You are on page 1of 0

UNIVERSIDAD DE NAVARRA

FACULTAD DE TEOLOGÍA

Francisco DELGADO MANCHA

LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO
EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM»
DE SAN JUAN CRISÓSTOMO

Extracto de la Tesis Doctoral presentada en la
Facultad de Teología de la Universidad de Navarra

PAMPLONA
2000

Ioseph MORALES Coram tribunali. Lucas Franciscus MATEO-SECO Dr. die 30 mensis iunii anni 1977. die 4 mensis iunii anni 2000 Dr. 3 . XXXIX. hanc dissertationem ad Lauream Candidatus palam defendit Secretarius Facultatis Ioseph ENÉRIZ Excerpta e Dissertationibus in Sacra Theologia Vol. n. perlegimus et adprobavimus Pampilonae.Ad normam Statutorum Facultatis Theologiae Universitatis Navarrensis.

nos ayudará a comprender con luz antigua y nueva. es y será siempre un «misterio» para los hombres. el Hijo de Dios hecho hombre. y porque a pesar de la distancia que en el tiempo nos separa de ellos. ya que Él es «escándalo para los judíos y locura para los paganos» (1 Cor 1. 8). Hemos acudido a un hombre cuyos escritos y personalidad irradian en toda la Iglesia desde el s. Ante esta pregunta los hombres de todos los tiempos han adoptado y siguen adoptando posturas diversas. 15). al mismo tiempo.PRESENTACIÓN Jesucristo. «el mismo ayer y hoy y por los siglos» (Heb 13. lo que desde el principio se enseñó por quienes por razón de proximidad temporal y de afinidad por su santidad y genio. tal y como fueron enseñadas. defendidas y vividas en la antigüedad cristiana. es reducir su comprensión una vez más. aún hoy algunos se sitúan en uno u otro lado ante la misteriosa realidad del Verbo Encarnado. Abordar el Misterio de Cristo exclusivamente desde nuestra época. nos une estrechamente la misma fe en Cristo. Jesucristo1. Desde aquí podremos hablar a los hombres de nuestra época de ese gran Misterio del Dios hecho hombre. Ante todo por la insistencia constante con que la Iglesia invita a todos a profundizar en ella a partir del estudio de los Padres2. convencidos de que se trataba de lo esencial del Cristianismo. que ellos defendieron y explicaron. pues al acercarnos a su persona ésta nos interpela con aquella misma pregunta que Él planteó a los suyos en la región de Cesárea de Filipo: «Y vosotros ¿quién decís que soy Yo?» (Mt 15. 23). . IV: San Juan Crisóstomo. estaban más cerca de la fuente misma: JESUCRISTO. por ello hemos querido acercarnos a los Padres de la Iglesia. EL SEÑOR. El conocimiento y el estudio de estas verdades de la fe.

Mateo «donde con más claro acento actual resuena la voz de S. interpelándolo. profundiza en su silencio sobre los Evangelios. Una vez que se dio cuenta de lo absurdo de la «discusión por la discusión». son muy amplios3. Lo que lo distingue es la constancia y equilibrio entre la ciencia y la vida. Juan Crisóstomo. al mismo tiempo. Camino de su último destierro. un predicador.144 FRANCISCO DELGADO MANCHA 1. por decirlo así. a veces. EL AUTOR Y SU OBRA Presentar al más grande de los Padres antioquenos resulta innecesario. además. que desde el s. Su elocuencia le conquistó el título de Crusovstomos. entre la cabeza y el corazón»5. comunicati- . Monje y ermitaño durante algún tiempo. Por eso «jamás ha habido quien haya interpretado el texto sagrado con tanta solidez y discreción. se dedicó de lleno al estudio de la Escritura Sagrada teniendo como maestro a Diodoro de Tarso y como condiscípulo y amigo a Teodoro de Mopsuestia. con tanta profundidad y con aquella gracia y delicadeza necesarias para que la Palabra de Dios fructificase en todos los actos de la vida cristiana. Pero el Crisóstomo no es sólo un «orador». con tal solicitud y. en el Ponto. las burlas de otros. Comienza así la época «dura» de su vida. los estudios monográficos sobre su vida. Su elocuencia es paterna. Vuelve a su ciudad natal y es ordenado diácono el año 381 y unos años más tarde recibe el sacerdocio con encargo de predicar en la Iglesia principal de Antioquía. poco «diplomático». VI casi ha suplantado su verdadero nombre. pues en este período sufriría las incomprensiones de unos. estudió filosofía con Andragathius y aprendió el arte de la oratoria junto a Libanios. ante todo. sin duda. que por otra parte trasciende el ámbito de nuestro trabajo. El Crisóstomo es. De sus maestros aprendió bien el arte de la oratoria. en sus homilías sobre el Evangelio de S. Son noventa homilías en las que le vemos hablando con su pueblo. hasta tal punto que Bossuet lo llamó el Demóstenes cristiano4. Juan Crisóstomo nació en Antioquía hacía el año 344 en el seno de una familia cristiana. tan secamente y. ya que su personalidad y su obra son bien conocidas. sino que en la base de su enseñanza está la doctrina firme y segura que nace de la Palabra de Dios. y destierros por su amor a la verdad y por su celo. murió el 24 de Septiembre del 407 en Comana. como eco de la eterna y nunca agotada actualidad y perennidad del Evangelio»6. Nos limitaremos a recoger los datos esenciales para enmarcar nuestro trabajo. Pero es. es el más elocuente de todos los Padres tanto griegos como latinos. cargo que desempeñaría con gran elocuencia y profundidad hasta ser nombrado obispo de Constantinopla el año 398.

PRESENTACIÓN 145 va. propios de dicha escuela y su teología cristológica dista mucho de la de su maestro. Mateo. única digna del cielo»12. el Autor nos dice: «Dios me libre de componer mi apología por su locura. pero. porque se formó y ejercitó su ministerio en Antioquía. Esta vinculación biográfica a personajes tan destacados de la Escuela de Antioquía podría hacernos pensar en una idéntica vinculación ideológica. pero no es realmente un discípulo de los maestros «antioquenos». y. Así pues. Veíamos al principio que el obispo de Tarso. fue su maestro y Teodoro de Mopsuestia su amigo y condiscípulo. Esta doctrina está apoyada en el Antiguo Testamento al que cita en toda su obra a través de la versión de los Setenta. En esta época el Crisóstomo está en la cumbre de su vida y de su obra. y es que «la doctrina de Cristo es verdadera sabiduría. al mismo tiempo.. pues «con toda justicia deben ser tenidos los Setenta por los más fidedignos de todos los traductores de los Libros Santos. . poniendo en guardia a los suyos contra el error. La doctrina del Crisóstomo está exenta de los errores característicos. por su muchedumbre y su unanimidad es justo que se les dé más crédito que a cualesquiera otros intérpretes»10. es del texto sagrado de donde nuestro Autor deduce la doctrina de su enseñanza y de su predicación. como veremos a lo largo de las páginas que siguen. Diodoro. ajenas a la Escritura. que es leer de antemano el fragmento que va a ser objeto de mi comentario. es para el Crisóstomo la única fuente de su inspiración y de su vida. ya que lo que él pretende es que no perezca nadie de su rebaño. como sucedió con el eunuco de Etiopía (Cfr. 26 ss)»9. de ahí que estos textos sean uno de los mejores «comentarios» patrísticos al Evangelio de S. 7. al mismo tiempo. pero no es así. que hizo que Santo Tomás prefiriese tener una buena traducción de ellos antes que ser dueño y señor de la ciudad de París8. profunda y fustigadora a la hora de exponer la doctrina y de vituperar los vicios. Act 8. pues. probablemente entre el 390 a 3987. La Escritura. pues no pretendo sostener la verdad por la mentira»11. Los Setenta realizaron su obra cien años o más antes de Cristo y fueron tantos en número que están libres de toda sospecha. El mismo Crisóstomo nos afirma el método que sigue en sus homilías: «para que mi explicación os resulte más fácil. llena de calor y de cariño. Estas homilías fueron pronunciadas en Antioquía como él mismo afirma en la Homilía 7. os ruego y exhorto a que hagáis aquí lo mismo que hemos hecho en otras Escrituras. A la explicación ha de preceder la lectura. Podemos decir que el Crisóstomo es un «antioqueno». Respecto al uso de otras fuentes.. cruda y real.

a été aussi vrai Dieu par sa nature divine. il est Christ. en vertu de laquelle Jésus Christ. c’est alors que le St. et non parce qu’il serait né miraculeusement comme homme»14. Por otro lado C. homme saint. Esprit. En efecto. C’est à son baptême qu’il a été sacré par le Père. pour qu’il nous fût communiqué à nous aussi. vrai homme par sa nature humaine. afirma en sus conclusiones: «Et quand le Christ est-il né de l’Esprit? quand l’Ésprit lui a-t-il été communiqué. par lui? A son baptême. NUESTRO TRABAJO Debemos preguntarnos. adolecen del «mal de las generalidades». C’est en vertu de cette onction par excellence que Jésus est Dieu. Creemos que no es esta la doctrina del Crisóstomo que ve a Cristo verdadero Dios desde el primer momento de su concepción en el seno de María y el fin de la teofanía en el momento del Bautismo en el Jordán es otro muy distinto al que el autor propone. fils de Marie et du St. E. Hay15 aborda también este tema desde el ángulo de la humanidad de Cristo y afirma que el Crisóstomo «recalca la in- . estudiar «en directo» toda la cristología del Crisóstomo en un artículo de revista o incluso en un apartado de una obra de proporciones normales nos parece un objetivo respetable. teniendo en cuenta la abundante producción literaria de nuestro Autor. Cette union dite hypostatique. C’est à partir de ce moment qu’il commence sa vie messianique et rédemptrice. pero con limitadas posibilidades de precisión y rigor científico. a été appelée “onction” par S. Jean Chrysostome.. Este autor. il est Jésus.146 FRANCISCO DELGADO MANCHA 2.. Puede que se logre recoger los temas fundamentales de su pensamiento. sigue diciendo: «Telle a été l’union des deux natures in persona. antes de seguir adelante: ¿la divinidad de Cristo en el Crisóstomo no ha sido ya estudiada suficientemente? ¿No es suficientemente conocida? Hemos de admitir que el tema ha sido estudiado por algunos autores13. C’est là théophanie. Para evitar el «mal de los apriorismos» recogeremos dos ejemplos que nos parecen representativos. pero será muy difícil que se consiga descubrir los distintos matices que lo enriquecen. y siempre según San Juan Crisóstomo. Uno de estos autores. Esprit l’oint et le consacre Messie. aunque parcialmente válidos. non. Michaud.». avant. mais au baptême. a nuestro entender y sin afanes presuntuosos por nuestra parte. avant. un poco más adelante. Todos ellos.

desde luego. aunque correcto. el Autor y la obra. Su artículo. Teniendo en cuenta el «status quaestionis». la importancia del tema. hemos creído no sólo justificado. ha nacido en el tiempo de María. no sentía ninguna inclinación hacia lo especulativo. por su parte. no nos quedaba más que sistematizar todos estos datos. ni interés alguno por lo abstracto. aunque en sus artículos aparecen algunas citas de las Homiliae in Mattheum. sin dejar de ser Dios pero ¿constituyendo una única persona divina que «oculta» en su naturaleza humana? — ¿El que anunció el Antiguo Testamento como el que «había de venir» es Cristo? ¿Cómo ha actuado Cristo respecto de la Ley? — ¿En Cristo. Finalmente. Con todo. En un segundo momento. dado el carácter eminentemente catequético y práctico de su obra. sino muy conveniente volver sobre esta temática sin. nacido antes de todos los siglos del Padre. en sus palabras y en sus obras. es más. hemos procurado estudiarlos en sí mismos y en su contexto próximo y de toda la obra. Este ha sido el primer paso de nuestro trabajo: una búsqueda de los lugares que directa o indirectamente incidieran en el tema que nos ocupa. insuficientes para agotar la riqueza de contenido respecto de este tema16. su falta de inclinación hacia la presentación sistemática no excluye un conocimiento profundo de las cuestiones teológicas difíciles»17. intentado dar respuesta a los distintos interrogantes que esos mismos materiales nos planteaban: — ¿El Hijo de Dios que está eternamente en el seno del Padre es igual a Él y le es consubstancial? ¿De dónde deduce el Autor su doctrina sobre el Hijo de Dios? — El Hijo. asumiendo una naturaleza humana. sin que ello indique. descubrimos su ser divino? . y sin olvidar que estos escritos pertenecen a la Tradición viva de la Iglesia. Al introducir al lector en nuestro trabajo queremos recordar una vez más que el Crisóstomo no presenta de modo sistemático la doctrina sobre la divinidad de Cristo. «Aunque ninguno ha interpretado la Sagrada Escritura con tanto éxito como él. y partiendo de los resultados conseguidos.PRESENTACIÓN 147 tegridad de la naturaleza humana de Cristo». un olvido de la divinidad. éstas son muy escasas y. está polarizado solamente sobre la integridad de la naturaleza humana de Cristo y no trata directamente el tema que nos ocupa. Ambos autores abordan sólo de pasada una serie de afirmaciones del Crisóstomo sobre la divinidad de Jesucristo. autocalificar de antemano nuestra aportación como definitiva. por otra parte.

. dejar constancia de que en las Homilías sobre S. Mateo y.148 FRANCISCO DELGADO MANCHA Como decíamos. sin embargo. aunque a veces aparezcan algunas citas de otros escritos del Crisóstomo. nuestro trabajo está centrado exclusivamente en las Homilías sobre el Evangelio de S. Mateo el Autor pretende sentar los principios básicos de su Cristología. hemos de decir que nuestro trabajo no aborda toda la doctrina del Crisóstomo sobre la divinidad de Jesucristo. ya que al comenzar sus homilías nos afirma que trata de «aportar la solución» a las dificultades que el Evangelio encierra sobre Cristo18. Queremos. Las conclusiones definitivas sobre la divinidad de Cristo en el pensamiento total del Crisóstomo solamente se podrán sacar en el momento en que se realicen otros trabajos similares en toda la producción literaria de este gran Doctor de la Iglesia. nuestras afirmaciones no trascienden el ámbito de dicha obra. De todos modos este tema queda abierto. Por lo tanto.

PG 57. Madrid 1962.E. Obras de S. col. Cfr. 1990. en «Revue Internationale de Théologie» 17 (1909) 275-291. «Dissertation Abstracts International» 48/5 Marquette University (1987). CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA. Hom. 2. Los números romanos I y II y la p. P. II. E. Chronologie des écrits scripturaires de S. 7. Cfr. VIRGIL GHEORGHIU. 88. 457. 18. 8. Cfr. G. Mateo. St John Chrysostome and the integrity of the human nature of Christ. 21. XIV. Mateo utilizados en este trabajo es de D.NOTAS DE LA PRESENTACIÓN 1. Patrología. 141-142. L’âme de Chrysostome. Hom. 13. nº 8. I pp. «Declaratio ad fidem tuendam» de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. AAS LXXXII. 4. 12. «Journal of Roman Studies» 87 (1997) 318-319. Cfr. 660-690: en ella se encuentra una amplia bibliografía sobre el tema. Golden Mouth: The story of John ChrysostomAscetic. PG 57. nº 3.H. Cfr. Homilías sobre el Evangelio de S. ROUSSEAU. San Juan Boca de Oro. Jean Chrysostome. LXIV. PG 57. en «Revue Thomiste» 33-34 (1928-1929) 122-123. 3. 1. sino que la traducción que él poseía no era de su agrado. B. BARDY. Barthélemy de Capome en el proceso de canonización del santo doctor indicó esta anécdota. Cfr. 1236. Barcelona 1910. 10. De vita S. Dei Verbum. MICHAUD. The Christology of John Chrysostom. Cfr. Instrucción sobre el estudio de los Padres de la Iglesia en la formación sacerdotal (30-11-1989). son oeuvre. 15. 11. El volumen PG 47 trata de la vida de S. PALLADIUS. M. sa vie. 6. MANDONNET. 5. RUIZ BUENO. siempre que aparece sin hacer alusión a otra obra. PG 57. AAS. Jean Chrysostome. 57. o. J. 2. D. 5-82. VANDENBERGHE. Const. Juan Crisóstomo hasta la columna 263. bishop. La referencia Hom.. Cfr. también P. que figuran después de las citas del Crisóstomo corresponden a los volúmenes y páginas de la mencionada traducción. I p. 6. CONCILIO VATICANO II. Esta fecha es sólo conjetural. Paris 1949. I p. 4. Madrid 1992. 156. Saint Jean Chrysostome. DTC. Hom. Patrología. Juan Crisóstomo. también MOULARD. 8. I p. BARDENHEWER. QUASTEN. 10. 91-92. Thomas d’Aquin. O. HAY. 179. VIII.c. Hom. en «Franciscan Studies» 19 (1956) 298-317. PG 47. corresponde a In Matth. 9. 5. Joannis Chrysostomi. Madrid 1955. RUIZ BUENO. 1. La traducción de los textos de las Homilías de S. preacher. en «La vie spirituelle» 99 (1958) 256 5. La Christologie de S. LAWRENZ. No es que el santo no tuviese las homilías. C. en donde se mencionan errores actuales sobre la persona del Hijo de Dios. . ya que no hay indicios de ella en las palabras de nuestro Autor. II.

496.. C. Hom 1.. o. 17.150 FRANCISCO DELGADO MANCHA 14.c. Hay hemos de decir que es seguido por A. 385-388. Johannes Chrysostomus. Paris 1973. que hemos podido consultar. El mismo C. o. Hay aparecen 18 veces. Cfr.c.. 2. Hom. Michaud aparecen 11 citas de las Homiliae In Matth. HAY. J. En el artículo de E. estas páginas sólo añaden alguna precisión histórica sobre el Crisóstomo. En relación con el artículo de C. E. QUASTEN. GRILLMEIER. 18. 289-290. en su obra Le Christ dans la tradition Chrétienne. 1. . o. 16. 15. MICHAUD. 21.. Die Christologie des hl. 6: PG 57. 17. 298. HAY cita a J.c.H. mientras que en el artículo de C. PG 57. JUZEK.

........................ 1......3........2..................1..................2..................1.............................2............. Nicea y el Crisóstomo ................. 1.... EL HIJO ES UNO CON EL PADRE E IGUAL A ÉL ..1........................................ 1..........................2... DIOS HECHO HOMBRE ......................4................. Dos naturalezas en Cristo .............................................. El Hijo es igual al Padre ....................................... 1....... 1......3.... ....... 1...................... 1.....2... El Hijo consustancial con el Padre .................. Testimonio de Cristo sobre su filiación natural . 1....... El autor y su obra ..2........................ Madre de Dios ...................... 2. Encarnación ..... El Hijo conocedor del Padre ... 1.....1........................1.1......2.......... 1.................. EL HIJO CONOCEDOR DEL PADRE POR SERLE CONSUSTANCIAL ..... 20 21 24 28 28 37 42 46 52 58 58 66 75 75 82 2 EL VERBO ENCARNADO 2....... Sincatábasis ............ 97 98 112 114 123 136 1........3................. 2..........................................................3..1..3................ Testimonio del Padre y del Espíritu Santo .......... 1........................... 1.................... Nuestro trabajo ...............4....................... 2 6 11 1 EL HIJO DE DIOS REVELACIÓN PROGRESIVA ............................. 1......3....................1..1..... JESUCRISTO....ÍNDICE DE LA TESIS INTRODUCCIÓN .......................2............... 2.. EL HIJO UNIGÉNITO DEL PADRE ...... El Hijo Unigénito .2......................1........ 1............ 2.............1.....2........ El Hijo es uno con el Padre ............2...1.4..................................... LA PRESENCIA DEL ESPÍRITU SANTO EN LA VIDA DE JESUCRISTO ..... 2..........2...........4....... El Hijo propio (i[dio~) de Dios .............................5.................... María.... La expresión «templo (naov~) de su cuerpo» ....... 1.......... UNIÓN DE LA NATURALEZA DIVINA Y HUMANA EN UNA SOLA PERSONA 2.

