2,50€

Canarias 2,65€

www.grupoicm.es
8

Nº 93
00093 414090 254946

Todo lo que debes saber para lidiar con ellos

Época de CATARROS

¿EXISTE LA POSICIÓN IDEAL PARA DAR A LUZ?
Aprende a cuidarla

LA PIEL DEL BEBÉ

extraescolares
¿Cuál le conviene más?

est T Actividades

Enamoramiento paternal

COMPLEJO DE EDIPO Y ELECTRA

DIETA DE OTOÑO
Preparados para la nueva estación

Así son los papás del siglo XXI

La nueva paternidad, un revolucionario fenómeno social

Y además…Test Harmony, el primer test de diagnóstico genético prenatal no invasivo.

TEMA DEL MES
LOS NUEVOS PADRES CONSIDERAN ANTICUADO EL MODELO TRADICIONAL Y RECHAZAN EL PADRE AUTORITARIO, DISTANTE Y AUSENTE

Así son los papás del siglo XXI
Los varones de hoy se implican más en el cuidado de sus hijos, juegan con ellos y reivindican su papel como educadores. Atrás quedaron los padres autoritarios, distantes y regañones. Hoy, son más activos, participativos y responsables y ejercen este nuevo rol desde el embarazo y el parto. La nueva paternidad es ya un auténtico fenómeno que está provocando un gran cambio en la es-

La nueva paternidad, un revolucionario fenómeno social

● Virginia Madrid

a es una realidad. Las nuevas generaciones de padres están cambiando, basta mirar a nuestro alrededor para darse cuenta de esta importante transformación social. En la actualidad, cada vez un mayor número de hombres se hacen cargo de sus hijos, no sólo con dedicación y destreza, sino con verdadero gusto y orgullo. El padre tradicional que hasta ahora estaba ajeno a la crianza y educación de sus hijos y cuya participación se reducía a mantenerlos y a imponer normas y castigos, por fin está cambiando. Así queda reflejado en el estudio de la Fundación BBVA Los hombres jóvenes y la paternidad. Esta investigación, dirigida
12 MP

Y

por la socióloga Inés Alberdi y la psicóloga Pilar Escario, expone que “los padres de hoy son más cariñosos y menos autoritarios que los de antes. De hecho, los varones de las nuevas generaciones se enfrentan al desafío de encontrar nuevos modelos de paternidad, puesto que las referencias de sus propios padres les resultan, a menudo, obsoletas”, apunta la socióloga Inés Alberdi. Aunque todavía existe un número importante de hombres de corte tradicional que colaboran, pues perciben a la mujer como la protagonista natural de la crianza de los hijos, poco a poco se está asentando un modelo de padre más responsable, participativo y activo. “Son los padres que están dispuestos a sacrificar su tiempo personal o laboral para cuidar y educar a sus hijos, quienes

participan en las actividades cotidianas, salen solos a la calle con el cochecito, llevan a los niños al parque, van a buscarles al colegio o les integran en sus rutinas, al igual que las mamás”, indica la psicóloga Pilar Escario.

Tipos de nuevos padres

Los nuevos padres coinciden en considerar “anticuado” el modelo tradicional y comparten un rechazo profundo hacia el padre autoritario, distante y ausente. Para las autoras de este estudio, las características del nuevo padre van a ser las de cercano, afectivo y presente en la vida de los hijos. Sin embargo, la nueva paternidad no es homogénea. Presenta diferentes modelos de intensidad que permiten, en su conjunto, apreciar los rasgos de la nueva identidad

que, como padres, están encontrando las jóvenes generaciones. Así en el estudio de la Fundación BBVA Los hombres jóvenes y la paternidad emergen tres tipos diferenciados: el padre intenso, el padre responsable y el padre complementario. ● El padre intenso. Es el que está centrado en la atención al hijo, cuya aparición hace que su vida cambie totalmente. La interrelación entre el padre y el hijo supone también un desplazamiento de la madre a un lugar menos preponderante. El contenido más potente de la paternidad para este tipo de padre es emocional. ● El padre responsable. Es aquel que desde antes de nacer el hijo ya ha asumido su papel. El proyecto de tener un hijo le llena de buenos propósitos. Está dispuesto a sacrificar sus horarios de trabajo, sus hobbies o deportes para estar más tiempo en casa. El valor está en el intercambio de papeles; su propuesta es compartir y adoptar un papel equivalente al de la mujer. ● El padre complementario. Se caracteriza por apoyar desde el exterior lo que pide su mujer, ya que una serie de labores paternas las ven con mayor naturalidad en sus mujeres que en ellos mismos. Se interesa, colabora y acepta las exigencias de su mujer porque cree que así es la realidad actual y que no se puede evadir del rol de padre que le exige la nueva sociedad. Lo hace más por adaptación que por convicción, porque comparte, con las imágenes tradicionales d

