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El libro que nos ocupa consta de un prologo y seis capitulos. Los autores en·
fatizan la importancia del estudio de la linguistica para la mejor comprension
del 0erecho, sobre todo de las normas juridicas, que tienen al lenguaje como
su elemento fundamental de expresion. El capitulo primero "Ìntroduccion a la
linguistica" es una invitacion a utilizar la linguistica forense, pues la linguistica
tiene su aplicacion ahi por lo menos en dos terrenos: análisis de documentos
cuestionados y análisis de voces. Pespecto al aprovechamiento de la linguisti·
ca, nos dicen los autores: "las huellas linguisticas están por doquier y muchas
personas las dejan sin tener conocimiento de que las están dejando: en las
extorsiones telefonicas, en las negociaciones para rescatar a un secuestrado,
en los fraudes, entre otras actividades ilicitas" (p. 22).
El capitulo segundo "Fonética, fonologia, morfologia, sintaxis y semánti·
ca" comienza con una descripcion de algunas partes de la linguistica que nos
ayudan a entender mejor los procesos argumentativos y de otro tipo, como
descripciones, exhortaciones, explicaciones, y su aplicacion al campo del 0e·
recho. Proporcionan varios ejemplos para la mejor comprension de sus ideas.
Una de las mejores contribuciones de este capitulo, a mi parecer, lo cons·
tituye la exposicion y análisis de enunciados ambiguos. En efecto, recurriendo
al análisis chomskiano de oraciones, los autores presentan oraciones que
pueden tener más de una interpretacion. La ambiguedad puede ser de varias
clases: léxica, estructural o ambas. Por ejemplo la oracion "Aureliano escribio
un poema de amor sobre su sillon favorito", donde muestran dos diagramas
arboreos para interpretaciones distintas, segun la gramática generativa. La
primera exhibe el verbo teniendo como objeto el poema de amor, es decir,
añrmando que Aureliano escribio un poema de amor sobre (sentado) su sillon
favorito; la segunda interpretacion añrma que Aureliano escribio un poema de
amor sobre (acerca de) su sillon favorito. Un ejemplo de ambiguedad léxica
y estructural es el siguiente: "0aniel compro el gato con rabia", donde la
ambiguedad léxica está en la palabra "gato" y la estructural en "con rabia".
En efecto, "gato" puede referirse a un animal o a un instrumento; "con rabia"
caliñcar al animal o al estado de ánimo de 0aniel. 7ayamos a otro ejemplo,
está vez relacionado con el 0erecho: "0eberán reclutarse los hombres y las
RESEÑAS
CONSTANTINO MARTÍNEZ, Fabián y Mauro Arturo Rivera León (2010), Elementos
GH OLQJtVWLFD MXUtGLFD 'HFRQVWUXFFLyQ FRQFHSWXDO +HUUDPLHQWDV KDFLD 
la interpretación normativa, México, Fontamara-Universidad de Sonora,
178 pp.
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mujeres jovenes", donde tenemos ambiguedad referencial: pues "jovenes"
puede caliñcar a ambos, hombres y mujeres, o solamente a mujeres y asi la
referencia es ambigua. El análisis linguistico permite detectar ambiguedades,
especialmente aquellas que están presentes en las leyes. El lector podrá darse
cuenta de que la linguistica es una herramienta poderosa para detectarlas,
y remito al lector al análisis que los autores hacen del articulo 126 de la Ley
Ceneral para la Prevencion y Cestion Ìntegral de los Pesiduos. La ambiguedad
alcanza no sola a enunciados, también a frases sin nucleo verbal, como "Uni·
versidad computarizada de Estudios de Hermosillo", que puede entenderse
como una universidad que está localizada en Hermosillo, o una universidad con
estudios acerca de Hermosillo (este ejemplo corresponde al capitulo tercero,
y ejempliñca una demanda donde aparece esta ambiguedad).