........1 Jesucristo..... 4....... 4...........4....................... El poder de hacer milagros ............................. 4..... JESUCRISTO INFINITAMENTE SUPERIOR A LOS PERSONAJES DEL ANTIGUO TESTAMENTO ..................................2.......................3....3............ 266 .................................................. JESUCRISTO........ Juan Bautista.2................ 3...3.........1... 3.1.......... el Precursor .3......................... Creador (Dhmiourgov~) . BIBLIOGRAFÍA ................................................ 151 159 161 165 170 174 174 175 185 187 198 4 MANIFESTACIONES DEL SER DIVINO DE CRISTO (LA OBRA DE CRISTO) 4.. el profeta ............ 4.......................2.............................................2........................... 4.... 3........3.............................................. Marción y Maniqueos .................................... 3.. 4....4.............................. CAPITALIDAD DE CRISTO ................ Jesucristo y la plenitud de la Ley ......... Jesucristo.................................................... Juez .3............... 3........ Jesucristo........ 3.....................................1 Jesucristo y la Antigua Ley ... 4........3......1...........................................................4............................. Señor (Kuvrio~) ..... el Legislador (Nomoqethv~) ......4....... el Rey profeta ......4........... 3.........................1.................. LA CIENCIA DE CRISTO .............. 4........ 206 206 211 213 219 223 227 227 234 241 254 5.............. CONCLUSIÓN .............2.................................. David.....1................................2.......................3.......................................2............ 4... Corolario: Cristo adorado como Dios ....1. Jesucristo....... 3........... Jesucristo.....................5... JESUCRISTO SEÑOR DE LA LEY ..... SALVADOR (Swthvr) ... Jonás.3..... LA OMNIPOTENCIA DE CRISTO .................3.. El poder de perdonar los pecados ........ 3....................... JESUCRISTO Y EL CUMPLIMIENTO DE LAS PROFECÍAS .....152 FRANCISCO DELGADO MANCHA 3 LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO Y EL ANTIGUO TESTAMENTO 3.......... 258 6............1.... 3....... El sacrificio de la nueva Ley .....2.....................3....2.............................. Rey ....

— De incomprehensibili (PG 48. Para una bibliografía más amplia ver: «Ephemerides Theologicae Lovanienses». SC 272).2). — Hom. OTROS PADRES Y ESCRITORES ECLESIÁSTICOS ATHANASIUS ALEXANDRINUS. Gentiles et Haereticos (PG 48. Patrology. famiglia é città. Berlin and Leipzig 1935. Volumen III. — Contra Judaeos. Walter De Gruyter & Co/Berlín 30. QUASTEN. B. Aquí recogemos solamente los trabajos relacionados con nuestro tema.. — Hom. en la voz JOHANNES CHYSOSTOMUS. 391-682). Apología contra Arianos (PG 26. 2/1. 813-912). 1963. TU 4. SC 28 bis) — De Sacerdotio (PG 48. SC 2). Legatio pro Christianis (PG 6. También se encuentra una bibliografía muy bien seleccionada en O. 415-476). SCHNEEMELCHER. — De decretis Nicaenae Synodi (PG 25. FUENTES Obras del CRISÓSTOMO: — Hom. Christian Classics. — Hom.G. Athanasius’ Werke. 12-524). Edición Crítica: H. in Matthaeum (PG 57-58). in Ioannem (PG 59). * El elenco bibliográfico sobre las obras de San Juan Crisóstomo es muy amplio. PASQUATO. . I Laici in Giovanni Crisostomo: Tra chiesa. W. 889-972. Maryland 1992. in Romanos (PG 60. OPITZ. Roma 1998. in Genesim (PG 53-54).. ATHENAGORAS ATHENIENSIS. 701-748. que en su volumen anual de bibliografía siempre dedica unas páginas al Crisóstomo. Bibliografía Patrística. 1924-1995. Cohortatio ad gentes (PG 8. Westminster. Louvain. CLEMENS ALEXANDRINUS. 623-692. J.BIBLIOGRAFÍA DE LA TESIS* A. 49-246. INC.

Ad Hebraeos (PG 82. THEODORETUS CYRRHENSIS. 1253-1362. GCS 1). G. 390-435 BOULARAND. E. Kuvrio~. XII. Barcelona 1910. AMANN. 202. 1484-1501. BOSIO. Gregorii Nysseni Opera..M.152). M. S. 331-1128). BARDY. en DTC. CONCILIO VATICANO II. . 906-1232. 1464-1478.100. EUSEBIUS CAESARIENSIS. Patrologie et historie de la théologie. 173-1200). SC 97). Contra Synusiastas (PG 33. Marción. 5-82). en DTC.. 787-876). 45-906. G. 1953. en DTC. en DTC. IX.. Contra Eunomium libri.. Secoli III e IV.. Introduzione ai patri della Chiesa. 1434-1476. — Manichéisme. 1559-1562). IV. Jean Chrysostome. PALADIUS. en DTC. E. C. — Historia Ecclesiastica (PG 20.. DIODORUS TARSENSIS. Dogme. P. JAEGER. 2010-2032. De vita S. IRENEUS. — Paul de Samosate.41.. Tournai. Maternità e virtu di Maria in S. Contra Eunomium y Refutatio Confessionis Eunomii (PG 45). CAYRE. BAREILLE.. GREGORIUS NAZIANZENUS. CHADWICK. Die Apostolichen Väter.. S. 397-522). OTROS AUTORES ALVES DE SOUSA. IX. EPIHANIUS. en DTC. «Journal of Ecclesiastical History» 40/3 (1998) 450-451. El sacerdocio ministerial en los libros De sacerdotio de San Juan Crisóstomo.55). — In Romanos (PG 66.-MARITANO. 46-51. IX. — Macédonius et les macédoniens. en DBS. John Chrysostom as Apologist-Schatkin. IV. CYRILLUS HIEROSOLYMITANUS. 11-664). 825-1046). Catechesis (PG 33. ELLERO. en DTC. THEODORUS MOPOSUESTENUS. — Carmini Libri duo (PG 37. Const. Berlin 1921. 1956. GREGORIUS NYSSENUS. Adversus haereses (PG 41. Edición crítica. SC 31. Docétisme. en «Marianum» 25 (1963) 405-446. Quod unus sit Christus (PG 75. D. 1574-1650. F. BARDENHEWER. en DTC. Dei Verbum.154 FRANCISCO DELGADO MANCHA CYRILLUS ALEXANDRINUS. Orationes Theologicae (PG 36.-DAL COVOLO.G. G. Pamplona 1975. FUNKSCHEN-Karl BIHLMEYER. De Ecclesiastica theologia (PG 24. E. DUBLANCHY. Tübingen. Giovanni Crisostomo.210..293. — De vita Constantini (PG 20. S. Paris 1972.. VIII. CERFAUX. H. Joannis Chrysostomi (PG 47. Torino 1998. S. Patrología. L’Hérésie d’Arrius et la «foi» de Nicée. 969-994). Contra haereses (PG 7.. W. De Incarnatione (PG 66. 673-786). L. E. 1841-1895. 660-690. SC 263. VI. — Gnosticisme. G. V.

«Journal of Roman Studies» 87 (1997) 318-319...L.. God in Patristic thought. RIVIERE.-FEUILLET.. ROBERT. GRILLMEIER. P. La «condiscendenza» divina in S. MANDONNET. Jean Chrysostome. sa vie. NigmegenUtrecht. Chronologie des éscrits scripturaires de S. Paris 1963. El evangelio según S. La teología de S. Paris 1973.. J. ROUSSEAU. VIII. ORTIZ DE URBINA. México 1947. en «La Vie Spirituelle» 99 (1958) 256-270. Paris 1949. L’âme de Chrysostome. Stuttgart 1967. Le Christ dans la tradition chrétienne. Juan. M. 2042-2227. PRATT. Thomas d’Aquin. Nicéa et Constantinople.. John Crysostom and the integrity of the human nature of Christ. Saint Jean Chrysostome. en «Echos d’Orient» 11 (1908) 5-15 KITTEL. E.. A. T. C. Giovanni Crisostomo.C. Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament. MICHAUD.. PRESTIGE. Christus Basileus bij Johannes Chrysostomus.. P. en «Euntes Docete» 11 (1958) 109-123.. Barcelona 1970.. VAN DEN BUSSCHE. V. JUGIE. bishop. en «Revue Tomiste» 33-34 (1928-1929) 122-123. P. Pablo.. en «Revue Internationale de Théologie» 17 (1909) 275-291.. VAN DER AALST. Justification. S. MOULARD.. Saint Jean Chrysostome et la primauté de S. B. F. en «Franciscan Studies» 19 (1956) 298-317.. P. preacher. en DTC. La christologie de S. . Madrid 1992. A. San Juan Boca de Oro.. MORO. London 1956. H. son oeuvre. 1956. G. G. VANDENBERGHE. Pierre..H. Golden Mouth: The Story of John Chrysostome-Ascetic. A. Introducción a la Biblia. Madrid 1972. HAY.BIBLIOGRAFÍA DE LA TESIS 155 GHEORGHIU. I..

H. Paris Dictionnaire de théologie catholique.TABLA DE ABREVIATURAS DBS DTC GCS PG SC TU Dictionnaire de la Bible Supplement. Leipzig.P. Paris Die griechischen christlichen Schriftsteller. . Leipzig. DE LUBAC y J. Patrologiae Cursus Completus. ed. J. Petit Montrouge Sources chrétiennes. DANIÉLOU. MIGNE. Paris Texte und Untersuchungen.

su Hijo Unigénito de un modo nuevo. Cristo se nos manifiesta de manera progresiva. pues es Él mismo. Io 1. Palabra de Dios hecha carne (Cfr. engendrado eternamente en «su seno». Gal 4. paulatinamente. EL HIJO DE DIOS Llegada la plenitud de los tiempos (Cfr. actúa así para que quede clara y patente ante todos su perfecta humanidad —la realidad de la Encarnación—. acomodándose a la mentalidad y a las posibilidades de sus interlocutores: es la «condescendencia divina». además. 14). el que se nos manifiesta como el Hijo de Dios y Unigénito del Padre. De esta manera el Autor. que se había revelado de muchas maneras a su pueblo (Cfr. y estas afirmaciones están corroboradas por el testimonío del Espíritu Santo y del Padre mismo que son los únicos que pueden desvelar la misteriosa realidad del «ser» de Cristo. es tal que no sólo tienen el mismo sentir y parecer. Él. en muchas ocasiones. la misma gloria y el mismo poder. proclamado solemnemente por los 318 Padres que hicieron realidad el primer Concilio ecuménico. Cristo es el Hijo «propio» de Dios. de este modo. fiel a la Tradición y a la doctrina de la Iglesia. su revelación es clara y precisa. confirma con sus palabras y su modo de actuar que El es el Hijo de Dios. posee la única esencia divina y. Heb 1. La unidad e igualdad entre ambos. siguiendo la pedagogía del Antiguo Testamento. es Dios en y con el Padre con quien constituye una unidad e igualdad de esencia y de poder. 1 ss). se nos revela en Cristo. sino que son «consustanciales». A estos testimonios se unen el de los mismos demonios que lo confiesan como Hijo de Dios y el mismo Cristo. nos presenta «su credo» que no es otro que la fe de la Iglesia. hay una identidad sustancial entre el Padre y el . Pero. por proceder del Padre por vía de generación. único y definitivo. 4) Dios. No obstante.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» DE SAN JUAN CRISÓSTOMO 1. en cuanto a la esencia.

Sincatábasis La revelación llega a su culmen con Cristo que es el «anunciado por los profetas». de un modo gradual. por condescendencia una vez más. su personalidad íntima fundamentalmente por condescendencia (sugkatavbasi~) y.1 ss) que hicieron lo que se «les mandó y. a lo que les es familiar. el Hijo es el único «conocedor» del Padre y puede dárnoslo a conocer mediante una revelación propia y exclusiva que no necesita de nada ni de nadie para manifestárnoslo (Cfr. también. Gen 3. Así aconteció en múltiples ocasiones como a las ciudades de Ascalón y Gaza (Cfr. había prometido un Salvador (Cfr. Cristo va a realizar su revelación. Por esto nos dice el Apóstol de las gentes: «muchas veces y de varios modos habló Dios antiguamente a nuestros padres por medio de los profetas.1.18). Pero siguiendo la línea del Antiguo Testamento. Él mismo.1 ss). su persona. pero al fin de estos días nos ha hablado por su Hijo» (Heb 1. nacido bajo la Ley para redimir a los que estaban bajo la Ley. Revelación progresiva Dios.1. 1 Sam 6. Jesucristo. su actuar. 1. Pero Dios habla al hombre de maneras distintas y según las circunstancias en las que éstos se desenvuelven1. es en «estos días» la revelación de Dios y así la revelación se realiza en y por Él.4-5). se acomodó a la sentencia de aquellos y no tuvo por indigno de sí realizar su predicción y hacer que parecieran fieles en lo que en aquella ocasión dijeron»3. progresivo y nos manifiesta con cierta reserva. Dios. acomodándose.1. Con esta revelación Él se autorrevela haciendo así posible que los hombres podamos «conocer» el ser de Dios. se amolda a la debilidad de sus interlocutores: . «cuando llegó la plenitud de los tiempos nos envió a su Hijo. El Hijo de Dios. que desde los albores de la humanidad. Io 1. además. La revelación.15).27)4. Por esto. al principio. pues «al fin de estos días (Dios) nos ha hablado por su Hijo» (Heb 1. Mt 11. 1.1). su doctrina y su obra constituyen el objeto fundamental de la revelación.160 FRANCISCO DELGADO MANCHA Hijo. Él mismo. el «estilo de Dios». su plenitud (Cfr. «Cada uno ama lo que tiene de costumbre: de ahí que Dios y los hombres por Dios enviados para la salvación de la tierra se adaptan de este modo a las cosas»2. para que recibiéramos la adopción» (Gal 4. para probar la realidad de la Encarnación (oijkonomiva). nacido de una mujer.

Para que podamos llegar a un conocimiento verdadero y cierto del Enviado de Dios. tenía que dejar clara y patente ante todos su perfecta humanidad —la realidad de la Encarnación— . pero clara y precisa. habla de sí mismo «muy por bajo de su propia dignidad»9. Descendiendo. al plano de sus interlocutores va haciendo posible. «habla palabras de Dios» (Io 3. Jesucristo.1. y a tu enviado. es hablar por condescendencia (sugkatabaivnonta)»6. «reserva hasta el momento oportuno la doctrina de su propia filiación»14. como buen Pedagogo (Él es el Maestro) la aceptación de su misteriosa realidad de una manera sencilla. pues.27). acomodada para obtener así el efecto deseado de iluminación de fe y de vida: «esta es la vida eterna: que te conozcan a tí. de ser conocido. lo hace como simple hombre12 dando a sus acciones un matiz marcadamente humano: «es que a la mayor parte de sus acciones les daba Él un sesgo más bien humano.14) y. De este modo nos muestra su realidad óntica con una revelación clara y precisa aunque gradual. además de la divinidad. Esta revelación que el Hijo nos trae se amolda a los que van a recibirla. único Dios verdadero. rehúya el enemigo el combate y se espanten a la par todos los suyos. Cristo ha venido como Palabra de Dios a mostrarnos al Padre: «nadie conoce al Padre sino el Hijo y nadie conoce al Hijo sino el Padre y aquel a quien el Hijo quiera revelar» (Mt 11.3). La causa. La Encarnación Cristo. además. pues «He aquí un punto que hay que mirar con el mayor cuidado. 1. sino salvar»7. pues todavía no era llegado el momento de revelar a plena luz su divinidad»13 y.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 161 el «Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (Io 1. a fin de no escandalizarse. Cristo actúa de este modo dada la debilidad de la naturaleza humana y usa de esa reserva al hablar de su persona no para ocultarla. pues Él usa de aquello que les «es familiar» para manifestarse8. a veces. otras ocasiones lo hace de modo imparcial10 u obscuro11 y. Lo que pretende el Señor al hablar así es «evitar que. cuando el Señor habla de sí humilde y modestamente.34) con un lenguaje humano a fin de que los hombres puedan acceder al misterio de su persona.2. por esto. Porque no quiere El espantar. entre otras muchas. Es la sugkatavbasi~ divina5. en ocasiones. Jesucristo» (Io 17. sino para que quede ésta en el silencio más absoluto.

que en su oración en el huerto antes de morir «dijese una. Cristo. pues no comprenderían31 y «quería ante . se limita a confirmar lo que dicen de Él26. Cristo les prohíbe que lo manifiesten a los demás. sino sólo Dios?» (Mc 2.7). para evitar. Cuando sus discípulos. «que El es el mayor de los hombres y que había venido de Dios»28 y lo «tuvieron por superior a todos. aunque la carne (sajrx) se les ponía delante.162 FRANCISCO DELGADO MANCHA (oijkonomiva)15. tenían de Él una idea equivocada que. «no quería obrar en todo de modo sobre humano para que se creyese la encarnación»17. muchos hubieran tomado de ahí argumento para no creer que hubiera tomado verdaderamente carne»21. y para que ésta pudiese ser aceptada plenamente por todos no debía manifestarse desde el principio como quien realmente era. dos y tres veces lo mismo. poco a poco. descubren. Si el Señor hubiera seguido adelante. que cuando ayunó durante cuarenta días «no pasase adelante. ayudados por el Señor. de ahí que «dejase muchas cosas en la penumbra desde el principio»18. a pesar de los milagros que le habían visto realizar. para no «escandalizar» a sus oyentes. con su ayuda. a fin de que fuese creída su encarnación»19.55). no se le hubiera tenido por hombre»16. pero llevados por sus pasiones e intereses puramente materiales no logran descubrir su personalidad íntima y esencial que Él va desvelando gradualmente30. lo confiesan como lo que realmente es —el Hijo de Dios—. De este modo. pues «aún no tenían de Él la opinión debida»27. Con sus milagros y su modo de hablar va preparando el corazón de sus oyentes a recibir la gran revelación del Padre: Él mismo24. al principio. no sólo de cuantos entonces existían. lo llamaron «fabrifilius» (Mt 13. va cambiando poco a poco. que hasta el viento y el mar le obedecen?» (Mc 4. Sus apóstoles. En múltiples ocasiones oculta la realidad de su persona22 y espera el momento oportuno para manifestarse. a pesar de la «apariencia» (o[few~)25. viniera a negársele fe a la verdadera encarnación. «¿quién puede perdonar los pecados. que tuviese necesidad de una barca para atravesar el lago y tuviese sueño20. Actúa. sino de cuantos jamás habían existido»29. Las gentes. aunque «poco a poco y con suavidad va poniendo la verdad ante sus ojos»23.41). Paulatinamente Cristo incorpora acciones extraordinarias que van levantando a los hombres que le seguían a la verdadera idea que de El debían tener. por exceso del milagro. como uno más entre los hijos de los hombres. se plantean una serie de interrogantes: «¿quién es éste. después de haber presenciado algunos de sus milagros. que despierta y levanta sus pensamientos con su doctrina y con sus milagros. Los hombres que ven como actúa. «pues si el Señor hubiese empezado a hacer milagros desde su primera edad.