En primera persona

Emilio Morant

42 años. Está casado, tiene dos hijas Carla de siete y Estela de tres años y trabaja en el ámbito de la atención al cliente.

“Los hombres deberían avanzar y dejar de ver a los hijos como una carga que frena sus aspiraciones profesionales”
“Creo que el padre del siglo XXI debería ser más humano y responsable y debería pensar más en sus hijos, sobre todo cuando se separan, porque muchos hombres, cuando se rompe la pareja, se desentienden de los niños y éstos sufren mucho. Además, creo que los hombres deberían avanzar y dejar de ver a los hijos como una carga que frena sus aspiraciones profesionales. Es cierto que los hijos exigen mucho esfuerzo y dedicación, sobre todo los primeros años de vida, pero también nos enriquecen enormemente, porque nos hacen ser más tolerantes, menos egoístas y sacan lo mejor de nosotros. Soy padre desde hace siete años y están siendo los mejores años de mi vida. Uno de mis sueños era ser padre, porque desde chico he sido muy niñero, y está siendo una experiencia increíble. De hecho, si pudiera, tendría más hijos. Carla y Estela son mis princesas. Las baño, las peino, las visto, las llevo al parque, al pediatra, las he enseñado a montar en bici, a nadar… Cuando llego a casa y me dan un abrazo y un beso, se me olvidan los malos ratos del trabajo. El cuidado de mis hijas es compartido entre mi mujer y yo. Todo lo hacemos a medias y es mucho más positivo, tanto para los hijos como para la pareja, porque así ninguno se siente desbordado. Por supuesto que la llegada de los hijos transforma la relación de la pareja. De ahí que sea tan importante que el hombre se implique en el cuidado y la educación de los hijos, porque crecen teniendo dos figuras de referencia, el padre y la madre. Antes, esto era impensable. El padre era el jefe del clan, su misión era trabajar y hoy, además de trabajar, comparte la educación de los hijos con la madre y colabora en las tareas del hogar”.

CLAVES PARA AFRONTAR LA PATERNIDAD
La llegada de un hijo supone un gran cambio para la pareja y muchas no saben adaptarse al nuevo rumbo que supone dar este gran paso. Para evitar conflictos y discusiones, Gabriel Dávalos, psicólogo y profesor de Psicología en la Universidad San Pablo CEU de Madrid, apunta una serie de recomendaciones para vivir la paternidad como una experiencia única y enriquecedora. Toma buena nota. siendo concientes de que el día a día dará un giro de ciento ochenta grados. Todo cambia: rutinas, tiempo de ocio, horario… ● CONSENSUAR EL REPARTO DE LAS NUEVAS RESPONSABILIDADES, evitando que un miembro de la pareja se sobrecargue y se sienta desbordado.
● ASUMIR LA NUEVA ETAPA ● EVITAR IDEALIZAR LA PATER-

NIDAD teniendo presente que será una etapa en la que abundarán el estrés, la frustración y los temores por la crianza al menos durante el primer año. ● BUSCAR LA AYUDA DE abuelos, tíos canguro… al menos una vez a la semana para disfrutar de una hora a la semana para uno mismo y para la pareja.

● CONFIAR EN EL OTRO PAR-

TE DE LAS TAREAS del cuidado de los hijos, aunque creamos que nosotros lo hacemos mejor. ● DIALOGAR Y PONER EN COMÚN LOS MIEDOS relativos a la nueva situación como padres. Además, de hacer partícipe a la otra parte de cómo nos encontramos, y de las cosas que nos molestan. Así resulta más fácil encontrar soluciones.

MP 13

TEMA DEL MES
d

de la paternidad, la idea de que las mujeres son diferentes y de que es a ellas a las que les corresponde el ejercicio de la maternidad como algo exclusivo y propio.

