1.

HISTORIA DE LA INTERPRETACIÓN
La escasez de documentos relacionados con la interpretación de la lengua de signos hace que resulte difícil reconstruir la historia de esta profesión.

1.1. HISTORIA DE LA INTERPRETACIÓN DE LAS LENGUAS ORALES
La práctica de la interpretación comenzó desde el momento en que se establecieron los primeros contactos entre grupos que hablaban diferentes lenguas. Es una profesión imprescindible en cualquier contacto intercultural que se haya producido a lo largo de la historia de la humanidad. La interpretación de las lenguas orales empezó a ser reconocida como profesión a partir de la 1ª Guerra Mundial. Fue en la conferencia de Paz de Paris en 1919 donde comenzó a realizarse algo parecido a lo que hoy se conoce como interpretación de conferencias. Los primeros intérpretes eran militares, periodistas o diplomáticos que dominaban varias lenguas. La interpretación que se realizaba era consecutiva lo que conllevaba una considerable pérdida de tiempo. Rápidamente fue reemplazado por otro en el que el intérprete iba tomando notas mientras el conferenciante daba su discurso. Una vez terminada la exposición, éste procedía a repetirla en otra lengua basándose en sus notas. Fue en el campo de la diplomacia donde empezó la interpretación simultánea. Hubo un diplomático americano que no entendía el idioma del conferenciante y un colega le susurraba lo que iba diciendo, es lo que actualmente se conoce como interpretación en cabina. Ambas modalidades coexisten en la actualidad. En relación al español, la aparición de este idioma en el área de la interpretación de conferencias tuvo lugar durante la constitución de la Organización Mundial de la Salud.

1.2. HISTORIA DE LA INTERPRETACIÓN DE LAS LENGUAS DE SIGNOS
La interpretación de la lengua de signos surgió gracias a la necesidad de las personas sordas de participar en la sociedad. La interpretación contribuyó y sigue contribuyendo a la eliminación de barreras de comunicación que puede asegurar una participación plena en la sociedad. Aunque hubo otras épocas en que la población sorda estaba mucho más integrada. En la Edad Media las personas sordas no eran deficientes simplemente por el hecho de que no pudieran leer o escribir ya que la mayoría de la población era analfabeta. Por tanto, los servicios de interpretación no eran una necesidad urgente. La economía que predominaba durante los siglos XVI y XVII permitió a las personas sordas participar en la sociedad con la condición de igualdad e integrarse, haciendo innecesaria la figura del intérprete.

Los siglos XVIII y XIX traen consigo la revolución industrial, donde el cambio en la concepción del trabajo debilitó el papel de las personas sordas en la sociedad. Surgieron diferentes instituciones que pretendían ofrecer distintos servicios a la comunidad sorda para evitar su aislamiento. Actualmente se observa una mayor concienciación y sensibilización de la sociedad ante los derechos y necesidades de la comunidad sorda. Esto ha provocado un mayor reconocimiento de ésta como lengua natural y por lo tanto de la figura del intérprete. Distintas asociaciones han organizado cursos de lengua de signos (sin titulación oficial) que han servido para aumentar el número de intérpretes.

1.3. LA INTERPRETACIÓN DE LA LS COMO PROFESIÓN
1.3.1. LA PROFESIONALIZACIÓN DE LA INTERPRETACIÓN DE LS.
Desde que en el año 1987 se creó en España el primer servicio de interpretación en LS, ha tenido lugar un proceso de profesionalización. El proceso ha seguido las siguientes fases:  El primer intento de profesionalización se produjo en el año 1987 con el establecimiento del ‘’Servicio Oficial de Interpretes Mímicos’’ en Madrid, gracias a un convenio entre la Confederación Nacional de Sordos de España y la Consejería de Bienestar Social de la Comunidad de Madrid. En España era la primera vez que se reconocía la existencia de personas cualificadas para ejercer la profesión y se destinaba una partida económica para su remuneración. El primer grupo de interpretes estuvo formado por 20 intérpretes, mayoritariamente hijos oyentes de familias sordas que tradicionalmente desempeñaban ése papel. Aunque no poseían formación específica, ni conciencia de la profesión ni del papel que ha de desempeñar un ILS. Un segundo momento importante, fue la creación de la primera asociación de intérpretes de lengua de signos en 1990 denominada: ‘’Asociación: Interpretes de Lenguaje de Signos de España’’ (ILSE) y posteriormente adoptó el nombre de “Asociación: Intérpretes de Lengua de Signos de España” hasta el año 2000 que se disolvió para crear la actual Federación Española de Intérpretes de Lengua de Signos y Guías-Intérpretes (FILSE). ILSE fue Fundada por 34 intérpretes de diferentes comunidades autónomas. Los profesionales veían en la asociación un intento de separación de los ILS de las asociaciones de personas sordas. A partir de ese momento, desde el seno de las asociaciones de intérpretes empezaron a debatirse cuestiones relacionadas con el papel de los ILS, la formación, el Código Ético y temas como el de la remuneración económica y el reconocimiento profesional. El primer código de ética se elaboró en el año 1994.  El tercer momento crucial fue en 1990, cuando la Confederación Nacional de Sordos de España presentó el Primer Proyecto de Formación de Intérpretes de Lengua de Signos al entonces denominado Ministerio de Educación y Ciencia. Este proyecto ha

