Cs, 25-05-09 Universidad Metropolitana Estudios Liberales Retos y Amenazas al Desarrollo de América Latina Profesor Ysrrael Camero Daniel Cadena Jordan

Trabajo de Investigación El Fútbol en América

“El fútbol lo inventaron los ingleses y se lo agradecemos. Pero al decidir que había que tener un portero, no se imaginaban que René Higuita haría el Escorpión. La chilena de Pelé, la rabona, la ola… Esas cosas las hacemos nosotros. Son nuestra forma de decirle al mundo que tenemos otras ideas. Porque nosotros no hacemos “football”. Nosotros hacemos fútbol”. Comercial de la Copa Libertadores, Banco Santander (2008)

Si de aspectos comunes se trata, pocos son tan compartidos por todos los países latinoamericanos como el fútbol. En algunos países logra ser un simple deporte, pero en otros despierta las más profundas emociones. De una manera u otra, este deporte ocupa un importante lugar en las diferentes sociedades latinas. No solo se cuenta con una excelente calidad de juego -9 Copas del Mundo están en manos de países suramericanos-, sino que también se cuenta con un incondicional apoyo de parte de las personas en el ámbito futbolístico de Latinoamérica, con espectáculos incomparables en las graderías de los estadios, y también una cuota de tragedias en nombre del deporte, efectuadas por los miembros de tan festivas barras, irónicamente.

El propósito de este trabajo, es exponer justamente este aspecto de la cotidianeidad latinoamericana, que resulta trivial para algunos, y a menudo se olvida del aparato político y económico que genera y es generado por el fútbol en Latinoamérica. Latinoamérica, desde la llegada de este deporte, ha sido notoriamente afectada para bien y para mal por este fenómeno ya mundial conocido como fútbol. Estamos hablando de una región (Suramérica) que cuenta con solamente 10 selecciones, notoriamente inferior al número de las demás Confederaciones (Oceanía 11, Norte-Centroamérica & Caribe 35, Asia 45, África 52 y Europa 53)1, y aún así ha logrado ganar 9 copas mundiales (Brasil 5, Argentina 2 y Uruguay 2), generar un gran número de figuras de suma importancia para cada generación (Pelé, Maradona, Messi, Bebeto. Caniggia, Lugano, Ronaldihno, Zico, Abreu,etc.), y ser considerada junto con Europa como una de las dos principales potencias del fútbol. Tan así que a nivel porcentual de puestos para el mundial por confederación, nadie supera a Suramérica, quien cuenta con 45%, es decir que 4 equipos van directos y uno juega una ronda eliminatoria. A lo largo de este trabajo se busca exponer un trío de aspectos claves del deporte en América: 1. El Fútbol y la Movilidad Social 2. La Violencia en el Fútbol. 3. Los dos casos atípicos: Estados Unidos y Venezuela Fútbol y Movilidad Social El alto nivel de juego dentro del sistema de clubes de cada país en Latinoamérica ha servido, no sólo con crear un deporte de alta competitividad y calidad, sino a convertirse en un mecanismo que facilita la movilidad social. En países como Brasil, donde el sueño es ser el siguiente Pelé, se aspira tanto a ser el mejor jugador del mundo, como a poder ser capaz de salir de las villas miseria que
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rodean a las ciudades más grandes. Si se hace recolección de los datos de los jugadores que visten a la selección nacional, se puede observar que la mayoría comparten un pasado turbulento, en donde vivir en las favelas era de esperar. El caso de Argentina también podría servir de ejemplo referencial para este hecho; jugadores como Carlos Tévez, quien nace en el Barrio Apache del cono Bonaerense- considerado como el barrio más peligroso de toda la Argentina- han usado una mera actividad recreacional y se han creado un mecanismo para salir de una situación lúgubre, para convertirse en jugadores mejores pagados del mundo entero. El mismo caso es el del ya legendario Diego Armando Maradona2, quien también nace en un barrio obrero (Lanús) del cono urbano de Buenos Aires. Ya hoy día la cantidad de jugadores suramericanos que juegan fuera de Suramérica logra rozar la decena de miles. Europa es el continente que acoge a la mayor cantidad de dichos jugadores, ante nada por la facilidad económica que tienen las ligas de Europa al momento de buscar fichar nuevo talento. Esto ha llevado a los distintos clubes suramericanos a funcionar como una especie de intermediario que garantiza un flujo constante de jugadores talentosos; esto a su vez, ha convertido a los programas juveniles de los diversos clubes de la región, junto con sus esfuerzos de localización de talento o scouting, en los más desarrollados y avanzados del mundo. Dicho desarrollo de sistemas canteranos3 ha creado una imposibilidad de penetrar con jugadores extranjeros en Suramérica. Les resulta más rentable a los clubes invertir en su sistema de búsqueda y promoción del talento local, a comprar figuras del exterior. Una región particularmente afectada por esto es la región de CONCACAF- Centro América, Norte América y el Caribe-; ya que, salvo quizás el caso mexicano, la dinámica y el tamaño de las ligas no permite exportar tantos jugadores como sería posible, limitando el desarrollo nacional aún más. Particularmente, el caso de la Major League Soccer estadounidense, se ha convertido en un receptor de jugadores de mediano talento, pues no logra
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www.wikipedia.com Cantera: el nombre que reciben las escuelas y divisiones inferiores de los clubes de fútbol. Reciben dicho nombre pues de ahí se extrae el material a ser utilizado.

