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“TALLER PARA COORDINADORES”

DECANATO. CENTRO, MAZATECO, CHINANTECO, ASUNCIÓN Y NORTE

En muchas parroquias se consta la falta de un proceso en la acción pastoral que se realiza con los jóvenes. No es raro encontrar en algunas comunidades parroquiales a grupos juveniles en los que se carece de planes, no existen objetivos claros, no hay una secuencia gradual en la reuniones, no existe una continuidad en los temas que se reflexionan y en las dinámicas que se utilizan. Parece que todo depende de la espontaneidad, ocurrencia o capricho de la persona que coordina o anima el grupo.

En la formación de la juventud no se puede caminar desde la improvisación y el espontaneísmo. Si realmente queremos que los jóvenes interioricen los valores evangélicos y los transformen en actitudes y comportamientos, es necesario contar con un tiempo, con un proceso o camino de fe que los ayude a madurar Humana y cristianamente.

Al hablar de proceso nos referimos a: ALGO ESTABLE: duradero, que no se termina en poco tiempo. UN RECORRIDO GRADUAL: integra experiencias, inquietudes, dudas y problemas de los jóvenes. UN RECORRIDO ARMONICO: integra experiencias, inquietudes, dudas y problemas de los Jóvenes con la propuesta de fe cristiana. Un proceso en la PJ es un reto, significa superar el inmediatismo, La improvisación, la falta de unidad, gradualidad y continuidad en nuestra acción pastoral con los jóvenes.

Según informa el diccionario de la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA , este concepto describe la acción de avanzar o ir para adelante, al paso del tiempo y al conjunto de etapas sucesivas advertidas en un fenómeno natural o necesarias para concretar una operación o alcanzar un fin determinado.

FORMAR O EDUCAR EN LA FE. Es generar en los jóvenes y en los grupos nuevas actitudes de vida y nuevas capacidades que les permitan ser, clarificar sus proyectos de vida, vivir en comunidad e intervenir eficazmente para la transformación de la realidad.

El proceso que proponemos opta por una pastoral misionera, decididamente evangelizadora, que tiene como objetivo principal acercar a los jóvenes al descubrimiento y vivencia de Cristo y su Evangelización.

El proceso que presentamos asume como metodología el VER – JUZGAR – ACTUAR. Es una metodología que parte de la realidad, la confronta con la iluminación del evangelio y los principios de la fe, y lleva otra vez a la acción como concretización del reino de Dios. IMPLICA DOS MOMENTOS: La revisión de la vida La revisión de la practica. Promueve una conciencia de critica y autocritica, e integra la fe y la vida. Mas que una metodología, es un estilo de vida y una espiritualidad, que vive y celebra el descubrimiento de la presencia de Dios en la historia, la actitud de conversión personal continua y el compromiso para la transformación de la realidad.

La finalidad de nuestro proceso juvenil es la FORMACION INTEGRAL de los jóvenes. Para lograr tal formación es necesario atender a las dos dimensiones mas profundas de la interioridad de la persona: DIMENSION HUMANA DIMENSION CRISTIANA.

Lo que pretende nuestra propuesta es, por tanto, la maduración humana y cristiana de los jóvenes, sabiendo integrar correctamente la fe y la vida. No son dos procesos de maduración –uno humano y otro cristiano- , sino un UNICO proceso en el que la fe es el criterio fundamental, a partir del cual se plantean y viven todos los demás aspectos de la vida humana.

ES LA ETAPA EN LA QUE LOS JÓVENES SON CONVOCADOS, RESPONDEN AFIRMATIVAMENTE Y DECIDEN COMENZAR SU PARTICIPACIÓN EN LOS GRUPOS JUVENILES.

Las formas de nucleación pueden ser muy variadas: La invitación personal La captación de grupos naturales Las invitaciones amplias La invitación en los medios específicos Las invitaciones masivas

Para que el proceso de convocatoria y nucleación sea efectivo, hay que tener en cuenta algunos criterios: La propuesta debe ser eclesial La propuesta debe ser clara La propuesta debe partir de la realidad La calidez fraterna y la acogida La etapa de nucleación no solo es la convocatoria de los jóvenes; se considera cumplida cuando el nuevo grupo se ha estabilizado, sus integrantes han logrado un nivel mínimo de conocimiento y confianza.

ES LA ETAPA EN DONDE RECORREN LA MAYORÍA DE LOS GRUPOS JUVENILES; DE LO QUE SE REALICE EN ELLA ESTÁN DEPENDIENDO, LOS PROCESOS DE FORMACIÓN EN LA FE QUE VIVEN LOS JÓVENES.

El punto de partida de la iniciación son las motivaciones y la conciencia de adhesión a Jesucristo que atraen los jóvenes que responden a la convocatoria. La etapa de la iniciación tiene tiempo propio de desarrollo que debe ser respetado y sus distintos momentos varían según las características del grupo, objetivos, circunstancias del entorno, etc.

EL DESARROLLO Y LA MADURACIÓN DE LAS CINCO DIMENSIONES: La relación del joven consigo mismo La relación con el grupo La relación con la sociedad La relación con Dios liberador La relación con la iglesia No todo grupo llega al momento final de la etapa de iniciación, muchos se deshacen en los momentos iniciales por falta de buena coordinación, asesoría o metodología.

Una etapa de iniciación bien realizada va llevando al joven a un compromiso más serio y radical que se concreta luego en la milicia. El paso de la iniciación a la militancia se da generalmente a nivel personal.

EL PASO DE LA INICIACIÓN A LA MILITANCIA

“MILITANTE” SE REFIERE A LA ACCIÓN EFICAZ DEL CRISTIANISMO Y A SU COMPROMISO, A SU TESTIMONIO, A SU LUCHA Y A SU ACTUAR EN EL MUNDO Y EN LA IGLESIA. LA MILITANCIA SE DEFINE COMO AQUELLA ACCIÓN CADA VEZ MÁS REFLEXIONADA, INTENCIONADA, CONSCIENTE, CONTEXTUALIZADA Y ORGANIZADA, EN ORDEN A PROMOVER UNA RENOVACIÓN EN LA IGLESIA Y EN LA SOCIEDAD.