El Autor comienza a la inversa del prólogo joanneo. Mt 8. nos presenta. nos habla de lo que atañe «al objeto de nuestra fe»36 y que él irá desarrollando. que nos dio mandamientos saludables. de su ser esencial se derivan. no de modo sistemático. Las reservas de Cristo sobre la manifestación de su personalidad íntima.14) y que Él mismo. que obró milagros. al comienzo de su «comentario». sin grandes dificultades. Mc 1. 9.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 163 todo que desapareciera todo lo que podía escandalizarlos»32. una vez realizado el prodigio. No quiere que los suyos hablen de su gloria (dovxa) «hasta que El resucite de entre los muertos»33 y los que se le acercan para ser curados de sus dolencias. que resucitó.1. 3. a través del misterio de la pa- . de modo gradual. su cristología de modo sucinto. que fue crucificado. no es otra que el misterio del Dios que «se hizo carne y habitó entre nosotros» (Io 1. resumiendo el pensamiento del Nuevo Testamento y el de la Tradición viva de la Iglesia. que es Hijo. 24. va desvelando a los suyos para que lleguen al conocimiento de su personalidad íntima. que lo es por naturaleza. Mateo. y de cuánta adaptación de palabra ha usado teniendo providencia y cuidado de nuestra naturaleza»35. que no estableció una ley contraria a la antigua. nos dice que lo que «atañe al objeto de nuestra fe» es: «que Dios se hizo hombre. El unigénito del Padre S. Juan Crisóstomo al comienzo de la obra que estamos estudiando. que subió al cielo. los hombres «conozcan la inefable benignidad de Dios. 11). Juan Crisóstomo ve como ese desvelar paulatino y gradual de su intimidad para que. pero claro y preciso.30) y también ordena silencio a los demonios que lo proclaman como Hijo de Dios (Cfr. que es Unigénito. Parte de la realidad de la Encarnación de Dios y se remonta. a lo largo de todo el «comentario» al Evangelio de S.4.2.2. Esta realidad. centro de nuestra fe. que ha de juzgar. El Hijo Unigénito El predicador antioqueno. 1. del «secreto mesiánico» que Marcos en su Evangelio destaca con mayor énfasis34 y que S. en definitiva. que es de la misma sustancia que el Padre»37. para desarrollar las mismas ideas que aquél sobre Jesucristo. que fue sepultado. 1. reciben el mandato y la prohibición —aunque generalmente no lo cumplen— de no decirlo a nadie (Cfr.

sin poseerlo desde siempre. con el que designa a Dios hecho hombre que murió y padeció por nosotros. el Autor subraya la verdadera filiación eterna del Hijo. es decir. Esta afirmación está reforzada por el término Monogenhv~ que añade singularidad a su generación. nada tendría que ver con el ser del Padre y nada tendría . en todo el texto está latiendo dicho nombre. exigen un presente (ejstiv) que contrasta con los tiempos empleados en la primera parte. una criatura de Dios en el tiempo y que. v Aunque en el texto que estudiamos dice sólo que es Hijo (YiJo~) y no dice expresamente que es «el Hijo de Dios» (YiJo~ tou`` Qeou`) por v ` todo el contexto vemos que lo que el Autor quiere decirnos es que este Hijo no es otro que el Hijo de Dios. por ello. relativos a la Encarnación del Hijo. afirmación que hace de modo explícito en otros pasajes38. a la vida del Hijo en Dios. ya que «el Dios que se hizo hombre» no es otro que el que «padeció. vino a serle esencial en el tiempo. la filiación eterna de Cristo. le es esencial. la identidad de naturaleza con el Padre. por tanto. Con este término el Autor nos manifiesta la procedencia eterna del Hijo respecto del Padre y. Su ser Hijo es atemporal. confirmada. mientras que el «venir a ser» en la Encarnación es algo que sin serle esencial eternamente. en los que aparece la idea de «venir a ser» o de pasado. indica la verdadera generación sustancial del mismo. dejar de ser Hijo. En efecto. resucitó. el que es de la misma sustancia que el Padre» y aunque el Autor no da el nombre de Jesucristo. Cristo es el Hijo de Dios en el sentido más genuino de la expresión. la identidad de naturaleza y. de este modo. Con ambos términos quiere el Crisóstomo darnos a entender que el Hijo no es algo extrínseco al Padre. El ser del Hijo en Dios «está» en Él de modo permanente. pero no lo hace en sentido genérico. sino específico y de ahí que lo llame también Unigénito (Monogenhv~). muerte y resurrección. es algo que posee desde siempre. las premisas de la segunda parte del texto. Llama a Cristo Hijo. El término hijo (YiJov~). Hay como una contraposición entre ejimiv y givgnomai y. por el adjetivo gnhvsio~ que indica la genuinidad de la misma y la precisa39. al mismo tiempo. vino a ser en Él propio y peculiar. relativas al Hijo de Dios en el seno de la Trinidad. al mismo tiempo. que éste posee como algo propio y el nombre de Hijo toma el valor de nombre propio y exclusivo. pues lo es con un presente continuo y eterno mientras que su ser hombre y autor de la redención estuvo sometido al tiempo sin. aunque no usa una forma verbal explícita.164 FRANCISCO DELGADO MANCHA sión. además.

reconciliar a los que estaban en guerra»51 y. de este modo. En cuanto Monogenhv~ del Padre posee la misma gloria que Aquél (Cfr. sería un simple hijo adoptivo. lo que pretende al llamar al Hijo Monogenhv~ no es otra cosa que resaltar lo que el evangelista Juan había puesto de manifiesto sobre la divinidad de Cristo a lo largo de todo su evangelio y muy especialmente en el prólogo del mismo. «comentando». nos reconcilió con el Padre siendo como éramos enemigos de Dios: «ésta fue la obra del Unigénito: unir a los distantes. para llenar esta laguna.14) y. sino por el prólogo de su evangelio»42. Juan) se puso a escribir por puro azar. hace visible en la carne el misterio inefable del Verbo. aparece solamente en el Evangelio de S. Para el Crisóstomo. pues es Monogenh. como está haciendo. vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos50. Dios es su Padre48. Mateo que es el que el Crisóstomo está comentando. Juan41 y no en el Evangelio de S. movióle Cristo más adelante a componer su Evangelio. donde no aparece dicho término. su misterio.14). el evangelio de S. sino que. La razón fue ésta: como los otros tres evangelistas habían puesto su principal empeño en poner de relieve la economía de la salvación y parecía haberse pasado en silencio la doctrina acerca de la divinidad de Cristo. lo emplea para hablarnos de Cristo? Porque «hay una tradición antigua que de nuestros padres ha llegado a nosotros por la que sabemos que tampoco él (se refiere a S. el Verbo de Dios hecho carne47.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 165 en común con Él. Io 1. Juan. sin duda para recalcar con más v ` énfasis el sentido genuino y único de su generación. sino en varias ocasiones40. como . Así pues.~ YiJo~ tou`` Qeou`45 aunque. Éste identifica a Jesucristo con el Verbo Encarnado. Y esto es patente no sólo por la historia misma. Juan Crisóstomo. Nos podemos preguntar: ¿por qué S. Él viene del Cielo49. no por naturaleza. como acabamos de ver. nos ha hecho coherederos al «hacernos» hijos. como veremos más adelante. El Crisóstomo. Io 1. a lo más. ya que «una sola es la gloria del Padre y del Hijo»43 y el mismo Autor comentando este pasaje del prólogo quita todo valor comparativo a la particula wJ~44. pues. el . da singularidad a la filiación del Hijo y que el Crisóstomo aplica a Cristo no sólo en el texto que estamos comentando. El Verbo que estaba desde el principio en Dios y es Dios «se hizo carne y habitó entre nosotros» (Io 1. Mateo. Es el único engendrado del Padre. El término Monogenhv~ que. a veces. de este modo. 1 y 18). al igual que para S. Crisóstomo cambia el uiJo~ por pai`~46. el Monogenhv~ no es otro que Jesucristo. Con este término Monogenhv~ nos quiere decir el Crisóstomo que la generación del Hijo es eterna y singular y que está tan íntimamente unido al Padre que reposa en su seno (Cfr.

pero engendrado de modo único y así es su Unigénito Monogenhv~.16) lo cual no sería posible de no ser El engendrado eternamente en el seno del Padre y ser. dando un paso más. El Crisóstomo. engendrado eternamente en su seno. como en cualquier generacion natural. al mismo tiempo. a Ese nos lo dio a nosotros que éramos sus enemigos»53 y «por éste os concedió gracias sin cuento»54. Pero el Crisóstomo va a precisar las anteriores afirmaciones y. pues aunque admitimos y creemos que Jesucristo es el Hijo Unigénito del Padre. sino que precisa que es verdadera y propia según la sustancia del Padre. pero que. Jesucristo. es el que encarna el amor infinito del Padre hacia todos los hombres: «lo que tenía de más preciado. ya que el llegar a ser hijos en el Hijo está fundado en su naturaleza. Dios en y con el Padre. Con este adjetivo el Autor. termina diciéndonos que el Hijo es «de la misma sustancia que el Padre» (o th`~ aujth`~ oujsiva~ tw`/` Patriv). la esencia del Hijo no difiere de la del Padre y. el adjetivo gnhvsio~ precisaba el tenor de la filiación del Hijo. sino por adopción52. ¡oh Hijo Unigénito del Padre!. por tanto. frase que ”ti ` ` viene a explicar y determinar el sentido del Monogenhv~. Así pues. Por esta razón S. En consecuencia ambos tienen identidad de naturaleza. ambas afirmaciones precisadas por el adjetivo gnhvsio~ nos hablan de la eternidad de su generación. pues de ser así sería una criatura y su ser dependería de la voluntad libre del Padre. «¿cómo no tener por suma locura la de aquellos que a todo trance quieren inquirir y averiguar la inefable generación del Verbo?»57. excluyendo todas las imperfecciones propias de la generación humana. procede (gevnnhsin)56 directamente del Padre sin ningún intermediario.166 FRANCISCO DELGADO MANCHA lo es Él. El Autor va peldaño a peldaño por la escala de la igualdad sustancial: Cristo es el Hijo del Padre. 1. Juan Crisóstomo invoca a Cristo pidiendo lo libre de no gozar de su presencia: «mas concédenos. que jamás probemos por experiencia ese castigo irremediable»55. En razón de que Él es el Hijo Unigénito de Dios. así el Hijo. Como veíamos antes. Porque «plugo al Padre que en Él habitase toda la plenitud» (Col. nosotros «llegamos» a ser hijos en el Hijo. dando un paso más. aunque hemos de eliminar en Dios todas las imperfecciones de cambio o mutación y extrinsecismo que connota la idea de .19). luego es engendrado. cosa ésta que sería imposible de no ser el Hijo por naturaleza. no obstante. Unigénito de Dios. nos quiere decir que el Hijo Unigénito. no es «sacado» de la nada. como todo hijo recibe la naturaleza del padre que lo engendra. Esta frase no añade nada nuevo a la idea de generación. «de su plenitud recibimos todos gracia sobre gracia» (Io 1. su Hijo Unigénito. nos advierte que nos encontramos ante un misterio inefable que es imposible descifrar o atisbar. Él.

ya que el término «dogma» (dovgma) no tenía en la época de nuestro Autor el sentido técnico que hoy posee64. Como se sabe. también. reforzada esta afirmación por el artículo th`~ que le da singularidad.62 1. sino por naturaleza y de modo único y exclusivo. Esta misma idea nos la corrobora el Autor al llamar al Hijo pai`~ Qeou`61 expresión em` ` pleada por los Padres para expresar la preexistencia del Hijo en el seno del Padre. quisiéramos comparar lo que acabamos de ver y la primera parte del segundo artículo de la profesión de fe del símbolo niceno. pues es engendrado de la «misma esencia o naturaleza» que el Padre que es el que lo engendra.2. nos indica que no es algo exterior al Padre. sino que por tener su origen en Él. aunque no hemos de tomarla necesariamente como una referencia directa a dicha definición dogmática. Podemos comenzar preguntándonos: ¿tiene el Crisóstomo presente la definición dogmática de Nicea aunque altere el orden de la misma. emplee algunos términos distintos e incluso no use algunas de sus expresiones peculiares? La insistencia del Autor en la utilización de la expresión «dogma» (dovgma) o «dogma de su divinidad» (dovgma Qei`on)63. con Nicea. ya que es natural y. al mismo tiempo. sin embargo no podemos minusvalorarla. pues el aujth``~ precisa que es el ser íntimo de ` Dios. fe recibida de los Apóstoles y manifestada en la Sagra- . referido al Hijo. del Hijo y. El Hijo posee la esencia divina como algo constitutivo. Ambas afirmaciones están confirmadas por el sustantivo fuvsi~ en dativo regido por eijmiv implícito. Con ello el Autor nos está diciendo que su generación es eterna. Él es el Hijo eterno de Dios e Hijo natural de Dios (oJ fuvsei uiJo~)60 es Hijo v de Dios no por adopción o complacencia. su oujsiva es algo propio.2. Creemos que existe una relación intencionada de este texto del Crisóstomo que acabamos de estudiar. simple y necesaria. por esto. El Crisóstomo construye la frase en genitivo y dativo con eijmiv implícito58 con lo que nos muestra que el Hijo no posee otra oujsiva59 distinta del Padre. lo que estaba en litigio en la época del Concilio de Nicea era la divinidad de Cristo que Arrio negaba. El Autor sigue el mismo esquema que emplearon los 318 Padres de Nicea para expresar su fe en el Hijo. Nicea y el Crisóstomo Antes de seguir adelante con otros textos que esclarezcan el tenor de la filiación natural del Hijo.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 167 generación humana.

Pero. una vez confesada su fe en el Padre. comienza con el misterio del Verbo encarnado desarrollándolo para terminar con la Vida del Hijo en el seno del Padre. dogma»68. o ”ti ”ti ”ti ajnh`lqen. sarkwqevnta. v o ejstaurwvqh. de lo que atañe al «objeto de nuestra fe» y para ello emplea la palabra khvrugma66... cosa que sucede con el texto en cuestión.~ Monogenh`` toutevstin ejk th`~ oujsiva~ tou`` Patrov~. oJmoouvsion dh`lon72 ` pavnta ga. ejrcovmenon kri`nai ` zwv` nta~ kai./ a “elqovnta eij~ tou. a decir verdad. no hemos de olvidar que el uso de la palabra khvpugma. o uiJo~ (tou`` Qeou`)71 ”ti . eij~ e Kuvrion I Cristo. como hemos visto anteriormente.n ”na Kurivou hJmw`n Ihsou`` Cristou`70 ` j to. dándonos la definición dogmática.. v ejnanqrwphvsanta paqovnta kai. Jesucristo»65 y lo desarrolla más tarde en la segunda parte de este segundo artículo. esta alteración es sólo aparente. nos habla al presentarnos el texto que acabamos de estudiar. su discurso o su doctrina particular. como decíamos al principio. La omisión en el «cre- .r di j aujtou`` ejgevneto73 oJ Qeo.. pues el Concilio enuncia el misterío del Verbo Encarnado al principio: «Un solo Señor. di j ouJ` ta. la Tradición.. nekrouv~ o Monogenhv~. pavnta ejgevneto..168 FRANCISCO DELGADO MANCHA da Escritura y la Tradición de la Iglesia. JUAN CRISÓSTOMO Kai. cuando se refiere a un punto concreto y determinado de la fe.n uiJon tou`` Qeou` . además. nuestro Autor.~ a “nqrwpo~ ejgevneto. El Crisóstomo..~ oujranouv~. Con este término67 nos está diciendo que lo que a continuación va a afirmar no es algo que él ha inventado. o gnhvsio~ ”ti ”ti o th`~ aujth`~ oujsiva~ tw/` Patriv ”ti ` ` kai. objeto principal de nuestra fe. significa «doctrina.. ` oJmoouvsion tw/` Patriv. o ejtavfh. Hemos de admitir. por oposición a la herejía de Arrio. no obstante. ajnastavnta th`/` trivth/ hJmevra. sin embargo. que el Autor altera el orden de la misma al anteponer a la vida del Hijo en Dios su exposición sobre el misterio del Verbo encarnado. confiesan su fe en el Hijo. Además el paralelismo entre ambos textos es muy amplio como podemos observar en este díptico: NICEA 69 S. katelqovnta kai. Los Padres de Nicea. ` gennhqevnta ejk` tou` Patpo. ` ”ti v Como podemos cotejar en el díptico el «credo del Crisóstomo» no difiere mucho del credo del Concilio de Nicea. sino el legado recibido de Cristo mismo a través de la Vida de la Iglesia. o mevllei krivnein.

«consustancial al Padre» (oJmoouvsion tw/` Patriv) es ciertamente real. tampoco na. al hacer las afirmaciones sobre el Hijo de Dios hecho hombre. pone en labios de Cristo unas palabras a las que añade su propio comentario: «Yo estoy ciertamente libre de pagar el tributo. fue sepultado» es el equivalente y la explicación del «que sufrió» del concilio de Nicea.2. «por quien todo fue hecho» (ta. «comentando» el pasaje de Mt 17. sino de los extraños. oujc uiJo~.3. ` tural (eij de. Jesucristo es. aujtou`). no es otra que exponer. el paralelismo entre ambos credos es muy grande. que podemos concluir 74 que la intención y el deseo de nuestro Autor. el Crisóstomo. era hijo. «de Dios» (tou`` Qeou``) referido al Hijo. Creemos que estas son las únicas ya que el «fue crucificado. de los que juntamente con sus padres participan de la realeza»75. y si no era Hijo. pues. el ejemplo perdía toda fuerza. Sin embargo. «que nos dio mandamientos saludables». y también soy rey. Sí. pues si los reyes de la tierra no lo cobran a sus hijos. y si era extraño. Mas si él no era Hijo. ijdivwn). una vez más. Luego no era en absoluto Hijo. Para justificar que Cristo está exento de pagar el tributo al templo de Jerusalén. Las proposiciones: «que obró prodigios». pero no natural (ajll ouj j gnhvsio~). me respondes. 24 ss. el ejemplo de los reyes no hubiera tenido sentido. en la terminología. gnhvsio~) ni suyo (oujde. incluso. sino extraño (ajlla. hijo que soy no de un rey terreno. sino del rey de los cielos.. sino de los hijos naturales y propios (gnhsivwn kai.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 169 do del Crisóstomo» de las expresiones «en un solo Señor Jesucristo» (e ”na Kuvrion jIhsou``n Cristovn). oujde. ajllovtrio~). no obstante estas divergencias. con mayor razón he de estar yo libre de esa exigencia. y que «no estableció una Ley contraria a la antigua» son una verdadera adición al credo niceno. Jesucristo y expresar lo que «atañe al objeto de nuestra fe». Porque no habla aquí el Señor de los hijos en general. Mirad como distingue los hijos y los que no son hijos. Parece. “ 1. el Hijo del Rey de los cielos y rey al mismo . pues. El Hijo propio (idio~) de Dios Vamos a centrarnos ahora en otros textos en los que el Autor nos da más detalles sobre la filiación propia y peculiar del Hijo. pavnta ejgeneto). pero estas expresiones aparecen en otros lugares que nosotros hemos incorporado al texto de su «credo» y hacen coincidir ambos credos. la doctrina de la Iglesia sancionada en el concilio de Nicea. no sólo en la temática (que es la misma en ambos) sino.

