sois presa fácil del más descabellado de los esoterismos. no insistí. Hay situaciones que son infinitamente peores que la propia muerte. 382 . El mundo no es sino un campo de lechugas. A ambos lados de la caja de la escalera se presentaban sendas puertas cancillerescas. El patetismo que se desprende de los tipos como tú viene del hecho de que tomáis vuestros deseos por realidades. Únicamente se lo sufro a un contado número de personas y no resulta fácil admitirlo cuando proviene de la boca de una víctima inerme. incluso a Leviatán. organizado según los preceptos de la razón. Como había determinado. la simetría debe ser siempre respetada y lo será. te lo aseguro. Nos detuvimos un instante en el rellano para contemplar la decoración. Cuando un hombre lo ha perdido todo. pero no me contraríes de ese modo. Por cuanto se refiere a la planta baja. el dueño del campo es el rey y el instrumento de su poder. Desengáñate de eso. se le ha quitado también el miedo a todo. sobre cuyo dintel se podía apreciar una cornucopia. Y ya no hay tío pásame el río.no se respeta la simetría. Cierto. porque lo llevo muy mal. La hora todavía no ha llegado. ya que en ella se había instalado la tropa. le pedí a Tyjanov permiso para visitar el resto de la casa. pobre loco. Los tonos que predominaban eran el verde pálido y el pastel. Sólo un vulgar carnicero tendría el mal gusto de interrumpir antes de hora una conversación tan civilizada como ésta. El mundo se crea a cada minuto.

insoslayable. situada en la parte sur del edificio. de que el doctor Tarasov y su familia no habían podido huir sino desde un punto situado dentro de las tres habitaciones comunicadas y el despacho. pero por si acaso. Ese vacío.Elegimos la de la izquierda. recordé que aquella visita no era pura curiosidad arqueológica sino que tenía vocación de inspección con un propósito bien preciso. se trataba de puertas con un solo batiente. pasamos al piso superior. De repente. 383 . La primera era la de una habitación bastante holgada. aunque algo parca de muebles. buscando alguna rendija. descubrimos un breve pasillo con tres puertas. está suficientemente probada. etc. Lo recorrimos como se recorre un cementerio. el ámbito desleído y somero de un mausoleo precintado durante siglos. Y finalmente un vasto salón con una soberbia chimenea. pensando en los viejos fantasmas del pasado y en nuestro destino. si nos atenemos al testimonio del mayordomo ante la policía local. Cosa que. de alguna manera. Al empujar. Avanzamos haciendo crujir la madera a cada paso hasta las ventanas del fondo que daban sobre el techo de una solana. parecía una sala apropiada para espíritus que flotan en la atmósfera y no tienen necesidades. Seguía lo que debió ser un boudoir. sólo que presentaban la inclinación del tejado. de alguna manera. que nos conduce a encontrarnos algún día con ellos. hasta las ventanas se hallaban desprovistas de cortinas. como todas. algún objeto que pudiera servir de palanca. Las piezas eran prácticamente todas gemelas de las de abajo. Así que. examiné con minuciosa atención cada superficie que se presentaba ante mis ojos. incluso figuraba la réplica del vasto salón del fondo. en buen estado. que ofrecía una distribución similar. Cuando hubimos recorrido toda la primera planta. lista para ser ocupada. sin manifestar abiertamente mi designio. recordaba al vacío de la muerte y del olvido. Allí no había ni una sola silla. pues éste asegura que las mencionadas piezas se hallaban cerradas desde el interior y mi intuición me llevaba a creer en la veracidad de dicha deposición. Es decir. pretendía convencerme.

tan sólo del techo colgaban jirones de papel pintado que habían perdido ya todo color. En el techo se abría igualmente una claraboya. aparecía una mesa baja pintarrajeada. sensiblemente alargada. También allí. pues se había dispuesto una ventana compuesta en cada lado. 384 . comportando cada una de ellas un marco central. Se diría el estudio de un pintor. que contempló. desde lo alto. El fondo era un solo cristal. secundado por otros dos cuya forma era rectangular. Su forma era rectangular. de forma cuadrada y coronado con un arco de medio punto. las paredes lucían la madera cruda. más acogedor durante el invierno. contando entre sus miembros a científicos y artistas. conectada a un gabinete de trabajo. Sobre el piso. la historia de la vieja Rusia como un entomólogo la morfología de sus insectos. donde el propietario se refugiaría con los volúmenes escogidos. apenas desbastada.consagrada a alojar una impresionante biblioteca. la colección de libros parecía polvorienta pero intacta. Encontramos una dependencia curiosa. en un punto en el que se concentraban todos los haces de luz. La familia de propietarios parecía pertenecer a la casta de ilustrados.

¿Buscas algo? No. pasando las yemas de mis dedos por cualquier lugar sospechoso. y hagamos una puesta en 385 . qué sé yo. de abrir con ayuda de las uñas. si nos ponen en un avión y nos envían a Madrid. buscando o imaginando el fulcro de todo aquello que pudiera actuar como palanca. no obstante. consiguiendo trabar al fin algunos retazos de conversación. Os propongo que cada uno medite por su lado y que mañana. una estantería. Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. Habrá que reflexionar bien sobre el modo de deshacernos del cepo que nos ha puesto el gobierno. luego al gabinete. Siempre me han intrigado las antiguas construcciones. subamos de nuevo aquí. tratando de grabar cada detalle en mi mente. la búsqueda. Estaba en el gabinete cuando escuché de nuevo la charla serena de mis amigos. nada de particular. Abandoné el luminoso estudio y me dirigí solo hacia la biblioteca. un panel. tratando de hacer presión. Lo sé. Moussa y Dunia entraron tras él. porque sabía que durante la noche iba a rebobinarlo todo. luego va a ser poco menos que imposible despistarles. Paseé lentamente mi mirada por todo. a visualizarlo de nuevo. Seguí. un mueble.XIII Mis compañeros comenzaban a desembarazarse del efecto paralizador producido por la patética rigidez del estado del edificio. una trampilla. cuanto menos una pared. donde podemos hablar con más libertad. Así me sorprendió Nicolai. después de comer.

para más tarde. En todo caso. por el contrario. si han pensado ponernos en un avión perteneciente a cualquiera de las grandes líneas civiles o si. las posibilidades de fracaso son abrumadoras. auxiliada. sino que. bajamos en silencio al entresuelo. dadas las circunstancias. Mi opinión es que cuanto antes nos volatilicemos. puramente ficticio. pues desconocemos por completo los pormenores de su proyecto. tan sólo para nosotros. con datos objetivos. pillaríamos a todos desprevenidos. pues la noche que acababa de pasar no había sido del todo buena. trataremos de discurrir juntos. más que estricta. desean fletar un avión militar. sobre la mesa del escritorio. De modo que. Nada nos impide. No va a ser fácil. no sabemos si volveremos a Moscú. uno. pues no solamente disponemos de todos los elementos concretos que nos permitirían concebir de modo preciso un buen proyecto de fuga. con abundantes medios técnicos y humanos. pensativo. mejor. Moussa se apoyó. Es verdad que nos urge encontrar un plan. si nos llevarán a otra ciudad. Nicolai dijo que. Comparto plenamente tu punto de vista. la vigilancia es. 386 . Llegados allí. y otro. férrea. imaginar dos planes. Moussa aseguró que la suya no había sido mejor. barajando hipótesis probables o generales. Mediante la excusa de esa pretendida protección. Eso nos da un cierto margen. o un aparato con cobertura diplomática. le convenía descansar un rato. Como si nos hubiéramos tomado todos al pie de la letra esa obligación de ponernos a pensar de inmediato. Y si no. como mínimo. además. pero que su hermana no le molestaba en absoluto para ello. como ya hemos visto. sin embargo. se resolvió a decir. por lo que haría otro tanto. Sólo que aquí. es prácticamente seguro que permaneceremos en este lugar al menos durante dos o tres días. para aquí. nos han encerrado dentro de una prisión más segura que la de Alcatraz.común. podía hacer vida normal en la habitación con la seguridad de que no lograría despertarle ni impedir que se durmiera. Lo ideal sería conseguir escapar aquí mismo de su ambigua tutela. por el momento. si es que alguien ha encontrado un hilo del que tirar.

dijo. distraído. o a la satisfacción. horas mejores. adquiriendo una textura tan resbaladiza que se me escapaban de las manos. También mis pensamientos cambiaron de coloración y de naturaleza. Se ha quedado una tarde magnífica. a la agradable sensación de haber recibido en su piel una tarde madura a la par que fresca. en la materialización de la noción de blancura. repuse yo. con toda inocencia. más que percibir. Sí. cómo su terrible belleza hace estragos en quienes la contemplan de improviso. tan femenina. En cuanto cayó sobre su rostro el esplendor de aquella tarde radiante de finales del verano. tratando de descifrar el enigma de su sonrisa. pronta a fundirse con otras e integrarse en una gran nube de vapor. en la realización corpórea de lo blanco. de sentir. Al encontrarme otra vez solo con ella. cuanto menos. Me preguntó si quería acompañarla. Desde luego que la obsesión recién adquirida por encontrar un quimérico pasadizo se hundió en los abismos de mi conciencia. La cual me interesaba saber si obedecía al puro placer estético de la visión del bosque en todo su esplendor. ganando todo mi cuerpo de pies a cabeza. que ella sí había dormido estupendamente y prefería bajar a tomar el aire. esa cálida embriaguez que lo hace flotar y luego pretende empujarlo hacia arriba como si perdiera los límites y se convirtiera en una corriente de aire tibio. se desplegó como podría desplegarse una aurora en el vasto cielo. si bien. su sonrisa.Dunia repuso. me hicieron apartar la vista con una fuerza mayor aún que la de sus formidables ojos garzos. al propio tiempo. tan blancos y bien tallados. de nuevo entró como un soplo. contrastando agradablemente con las abrasadoras tardes que la habían precedido. aguardando días mejores o. que uno no podía sino pensar en la infinita densidad de lo blanco. En ese momento era otro el pasadizo que me fascinaba. Unos dientes tan grandes. que me apetece calificar de enorme. 387 . el que pudiera llevarme hasta dentro de ese cuerpo glorioso. intuitivamente lo temía y moralmente lo rechazaba. Acepté con gusto.

se encuentra en el corazón del campo. durante mucho tiempo. Según esa perspectiva. Más valía no pensar en lo que se estaba produciendo en la cámara oscura de aquellos ojos abiertos como platos. había un banco de madera que hacía las funciones de lo que podríamos calificar como cuerpo de guardia improvisado. Yo mismo. en ese punto. tenía la sospecha de que aquella sonrisa no era sino la reacción de la entera sensibilidad de una ciudadana que. tal vez durante toda la vida. Los que la contemplábamos. 388 . y la de nuestra mente. El cual existiría sólo dentro de nosotros. una de ellas. con un realismo deslumbrante y despiadado. percibiendo la serenidad y el bienestar que exhala la naturaleza cuando no se halla perturbada por las estridencias ni la contaminación de la gran urbe. por una quimera. que deseaba poner bocado a mi imaginación. o las dos. Y sin embargo. o sobre o infra naturales. sumiéndoles en el inmarcesible silencio de las inacabables estepas del invierno. podemos preguntarnos legítimamente hasta qué punto el universo no podría ser sino una creación nuestra. acaso. propiedades antinaturales. siempre acaba desencadenándose el conflicto entre la creación del mundo. tarde o temprano. corre el riesgo de sentirse profundamente impresionada.Junto a los peldaños de granito que daban acceso a la entrada. Ni qué decir tiene que sobre los pechos de cada uno de los soldados cayó una pesada bola de nieve. de la realidad. no lograba parar la atropellada eclosión de visiones que me ofrecían en movimiento aquel cuerpo empinado y turgente en toda su soberbia magnificencia. mientras tanto. Claro que. tal vez estábamos creando otro ser radicalmente distinto con nuestra imaginación exaltada o averiada. Pero si dos personas se separaran ahí. pero allí sería tan real como si fuera de carne y hueso y entre él y nuestra conciencia se produciría la misma interacción que entre dos personas vivas. desembarazado de la fina capa de tela que lo cubría. de repente. por una ilusión de la que no cabría responsabilizar a la naturaleza y que albergaría.

