GIANNI VATTIMO Nietzsche y la diferencia

Publicado en Las aventuras de la diferencia. Pensar después de Nietzsche y Heidegger, Barcelona, Península, 1998, 3ª ed.

Proponer el problema «Nietzsche y la di erencia! s"lo si#ni ica $ol$er a pensar, ba%o un &n#ulo particular, la cuesti"n m&s #eneral 'ue se podría tambi(n ormular como la de la actualidad o inactualidad de Nietzsche. )in embar#o, la elecci"n de este punto de $ista se %usti ica por'ue es en el &mbito de a'uello 'ue, con una e*presi"n a+n no determinada, se puede llamar pensamiento de la di erencia, 'ue Nietzsche es hoy recuperado y discutido de manera particularmente ecunda y estimulante. Por otra parte, esto se unda sobre una cone*i"n interna 'ue el pensamiento de la di erencia tiene con el mismo Nietzsche, en cuanto 'ue, aun antes de descubrir e indi$idualizar a Nietzsche como problema historio#r& ico e*plícito, este pensamiento estaba pro undamente in luido y determinado por (l. ,a %usti icaci"n de la perspecti$a especí ica del problema es, como puede $erse, una %usti icaci"n de tipo circular 'ue, aun'ue es hermen(uticamente correcta en su reconocerse como tal, de%a subsistir una tensi"n entre el actual «pensamiento de la di erencia! y Nietzsche- y es en esta tensi"n o, si se 'uiere, en el &mbito abierto por esta especí ica «di erencia!, 'ue se desarrolla nuestra discusi"n. .'uello 'ue propon#o llamar pensamiento de la di erencia se de ine ante todo, como es &cil ima#inar, en re erencia a /eide##er. 0, por otra parte, es precisamente /eide##er 1no s"lo con los estudios reco#idos en los dos $ol+menes del Nietzsche 219314, sino ya con los ensayos en los cuales los resultados de estos estudios ueron parcialmente anticipados 2publicados en HoIzwege, Vorträge und Aufsätze, as heisst !en"en#$% el pensador 'ue determina de modo decisi$o toda la lectura contempor&nea de Nietzsche. 5anto en su interpretaci"n de Nietzsche, como en el con%unto de su meditaci"n ilos" ica, la di erencia tiene en /eide##er un papel esencial. 6s sabido 'ue ya en el planteamiento de &ein und 'eit, del cual constituye uno de sus momentos el pro#rama de una destrucci"n de la historia de la ontolo#ía 2)78, 9 34, est& en e%ecuci"n la di erencia. ,a problem&tica de &ein und 'eit parte, ori#inariamente, de una insu iciencia de la noci"n de ser transmitida por la meta ísica para describir y comprender 'ue es, en sentido eminente, la e*istencia y la historicidad del hombre. 6n &ein und 'eit, no s"lo es el hombre el 'ue propone el problema del ser en cuanto 'ue se hace la pre#unta sobre el sentido del ser- sino 'ue, m&s radicalmente, es el hombre el 'ue pone en cuesti"n la noci"n de ser tal como la meta ísica la ha conocido y practicado, en tanto 'ue esta noci"n no se «aplica! al modo al de ser propio del hombre. Pero los resultados de &ein und 'eit no lle#an a sustituir la noci"n meta ísica del ser por una noci"n «m&s adecuada! y comprensi$a, 'ue incluya tambi(n la historicidad de la e*istencia, 6sto no depende s"lo del hecho de 'ue

&ein und 'eit haya 'uedado incompleto- incluso si /eide##er hubiera lle$ado a t(rmino el plan de la obra 'ue presenta en el par&#ra o inal de la introducci"n, el resultado no podía ser el descubrimiento de una de inici"n m&s satis actoria de la noci"n de ser. 6l resultado de &ein und 'eit( por el contrario, es la indicaci"n del hecho de 'ue el ser de la meta ísica 1de inido en re erencia a la simple1presencia1 se da dentro y como un momento de un horizonte cuya instituci"n es un acontecimiento «temporal! no en el sentido de 'ue sea un hecho en el tiempo, sino en sentido de 'ue es el instituirse mismo de la temporalidad como unidad de los tres (*tasis, de las tres dimensiones de pasado, presente y uturo. .hora bien, en esta orientaci"n re erida al problema del ser, 'ue sin embar#o no da y no puede dar lu#ar a una «de inici"n! del ser, se ponen las bases del pensamiento de la di erencia. 6n cierto sentido, la di erencia es ya el problema del 'ue parte &ein und 'eit: en e ecto, el plantearse un problema sobre el sentido del ser testimonia ya su no darse en los entes como tales. :esde, el punto de $ista de la e*plícita teorizaci"n de la di erencia, los resultados de &ein und 'eit esta resumidos en una p&#ina de la )sencia del funda*ento, al#o posterior 219;94< «6l no1ser1 escondido +,nver-orgenheit, descubrimiento4 del ser si#ni ica siempre la $erdad del ser del ente, sea (ste real o no. =ecíprocamente, en el no1ser1escondido de un ente est& siempre implícita la $erdad de su ser. ,a $erdad "ntica y la $erdad ontol"#ica se re ieren, respecti$amente, al ente en su ser y al ser del ente. 6llas se compenetran esencialmente en base a su relaci"n con la diferencia +,nterschied$ entre el ser y el ente 2di erencia ontol"#ica4 +ontologische !ifferenz$. ,a esencia de la $erdad 1'ue por esto se bi urca necesariamente en "ntica y ontol"#ica1, s"lo es posible, en resumen, %unto al abrirse de esta di erencia! 2>?, pp. 33@13334. ,a di erencia de la 'ue habla /eide##er a'uí es la 'ue se da siempre entre lo 'ue aparece en un cierto horizonte y el horizonte mismo como apertura abierta 'ue hace posible la aparici"n del ente en (l. 6sta di erencia, como se ha dicho, est& muy le%os del aparecer como un punto de lle#ada, como un resultado de la b+s'ueda en el cual el pensamiento pueda tran'uilizarse. )"lo podría ser así si el pensamiento, como ha sucedido en muchas ormas de historicismo y de neoAantismo, se con ormase con hacer de la di erencia ontol"#ica la base metodol"#ica de una iloso ía de la cultura 'ue, #uiada por a'uella noci"n, se caracterice por su capacidad de introducir los contenidos y los productos espirituales de las di$ersas humanidades hist"ricas en el horizonte de sus distintos episte*ai. 6n /eide##er la noci"n de di erencia no se desarrolla en esta direcci"n- m&s bien, la misma di erencia es puesta en primer plano y problematizada co*o tal. 6s lo 'ue se $e en el par&#ra o inal de &ein und 'eit, donde la cuesti"n es propuesta como pre#unta sobre el por 'u( la di erencia es ol$idada. )i 1escribe /eide##er1 ni el ser1ahí ni el ente intramundano son pensables ba%o la cate#oría de la ob%eti$idad y de la simple presencia, «Bpor 'u( el ser es �ante todo� concebido en base a la simple presenciaC... BPor 'u( su reducci"n a cosa termina por predominarC!.DiE 6l problema de la di erencia ontol"#ica no es a'uí pensado con re erencia a lo 'ue ella distin#ue y a los por'u( y a las modalidades de la distinci"n- sino 'ue, m&s bien, se puede traducir en la pre#unta< «BFu( sucede con la di erencia! )e puede aplicar a'uí, en un sentido distinto, la amosa distinci"n entre #eniti$o sub%eti$o y #eniti$o ob%eti$o 'ue hace

/eide##er a prop"sito del pensamiento del ser en la .arta so-re el hu*anis*o 2c . /B, pp. G3 y G84< el problema de la di erencia es el problema 'ue concierne a la di erencia misma, no el problema de cu&les son sus t(rminos y por 'u(. 6n mi opini"n, se debe insistir mucho sobre este modo en 'ue /eide##er e*pone el problema de la di erencia< tambi(n la re erencia al #eniti$o sub%eti$o y ob%eti$o es m&s 'ue una re erencia a una especí ica distinci"n presente en una p&#ina heide##eriana- no es un apa/ lego*enon, es un #iro de pensamiento constituyente de la meditaci"n heide##eriana sobre el ser- est& claro, por e%emplo, 'ue el discurso mismo sobre la ambi$alencia del #eniti$o $ale para la e*presi"n «acontecimiento del ser!- y, como $eremos, es decisi$o reconocer el doble #eniti$o tambi(n en la noci"n de meta ísica como historia, o destino del ser. )in embar#o, a'uello a lo 'ue hemos con$enido en llamar «pensamiento de la di erencia!, y 'ue 1 undado en la meditaci"n heide##eriana1 tiene hoy su m&*ima di usi"n en una cierta &rea de la cultura rancesa, tiende a encubrir y ol$idar los di$ersos modos posibles de problematizar la di erencia- en #eneral, se puede decir, no tiene en cuenta la su#erencia del +ltimo par&#ra o de &ein und 'eit ni en su sentido literal restrin#ido 2Bpor 'u( se ol$ida la di erenciaC4, ni en su sentido met"dico #eneral 2B'u( sucede con la di erencia como talC4- sino 'ue pre iere partir del hecho del ol$ido de la di erencia, oponi(ndolo un pensamiento 'ue, por el contrario, se es uerza en recordarla, la encuentra y se la hace presente de di$ersas maneras y considera 'ue así se coloca, de al#+n modo, m&s all& de la «meta ísica!. 6n esto consiste, en mi opini"n , uno de los aspectos esenciales de la di$isi"n 'ue separa el pensamiento de la di erencia culti$ado por los ranceses de sus orí#enes heide##erianos. 6n /eide##er, el problema del recuerdo de la di erencia no se con$ierte %am&s en una simple referencia al hecho de 0ue hay di erencia entre ser y ente- es siempre un recuerdo del pro-le*a de la di erencia, en el doble sentido, sub%eti$o y, ob%eti$o, del #eniti$o. 5ambi(n en la lectura de Nietzsche entra en %ue#o esta di$ersa orientaci"n re erida a la di erencia. )i bien, como se ha dicho, precisamente en el &mbito del pensamiento de la di erencia es donde Nietzsche ha sido hoy ampliamente retomado y discutido, la interpretaci"n de Nietzsche ormulada por /eide##er no ha tenido continuaciones y desarrollos. ,as lecturas de Nietzsche 'ue, en Hrancia, se inspiran en un marco, en sentido amplio, heide##eriano, y se centran en la noci"n de di erencia, est&n en desacuerdo en sus tesis de ondo, con la interpretaci"n heide##eriana de Nietzsche. 6sto, como $eremos, debe atribuirse al distinto modo de plantear y entender el problema de la di erencia. Para /eide##er, como se sabe, Nietzsche no puede ser considerado un pensador de la di erencia, puesto 'ue precisamente en su pensamiento se per ecciona, en su m&*ima e*tensi"n, la meta ísica, es decir, el pensamiento 'ue ha ol$idado al ser y su di erencia por el ente. 6l proceso de la, meta ísica es a'uel en el cual, al in, «no 'ueda nada del ser mismo! 2N, II, 3384 es esto lo 'ue sucede de manera de initi$a en la noci"n nietzscheana de $oluntad de poder o, como la traduce /eide##er, de $oluntad de $oluntad. )i se toma al pie de la letra esta perspecti$a 1'ue implica tambi(n la a irmaci"n de una sustancial homo#eneidad

:errida considera. Por otra parte. )"lo en este sentido. sobre todo en Hrancia. representati$o. Fueda claro. 'ue introduce la $ariante de la diferencia. como se sabe. 'ue uno de los undamentos del pensamiento nietzscheano. del pensamiento alienado. en todo caso. inaut(ntico. m&s precisamente. la diferencia Dcursi$as de :erridaE entre :ionisos y . :errida se e*presa sobre esto de orma e*plícita< «. y anuncia sin saberlo y.DiiE No se trata s"lo del hecho. la doctrina de la tra#edia y sus dos «principios!. adem&s de a /eide##er. casi siempre. el pensamiento de la di erencia se distin#ue del meta ísico en cuanto 'ue. es. puesto en tanto cima de la meta ísica. m&s o menos e*plícitamente. s"lo en $irtud de una «mala e! e'ui$alente a la lucidez y al ri#or. la historicidad misma. es tambi(n su in. es la alusi"n a Nietzsche y a la pare%a dionisiaco1apolíneo.a di$er#encia. di$er#encia. (l escribe. es decir. y con /e#el1. :ionisos es atormentado por la di erencia. por el contrario.! :esde esta perspecti$a. en un sentido ins"lito. y 'ue (ste es atormentado por la di erencia. no puede ser cali icada como una tesis meta ísica. una estructura ori#inaria< la apertura de la historia. no se anula en la historia. el posible ne*o de Nietzsche con la di erencia es puramente ne#ati$o.! DiiiE . de 1933. Pero. en realidad. 'ue es interpretada no como una oposici"n ori#inaria. la a irmaci"n se#+n la cual todo no es m&s 'ue :ionisos. 'ue en esta p&#ina de :errida.(l representa la ase del pensamiento en la cual la di erencia est& en su momento de m&*ima oscuridad. 6s (ste el punto 'ue ser& retomado y desarrollado por los di$ersos estudiosos ranceses de Nietzsche. :ionisos y . entre el arro%o y la estructura. sino 1de orma coherente con el mayor relie$e 'ue. en #eneral. No ten#o la intenci"n. las lecturas de Nietzsche inspiradas. lo piensa y enuncia como di erencia. contra la letra de la interpretaci"n heide##eriana de Nietz1 sche. por'ue no est& en la historia. es tambi(n necesario saber 'ue. en $ez de pensar al ser como plenitud de la presencia. como por lo dem&s en todo su pensamiento. sin embar#o. indiscutiblemente. Nietzsche representa tambi(n un cambio. como se ha dicho. aun'ue manteniendo las posiciones ya anunciadas en los . una orma eminente de rememoraci"n de la di erencia. centrada. contra el cual (l creía haberse rebelado.polo. entre otras cosas< «)i es necesario decir con )chellin# 'ue �todo no es m&s 'ue :ionisos�. de 'ue la operaci"n de unir al ad$ersario a la historia de la meta ísica. pesadumbre.polo. de modo totalmente problem&tico su superaci"n. en /eide##er y la problem&tica de la di erencia se han encaminado. 5ambi(n ella es. a :errida. como la uerza pura.a re erencia a )chellin# es m&s bien ocasional lo 'ue es central. 6n cambio. tiene :ionisos en Nietzsche1 como e*presi"n «meta "rica! de una ori#inaria di erencia interna al mismo :ionisos. al 'ue alude :errida en a'uel conte*to. se podría tambi(n repetir en relaci"n con el mismo /eide##er. los cuales se remiten.de Nietzsche con el platonismo. en la misma p&#ina 'ue acabamos de recordar. en la con erencia de 1938. desde un punto de $ista heide##eriano. Jac'ues :errida escribía 'ue. /eide##er pudo cali icar a Nietzsche como el punto de lle#ada de la meta ísica y del platonismo. es una a irmaci"n 'ue. sin embar#o. 6n su ensayo de 1933. como estabilidad y unidad. de detenerme a'uí a desarrollar este discurso en relaci"n con el mismo :errida y su elaboraci"n de la noci"n de di erencia. 6n las p&#inas inales del ensayo sobre «Huerza y si#ni icaci"n!.

