Los nenes autistas son imanes para los fantasmas

Quienes tienen autismo con frecuencia son los primeros en reconocer los sucesos paranormales.

por Deborah Schurman-Kauflin Ph.D.
30 de octubre del 2013

Son especiales, no cabe duda de eso. Ellos tienen su propia manera de ver el mundo y de comunicarse. Y aunque a veces resulta difícil, tener un nene autista puede hacer que tu corazón se desarrolle. Estos niños tienen muchos dones y pueden enseñarnos a tener paciencia. Aunque también tienen otras habilidades: los nenes autistas son imanes para la actividad de los espíritus. Si tenés uno de estos chicos especiales, habrás notado que hay ciertos sucesos que suelen darse en tu hogar. No, no estoy hablando de cosas comunes en un hogar lleno de chicos. Estoy hablando de hechos inusuales, de hechos relacionados con fantasmas, de cosas que suceden en la noche. Es como si a los seres invisibles le gustasen los nenes autistas. Debido a que procesan la información y ven el mundo de manera diferente, estos nenes son más propensos a percibir sucesos extraños. Con frecuencia notan actividades mucho antes que cualquier otro dentro de la casa. Son más sensibles a los matices y no pueden mentir. Cuando miran al techo y reaccionan como si alguien les estuviese hablando, has de saber que estás participando de un hecho real. Ellos realmente están viendo y escuchando algo. Claro que no tenés que asumir de inmediato que se trata de un fantasma.

Siempre tenés que considerar la posibilidad de una alucinación, pues los medicamentos o las enfermedades mentales pueden producir ese resultado. Sin embargo, cuando otros ven o escuchan lo mismo, entonces tenés que evaluar otras posibilidades. Tomemos el caso de Melisa, por ejemplo. Ella es la madre de Daniel, un nene autista de 12 años. Desde muy pequeño, Daniel miraba al techo e interactuaba con un ser invisible. A medida que fue creciendo, Daniel empezó a dibujar a un hombre maduro con un sombrero de cowboy, y decía cosas como: “Él, aquí”. Señalaba a la imagen y luego al techo. Con el tiempo, Melisa empezó a preocuparse por la salud mental de su nene y lo llevó a un neurólogo, quien no halló nada malo en él y lo derivó a un psiquiatra. Aunque Daniel no mostraba otros signos de psicosis aparte del supuesto de ver a alguien en su casa, el psiquiatra dijo que Daniel era psicótico. Fue un golpe muy duro y Melisa se sintió devastada. Pero Daniel no fue el único miembro de la familia que veía al viejo cowboy. Aunque Melisa no lo pudo ver, sí lo hizo su madre. Y también el hermano menor de Daniel, de nueve años de edad, había visto y escuchado a aquel hombre. No fue sino hasta que un vecino vio al cowboy que Melisa empezó a creer que allí había algo más que psicosis. Si vivís en Texas, la posibilidad de ver la aparición de un cowboy no es algo raro. Así que Melisa comenzó a hacer preguntas alrededor del área en donde vivía su familia. Nunca supo si alguien había muerto dentro de su propiedad, pero luego de preguntar encontró que otras personas del vecindario también habían experimentado cosas extrañas en sus hogares: hablaban sobre cosas que se movían , de puertas que se cerraban de golpe mientras las ventanas estaban cerradas. Melisa ahora está convencida de que su familia tiene cierto contacto con lo paranormal. Y está muy enojada porque su hijo fue diagnosticado como psicótico cuando claramente no lo es. Desde que aceptó el hecho, la extraña actividad empezó a menguar. Algo había sucedido en su casa. Paranormal o no, su hijo vio algo inusual antes que cualquier otro. ¿Fue su autismo lo que le permitió hacerlo? Otro caso similar incluye a Billie y a su esposo Ray. Ambos casi se vuelven locos cuando su hija autista les dijo que veía personas que no estaban allí. Obviamente, tenían miedo de llevarla a un profesional de la salud mental por temor a que etiquetase a su pequeña. Pero le expresaron su preocupación a su médico de cabecera, quien les dijo que probablemente no se tratara de esquizofrenia y que no tuviesen temor de llevarla a un psicólogo. Aunque de mala gana, llevaron a Elle a una psicóloga. Afortunadamente, esta profesional no era alguien que saltaba a rápidas conclusiones, y no encontró evidencia de esquizofrenia o de psicosis. Simplemente dijo que Elle era muy imaginativa y que lo suyo probablemente era fruto de su hiperactiva imaginación. Elle contaba ya con un certificado de salud, pero la familia seguía confundida. Elle realmente creía en lo que había visto; era más que su simple imaginación. Los padres pensaron que quizás se trataba de su departamento, que era muy ruidoso: estaban en una zona de continuo tráfico y en construcción. Pewro ya que su alquiler estaba terminando, decidieron mudarse. Pensaron que un cambio de escenario a lo mejor fuese de ayuda. Pero parece que el espíritu quiso hacer el largo viaje con ellos, pues Elle no abandonó su conducta tras la mudanza; y tampoco el espíritu. De hecho, ahora no solo era ella quien experimentaba la visión de un hombre asiático. Billie comenzó a soñar con él, Ray tuvo la sensación de que alguien lo tocaba cuando estaba durmiendo y las cosas de la casa cambiaban de lugar.