2. El adjetivo ajllovtrio~ se usa en contraposición a “dio~. corroborada y puesta al descubierto por el Padre y por el Espíritu Santo. sin embargo. es decir por naturaleza. hijo natural de Dios. Posee por naturaleza la “ «única esencia divina» (oujsiva~ movnh~ ejkeivnh~)77 por proceder de Dios Padre.4. y no un simple hijo «adoptivo» o «extraño» que no participa de la «realeza» del que «vino a ser» su padre ya que no procede del mismo por vía de generación. el Espíritu Santo. sino que es de la misma naturaleza que el Padre que lo ha engendrado (gegennhkovta). Al mismo tiempo el Autor nos está diciendo que el Hijo. engendrado eternamente en el seno del Padre. sino un «extraño» (ajllovtrio~). Su filiación es natural y propia. sino que «viene a ser» rey por complacencia o elección. pues posee plenamente la naturaleza divina. no «hubo tiempo en el que no existiese». quien emite una voz . su Hijo amado83. si fuera esta «adoptiva» o «impropia» no sólo no sería Hijo de Dios. creado.170 FRANCISCO DELGADO MANCHA tiempo y lo es por ser Hijo de Dios en sentido propio. el Hijo tiene la misma naturaleza divina. es el «Padre. pero de ninguna manera por naturaleza. así. El verbo gennavw en sentido propio se emplea cuando se habla del Padre81.r anwqen ajnekhvrutten) sobre la corriente del Jordán»84. Cristo es su Hijo82. se dice de la generación eterna del Hijo79 y es una expresión genuina de su filiación natural 80. en forma de paloma. Testimonio del Padre y del Espíritu Santo La filiación natural del Hijo es anunciada. es el Hijo de Dios78. Él es el Hijo propio (idio~) de Dios76 ya que es «nacido de Dios». 1. Cristo. y por tanto. es el Hijo de Dios engendrado por el Padre en sentido auténtico y genuino y. No ha sido. Cristo es Hijo i natural y suyo (del Padre). aparece para «se“ “ ñalar como con el dedo (in j wsper ajnti. por ser tal. en neutro como aparece en el texto que estudiamos.~ deivxh/) a los allí presentes y a Juan mismo al Hijo de Dios»85. lo cual connota la idea de no «ser de la naturaleza de». gnhvsio~. el Hijo no es un ajllovtrio~ para Dios. participa de la realeza del que lo engendra y no ha sido hecho Hijo en el tiempo. En efecto. El mismo Padre proclama a Cristo Hijo suyo: «fue el mismo Padre quien lo proclamó des“ de el cielo (ajll j oJ Path. es decir. el «engendrado de Dios». daktuvlou tino. sino i “dio~. Caso contrario sería un extraño (ajllovtrio~) para el Padre y Cristo no sólo no es un extraño para el Padre. Si el Padre es el que lo engendra (gegennhkovta). pues. que es mayor que todos y está por encima de todos.

uno de tantos. no es una «confesión» de la verdadera y peculiar filiación de Cristo. exclamaron: “Verdaderamente éste es Hijo de Dios” (Mt 14. Y. sin embargo. Por eso les pregunta. 13). debido al milagro realizado por Cristo (Cfr. sus palabras no hubieran merecido la bienaventuranza. ante todo. a pesar de su aseveración de “verdaderamente”. los hombres que estaban en la barca. 33). Cristo una vez ha dado a los suyos «múltiples pruebas de su divinidad y de su concordia con el Padre»87. que Él.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 171 desde la nube para afirmarlo»86. A estos testimonios se une el testimonio explícito del Padre que Cristo «provoca». 33). escribe: «Ahora bien. Esto viene corroborado por el contraste que existe entre el verbo oJmologevw aplicado a las palabras de Pedro y el verbo . pero ` ` no de su misma sustancia o naturaleza (ejk th`~ oujsiva~ aujth`~)»89. nacida en ellos por la sorpresa del milagro presenciado. Mt 14. Pero. Porque no confesaron una filiación como la que aquí confiesa Pedro. Esta afirmación. escogido ciertamente entre todos. habían afirmado: «Verdaderamente eres Hijo de Dios» (Mt 14. 15). era verdaderamente Hijo. Con este modo de preguntar a los suyos Cristo pretende poner de relieve su misteriosa realidad: su divinidad y la Encarnación atestiguadas en muchas ocasiones como nos dice el Autor88. Para ello Cristo se llama a sí mismo «Hijo del Hombre»: «¿quién dicen las gentes que es el Hijo del Hombre?» (Mt 16. después de la tormenta de que fueron testigos. en un «comentario» cargado de doctrina sobre la genuina filiación de Cristo. escuchadle» (Mt 17.5) y el Espíritu Santo señalándonos a quién van dirigidas las palabras que salen de la nube. sin duda. Es la teofanía del Dios Trino del Nuevo Testamento que se revela en y por Cristo por ser éste Hijo de Dios por naturaleza. La respuesta de Pedro es clara y precisa: «Tú eres el Cristo. una vez escuchada la primera respuesta: «¿Para vosotros quién soy yo?» (Mt 16. Los discípulos anteriormente. La verdad es que antes de esto. Aquellos pescadores creían. Y el Crisóstomo. De haberlo tenido por uno de tantos. quiere que sus discípulos le manifiesten la opinión que las gentes tienen de Él. el Hijo de Dios vivo» (Mt 16. 33). si Pedro no hubiera confesado a Jesús por Hijo natural de Dios y nacido del Padre mismo. no fueron proclamados bienaventurados. Ambos revelan y confirman lo genuino de su filiación: el Padre de modo directo «este es mi Hijo amado en quien tengo mi complacencia. lo que pretende es que los suyos confiesen quién es Él para ellos con el fin de apartarlos de la falsa idea que los demás tenían de su persona: idea muy inferior a la realidad. su confesión no hubiera sido obra de una revelación. 16) y el Señor lo proclama bienaventurado.

de que había en Él un algo especial que lo elevaba sobre los demás hombres. sino creerlas como dogma divino» 93. más que este nivel de conocimiento (vnomivzw). el Hijo del Dios vivo» (Mt 16. Ellos. los discípulos. el verbo nomivzw indica la idea de «tener por. pues. Pero esta afirmación no los eleva a la categoría de bienaventurados. que tiene una relación exclusiva y única con su Padre. «Hijo escogido ciertamente entre todos». en aquel momento. aprobar algo de alguien90. podía alcanzar con su esfuerzo personal. lo «creían» (ejnovmizon) hijo verdadero. pero ello no implicaba la afirmación de la misma sustancia o naturaleza (oujsiva~ aujth``~) que el Padre. En efecto. de un misterio inefable que ni los discípulos. sino mediante una revelación especialísima por parte del Padre. hombre alguno o esfuerzo personal. al ver las obras que Cristo realizaba. pero esta filiación era más bien de tipo «eleccional» y no sustancial ya que para ellos Cristo era. esta confesión de Pedro no es fruto del esfuerzo personal. por ser el «engendrado del Dios». mientras que el verbo oJmologevw con acusativo indica la idea de confesar. Pedro. creer. es decir. el Padre fue quien le dictó las palabras. Pedro confiesa (oJmologevw) la dignidad propia y peculiar de su Maestro: «Tú eres el Cristo. Con su esfuezo personal llegaron a la conclusión. mientras el grupo de los discípulos no consigue saber de Cristo. que veían a Cristo «como uno de tantos». por tanto. no se la «revela» ni «la carne ni la sangre». es más. 16 en la que el énfasis gramatical es muy fuerte. 33 y ésta de Pedro en Mt 16. que Cristo es. ni Pedro conocían. el Hijo genuino (gnhvsio~) del Padre. incluidos los apóstoles y discípulos. pues cada una de las afirmaciones de Pedro sobre Cristo va precedida de artículo. por eso es bienaventurado y si «Pedro fue quien habló. sino que es una «revelación» (ajpokavluyi~) especial que el Padre Celestial. confiesa con sus palabras —iluminación y obra del Padre Celestial— que Cristo es el Hijo de Dios por naturaleza.172 FRANCISCO DELGADO MANCHA nomivzw referido a los demás. singular. pues procede inmediatamente (ejk) de Él94 y posee la «única sustancia (oujsiva miva) divina»95. Esta «elección» (ejxaivreto~) era excepcional. le hace a Pedro de modo gratuito: «el Padre le hizo a Pedro la gracia de revelarle el Hijo». Sin embargo.92 Se trata. pues. pensar» a causa de la costumbre o por haberlo oído. diferenciándolo extraordinariamente de ellos. palabras que ya no podemos mirar como opinión humana. . 16). y un misterio que nadie. Hay una contraposición entre la afirmación de los discípulos en Mt 14. engendrado de su misma sustancia (oujsiva). el único que conoce al Hijo91. Pedro es el elegido por Dios Padre para revelarle a su propio Hijo.

2.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 173 Pero no son sólo el Padre y el Espíritu Santo quienes nos lo muestran como lo que es. En múltiples ocasiones el mismo Cristo prohíbe a los demonios que lo proclamen como Hijo de Dios. vienen ahora los demonios a proclamarle Dios» ` ( Epeidh. el Hijo de Dios. ga. De ahí que. los mismos demonios proclaman su filiación natural: «¿Qué tenemos que ver contigo. 29) y nuestro Autor. es decir de la misma sustancia del que lo engendra»99. 1. de la misma . luego Cristo también es Dios e Hijo de Dios. El que lo engendra es Dios. hay que excluir de su generación las imperfecciones propias de la generación humana. Como tú has proclamado a mi Padre —le dice—. el testimonio que sobre dicha filiación nos dan los mismos demonios. ya que el que lo engendra es el Dios eterno. como ignoraba (se refiere al diablo) la grandeza de la economía divina. Y comentando el pasaje de las tentaciones de Cristo (Cfr. el Hijo de Dios. así era el Hijo de Dios. sino que. pues Él es Hijo del Padre como Pedro es hijo de Jonás. sólo le recuerda su dignidad de Hijo de Dios»97.n qeovthta aujtou`` ajnakhruvttonte~)96. para adularle. Testimonio de Cristo sobre su filiación natural Después de haber abordado los testimonios que el Padre y el Espíritu Santo nos dan sobre la filiación natural de Cristo y visto. creía que tener hambre había de ser vergonzoso para Cristo. Él «los hacía enmudecer cuando lo proclamaban por Hijo de Dios»98. Hijo de Dios? ¿Has venido aquí antes de tiempo para atormentarnos?» (Mt 8. Mas como Pedro le había llamado Hijo de Dios. Tú te llamarás Cefas. Porque por lo demás. vamos a estudiar el testimonio que el mismo Cristo nos da sobre su filiación peculiar y única. Cristo? Tú eres Simón.n wJmolovghsan oiJ “cloi. hijo de Jonás. así lo soy yo de mi Padre. En efecto. Cristo. procede del Padre por vía de generación. La generación del Hijo respecto al Padre es natural. claro está.r anqrwpon aujto. 1-11)) nos dice: «Y es que. hjlqon oiJ j “ o daivmone~ th. Era poco menos que decirle: Como tu eres hijo de Jonás. así también yo pronuncio el nombre de quien te ha engendrado. pues. Él añade el nombre del padre de Pedro para dar a entender que lo mismo que Pedro era hijo de Jonás. comentando este versículo. además. comenta el Crisóstomo refiriéndose a la respuesta que Cristo dio ante la confesión de Pedro: «¿Qué le contesta. opina que los demonios confiesan la divinidad de Jesús: «como las turbas le habían confesado hombre. Mt 4. además. superfluo era llamarle hijo de Jonás.5. aunque.

pues. sino que la suya es natural y necesaria y. fruto de un deseo (el carnal) y de una voluntad (la del hombre) (Cfr. Cristo es «de la misma sustancia del que lo engendra» y su filiación es verdadera. pues «tuvo un doble nacimiento. La claridad de los contenidos anteriormente expresados se ve completada por esta serie de afirmaciones del Crisóstomo en las que. Comienza el Autor poniéndonos de manifiesto el dominio absoluto de Cristo sobre todas las cosas. no por ello te imagines una entrega a la manera humana. Si el texto quedase así habría la posibilidad de pensar en dos principios absolutos que. Así pues. pone de relieve que Cristo es Dios con el Padre. al mismo tiempo. 3)102. 10). por eso nos dice al comentar Mt 11. o La perennidad. por haber sido engendrado por él. construye la frase en presente (ejstiv). sino. al mismo tiempo. de dicha existencia eterna del Hijo en el seno del Padre está afirmada no sólo por la expresión dia. y el ser engendrado es en lo que consiste la personalidad del Hijo. ya que pone en sus labios el «todo es mío» (ejma. pues no hay dos dioses ingénitos. Por eso. Su generación eterna es infinitamente transcendente (uJperbaivnousa) y no se puede comparar de ningún modo con la nuestra. por otros muchos testimonios nos lo pone de manifiesto»103. Él es en“ gendrado eternamente en el seno del Padre y está en unión constante con el Padre. «Yo y el Padre somo una sola cosa» (Io 10. Porque que Él es engendrado y a la par Dueño Soberano de todas las cosas. Mas. está íntimamente unido a Aquel ya que está «eternamente en el seno del Padre» (ejn tw/ kovlpw/ “nta tou`` Patrov~)101. 14). pero distinto a El. la eternidad y atemporalidad. también. pavnta ejstiv). además. la generación eterna del Hijo es verdadera y propia generación. pues aquélla no es el resultado de un acto contingente como lo es la nuestra. 25 ss: «Todo es mío. uno semejante a nosotros y otro que sobrepasa el nuestro»100. entre Dios Padre y Él existe una intimidad tan profunda que Él conoce todo lo suyo y. con quien constituye una unidad de esencia. por el participio onta. todo me ha sido entregado.174 FRANCISCO DELGADO MANCHA manera que Pedro es hombre e hijo de Jonás. por otra parte el Autor sabe que el Padre también es Dueño absoluto y soberano de todo cuanto existe. ya que oyes la palabra entregado. Io 1. Nos dice que el Hijo es Dueño absoluto de todo ya que todo le pertenece. transcendente. es uno con Aquél: «Todo lo mío es tuyo» (Io 17. pantov~. como . Para mostrarnos que esta pertenencia es algo propio y permanente en Él. Por ser el Hijo del Padre. Si el Señor lo emplea aquí es porque quiere que no nos imaginemos a dos dioses ingénitos.

3. sin embargo. el Crisóstomo habla de la relación que existe entre el Padre y el Hijo. pues. duvo qeou. relación que es de «entrega» (paredovqh). el único engendrado (Monogenhv~) del Padre. procede del Padre y es. Si el Padre lo posee todo y el Hijo también lo tiene todo y no puede haber «dos dioses ingénitos» (ina ga. quien lo engendra. que a su vez. El único inengendrado. Ambos poseen la única esencia divina aunque conservan su peculiaridad personal. al mismo tiempo. con ser simple. distinto realmente del Padre. Io 10. es el Inengendrado. Él es también «Dueño Soberano de todo» (Despothv~)105. por ser Hijo. 3). El Hijo es uno con el Padre Cristo. el Hijo nos dice: «todo es mío» ( Ema pavnta ejstiv). al mismo tiempo. Este constituye una unidad de esencia. por ser el Hijo Unigénito de Dios. ya que posee la misma y única esencia divina por proceder del Padre por vía de generación a través de la cual lo recibe todo. 27). además su Unigénito. su misma esencia.r mh. al «comunicarse» o «entregar» todo a su Hijo le «entrega». es el Padre. honor y poder104. sin embargo. hay una unidad radical entre el Padre y su Unigénito. principio sin principio (ajgevnnto~) aunque el Hijo es igual al Padre en dignidad. El Hijo es el único engendrado eternamente en el seno del Padre. Partiendo de este dominio absoluto de Dios (pavnta). de naturaleza con el Padre de quien procede por vía de generación participando . la soberanía absoluta que ejerce junto con el Padre en una y misma acción y. propia y única pero. pues recibe junto con su esencia el poder creador. por eso. de ahí que Él mismo nos diga «todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre » (Mt 11. constituye con el Padre una unidad intrínseca de tal modo que Él y el Padre son una misma y única realidad en cuanto a la esencia (Cfr.~ ajgennhvtou~ nomivsh/~). mientras que el Hijo. necesariamente el ” Hijo recibe todo en su generación.3. En Dios. El hijo es uno con el Padre e igual a Él 1. en su generación. pero una entrega peculiar. por eso. de este modo su filiación es singular. Su distinción radica en que el Padre es inengendrado. principio sin principio y.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 175 tales. j 1.1. Por esto el Autor al expresarnos esta idea nos dice que no es una «entrega a la manera humana» en la que hay un antes y un después e incluso una separación a causa de la composición existente en los seres creados. serían dueños soberanos de todas las cosas. Así el Hijo «engendrado eternamente en el seno de Padre» existe desde siempre y. es.

n. Hay un principio absoluto del que todo procede que es la esencia ` divina (eiJ~).n YiJon tou`` eivnai didavskalon). en su unidad. Pero. ejpi. kaqhghth. ajqethvsei tou`` Monogenou`~) ¿Es guía el Padre? Todos ` dirán que sí y nadie podrá contradecirlos. dos realidades distintas. con ello nos dice que la causa del desprecio (ajqethvsei). distintos.176 FRANCISCO DELGADO MANCHA plenamente de la naturaleza del que lo engendra. lo cual daría pie a un subordinacionismo del Hijo respecto del Padre y la unidad de esencia y la igualdad quedarían anuladas.n eij~. pretenden dividir. La unidad de esencia que es a la que ` ` se refiere el Autor con el Eij~ kai. oujdei. EiJ~107 no excluye la distinción. como hemos visto anteriormente. sin embargo. fuente originaria de la vida es. Kai. ejsti. Porque uno sólo se dice por con. ` ”Apante~ a eipoien.r oujk ejkbavllei to.~ oJ Pathvr. negando esta unidad. de modo diverso nos está afirmando que ambos son una sola «cosa». Sin embargo. mejor anular. que es distinto de Él porque en Él tiene su origen. traposición a los hombres y al resto de la creación»106. kai. mh. algunos. Y sin embargo: uno sólo es —dice— vuestro guía. eij~) al Padre. La unidad entre ambos es tal que ` ` la expresión Eij~ kai. pues los llama Padre e Hijo. como término exclusi` vo y propio el eij~. oJ Cristov~). EiJ~ se aplica indistintamente al uno y al otro sin que ello indique una exclusión (ejkbavllei) o una hegemonía del uno sobre el otro. pero este principio absoluto. tiene su origen en el Padre. es decir el Cristo (kaqhghth. Por eso el Crisós` tomo nos dice refiriéndose a Mt 23. y al mismo tiempo. pues aunque el Padre y el Unigénito (Monogenhv~) son una sola «cosa» en cuanto a la unidad sustancial que hay entre ambos. eij~ didavskalo~ legovmeno~ oJ Path.~ uJmw``n. El Autor para expresarlo construye la frase subordinada con ejpiv y genitivo. solamente con el fin de anular el Unigénito (aJrmozonte~ tw/ Patri. “ movnon. pues el Unigénito.:eij~ «Con mucho gusto preguntaría yo ahora qué pueden responderme ` ` esos que tantas veces aplican la expresión uno solo (eij~ kai. son. de la anulación del Hijo es el aplicar sólo al Padre.~ ajnterei``. al Unigénito. ni tampoco que el Padre sea dicho el único Maestro no excluye que lo sea también ` Cristo (kai. . sino que también son esencialmente distintos de todo lo crea` do «porque uno solo (EiJ~) se dice por contraposición a los hombres y al resto de la creación». el Autor con estas afirmaciones está en la línea ` de los Santos Padres que emplean el término eiJ~ para explicar la uni108 dad esencial existente entre el Padre y el Hijo . “n “ fhsi. además. 8 ss. nos dice que no sólo son distintos entre sí. comunicable. Luego con decirse Cristo el solo guía no excluye al Padre de ser también el guía.