nte todo. etc.!. etc.Di$E Le remitir( especialmente al traba%o de Pautrat 'ue. mo$ilidad. etc. es importante el tipo de relaci"n 'ue el len#ua%e instituye con su «ob%eto!. 6l car&cter meta ísico de un enunciado no se determina tanto. en se#undo lu#ar.este len#ua%e lle$a a e ecto un modo de ser del discurso 'ue «corresponde! 2no encuentro otra palabra. . escrito como est& en un len#ua%e po(tico. en el te*to de Nietzsche. es 'ue el uso del nombre de :ionisos coloca inmediatamente el discurso en una &rea distinta de a'uella de la meta ísica. no est& para si#ni icar al#una cosa. y en dos sentidos estrechamente relacionados en primer lu#ar :ionisos es «di erencia! ractura. pone en pr&ctica un modo de relacionarse del si#ni icante al si#ni icado 'ue se sustrae al &mbito de la mentalidad meta ísica dominada por la reprentati$idad. 'ue caracteriza una area sem&ntica irreductible al pensamiento meta ísico1representati$o. 'ue una tesis como «todo no es m&s 'ue :ionisos! parezca meta ísica. 6n #eneral. 6l nombre do :ionisos. en su perspecti$a 2'ue en esto es muy iel a :errida4. No tiene tanta importancia entonces.m&s bien.o 'ue a'uí nos interesa es $er c"mo esta interpretaci"n derridiana de la di erencia. 6n otros t(rminos 'ue Nietzsche escriba en un len#ua%e ilos" ico1po(tico en 'ue tiene un peso central una i#ura mitol"#ica como :ionisos no es una casualidad o una opci"n estilística. no es ale#oría o símbolo traducible en t(rminos puramente conceptuales.pero.. inspira al#unas recientes lecturas de Nietzsche propuestas por la cultura rancesa. :ionisos es un nombre mitol"#ico. en particular las de Bernard Pautrat. 6n el caso de una proposici"n como «todo no es mas 'ue :ionisos!. . :ionisos no es ni un «concepto! ni un «ente! en el sentido de al#o 'ue se d( en presencia en el mundo sensible o en el mundo de las ideas y de las esencias. por e%emplo. precisamente en Pautrat se encuentra un esbozo de respuesta al problema a'uí e*puesto sobre el car&cter meta ísico de la tesis. . Jean Lichel =ey y )arah Mo man. pero ad$ierto 'ue precisamente esto es lo problem&tico4 a la di erencia ontol"lo#ica. de ob%eto. sino por la ractura y la carencia. sino como di erencia y pesasadumbre. pro (tico. me parece el m&s s"lido y si#ni icati$o a los ines del discurso 'ue 'uiero proponer. en cuanto 'ue si#ue siendo una enunciaci"n #eneral del ser. pensado ya no como plenitud y presencia. todo el te*to nietzscheano. desde la perspecti$a de estudiosos como :errida y sus discípulos.ensayos precedentes a los 'ue nos hemos re erido. a los 'ue /eide##er ha analizado y descrito ampliamente. . m&s all& de una cierta e*cesi$a co'uetería en la titulaci"n de los capítulos y par&#ra os. donde la met& ora escapa continuamente a una decodi icaci"n e*hauti$a. por e%emplo. se#+n la cual «todo no es m&s 'ue :ionisos. :ecir 'ue es una ima#en po(tica 1pero es orz&ndose en pensar esta e*presi"n uera de la ya habitual oposici"n entre el saber ob%eti$o de la ciencia y de la iloso ía y el mundo de im&#enes «puramente ant&sticas! de la poesía1 si#ni ica rei$indicar para (l una relaci"n con su si#ni icado 'ue no entra en los es'uemas representati$os de la meta ísica. en re erencia al alcance #eneral 'ue tal enunciado pretende tener como a irmaci"n sobre el ser en su totalidad. su car&cter no meta ísico 2e%empli ico a'uí en un caso 'ue no es e*plícitamente discutido en estos t(rminos por Pautrat4 estaría #arantizado tambi(n y sobro todo por el nombre de :ionisos.o 'ue interesa. en la reconstrucci"n de la #(nesis de la noci"n de $erdad como adecuaci"n o de la noci"n de ob%eti$idad. empeKada en considerar una $isi"n del ser marcada ya no por la plenitud.

sobre todo a las de Pautrat y =ey. una decisi"n arbitraria 'ue no se le#itima en relaci"n a un estado de cosas encontrable como su $eri icaci"n.a e*presi"n pro$isional 'ue hemos usado poco antes. reconoce y practica la di erencia como interna al discurso mismo. +ltimo meta ísico y plat"nico. de aclarar en 'u( t(rminos se piensa la relaci"n de este te*to con la di erencia. No es una casualidad 'ue. . tambi(n desde esta perspecti$a. .D$iiiE la di erencia es recordada por'ue est& en acto. en el ya recordado ensayo sobre «. un %ue#o de len#ua%e. ya siempre dado.el peculiar status de su te*to intenta inau#urar un modo distinto de ser de la palabra en relaci"n con la «cosa!< es sabido 'ue una de las doctrinas del ille zur 1acht es la del car&cter interpretati$o de lo 'ue una mentalidad realista o positi$ista pretendía llamar los hechos. un pensamiento ultrameta ísicoC 6n el discurso po(tico. puesto 'ue tomada al pie de la letra ella si#ni icaría a+n una relaci"n representati$a del discurso con el «ob%eto! ser. s"lo interpretaciones.la cual. No hay hechos. 'ueda el problema de de inir positi$amente la relaci"n si#ni icante1si#ni icado 'ue se establece en un te*to po(tico1 ilos" ico como el de Nietzsche. se contradeciría si 'uisiera presentarse como teoría. No debe ol$idarse 'ue lo 'ue a'uí buscamos son los elementos en base a los cuales las lecturas de Nietzsche inspiradas a :errida contraponen al Nietzsche heide##eriano.D$iE 6l te*to ilos" ico1po(tico de Nietzsche es la puesta en pr&ctica de esta «teoría!. un %ue#o. 'ue se realiza ori#inariamente como contraposici"n de si#ni icante y si#ni icado. es decir. 6l len#ua%e po(tico1 ilos" ico nietzscheano.m&s bien.)in embar#o. 6l #olpe de dados no «corresponde! a la di erencia. como descripci"n y contemplaci"n ob%eti$a de un estado de cosas. retomando y elaborando una doctrina heide##eriana. 'ue el discurso meta ísico ha ol$idado desde siempreC . Nietzsche no es «un il"so o 'ue se e*presa por im&#enes!. el si#ni icado se re$ela como producido e ecti$amente por un %ue#o del si#ni icante. en la acepci"n usual del t(rmino. y. sucede como producto de di erencias internas del discurso. sobre todo.y. aceptada como ya1sucedida. la met& ora se presenta como tal. Bpor 'u( este modo de concebir y e%ecutar la relaci"n si#ni icante1 si#ni icado sería un pensamiento 'ue recuerda la di erencia. :ado 'ue el te*to nietzscheano no puede leerse como un te*to meta ísico y tampoco como un te*to «simplemente! po(tico. la de la lucha entre mundo y tierra en la obra de arte.D$iiE es decir. la pr&ctica. por tanto.l#o parecido se encuentra en las lecturas de Nietzsche a las cuales nos hemos re erido. y tambi(n en otros traba%os. Pero. 'ue el len#ua%e de Nietzsche «correspondería! me%or al ser como di erencia. 6n el len#ua%e po(tico. como hemos dicho.la di erencia.D$E :errida reconozca e*plícitamente 'ue la introducci"n de la noci"n de di erencia es un «#olpe de dados!. mientras 'ue la pretendida teoría ob%eti$a la asume como hecho indiscutible. 6l si#ni icado 1con nociones tomadas de )aussure1 es para :errida un hecho del si#ni icante. un Nietzsche pensador de la di erencia. Ben 'u( sentido 1en su peculiar cualidad po(tico1 ilos" ica1 representa un modo de rememorar la di erencia. no puede ser mantenida sin discusi"n. ya no se de%a detr&s. por otra parte. al rechazar la descripci"n del ser en t(rminos conceptuales como al#o irmemente dado uera del discurso. como marco estable dentro del 'ue indiscutiblemente est&.a :i (rance!.

6s in+til decir 'ue este recuerdo de la di erencia pensada sobre el modelo de la repetici"n se escuda. 6n el %ue#o del si#ni icante sucede siempre de nue$o la di erenciaci"n ori#inaria. en estos int(rpretes de Nietzsche. restaura di erencias distintas s"lo en los «contenidos! de las e*istentes.pero este e$ento es. en el te*to de Nietzsche y. lo 'ue hace del discurso po(tico1 ilos" ico de Nietzsche un acontecimiento de la di erencia se remite en +ltima instancia a un peculiar car&cter repetiti$o de este mismo discurso. Pero esta reinstituci"n es una res1tituci"n. 'ue sea «repetici"n!. los t(rminos «repetici"n! y. mientras el poeta la reinstituye siempre de nue$o. «puesta en escena! de la di erencia. en el tomarla en serio. ayudan amplias re erencias a Hreud y al si#ni icado 'ue la repetici"n de una «primera escena! 2la del trauma en la base de la neurosis. estructuralmente. 6ntretanto.cuando lue#o.y. se habla tambi(n del car&cter e*plícitamente par"dico 'ue tiene el discurso de Nietzsche en torno a la meta ísica. por otra. en el pensamiento de la di erencia. de todos modos. 'ue. es «puesta en acto!. una escena s"lo aparentemente «primera!. siempre i#ual< el %ue#o es siempre nue$o. 6n esta lectura. pero las re#las se establecen de una $ez y para siempre. en la doctrina nietzscheana del eterno retorno. es un momento de su acontecer. se delinea el sentido 'ue esta interpretaci"n de Nietzsche atribuye al recuerdo de la di erencia< la di erencia es recordada en cuanto 'ue. y lo produce e*plícitamente como e ecto del propio %ue#o. «puesta en escena! 'ue se encuentran en estudiosos como Pautrat y =ey deberían hacer re le*ionar por su cercanía incluso terminol"#ica con la representaci"n< ya nada es representaci"n de una «puesta en escena!. y no s"lo la se#unda. sino 'ue lo parece en relaci"n a los discursos «serios!. 6s decir. pero esto no implicar& para nada una necesidad de re$isi"n de a'uello 'ue se presenta como pensamiento de la di erencia.mbas pre#untas son rele$antes. sobre todo. leída precisamente como una simple teoría de la repetici"n. Bes a un pensamiento de la repetici"n en este sentido a lo 'ue apuntaba NietzscheC . 'ue es la di erencia. 6l acontecimiento po(tico no es totalmente nue$o. ol$idado como tal por el pensamiento ob%eti$ante. 6s cierto 'ue en la poesía el si#ni icante se libera del terrorí ico dominio del si#ni icado. o un discurso. 'ue tienen su seriedad en el partir de la di erencia ya abierta. )in embar#o. caracterizada por la escla$itud del si#ni icante respecto del si#ni icadoC 0. por una parte. son las re#las de a'uella «estructura ori#inaria en sentido ins"lito! de 'ue hablaba :errida. como sucede en Pautrat. 6l recuerdo.Di*E Pero un pensamiento. o la del coito paterno. tambi(n ella repetiti$a de otra4 parece tener en la terapia analítica.:e tal modo.D*E o se lo cali ica como un %ue#o de met& oras . Bpuede pretender ser le#ítimamente una rememoraci"n de la di erencia 'ue se sustrae a la es era del pensamiento representati$o. en esto. restablece la di erencia en su estado de e$ento ori#inario. No es un puro y simple contenido del discurso. se toma al pie de la letra.de todos modos.el discurso la recuerda en cuanto la practica. Nietzsche podr& ciertamente ser reconocido como un pensador de la di erencia. m&s en #eneral.o me%or a+n< precisamente los problemas 'ue se abren en torno de la se#unda deberían in luir decisi$amente en la soluci"n de la primera.

en cambio. de la di erencia. 6s decir. el #ran . de la idea plat"nica. undamento. al menos en este preciso e implícito sentido. . pesadumbre y dolor. presencia. el Nietzsche de la superaci"n 'ue di ícilmente se de%a encuadrar en una iloso ía de la initud. adem&s de a'uella con Hreud. por el contrario. eterno retorno. en un +ltimo an&lisis. en estas doctrinas se anuncia de modo destacado el Nietzsche del ue-er. per ectamente homo#(neos con la tradici"n meta ísica. de la sub%eti$idad consciente. No es casual 'ue los int(rpretes de Nietzsche 'ue se inspiran en :errida pri$ile#ien en sus obras los escritos del Nietzsche %o$en. es decir. . o repiti(ndola siempre en el discurso po(tico. por'ue entonces habría 'ue %usti icar de al#una manera esta superioridad. indica bastante bien el si#ni icado de liberaci"n 'ue se atribuye en estos conte*tos a la rememoraci"n. $oluntad de poder.D*iiE )i. Pero mucho m&s.'ue se sabe y 'uiere ser e*plícitamente así. el pensamiento de la di erencia inspirado en la elaboraci"n derridiana de /eide##er se remite. la sospecha de representati$idad encuentra m&s de una con irmaci"n. puesta al día.un'ue no se lle#a a decir 'ue este se#undo modo de pensar es «me%or! 'ue el primero. y no se podría hacerlo m&s 'ue en el horizonte de la adecuaci"n 1y es muy probable 'ue sea así. puesta en escena. pesar de todas las recuentemente iluminadoras su#erencias sobre el si#ni icado antimeta ísico del peculiar len#ua%e del te*to nietzscheano. u ol$id&ndola y asumi(ndola como marco natural. sino. en el sentido $isto por /eide##er. a estos modelos del primer e*istencialismo.a super1estructura de la di erencia toma el lu#ar del si#ni icado. el +nico posible punto de contacto seKalaría una concepci"n del ser ya no entendido como plenitud. como ractura. la lectura de las obras de madurez y de las doctrinas del +ltimo período< superhombre. 'uiz&. como en )chopenhauer. es di ícil $er c"mo un recuerdo de la di erencia entendida como puesta en escena y repetici"n no se re iere a la ilustraci"n 2y apolo#ía4 e*istencialista de la initud de la condici"n humana. 6n e ecto. pero. 6n resumen. cuya lectura de NietzscheD*iE parece mucho m&s cercana a la de Jaspers 'ue a la de /eide##er. en de initi$a. . repetici"n. por el contrario. a'uí $uel$e a aparecer otro de los persona%es típicos del discurso meta ísico< la conciencia como autoconocimiento del «su%eto! en relaci"n con sus «ob%etos!. del ontos on de toda la meta ísica< el discurso del hombre s"lo puede mo$erse en la di erencia. los contenidos de Nietzsche claramente atribuibles a sus orí#enes schopenhauerianos. modelos de pensamiento «paleoe*istencialistas! 'ue contin+an pesando bastante en la cultura rancesa< otro de los maestros de los m&s recientes int(rpretes ranceses de Nietzsche es Laurice Blanchot. $erosímilmente. Lucho menos clara y con$incente. 5ambi(n el eterno retorno. la ol$ida. es. ausencia de undamento. en los cuales precisamente la presencia de )chopenhauer est& a+n $i$a y dominante. B)pinozaC )í. tanto en Pautrat como en =ey y Mo man. con los m&s modernos aportes de la lin#Nística estructural. como 'uedaría m&s especí icamente demostrado. . 6n e ecto. Pero si el pensamiento 'ue recuerda la di erencia posee al#una «superioridad! 2aun'ue sea indicada con todas las cautelas del caso4 respecto de a'uello 'ue.a otra comparaci"n 'ue recuentemente se hace en estas lecturas de Nietzsche. el paralelo con la crítica de la economía política de Lar*. esto s"lo se puede entender re erido al $alor de la conciencia. es di ícil $er 'u( puede tener Nietzsche de com+n con (l.

