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Peccatum

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no hay verdad en nosotros.” La Biblia Ese día hubo una gran fiesta en la hacienda. Y es que, había una gran razón: el hijo menor de la familia había regresado !. Hacía ya mucho tiempo que se le daba por perdido pues se había ido de casa en una autárquica aventura hacia una provincia lejana. Su vida desenfrenada le había llevado por caminos extraviados. Había malgastado sus bienes y quebrantado sus principios hasta caer en el desastre total. Pero, cerca del final, el joven había reflexionado sobre su estado de miseria existencial y “volviendo en sí”, había reconocido su pecado... Fue entonces cuando decidió volver a la casa paterna para tocar a las puertas de la gracia... Según el Señor Jesús, apenas su padre le divisó de lejos, corrió a su encuentro, le abrazó y, sin reproches, le restituyó la dignidad especial que le era propia de su naturaleza filial. El perdón, expresión concreta de la gracia, había triunfado sobre el pecado !. Bien por la parábola. Mas, siendo honestos, esta palabra pecado tiene en nuestro tiempo poca popularidad. Es como si fuera demasiado religiosa para una sociedad post-modernista... Suena a juicio, sermón, castigo, culpa, confesión, penitencia, perdón, arrepentimiento... El vocablo en sí encuentra su origen en un tintero latino con pluma del medioevo. A qué despertarlo de su letargo monacal ?. Sobre todo ahora cuando estamos en la onda del “Yo estoy bien, tú estás bien !”. Tal vez sea porque el asunto tiene que ver con el hombre concreto, más que con slogans optimistas. Tal vez sea porque se refiere a un problema esencial que no se atiende con soluciones cosméticas. No se trata de una especulación pietista. La palabra pecado se engrana con la moral y con la ética desde el comienzo del discurso mismo... Se puede retroceder el tiempo en milenios y nos encontraremos con el “homo antropos”, en el jardín del Edén, tomando sus primeras decisiones frente a lo permitido y lo prohibido. Nos referimos, por lo tanto, a un momento lejano cuando el hombre abandonó, definitivamente su estado de inocencia. La Biblia nos enseña que, en ese indatable pasado, al desobedecer la voluntad expresa de Dios, el hombre incorporó a su ser: “el saber lo que es bueno y lo que es malo” convirtiéndose, por conocimiento y experiencia, en un ente moral... Desde entonces, todo hombre tiene sembrada (en su ser ontológico y gnoseológico) la convicción de que existen el bien y el mal dentro y fuera de sí, como realidades conflictivas y opciones antagónicas. El bien y el mal coexisten, de hecho, en oposición frontal. Lejos está el ser “complementarios” y necesitarse mutuamente, cual se representa en un símbolo oriental muy de moda en nuestras vitrinas. Para nosotros, los cristianos, se trata de un enfrentamiento lineal, con principio y final, entre la luz y las tinieblas !.

sigue siendo un ser moral. deseos y acciones.. las relaciones del hombre consigo mismo. ocupando espacio con una reflexión esotérica. en el hombre y en su historia. inevitable. En cualquier tiempo o espacio. Se evita a toda costa el vocablo salido del viejo tintero. ninguna aceptable. imperfecciones y errores. En la parábola contada por Jesús. Así pues. No estamos. en simultaneo. Sería insincero e insensato considerar que nuestros cotidianos actos de maldad fueren tan sólo un subproducto del sistema social que nos envuelve o del genoma que hemos heredado. el misterio del pecado humano abandona la dimensión ignota para dejar sus huellas en la conducta personal. tan infinitas como ahistóricas. La ruptura horizontal sigue cual sombra a la fractura vertical. En la práctica. Sería. no es compartido en lo absoluto por los humanistas que plenan los medios de comunicación sobreestimando la bondad humana y predicando un relativismo ético a toda ultranza. muestra evidente.. regresa por fin a la casa de su padre y reconoce la doble dimensión de su existir impropio cuando exclama: “padre mío. La Biblia nos plantea el carácter primariamente espiritual de este problema y le otorga efecto deshumanizante porque: el hombre cede a la tentación de erigirse en diocesillo para sus congéneres y se enseñorea de ellos en variadas formas. somos cada uno de nosotros. por lo tanto. el hombre. el hijo que había abandonado el hogar. hoy en día se hace cada vez más popular la tesis de autoresolverse apelando a supuestas potencialidades internas.. sabemos de cierto que el pecado tiene que ver con una atracción que inclina al hombre. se invocan filosofías adulantes o se utilizan eufemismos hablando de fallas. simplemente. Negar su relevante existencia sería opinar a espaldas y con los ojos vendados. se encuentran afectados tanto el saber como el querer y el hacer. De hecho... desconoce al verdadero Dios y pretende servirse de quienes le rodean. . he pecado contra Dios y contra ti”. La condición de pecado corona al ego como soberano. hacia el mal.. En otras palabras.Por otra parte. ligerezas.. Tal pareciera que le es. Allí reside la gravedad del problema. Como si no bastara con esta “sinfonía en Yo Mayor”. como dice La Escritura: “engañarnos a nosotros mismos”. así como en el devenir social. Esta tendencia se objetiva en el plano de los pensamientos.. se ha visto en la necesidad de calificar y legislar: premiando o condenando. bendiciendo o condenando. todas degradantes. El pecado afecta al hombre maleando su naturaleza y signando sus relaciones. en todas las sociedades. El pecado está pues allí. el orgullo tan solo la agiganta Por supuesto que. El pecado distorsiona pues la relación hombre-Dios y deteriora. con los demás hombres y con el resto de la creación. La parábola contada por el Señor Jesús no se refería a un asunto aristotélico o a un tema de discusión optativa u ociosa. promoviendo o restringiendo. no basta con el discurso que halaga ni con recurrir a burladeros semánticos. en su condición de criatura “caída”. a todo hombre. Pero. La realidad permanece en el espejo y el orgullo. lo antedicho. De ello.

