LA FELICIDAD PARADÓJICA

Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo

(Gilles Lipove s!y"

. 3 FASE II …………………………………………………………………………………. pág. $% La moda ………………………………………………………………………………." La sociedad de desconfian#a generali#ada …………………………..3 Las tres fases del capitalismo de consumo ………………………………………. pág.3 FASE I …………………………………………………………………………………… pág.. pág. pág. $% La metamorfosis de la en idia ……………………………………………… pág..Ra#ael de la $o a $ erlin% &ndice Introducción ……………………………………………………………………………………. 5 FASE III ………………………………………………………………………………… pág.. $' . pág. pág. pág. 7 Felicidad y en idia en la sociedad de !iperconsumo …………………………. $3 &ota personal ………………………………………………………………………………….

centrándose en los aspectos *ue más atracti os y esenciales se !an perci)ido a partir de la lectura detenida de la o)ra del autor. en comparación con anteriores periodos. retroceso de la en idia15.In roducci'n En el pró(imo documento y de)ido a las precarias condiciones en las *ue finalmente se !a desarrollado el tra)a+o. *ue es y !acia donde a5. segunda parte del li)ro. Estas dos temáticas se recogen en el li)ro en los temas $ y % 40Las tres edades del capitalismo de consumo17 08ás allá del standing6 el consumo emocional15. primera parte del li)ro7 y el tema $9 40Supere(i)ición de la felicidad. 2oncretamente se !ará una e(posición de las tres fases descritas por Lipo ets/y. El fin de la primera fase y transición a la segunda *ueda claramente delimitado y definido . algo sin duda ital para entender la o)ra ya *ue es un concepto so)re el *ue constantemente giran los demás temas y *ue en s.illes Lipo ets/y 0La felicidad paradó+ica1. Las res #ases del capi alismo de consumo FASE I La primera fase descrita por Lipo ets/y la sit3a entre finales del siglo :I: y la segunda guerra mundial. el alumno se dispone a reali#ar un comentario cr-tico so)re la o)ra de .mismo contiene el n3cleo de la tesis so)re la sociedad de !iperconsumo 4de donde iene. El otro punto a e(poner será algo más concreto6 la relación e(istente en la sociedad de !iperconsumo entre la felicidad y la en idia.

como puede testimoniar por poner un e+emplo. a finales del siglo :I: comen#ó la primera de las fases del capitalismo de consumo. pero el inicio de la fase primera no *ueda aclarado en la tesis de Lipo ets/y por *ue se sit3a en $.como la orientación de las campa=as. ya *ue es una mera relación con un intermediario *ue en erdad no tiene nada *ue er con la ela)oración del producto. La producción comien#a a !acerse en grandes n3meros 4en comparación con la producción artesanal5 y en cadena. Esto es rele ante so)re todo por*ue al ampliar el n3mero de consumidores. la gran mayor-a de las masas tra)a+adoras no pueden acceder al consumo. además de alg3n otro sector social más pudiente.9 la escala de producción? consumo y efectos psico?sociales de ese consumismo empe#a)an a manifestarse como un factor determinante de los comportamientos sociológicos. la larga tradición de enta de te(tiles en 2atalu=a y >alencia a la clase no)le y pe*ue=a )urgues-a comercial medie al. el tel<fono o tel<grafo5. los efectos psico?sociales del consumo. *ue sigue siendo limitado a pe*ue=a y gran )urgues-a. aun*ue )ien es erdad *ue el consumismo de <lite social ya e(ist-a desde muc!o antes.como del producto asociado a una marca. *ue es la etapa del consumo )urgu<s. cam)ien sustancialmente. La diferencia es *ue Lipo ets/y considera *ue ya en $. A su e#. A partir de entonces. 2omo ya !emos mencionado. as.. *ue tam)i<n podr-a constituir un modelo de consumismo a menor escala. tam)i<n llamado marca. la relación directa *ue !a)-a entre comprador y endedor se irá distanciando cada e# más.se dá lo *ue Lipo ets/y llama 0democrati#ación de la producción1. La confian#a del producto se traspasa a!ora al sello particular *ue le imprime cada productor industrial. as. pero de un modo frustrado por *ue de)ido a los )a+os salarios. A*u.posteriormente. Se instaura tam)i<n un nue o m<todo empresarial para ma(imi#ar los )eneficios6 se intenta ender la má(ima cantidad de productos con un margen de )eneficio pe*ue=o en lugar de un olumen más pe*ue=o con un )eneficio mayor por cada producto. Esta etapa da comien#o cuando gracias a la e(pansión de los sistemas de transporte y comunicación de la modernidad industrial 4 -a ferro iaria.9.. Es una fec!a sim)ólica del inicio del consumo )urgu<s. lo *ue disminuye los costes de producción. los mercados locales son estimulados y se consolidan las estructuras de mercado nacional. el gran productor 4un fa)ricante industrial5 descu)re la pu)licidad como una !erramienta . 2on esta fase de consumo aparece por primera e# el concepto de consumidor.