competir económicamente con las potencias, tanto suramericanas- pues son capaces de retener a sus jugadores-, como con las europeas, quienes son capaces de duplicar o hasta triplicar la oferta hecha por la MLS. Si bien la llegada de dichos jugadores ha logrado elevar el nivel de juego considerablemente, ha imposibilitado un desarrollo real de su calidad de juego, como selección nacional. En fin, la dinámica futbolística ha presentado para los jóvenes de menores recursos, una posibilidad para aspirar a logar cosas que parecerían inalcanzables si no fuese por contar con el fútbol. Si bien esto ha creado una nueva rama de los negocios de importación y exportación, esta ha logrado beneficiar a comunidades enteras, pues ha significado un ingreso permanente de recursos gracias a los donativos e inversiones en dichas comunidades hechas por los jugadores que solían vivir allí. El Problema de la Violencia Acompañando al fútbol en su proceso, siempre ha estado presente la violencia, incluso desde la misma creación del deporte en el siglo XIX en Inglaterra. Ya entre 1894 y la Primera Guerra Mundial, se habían registrado 2030 actos de “vandalismo”, incluyendo 1020 que era violencia física, por el Consejo de Investigación y Ciencias Sociales de Inglaterra4. Por supuesto, en un escenario social mucho más volátil que el europeo postSegunda Guerra Mundial, como lo es el escenario suramericano, donde la política vivía tiempos difíciles, con regímenes de mano dura, la violencia se trasladó al deporte. Las cifras en países como Argentina y Chile son alarmantes, para quien se dedique a estudios estadísticos del resguardo público; pues se habla de un promedio de 4 muertos por año en Argentina, en revuelta relativas al fútbol. En un escenario como éste, son incluso las mismas compañías e industrias quienes piden indemnizaciones o multas a los clubes, como es el caso de la demanda que presentó la Compañía de Ferrocarriles de Buenos Aires (Ferrobaires) a la Asociación de Fútbol Argentina (AFA) por el daño causado por
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La Era del Fútbol (Sebreli, Juan José) (1998).

los seguidores de Chacarita Juniors a los vagones de los trenes y al personal que trabajaba en dichos vagones, después de un partido5. Por más medidas radicales que se tomen, más pareciera incrementarse la oleada de violencia. Al ser cerrada la Bombonera, estadio del C.A. Boca Juniors, por dos fechas, debido al enfrentamiento entre la brigada anti motín y la Doce6, la represalia fue ataque de nuevo a propiedad del transporte público, así como a miembros de una barra rival, resultando en millones de pesos argentinos en daños y diez heridos en dicho enfrentamiento7. La violencia no tiene que ser necesariamente física, sino también verbal, y es en este renglón donde las diversas barras logran exponer su creatividad de forma irrestricta. “Ahí viene Hitler, por el callejón/ matando judíos, para hacer jabón”, corean las barras de Chacarita, los All Boys y Almirante Brown8. “Y la gallina, para el sancocho/ pa’ que nos digan, los mata gochos!” es el canto predilecto de los Diablos Rojos, la barra brava del Caracas FC. Estos dos ejemplos son muestras de la creciente oleada de intolerancia existente dentro de los sectores radicales de la afición futbolística. Si bien el fútbol, como cualquier otro deporte, promueve la competitividad, pues el fin último es lograr ganarle al oponente, dentro del estadio, pero fuera de la cancha, a situación se torna virulenta al haber siempre un constante enfrentamiento verbal- si no es físico- entre una barra y la otra. Las medidas de seguridad tomadas por la policía al momento de haber un encuentro históricamente de alto revuelo- Boca Juniors v. River Plate, Nacional de Montevideo v. Peñarol, el Fla-Flu brasileño (Flamengo v. Fluminense), Colo Colo v. Universidad de Chile, entre tantos otros- demuestran lo bien entrenadas que están dichas fuerzas de seguridad, porque como habría escrito Sebreli: “Con el deporte