ella se sentó y yo permanecí en pie. Parece que el terreno adscrito a la datcha es consecuente y ellos deben haberse disimulado hacia sus límites. Pero si huimos y lo tomamos. Nos pusimos pues a otear metódicamente. pero al mismo tiempo ese lugar nos daba una cierta intimidad. Alcé la vista hacia donde me señalaba y vi que en la linde del bosque. en efecto. Probemos. ningún indicio que denotara presencia humana. salía un camino umbrío que tomaba la dirección sur. Tan sólo unas pacas de algodón surcaban el azul inmóvil. Al doblar la solana. Llegados allí. perturbada.Vamos a sentarnos allí. a partir de una cierta distancia. Por lo demás. pero al menos nos daría una indicación vaga que nos permitiría orientar nuestros pasos más o menos en una cierta dirección. Eché una mirada de soslayo hacia la guardia y vi que el sargento destacaba un par de hombres para que nos siguieran a distancia. en cambio. de una urraca o de un palomo. Debe haber un camino que muera en la casa. a veces. Había sobre todo robles y alguna que otra haya y abedul. Supuse que tardarían semanas en atravesar ese inmenso país. la posibilidad. desembocamos en una explanada y de ella. Estábamos suficientemente a la vista como para que nuestros guardianes no se inquietaran. enorme. por la aparición furtiva de una ardilla. caído. a unos pasos tan sólo de los muros de la casa. acariciada esporádicamente por los aleteos de los mirlos. Aunque dudo que hubiera allí alguien que pudiera comprender el castellano. El bosque parecía no tener fin y. en tales casos. donde se hallaba la inmensa solana. Por supuesto. por ver si alcanzamos a descubrir alguno de sus puestos de vigilancia. nos darán alcance enseguida. había un tronco. de hablar sin ser oídos. Alcé la 389 . es poca. remontándolo forzosamente debe llegarse a una carretera. Y yo me sentía dentro de una de esas viejas películas en las que el tecnicolor todavía lograba impresionarnos. en caso de huir no lo tomaríamos. al menos. cerrándole el paso a la vista. cubriendo cada uno nuestro respectivo campo de visión. Avanzamos hacia la parte sur de la construcción. el follaje lo cubría todo. Disimuladamente. La soledad era perfecta. a orientarnos. probaremos a escrutar el entorno. pero toda precaución.

la madera crujía y entonces veía de reojo que cambiaba de ventana. perfectamente iluminada pues por cada uno de sus costados entraba la luz. Subimos de nuevo hasta el segundo piso y nos pusimos a buscar el acceso a dicha atalaya. Dimos la vuelta completa a la casa y entramos por donde habíamos salido. en dirección sur. tal vez él lo reconozca. Nos asomamos enseguida a las aspilleras. se hallaba en el propio rellano. dotada de un pestillo rudimentario consistente en una pestaña que caía sobre una abrazadera y por la otra parte una palanquita que alzaba la pestaña. por ver si la serenidad del paisaje quería entrar dentro de mi ser a través de mis ojos. con un leve aunque expresivo movimiento de cabeza. la acepté de inmediato. la cual culminaba en una pequeña habitación cuadrada. Dunia también debió sentirlo. Yo no cambié ni una sola vez y no 390 . ¿Tienes idea de qué monasterio pueda ser ése? No. pasamos un buen rato en silencio. pues se inclinó de nuevo hacia la ventanita para otear el horizonte. Le pediremos que suba cuando termine su siesta. Nuestra posición se hallaba ligeramente por encima del mar verde de vegetación. Noté que pasaba un ángel. Parece un monasterio. dándonos la espalda. También yo me puse a mirar en la dirección opuesta. una poterna de madera muy negra que culminaba en arco. provisto de troneras para otear el horizonte. Creo recordar que Nicolai había conseguido orientarse de una manera aproximativa a lo largo del vuelo. Era realmente imposible desembarazarse de cierto tipo de embriaguez cuando uno estaba con ella y más cuando uno estaba solo con ella. Tras ella arrancaba una escalera de caracol. De cuando en cuando. unas cúpulas acebolladas coronaban multitud de torres. No tardamos en encontrarlo. y vi que terminaba en un pináculo en forma de pequeño torreón cuadrangular. ¿Quieres que subamos a ver si descubrimos algo desde allí? Personalmente no me hubiera atrevido a proponérselo. pero éstos se hallaban llenos sobre todo de ella. pero había que hacer un gran esfuerzo para distinguirlas. hacia el tejado.cabeza en dirección opuesta. se aventuró Dunia. ninguna. pero ya que la idea venía de ella. Así. una única construcción lejana. Se lo señalé a Dunia discretamente. sin embargo sólo logramos atisbar. En efecto.

estoy de acuerdo en que la conclusión es correcta. Una voz interna me produjo una suerte de terror al decirme que aquella era una mujer demasiado bella. Pareciéndonos pronto para despertar a Nicolai. Por otra parte. pero bien es verdad que fue preciso hacer mangas y capirotes para conservar el control sobre mí mismo. ¿Bajamos? –dijo ella al fin.solamente no me serenaba sino que noté que mi cuerpo se iba tensando más a cada momento. agobiado por la vaga impresión de que había desperdiciado una segunda oportunidad de beber un agua milagrosa. supongo que se impone la conclusión de que los propietarios pasaban largas temporadas en estas soledades. un tanto abatido. como si la belleza también tuviera sus excesos no recomendables y semejante reflexión no dejó de causarme cierta pena. repuse yo. tuve que cerrar mis ojos. encaminamos nuestros pasos hacia la biblioteca. en consecuencia. las tomaron como mujeres. mi cuerpo estaba arqueado como una catapulta que sólo aguarda que. De no ser así. de un instante a otro. obliga a un mujik a leer uno solo de estos libros y 391 . Mi opinión es que la primera vez debieron violarlas porque ellas no alcanzarían a soportar una belleza sobrehumana y huirían de ellos. pues he visto algunas colecciones escritas en inglés o en francés y presumo que la importación de libros. sin duda. Mientras se inclinaba para mirar. si esto es así para una casa de campo. Además. les hubiera salido más barato el papel pintado. Bastante más. A menos que hubieran comprado todos estos volúmenes para adornar la sala. Cuando al fin acudió a la ventana en que me hallaba. en el siglo XIX. Un pasaje del Génesis cuenta cómo ciertos ángeles encontraron arrebatadoras a las hijas de los hombres y. Con tanta estantería cargada de libros.Bajemos. no estaría al alcance de todo el mundo. seria. Los abrí pronto para que no me descubriera en tal estado. alguien le corte la cuerda para abandonarse a un impulso indómito que la lanza hacia delante. enloquecidas por el terror. ¿qué no sería para una residencia principal? Tan sólo el presupuesto de libros equivaldría al total de lo que gastaría una familia de mujiks durante varias generaciones. procedente de un manantial oculto y vedado al común de los mortales.. instruyéndose.

aunque en este último caso no con el afán de perseguir algún tipo de esclarecimiento. los cráneos privilegiados de las clases inferiores. como personal de servicio. ¿Quiere esto decir que fatalmente la sociedad estará siempre escindida entre élites y bestias de carga? Mucho me temo que así será hasta el fin de los tiempos. ha caído 392 . Se rió más. con todas las objeciones que se le puedan hacer.le haces el hombre más desgraciado del mundo. no fueron sino los criados de grandes señores. la realidad es que el ruso medio de ahora mismo se interesa más por el fútbol que por el teatro. con ello. no sólo no los asciende. la vida de Shakespeare y la de Moliere. Dunia se rió con ganas. conocidos son los ruegos de Góngora al conde-duque de Olivares y de Cervantes al duque de Lemos. Entonces tú niegas el progreso. para bien o para mal y ésta es una cuestión compleja donde las haya y en la que no quiero entrar. Sobre todo que ninguno de ellos sabía leer. Con ello no quiero decir que la nobleza del siglo XVII y menos aún la del XVIII fuera una clase de incultos. los músicos. tan sólo sostengo que el hombre del siglo XX se revela como un insufrible pedante al afirmarse como un ser superior que asciende peldaños ontológicos. pero hoy en día lo cierto es que está pudriendo malvas. en Rusia concretamente. sino que. una sociedad anónima. o su último sustituto. médicos y escritores del antiguo régimen. Ahora ya saben y no por ello han acertado a encontrar el camino hacia la lectura. menos aún hacia la lectura de cierta calidad como es la que figura en estos anaqueles. Con vehemencia. En absoluto. sino el beneficio pecuniario que es lo único que sabe perseguir un burgués. son otros tantos ejemplos. muchas veces. De modo que eres un conservador. pero el régimen salido de la revolución ha pasado a mejor vida. las élites intelectuales no sólo están integradas por elementos salidos de las clases más favorecidas económicamente. tras dar un traspiés. con lo cual lo tenemos completamente equiparado al ciudadano medio occidental. Salvo que. la revolución. como hoy hace la burguesía. trajo la cultura para todos. gracias a una evolución social operada en el buen sentido. hoy en día. Aquí. Puede ser. pero sí que utilizaba. Antes tampoco.

Sí.rodando escaleras abajo. Tú también me pareces un grandísimo pedante. Moussa. pero el pensamiento de hacerlo había adquirido tal intensidad que. Entonces escribes. a mi modo de ver establecerán varios círculos concéntricos. claro. porque una situación de debilidad es como un apetitoso vacío para las pasiones que acechan. creo que fue tanto como haberlo hecho. Dunia entró sigilosamente en el cuarto en que supuestamente dormía Nicolai. En efecto. Esta noche. el más pequeño de los cuales circunscribirá perfectamente la casa. la cual no tardó en abrirse. Nicolai. Juntos reanudamos la ascensión. lo visité una vez. pero pronto afloró de nuevo a sus labios una risa burlona aunque irresistible. Salió enseguida. Me echó una larga vista desconfiada. Mañana deliberaremos. pues estaba listo. Ah. reconozco el monasterio. La cual me pilló tan desprevenido que apunto estuve de agarrarla por los brazos y besarla frenéticamente. con la excusa de que el humo molesta a Dunia. 393 . sí. ya estamos en el siglo XXI. Pues yo digo que menos mal. Estalló en una carcajada. Todavía no hemos visto cómo se organizan por la noche. Ya sólo nos queda salir de aquí. eso sí. Bueno. Tengo ganas de ver cómo escribes. saldrás a fumar al rellano y extenderás tu inspección lo más lejos que puedas. sí. ¿Cómo escribo? ¿Eres periodista. respondió. E incluso puede que los movimientos en el interior sean controlados también de una manera u otra. Y la obsesión por Dunia siguió creciendo ya de manera imparable. ¿Y tú crees que será diferente este siglo XXI? Pienso que sí. dale a Nicolai un cigarrillo y mechero. terció Moussa en tono irónico. A una hora prudencial bajamos a nuestros aposentos. a efectos personales. no? Ah. Puede… Esta primera noche trataremos de observar el mayor número posible de aspectos relativos a su estrategia. ya sabemos dónde estamos. Cerca de él hay un pueblo. Perfecto. y procura hacerte con una linterna. mientras que yo di unos suaves golpecitos a la puerta de Moussa. Nicolai miró atentamente en la dirección que le indicaba. No lo hice. Le dije que había una especie de atalaya arriba desde la cual podíamos inspeccionar los alrededores. Tampoco Nicolai tardó en aparecer seguido de su hermana. ¿Para bien o para mal? Para bien.

pues la verdad es que no hemos comido mal y presumo que la cena no tendrá nada que envidiar a la comida. Sin embargo sentía la obligación de nadar a brazo partido por encima de ellas. Nos pusimos a dar vueltas alrededor de la casa como el pueblo elegido alrededor de las murallas de Jericó. con la cual el Gobierno ganaba tiempo. necesitaba hacer un uso completo de toda mi lucidez y ello lo más rápidamente posible pues intuía que no podía permitirme el lujo de dejar pasar esa oportunidad. se organizaba. Ya hemos visto que disponen de hombres suficientes como para establecer varios relevos durante la noche en todos esos puestos. Pero en fin. que me trabajaban y me remordían por dentro. Si te sorprende un vigilante. ¿en qué otra cosa íbamos a pensar aquí? Yo sí que tenía otras cosas en qué pensar. te será muy fácil decir que.sin abandonar el entresuelo. ponía a punto una estrategia y cuando ésta se hallara lista. Mi opinión es que aprovechemos la circunstancia de haber sido incluidos en un cuerpo especial. provisional. Era evidente que la solución de la datcha era una solución improvisada. hasta que los rayos del sol comenzaron a ser filtrados por las hojas de los 394 . Por esa misma razón. Por lo que se refiere al exterior de la casa. soy bastante pesimista. Unas inhalaciones profundas de buen aire fresco no pueden sino ayudar a pensar. La planta baja estará igualmente sometida a vigilancia. sería tan irrevocable como un decreto. Los cuerpos especiales siempre han sido mejor alimentados que el ejército regular. Cada cual trataba de correr una cortina de humo ante la boca oscura de ese embudo por el que no teníamos más remedio que pasar. una vez fuera de la habitación. no tenemos otra cosa mejor en qué pensar. Bueno. Una vez más nos hallábamos en la obligación de tomar a todo el mundo por sorpresa. te apetecía estirar las piernas. ¿qué os parece si los reclusos bajan a dar un paseo por el patio de la prisión? No nos vendría mal. lo cual no deja de tener sentido. también soy de la opinión que pondrán una guardia en cada esquina. más bien tenía cosas que me pensaban. Y a despertar el apetito también. después de la siesta.