Este tipo de postura no es más que un añejo brebaje con renovada etiqueta.) y que penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu... un nuevo comienzo.. Se trata. no existen valores absolutos. y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón”.. Y El lo hace. este viejo enfoque antropológico parece que ignorara el contenido de la prensa o lo que acontece en los sitios de trabajo. tras la desgracia de su aventura que le llevó a la cautividad del pecado. Esta Gracia de Dios está siempre dispuesta a ofrecer al hombre. El hombre no puede elevarse del fango tirando de las correas de sus propias sandalias. sin más rodeos.. La Escritura Bíblica nos afirma que “todos los hombres han pecado y están lejos de la presencia salvadora de Dios”. que no hay excepciones. Pero.. No entra en complicaciones ideológicas. Resultante?. Dios nos perdonará y nos limpiará de toda maldad”. Pretende dar alas y liberar al individuo de sus ataduras religiosas. . La Palabra de Dios nos enseña cuán “engañoso y perverso es el corazón del hombre” y cómo de él emerge toda clase de maldad... lo que hacen es alentar al hombre para que re-edite su “hazaña edémica. que existe y que no es un simple desechable producto cultural pues forma parte de la devaluada estructura humana.. La liberación de la cautividad del pecado sólo puede comenzar reconociendo que este problema existe. Que nos quede claro. que “no hay ni siquiera uno”. lo hace provocando en el corazón del hombre un cambio de actitud que la Escritura llama “arrepentimiento”.. es imprescindible.. la rectitud y el juicio de Dios”. sacrificial y substitutiva de Jesucristo en la cruz. Lo hace por medio del Espíritu Santo que “muestra a los hombres lo que es el pecado. de un destete religioso al que se está llegando por el desgaste de las llamadas “religiones históricas” o institucionales. el mal pasa a ser una creación de la élite religiosa dominante y el hombre se convierte una vez más en “la medida de todas las cosas”.. se considera “bueno” todo aquello que gusta o que conviene. La solución ha de ser radical si quiere ser solución y.. es decir. según sus propios caprichos. Una sociedad donde cada quien norma su propio juego y lo impone a quienes puede. Nada de mayores enredos ni discusiones con teólogos prediluvianos. la intervención “extra-nos”. lo hace mediante la obra redentora. “se prohibe prohibir”. sin que le moleste la conciencia.. A fin de cuentas.Tal pareciera que se cumple lo escrito por el apóstol Pablo cuando advierte que “vendrán tiempos en que la gente. Dios mismo tiene que intervenir para generar una “nueva persona”. en el corazón humano. lo profano y lo sacro dependen de las circunstancias.. lo hace por Su Palabra escrita que “tiene vida y poder (. a la vez que de una negación del concepto del pecado a la que se está llegando por la fácil vía de la complacencia. el fin justifica los medios.. se buscarán un montón de maestros que sólo les enseñen lo que ellos quieran oir”. sin cuentas pendientes ni culpas que arrastrar por el túnel del tiempo. Desde tal perspectiva: el bien y el mal no se precisan. La Biblia afirma que: “Si confesamos nuestros pecados. se promueve el yo primero y los demás después... en las casas y en las calles. La promesa cristiana de la Gracia de Dios supera al pecado del hombre. hasta lo más íntimo de la persona.

fiesta en la hacienda. como la hay en el cielo “cuando un pecador se arrepiente” !. Yo los dejaré blancos como la lana”. Que haya pues.En el libro del profeta Isaías leemos la promesa de Dios: “Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo. Por ese amor somos declarados justos. La Biblia misma nos explica lo que acontece: “Cuando el pecado abundó. aunque sean como la tela teñida de púrpura. El pecado no se enseñoreará más de nosotros. Dios se deleita en perdonarle. El poder de la palabra “ peccatum” se desvanece ante el poder del Amor de Dios expresado en la cruz del Calvario. . Yo los dejaré blancos como la nieve.. sobreabundó la Gracia !”. Es parte de la esencia de Dios: por amar al hombre. La tinta del tintero medioeval no es indeleble.. A libertad hemos sido llamados. ni nosotros de otros !. santos y aptos para una nueva vida de proyección eterna.