UNAS LECCIONES DE METAFÍSICA1

José Ortega y Gasset
LECCIÓN I [La falsedad del estudiar. -La Metafísica y su necesidad. -Antagonismo entre el estudiante y el creador de ciencia. -Curiosidad y preocupación. -La tragedia de la pedagogía. - Cultura sin raíces re!ar!ari"ación. -#regunta y respuesta. -$l %&acer' y la (ustificación de la Metafísica) Espero que durante este curso entiendan ustedes perfectamente la primera frase que después de esta inicial voy a pronunciar. La frase es ésta: vamos a estudiar Metafísica y eso que vamos a hacer es por lo pronto una falsedad. La cosa es a primera vista estupefaciente pero el estupor que produ!ca no quita a la frase la dosis que ten"a de verdad. En esa frase # n$tenlo ustedes # no se dice que la Metafísica sea una falsedad: ésta se atri%uye no a la Metafísica sino a que nos pon"amos a estudiarla. No se trata pues de la falsedad de uno o muchos pensamientos nuestros sino de la falsedad de un nuestro hacer de lo que ahora vamos a hacer: estudiar una disciplina. &orque lo afirmado por mí vale no s$lo para la Metafísica si %ien vale eminentemente para ella. 'e"(n esto en "eneral estudiar seria una falsedad. No parece que frase tal y tesis seme)ante sean las m*s oportunas para dichas por un profesor a sus discípulos so%re todo al comien!o de un curso. 'e dir* que equivalen a recomendar la ausencia la fu"a que se vayan que no vuelvan. Eso ya lo veremos: veremos si ustedes se van si no vuelven por*ue yo he comen!ado enunciando tama+a enormidad peda"$"ica. ,al ve! aconte!ca lo contrario: que esa inaudita afirmaci$n les interese. Entre que pasa lo uno o lo otro que ustedes resuelven irse o resuelven quedarse yo voy a aclarar su si"nificado. No he dicho que estudiar sea s$lo una falsedad: es posi%le que conten"a facetas lados in"redientes que no sean falsos pero me %asta con que al"una de las facetas lados o in"redientes constitutivos del estudiar sea falso para que mi enunciado posea su verdad. -hora %ien esto (ltimo me parece indiscuti%le. &or una sencilla ra!$n. Las disciplinas sea la Metafísica o la .eometría e/isten est*n ahí porque unos hom%res las crearon merced a un rudo esfuer!o y si emplearon éste fue porque necesita%an aquellas disciplinas porque las ha%ían menester. Las verdades que ellas conten"an fueron encontradas ori"inariamente por un hom%re y lue"o repensadas o reencontradas por otros que acumularon su esfuer!o al del primero. &ero si las encontraron es que las %uscaron y si las %uscaron es que las ha%ían menester que no podían por unos u otros motivos prescindir de ellas. 0 si no las hu%ieran encontrado ha%rían considerado fracasadas sus vidas. 'i viceversa encontraron lo que %usca%an es evidente que eso que encontraron se adecua%a a la necesidad que sentían. Esto que es pero"rullesco es sin em%ar"o muy importante. 1ecimos que hemos encontrado una verdad cuando hemos hallado un cierto pensamiento que satisface una necesidad intelectual previamente sentida por nosotros. 'i no nos sentimos menesterosos de ese pensamiento éste no ser* para nosotros una verdad. 2erdad es por lo pronto aquello que aquieta una inquietud de nuestra inteli"encia. 'in esta inquietud no ca%e aquel aquietamiento. &are)amente decimos que hemos encontrado la llave cuando hemos hallado un preciso o%)eto que nos sirve para a%rir un armario cuya apertura nos es menester. La precisa %usca se calma en el preciso halla!"o: éste es funci$n de aquélla. .enerali!ando la e/presi$n tendremos que una verdad no e/iste propiamente sino para quien la
34,E.- 0 .-''E, 5osé 67897: +nas lecciones de metafísica volumen 7; de las o%ras completas Madrid 4evista de 3ccidente en -lian!a Editorial. Manuscritos preparatorios de un curso de metafísica dictado en Madrid en 78<=><< pu%licado en 78??@
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ha menester que una ciencia no es tal ciencia sino para quien la %usca afanoso en fin que la Metafísica no es Metafísica sino para quien la necesita. &ara quien no la necesita para quien no la %usca la Metafísica es una serie de pala%ras o si se quiere de ideas que aunque se crea ha%erlas entendido una a una carecen en definitiva de sentido, esto es que para entender verdaderamente al"o y so%re todo la Metafísica no hace falta tener eso que se llama talento ni poseer "randes sa%idurías previasA lo que en cam%io hace falta es una condici$n elemental pero fundamental: lo que hace falta es necesitarla. Mas hay formas diversas de necesidad de menesterosidad. 'i al"uien me o%li"a ine/ora%lemente a hacer al"o yo lo haré necesariamente y sin em%ar"o la necesidad de este hacer mío no es mía no ha sur"ido en mí sino que me es impuesta desde fuera. 0o siento por e)emplo la necesidad de pasear y esta necesidad es mía %rota en mí lo cual no quiere decir que sea un capricho ni un "usto noA la fuer!a de necesidad tiene un car*cter de imposici$n y no se ori"ina en mi al%edrío pero me es impuesta desde dentro de mi ser la siento en efecto como necesidad mía. Mas cuando al salir yo de paseo el "uardia de la circulaci$n me o%li"a a se"uir una cierta ruta me encuentro con otra necesidad pero que ya no es mía sino que me viene impuesta del e/terior y ante ella lo m*s que puedo hacer es convencerme por refle/i$n de sus venta)as y en vista de ello aceptarla. &ero aceptar una necesidad reconocerla no es sentirla sentirla inmediatamente como tal necesidad mía es m*s %ien una necesidad de las cosas que de ellas me lle"a forastera e/tra+a a mí. La llamaremos necesidad mediata frente a la inmediata a la que siento en efecto como tal necesidad nacida en mí con sus raíces en mí indí"ena aut$ctona auténtica. Bay una e/presi$n de 'an Crancisco de -sís donde am%as formas de necesidad aparecen sutilmente contrapuestas. 'an Crancisco solía decir: D0o necesito poco y ese poco lo necesito muy poco.E En la primera parte de la frase 'an Crancisco alude a las necesidades e/teriores o mediatas en la se"unda a las íntimas auténticas e inmediatas. 'an Crancisco necesita%a como todo viviente comer para vivir pero en él esta necesidad e/terior era muy escasa esto es materialmente necesita%a comer poco para vivir. &ero adem*s su actitud íntima era que no sentía "ran necesidad de vivir que sentía muy poco ape"o efectivo a la vida y en consecuencia sentía muy poca necesidad íntima de la e/terna necesidad de comer. -hora %ien cuando el hom%re se ve o%li"ado a aceptar una necesidad e/terna mediata se encuentra en una situaci$n equívoca %ivalente porque equivale a que se le invitase a hacer suya # esto si"nifica aceptar # una necesidad que no es suya. ,iene quiera o no que comportarse como si fuese suyaA se le invita pues a una ficci$n a una falsedad. 0 aunque el hom%re pon"a toda su %uena voluntad para lo"rar sentirla como suya no est* dicho que lo lo"re no es ni siquiera pro%a%le. Becha esta aclaraci$n fi)émonos en cu*l es la situaci$n normal del hom%re Fa la@ que se llama estudiar- si usamos so%re todo este voca%lo en el sentido que tiene como estudio del estudianteA o lo que es lo mismo pre"untémonos qué es el estudiante como tal. 0 es el caso que nos encontramos con al"o tan estupefaciente como la escandalosa frase con que yo he iniciado este curso. Nos encontramos con que el estudiante es un ser humano masculino o femenino a quien la vida le impone la necesidad de estudiar las ciencias de las cuales él no ha sentido inmediata auténtica necesidad. 'i de)amos a un lado casos e/cepcionales reconoceremos que en el me)or caso siente el estudiante una necesidad sincera pero va"a de estudiar Dal"oE así in genere- de Dsa%erE de instruirse. &ero la va"uedad de este af*n declara su escasa autenticidad. Es evidente que un estado tal de espíritu no ha llevado nunca a crear nin"(n sa%er porque éste es siempre concreto es sa%er precisamente esto o precisamente aquelloA y se"(n la ley que ha poco insinua%a yo # de la funcionalidad entre %uscar y encontrar entre necesidad y satisfacci$n # los que crearon un sa%er es que sintieron no el va"o af*n de sa%er sino el concretísimo de averi"uar tal determinada cosa. Esto revela que aun en el me)or caso # y salvas repito las e/cepciones # el deseo de sa%er que pueda sentir el %uen estudiante es por completo hetero"éneo tal ve! anta"$nico del estado de espíritu que llev$ a crear el sa%er mismo. 0 es que la situaci$n del estudiante ante la ciencia es opuesta a la que ante ésta tuvo su creador. En efecto: la ciencia no e/iste antes de su creador. Este no se encontr$

primero con ella y lue"o sinti$ la necesidad de poseerla sino que primero sinti$ una necesidad vital y no científica y ella le llev$ a %uscar su satisfacci$n y al encontrarla en unas ciertas ideas result$ que éstas eran la ciencia. En cam%io el estudiante se encuentra desde lue"o con la ciencia ya hecha como con una serranía que se levanta ante él y le cierra su camino vital. En el me)or caso repito la serranía de la ciencia le "usta le atrae le parece %onita le promete triunfos en la vida. &ero nada de esto tiene que ver con la necesidad auténtica que lleva a crear la ciencia. La prue%a de ello est* en que ese deseo "eneral de sa%er es incapa! de concretarse por sí mismo en el deseo estricto de un sa%er determinado. -parte repito de que no es un deseo lo que lleva propiamente al sa%er sino una necesidad. El deseo no e/iste si previamente no e/iste la cosa deseada ya sea en la realidad ya sea por lo menos en la ima"inaci$n. Lo que por completo no e/iste a(n no puede provocar el deseo. Nuestros deseos se disparan al contacto de lo que ya est* ahí. En cam%io la necesidad auténtica e/iste sin que ten"a que pree/istir ni siquiera en la ima"inaci$n aquello que podría satisfacerla. 'e necesita precisamente lo que no se tiene lo que falta lo que no hay y la necesidad el menester son tanto m*s estrictamente tales cuanto menos se ten"a cuanto menos haya lo que se necesita lo que se ha menester. &ara ver esto con plena claridad no es preciso que sal"amos de nuestro tema: %asta con comparar el modo de acercarse a la ciencia ya hecha el que s$lo va a estudiarla y el que siente auténtica sincera necesidad de ella. -quél tender* a no hacerse cuesti$n del contenido de la ciencia a no criticarla: al contrario tender* a reconfortarse pensando que ese contenido de la ciencia ya hecha tiene un valor definitivo es la pura verdad. Lo que %usca es simplemente asimil*rsela tal y como est* ya ahí. En cam%io el menesteroso de una ciencia el que siente la profunda necesidad de la verdad se acercar* cauteloso al sa%er ya hecho lleno de suspicacia sometiéndolo a crítica m*s %ien con el pre)uicio de que no es verdad lo que el li%ro sostieneA en suma precisamente porque necesita un sa%er con radical an"ustia pensar* que no lo hay y procurar* deshacer el que se presenta como ya hecho. Bom%res así son los que constantemente corri"en renuevan recrean la ciencia. &ero eso no es lo que en su sentido normal si"nifica el estudiar del estudiante. 'i la ciencia no estuviese ya ahí el %uen estudiante no sentiría la necesidad de ella es decir que no sería estudiante. &or tanto se trata de una necesidad e/terna que le es impuesta. -l colocar al hom%re en la situaci$n de estudiante se le o%li"a a hacer al"o falso a fin"ir que siente una necesidad que no siente. &ero a esto se opondr*n al"unas o%)eciones. 'e dir* por e)emplo que hay estudiantes que sienten profundamente la necesidad de resolver ciertos pro%lemas que son los constitutivos de tal o cual ciencia. Es cierto que los hay pero es insincero llamarlos estudiantes. Es insincero y es in)usto. &orque se trata de casos e/cepcionales de criaturas que aunque no hu%iese estudios ni ciencia por sí mismos y solos inventarían me)or o peor ésta y dedicarían por ine/ora%le vocaci$n su esfuer!o a investi"ar. &ero Gy los otrosH GLa inmensa y normal mayoríaH Estos y no aquellos pocos venturosos éstos son los que reali!an el verdadero sentido # y no el ut$pico # de las pala%ras DestudiarE y DestudianteE. Con éstos es con quienes se es in)usto al no reconocerlos como los verdaderos estudiantes y no plantearse con respecto a ellos el pro%lema de qué es estudiar como forma y tipo de humano hacer. Es un imperativo de nuestro tiempo cuyas "raves ra!ones e/pondré un día en este curso o%li"arnos a pensar las cosas en su desnudo efectivo y dram*tico ser. Es la (nica manera de encontrarse verdaderamente con ellas. 'ería encantador que ser estudiante si"nificase sentir una vivacísima ur"encia por este y el otro y el otro sa%er. &ero la verdad es estrictamente lo contrario: ser estudiante es verse el hom%re o%li"ado a interesarse directamente por lo que no le interesa o a lo sumo le interesa s$lo va"a "enérica o indirectamente. La otra o%)eci$n que ha%ría de hacérseme es recordarme el hecho indiscuti%le de que los muchachos o las muchachas sienten sincera curiosidad y peculiares aficiones. El estudiante no lo es Den "eneralE sino que estudia ciencias o letras y esto supone una predeterminaci$n de su espíritu una apetencia menos va"a y no impuesta de fuera. En el si"lo III se ha dado demasiada importancia a la curiosidad y a las aficiones se ha querido

fundar en ellas cosas demasiado "raves es decir demasiado ponderosas para que puedan sostenerlas entidades tan poco serias como aquéllas. Este voca%lo DcuriosidadE como tantos otros tiene do%le sentido # uno de ellos primario y sustancial otro peyorativo y de a%uso # lo mismo que la pala%ra DaficionadoE que si"nifica el que ama verdaderamente al"o pero tam%ién el que es s$lo amateur. El sentido propio del voca%lo DcuriosidadE %rota de su raí! que da una pala%ra latina 6y so%re la cual nos ha llamado la atenci$n recientemente Beide""er: cura- los cuidados las cuitas lo que yo llamo la preocupaci$n. 1e cura viene curiosidad. 1e aquí que en nuestro len"ua)e vul"ar un hom%re curioso es un hom%re cuidadoso es decir un hom%re que hace con atenci$n y e/tremo ri"or y pulcritud lo que tiene que hacer que no se despreocupa de lo que le ocupa sino al revés se preocupa de su ocupaci$n. ,odavía en el anti"uo espa+ol cuidar era preocuparse curare. Este sentido ori"inario de cura o cuidados pervive en nuestras voces vi"entes curador procurador procurar curarA y en la misma pala%ra DcuraE que vino al sacerdote porque éste tiene cura de almas. Curiosidad es pues cuidadosidad preocupaci$n. Como viceversa incuria es descuido despreocupaci$nA y se"uridad securitas- es ausencia de cuidados y preocupaciones. 'i %usco por e)emplo las llaves es porque me preocupo de ellas y si me preocupo de ellas es porque las he menester para hacer al"o para ocuparme. Cuando este preocuparse se e)ercita mec*nicamente insinceramente sin motivo suficiente y de"enera en prurito tenemos un vicio humano que consiste en fin"ir cuidado por lo que no nos da en ri"or cuidado en un falso preocuparse por cosas que no nos van de verdad a ocupar por tanto en ser incapa! de auténtica preocupaci$n. 0 esto es lo que si"nifican peyorativamente empleados los voca%los DcuriosidadE DcuriosearE y Dser un curiosoE. Cuando se dice pues que la curiosidad nos lleva a la ciencia una de dos o nos referimos a aquella sincera preocupaci$n por ella que no es sino lo que yo antes he llamado Dnecesidad inmediata y aut$ctonaE # la cual reconocemos que no suele ser sentida por el estudiante # o nos referimos al frívolo curiosear al prurito de meter las narices en todas las cosas y esto no creo que pueda servir para hacer de un hom%re un científico. Estas o%)eciones son por tanto vanas. No andemos con ideali!aciones de la *spera realidad con %eaterías que nos inducen a de%ilitar esfumar endul!ar los pro%lemas a ponerles %olas en los cuernos. El hecho es que el estudiante tipo es un hom%re que no siente directa necesidad de la ciencia preocupaci$n por ella y sin em%ar"o se ve for!ado a ocuparse de ella. Esto ya si"nifica la falsedad "eneral del estudiar. &ero lue"o viene la concreci$n casi perversa por lo minuciosa de esa falsedad porque no se o%li"a al estudiante a estudiar en "eneral sino que éste se encuentra quiera o no con el estudio disociado en carreras especiales y cada carrera constituida por disciplinas sin"ulares por la ciencia tal o la ciencia cual. GJuién va a pretender que el )oven sienta efectiva necesidad en un cierto a+o de su vida por tal ciencia que a los hom%res antecesores les vino en "ana inventarH -sí de lo que fue una necesidad tan auténtica y viva! que a ella dedicaron su vida ínte"ra unos hom%res # los creadores de la ciencia # se hace una necesidad muerta y un falso hacer. No nos ha"amos ilusiones: en ese estado de espíritu no se puede lle"ar a sa%er el sa%er humano. Estudiar es pues al"o constitutivamente contradictorio y falso. El estudiante es una falsificaci$n del hom%re. &orque el hom%re es propiamente s$lo lo que es auténticamente por íntima e ine/ora%le necesidad. 'er hom%re no es ser o lo que es i"ual no es hacer cualquier cosa sino ser lo que irremedia%lemente se es. 0 hay los modos m*s distintos entre sí de ser hom%re y todos ellos i"ualmente auténticos. El hom%re puede ser hom%re de ciencia u hom%re de ne"ocios u hom%re político u hom%re reli"ioso porque todas estas cosas son como veremos necesidades constitutivas e inmediatas de la condici$n humana. &ero el hom%re por sí mismo no sería nunca estudiante como el hom%re por sí mismo no sería nunca contri%uyente. .iene que pa"ar contri%uciones tiene que estudiar pero no es ni contri%uyente ni estudiante. 'er estudiante como ser contri%uyente es al"o DartificialE que el hom%re se ve o%li"ado a ser. Esto que al principio pudo parecer tan estupefaciente resulta que es la tra"edia constitutiva de la

peda"o"ía y de esa parado)a tan cruda de%e a mi )uicio partir la reforma de la educaci$n. &orque la actividad misma el hacer que la peda"o"ía re"ula y que llamamos estudiar es en sí mismo al"o humanamente falso acontece lo que no suele su%rayarse tanto como de%iera a sa%er: que en nin"(n orden de la vida sea tan constante y ha%itual y tolerado lo falso como en la ense+an!a. 0o sé %ien que hay tam%ién una falsa )usticia esto es que se cometen a%usos en los )u!"ados y audiencias. &ero sopese con su e/periencia cada uno de los que me escuchan si no nos daríamos por muy contentos con que no e/istiesen en la efectividad de la ense+an!a m*s insuficiencias falsedades y a%usos que los padecidos en el orden )urídico. Lo que allí se considera como a%uso intolera%le # que no se ha"a )usticia # es correspondientemente casi lo normal en la ense+an!a: que el estudiante no estudie y que si estudia poniendo su me)or voluntad no aprende y claro es que si el estudiante sea por lo que sea no aprende el profesor no podr* decir que ense+a sino a lo sumo que intenta pero no lo"ra ense+ar. 0 entretanto se amontona "i"antescamente "eneraci$n tras "eneraci$n la mole pavorosa de los sa%eres humanos que el estudiante tiene que asimilarse tiene que estudiar. 0 conforme aumenta y se enriquece y especiali!a el sa%er m*s le)os estar* el estudiante de sentir inmediata y auténticamente la necesidad de él. Es decir que cada ve! ha%r* menos con"ruencia entre el triste hacer humano que es el estudiar y el admira%le hacer humano que es el verdadero sa%er. 0 esto acrecer* la terri%le disociaci$n que hace un si"lo por lo menos se inici$ entre la cultura viva! entre el auténtico sa%er y el hom%re medio. &orque como la cultura o sa%er no tiene m*s realidad que responder y satisfacer en una u otra medida a necesidades efectivamente sentidas y el modo de transmitir la cultura es el estudiar el cual no es sentir esas necesidades tendremos que la cultura o sa%er se va quedando en el aire sin raíces de sinceridad en el hom%re medio a quien se o%li"a a in"ur"itarlo a tra"*rselo. Es decir que se introduce en la mente humana un cuerpo e/tra+o un repertorio de ideas inasimila%les o lo que es lo mismo muertas. Esta cultura sin rai"am%re en el hom%re que no %rota en él espont*neamente carece de autoctonía de indi"enato # es al"o impuesto e/trínseco e/tra+o e/tran)ero ininteli"i%le en suma irreal. &or de%a)o de la cultura reci%ida pero no auténticamente asimilada quedar* intacto el hom%re es decir quedar* incultoA es decir quedar* %*r%aro. Cuando el sa%er era m*s %reve m*s elemental y m*s or"*nico esta%a m*s cerca de poder ser verdaderamente sentido por el hom%re medio que entonces lo asimila%a lo recrea%a y revitali!a%a dentro de sí. -sí se e/plica la colosal parado)a de estos decenios: que un "i"antesco pro"reso de la cultura haya producido un tipo de hom%re como el actual indiscuti%lemente m*s %*r%aro que el de hace cien a+os. 0 que la aculturaci$n o acumulo de cultura produ!ca parad$)ica pero autom*ticamente una re%ar%ari!aci$n de la humanidad. Comprender*n ustedes que no se resuelve el pro%lema diciendo: DKueno pues si estudiar es una falsificaci$n del hom%re y adem*s lleva o puede llevar a tales consecuencias que no se estudie.E 1ecir esto no sería resolver el pro%lema: sería sencillamente i"norarlo. Estudiar y ser estudiante es siempre y so%re todo hoy una necesidad ine/ora%le del hom%re. ,iene éste quiera o no que asimilarse el sa%er acumulado so pena de sucum%ir individual o colectivamente. 'i una "eneraci$n de)ase de estudiar la humanidad actual en sus nueve décimas partes moriría fulminantemente. El n(mero de hom%res que hoy viven s$lo puede su%sistir merced a la técnica superior de aprovechamiento del planeta que las ciencias hacen posi%le. Las técnicas se pueden ense+ar mec*nicamente. &ero las técnicas viven del sa%er y si éste no se puede ense+ar lle"ar* una hora en que tam%ién las técnicas sucum%ir*n. Bay pues que estudiarA es ello repito una necesidad del hom%re pero una necesidad e/terna mediata como lo era se"uir la derecha que me marca el "uardia de circulaci$n cuando necesito pasear. Mas hay entre am%as necesidades e/ternas # el estudiar y el llevar la derecha # una diferencia esencial que es la que convierte el estudio en un sustantivo pro%lema. &ara que la circulaci$n funcione perfectamente no es menester que yo sienta íntimamente la necesidad de ir por la derecha: %asta con que de hecho camine yo en esa direcci$n %asta con que la acepte con que fin)a sentirla. &ero con el estudio no acontece lo mismo: para que yo entienda de verdad una ciencia no %asta que yo fin)a en mí la necesidad de ella o lo que es i"ual no %asta que ten"a la voluntad de aceptarlaA en fin no %asta con que estudie. Es preciso adem*s que sienta auténticamente su necesidad que me preocupen espont*nea y verdaderamente sus cuestiones: s$lo así entenderé las soluciones que ella da o pretende dar a esas cuestiones. Mal puede nadie entender una respuesta cuando no ha sentido la pre"unta a que ella responde.