no sólo para esa operación. durante el breve lapso de tiempo que empleamos en instalarnos ante la mesa y comenzar a aguardar en silencio la llegada del camarero. con aquella luz tan cruda. Perfecto. Incluso tuve tiempo de decirle a Tyjanov. pues la mente en reposo tiende a poblar las habitaciones con los fantasmas que le son más genuinos. Dada su orientación este. Le repuse que lo haríamos cuando él tuviera costumbre. Yo suelo comenzar temprano porque me tomo mi tiempo. las grietas de los muros y del techo parecía que se veían mucho más que durante el día y sugerían la textura de una piel apergaminada como la de los campesinos casi centenarios que probablemente vivieron allí y en cuyas arrugas profundas podría acumularse la mugre de todo un invierno. Con la luz artificial. despojándole del debido respeto. pueden pasar a la mesa. también en un manicomio en el que. la desolación fue aún mayor.árboles. 395 . que. desde que se fue precipitadamente Tarassov hasta que regresaron sus hijos. A veces se me figura vislumbrar sus rostros de manera tal que no me sorprendería en absoluto verlos entrar por la puerta. cuando Tyjanov dio al interruptor y encendió la lámpara. se tutea al enfermo. Tyjanov salió a nuestro encuentro. Más aún. la vida de un oficial aquí no se encuentra agobiada por grandes ocupaciones. aprendí a conocer las varias generaciones de mujiks que vivieron en ese edificio como si fuera de su propiedad. Cuando ustedes gusten. La austeridad de decoración y de moblaje hacía pensar en una cripta vacía o con muy pocos muertos. excepto leer. El capitán soltó una estentórea carcajada. la pieza se hallaba sumida ya en una semioscuridad. debo añadir que. la sala me parecía atroz. un tanto lúgubre en su desamparo. El comedor disponía de su propia puerta que daba al jardín. Sin embargo. con ayuda de la boca de Nicolai. los soldados del primer turno de la cena comenzaron a colocarse en fila delante de la puerta de la cocina. por supuesto. para continuar sirviendo a la familia hasta que ésta desapareció de nuevo y ellos siguieron poblando la casa hasta que se extinguió el último o se esfumó para siempre. sino para todas. pues vamos allá. por ahorrar adornos superfluos. Con la caída de la tarde.

pero acompañados de una prole variopinta de hombres y mujeres maduros. la cual acentué inconscientemente al acercarme a los labios la copa que contenía un vino mezclado con gemas ardientes y lenguas de fuego. daría de sí tensado por todas aquellas ballenas y corsés que llevaban las damas de antaño. Traté de efectuar una estimación de lo que ese cuerpo. al joven adolescente. no podía estar borracho con un par de sorbos de vino de Crimea. jóvenes. a sus dos hijas rubias. agriándose y desapareciendo hasta que de nuevo las llamas danzaron solas en los rincones y se extinguió. como iluminadas por la luz fosforescente de una atropellada sucesión de relámpagos. Al matrimonio con su semblante adusto y cabello ceniciento. los cuales a su vez fueron creciendo. La atmósfera cambió radicalmente y entonces ya pude ver a la familia de Tarassov sentada a la mesa. Me asombré. Seguidamente regresaron los tres hermanos. de mis miembros. Sin pensarlo mucho justifiqué los decimonónicos duelos de sable y pistola sobre el papel virgen de un calvero cuajado de nieve y que se haya podido hacer una guerra por una mujer de tal empaque.Nunca antes le había formulado nadie semejante queja. pero él tenía la solución. Una suerte de embriaguez semejante a la que provoca la calentura se apoderó. con el rostro más severo y el pelo más cano que sus padres. afirmándose. adolescentes y niños. Salió de la estancia para regresar al poco tiempo seguido de un soldado portando dos pesados candelabros de siete brazos cada uno. rizado y serio. por mi mala cabeza. contemplé las dos brasas del rostro de Dunia fulgurar a la luz de las candelas y la imaginé ataviada con la seda y la puntilla de los vestidos de las damas que acababa de vislumbrar. lentamente. Mientras el camarero servía la sopa. espigadas y hermosas. él apagó la luz eléctrica. y de ello hacía tan sólo un instante. ya de por sí terso y erguido como una vela recibiendo el primer ímpetu del temporal. 396 . madurando. Dispuso que los depositara en cada extremo de la casa y mientras otro soldado procedía a encender las velas. el fuego.

los ideólogos marxistas. El primero se puso a hablar de nuevo. Tyjanov se disculpó inmediatamente y Nicolai tradujo su disculpa. repuse. en primer lugar. Por lo que yo decidí que más valía concentrarse en la sopa que estaba absorbiendo. permitiéndole ahora integrar rápidamente la economía capitalista. el llamado capitalismo de guerra y seguidamente desarrollaron los medios de producción. que era el efecto de la mirada de Dunia sobre mí. ésta no era sino una estructura feudal. no obstante. quienes lo interpretaron como un guiño de complicidad que hacía referencia a la falta de tacto consistente en entablar una prolongada conversación en una lengua que no era conocida por todos los comensales. creando al propio tiempo un proletariado industrial. de modo que en poco más de cincuenta años el país recorrió un camino que a otros les llevó siglos. pero esta vez dirigiéndose a mí con la marcada actitud de quien espera que el traductor desempeñe de inmediato sus buenos oficios. Y sin duda no fue otra cosa más que eso. de este país y del mundo entero. Detalle que no pasó inadvertido para Nicolai y Tyjanov. la cual hizo saltar unos cabos aquí y allá en toda mi nervadura. Enrisqué. en presentar un lado paradójico y hasta sarcástico y poníamos como ejemplo el pasado reciente de nuestro país. como así se aplico a hacer Nicolai a su debido momento.Tyjanov y Nicolai hablaban en ruso sin preocuparse de la traducción. Si hoy en día es posible que el capitalismo arraigue en Rusia sin ninguna preparación previa. ello no es debido a otra cosa más que a los esfuerzos realizados por los comunistas. esperaban otro resultado de la experiencia soviética. Ellos fueron quienes idearon. los ojos procurando dar a mi gesto una espontaneidad que ciertamente no tenía y me encontré con los de ella y con una sonrisa de publicidad de dentífrico por añadidura. Estábamos comentando cómo la historia se complace. procurando adivinar los ingredientes con los que había sido confeccionada. Ciertamente. sin necesidad de alzar la vista. Cuando éstos se hicieron cargo de la economía zarista. a veces. Mas enseguida me sentí envuelto en una burbuja de calor suave y supe. Pero una cosa es crear un modelo teórico sobre el papel y otra muy distinta aplicarlo durante casi un siglo al 397 .

la historia ya transcurrida. no ajusta su funcionamiento al de ningún artilugio y más tarde o más temprano lo hace saltar por los aires. Funcionó mucho mejor como prototipo para interpretar la historia. cuando no se la quiere tomar por éste o el otro cabo suelto. la naturaleza. Esto se ha visto de sobra en su país y en el mío y tanto en uno como en otro pagan ahora los platos rotos. Sin embargo. ese aspecto su auténtico punto débil. Claro que la responsabilidad de las Iglesias es grande también por su permanente y descarada simbiosis con las clases dominantes. el hotel Ucrania. Concretamente una dedicación exclusiva. por añadidura. aun admitiendo la posibilidad de que no fueran perfectas. superficiales y escasas. sobre todo. sino también a otras corrientes espirituales más profundas. por cierto. pues 398 . y. sí eran mucho más acendradas y profundas y meditadas durante más largo tiempo que las suyas. Eso durante el primer día. puesto que éstas representan y administran una religiosidad de superficie. pienso que más le hubiera valido dedicarse a la pura economía y a la política. ninguna mente que estuviera en su sano juicio hubiera podido imaginar que el enemigo de los Estados Unidos se decidiera a volar las torres gemelas y. Puede ser. apartando con mano de hierro otras visiones de la misma que. de precipitadas. El hombre mismo. las cuales podemos calificar. que para eso están. también resulta mucho más complejo de lo que había previsto el marxismo. el Kremlin. constituyendo. la culminación del mismo. ¿Se refiere a la labor de la Iglesia? No solamente a la labor de las Iglesias. Y. Por lo tanto. De haber perdurado el contexto de la guerra fría. que necesita otro tipo de dedicación. que la naturaleza humana. sin correr mucho riesgo.gobierno de un país. no ponerle en ese terreno la menor traba. pues era obvio que arriesgaba. alcanzara a destruir parcialmente el Pentágono. ese microcosmos. evitando cuidadosamente penetrar en el núcleo del ser humano. Sin embargo. o mejor. más aún. personalmente no estoy muy convencido de que el hundimiento del bloque socialista haya constituido una bendición para su homólogo capitalista. a su vez. el Parlamento. y sus diferentes materializaciones económicas. El marxismo no es sino la conclusión lógica del positivismo.

pero sí a varios miembros de mi familia que han perecido por obra de alguna facción islamista. durante algún siglo.era poco probable que las cosas se quedaran ahí. Otro soldado acudió con una gran bandeja de pescado y verduras hervidas. Moussa observaba también todos estos movimientos de la tropa y presentaba un semblante preocupado. Distraídamente oí que era ahora una ciudad infinitamente más divertida. si bien la vida en ella había encarecido en proporciones excesivas. en la que los recursos de las familias se fundían como mantequilla al sol y muchísimas cayeron en el abismo de la ruina y de la marginación. pero equilibrio al fin y al cabo. Actualmente. pero a unos 399 . Afuera comenzaba a oscurecer. el proletariado occidental. el necesario encuentro entre oriente y occidente. En la cocina comenzaron a oírse voces de mando y ruidos de sillas desplazadas y tintinear de cubiertos. pero quién sabe lo que podría ocurrir en caso de producirse una crisis económica global similar a la de 1929. No conozco a ningún ruso que haya muerto de mano occidental. Pontificaba ahora respecto a todos los cambios que había experimentado Moscú durante el último decenio. Nuestro camarero interrumpió la plática pidiendo permiso para retirar los platos de la sopa. sobre todo el europeo. El primer turno de comedor concluía y barrunté que pronto iba a organizarse el relevo de la primera guardia nocturna. en productos nacionales o de importación. lo cierto es que las zonas superpobladas del ámbito islámico como Gaza. insostenibles para muchos. Ello frustrará. Se trataba de un equilibrio erizado de misiles con cabeza nuclear. Debo admitir que cuanto acaba de decir no carece de fundamento. el Magreb u otras. no contemplan hoy en día otra esperanza más que el fanatismo y el integrismo religioso. pesando los pros y los contras. ´ Tyjanov se quedó un momento pensativo antes de responder. Hoy en día se puede encontrar de todo. En todo caso. El mundo ha perdido su equilibrio. Tyjanov había lanzado la conversación por otros derroteros. un tanto marcado por la resignación propia del determinismo musulmán. se encuentra un tanto aturdido.

a fin de cuentas. aunque en el cielo permanecía aún ese color 400 . pudimos observar cómo la tropa empezaba a formar con los fusiles al hombro. Se alinearon varias columnas y. el bosque estaba ya oscuro. a través de la ventana. comenzaron a avanzar. acudía éste. pero no por ello menos hético y flemático. No sólo hacía las compras gratis. Tras la repostería y los licores. hay tres turnos de cantina. En realidad pretendía asistir al regreso del relevo. poco habría podido ver pues ya era noche cerrada. sin pagarles otra cosa que no fuera un permiso extraordinario. Era una capital pulcra y moderna. pero demasiado cara para el bolsillo ruso. a veces. pues el que yo conocí era. que se reprodujo con cierta frecuencia durante mi año de servicio militar. con la excusa de aprovechar una parte de la magnífica noche que se nos ofrecía. retaco y paticorto. entrando por la puerta trasera con su furgoneta y mandando a los reclutas que la cargaran con estas y aquellas provisiones. En efecto. abierta de par en par. Me pregunto si el capitán Tyjanov haría lo mismo con las no desdeñables sobras de la datcha y también si el ejército español habrá cambiado en este aspecto. Mientras fingía que escuchaba con toda atención la traducción de Nicolai. Moussa murmuró discretamente. precedidas por los suboficiales. pedí al capitán que saliéramos al exterior. sino que además los empleados del supermercado se la llevaban al coche sin cobrarle un céntimo. incluso los turistas se quejan. calvo. Pero otros jefes y oficiales efectuaban reformas en sus casas particulares utilizando a los soldados que habían sido albañiles o carpinteros en la vida civil. me vino a la memoria una escena. Pero nada más poner los pies fuera. Enseguida se oyeron murmullos y ruidos familiares provenientes de la cocina. de la cantidad excesiva que les cobran por un café. presumiblemente cada una de ellas hacia un punto cardinal.precios exorbitantes. la del brigada de mi compañía. sin olvidar el consabido té. De todos modos. el que la democracia acababa de heredar de la dictadura franquista. En fin. Las cuatro columnas a la vez.