permitieron *ue se crearan sistemas de protección social amplios además de un aumento ele ado de salarios m-nimos y medios. ariedad *ue no se pod-a encontrar en pe*ue=as tiendas y una salida rápida de productos para los fa)ricantes y comerciantes. $B%99. FASE II La segunda fase del capitalismo de consumo la denominaremos sociedad del consumo de masas."9. En la fase I tam)i<n comien#a la populari#ación de los grandes almacenes. en $.999 personas en un d-a normal. A los a=os posteriores a la II .9?B"9 y se podr-a simplificar diciendo *ue el sistema producti o introdu+o !asta a las clases más !umildes en la esfera del consumo."%. Ca en Don 8arc!e. El nue o consumo de masas re*uirió de una nue a distri)ución 4de masas5.999 en $"%".de difusión del consumo tremendamente 3til. @or poner un e+emplo so)re el creciente inter<s *ue despertó esta podremos er *ue la empresa 2oca?cola. Estos centros ofrec-an la no edad. precursores de los centros comerciales de !oy d-a. in irtió en campa=as de pu)licidad A$$. un gran almac<n franc<s. La pu)licidad es a la e# un inductor de consumo y un agente de educación para una actitud cada e# más consumista.uerra 8undial le sucedieron la reconstrucción de la econom-a europea )a+o el estimulo de los prestamos del plan 8ars!all. La me+ora en el poder ad*uisiti o general insertó al general de la sociedad en el consumo de masas y la orientación de la pu)licidad se dirigió !acia los nue os consumidores. A su e# los )ancos ofrecieron cr<ditos para estimular el consumo y los endedores facilidades a la !ora de pagar por pla#os. A$99. Los a ances tecnológicos se !icieron a pasos cada e# más acelerados y la econom-a se io )eneficiada con un enorme aumento de la capacidad producti a y reducción de costes. Estos se crea)an con un clima estudiado *ue indu+era la sensualidad y compulsi idad de la compra. de modo *ue las grandes superficies comerciales de e(pandieron para dar salida a la ariedad de productos de forma concentrada. se estima *ue entra)an más de $5.999 en $"9$.99.999 en $"$% y 3B. !aci<ndolas adictas a este. .999 en $. Esto unido a los factores pol-ticos internos y e(ternos europeos 4presión interna de la clase tra)a+adora organi#ada y conte(to de guerra fr-a5. Esta comprende el periodo entre la postguerra mundial !asta los a=os B.