/eide##er. etc. No obstante. B)e debe dar. en contra de la meta ísica 'ue identi ica el ser con el ente. lo sumo. se enlaza con el problema. . tambi(n para /eide##er. y tener en cuenta 'ue Nietzsche se ocupa de la di erencia s"lo en sentido ne#ati$o. se opone.y. tal como la ha desarrollado y transmitido el pensamiento occidental. creemos. y a un modo de e*istir del hombre ya no marcado por el con licto edípico. tiene raz"n /eide##er al $er su pensamiento como lu#ar eminente del ol$ido meta ísico de la di erencia. la raz"n a /eide##er. acontecimiento y si#ni icado. las conclusiones de la interpretaci"n heide##eriana 2Nietzsche como e*tremo ale%amiento del ser y de la di erencia. lo 'ue consideran :errida y sus discípulos. la cuesti"n de 'u( es y c"mo es un pensamiento rememorati$o. entonces.mensa%e 'ue est& en la base del 'arathustra y de todas las obras del +ltimo período de Nietzsche. abierto. 6sto. a'uella 'ue es abierta y est& undada por la di erencia. debería hacer re le*ionar 'ue Nietzsche apunta a la destrucci"n de esta estructura de la historia. es el in de la historia como dominio de la di erencia.y esto por'ue es muy consciente de 'ue no se puede recordar la di erencia pens&ndola a+n.l aludir a un modo de ser del ser ya no apenado por la separaci"n entre esencia y e*istencia. 'ue no es precisamente otra alternati$a. como Nietzsche no es un pensador de la di erencia en el sentido de :errida y de los ranceses. y no encuentra una $erdadera soluci"n. es decir. sino 'ue se encuentra en el mismo pensamiento de /eide##er si se lle$a hasta el inal su di&lo#o con Nietzsche. :ecir 'ue. a una lectura repetiti$a como la 'ue se per ila en estas interpretaciones rancesas. 6n (l. si#ni ica dar por sobreentendido 'ue el pensamiento de la di erencia es. Pero /eide##er %am&s ha escrito. como ha hecho :errida. mucho m&s con$incente y ilos" icamente $i$a 'ue las inspiradas en :errida. por lo tanto. . e$entualmente.!. . repita y pon#a en escena. una proposici"n como «5odo no es m&s 'ue :ionisos. Ouando /eide##er habla de rememoraci"n. calle%"n sin salida inal de la meta ísica 'ue s"lo ne#ati$a e inconscientemente anuncia una nue$a (poca4 nos de%an perple%os e insatis echos. en mi opini"n. parece leer a Nietzsche de un modo 'ue responde me%or al si#ni icado «superador! 'ue el mismo Nietzsche 'uería atribuir a su doctrina. se ha#a presente. le%os de ser repetici"n y puesta en escena de la di erencia. en resumen. $uel$a a descubrir. como la «estructura! 2aun'ue sea en sentido peculiar4 del «todo!. del sentido 'ue debe darse a la noci"n heide##eriana de un pensamiento rememorati$o. puesto 'ue nos parece 'ue se puede hacer la e'ui$alencia. se presenta de manera mucho m&s comple%a y matizada. meta ísicamente. o incluso. Btiene en $ista un pensamiento 'ue. sin embar#o. 6s en este hecho 'ue debe buscarse la raíz de la insatis acci"n en 'ue de%a su interpretaci"n de Nietzsche. el acto ori#inario en el cual el ser abre el horizonte en el 'ue el ente puede aparecer. ni $erosímilmente escribiría. 'ue es. en cuanto testimonia con su pensamiento el +ltimo límite al 'ue lle#a la mentalidad meta ísica 'ue identi ica el ser con el enteC 0o creo 'ue e*iste una tercera $ía. precisamente la incompatibilidad del eterno retorno con la noci"n de historia. el ser como di erencia di ere2ncia4nteC BP sea. 'ue el eterno retorno.D*iiiE esta doctrina parece todo lo contrario de la repetici"n o puesta en escena de la di erencia como recuerdo de una ractura 'ue nunca puede ser superada por'ue es la super1estructura 'ue unda y abre la historia misma.

de cual'uier historia. esencia. como el de :errida. sino como pesadumbre y alta de undamentoC )i uera así. la dominada por la simple1presencia.y el hombre s"lo puede prepararla de le%os con una m&s bien pasi$a disposici"n de atenci"n y espera. por el ideal de la ob%eti$idad. se podría aKadir. . Pero es ob$io 'ue no se puede pro undizar el sentido de la rememoraci"n si no es en re erencia al problema de la superaci"n de la meta ísica.[xiv] hace posible el 4espräch 'ue nosotros. es. como e%ercicio de initud. cuya soluci"n. como se dice en la con erencia sobre H2lderlin y la esencia de la poes3a. a'u(llas al ser1ahí. decir 'u( es $erdaderamente el pensamiento rememorador para /eide##er. e'ui$ale a reconocer 'ue no se puede superar la meta ísica< la di erencia est& en la base de cual'uier apertura del ser. :e un modo positi$o. ella unciona como estabilidad meta ísica. no piense al ser como plenitud y presencia. es posible.a (poca de la meta ísica 1y esto me parece e*plícito en los te*tos heide##erianos1 no es un acontecimiento . 'ue /eide##er e*presa tambi(n en la acentuaci"n del car&cter $erbal del t(rmino esen. esencia. se podría tambi(n recordar 'ue allí donde :errida habla de di erencia. este car&cter de la e*istencia se li#a cada $ez m&s claramente a la e$entualidad del ser. en consecuencia. en se#undo lu#ar. en el sentido del 4eschehen$ del ser. e$ento. aperturas hist"ricas 2historiales. de la cual Nietzsche sería la culminaci"n. es s"lo un nombre distinto del ontos on de Plat"n.a e$entualidad del ser no implicar&. somos. al distin#uir los e*istenciales de las cate#orías 2estas +ltimas se aplican al ente intramundano. 0a &ein und 'eit.y. como se sabe. tambi(n a la super1estructura de la di erenciaC Ne#ar 'ue tambi(n la super1estructura de la di erencia es e$entual. no se entendería demasiado por 'u( /eide##er considera la superaci"n de la meta ísica como un problema de tanta di icultad. al hombre4. $er lo 'ue no es.en las obras posteriores. instituciones. por el len#ua%e como puro instrumento de comunicaci"n. no hay historia si no es como siempre reno$ada repetici"n de la di erencia entre ser y ente. son e$entos. si#ni ica 'ue todas a'uellas 'ue nos parecen estructuras.pero. /eide##er pre eriría hablar de lo Lismo +das &el-e$( de un «mismo! 'ue.un pensamiento 'ue. adem&s. tambi(n por la di erenciaC 6s (sta la pre#unta cla$e para $ol$er a poner en mo$imiento la interpretaci"n heide##eriana de Nietzsche y tambi(n para abrir un di&lo#o con el pensamiento de /eide##er mismo. primero.un'ue sea di ícil. al in. al menos. en tanto hombres. . una initud insuperable y constituti$a de la condici"n humana. en su historizaci"n y e$entualizaci"n de cada estructura. como repetici"n del ol$ido meta ísico de la di erencia. B0. de cual'uier (poca. con todas las implicaciones tomadas de las resonancias etimol"#icas de la palabra4. 6s cierto 'ue para (l no se trata de recordar la di erencia para captar me%or la historicidad de los horizontes culturales en su car&cter e$entual. y 'uiz&s imposible. en tal caso. en este sentido.a historia de la meta ísica occidental. estructuras estables. y. 6sta e$entualidad. no depende del hombre. B. se nie#a a considerar al hombre como de inible en t(rminos de naturaleza. por e%emplo la esencia de la $erdad como con ormidad de la proposici"n a la cosa.ni de recordarla para establecerse en ella con un pensamiento 'ue se con i#ure. . historia del ser< es el acontecer de una determinada (poca del ser. 5odo el desarrollo de /eide##er despu(s de &ein und 'eit parece le#ítimamente interpretable como una cada $ez m&s ri#urosa puesta en e$idencia del car&cter eventual del ser 2en el sentido de la centralidad 'ue se le asi#na al t(rmino )reignis.

Pero. sería la superaci"n de la meta ísica en tanto li'uidaci"n de la noci"n misma de ser. y. se leyera la e*presi"n «la meta ísica como historia del ser! D*$E en su sentido m&s intenso.a di erencia ontol"#ica es el peculiar car&cter del ser por el cual el ser se esconde mientras 'ue de%a aparecer a los entes.ol$idar la pre#unta «Bpor 'u( la di erenciaC!.el in de la meta ísica. e'ui$aldría entonces al in del ser.entre tantos 'ue pueden darse en el cuadro de la superestructura de la di erencia. .a meta ísica. 'ue nos parece un e'uí$oco al 'ue no siempre se ha sustraído el mismo /eide##er. del por'u( de su instituci"n.a meta ísica es historia de la di erencia. . de manera estable. por tanto. . :e%amos abierto a'uí el problema del desarrollo y de la «demostraci"n! de esta tesis interpretati$a por cuanto se re iere a /eide##er. en este sentido. 'ue en (l «del ser mismo ya no 'ueda nada!. y de la rememoraci"n.la meta ísica es la consecuencia. de la di erencia en su e$entualidad. ella domina y determina nuestra e*istencia hist"rica. e ecti$amente. si es posible leer la rememoraci"n heide##eriana de la di erencia como si implicara una tensi"n hacia la superaci"n de la di erencia misma. en cambio. pueda considerarse una super1estructura 'ue $ale para toda . y no. un ser caracterizado como un continuamente reno$ado implicarse de apertura y ocultaci"n. en este caso. . 'ue coincidiría con la superaci"n de la meta ísica. Pero de este modo la cone*i"n descubrimiento1ocultamiento parece asumir una consistencia estructural y se sustrae a la e$entualizaci"n de todas las estructuras 'ue persi#ue /eide##er. 6s sobre esto. no accidental. al #eniti$oC . pero tambi(n con el ocaso del ser. es decir. 'ue se undan hoy las interpretaciones neoplatonizantes o teolo#izantes de su iloso ía. se anuncia un trastorno mucho mayor 'ue el 'ue lo#ramos pensar cuando hablamos del ol$ido del ser y del ol$ido de la di erencia ontol"#icaC :esde esta perspecti$a. a'uel 'ue se ori#ina de atribuir un sentido ob%eti$o. pero asimismo la superaci"n 'ue /eide##er supone 'ue debe preparar.as di icultades y un cierto «marcar el paso! 'ue se ad$ierten en el pensamiento de /eide##er no depender&n del hecho de 'ue. lo 'ue /eide##er llama ol$ido de la di erencia ontol"#ica ya no sería la omisi"n del hecho de 'ue el ser no es el ente. y tambi(n el in de la di erencia ontol"#ica. en el in de la meta ísica entendida como $erdadero ocaso del ser. de este darse1ocultarse y. o ta*-ién ob%eti$o. hecha en estos t(rminos. la di erencia.o 'ue acontece en el pensamiento de Nietzsche. no tener presente 0ue. sino la omisi"n de la di erencia como problema. se llamaría historia o destino del ser. B'u( decir si. es destino e historia del ser. )e $iene a decir 'ue hay. :esde este punto de $ista. B. 'uiz&. 'ue se puede. como por'ue s"lo en el horizonte de la meta ísica de la di erencia permanece $i#ente y se da. sino ol$idar la di erencia como hecho. 6s en torno de una 1s"lo esbozada1 lectura de la di erencia.es decir. $ol$er a proponer la cuesti"n de un acercamiento pro undo entre /eide##er y Nietzsche. tanto por'ue es re#ida y hecha posible por la di erencia.os elementos para una interpretaci"n seme%ante de /eide##er son a'uellos 'ue hemos sumariamente indicado< el car&cter e$entual del ser e*cluye 'ue su misma e$entualidad. por'ue el ser mismo pertenece totalmente a la meta ísica y a su historia. ol$ido de la di erencia no es tanto perder de $ista el hecho de la di erencia. tomando en serio la e$entualidad del ser.