ya que ambos son una y misma realidad en cuanto Dios. 9). es poderoso como el Padre. pavnta kai. Para confirmarlo el Autor comentando el pasaje de la transfiguración (Mt 17. El amor del Padre hacia el Hijo es inigualable. Ahora bien si es amado. por ende. Mas si todavía no aceptas esto.~ aujto. el Hijo de Dios. sino que la supone y arranca de . oJmognwvmwn ejstivn). ` bouvlhma en ejn aujtw`/` eijnai kai. pues es Dios con y en el Padre.r ejpeidh. es evidente “dhlon o kai. 1 ss. porque.. pavnta ejxisw`sqai pro. En quien me /` ` i he complacido. No te turbes. por Amado y por tener en Él sus complacencias. Porque por mucho “n que tú le ames. es el motivo de su amor: por Hijo. mevnonta YiJon ” ` . triple. 3). de tal naturaleza que alcanza no sólo el plano del ser «yo y el Padre somos una misma cosa» (Io 10. sino también el del obrar. como efectivamente lo es. kai.n gegennhkovta)109. kata. ajll j ejpeidh. Porque: este es —dice— mi Hijo amado. pavnta en eijnai pro. ” ` Cristo. Y ¿qué quiere decir «en quien me he complacido»? Es como si dijera en quien tengo mi descanso. era en todo una sola cosa con quien lo había engendrado» (dia. El atribuir una realidad esencial al Padre no va en detrimento del Hijo o viceversa.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 177 Así el llamar al Hijo «el sólo guía» o el «único Maestro» no excluye que el Padre también lo sea y esto sólo es admisible si ambos constituyen una unidad sustancial. Y eso es porque en todo y en toda perfección era igual a Él. que el Hijo lo es igualmente (eu No temas. oJ YiJo~ oJmoivw~). cosa que el mismo Hijo nos dice al afirmar: «El que me ha visto a mi ha visto al Padre» (Io 14. sino también porque es en todo igual a Él y no tiene otro sentir que Él (ouj ga.) nos dice: «Porque si el Padre es poderoso. filei`. kai. aun siendo Hijo. tw`/` Patri. Esta unidad entre el Padre y el Hijo se extiende a todo (katav pavnta) y es una unidad tan real y tan íntima que el Hijo es Dios y una misma «cosa» con el Padre por ser este quien lo ha engendrado.n meta. o. en quien tengo mis delicias.n filh`~. Al mismo tiempo hay una distinción que no anula la unidad. La unidad del Hijo con el Padre es total. ‘ so~ aujtw`/` ` i kata. reflexiona por lo menos que es Hijo y que es amado. to.~ to. porque sólo había en Él una voluntad con la del Padre. por mejor decir. Porque no le ama sólo por haberle engendrado. De suerte que doble. kai. ”ti . kata. los sufrimientos. Hay una unidad perfecta entre ambos. no le amas tanto como su Padre (ka muriavki~ aujto. pues. Su unidad radica en su ori” gen y así el Hijo tiene la misma naturaleza numérica una (en) que el Padre. puesto que nadie traiciona a aquel a quien ama. ejgevnnhse movnon. no temas. ajkribeiva~.n tou`` gegennhkovto~ “son). participando plenamente de su vida. pues «aun siendo Hijo es en todo una sola cosa con quien lo había engendrado». ouJ filei`~ aujto.

No hay. con precisión como nos lo indica el Autor al emplear meta. paso a paso. permanece (mevnonta) siendo Hijo. Y si una sola es la gloria es evidente que una sola es la sustancia. El Hijo en cuanto engendrado es «otro» distinto que el que lo engendra. El autor llega a la cima de su afirmación sobre la unidad entre el Padre y el Hijo. va afirmando con mayor precisión la unidad e igualdad entre el Padre y el Hijo. El Hijo no es sólo igual al Padre (ejxisw``sqai)111 en todas las cosas. por eso hay una sola voluntad (bouvlhma en). sino. Ambos tienen la misma gloria. diferencia alguna entre ambos. ” ajkribeiva~. El participio mevnonta indica la perennidad de dicha distinción y. pero el origen del amor del Padre al Hijo no es sólo efecto de su ser engendrado. La unidad de voluntad y de actividad es perfecta entre ambos. la perennidad de la unidad. El puede afirmar: «el que me recibe . una identidad de parecer. en el sentido de deseo. sino que además lo es con toda exactitud. de querer. entre ambos (oJmognwvmwn). pues la ” gloria del Hijo no es semejante (oia) a la del Padre.27). afirma: «mirad cómo una sola es la gloria del Padre y del Hijo.178 FRANCISCO DELGADO MANCHA ella. a pesar de la unidad existente. De este modo. la única (miva) gloria divina por poseer la única sustancia (oujsiva miva). el Hijo. el Hijo. 24). posee es algo que le pertenece personalmente y ésta no es más que la manifestación de su ser (Cfr. otro que el Padre. con lo que pudiera sospecharse alguna diferencia entre los dos. La gloria que Cristo. pero es el mismo en cuanto Dios en todo (kata. de tal modo que el gran predicador de Antioquía comentando la frase de Cristo: «porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con los santos ángeles. hay una mutua intimidad de co“ nocimiento y amor entre ambos. Porque no dijo que vendría en gloria semejante a la del Padre. en cuanto a la esencia. es su Hijo amado. 22. dando pruebas de escrupulosa precisión. El amor del Padre hacia el Hijo es causa del ser igual del Hijo respecto de su Padre. de este modo. pues. el Hijo no pierde su prerrogativa propia y peculiar: Ser Hijo. el Hijo. claro está. Io 17. Lo que el Autor quiere poner de relieve es que el Padre en el acto eterno de su paternidad se da un igual al engendrar al Hijo. pavnta) y así. dijo que vendría en la misma gloria. sino también porque Él es igual (iso~) al Padre en todo. i El Autor. Este. nos da el sentido causal de dicho amor al referirlo a “so~110. La conjunción ejpeidhv seguida de la partícula kai. de suerte que hay que suponerla una sola y la misma»112. a pesar de la unidad existente. y entonces dará a cada uno conforme a sus obras» (Mt 16. sino la misma de Aquél (ejn aujth`/` ejkeivnh/) por ser «una sola y la misma» gloria la que ambos poseen. al mismo tiempo.

sino tan solo que el Hijo tiene todo su poder de comunicación (ajpov) del Padre que es de donde le viene su grandeza. El Hijo es igual al Padre La unidad e igualdad del Hijo con el Padre es debida a su origen. sino algo que le pertenece como propio.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 179 a mí. Porque su igualdad con el Padre se manifiesta en la autoridad personal con que lo hacía todo. del mismo Padre. se pregunta: «¿por qué levantó el Señor los ojos al cielo y echó la bendición?» y el mismo Autor responde: «Era menester que se creyera que había venido del Padre y que era igual al Padre. pues «el Hijo no tiene otra voluntad que la del Padre»116. unidad de Magisterio y de guía115 y.3. El Hijo procede del Padre (ajpov) y. 13ss. Existe una única sustancia. sino por la humildad con que obraba y todo lo refería a Él y le invocaba al realizar sus prodigios»118. no podían creerla. por eso el Autor al «comentar» el pasaje de la multiplicación de los panes y los peces (Mt 14. to. recibe a Aquél que me ha enviado» y el Autor comenta: «¿puede haber honor mayor que recibir juntamente al Padre y al Hijo ?»113. ` 1. El Hijo no ha llegado a este poder o perfección de modo sucesivo. un solo y único Dios: «¿por qué no se dice que la esposa se desposa con el Padre mismo. Hay identidad numérica de naturaleza (oujsiva miva) y de gloria (dovxa miva). finalmente.) donde Cristo ora al Padre antes de realizar el milagro en presencia de la multitud.2. ajparavllakton th`~ oujsiva~)117. como efectivamente lo es. algo sobreañadido. Él . no algo que se le dio en el tiempo. las pruebas de una y otra verdad parecían impugnar entre sí. lo cual nos indica que su “ igualdad con el Padre es una realidad inherente a su ser y permanente. ni distinción en el poder del Hijo respecto del poder del Padre. sin embargo. es igual a Él (iso~). su dependencia. Ahora bien. unidad de voluntad. Ambas oraciones están en presente. ya que su igualdad (ijsovth~) nos la muestra por el poder y autoridad con que obra (ejxousiva~). una gloria también divina que poseen el Padre y el Hijo. en cambio. Esto no manifiesta inferioridad alguna. la divina. unidad de poder «porque si el Padre es poderoso. unidad de vida. sino con el Hijo? Porque la que se desposa con el Hijo se desposa también con el Padre. La Escritura habla indistintamente de eso por la unidad de sustancia del Padre y del Hijo» (dia. es evidente que el Hijo lo sea igualmente»114.

haciéndose igual al Padre (ison eJauto. nadie como él había celado por la gloria de Dios y. pues comenta nuestro Autor refiriéndose a Mt 17.» (Mt 9. es lo que Él mismo añadió una vez pronunciada la oración ante la tumba de su amigo Lázaro a quien va a resucitar. corrige tal posibilidad precisando el sentido de su actuación. corrigiendo toda sospecha. 1 ss. a fin de que crean que Tú me has enviado»120. en todo hace referencia al Padre a quien invoca.. tal acontece cuando al perdonar los pecados sus interlocutores dudan de que Él pueda realizar semejante acción. saca allí al medio a los dos “ hombres que más habían brillado en la guarda de la ley y en el celo de la gloria de Dios. En cuanto a Elías. y los judíos podían calcular que Moisés no hubiera tolerado al que. y comenta el Crisóstomo: «Mirad cuán lejos está el Señor de no querer que se le tenga por igual (iso~) al Padre. al contrario.) “ ` .180 FRANCISCO DELGADO MANCHA tiene poder por sí mismo. Para probarlo les dice: «Pues porque veais que el Hijo del Hombre tiene poder de perdonar los pecados. 6). le es inherente a su ser. la conculcaba ni hubiera rendido pleitesía a un enemigo declarado del propio legislador. obra con propio poder y. Moisés. como ellos pensaban.). como arrogándose algo que le trasciende.: «Para mostrar a sus enemigos que ambas acusaciones procedían de envidia y Él era totalmente inocente en ellas.. pone en boca de Cristo estas palabras: «no creaís que blasfemo cuando me hago a Mí mismo igual al Padre». si se hubiera proclamado Dios.n poiw`n tw`/` Patri. el proclamarse a sí mismo igual al Padre le pertenece. Prueba de que no hay cabida al subordinacionismo del Hijo respecto del Padre. La igualdad con el Padre no es algo que Él se atribuya a sí mismo sin que ello le convenga. en efecto. y a renglón seguido. Refiriéndose a esto dice el Autor: «porque esto no se tomara por prueba de su inferioridad respecto del Padre. añadió: esto he dicho por razón de la muchedumbre que me rodea. si el Señor hubiera sido contrario a Dios. Esto lo hace «no porque la fuerza le haya de venir de otra parte. sino que. pues no dijo que el Hijo del Hombre necesita de otro. pues ni sus actos eran transgresión de la ley ni se apropiaba una gloria que no se le debiera al proclamarse igual al Padre (ison tw``/ Patri. sin embargo. exclusiva de la divinidad. Él es igual al Padre en todo y cuando actúa de modo que pudiese dar pie a que la igualdad no era una realidad. Así cuando los interlocutores de Cristo lo acusan de blasfemo y transgresor de la ley «al atribuirse una gloria que no le pertenecía». Él les muestra que están en un error. era el que había dado la ley. sino porque quiere Él glorificar a su Padre»119. “ ni que otro le dio a Él poder. sino que tiene poder»121.

El que al principio se abstuvo de manifestar su igualdad (ijsovth~) con el Padre123. que Él es Señor de la vida y de la muerte. del cielo y del infierno. pues. Así. La partícula prov~ nos indica además que entre el Padre y el Hijo no hay identidad personal pero que tampoco se puede pensar en dos dioses porque hace consistir al Hijo en una relación al Padre. y honor»126. su Unigénito. paso a paso va descubriéndola bien al confirmar lo que de Él dicen: «obliga a sus enemigos a que confiesen su igualdad con el Padre. que la igualdad de Padre con el Hijo es fruto de ese amor que el Padre tiene hacia el Hijo por ser su engendrado. como hemos visto. tienen la misma naturaleza divina y por ello tienen el mismo sentir y parecer (oJmognwvmwn)131. es Dios y por esto es igual al Padre de tal modo que no creer en Él es no creer en el Padre129 y así «al no creerle a Él ofendieron también al Padre»130. Moisés y Elías. Elías no se hubiera presentado a su lado ni le hubiera obedecido»122. pues. La presencia de los dos hombres que más habían brillado por su celo en la defensa de la Ley y de todo lo divino. El ser del Hijo consiste.128 El prov~ tiene también un sentido dinámico: al referirse el Hijo al Padre mediante esta partícula se nos muestra al Padre como principio sin principio. Cristo es Dios e igual al Padre en todo. el Hijo de Dios. corrobora lo afirmado por Cristo: que Él es Dios y que el hacerse igual al Padre es una realidad inherente a su ser. Hay en ellos un sólo deseo (bouvlhma en)133 que es posesión de ambos y que el Hijo tiene no ” . “son)125 en «rango. pues. es igual a Él. Los judíos. connotando además la idea de «afección»127. Para indicarnos esta igualdad de rango (oJmovtimo~) el Autor construye la frase con prov~ y acusativo que indica una relación subjetiva de amistad y entendimiento entre ambos. Dicha igualdad se manifiesta además al mostrarse. no tiene otra voluntad (qevlhma) que la del Padre132. Cristo. Vemos. que le constituye en ser uno con Él y Dios al mismo tiempo. pues. con la presencia de Moisés y de Elías. y por boca de ellos hace que esta verdad quede patente»124. muertos hacía siglos y vueltos ahora a la vida. El Hijo (en cuanto Dios). al oír a Cristo proclamarse igual a Dios en honor y dignidad piensan que es un blasfemo y un transgresor de la ley. pues. bien cuando les descubre sus más íntimos pensamientos «para mostrar que es Dios e igual al Padre» (deivknusin tw`/` Patri.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 181 sin ser lo que decía ni convenirle aquella gloria. pasando del plano del obrar al plano del ser. en estar «prov~ tovn Patevra». Esto sería inadmisible de no ser Cristo igual al Padre y Dios con y en Él. descubren que las palabras de Cristo expresan su igualdad con Dios. El Padre y el Hijo son uno. i consideración.

en unión del Espíritu Santo. 1. una unidad perfecta en todo y así Cristo puede decirnos: «El que me ha visto a mi ha visto al Padre» (Io 14. es igual al Padre y al Espíritu ya que con ellos posee el poder. poder y honor ahora y siempre por los siglos de los siglos»138. como veremos en el capítulo siguiente. esa igualdad total por poseer ambos la naturaleza divina numéricamente una. así pues su igualdad es esencial y no solamente moral. 9). Con lo cual podemos concluir este apartado afirmando nuevamente que el Hijo. Jesucristo. los bienes venideros. lo que el Autor pretende es dar el realce necesario a esa naturaleza asumida por el Verbo que si es tal es por «estar sumida». por razón de su naturaleza humana. el Autor.4.182 FRANCISCO DELGADO MANCHA como algo añadido ya que el Padre posee su mismo querer134. sin negar esta realidad. 30). por la gracia y amor de nuestro Señor Jesucristo con quien sea el Padre. pero un único Hijo que es El Verbo de Dios hecho Hombre. Io 5. hay una unidad total en el querer y en el obrar. hasta tal punto que hay una sintonía. hay una armonía. Esta entrega es única y exclusiva ya que no es algo . sin mezcla ni aniquilación de una naturaleza por la otra. que no es otro que nuestro Señor Jesucristo. la gloria y el honor exclusivos de la divinidad. Esta unanimidad es tal que el Hijo tiene con el Padre una total conformidad de sentimientos (oJmovnoia)136 que muestra a lo largo de toda su vida. pero se las ha entregado de un modo peculiar. es inferior al Padre. porque hay una única voluntad (Cfr. Su encarnación no es «cambio de la sustancia divina» sino «asunción» de la carne por la segunda persona de la Trinidad. una armonía perfecta (aJrmonia) entre Él y su Padre137. su Padre. El Padre le ha entregado todas las cosas desde siempre. “ Está claro que las afirmaciones que acabamos de hacer se refieren a Cristo en cuanto Dios que es y aunque Él. gloria. por constituir un sólo sujeto de atribuciones de todas las operaciones y pasiones. Esta idea viene expresada por el participio del verbo bouvlomai135. Hay entre ambos una unidad mutua de conocimiento y de amor que brota de tener la misma y única naturaleza transcendente y divina. En definitiva. en fin. en el pensar y en el hacer. parece que la «difumina» para poner de relieve esa unidad del Hijo con el Padre. Existe una identidad total de deseo entre ambos. El Hijo conocedor del Padre por serle consustancial Entre el Hijo y el que lo engendra (gegennhvkota). Para que no quede duda alguna sobre lo anteriormente expuesto el Autor termina la mayoría de sus homilías diciéndonos: «y alcanzar.

No habla ” “ aquí el Señor de un Dios desconocido.n ajkribh`` gnw`sin ejntau`qa aijnittovmeno~)140». Porque veladamente. “ J` “ oujde. Eij de.~ ajpokalu``yai oujc w/ J ` an ejpitavtthtai. Por eso Cristo. también a sí mismo (kai. Ahora bien si revela al Padre. del que nadie hubiera tenido noticia. sino el Padre. una vez esclarecido y explicado el «todo me ha sido entregado por mi Padre». sino que el conocimiento que Él tenía del Padre no lo había alcanzado nadie. como opinara Marción.) A quien Él quisiere. sino que aludía al cabal conocimiento que sólo él poseía (ajlla. ” ” ` “ ` kai. oujdei. salida de los labios de Cristo. no quiere decir que todos en absoluto lo desconocieran. que al decir: “Nadie conoce al Padre sino el Hijo”. ejkei`non ajpokaluvptei. tou`tov fhsin. tou`` YiJou`` estin eijpei``n). pues. ` ordene o se le mande.n outw~ eijdevnai). lo hay y muy estrecho»139. pues conozco al Padre y soy de su misma sustancia? (kai. eso es ’ “ lo que quiere decir (otan ga. peri. kai. lo cual el Autor nos lo muestra por el conocimiento mutuo existente entre el Padre y su Hijo Unigénito. sin embargo. ni al Padre sino el Hijo» y añade: «los ignorantes podían pensar que no hay enlace entre esta sentencia del Señor y lo anteriormente dicho. eterovn ti mei`zon ecw. «una entrega a la manera humana».4. 27). que la relación existente entre la entrega por el Padre al Hijo de todas las cosas y el conocimiento mutuo que media entre ambos es no sólo real.r eiph/. con esto. en relación con otra afirmación también de Cristo: «nadie conoce al Hijo. w/ n an bouvlhtai oJ YiJo.~ ginwv skei to. opou ge kai. sino.. ` ` . demostrar su perfecta armonía y acuerdo con el Padre.n Patevra. otra cosa pretendía también el Señor.n Patevra. oJ YiJo~. nos comenta el Crisóstomo.. Despovth~.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 183 extrínseco. también esto lo ` ` da a entender el Señor por el hecho de ser Él solo quien de este modo co” noce al Padre (deivknusin ejk tou`` movnon aujto. pone esta afirmación. conocedor del Padre El predicador antioqueno para expresar la «entrega» que el Padre hace al Hijo de todo. no a quien se le . eij mh.) “ ` Mas. Lo cual puede decirse igualmente del Hijo (o kai. necesario para esclarecer el tenor de ambas afirmaciones. th`~ aujth`~ oujsiva~ eijnai). w/` J an keleuvhtai. eJautovn. además. th. No temas. dice: «¿Y qué maravilla es que sea Dueño soberano de todas las cosas cuando tengo algo más grande que esa soberanía. eij pavntwn eijmi. to. eijdevnai to. íntimamente relacionadas.. sin embargo. tiv qaumasto. Cristo. a saber...n.1.. Vemos. sino de relación. Decir en efecto: “nadie conoce al Padre sino el Hijo” (Mt 11. 1.