ya *ue an!ela poseerlo o)+etos tanto *ue cuanto más consume más desea poseer y . Las normas y alores *ue Lipo ets/y llama ictorianos 4ideal del sacrificio e imperati os rigoristas5 son deslegitimados !asta el rid-culo en )eneficio de los goces pri ados a tra <s del canal del consumo. la m3sica roc/. las tentaciones omnipresentes +unto a la estimulación del desenfreno sin moderación de diferentes formas 4llamadas al consumismo.599 mensa+es diarios de consumo. Se produce la segunda re olución indi idualista. el tra)a+o. El homo consumericus u !om)re de la sociedad de consumo. La moda +o en. esta conlle a la pri ati#ación de la ida de la persona y su autonom-a frente a las instituciones colecti as como la clase social. la seducción reempla#a a la coerción.5 *ue al final enfocan la atención le+os de las perspecti as de futuro y más !acia la satisfacción de lo inmediato. *ue se identifica con la felicidad. de li)eración malentendida 4no se )usca la reali#ación f-sica y mental del indi iduo y de la masa colecti a. Se difunde el !edonismo en per+uicio del de)er.ola y superficial del consumismo. el gasto contra el a!orro 4el crecimiento del sistema económico capitalista se )asa en el consumo creciente y desenfrenado5. de+ó un espacio cada e# más reducido en nom)re del a ance económico y del desarrollo. sino el rela+amiento de las normas tradicionales *ue son un freno para la e(pansión del consumo de masas5.Se crea la imagen ideali#ada de un estilo de ida de cotidianeidad fácil y cómoda. etc. !edonista. Se i e el presente por encima de las promesas de futuro. etc.6 todo son e(presiones del mismo conte(to *ue refle+an alores similares. etc. En cuanto a t<cnicas de pu)licidad. la li)eración se(ual 4so)re todo de la mu+er5. Las nue as supusieron el derroc!e organi#ado de recursos por la creación de necesidades artificiales 4inducidas mediante pu)licidad5. Francia multiplicó su in ersión en pu)licidad por cinco entre $"5% y $"7%7 EE. fr. El segundo periodo del capitalismo de consumo re+u eneció la cultura cotidiana y para las antiguas e(presiones culturales *ue supon-an una resistencia a la ida )anal. facilidades económicas anteriormente mencionadas.FF. el dise=o de anguardia. tiene una relación frustrante con el consumismo. Goda la <poca e(presa un paradigma ideológico empapado de despreocupación. Se llegó a calcular en este 3ltimo a=o 4$"7%5 *ue una familia media reci)-a alrededor de $. multiplicó la suya por tres. Incluso se utili#a con fines pol-ticos 40El american Eay of life1 como meca de la felicidad en los pa-ses capitalistas a an#ados5.

*ue lo es por *ue se centra cada e# menos en el +uicio del 0otro1 y más en el ego personal de un modo narcisista7 y la del reconocimientoKestigma social. Si )ien es o) io *ue !a cam)iado en las formas. Lipo ets/y prefiere apoyarse en otros autores.como asalariados de algo rango. se caracteri#ar por tener un poder ad*uisiti o ele ado *ue les permite tener un consumo muy diferente al de las clases asalariadas o autónomos más comunes. como !a !ec!o siempre y ya no resulta algo tan cerrado dado *ue la mo ilidad social es mayor *ue en d<cadas pre ias a la segunda guerra mundial 4Espa=a siempre suele ser una e(cepción dada su muy distinta situación pol-tica !asta los a=os B. E(isten dos escuelas a la !ora de e(plicar por *ue el ser !umano en la sociedad de consumo desea consumir de forma e(ponencial aun*ue ello no le traiga la felicidad6 ? La escuela cr-tica de los a=os BH9 y B79 encuentra la lógica de diferenciación social. Las clases poseedoras. . aun*ue parece *ue !ay cierto consenso sociológico !acia lo *ue se supone *ue es el )uen gusto. como E. &o se puede negar *ue a los o)+etos se les siga dando un alor sim)ólico de <(ito y *ue !aya complacencia en la e(!i)ición de estos.Iitc!er. ? @ersonalmente me parece *ue la lógica de diferenciación social es algo *ue no a a de+ar de e(istir. *ue afirmaron *ue la posición social se !a)-a uelto secundaria a la !ora de comprar o)+etos cotidianos. posición y la integración social”. es una actitud *ue sigue siendo isi)le y se !a sa)ido adaptar a las circunstancias. as. Esto es algo *ue se de+a er fácilmente solo con pasear por los distritos donde suelen !a)itar unas clases sociales u otras en cual*uier ciudad 4por e+emplo si paseamos por la #ona de A)ando? I)arra y por Jecalde en la ciudad de Dil)ao5.la felicidad reali#ada a tra <s del consumo se con ierte en una espiral de frustración. aun*ue pocos se lo pudieran permitir. algo *ue tampoco niegue Lipo ets/y.95. Al final. pero in!erente a un sistema socioeconómico clasista. “No hay objetos deseables por si mismos ni atracción por las cosas en si mismas. La insatisfacción llega de las estrategias de distinción y continuas luc!as de competición de las clases sociales. la segunda fase supone la unificación de dos lógicas de consumo6 la carrera por el placer indi idual. seg3n Lipo ets/y. sino por todas partes apremios de prestigio y el reconocimiento. *ue es la más clásica.