El aire en cambio. Una parte de ellas. No salir de ellas bajo ningún concepto. para evitar interferirse en el camino de una bala perdida. Unos largos haces de luz se apoderaron de una 401 . Lo mejor sería dormir con las ventanas cerradas. Y si ocurre algo. Nos pusimos a caminar en un ámbito en el que. Currucas y ruiseñores silbaban a lo lejos. distendidos y joviales. llamar al soldado de guardia que se encuentra en el rellano. Gustamos de inmediato. Le pedí a Nicolai que tradujera el viejo proverbio castellano que reza “la comida reposada y la cena paseada. Los soldados recién llegados se desembarazaron de sus fusiles y macutos que debieron depositar en alguna habitación interior. Cuando ya nos hallábamos subiendo los peldaños. pero por si acaso. El capitán dio orden a un soldado de que encendiera las luces exteriores. luego se lavaron con agua de pozo que extrajeron con una rudimentaria bomba manual. en la negra espesura. Del resto nos encargamos nosotros. como antes. venía casi fresco. En caso de necesidad.pavonado todavía demasiado pálido para que pudieran figurar en él las estrellas. cuando ustedes gusten. ninguna locomotora su remoto silbido. fuera de los sonidos naturales y del murmullo de los soldados en la cocina.” ¿Debo entender que quieren ustedes dar un paseo? –repuso Tyjanov con el rostro repentinamente alerta. abran los armarios roperos y métanse dentro. si bien los planetas Júpiter y Venus lucían en él con todo su fulgor. Perfecto. pasaron a la cocina. Tyjanov aprovechó para darnos algunas recomendaciones. Así. aunque no necesariamente los postigos. el capitán dio orden a un soldado de encender los focos. Tan sólo un par de vueltas a la casa. por lejano que fuese. que no ocurrirá. como luego veríamos. donde sus voces se atenuaron un poco. así se hará. Entendido. dispuestos a entrar en la casa. procurar encender la luz de las habitaciones lo menos posible. Ninguna carretera emitía el más leve siseo. La noche se anunciaba espléndida. Intercambié una mirada significativa con Nicolai. no se percibía el menor ruido.

Esto contribuye a evitarnos una desagradable sorpresa. se justificó Tyjanov. 402 . Y convierte la hipótesis de nuestra huída en una probabilidad muy vaga. añadí para mis adentros. penetrando por debajo de los ramajes hasta muy lejos.buena porción de bosque.

poco se podía hacer en esa casa. seguí el consejo de Tyjanov y no encendí luces puesto que. Tal vez leer enciclopedias médicas en francés o en inglés o marearme 403 .XIV Los interruptores del interior daban paso a una luz glauca proveniente de unas bombillas de baja potencia. iluminaba la estancia con suficiencia a través de los resquicios de estos últimos. deseándonos una noche muy agradable y en nombre del grupo yo respondí a la civilidad como está prescrito. Dios quiera. Me miró con unos ojos no menos claros y refulgentes. el resplandor de los focos exteriores. ataviada como para una gala. aunque con un protocolo más sucinto. la cual recibió Tyjanov con una leve inclinación de cabeza y ya sin más se dirigió a su habitación. El resto del grupo se disgregó y se despidió. el capitán se despidió ceremoniosamente. no me interesó por el momento. Evidentemente. excepto comer y dormir. que penetraba por las ventanas abiertas. Llegados a la primera planta. semejante a un gigantesco catafalco. pues dada la reducida capacidad de maniobra que teníamos. de todos modos. a una joven de los tiempos por lo menos de Napoleón III. me dije. la cama. a pesar de estar los postigos echados. me dije. soñar acaso. Mientras cada uno empujaba su respectiva puerta vi. que todos los fantasmas que tenga que ver en esta vida sean así. con sortijas y collar que brillaban en la pálida claridad. Tiempo tendría para dormir. aunque sabía pertinentemente que no era verdad. Entré en mi holgada habitación. luego se marchó también ella por la puerta del fondo. pero de alguna manera puede decirse que vi.

del modo en que suelen hacerlo en mi organismo. hacia atrás. ya estaba dormido. más vale dejarlo de momento. apoyada la espalda en el muro frontero. Sin embargo. Avancé hacia ese curioso artefacto. mediante una migraña creciente. en el otro. que de momento era sólo un puntito. Nada sucedía. me dije tate. Sin resultado. Pasé al gabinete porque en el fondo eso era lo que deseaba desde hacía un buen trote. pero que amenazaba con convertirse en una bola de acero que va aumentando de tamaño hasta que aplasta toda la materia blanda contra las paredes del cráneo. Mis ojos cayeron al fin en una calza de marfil que servía probablemente para poner. de nuevo me hallaba sumido en la contemplación de esta soberbia librería como ante una esfinge que sabemos contiene un misterio pero ¿cómo demonios arrancárselo? Diez minutos por lo menos debí permanecer examinándola a distancia. No son las manos. Bien podía funcionar como una palanca. a poco.con los caracteres cirílicos de los otros libros. mis ojos volvían una y otra vez a ella. sino que. que es en lo que suele acabar aquello. Lo cual hice tan bien que. ¡diantre! Mas el cerebro estaba en estado de ebullición sin que ello le permitiera encontrar una idea. empujé hacia abajo. Pasé las yemas de los dedos por toda su superficie. Traté de alzarlo. enroscándose en la mera actividad pensante. hacia delante. hombre. o a lo largo de un trabajo bien preciso. porque no dispones de los medicamentos adecuados para combatir una cefalalgia de caballo. es tu cerebro. de ese modo se hallaban a la mano. Tuve que desechar la dichosa calza como hipótesis de trabajo. cerrando los ojos y procurando tranquilizarme. pero mis manos no se movían porque sabían que ellas habían hecho ya cuanto se podía hacer. por comodidad. un cierto número de libros que debían consultarse. Así que me desnudé raudo y me metí en la cama. por ejemplo. Tiré en un sentido. una soberbia exasperación comenzaba a subir por mis venas y sus efectos empezaban a dejarse notar. Bueno. 404 . durante la jornada. Cuando sentí que aquello no era ya una tarea puramente intelectual. Se hallaba incrustado en la madera. uno no tenía más que volverse y alcanzar uno de ellos sin necesidad de levantarse de la silla.

Seguidme al salón. rinconeras. Torcí el vector de mi mirada hacia la puerta del fondo porque sabía. Caballero. sino que ante mí se afirmaban. y salí al rellano. durante cien años. banquetas. que el del rellano. se hallaba entonces poblado de mesas. jarrones. en ese momento se me aparecía flamante. consolas. que no era sin embargo la de un fantasma y la seguí más allá de la puerta. cuyo empaque suntuario logró impresionarme más aún. historiados relojes de pared. caballero. que allí la iba a encontrar. aparadores. Había otros muebles. apoyada en la barandilla de la escalera. butacones. repisas. señorita. Labia no os falta. espejos dorados. que ha sido el hado traicionero. escriños. Señorita. probablemente de leviatán. Avancé hacia ella y esta vez ni se inmutó. ¿es mi hermano quien a esta casa os ha traído? No. Es vuestra hermosura la que mi timidez ha vencido. Me dio una mano de alabastro. unas horas antes vacío. Ante vuestra magia rendido. por ventura. acompañado de su gemelo. Por ser lisonjero. sillas. Ya no era cuestión de esos verdes y pasteles tan pálidos que parecían haber permanecido sumergidos bajo el agua. Y sobre los muros. no os cuidáis de ser atrevido. 405 . librerías. Lo primero que llamó mi atención fue el esplendor del entorno. El butacón desvencijado que había visto en un rincón. parece. lo había sabido desde antes de salir de mi habitación. situado en el rincón de enfrente. mirándome con mucha seriedad. por el corredor en penumbra. hasta el salón. si os place. junto con el resto de la casa. me vestí de nuevo. pesados cortinones. e infinidad de objetos. aguardó mi llegada con una expresión escrutadora en sus ojos. multitud de óleos fastuosamente enmarcados. bargueños. con toda su personalidad y vigor. El espacio que se ofrecía a mis ojos. como al entrar. obviamente. los colores primigenios. divanes. ménsulas.Y en sueños. besar su mano quiero. alumbrados profusamente por unas lámparas de aceite. me levanté. Todo iluminado con gran profusión de lámparas. estatuillas de nácar. caballero. De grado.

la blancura inmaculada de su vestido con miriñaque teñida con los rojos y amarillos de las llamas. me dio la espalda y continuó su camino. pero completamente cubierto de nieve a la sazón. No me atreví a seguir importunándole. necesito que me diga dónde se encuentra el pasadizo secreto y cómo se accede a él. caballero. Por toda respuesta. hábleme de su viaje. Alabado sea Dios. o bien no quiso verme. En todo caso no se detuvo y ya había pasado por delante de la chimenea y estaba a punto de salir por la misma puerta que había utilizado Elizavetta. lo hará mañana por la noche. su mirada severa. Juntos ganamos el diván. Elizavetta regresó al fin. es una cuestión de vida o muerte. su aspecto era ceñudo. Entonces no es 406 . Desapareció por la otra puerta. No sé si los fantasmas pueden exhalar perfume. por la dicha que me concede al reunirme con usted. señorita. Descorrió una cortina para mostrarme un paisaje que yo conocía muy bien. señor. y me aguardaba frente a la chimenea. cuando. señor. ¿En qué año estamos? ¿Cómo? La fecha de hoy… ¿cuál es? Treinta y uno de enero…. entonces. Miró en dirección a donde yo me encontraba pero.Ella me había dejado maravillarme a mi gusto con la contemplación de ese espectáculo. Tarasov dio media vuelta y me aguardó. Señor Tarasov. ¿Tarasov? ¿Mi padre? No ha llegado. tal como yo lo había imaginado. para mí insólito. En ese mismo instante entró Tarasov.de mil novecientos doce. no ha querido revelarme el secreto del pasadizo. por favor. Acabo de encontrarme con Tarasov. vengo de otro tiempo. Fue todo lo que se me ocurrió decir. Muy agradecido. ¿café? ¿Té? ¿Coñac? ¿Vodka? Té. tenga la bondad. Un gentilhombre tan bien criado y yo todavía sin ofrecerle la hospitalidad de la casa. sólo hay un tiempo. Le ruego tome asiento. Todavía no me ha dicho su gracia. levantándome y avanzando hacia él le dije. No puede ser…invierno. erguido. Y luego recapacité en el año. o bien no me vio. pero sobre todo. No hay otro tiempo más que éste. Vengo de muy lejos. Mi nombre es Elizavetta. Entró Tarasov. pero ella exhalaba uno como de nardos. sonriente.