Para expresarlo el Autor emplea eijdevnai. 22). 2. por don de Dios. único y misterioso. el Hijo. opuestos para indicarnos la diferencia de conocimiento que media entre el Hijo y nosotros. Cristo. . pues «tengo algo más grande (mei``zon) que esa soberanía». se extiende a todas las cosas144. tiene un conocimiento completo. Ese algo (eterovn) ” que es más grande y que hace que el Hijo tenga tal poder. un poco amplio. de estar en Él y así Él posee «un conocimiento cabal» ` (ajkribh`` gnw`sin). emplea ejpivstatai que es un conocimiento que uno adquiere por vía de experiencia o por búsqueda científica142. inferior al conocimiento que el Hijo tiene del Padre. con lo que nos quiere decir que el conocimiento que el Hijo posee del Padre es un conocimiento de carácter exclusivo. Con estas palabras. Este poderío absoluto (Despothv~) sobre todas las cosas (pavntwn) con ser una cualidad importante es. puestas en boca de Cristo por el Crisóstomo. y así «el conocimiento que Él tenía del Padre no lo había alcanzado nadie. por tanto. tiene como propio y peculiar su modo de conocer al Padre de manera única y exclusiva. Este conocimiento único que el Hijo posee del Padre nace del ser engendrado. Pablo refiriéndonos su ascen` sión al cielo nos dice: «Sólo Dios lo sabe» (oJ Qeo.184 FRANCISCO DELGADO MANCHA El texto que acabamos de citar. ilimitado y completo. lo cual puede decirse igualmente del Padre. a través de sus palabras y de sus obras147. «Él conoce claramente al Padre con la misma claridad que el Padre al Hijo»143. y S. además. sin embargo. Lo cual puede decirse igualmente del Hijo». nos afirma que el conocer del Hijo nace de su ser sustancial y de este modo. posesión de la esencia divina. y. Al hablar del conocimiento del Hijo respecto del Padre y ` viceversa emplea oijden141 que indica un conocimiento perfecto que ` sólo Dios posee: «vuestro Padre sabe (oijden) de que tenéis necesidad antes de que se las pidáis» (Mt 6. Es muy significativo el uso de dos verbos distintos y. no es otra cosa que el «conocer al Padre». Cristo es el «conocedor del Padre» y esta relación intrínseca lo constituye en revelador único y exclusivo del mismo y con esta revelación que Él hace del Padre. también se revela a sí mismo». 3). se autorrevela.~ oijden) (2 Cor 12. Su conocer es perfecto. pues Él lo conoce por vía de naturaleza. al mismo tiempo. pues «si revela al Padre. 8. nos esclarece el tenor del conocimiento del Hijo respecto de su Padre y lo relaciona con el poder que el Hijo posee. pues conoce la naturaleza de todas145 de modo natural y no por gracia o favor recibido. pues «el conocimiento de los secretos del Reino de los cielos es puro don de Dios y gracia recibida de lo alto»146. Al referirse al conocimiento de los demás (aujtw`n) respecto del Pa` dre. de carácter divino y presupone. pues «conoce al Padre y es de su misma sustancia».

Su conocer es su ser.2. pues nace de la «experiencia» íntima de su ser. conocimiento extrínseco. hasta tal punto que es el mismo Cristo quien nos dice: «Nadie viene al Padre si no es por mí» (Io 14. el ser de Dios (Cfr. 32) que no es otra cosa que su mismo ser. Él lo conoce plenamente porque «está eternamente en el seno del Padre»151 y. porque sólo Él lo conoce de ese modo peculiar que. Lo que les sucedió a los profetas. de ahí la «armonía perfecta y el común sentir» que tiene con el Padre. como acontece con los profetas que hablaban «por inspiración del Espíritu Santo»150.14). al igual que los demás. Él «conoce» al Padre no por vía de «revelación». Io 1. es mutuo y recíproco: «Yo le co` nozco (oijda) porque procedo de Él y Él me ha enviado» (Io 7. la revelación del Padre por medio del Hijo y la del Hijo por medio del Padre. de este modo. que es su propia intimidad. Así pues. perfecto y único. Io 1. Esta autorrevelación del Hijo al revelar al Padre sería imposible de no ser Él uno con el Padre en cuanto Dios. como hicieron los profetas y el mismo Moisés. está sujeto única y exclusivamente a la voluntad libre del Hijo. es decir. 6). a su vez. Sin embargo. El Hijo consustancial con el Padre Pero el gran predicador de Antioquía sigue profundizando sobre el tema del conocimiento entre el Padre y el Hijo que hace posible la revelación de Aquél por la presencia en medio de nosotros del Verbo eterno (Cfr. aconteció también con la revelación que el Padre hizo a Pedro sobre la filiación natural y misteriosa de Cristo con respecto al Padre que Pedro no podía alcanzar por sí solo y. por eso.4. tendría necesidad de una revelación por parte del Padre. Lo que el comienzo del texto anterior apuntaba solamente al poner en labios de Cristo: «conozco al Padre y soy de su .LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 185 Sólo Él es capaz de revelarlo a los hombres. sino declarando en todas partes ser Él quien poseía tal autoridad»148. ya que el Hijo. el mostrar a los hombres la intimidad de Dios. que es la misma voluntad del Padre: «a quien Él quisiera». Su «conocimiento» es completo. la manifestación. pero «Él no decía lo que decía refiriéndose a otro. quien le «ordenaría o mandaría» a quién debía revelarlo y qué debía revelar. 29). como acontecimiento con los profetas y maestros de Israel. puede revelarnos lo que «ha visto y oído» (Io 3. de naturaleza (oujsiva). «el Padre le hizo a Pedro la gracia de revelarle al Hijo»149. profundidad y amplitud porque lo conoce por su «presencia» en Él. sino que Él lo conoce por vía de esencia. 18)152. El Hijo conoce al Padre con tal intensidad. la manifestación de los «secretos del Reino». 1.

27. a su vez. Pedro. sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. 22) lo cual. y puede revelarse revelando al Padre: «si revela al Padre. ha necesitado para llegar al misterio del ser de Cristo una revelación (ajpokaluvyi~) especial que es don del Padre. sino creerlas como dogma divino» (ajlla. eijrhmevna pisteuvsh/~) y añade ` en su comentario a Mt 16. Luego no es posible conocer al Hijo. pura gracia.186 FRANCISCO DELGADO MANCHA misma sustancia (oujsiva)». va a esclarecerlo ahora. Esto es porque el Hijo es «la Sabiduría Infinita»154 y no necesita de nadie para penetrar en el misterio de Dios que es su propio misterio. En este texto los términos que el Autor emplea nos dan la idea de exclusividad en el conocimiento entre el Padre y el Hijo. 13ss: «¿Veis cómo el Padre revela al Hijo. ya que Él es Dios en y con el Padre. dovgma eijnai qei`on ta. ni conocer al Padre sino por el Hijo. 3). acabamos de ver. en la segunda oración es a la inversa. el Hijo es el sujeto de la revelación mientras que el Padre es el objeto de la revelación del Hijo. tam- . pues «el Padre le hizo a Pedro la gracia de revelarle al Hijo». Mt 11. obra de una revelación especial del Padre y no fruto de su esfuerzo. sino por el Padre. y el Hijo al Padre? Porque tampoco al Padre le conoce nadie —dice Él mismo—. Esto no acontece con el Hijo ya que es Él mismo quien revela al Padre (ajpokaluvyi~). algo totalmente indebido. Esta revelación mutua y exclusiva155 supone un conocimiento intrínseco (ejpiginwvskw)156 que hace conocer al Padre en y por el Hijo y viceversa (Cfr. Las dos oraciones son idénticas. En el contexto inmediato el Autor está hablando y analizando la magnitud de la afirmación hecha por Pedro. pero mientras que en la primera el Padre es el sujeto de dicha revelación y el Hijo es el objeto de la misma. al confesarlo por Hijo natural de Dios. Con este modo de expresarse. Esta afirmación de Padre lo eleva al rango de bienaventurado (makavrio~) y hace que sus palabras «las miremos no como opinión humana (dovxan ajnqrwpivnhn). Lc 10. el Crisóstomo nos muestra que ambos son una única realidad coexistente y sustancial pero no olvida la distinción de personas. De suerte que aun por ahí se demuestra patentemente la igualdad y consustancialidad del Hijo con el Padre»153. «el Padre revela al Hijo y el Hijo al Padre». y dando un paso más. indica que ese conocimiento es su mismo ser ya que la Vida eterna no es más que «conozcan a tí (givgnwvskwsin)único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo» (Io 17. nos dirá que ese conocimiento es la base de la consustancialidad del Padre y del Hijo. como algo natural.

es un conocimiento adquirido cuya fuente u origen es el Padre con respecto al Hijo y el Hijo con respecto al Padre. dado su conocimiento del Padre y su poder de revelárnoslo. Enuncia la frase. sino de modo único e incomunicable. El conocimiento que podemos obtener del Hijo a través del Padre o de éste a través de Aquél. mide la terminología al máximum para no dar lugar a dudas. el Hijo no conoce al Padre con un conocimiento «extrínseco». ` Quiere mostrarnos que la «igualdad y consustancialidad» del Hijo con el Padre es algo evidente y lógico. la identidad sustancial entre Él y el Padre. por medio de algo o de alguien como acontece con nosotros. consciente de lo que acaba de decirnos. sin dejar duda alguna. Esta idea nos la expresa el Crisóstomo con el verbo manqavnw en infinitivo aoristo segundo maqei`n158 y la particula parav con geniti` 159 vo . Así pues. el ser del Hijo. Hay una relación mutua que es exclusiva entre el Padre y el Hijo por ser una unidad esencial de tal naturaleza que los constituye en consustanciales (oJmoouvsio~) y. conociendo a uno se conoce al otro: «El que me ha visto a mí. Este creemos que es el sentido del término oJmoouvsio~ que aparece a lo largo de todo el «comentario» al Evangelio de S. El conocimiento (ejpiginwvskw) que existe entre Él y su Padre es diverso y distinto del que los hombres podemos obtener del Padre o del Hijo. unidas por kai. término que precisa y explica. El gran predicador antioqueno. de este modo. Mateo una sola vez160. y la no división. con dos partículas. La revelación y el conocimiento mutuo que es exclusivo entre el Padre y el Hijo también nos muestran de un modo claro y patente la igualdad (oJmovtimo~) entre ambos. oJmoouvsio~. Para afirmarlo nos basamos en la terminología que el Crisóstomo emplea al referirse a las relaciones entre el Padre y su Hijo. oJmoouvsion) con el Padre».163 el Hijo Amado del Padre164 .LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 187 bién se revela a sí mismo»157. ha visto al Padre» (Io 14. Con este término el Autor quiere explicarnos la divinidad del Hijo. nos dice: v ”ti Cristo es «el Hijo de Dios» (o YiJo~)161 pero no como los otros hijos. Pero como queriendo remachar esta idea añade el adjetivo dh`lo~ en concordancia con oJmovtimo~ kai. analizadas y estudiadas anteriormente. colofón de todo lo que antecede. ejnteu`qen. 9). No hay duda de lo que el Autor pretende. pues ambos son consustanciales oJmoouvsio~. para recalcar más la conclusión. con expresiones típicas. es el «Hijo Unigénito» ’ v (Monogenhv~)162 y propio (idio~ YiJo~). w ”ste kai. sino que lo «conoce» (ejpiginwvskw) de un modo único y peculiar que nos demuestra «su igualdad y consustancialidad (oJmovtimovn te kai.

el Crisóstomo quiere poner de relieve la igualdad exclusiva y única que el . es la sabiduría infinita (a sofiva)178.169 es el Padre el que lo engendra (gegennhkovta)170 y. El Hijo de Dios no es ni superior.~ to. el que tales hazañas realizó ¿cómo puede ser inferior (ou``jn ejlavttwn)? Y al hablar así no pretendo dividir las obras del Padre y del Hijo: “porque todo fue hecho por Él. el conocedor único del Padre179 y constituye con Él unidad de guía y de magisterio180. y sin Él nada fue hecho”. y continúa el Crisóstomo: «el que tales dones da. pues le entregó sus llaves». Con ello el Autor ataca claramente a los arrianos que afirmaban que el Hijo es «una criatura y una obra» del Padre con lo que sus obras no podían ser las mismas obras del Padre185.188 FRANCISCO DELGADO MANCHA y su Hijo genuino (gnhvsio~).166 que es única (oujsiva~ movnh~).167 pues tiene su origen en el Padre (pro.165 «es de la misma sustancia que el Padre» (ejk th``~ aujth``~ oujsiva~ tw``/ Patriv). El Hijo no es otro Dios que el Padre aunque es distinto de Él en cuanto “ Hijo. de este modo. Él no es Hijo por participación. el que lo recibe recibe al Padre en Él181. panto. que es donde está enmarcado este texto en el que aparece el término oJmoouvsio~: «El Hijo proclamó por todo el mundo la revelación del Padre y la suya propia. Sus obras (erga) son las mismas que las del Padre. «comentando» el pasaje de la confesión de Pedro. es objeto de doxologías juntamente con el Padre y el Espíritu Santo182. pues las obras que realiza nos muestran que Él no sólo es igual al Padre en todo. Por lo que antecede. «está eternamente en el seno del Padre» (dia. “ “peiro~ consideración y honor (ojmovtimo~)177. hay una identidad total en el obrar que es una prueba más de su consustancialidad184. es uno con Él (en eijnai)172 y no hay ” diferencia sustancial entre ambos (ajparavllakton th``~ oujsiva~)173. sino que además le es consustancial y por esta razón no se pueden dividir las obras del Padre y las del Hijo como si fueran dos principios absolutos que darían origen a una dualidad en la divinidad. vemos que con el término oJmoouvsio~. Ante la descripción de prerrogativas divinas de Cristo que acabamos de hacer no podemos menos que afirmar con palabras de nuestro Autor. Tiene su misma gloria (eijde~ pw`~ dovxa miva Patro. No.~ ejn tw``/ ” ` kovlpw/ onta tou` Patrov~)171. la esencia del Padre y del Hijo es una e indivisible. lo que yo quiero es hacer callar la lengua desvergonzada de quienes a tales afirmaciones se desmandan»183. ni inferior al Padre.n Patevra)168 y v es el Hijo de Dios por naturaleza (fuvsei YiJo~). YiJou`)174 ` ` ` y su mismo Poder (ejxousiva)175. y a un pobre mortal le puso en las manos la potestad de todo lo que hay en el cielo. La sustancia.~ kai. es igual al Padre (iso~)176 en rango.

nadie. Comentando la frase de Cristo: «acerca de aquel día y de aquella hora. desconoce lo que hizo?»188. ¿cuándo lo sabrá? ¿Acaso a la vez que nosotros? ¿Y quién se atreverá a decir eso? Él. significando.. evidentemente hizo también los tiempos. pero dos personas distintas. El Hijo de Dios es consustancial con el Padre e igual a Él en todo: tiene su misma gloria y su misma sustancia. lo terrible de la cosa y cerrándoles a la par el paso a toda pregunta sobre ello. 10)189. porque en Él están «escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia» (1Cor 2. Con el uso de este término. «no es posible conocer al Hijo sino por el Padre. Conocimiento que tiene por ser autor de todo cuanto existe y de ahí la imposibilidad de ignorancia en Él de cualquier cosa. en cuanto a la sustancia o esencia. lo que ni los ángeles sabían.. Antes de terminar este apartado relativo al conocimiento que el Hijo posee del Padre. pues «defender el oJmoouvsio~ en el siglo IV era confesar la ortodoxia de Nicea»187. Esto nos lleva a afirmar que hay una igualdad total que llega a la identidad perfecta entre el Padre y su Hijo Amado. ni los ángeles del cielo. engendrado eternamente en su seno.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 189 Hijo y el Padre tienen entre sí.. nos dice el predicador antioqueno: « Decir el Señor que ni los ángeles saben el día del juicio y el fin del mundo. el Autor no hace más que confirmar la doctrina del concilio de Nicea. su misma autoridad y su mismo poder. también el día. Esto lo pone bajo la base de la «igualdad en todo». en cuanto a la esencia y.. pues el Hijo procede del Padre por vía de generación y Éste es el único inen- . de la compenetración mutua. de admitir que realmente ignora Cristo el día. Porque de no ser así. que es según la sustancia (oujsiva) sin diferencia entre ellos (ajparavllakton). ni el Hijo. más también el querer saberlo. Mas al decirles que ni el Hijo lo sabe. ¿ha de ignorar el día?. De ahí que ese conocimiento se lo reserva al Padre. por ello. ni conocer al Padre sino por el Hijo»186. sino sólo el Padre» (Mt 24. le prohíbe no sólo saberlo a ellos. pues. por un lado. Las palabras del Autor no dejan lugar a dudas sobre el perfecto conocimiento de Cristo. como ya hemos visto. El Hijo conoce «perfectamente el día». que conoce claramente al Padre. 36). era cerrar la boca a sus discípulos para que no fueran a preguntarle. Porque el que hizo los siglos. A lo largo de todo este primer capítulo hemos podido comprobar cómo el predicador antioqueno nos presenta al Hijo Unigénito de Dios Padre. Ambos son uno en cuanto a la esencia. queremos hacer una pequeña alusión a la «aparente ignorancia» por parte del Hijo sobre el día y la hora del juicio y la explicación dada por el Crisóstomo sobre dicho tema. con la misma claridad que el Padre al Hijo. ¿Cómo.

nos manifiesta a través de su Humanidad Santísima que si es tal. 27). Io 11. 3): tienen la misma gloria y la misma vida. sino que es la doctrina de la Iglesia que él. Pero el Hijo de Dios existía ya antes de entrar en el devenir humano. Esta doctrina del Crisóstomo. Y así cuando se cumplió el tiempo. en su generación. es por constituir un único sujeto de atribuciones en la persona divina del Verbo de Dios. Cristo. Todo su pensamiento está surcado por esa Vida que el Hijo Eterno del Padre. Bajo el prisma del ser del Hijo cristaliza toda su teología que está en función de poner de relieve su «personalidad» íntima y esencial. mientras que el Hijo es el único engendrado. esta unidad alcanza el plano del ser y del obrar (Cfr. podrán amoldar su vida a las exigencias de esta «nueva filosofía». el Unigénito. al mismo tiempo. En esto radica su unidad y su distinción respecto del Padre. el Dios hecho hombre. pues ambos son una y la misma realidad en cuanto a la esencia. en el ministerio de la palabra. transmite. el mismo poder y el mismo querer. de este modo. a sus fieles de Antioquía. Dios cuyas «delicias son los hijos de los hombres» (Prov 8. la realidad de la Encarnación. el Hijo sigue siendo Hijo. No obstante. la Segunda Persona de la Trinidad.190 FRANCISCO DELGADO MANCHA gendrado. como también hemos visto. como único engendrado eternamente en el seno del Padre de quien procede y de quien «recibe». Este ser personal está «oculto» en la naturaleza humana para no «atemorizar» a los suyos y hacerles partícipes de su vida divina. otro que el Padre. se nos manifiesta de modo gradual «condescendiendo» con la fragilidad de sus interlocutores y mostrando. 31) se nos acerca (con su misterio) a través de su hijo Unigénito: Jesucristo. Esta es la doctrina que el Crisóstomo expone a los fieles de Antioquía sobre la divinidad de Jesucristo con el deseo de introducirlos en las verdades fundamentales de nuestra fe y alimentar así su amor a Cristo. en quien . no es suya. revelación última y definitiva del Padre. su misma esencia: «Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre» (Mt 11. El Hijo posee la naturaleza divina numéricamente una y así constituye con el Padre y el Espíritu Santo una unidad de esencia que hace que el atribuir una realidad esencial al Padre no vaya en detrimento suyo o viceversa. como fiel testigo. CONCLUSIÓN La profunda raigambre del Crisóstomo en la Palabra de Dios le lleva a sentar como base de su enseñanza al Verbo de la Vida.