&ero nuestra definici$n presupone una desorientaci$n total radicalA es decir no que al hom%re le aconte!ca desorientarse perderse en su vida sino que por lo visto la situaci$n del hom%re la vida es desorientaci$n es estar perdido # y por eso e/iste la Metafísica. &ero Gcu*l es la situaci$n del hom%reH Este se encuentra no en una sino en muchas situaciones distintas por e)emplo ustedes se encuentran ahora en una casualmente en la de ponerse a estudiar Metafísica como hace dos horas se encontra%an en otra y ma+ana en otra. El que no espera desesperaA hacer tan horri%le menesteroso de tan fiero esfuer!o que es uno de los que menos puede el hom%re a"uantar y suele llevarle a hacer la efectiva y a%soluta nada a aniquilarse suicidarse.ese hace la nada es decir sostiene y soporta la nada de sí mismo el terri%le vacío vital que llamamos a%urrimiento spleen. El que se desorienta en el campo %usca un plano o la %r()ula o pre"unta a un transe(nte y esto le %asta para orientarse. Esa estructura "enérica ser* lo que ten"an esencialmente de vida humana. No pues que el hom%re dentro de su vida se encuentre desorientado parcialmente en este o el otro orden en sus ne"ocios o en su caminar por un paisa)e o en la política. Entre tan vario omnímodo hacer Gc$mo reconoceremos el peculiarmente metafísicoH &ara ello tendré que anticipar una se"unda definici$n m*s determinada: el hom%re hace Metafísica cuando %usca una orientaci$n radical en su situaci$n. En éste es suficiente que yo lo e)ercite %ien para que rinda el efecto apetecido. 0 un pro%lema es siempre una contradicci$n que la inteli"encia encuentra ante sí que tira de ella en dos direcciones opuestas y amena!a con des"arrarla. &or esto porque las dos cosas son verdad a la par # su necesidad y su inutilidad # es el estudiar un pro%lema. 0 decimos que la Metafísica consiste en que el hom%re %usca una orientaci$n radical en su situaci$n. En aquél no: no %asta con que yo sea un %uen estudiante para que lo"re asimilar la ciencia. Bay que hacerlo para lo"rar un cierto fin pero resulta que no lo lo"ra.enemos en él por tanto un hacer del hom%re que se nie"a a sí mismo: es a un tiempo necesario e in(til. &or tanto: la situaci$n del hom%re es la vida es vivir. 'iempre que se vive se vive en una determinada situaci$n. 3 dicho en otra forma cualesquiera sean los in"redientes varia%les que forman la situaci$n en que yo me encuentre es evidente que esa situaci$n ser* un vivir yo.desesperaci$n. Mas por ahora demos una )ustificaci$n m*s clara de ha%er comen!ado así anticipando una primera definici$n de la Metafísica la m*s modesta en apariencia la que nadie se atrever* a invalidar: di"amos que Metafísica es al"o que el hom%re hace por lo menos al"unos hom%resA ya veremos si todos aunque no se den cuenta. &ara esto es preciso volver del revés la ense+an!a y decir: ense+ar no es primaria y fundamentalmente sino ense+ar la necesidad de una ciencia y no ense+ar la ciencia cuya necesidad sea imposi%le hacer sentir al estudiante. . &ero acaso al"unos de ustedes se pre"unten desde hace un rato: GJué tiene que ver todo esto con un curso so%re MetafísicasH 0o espero # y con ello empecé # que durante este curso entiendan ustedes no s$lo que lo dicho tiene que ver con la Metafísica sino que estamos ya en ella. &ero esto supone que la situaci$n del hom%re # esto es su vida # consiste en una radical desorientaci$n. La soluci$n a tan crudo y %icorne pro%lema se desprende de todo lo que he dicho: no consiste en decretar que no se estudie sino en reformar profundamente ese hacer humano que es el estudiar y consecuentemente el ser del estudiante. Bace su hacienda hace política hace industria hace versos hace ciencia hace pacienciaA y cuando parece que no hace nada es que espera y esperar vuestra e/periencia os lo confirma es a veces un terri%le y an"ustioso hacer: es hacer tiempo 0 el que ni siquiera espera el que verdaderamente no hace nada el faitnéant. &ero esta definici$n no nos %asta porque el hom%re hace muchas cosas y no s$lo MetafísicaA m*s a(n el hom%re es un incesante ineludi%le y puro hacer. &ero es evidente que al ser todas situaciones vitales por muy distintas que sean ha%r* en ellas una estructura elemental fundamental que las hace a todas situaciones del hom%re.El caso del estudiar es pues diferente del de caminar por la derecha. &or lo visto la vida del hom%re se compone de situaciones como la materia se compone de *tomos. . -hora %ien todas esas situaciones por diferentes que sean coinciden todas en ser porciones de la vida de ustedes.

LECCIÓN II FMetafísica y orientación radical.al ve! # noten que di"o nada m*s Dtal ve!E # eso que llamo estar el hom%re orientado es lo que tradicionalmente se llama Dsa%er lo que las cosas sonE o DconocerlasE. -spiro pues a tomar la filosofía en un estrato previo m*s hondo que el cultivado por el pretérito. . 0 pare)amente cuando la teoría del conocimiento se pre"unta%a: Gqué es el sa%er o conocimientoH lo que %usca%a era si era posi%le cómo era posi%le cu3les eran sus límites y normas. Como veremos la idea de orientaci$n es m*s radical m*s honda y previa que la idea de sa%er y no viceversa./ 1i0ir es ante todo toparnos con el futuro. Becha esta advertencia tornemos a la definici$n de la Metafísica como aquello que el hom%re hace cuando %usca una orientaci$n radical a su situaci$n.) La Metafísica es al"o que el hom%re hace y ese hacer metafísico consiste en que el hom%re %usca una orientaci$n radical en su situaci$n. Mas yo intento precisamente tomar los pro%lemas filos$ficos en un estrato m*s hondo de como han solido ser atacados./ Orientación auténtica y orientación ficticia. 0o no doy por supuesto y entendido lo que es sa%er y lo que es ser y no ha"o consistir la Metafísica en partir sin m*s a averi"uar lo que las cosas son creyendo que si averi"uo esto ya sé / puesto que la idea tradicional del sa%er o conocimiento consiste en que el su)eto posea intelectualmente el ser de las cosas. Esto parece implicar que la situaci$n del hom%re es una radical desorientaci$n o lo que es lo mismo que a la esencia del hom%re a su verdadero ser no pertenece como uno de los atri%utos constituyentes el estar orientado sino que al revés es propio de la esencia humana estar el hom%re radicalmente desorientado.enemos pues que las dos ideas recíprocas # el ser y el sa%er o conocer # quedaron siempre a la espalda de la Metafísica o Cilosofía durante si"lo y medio sin em%ar"o se consider$ como parte inicial y fundamental de la Cilosofía la crítica o teoría del conocimiento como durante m*s de mil a+os se consider$ que la parte inicial o fundamental de la filosofía era la ontolo"ía o teoría del ser. Esto supone # decíamos # que la situaci$n del . Mal puedo de verdad averi"uar lo que las cosas son si antes no sé lo que el ser es./ La 0ida es circunstancial. 1e otro modo no se emplearía. G&or qué no usar esta e/presi$n m*s ha%itual m*s conocidaH En efecto el que sa%e lo que las cosas son # entendiendo el término cosa en su sentido m*s amplio y va"o # est* orientado./ 1i0ir es sentirnos for"ados a decidir lo *ue 0amos a ser. La filosofía no pro"resa como las ciencias en la dimensi$n hori!ontal mediante ensanches sucesivos pro"resa hacia a%a)o en la dimensi$n de profundidad y su avance consiste en hacerse cuesti$n de lo que hasta la fecha no ha%ía sido cuestiona%le. GC$mo puedo yo afirmar que es una innovaci$n plantearse como pro%lema lo que es el conocer y lo que es el ser si son las dos cuestiones cl*sicas can$nicas de toda filosofíaH &ues ahí est* lo pere"rino del caso: cuando hasta ahora la filosofía estudia%a el ser lo que estudia%a es el serLdeLlasLcosas y se pre"unta%a: 2*ué son las cosasHA pero no se pre"unta%a: 2*ué es el serH Esto lo da%a por supuesto no se hacía cuesti$n de ello lo de)a%a a su espalda. El estar orientado no se aclara verdaderamente por el concepto de sa%er la orientaci$n no es un sa%er sino al revés el sa%er es una orientaci$n. 0 en efecto suponer como cosa sa%ida lo que es el sa%er y lo que es el ser de las cosas en apoderarse del cual se hace consistir el conocimiento ha sido el uso constante de la Cilosofía./ Los atri!utos de la 0ida./ La 0ida es lo *ue &acemos y lo *ue nos pasa. 'i no sé lo que él mismo es Gc$mo voy a poder sa%er cu*l es el de las cosasH ./ $l sí mismo y la personalidad con0encional./ Mundo es lo *ue nos afecta. -hora %ien esta definici$n supone que sa%emos lo que es el sa%er el conocer. 'i Dsa%erE y DserE son los dos pro%lemas fundamentales definir la Metafísica como sa%er radical es darla ya por supuesta peor a(n es de)arse lo principal de ella a la puerta y comen!ar cuando ya todo se ha dado por resuelto. 'e"(n esto orientaci$n no sería sino sa%er o conocer &ero aparte de que ello no es cierto como en su momento veremos noten ustedes la transformaci$n que en nuestra definici$n produciría sustituyendo sa%er por orientaci$n tendríamos que Metafísica sería el sa%er radical. &ero )am*s se le ocurri$ entender la pre"unta en su sentido m*s o%vio radical y primario a sa%er Gqué es eso cuya posi%ilidad funcionamiento límites y normas investi"amosH o dicho de otro modo Gc$mo es que e/iste en el universo ese al"o que llamamos sa%er cu*l es su sentido ori"inario en qué consiste él mismoH antes de averi"uar si es posi%le o no c$mo funciona etc./ La 0ida es e0idencial.

Esto les consta a ustedes. Nin"uno de ustedes intentar* salir de este aula al través de la pared porque les consta que la pared es una cosa de "ran dure!a difícilmente perfora%le. 1ecir que Dnos consta al"oE y decir que poseemos con respecto a al"o una Dconvicci$nE son términos idénticos. GJué quiere decir entonces que les consta que tienen esa convicci$nH Juiere decir que la han reci%ido de su contorno social que han oído decir esoA a ustedes les consta s$lo porque a otros les consta eso por e)emplo a los matem*ticos. No dice que el hom%re hace Metafísica cuando su situaci$n es de desorientaci$n y s$lo entonces # admitiendo por tanto que puede hallarse en otras situaciones de hom%re orientado # sino que ta/ativamente afirma que la situaci$n del hom%re es siempre desorientaci$n.. 3 e/presado con otro término: tienen ustedes la convicci$n de que otros tienen esa convicci$nA pero eso quiere decir que de esta convicci$n no est*n ustedes convencidos. &odíamos se"uir indefinidamente haciendo el inventario de todos los componentes de su situaci$n que constan a ustedes. Es tan humilde tan elemental esta constancia que resulta ridículo hacerla especialmente constar mas por lo mismo pone crudamente de manifiesto hasta qué punto es radical la necesidad de orientaci$n ya que nuestros actos m*s humildes y elementales la presuponen. &ero la definici$n implica al"o m*s "rave. M'entirse perdidoN GBan reparado ustedes %ien en lo que esas pala%ras por si mismas si"nifican sin transcender de ellas para nadaH 'entirse perdido implica por lo pronto sentirse: esto es hallarse encontrarse a sí mismo pero a la par ese sí mismo que encuentra el hom%re al sentirse consiste precisamente en un puro estar perdido. G'e puede pedir m*sH 0 es un hecho que día por día conducen ustedes su e/istencia movili!*ndola entre esas cosas que les constan comport*ndose en cada uno de sus actos conforme a la orientaci$n que todas esas constancias les proporcionan.N Es una constancia sin efectividad ficticia que est* en ustedes porque est* en otros porque est* en el contorno social. &ero si anali!amos esta constancia nos encontramos con al"o sorprendente. . La definici$n supone pues que el hom%re se siente perdido no a ratos no al"unas veces sino siempre o lo que es i"ual que el hom%re consiste sustantivamente en sentirse perdido. -hora %ien es casi se"uro que todos ustedes se sienten m*s o menos orientados. Osan de ella Mpero no es suya # hacen ustedes como si les constase. En vista de esa constancia procurar*n ustedes %uscar la puerta porque les consta que la puerta es un o%)eto al través del cual se puede salir. No vaya a resultar que de todos los que estamos aquí el (nico que se siente perdido soy yo es decir no es el metafísico y por eso necesita la Metafísica. &or consi"uiente ustedes ni necesitan ni pueden hacer Metafísica. Es pro%a%le que nin"uno de ustedes se haya hecho nunca cuesti$n de si dos y dos son o no cuatro. 2iceversa si un día se hacen ustedes cuesti$n de si en efecto dos y dos son cuatro y después de hacerse cuesti$n de ello en vista de evidentes . . &ues %ien si cada uno de ustedes retrae la atenci$n so%re sí mismo no encuentra a éste en situaci$n de perdimiento y desorientaci$n sino al contrario.anto da para el caso decir Ddesorientaci$nE como decir Dsentirse perdidoE.hom%re es desorientaci$n. consta a ustedes en sus líneas "enerales o en su detalle. -hora %ien sospecho que nin"uno de ustedes se siente perdido. Es posi%le que a al"unos les conste irrefra"a%lemente al"o a(n m*s decisivo para los efectos de su orientaci$n: a sa%er que adem*s de su cuerpo y su alma y del Cosmos físico e/iste un ente personal creador de todo eso omnipotente infinitamente sa%io y %ueno que mediante revelaci$n se comunica al hom%re y le diri"e facilit*ndole una a%soluta orientaci$n.odo eso y mucho m*s por e)emplo la constituci$n de la materia de que ese cosmos astron$mico est* formado las leyes de su conducta etc. Cada uno de ustedes se encuentra instalado ahora en un aula de la Oniversidad Central edificio e instituci$n que pertenece a la tierra y naci$n espa+olas las cuales tierra y naci$n forman parte de un planeta cuyas dimensiones y colocaci$n en el cosmos astron$mico es notoria para ustedesA o que si no lo es est*n ustedes se"uros que en el momento que necesitasen hacérselo notorio lo aprenderían f*cilmente. &or otro lado consta a cada uno de ustedes que su propia persona est* inte"rada por una cosa que se llama cuerpo y otra que se llama alma cuyas condiciones por lo menos en sus atri%utos principales apro/imadamente son posesi$n intelectual de ustedes o lo que es i"ual las sa%en. 0o aca%o de aludir %revemente al repertorio de las convicciones que ustedes poseen las cuales les hacen sentirse orientados y no perdidos. &or tanto mi definici$n por este lado que es para ella decisivo e/presa a lo que parece un craso error. -hora %ien tomemos de entre esas convicciones aludidas una de las que parecen m*s firmes: que dos y dos son cuatro.

todas las dem*s realidades incluso la realidad ciencia y la realidad reli"i$n ya que ciencia y reli"i$n no son m*s que dos cosas entre las innumera%les que un hom%re hace en su vida. &ero es el caso que yo he de tomar a ustedes donde est*n y est*n en esa que por lo pronto presumen orientaci$n. Esta ficticia orientaci$n es la que no presupone desorientaci$n previa. Este presentimiento esta posi%ilidad les produce a ustedes horror y procuran em%otarse para ella apartando de ella la atenci$n em%arc*ndose cie"amente en las convicciones mostrencas de los otros instal*ndose en el lu"ar com(n en lo que se oye decir. Las verdades fundamentales tienen que estar siempre a la mano porque s$lo así son fundamentales. 2ida es lo que somos y lo que hacemos: es pues de todas las cosas la m*s pr$/ima a cada cual. Como el hom%re conduce sus actos esto es va viviendo en vista de su orientaci$n del repertorio de sus convicciones en el caso de la orientaci$n ficticia todos sus actos por tanto su vida toda ser* ficticia. Esa orientaci$n es la que les hace ahora sentirse cada uno de ustedes perfectamente DencontradoE. 'e dan ustedes cuenta de que la han adoptado precisamente para no hacerse cuesti$n de las cosasA diríase que precisamente porque por de%a)o de ella en su (ltima autenticidad se presienten ustedes radicalmente desorientados perdidos. GJué es pues vidaH No %usquen ustedes le)os no traten de recordar sa%idurías aprendidas. Las que es preciso ir a %uscar es que est*n s$lo en un sitio que son verdades particulares locali!adas provinciales de rinc$n no %*sicas. &ero noten que esa constancia efectiva les ha so%revenido porque y s$lo porque se hicieron ustedes cuesti$n del asunto y mientras se hacían cuesti$n era para ustedes cuestiona%le el casoA o lo que es i"ual se sintieron ustedes perple)os ante si dos y dos son cuatro o no es decir desorientados perdidos. . 0 en efecto si anali!an ustedes su situaci$n notar*n que esa orientaci$n en que se encuentran instalados tiene en la (ltima resonancia de su conciencia un car*cter provisional.ra!ones se convencen efectivamente de que es así entonces ocurrir* que es cada uno de ustedes el que tiene esa convicci$n que la convicci$n es suya y no de los otros en suma que de verdad le consta a cada uno de ustedes. 0 sin em%ar"o esa realidad tan desatendida científicamente tiene con toda evidencia la pavorosa tremenda condici$n de que ella encierra para cada uno todo. -hora %ien este hecho actual e indu%ita%le pertenece a una cosa o realidad que se llama la vida de ustedes. Lo cual equivale si fuese cierto este an*lisis que ahora s$lo insin(o lo cual equivale a que huyen ustedes de su auténtico sí mismo y lo sustituyen por una personalidad convencional. GJué es eso # su vida nuestra vida la de cada cualH &or lo visto cosa sin importancia puesto que la ciencia no se ha ocupado nunca de ella. En efecto cada uno de ustedes se encuentra ahora aquí escuchando una lecci$n de Metafísica. GNo merece la pena de que antes de que la Metafísica comience a decirnos lo que es el Oniverso paremos mientes en este hecho previo humildísimo pero irrecusa%le de que la Metafísica misma no es sino al"o que el hom%re # usted yo # hacemos en nuestra vida y que ésta en consecuencia es al"o anterior antepuesto a cuanto la Metafísica o cualquiera otra ciencia o la 4eli"i$n misma nos vaya a descu%rirH 0o no sé si eso que llamo mi vida es importante pero sí parece que importante o no est* ahí antes que todo lo dem*s incluso antes que 1ios porque todo lo dem*s incluso 1ios tiene que darse y ser para mí dentro de mi vida. Nos %asta con lo dicho para entrever que el hom%re se puede encontrar en una de dos situaciones: una auténtica que implica la desorientaci$n y por lo mismo nos o%li"a a intentar orientarnosA otra ficticia falsa en que nos damos por orientados. GC$mo es esta (ltima posi%leH &orque fí)ense ustedes en la cosa tremenda que ello si"nifica. &on"amos la mano so%re ella se de)ar* apresar como una ave mansa. 0 como lo propio acontece con todas las dem*s convicciones y constancias que inte"ran su presunta actual orientaci$n resultar* que por lo visto hay dos modos de estar orientado o de constarnos al"o: uno en que Ia orientaci$n es efectiva en que efectivamente nos consta al"o a cada uno de nosotros al sí mismo de cada cual pero este modo supone siempre ine/ora%lemente una previa desorientaci$n un previo no constarnosA y otro en que la orientaci$n es ficticia en que no es el sí mismo de cada cual el convencido sino un pseudoLyo que nos viene del contorno social el cual ha desalo)ado y suplantado nuestra efectiva personalidad y act(a en nosotros.