El capitulo tercero "La linguistica como herramienta de análisis forense"
muestra la importancia de la linguistica como herramienta de análisis con un
estudio detallado de un caso; el problema era determinar si dos discursos se
podian atribuir a la misma persona. El estudio es complejo, incluye análisis
léxico, marcadores de discurso, frecuencias, promedios, comparaciones, todo
ello recurriendo a la linguistica y auxiliados con el uso de computadoras.
Ejempliñca muy bien la propuesta de análisis que los autores quieren hacer
extensiva al 0erecho.
El capitulo cuarto "Ìnterpretacion de normas y análisis linguistico" está
dedicado a la interpretacion de las normas con la ayuda la linguistica y de
la logica, de la logica de oraciones, logica de predicados y logica deontica.
Los autores nos advierten acerca de dos tipos de inferencias: logicas y prag·
máticas, y que no siempre coinciden. Su ejemplo: si algo no está prohibido,
está permitido, pero se trata de una inferencia pragmática, y aqui los autores
distinguen, siguiendo a H. von Wright, entre interpretaciones descriptivas y
normativas. Su ejemplo: "algunos alumnos no vinieron a clase". La inferencia
pragmática será: "algunos alumnos si vinieron a clase", pero logicamente no
se sigue, pues pudieron no haber asistido ninguno. 0e tener la informacion
de que algunos no asistieron, no podemos logicamente añrmar que algunos si
asistieron, aunque pragmáticamente pueda añrmarse. Podria darse el caso de
que cierta accion no esté, todavia, regulada; asi, de que no esté prohibida,
no se sigue que esté permitida, aunque pragmáticamente pueda considerarse
permitida.
Cuando se interpreta un texto normativo conviene atender a sus com·
ponentes, y los autores lo ejempliñcan con el articulo 14 constitucional. En
efecto, nos ilustran sobre varias cosas: la conducta regulada, sus elementos
condicionantes, el sujeto de las normas y el operador deontico involucrado,
que puede ser obligacion, facultamiento, permision, prohibicion. Combinan
luego la linguistica con la logica proposicional al analizar varios articulos,
por ejemplo el articulo J66 del Codigo Penal Federal: dicho articulo contiene
una disyuncion y una particula cuantiñcadora, y aqui interviene su análisis
linguistico combinado con un análisis veritativo·funcional del cual es posible
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derivar varias interpretaciones posibles, cosa que muestran los autores de
manera exhaustiva aplicando ambas herramientas logicas y linguisticas; este
capitulo es muy ilustrativo.
0ecia Alberto de Sajonia, un logico del siglo XIV, que podemos añrmar que
una piedra es no·justa, pero no podemos añrmar que sea injusta; y al revés,
un juez puede ser injusto, pero no puede ser no·justo. En efecto, ser justo
no es una propiedad que pueda aplicarse a una piedra, por eso es verdadero
decir que es no·justa, pero un juez, aunque sea injusto, admite la propiedad
de la justicia. Consideraciones parecidas ocupan el capitulo quinto "Aspectos
linguisticos en estructuras verbales que denotan delitos", donde los autores
tratan las estructuras verbales, auxiliados esta vez por la logica de relaciones
y el análisis lexical de los verbos aplicado a los roles semánticos. Analizan
varios verbos sacados del Codigo Penal: dar, ordenar, informar, invitar, cau·
sar, compeler, incitar, alegar, provocar, instigar, intimidar, amagar, ultrajar,
dirigir, inhibir. Especial atencion merecen los verbos causativos, las oraciones
agentivas y los autores nos ofrecen análisis tomados también de otras lenguas.