para 'ue los e ectos de este acontecimiento desplie#uen toda su potencialidad liberadora. Nosotros no inte#r&bamos a'uel partido o a'uella reli#i"n por estrictos *otivos de conoci*iento: tampoco debemos. se e*plica la ascinaci"n y la su#esti"n del pensamiento heide##eriano y su e ecti$a rele$ancia.! 6ste a orismo. hacer afectaci7n de ello. pero toda$ía se necesitar&n si#los para 'ue la humanidad se d( cuenta de ello. . tener presente. se e$entualiza. 6l pensamiento rememorante ad'uiere así un sentido menos actual y representati$o< para /eide##er.el hecho es 'ue no basta recordar. )"lo el . en /eide##er. Pero eso es demasiado soberbio.e-erwindung. 'ue el hombre del in de la meta ísica celebra con respecto a las ormas espirituales del pasado.a di icultad del pensamiento lle#ado a estos límites no es la di icultad «t(cnica! de reencontrar otra $ez la di erencia ba%o las m&scaras con las 'ue la ha ocultado la mentalidad meta ísica. tambi(n en Nietzsche. para entender cu&l es la alternati$a 'ue se e*pone en Nietzsche respecto de la rememoraci"n de la di erencia 'ue se ha $isto delineada en el pensamiento ranc(s y. la meta ísica y la di erencia han terminado. y ya no lo tienen. adem&s de este ale#re reconocimiento de c"mo (ramos y ya no somos.pero esto e*i#e 'ue estemos situados m&s all& del horizonte de la meta ísica.D*$iiE Oiertamente. al de%arlos de lado. es necesario tambi(n problematizarla en su e$entualidad. a caminos 'ue ya no deberemos recorrer. . en este 'wischen.o +nico necesario es 'ue comprenda con claridad 'u( moti$os lo tenían hasta ahora li#ado a este partido o a esta reli#i"n. %unto con el anteriormente citado.D*$iiiE :ios ha muerto.a rememoraci"n heide##eriana. cree 'ue ahora necesita impu#narlos. de Hu*ano( de*asiado hu*ano(5/vi6 y especialmente el n+mero 8. la di erencia entre ser y ente. este tipo de rememoraci"n pertenecen.la e*presi"n «meta ísica como historia del ser! debe ser tomada asimismo en el sentido ob%eti$o del #eniti$o< el ser no es al#o o al#uien 'ue tiene una historia. sino de recordarla en su car&cter de e$ento. todos a'uellos aspectos de su pensamiento en los 'ue . hay incluso un momento a+n m&s heide##eriano< el descrito en los a orismos de La gaya ciencia en 'ue se habla de la muerte de :ios. .(l pertenece totalmente a la meta ísica. 5ambi(n se habla de una rememoraci"n en el pensamiento de Nietzsche< rel(ase por e%emplo el a orismo .e-er*ensch nietzscheano podría realizar $erdaderamente esta . se coloca en el espacio de este inter$alo indicado por Nietzsche< dado 'ue. Fuien 'uiere separarse de un partido o de una reli#i"n. de darse cuenta de ella. de «tomar conciencia! 2Q4. con la cual no se identi ica completamente. . y ahora lo impulsan hacia otra parte. c"mo y en 'u( sentido puede desaparecer en el in de la meta ísica1. (sta es su historia por'ue s"lo en ella el ser se da. 6n otro te*to usa la e*presi"n « iestas de la memoria!. no se trata de tener presente la di erencia. nos encontramos en este inter$alo. de hecho. sucede. 'ue no habla e*plícitamente de rememoraci"n.posible historia.9. es esencial. de )l ca*inante y su so*-ra: «7n alarde en la despedida. como el arte. a la cual pertenecemos en nuestra misma constituci"n. 'ue intenciones lo habían impulsado hacia a'uellos. Nietzsche entiende la rememoraci"n como un remitirse a un remoto pasado del 'ue nos hemos despedido. m&s problem&ticamente. en Nietzsche. e$ento e$entualizado en el horizonte de la historia de la meta ísica. 'ue $uel$e siempre sobre la di erencia como problema 1por 'u( y c"mo se ha instituido y consolidado a la sombra del ol$ido.

dese'uilibrio. :e%ando . no 'ueda nada. como parece su#erir Nietzsche en los te*tos en 'ue dice 'ue la $oluntad de poder es esencialmente $oluntad de imposici"n de perspecti$as interpretati$as. responde tambi(n a este miedo.pero rente a (l est& todo el pensamiento danzante de 8arathustra . . el mundo ultrameta ísico y ultrahumano pro etizado por Nietzsche parece no tener m&s historia. lucha. Incluso pre#untar «por 'u( la di erencia! es permanecer a+n en la l"#ica de la meta ísica. Nietzsche ha ido. 6l pensamiento del 'wischen. de la di erencia. toda$ía. posiciones de dominio 2y menos a+n. a'uellos aspectos a los 'ue aludía :errida al hablar de :ionisos< por e%emplo. de la di erencia. poniendo el acento sobre el car&cter «di erencial! 'ue parece implícito en la noci"n de $oluntad de poder. realmente superador. del inter$alo. y la humanidad la ha $i$ido san#rientamente. y en este sentido. y la rememoraci"n en el espíritu de 'uien se ha despedido. Pero esta historia no podr& ser m&s 'ue historia de «di erencias puras!. por el «poder!4. sier$o y patr"n. no lucha por $alores. ya no meta ísico.eer el pensamiento de Nietzsche18arathustra ba%o el per il de la di erencia. puesto 'ue uno de los modos.o en el sentido de 'ue en Nietzsche %unto al pensamiento 'ue se ha despedido est& siempre. historia. historia. de la historia como la hemos $i$ido. por tanto. la $isi"n de la historia como historia del dominio y de las relaciones de uerza. a'uel en el 'ue del ser. o 'uiz&s el modo 2pero no hay tantos. $ida. de la meta ísica. es decir.[xx] ser& a+n $ida. m&s all&.D*i*E donde se habla de «trans ormar a los hombres por la uerza! para 'ue puedan recibir la nue$a doctrina. a esta necesidad de permanecer siempre en la di erencia.o en el sentido de 'ue se hace un es uerzo en pensar 'ue tambi(n en el mundo del superhombre. 8arathustra se ha despedido< de la meta ísica. es. como muestra un ra#mento in(dito de la (poca de 8arathustra. 'ue es elaborada en obras como la 4enealog3a de la *oral y 18s all8 del -ien y del *al.predomina la di erencia como doctrina del ser entendido como pesadumbre. la $ie%a cara de la di erencia 'ue es la apertura de nuestra historia. s"lo parcialmente le#ítimo. del ser mismo. la rememoraci"n heide##eriana de la di erencia como problema. es siempre el mismo e$ento4. tambi(n allí deber& haber. ob%etos. sin m&s. a+n. cambio. )in embar#o. se oculta probablemente el anti#uo miedo del in de la historia< puesto 'ue la historia como la conocemos y $i$imos es historia de la di erencia 2entre ser y ente. entonces. 6l mundo del si#ni icante liberado. Por esto la rememoraci"n 'ue no a ecta razones en la despedida es el modelo de un pensamiento. hasta hoy. 6ste tipo de pensamiento pertenece a+n a la l"#ica de la uerza. padre e hi%o4. de los símbolos puestos y 'uitados en la libertad de una #ran creaci"n artística +ein sich sel-st ge-ärendes 9unstwer"$. en el es uerzo por reencontrar tambi(n en el mundo del superhombre. tambi(n el pensamiento 'ue $i$e en el 'wischen entre la muerte de :ios y el e ecti$o desple#arse de la liberaci"n sobrehumana. en 'ue se di$ide la di erencia entre ser y ente y se prepara el ol$ido meta ísico es la oposici"n entre undamento y undado. del hombre liberado. entre si#ni icante y si#ni icado. pro (tica y ut"picamente.

pp. absolutamente amables. Lil&n.y tambi(n por e%emplo. Mo man. en 1arges de la philosophie. 19G1.. Versions du soleil. D*iE R(ase. DiiiE I-3d. pp. cit. 19G. pp. L�en<eu des signes. D$E O . 19G1. Linuit.. D$iiiE 6sta doctrina ha sido ampliamente desarrollada. Rerona. en la ormulaci"n de Brecht< «Nosotros 'ue 'ueríamos edi icar la amabilidad. D$iE La voluntad de poder. ). =ey. de ?. el pensamiento danzante de 8arathustra y la rememoraci"n de la di erencia. p. ibíd. B.J. 19G1. París. trad. cit.9U1. Versions du soleil. Nietzsche et la *étaphore. Pautrat. 13G1139. 1SG. D*E O . incluido en /T. 19G@4. no podíamos ser amables.91.a :i (rance�.@@. Di*E O . Nietzsche et la *étaphore. L. a la $ez. Mo man. p. en $erdad. 6inaudi. D$iiE O . 19G. de 1933. Paris. :igures et syst.). it. Pautrat. Di$E B. . @3 y ss 2trad. Pozzi. Pautrat. 33. en el 'wischen. Payot. 5urín. 19@34 DiiE 6n La escritura y la diferencia. Gianni Vattimo DiE )78. �. Lecture de Nietzsche. . y pasim. 3181319 2pero a'uí uso el te*to de la primera edici"n de la traducci"n de Ohioldi.. 1939. p. Versions du soleil. 1. el problema de c"mo se puede $i$ir y poner en pr&ctica.. pp... it. p.! Pero tampoco Brecht estaba plenamente con$encido de 'ue. Bertani. 333. Positions. ?allimard. como se sabe. B. se pudiera no ser. 19G. 'ue en parte a+n acepta la l"#ica y permanece en ella< «se#uir soKando sabiendo 'ue se sueKa!.U11 . ibíd.*e de Nietzsche. ibíd. Bocca.[xxi] P. pp.abierto. no obstante. como dice un a orismo de La gaya ciencia. . en el ensayo sobre )l origen de la o-ra de arte. )ertoli. por e%emplo. G. )euil. pp. cit. :e ?. L�entretien infini. París. entre tanto. S81.

I. D*i$E .a tesis del car&cter en un +ltimo an&lisis a+n «teol"#ico! del pensamiento derridiano es sostenida e icazmente en un hermoso ensayo de L. Nietzsche y el pro-le*a de la li-eraci7n.a edad a la 'ue te sientes con amar#ura proyectado te llama eliz por esta ortuna. D*$iiiE 6specialmente el a orismo 3S3. no se las entiende. París. 193G. recorrer con m&s conciencia enormes etapas de la pasada humanidadC BNo han tal $ez crecido. D . perd"nate tu yo. en �)tuddi #ermanici�. pisando las huellas sobre las 'ue la humanidad hizo su doloroso y #ran camino en el desierto del pasado< así aprender&s del modo m&s claro hacia 'u( re#iones no puede ni debe ya ir la utura humanidad.si se permanece en su poder. $ol. er"e de NI658)O/6. por los cuales puedes subir al conocimiento.3. precisamente con la ayuda de estas e*periencias. No desprecies el haber sido a+n reli#ioso. de otro modo no se puede ser sabios. D*iiiE )obre este tema. a pesar de todo.. D .te #rita 'ue hoy eres hecho partícipe de e*periencias de las 'ue los hombres uturos deber&n 'uiz& prescindir. E! D*$iiE O ... D*i*E R(ase en la edici"n Lusarion de los 1G9. D*$E 6s el título de una secci"n de Nietzsche. . BNo puedes. remito a la discusi"n de la noci"n de eterno retorno e*puesta en mi El su<eto y la *8scara. . Pero es necesario saber mirar m&s all& de ellas. p. II.. . 5ambi(n el 1U8 y el 1.ntoni. G93. adelante por el camino de la sabiduría. E 6ncamínate hacia atr&s. D**E La voluntad de poder. p. WIR. sír$ete a ti mismo como uente de e*perienciaQ :e%a de lado el dis#usto de tu ser. pp. 19G3. precisamente sobre a'uel terreno 'ue a $eces te desa#rada. con buena eQ V)eas como ueres. p. pero c . P7H. p. D**iE La gaya ciencia. D*$iE =Adelante. «Pour une philosophie non1th(olo#i'ue!. V0. puesto 'ue en cual'uier caso tienes en ti mismo una escalera con cien peldaKos. a buen paso. es necesario perder la costumbre de ellas.publicada en 6/.a con erencia es de 1933. 339 y ss. @S.@. Hu*ano de*asiado hu*ano.. sobre el terreno del pensamiento no puro.pondera bien la $enta%a de haber tenido un #enuino acceso al arte.hay una traducci"n italiana de O. cit. :7H=6NN6.D*iiE . $ol. muchos de los espl(ndidos rutos de la $ie%a culturaC 6s necesario haber amado reli#i"n y arte como madre y nodriza. publicado como introducci"n a la se#unda edici"n de Le poéti0ue. .

en a$or de un nue$o pensamiento 'ue se establece en la pura alta de undamento. )obre la posibilidad de un encuentro entre pensamiento e*istencial1ontol"#ico. en su alcance ontol"#ico. en menor medida. ante todo >itt#enstein4 se unda tambi(n la proposici"n de una iloso ía de la comunicaci"n de Marl Ptto . Las aventuras de la diferencia. Pensar precisamente el ser re'uiere 'ue se de%e de lado al ser como undamento del ente en a$or del dar 'ue unciona escondido en el re$elar. ampliamente li#ada a /eide##er. 1. cuyo emblema es /eide##er. $istos %ustamente como los pensadores 'ue han eliminado de orma de initi$a la noci"n y el problema mismo del undamento de la iloso ía. y pensamiento analítico 2es decir. podemos pre#untarnos si /eide##er no es el te"rico de un «pensamiento sin undamento!.DiiE insiste en la pro*imidad entre /eide##er y >itt#enstein. . Barcelona. (l es interpretado y ponderado en su ondo s"lo a partir del ente y como su undamento./ans ?eor# ?adamer ya había llamado la atenci"n sobre la analo#ía entre la propia meditaci"n ontol"#ica sobre el len#ua%e. Pensar después de Nietzsche y Heidegger .a pro*imidad entre /eide##er y >itt#enstein no es un tema nue$o en la literatura heide##eriana.a pre#unta es le#ítima en estos t(rminos por el hecho de 'ue la m&s reciente oleada de popularidad del pensamiento de /eide##er. a a$or del >)s gi-t? 2e*iste. y la noci"n Titt#ensteiniana de &prachspiele. Pero mientras la pro*imidad entre /eide##er y >itt#enstein se con i#ura a'uí como el reconocimiento de 'ue tambi(n en >itt#enstein el len#ua%e se re$ela. en de initi$a.1.pel. dado 'ue. El «pensamiento sin fundamento «Pensar precisamente el ser 1escribe /eide##er en la con erencia 'eit und &ein. 1998. al menos en ItaliaDiE 2y. de 193. la idea de /eide##er como il"so o . )obre la base de te*tos como (ste. li'uidando con esto tambi(n a la iloso ía. Península. como en toda meta ísica. se da4! 28):.GIANNI VATTIMO An-Denken. El pensar y el fundamento Traducción de Juan Carlos Gentile en Gianni Vattimo. . re'uiere 'ue se prescinda del ser. en Hrancia4. @134. para nada raros en la producci"n del llamado «+ltimo /eide##er!.