La 0ida es lo *ue &acemos y lo *ue nos pasa. Nuestro método va a consistir en ir notando uno tras otro los atri%utos de nuestra vida en orden tal que de los m*s e/ternos avancemos hacia los m*s internos que de la periferia del vivir nos contrai"amos a su centro palpitante. . La cosa no tiene importancia al"una. &ero yo necesito que se ha"an ustedes car"o de que esto no es una %roma sino una verdad tan pero"rullesca como incuestiona%le y radical. Nada de lo que hacemos sería nuestra vida si no nos diésemos cuenta de ello.al ve! ello ha"a que a al"unos les sal"an los colores a la cara porque yo sé que no todos han venido por %uenos motivos. Comprendo muy %ien que ustedes se resistan a esta verdad pero ello no tiene remedio. La piedra no se siente ni sa%e ser piedra: es para sí vivir es por lo pronto una revelaci$n un no contentarse con ser sino comprender o ver que se es un enterarse. GJué culpa ten"o yo de que hayan resuelto venir aquí esta tarde y por tanto hacer consistir su vida ahora en escucharmeH G&or qué han venidoH No vamos a responder inmediatamente a esta pre"unta pero lue"o u otro día sí quisiera contestarla aunque sea muy so%riamente porque si la vida es siempre lo que estamos haciendo es muy importante anali!ar por *ué estamos haciendo precisamente una cosa y no otra. &orque eso escucharme es lo que est*n haciendo ahora y es lo que ahora constituye su vida. &ero ya ha%laremos de esto. 0 así lo primero que hallamos es esto: vivir es lo que hacemos y nos pasa desde pensar o so+ar o conmovernos hasta )u"ar a la Kolsa o "anar %atallas. Este es el primer atri%uto decisivo con que topamos: vivir es esa realidad e/tra+a (nica que tiene el privile"io de e/istir para sí misma.'i hace un momento al diri"irse ustedes aquí al"uien les pre"unt$ d$nde i%an ustedes ha%r*n dicho: D2amos a escuchar una lecci$n de MetafísicaE 0 en efecto aquí est*n ustedes oyéndome. Es lo característico del hacer # que todo lo que se hace se hace por al"o que la vida en consecuencia vive siempre de un porqué y fiel a mi promesa de ha%larles de su vida yo estoy o%li"ado no s$lo a hacerles notar la pero"rullada de que ésta consiste en estarme escuchando sino en intentar averi"uar por *ué me est*n escuchando. 'in em%ar"o es lo que ahora constituye su vida. El prop$sito de estas lecciones no es otro que incitarles a tener cuidado de su vida porque no tienen m*s que una y esa una se compone de un n(mero dado muy limitado de instantes de ahoras y emplearlo mal es como destruirlo como matar un poco de su vida. 4esulta pues que la primera vista que tomamos so%re la vida en esta pesquisa de su esencia pura que emprendemos nos la presenta como el con)unto de lo que hacemos de nuestros haceres que la van por decirlo así amue%lando. 0o intento ha%larles no de cosas a%strusas y distantes sino de su vida misma y comien!o diciendo que la vida de ustedes consiste en estarme escuchando. Ballaremos pues sucesivamente una serie de definiciones de la vida cada una de las cuales conserva y ahonda las antecedentes. &ero noten ustedes que para nuestra vida esta variedad de acentos este tener o no tener importancia es indiferente puesto que la hora culminante y frenética no es m*s vida que la ple%e de nuestros minutos ha%ituales. Mas si somos sinceros reconoceremos que la mayor porci$n de nuestra e/istencia est* hecha de pare)as insi"nificancias: vamos venimos hacemos esto o lo otro pensamos queremos o no queremos etc. &ero la vida es siempre un DahoraE y consiste en lo que ahora se es. En este sentido la vida es pura actualidad es puntual es un punto # el presente # que contiene todo nuestro pasado y todo nuestro porvenir. . . 1e cuando en cuando nuestra vida parece co%rar s(%ita tensi$n como enca%ritarse concentrarse y densificarse: es un "ran dolor un "ran af*n que nos llamaA nos pasan cosas de importancia. Es el descu%rimiento incesante que hacemos de nosotros mismos y del mundo en derredor. No me inculpen pues ustedes. Me)or así tendr*n ustedes otra ve! m*s cuidado con lo que hacenA es decir con lo que viven.odo vivir es vivirse sentirse vivir sa%erse e/istiendoA donde sa%er no implica conocimiento intelectual ni sa%iduría especial nin"una sino que es esa sorprendente presencia que su vida tiene para cada cual: sin ese sa%erse sin ese darse cuenta el dolor de muelas no nos dolería. 0o lo siento por ustedes pero la verdad me o%li"a a decir que la vida de ustedes consiste ahora en una cosa de min(scula importancia. &or eso he podido afirmar que nuestra vida es lo que estamos haciendo ahora. El pasado de su vida y el futuro de la misma s$lo tiene realidad en el ahora merced a que ustedes recuerden ahora su pasado o anticipen ahora su porvenir.

los dioses un*nimes. Nacemos )untos con él y son vitalmente persona y mundo como esas pare)as de divinidades de la anti"ua . . 6La vida es sa%erse es evidencial: El vivir en su raí! y entra+a misma consiste en un sa%erse y comprender en un advertirse y advertir lo que nos rodea en un ser transparente a sí mismo. No nos hemos dado a nosotros Ia vida sino que nos la encontramos )ustamente al encontrarnos con nosotros.-hora vamos con la e/plicaci$n y el título )urídico de ese e/tra+o posesivo que usamos al decir Dnuestra vidaE: es DnuestraE porque adem*s de ser ella nos damos cuenta de que es y de que es tal y como es. -nte el demente en efecto nos sentimos como ante una m*scaraA es la m*scara esencial definitiva. Las or"ullosas ciencias el conocimiento sa%io no hacen m*s que aprovechar particulari!ar y re"imentar esta revelaci$n primi"enia en que la vida consiste. 2ivir no es entrar por "usto en un sitio previamente ele"ido a sa%or como se eli"e el teatro después de cenar sino que es encontrarse de pronto y sin sa%er c$mo caído sumer"ido proyectado en un mundo incan)ea%le: en este de ahora. Mundo es sensu stricto lo que nos afecta. Este verse o sentirse esta presencia de mi vida ante mí que me da posesi$n de ella que la hace DmíaE es la que falta al demente. No hay vivir si no es en un or%e lleno de otras cosas sean o%)etos o criaturasA es ver cosas y escenas amarlas u odiarlas desearlas o temerlas. El mundo en que al vivir nos encontramos se compone de cosas a"rada%les y desa"rada%les atroces y %enévolas favores y peli"ros: lo importante no es que las cosas sean o no cuerpos sino que nos afectan nos interesan nos acarician nos amena!an o nos atormentan. 2ivimos aquí ahoraA es decir que nos encontramos en un lu"ar del mundo y nos parece que hemos venido a este lu"ar li%érrimamente. &orque en él aparece perfecta la fisonomía de una vida pero s$lo como una m*scara tras la cual falta una auténtica vida.odo vivir es ocuparse con lo otro que no es uno mismo todo vivir es convivir hallarse en medio de una circunstancia. La vida en efecto de)a un mar"en de posi%ilidades entro del mundo pero no somos li%res para estar o no en este mundo que es el de ahora. 0 vivir es hallarse cada cual a sí mismo en un *m%ito de temas de asuntos que le afectan. Ni nos es m*s pr$/imo el uno que el otro término: no nos damos cuenta primero de nosotros y lue"o del contorno sino que vivir es desde lue"o en su propia raí! hallarse frente al mundo con el mundo dentro del mundo sumer"ido en su tr*fa"o en sus pro%lemas en su trama a!arosa. 3ri"inariamente eso que llamamos cuerpo no es sino al"o que nos resiste y estor%a o %ien nos sostiene y llevaA por tanto no es sino al"o adverso o favora%le. 'i s$lo cuerpos hu%iese no e/istiría el vivirA los cuerpos ruedan los unos so%re los otros siempre fuera los unos de los otros como las %olas de %illar o los *tomos sin que se sepan ni importen los unos a los otros. La vida del loco no es suya en ri"or no es ya vida. '$lo ca%e renunciar a la vida pero si se vive no ca%e ele"ir el mundo en que se vive. &or eso cuando iniciamos la pre"unta Gqué es nuestra vidaH pudimos sin esfuer!o "alanamente responder: vida es lo que hacemosA claro porque vivir es sa%er que lo hacemos es en suma encontrarse a sí mismo en el mundo y ocupado en las cosas y seres del mundo.recia y 4oma que nacían y vivían )untas: los 1i$scuros por e)emplo pare)as de dioses que solían denominarse dii consentes. &ero tam%ién viceversa: ese mundo al componerse s$lo de lo que nos afecta a cada cual es insepara%le de nosotros. -sí sin sa%er c$mo la vida se encuentra a sí misma a la ve! que descu%re el mundo. No se trata principalmente de que encontremos nuestro cuerpo entre otras cosas corporales y todo ello dentro de un "ran cuerpo o espacio que llamaríamos mundo. Nuestra vida se"(n esto no es s$lo nuestra persona sino que de ella forma parte nuestro mundo: ella # nuestra vida # consiste en que la persona se ocupa de las cosas o con ellas y evidentemente lo que nuestra vida sea depende tanto de lo que sea nuestra persona como de lo que sea nuestro mundo. 1e aquí que ver a un loco sea el hecho m*s desa!onador que e/iste. On símil . -l perci%irnos y sentirnos tomamos posesi$n de nosotros y este hallarse siempre en posesi$n de sí mismo este asistir perpetuo y radical a cuanto hacemos y somos diferencia el vivir de todo lo dem*s. Esto da a nuestra e/istencia un "esto terri%lemente dram*tico. El loco al no sa%erse a sí mismo no se pertenece se ha e/propiadoA y e/propiaci$n pasar a posesi$n a)ena es lo que si"nifican los vie)os nom%res de la locura: ena)enaci$n alienadoA decimos Dest* fuera de síE est* DidoE se entiende de si mismoA es un poseído se entiende poseído por otro. Nuestra vida empie!a por ser la perpetua sorpresa de e/istir sin nuestra anuencia previa n*ufra"os en un or%e impremeditado.

'omos lo que ella sea y nada m*sA pero ese ser no est* predeterminado resuelto de antemano sino que necesitamos decidirlo nosotros tenemos que decidir lo que vamos a ser por e)emplo lo que vamos a hacer al salir de aquí. El hom%re apesadum%rado va a la ta%erna %uscando ale"ríaA suelta el lastre y el po%re aer$stato de su vida se eleva )ovialmente. En sus líneas radicales la vida es siempre imprevista. &ero por esto mismo a ese modo de e/istir no ca%e llamarle vida. GNo es esto sorprendenteH Bemos sido arro)ados en nuestra vida y a la ve! eso en que hemos sido arro)ados tenemos que hacerlo por nuestra cuenta por decirlo así fa%ricarlo. En la hondura donde ahora estamos nos aparece el vivir como un sentirnos for!ados a decidir lo que vamos a ser. Mientras el astro "ravita hacia otro cuerpo y no se pesa a sí mismo el que vive es a un tiempo peso que pondera y mano que sostiene. &or lo mismo que nuestra e/istencia es en todo instante un pro%lema "rande o peque+o que hemos de resolver sin que quepa transferir la soluci$n a otro ser quiere decirse que no es nunca un pro%lema resuelto sino que en todo instante nos sentimos como for!ados a ele"ir entre varias posi%ilidades. '$lo que nada em%ota como el h*%ito y de ordinario nos olvidamos de ese peso constante que arrastramos y somosA pero cuando una ocasi$n menos s$lita se presenta volvemos a sentir el "ravamen. 0a no nos contentaremos con decir como al principio: vida es lo que hacemos # es el con)unto de nuestras ocupaciones con las cosas del mundo # porque hemos advertido que todo ese hacer y esas ocupaciones no nos vienen autom*ticamente mec*nicamente impuestas como el repertorio de discos al "ram$fono sino que son decididas por nosotros y que este ser decididas es lo que tienen de vida: la e)ecuci$n es en "ran parte mec*nica. . No hay descanso ni pausa porque el sue+o que es una forma del vivir %iol$"ico no e/iste para la vida en el sentido radical con que usamos esta pala%ra. En el sue+o no vivimos sino que al despertar y reanudar la vida la hallamos aumentada con el recuerdo vol*til de lo so+ado. En esas met*foras venera%les que se han convertido ya en pala%ras del idioma so%re las cuales marchamos a toda hora como so%re una isla formada por lo que fue coral en esas met*foras # di"o # van "uardadas intuiciones perfectas de los fen$menos m*s fundamentales. -sí ha%lamos con frecuencia de que sufrimos una Dpesadum%reE de que nos hallamos en una situaci$n D"raveE. La vida nos es dada # me)or dicho nos es arro)ada o somos arro)ados a ella # pero eso que nos es dado la vida es un pro%lema que necesitamos resolver nosotros 0 lo es no s$lo en esos casos de especial dificultad que calificamos peculiarmente de conflictos y apuros sino que lo es siempre. Esta no se siente nunca prefi)ada. 0o creo que esta ima"en di%u)a con %astante pulcritud la esencia del vivir. Con todo esto hemos avan!ado nota%lemente en esta e/cursi$n vertical en este descenso al profundo ser de nuestra vida. 0 es que en efecto la vida pesa siempre porque consiste en un llevarse y soportarse y conducirse a sí misma. Las met*foras elementales e inveteradas son tan verdaderas como las leyes de NePton. 0 con esto no pre)u!"amos si es triste o )ovial nuestra e/istencia: sea lo uno o lo otro est* constituida por una incesante for!osidad de resolver el pro%lema de sí misma. No nos la han anunciado antes de entrar en ella # en su escenario que es siempre uno concreto y determinado # no nos han preparado. Este es otro esencial y dram*tico atri%uto de nuestra vida que va unido al anterior. &or muy se"uros que estemos de lo que nos va a pasar ma+ana lo vemos siempre como una posi%ilidad. -l hallarse allí Gqué es lo que halla ese persona)eH &ues se halla sumido en una situaci$n difícil sin sa%er c$mo ni porqué en una peripeciaA la situaci$n difícil consiste en resolver de al"(n modo decoroso aquella e/posici$n ante el p(%lico que él no ha %uscado ni preparado ni previsto. 'i la %ala que dispara el fusil tuviese espíritu sentiría que su trayectoria esta%a prefi)ada e/actamente por la p$lvora y la puntería y si a esta trayectoria llam*semos su vida la %ala sería un simple espectador de ella sin intervenci$n en ella: la %ala ni se ha disparado a sí misma ni ha ele"ido su %lanco. 3 dicho de otro modo: nuestra vida es nuestro ser. 1icho de otro modo: vivimos sosteniéndonos en vilo a nosotros mismos llevando en peso nuestra vida por entre las esquinas del mundo. &esadum%re "ravedad son metaf$ricamente traspuestas del peso físico del ponderar un cuerpo so%re el nuestro y pesarnos al orden m*s íntimo.esclarecedor fuera el de al"uien que dormido es llevado a los %astidores de un teatro y allí de un empu)$n que lo despierta es lan!ado a las %aterías delante del p(%lico. Cuando han venido ustedes aquí han tenido que decidirse a ello que resolverse a vivir este rato en esta forma que traerse a sí mismos aquí.esto llamo Dllevarse a sí mismo en vilo sostener el propio serE. . &are)amente la pala%ra Dale"ríaE viene acaso de Dali"erarE que es hacer perder peso.

LECCIÓN III [+na distinción %reparar' y %contar con'. &ues esta esencial a%ism*tica parado)a es nuestra vida. . -sí es en ri"urosa verdad. 0 en efecto la ha encontrado y ha hecho de ella el nuevo prota"onista o lo que es i"ual ahora en este nuevo ahora comen!amos a tener conciencia clara su%rayada definida cada cual de sí mismo. &ero al oír las pala%ras: GJué es nuestra vida qué es mi vidaH se ha producido en nosotros un cam%io. No el presente o el pasado lo primero que vivimos no: la vida es una actividad que se e)ecuta hacia adelante y el presente o el pasado se descu%re después en relaci$n con el futuro./ 8ué es el cielo9 / $0idencia y 0erdad. 'i refle/ionamos so%re lo que hemos hecho para averi"uarlo tenemos lo si"uiente: estar haciendo al"o es estar atento a eso que estamos haciendo en este caso estar ustedes y yo atentos a mis pala%ras que inician una Metafísica. . 1onde di"a yo pon"a cada uno de ustedes el suyo. -l entrar por esa puerta ha%ían ustedes decidido lo que i%an a ser: oyentesA y lue"o han reiterado muchas veces su prop$sito de otro modo se me hu%ieran ustedes a poco escapado./ La 0ida da muc&o *ue&acer./ La refle5ión los dos %a&ora') En la lecci$n anterior toma%a yo a ustedes allí donde esta%an y donde vuelven a estar hoy: escuchando una . &or eso he podido afirmar que nuestra vida es lo que estamos haciendo a&ora. En este sentido la vida es puntual es un punto: el presente que contiene todo nuestro pasado y todo nuestro porvenir. Esto es lo que est*n haciendo ahora y es lo que ahora constituye su vida. La vida es siempre un DahoraE y consiste en lo que ahora se es.lo que yo respondería 'e+ores míos durante este rato no han hecho ustedes m*s que decidir una y otra ve! lo que i%an a ser.odo lo dem*s queda desatendido por nosotros. 0 ahora nos %asta con sacar la inmediata consecuencia de todo esto: si nuestra vida consiste en decidir lo que vamos a ser quiere decirse que en la raí! misma de nuestra vida hay un atri%uto temporal: decidir lo que vamos a ser por tanto el futuro. Nuestras decisiones aun las m*s firmes tienen que reci%ir constante corro%oraci$n que ser siempre de nuevo car"adas como una escopeta donde la p$lvora se inutili!a tienen que ser en suma redecididas. 0 como en ellas se ha%la de DnuestraE y de DmíE nuestra atenci$n ha ido por lo pronto a %uscar la propia persona de cada cual. &rime : que nuestra vida es ante todo toparse con el futuro./ 6adie puede saltar fuera de su 0ida. 0 no menos los dem*s que no hayan vacilado que hayan permanecido decididos a escucharme hasta el finA momento tras momento ha%r*n tenido que nutrir nuevamente esa resoluci$n para mantenerla viva para se"uir siendo atentos. 0 sin em%ar"o coincide e/actamente con mi definici$n. GNo perci%en ustedes la fa%ulosa parado)a que esto encierraH On ser que consiste m*s que en lo que es en lo que va a ser por tanto en lo que a(n no es./ 1ida como !iografía.lecci$n de Metafísica. 'e trata de una de las horas menos culminantes de su vida m*s condenadas a relativa pasividad puesto que son ustedes oyentes./ %7acer ciencia' es algo *ue acontece en %nuestra 0ida'./ 4e0isión y corrección de lo e5puesto. 'e han decidido o por lo uno o por lo otro: por ser atentos o por ser distraídos por pensar en este tema o en otroA y eso pensar ahora so%re la vida o so%re otra cosa es lo que a&ora es su vida. &ero acaso piensan ahora al"unos de ustedes esto: M1e cu*ndo ac* vivir va a ser eso: decidir lo que vamos a serN 1esde hace un rato estamos aquí escuch*ndole sin decidir nada y sin em%ar"o Mqué duda ca%eN viviendo. 0o me he DvistoE a mí mismoA como antes yo oía determinadas pala%ras. -l %eneficiar de nuestra atenci$n estas pala%ras quedan destacadas en primer plano como prota"onistas de la situaci$nA o dicho en otra forma s$lo de ellas tenemos conciencia clara su%rayada y definida. 0o me he visto a mí mismoA . El pasado de su vida y el futuro de la misma s$lo tienen realidad en el ahora merced a que ustedes recuerden ahora su pasado o anticipen ahora su porvenir. 0 sin parar reci%imos ahora una tras otra toda una fértil cosecha de averi"uaciones.El "ran hecho fundamental con que desea%a poner a ustedes en contacto est* ya ahí lo hemos e/presado ya: vivir es constantemente decidir lo que vamos a ser. &or un instante hemos de)ado de atender a las pala%ras y hemos %uscado el hacernos car"o de la cosa misma que ellas nom%ran. Be aquí la prue%a: mientras me escucha%an al"unos qui!* han vacilado m*s de una ve! entre de)ar de atenderme y va"ar a propias meditaciones o se"uir "enerosamente escuchando alerta cuanto yo decía. 0o no ten"o la culpa de ello.

0 como la conciencia es un término demasiado car"ado de tradici$n especial en la historia de la filosofía y partiendo de lo que aca%amos de decir me propon"o en su hora rectificarlo radicalmente # rectificaci$n que nos permitir* nada menos que ensayar una superaci$n de todo el idealismo moderno # reco)amos esta averi"uaci$n que aca%amos de hacer en dos nuevos términos técnicos: DrepararE que equivale a lo que tradicionalmente se llama%a Dtener conciencia de al"oE y el simple Dcontar conE que e/presa esa presencia efectiva ese e/istir para mí que tienen siempre todos los in"redientes de mi situaci$n. Cuando %a)amos la escalera no tenemos conciencia propiamente tal de cada escal$n pero contamos con todos ellosA y en "eneral de la mayor parte de las cosas que e/isten para nosotros no tenemos conciencia pero contamos con ellas. La prue%a de ello es que si al"uien hu%iese movido el %anco yo ha%ría notado que al"o en mi situaci$n ha%ía cam%iado que al"o no era lo mismo que en el instante anterior. 0o no he hecho ahora pues m*s que asomarme a mi situaci$n anterior. 0o e/isto siempre para mí pero s$lo de cuando en cuando ten"o conciencia propiamente tal de mí. Esta distinci$n va a proporcionarnos en su día formida%les averi"uaciones. -hora podemos decir en f$rmula clara: antes yo no tenía conciencia de mí no repara%a en mí pero conta%a : conmi"o. 0 en efecto al hacerme car"o de mí mismo en este nuevo ahora me he encontrado me he sorprendido atendiendo a esas pala%ras.ver quiere decir aquí que me he percatado de percaptare. &or eso ha sido posi%le que al ahora %uscarme yo en el ahora de antes he hallado que ya esta%a allí que ya antes e/istía para mí y "racias a ello he podido pescarme su%rayarme reparar en míA en suma tener conciencia clara y aparte de mí. . G0 c$mo vamos a poder hacer esto c$mo vamos a diri"ir nuestra atenci$n a al"o si previamente no nos d*%amos ya cuenta de ese al"oA %ien que sin atenderlo sin conciencia especial y aparte de élH &or tanto # y esto es decisivo para cuanto di"amos en este curso # hay dos formas de darse cuenta de al"o o lo que es i"ual de e/istir al"o para mí: una en que me doy cuenta de ese al"o por separado en que di"*moslo así lo tomo ante mí de hom%re a hom%re lo ha"o término preciso y acotado de mi darme cuentaA y otra forma en que el al"o e/iste para mí sin que yo DrepareE en él. Me he encontrado allí donde esta%a yaA a sa%er en el ahora inmediatamente anterior que consistía en estar yo atendiendo unas pala%ras determinadas. 0a veremos c$mo esto acontece con todos los componentes de eso que llamo vidaA al encontrarlos y definirlos se nos presentar*n con un aire de pero"rullada de Dcosas que ya sa%íamosE es decir de cosas que ya esta%an ante nosotros que e/istían para nosotros y nuestra definici$n no va a hacer sino desde siempre sin sa%erlo de verdad hasta ahora. El caso m*s e/tremo de esto es nuestra propia persona: en nada suele el hom%re reparar menos que en sí mismo y sin em%ar"o con nada cuenta m*s constantemente que consi"o. Lo cual supone que de al"(n modo me consta%a ya el %anco y su posici$n que yo en al"(n modo conta!a con el %anco. &ero n$tese que entonces yo no atendía a mi persona sino sólo a unas pala%ras sólo de éstas tenía conciencia clara y aparte. La atenci$n toma un o%)eto de entre una pluralidad confusa de ellos y lo acota lo su%raya todo alrededor lo destaca.que me he a"arrado con la atenci$n que he tomado conciencia inmediata y aparte de mí como tal yoA ni m*s ni menos . En aquella situaci$n di(érase que no e/istían en el Oniverso m*s que las pala%ras a que atendía. Ona ve! advertida reconocer*n que se trata de la cosa m*s natural del mundo. -hora %ien si me he encontrado si me he a"arrado o pescado a mí mismo con la atenci$n Gd$nde me he encontrado d$nde me he pescadoH Cí)ense %ien que esto va a ser en su hora muy importante. que como antes ha%ía tomado conciencia inmediata y aparte de las pala%ras que oía. Es posi%le que ya en lecci$n anterior se ha%r*n ustedes dicho al oír . GC$mo es que al asomarme ahora a aquella situaci$n encuentro que adem*s de las pala%ras ya esta%a yo en ellaH &orque si se fi)an %ien advertir*n que al encontrarse a sí mismos no han tenido nunca la impresi$n de encontrar al"o nuevo sin que es un pere"rino encontrar al"o que no se ha%ía perdido al"o de que ya sa%íamos que esta%a allí pero no en la forma de conciencia clara y aparte. -ntes cuando atendía a determinadas pala%ras yo no Drepara%aE en mí como no Drepara%aE en el %anco o sill$n donde me siento y sin em%ar"o mi yo y el %anco e/istían para mí esta%an en al"(n modo ante mí.ener conciencia clara y aparte de al"o e/i"e que diri)amos a ello la atenci$n como para ver %ien al"o necesitamos diri"ir a ello nuestros o)os.