vamos a tomar el té. Éste es mi padre. Alguien había dejado sobre la mesilla. Tú misma acabas de decir que sólo hay un tiempo. que se enfría. ante el diván. No. recelando siempre los efectos del fuego al cual lo asocian. eso lo sé. al pasar ante una arquimesa. Es cierto. Jamás había probado nada tan gustoso. Elizavetta avanzó sosteniendo el quinqué bien alto. Tuve la impresión de que acababa de oír un ruido extraño y tal había sido la causa de que saliera tan precipitadamente del sueño. ¿Cómo lo sabe? Lo leí en un libro. dijo. de repente. Son los lobos. ¿conoces tú el secreto del pasadizo? Jamás he oído hablar de un pasadizo en esta casa. Lo sé. donde murió. Éste. claro. el que yo he visto tenía las entradas más pronunciadas. Nos volvimos y Tarasov se encontraba de nuevo. Después siguieron otros. Elizavetta. Mi alma ha sido pesada en el tribunal de la verdad y ha sido hallada justa. un quinqué y lo encendió. estamos teniendo un invierno tan rudo…. Entramos en la sala de los retratos. ¿Está loco? Es mi bisabuelo y murió cuando mi padre tenía dieciséis años. están hambrientos. Todo estaba delicioso. Me tomó la mano otra vez. tú y yo. Cogió. en el que vivimos tu bisabuelo Tarasov. por cuya razón no puedes haberlo visto. pero dispuestos a todo como consecuencia del furor de la hambruna. tu bisabuelo fue médico personal del Zar Alejandro I. Con la luz de la luna reflejándose en la nieve pude ver perfectamente sus siluetas negras y sus ojos fosforescentes que miraban hacia arriba. Fue él quien mandó construir esta casa antes de emigrar con toda su familia a Inglaterra. Me mostró el busto de un hombre que se parecía a Abraham Lincoln. Venga. Traté de recordar la clase de 407 . Un aullido de demonio rasgó. en el centro mismo de la pieza. rígido y desafiante. atraídos por el nuevo estímulo luminoso. éste. éste es el hombre que acabo de ver. dos tacitas y un platito de pastas. su abuelo tal vez…déjeme pensar… Venga.posible que se trate de su padre. Acudimos de nuevo a la ventana y apartó un poco la cortina. una paz tan intensa. una bandejita de porcelana con el samovar. Todas las noches vienen a arañar las puertas de la planta baja. El fuego crepitaba en el hogar y hablaba con su habitual voz serena y profunda de bajo. Me desperté sobresaltado.

hasta el punto de que. Enfilé mis ropas lo más rápidamente que pude. en un momento dado de la noche. cuando quise darme cuenta estaban los tres mirándome como si hubieran visto una aparición. o más que a la realidad. no veía nada más que su blancura. Además. o tal vez a la par. mas esta vez plenamente instalado en el trono de mi conciencia. emitiendo gritos animales. Permanecí a la expectativa. Despierta a Nicolai y a Dunia y acudid todos aquí. El interpelado asomó su rostro al tiempo que una cierta agitación comenzaba a manifestarse abajo. Ni siquiera reparé en la llegada de mis compañeros. No pasó mucho tiempo antes de que pudiera oír de nuevo dicho sonido. Los disparos redoblaron. Comprendí que los fusiles con silenciador llevaban las de ganar contra los fusiles desprovistos de éste. El silbido de una bala que. la cual comenzó a recibir también los primeros impactos en su costillar. se había vuelto a producir la pesadilla en la que el esbirro. no sé si antes o después del otro sueño. Esta vez provenían del interior de la datcha. moría una vez más arrastrándose sobre los cristales de las botellas rotas. Había luz suficiente para que mis ojos lanzaran una enfebrecida mirada sobre aquellos cuernos de nácar. Supe que. Pero el fuego no era muy nutrido y perdía intensidad por momentos. a ese caos informe de sensaciones mezcladas en el que la mente suele tomar tierra al despertar. mi primer muerto. con los canales auditivos abiertos de par en par. Di dos golpes recios a la puerta de la habitación en que dormía Moussa. Moussa se asomó por la 408 . Agucé el oído para intentar percibir el efecto que se producía en la otra parte del tablero de madera. Justamente de ese magma bullidor pesqué como un crujido prolongado de ramas maltratadas. De repente comenzaron a sonar disparos lejanos. Hice un esfuerzo por separar en mi memoria lo que provenía de la vivencia onírica y lo que podía pertenecer a la realidad.ruido que era. alcanza al fin un espacio libre. Eché bruscamente la sábana a un lado y salté de la cama. Pasé al despacho de Tarasov. Y sólo entonces entendí que llamaba a su madre. tras encontrar cierta oposición. al cabo de unos instantes. sentado en la cama. esta segunda ocurrencia venía acompañada de un estrambote no menos característico.

En mi mente resonaba tan sólo la frase de Tarasov. ¿Qué hacemos? – interrogó Moussa. Me agarré a aquellas calzas como quien se agarra a los cuernos de un toro. Y fui a colocarme delante de ella. Busqué el volumen con la letra T y corrí a colocarlo sobre la calza. pero no se movieron ni un ápice. Moussa. no pasa nada. Volví ante aquellas calzas de libros. antes de que se produzca la bestial embestida. ¿Para qué diablos estaban ahí? ¿Acaso no había bastante superficie sobre aquella descomunal mesa de escritorio para poner los volúmenes necesarios para el trabajo de un mes? La ventana del gabinete reventó y los cristales saltaron por los aires.Pero ni siquiera él debió prestar mucha atención a su pregunta. Eran como negras criaturas de pesadilla. grité. Sentí como si un líquido negro y viscoso pasara a ocupar y llenar las habitaciones exteriores de uno y otro lado.ventana. que no pegaban ni con cola en esa dichosa librería. mi alma ha sido pesada en el tribunal de la verdad y ha sido hallada justa. la letra A! ¡La R! Moussa obedecía. Los otros tres me miraban como hechizados y en sus ojos brillaba una incomprensión absoluta. y tiré de ellas con rabia. Estaba completamente seguro que el secreto estaba en aquellas malditas calzas de calar libros. mi alma ha sido pesada en el tribunal de la verdad y ha sido hallada justa. La enciclopedia francesa. pero yo no lograba entender lo que decían. ¡La A! No hay más A. no hay más A! ¡Claro! ¡La S! ¡La O! ¡La V! 409 . Hay un verdadero ejército ahí fuera. ¡Joder. Nicolai y Dunia cuchicheaban simultáneamente. Fue la señal que desencadenó desde el interior un furioso y atronador tableteo de armas automáticas. Apartó enseguida la cara de la luz. Mi alma ha sido pesada en el tribunal de la verdad y ha sido hallada justa. Le pedí que se hiciera a un lado para dejarme ver. ¡Moussa. una y otra vez. Luego un silencio helador. Los soldados gubernamentales se habían replegado hacia la columna vertebral de la casa. tan sólo por ese flanco se acercaba por lo menos un centenar de encapuchados saltando de tronco en tronco o reptando por el suelo. tomando las debidas precauciones. Todos los postigos de abajo crujieron al mismo tiempo en un solo estruendo atroz.. En efecto.

Un cuerpo se desplomó sobre las tablas del suelo. sino de los mismísimos libros de la enciclopedia francesa. en el silencio atroz que siguió. sino una balanza de precisión. justo al lado de donde nos encontrábamos. Habían cedido hacia abajo. luego Dunia. conectada a un mecanismo que sólo obedecía al peso exacto de esos seis libros y no de otros seis libros cualquiera. Sonó un disparo apenas audible. imperativa. Los cuatro nos quedamos mirando en esa dirección precisa. 410 . los otros hubieran sido quizá más fáciles de encontrar para un nativo. Ellos se precipitaron dentro sin pensarlo dos veces. Cuando me tocó entrar a mí. Sonaron tres grandes golpes en la puerta de la habitación y una frase imperiosa en ruso. para afrontar lo incógnito. Aprisioné entre mis manos los volúmenes y los lancé sin miramientos sobre la mesa. debió ser la cabeza lo que dio un golpe contundente contra el zócalo y toda la pared retumbó. habituado al alfabeto cirílico. Me volví bruscamente hacia las calzas. si nos dábamos prisa. finalmente Moussa. Todavía alcancé a ver. Tiré de ella. pude percibir un leve chasquido a mi derecha. Hubo un altercado. que componían el apellido del propietario de la casa.La caja de la escalera resonó con un tropel de botas. Como respuesta a ese ultimátum evidente. Primero Nicolai. cómo estallaba un chorro de luz y de sonido y la primera sombra irrumpía en la habitación. encontré una manivela en la parte baja del tablero. No eran unas calzas. antes de cerrar. rodando por el suelo. del hombre que la mandó construir sabiendo que una organización poderosa le estaba buscando la camiseta. Metí la mano en el hueco que habían dejado las calzas al bajar y encontré una palanca. Entonces se oyó un fuerte latigazo en el interior de un panel de la librería al tiempo que emitía un gruñido cansado y se entreabría. Entonces se escuchó la voz de Tyjanov. Fue entonces cuando. o al menos la vida. abrí de par en par el panel y les mostré a mis incrédulos acompañantes el negro rectángulo que nos prometía la libertad. de espaldas como los otros.

ello nos delataría.El instinto nos impelía a bajar los peldaños a pesar de la oscuridad en la que nos hallábamos envueltos. así como del resto de la casa. sin embargo. sin dar una sola vuelta. no es imposible que se fijen en ella y encuentren la palanca. Si la calza permanece bajada. ¿Qué? ¿Conseguiste una linterna? Sí. No obstante. probablemente alrededor de la mesa. ¿La enciendo? Si lo hacíamos y el mueble tenía algún resquicio. procurábamos bajar con todo sigilo. La escalera oculta poseía un solo tiro. culatas de fusil golpeando accidentalmente contra la madera. me dejó un instante paralizado. A nivel de la planta baja también se percibía mucha agitación. La algarabía procedente del despacho que acabábamos de abandonar. Moussa. Sobre nuestras cabezas retumbó una manada de bisontes que dio una vuelta completa a la pieza. ¿qué mejor palanca que la manivela que cerraba el panel por dentro? Crujió de un modo peculiar al accionarla. 411 . no me dejaba pensar. No fuera que alguno de esos diablos negros alcanzara a oír cualquier sonido extraño proveniente del interior de los pilares. aunque ya no se oía ningún disparo. de modo que descendíamos directamente. Con todo. me hubiera gustado examinar la parte de arriba por si había otra palanca que accionara un posible mecanismo que tuviera por objeto remontar la calza. ruido de botas. a la de un posible subsuelo. hasta que una cierta frescura en el ambiente nos indicó que nos hallábamos por debajo de la superficie de la tierra. o cualquier otra cosa. La algarada nos llegaba ya como filtrada a través de una guata. se precipitaron hacia las habitaciones. bajemos por el momento a oscuras. por otra parte. No encontrando lo que buscaban. a una profundidad superior. No. Esa era mi hipótesis y decidí asumirla. algún grito. tras dudar un instante. Lo que interesa en las huídas precipitadas es que un solo gesto posea varias aplicaciones. O el propio mecanismo de cierre del panel. Una inquietud. Pero. o tal vez un sistema hidráulico que la devolviera automáticamente a su posición inicial. digamos.

Ahora ya puedes encender la linterna. Voy a apagar la linterna. tras nuestro paso. tras el cual se coló un rayo de luz plateada. nos hizo una seña 412 . las paredes y el techo eran de ladrillo y este último ligeramente abovedado. se veían los primeros peldaños de piedra que componían una escalera similar a la anterior. En cuanto se aseguró de que no había moros en la costa. A través del resquicio. Con la luz pareció intensificarse el frescor mohoso que reinaba en los últimos peldaños. o bloqueada por una razón u otra. él. tal vez. Debemos. El haz luminoso que enviaba Moussa a lo largo de esa oquedad inquietante se diluía en la tiniebla antes de alcanzar el extremo. ya había entreabierto la puerta y oteaba los alrededores. hasta que nuestro batidor nos mostró la pared del fondo con la que culminaba el pasadizo. a mano derecha. Tendría algo así como tres metros de alto y unos dos y medio de ancho. La trampilla en cuestión no era sino un pesebre que. Fue hasta un extremo del barracón. Cuando bajé el postrero. Al fin se decidió a salir. Aunque la salida estuviera atrofiada después de tantos años. Junto a ella. me di la vuelta para unirme a mis compañeros quienes ya observaban el túnel que arrancaba a nuestros pies. siempre podríamos aguardar aquí hasta que la situación se calme en el exterior. pues arriba hay un picaporte que permite salir por esta parte. Cuando Nicolai y Dunia hubieron salido. donde permaneció unos instantes. aparecía levantado como la proa de un barco que se hunde. anunció que había llegado al final de la escalera. susurró. que la luna iluminaba a través de unos tragaluces sin cristales. se lanzó con decisión hacia el túnel. por su parte. Al final levantó la trampilla y salió. la cerré. excepto. Los demás le seguíamos de cerca. Percibimos un leve chasquido. Moussa observó largamente. avanzar lo más rápidamente posible mientras no encontremos obstáculos para aprovechar el efecto sorpresa. argumentó con mucha razón Moussa.Nicolai. De cuando en cuando daba manotazos en el aire para rasgar las telas de araña. Debimos caminar a lo largo de unos buenos doscientos metros. Moussa. Moussa inició el primero la ascensión. con un leve susurro. Diciendo esto. Nos encontrábamos en una antigua caballeriza. Pronto se detuvo. sin embargo. Moussa.