sufrido numerosos cambios. En su diseño participaron la ILSE y la ONCE. En el año 1995 se aprobó definitivamente y fue publicado en el Real Decreto como Ciclo de Grado Superior en Interpretación de la Lengua de Signos.

1.3.2. LA INTERPRETACIÓN DE LA LS COMO PROFESIÓN.
Según la RAE, el termino profesión se define como ‘’la acción y efecto de profesar. Empleo facultad u oficio que una persona tiene y ejerce con derecho a retribución’’. En el diccionario profesar, es ‘’ejercer una ciencia, arte u oficio con inclinación voluntaria y continuación en ella’’. Una actividad considerada profesión, debe cumplir una serie de requisitos:      Existencia de un cuerpo teórico-práctico de conocimientos necesarios para poder ejercerla. Existencia de un saber científico-técnico en evolución. Existencia de una demanda social. Autopercepción de quien ejerce la actividad como profesional. Existencia de una remuneración económica por el ejercicio de la profesión. Se analizan los siguientes aspectos con la interpretación de la LS:  Existencia de un cuerpo teórico-práctico de conocimientos necesarios para poder ejercerla. La interpretación conlleva el dominio de los siguientes conocimientos: o o o o o o Lengua de signos. Lengua oral. Comunidad sorda. Sociedad en su conjunto. Procesos de interpretación en lengua de signos y en lengua oral. Técnicas de interpretación en lengua de signos.

Estos conocimientos son imprescindibles para interpretar de LS a LO y viceversa.  Existencia de un saber científico-técnico en evolución. La interpretación se puede considerar un saber en constante evolución. La sociedad actual, la Comunidad Sorda y la lengua de signos asisten a cambios constantes en aspectos tecnológicos culturales y sociales que influyen de manera determinante. Los ILS interpretan una gran diversidad de temas y un mayor número de situaciones, que les obliga a una constante formación y reciclaje de sus conocimientos.  Existencia de una demanda social. La interpretación en lengua de signos surge como respuesta de las personas sordas para acceder a la comunicación y a la formación en lengua de signos desde una vertiente profesional y cualificada.

Autopercepción de quien ejerce la actividad como profesional. Las personas intérpretes de lengua de signos se consideran a sí mismos profesionales. Desean dedicar su vida laboral a desarrollarla. Consideran la interpretación en LS como una profesión propia y a largo plazo y a la que dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo.

Existencia de una remuneración económica por el ejercicio de la profesión. El concepto de profesión va unido al hecho de recibir una remuneración económica por el desarrollo de la actividad. En la interpretación en LS va unido a una compensación económica en acuerdo con el cliente o por las instituciones.

2. EL INTÉRPRETE DE LENGUA DE SIGNOS
2.1. DEFINICIÓN Y PAPEL DEL INTÉRPRETE DE LENGUA DE SIGNOS
El colectivo de personas sordas ya no se considera únicamente un grupo de personas con discapacidad, sino también miembros de una minoría lingüística y cultural con los mismos derechos que las personas oyentes, cuya lengua es tan compleja y rica como cualquier lengua oral. Se ha pasado de una visión caritativa y paternalista, a una perspectiva social y lingüística. Las personas oyentes ahora son más conscientes de las necesidades de las personas sordas en lo que atañe a sus derechos lingüísticos. Como consecuencia, las personas sordas demandan un mayor acceso a la información, a la comunicación y a los servicios que ofrece la sociedad a sus ciudadanos. Por eso surge la figura del ILS para cubrir esas necesidades, como, por ejemplo:     Eliminar las barreras de comunicación. Acceder a la información en LS. Favorecer la independencia de la persona sorda. Reconocer el derecho a la información y a la comunicación de las personas sordas.