-l perci%irnos y sentirnos tomamos posesi$n de nosotros y este hallarse siempre en posesi$n de sí mismo este asistir perpetuo y radical a cuanto hacemos y somos diferencia el vivir de todo lo dem*s. &or eso cuando iniciamos la pre"unta Gqué es nuestra vidaH pudimos sin esfuer!o "alanamente responder: vida es lo que hacemosA claro porque vivir es sa%er que lo hacemos es en suma encontrarse a sí mismo en el mundo y ocupado en las cosas y seres del mundo.E En suma # termina%a yo # mi vida es evidente con lo cual quería decir que todo en ella cuanto forme parte de ella e/iste para mí me es transparente. Lo que e/iste vitalmente para mí es pues mi teoría de las células y mi teoría so%re el alma esto es dos convicciones mías pero las células mismas y el alma misma no forman parte de mi vida. ELa piedra no se siente ni sa%e ser piedra: es para sí misma como para todo a%solutamente cie"a.odas las verdades evidentes tienen este car*cter: que cuando por ve! primera las descu%rimos nos parece que ya de antemano y desde siempre las sa%íamos pero no ha%íamos caído en ellas. &or eso la verdad se descu%reA tal ve! tal ve! verdad no sea sino descu%rimiento quitar un velo o cu%ridor a lo que en ri"or ya esta%a ahí y con lo cual ya cont*%amos.al"unas de mis f$rmulas so%re la vida: MBom%re es verdad no ha%ía yo caído en elloN que es lo que solemos decir cuando al"uien nos trae a conciencia clara nos hace reparar en al"o con que desde siempre cont*%amos. &or eso yo a+adía inmediatamente a esos términos esta correcci$n: Ddonde sa%er no implica conocimiento intelectual ni sa%iduría especial nin"una sino que se trata de esa sorprendente presencia que su vida tiene para cada cual: sin ese sa%erse sin ese darse cuenta ni el dolor de muelas nos doleríaE. En esta descripci$n que voy haciendo de ese fen$meno o hecho que llamo Dmi vida # la de cada cual # ten"o por ra!ones que en su día ver*n ustedes ten"o que comen!ar por f$rmulas que s$lo son ciertas en primera apro/imaci$n valerme de pala%ras muchas de las cuales tienen ya un sentido m*s o menos técnico que precisamente es el que en este curso vamos a rectificar a veces en forma radical. EEste verse o sentirse esta presencia de mi vida ante mí que me da posesi$n de ella que la hace mía es la que : falta al demente. -sí aquí necesita%a yo e/presar a ustedes que un car*cter o atri%uto esencial constituyente de mi vida y de todo en ella es que e/ista para mí que me sea patente. DCaer en elloE y reparar es lo mismo. Lo que pase en las células de mi cuerpo no me es transparente no e/iste para mí en mi vida como no e/iste tampoco lo que aconte!ca en el mecanismo psíquico de eso que llamo mi alma. . Las or"ullosas ciencias el conocimiento sa%io no hacen m*s que aprovechar particulari!ar y re"imentar esta revelaci$n primi"enia en que la vida consiste. 1icho esto reprodu!camos los p*rrafos en que yo descri%ía el primer atri%uto o car*cter que encontr*%amos como distintivo de Dnuestra vidaE: D2ivir es lo que hacemos y nos pasa desde pensar o so+ar o conmovernos hasta )u"ar a la Kolsa o "anar %atallasE. El salva)e no tiene o puede no tener la idea de cuerpo ni la idea del alma y sin em%ar"o vive. En cam%io vivir es por lo pronto una revelaci$n un no contentarse con ser sino comprender o ver que se es un enterarse. &ero volvamos al p*rrafo reproducido. 'on uno y otra # cuerpo y alma # dos construcciones intelectuales mías dos hip$tesis dos teorías que yo he hecho o reci%ido de otros para aclararme ciertos pro%lemas que mi vida me plantea. La e/presi$n m*s o%via y clara es decir que vivir es sa%erse vivir sa%erse e/istiendo enterarse de qué soy de qué son otras cosas que me rodean. Es m*s cuerpo y alma no e/isten para mí vitalmente no forman parte de mi vida. Estas f$rmulas en primera apro/imaci$n que facilitan a ustedes la comprensi$n pro"resiva del . &ero %ien entendido nada de lo que hacemos sería nuestra vida si no nos diésemos cuenta de ello. Este es el primer atri%uto decisivo con que topamos: Dvivir es esa realidad e/tra+a (nica que tiene el privile"io de e/istir para sí misma. &ero sa%er tener conciencia es un modo especial y ya m*s o menos intelectual del darse cuenta. . Es el descu%rimiento incesante que hacemos de nosotros mismos y del mundo en derredor. Esta%an pues ya ante nosotros pero esta%an veladas cu%iertas.odo vivir es vivirse sentirse sa%erse e/istiendo donde sa%er no implica conocimiento intelectual ni sa%iduría especial nin"una sino que es esa sorprendente presencia que su vida tiene para cada cual: sin ese sa%erse sin ese darse cuenta el dolor de muelas no nos doleríaE. El vivir en su raí! y entra+a misma consiste en un sa%erse y comprender en un advertirse y advertir lo que nos rodea en un ser transparente a sí mismo.

-dem*s de ese simple y primario darme cuenta sin el cual el dolor de muelas no me dolería yo puedo reparar especialmente en él atenderlo tener de él conciencia plena clara y aparte en suma sa%erlo sensu stricto. Esto supone que la situaci$n del hom%re es de radical desorientaci$n. Ostedes sa%en muchas cosas sa%en lo que es el mundo físico y social y porque lo sa%en han resuelto estudiar una carrera y no una cualquiera sino ésta que han ele"ido por muchas muy varias y muy determinadas ra!ones. -hora notamos lo que ha%ía de impropio en estos voca%los. 2oy yo a ustedes los tomo en su situaci$n parto del hecho indu%ita%le de que est*n ustedes aquí haciendo lo que est*n haciendo a sa%er asistiendo a un curso de Metafísica. -l contrario se trata de un tema fundamental que nos va a ocupar a fondo y con toda minuciosidad en el momento oportuno. Con m*s ri"or diríamos: mi vida y todo en ella me es preevidente me consta o cuento con ello en forma tal que me es siempre posi%le convertir este Dcontar conE en efectivo DrepararE en efectiva evidencia. &ero necesita%a hacer esa aclaraci$n desde lue"o para que no malentiendan lo que voy diciendo. -hora %ien ese hecho pertenece a una realidad que es la m*s pr$/ima a cada uno esa realidad que cada cual llama Dsu vidaE y de que nunca se ha ocupado la ciencia no d*ndole por lo visto importancia d*ndola por supuesta de)*ndola desatendida a su espalda y salt*ndosela a la torera.E &or supuesto esta correcci$n o esclarecimiento no es ni mucho menos lo (nico que ten"o que decir so%re el asunto. 0o comen!a%a un curso de Metafísica y lo primero que se me ocurría decir era que Metafísica es al"o que el hom%re hace: hacer que consiste en %uscar una orientaci$n radical a su situaci$n. . &or eso lue"o el efectivo sa%erla es un Dcaer en elloE un encontrar lo que ya teníamos pero lo teníamos cu%ierto. 0 nuestra faena actual no tiene otra pretensi$n que descri%ir con "ran pulcritud eso que denominamos nuestra vida tal y como ello se presenta.fin de que pon"an ustedes orden en sus apuntes les propon"o que titulen esto que aca%an de oír así: DEsclarecimiento en se"unda pro/imaci$n de la frase: la vida es evidente es un sa%erse a sí misma un enterarse. &ues %ien yo en ve! de pedir a ustedes que ven"an a mi situaci$n # que es la implicada en esa definici$n de Metafísica # ha"o como he hecho en todos los $rdenes de mi e/istencia lo contrario. Cuando me duelen las muelas el que me duelan no es un sa%er: sa%er no es dolor pero sin duda el hecho dolor implica un in"rediente que es e/istir para mí el dolor darme cuenta de él en el sentido de tener que contar con él. &ero es el caso que ustedes no est*n aquí estudiando Metafísica porque estén desorientados sino al revés porque est*n archiorientados. 'in darle no o%stante importancia # al menos por el pronto # parece natural que nos aclaremos qué es esa vul"arísima realidad que vul"armente llamamos Dnuestra vidaE Dmi vidaE ya que a ella pertenece el hecho de que ustedes estén aquí y ahora ante mí y yo aquí y ahora ante ustedes. 0 sin em%ar"o esa realidad tan poco importante y trivial la vida nuestra vida en el sentido m*s vul"ar que suele tener esta e/presi$n posee sin duda la formida%le condici$n de que todas las dem*s realidades sean las que sean van incluidas en ella pues todas ellas e/isten para nosotros en la medida en que las vivimos esto es en que aparecen dentro de nuestra vida.asunto me o%li"an a volver so%re ellas para corre"irlas pulirlas y sustituirlas por otras en se"unda apro/imaci$n y así sucesivamente. El hecho de que ustedes estén ahí es un resultado de que est*n ustedes orientados. Con esto cerramos este paréntesis correctivo. Lo mismo podríamos decir que la vida es preLconsciente o que es preLsa%ida. Lo que sí es verdad es esto: como mi vida y cuanto forma parte de ella me es presente # e/iste para mí en la peculiar forma primaria del Dcontar yo con elloE # siempre es posi!le en principio que yo repare en ello esto es que lo eleve a conciencia clara a efectivo sa%er. -sí hoy hemos precisado la e/presi$n de ese primer car*cter de la vida que era sa%erse ser evidente para sí misma. &ero este sa%er no es ya el simple dolerme como el contar con el %anco en que estoy sentado no es darse cuenta especial de él. En este sentido pero s$lo en éste vale mi f$rmula: la vida es evidenteA se entiende en potencia. &or lo dem*s recuerden ustedes %ien cu*l es nuestra faena de ahora. Como se"(n el refr*n *ra%e nadie puede saltar fuera de su som%ra nadie puede saltar fuera de su vida y por tanto todo aquello con que ten"amos contacto todo lo que para nosotros pretenda e/istir tendr* en al"(n modo que presentarse dentro de nuestra vida. 1i)érase pues que estamos en la . Esto haremos con todas las dem*s. -(n no hemos hecho afirmaci$n doctrinal formal científico so%re la importancia que ten"a en el sistema del Oniverso esa realidad.

Este enterarse no es conciencia reparar sa%er sino el elemental darme cuenta que vamos a llamar Dcontar conE. M*s %ien hemos dado un paso atr*s con el fin de ir ase"urando esos primeros caracteres que nuestra vida nos presenta al diri"ir a ella nuestra atenci$n.antesala de la ciencia de la Metafísica ya que si nos ocupamos de Dmuestra vidaE es porque hemos trope!ado con ella al ir a entrar en el interior de la MetafísicaA es decir que la hemos encontrado en la antec*mara antepuesta a la ciencia ya que al ir a hacer ciencia que es nuestra indiscuti%le situaci$n actual nos hemos encontrado que eso Dir a hacer cienciaE es al"o que nos acontece en Dnuestra vidaE. 1urante la lecci$n de hoy no hemos avan!ado nada so%re la anterior en sentido lon"itudinal. La primera respuesta adecuada a la pre"unta qué es el cielo consiste en descri%ir lo que de él veo cuando lo veo y nada m*s. En la pr$/ima lecci$n vamos a hacer con el se"undo atri%uto de nuestra vida lo mismo que hoy hemos hecho con el primero. Ba%lo por tanto de al"o con respecto a lo cual tienen ustedes tantos datos como pueda yo tener Mc$mo que ha%lo so%re la vida de cada cualN Mi misi$n por ahora no es otra que hacerles reparar o caer en los componentes # esenciales de esa su vida en los in"redientes principales que forman su estructura. No estoy pues haciendo una teoría so!re nuestra vida sino descri%iéndola como podía descri%ir esa pared. 'i yo pre"unto Gqué es el cieloH es casi se"uro que ustedes comen!ar*n a contestarme desde lue"o con respuestas tomadas de la astronomía no advirtiendo que por lo pronto esa pre"unta de%e ser contestada se"(n su sentido m*s inmediato y vul"ar a sa%er qué es lo que veo cuando en la nocturnidad veo lo que el idioma llama cielo por tanto eso que veo en lo alto tal y como lo veo y nada m*s. &ero eso que sin contar conmi"o me es dado # a sa%er mi vida # no me es dada hecha. &ero como adem*s es circunstancial es estar el hom%re quiera o no entre"ado a un contorno determinado tendremos que la vida es darme cuenta enterarme de que estoy sumer"ido n*ufra"o en un elemento e/tra+o a mí donde no ten"o m*s remedio que hacer siempre al"o para sostenerme en él para mantenerme a flote. Este método es la evidencia y consiste en %uscar si est* en la cosa misma de que se ha%la lo que de ella se ha%la lo que de ella se dice. En suma vida en el sentido %io"r*fico del voca%lo. El supuesto para que ustedes me entiendan es: que no %usquen ustedes la respuesta en esta o la otra ciencia en lo que me)or o peor sa%en ustedes de ellas sino que reten"an su atenci$n so%re el sentido vul"ar que tiene la pala%ra vida cuando cada cual el sa%io como el la%rie"o o el salva)e ha%la de su vida y dice que le va %ien o mal en ella. 0 lo mismo que si descri%iese esa pared ustedes mantendrían la vista fi)a en ella para ir compro%ando si en la pared ha%ía y pasa%a lo que las pala%ras de mi descripci$n i%an diciendo así de%en ustedes hacer ahora con el hecho de su vida. 'e"(n esto cuanto forma parte de mi vida forma parte por*ue me entero de ello y s$lo en tanto en cuanto me entero. Es éste ya un atri%uto dram*tico. 0 cuando se ha dicho al"o en tal sentido evidente se ha dicho una a%soluta verdad. 2er si en la cosa misma de que se ha%la y que se tiene delante se da se cumple lo que nuestras pala%ras dicen de ella es lo que se llama evidencia. Lo que . 0o no me he dado la vida sino al revés me encuentro en ella sin quererlo sin que se me haya consultado previamente ni se me haya pedido la venia. El astr$nomo podr* a+adiría lue"o otras muchas cosasA pero por lo pronto cielo si"nifica para él e/actamente lo mismo que para el la%rantín que a prima noche %a)o el tem%lor de las estrellas vuelve canturreando con su yunta a la aldea. Bemos precisado su primer atri%uto: la vida como enterarse de sí misma. &ero lo es mucho m*s el tercero que suena así: la vida es decisiva. 1e paso he indicado a ustedes qué método de%en se"uir para comprender y compro%ar lo que yo di"a. Este se"undo atri%uto fue e/presado por mí diciendo: la vida es circunstancial vivir es hallarme yo # quiera o no # entre"ado a una circunstancia. 'on pues ustedes quienes con su propia visi$n han de )u!"ar si lo que yo voy diciendo de nuestra vida es evidente o lo que es lo mismo si es verdad. 'i la vida consistiese s$lo en su primer atri%uto y fuese no m*s que un enterarse y un darse cuenta # como ha creído toda la época moderna # equivaldría el vivir a asistir a un espect*culo c$mico tr*"ico o "risA uno sería s$lo espectador.

Me es dada pero no me es dada hecha como al astro o a la piedra le es dada su e/istencia ya fi)ada y sin pro%lemas.) Comen!aremos volviendo al instante final de la pasada lecci$n cuando diciendo yo que nuestra vida es lo que estamos haciendo a&ora a+adía: DGy c$mo hemos averi"uado estoH Muy sencillamente # prose"uí # porque en un nuevo ahora al oír la pre"unta: Gqué es nuestra vida mi vidaH nos hemos ocupado en asomarnos al anterior ahora y en él nos hemos visto encontrado pescado. -l %uscar Dmi vidaE me he encontrado en esta ha%itaci$n atendiendo unas pala%rasA he caído en la cuenta de eso./ $l modo del %estar' en la circunstancia. que me he encontrado a mí o a mi yoA =. Entre ellas ten"o que decidir. la vida se decide a sí misma./ $ncuentro de la circunstancia car3cter temporal y social de la circunstancia. La vida que me ha sido dada resulta que ten"o que hacérmela yo. : el fundamental de los quehaceres es decidir en cada instante lo que vamos a hacer en el pr$/imo. -l %uscar Qmi vidaR me he encontrado en esta ha%itaci$n atendiendo unas pala%rasA he caído en la cuenta de eso.me es dado al serme dada la vida es la ine/ora%le necesidad de tener que hacer al"o so pena de de)ar de vivir. -ntes de decidir estoy pues indeciso perple)o Be aquí un cuarto atri%uto de la vida: la vida es. la vida se entera de si mismaA =. que he encontrado que en la ha%itaci$n esta%a haciendo al"o por lo menos atendiendo unas pala%ras. Este nuevo hacer se llama refle/ionar o reparar en sí. ./ $ncuentro del yo. que he encontrado que ese yo esta%a en una ha%itaci$nA <. 2ida es pues un tener siempre quiera o no que hacer al"o./ #aréntesis so!re la sem3ntica del e5istir el ser e(ecuti0o. que he encontrado que en la ha%itaci$n esta%a haciendo al"o por lo menos atendiendo unas pala%rasE. &ero si yo ten"o quiera o no que decidir lo que voy a hacer # ya que nadie puede darme hecha la decisi$n # quiere decirse que la vida me coloca siempre siempre en todo instante frente a varias posi%ilidades de hacer. perple)idad constante y esencial perple)idadA etc./ 6ue0o an3lisis del %estar'. &ero a fin de que no perdamos el tiempo adviertan que comen!aremos volviendo al instante inicial de esta lecci$n cuando diciendo yo que nuestra vida es lo que estamos haciendo ahora a+adía: Gy c$mo hemos averi"uado estoH Muy sencillamente # prose"uí # porque en un nuevo ahora al oír la pre"unta: Gqué es nuestra vida mi vidaH nos hemos ocupado en asomarnos al anterior ahora y en él nos hemos visto encontrado pescado. En la pr$/ima lecci$n continuaremos un poco m*s minuciosamente el an*lisis de estos caracteres como lo hemos procurado hoy con el primero.. En el primer ahora nuestro hacer consistía en atender unas pala%rasA en este se"undo ahora lo que hacemos es percatarnos reparar en que antes est*%amos haciendo eso. &ero eso en cuya cuenta he caído #Sencontrarme en esta ha%itaci$n atendiendoS# incluye muchas cosas cuando menos tres: 7./ 1i0ir es e5istir yo fuera de mí. En el primer ahora nuestro hacer consistía en atender unas pala%rasA en este se"undo ahora lo que hacemos es percatarnos reparar en que antes est*%amos haciendo eso. etcétera. &or eso di"o que la vida es decisiva es decisi$n. que me he encontrado a mí o a mi yoA =. &orque con todo esto no hemos hecho sino comen!ar la descripci$n de nuestra vida./ $l estar &omogéneo y el &eterogéneo. &ero ni siquiera esto: porque de)ar de vivir es tam%ién un hacer # es matarme # no importa con qué arma la KroPin" o la inanici$n. El tener que decidirme implica que no estoy nunca decidido de antemano como lo est* el astro a quien le es dada decidida su $r%ita. . Lo que me es dado pues con la vida es quehacer. -l salir de aquí yo puedo hacer muchas cosas diversas por lo menos varias. Este nuevo hacer se llama refle/ionar o reparar en sí. que he encontrado que ese yo esta%a en una ha%itaci$nA <. la vida se hace a sí mismaA <.omemos ahora una por una esas cosas que he encontrado y di"amos so%re cada una lo que por el momento sea estrictamente necesario. La 0ida da muc&o *ue&acer. &ero eso en cuya cuenta he caído # Dencontrarme en esta ha%itaci$n atendiendoE # incluye muchas cosas cuando menos tres: 7.enemos pues estos tres caracteres: 7./ La inmaterialidad de la circunstancia.. . LECCIÓN I2 [Los tres elementos del %encuentro'.

4esulta que al encontrarme no encuentro (nicamente a mí a yo sino que encuentro una ha%itaci$n es decir otra cosa que no soy yo. 0 adem*s no se trata de que me encuentre yo aparte y tam%ién aunque aparte la ha%itaci$n. 'e encuentra rodeado de lo que no es él se encuentra en un contorno en una circunLstancia en un paisa)e. La circunstancia espacial est* condicionada por la . &erfectamente que me encuentre en la ha%itaci$n o en la calle ser* accidental pero no lo es que siempre que me encuentre me encontraré dentro de otra cosa de la cual por lo menos puedo sin duda ase"urar que ser* otra cosa que yo. Nos %asta con que el sentido de esa pala%ra ten"a el mismo "rado de precisi$n o imprecisi$n que tiene cuando lo usamos en la tertulia en nuestra casa ha%lando con un ami"o o escri%iendo nuestro diario íntimo.E El mundo de nuestra vida no es s$lo circunstancia en el sentido espacial # lue"o veremos si en ri"or esta e/presi$n es adecuada # sino que vale para él al"o perfectamente an*lo"o a lo que la teoría de la relatividad afirma del mundo de la física. En el idioma vital de nuestra vida m*s vul"ar solemos llamar a la circunstancia en "eneral mundo. -l vivir yo estoy siempre ocup*ndome con las cosas #materias o personas# que me rodean estoy atento a la circunstancia y para encontrarme ten"o que suspender esa normal atenci$n al contorno y %uscarme en él pescarme entre las cosas desatendiendo éstas y reparando en mí. Es muy importante esta advertencia de que la conciencia de mí mismo es esencialmente y no accidentalmente posterior a mi conciencia del mundo o lo que es i"ual que s$lo reparo en mí cuando me desatiendo del mundo. &or eso decía a ustedes en la se"unda lecci$n: DLa vida de)a un mar"en de posi%ilidades dentro del mundo pero no somos li%res para estar o no en este mundo que es el de ahora. Ese DyoE que he encontrado aquí es el mismo del que constantemente ha%lo #puesto que es el yo de mi vida# en el sentido m*s vul"ar de la pala%ra.Encuentro eso que llamo DyoE. &asemos al se"undo halla!"o: consiste éste en que al encontrarme a mí o a ese yo lo encuentro en una ha%itaci$n. 'i ese yo encierra "raves pro%lemas no son este momento cuesti$n. Claro que este retirarse del mundo no es nunca efectivoA a veces *uisiéramos retirarnos de él y luchamos por conse"uirlo en al"una parcial y apro/imada manera pero no s$lo no lo lo"ramos nunca sino que aun en el ficticio y parcial sentido en que ca%e lo"rarlo nos cuesta un enorme esfuer!o de a%stracci$n mantenernos aparte. '$lo cuando se trata de la conciencia del reparar es cuando lo uno es antes y lo otro después. 'i me he encontrado en la ha%itaci$n o ha%lando en "eneral en el mundo mi percataci$n ha tenido primero que topar con la ha%itaci$n con el mundo y s$lo después me he topado conmi"o. 1i"amos pues que siempre que me encuentro me encuentro en el mundoA pero ten"an cuidado una ve! m*s de no dar a este voca%lo DmundoE si"nificaciones sa%ias sino esa la m*s vul"ar: mundo es decir todo lo alrededor de mí lo que me envuelve por todos lados. 1entro de la enorme circunstancia que es el mundo podemos movernos con cierta li%ertad podemos ir y venir via)ar emi"rarA pero no podemos escapar a su círculo total ine/ora%le. Bace un momento recuerdo que esta%a en la calle. No formalicemos mucho este DprimeroE y este Dlue"oE pero quede aquí hecha esta advertencia. '$lo ca%e renunciar a la vida pero si se vive no ca%e ele"ir el mundo en que se vive. Esto ya es desde lue"o m*s "rave a pesar de su superlativa trivialidad o precisamente por ésta. Jué o quién sea este DyoE no puede ofrecernos en este instante pro%lema al"uno de ur"encia. &ero esto nos hace reparar en un peque+o error que hemos cometido al decir refle/ionando so%re lo que era mi vida me he encontrado primero a mí. &rimero se encuentra la prisi$n y lue"o dentro de ella el prisionero . Esto es lo "rave a que antes aludía. Nuestra vida empie!a por ser la perpetua sorpresa de e/istir sin nuestra anuencia previa n*ufra"os en un or%e impremeditado. Esto da a nuestra e/istencia un "esto terri%lemente dram*tico. El hom%re al encontrarse no se encuentra en sí y por sí aparte y solo sino al revés se encuentra siempre en otra cosa dentro de otra cosa 6la cual a su ve! se compone de muchas otras cosas:. Esto quiere decir que al encontrarme me encuentro prisionero. 'e dir* que esto es accidental. Lo cual su%raya el que nuestra vida por sí consiste en estar nosotros consi"nados al mundo y que la vida es insepara%lemente y al mismo tiempo sin que lo uno sea antes y lo otro después contar conmi"o y contar con el mundo. 2ivir no es entrar por "usto en un sitio previamente ele"ido a sa%or como se eli"e el teatro después de cenar sino que es encontrarse de pronto y sin sa%er c$mo caído sumer"ido proyectado en un mundo incan)ea%le en éste de ahora.

