El luto humano: entre la fe, la ideología y la realidad Miguel Ángel Hernández Acosta ¿Es posible hablar de Dios sin que

él esté presente? ¿Es viable promover un ideal aún cuando ya no se crea en él? O, quizás, ¿al explorar el alma del hombre no se toca a Dios, así sea de forma tangencial, y al profundizar en los sueños del hombre no se desmitifican los ideales? José Revueltas (Durango, 1914-Ciudad de México, 1976), en El luto humano explora las creencias y los ideales de unos cuantos seres marginales cuya soledad los obliga a estar juntos a pesar de ser enemigos entre sí. Es decir, cuando muere Chonita, la hija de Úrsulo y Cecilia, éste debe ir al pueblo vecino por el cura a quien detesta y debe pedir ayuda a Adán, un hombre quien ha intentado matarlo. Asimismo, una tormenta que desbordará el río los obligará a permanecer juntos, con otras dos parejas de casi ancianos, en un éxodo con el cual buscan salvarse de morir. Cruzada por cientos de referencias católicas, El luto humano es, a decir de Evodio Escalante, una novela en la que se ha visto una intención ideológica de Revueltas y se le ha considerado un balance y despedida de la temática referente a la Revolución mexicana: “Descanse en paz; una crítica de la reforma agraria emprendida por los gobiernos de la Revolución, que habría llegado a su agotamiento durante la cuarta década del siglo pasado; un requiem por el cardenismo que lo sería también del „socialismo apócrifo‟; una puesta en escena de la llamada filosofía de lo mexicano […]; una tragedia colectiva que demostraría la ausencia de destino del proletariado rural; una emocionada balada de los muertos que prepararía el terreno para que pueda escribirse una novela como Pedro Páramo”.1 Sin embargo, más allá de la ironía con que retrata las creencias católicas, El luto humano es también el posible camino de transformación o conversión que sufre un hombre, un

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Evodio Escalante, “El luto humano de José Revueltas”, La Palabra y el Hombre, 2005, núm. 134, p. 139. (Versión electrónica)

De esta forma. Primero es Dios. 29. los personajes de la novela tienen ante sí la posibilidad de hallar sentido a la vida. eran su iglesia. Por eso. pero iglesia profunda y religiosa”. por el enclaustramiento..5 La otra forma que halla el narrador para dar optimismo a la vida de sus personajes es por medio de los ideales (véase el capítulo IX). . 15. Revueltas. nos perdona la vida. “De cualquier modo ya no podré salvar su alma”. según apunta el narrador: “Pero cuando llega un sacerdote. 4 J. en Nocturno en que todo se oye. Dios nos ve morir y nos perdona. 1999. la pesadilla y el mundo concreto. entre otras cosas. El luto humano. Era-Dirección de Literatura UNAM. misma que no es posible hacer 2 3 José Revueltas. El luto humano expone “un realismo donde los planos de la interioridad y la exterioridad. p. personificado en un sacerdote. 5 Ibid. parecería que Revueltas expusiera la necesidad de hallar una nueva meta en la vida del hombre. pues cuando la fe falla y los ideales son corrompidos. pero también el fallecimiento de la fe en la religión y en los ideales. p. p. p. 2011. a lo largo de su vida.3 Así. o la aparente falta de salida en un mundo dominado por la idea de la muerte”. quien se muestra bondadoso.pueblo. 13. Incluso. vejatoria ésta.4 Sin embargo. iglesia sin fe y sin religión. el mito y la historia se integran para ofrecernos una visión del hombre a partir del específico contexto mexicano. México. México. los primeros ocho capítulos se ve a un grupo de hombres que confían en un Dios que no ha de salvarlos. Era. esto de nada vale ya que el mismo sacerdote duda de su fe y de la de los hombres que le rodean: “Aquellos dos hombres caminando. Esta realidad se caracteriza. pues no ha de darse con facilidad. op. “José Revueltas: dos aproximaciones”. La novela. es la soledad y muerte de ocho individuos. 103. así. no queda nada más sino la muerte.2 piensa sobre Chonita el personaje de Úrsulo. a decir de José Ortega.. Estos se ven reflejados en el triunfo de la Revolución y la implantación del sistema de riego. cit. la que iba a arrebatarnos”. José Ortega.