Factores de cambio

Y, ¿cuáles son los motivos que explican la aparición de este nuevo modelo de paternidad? Marta Fernández Vázquez, antropóloga de la Universidad Antonio Nebrija de Madrid considera que existen múltiples factores: “Observamos una transformación en la valoración del espacio doméstico. Son los llamados “padres en casa”. El hombre comienza a usar palabras como comodidad, seguridad o intimidad vinculadas al hogar.

El espacio doméstico empieza a ser un lugar de encuentro entre la pareja en la que el hombre cada vez invierte más tiempo en el hogar. Los cambios en el modelo paterno también están relacionados con las nuevas formas de familia: familias reconstituidas, parejas sin domesticidad común (“living apart together”), familias binacionales, madres y padres solteros por elección, son ejemplos de transformaciones actuales del parentesco que inciden de manera evidente en los modelos de paternidad. Otro factor es que se busca la transformación de la autoridad del marido y por lo tanto del padre. Éste deja de ser el regulador de las relaciones familiares. El padre ya no es aquel

En primera persona

Javier González

31 años. Está casado, tiene dos hijos, Iker de cinco y Leyre de dos años y es maestro de profesión.

“El principal cambio de los padres de hoy es que expresamos los afectos. Les abrazamos y les decimos que les queremos sin reprimir nuestras emociones, algo impensable en el pasado”
“Antes de convertirme en padre, tuve claro que viviría el embarazo y el nacimiento de mis hijos junto a mi mujer. Ser padre era una de las mayores ilusiones de mi vida y cuando tuve a mi primer hijo en brazos por primera vez en el paritorio, no me equivoqué. Fue algo mágico y me emocioné mucho. Desde entonces, soy padre las veinticuatro horas al día. Les baño, les visto, juego con ellos, vamos al parque, les llevo al pediatra… Mi mujer y yo hemos formado un buen equipo y nos ocupamos de los niños los dos. Nos organizamos y en función de las tareas que tengamos pendientes, uno se ocupa de los niños y el otro de la casa o al revés. Lo que tengo claro es que no quiero ser padre solo el fin de semana. Mis hijos son mi prioridad y aunque veces me faltan horas en el día y hay momentos en que me siento muy agobiado, merece la pena, los niños te aportan más de lo que te restan. Sin embargo, poco tienen que ver los padres del 2013 con los de generaciones anteriores. Y es que la incorporación de la mujer al mundo laboral, las largas jornadas laborales y el estresante ritmo de vida imperante han propiciado que en la actualidad, los hombres se involucren desde el primer momento en el cuidado y educación de los hijos. Los hijos ya no son una tarea exclusiva de las mujeres; hoy los padres queremos vivir la aventura de educar a los hijos. Quizá, el principal cambio de los padres del siglo XXI es que expresamos los afectos. Les abrazamos y les decimos que les queremos sin reprimir nuestras emociones, algo impensable en los padres del pasado. Eso sí, un error que cometen muchos padres actuales es convertirse en amigo de sus hijos. El padre no puede ir de colega con sus hijos. Como padre que es debe poner normas y límites a los chicos, de lo contrario le estará haciendo un flaco favor a sus hijos”.

que tiene el poder total y absoluto sobre el grupo doméstico (mujer e hijos), tampoco aquel que solamente se encarga de transmitir normas y habilidades. En paralelo, crece la “plusvalía emocional” del padre, es decir, de la distribución de afectos y emociones”. Pero hay más causas de este nuevo fenómeno social. La incorporación de la mujer al mundo laboral y la flexibilización de roles de género están modificando también el papel principal del padre como proveedor del sustento económico y el de la madre como rol cuidador. Factores todos ellos que han dado lugar a un nuevo modelo de paternidad. Pero, ahora, falta preguntarse: ¿hacia donde va este nuevo papá del siglo XXI? Según Josune Aguinaga, profesora de Sociología de la UNED, “la figura paterna camina hacia la asunción de sus responsabilidades en la procreación. Se verá forzado por las circunstancias, ya que las parejas heterosexuales precisan compartir e ir eliminando las desigualdades que se producen al enfrentarse a la vida laboral de ambos miembros de la pareja”. Y es que a los nuevos padres se les abre un nuevo mundo cuando miran a sus hijos con una mirada más cercana y emotiva. Dejar atrás ese inmovilismo paterno cargado de normas, castigos y carencia de afectos está cargado de múltiples beneficios para padres e hijos. “Compartir con la pareja la crianza y la educación de los hijos es mucho más enriquecedor y gratificante que la actitud pasiva que imperaba en los padres de generaciones pasadas. El nuevo padre rompe distancias y acerca la comunicación tanto verbal como la emocional entre él y sus hijos. Además, el hecho de que los nuevos padres rompan con sus prejuicios y sean capaces de expresar sus afectos por sus hijos, puede incluso transformar la humanidad”, afirma Josune Aguinaga, profesora de Sociología de la UNED.