2erdad es que parece una pala%ra inofensiva y casi insi"nificante # la pala%ra: DestarE.temporal. G&uede ha%er una disciplina seria que se afane en su%rayar tan formida%le pero"rullada tan terri%le vul"aridadH 'in em%ar"o noten ustedes que con s$lo ha%er car"ado un poco la atenci$n so%re lo que decimos cuando decimos que nos hemos encontrado estando en una ha%itaci$n hemos comen!ado a descu%rir en ello cosas "raves. C$mo un pensamiento nuestro y en "eneral nuestros actos pueden e)ercitarse de dos modos un modo pleno y un modo deficiente es cosa que ha de interesarnos mucho durante este curso. . 'in em%ar"o repito ha %astado oprimir la frase con nuestra atenci$n para que empiece a re!umar un !umo "rave. &ero no s$lo nos hemos limitado a pensar en el modo pleno al"o que de ordinario pensamos en el modo deficiente sino que en ri"or lo que he dicho so%re el Destar yo en una ha%itaci$nE no es m*s que una fracci$n peque+ísima de lo que de%ería y podría decir. Kaste por ahora como ampliaci$n so%re el se"undo punto que sona%a así: he encontrado que yo esta%a en una ha%itaci$n. 0o soy pues hetero"éneo a todo otro yo por muy yo que sea. D0o estoy en una ha%itaci$n.al ve! opino que ustedes est*n tam%ién constituidos por al"o inmaterial que tienen tam%ién alma espíritu y sin em%ar"o yo soy inconfundi%le con ustedes y radicalmente hetero"éneo de ustedes. &ero hay otra pala%ra que qued$ trascone)ada y que ahora de%emos atender un poco. DEstarE si"nifica en este caso formar parte de un todo. Bace veinte si"los estos metros de terreno no eran un aula universitaria sino pro%a%lemente un encinar. La parte de que se ha%la constituye en la porci$n que le corresponde el todo ha%itaci$n es decir que en parte la ha%itaci$n es mesa. 0 eso que no hacemos estrictamente m*s que caer en la cuenta de lo que decimos: no es que a+adamos al"o a lo que decimos sino que simplemente tomamos posesi$n un poco m*s plena de lo que pensamos al decirlo. Cuando usamos corrientemente esas pala%ras no pensamos con plenitud lo que ellas dicen esto es no pensamos con plenitud nuestro propio pensamiento sino que usamos éste mec*nicamente sin actuali!ar todo su contenido. Cuando sal"an ustedes de aquí pueden decir por ahí que vienen de una lecci$n de Metafísica en la cual por todo decir se les ha dicho que esta%an en una ha%itaci$n. 0 eso que de la frase s$lo hemos reparado por una parte en el voca%lo DyoE y por otra en la pala%ra DenE de la e/presi$n Den una ha%itaci$nE. Este mismo sitio de la tierra es distinto se"(n la época en que se ven"a a él. 'i la retiramos ésta su oquedad tendr* que llenarse con otro elemento homo"éneo a la mesa con otro volumen de materia e/tensa aunque fuera s$lo aire o éter. MJué dia%lo yo no soy m*s que yo yo soy (nico no hay otro que sea yo ni siquiera otro yoN GEs que al"uno de ustedes por muy Dotro yoE que sea sufri$ ayer tarde el dolor de muelas que tuve yo que a"uantarH GEs que el esfuer!o que estoy poniendo en entender a este profesor de Metafísica que ha%la tras de la mesa lo pone por mí otro de los presentesH &odr* poner otro esfuer!o completamente i"ual pero el mismo el que yo pon"o ni lo pone ni lo puede poner él. . No es por eso.E -l"o nos ha revelado de ella cuanto hemos dicho so%re la relaci$n del yo que soy con la ha%itaci$n relaci$n que consiste nada menos que en la ine/ora%le condici$n del hom%re se"(n la cual no puede escapar a la circunstancia est* confinado en el mundo GJué si"nifica eso de que yo esté en una ha%itaci$nH GJué es eso de estar9 La mesa est3 en la ha%itaci$n es decir el peda!o de materia e/tensa que es la mesa forma parte del peda!o mayor de materia e/tensa que es esta ha%itaci$n. &ero adem*s la circunstancia no se compone s$lo de cosas en sentido estricto sino tam%ién de personas: la circunstancia es tam%ién sociedad humana el mundo es tam%ién DmundoE en el sentido social. Entre la ha%itaci$n y la mesa hay homo"eneidad. &ero cuando di"o que estoy yo en la ha%itaci$n Gsi"nifica esto que yo formo parte de ellaH &odr* valer esto para mi cuerpo pero yo no soy mi cuerpo o por lo menos no soy s$lo mi cuerpo. MJué dia%lo yo el yo de que suelo ha%lar en mi vida el yo que vive en mi vida es al"o (nico inconfundi%le y hetero"éneo a todoN 0o no soy un peda!o de materia pero no porque en virtud de estas o las otras disquisiciones opine que estoy constituido por al"o inmaterial ll*mese alma espíritu o como se quiera. El pone el suyo y yo el mío. 'e vive en el mundo universitario o en el mundo o%rero o en el mundo ele"ante.

En efecto se usa en ella el voca%lo De/istirE cuya si"nificaci$n no es para ustedes patente. Es decir que al usarla demasiado pronto )unto a al"unas venta)as did*cticas que )ustifican el que me haya apresurado a emplearla tiene la desventa)a de que a(n no la pueden entender en su preciso y plenario sentido. G&ues qué es entonces ese que parecía inofensivo y casi insi"nificante estar9 Kasta con traducir a e/presi$n positiva lo que aca%amos de e/presar en forma ne"ativa: estar yo en la ha%itaci$n es e/istir yo en lo otro que yo por tanto es e/istir fuera de mí en tierra e/tra+a es ser constitutivamente forastero puesto que no formo parte de aquello donde estoy no ten"o nada que ver con ello. Bomo"éneo quiere decir del mismo "énero que se piensa con el mismo concepto.-hora %ien # y quede por hoy su"erido s$lo de pasada # noten el "i"antesco pecado filos$fico que estamos cometiendo.. &ero esta treme%unda parado)a no de%e ahora detenernos. -hora nos pasa lo contrario. Betero"éneo quiere decir de otro "énero que se piensa con otro concepto. -claremos ante todo esa si"nificaci$n pero poniendo esta aclaraci$n entre paréntesis fuera del an*lisis de la vida que vamos haciendo para que no se confundan ustedes.. demasiado verdadera. &or e)emplo en el *m%ito de la poesía "alopa el centauro llevando al anca una ninfa . -hora lo que interesa es que cai"an ustedes en la cuenta de que el yo de cada cual es (nico. El comerciante nos dir* que de un cierto articulo tiene muchas e/istencias esto es que hay ese artículo en "ran n(mero de e)emplares dentro de su almacén.. 2ivir es e/istir fuera de sí estar fuera arro)ado de sí consi"nado a lo otro. 1ecimos que esta mesa esta lu! e/isten y por el pronto no su"erimos al decir de al"o que e/iste sino simplemente que lo hay. 0a la enfrontaremos cara a cara cuando lle"ue su oportunidad. 0 sin em%ar"o topamos aquí con la desopilante evidencia de que la homo"eneidad de concepto implica en este caso la hetero"eneidad de ser. &ero esta f$rmula: vivir es e/istir yo fuera de mi nos o%li"a a una operaci$n e/actamente opuesta a la que nos vimos o%li"ados a reali!ar so%re la e/presi$n: la vida es evidente. En cam%io del centauro y el unicornio decimos que no e/isten esto es que no los hay.E Lo que hace que yo no sea un peda!o de materia no es especialmente que el peda!o de materia sea un peda!o de materia y yo en cam%io inmaterial sino al"o mucho m*s fundamental y decisivo a sa%er: que yo no soy m*s que yo que soy (nico y todo lo dem*s sea materia o sea otro espíritu es otra cosa que yo es lo otro que yo. La f$rmula: vivir es e/istir fuera de mí es. D0oE es el mismo concepto aplicado a mí o aplicado a cualquiera de ustedes. &odríamos decir como el comerciante que del centauro y el unicornio no tenemos e/istencias. Es sencillamente el yo que vive su vida y esa vida que él vive no la vive otro aun*ue fuesen iguales todos los contenidos de am!as 0idas. Entonces tuvimos que corre"ir ésta porque s$lo era verdadera en primera apro/imaci$n. No entremos en detalle so%re el asunto. El hom%re es por esencia forastero emi"rado desterrado. 0 como hemos dicho que eso # el estar en una circunstancia o en el mundo es constitutivo de mi vida quiere decirse que el hom%re e/iste fuera de sí en lo otro en país e/tra+o # Gquién sa%e si enemi"oH # no a ratos y de cuando en cuando sino siempre y esencialmente. 2ayamos rectos a lo que nos ur"e. -hora comprenden ustedes por qué he dicho: D0o no soy un peda!o de materia mas no porque en virtud de estas o las otras disquisiciones opine que estoy constituido por al"o inmaterial ll*mese alma o espíritu. -hora %ien ha%er al"o que haya al"o no dice de ese al"o sino que yo lo puedo o lo ten"o que encontrar en un cierto *m%ito. Lo decisivo pues en la si"nificaci$n de las pala%ras Dyo estoy en una ha%itaci$nE es que en este caso el que est* en la ha%itaci$n es radicalmente otra cosa que la ha%itaci$n hetero"éneo a ella y que su Destar en ellaE no es formar parte de ella. El *m%ito donde puedo o ten"o que encontrar lo que llamo e/istente en el uso m*s corriente del voca%lo no es cualquiera. 4epito pues que por lo pronto entendemos el e/istir al"o o no e/istir al"o como el ha%erlo o no ha%erlo.

aquel Dal"oE si"nifican la mera esencia el con)unto de in"redientes que inte"ran una cosa en suma lo que una cosa es. &or eso al decir: Dhay una cosaE entendemos que podemos o tenemos que encontrarla en un cierto *m%ito. El centauro y el ca%allo tienen cada uno su esencia ni m*s ni menos el uno que el otro. Este concepto de e/istencia est* tomado desde el punto de vista de la cosa 6y e/presa la sensaci$n que ésta tendría si fuese capa! de sentir la sensaci$n del esfuer!o que hacía para efectuar su esencia para serse. E/istencia sensu stricto si"nifica pues ser e)ecutivamente al"o ser efectivamente lo que esA en suma e)ecuci$n de una esencia. Ono y otro se refieren a cierto "énero de e/istencia: la puramente matem*tica el *m%ito ideal de los puros o%)etos matem*ticos. E/istir al"o no es en este primordial sentido simplemente que lo haya sino que lo haya en el *m%ito de las Dcosas realesE efectivas. 1e la cosa no decimos nada: decimos s$lo lo que nos pasa a nosotros con ella a sa%er que la podemos o tenemos que encontrar. &ero no ya el centauro: respecto a la especie misma Dca%alloE acontece que hay ca%allos # en el sentido lato de ha%er # de los cuales es preciso decir que no los hay en el sentido m*s ri"oroso de e/istencia. &ero el centauro no hace efectiva su esencia no es efectivamente lo que esA el centauro es inefectivamente no e/iste. En cam%io decimos que no los hay en el mundo porque por lo visto entendemos por mundo precisamente el *m%ito de las cosas e/istentes en un sentido peculiar. 0 sin em%ar"o el centauro que hay en la poesía no lo hay como el ca%allo a sa%er: efectivamente. &ero el hecho es curioso: notamos que nos faltan pala%ras adecuadas para e/presar nuestro pensamiento: esa diferencia radical en el modo de ha%er centauros y ha%er ca%allos. -l pensar el mito yo pienso no s$lo ese %lanco sino que ese %lanco se e)ecuta pero pensar la e)ecuci$n de al"o no es efectivo e)ecutarse al"o. &ues %ien en su sentido primario y ri"oroso e/istir al"o si"nifica la e)ecuci$n o efectuaci$n de ese al"o. 4a!$n tenía para )u!"ar que la f$rmula Dvivir es e/istir fuera de . -quí el lo que hay y que no hay es el mismo varía s$lo el sentido de ha%er o e/istir.. 'i decimos: el %lanco de esta pared e/iste queremos decir que la esencia de esta %lancura se e)ecuta es e)ecutivamenteA diríamos el %lanco %lanquea hace su %lancor. &or e)emplo el rocín 4ocinante lo hay en el 8ui(ote. En cam%io el %lanco del cisne de Leda no efect(a su esencia no lo"ra e)ecuci$n. En ve! de usar nuestra pala%ra e/istencia -rist$teles decía: Dpuesto por o%ra efectuadoE # enérgeia on /. En principio podíamos ima"inar todos los in"redientes del centauro con la misma precisi$n que los del ca%allo es decir todo lo que el centauro es. -hí tienen ustedes las a%strusas consideraciones a que nos ha o%li"ado no m*s que el intento de aclarar el sentido del voca%lo De/istirE.raptadaA en ese *m%ito por tanto e/isten hay centauros.pero no lo hay en realidad. Esto nos hace caer en la cuenta de que al ha%lar de la e/istencia de al"o tenemos que distin"uir dos cosas: el al"o que e/iste y el e/istir de ese al"o. En la matem*tica contempor*nea se usa un teorema de e/istencia que determina )ustamente eso: si el n(mero tal o cual lo hay o no lo hay. Este %lo'. 0 sin em%ar"o no puede ne"arse que aun en el idioma vul"ar tiene De/istirE una si"nificaci$n principal que e/cluye en cierto modo las otras.. mientras que el otro e/istir como simple Dhay cosaE es un concepto pensado desde el punto de vista de un espectador que ve que halla la cosa desde fuera de ella. &or tanto e/istencia y e/istir en el sentido de Dha%er al"oE no hacen sino transferirnos a un *m%ito cuyo car*cter es decisivo para lo que aquellas pala%ras resulten si"nificar. El "e$metra se pre"unta si determinada fi"ura e/iste el aritmético si un cierto n(mero e/isteA por e)emplo si e/iste el n(mero infinito el n(mero mayor que todos los n(meros. La esencia se queda sin e)ecuci$n.. 3 en la otra e/presi$n: lo que hay y el ser ha%ido el lo. 'i ahora comparamos el sentido de e/istencia como e)ecuci$n con el sentido de e/istencia como Dha%er al"oE notaremos que en este se"undo caso al decir de al"o que e/iste esto es que lo hay no decimos en ri"or nada de al"o sino de nosotros. &ero en el sentido estricto de e/istir como e)ecutarse una cosa un al"o una esencia si que le pasa al"o a la cosaA le pasa nada menos que estar efectivamente siendo lo que es estar Dhaciendo su esenciaE.y los escol*sticos tradu)eron este término diciendo: Dponer en actoE ser en acto o actualidad. &ero es evidente que esto le trae sin cuidado a la cosa: porque a nosotros nos pase encontrarla a ella no le pasa nada.

DEstar fueraE si"nifica aquí en efecto no m*s que Destar en lo otroE. &or eso tenemos que retroceder al m*s trivial tenemos que volver al an*lisis de la pala%ra DestarE que a%andonamos por la otra m*s sa%ia y a%stracta de De/istirE.síE era demasiado e/acta aunque yo la he empleado desde lue"o muy deli%eradamente y a sa%iendas de sus peli"ros. La esencia de Bamlet tiene que ser e)ecutada en un teatro tiene que e/istir en el teatro. otros puntos del espacioA =T. El espacio es la coe/istencia de puntos los unos )unto y fuera de los otros. En ve! de e/istir pon"amos: e)ecutar mi esencia. &ero adem*s la esencia de esta com%inaci$n de *tomos que es la mesa incluye todo el resto de los *tomos c$smicos y viceversaA los dem*s no serían lo *ue son sin esto ni éstos sin aquéllos. El lu"ar en que la mesa act(a su ser lo e)ecuta no es hetero"éneo a ella. 'u esencia es una com%inaci$n de *tomos: su contorno la circunstancia donde ella e/iste # esta ha%itaci$n el planeta etc. La circunstancia es lo otro que yo y estar yo en ella equivale a estar fuera de mí en elemento e/tra+o. El elemento en que esta mesa e)ecuta efect(a su esencia no es e/tra+o a ésta. &ara la mesa e/istir no ser* pues e)ecutarse fuera de si ya que lo que hay fuera de ella es lo mismo que hay en ella. Esta mesa est* fuera del resto de la ha%itaci$n. . -quí pueden ustedes cerrar el paréntesis que podemos titular D'em*ntica del término Se/istirSE. 0o soy (nico mi esencia es s$lo mía y tiene que e)ecutarse en lo otro. La dificultad con que topamos para salir avante procede de un error que hasta muy avan!ado el curso cometeremos una ve! y otra por muy ta/ativas que sean mis recomendaciones para que lo . &or tanto la frase estar Dfuera de síE interpretada espacialmente tiene un sentido a%surdo y s$lo puede aspirar a ser inteli"i%le entendida como met*fora. Este término queda por ahora irremedia%lemente le)ano sin evidencia a%struso. Es decir que recaemos en la e/presi$n a%stracta cuando %uscamos un sentido concreto al Destar yo en la ha%itaci$nE. 0o no soy un punto del espacio por tanto no puedo estar fuera de los. 'i di"o que estar yo en la ha%itaci$n es estar fuera de mí he e/presado mi relaci$n con esta ha%itaci$n mediante un término espacial: DfueraE. El punto del espacio no est* ni puede estar fuera de síA precisamente porque cada uno est* en sí lo"ra estar fuera de los otros.endremos entonces: vivir es e)ecutar mi esencia o lo que yo soy fuera de míA fuera de mí se entiende fuera de mi esencia en lo que no es mi esencia en un elemento e/tra+o a mi ser. Bamlet tiene que salir de sí para ser actuado efectuado por un actor en un determinado escenarioA esto es Bamlet tiene que ser hecho con lo que no es Bamlet.# se compone tam%ién de *tomos. &ero es evidente que este término espacial s$lo puede tener aquí un sentido metaf$rico. Mas ya que hemos lo"rado una cierta claridad so%re el si"nificado de De/istirE aprovechemos nuestro tra%a)o sacando las consecuencias de aquella clarificaci$n para nuestra frase: Dvivir es e/istir yo fuera de míE. &ero el caso de nuestra vida es lo contrario de esto. &ero esto es precisamente lo que ahora nos convendría entender con claridad y en su contenido concreto. la e/presi$n formulada no era que yo estuviese fuera de las otras cosas sino que el estar yo en la ha%itaci$n equivalía a estar yo fuera de mí. -hora %ien: 7T. -quí pues el e/istir no coincide con la esencia con el ser. -sí nuestra vida: yo ten"o que efectuarme en el mundo entre las cosas entre los otros hom%res con un cuerpo que me ha caído en suerte y que padece enfermedades con un alma acaso no muy dotada de voluntad o de memoria o de inteli"encia. Jued*%amos en que estar yo en una ha%itaci$n no era formar yo parte de ella porque la ha%itaci$n y en "eneral la circunstancia o mundo es completamente hetero"énea a mí. En ri"or pues la esencia de la mesa es la misma que la de su alrededor o circunstancia. No vemos c$mo estar ustedes ahora en esta ha%itaci$n es e)ecutar su esencia. -unque para el futuro nos ha de servir mucho cuanto aca%amos de decir recono!camos que entre ello y aquel humilde Destar en una ha%itaci$nE se interpone distancia tal que no vemos camino a%ierto de lo uno a lo otro. El espacio consiste precisamente en la posi%ilidad de que unas cosas estén fuera unas de otras. Estaríamos en un caso al"o parecido al del actor que DhaceE Bamlet. En ri"or s$lo un punto del espacio y la materia a él adscrita puede estar fuera de otra cosa.