"alcular y meditar No sir$e para nada rechazar apresuradamente esta hip"tesis interpretati$a aduciendo la ima#en. 'ue en esta interpretaci"n es en atizado. acti$idades e*tremadamente serias< en e ecto. Por el contrario. en el mundo de la total or#anizaci"n t(cnica del ente. sino 'ue la unda en su misma posibilidad. en la (poca de la meta ísica cumplida. pero identi icando desde un principio. .no hay un «%ue#o de %ue#os!. muy le%os de ser al#o casual. antaseado soKado.y precisamente en el modo en 'ue /eide##er $e ya con i#urado en Nietzsche y en sus doctrinas del eterno retorno de lo id(ntico del ille zur 1acht del . 6l t(rmino heide##eriano de destino. la &eiendheit con la presencia de lo 'ue est& presente. totalmente perdido en un ideal de $ida modelado se#+n el de los pastores y campesinos de la )el$a Ne#ra. #racias a la t(cnica 'ue ha e*plicitado totalmente la esencia de la meta ísica. de la 'ue no s"lo depende. desde este punto de $ista. precisamente en cuanto destino. )i el pensamiento en la edad de la meta ísica y de la iloso ía. hoy esta pre#unta. el pensamiento siempre ha interro#ado al ente en cuanto a su ser. 6l pensamiento cambia de tono. El retraerse del ser. 'ue son los de la ciencia e*perimental y de la t(cnica.ntersuchungen. indica el deber del hombre occidental de asumir inalmente de modo consciente el dominio de la tierra. a tra$(s de procedimientos ri#urosos. se#+n /eide##er. e incluso de superioridad y de iesta.sino lle$ado a consistencia. es -e% sti**t de distinta manera. son un «permanecer en la super icie!. con respecto a la . a partir de Plat"n. en $erdad demasiado #en(rica.a danza y la risa del 8arathustra nietzscheano parecen. ni una ontolo#ía undamentales necesario ol$idarse del ser como undamento. el pensamiento da el +ltimo paso por este camino. =epresentado no si#ni ica. este dominio est& despo%ado de todos los aspectos de prepotencia. con iado s"lo a los mo$imientos del deseo y de la $italidad «irracional!. 'ue acompaKaban al dominio y al poder en la tradici"n< el hombre de la $oluntad de poder es s"lo un funcionario del desple#arse uni$ersal del dominio t(cnico1burocr&tico del mundo 2c . al ser. pensando el ser como ser1representado.pero la super icie est&. !. es necesario partir del reconocimiento de 'ue el pensamiento de /eide##er.a le#itimidad de (stas s"lo est& undada en su darse. la tarea de promo$er las m+ltiples t(cnicas de la raz"n. un ser representado 'ue depende totalmente del su%eto re1presentante. naturalmente ima#inado. R. por el hecho de tener re#las. 61 %ue#o est& de inido.del pensamiento sin undamento piensa su pro*imidad a >itt#enstein m&s bien en a$or de este +ltimo. como en el >itt#enstein de las .e-er*ensch. 6n el curso de los si#los en los cuales se ha desarrollado la meta ísica. a su $ez. p&#ina 314. $i$ía de la interro#aci"n del ente en cuanto a su ser. tal como de hecho se ha desple#ado. permaneciendo sin nostal#ia en el interior de los «%ue#os!.. 6n la edad de la meta ísica cumplida. asumiendo. de un /eide##er enemi#o de la ciencia y de la t(cnica. ya no tiene nin#+n sentido.e*plicitar esta cercanía 'uiere decir reconocer 'ue.pero. . el pensamiento no tiene otra cosa 'ue hacer m&s 'ue dedicarse enteramente a la tarea del dominio t(cnico del mundo. por in.

)"lo este e'uí$oco puede conducir a leer el pensamiento de /eide##er como una teolo#ía ne#ati$a 'ue. por'ue «la meta ísica. 6l ol$ido del ser. . no desaparece. donde la pro*imidad de los t(rminos . nin#uno de los cuales se puede pensar como +nico4 no puede si#ni icar un «a erramiento! del mismo ser 'ue da< lo 'ue es percibido es siempre s"lo la 4a-e. característico de la meta ísica. de relaci"n con el ser como presencia desple#ada. por'ue s"lo de este modo se corresponde con la &chic"ung. es decir. superada. un en$iar! 28):.posibilidad de una superaci"n de la meta ísica. 6l hecho de 'ue el ser. en el momento en 'ue (ste 2se4 da. el en$ío. sino el ras#o undamental del en$iar. :esde este punto de $ista. don 'ue despu(s es pensado e*clusi$amente como ser con re erencia al ente y remitido a un concepto. con espíritu irme. 6stos elementos parecen sostener la tesis se#+n la cual el +nico deber del pensamiento es. es el car&cter epocal del ser. Xpoca no es «una porci"n temporal del acontecer. en el sentido de 'ue una e$entual . por e%emplo. del ser. no puede entenderse como contrapuesto aun «recordar el ser! 'ue sea un a errarlo como presente. est& siempre li#ada a la idea de una presencia desple#ada. ni en (sta ni en otra e$entual (poca del ser. es decir. esta &chic"ung parece inseparable. de%ando aparecer a los entes< en su « )s gi-t!. podría parecer %usti icable de dos modos< primero. la tesis se#+n la cual el pensamiento de /eide##er sería un llamamiento al hombre occidental para 'ue asuma inalmente el dominio incontro$ertible de la tierra. %am&s el donar y el dar en cuanto tal..no s"lo en el sentido de 'ue no es al#o 'ue se «pueda de%ar de lado. mientras 'ue « )s gi-t!. tambi(n se retrai#a y sustrai#a. S34. a alcanzar 'uiz&s el in de un lar#o itinerario en las re#iones de la ausencia. tambi(n el destino t(cnico del hombre moderno. s"lo puede $eri icarse como +ltimo punto de lle#ada de un proceso 'ue $i$a la meta ísica hasta el ondo. del retraerse del ser mismo en el momento en 'ue )s gi-t. y 'ue al hacerlo se retrae y sustrae a si mismo. pues. cerca de sí. 6sta comple%idad se anuncia. y 'ue corresponde a este «ras#o undamental! de la &chic"ung. su entretenerse en cada ocasi"n. adecuarse al destino del dominio desple#ado por la t(cnica.er-erwindung-Verwindung sea asumido como e*presi"n del hecho de 'ue la meta ísica no se puede superar %am&s. mo$i(ndose sin nostal#ia en el ol$ido del ser.). hoy. en /eide##er. el ne*o . 94.e-erwindung y Verwindung alude al hecho de 'ue la meta ísica. no se puede superar. en el te*to sobre la . a a$or de la perceptibilidad del don. presenta una peculiar comple%idad. 7n dar 'ue s"lo da su don. en el sentido de 'ue.se#undo. del ser en $ista 2i* Hin-li" auf) de la undaci"n ()rgr@ndung) del ente! 28):. aceptando totalmente. el ser «se sustrae en a$or del don (4a-e) 'ue da. el don. Oorresponder a la 4a-e del ser 2'ue es siempre así en los dos sentidos del #eniti$o. 84. inicial o inal. sino tambi(n undamentalmente.e-erwindung der 1etaphysi". como una opini"n! 2R. en la cual se oculta 'uiz& tambi(n la seKal para discutir 2y rechazar4 de modo m&s producti$o para el pensamiento la hip"tesis ahora descripta. un dar al 'ue llamamos un &chic"en. 6n e ecto. 6lla re#resa ba%o otra orma y mantiene su dominio como permanente distinci"n del ser respecto de lo1'ue1es! (i-id. en realidad. en tanto teolo#ía.er-erwindung de la meta ísica puede pasar s"lo a tra$(s de una lar#a Verwindung de (sta. 6l ol$ido del ser del 'ue habla /eide##er no remite en nin#+n sentido a una posible condici"n. m&s radicalmente.

Xsta tiene su indero#abilidad desde 'ue comienza la re$elaci"n del ser como un decible. 8):.. como A*wesenC . es precisamente la reducci"n del Anwesen a la ob%eti$idad como identidad de Vorhandenheit y 'uhandenheit.. :esde el principio del pensamiento occidental. pero sobre todo encubre y ol$ida el car&cter de la presencia como Anwesen%lassen. dado 'ue en el mundo de la t(cnica como meta ísica cumplida toda Vorhandenheit. comporta la inmo$ilizaci"n de la identi icaci"n del ser con la presencia de lo 'ue est& presente y el consi#uiente culminar en el dominio t(cnico del mundo. .estos dos modos de darse del ser del ente analizados en &ein und 'eit pueden identi icarse ile#ítimamente con la o-<etividad de la 'ue hablan las obras posteriores de /eide##er 2cf. tambi(n en el &mbito del ras#o undamental de la &chic"ung por el cual todo dar del ser comporta su sustraerse y retraerse. del llamado alentador. R.pero esta caracterizaci"n no necesariamente se identi ica con la Vorhandenheit y la 'uhandenheit. la presencia se muestra como hacer1ser1presente. 'ue lle$a en lo no encubierto.. identidad 'ue se da en la reducci"n de cada cosa a Bestand. subsiste entre un pensamiento «'ue +nicamente calcula! y un posible «pensamiento 'ue medita! 2 cf. 6l &atz vo* 4rund distin#ue la apelaci"n (Anspruch) del principio de raz"n.as +ltimas palabras se subrayan por'ue aluden. /acer ser presente . por tanto es reducida a una cada $ez m&s abstracta instrumentalidad. si -ien ya s7lo en un cierto sentido» 28):. ..a pre#unta lle#a demasiado tarde.)in embar#o. 6s cierto 'ue es un destino del pensamiento en cuanto tal 2el te*to citado habla de pensabilidad en #eneral4 estar li#ado a la caracterizaci"n del ser como presencia.o 'ue ocurre en la meta ísica y lue#o en su cumplimiento t(cnico. es reducida a ser la pertinencia a un «e'uipo! (A@stung). G4. 384. de la ausencia (cf. m&s a+n. «Pensada con re erencia a lo 'ue est& presente. 1994. es decir. con la simple presencia 'ue domina el pensamiento modelado en la ciencia o con la instrumentalidad a la 'ue se re iere el trato cotidiano con el ente. )R?. 6sto $ale tambi(n para la t(cnica y la industria m&s moderna. precisamente a la di erencia entre el retraerse 'ue pertenece como un ras#o undamental al ser como &chic"ung y la inmo$ilizaci"n meta ísica de la presencia 'ue se desplie#a en el +ltimo dominio t(cnico del mundo y en la reducci"n del ser a ob%eti$idad.U3. como &chic"ung. se trata de reconocer y poner en claro la di erencia 'ue. sin nuestra contribuci"n y. 'ue habla m&s all& y a tra$(s de esta apelaci"n 2 cf.no toda &chic"ufig. del 'uspruch. distinto del 'ue simplemente calcula. esta posibilidad de un pensamiento meditati$o. es decir. en mi opini"n. Oomo consecuencia de (l nosotros estamos li#ados a la caracterizaci"n del ser como presencia. . Puesto 'ue este modo de darse (Prägung) del ser se ha decidido ya hace mucho. toda simple presencia. sin nuestro merecimiento. alude tambi(n este pasa%e de 'ur &ache des !en"ens: «B:e d"nde tomamos el derecho de caracterizar el ser como presencia. 6l hacer1ser1presente muestra su car&cter en esto. 3. todo decir del YserZ y del YesZ se mantiene en la memoria (Anden"en) de la de inici"n 1indero#able para el pensamiento1 del ser como presencia. como un pensable. )R? . y 'ue distin#ue a la meta ísica de la :r@he #rie#a. a « ondo! 2cf. aun'ue caracterizada por el retraerse del ser. sobre esto R. ba%o cuyo dominio se somete totalmente el pensamiento 'ue calcula. por e%emplo4.a reducci"n del Anwesen a ob%eti$idad e*cluye de la presencia la dimensi"n del A-wesen. 31G4. . en ?recia.4.

. descubrir. hasta la reducci"n total de la presencia a ob%eti$idad. si#ni ica 'ue en los albores del pensamiento occidental la presencia a+n se anuncia como Anwesen%lassen. pero no en el modo en 'ue debemos responder nosotros. la cual es destino tambi(n en este sentido. 1U@4 5odo esto. da el ser presente.'uello a lo 'ue. citada al comienzo.. por tanto. lo#re realizar ese «salto! hacia uera de la ciencia y de la iloso ía de la 'ue habla as heisst !en"en# 2p. el ser! 28):. 6n cuanto al modo de realizar este salto. en el curso de la historia de la meta ísica. es m&s. la con erencia de 193. es decir. «a pesar de no nombrarlo como tal y sin pensarlo tem&ticamente (-eden"en)! 2>R. como acontecimiento del re$elarse. 6n el re$elar %ue#a un dar. el pensamiento de la t(cnica. 134. o me%or pensamiento 'ue piensa uera del dominio del principio de raz"n su iciente.y esto en cuanto se recuerda la presencia en su car&cter de Anwesenlassen. debe «de%arlo de lado!. de las di$ersas t(cnicas como %ue#os no uni icables en la perspecti$a de una ontolo#ía undamental. 'ue modi ica sustancialmente el modo de $ol$er a proponer hoy la cuesti"n del ser. tiene caracteres totalmente opuestos a la « alta de undamento! del pensamiento t(cnico. )e puede aco#er la presencia sin cristalizarla en la ob%eti$idad. en 'ue mientras tanto se ha desple#ado toda la historia de la meta ísica. a Bestand de la t(cnica como meta ísica cumplida. como a%létheia. la apelaci"n de la presencia como Anwesenlassen 2cf.pero tampoco puede es orzarse para $ol$er a colocarse en la situaci"n del pensamiento de los albores. (sta se inmo$iliza identi ic&ndose con el puro ser1 presente de lo 'ue est& presente. sino la cristalizaci"n de la presencia en la ob%eti$idad.'uiere decir re$elar. con las numerosas $ariaciones 'ue tiene en los di$ersos te*tos heide##erianos. :ebe haber. al hacer ser presente. totalmente sometido a la apelaci"n del principio de raz"n. . a partir de Plat"n. entonces. Nuestra di erencia con respecto a los pensadores primi#enios consiste en esto. se puede e$entualmente llamar pensamiento sin undamento. . 'ue respondía al 4eheiss del ser como Anwesenlassen.o 'ue con$ierte en «deyecto! al pensamiento meta ísico no es el hecho de 'ue el ser se le d( como presencia. puesto 'ue de este modo no hacía m&s 'ue implicarse posteriormente en el $a#abundeo meta ísico 'ue ol$ida la di erencia ontol"#ica. en su pensar poetizante. @4.un pensamiento 'ue 'uiera superar la meta ísica no puede tratar de salir del ol$ido a errando al ser como al#o presente.a importancia de pensadores presocr&ticos como Parm(nides y /er&clito reside en el hecho de 'ue. sin prestar ya atenci"n al car&cter eventual de la presencia. sobre la base de (ste y otros te*tos heide##erianos. G4. por e%emplo 8):.os pensadores primi#enios han correspondido a una llamada (4eheiss) del ser como Lichtung. B:e%ar de lado el ser como undamento seKala en la direcci"n del «pensamiento sin undamento!C Pero esto 'ue al comienzo habíamos llamado pensamiento sin undamento. en a$or de una consideraci"n del dar 'ue %ue#a oculto en el re$elar del )s gi-t. parece ser precisamente a'uel pensamiento 'ue el curso sobre !er &atz vo* 4rund describe como el pensamiento 'ue calcula. sin hac(rselo presente como al#o presente. . resuena a+n. pensamiento undante por e*celencia. un modo de pensar el ser 'ue. si bien no tem&ticamente pensada. y es precisamente ese dar el 'ue. 'ue se desplie#a como or#anizaci"n de . a irma 'ue debe prescindir del ser como undamento.