!ay una manipulación sensorial y afecti a mediante la pu)licidad y el consumo en s.FASE III La mayor reducción de gastos de producción 4so)re todo en este periodo se acent3a la reducción de gastos empresariales mediante la reducción de o)ligaciones impositi as. es decir. lo más actual en ra#ón de sus )eneficios emocionales y se atri)uyen nue as funciones su)+eti as al consumo. Se )usca *ue el consumidor . Se compran o)+etos estandari#ados.mismo !aciendo referencia a ra-ces culturales. Si el antiguo consumo !acia isi)le la identidad económica y social 4cosa *ue no desaparece5. Las t<cnicas de pu)licidad y difusión de las necesidades de consumo !an a an#ado y !an creado criterios tan indi idualistas *ue !an llegado !asta el punto de entender la sociedad como una suma de perfiles de consumo. Aun*ue tam)i<n reducción mediante el progreso tecnológico5 y la lógica del )eneficio mediante la cantidad con poco margen de )eneficio. Aparición del consumo emocional. el mercado !a sa)ido di ersificar su oferta de productos adaptarla a las diferentes personalidades y estilos de ida. Anecdóticamente. identificados a ra#ón de crear una oferta 4y no ol idar *ue tam)i<n demanda5 diferente para cada uno de esos perfiles. el !iperconsumo marca más la edad y los gustos en cuanto a identidad personal y cultural. tienen su propio mercado especiali#ado detrás del cual podr-a encontrarse el capital de las mismas personas *ue estos grupos. La persona )usca sa)er *ui<n es a tra <s de una respuesta tangi)le y superficial. Lueda populari#ado el gusto por la no edad. etc. Este periodo se caracteri#a por la superespeciali#ación de las formas de consumo. Las marcas +uegan con los sentidos y sensaciones de las personas. pero *ue cada persona reinterpreta y organi#a en su con+unto en composiciones 3nicas *ue e(presan una 4pretendida5 identidad indi idual. as. !asta los grupos más radicales en cuanto a enfrentamiento con la sociedad de consumo.como la precari#ación de las condiciones de tra)a+o mediante su)contrataciones. La 3ltima de las fases del capitalismo de consumo el autor la inicia a partir de los a=os B"9 !asta la actualidad. contratación temporal. en mitos o apelando al ci ismo o ecologismo. !a a)ierto un nue o periodo en la !istoria del capitalismo de consumo6 el !iperconsumo. nostalgia. seg3n esta lógica. el indi idualismo e(tremo y paso a nue as formas de entender el consumo.