'upon"amos por un momento que esa opini$n de la física fuese a%solutamente verdad por tanto que fuese una opini$n definitiva. Esta ha%itaci$n es por completo hetero"énea a mí no en virtud de disquisiciones que me instruyen de que esta ha%itaci$n es un espacio material y yo soy inmaterial # alma espíritu # sino m*s radicalmente porque siendo yo (nico cualquiera otra cosa sea materia o sea otro espíritu es distinto de mí hetero"éneo a mí. 2eamos si yo consi"o que esta idea tan heter$clita lle"ue a ser para ustedes una verdad evidente. Bicimos varios ensayos para e/presar esa relaci$n de al"una manera si no adecuada por lo menos clara y satisfactoria. Lo cual producir* en ustedes estupefacci$n tan "rande que %ien merece de)ar el desarrollo de esta idea e/trava"ante para la lecci$n pr$/ima. Este error tra%a y tra%ar* durante mucho tiempo todavía nuestra descripci$n de la vida. Consiste en que lo que estamos descri%iendo # nuestra vida # es lo m*s elemental lo previo a todo lo dem*sA muy especialmente previo a la ciencia y que la ciencia no es m*s que una cosa entre las innumera%les que hacemos en nuestra vida./ Las cosas son primariamente comodidades e incomodidades. Intentamos primero entenderla en sentido espacial: yo formo parte de esta ha%itaci$n. Evidentemente se trata en ella de la relaci$n entre mí y la ha%itaci$n. La física por e)emplo nos hace sa%er que el contorno nuestro es un espacio lleno de materia la cual est* constituida por *tomos que vi%ran./ Los di0ersos %&aceres' con la circunstancia. Mi contorno vital no est* constituido por *tomosA si así fuese yo no necesitaría en mi vida hacer o aprender física sino que simplemente viviendo me encontraría ya ahí con los *tomos sin necesidad de pensar so!re mi contorno para descu%rirlos. LECCIÓN 2 [La circunstancia y lo *ue sa!emos %so!re' ella./ $l &ueco del surge) 'ostenía yo que si nuestra vida consiste ahora en estar dentro de esta ha%itaci$n esta ha%itaci$n no es en su realidad primaria y propiamente un espacio ni es nada material. Ba%iendo caído en la cuenta de que nuestra vida consiste ahora en estar yo # el yo que es cada cual # en esta ha%itaci$n quisimos aclararnos y descri%ir la realidad que hay tras de la pala%ra DestarE la realidad a que esta pala%ra alude nom%ra. 0o sosten"o que si nuestra vida ahora consiste en estar en esta ha%itaci$n esta ha%itaci$n no es en su realidad primaria y propia un espacio ni es nada material. Era inevita%le que si la ha%itaci$n es un espacio material el estar yo en ella tuviese tam%ién un sentido de relaci$n espacial y material con ella./ La 0ida desnuda y el despensar los pensamientos.: &ues %ien aun en tal caso siempre resultaría que esa opini$n de la física no sería sino una opini$n nuestra so%re el contorno en que estamos cuando vivimos. 0 ocurre que en ve! de atenernos a lo que esa realidad elemental y primitiva es y al cari! que en ella presentan sus in"redientes metemos en la descripci$n de la vida lo que no es ya vida sino sa%iduría nuestra so!re lo que en ella hay./ Los dos modos del ser de las cosas pensarlas y 0i0irlas./ $l primado de la interrogación y su alcance preintelectual. En el an*lisis de la frase Destar yo en una ha%itaci$nE no conse"uimos aclarar el sentido del estar por la sencilla ra!$n de que haciéndonos pro%lema del DyoE del en y del estar hemos de)ado como cosa de suyo clara el si"nificado Dha%itaci$nE. 0o no formo parte de esta ha%itaci$n porque yo el yo que vive la vida de cada cual es (nico. &ero pronto vimos que eso no tenía sentido. 0 de aquí han venido todas las dificultades todos los t*rta"os que estamos pasando. -l contrario supone lo que nuestro contorno es y era antes de nuestra teoría y lo que se"uir* siendo con ella y después de ella. &ero una opini$n una teoría so%re nuestro contorno por muy cierta que sea no es nuestro contorno. En vista de esto reco"imos este resultado ne"ativo se"(n el cual Destar yo en ./ :o y la circunstancia formamos parte de mi 0ida. $l pensar es un %&acer' no primario. 0 este descuido ha dado lu"ar a que entendiésemos sa%iamente y no vitalmente lo que es este in"rediente de lo que ahora es mi vida. Como cosa pasada de clavo hemos entendido por ha%itaci$n un cuerpo físico un espacio material. -hora %ien no hay nada de esto.evitemos. 6Esta suposici$n es so%remanera "enerosa porque no i"noran ustedes que en la física no hay ni puede ha%er consideraci$n. 4ecordar*n por qué camino hemos lle"ado a esta cuesti$n./ #re0ia presencialidad del %contar con'.

La circunstancia # en el caso presente y preciso: esta ha%itaci$n # es la otra parte de mi vida. -sí decía yo en la se"unda lecci$n: DNuestra vida se"(n esto no es s$lo nuestra persona sino que de ella forma parte nuestro mundo: ella # nuestra vida # consiste en que la persona se ocupa de las cosas o con ellas y evidentemente lo que nuestra vida sea depende tanto de lo que sea nuestra persona como de lo que sea nuestro mundo. Ba lle"ado la ocasi$n de su%rayar al"o que di)e en la se"unda lecci$n cuando por ve! primera hice una descripci$n condensada de lo que es nuestra vida descripci$n de cuyos p*rrafos todo lo que posteriormente hemos dicho no es sino el comentario y el pulimento. -hora sí que podemos sin error ase"urar que yo formo parte de al"o a sa%er de mi vida. 0o espero que a estas alturas nin"uno de ustedes confunda ya esa realidad que cada cual llama Dsu vidaE con su yo.y al vivir estoy en la circunstancia la cual no soy yo. 0o no soy m*s que un in"rediente de mi vida: el otro es la circunstancia o mundo. &ero en ello estri%$ nuestro error 1*%amos por sa%ido lo que representa la ha%itaci$n como in"rediente de nuestra vida cuando ésta como ahora consiste en que estamos en ella.: 1e todos nuestros pensamientos so%re el contorno circunstancia o mundo de nuestra vida el m*s elemental el que se nos impone con mayor evidencia es que el *m%ito en que al vivir nos hallamos es un espacio. 0 lo d*%amos por sa%ido precisamente porque Dsa%emosE muchas cosas so%re la ha%itaci$n: que es un espacio que es materia constituida por *tomos etc. &ero este resultado sem*ntico nos queda demasiado a%struso remoto inconcreto en relaci$n con lo que vemos con toda evidencia y concreci$n constituir ahora nuestra vida a sa%er que estoy en una ha%itaci$n. Era un error decir que yo # parte de mi vida # formo parte de la otra parte de mi vida que es la ha%itaci$n. 0o 0i0o. 4esult$ de él que De/istir. Este es # decía yo # el error "eneral y tena! que nos estor%a y estor%ar* constantemente para descri%ir la "rande y terri%le sencille! de nuestra vida no advirtiendo la salvadora pero"rullada de que todo lo que pensemos so!re nuestra vida y sus in"redientes es al"o que hacemos estando ya en nuestra vidaA que ésta pues con todos sus in"redientes es ya antes de que nosotros nos pon"amos a pensar so!re ella y so%re éstos. &erdidos en nuestra %usca de claridad so%re lo que sea el estar.esta ha%itaci$nE no es formar parte de ella en una e/presi$n positiva y di)imos que equivaldría a De/istir yo en lo otro que ya o %ien e/istir yo fuera de míE. 61entro de muy poco van a entender perfectamente esta frase que acaso les pare!ca ahora un tra%alen"uas.nos percatamos de que ha%íamos anali!ado m*s o menos todos los términos de la frase salvo la que nos parecía ofrecer menos pro%lemas: la e/presi$n Desta ha%itaci$nE La ha%íamos de)ado desatendida e intacta por creer perfectamente claro su sentido sin necesidad de an*lisis especial. Claro est* que al descri%ir ahora la vida nos hemos puesto a pensar so%re ella pero en este <nico caso lo que nuestro pensar %usca lo que se propone es precisamente descu%rir la realidad vital en su desnude! lo que ella es cuando no es sino ella cuando se quita de so!re ella todo lo dem*s que hemos pensado so!re ella o con motivo de ella y que no es ella. E/istir es un concepto de alta a%stracci$n que nos fue menester someter a un an*lisis sem*ntico.A y todo eso que sa%emos so!re la ha%itaci$n lo metemos en ella y la hacemos consistir en ser eso ahora. &ero lo uno era demasiado a%stracto aunque verdadero. NoA formo parte del todo que es mi vida la cual es un todo precisamente porque yo soy Funa@ parte distinta de la otra parte que es la ha%itaci$n. 0 lo otro decir que e/isto fuera de mí nos hacía recaer merced al DfueraE en una interpretaci$n espacial que en este caso resulta%a no ya falsa sino a%surda. &or eso al interpretar la e/presi$n Dnuestra vida consiste ahora en estar en una ha%itaci$nE dimos por supuesto y como cosa indiscuti%le que ésta es un espacio. Esta inadvertencia este desli! este supuesto es lo que ha reo%rado so%re el resto de la frase y nos ha impedido co%rar %ien su sentido. Ni nos es m*s pr$/imo el uno que el otro término: no nos damos cuenta primero de nosotros y lue"o del contorno sino . La realidad de mi yo es pues secundaria a la realidad inte"ral que es mi vidaA encuentro aquélla # la de mi yo # en ésta en la realidad vital. En suma en este caso <nico nuestro pensar se esfuer!a en despensar todos los dem*s pensamientos que en nuestra vida pensamos. Mi vida pues contiene am%os dentro de sí pero ella es una realidad distinta de Fam%os@.E si"nifica sensu stricto e)ecutar la esencia ser efectivamente lo que se es serse. 0o y la circunstancia formamos parte de mi vida.

Mi vida ahora es estar en una ha%itaci$n. &ero tam%ién viceversa: ese mundo al componerse s$lo de lo que nos afecta a cada cual es insepara%le de nosotros.que vivir es desde lue"o en su propia raí! hallarse frente al mundo con el mundo dentro del mundo y sumer"ido en su tr*fa"o en sus pro%lemas en su trama a!arosa.recia y 4oma que nacían y vivían )untas # los 1i$scuros por e)emplo # pare)as de dioses que solían denominarse dii consentes. Cada nuevo instante que ustedes se quedan en este aula est*n &aciendo eso: quedarse permanecer en el sentido m*s plenario de actividad. El que vino temprano vino porque tenia tiempo y porque lo tenía podía ponerse a DhacerloE esto es a esperar ni m*s ni menos que el que tiene dinero puede hacer un ne"ocio con él o hacerse una casa y como el que tiene poesía esto es talento poético puede hacer versos. &recisada así con todo ri"or la cuesti$n nos encontramos con que la respuesta es sencillísima y formida%lemente pero"rullesca. 'in em%ar"o como en todo instante me es posi%le a%andonar la ha%itaci$n el quedarme en ella implica que si"o en ella por al"una ra!$n o motivo de car*cter positivo y actuante esto es que el simple permanecer en ella es tan hacer como el entrar o el salir de la ha%itaci$n m*s a(n tan activo o enér"ico hacer al"o con ella como pueda ser el edificarla o destruirla. . de estos haceres ni m*s ni menos que uno de tantos consiste en ponernos a pensar en ella o so%re ella. Ono . 0 cuando hace un rato # fí)ense ya en lo sorprendente de esta e/presi$n espont*nea del len"ua)e: &ace un rato # esta%an ustedes a la puerta de este aula esta%an ustedes esperando para entrar en ella esta%an ustedes tam%ién haciendo al"o a sa%er Dhaciendo tiempo para entrar en el aulaE frase ésta que ahora lo ven ustedes no es metaf$rica sino estricta y directa. Juedarse diríase que no es un hacer ya que todo hacer implica una actividad. Estar yo en esta ha%itaci$n # fí)ense ustedes # no es estar yo pensando en o so%re esta ha%itaci$n. -hora %ien lo pere"rino de este hacer que llamamos Dpensar en al"oE estri%a en que no puede ser nunca nuestro hacer primario o primitivo con ese al"o. -l encontrarse viviendo el hom%re se encuentra en una circunstancia o mundo. 0 es evidente que su esperar a la puerta era un hacer puesto que podían no esperar sino irse o irrumpir antes de tiempo en el aula o ha%er lle"ado muy deli%eradamente a la puerta en el momento de comen!ar esta lecci$n para no perder tiempo. &ensar en al"o o so%re al"o no es sino un hacer mío es una de las muchas cosas que yo puedo hacer con al"o. Nacemos )untos con él y son vitalmente persona y mundo como esas pare)as de divinidades de la anti"ua . En este caso la circunstancia consiste en esta ha%itaci$n. &uedo tam%ién una ve! que he entrado quedarme en ella un minuto o una horaA esto quedarme es otra cosa que ha"o con ella. Bay que desconfiar del aspecto relativo y aun a%solutamente pasivo que a veces presentan las pala%ras. 'on pues innumera%les las cosas que nosotros podemos hacer # en esta ha%itaci$n # con esta ha%itaci$n o me)or e/presado son innumera%les nuestros posi%les &aceres con ella respecto a ella en ella o so%re ella. Bacer tiempo es un efectivo enér"ico hacer ni m*s ni menos hacer que hacer un ne"ocio que hacer la comida que hacer una mesa que hacer versos que hacerse ilusiones. Nos pre"untamos qué sea ésta en cuanto Fes@ aquello donde estoy.los dioses un*nimes. Juiero decir que nunca puede ser lo primero que hacemos con al"o pensar en ello.E -hora lo que nos pre"untamos es: Gqué es esta ha%itaci$nH pero no en a%stracto y sin m*s sino que nos pre"untamos qué es esta ha%itaci$n en cuanto in"rediente de mi vida. -sí para que yo pueda pensar en esta ha%itaci$n es preciso que ya antes haya yo entrado en ella o por lo menos haya oído ha%lar de ella pues una de las cosas que podemos hacer con al"o es Doír ha%lar de elloEA la prue%a es que cuando al"o nos es antip*tico o eno)oso solemos decir que Dno queremos ni oír ha%lar de elloE lo cual implica que en los dem*s casos nuestro oír es un querer oír esto es un prestar atenci$n un hacernos atentos.sino que para poder yo e)ercitar este peculiar hacer es preciso evidentemente que ese al"o haya estado en una relaci$n previa conmi"o que no sea meramente pensarlo pensar en ello. 0o puedo por e)emplo entrar y salir de esta ha%itaci$n: he ahí dos cosas que yo ha"o con ella.la par es fundamental y de un "olpe va a iluminarnos cosas muy decisivas. &ero se dir* que esas cosas previas al pensar en esta ha%itaci$n que yo ha"o con ella implican .

Ese pensamiento m*/imo so%re la lu! se llama $ptica. &ero esta presencia ante mí de todo aquello con que al vivir cuento no es un estar ante mí en la forma especialísima en que un o%)eto de conciencia est* ante el su)eto consciente en que lo pensado est* ante el que piensa. 3 lo que es i"ual: el pensamiento es como mínimo reparar. -hora %ien la raí! y simiente de toda la Edad Moderna ha sido la creencia opuesta a lo que aca%o de decir. Cuando tenemos esta cosa decimos que sa!emos. &orque ello nos permite responder a lo que hace un momento inquiríamos: Gqué es lo primero que es una cosa cuando nos ponemos a pensar en ellaH por tanto no lo que es antes de pensarla sino en el comien!o de . La Edad Moderna se form$ en torno a la afirmaci$n fundamental de que nuestra relaci$n primi"enia con las cosas es el pensarlas y que por tanto las cosas son primordialmente lo que son cuando las pensamos. 'i al"uien lo mueve reparo que al"o en él ha cam%iado esto es que antes esta%a de otro modo y sin em%ar"o antes yo no repara%a en él. Es pues falso que todo hacer mío con al"o implique un auténtico pensar en ese al"o o tener conciencia de él. 4esumiendo: pensar en al"o es un hacer nuestro que supone siempre otros haceres nuestros con ese al"o los cuales no son pensamiento y s$lo implican el simple Dcontar conE esa e/tra+a presencia que ante mí tiene todo lo que forma parte de mi vida. 'o%re todo esto tenemos que ha%lar mucho pero ahora nos %asta con lo dicho. 'a%er es posesi$n del ser de una cosa no posesi$n de la cosa sino de su ser. Como esta posesi$n se verifica en un pensamiento que piensa ese ser decimos que ese pensamiento nuestro es verdad. E/istía pues para mí pero no conscientemente. Entrar en el aula quedarme en ella permanecer en ella de pie o sentado o paseando etc. 0o no reparo en el sill$n en que estoy sentado # decíamos # pero cuento con él. &ero ahora nos es suficiente para la descripci$n pream%ular a la Metafísica que de nuestra vida hacemos con el recuerdo de aquella distinci$n entre el Dcontar conE y el DrepararE. Ba%remos pues hecho la $ptica. 'i los hom%res que tenemos varias veces al día que a%rocharnos numerosos %otones tuviésemos al hacer esto que pensar o tener conciencia de cada uno de los %otones y cada uno de los o)ales necesitaríamos toda la )ornada o poco menos para la operaci$n y al ca%o de ella quedaríamos m*s e/tenuados que si hu%iésemos asistido a varias lecciones se"uidas de Metafísica. GEste darme cuenta este tener conciencia no es un pensarH La cuesti$n va a ocuparnos a fondo en las venideras lecciones de enero: es ella la "ran %atalla ideol$"ica que vamos a dar en mil novecientos treinta y tres. Esto insin(a a ustedes la importancia que puede tener esta sencilla averi"uaci$n que aca%amos de hacer se"(n la cual lo que las cosas son primariamente es lo que son cuando no pensamos en ellas antes de que pensemos en ellas: lo que son cuando contamos con ellas esto es simplemente las vivimos. suponen y llevan como dentro de sí un darme cuenta de la ha%itaci$n o como se dice desde hace tres si"los: Dtener conciencia de ellaE. 0 si o%servamos cu*l es el resultado de tan vasta y comple)a operaci$n de pensar de tan a"udo y preciso hacer notaremos que lo que al ca%o de la $ptica conse"uimos y hallamos es sa%er %astante lo que es la lu!. -hora %ien qué es lo primero que es una cosa cuando pensamos en ella en el momento inicial de todo pensar en al"oH &or e)emplo se trata de esta lu!. 'e reconocer* que sea lo que sea el pensar en al"o lo menos que puede ser es DrepararE en ello. Eso es lo que se ha llamado DidealismoE y toda la Upoca Moderna # en su filosofía y en todo lo dem*s # ha sido esencialmente idealismo. Ima"ínense que nos ponemos a pensar so%re esta lu! y que llevamos ese pensar nuestro a la plenitud mayor que hoy puede el hom%re alcan!ar en ese orden de pensamientos esto es que hemos pensado so%re la lu! todo lo que hoy puede el hom%re pensar so%re ella.a su ve! tam%ién un pensar. -l final de la $ptica pues no tenemos esta lu! sino una cosa muy distinta de ella que es el Dser de la lu!E. Esta%a ante mí constituía un elemento presente de mi vida en ese ahora me ha%ía DenteradoE de élA en suma conta%a con él pero no pensa%a en él. Colocado así el asunto se advierte desde lue"o que no podemos entender esos dos modos de ser las cosas # el primario o lo que son cuando no pensamos en ellas y el secundario o lo que son cuando sí pensamos en ellas # si no es confrontando el uno con el otro comparando el uno con el otro.

-ntes de que yo sepa lo m*s mínimo so%re esta lu! antes de que yo pueda decir que esta lu! es esto o lo otro o lo de m*s all* he tenido que hacerme cuesti$n de ella que pre"untarme: qué esH .. 0o pre"unto. 'er cuesti$n al"o si"nifica que %uscamos # *uestio viene de *uerere. .quién ha"o yo la pre"untaH G. #or*ue al"o me es cuesti$n mi pensamiento comien!a su actividad a fin de resolver la cuesti$n. &ero ahora notemos el lado inverso del asunto. No nos perdamos en este intrincamiento que es acaso el primero que encontramos en este curso lo primero en él que es difícil de entender. El pensar que culmina en sa%er comien!a por ser i"norar. &ero esto supone que el yo interro"ante el yo que pre"unta a su intelecto no es el intelectual.evidentemente el comien!o de mi pensar so%re ella ser* no sa%er lo que es. 4efresquemos pues los términos del asunto. . 0 para ese primer pensamiento esta cosa es. G. 0 si ese yo no intelectual propone la cuesti$n al intelecto quiere sentido preLintelectual. Lue"o las cosas que yo ten"o las cosas que est*n ahí y que inte"ran mi circunstancia son distintas de su ser. &ero como pensar en ellas # se"(n sa%emos # es s$lo una de las innumera%les cosas que puedo hacer con ellas resultar* que en todo el resto de mi hacer en todo el resto de mi relaci$n vital con .oda cuesti$n como tal es cuesti$n intelectual.mí mismo o a otro por e)emplo a un físicoH -claremos el primer caso. -sí nos pasa en este caso. -l principio cuando oían al"unas e/presiones mías pensaron m*s de una ve!: Kueno esto est* dicho metaf$ricamente o por lo menos no est* dicho en un sentido formal y estricto. 0o ahora ten"o esta lu! ahí y por eso se me ocurre pre"untarme cu*l es su ser o qué es. una cosa cuestiona%le pre"unta%le: un pro%lema. El que no piensa no es i"norante.la altura de esta quinta lecci$n hemos hecho ya con el estilo de este curso ciertas e/periencias que de%emos aprovechar fertili!ar tanto ustedes como yo.pensarla..que %uscamos su ser. 1i"o que lo primero que las cosas son cuando pensamos en ellas es. 4esulta que en él yo me ha"o la pre"unta a mí mismo que yo me pre"unto. &orque i"norar es pensar positivamente en al"o es pensar que no se posee el ser de una cosa es pensar que no se sa%e lo que esA en suma es sa%er que no se sa%e. &ero Dque esE tiene ori"inaria y propiamente un sentido interro"ativo: Gqué es esta lu!H Be aquí nuestro primer pensamiento so%re la lu! nuestra inicial i"norancia: es una pre"unta. El pensamiento pues es # tanto m*s y antes que sa%er # pura i"norancia. Cuando yo ten"a la cosa Desta lu!E no ten"o su ser puesto que necesito %uscarlo. Kien pero esa pre"unta: GJué es esta lu!H a quién se haceH &re"untar es un hacer mío.odo lo otro que Festa lu!@ vaya a ser viene con posterioridad a su ser pre"unta a su ser cuesti$n.. La piedra no i"nora lo que es la dinamita que la hace reventar. 1e una cosa que yo no tuviese ahí no se me ocurriría pre"untarme por su ser. &erfectamente. cuesti$n.. Kien: pero toda pre"unta so%re al"o se hace a al"uien. 'i el término y cumplimiento de mi pensar so%re ella es sa%er lo *ue es. cuestiones.. &ero # y aquí viene la treme%unda parado)a # pero si esta lu! que est* ahí es al"o distinto de su ser quiere decirse que las cosas no tienen DserE mientras no me pre"unto yo por él y ha"o funcionar mi pensamiento. Lue"o les ha acontecido a ustedes rectificar: aquellas mismas frases que parecían metaf$ricas e informales resulta%an lue"o tener un sentido directo y estricto. 'i no mi pensamiento no funcionaría no tendría para qué ponerse en marcha y aunque yo lo posea como mecanismo a mi disposici$n como DfacultadE no usaría de él. La i"norancia sa%e que la cosa tiene un ser pero no sa%e cu*l es ese ser no sa%e lo que es. Lo primero que una cosa es cuando pensamos en ella es. &ero si %uscamos el ser de una cosa es que antes est*%amos ya en relaci$n con la cosa que teníamos ésta.. Las cosas son pues para mi pensar primero cuestiones al"o respecto a lo cual se pre"unta.%uscar # si"nifica que %uscamos con respecto a una cosa lo que es. &ero Gno es esto e/tra+oH &or lo visto se trata de que una parte de mí mismo pre"unta a otra parte de mí mismoA como si di)éramos # y esto sí es met*fora # que un l$%ulo de mi cere%ro pre"unta a otro l$%ulo de mi mismo cere%ro: 3ye ami"o Gqué opinas t( de estoH -l"o hay de tal en efecto: yo diri)o mi pre"unta a lo (nico en mí que puede responder que tiene vo! que ha%la: a mi intelecto.