El embarazo es cosa de dos

Hasta hace unas pocas décadas, el embarazo (al igual que el parto y la primera crianza) ha sido una tarea asumida en exclusiva por las mujeres. Hay razones evidentes por las cuales ellas se hicieron cargo del rol protagonista: el bebé se gesta en su interior,

14 MP

ESCUELAS DE PADRES Centros que te ayudan a educar
“La labor educativa no puede limitarse a las aulas, ha de trasladarse también a las familias, que deben participar y colaborar activamente”

L
son ellas quienes experimentan multitud de cambios fisiológicos y hormonales en su propio cuerpo durante el embarazo, las que “viven” en sus carnes el parto y las que dan de mamar a los bebés. Sin embargo, faltan causas que expliquen el papel tan secundario que han desempeñado muchos padres durante todo el proceso estos años de atrás. Sin embargo, la incorporación de la mujer en el mundo laboral ha empujado a muchos hombres a incorporarse al mundo del embarazo, el parto y la crianza de los hijos. Hoy en día es normal que los padres expresen sus deseos de participar de manera activa en el proceso. Según Sara Jort, psicóloga perinatal (www.sarajort.es): “Recibir la noticia del embarazo juntos y que vayan los dos a las ecografías es fundamental. Ver y escuchar al bebé a través de las ecografías representan los primeros encuentros del padre con su futuro hijo y fomenta el vínculo emocional”. Hay otras formas para que el padre se comunique con su futuro bebé durante el embarazo. La más típica es hablarle y acariciar la barriga de la madre. El niño escucha a partir del quinto mes de gestación, por lo que, a partir de ese momento, ya tiene la posibilidad de recibir y comenzar a registrar la voz de su papá. Otra opción es ponerle música: el padre puede elegir una o dos canciones, sus preferidas. Los expertos señalan que los futuros bebés pueden reconocerlas y que responden con pataditas. “Preparar la habitación, elegir el carrito, comprar la ropa y participar en los cursos y preparaciones de preparto son formas de que el papá se involucre y viva de forma activa la llegada de su pequeño”, indica Sara Jort psicóloga perinatal. A pesar de estas formas de encuentro entre los futuros papás y sus bebés durante la gestación, Gabriel Dávalos, psicólogo y profesor de Psicología en la Universidad CEU de Madrid, afirma que “el embarazo es el momento más difícil para los papás, ya que por mucho que fomente la relación prenatal entre él y su bebé; el hombre no deja d

Los varones de las nuevas generaciones se enfrentan al desafío de encontrar nuevos modelos de paternidad, puesto que las referencias de sus propios padres les resultan, a menudo, obsoletas

os padres han vuelto a sentarse en los pupitres para aprender y tomar apuntes gracias a la Escuela de Padres con Talento (www. escueladepadrescontalento.com), un pionero proyecto pedagógico impulsado por el diplomado en Magisterio Óscar González. A través de diferentes sesiones presenciales se proporciona a madres y padres una serie de herramientas pedagógicas y útiles para prevenir y superar dificultades de todo tipo. Establecer normas y límites, técnicas de disciplina, el uso de las redes sociales, y cómo abordar la adolescencia optimista son algunas de las asignaturas de esta nueva escuela para adultos. Óscar González considera que “la labor educativa no puede limitarse a las aulas, ha de trasladarse también a las familias, que deben participar y colaborar activamente”. Pero hay más. Estas clases tienen otros objetivos: crear una comunidad de padres interesados en mejorar la educación de sus hijos y establecer una verdadera alianza educativa entre las familias y la escuela. “La comunicación y la sinceridad debe ser la piedra angular en la relación entre padres y profesores. Ambas partes deben tratar los problemas en el centro escolar, que es el lugar que corresponde, evitando las ambigüedades y el doble lenguaje. Para ello debe haber confianza y respeto, porque al mismo tiempo los niños van a copiar este modelo a la hora de relacionarse con los profesores”.