constituyendo con Él una igualdad total en cuanto a la esencia. sino la doctrina de la Iglesia sancionada en el primer concilio ecuménico. 14) ratificada. como nos dice el último de ellos. para que su pueblo. sus siervos. el Bautista. con una alianza que es sellada con su sangre. Los personajes del Antiguo Testamento que lo anunciaron y prefiguraron quedan eclipsados con su venida. el Sábado y la misma Ley. 15). Jesucristo. fe recibida de la Tradición y expuesta en las Escrituras donde el Padre y el Espíritu Santo dan testimonio de la filiación del Hijo y donde el mismo Hijo nos manifiesta su filiación natural y «propia». Esto sucede porque sus predecesores eran. a la que se somete pero que al mismo tiempo perfecciona y le da pleno cumplimiento. Io 13. Heb 5. como la Antigua. también. el «único conocedor» del Padre. conocimiento por «presencia» (Cfr.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 191 tiene su origen. Esta doctrina que el Crisóstomo nos muestra sobre el Hijo de Dios no es «propiamente suya». el Verbo eterno de Dios se hizo semejante a nosotros en todo menos en el pecado (Cfr. 35). El que existe desde siempre. uniendo lo divino a lo humano en una sola persona divina que «oculta» en la realidad de «su carne». 27) que nos muestra que el Hijo es consustancial (oJmoouvsio~) con el Padre. La realidad misteriosa del Verbo encarnado fue preanunciada durante generaciones por Él mismo a través de los Profetas y los Reyes. pues. Instaura un «orden nuevo»: la Ley del amor (Cfr. fuese preparando su venida y pudiese descubrirle cuando se hiciese presente en medio de ellos. el Hijo de Dios. Pero su hegemonía alcanza hasta lo más santo y noble del Antiguo Testamento: El Templo. condicionando la vida futura a la actitud que los hombres adopten . «perfectus Deus et perfectus homo». que anhelaba un Salvador. Mt 11. con palabras tomadas de Isaías «la voz que clama en el desierto: rectificad los caminos del Señor» (Io 1. Esta unión admirable no supone una destrucción o asimilación de la naturaleza divina por la humanidad o viceversa. Desde el momento de la Encarnación en el que el Espíritu la «cubrió con su sombra» (Lc 1. se sometió al «hacerse» naciendo en el seno de la Virgen. donde los 318 Padres manifestaron su fe. sino que ambas naturalezas conservan sus características propias y peculiares en una sóla persona. están sometidos a su autoridad. el de Nicea. María. 23). De este modo se constituye en fin último y razón suprema y nos obtiene la «gracia» necesaria para cumplir su Ley. El Hijo es. el Hijo Unigénito del Padre es. que lo da a luz y permanece Virgen y que es verdaderamente Madre de Dios.

han sido tratados de modo concreto y nosotros hemos remitido a ellos en su lugar correspondiente. todo es nuevo ya que nadie. en su mayoría gozan. que nosotros conozcamos. Su primer advenimiento a la tierra ha sido de «orden salvífico»: como «Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Io 1. a los que hayan aceptado o rechazado su persona y su doctrina. al mismo tiempo. en su segundo advenimiento para permiar o castigar de modo definitivo. de la novedad. en su fase terrena. Las manifestaciones de su ser divino no se limitan a su señorío sobre el Sábado. unos han sido estudiados. realizar «milagros» en todos los órdenes con sólo su palabra sin necesidad de «intercesión alguna». Esta realeza de Cristo está en íntima relación con su soberanía. con su poder de pedir cuentas a los hombres en el día del juicio. dándoles sus mismos poderes y nombrando a Pedro. nos muestra su omnipotencia al hacer realidad su querer con sólo su palabra que hace posible la confianza ilimitada de los suyos (Cfr. 20). que no es más que su voluntad con su ilimitada exigencia. Mt 18. Intentando valorar nuestra aportación hemos de decir que de los temas que aparecen en nuestro trabajo. Para ello constituye a sus apóstoles en administradores del Reino. aunque está en él para perpetuar en el tiempo su acción redentora. también. sino que se extiende a todo su actuar. creemos que si todas nuestras conclusiones no son «nuevas». pues nuestras afirmaciones no pueden ser otras que la doctrina ortodoxa de . Creador de cuanto existe. 29) ofrece su vida en aras de la salvación de la humanidad que ha de conocerle y confesarle para que esta salvación sea una realidad para cada individuo. Instaura su Reino que no es un Reino «de este mundo». otros han sido «solamente enunciados» por algunos autores y otros. Su Sabiduría es infinita y tanto los secretos del corazón y de la mente humana como las necesidades más ocultas del mismo están ante sus ojos con un presente atemporal. también. si no del aire de la «novedad» total. Señor y Juez Supremo y universal vendrá al final de los tiempos. es algo que sólo Dios puede hacer. pues le entregó sus llaves».192 FRANCISCO DELGADO MANCHA frente a ella. Así pues. todo es viejo. el Templo y la misma ley. ha estudiado directa y sistemáticamente el tema de la divinidad de Cristo en la totalidad de las Homiliae in Matthaeum. su señorío sobre cuanto existe y. Es decir. que confesó su filiación natural. «fundamento» de su Iglesia y «vicario» del Rey poniendo en sus manos la «potestad de todo lo que hay en el Cielo. finalmente. sí del de la «explicación» y algunas. Las acciones que realiza son «exclusivamente» acciones divinas: perdonar los pecados de los hombres.

Porque yo de lo que doy no pido paga. Si quieres entrar en una patria. en el que Juan Crisóstomo pone en boca de Cristo una verdadera letanía de títulos del Señor y que son una bella síntesis de su pensamiento: «Si quieres —dice— adornarte. amigo. en el sepulcro por ti. mis armas. anduve errante por ti. porque he venido “a servir y no a ser servido” (Mt 20. yo tu raíz. 28). si quieres armarte.LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» 193 nuestro santo doctor que. Tú lo eres todo para mí: hermano. lleno de poesía y contenido. mis vestidos. ¿Qué liberalidad podrá compararse a ésta? Yo soy tu padre. Sólo es menester que te portes familiarmente conmigo. De nada has de sufrir necesidad. entra en la ciudad cuyo artífice y constructor soy yo. yo soy cuanto tú quieres que sea. yo tu vestido. mi herencia. otros han apuntado parcial y fragmentariamente. . miembro». (Hom. si edificas una casa. yo tu hermano. mi camino. Yo seré hasta tu esclavo. si alimentarte. PG 58. mi mesa. si vestirte. Cerramos nuestro trabajo con un texto. yo tu fundamento. Yo soy también tu amigo y tu miembro y tu cabeza y tu hermano y tu hermana y tu madre. Y aún por el hecho mismo de que te quieras aprovechar de mis cosas. yo tu casa. II p. yo tu alimento. yo me declaro deudor tuyo. toma mi hermosura. estuve en la cruz por ti. edifícala en medio de mis pabellones. 5. por otra parte. en el cielo intercedo al Padre por ti y en la tierra fui embajador del Padre para ti. yo tu esposo. si heredar. Yo me hice pobre por ti. 76. Yo lo soy todo. si caminar. coheredero. 525-526.700).

PG 58. 6. I p.430-431. Hom. 29.2. PG 57. PG 57. Hom. 344. 62. II p. 8.255. 12. 38. Hom. 17. I p. .301. 2. cfr. Cfr. 1. PG 57. el hecho de aparecer y manifestarse El mismo. Hom. 8. PG 57. nos dice el Crisóstomo. 16. 4. 13. 19. 237. Cfr. PG 57.L. 377. II p. Hom. Hom. no tal y como es.664. PG 58. 68. 1. Los Santos Padres y también el Crisóstomo emplean al término oijkonomiva para referirlo a la Encarnación del Hijo de Dios. I p. también Hom. 3. I p. PG 57. cfr. 722. 5. La «condiscendenza» divina in S. I p.31.109. 2. PG 57. es «por parte de Dios. PG 57. PG 57. Hom. Cfr.2. Hom.1. PG 57.422.209. A Patristic Greek Lexicon. 20. Hom. 1. Cfr. Hom. Hom. PG 57. PG 57. PG 57. Cfr. 22. La sugkatavbasi~. II p. en «Euntes Docete» 11 (1958) 109 ss.212. 39. El uso de este término por el Crisóstomo ha sido calificado: «This word is a constant favourite». PG 57. 17. 37. Hom. PG 57.351-352. 311.26. 236.6. Hom. sino tal y como puede ser visto por el que es capaz de dicha visión.3. Oxford 1968.46. Hom. Hom. 21. 26. I p.3. God in Patristic Thought. 24.3. De incomprehensibili.66. 2.352. 13. PG 57. I p. 7. 8.1. Hom.1.603. PG 58. 83. PRESTIGE. 17. Hom.83.NOTAS 1. 443. 1. 17. PG 57. 6. Hom 13.32. 16. 1. PG 58. PG 57. 11. 9. 4. 941. Para un estudio sobre el término «condescendencia»: cfr. G. 3.269. 71. PG 57.643.358. 2. cfr. 15.1.3.495. P. 3. 28. 16. 18. 26. Cfr.65. 49. 22.2. London 1956. MORO. 152. Hom. 2. 633.2. 6. Hom.5. 2. 1. PG 57. Cfr. PG 58.211. Cfr. Cfr.255.245. Hom.65. I p. PG 57. 52.111. Hom. PG 57. 10. 3. 63. 1.747. 571. I p. 13. PG 48. Cfr.1. 6.209. también Hom. proporcionando el aspecto que El presenta de sí mismo a la debilidad de aquellos que le consideran». también Hom. Cfr. 3. Hom. PG 49. LAMPE. 4. 495 Hom. Hom. I p. 23. Hom. 14. Hom. PG 57. PG 58. Giovanni Crisostomo. 25. I p.255.85. 1. PG 57. 2. 3. 28. 18.

3. Hom. I p.554. 63. 4. PG 58. 28. cfr. Hom. 490. PG 57. Hom. Para un estudio más amplio del término Monogenhv~ joanneo ver: BLICHSEL. cfr. Hom. 29.299. I p. 55. 57. cfr. 3. Hom. PG 57. Mc 5. 9. 34. 55. PG 58. 1. Hom. In Ioan. 14. 3. Hom. PG 57. la descendencia. o ejtavfh. 1. 2. 48. PG 57. PG 59. también Hom.44. PG 57. 54. PG 58.500. 523.218. 4. 26. 18. PG 58.437.317. BAILLY. 3.16. 8. 3. 592. CHANTRAINE. o ”ti ”ti 37.644. Hom. Hom.4. Theologisches Worterbuch zum Neuen Testament. 44. 1. 29. cfr.207. 50. 23. ”ti ”ti ”ti ` ”ti o edwke swthriwvdei~ ejntola. Hom. PG 57. PG 57.465. PG 57. dicho verbo con dativo tiene un sentido posesivo y la cosa poseída va en nominativo. El adjetivo gnhvsio~ significa «nacimiento legítimo». 61. Stuttgart. PG 57. 62.245. Cfr. o ajnh`lqen. 56. II p.228. 410. PG 57. 1. PG 58.495. 52.332. también Hom. Cfr. PG 57.414. 44. 61. 29. 56. Hom. 32. 2. PG 58. El verbo eijmiv con genitivo indica el origen. 22. FEUILLET. 449.24. Hom. 17. 43. 15. PG 57. PG 57. 25. PG 58. I p. Hom. Cfr.317.535.196 FRANCISCO DELGADO MANCHA 27. 57. 61.23. Hom. G. también Hom. 12. Cfr. I p. Rev. 5.40. ` ”ti “nqrwpo~ ejgevneto. Hom. 1957.644. PG 57. 68.603. 39. Introducción a la Biblia. ROBERT-A. 25. Hom. por oposición a «ilegítimo o bastardo». 4.336. 3. Hom. 2. PG 57.228. 36. 65. Hom. PG 57. 1 Io 4. PG 58. 4. Io 1. PG 57. 23.1. Hom. 134. Paris 1950. 36. Barcelona 1970. PG 57. 25. que proviene de nacimiento natural. Hom. 41. Hom. 10. Cfr. 4. 30. 49. 49. Cfr. 4. I p.776. o mevllei krivnein. I p. Hom.236. Hom.1. Hom. 3. 3. 23. PG 57. Hom. también Hom.360. Cfr. Hom.42-43. 42.1. 10. 14.597. . PG 53.406. 72. 88. 35. PG 58. 4. 50. 12. Hom. 33.588. PG 57. 47. 15. 4. PG 58. SECHAN-P.4. o. II. 634. Hom. 28. 3.. o th`~ aujth`~ ou”ti . 16.670.360.278. Hom. 3. PG 57. 22. 3. Cfr. o oJ Qeoj~ a ejstaurwvqh.33. 1.620. o ajnevsth. PG 58.375. 3. 42. 1. 5. Hom. PG 57.245. 32.317. PG 57. 166. PG 57.31. 53. Hom. 3.3.202.544. PG 58. Monogenhv~. 17. Hom. In Gen. Hom. PG 57. 278. 54. 7. PG 57. 68. I p. 29. PG 58. 1. cfr.535.360. o Monogenhv~. 1.332. 747-750. PG 58. PG 57. ”ti ”ti ”ti ` ` siva~ tw`/` Patriv». Hom. Hom. Hom. Hom. PG 58. PG 57. PG 57. KITTEL. Hom. 2. también Hom. Hom. Hom. PG 57. 19. Hom. 50. 8. Cfr. PG.. 4. 18. Hom. II p. o oujk ejnantivon th`/` Palaia`/` novmon ”ti “ ”ti eijshvnegken o YiJo~.351. Hom. Hom. 6. 16. Hom. PG 57. 1. 3.24. 1.378. PG 57. IV. 523. Dictionnaire GrecFrançais. 5. I p. 31. o gnhvsio~. PG 58. 54. Hom. PG 58. Cfr. PG 57.68. 4. 40. 12. Hom. Hom.207.35. PG 57. 3. 3. Hom. 7. 51. 449. 2. 8.465. 49. 143.594. I p. 58. 214 ss. 3. también A. 45. 258. Hom. 15. PG 58. por L. Hom. 1. 8.1.508. 38. 46. PG 57. 12. 3. 4. I p. 15.~. 2. 16. Hom. BAILLY. «Oijon.299. 3. I p. 591. Cfr. 1.236. PG 57. 8.332. 4. Cfr.596. Hom. PG 57. PG 57. Hom.82. I p.16. Hom. Cfr. o qauvmata ejpoivhsen. Cfr. I p.4. 1. 24. 19. PG 57. cfr. I p. 189. cfr. 30. 4. I p. 490. 39. c. 1. 280.2.644. Cfr. II p.

375. 71. 1.837. PG 57. 77.212 C. 54. 21. PG 58. Hom. 68. 608. THEODORETUS CYRRHENSIS. khvrugma. 79. que excede el ámbito de nuestro trabajo. JOANNES CHRYSOSTOMUS. ATHANASIUS ALEXANDRINUS. 8. Hom. II p. 3. c. FRIED-VICH. No es nuestra intención abordar exhaustivamente este tema. 15. I p. 62. Hom. 10. BAILLY. 66. 25.664. 76. 8. I p.. Cohortatio ad gentes. BAILLY. EUSEBIUS CAESARIENSIS. PG 33.56 A. 60. 7. IV. Hom. 1. Hom. 63. Hom. 2. 441. GREGORIUS NYSSENUS.758. PG 48. 31. 1574-1650. 23. Gentiles et Haereticos. I 32.313.78. EUSEBIUS CAESARIENSIS. o. 67. Cfr.c. PG 82. 71. Cfr. Hom. PG 58. Hom. Hom.255. 1260. Hom. Hom. 663. V. Orationes tres adversus Arianos.1. 472-481. 17. 3. 5. II p. 3. Contra Anomoeos. 80. PG 58. la sustancia o esencia». sirviéndose de la analogía humana.. Esperamos en otros trabajos posteriores poder abordar ampliamente el tema. 33.4. PG 57. Cfr.15.536. Hom. PG 26.6. PG 57. 4.17. 681.n gegennhkovta» Hom. su realidad esencial. PG 57. «h oJ fuvsei uiJo~. la independencia temporal de la generación del Hijo en cuanto Hijo. 1089. PG 37. Hom. col. 50. 3. Hom. DUBLANCHY. 71. JOANNES CHRYSOSTOMUS. PG 57.580. I. 11. PG 58. PG 57. PG 24. 1. 4. I 3. Dogme. 1080. Dz. 61. 24. El término khvrugma en el griego clásico significa tanto el acto de proclamar como el contenido de la proclamación. Hom.508. Historia Ecclesiastica. Cfr. Dicho término aparece en la obra que nos ocupa en . 81. PG 45. Hom. PG 57. PG 48. aportando una mínima fundamentación. “ . 63. II p. Hom. E. PG 58. pp.3. GREGORIUS NAZIANZENUS.662. o. Ad Heb. CYRILLUS ALEXANDRINUS. CYRILLUS HIEROSOLYMITANUS. nota 66. 1. PG 57. II p.453. Hom. 8. 71. 7. DTC. EUSEBIUS CAESARIENSIS.86. Dz.534.. 3. 58. Cfr. 2. en KITTEL. 75. Cfr.328. I p. también ATHANASIUS ALEXANDRINUS. IV. D. III. De Sacerdotio. 141. Contra Eunomium. 1.. PG 48. expresan con este término la consustancialidad del Hijo con el Padre.33. PG 20. PG 58. 1425. Hom. 69. ya que un trabajo exhaustivo de la relación del Crisóstomo con Nicea requiere estudiar otras obras del Autor. 59..199.16. 219. PG 20. Carminum libri duo. 16. 143. 65. Quod unus sit Christus. 2. Cfr. cap. Hom. PG 57. El sustantivo oujsiva designa el «ser. PG 57. VII.NOTAS 197 59. cfr. De ecclesiastica theologia. Catechesis. 4.c. JOANNES CHRYSOSTOMUS. 40. p.394 A.c. Cfr. o. Orationes Theologicae.2. 54. PG 36. PG 58. 153. II. Para un estudio más completo de su significado tanto en el Nuevo Testamento como fuera de él.96 A.2. Cfr.5. cfr. PG 75.567. to. Hom. kai. 47. G.5. 7. 1. 534. 752. Pretendemos tan solo aludir al tema. 73.905. 72. tan usado por el Crisóstomo para referirse al Padre.461. 54. Cfr. CLEMENS ALEXANDRINUS.404 A. PG 57. Orationes tres Adversus Arianos. 1. 125. PG 58. al mismo tiempo señalan la idea de parentesco divino. Lib. 1. la naturaleza de algo. Cfr. 535. 62. 29. PG 8. cfr. 61. El término gegennhkovta del verbo gennavw. LAMPE. 2. 54. Cfr. 54. Hom. GREGORIUS NAZIANZENUS. De vita Constantini. Contra Judaeos. PG 57. 1.3. I. 2. 64. 78. PG 58. I p. o. PG 26. 70. PG 57. es muy empleado por los Padres en sus diversos modos para expresar la generación eterna del Hijo y. Hom. Cfr. 140. PG 58. PG 57. 74.