prepararse. 0 ahora sí que nos ocurre pre"untarnos con toda vehemencia: M1emonioN y entonces es decir cuando yo no pienso en las cosas sino que vivo can ellas sin pensarlas Gqué son las cosasH GJué son las cosas cuando no tienen ser esto es cuando. &or lo mismo necesito que ustedes me .H GC$mo podemos a+adir que es nadaH 0a era en efecto estupefaciente aquel anuncio inicial de esta lecci$n se"(n el cual si nuestra vida consiste ahora en estar en esta ha%itaci$n esta ha%itaci$n no es primordialmente un espacio material. . KienA pero nada de eso es el ser de esta lu!. 0 Gqué es entoncesH &ues es lo que ahora me alum%ra lo que yo puedo encender y apa"ar lo que cuesta un cierto dinero a la Cacultad etc. &or tantoA es todo aquéllo y adem*s nada.. 0 para ello que se decidan de verdad a cumplir su t*cita promesa quitando de so%re la lu! todo lo que ustedes piensan so!re ella qued*ndose pues e/clusivamente con lo que esta lu! es sin todo eso. &or tanto mientras mi hacer con ella o lo que con ella me pasa es reci%ir su lu! para que yo pueda leer encenderla con este prop$sito apa"arla para que no cueste mucho a la Cacultad etc...las cosas éstas no tienen ser. &ero lo de ahora es ya espelu!nante: que esta lu! que me alum%ra es cuando yo no pienso en ella nada.. GJué tiene que ver esto # ser vi%raci$n etérea # con alum%rarme ahora a mí con que yo la pueda encender y apa"ar con que cueste dinero a la CacultadH . nadaH &ero Gno decimos en la misma frase que est* ahí que nos alum%ra etc. 'u vi%raci$n etérea no est* ahí no me pasa a mí con ella ni le pasa a ella conmi"o. -hora necesitan ustedes ha%ituarse y e)ercitarse en el intento de pensar c$mo son las cosas cuando y mientras no pensamos en ellas.. &ero MclaroN esto les parece a ustedes ininteli"i%le y prosi"uen: de modo que esta lu! que me est* alum%rando cuando no pienso en ella es. nada. Lo que sí nos importa desde lue"o tener en plena claridad es que si nuestra vida consiste en lo que hacemos podemos dividir aquélla en dos porciones: de un lado todo lo que hacemos con las cosas que no sea pensar en ellas y de otro aislado ese peculiarísimo hacer que es el pensar.odo esto ha%la casi m*s de mi que de la lu!A en ri"or no dice sino lo que a mí me pasa o acontece ahora con la lu! # ser alum%rado por ella # y lo que a ella le pasa conmi"o: alum%rarme a mí.. 'i ahora resumimos contestando perentoriamente ri"orosamente a nuestra pre"unta: GJué es esta lu! cuando yo no pienso en ellaH &ues es lo que me alum%ra y me permite leer lo que enciendo y apa"o lo que cuesta tanto y cuanto a la Cacultad. 0o no pretendo que por el pronto entiendan ustedes %ien esto que aca%o de decir. 'in em%ar"o la nueva idea aun en su primera aparici$n produ)o en ustedes como una vislum%re de que por allí ha%ía una cierta verdad insospechada para ver la cual a plena lu! convenía . .. &ero y Gqué m*s esH &ues.en suma cuando no sonH se han respondido ustedes: M-hN entonces las cosas son. La lu! se prepara con la vislum%re. El pensar no es ni m*s ni menos hacer que cualesquiera de los otrosA si no o%stante creemos conveniente ponerlo aparte es porque se"(n vemos s$lo cuando lo e)ercemos co%ran las cosas un ser que no tienen en sus dem*s relaciones con nosotros. adem*s. ayuden.mi pre"unta: GJué son las casas cuando no pensamos en ellas cuando por lo mismo no tienen ser. nada m*sA es decir pues nada. La divisi$n como advierten secciona nuestra vida en dos re"iones muy desi"uales de tama+o ya que de un lado est* s$lo el hacer que es el pensar y del otro todos los dem*s innumera%les haceres que componen nuestra e/istencia. Cuando pienso en ella mucho y lle"o al final de mis investi"aciones $pticas hallo que el ser de esta lu! consiste en ser vi%raci$n etérea.. 0a nos ha acaecido en este curso m*s de una ve! que al dar yo un nuevo paso en la descripci$n de la vida por lo pronto no lo han entendido %ien. esta lu! ni es vi%raci$n etérea ni es esto o lo otro.. Esta preparaci$n este MalertaN es el que me %asta por el pronto.. no son9 Estoy se"uro que ustedes se han dado con toda evidencia la respuesta pero que al punto la han recha!ado por considerarla a%surda ininteli"i%le. &ero no dice nada m*s de la lu! no dice lo m*s mínimo so%re lo que es la lu!. Me ha"o muy %ien car"o de que el asunto resulta difícil de entender. 3 dicho en otra forma: ser todo aquéllo es ser nada.

Cada cosa en mi vida es pues ori"inariamente un sistema o ecuaci$n de comodidades e incomodidades. 'i al acercar la mano a la mesa ésta cediese y no opusiese resistencia ne"aci$n al movimiento de mi mano tendría derecho a sentir y a pensar que mi mano y la mesa pertenecían a mi yo que eran yo.) &rocuremos ante todo reco"er %revemente las averi"uaciones lo"radas a fin de que podamos reanudar nuestro itinerario. Mi vida que era ahora leer queda pertur%ada anulada por la falta de lu! y se convierte en otro ahora en otra situaci$n en otra vida constituida por no poder leer # a causa de no ha%er lu! # por una ne"aci$n. El ser del hom%re es lo que éste suele llamar su vida.lo que es la lu! y lo que es el sill$n en ese rato tendremos que decir: la realidad de esta lu! en ese rato consiste e/clusivamente en alum%rarme y la del sill$n en ser lo en que me siento. 'omos nuestra vida. Esa circunstancia o mundo en que queramos o no tenemos que vivir no podemos ele"irlo nosotros sino que sin nuestra anuencia previa y sin sa%er c$mo nos encontramos disparados so%re él arro)ados a él n*ufra"os en él y para sostenernos en él y vivir no tenemos m*s remedio que hacer siempre al"o que salir nadando.ierra y no de la lu! suspendo entonces aquella ocupaci$n y me pon"o a ocuparme de esta lu!A entonces es decir cuando el lucir y alum%rarme de la lu! cesa.Ima"inen que hace un rato en ve! de ele"ir como e)emplo esta lu! hu%iésemos preferido esco"er para el caso la tierra y nos hu%iésemos pre"untado: GJué es esta tierra que veo con mis o)os que piso con mis pies so%re la cual camino despacio unas veces de prisa otrasH Mientras pens*%amos todo esto nos ocup*%amos de la . La lu! luce me ilumina y esto es todo./ $l repertorio de posi!ilidades circunstanciales. LECCIÓN 2I [4e0isión del itinerario./ 1i0ir es e5istir a*uí y a&ora. 'i nos ocup*semos de -stronomía nuestro prop$sito sería definir el ser de los astros lo que los astros son. puedo Dcontar conE ella que me es a)ena que me es e/tra+aA en suma que me e/tra+a. &ero de pronto la lu! se apa"a y yo que me esta%a ocupando de la . Cuando una cosa me es inc$moda se me hace cuesti$n: porque la necesito y no Dcuento conE ella porque me falta.ierra y no de esta lu!. Cuera de este alum%rarme de esta acci$n presente y actual so%re mí esta lu! no es nada en mi vida que es la de ahora. -hora %ien la vida de cada cual consiste por lo pronto en que se encuentra teniendo que e/istir en una circunstancia contorno mundo o como quieran ustedes llamarlo./ =atalidad y li!ertad. 0o necesito se"uir leyendo y la lu! me nie"a su servicio ha%itual. 'i todo lo que me rodea empe!ando por mi cuerpo me fuese c$modo yo no repararía en nada no sentiría la circunstancia como tal circunstancia como al"o e/tra+o a mí sino que creería que el mundo era yo mismo. 0 como ha%lamos s$lo de lo que es nuestra vida y de lo que en ella sean sus in"redientes ten"o derecho a decir que primordialmente mí. Esta ne"aci$n de mi vida que encuentro en mi vida este no poder ser el que necesito ser # esto es un lector # me hace caer en la cuenta de que no coincido con la circunstancia que ésta es distinta de mí que no . &are)amente el prop$sito de estas lecciones es intentar definir el ser del hom%re. -l fallar en al"o nuestro contorno es cuando lo sentimos como e/tra+o por tanto como otra cosa que nosotros y entonces precisamente entonces cuando nos falla cuando nos e/tra+a es cuando reparamos en él. 0o no repara%a en ella pero conta%a con ella con su alum%rarme como no reparo en este sill$n pero cuento con él con el ama%le servicio que me presta al estar yo en él sentado. cuesti$n. &ero mientras no nos ocup*%amos de esta lu! ella nos esta%a alum%rando y nosotros "racias a ella podíamos leer. 'i queremos e/presar la realidad.. -l apa"arse esta lu! es cuando volvemos a ella nuestra atenci$n y nos pre"untamos: GJué le pasa a esta lu!H pre"unta que lleva en sí la otra: Jué es esta lu!H La lu! cuando no luce y necesito que lu!ca cuando no hace conmi"o lo que venía haciendo y con lo cual me sentía c$modo hace al"o nuevo conmi"o: me incomoda y al incomodarme se me hace. &ero si se comportase así la mesa como por otra parte yo necesito ahora apoyar en ella mis %ra!os al ceder ella me incomodaría y la sentiría como e/tra+a. Las cosas cuando faltan empie!an a tener un ser. &or lo visto el ser es lo que falta en nuestra vida el enorme hueco o vacío de nuestra vida que el pensamiento en su esfuer!o incesante se afana en llenar.. 0o no me doy la vida a mí mismo sino que me es .

No puedo ahora de)arme derivar a las sustanciosas cuestiones filos$ficas que esta esencial averi"uaci$n suscita. perple)idad constante y esencial perple)idad. 0 yo estoy ahora preocupado de la frase que voy a decirA la que estoy diciendo ya no me ocupa propiamente mi aparato larín"eo y mis la%ios la pronuncian de modo casi mec*nico. 0 el hom%re es ese e/tra+o ser que tiene el privile"io a la ve! doloroso e ilustre de e/istir en el futuro. GC$mo se compa"ina esto con lo enunciado por mí cuando decía que la vida es siempre un presente un ahoraH Consiste repito una ve! m*s en lo que hacemos en nuestras ocupaciones.. &orque se"(n ello resulta que el ser del hom%re a diferencia de todas las dem*s cosas del universo consiste no en lo que ya es sino en lo que va a ser por tanto en lo que a(n no es. -hora %ien esto que llamamos preocupaci$n este ocuparse por adelantado con lo que nos va a ocupar lue"o no es sino ocuparse con el porvenir. Lo que me es dado pues con la vida no es sino quehacer. El que espera decíamos hace tiempo para al"o pero el que simplemente de)a pasar el tiempo ése pierde el tiempo es decir lo deshace. &ero si yo ten"o quiera o no que decidir lo que voy a hacer # ya que nadie puede darme hecha la decisi$n # quiere decirse que la vida me coloca siempre siempre. -l lle"ar a este punto les hacía notar a ustedes la superlativa parado)a que esto encierra. 0 lo m*s "rave de esos quehaceres en que la vida consiste no estri%a en que haya que hacerlos sino en que antes de hacer al"o ten"o que decidir yo mismo lo que voy a hacerA por tanto lo que voy a ser.ha%lando con ri"or en el presente sino que est*n esperando la pala%ra pr$/ima que yo voy a pronunciar est*n en el futuro inmediato proyectados hacia él atentos a él. -l salir de aquí yo puedo hacer muchas cosas diversas por lo menos varias. La vida es preocupaci$n. El tener que decidirme implica que no est* nunca mi ser decidido de antemano como lo est* el del astro al que le es dada decidida su $r%ita.. &ero lo que me es dado al serme dada la vida es la ine/ora%le necesidad de tener que hacer al"o so pena de de)ar de vivir. 0 lo es siempre a toda hora no s$lo en las situaciones especialmente "raves si %ien en ellas se muestra m*s a las claras dolorosamente el car*cter de preocupaci$n ane)o a nuestra vidaA inevita%le en un ser como el del hom%re que tiene que decidir su propio ser lo que va a ser. Es decir que ahora nos ocupamos en decidir nuestra futura ocupaci$n. preLocuparse.. &orque tam%ién eso es una ocupaci$n no discutamos ahora si %uena o mala tam%ién es un hacer es pasar el tiempo lo contrario de hacer tiempo. Be aquí que la vida es.. La vida es una operaci$n que se hace hacia adelante. . 0 comencemos por pre"untarnos qué tiene que acontecer c$mo tienen que . La vida que me ha sido dada no me es dada hecha sino que ten"o que hacérmela yo. Juedémonos con s$lo esto: que nuestra vida es por lo pronto y so%re todo proa de sí misma que anticipa y ta)a el espumante porvenir esto es que lo decide. Cuando se trata de nuestra e/istencia cotidiana formada por h*%itos consolidados esta decisi$n es f*cil. La 0ida da muc&o *ue&acer. -ntes de decidir estoy pues indeciso perple)o.en todo instante frente a varias posi%ilidades de hacer.dada me encuentro con ella al encontrarme conmi"o mismo. Entre ellas ten"o que decidir. Insisto pues en que ahora # en todo ahora # nos ocupamos en decidir nuestra futura ocupaci$n lo que a(n no somos lo que vamos a ser.enemos que resolver nosotros ahora en qué nos vamos a ocupar lue"o dentro de un instante.enemos que estar siempre ocupados con al"o y ya vimos que inclusive el no hacer nada el esperar es hacer tiempo lo cual es una ocupaci$n a veces an"ustiosa. -hora mismo en este instante qué somos ustedes y yoH Ostedes en este instante presente no est3n. No me es dada hecha como al astro o a la piedra le es dada su e/istencia ya fi)ada y sin pro%lemas. &ero estas ocupaciones a que dedicamos nuestra vida no nos vienen impuestas. El hom%re comien!a por ser su futuro su porvenir. . -hora %ien esto es ocuparse por anticipado es ocuparse antes de ocuparse es. Basta aquí lle"*%amos y aquí es por tanto donde tenemos que hincar %ien los talones para reanudar nuestra andadura. La que yo he pronunciado la presente que ya han oído no les ocupa ya. El que va todos los días a cierta hora a la tertulia no suele vacilar mucho en decirse a esa ocupaci$n. 0 ni siquiera esto: porque de)ar de vivir es tam%ién un hacer # es matarme no importa con qué arma la >ro?ing o la inanici$n.

&ero n$tenlo %ien porque éste es el car*cter fundamental de nuestra e/istencia: esa fatalidad de nuestra circunstancia del mundo en que vivimos no nos o%li"a a hacer a ser una sola cosa. 1entro de la fatalidad de vuestra circunstancia sois Ii%resA m*s a(n sois fatalmente li%res porque no tenéis m*s remedio quer*is o no que esco"er vuestro destino :n la hol"ura y el mar"en que os ofrece vuestra fatal circunstancia. Las circunstancias son el círculo de fatalidad que forma parte de esa realidad que llamamos vida. &ero no est* decidido hacia qué direcci$n van ustedes a caminar cuando sal"an de aquí ni est* tampoco decidido si ma+ana van a meditar un poco so%re lo que yo les he dicho o se van a desentender de ello: pueden ustedes hacer lo uno o lo otro. -nte este teclado de posi%les quehaceres somos li%res para preferir el uno al otro pero el teclado tomado en su totalidad es fatal. 1e aquí que el sím%olo de la perple)idad es la encruci)ada: varios caminos se a%ren ante nosotros Gcu*l tomaremosH El uno nos lleva a ser una cosa el otro nos lleva a ser otraA vamos a ele"ir nada menos que nuestro ser mismo. 0o creo que al lle"ar aquí pueden ustedes ver ya con cierta claridad y mayor precisi$n aquella f$rmula con que definíamos el pro%lema de la vida de la vida de cada cual al decir que consiste en que el yo que somos cada uno tiene que e/istir en una circunstancia en un contorno dado que tiene que reali!arse en élA Mfí)ense ustedesN consiste en que yo ten"o que ser yo no dentro de mí sino en el mundo donde sin quererlo me encuentro en éste de ahora. decir./ 28ué género de %&acer' es el pensar so!re algo9 / #ensar. La circunstancia o mundo en que hemos caído al vivir y en que vamos prisioneros en que estamos perple)os se compone en cada caso de un cierto repertorio de posi%ilidades de poder hacer esto o poder hacer lo otro. LECCIÓN 2II [La estructura general de nuestra 0ida y sus componentes. -nte lo fatal lo mico con sentido que se puede hacer es aceptarlo. La e/istencia del hom%re es constante encruci)ada. Casi todos los que estamos aquí somos espa+oles y eso ser espa+ol si"nifica propiamente tener ante sí una circunstancia una fatalidad y un repertorio de posi%ilidades diferentes de ser in"lés o ser alem*n.) Con todo esto no hemos hecho sino definir la estructura "eneral de nuestra vida pero si lo que he dicho es verdad en cada instante concreto de nuestra vida tendremos un caso particular de esa estructura "eneral esto es que si anali!amos nuestra realidad en cualquier instante hallaremos que est* constituida por los componentes enunciados que consistir* en que estamos en una circunstancia determinada que en ella estamos haciendo al"o ocup*ndonos con al"o que este hacer y ocupaci$n nuestros fue decidido por nosotros en una preocupaci$n y que si decidimos hacer lo que estamos .estar las cosas para que al"uien se sienta perple)o o de otro modo cu*les son los in"redientes de la perple)idad verdadera sustancia de nuestra vidaH 0 es evidente que para que al"uien se sienta perple)o ser* menester que ese su)eto ten"a por fuer!a que hacer al"o pero que encontrando ante sí diversas posi%ilidades de hacer de ser no sa%e por cu*l decidirse. lugar com<n. Eso es o primero lue"o ya veríamos si podemos en al"una medida me)orar esa circunstancia sacarle el mayor provecho posi%le. 0 repito que esto con mayor o menor dramatismo acontece en cada instante de nuestra vida./ La necesidad del ser. M3)al* que fuese asíN Entonces la vida del hom%re sería como la de la piedra # muy c$moda # porque para la piedra e/istir es estar 8iri"ida por las fuer!as c$smicas. Cada hom%re # y claro est* cada mu)er # tiene su mundo o circunstancia que se parece m*s o menos a la del pr$)imo pero que siempre tiene al"unos elementos distintos. 2ivir es e/istir aquí y ahoraA como antes he dicho salir nadando en el aquí y en el ahora no en una circunstancia ima"inaria. 0 ese mi mundo podr* ofrecerme m*s o menos facilidades para reali!arme en él pero siempre es distinto de mí. La vida es siempre un lu"ar y una fecha es lo contrario del utopismo y el ucronismo # o lo que es i"ual la vida es por sí misma hist$rica. La piedra que en el aire soltamos no siente perple)idad al"una: lo que va a hacer lo que va a ser est* ya decidido desde siempre caer* hacia el centro de la tierra. &ero a(n siendo espa+oles nuestra circunstancia sería %astante inversa si viviésemos en la Espa+a del si"lo I2II La circunstancia o mundo en que por fuer!a e/istimos no es s$lo un aquí determinado sino que es una determinada echa. &or eso de%e parecernos idiota todo lo que no sea comen!ar por aceptar ale"remente la circunstancia en su efectiva realidad.

Entonces es cuando me ha"o cuesti$n de ella. 0 si ni aun después de ha%er pensado la humanidad miles y miles de a+os en ello ha lo"rado sa%er radicalmente lo *ue Fel espacio material@ es Gc$mo va a estar ahí formando parte de mi vidaH 4ecuerden ustedes que todo lo que forma parte de mi vida es manifiesto patente: si no yo no lo vivo. -hora es.haciendo fue porque nos parecía reali!ar con ello el yo que cada uno de nosotros presiente que tiene que ser. &erfectamente: pero esto implica que la cosa tal y como ella est* en mi vida antes de pensar so%re ella no manifiesta su ser o lo que es i"ual est* en mi vida act(a en ella pero no tiene ser. &ero he aquí que de pronto se estremece oscila de)a de ser firme de sostenerme. En primer lu"ar no necesitaríamos pensar so%re las cosas sino que éstas nos revelarían por sí mismas y desde su aparici$n ante nosotros su serA esto es que vivir sería desde lue"o sa%er lo que es el mundo y al sa%er esto sa%ríamos su pasado y su porvenir y sa%iendo el porvenir del mundo sa%ríamos el nuestro en él y no nos hallaríamos en perple)idad teniendo que decidir nuestro futuro entre varias posi%ilidades. '$lo sa%emos al"o so%re ello muy parcial y apro/imado y pro%lem*tico. &ero el caso es que la realidad radical llamada por nosotros vida tiene caracteres totalmente opuestos a éstos. On mundo cuyo ser es sa%ido se compone s$lo de necesidades. una cuesti$n un pro%lema. Lo que pasa # y ya veremos por qué # es que hemos pensado ya so%re muchas cosas y hemos reci%ido todavía m*s pensamientos so%re ellas los que la tradici$n educativa y la cultura am%iente contienen acumulados. El hom%re no puede materialmente dar un paso sin anticipar todo su porvenir y en vista de él decidirse a darlo o no darlo a caminar en una direcci$n o en otra. 0 a este fin desearía que se pre"untasen: Gqué "énero de hacer es el pensar so%re una cosaH esto es qué hacemos con ella cuando pensamos en ellaH No vacilar*n ustedes en responderse: cuando pensamos so%re una cosa lo que hacemos es ocuparnos en averi"uar lo que es en descu%rir su ser. -sí cuando decimos que esta ha%itaci$n es un espacio material nos parece que esto # un espacio material # est* ahí por sí y sin que nosotros pensemos en ello. -ntes era # fí)ense # lo que me sostiene. Nuestro prop$sito es pues e/presar en conceptos pensar la realidad que es nuestra vida tal y como ella es ahora. &ero encontr*%amos una dificultad fundamental y es que al pensar su vida el hom%re tiende por ra!ones que a su hora descu%riremos a no pensarla se"(n es sino a interpretarla como si el ser de esa vida fuese de la misma estructura que el ser de las cosas corporales que hallamos en nuestra vida.. 'i el contorno o circunstancia en que estamos sumer"idos # y esta inmersi$n en la circunstancia es lo que llamamos vida # tuviera un ser y vivir fuese desde lue"o encontrar patente ante nosotros ese ser la e/istencia del hom%re sería estrictamente lo contrario de lo que es. -l lle"ar aquí yo quisiera resumir lo dem*s que en la lecci$n 2 di)e y pasar lo antes posi%le m*s adelante. La tierra est* ahí %a)o mis pies o %a)o los cimientos del edificio en que me encuentro. Ella la cosa por sí misma se"(n su actuaci$n primaria en nuestra vida no es tal ni es cual no es así ni del otro modo: est* en suma desnuda de todo ser. 0 esto me acontece con todo lo dem*s que inte"ra mi vida.odo esto acontece en efecto ahoraA la vida de ustedes consiste concretamente en estar ahora en esta ha%itaci$n y se trata%a de anali!ar esta situaci$n concretísima de hacer su anatomía diríamos microsc$pica a fin de encontrar en ella con plena evidencia todos esos in"redientes sustantivos de la vida que nos han hecho entrever aquellas f$rmulas macrosc$picas. . 0 sin em%ar"o es cosa %ien clara que ha%lando con ri"or ni nosotros ni nadie sa%e de verdad y en a%soluto lo que es un espacio material. Me pre"unto: Gqué es la tierraH El pensamiento comien!a a funcionar disparado por la ur"encia vital preLintelectual de tener que . En mi vida tiene un papel primario que es sostenerme. 1e aquí que creamos sa%er no poco so%re ellas so%re lo que son y este sa%er esté tan convertido en h*%ito que ese su ser # que ya sa%emos # nos parece estar ahí. Esta lu! me alum%ra ten"o su iluminaci$n la ten"o pues a ella # como tal lu! pero no ten"o su ser no est* ahí su ser no sé lo *ue Fella@ es.. 'iempre que de al"o di"amos %es talE o %es cualE %es asíE o %es de este otro modoE hemos a%andonado el al"o la cosa se"(n se da en su actuaci$n primaria so%re nosotros y la hemos sustituido por un pensamiento nuestro por una interpretaci$n.