las estrellas parecían brillantes gotas de lluvia que se hallaban ya muy cerca del ojo. en busca del monasterio vislumbrado la tarde anterior. por lo menos en lo que a mí me concernía. con todas las luces encendidas. en el interior del formidable bosque. En fin. De cuando en cuando nos llegaban voces apagadas y en un momento dado obtuvimos una visión fugaz de la datcha. La prioridad era alejarse de allí cuanto antes.con la mano para que lo siguiéramos. lo cual nos permitió leer en el libro del cielo con toda comodidad. como un relicario de oro iluminado por candelas. un eje orientado justamente en la dirección deseada. a través de una celosía de ramas. aunque haya dormido menos horas que de costumbre. De pronto recordé un detalle imperdonable. Era tal el fulgor que la envolvía que. Iniciamos la marcha en línea recta. Luego no tuve tiempo. después de dar un saludable paseo. vimos recortarse sobre el rosicler de la aurora el historiado perfil del cenobio. 413 . cuanto más intensa es la actividad onírica. Acordamos tomar la dirección sur. sin ocuparnos por el momento de otra cosa más que de escrutar las escasas zonas que ofrecía a nuestra vista la incierta claridad de un exiguo cuarto creciente. Eran las tres de la madrugada. Sólo cuando nos hallamos a más de un kilómetro de la casa. La noche era espléndida. me disponía a revelarle que dentro de cinco años se iba a producir una revolución radical en Rusia y su familia correría peligro. con sus numerosas cúpulas terminadas cada una en aguja. El sueño había sido corto pero reparador. Encontramos. antes de la interrupción de Tarasov. empezamos a creer que teníamos razones suficientes para pensar que habíamos logrado escapar de aquella ratonera. Afortunadamente nos habíamos acostado temprano. más beneficio saca el cuerpo y más fresco se levanta. pues me da la impresión de que. Tomamos el camino que conducía al pueblo. Antes de lo previsto. a las que se sumaban los potentes reflectores instalados en el exterior. se hubiera dicho que la estaban incendiando. al primer golpe de vista. Consulté mi reloj. circunstancia que nos permitió avanzar a buen paso. es mi teoría. porque me desperté. Mientras hablaba con Elizavetta.

de la inacabable renovación de la naturaleza. cuando llegamos. más vale que el sujeto en cuestión se dedique a otra cosa. Pensé. pensé. lo inspeccionamos desde lo alto de una colina. ni siquiera se les sueña. Todavía se veían muy pocos transeúntes. De este modo. Cerré los ojos y pensé en Elizavetta. la rubia y angelical Elizavetta. Nicolai tenía que seguirle al cabo de cinco minutos. Todo ello queda pronunciado en una lengua muerta antes de nacer y no hay nadie 414 . sacrificada en un ritual de iniciación.Antes de entrar. Y cuando se es un soldado de raza. o acaso no fue olvido y sí precipitación por salir del sueño. o aquellos que hacen referencia a la vida privada de las mismas. y en el olvido imperdonable. Moussa partió enseguida. del eterno retorno del fruto prohibido. La calle estaba orientada directamente hacia el centro de la población. También en Tyjanov y en nuestro camarero y en todos los rostros de los soldados que se me habían quedado pegados al rodillo de la memoria. sólo tuvimos que instalarnos en el coche elegido por Moussa antes de que éste arrancara. Si esto ocurre. El primer muerto es una víctima propiciatoria. Pero creí recordar haber leído en mi oportuno libro que la familia Tarasov regresó a Inglaterra antes de la revolución de octubre. No tardamos en ver la primera señal que indicaba la dirección de Moscú. ¿Qué edad tendría ahora Elizavetta? Algo más de cien años…. El crujir de los huesos triturados por las mandíbulas de Leviatán jamás ha perturbado en lo más mínimo su beatífico sueño. pensé. A los muertos que uno ha puesto a enfriar. ya que dicho ruido está inscrito en las leyes que regulan su organismo. Pensé en Elizavetta. cuya única relevancia consiste en ser primicia y promesa de una cosecha ilimitada. que es lo mismo que decir para soldado. sólo se piensa en atacar o en retirarse para mejor atacar. pero había que actuar rápido. pues es evidente que no vale para Leviatán. y en Tarasov. así como los gritos de terror y de dolor de las víctimas. Pensé una vez más en el joven esbirro que moría mentando a su madre a grito pelado y arrastrándose por el suelo sucio de cerveza agria. ¿de qué sirve pensar cuando se entra en el territorio de la muerte? Pensar sólo es útil en el campo de batalla. luego Dunia y yo tras otro intervalo semejante.

Sea como tú quieras. pues ya has empezado a contarla. Cerré los ojos para no malgastar ni un gramo de energía en percepciones prescindibles y procuré relajarme. Aunque debía ser todavía temprano cuando llegamos a las afueras de Moscú. ¿De acuerdo? Sólo en lo primero. y eso sólo si no me tocas mucho los huevos con tu insufrible complejo de superioridad. De modo que no sería razonable interrumpirla. Perdí la noción del tiempo. pero todo funcionaba con mayor fluidez y eficacia bajo tierra. Nicolai entró con la tarjeta que todavía conservaba y salió con nuestra flamante adquisición. soy yo quien graciosamente te lo acuerda. No quería dejar el vehículo robado cerca de nuestro hotel. ¿Quién iba a pensar que 415 . no se hace. Tampoco tuvimos el menor contratiempo para sacar el coche del parking del hotel. no sé por qué perdería yo el mío refiriéndote los míos. ello nos permitiría ganar tiempo pues notamos que el tráfico era en esos momentos bastante intenso. cuanto tú puedas imaginar. y lejos de mí. Entonces Leviatán se nace. una larga serie de ellas. Lo mismo sucedía con los corredores subterráneos de la ciudad. ¡Pobre diablo! Pero ¿cómo es posible que no hayas entendido todavía que tú ya no dispones de tiempo? El poco que te queda de vida. Además. La acabas y luego desciendes a la tierra con tus antepasados y aquí paz y allá gloria. La monstruosidad supera.que entienda ni gota de ella. pudiendo revocarlo cuando me plazca. sobre todo acompasado con una escrupulosa puntualidad. bueno…. Me refería. En lo demás ya veremos…. Sabía que las horas siguientes. sin duda. pero no me es dado perder tiempo refiriéndote todos esos detalles. al hecho de que en este encuentro sólo cabe una historia y es la tuya. pues. En ese caso. en acabarla. a nadie se le había ocurrido echar un vistazo en el aparcamiento correspondiente al número de nuestras respectivas habitaciones. Sugerí a Nicolai que dirigiera a Moussa hacia la estación de metro más próxima. la pretensión de aspirar a una monstruosidad tan grande. sin embargo. Bueno. Afortunadamente. iban a ser fatigosas y requerirían la colaboración de todos.

vimos a nuestra izquierda un camino forestal que se adentraba en la espesa masa boscosa. cortó el contacto del motor. A las once en punto debemos estar en posición. Paramos únicamente al mediodía para comprar unos bocadillos. Continuamos aún un trecho. barriendo el corredor con artilugios de visión nocturna. con el entrecejo fruncido. Normalmente los policías se hallan apostados entre la maleza. Nicolai tomó el volante. incluso Dunia colaboró en el relevo.tendríamos un coche. susurró Nicolai. Luego nos iremos acercando poco a poco. La frontera se encuentra a menos de un kilómetro. Establecimos un turno de dos horas cada uno al volante. A veces se paraba. se produce un 416 . Finalmente llegamos a un lugar en el que la carretera pasaba cerca de la linde de un bosque. Finalmente se detuvo. de modo que pronto nos encontramos circulando a la velocidad máxima autorizada por una autopista orientada siempre al sur. tratando de reconocer los nombres que figuraban en las señales. y anunció que ése era el fin del viaje para el coche. sorteando los troncos. la cual dura tan sólo un par de minutos que debemos aprovechar para cruzar un espacio al descubierto de unos cincuenta metros hasta el primer bosque polaco. a muy pocos kilómetros de la frontera con Polonia. Se trata de una especie de cortafuegos con un camino de tierra en medio. mientras unos se instalan y otros van pensando ya en el inminente confort de sus casas. pero los comimos en el coche. nos encontrábamos ya en una pequeña población de la república de Bielorrusia denominada Hrodna. Se puso a conducir despacio. Aquí es. en una encrucijada. Nos bajamos y nos pusimos a seguirle. pues en ese momento preciso se produce un cambio de guardia. nosotros que acabábamos de llegar en avión desde el sur de Europa? Nicolai condujo certeramente. En efecto. dudando. formalidad que propicia una momentánea caída de la vigilancia en esta zona precisa. hasta que nuestro conductor decidió abandonar dicho camino y penetrar en el mismo bosque. A eso de las ocho de la tarde. pero a las once en punto. Esperaremos aquí hasta que caiga la noche.

Tras abandonar el vehículo en una calle cualquiera del centro. caminar durante varias horas. La tomamos pero extremando las precauciones. Escondiéndonos. a veces.momento de confusión en el que a nadie se le ocurre mirar por el objetivo infrarrojo y ese instante hay que aprovecharlo sin vacilar. No se percibía el menor movimiento. Atravesamos varias aldeas. Nicolai se puso sencillamente a caminar y le imitamos. pero sin forzar demasiado. Los habitantes de esas zonas deben tomar sus precauciones y tal vez tengan la costumbre de establecer contacto con la policía de los puestos fronterizos a la primera de cambio. Finalmente. por consiguiente. para dejar pasar algún que otro coche. Rugieron a lo lejos unos motores y se fueron acercando los vehículos todo terreno. nos encaminamos hacia el hotel donde nos aguardaba nuestro 417 . Nicolai nos dio la señal para indicarnos que era el momento de cruzar. nos sentimos a salvo y aminoramos la marcha. Una vez internados en el bosque frontero. La dirección a seguir era esta vez Varsovia. Todavía resistía la noche cuando alcanzamos la capital. como dije. Los últimos cincuenta metros los hicimos reptando con sumo cuidado. A las once menos cuarto nos hallábamos ya escondidos en los matorrales situados en el borde mismo del mencionado cortafuegos. demasiado cerca de la frontera. dándonos la espalda. dispuestos a saltar sobre la hierba de la cuneta al menor indicio de peligro. Nos parecía pronto para intentar robar un coche. Tuvimos que atravesar un par de kilómetros de bosque hasta dar con el campo raso y enseguida con una carretera asfaltada. Corrimos. llegamos a un pueblo donde a Moussa no le fue difícil abrir un coche y ponerlo en marcha. A la desmayada luz de la luna comenzaron a distinguirse unas figuras que se acercaban al camino y se ponían a avanzar por él. Preferimos. prestando sobre todo atención a hacer el menor ruido posible. Eran las once en punto cuando esto último se produjo. Faltarían un par de minutos para las once cuando empezaron a oírse algunas voces. ya en el corazón de la noche. en realidad meras agrupaciones de granjas.