MP 15

TEMA DEL MES
d de ser un mero espectador y esto también le

afecta a nivel emocional”. Esto explica que la comunicación adquiera una importancia vital para la pareja. Durante el embarazo, muchas mujeres suelen quejarse de la actitud de sus parejas: “él no siente tal o cual cosa”, “no se alegra tanto como yo” o “no me entiende”. Y es así, por razones biológicas: el cuerpo que se transforma es el de la mujer. Por ello, es fundamental reforzar el diálogo entre ambos miembros de la pareja. Es muy positivo que la madre exprese sus sensaciones y necesidades y que el padre asuma un rol activo para satisfacer sus deseos. Este soporte emocional da bienestar a la mujer y se transmite, además, de manera natural al niño que crece en su vientre.

En primera persona

Raúl Beneyto

45 años. Está casado, es padre de dos hijos, Abel de ocho años y Lara de nueve meses y es profesor de primaria.

“El padre actual ejerce un papel más equitativo y enriquecedor que el que desempeñó mi abuelo o mi padre”
“Siempre he tenido claro que quería ser padre, porque me apetecía mucho vivir la experiencia de criar y educar a mis hijos. Y aunque el oficio de padre no es nada sencillo, porque los niños vienen sin libros de instrucciones y a veces te sientes desbordado, es la experiencia más maravillosa y completa de todas. Eso sí, tener un hijo te cambia la vida de los pies a la cabeza. Los hijos se convierten en el centro de la vida y tus aficiones y necesidades pasan a un segundo plano. Desde el momento en qué supe que iba a ser padre, me impliqué en todo el proceso de bienvenida al mundo de mi hijo. Acompañé a mi mujer a las revisiones ginecológicas, participé en la preparación de la habitación del pequeño y me hubiese encantado asistir al parto, pero al ser una cesárea tuve que esperar fuera del quirófano hasta que nació mi hijo. Ya en casa, ejercí de papá desde sus primeros días de vida: le cambiaba los pañales, le bañaba, le preparaba el biberón, le llevaba de paseo… Mi mujer y yo nos organizamos de forma que los dos nos ocupábamos del niño, así ella podía descansar o dedicarse a otras tareas. Hace nueve meses hemos tenido a nuestra hija Lara y de nuevo nos hemos repartido las tareas para ocuparnos de los niños, la casa, la compra… No hay duda de que se ha producido un cambio en el modelo de paternidad. Antes, la madre se ocupaba de la casa y de la crianza de los hijos y la misión del padre era traer el sustento a casa y además era el protector de la familia. Hoy, el padre, además de trabajar, se ocupa de educar a los hijos y comparte con la mujer las tareas domésticas. El padre actual ejerce un papel más equitativo y enriquecedor que el que desempeñó mi abuelo o mi padre”.

Apoyo emocional en el parto

También el parto hoy es cosa de dos. “Por supuesto que el papel central sigue siendo de la madre, pero el hombre ya no se limita a proporcionar apoyo emocional a la gestante: también es tarea suya ir con el bebé al área de neonatología, donde realizan al pequeño las primeras exploraciones médicas. Además, los padres defienden sus derechos en el hospital y velan por la protección de la madre y del recién nacido”, afirma Sara Jort psicóloga perinatal. Otra forma de compartir la llegada del nuevo miembro al hogar es que,

Los padres de hoy están dispuestos a sacrificar su tiempo personal o laboral para cuidar y educar a sus hijos

durante las primeras semanas de vida del bebé, los padres se ocupen de todas las labores domésticas. “El vínculo emocional entre padre e hijo se fortalecerá aun más, cuando el papá se ocupe en solitario de su bebé: bañándole y vistiéndole, durmiéndole y yendo con él de paseo al parque”, concluye la psicóloga perinatal Sara Jort. Es cierto que la mujer se hace madre a lo largo de los nueve meses de gestación. Y que el hombre, hasta hace poco, se daba cuenta de que era padre de golpe, cuando veía y cogía a su bebé por primera vez. Sin embargo, esto está cambiando, ya que el hombre se empieza a sentir padre tras conocer la noticia de la llegada de su hijo al mundo. Así son los nuevos padres para un nuevo tiempo social. ◙

16 MP