Nos muestran por qué hay expresiones que sencillamente no tienen sentido
cuando se combinan, por ejemplo, podemos decir "la ñebre mato a Juan",
pero no "la ñebre asesino a Juan"; "Juan mato al perro accidentalmente", pero
no "Juan asesino a Flavio accidentalmente". A la par analizan los adverbios
que pueden acompañar a estos verbos y los que no lo pueden acompañar. Por
ejemplo, no podemos decir: "el gerente acoso a Varia accidentalmente". El
análisis es complejo, y muy apropiado, como dicen los autores: "podemos
añrmar que hemos establecido un tipo de verbos que tienen caracteristicas
semántico·estructurales que permiten entender su naturaleza y asociar estas
caracteristicas con el mundo del derecho" (p. 1J1).
El sexto y ultimo capitulo "Lenguaje y derecho: actos de habla" incursiona
en la reciente ñlosofia del lenguaje introduciendo la pragmática como parte
de la semiotica en el estudio del derecho: las tesis de John Austin sobre los
actos de habla y las oraciones realizativas, y las implicaturas y máximas
conversacionales, asi como el principio de cooperacion entre los hablantes
propuesto por Paul Crice. Contra la tesis que dice que el compromiso de un
hablante se reñere solo a lo establecido semánticamente, los autores extien·
den el compromiso a lo implicado en el contexto pragmático. Son oraciones
realizativas las que realizan algo con palabras, como las que incluyen estos
verbos: apostar, legar, bautizar, prometer, sentenciar, absolver, entre otras,
y los autores especiñcan sus condiciones. Estas condiciones son diversas y
cuando no se cumplen todas, la accion no queda realizada, por ejemplo, un
juez que sentencie en un restaurante estando comiendo. Los actos de habla,
siguiendo a Austin, pueden ser de tres tipos: locutivos, decir algo, ilocutivos,
hacer algo, y perlocutivos, que provocan una efecto en el oyente. Un ejem·
plo: "el acto ilocutivo de amenazar puede traer consigo el acto perlocutivo
de intimidar, asi como el acto ilocutivo de argumentar o arguir puede traer
consigo el acto perlocutivo de convencer" (p. 156).
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Los autores abordan, con estas herramientas y para ejempliñcar su técnica,
el articulo 254 del Codigo Penal Federal y el articulo 248, fraccion Ì7 del Codigo
Civil para el Estado de Sonora. También abordan con cierto detalle los llama·
dos "contratos consensuales", en su aspecto verbal y linguistico que consta
de oferta y aceptacion y promesa y que conduce a la obligacion contractual.
Pelacionado con esto están las promesas, y los autores se abocan a la tarea
de analizar sus componentes linguisticos, morales y juridicos, exponiendo tres
posturas al respecto. Analizan también un fenomeno muy relacionado con el
enfoque de este libro: los delitos verbales, como las injurias y las amenazas.
Los autores añrman: "amenazar es una ñgura normativamente ilocucionaria
y jurisprudencialmente perlocucionaria", pues uno de sus efectos puede ser
intimidar.
La bibliografia incluye no solamente los textos que pueden considerarse
ya clásicos de la linguistica y de la pragmática en la ñlosofia analitica, como
los ya mencionados, incluyendo a John Searle; también incorporan los desa·
rrollos recientes tanto en lengua inglesa como española. Su tratamiento no
es solo expositivo, pues incluso llegan a polemizar con algunos de los autores
tratados proponiendo sus propios puntos de vista, y esto es un tema que no
podemos tratar en una breve reseña. Si diremos que, por sus caracteristicas,
el libro está dirigido tanto a estudiantes de ñlosofia, logica y linguistica como
a estudiantes y profesores de derecho. Pero no solamente abarca el ámbito
académico, también los practicantes del derecho pueden aprovechar muy
bien de los contenidos de este libro. Es una muestra de interdisciplinariedad
y de análisis riguroso que aprovecha muy bien los desarrollos de las corrientes
contemporáneas sobre un tema complejo y que en nuestros dias merece la
mayor atencion.
Juan Vanuel Campos 8enitez
8enemérita Universidad Autonoma de Puebla