Decidimos acordarnos un día de reposo en Varsovia. Era Miranda. que se informara de la talla de la mujer que. Me entregó lo convenido. en inglés. hasta entonces procuraremos reponernos lo mejor posible. Le comuniqué los números de las habitaciones de mis acompañantes para que les llevara los vestidos nuevos. 418 . no muy lejos de Moscú. además. El empleado consultó el libro de registros y repuso que le llamaría enseguida. por lo menos durante un puñado de semanas. desde hacía por lo menos una semana. Pedí un desayuno consecuente y unos diez minutos más tarde vi entrar en el comedor a un hombre de unos treinta años. al recepcionista que comunicara al señor Miranda la llegada de un tal Galindo. Reconocí enseguida a uno de los eméritos trabajadores de la trastienda de la oficina inmobiliaria. habrán estado controlando los aeropuertos. nos acompañaba. tomamos una merecida ducha y. las estaciones de tren y finalmente los puestos fronterizos. rogué. A eso de las doce. de manera imprevista. mientras mis compañeros descansaban un rato. Luego terminé tranquilamente mi desayuno y fui a darme una buena ración de cama hasta la hora de comer. Tan sólo hacía unas treinta y cinco horas que. habían perdido nuestro rastro en una datcha. Encomendándole. quien le aguardaba en el bar del hotel. y tuviera la bondad de comprarle de inmediato un equipo siguiendo las instrucciones que ella le diera. Reservamos nuestras habitaciones. con nueva documentación tan falsa como la anterior. a pesar de que hablaba con un fuerte acento extranjero. nos reunimos pues los cinco en el restaurante del hotel. tanto la mafia como el Gobierno ruso. Pero no creo que se imaginen que nos encontramos ya en Varsovia. bien vestido. sonriente. dinero fresco y un buen coche. Saldremos mañana por la mañana.contacto. adquiridos desde hacía varios días. Lo mismo la primera que el segundo.

esbeltas. claras. salimos a visitar la ciudad. Me dije que. en cambio. si no atado y bien atado. La tendencia a la baja de las temperaturas se estaba confirmando. a decir verdad. por lo menos serenamente meditado en todas sus partes. No podía decirse que hiciera frío. en cierto modo. 419 . ofreciendo una curiosa mezcla de edificios tradicionales y modernos. porque te advierto que si me resulta excesivamente gravoso tu discurso. pues. Antes de salir para esa expedición. No para ti. la apariencia de la realidad como si ésta fuera una pella de plastilina. me parecía casi un milagro que hubiéramos salido tan bien parados. un detalle superfluo.Tras la comida. pero sentimos la oportunidad de comprarnos unas cazadoras en unos grandes almacenes. tuve la certeza de que fue una ingente dosis de suerte que nos inyectó el destino la que nos permitió salir. sentí que mi estado de ánimo se encontraba. a posteriori. se notaba que el otoño se acercaba a grandes zancadas. mediante la imaginación. y dado que la suerte no es propiamente una cualidad adscrita a un individuo sino una circunstancia exterior a él. Y vista la evolución de las cosas así. al menos de una semana o dos. sino igualmente con bien. al lado de miedos viejos. quizá sea la voluntad la cualidad que más le convenga al hombre ejercitar. se encontraban ideas elevadas. en tu caso es mejor que cultives la concisión. no solamente con vida. ya fuera la suerte o la voluntad. ejercía de cicerone. Aunque había hecho un día soleado y el crepúsculo era un auténtico crisol de oros incandescentes. teníamos la impresión de que todo estaba. rebosantes de optimismo. hacia la parte moderna de la ciudad. que hacía en realidad semana y media que se encontraba en Varsovia. Bien pensado. a pesar de las dudas subsistentes. fue suerte y no poca. Para ello nos orientamos. en sintonía con esa ciudad. Al anochecer. Quítatelo de la cabeza. Una vez concluida. Mientras paseábamos por esa ciudad despejada. El trabajo estaba hecho. regresamos a nuestras respectivas habitaciones para una prolongada siesta que no constituía. lo cual no era poco prodigio. la situación de peligro inminente había pasado ya. entonces debió ser cuestión de la voluntad que algunos creen capaz de modelar. Miranda. Y si no fue suerte.

para tratar de detectar si acaso alguien nos seguía la pista. un poco antes de llegar. Me explicó que me entregaría un itinerario de vuelta. y no te andes con tanto dibujo. Ninguna frontera presenta el menor riesgo. La hermana de Nicolai. porque creí comprender que con tal subterfugio lo que en realidad buscaba era una explicación. contemplando las iluminadas fachadas color ciruela verdal. conferencié pues con Miranda durante nuestro paseo por el casco antiguo. la encontramos por casualidad. Seguidamente seguiríamos en dirección a Barcelona y lo demás todo normal.mi humor puede resentirse por esa pena y mi mano mostrarse algo más pesada de lo previsto en el momento de la verdad. o pastel. Desde allí atravesaríamos los Pirineos por el túnel de Puymorens y el Cadí. Por esa ruta no hay puesto fronterizo. Va a ser un escándalo. No lo lamentaba. sin más. era ésa una ciudad muy agradable. o rosa pálido. Añadió que las mujeres eran también de una belleza extraordinaria. su vida corría peligro y no sólo la de ella. Siguiendo mi costumbre de tratar las cosas confidenciales al aire libre y reservar lo inocuo para la mesa. y también de un último y desesperado barrunto de la mafia. No pude sino darle la razón. No atravesaríamos la frontera en La Junquera sino que. Los españoles dirán todos sin excepción una mujer de bandera y no pararán de silbar por las calles. mejorando lo presente que habíamos traído con nosotros de Rusia. pues a causa del terrorismo vasco no resultan infrecuentes los controles en los puestos fronterizos principales. Él aguardaría un par de días en Varsovia. En previsión de uno de ellos. Sé. pues breve. pues. el cual no ofrecía más que una particularidad. A partir de ese momento. tomaríamos la dirección de Toulouse. de una calle francesa a una calle española. excepto. paradójicamente. se pasa. sino la de toda la familia de Nicolai. le informé. en su opinión. habían introducido una modificación que nos haría dar una pequeña vuelta. los postigos verde hoja y las terrazas en cuyas celosías se enredaban los rosales plantados en macetas. la de España. los tejados ocre. muchacho. pues le hubieran seguido la 420 . No era mucho y valía la pena evitar ese leve riesgo. ante los ojos de la mafia. en la que valía la pena detenerse cierto tiempo.

a veces. Sin embargo. Me pregunté si no sospecharía ya la verdad cruda del asunto que nos llevábamos entre manos. cualquiera correría los riesgos más insensatos por una mujer así. reían. mezclado con una pizca de severidad. y en consecuencia podía haberles proporcionado los medios para ejercer el chantaje contra nosotros. del grave peligro que habíamos corrido en numerosas ocasiones. “Nous ne nous tenons jamais au temps présent…. se señalaban objetos. ¿Por qué no atenerme a esas circunstancias mientras duraran. confirmé. siempre un poco lenta y tardía en cualquiera. en efecto. Lo cierto es que en alguna ocasión la sorprendí dirigiéndome una mirada cargada de interrogantes. Su adorable presencia. ajustármelas como si fueran un guante y no jurar sino 421 . Se detenían en casi todos los escaparates. ¡Ah. puede causarnos problemas hasta llegar a España. que redundaría en un indudable provecho para la sociedad. mais…. Particularmente. al fin y al cabo no es nada mío. entonces se produce la imagen. como cuando se refleja un fantasma. repuso. la belleza. o si acaso ello se debía simplemente a la toma de conciencia. Erramos en tiempos que no son en absoluto los nuestros y no consideramos nunca el único que realmente nos pertenece. Y cuando se daba cuenta de que la había captado.” Tendería a reprocharnos Pascal. Pero se me figuraba que decepcionar a Dunia sería como faltar a la verdad más absoluta que ostenta el universo. la desviaba.pista. si no. un asomo de gravedad. una suerte de filántropo pobre que reclamaba un salario honesto para sobrevivir. su rostro presentaba. Así es. hacían comentarios. ya que viaja indocumentada. Dunia caminaba del brazo de Nicolai. cuando el flujo de su pensamiento parecía regresar a su centro. yo diría que es como la otra cara de un espejo ante el cual cada uno debe aportar su verdad personal y si lo que aparece a un lado y a otro casan a la perfección. la superficie del espejo queda vacía. por eso hay que extremar las precauciones. No sé por qué me preocupo. En fin. En ese momento yo sólo era un periodista que reclamaba una justa compensación por un trabajo arriesgado. Tarde o temprano lo tendrá que saber.

de muros espesos. ¿Te ensalzarás de eso. aunque el proyecto no se acompañe de un plan particularmente bien meditado y bien trabado. miles de hombres. Pero claro. Al acomodarme en la confortable silla de respaldo redondeado y sólidos brazos de madera negra. Luego.por ellas? Al menos. más allá de las fronteras de su país. tuviste un momento de lucidez. ya veríamos… Elegimos un restaurante de la vieja Varsovia. infinidad de cuadros. a veces. Tu historia sólo resulta interesante en un punto. se hallarían encauzados en una tarea común. Nos hicieron pasar a un comedor alargado. Nos atendió una matrona hablando en perfecto inglés. pero cuán osada. por supuesto. me dije. Nunca es bueno dispersar nuestras energías. como los grandes oráculos. Sin embargo. No totalmente fuera de su alcance. la de dar con nosotros. a muchos kilómetros de allí. sin sospechar que nos encontrábamos a buen recaudo. basta con poner las miras en lo más alto para tener éxito en su propósito. Pero 422 . acaso? Mejor te sentaría dejar de pavonearte. El vuestro era una chapuza. aunque sí en el exterior de las redes que. tal vez te ayudara tu subconsciente. ya habrían cerrado y se estarían aplicando con renovado afán a buscar en su interior. pertenecientes a dos ejércitos enfrentados. hasta el fantasma de Tarasov vino en tu auxilio. ambiente caldeado por dos buenos troncos que arden en el lar. pues me detuve a considerar que. Es cierto. y luego una bóveda de crucería de cuyo centro pendía una lámpara de bronce. Me refiero al enigma de cómo. sentí un escalofrío de satisfacción. a esas alturas. no merece otro nombre. o bien colgados un poco más arriba. El cual no quiso decirme las cosas bien a las claras. como cuando uno se encuentra en el interior de una casa bien fundamentada. semejante al refectorio del antiguo monasterio de Moscú donde habíamos cenado Dunia y yo. mientras durara el peligro. Al fondo brillaba una chimenea hecha con azúcar de lustre. mientras contempla a través del ventanal cómo en el exterior se produce el choque brutal de las fuerzas telúricas desatadas. sino con enigmas. en ese preciso instante. como un cañón de paredes blancas por las que ascendía un zócalo de madera terminado en repisa y sobre ella.

podía saltarle encima. Entendí que esto le faltaba al hombre moderno. alcancen a ver su fin. materia de reflexión. no es serio. o bien a la otra orilla. Quizá en ese aspecto no tenga más remedio que darte la razón y acabe por conceder que el mundo es más un enfrentamiento de voluntades que de inteligencias. al tiempo que ambiciosos. me dije que el hombre. realmente. Lo malo de la voluntad es que. si tenía sed. Aún así. todas esas operaciones mentales. Leviatán? En cuanto sentí las primicias de la portentosa fuerza de mis mandíbulas y el primer prurito de la sangre. una inteligencia que lo guía? Y en función de eso. uno se inscribe en la obra de la Naturaleza.considera que un plan que abandone los nudos clave del problema a la inspiración del momento. ¿Lo sabías tú en ese momento? No. si encuentra que esas fuerzas existen y operan en una determinada dirección. en ese instante. en verdad. los vectores de fuerza que lo recorren? ¿Tiene o no un sentido. antes de lanzarse a cualquier empresa que se salga fuera de lo común. Actuando así. entonces debería meditar bien y luego decidir a cuál de ellas aportará su energía. En mi modesta opinión. adquiere un sentido auténtico. ¿Hiciste tú. como impulsado por un resorte. un cocodrilo de seis metros de envergadura. para devorarlo parsimoniosamente junto a sus crías. jamás estará equivocado pues formará parte de esa gran verdad que llamamos Dios. un objetivo. del tipo ¿qué pienso yo que es el universo? ¿De dónde viene? ¿Hacia dónde va? ¿Cuáles son sus ejes. debería plantearse un mínimo de cuestiones trascendentales. o abandonarse al caos si juzga que es el único Dios Todopoderoso. a pesar de que tal disposición se hallaba originalmente en la mente de su Creador. constituye. atraparlo con unas fauces en las que cabe holgadamente su cabeza y arrastrarlo al fondo del lago. Hay una cierta selección natural que ha dejado de operar desde hace mucho y ello no traerá buenas 423 . debía acercarse al borde del lago y tomar el agua con un cuenco. Sin embargo. no sabe dónde va. tomar posición. cuando se instaló a sólo unos kilómetros de las Puertas del Paraíso Terrenal. el mero hecho de que proyectos tan descuidados. sin la inteligencia. adherirse a una fuerza u otra. un hombre.