La principal función del ILS es igualar la situación de comunicación entre las personas sordas usuarias de la lengua de signos y las personas no competentes en la misma. El ILS es un puente de comunicación entre ambas lenguas y culturas y no un mero transmisor de información. Las principales diferencias entre el ILS y el ILO son:

DIFERENCIAS ENTRE INTÉRPRETE DE LS Y DE LENGUAS ORALES
INTÉRPRETE DE LS
Interpretan una lengua viso-gestual. Sus usuarios son personas sordas y oyentes del mismo entorno geográfico. Su campo de trabajo es tan amplio como las necesidades comunicativas y de información de sus usuarios.

INTÉRPRETE DE LENGUAS ORALES
Interpretan una lengua oral. Sus clientes son personas oyentes de diferentes entornos geográficos. Su campo de trabajo se suele reducir a encuentros internacionales.

Tras todo esto, podemos definir al ILS como un profesional competente en lengua de signos y lengua oral, capaz de interpretar los mensajes de una a otra y de pasar de una realidad lingüística a otra.

2.2. PERFIL DEL INTÉRPRETE DE LENGUA DE SIGNOS
Un intérprete es un profesional. Antes, estas funciones eran desarrolladas por los hijos oyentes de las familias sordas, sin carácter profesional. El intérprete es competente en lengua de signos y en lengua oral. Para ello ha recibido una formación específica. Es capaz de interpretar los mensajes emitidos en una de

esas lenguas a su equivalente en la otra de forma eficaz. En relación a lo anterior, pueden hacerse dos consideraciones importantes:   El contenido del mensaje no es únicamente de carácter lingüístico sino también cultural y emocional. El intérprete sigue unas normas profesionales y deontológicas cuando lleve a cabo una interpretación eficaz.

2.2.1. CARACTERÍSTICAS PERSONALES
 Flexibilidad: el intérprete debe saber valorar las diferentes situaciones y adaptarse a los diferentes contextos. Se encontrará también con contextos lingüísticos muy diversos relacionados con los clientes y deberá saber adaptarse a ellos. Puede trabajar con personas sordas con un número de signos limitado. Autocontrol: el intérprete debe tener templanza. Debe estar preparado para que la presión de la interpretación no le bloquee. Distancia profesional: el intérprete no debe implicarse emocional o afectivamente en las situaciones de interpretación. Esta distancia no debe confundirse con la indiferencia o frialdad. Además no debe sentirse culpable ni responsable de solucionar los problemas con los que se encuentre, debe hacerlo los profesionales competentes en cada caso concreto. Discreción: el intérprete debe tener muy claras sus funciones y sus propios límites. Debe intentar ser lo más invisible posible porque lo importante es la información y la comunicación. El intérprete es un canal de transmisión de la comunicación.

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2.2.2. CARACTERÍSTICAS INTELECTUALES
   Concentración: el intérprete debe tener una capacidad de concentración muy elevada para no distraerse con elementos externos y evitar perder la información. Memoria: el intérprete debe ser capaz de retener información a corto plazo para poder interpretarlo. Agilidad y fluidez verbal: el intérprete debe tener dominio y riqueza de vocabulario tanto en la lengua oral como en la lengua de signos para adaptarse a todo tipo de servicios. Agilidad mental: el intérprete debe ser capaz de ordenar el pensamiento, extraer las ideas principales, tomar decisiones, razonar y pensar rápidamente.

2.2.3. CARACTERÍSTICAS ÉTICAS
La interpretación se rige por unos principios deontológicos que marcan los límites éticos y morales de la profesión. El intérprete puede acceder a información confidencial y privilegiada de la que nunca podrá beneficiarse personalmente. Esto implica tener unas características éticas determinadas para su cumplimiento:  Sentido de la responsabilidad: el intérprete debe tener cuidado y atención en lo que se hace. Tiene una obligación moral con sus clientes y con su profesión. Debe preparar

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adecuadamente su trabajo, ser puntual y realizar bien su trabajo independientemente de recibir una gratificación económica o personal. Tolerancia: el intérprete debe realizar su trabajo, no juzgar a las personas o las situaciones. Humildad: el intérprete debe reconocer sus limitaciones y equivocaciones, además de aceptar las críticas constructivas por parte de compañeros de profesión y los propios clientes.

2.2.4. CONOCIMIENTOS GENERALES
El intérprete debe poseer un profundo conocimiento de las dos lenguas en todos sus aspectos: morfología, léxico, sintaxis y cultura. Por lo que deberá tener un nivel de cultura notable, una mentalidad abierta y curiosidad intencionada.