j i mhde. kai. th`~ prov~ to. kai. II p.~ ejn tw/ kovlpw/ onta tou`` Patrov~» Hom. II p.47.r ejkhvruxav~ mou to. 16. 105.3. I p. j ` j «Tiv ou`n oJ Cristov~.210. ajxiopistovtero~. pavnta ejsti. j` j touvtou eijpon. ejoikui`a hJmi`n kai. parevlkon hjn eijpei`n. I. 56.n savlon j ` v on ei`don kai. cfr. Hom. levgwn. oti oJmou`` te ejgennhvqh kai. Hom. 99.r.239.~ ` gegennhmevnon.3. 1331 y 1377. 13. fwnh.1.n ` “ ` ` `nai ejnovmizen. 141.~ ajgennhvtou~ nomivsh/~. 1. 101. PG 57. 54. 49. 38. 1. Epei. «to. infra. 15. II p.. j «oJ de. PG 57. cfr. 1. Alhqw`~ qeou`` YiJo~ ejstin. Cfr. Hom. 757. 2. tou`` Iwna`` pai`~. 2.n ajfivhsin ejk th`~ nefevlh~» Hom. ` “ ` 54. th``~ aujth`~ oujsiva~ tw`/` gegennhkovti. kaivtoi gev ajlhqw`~ eijpovnte~. Hom. 7. ga. 607. 223. El Hijo es uno con el Padre e igual a Él.n ` . ` ” ` . PG 58. outw kavgw. ` «kai.3. pollacovqen kai.2. 3. PG 57.544.1. 140. 35. Cfr. II p. 139. Hom. 85. PG 58. 72.553. PG 58. 98. Hom. también Hom. «oJ me. to. 458. pavntwn meivzwn kai.n YiJon. ”Otan dej ajkouvsh/~. BAILLY. ejx aujtou`` tou`` Patro. 2. c. ejk th`~ oujsiva~ aujth`~» Hom. oJ Path. 91. 97. « Ema. 106. . eij` oJ uiJo~ Iwna`: ` j ` .3. o w ”ti ”sper su. eij`pen YiJo. 225. klhqhvsh/ Khfa`~. mh. ejxaivreton me. ouj mh. Epei.n eij mh. 86. 54.430. II p. oujk ejmakarivsqhsan.498.703. Cfr.2. 13. oian oJ Pevtro~: ajll ena tw`n pollw`n v ” j” ` ` ` ajlhqw`~ uiJon ejnovmizon eijnai. «kai. PG 57. PG 57. 2. 12. gnhsivw~ aujto. 26.406. o. 66.74.n YiJo. PG 57.3. Hom.534.553. II p. 1. cfr. I p. 94. 96. 238.352. PG 57. tauvthn th.229. 103. PG 58.1. Epei. 83. La partícula ejk con genitivo indica origen. 8.5. 102.26. 100. PG 57. PG 57. j ` ` dia. Cfr.n ajnqrwvpinon uJpopteuvsh/~: ”na ga.n ajpokavlufin tou`` YiJou`` ejcarivsato».r mh. 90. 92. II p. j ` ajll jejpeidh. PG 58.5. 4. 95. 533.. 54. 533. Ouj gaJr ” j` ` toiauvthn wJmolovghsan uiJothta. 138. PG 57. to. Cfr. Cfr.632. El hijo es uno con el Padre e igual a Él. “ 2..670. 87. uJperbaivnousa ` ` th. Hom.n para. I p. 89. Su. PG 57. Epeidh. Hom. 7. duvo Qeou.n Patevra. pavnta moi paredovqh. I p. kai. 2. 1.205. también Hom. oujk hjn ajpokaluvfew/~ tou`to ergon : eij tw`n pollw`n aujto.n PatevraoJmonoiva~. 93. 166. Hom.430. PG 58. j ` ” ` tou`` Patro.c. 38. tou.2.1. PG 57.533. 28. panto. 2. 2.358. PG 57. 77. 12. Hom. Cfr. th`~ aujtou`` qeothto~. 84. oiJ ejn tw`/` ploivw/` meta. 54. tou`to prosevqhke» Hom. eij` Sivmwn oJ uiJo~ Iwna`` su. 55. 56.~. I p.n gajr tw`/` Pevtrw/ th. infra. p. Hom. j ” ` pavntwn Despovth~ hjn. PG 57.. 533. Hom. Hom. 104.n qeou``. 4. 54.~ tou`` i ”ti ” qeou`. ` «Tou`to diplh`` gevgonen h`` gevnnhsi~. Paredovqn. 202. lecqevn.210. 2.» Hom.n levxin tivqhsin. 572. fhsi. 142. Su.n wJmolovghse. 4. pro. infra. to. Hom.n dia. PG 58. kai. PG 58. 88. 239. I p.n hJmetevran» Hom. procedencia o descendencia inmediata. 127. ` BAILLY. PG 58. I p. PG 57.. w sper ejkei`no~ uiJo~ Iwna`.198 FRANCISCO DELGADO MANCHA 82. PG 58. Hom. 533. Hom.~ pollou.n gegennhkovta sev ojnomavzw: movnon oujci.~ ejmou`. Hom.2. kai. ouj makarismou`` a ena eij ” “xion h`n to. o. PG 58. 185.534. PG 58.86. 2.3. ajllacovqen dhloi``» Hom. j` . Hom.. 29. II p. ”na deivxh/ o outw~ ejsti. kajgw. . 2. PG 58. II p.

500. ` 119.31.c. eudhlon oti ` ` “ ” ` kai. PG 58. PG 57. 117. 132. oti ajpo. 2. II p.. 120. Hom. 1379. 187. Hom. 3.553. to. en esta ocasión. eij~ aujto. “ para. 15. 728. cfr. PG 25. PG 57. PG 57. II p. 2.408.NOTAS 199 ` 107. Cfr. PG 58. 71. II p.359.~. 71. 43. PG 58. PG 57.4. ejn aujth`/` ejkeivnh/ th`/` dovxh/. II p.239.358. ejn dovxh/ toiauvth/ oia/ oJ Path.2. 3. PG 58. Hom. PG 58. PG 58.229. PG 57. 56.~ kai. II p. 166. PG 57. Hom. 29. Oujde.. Hom. 127. Orationes tres adversus arianos. « “Edei pisteuqh`nai aujto.n me. con otro eiJ~ se usa para señalar «la sucesión.r. 3.. 24.553-554. ` 112. Cfr. I p. también Hom. kai. 29. PG 58. 54. PG 58. «Eijde~ pw`~ dovxa miva Patro. cfr. PG 57. o. la repetición». 35. cfr. PG 58.233. 1. De decretis Nicaenae Synodi. ` ” ” 118. 308. Hom. 2. Cfr. 2. 108. BAILLY. significa ser igual a alguien en «rango. 7. 1. PG 58. 458. 179. ATHENAGORAS ATHENIENSIS. ` ` palw`n aujto. 130. significa se igual a. 24. 59.n aujthvn».r ijsothta tw``/ met j ejxousiva~ pavnta poiei``n ejdeivknu: to. Hom. 1. PG 58. 115. PG 57. también Hom. PG 58.c. Cfr. Hom. “n pollh`~ th`~ tapeinovthto~ kai. I p. Ta. I p..648.329 A.649. 2. 49.664. Hom. eij mh. PG 58. 25. PG 57. I p. Eij de. 2. 2. 498. Hom. 122. ajphkribwmevnon deiknu. de. fhsi. tou`` Patro. 29. 1. 121.553. Hom. El verbo ejxisovw en pasivo.359. II p. 59. PG 57. Hom. 10. PG 57. 38. Hom. ginovmena» Hom.n uJpopteuvesqai kai.c. 598. Hom. II p. Hom. th. cfr. 8. de. como aparece en nuestro texto. 408. Cfr. Hom. 129. Cfr. 2. 29. PG 6. 133. I P. 2. 406. I p. 124. 587. consideración y honor». 69. PG 58.. El término eiJ~ seguido de movnon se emplea «por énfasis y para marcar más profundamente la idea de unidad». Cfr. 125. ”na ” i pavlin parallaghvn tina uJpopteuvsh/~: ajlla. Hom. Hom. PG 57. 123. 5.n pavnta ajnafevrwn ejpoivei. PG 57. cfr. Hom.229.1.441. YiJou`.c. 113. Hom. PG 57. PG 58. 1. 1. 114.. 38. Hom. Hom.233. Legatio pro Christianis. o. 15. Cfr. 49.~ ei``jnai oujk a eJtevrw~ ejpeivsqhsan. 8. meta. Hom. 3. ga. Hom 29. 704. .n ga. El sustantivo oJmovtimo~ con el que el Crisóstomo expresa la igualdad entre el Padre y el Hijo. 2. BAILLY. II p. 359. 1. 4. oti iJso~ ejstivn. o. Hom. PG 57.3. Hom. PG 57. BAILLY.75. 126.444 C.n. 72. 2. wJ~ mivan aujth. 56. Cfr.553-554. 2.670. 134.579. 707. 3.544. 3. 56. tou`` Patrov~ ejstivn. PG 57. 55. 110. 15. también Hom.31.579.r eijpen. Hom. 497-498. 15. Hom.. 590. 1. Cfr. Hom. PG 57. PG 58. BAILLY.n eij~ ta. 2. 186. o. h ”xei.430. oujsiva miva. PG 57. también Hom. dovxa miva. PG 26. 131. 2. 16. 55. Cfr. 68.n. 1.497. igual sucede cuando va seguido de aujtov~ que aña` de «idea de permanencia».457. 109. touvtwn kataskeuastika. 5. kai. 116.321.321.c.358. ajllhvloi~ ejdovke mavcesqai. 56. BAILLY. 56. Th. ATHANASIUS ALEXANDRINUS.909 A.430. cfr. o. 4. 17. 111.534. Hom. II p. 56. 128.4. 1652.

Oujk a . ”Wste kai. Cfr. la idea de conocer «por medio de». incluyendo el amor. en KITTEL. “ par j aujtou`` tou`` Patrov~ oujde. PG 58. 483. que connota la idea de querer. 142. 2. I. Oxford.533. 54. I p. 758.. Hom. no significa simplemente un conocimiento de entendimiento. pues indica. II p. h “ para. Cfr. 54. No connota la idea de «connatural». Hom. o. PG 57. I p. 392-415. 513. y el Crisóstomo está citando el texto de Mt 11.683.c.219. 141. BAILLY.. BAILLY.. cfr. Hom.n Patevra.n YiJon. PG 58.. K. Cfr. saber algo de alguien. 43. El Verbo ajpokaluvptw. o. Hom. El Verbo ejpiginwvskw significa «conocer total.H. 689-717.327. 142.372. 1. I p.534. cfr. cfr. 2. 1.447. 14. GOMA CIVIT. 69. 147. 77.364.r to. 856. pues. ` v 153. Hom. debía ser 473 pero está sin numerar en dicho volumen.440. PG 57. 1. BAILLY. 137.534. 140.737. LIDDELL SCOTT. Hom. cfr. plena y perfectamente a alguien por lo que es». oJ YiJo~. 71.703. saber por conocimiento racional o búsqueda científica. 2. 30. Hom. Un conocimiento intuitivo. El verbo bouvlomai en general y a pesar de sus muchas excepciones. o. Hom. . «Eijde~ pw`~ YiJon ajpokaluvptei Pathvr. Cfr. oJmovtimovn te kai. 533. 146. Indica. Los Santos Padres emplean el término referido al conocimiento divino y a la igualdad de conocimiento del Padre y del Hijo. cfr. en el Nuevo Testamento y en la Iglesia antigua. Hom. Hom. 2. II p. 2. Hom. RENGSTORF. PG 57. BAILLY.430. en el Antiguo Testamento. BULTMANN. cfr. 2. PG 58. II p. 30. Y.n. 74.c. 38.. oJmoouvsion ` ` dh`lon» Hom. PG 58. LAMPE. PG 57. fhsi. la familiaridad con la otra persona.430. suponer. 601. I p. PG 58. 743. 31.754. “ 141. PG 57. cfr. o. es paralelo en la actividad-vital recíproca de «conocerse». Mateo. Cfr.c. 41. 45. 54. 33. 782. el final de casi todas las noventa homilías de que consta el «Comentario» al Evangelio de S. PG 58. 25. I p. PG 58. 139.648. Greek-English Lexicon. 1. I p. PG 57. I p. o. 1. “n oJ YiJo~ ajpokalu`fai. Hom. c. PG 57. 77. PG 57. 580. PG 58. Hom. 157. 372. In Joan. Hom. 533. w/` J a bouvlhtai .457. 138.664. ga. un contacto viviente y experimental entre el sujeto y el objeto conocido. manqavnw. 27. 2. 38. 703. 1961. 758. eidw indica conocer en sentido pleno y de modo connatural. Para un estudio más amplio del significado de este verbo en Grecia. KITTEL. además. par j eJtevrou maqei``n to.n Patevra ti~ ejpiginwvskei. 143.c. 136. 145. Hom.264. 3. Hom. 757. Cfr. PG 58. PG 59. Hom. 1. de modo indirecto. PG 58. Madrid 1966. o. Este verbo en la Biblia. Hom. 1. en G. pw`~ Patevra YiJo~. II p. 149. 2.703. ` . o. cfr. IV. PG 57. PG 58. 155. cfr. pensar. tou`` YiJou`.390. 2. 3. Hom. Hom. 2. ejpiginwvskw. 144. Cfr. como lleva implícito el “ verbo eidw. PG 58. 152. El verbo manqavnw significa «haber aprendido. ` 154. Mateo.430. 82. 40. indica la idea de «desear» por oposición al verbo Qevlw. ejpivstatai significa saber. 158. también Hom.200 FRANCISCO DELGADO MANCHA 135. 2. 148.c. 150. 2.. 156. 1. eij mh. 38. ` “ra eni par j eJtevrou maqei`n to. cfr. 84. Su significado es mucho más amplio. PG 58. h “ ` .c. 2. kai. 77. Hom. Hom. 2. 937. 151. «revelar».1.663. El evangelio según S. Oujde. ejnteu`qen to. 1224. Hom.. estar informado de algo por alguien». 773. PG 57. 71. PG 57. 597-598.

4. 174. PG 57. PG 58. Hom. 185.236.338.17. Hom. 1. BOULARAND. 181. 204. 56. Cfr. PG 57.: La Ciencia de Cristo. Hom. 5. PG 57. Hom. 2.86. final de casi todas las homilías del «comentario» al Evangelio de S. 41.508. 2. PG 57. . PG 57.75. PG 57. Hom.228. Cfr.438. Hom. Hom. 3. Hom.25. PG 57. Hom.25. Cfr. Cfr. PG 57. 38. 3. PG 58. PG 58. Hom. Cfr. 2.644. 2. PG 57. 16. 15. Hom. 2. No tocamos el tema del conocimiento humano de Cristo ya que no cae directamente dentro del ámbito de nuestro trabajo. PG 58. PG 57. 56. 7. Hom.234. PG 58. 8. 5. 167. Hom. 2. Hom. Cfr. 2. 4. 4.299. Hom. Hom. Hom.406. PG 57. Hom. 55. I p.447. 35.. 3. 1. 25. 4. 12. PG 58. BAILLY. PG 57. 3. Hom. PG 57. 54.278.535. 187. 8. PG 58. Hom. 2. 23. 54. Cfr. 188. 68. 2. Hom.198. 24. 49. 71. 175. 2.47. 2. 1. 186. Cfr. 161. 143. Hom. III p. 178.409. 2.534. Hom. Mateo. 170. PG 57. 164.207. Ver nota 99. Hom. Hom. 2. PG 57. 2. 35.16. 11. 169. Cfr. 189. 1. PG 58. PG 57. 176. 160. 166. 2.25. 165.534. 2. PG 57. Hom. Hom. 1. Cfr. Cfr. 179. 163. 8. París 1972. 204.317. 19. 54. 77. Hom. 2.342. Cfr.703. 364.332. PG 58. 82-83. 3. Cfr. 183.NOTAS 201 159. Cfr. 69. PG 57. PG 57.553. 141. 3.534. Nicée et Constantinople.703.31. Hom. Cfr. Hom. 3. 2. Cfr. Hom.553. PG 57.535. Hom. Cfr. 1456.2. 3. 38. II p. 54. PG 58. Hom. Hom. Cfr. conocer. Cfr.245. 54. 3. 1. Cfr. 3. Hom. 12. 168. PG 57. 72. PG 57.670. 61. Hom. Paris 1963. 171. 2. 12. Hom. PG 58. 23. 182.c. 5. 1. PG 58. 38.15. PG 57. E. Hom. Cfr.430. II p. Cfr. 56. 2. 77.580. Hom. Cfr. 184. comienzo». 54. también Hom. Hom. Hom. PG 58.430. 173.553.313. Cfr. sin embargo. Hom. Hom. Hom. cfr. Hom. 172. La partícula parav con genitivo y verbo significando aprender. Cfr. 2. Hom.534. PG 57. PG 57. PG 58. 7.16. 2. 162. 59. 1. PG 57. 50. Hom. 2. 65. 4.648. 30. L’Hérésie d’Arius et la foi de Nicée. 50. 15. 22. Hom. PG 57. Infra. PG 57.636.508. 5. cfr. saber tiene idea de «punto de origen. PG 58. 4. 532-533: PG 58. a lo largo de los textos estudiados nos parece que el Autor no dice nada sobre un conocimiento humano distinto del que Cristo posee por ser el Hijo de Dios. PG 58. Hom. I p. 1. PG 59. 3. PG 58. 180. 15. Hom. 3. 2. In Joann. 3.498.544. PG 58. PG 58. PG 57. PG 58. 4. Hom. ORTIZ DE URBINA. 10.2. I. PG 57. PG 57. Hom. o. 177. 7. 2.

........ El Hijo propio (idio~) de Dios .... 1......2.... 1....2..2.........1.. 1....2.2........................... 159 159 160 160 161 163 163 167 169 170 173 175 175 179 182 183 185 190 NOTAS ..... El Hijo es Uno con el Padre e igual a Él ............................................................................................................ÍNDICE DEL EXCERPTUM PRESENTACIÓN .1............. EL HIJO DE DIOS ......... 1...... Nicea y el Crisóstomo ......... “ 1....... El Hijo es uno con el Padre ............ 157 LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO EN LAS «HOMILIAE IN MATTHAEUM» .......... Revelación progresiva ....................................................3............................................................... 1........... 1....................................................... El Hijo consustancial con el Padre ....... El Hijo conocedor del Padre por serle consustancial .......... El Hijo Unigénito ...........................................4. 203 ..........................2................................... CONCLUSIÓN ....................................................................1................4............2.......5........1....................... 149 ÍNDICE DE LA TESIS DOCTORAL .............3................ El Hijo unigénito del Padre ........................................... Testimonio del Padre y del Espíritu Santo ...............................4............... 1................................. 1..................... 143 NOTAS DE LA PRESENTACIÓN ..............................................2...................... 151 BIBLIOGRAFÍA DE LA TESIS ..4.. 1. 1............................. 1....................................1................................................ El Hijo conocedor del Padre ........................................1.............. Sincatábasis ...... 153 TABLA DE ABREVIATURAS ..... 1................. 1......................................2..................... 1.. Encarnación .......................3..........................1..3................ Testimonio de Cristo sobre su filiación natural ............ El Hijo es igual al Padre .................................. 195 ÍNDICE DEL EXCERPTUM .................. 1.................2................