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EL DERECHO AL BUEN NOMBRE El artículo 15 de la Constitución Política de Colombia señala que: “Todas las personas tienen derecho a la intimidad

personal y familiar y a su buen nombre, y el Estado, debe respetarlos y hacerlos respetar”. El artículo 15 de la Constitución Política de Colombia señala que: “Todas las personas tienen derecho a la intimidad personal y familiar y a su buen nombre, y el Estado, debe respetarlos y hacerlos respetar”. Además, “Toda persona tiene derecho a que lo que se exprese, sienta y piense de él por los demás, corresponda a una estricta realidad de sus conductas y condiciones personales, especialmente de sus bondades y virtudes, de manera que la imagen no sufra detrimento por informaciones falsas , malintencionadas o inoportunas” (CPC) Sin embargo, con enorme frecuencia se escuchan conceptos acerca de servidores públicos, de personas independientes, administraciones, que son descalificadas sin tener elementos de juicio, simplemente por ejercer presión, en la mayoría de los casos, poniendo en evidencia la falta de ética que ha hecho carrera en el país, como una práctica para alcanzar pretensiones y doblegar rigideces de quienes sustentan cargos de poder. Igualmente, se percibe como algo propio de la región, el interés por descalificar o herir reputaciones y honras sin la más mínima preocupación. Se tejen mentiras y calumnias que pasan de boca en boca creciendo como una bola de nieve y dañando el buen nombre de quien no sede ante pretensiones económicas, laborales, o de otra índole. No puede ser posible, que el servidor público se convierta en un objeto de crítica y destrucción de su buen nombre. Aquí hay que recordarle a quienes ligeramente hablan con intensiones malsanas, que si se tiene pruebas de una actuación negligente o inapropiada, se debe poner en conocimiento de los entes de control, quienes se encargarán de encontrar las faltas, calificarlas, sancionarlas y dar trámite además ante quienes corresponda. El título quinto del Código Penal, establece las penas contra la integridad moral, en su capítulo uno de la injuria y la calumnia que son precisamente los delitos que dañan este derecho fundamental. Artículo 220. Injuria. El que haga a otra persona imputaciones deshonrosas, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años y multa de diez (10) a mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes. Artículo 221. Calumnia. El que impute falsamente a otro una conducta típica, incurrirá en prisión de uno (1) a cuatro (4) años y multa de diez (10) a mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes. Cuando la ignorancia en estos temas campea, fácilmente se incurre en ellos, sin embargo, vale recordar, que el desconocimiento de la norma no exime de responsabilidad. Por ello, es mejor la prudencia, sin que esto impida posturas críticas y propositivas, porque nuestras palabras nos convierten en verdugos, capaces de destruir la imagen; pero que importante que las palabras brotaran con tanta facilidad como para ser parte de la solución.