Lipo ets/y tam)i<n nos !a)la del imaginario de igualdad democrática refiri<ndose a *ue los indi iduos ya no )uscan diferenciarse socialmente entre clases. En ello cada marca supondrá una diferencia ital y ya se llega a consumir no un producto. lo *ue más le importa no es imponerse a los demás. )uscan la diferencia respecto de las demás prometiendo e(periencias de consumo 3nicas. tam)i<n se podr-an poner en duda algunas ideas de Lipo ets/y. de modo *ue pueden tener un estilo de consumo no necesariamente marcado por su posición en la escala social. aun*ue ello influya. es decir. se consume su identidad comercial y lo *ue ello implica socialmente 4prestigio. no se puede desligar de la red social. sino. El lu+o. La pu)licidad tiene a!ora más *ue nunca un rol prioritario a la !ora de creación de nue as necesidades. En resumen podemos decir *ue la relación con las marcas es psicologi#ada. La indi iduo consumidor. En relación con las marcas.lle ar-a tiempo refle(ionar so)re los procesos de formación de lo *ue se considera 0satisfacción1 y pudiendo llegar a la conclusión de *ue son conceptos culturales conte(tuales. desinstitucionali#ada y su)+eti ada. se institucionali#a como un derec!o !asta para las clases más !umildes. sino *ue al e(!i)ir un logotipo. pero si se esfor#arán en a!orrar para poder consumir e(periencias de lu+o y todo lo *ue asocian a este tipo de consumo. Se remarcan los alores significantes su)+eti os y emocionales inducidos comercialmente so)re el alor funcionalKde uso de la mercanc-a. estamos descri)iendo lo *ue el indi iduo interiori#a. se podr-a decir *ue en un conte(to en el *ue los sistemas de referencias se !an de)ilitado enormemente. diferenciación…5. En cual*uier caso. *ue *ui#ás no puedan sumergir su cotidianeidad en <l. de modo *ue las marcas endr-an a ocupar en parte esa carencia. como . ya *ue puede creer estar fi+ándose más en su propia felicidad cuando no se dá cuenta *ue !asta lo *ue <l considera felicidad está marcado por como los demás lo en y lo tratan. crecen las incertidum)res y aparece la necesidad de apoyos y referencias reconocidas por los medios. se )usca no parecer menos *ue los demás. E(iste tam)i<n la contraparte de *ue las clases altas pueden tener comportamientos de consumo )arato y es *ue en realidad lo *ue !a pasado es *ue la culpa)ilidad o demoni#ación de ciertos estilos de consumo en las clases sociales se !a re)a+ado. A*u.empatice con el o)+eto o marca. sino su marca. sino estar satisfec!o con uno mismo. Estas a su e#.

por lo *ue tend-a a ocultar las ri*ue#as y todo !ec!o *ue conlle ara felicidad. más deseable lo más deseable. Felicidad y envidia en la sociedad de hiperconsumo El autor !ace un repaso de la relación psicosocial entre la felicidad y la en idia en la sociedad del !iperconsumo. pero *ue con la sociedad de !iperconsumo !a sufrido grandes cam)ios dada la disolución entre el espacio p3)lico y pri ado. para lo cual )usca grupos de iguales con los *ue comparte cierta identidad4es5 de consumo. Iescri)e la en idia como algo *ue tanto en <pocas anteriores como !oy d-a resulta ergon#oso y nadie se atre e a confesar. %or medio de otos y reportajes por todo lo alto. sino $ue se dedican a hacer más bello lo más bello. 300 de “La elicidad paradójica! La sociedad rural yKo tradicional encontra)a la en idia en todo acto afortunado y sim)ólico de una ida más cómoda *ue la media. el !iperconsumo en el indi iduo supone una relación dial<ctica entre su indi idualidad y su deseo de integración. La tele"isión. las re"istas y la prensa del cora#ón presentan cotidianamente el espectáculo de los $ue encarnan la plenitud de la "ida. Ma)-a toda una serie de actitudes socialmente prescritas y . E(iste muc!o miedo al desprecio y al rec!a#o. Iesea por una parte )uscar su indi idualidad 3nica mediante una apropiación personal del consumo y por otra desea no ser marginado o rec!a#ado socialmente. los medios no solo hacen brillar los modelos de "ida eli#. Lipo ets/y descri)e la sociedad actual 4en la III fase5 como so)reconsumidora de intimidad.m-nimo estar al mismo ni el de reconocimiento. (pág. &ras una lógica tradicional de disimulo llega una lógica de sobree'posición de imágenes de elicidad uera de lo com(n. más elices a los más elices. Es por todo esto *ue concluyo *ue para Lipo ets/y.