y la ciencia con ella. un suelo. en la (poca de la meta ísica. este sistema mismo no est( undado sobre nada. 3@ y ss. ha pensado al ser como absoluta estabilidad de la presencia. undar.por esto la meta ísica.a ciencia no piensa!. B'u( hemos #anadoC Por el contrario.cf. la ausencia de undamento. 6lla est& animada por a'uel «espíritu de $en#anza! del 'ue Nietzsche 'uiere liberar al hombre. >:.incluso de la iloso ía. S. a di erencia de la iloso ía. y para la tesis interpretati$a 'ue hemos descrito como la del pensamiento sin undamento. 1834. ese espíritu 'ue consiste en un «rebelarse contra el tiempo y su Yasí ueZ!. 6l pensamiento alternati$o a a'uel 'ue se somete totalmente a la apelaci"n del &atz vo* 4rund es el 'ue sabe dar el «salto!. B6s (ste tambi(n el lo#ro de una solidez. BPero 'u( si#ni ica interro#ar a este estado de cosasC BNo ser& toda$ía un interro#arlo para remitirlo a un undamentoC BFu( si#ni ica pensarC «. en el cual la total plani icaci"n parece haber e*cluido. 1311G4. a'uel 'ue la ciencia se es uerza por realizar con sus :est%stellungen? Pero si el car&cter del Boden es la estabilidad. 1@S4. con i#urando un mundo donde el de$enir. sobre el cual no $ale la pena detenerse demasiado. Para el pensamiento t(cnico.el salto no salta en el $acío. 'ue remite a ille zur 1acht. 6l «contar! y calcular de la ciencia no es un numerar. 'ue. pero 'ue tambi(n es propia del 4rund. es necesario saber «saltar uera! si se 'uiere escuchar la apelaci"n del ser 2 cf. 'ue. 3U4. contar si#ni ica «contar con!. S3. la e*presi"n de Nietzsche.4.todo el ente en un sistema de undantes1 undados. No s"lo la iloso ía. el &prung: pero no en el $acío 2aun'ue deba ser un salto hacia el A-%grund. mientras 'ue para /eide##er es precisamente el !en"% w@rdiges por e*celencia 2cf. se#+n. y passi*). dar estabilidad 2cf.. como independiente del tie*po 2cf. ha dominado y determinado a toda la meta ísica. m&s a+n. R. 134. es el pensamiento propio del mundo de la t(cnica moderna. 'ue tambi(n realiza esta undaci"n. el suelo «sobre el cual $i$imos y morimos. y es la seKalada en una p&#ina del &atz vo* 4rund 2p. perse#uir y capturar. 31G4. es la m&*ima «apro*imaci"n de un mundo del de$enir con el mundo del ser! 2>:. 6l punto de lle#ada inal de la meta ísica es la liberaci"n del espíritu de $en#anza. como eternidad. escribe /eide##er 2>:.este pensamiento. poder estar se#ura de al#o. todo «es war! 2no la muerte. aun'ue. no sepa undar de modo de initi$o los propios ob%etos y el propio discurso. de cada $ez m&s cosas. en la . encuentra un Boden. es decir. o est( sobre la nada. ase#urar. no hace m&s 'ue realizar m&s completamente su rebeli"n contra el tiempo< es la doctrina nietzscheana del eterno retorno de lo id(ntico. inalmente. es lle$ado a la m&*ima posible coincidencia con el ser como ser1presente. 'ue es :est%stellen. de hecho.1U4. sobre la cual pronto $ol$eremos4. o estar a punto de e*cluir. pero no por'ue. 'uiz& m&s s"lida y con iable. antes 'ue a la ciencia. cuando no nos $ana#loriamos de ser lo 'ue no somos! 2>:.para ella. 6l eterno retorno nietzscheano no es una «teoría!. la di erencia entre 4rund y Boden e*iste. >:. $i$en precisamente en la l"#ica del undamento.la ciencia responde a la apelaci"n del principio de raz"n con un Nach%stellen. )R?. . sino tambi(n la ciencia. )R?. sin embar#o. esta situaci"n 2la alta de undamento +ltima del mundo dominado por el principio de raz"n4 es un hecho.

. Anden$en. no ol$ida este aspecto suyo.4. No es casual 'ue. ob$iamente. la &chic"ung es de tal modo 'ue. #. Pero el pensamiento 'ue se es uerce por pensar no al ser como presencia de lo 'ue est& presente. en su si#ni icado de suelo. %eide&&er contra 'chiller 6l pensamiento 'ue «de%a de lado al ser como undamento!. entre otros. es decir. en #randes etapas. C &ch*erzlos sind wir und ha-en fast C !ie &prache in der :re*de verloren. Boden.» Estos $ersos. 6l pensamiento de la undaci"n se concentra de modo e*clusi$o en el ente y en su ser como ser presente. es a'u(l al 'ue /eide##er de ine en t(rminos de memoria y rememoraci"n< !en"en como 4edächtnis. 6n e ecto. de Lnemosyne!. BFu( es lo 'ue caracteriza al pensamiento como Anden"en? BPor 'u( el Anden"en debería ser ese pensamiento 'ue de%a de lado al ser como undamento y lle#a a pensar al Anwesen como Anwesenlassen. el dar mismo se retrae y sustrae en a$or de la presencia del ente 'ue (l de%a ser. co*o env3o. sin pensarlo en su pro$eniencia. 11 y ss. remite a la noci"n de Anwesenlassen. al aludir a un ondo del cual al#o puede «nacer! 2no< deri$ar causalmente4. sin superar el «ras#o undamental! de la &chic"ung. Lnemosyne no ten#a ya derecho de ciudadanía< «la desertizaci"n es la e*pulsi"n. no podr& remitirse a esta . contienen un poco el sentido #eneral de cuanto encontraremos en la noci"n heide##eriana de Anden"en. con su re erencia a la «seKal 'ue nada indica! y lue#o al dolor. nombra la presencia en su car&cter de proveniencia.'ue se dice< «6l total hacerse $aler de la apelaci"n a la asi#naci"n de la raz"n su iciente (4rund) amenaza con 'uitar al hombre toda posibilidad de tener una patria y le sustrae el suelo (Boden) sobre el 'ue s"lo puede ori#inarse lo 'ue es nati$o. de sustituir la «patria! por el 4rund.. el en$ío del ser. saltando en el Boden y respondiendo al 'uspruch de la presencia como Anwesenlassen. >:. de hu*us. 'ue conduce al pensamiento hacia ese modo de remitirse al ser 'ue. la radicaci"n en una comunidad «or#&nica! a la pertenencia a una sociedad de libres e i#uales undada sobre el contrato y el acuerdo e*plícito. . /eide##er habla a'uí de Lnemosyne por'ue. 6s un t(rmino como a%létheia. sino la presencia en su pro$eniencia. !en"en como Anden"en. piensa en ella como a'uello 'ue se retrae y sustrae en el dar del «)s gi-t!. este título. 'ue se encamina a pensar real*ente al serC Por'ue la memoria es el modo de pensar la &chic"ung. al ilustrar la condici"n del hombre moderno descrita como crecer del desierto. en el dar del «Es gi-t!.os $ersos dicen< «)in 'eichen sind wir( deutungslos.sino de al#o muy distinto. recuerda al#unos $ersos de /[lderlin pertenecientes al borrador de un himno 'ue debía lle$ar. en el mundo de la meta ísica desple#ada como t(cnica tal como est& descrito en la rase de Nietzsche sobre el «desierto! 'ue «crece! 2c . 6l modo en 'ue este pensamiento se relaciona con su ob%eto es la presenti icaci"n (Vergegenwärtigung) o representaci"n< el representar es el modo de ser del pensamiento en la (poca del darse del ser como ob%eti$idad. su epocalidad.! No se trata.

al Anden"en a tra$(s de su «parodia! 'ue es el procedimiento de la undaci"n. 'ue %am&s lo puede presenti icar como ob%eto. por'ue el ob%eto es asimismo a'uello de lo 'ue el su%eto siempre.la memoria entendida como acultad 'ueda totalmente en el horizonte de la instrumentalidad. sino m&s bien el 'ue piensa 'ue a'uello 'ue aut(nticamente debe pensarse es el aut(ntico a#radecer 2cf.es por esto. 'ue ha pasado se#+n su medida. 1@811@94. ciertamente. 6s. e*orcizando. 981994. es el 4edächtnis.es en el ondo de tal modo 'ue no puede no permanecer en lo no dicho y en lo casi1ol$idado 2 cf. como creen al#unos int(rpretes. Pero al en atizar el ne*o entre !en"en y !an" no parece 'ue /eide##er considere. a#radecimiento.pero en el sentido en 'ue memoria indica a'uella acultad del hombre por la cual el puede erinnern y -ehalten 2cf. >:. dice 'ue para (l se trata de pensar la diferencia co*o diferencia 2I:.'uello 'ue el ser1ahí m&s pro undamente es y tiene.'uello 'ue. 6s $erdad 'ue tambi(n el co*puter tiene memoria. >:. 3G4. por decirlo así. entre !en"en%4edächtnis y !an"en.a memoria del co*puter. 9.y el ser como &chic"ung 1'ue resuena a+n en palabras esenciales. 'ue $i$e a+n en la len#ua. como don en el cual el dar se ha siempre ya sustraído. adem&s. en un aplazamiento 'ue se contrapone a la presencia del o-<etu* de la representaci"n. y con el cual se encuentra en el !en"en%!an"en. a esto a lo 'ue alude /eide##er cuando oponi(ndose a /e#el en la se#unda secci"n de Identität und !ifferenz.es s"lo la capacidad de hacerse presente lo 'ue moment&neamente no lo est&. 994.pro$eniencia presenti ic&ndola y re1present&ndola. en principio. . >:. distin#ue claramente al Anden"en heide##eriano de cual'uier toma de conciencia historicista.su relaci"n con a'uello a lo 'ue piensa es m&s bien del tipo del Vera-schieden. . . de la ob%eti$idad y de la simple presencia. 9G4. dispone. 6sta impotencia 'ue seKala la memoria est& e*presada en la cone*i"n. 6n relaci"n con este «ob%eto! 'ue encuentra la memoria.lo cual si#ni ica ante todo 'ue el pensamiento lo encuentra como a'uello por lo 'ue es sostenido y de lo 'ue no dispone. en el ondo.1934. >:. 6l ser s"lo puede ser pensado como di erencia.a &chic"ung se de%a pensar s"lo como ya siempre sucedida. . sentir. corresponde estrechamente al procedimiento capturador1tran'uilizador de la ciencia. se diri#e» 2>:. 'ue en su $eri icar -lo0uea el remontarse de la memoria m&s all& del 4rund. entre otras cosas. en uno de los sentidos 'ue el t(rmino tiene en alem&n< decir adi"s a lo 'ue ha 'uedado anacr"nico. la memoria. en su sentido esencial. la memoria. Pero el Anden"en «es al#o distinto 'ue la e ímera presentiticaci"n del pasado! 2>:. la actitud del pensamiento se con i#ura como !an".el pensamiento aut(ntico no es a'uel 'ue a#radece. 1@84. Precisamente por'ue no se reduce a la acultad de presenti icar lo 'ue est& moment&neamente ausente. 'ue se ha cumplido 2cf. no es un don para pensar . es memoria. entre pensamiento1memoria y a#radecimiento. 1@94. 6se pensamiento 'ue piensa al propio ob%eto siempre como di erido. como en el ne*o !en"en%!an"en%4edächtnis. el Anden"en. Jam&s podemos remitirlo a la palabra como tal 2>:. una salida reli#iosa del pensamiento al menos en el sentido habitual. es un encuentro del pensar con lo 'ue el ser1ahí es y tiene como m&s propio y constituti$o< la memoria es «el reconcentrarse del &nimo! como «permanente reconcentrarse ante lo 'ue a todo &innen. como constituti$amente no presente.

de con iarnos. pero 'ueremos llamar la atenci"n sobre dos puntos< a) =eencontramos a'uí una noci"n sobre la cual insiste tambi(n la interpretaci"n de /eide##er en relaci"n a >itt#enstein y al «pensamiento sin undamento!. el %ue#o.si#ni ica. a la cual nos con iamos en el Anden"en. y no por casualidad. como acontecimiento. m&s pro undamente. estar rente a la totalidad de lo undante1 undado de la meta ísica desple#ada en t(cnica como rente a una posibilidad hist"rica. Jue#o si#ni ica en . No s"lo la re erencia a la . es decir. de inido por el hecho de tener re#las.'uello 'ue el ser1ahí es y tiene es su permanecer e*t&tico en la apertura del ser. da una idea de la abismal distancia (a-%gr@ndlich?) 'ue separa al %ue#o heide##eriano del «%ue#o!. . al liberador $ínculo 'ue nos coloca dentro de la tradici"n del pensamiento! 2)R?. ni remitirse a#radeciendo a al#una presencia de la cual dependeríamos.es la relaci"n del re$elar co*o aconteci*iento lo 'ue constituye el ser1ahí. 6ste t(rmino no es uno entre tantos del pensamiento heide##eriano. introducir a'uí una re erencia al %ue#oC «Puede parecer así 1dice /eide##er1 mientras continuemos omitiendo pensar desde el punto de $ista del en$ío 2del 4eschic". de >itt#enstein. captar la apertura del ser. 18G4.o tambi(n recordar la &chic"ung como &chic"ung. a'uello 'ue (l es y tiene. no id(ntica al ser. la 'ue nos permite. y no como rente al ser1mismo. /eide##er introduce al Anden"en en las p&#inas inales del curso sobre !er &atz vo* 4rund. sino 'ue es. R. Pensar c"mo rememorar no si#ni ica estar li#ados al pasado 2'ue es s"lo otro presente ya no disponible4. en ?adamer4. $er la apertura abierta 'ue constituye nuestra proyecci"n hist"rica precisamente como una apertura hist"rica. en este caso a /er&clito. como hacer1ser1presente. talento. del don1destino4 del ser. la l2sende Bindung con la tradici"n. como acontecimiento de la re$elaci"n. . es decir.sin embar#o.en t(rminos de ente 1$ida.1 por el 'ue se debiera dar las #racias. en #eneral. rememorando. BNo ser& un %ue#o arbitrario e il"#ico. Precisamente en esta unci"n liberadora. 1S4. precisamente el si#ni icado 'ue el t(rmino %ue#o tiene en las p&#inas a las 'ue nos hemos re erido del &atz vo* 4rund. )e ad$ierte a'uí una precisa cone*i"n del Anden"en con la analítica e*istencial de &ein und 'eit. en la cual estamos arro%ados. en e ecto. No podemos ahora se#uirlo en las acepciones y desarrollos 'ue asume en los di$ersos te*tos de /eide##er y en el pensamiento 'ue a /eide##er se remite 2por e%emplo. como por el contrario pretende la meta ísica 'ue se nos impone en el 4e%stell 2traducible por lo tanto como im1 posici"n< cf. nos permite introducir la noci"n de %ue#o.e-erlieferung.. allí donde el discurso sobre el principio de raz"n su iciente se apresta a concluir con la remisi"n al A-%grund y con la ima#en heracliteana del aiDn como niKo di$ino 'ue %ue#a. una co'uetería del pensamiento. en cambio. etc.a importancia del ne*o !en"en%!an"en%4edächtnis debe buscarse entonces en el hecho de 'ue el pensamiento como memoria piensa al Awesen como Anwesenlassen. Pensar el re$elar como acontecimiento si#ni ica.