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Ídem. Barra Brava de Boca Juniors. La Era del Fútbol (Sebreli, J.J.) (1998) Ídem.

pasa lo mismo que con el Estado, que fue creado para limitar la violencia, pero a la vez se vuelve con frecuencia la fuente principal de la misma”9. El Fútbol en los Estados Unidos y Venezuela Tanto Estados Unidos como Venezuela merecen mención aparte por ser dos de los casos atípicos de la realidad del continente americano, donde no prevalece el fútbol como deporte principal. En uno, ha de ser la cuarta sino la quinta actividad deportiva de mayor importancia, y en el otro lucha por ser el segundo deporte más relevante, aun con mucho camino por recorrer. Los une a ambos países una afición por el béisbol, y por el hecho de ser dos emergentes culturas del fútbol. Por supuesto, por las características históricas de ambos- donde la influencia de uno sobre otro viene a definir por qué tanta diferencia con el resto del continente- condicionan el desarrollo del fútbol en el Estados Unidos y Venezuela, a no solo cuánto espacio serían capaces de ocupar, sino también a cuánto espacio serían capaces de arrebatarle a los demás deportes. En el caso norteamericano, que es el más complicado, el fútbol lidia directamente contra el fútbol americano, el béisbol, el básquetbol, el hockey sobre hielo y las carreras del circuito NASCAR, que recibe alrededor de 60millones de televidentes. Por lo que la incursión del fútbol como deporte nacional, en vez de deporte foráneo, resulta difícil. A pesar de ser el segundo país en cuanto números de jugadores registrados en la Asociación Nacional, la mayoría participa hasta la edad previa a poder jugar profesionalmente, lo que refleja una visión meramente recreativa del fútbol dentro de la sociedad. A diferencia del béisbol o el fútbol americano, donde cada deporte cuenta con una cantidad acorde de inscritos en las categorías superiores en relación con las inferiores, el fútbol palidece en comparación. El fútbol pasa a cumplir un papel similar al de la natación en varios países: es uno de los deportes más populares entre los infantes e incluso

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Ídem. P.101.

adolecentes, pero ya una vez que se debería hacer el brinco a la profesionalización, simplemente se desiste en el deporte. A pesar de eso, y como se ha mencionado previamente, el fútbol si ha logrado crecer considerablemente en los trece años que tiene la Major League Soccer fundada. Hoy en día cada equipo cuenta con su estadio propio, mientras que hace meros tres años aun la mayoría compartía el estadio con el equipo de fútbol americano de la ciudad. Estadios como el Pizza Hut Park, el Toyota Stadium, Red Bull Arena, entre otros, han ido reemplazando el uso de los otros estadios previamente usados. No se trata de estadios que se puedan comparar con estadios de la capacidad de los europeos o suramericanos, pero sí de estadios que alojen a una cantidad razonable de personas. El de mayor capacidad no supera las 27mil plazas. Otro factor que difiere mucho de lo común en Latinoamérica y el mundo en general, es el manejo de los equipos e incluso de los jugadores. Mientras casi todos los países utilizan un sistema de libre mercado- compra y venta de jugadores entre clubes y la Federación Nacional como regulador de dichas transacciones- el sistema de la MLS se asemeja más al de los demás deportes norteamericanos, donde es la MLS quien ficha los jugadores, para luego ser distribuidos dentro de las distintas franquicias- los equipos son vendidos por la MLS a socios dispuestos a trabajar bajo un sistema de franquicias- bajo el sistema del draft, que consiste en una ronda de elección de jugadores. Es decir, en vez de cada club contratar directamente a sus jugadores, dichos equipos se sientan en la pretemporada a elegir uno a uno los jugadores que conformarán sus líneas para la temporada entrante. El fenómeno venezolano está ligado a la influencia que tuvo Estados Unidos sobre Venezuela en específico, frente a Latinoamérica. La presencia de ingenieros y empresarios norteamericanos en Venezuela debido al petróleo llevó a que trajeran consigo sus costumbres, y entre ellas vino el béisbol.