no creo *ue esto constante una actitud más solidaria !acia el pró+imo. Los medios de comunicación no solo educan en el consumismo sino *ue e(altan figuras semi?de-dicas *ue i en a un ni el superior y nos !acen consumir tam)i<n su felicidad. Lipo ets/y +ustifica esto a tra <s de la concepción de un mundo con unos recursos materiales in aria)les en el *ue no es posi)le aumentar los )ienes de uno sin disminuir los del otro. Esto pudiera ser erdad. el status *uo. sino *ue se *ueda en el consumo superficial pues como dice el propio Lipo ets/y más adelante “el hiperconsumidor siente placer siendo testigo de la elicidad ajena”. consumidores de su contenido a su e#. Se familiari#a a la gente com3n con las cele)ridades. ) pesar de todo. Incluso el mismo elogio !acia otra persona se pod-a er como un acto de en idia y algo maligno. 2itando a Lucrecio. se )usca un punto de cone(ión para *ue forme parte de su cotidianeidad. al igual *ue en otras ocasiones. no sienten placer al er *ue esa persona tam)i<n puede sufrir males. Nuegos de dinero y galas )en<ficas La alegr-a del fa orecido se contagia rápidamente al espectador. pero al contrario a lo enunciado por Lipo ets/y.moralmente condena)les. si )ien es algo *ue se e(presa en las relaciones !umanas cotidianas o si solo se e(presa a la !ora de empati#ar con a*uella figura afortunada de los programas. pero !a)r-a *ue preguntarse donde se < esa solidaridad. afirma *ue los espectadores de los medios de comunicación. Moy en d-a por lo contrario. cuando asisten al sufrimiento de la desdic!a de uno de los persona+es de la beauti ul people. despertar la en idia de los demás. Este tipo de recursos a la empat-a podemos erlo en dos e+emplos6 • • @rogramas de t dedicados a personas cuyos sue=os se cumplen delante de la cámara. diciendo *ue los medios de comunicación fa orecen más los sentimientos solidarios *ue el resentimiento. ni en complacido un deseo de engan#a por la en idia. los medios de comunicación e(!i)en todo lo en idia)le de forma positi a y prometen al espectador consciente o inconsciente. el autor parece +ustificar. sino *ue se autoafirman en su estado más com3n en el *ue no disfruta de toda esa a)undancia pero sa)iendo *ue eso mismo es lo *ue lle o al persona+e a la desgracia a5 La en idia neutrali#ada .

si !ace caso a la en idia a+ena. el indi iduo está dependiendo del otro para crear su autoestima y consecuentemente. las cuales e(plica)an las desdic!as como consecuencia del odio y engan#a de los demás. sino por*ue se tiene impaciencia y ansia por poseer lo mismo. )5 E(presar la felicidad El alarde de satisfacción se !a institucionali#ado. pre ia a la modernidad industrial. sino de legitimar y e(acer)ar los alores indi idualistas centrándose en el consumo de no edades y el deseo y goce *ue ello produce 4no se sufre por *ue el otro tiene cosas. El proceso de racionali#ación fue reduciendo las e(plicaciones m-ticas so)re la conducta !umana. La e(pansión de la ideolog-a económica. c5 8iedo a la en idia y modernidad La en idia. La pu)licidad funciona como agente desculpa)ili#ador del consumo. dos factores fueron cla es6 $. . lo cual confunde pues a la fuer#a al *uerer despertar la en idia en el otro. uel e al indi iduo egoc<ntrico presentando esto )a+o alores positi os. Este se fi+ar-a más en smismo *ue en los demás. En realidad a la persona le gustara despertar la en idia en el a+eno y pu)licitar su felicidad parece ser el m<todo fa orito para conseguirlo. %. *ue Lipo ets/y no nom)ra como el desarrollo de la mentalidad propia del capitalismo y comentada por Adam Smit! en su o)ra 0La ri*ue#a de las naciones1 en la cual afirma *ue el ego-smo indi idual fomenta)a la competiti idad y desarrolla)a me+or de esa forma el mercado. no se trata de despertar la codicia. es decir. desperta)a sentimientos de temor y desconfian#a. &o la er-a como algo negati o sino como algo *ue refuer#a su autoestima.La pu)licidad seg3n Lipo ets/y. En la li)eración de ese temo. reductor de la en idia y potenciador del ansia de poseer cada e# más cosas. por sentir la ef-mera euforia de la no edad5. solo *ue de forma positi a. 8ás adelante Lipo ets/y afirma lo contrario diciendo *ue 0nos !emos ganado el derec!o a i ir sin !acer caso a la en idia a+ena1.

