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El erotismo como producto de consumo: La materialización del placer

Por: Caterina Nicolau Oliver, Teresa Escrich Gallardo y Sara Amos Rubio Universitat de València. Abstract
En unas décadas hemos pasado del sexo prohibido a la sexualidad como un campo que explorar y explotar por el mercado, pero: ¿Realmente el aumento de comercios destinados al placer erótico y la normalización de éstos, es señal de un verdadero avance en cuanto a la manera en la que vivimos nuestra sexualidad?

El estudio de la sexualidad humana es uno de los fenómenos que mayor interés ha despertado en diversas disciplinas, no obstante, han sido la medicina, la psicología, y la biología, las que han monopolizado el discurso social acerca del comportamiento sexual. La necesidad de una mirada sociológica, que vea la sexualidad humana más allá de un conjunto de sustancias químicas, da lugar a este artículo, el cual parte una concepción del sexo como fenómeno cultural, fruto de un contexto histórico determinado. El origen de este documento, así mismo, se encuentra en la investigación “El erotismo como producto de consumo” discutida en el “X Congreso de Sociología” celebrado el pasado julio en la ciudad de Pamplona. 1 Dentro de la investigación, se partió de un tipo concreto de sexualidad, aquella que es ejercida de forma libre, sin más objetivo que la consecución del placer; así como de un contexto histórico determinado, el de la sociedad de consumo. Nuestra motivación fue observar sexualis. La adquisición de productos eróticos nos dice algo más que una simple transacción económica, nos habla de un nuevo mercado, un nuevo enfoque, y una nueva forma de vivir el placer sexual. Para adentrarnos en esta temática, se estudiaron los comercios destinados a su venta: dado que uno de nuestros objetivos era observar los cambios y evoluciones, se realizaron una serie de cuestionarios destinados a los trabajadores, acompañándose todo ello de la consecuente observación participante del equipo de investigación. como se entrelazaba el comportamiento del homo consumers y el homo

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Investigación participante en el X Congreso de sociología en el grupo de trabajo “Sociología de la sexualidad”. Exposición realizada a cargo del equipo compuesto por Caterina Nicolau Oliver, Teresa Escrisch Gallardo y Sara Amos Rubio. Universitat de València.

gente de “mal vivir” y principalmente hombres solitarios que buscaban satisfacer sus impulsos sexuales a través del onanismo. La respuesta principal y eje central de este artículo es que: en la sociedad de consumo la propia adquisición de productos nos rebela algo más que un intercambio. Por el contrario. el tradicional o “sex shop” y el emergente o “tienda erótica”. el estereotipo social de personas que los frecuentaba era el de homosexuales. Bien podría ser el ensalzamiento del individualismo. un cambio de actitud en cuando a la sexualidad y a la percepción del cuerpo. se ubica en un país con un pasado de grandes limitaciones sexuales y tabúes.Por otra parte. el mercado ha sabido muy bien como sacar partido de ésta nueva permisividad. Con ello surge un nuevo tipo de consumidor y. Durante muchos años. emerge un nuevo estereotipo prototípico valorado socialmente de forma positiva. se establecieron dos modelos a analizar. este sector estuvo relegado a una imagen de decadencia y prohibición. Éste cambio no sólo ha originado beneficios a los usuarios. el del individuo liberado e individualista. por ello las claves están tanto en los comercios como en las interacciones que tienen lugar dentro de ellos. El primero. como una de las cualidades del perfecto habitante del mundo occidental. a saber. Se caracteriza por ubicarse en calles secundarias. su no necesidad del otro. el modelo emergente “tienda erótica” busca minimizar la referencia al sexo. incluido el de la sexualidad. ha producido un cambio de enfoque radical. Con ello se pretendió hacer patente la diferencia de enfoque que se está produciendo en este tipo de industria. . Una vez analizados los dos modelos más populares de comercios. tales como películas o revistas pornográficas. el lector se preguntará las razones para hacer esto. Actualmente. las nuevas tiendas se ubican en calles principales e incluso dentro de centros comerciales y el nuevo consumidor es una mujer que no se esconde y reivindica su derecho al placer sexual. la tierra sobre la que floreció la aceptación y popularización de los aparatos de placer autoerótico. surgido en España a principios de la década de los 80. que una vez dentro de un contexto democrático de mayores libertades. escondiéndose de la moral imperante. en consecuencia. busca ejercer su derecho al placer. aquel que consume para demostrar a su vez su independencia en todos los ámbitos. derivado en su mayor parte de encontrarnos dentro de una sociedad que ya no criminaliza el placer. eliminando el material con contenido explícito.