Sin embargo. Lo mismo hay proletarios que se encargan de matar a los nuevos líderes sociales. “José Revueltas y las palabras sagradas: de la metafísica a la política”. como individuos que se disfrazan de pueblo con tal de vengar las afrentas recibidas por la guerra revolucionaria. incluso “el más pobre de los pobres” cooperó. 157. está el gobierno y un Dios que no tienen ojos para los pobres. es una crítica a la Revolución y a sus “triunfos”. como Natividad. 44.6 Es por este tipo de pasajes que El luto humano adquiere su grandeza temática en cuanto novela y no se muestra sólo como un manifiesto contra la religión y a favor del idealismo (en buena medida comunista). Asimismo. pp. Relaciones. en el político se traduce en conciencia y responsabilidad social”.7 por eso la crítica feroz del narrador. y estos últimos que no son el moderno “pueblo bueno”. El luto humano. núm. 165-166. Y esto se debe a que según como planteara el mismo Revueltas “lo que en el terreno religioso sería la vocación redentora. y por eso prefiere echar a perder a un pueblo antes que consentir que éste o el proletario se vea beneficiado. 1990.. de que los parabienes que ha de ofrecer el triunfo sobre el antiguo régimen han de verse perdidos debido al nuevo gobierno quien no ve con buenos ojos que haya disidentes. Además. sino un conjunto de insidias y conflictos. p. (Versión electrónica) . el mismo Úrsulo intenta poseer y con tal de lograr su objetivo es capaz de violentar su entorno: “Este propietario descomunal no aspiraba al cuerpo. Por ejemplo. no la felicidad de un solo niño. sino la felicidad y la salud de todos los niños del mundo”. por parte de los artistas. pero también al sistema de valores que impera en el pueblo y en el nuevo gobierno.funcionar de forma adecuada. es cierto. el narrador es crítico también de este proletariado y muestra de ello es el pasaje cuando un trabajador acude para pedir ayuda para su hijo enfermo y tras ver que los demás trabajadores. Edith Negrín. uno de ellos se muestra orgulloso y les reclama a todos: “No somos una sociedad de socorros mutuos sino un sindicato revolucionario […] Queremos. sino al 6 7 Ibid.

85.. núm. Pero aquellos pasos..señorío del espíritu. sino la creación de un mito que ha de acompañar a la historia. perduraría por los siglos. “Cada cuerpo una prisión en la obra de José Revueltas”. La colmena. Florencia y Meza “el novelista usa la realidad para los fines del arte. que mejor fuera no haberlos llamado. por su parte.11 Es decir. el triunfo no es algo palpable. sin prejuicios–. aún sin proponérselo específicamente. Jesús Humberto Florencia Zaldívar y Gerardo Meza García. “Si Moisés guía a su pueblo hacia la tierra prometida (el Edén). sino que vea las postrimerías de la Revolución como un mundo en constante conflicto en donde la bondad no está determinada por una fe o un ideal. p.9 De esta forma.10 El luto humano engloba a la Revolución como un constante caminar en donde ya no importa el rumbo. iban a desaparecer para siempre: asimismo la religión entera y el país y el mundo. cit. Úrsulo y „su pueblo‟ vagan sin dirección. 69. 8 Cecilia. polémico y convencedor. . op. p. aquel buscar. 2011. los ojos de Cecilia se posaron en Úrsulo sin expresión y sin mirada. sin meta alguna. es la realidad”. un carácter alegador. pues así. su obra tendrá. (Versión electrónica) 11 J. sino seguir en marcha y quizás ahí es donde se ubique su mayor éxito: “En efecto. la novela (llena de adjetivos calificativos que apuntalan las intenciones estéticas de Revueltas) consigue que el lector no se decante por un mundo maniqueísta. p. 83.. con una simple forma de mirar “mata” al esposo: “Fríos. 109. Revueltas. 61. Revueltas. y si sabe hacerlo de una manera revolucionaria – esto es. realista. Ibid. Nadie se salva en la novela porque en realidad todos están 8 9 J. Úrsulo sintió entonces cómo quedaba de pronto sobra la tierra solo e irreparablemente vencido”. cuando el viento. polémica y dialéctica. cit. p. cuando alguien se detuviera para escuchar la voz del polvo”. op. Tal como afirman Arizmendi. y había ultrajado los rincones más inalienables de Cecilia”. sino por las circunstancias que rodean a cada individuo. 10 Martha Elia Arizmendi Domínguez.