2.3 LA PROFESIONALIDAD EN LA INTERPRETACIÓN DE LS
La definición de la RAE del término profesional: “aquella persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación”. Por lo tanto hay que diferenciar entre ejercer una profesión, ser un profesional o ejercer una profesión con profesionalidad. La profesionalidad hace depende de tres factores:  La formación: el Intérprete de lengua de signos deberá poseer un gran conocimiento general, una formación permanente, curiosidad por lo que le rodea y mejorar sus habilidades profesionales. Las características personales: el intérprete debe poseer habilidades comunicativas y ser respetuosos con la dignidad de las personas que les rodean. Dedicación y compromiso profesional: el intérprete debe estar dedicado y comprometido con su profesión para ser un buen profesional de la Interpretación.

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Se podría considerar que una persona que ejerce la interpretación en lengua de signos con profesionalidad tiene las siguientes características:          Está a la altura de la profesión al poseer una formación sólida, una gran exigencia personal y actitud crítica. Es eficaz en su trabajo. Está comprometida con su profesión. Mantiene independencia profesional, procurando que su ideología esté al margen de la profesión. Adopta una actitud respetuosa ante clientes y compañeros. Busca la realización personal, realizando su trabajo de forma digna y eficaz. No asume un papel diferente al de intérprete. Mantiene su distancia profesional, al realizar su trabajo con tacto, diplomacia, neutralidad, amabilidad e independencia. Colabora con las entidades y organismos que ayudan a elevar la calidad de su profesión.

3. MÉTODOS DE INTERPRETACIÓN
Interpretar o traducir es el acto de comunicación que consiste en analizar y convertir un mensaje de un código a otro. El fin del intérprete o del traductor es que se produzca la comunicación entre personas que no hablan la misma lengua, siendo éstas unas herramientas para ese fin. Hay 3 conceptos que las personas suelen confundir:  Traducción: La conversión del mensaje se produce entre textos escritos de diferentes lenguas. Estos textos se encuentran en un formato permanente, estático y fijo en el tiempo. El traductor no tiene contacto directo ni con el autor ni con los destinatarios. Generalmente los traductores suelen ser personas introvertidas mientras que los intérpretes suelen ser más extrovertidos. Interpretación: Es la conversión del mensaje que tiene lugar entre textos orales o signados. Hay 2 tipos de interpretación: simultánea y consecutiva. Transliteración: Consiste en convertir los caracteres de una lengua a otra, lo cual no implica la comprensión de los mismos. Normalmente este proceso se realiza con nombres de personas, lugares, instituciones o inventos. Lo que cambia no es la lengua, sino el modo de comunicación que se utiliza.

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También hay otros conceptos que se deben conocer:      Lengua de origen/de partida/fuente: lengua en la que se emite el mensaje. Lengua de destino/de llegada/final: lengua en la que se recibe el mensaje. Traducción/interpretación directa: reproduce el mensaje en la lengua materna del intérprete/traductor. Traducción/interpretación inversa: El traductor/intérprete debe verter el mensaje a otra lengua que no sea la suya propia. Lengua nativa/materna: Es la lengua a la que una persona ha estado expuesta desde su nacimiento, ya sea por sus antecedentes familiares (materna) o por su lugar de origen (nativa).

3.1. DEFINICIÓN, CARACTERÍSTICAS Y FINALIDAD DE LA INTERPRETACIÓN
Interpretar es un acto de comunicación que consiste en verter el contenido de un mensaje emitido en una lengua a otra comprensible para el receptor. El intérprete será además del mediador entre dos lenguas, el puente de comunicación entre dos culturas y el responsable de adaptar el mensaje a un receptor con una lengua y cultura diferente a las del emisor. El proceso de la interpretación tiene 3 fases:    El intérprete percibe y entiende el mensaje en una lengua, extrayendo su significado. El intérprete asimila el mensaje principal. El intérprete vierte ese mensaje en la otra lengua.

Una buena interpretación debe reexpresar en una lengua, el mensaje expresado en otra de forma clara, exacta, e inmediatamente comprensible de tal forma que no obligue al receptor a interpretarlo mentalmente conforme le vaya llegando.

3.2. LA INTERPRETACIÓN COMO INTERACCIÓN COMUNICATIVA Y CULTURAL
El intérprete tiene el papel de intermediario durante un acto comunicativo entre dos o más personas, por esta razón, debe interesarse en conocer en profundidad tanto al emisor como al receptor del mensaje.