grandes empresas. desigualdad. Moy en d-a crecen las declaraciones espontaneas de felicidad.En las sociedades estamentales e(ist-a el miedo a la en idia por *ue podr-a desem)ocar en actos de iolencia. medios de comunicación de masas5. no se reconoce la infelicidad por *ue ello no reportar-a un )ien. @or el otro lado las i encias personales positi as son las *ue más pesan a la !ora de !acer una auto? aloración. se puede e(tender para e(plicar la falta de autocr-tica de las personas en sus proyectos y acciones personales. Al er *ue reconocer sus fallos podr-a ser algo cercano a reconocer el fracaso personal y se le tiene erdadero miedo a este. La sociedad de desconfian#a generali#ada La percepción generali#ada es de p<rdida de la solidaridad y de desconfian#a del desconocido. Se de)e tener tam)i<n en cuenta un importante factor6 aceptar la infelicidad conlle a una isión de fracaso tan contundente *ue derrum)a el autoestima del indi iduo. pero mientras el indi iduo piensa *ue es feli#. . Este efecto en mi opinión. sociales o psicológicos gra es. En definiti a. pero de)ido a ese miedo se oculta)an los )ienes y la )uena suerte. Esta se acent3a en el caso de la po)lación marginal como inmigrantes. se e ita la auto?cr-tica y no se consigue interiori#ar esta como una oportunidad para me+orar. etc. po)re#a. gente con pro)lemas personales. lo cual a su e# !ac-a so)reestimar los )ienes de los demás por *ue nunca se sa)-a realmente *ue oculta)a y *ue de+a)a er. Gam)i<n e(iste una creciente desconfian#a de los c-rculos de poder y de sus medios de control 4<lites sociales y económicas. y al encontrar tantos fenómenos negati os. a su e# piensa *ue los demás son infelices. por lo *ue la persona limita su capacidad de aprendi#a+e. el indi iduo se siente en parte afortunado. no ser-a algo positi o sino destructi o y *ue impedir-a la autorreali#ación en la felicidad del indi iduo. @ara e aluar al otro se toman en cuenta datos macro sociales como enfermedades.

pero *ui#ás se de)a a la necesidad de )uscar una identidad social *ue !aga resaltar al indi iduo so)re los demás y lo desmar*ue de lo *ue se entiende como el com3n de la sociedad. Leyes del mercado %.Lipo ets/y enuncia el aumento del asociacionismo como un indicador de aumento de la confian#a en la sociedad. de modo *ue muc!as eces el ecino esta tan ale+ado de lo *ue nos atrae seg3n nuestra propia escala de alores.mismo. El desmantelamiento del Estado de Dienestar de)ilita la protección social. La moda Los consumidores adultos ya no desean despertar la en idia en otros en lo *ue a estimenta se refiere. etc. La metamorfosis de la en idia La teor-a clásica de e(plicación de la en idia en la era del consumismo clásico enuncia *ue el indi iduo desea las cosas en la medida en la *ue son pose-das yKo deseadas por otros. *ue +unto con la precari#ación de la ida 4tra)a+o.5 e(ige al indi iduo cu)rir las responsa)ilidades a)andonadas por el Estado. Esto *ueda marcado por tres factores6 $. @or 3ltimo tam)i<n se menciona la reducción del miedo a las personas más allegadas. *ue es incapa# de despertarnos en idia. aun*ue de forma proporcionalmente in ersa. educación. Se multiplican los gustos estilos de ida. un aumento de la desconfian#a en s. ya no piensan tanto en los otros en t<rminos negati os sino en encontrar su propio gusto. El 0otro1 . resultado de los dos anteriores factores. Angustia producto de las nue as responsa)ilidades depositadas en el indi iduo. el *ue más e(prese su personalidad. A la !ora de comprar y estir. @recari#ación del mercado y de la ida 3.