al respecto. El narrador. 4. tienen razón Arizmendi. Revueltas. “Los mitos bíblicos en El luto humano”. pues no sólo han fallecido la fe y los ideales. Texto Crítico. sino también el concepto de “hombre”. pero su mayor atino es plantear los pros y contras del mundo que viven sus personajes. excepto cuando el cuerpo. sino al hombre universal. al igual que el cura se ve imposibilitado (tal vez ni siquiera lo quiera) de ofrecer una solución. haciendo una comparación con José Vasconcelos. 2. 13 Octavio Paz apud E. Revueltas rompió con el clericalismo marxista. . plantea: “Vasconcelos terminó abrazado al clericalismo católico. Letras Libres.12 Además. Convergencia de dos disidentes”. Florencia y Meza cuando afirman que “los personajes de Revueltas adquieren importancia y justifican su ser cada vez que bajan a los abismos de sus conciencias para colocarse/percibirse en situaciones que posiblemente no vivieron: su existencia se fundamenta en sonidos difusos o recuerdos vagos. del cual los zopilotes han de contemplar su agonía antes de claudicar. resume Romero. cuestiona la postura de Revueltas como un individuo alejado de la religión en su obra y. 54. núm.muertos”. del ser social). ¿Quién fue de los dos el verdadero cristiano?”. pues explora no al mexicano. 1975. p. núm.13 Es así como El luto humano deja el plano crítico (a la Revolución y a la Iglesia) y se transforma en una obra literaria mayor. ya no en espera de que se convierta en carroña (la descomposición del revolucionario. la deformidad de éste o las enfermedades 12 Publio Octavio Romero. Octavio Paz. 85. sino que han de dejarse ir sobre ellos al ver que no hay salvación posible. sino un relato atemporal que es eficaz en cualquier momento debido a que profundiza en el ser humano y no sólo en el estereotipo de un personaje en particular. La realidad que plantea la novela no es ya la de la Revolución mexicana o la época de las cristiadas. “Octavio Paz-José Revueltas. Lizalde. Por eso. del religioso. p. Cada uno de los vicios de los personajes son los vicios del mundo entero y en la singularidad de sus características es que consiguen reflejar a un todo. esta muerte es doble. una posible salvación. 1999.

Eduardo. Jesús Humberto Florencia Zaldívar y Gerardo Meza García. J. 98-109. p. 111. en Nocturno en que todo se oye. pero el narrador sí lo hace. Arizmendi. 4. 1999. . José. 108-114. “Los mitos bíblicos en El luto humano ”. pp. (Versión electrónica) ORTEGA. núm. 14 M. su fe y lo que el mundo es. REVUELTAS. RO MERO. Era-Dirección de Literatura UNAM. Era. Texto Crítico. Evodio. núm. 69. 1990. “José Revueltas y las palabras sagradas: de la metafísica a la política”. Publio Octavio. “José Revueltas: dos aproximaciones”. 134. pero es este fracaso el que permite al lector vislumbrar una salida. como El luto humano se convierte en un botón de muestra de lo que ha de ser la vida misma del propio Revueltas (y de todos los verdaderos intelectuales): una constante lucha entre los ideales. Meza. “Octavio Paz-José Revueltas: convergencia de dos disientes”. México. 139-144. op. núm. cit. Martha Elia. Relaciones. 2. 2011. Así. 1975. núm. Florencia y G. Es. 2005. (Versión electrónica) ESCALANTE. 52-54.14 Es cierto también que la novela muestra. Letras Libres. El luto humano.otorgan a dicha existencia una jerarquía superior a las existencias de los demás”. (Versión electrónica) LIZALDE. que Dios y el hombre han fracasado. Edith. Referencias ARIZMENDI DOMÍNGUEZ. y es él el único que sobrevive al instante cuando los zopilotes se arrojan encima de sus víctimas. núm.. 1999. La colmena. como afirma Romero. La Palabra y el Hombre. México. “Cada cuerpo una prisión en la obra de José Revueltas”. de esta forma. 2011. 157-170. José. una posible salvación: la crítica y la autocrítica a lo que es. NEGRÍN. 44. “El luto humano de José Revueltas”. 81-87. los personajes no se salvan.

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