ante todo. 6n esta obra. 39@4. 5ambi(n la noci"n de círculo hermen(utico. de acontecimientos. 183118G4. 6sta unci"n posibilitante. 6l %ue#o en base al 'ue debemos pensar el ser como A-%grund es a'uel %ue#o «al cual somos lle$ados como mortales. sobre todo. en su car&cter eventual. 'ue ha estado. 6l anticipador liberarse para la muerte no estaba e*plícitamente li#ado a la noci"n de círculo hermen(utico. pero. antes 'ue al %ue#o. m&s 'ue a tra$(s de la problem&tica del e*istir aut(ntico e inaut(ntico. en el sentido de 'ue. hace posible (ver*ag) el punto m&s alto de la iluminaci"n1apertura del ser y de su $erdad! 2)R?. tambi(n siempre se despide. el reconocimiento de 'ue toda interpretaci"n 1y por lo tanto toda tematizaci"n. podríamos decir 'ue el Anden"en es el pensamiento 'ue de%a ser a lo posible como posible. no debe hacer ol$idar 'ue en la noci"n de %ue#o tal como /eide##er la usa hay otro componente determinante. en su pro$enir. y se clari ica en base a. la suspende 2la hace depender. al Anden"en. pero sobre todo est& inseparablemente li#ado al ser mortal del ser1ahí. tanto en la noci"n de Verstehen tal como se desarrolla en &ein und 'eit. )i 'uisi(ramos decir todo esto en el len#ua%e de &ein und 'eit. como %ue#o. central para &ein und 'eit. :entro de ciertos límites. 6l Anden"en piensa al ser co*o diferencia. =elacionar e*plícitamente Anden"en y anticipaci"n de la muerte ayuda a poner en claro. 'ue es constituti$a de la 4eworfenheit del ser1ahí. 'uit&ndole la m&scara de necesidad 'ue la meta ísica le ha impuesto./eide##er e*actamente lo opuesto a la su%eci"n a re#las< es ese mar#en de libertad 2se dice en castellano 'ue el $olante de un coche tiene m&s o menos %ue#o4 'ue m&s 'ue con irmar las re#las. de al#o como al#o1 est& ya siempre #uiada por una pre1comprensi"n. como los 'ue somos lo 'ue somos s"lo en cuanto 'ue habitamos en la cercanía de la muerte. te"rica o pr&ctica. 'ue en su no reducirse a la apertura abierta la di iere en cuanto 'ue la dis1loca. no se da como tal. 'ue. del ser1ahí 'ue «anticipando se libera para la propia muerte! 2)78. y de lo cual la pro$eniencia. del . ponerse en <uego. tambi(n . termina por recibir una nue$a luz. Oomo se $e incluso en esta bre$e cita. el hilo conductor del ne*o entre %ue#o y ser mortal no es tanto a'uel 'ue se remite al concepto de elecci"n y ries#o. sino en el de 'ue las re$ela dependientes.pero tambi(n di iere siempre como a'uello 'ue es distinto. en el dar. y por lo tanto di iere como lo 'ue se escapa. y 'ue le impone principalmente en la identi icaci"n inal del ser con la ob%eti$idad. 6s ries#o e incertidumbre. por otra parte. las suspende. el discurso sobre el círculo hermen(utico si#ni icaba. como +ltima posibilidad del ser1ahí.es a'uel en base al cual el pensamiento del /eide##er de la madurez sobre este punto se remite a.e-ereignen en 'ue se produce el )reignis del ser. es la 'ue caracteriza. la cuel#a4 en su perentorio car&cter de presencia. el peculiar car&cter de desfunda*entaci7n 'ue las distin#ue. como en la idea de pensamiento rememorador del modo en 'ue /eide##er la desarrolla en sus obras de madurez. sino a'uel 'ue se remonta directamente a la unci"n posibilitante 'ue tenía la muerte en &ein und 'eit. Jue#o es tambi(n. &ein und 'eit. b) 6sta «ima#en! del abrirse de la apertura del ser. tambi(n de posibilidades. por tanto. 6l Anden"en puede esperar pensar «realmente! la presencia como Anwesenlassen y como di erencia en cuanto 'ue es el pensamiento del ser1a'uí como mortal. como a'uello 'ue di iere en muchos sentidos< primeramente.no en el sentido de 'ue las in$alide.

6l pensamiento mortal es a'uel 'ue. 1194. 6l pensamiento rememorante es pensamiento hermen(utico< pensar el ser como Anwesenlassen . en el acto de dar. constituía lo concreto 3\ el te%ido1te*to de la $ida sub%eti$a.'ue esta relaci"n con el A-%grund se articula siempre tambi(n como relaci"n con el pasado. como continuidad de sentido. 6l ser1ahí piensa al ser como di erencia s"lo en tanto se proyecta para la propia muerte. Precisamente esta se#unda dimensi"n del círculo hermen(utico y del ser para la muerte se ad$ierte con la elaboraci"n del Anden"en. anticip&ndose para la propia muerte. la anticipaci"n de la muerte. e*presiones como «la muerte es el co re de la nada! 2cf.de al#una manera. en ri#or.en este sentido.'uí. articulada en una totalidad de instrumentos. Anden"en es. Pero. e ecti$amente. en cuanto mortal 'ue el ser1ahí accede al A-%grund sobre el 'ue se sostiene toda conte*tualidad undante1 undada de su historia< es el ser para la muerte el 'ue re$ela el continuu* hist"rico como si#nado. 6n e ecto. del cual el ser1ahí en tanto mortal de hecho pro$iene. permitiendo 'ue el ser1ahí discurriera de una a otra sin li#arse de initi$amente a nin#una. en tanto mortal. el pensamiento mortal ya no aparece s"lo como lo 'ue. y con el cual s"lo puede ponerse en relaci"n mediante un remontarse in infinitu*. y por tanto tambi(n su cone*i"n con la circularidad del círculo hermen(utico. pero tambi(n sin saltos.el discurso sobre el círculo hermen(utico podía a+n ser leído en t(rminos de undaci"n< el por'u( del articularse de determinados modos de una cierta interpretaci"n y tematizaci"n del ente se buscaba en la precomprensi"n constituti$a del hist"rico ser arro%ado del ser1ahí interpretante. Pero el hecho de 'ue la relaci"n con el A-%grund est( li#ada al ser1mortal del ser1ahí 'uiere decir tambi(n otra cosa. tambi(n memoria en sentido literal. R. como por'ue en (l el ser1ahí entra en %ue#o como mortal. responde al 'uspruch de un dar 'ue. por otro lado.haciendo esto. . . en +ltimo t(rmino. por una discontinuidad. 6n este sentido deben entenderse. mani estando su total alta de undamento. mo$i(ndose en un espacio no re#ido por re#las. 6l Anden"en 1en su distinci"n de la memoria como pura acultad del presenti icar1 es el pensamiento del remontarse al in inito. se aclara tambi(n el car&cter de des undamentaci"n 'ue tenía ya en &ein und 'eit la decisi"n anticipadora de la muerte. entonces. como el Anden"en. constituye la e*istencia como te%ido1 te*to.e-erlieferung.1 poner en claro la relaci"n entre Anden"en y ser1para1la1muerte. re#reso historio#r& ico sobre la . tenía en &ein und 'eit el si#ni icado de suspender las posibilidades del ser1ahí a su car&cter de posibilidad. la anticipaci"n de la muerte tenía tambi(n el sentido de sostener el te%ido1te*to de la continuidad hist"rica de la e*istencia de un undamento 'ue en realidad era un A-%grund. 6ste remontarse al in inito es <uego: tanto por'ue suspende la perentoria seriedad del te%ido1te*to de la e*istencia. se retrae. la circularidad del círculo hermen(utico puede con$ertirse en el principio de un «an&lisis in inito!. 6s. por un lado abría la historicidad de la e*istencia como continuu* hermen(utico.. la del A-%grund.

s"lo 'ue precisamente la des undamentaci"n rei$indica una radical constructi$idad.e-er%eignen). 4rund.es decir. sometiendo a un an&lisis in inito a las «palabras! 'ue los constituyen.DiiiE 6l remontarse hermen(utico in infinitu* in$ierte las prescripciones de la l"#ica. un pensar 'ue %ue#a saltando hacia el A-%grund 1un pensamiento 'ue se pone en %ue#o. . 61 car&cter de ries#o 'ue pertenece al %ue#o se $e en esto.pero tambi(n rustrante.una suspensi"n 'ue lo alcanza hasta en su m&s pro unda constituci"n de su%eto 2tambi(n en este sentido debe leerse. Pensar «realmente! al ser si#ni ica. si se 'uiere usar el t(rmino. en cierto sentido. 6l &chic"en del ser es de tal modo 'ue. logos y similares. Oomo por e%emplo Mostas . en /eide##er la alienaci"n. y así. es el )reignis como . despo%ador. no tiene nin#una necesidad de suprimirse y superarse. y unda sobre ella la in initud siempre abierta de la interpretaci"n. es precisamente des undamentar continuamente los conte*tos hist"ricos a los cuales se aplica. y no tiene %am&s ines «constructi$os!.!Di$E 6l hecho es 'ue.si#ni ica recordar su car&cter de acontecimiento localiz&ndolo en la «concatenaci"n! de los «acontecimientos!< es lo 'ue hace /eide##er cuando $uel$e a recorrer la historia de la meta ísica. humana. de suspensi"n. cuando ella se re$ela si#nada. por el contrario. (l mismo. de «despedida!. en 'ue la liberaci"n de la atadura e*clusi$a a su conte*to hist"rico pone al ser1ahí en situaci"n. al menos en el sentido usual del t(rmino. creo. se#+n este an&lisis del Anden"en. la $ida sub%eti$a. Pero este recorrido tiene ob%eti$os diametralmente opuestos a los de la Historie como $eri icaci"n1 undamentaci"n de las circunstancias hist"ricas actuales a tra$(s del hallaz#o de sus condiciones en el pasado. en un an&lisis in inito. este si#ni icado des undamentador de la hermen(utica heide##eriana se une 1le#ítimamente. Oon el ser entendido así como di erencia no es nunca posible una relaci"n pensante 'ue no sea de rememoraci"n y. el antisub%eti$ismo de /eide##er4< B'u( sucede con la continuidad 'ue constituye incluso en el plano psicol"#ico. se sustrae y retrae como dar. una relaci"n alienada 2alienaci"n es tambi(n a'uello 'ue se anuncia en el ne*o !en"en%!an". cuando habla 2a . @S4 del «continuar soKando sabiendo 'ue se sueKa!C Pero. libera al ser1ahí para otros conte*tos. si es correcto cuanto se ha dicho hasta a'uí. la historia de las palabras cla$e como a%létheia. pero tal $ez no de la desalienaci"n. en su dar. como se $e en la obra de Nietzsche. y pone en %ue#o todos los conte*tos de su e*istencia hist"rica. embarazoso1in'uietante para 'uien espera de /eide##er una teoría de la desalienaci"n. al suspender la perentoriedad y la indero#abilidad de los conte*tos en los cuales la e*istencia hist"rica es en cada ocasi"n arro%ada. en estos t(rminos1 a'uella ontolo#ía hermen(utica 'ue hoy habla de «ina#otabilidad! como car&cter del ser y de la $erdad. si así se la puede llamar. .*elos. en tanto 'ue.o 'ue hace el Anden"en como pensamiento hermen(utico. cuando escribe< «/ay un /eide##er una teoría de la alienaci"n. por la discontinuidad del A-%grund? BNo estaremos a'uí en la misma situaci"n descrita por Nietzsche en La gaya ciencia. :esalienaci"n podría si#ni icar una situaci"n en la cual el ser se . 7n durísimo an&lisis a asimilar por la l"#ica. en su misma estructura. 'ue implica un despo%amiento del hombre. todo esto tiene e ectos de #ran alcance en el modo de pensar el yo como indi$idualidad1identidad.