se agudi#a la tensión en las pe*ue=as diferencias.podr-a llegar a con ertirse en un ri al competiti o por la ad*uisición del o)+eto y finalmente al parecerse más a su ri al. >. E(iste un producto *ue !a sido siempre e(clusi o de las más altas clases sociales. ya más accesi)le a todos y más en la i encia de e(periencias reno adas y eufori#antes. A modo de colofón. el consumo !a perdió cierto alor de diferenciación social y menos aprecia)le a!ora. *ue son los lu+os materiales. por lo *ue se ali ia algo de la tensión competiti a. pese a *ue no !a desaparecido del todo el recelo de las clases más )a+as a las más altas. Lo *ue antes eran indicios de alienación a!ora se entiende como calidad de ida. la cele)ridad. pero sin em)argo económica y socialmente son parte de las minor-as discriminadas5. Se trata de i ir el lu+o más por su disfrute y no tanto por e(!i)irlo. Se podr-a decir *ue al poder acceder a un gran a)anico de consumismo tam)i<n las clases con menos capacidad ad*uisiti a. con la minor-a )lanca po)re 4<tnicamente es parte de la mayor-a dominante. @ac/ard e(plicó *ue la o)sesión por ad*uirir un me+or ni el socioeconómico fomenta)a la ri alidad entre las clases )a+as de EE.FF. el consumismo se dispara y se reducen los sentimientos negati os !acia el otro consumidor.FF. En la III fase descrita por el autor. *ue e a las personas de otras ra#as con resentimiento ya *ue están al mismo ni el socioeconómico o incluso por encima del suyo propio. En cuanto a las diferencias de ri*ue#a. el triunfo. A!ora esta lo producen el prestigio. En esta misma l-nea de argumentación. Se podr-a !a)lar de una en idia post?materialista. el talento. la seducción. A!ora el consumismo se )asa menos en la posesión acumulada de o)+etos. A esto Lipo ets/y lo llama el neo?aristocratismo. &o se puede negar el gusto por crear en idia a la !ora de ad*uirir estos.. a menudo atacándolos como c!i o e(piatorio de su propia situación. felicidad y el ser *uerido. Lipo ets/y nos transmite la idea de *ue amos en t<rminos !istóricos !acia un cam)io en las moti aciones su)+eti as y pasiones colecti as6 !a disminuido el resentimiento !acia los más ricos 4se transforma en admiración ya *ue se les e como . Gam)i<n podr-amos a=adir a esto el de la *ue sucede en EE. la )elle#a. pero de)emos a=adir nue as moti aciones6 la felicidad en el lu+o se trata de go#ar la diferencia con la masa7 )uscar placeres raros y en parte 3nicos a los *ue no puede acceder todo el mundo o *ui#ás no pueden alorarlo7 y apreciar la 0calidad de ida1. estas ya no despiertan las malas intenciones de anta=o.

!an retrocedido las ideas cr-ticas al capitalismo 4se centran más en la indignación moral5 y prácticamente !an desaparecido. . como el asno *ue persigue la #ana!oria atada a un palo. lo cual en mi opinión es un sesgo muy marcado por su parte. aun*ue no por ello resta alor a la o)ra. Finalmente creo *ue la o)ra de)er-a tener un mayor orden y reducción de contenido ya *ue resulta muy repetiti o de la misma esencia conceptual. pero *ue parece incompleta. otras construcciones sociales a+enas al capitalismo. lo *ue ayudar-a a transmitir me+or el mensa+e sin perder muc!a información. Lipo ets/y transmite la sensación de ser t-mido en el análisis. Lipo ets/y sella en el li)ro el dominio uni ersal e irrefrena)le del sistema capitalista de consumo sin cuestionarse si es *ue la felicidad y reali#ación del indi iduo pasa por otros caminos.triunfadores frente a los más po)res5. seg3n el autor. como si <l mismo tu iera una precaución desmedida a la !ora de e(poner lo *ue podr-a entenderse como negati o del consumismo. Estos son e identes ya *ue la sociedad de !iperconsumo se dirige en )usca de una felicidad *ue nunca podrá alcan#ar. pues siempre creará nue as necesidades *ue frustrarán la meta de los indi iduos y de esta forma se encuentra completamente alienada en la )3s*ueda inducida a la fuer#a 4por el mercado5 de un o)+eti o *ue nunca alcan#ará. tanto a ni el teórico como practico. En el mismo sentido tam)i<n recurre continuamente a +ustificaciones y a compensaciones un tanto contradictorias de los efectos negati os del consumo. para *ue el lector no sa*ue conclusiones demasiado radicales. (o a personal 8i conclusión tras leer La elicidad paradójica es *ue el autor e(pone de forma correcta muc!as de las implicaciones psicosociales de la sociedad *ue <l mismo llama de !iperconsumo.