3.3. INTERPRETACIÓN CONSECUTIVA
La interpretación consecutiva se utiliza en encuentros donde intervienen un número reducido de participantes o en intercambios comunicativos donde la duración de las intervenciones es tan pequeña que apenas existe diferencia entre la interpretación simultánea y la consecutiva. Su ámbito seria, reuniones de negocios, visitas médicas, tribunales… El intérprete goza de una ventaja: el tiempo. No tener que reproducir el mensaje justo en el momento en que se está emitiendo, permite al intérprete seguir la línea de pensamiento del ponente. La interpretación consecutiva puede ser completa o resumida en cuanto al texto original. Los profesionales se suelen ayudar de las notas que han ido cogiendo mientras escuchaban al orador. Desde hace poco los ILS han empezado a ver las ventajas de la toma de notas en la interpretación consecutiva. Pero este método no siempre es útil. En primer lugar, el intérprete que trabaje con la lengua de signos como lengua de partida no podría tomar notas o mirar el papel y ver al signante al mismo tiempo. En segundo lugar, los periodos de interpretación consecutiva en LS son tan breves que no merece la pena tomar notas ya que normalmente este método de interpretación se utiliza en servicios de interpretación a la comunidad, no en congresos o conferencias.

3.4. LA INTERPRETACIÓN SIMULTÁNEA
Es el tipo de interpretación más conocida. Es aquella en la que el mensaje se reproduce al mismo tiempo que se emite el discurso original, contando con una demora de unos pocos segundos. Este tipo se utiliza en todas aquellas situaciones en que no exista una verdadera interacción comunicativa entre los participantes y las intervenciones son tan amplias que una interpretación consecutiva retrasaría enormemente el desarrollo del acto que esté teniendo lugar (conferencias, cursos, mítines políticos…). La interpretación debe ser fiel al mensaje del orador y deberá adaptarse al ritmo de éste. Para suplir la falta de tiempo, el intérprete en estos casos deberá tener un mayor conocimiento del tema a tratar, un mayor dominio del vocabulario y capacidades para

reestructurar la lengua con rapidez. La falta de tiempo en la interpretación simultánea genera una gran presión, la cual supone una de las principales causas de fatiga entre los intérpretes. El proceso de interpretación simultánea incluye dos procesos superpuestos: los impulsos mentales y su expresión oral o signada. Por lo tanto su trabajo consistirá en “escuchar” los pensamientos de otra persona en lugar de los propios, al mismo tiempo que habla o signa de forma espontánea. Dentro de la interpretación en lenguas orales, existen dos tipos de interpretación simultánea: susurro e interpretación en cabina.

3.5. INTERPRETACIÓN EN EL TELÉFONO
Puede darse de forma simultánea o consecutiva. Será consecutiva sólo en el caso en el que intervenga la lengua oral en el acto de comunicación, ya sea por ambas partes o cuando uno de los participantes sea una persona sorda que para la emisión del mensaje utiliza la lengua oral y para la recepción la lengua de signos. En este caso en concreto el intérprete se limitará a interpretar la información sonora que le llega por el auricular. Algo importante en la interpretación en el teléfono, sea cual sea, es tener claro que la responsabilidad de la llamada es de la persona sorda, nunca del intérprete. Ha de mantener la distancia profesional en todo momento y nunca tomar decisiones en nombre del usuario, por ejemplo, colgar. Al carecer este tipo de conversaciones de información visual complementaria, la información cobra mayor importancia. Resultará de gran utilidad en este tipo de interpretaciones que el usuario ponga en antecedentes al intérprete sobre el tema de la llamada, para poder ofrecer así una mayor calidad y rigurosidad en el servicio. También resultará de gran ayuda que la persona sorda haga saber al destinatario de la llamada que se está sirviendo de un intérprete para el acto de comunicación, para evitar así posibles malentendidos, por ejemplo, con el uso de la primera persona por parte del intérprete, silencios inesperados o retrasos en la comunicación.

3.6. INTERPRETACIÓN DE TEXTOS ESCRITOS
Se trata de un caso especial de interpretación en el que interviene un texto escrito además de otro hablado o signado. El texto escrito será el punto de partida del intérprete, quien deberá leerlo o signarlo en la legua del usuario del servicio o por el contrario, la persona sorda signará un texto siendo labor del ILS plasmarlo por escrito. En ambas situaciones resulta difícil establecer la frontera entre traducción e interpretación cuando interviene un texto escrito.