Acordamos efectuar relevos de dos horas por cada conductor. la carretera presentaba 424 . Comimos sobriamente en un restaurante de carretera. Aquello fue como una revelación. que ese instinto está inscrito en la Ley. a diferencia de las otras bestias. Hacia la media tarde del día siguiente. Pero sabiendo ya. A poco de entrar en Alemania. había encontrado mi camino. Sugerí que pasáramos la noche en un hotel de Mulhouse. aunque fuera menos práctico. habíamos cruzado ya la frontera francesa. la que llamamos instinto. Después de todo iba a conducir uno de los modelos más holgados y confortables de la marca Jaguar. Al apagar el despertador. Jamás había conducido un coche de esa gama. sin pensar en nada más. Consulté el mapa que me había facilitado Miranda y comprobé que. de punta a punta. pero me equivoqué. Cenamos en el propio establecimiento y nos fuimos temprano a la cama. Me hallaba totalmente repuesto y bien inclinado a hacer el largo trayecto que nos aguardaba. Cuando le cedí el volante a Moussa. Este país lo atravesamos de una tirada. ello me parecía más prudente que utilizar cualquier hotel de la autopista. Pensé que no iba a dormir aquella noche. Al acabar el desayuno. a partir de dicha ciudad. ya me tocó de nuevo el turno. Mi tiempo pasó raudo. Habíamos atravesado prácticamente toda Francia también de una tirada. nos despedimos de Miranda y montamos en el lujoso automóvil. el sentido de mi existencia. mi verdadera vocación. A partir de ahí no tenía sino que dejarme llevar por la más salvaje de las voluntades. a la hora de cenar. aún hubiera hecho otro tanto sin aburrirme. Me abandoné al placer de guiarlo. todavía en territorio polaco. sin detenernos más que para efectuar los relevos. sin interrupciones ni sueños. tal y como habíamos hecho durante el trayecto ruso. la función para la cual había sido creado. De modo que. quedé sorprendido de que hubiera pasado tan sin sentirla. o un poco más allá.consecuencias puesto que es antinatural. Hice yo el primer tramo. nos acercábamos a Toulouse.

tramos un poco más complicados y nos tocaría hacerlos a última hora, cuando nos encontraríamos, quizá, algo cansados. Pensé que nos convenía detenernos en Carcassonne, una pequeña ciudad interesante, según tenía entendido, en la que todo estaría más a mano que en Toulouse. Al día siguiente, frescos después de haber dormido en buena cama y yantado en buena mesa, atravesaríamos los Pirineos, con los ojos bien abiertos, en especial a nuestro paso por la frontera. Encontramos un hotel frente a la ciudadela medieval, pues desde el primer momento seguimos las indicaciones de la misma. Tuvimos suerte y pudimos ocupar unas habitaciones que daban justamente a la fortaleza. La vista era realmente impresionante. Contemplando semejante sistema defensivo, comprendí cómo los cátaros osaron desafiar a Roma. Me tumbé en la cama, desde donde seguía percibiendo dicho conjunto arquitectónico, el cual se hallaba elevado sobre lo que debió ser antiguamente un montículo, cuyas faldas se hallan ahora totalmente recubiertas de casas hasta las mismas contramurallas. Cerré los ojos. El tapiz de la carretera seguía desenrollándose sin cesar debajo de los párpados como en un mundo a la deriva, abismado en la inercia por la inercia. Al día siguiente entraríamos en España para afrontar el resultado de nuestra turbulenta gestión. Coronada, ciertamente, por el éxito, aunque la suerte hubiera desempeñado un papel primordial en ello, poco importaba. La incógnita era la reacción de Evgueni, ¿abandonaría la partida al verla perdida o se empecinaría en una guerra sin cuartel, echando mano de los recursos que todavía poseía en el extranjero? La mitad del capital evadido se hallaba, intacto, en Israel, donde muy probablemente fructificaba. Evgueni conoce perfectamente el lugar en que se le ha dado el golpe maestro. Puede que haga de esa ciudad mediterránea el mayor campo de batalla que jamás se ha visto en una guerra entre clanes mafiosos. Aunque para ello tiene que identificar primero al adversario. Habrá que andarse con pies de plomo, ahora más que nunca. Sobre todo los que hemos estado en Rusia deberemos extremar las precauciones. ¿Qué clase de

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brebaje se cocía en la marmita cátara? No debía ser moco de pavo en cuanto a herejía se refiere, pues Roma inventó la Santa Inquisición sólo para corregirles a ellos…. Ah, sí, ya recuerdo, se trataba de una variedad sumamente perversa de maniqueísmo. Algo así como que Dios y Satán se habían repartido el trabajo de la creación del universo; el primero se había hecho cargo de la puesta a punto del mundo espiritual, mientras que al segundo se le atribuye la confección del mundo material. Creencia esta última que les llevaba a la condenación del matrimonio y la procreación. El mundo material, las guerras, el mal en general y la Iglesia católica en particular no son sino manifestaciones de la corrupción. Más aún, ese Satán, no es otro que el Demiurgo de Platón y el Iahvé del Antiguo Testamento. Por otra parte, Jesucristo, si hubiera sido un verdadero Dios, jamás hubiera consentido en encarnarse. Dicho de otro modo, si los inquisidores castellanos del nuevo Santo Oficio hubieran tenido la oportunidad de hincarle el diente a ese bocado, habrían disfrutado como enanos. Habrían tenido, sin duda, materia de regocijo para varios siglos, dando, con sus actos, enteramente razón a sus víctimas, pero sin dejar, por supuesto, de quemarlas vivas. Pero otros se encargaron de ocuparles. Bueno, esa víbora de la intransigencia castellana que anida entre los resecos pedregales de sus áridos paisajes, junto con otras virtudes, indudablemente, quedó, en este caso, dignamente representada por San Domingo de Guzmán. Otro Leviatán, con otros modales, ¿qué duda cabe?, con una mirada beatífica, claro, y cara de pedir perdón a Dios constantemente por los yerros de la humanidad. A Dios rogando y con el mazo dando y la mecha prendiendo. No, eso último no, tampoco hay que caer en la exageración, para eso estaba el brazo secular. Acaso también él había meditado convenientemente sobre los vectores de fuerza que recorren el universo y había tomado posición en función de éstos. A su manera, debió pensar que el hombre se hallaba necesitado de una selección natural, aunque él no lo expresara así. Y al favorecerla con su, digamos, fervor, consideraría igualmente que su nombre se inscribía en el libro de la Ley. Pues ¿y qué tiene esto de particular? Tú que conoces algo la historia, ¿te

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extrañas de esto? Los leviatanes hablan distinto según la época a la que pertenezcan, pero cada una tiene los suyos. Son criaturas de Dios. O del Diablo. No, de Dios; las criaturas predilectas de Dios. Léete despacio el Libro de Job. Razón de más para darles la razón a los cátaros, al menos en su equiparación del Iahvé mosaico al Satanás medieval. De ninguna manera, ni los cátaros, ni los paulicianos, ni los gnósticos, ni los maniqueístas sabían de la misa la mitad. Dios es el Todo-poderoso. Y tanto peor para vosotros si esta idea os pone los pelos de punta y vuestras tripas a bailar al son del rock de la cárcel. Pero, ¿qué creíais, que estábamos aquí para jugar a las canicas? Convengo en que nos hallamos ante una idea ciertamente amedrentadora y que no resulta fácil encontrarle otra exégesis posible al Libro de Job; por otra parte, sin embargo, presenta la ventaja de dar una explicación satisfactoria a la Creación. Dios la habría lanzado para curarse del mal, habría producido la materia para inocular en ella su espíritu infectado de corrupción, sin que ni una gota de éste quedara fuera de la redoma, ése sería pues el famoso pecado original del que no sólo la humanidad, sino la materia en su conjunto, que está toda ella viva al decir de algunos, tiene que redimirse durante un proceso de depuración y lucha y sufrimiento, que debe durar un cierto Tiempo establecido desde el principio y en el cual estamos implicados todos sin excepción, desde la piedra que rueda en la falda de una montaña hasta los teólogos de la Universidad Pontificia; más aún, si queremos abundar en tal hipótesis, habría que convenir que, si sigue interesándose por nosotros, ello no será por lo que nosotros tenemos de divino, sino por lo que todavía le queda de humano. He aquí la Obra del Gran Alquimista. Una lucha, Leviatán, una lucha a muerte es lo que se produce en su atanor y en ella parece ser que todas las armas son válidas, la fuerza bruta, por supuesto, pero también la inteligencia y el dominio de los elementos. Nada está decidido, ¿entiendes eso, Leviatán? Nada.

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Leviatán es la fuerza que hace estallar los volcanes, la que desencadena terremotos, la que sepulta bajo las aguas las costas de Asia, revienta islas cuyo polvo se esparce por todo el mundo, es la tozudez que hace crecer la vegetación en las carreteras del Brasil en cuanto el hombre ha estado dos días sin pasar por ella. Leviatán es el Anticristo, la Bestia de los diez cuernos y las siete cabezas. Leviatán es todo lo que está destinado a humillar la cerviz del rebelde, que quiso ser como Dios. Y tiene todavía largos días por delante pues “el Dragón le ha dado su potencia y su trono y una gran autoridad.” Eso no es cierto, lo sabes muy bien, porque también esto otro está escrito, el Dragón, que es “el Diablo, ha descendido hacia vosotros, alimentando una gran cólera, sabiendo que le queda un corto período de tiempo.” Pero eso será para cuando llegue la guerra del gran día, la batalla de Armagedón; hasta entonces, me sobra tiempo para escuchar tu peregrina historia y mandarte luego a pudrir malvas, si me permites expresarme de ese modo, y después cenar como es debido pues no había previsto que esta comisión me tomara tanto tiempo. Desde luego no tienes una escasa opinión de ti mismo, pero descuida, Leviatán, lo que queda no será largo; no obstante, si tu apetito puede más que tu curiosidad, no dudes en interrumpirme y acabamos de una vez. Después de todo, este último segmento debes conocerlo ya en sus detalles esenciales. Cierto, pero una vez puestos, mejor termino de escuchar tu versión, siempre resulta un espectáculo curioso ver llegar las historias, que uno ha vivido previamente, desde el otro lado del espejo. No me importa cenar de madrugada, nunca es tarde si la dicha es buena, además, en el silencio de la noche la concentración es mayor y uno aprecia más el sabor de los alimentos. Puede, pero las digestiones son más trabajosas. Deja eso de mi cuenta, muchacho, y no te demores, anda. Subimos pronto al comedor, que se hallaba en el último piso, pues teníamos la intención de salir después de cenar a tomar una copa y no acostarnos, a pesar de todo, demasiado tarde. Desde allí se gozaba de una vista panorámica de la ciudadela, ya iluminada. Advertí a mis

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compañeros que ellos podían hacer lo que quisieran, pero que yo no estaba dispuesto a dejar pasar la ocasión de probar el cassoulet, plato típico de la región. No hizo falta más para convencerles. Hubo unanimidad en nuestro pedido. Era preciso aguardar media hora, aunque valió la pena. Mientras tanto, tomamos algunos aperitivos. Los entrepaños y contrafuertes, parecidos a inmensos farallones de oro, que contemplábamos a través de los amplios ventanales nos tenían, en verdad, subyugados. Dunia intervino diciendo que si sabía cuál era el plato regional típico de esta zona, tal vez conociera igualmente algo de su historia. Les referí lo que había leído al respecto. El maniqueísmo radical de los cátaros sorprendió a todos. Una doctrina con semejante fundamento, admití, constituye realmente un grave peligro, de ahí a la apología del suicidio sólo media un paso. Eso sin considerar el riesgo de extinción de la especie; aunque, concluí enigmáticamente, mi opinión es que la propia naturaleza ha tomado sus disposiciones al respecto. Resulta curioso, terció Nicolai, en cuanto el hombre desacredita demasiado la materia o la exalta en exceso, el efecto es el mismo, a saber, un descenso inquietante en la tasa de natalidad; mientras que si lo que se ensalza es el espíritu, las consecuencias se sitúan en el polo opuesto. Lo miramos los tres sin acertar a determinarnos respecto a si debíamos reír o no ante semejante observación. La llegada del cassoulet nos dispensó de tan ardua alternativa. Cuando el camarero nos dejó de nuevo solos, levanté mi copa, conteniendo un vino del país que sabía excelente, y brindé por nuestro regreso como vencedores. En el instante en que los cuatro cristales se encontraron, mis ojos fueron a buscar, sin saber muy bien por qué, es decir sin saber si era orgullo o temor el sentimiento que me embargaba ante ella, y sin hacerlo, además, a propósito, los ojos zarcos de Dunia. Una hora y media más tarde, mientras cruzábamos el puente ojival que nos encaminaba hacia el reducto cátaro, refulgiendo ante nosotros como una formidable diadema bajo la noche estrellada, todavía me duraba la confusión de ese momento. Estábamos ya casi haciendo lo

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que podría llamarse vida normal, más que huir, visitábamos, hacíamos turismo. Lo peor que hay es empezar a imaginar cosas. Y en mi cabeza come