¿Qué estaba pasando? Billie tenía un amigo que conocía a una psíquica. Después de que toda la familia se enterara, se decidió acudir a ella. Así fue que le preguntó a la psíquica si podría ayudarla, y ésta acordó hacerlo a través de una visión remota sobre la casa. Sin que le haya dicho nada, Billie se vio impactada cuando la psíquica le habló de un hombre asiático que había sido asesinado durante un robo. Le dijo que se llamaba Ron y que empezó a seguir a Ellen cuando la vio. No era un hombre dañino, simplemente quería que lo viesen y lo escuchasen. La psíquica le dijo a Billie que si le hablaba a Ron y le decía que él los estaba asustando, se iría. Aunque poco convencida, Billie aprovechó una tarde en que todos estaban fuera de casa para tener una “charla” con Ron. Le dijo que los estaba asustando y que deseaba que se fuese. Luego Billie escuchó un fuerte: ¡bang!, tras decirle a Ron que se fuera. ¿Habrían sido los vecinos los que ocasionaron el ruido?, Billie no estaba segura. Como sea, después de su “charla” la actividad en la casa disminuyó. Aunque Ron no se fue, se volvió lo suficientemente moderado como para que la familia pudiese aceptarlo. Son muchos, muchos, los nenes autistas que parecieran tener experiencia de lo paranormal. En ciertos casos es solo una mala reacción a los medicamentos. En tales casos, cuando se cambia la medicación los “fantasmas” desaparecen. Sin embargo, existen casos en los que también otros miembros de la familia ven y escuchan cosas. Si esto es algo que te ha sucedido, pues bien, tenés que saber que no sos la única o el único. No es un hecho inusual. Aunque, claro, un suceso así puede añadir mucho estrés a una situación de por sí estresante. ¿Cómo es que una familia que ya tiene un nene especial encima puede abordar estos sucesos extraños? Primero y principal, si esto te sucede a vos, respirá profundamente antes de hacer cualquier cosa. No te precipités a sacar conclusiones. Si tu nene pareciera interactuar con seres que vos no ves, no asumás de inmediato que se trata de un suceso paranormal. Siempre considerá las causas físicas o psicológicas, para cualquier tipo de conducta. Confirmálo con médicos o según su medicación. Siempre velá por la salud física y mental de tu nene. Al mismo tiempo, si ya has descartado otras opciones y otras personas de tu casa tienen extrañas experiencias, podrías empezar a evaluar la posibilidad de que algo esté sucediendo en tu hogar. Existen muchas cosas asombrosas en este mundo; nunca podremos conocerlas a todas. Existen apariciones totalmente creíbles. Algunas pueden ser explicadas; otras no. Existen apariciones fantasmales que podrían asustarte, en tanto que otras son de ayuda y de consuelo. ¡Tenés que saber que tu hijo es más especial de lo que podrías haber pensado! Y si vos sos una madre o un padre que vive con un nene que es diferente a los demás, por favor, pensá también que vos sos alguien especial. Has de tener un increíble corazón para que se te haya dado la oportunidad de tener un nene único.

La Dra. Schurman-Kauflin es médium y especialista en perfilación criminal, aunque ya retirada. Por más de 20 años ha estudiado e investigado asesinos seriales, de lesa humanidad y de casos registrados en los departamentos de policía. Ha entrenado a cientos de agentes del FBI, de detectives y de investigadores de la procuraduría general. Su labor criminalística ha sido parte de un Informe del Congreso de los Estados Unidos. La Dra. Schurman-Kauflin es autora de tres libros sobre perfilación criminal y ha escrito artículos para varias publicaciones. Como experta, ha sido parte también de muchos programas y de entrevistas en la radio y la televisión.

vayu_sakha@yahoo.com.ar

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