7na in$esti#aci"n de este tipo debería demostrar 'ue el pensamiento heide##eriano no est& re#ido 1como a $eces se cree. 6l hilo conductor «/eide##er contra )chiller! es tanto m&s si#ni icati$o en cuanto 'ue. /eide##er contrapone un 1implícito1 ideal de humanidad «aut(ntica! 'ue hace re erencia a t(rminos como ser1para1la1muerte. por lo menos en esto. ha perdido tambi(n la capacidad de su rir4. )e trata lue#o de $er. con el ser1mortal4. a las lecturas heide##erianas de los poetas. 'ue yo sepa. sino corresponder sin r(moras. en la 'ue. 'uiz& por desd(n hacia el e*istencialismo «popular!. de un /eide##er 'ue. /eide##er ha puesto siempre en #uardia. ya no necesita la palabra.l ideal de la desalienaci"n. . 'ue es dominante. re#ulada en su $ida por los ritmos naturales del día y la noche. sin residuos 2sin no dicho4. para el cual «de%ar de lado al ser como undamento! no si#ni ica estar disponible para el salto hacia el A-%grund. sino por un es uerzo de entender la e*istencia humana alternati$o al modelo clasicista. se realiza la per ecta coincidencia entre interior y e*terior. reconociendo la pro*imidad 'ue los $incula. a partir del =enacimiento. con una precisa atenci"n a los «contenidos!. de un «/eide##er contra )chiller!. del nacimiento y la muerte. en /eide##er. políticas 2a'uí se debería abrir un par(ntesis sobre el car&cter «clasicista! de las ideolo#ías totalitarias4. un poco pro$ocati$amente.D$E Para hallar estos elementos de una heide##eriana «ima#en del hombre! es probablemente necesario remitirse.y por otra parte tambi(n la &prache tiene una cone*i"n pri$ile#iada. 6n este horizonte de la desalienaci"n como idealizaci"n de la presencia desple#ada en una totalidad armoniosa 2'ue si#ue $i#ente en todo el pensamiento mar*ista contempor&neo. como dir& de modo concluyente la )stética he#eliana. en /eide##er. con pocas e*cepciones4 se mue$e tambi(n la recuperaci"n de /eide##er en cla$e de «pensamiento sin undamento!. contin+a la re$oluci"n anticlasicista inau#urada por Nietzsche en E1 origen de la tragedia. aun'ue no se tiene la osadía de decirlo1 por el ideal de una humanidad a#rícola1 pastoril de la )el$a Ne#ra. no se han realizado inda#aciones de esta clase. 6n este sentido se puede hablar. en la cual. a la apelaci"n del principio de raz"n. al menos en cuanto a las e*presiones artísticas. al menos de un ni$el 'ue pueda hacerlas si#ni icati$as. a la cuadratura en la 'ue se desplie#a la relaci"n entre tierra y cielo. a prop"sito de este +ltimo ne*o.d( inalmente como tal en su presencia. en la cultura del si#lo WW. por tanto. no 'ueda nada no dicho 2aun'ue la estatua #rie#a no habla. mortales y dioses. ilos" icas. Le parece e$idente 'ue es así si se piensa en los orí#enes clasicistas del discurso sobre alienaci"n y desalienaci"n< este discurso se mue$e siempre en el horizonte trazado por el modelo TincAelmaniano1schilleriano de la humanidad ideal como totalidad arm"nicadesalienado es el hombre 'ue alcanza la m&*ima similitud con la estatua #rie#a. al menos en dos de sus sentidos< la inclusi"n de la capacidad de su rimiento en el ideal de una e*istencia «aut(ntica! 2el hombre del desierto 'ue crece. o bien al 4eviert. hay otras alternati$as rele$antes 'ue creemos 'ue tienen el mismo sentido y 'ue . contra lecturas «e*istenti$as! de su obra y. por lo dem&s.y la des undamentaci"n del principiu* individuationis tambi(n en su sentido de des undamentaci"n del su%eto. Ba%o esta luz tambi(n se debería re$isar y $ol$er a discutir la interpretaci"n heide##eriana de Nietzsche. hasta 'u( punto tambi(n se encuentra en /eide##er lo dionisíaco nietzscheano.

la de la raz"n t(cnica. aun'ue no sir$a para proyectar y realizar un cambio #lobal en la «cultura!. en la perspecti$a de un posible «rescate! inal. 6n todas estas alternati$as. . . caen tambi(n las distinciones rí#idas entre pensamiento «re le%o! y el pensamiento 'ue se e%ercita en la producci"n del arte< el arte 1sobre todo en la orma 'ue asume despu(s de la e*periencia de las $an#uardias de nuestro si#lo1 es un modo eminente de an&lisis in inito. se in$ierte en la su%eci"n a otra he#emonía. con la Historie. 'ue no se de%a reducir a la de la producci"n de los instrumentos de e*istencia. siempre como raz"n soberana y sede del sentido. es tambi(n y 'uiz& m&s le#ítimamente a'uel saber 'ue se desplie#a hoy en la crítica de la ideolo#ía. . 6n e ecto.incluso si renuncia a toda pretensi"n he#em"nica 'ue dominaba el ideal de la iloso ía propio de la meta ísica. a+n e*i#e.a insistencia en el tema del pensamiento como Anden"en. me parece 'ue se pueden delinear al menos dos conclusiones< 1. de una concepci"n de lo ne#ati$o 'ue no de%a 'ue se lo incluya. concebida.a producci"n de los si#ni icados si#ue una l"#ica aut"noma.y puede darse 'ue en esto haya 'ue buscar uno de los sentidos del di&lo#o. es siempre un «$ie%o topo! 2el topo de la re$oluci"n de Lar*4 y no se con$ierte nunca en una «super &#uila!. en cambio. y 'ue +ltimamente.indican la oposici"n al ideal clasicista de la desalienaci"n. se#+n una e*presi"n de Bataille. 6s una perspecti$a 'ue se centra en la hermen(utica. las alternati$as 'ue se pueden reconocer entre Bataille y Breton 2para lo cual remito al libro de Perniola sobre Bataille4. y li'uide. D$iE entre . hay tal $ez una seKal para prose#uir la in$esti#aci"n en la direcci"n indicada por /eide##er con la noci"n de Anden"en. )on. liber&ndolo de toda tentaci"n de $aler como simple instrumento de una «toma de conciencia! toda$ía sub%eti$ista y meta ísica. aun'ue no necesariamente se contrapone a ella de modo con licti$o.D$iiE y en el psicoan&lisis. del 'ue habla /eide##er. 6n una perspecti$a de pensamiento hermen(utico como an&lisis in inito de los ondos 'ue sostienen todo conte*to de si#ni icado. por e%emplo. entre 2'uiz&4 Ben%amín y Bloch. el cual m&s bien debe ser e*plícitamente asumido desde el punto de $ista hermen(utico en su alcance de modelo met"dico de un «an&lisis in inito!. 6l pensamiento hermen(utico. ella tiende a concebir las ciencias humanas de modo no subordinado al modelo de las ciencias de la naturaleza y a los ines de la dominaci"n t(cnica incondicional del mundo. no carece de si#ni icaci"n y re le%os tambi(n en este plano.dorno y Larcuse. por +ltimo. 'ue lo identi ica pura y simplemente con la memoria hist"rica y. Por el contrario. toda$ía. en la (poca de la meta ísica cumplida. lo cual no necesariamente si#ni ica predominio de la historio#ra ía y de la ilolo#ía. este predominio representa a+n una malinterpretaci"n del sentido del Anden"en. Oon toda la pro$isionalidad aconse%ada por el desarrollo 'ue cada uno de los temas hasta a'uí indicados. entre pensar y poetizar. sobre todo poco antes. en las 'ue el pensamiento ne#ati$o.

. de 'ue lle$ar la t(cnica hasta sus +ltimas consecuencias 1en cuanto a posibilidades producci"n y. en lo 'ue se re iere a su sentido #eneral. 6n la t(cnica resuena. :e estas respuestas no se ale%a. arries#ando el salto hacia el A-% grund. debiendo permanecer siempre. ormas de or#anizaci"n social1 conduzca tambi(n necesariamente hacia una superaci"n del «desierto! 'ue la t(cnica lle$a consi#o. para el pensamiento. y prepara por lo tanto para el salto hacia el A-%grund. 6n resumen. en relaci"n con este salto. ni a'uella in#enuamente dial(ctica 'ue espera de la e*tremizaci"n de la t(cnica su superaci"n. por consi#uiente. como e*traKamiento.ni el pensamiento anden"end se identi ica con el pensamiento t(cnico. 'uiz& con la esperanza.a manera en 'ue el pensamiento anden"end escucha la tradici"n meta ísica tiene este car&cter de oblicuidad. incluso en este sentido.a relaci"n de la t(cnica desple#ada con la posibilidad. 6sto si#ni ica 'ue. p. . escucha como (ste la apelaci"n del principio de raz"n su iciente. 204) acentuaci"n 'ue abre el camino para escuchar seinsgeschic"lich la coincidencia entre ser y Grund. un llamado1 estímulo. al desple#ar el pensamiento representati$o en su pura representati$idad. el pensamiento anden"end se anida dentro del pensamiento calculante. precisamente en la total or#anizaci"n t(cnica del mundoC B6n 'u( sentido «donde crece el peli#ro. como en el principio de raz"n su iciente. %unto a la apelaci"n a este principio. e%. crece tambi(n lo 'ue sal$a!CD$iiiE )obre este punto no me parecen con$incentes ni la respuesta del «pensamiento sin undamento!. Bse puede $erdaderamente esperar 'ue la culminaci"n de la meta ísica en la t(cnica prepare otra (poca del serC BPuede el pensamiento como Anden"en de%ar su impronta en una (poca como ha hecho el pensamiento de la meta ísicaC BP no es constituti$o del Anden"en el hecho de no poder volverse principio de una or#anizaci"n de la totalidad del ente. SVG.a centralidad 'ue asume la t(cnica en el pensamiento del +ltimo /eide##er no debe leerse. Pero. pero la malinterpreta deliberadamente. desenmascara de initi$amente su car&cter ideol"#ico. como apelaci"n a corresponder sin r(moras a la pro$ocaci"n de la t(cnica.. tambi(n un 'uspruch. como el $ie%o topo del pensamiento de Bataille. desde la perspecti$a a'uí propuesta. en $erdad in#enuamente dial(ctica. la entiende 1como demuestra /eide##er en las lecciones sobre el &atz vo* 4rundacentuado de modo distinto lo 'ue ella dice. de colocarse en una posici"n de Anden"en no puede ser una relaci"n directa. al cual responde someti(ndose la raz"n calculante. es decir.no< Nada e*iste sin undamento. B'u( si#ni icado «positi$o! puede re$estir el hecho de 'ue hoy la meta ísica haya lle#ado a su in. 'ue en los te*tos heide##erianos se con i#ura sobre todo como dis1 locaci"n hermen(utica.!. . como un $ie%o topoC . ni est& preparado por (l como su salida dial(ctica. sino< Nada e/iste sin funda*ento (cf.pero 'ue tambi(n podría pensarse con el t(rmino AlossoTsAiano de la parodia. al 'ue debe responder el pensamiento meditante. y libera el pensamiento para otra posici"n en relaci"n con el ser.la relaci"n del Anden"en con la t(cnica s"lo puede ser una relaci"n o-licua. tampoco a'uella reciente propuestaDi*E se#+n la cual la t(cnica. en su ser un puro «doble! de lo e*istente.

parad"%icamente. Larsilio. en las desmalladuras de la ratio. . aun'ue no sea e*clusi$amente. BPero la distinci"n entre una sociedad tecnol"#ica uerte y una sociedad de subproductos de ella es $erdaderamente tan claraC BNo implicar&. para el pensamiento del anden"end.o 'ue la teoría puede saber es 'ue la relaci"n del Anden"en con la t(cnica s"lo puede ser una relaci"n oblicua. Lil&n. la del subproletario como +ltimo re inado flEneur. comenzando por 9risis. como puede entenderse. pero no s"lo. en el plano hist"rico. 'ue el pensamiento anden"end. ya 'ue el 'uspruch del ser se capta s"lo cuando se sabe escuchar. Renecia. de puro «traba%ador! 2'ue no necesariamente es un «e*plotado!. en el plano sociol"#ico. o precisamente.. 'ue $i$e hasta el ondo los imperati$os de la t(cnica. tambi(n. 'uiz&. una indebida miti icaci"n. se anida m&s bien en los intersticios de este dominio. al rechazar la apelaci"n a la asi#naci"n de la raz"n su iciente y al dominio de la t(cnica. el cual. y Pensa*iento negativo y racionalizaci7n.a'u(lla se#+n la cual hay una humanidad totalmente dedicada al dominio t(cnico del mundo. 19GG.o cual 'uiere decir.ni si'uiera si se trata de un #rupo social de inido s"lo ne#ati$amente.y de tal modo instaura. BNo habr& una relaci"n m&s comple%a. del mismo modo es probable 'ue tampoco pueda in ormar sobre sí mismo a una clase o a un #rupo social del cual sería el patrimonio y el principio de le#itimaci"n. O"mo se articula esta oblicuidad. pero sí.y tal $ez tambi(n por esto. precisamente por'ue no tiene una relaci"n acti$a con la t(cnica. 19G3. el $ie%o topo del Anden"en puede anidarse tambi(n. 2Nietzsche< «Fu( importa de mí 1est& escrito sobre la puerta del pensador uturo. en el plano hist"rico. al Anspruch del principio de raz"n su icienteC Por lo dem&s.!4 Pero si el Anden"en tiene su lu#ar hist"rico en el centro de las metr"polis. Heltrinelli. como los subproletarios 'ue $i$en de la asistencia p+blica en las metr"polis de occidente 2sub1productos necesarios de estas metr"polis4. a una or#anizaci"n #lobal del ente. )i esto es correcto. sobre todo a los escritos de Oacciari. o en su peri eria. esta i#ura miti icada de hombre t(cnico. y 'uiz& ni si'uiera sea te"ricamente rele$ante. es un problema abierto. un aut"mata4 se contrapone otra i#ura i#ualmente mítica. la cuesti"n de la t(cnica merece ser continuamente repropuesta. como el subproletariado 2pero tambi(n en Lar* el proletariado es de inido ne#ati$amente4. una relaci"n «positi$a! con la t(cnica. Gianni Vattimo DiE . un poco como los staAano$istas rusos $i$ían hasta el ondo los imperati$os de la producti$idad «re$olucionaria!C . en el hombre de la t(cnica. como instancia permanente de des undamentaci"n de su e*istencia. tambi(n. es una cuesti"n 'ue no puede decidirse te"ricamente. así como el pensamiento del anden"end no parece estar en condiciones de dar lu#ar a una (poca del ser. .ludo. tampoco tiene probablemente la capacidad de nidi icar de $erdad en sus intersticios. al menos un poco.

. it. 19GG. de ..o*unidad y co*unicaci7n. 1U9 y ss. P. P6=NIP. pp.*elos 2aparecidos en alem&n.6 6N< http<]]TTT. al cuidado de 6. ?archia. Di*E :e 6u#enio Lazzarella en la introducci"n. D$iE L. al cuidado de H. trad.W6.. Lil&n. RIII. pero me%or aco#idos en Hrancia< $(ase ahora. 1ar/ y Heidegger. . ?. pp.. D$iiE 7so el t(rmino en el sentido en 'ue lo usa. . al#unos.com. París. . Argu*ents dFune recherche. Lil&n. DiiiE O . Di$E M. al cuidado de ?. rancesa de as heisst !en"en#. Bataille y lo negativo. ?ranel 2de 'uien ten#o presente la introducci"n a la trad.a cosa!... pp.y los de ?. P. 19GG. 1939. N&poles. y ss. 5urín =osenber# y )ellier. en el sentido 'ue he indicado en la introducci"n a la citada trad.htm . =izzoli.nietzscheana. 19G84. :I)PPNIB. París.P).W6. . 19G1. $(ase sobre todo la con erencia sobre «. y el capítulo heide##eriano en la Historia de la filosof3a. ?uida.P). 19G@.. trad. D$E )obre el ?e$iert. de su libro. al citado 1ar/ y Heidegger de M. . Lil&n. D$iiiE )on dos $ersos de /[lderlin sobre los 'ue /eide##er se detiene $arias $ecespor e%emplo.pel necesita ser radicalizado.=60)PN. Ohat(let. 'ue es un $erdadero y amplio ensayo de interpretaci"n heide##eriana.DiiE . 1939..ar]comentarios]nietzsche^y^la^di erencia..nalo#ías con las posiciones «cacciarianas! pueden leerse en estudios heide##erianos como los de M.. . M. Lursia. 1U1. it. en R. adem&s de /abermas.W6.P6. Heltrinelli. en R. $ol. Lazzarella. para estos conceptos. 11311SU4. Verdad e interpretaci7n.si bien me parece 'ue el pensamiento de ..P). p. . it. .

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