2 Encuesta nacional de salud sexual. es sinónimo de un verdadero progreso en cuanto a la percepción de nuestro cuerpos? ¿Poder comprarlos significa encontrarnos en la panacea de la libertad sexual? Inevitablemente. Esto nos lleva a la siguiente reflexión ¿La posibilidad en sí misma de poder adquirir un producto. si nos remitimos a los datos de la última encuesta del CIS. más que en un bien de estatus. Estudio nº 2780 noviembre 2008-Enero 2009 . La intimidad de los cuerpos. dentro del postmodernismo. especializada durante décadas a la producción de televisores. chic. bombillas. produciendo incluso estimuladores con perlas y brillantes de altísimo valor en el mercado. marcas como Phillips. sino que la diversificación de la producción hacia la creación de estos productos. por ello. lavadoras. publicitados como el regalo perfecto para conseguir la vida sexual ideal. en empresas cuya oferta nunca estuvo relacionada con esta temática. Por una parte. nos muestra qué está pasando en el mercado. también incluye una nueva idea de cómo debe ser una sexualidad realmente nueva y moderna. CIS. publicitado y vendido como el auténticamente liberado. glamoroso. 2 por lo que ¿De que sirve encontrarnos con bonitos escaparates y sofisticados anuncios si realmente no estamos evolucionando desde la raíz? El modelo por el que se ha optado sólo modifica la imagen. que ellos forman parte de esa nueva comunidad libre de tabúes y prejuicios. la superficie. e incluso. en el sexo a la última moda. sino para demostrarse a sí mismos y al resto de individuos. actualmente cuenta con una línea de vibradores y masajeadores sexuales. pero no es cierto que nos encontremos en el punto más álgido. casi un 70% afirma no haber recibido nunca educación sexual. los consumidores. se convierte en un nuevo campo que explotar por el consumo. deben estar presentes éstos aparatos. entre otros aparatos domésticos. es evidente su evolución.No solamente el aumento de negocios rebelan una mejora en el sector. Este nuevo enfoque. Por otra parte. no sólo los adquieren para potenciar su placer. los bienes del consumo se han convertido. actualmente se siguen evitando las conversaciones sobre temas relacionados con la sexualidad. en un objeto donde materializar nuestros sentimientos. si bien es cierto que si comparamos el estado de la percepción de la sexualidad de 50 años a esta parte. antes estéril de producir ningún beneficio económico. hace de la concepción de la sexualidad un elemento más sofisticado. desde un análisis crítico la respuesta es un no rotundo.

y más tecnológico. la cual ahora también se introduce entre nuestras sábanas para mostrarnos que cuanto más caro. en la que el discurso dominante se basa en el etiquetaje y la delimitación. ahora somos más libres. acercarnos al paraíso carnal a través del plástico. Por lo que llegados a este punto se vuelve a afirmar: Sí. tanto la publicidad relacionada con estos productos. Esto implica que su objetivo ha sido encontrar la estrategia para difuminar las connotaciones negativas relativas al sexo. y está dispuesto a explotarlo hasta el límite. Los anuncios relacionados con ellos siempre muestran la misma imagen: parejas heterosexuales. quedan la sexualidad de los ancianos. se ha evolucionado. a los que rendimos culto e incluso otorgamos el poder mágico de definirnos. Todavía queda un largo camino que recorrer para que la sexualidad y el placer sexual. potenciando su atractivo hacia perfiles de consumidores mucho más amplios. elaborando productos sofisticados y elegantes para potenciar sus beneficios. recreando el modelo de lo que socialmente se desea. Relegados a un espacio vacío y a la práctica inexistencia. la homosexualidad. la de los tullidos. Nos encontramos ante un modelo de sexualidad mediatizado cada vez más por infinidad de aparatos tecnológicos que nos prometen. el mestizaje se queda como algo exótico. Por otra parte. jóvenes y blancas. como los productos en sí mismos. Se podría hablar incluso de un . el goce sexual. El mercado ha conseguido integrar los productos eróticos en las dinámicas de consumo. al fin y al cabo. sean un beneficio al que todos los individuos puedan acceder sin ningún tipo de estigma. heterosexual y preferiblemente blanca. Seguimos dentro de una sociedad coitocentrista dominantemente heterosexual. pero lo han hecho los de siempre. sí. Sin embargo su finalidad real no es el verdadero bienestar sexual de los ciudadanos. a cambio de una cuantiosa suma de dinero. los tótemes el siglo XXI.Regalados para demostrar nuestro afecto y adquiridos para mostrar nuestra personalidad. nos revela que el aumento de productos no responde a la simple ecuación de un aumento de la tolerancia y la libertad sexual. Un análisis más profundo de este fenómeno. y en el mismo camino. sino que se trata de un síntoma más de la sociedad de la abundancia. más libres. mejor. más libres para comprar. están mayormente enfocados a un público determinado: la clase media. y la sexualidad de los mayores como un terrenos inexistente. Son. El mercado ha encontrado una nueva mina de oro en el recodo más íntimo de los individuos. joven.

Ed. Octubre-Diciembre. 2007. nº 64. Fondo de Cultura Económica de España. Vida de Consumo. 1993 MONCRIEFF. GUASCH.”. Los individuos conciben el acto de consumir como una liberalización debido a la ilusión de individualismo que les proporciona. nº 50. Z. Historia de la Sexualidad: El uso de los placeres. Marzo 2007. . Revista de Filosofía. REIS: Revista de Española de Investigación Sociológica. Henry. Oscar.cambio más simbólico que real. aunque realmente continuemos limitados a los entresijos del capital. Madrid. 1998. Ed. M.. A Parte Rei. Siglo XXI de España.. Madrid. FOUCAULT. Bibliografía básica de interés: BAUMAN. “Para una Sociología de la Sexualidad”. “Sexualidad y Sociedad Moderna: El saber de que aún no somos del todo libres.