Si bien el fútbol aparece en récords escritos por primera vez en El Callao en 1876, jugado por mineros galeses, corsos y trinitarios, no se trató más que de un simple destello, pues hasta la actualidad, el fútbol en Venezuela ocupa un segundo plano. Quizás un factor influyente pudo haber sido la cantidad de gente a la cual se vieron expuestos ambos deportes. La población de la región minera de Guayana no pasa a ser algo más que un porcentaje muy mayor a la población costera, en la cual si hubo fuerte presencia del béisbol. Es ya después de la llegada de los inmigrantes en la década de los 50, que el fútbol vuelve a aparecer con algo de vigor dentro de la cotidianeidad venezolana. Al estar los recién llegados españoles, italianos y portugueses- en su mayoríaocupados construyendo sus vidas en su nuevo hogar, no quedaba mucho tiempo para el esparcimiento, por lo que el jugar al fútbol resultaba complicado. Es ya las posteriores generaciones que, poco a poco, comienzan a practicar el deporte primero en calidad amateur y más adelante en nivel semi-profesional. Es con ya la tercera generación de los descendientes europeos arribados a mediados del siglo XX que el fútbol comienza a alzar su nivel hasta ser profesional. Se podría considerar que el proceso de evolución del fútbol en Venezuela está alrededor de un siglo atrasado en comparación con la mayoría de los países suramericanos. Cuando en Argentina el fútbol permea a las clases populares, aun no existía el mito del Peronismo. En Venezuela comienza a practicarse el deporte fuera de los inmigrantes, ya instaurada la democracia, alrededor de la década de los 60-70.

Lo interesante de este tema es ver cómo un simple hobby, una actividad de esparcimiento se logró convertir en mucho más que eso. Hoy en día es un negocio multibillonario en la perspectiva de un economista, un mercado insaciable de publicidad para un publicista, una rica tradición de más de un siglo de partidos inmemorables, jugadores inolvidables y controversias ineludibles para los cronistas e historiadores deportivos, y para los demás es algo que nos hace

olvidar las preocupaciones, los temores, las incertidumbres, y podría estar en esto último la razón de por qué tanta popularidad en el deporte; menos molestia causa hablar del resultado de un juego del equipo de uno que de pensar en el futuro de un país entero. Con sus matices y variantes presentes en cada uno de los países de las Américas, el fútbol logra calar de una manera u otra dentro de todos; a mayor o menor escala. Si bien trajo consigo cambios para mal, como la aparición de un nuevo motivo para ser violento, también ha permitido un desarrollo cultural propio, ajeno al de las demás regiones del mundo, puesto que el fútbol se ha asumido como propio, y no como una importación o una imposición del extranjero. De allí la resonancia de tan simple frase: “nosotros no hacemos “football. Nosotros hacemos fútbol”. Pues refleja una realidad ineludible, que es el fútbol como un valor primordial de las sociedades latinas, tan unificadora como la lengua y la religión.

Bibliografía: • • • • • • La Era del Fútbol. Sebreli, Juan José (1998). Fútbol en Sol y Sombra. Galeano, Eduardo (1998). El Fútbol en Venezuela. Laya, Luis (2004). Fever Pitch. Hornby, Nick (1992). Cuentos de Fútbol Argentino. Fontanarrosa, Roberto (1997). El Mundo es un Balón: Cómo Entender la Globalización a Través del Fútbol. Foer, Franklin (2006) • Fútbol y Cultura. Oliven, Ruben G. & Damo, Arlei, S. (2001).