recia lógos si"nificase am%as cosas. Mas para esto es preciso que adem*s de contar con ello haya reparado en ello me haya hecho cuesti$n de ello y me lo haya definido. 0 el sentido primario del decir no es el conversar no es el revelar yo a otro mi pensamiento que mientras no se lo revele mediante el len"ua)e es para el otro un secreto un al"o ocultoA pasa que yo pueda decir al"o a al"uien es preciso que antes me lo haya dicho yo a mí mismo esto es que lo haya pensado y no hay pensar si no ha%lo conmi"o mismo.. 'i el mundo en torno respondiese a todas mis necesidades o menesteres yo no me ha%ría hecho nunca cuesti$n de nada en él no se me hu%iera ocurrido pensar so%re nadaA y ni siquiera tendría la idea de necesitar de ha%er menester.. Estamos desorientados ante la tierra porque eso es precisamente lo que no tiene y por tanto lo que hay que %uscar. D1ecirE decir al"o es poner de manifiesto lo que antes e/istía en forma latente y larvada.ser sostenido por ella y. &or e)emplo cuando el hom%re inventa el mito de la varita de virtudes y con ella un mundo m*"ico donde se reali!an sin esfuer!o ni resistencia todos sus deseos no hace una definici$n directa del mundo real en que vive como de un mundo donde los deseos no se reali!an o que impone cuando menos penosos esfuer!os para la satisfacci$n de nuestros deseos pero en el hecho de ima"inar ese mito e/presa indirectamente a sí mismo que cuenta en secreto y sin sa%erlo con un mundo desfavora%le y antim*"ico esto es con un mundo compuesto de in"redientes que fallan que no nos sirven. On modo directo y otro indirecto. -ntes de fallarnos la tierra con su tem%lor no ha%íamos pensado en ellaA simplemente la us*%amos como usamos esta ha%itaci$n al estar en ella. 1e donde resulta que antes de revelar al"o al pr$)imo he tenido que revel*rmelo a mí mismo. &ensar y decir son como veremos una misma cosa y no es un a!ar que en . &ero volvamos al asunto presente. &ero el hom%re suele tener dos modos de e/presar y pensar lo que constituye su vida esto es todo aquello con lo que cuenta. fallarme no servirme para ese menester de mi vida. &ero para ello necesitamos ase"urar nuestro atenimiento a ella: para ello es menester que ella ten"a una conducta: un ser. El mundo m*"ico es una circunstancia ima"inaria en que todo nos serviría en que la tierra no tem%laría nunca. Ella la tierra no necesita tener serA somos nosotros los que necesitamos que lo ten"a. Lo ine/preso e informulado esto es lo mudo no ha sido pensado y como no ha sido pensado no es sa%ido y queda secreto. El len"ua)e es ya por sí ciencia la ciencia primi"enia que encuentro ya hecha en mi contorno social es el sa%er elemental que reci%o de la comunidad en que vivo y que me impone desde lue"o una interpretaci$n de las cosas un repertorio de opiniones so%re su ser. &ero si lo ima"ina es que en este mundo en el real en el que no tiene que ser ima"inado por el hom%re sino que lo envuelve y aprisiona ine/ora%lemente se encuentra inse"uro e/tran)ero y perdido. GEl ser de las cosas resultar* que consiste en una necesidad del hom%reH &or eso se dispara la pre"unta: Gqué es la tierraH . El cuento de la varita m*"ica e/presa pues en forma positiva y como en relieve la presencia ine/presa secreta y por decirlo así en hueco que tiene en mi vida la resistencia del mundo. La cuesti$n es fundamentalmente nuestro hacer con ella nuestra conducta con la tierra. &or eso nos es cuesti$n. En el secreto fondo de sí mismo el hom%re cuenta siempre con esa resistencia del mundo a él pero tarda mucho en revelarse a sí mismo su propio secreto. -ntes descans*%amos nos sosteníamos so%re la tierra pero cuando es lo que ahora no nos sostiene no sa%emos *ué &acer con la tierra a qué atenernos con respecto a ella. 1ecía yo que en el secreto fondo de sí mismo cl hom%re cuenta siempre con el car*cter de anta"onista que frente a él tiene el mundo mas tarda mucho en revelarse a sí mismo ese secreto en suma en pensarlo y decírselo en sa%erlo con conocimiento directo y e/preso. 'ecreto es todo aquello con que contamos que interviene en nuestra vida pero que no nos hemos dicho nunca o lo que es i"ual que no lo hemos pensado. On mundo en tal sentido favora%le al hom%re es precisamente otro mundo el mundo con que el hom%re sue+a y sue+a en él porque éste es m*s %ien lo contrario: un mundo desfavora%le al hom%re. El len"ua)e es por e/celencia el lu"ar com(n el sa%er mostrenco en que ine/ora%lemente tiene que alo)arse todo mi pensamiento propio ori"inal y auténtico. 0 no sa%emos aquello porque no sa%emos esto. &or eso ha%lar # esto es pensar # es manifestar declarar o aclarar descu%rir lo cu%ierto u oculto revelar lo arcano. &arecer* e/tra+o que pueda tener uno consi"o mismo un secreto y sin em%ar"o nada m*s sencillo y corriente. En ese mundo el hom%re sentiría una impertur%a%le se"uridad. El pensamiento no e/iste sin la pala%ra: le es esencial ser formulado e/preso.

) 'i la tierra tiem%la de)ando de sostenernos y por tanto ne"*ndonos su ha%itual servicio nos pre"untamos: GJué es la tierraH Cuando el sol s(%itamente y en pleno día nie"a su iluminaci$n ha%itual favora%le al hom%re éste se pre"unta: GJué es el solH Esta pre"unta por el ser nace pues inspirada por ha%er perdido la confian!a en nuestra circunstanciaA es lo que hacemos cuando ante una cosa no sa%emos qué hacer c$mo comportarnos qué conducta se"uir. Esta dimensi$n se ha llamado: Dvida contemplativaE. El nom%re induce a error.la inmaterialidad de la circunstancia su ser0icialidad. -l fallarnos notamos esta falla como resistencia a nosotros como ne"aci$n de nosotros y este no ser DyoE la separa de mí la contrapone a míA y este car*cter de ser Dlo contra míE me hace verla como independiente de mi la pone en sí misma la pone en sí. El mundo en que es arro)ado el hom%re cuando sale del paraíso es el verdadero mundo porque se compone de resistencias al hom%re de al"o que le rodean y con los cuales no sa%e qué hacer porque no sa%e a qué atenerse con respecto a ellos. 0 noten ustedes el casi "racioso resultado: al sernos cuesti$n qué haremos con esos al"os lo que decidimos es. 0 para resolver esta cuesti$n de mis haceres materiales con ella me ha"o la pre"unta por el ser de la tierra esto es me ha"o cuesti$n de qué de%o pensar so%re ellaA por tanto de otro hacer mío pero ahora del pere"rino hacer intelectual.LECCIÓN 2III [La pregunta por el ser.. El mito de la e/pulsi$n del paraíso representa acaso Funa visi$n@ de la vida que hace de ella un estar fuera./ $l recurso al yo social de la gente.la confian!a con lo ha%itual con las cosas en que no se repara%a sucede la desconfian!a la desorientaci$n el incesante alerta. La confian!a anterior en que con respecto a ella est*%amos consistía en que no ha%íamos reparado en ella como tal ella por tanto que no la veíamos como otra cosa independiente a)ena y e/tra+a a nosotros. El pensamiento como hacer del hom%re no consiste en mirar desinteresadamente los o%)etos en torno y refle)arlos como un espe)o que es lo que parece si"nificar la pala%ra Dcontemplaci$nE. hacernos una pre"unta esto es hacernos cuesti$n de ellos pre"unt*ndonos: Jué es la tierra qué es el sol qué es mi cuerpoH &ero apretemos un poco m*s el sentido de ese hacernos cuesti$n de las cosas. Me recluyo en una dimensi$n de mi vida # el pensamiento # al serme cuesti$n las dem*s./ $l %&acer' teoría frente al &ueco del ser./ @e nue0o./ Los supuestos del recurso. Lo propio acontece con mi cuerpo: cuando enfermo se opone a mí y no me sirve ipso facto queda a)eno a mí hetero"éneo. Bemos visto que el acto inicial del pensamiento era pre"untarse por el ser de al"o por e)emplo ./ Antagonismo entre tradición y ra"ón.ierra9 / @e nue0o./ La 0ida contemplati0a y el método./ @e la nada a nadie./ $l sistema de acciones esenciales. El paraíso es el mundo m*"ico de que ha%lamos el otro día./ $l mito de la e5pulsión del paraíso. GNo es tam%ién un hacernos cuesti$n de nuestro hacerH Cuando la tierra tiem%la yo no sé si echar a correr o tenderme o su%irme a un *r%ol o salir al mar en fu"a del suelo re%elde. Lo que primariamente nos es cuesti$n es qué haremos con o ante una tierra que tiem%la esto es que no est* quieta ante un sol que no luce ante un cuerpo que est* enfermo esto es que no est* sano. .. 1e este modo el hom%re al vivir descu%re la dualidad radical de su vida: siente que est* en lo otro que sí mismo en país e/tra+o depaysé. &or tanto lo que primariamente es cuesti$n para nosotros es nuestro hacer nuestros actos. Ona circunstancia tal compuesta de al"os ante los cuales no sa%emos qué hacer est* constituida por pro%lemas por cuestiones.en un contorno que no se nos resistiese y que por no resistírsenos se confundiese con nosotros mismosA es decir que no seria contorno. El mundo en cam%io es el antiparaiso.2*ué es la . 'uspendo pues mi trato corporal di"amos pr*ctico con la tierra y me preocupo de mi trato intelectual con ella.

-l encontrar por ve! primera la tierra como lo otro que yo como ind$cil a mi servicio lo primero que encuentro es que no tiene un serA o lo que es i"ual que no es nada que es un no ser ante mí. 'i esto fuera cierto ha%ría en al"(n modo que invertir el orden tradicional diciendo que el hom%re no fa%rica instrumentos. 2eamos ahora cu*l es nuestro se"undo acto después de ese inicial que consiste en pre"untarnos.: GEn qué quedamosH No puedo quedarme ni con lo uno ni con lo otro la tierra no es ni lo uno ni lo otro. &or eso di"o que no tengo ya la tierra sino en su lu"ar un vacío de ser. Bay una realidad sin duda pero esa realidad positiva consiste precisamente en una ne"aci$n de sí mismaA es lo que la filosofía ha%ía de llamar la Dprivaci$nE un activo no ser. No es pues el pensamiento contemplar la tierra que ya est* ahí sino al contrario intento de de)ar de ver la tierra se"(n est* ahí y sustituirla por otra cosa que es su ser. La otra met*fora m*s moderna para desi"nar el hacer intelectual o pensamiento es ésta: con la tierra que est* ahí y que por tem%lar no nos sirve y nos impide estar se"uros so%re ella tenemos que hacer otra tierra se"ura. El escrito est* ante él lo hay hay un decir.de la tierra que ha tem%lado. Esta idea de camino culmina en la idea de método. 'in que yo insista ahora so%re el tema conviene su%rayar que esta advertencia incidental nos hace entrever todo pensamiento incluso el pretensamente m*s puro contemplativo como un caso particular de la actividad técnica del hom%re. 0o antes confiado conta%a con la tierra sin reparar en ella: ahora cuando tiem%la reparo en ella pero no puedo sin m*s contar con ella por la sencilla ra!$n de que ya no tengo la tierra. . Ima"inen ustedes que a al"uien i"norante del len"ua)e chino le presentamos un papel escrito y redactado en ese idioma y a"re"amos: morir* usted ma+ana si no hace usted lo que en ese papel se dice. G0 c$mo voy a sa%er lo que puedo hacer con la tierra si ésta consiste en no ser esto ni lo otro por tanto Fsi@ es un puro eni"maH 'in duda la tierra si"ue estando ahí: la hay pero eso que hay es un no ser. 0 en efecto de las muchas cosas que se pueden hacer con la madera del *r%ol sillas mesas estatuas cruces canoas una es la teoría que se puede hacer fa%ricar so%re la madera del *r%ol. El pensamiento visto al través de esta met*fora tampoco es contemplaci$n es construcci$n y aparece como un caso particular del hacer técnicoA que no es desinteresado que no es refle)ar las cosas sino transformarlas fa%ricando con ellas otra que me sirva que se adapte a mí. &ero eso supone que uso la tierra que est* ahí como dato o con)unto de datos con los cuales como con un material construyo una ima"en firme de la tierra el ser de la tierra la verdad so%re la tierra. Vtiles. El ta%urete supone en efecto ciertas elementales ideas de est*tica. 1e aquí una de las met*foras m*s insistentes que desi"nan el pensamiento como un caminar y al hom%re que piensa como un caminante 0iator.erra.. A. &ero la tierra est* ahí y no ten"o por tanto que pre"untarme por ella..tersa. &ero Gqué le dice ese decirH Le dice. Lo que hay pues ante él es una ne"aci$n un vacío de al"o el hueco de un decir. 'i yo sé a qué atenerme respecto a esos tem%lores si sé cu*ndo porqué y en qué medida se producen adquiero con respecto a ellos se"uridad. &orque piensa y sa%e sino al revés que es &omo sapiens porque es quiera o no &omo fa!er y la verdad la teoría el sa%er no es sino un producto técnico. La pre"unta si"nifica por el contrario que necesito ale)arme de la tierra que est* ahí y ponerme en marcha hacia su ser que por est* ahí.es Dlo secoE se entiende lo no líquido lo s$lido lo firme. Como el carpintero con el tronco que el *r%ol le ofrece y que est* ahí hace una silla que no esta%a ahí sino que es Dcreaci$nE construcci$n suya así el pensamiento con las cosas inmediatas de nuestra vida fa%rica el ser de esas cosas que nos tranquili!a que nos permite servirnos de ellas diríamos contra la voluntad de ellas. Es m*s no se puede hacer ni el m*s sencillo ta%urete con ella si antes no se ha hecho un mínimum de teoría so%re ella. Ello es que mi pre"unta qué es la tierraH e/presa mi inse"uridad respecto a ese importantísimo in"rediente de mi circunstancia. Nuestra pre"unta Gqué es la tierraH aspira a llenar ese vacío a encontrar tras ese Dno serE de la tierra su ser positivo a sustituir la impresi$n de inse"uridad que e/perimentamos por un estado de se"uridad. nada. . 0o llama%a tierra a lo que me sostenía pero ahora no me sostiene por tanto no es tierra.al ve! resulte a al"unos un poco difícil entender esto pero es lo m*s sencillo del mundo.

<T. Esto a su ve! si"nifica que el ham%re al vivir se da cuenta de que est* siempre en una circunstancia o mundo no s$lo natural de cuerpos minerales ve"etales animales sino que flota al mismo tiempo siempre en una DculturaE pree/istente. &ero he aquí que después de hacernos a nosotros esa pre"unta en la radical soledad que es la vida efectiva de cada cual la primera respuesta que el hom%re %usca no la %usca en sí mismo no se ocupa en hacérsela él sino que tiene la tendencia a encontrarla ya hecha en su entorno social. Bay una "ran incon"ruencia entre la pre"unta y la respuesta. La aspiraci$n a salir de esa inquietud y la pre"unta que se hace so%re el ser de la tierra son actos vitales no menos auténticos no menos suyos. Cultura es ese repertorio am%iente de respuestas a las inquietudes de la vida auténtica o individual. 1espués de pre"untarse a sí mismo pre"unta a los otros hom%res es decir pre"unta desde su propia memoria donde retiene ideas reci%idas del contorno que le han sido insufladas en la escuela en conversaciones en lectoras.odo ello acontece en la soledad de cada hom%re. Esta confian!a implica por mi parte la creencia de que hay siempre un repertorio de respuestas en mi contorno socialA por e)emplo que yo no sé lo que es la tierra pero que la D"enteE lo sa%e. WT. Nin"(n otro interviene en mi an"ustia ni en mi preocupaci$n interro"ativa por el ser de lo que me inquieta. La D"enteE el DyoE social no vive no nace y muere no sufre no tiene que decidir su ser no piensa por sí sino que sala repite pensamientosA esto es DdiceE ha%la en el (nico sentido en que DdecirE y Dha%larE no es una misma cosa con pensar y con darse cuenta de la que se dice y ha%la. 1e ser individual paso a ser comunal practico vital comunismo en el orden del pensamiento. &or todas estas ra!ones califico el yo social de inauténtico. . En suma que suplanto mi ya individual por el yo social de)o de vivir yo mi vida auténtica y ha"o que ésta se conforme se"(n un molde mostrenco com(n an$nimo. La desconfian!a ante mi contorno social tiende a tranquili!arse en una confian!a por lo visto e/istente dentro de mí en la D"enteE. Jue sea por los motivos que sea %ien o mal fundados yo tiendo a a%andonar mi propia vida tiendo a hacerme irresponsa%le de ella a suplantar mi yo por un yo com(n e inauténtico. . La "ente no es nin"(n efectivo y responsa%le yo. El yo com(n no es nin"(n yo determinado por tanto es nadie. Noten la transmutaci$n que esto si"nifica.La an"ustia que el hom%re siente ante el terremoto es inaliena%le: quiero decir que cada hom%re la siente efectivamente por su propia individualísima cuenta. &recisemos al"unos de los elementos que van implicados en esta transmutaci$n en ese # coma instintivo #recurso de mi yo auténtico al inauténtico yo socialA inauténtico porque "(steme o no yo no soy los dem*s la "ente. El fen$meno de a%andono en el yo social de no llevarse y sostenerse a si mismo sino de caer como en un colch$n en la comodidad del Dse diceE de la D"enteE de la Dopini$n p(%licaE de la masa que ahora anali!amos es el que acaece en este (ltimo caso. Los elementos m*s interesantes # reitero # que van implicados en ese recurrir de mi yo al yo social en ese caer de desde mí mismo so%re la colectividad son: 7T.T. La pre"unta Gqué es la tierraH la he pensado y sentido yo con su efectiva e intransferi%le an"ustia mas la respuesta: la tierra es un astro . La an"ustia y la pre"unta inicial que es disparada por aquella son e/clusivamente mías: las vivo y las soy por mi cuenta solo yo conmi"oA pero ahora admita en mí como respuesta una idea que no es mía que no me he hecho yo sino que tomo ya hecha del am%iente. =T. Jue esa respuesta de la "ente del vul"o del com(n que admito una de dos: o la admito repens*ndola ínte"ramente y entonces propiamente no la reci%o sino que la recreo con mi esfuer!o personal y haciéndola renacer de mi propia evidenciaA a la admito sin revisarla sin pensarla por tanto la admito precisamente porque yo no la pienso sino porque la piensa la "ente por*ue se dice. &ero entonces n$tese: ?T. El su)eto de este decir es lo que hemos llamado Dla "enteE: el contorno social el persona)e colectivo sin individualidad que no es nadie determinado y por lo mismo irresponsa%le. No %usca pues averi"uar por si lo que es la cosa sino que primero se contenta con averi"uar lo que so%re ella Dse diceE. 1esconfío de la naturale!a y confío en la sociedad en la humanidad.

'i la vida primitiva se caracteri!a por el casi radical predominio del imperativo tradicional es ilusorio pensar que en época al"una de)e de actuar. La tradici$n viceversa como un imperativo de escamotear nuestro Dyo mismoE disolviéndolo en lo colectivo. -l pre"untarnos an"ustiados qué es la tierraH la tradici$n nos envía autom*tica un en)am%re de respuestas ya hechas a al"una de las cuales por de pronto nos a"arramos. Es a(n difícil de entender no es a(n un h*%ito mental a(n se la discute. Cuando por el contrario funda su DverdadE en que Dse diceE por la "ente desde tiempo inmemorial por tanto en el hecho %ruto de su repetici$n el principio que me mueve a adoptarlo se llama tradición. No se trata aquí de hacer historia de lo que la vida humana es en una época a diferencia de lo que es en otra. Estas son las implicaciones principales que lleva en sí ese movimiento que hacemos o lo que es i"ual tendemos a hacer siempre que reparamos en el anta"onismo del contorno frente a nosotros. Cuando un pensamiento ante mí funda su verdad en que me parece evidente el principio que me mueve a adoptarlo se llama ra"ón. Esas respuestas son de distinta densidad: una es lo que la ciencia m*s avan!ada de este instante hist$rico opina. Esta respuesta recién nacida fresca a(n de su aparici$n en la mente individual de un creador no ha lo"rado todavía invadir la amplitud an$nima del yo social. En al"unas épocas el hom%re do"ma esa tendencia a a%andonarse en lo colectivo y vuelve a sí mismo desecha la idea am%iente y %usca hacerse una propia individualísima opini$n. '$lo al paso y como de soslayo conviene de)ar hecha la advertencia de que conforme retrocedemos en la cronolo"ía hist$rica y nos acercamos a la vida primitiva el a%andono de la propia vida al yo social y colectivo es m*s acusado. E/presado lo mismo en otra forma tendremos: nuestro yo propio tiene que e/istir quiera o no enca)ado en un yo social en una tradici$n en un mundo de ideas que no son suyas con las cuales se encuentra y entre las cuales tiene que alo)ar las suyas propiasA e/actamente lo mismo que le acontece con el mundo físico. -sí en determinados tiempos este recurso a la cultura am%iente t$pica y ya hecha no se esta%ili!a o se esta%ili!a menos que en otras. La ra!$n nos aparece ya aquí como un imperativo de recurrir cada cual a sí mismo. 0o pues me vuelvo nadie que es lo que practicando un calem!our con su nom%re hacía Olises cuando quería ocultarse o desaparecer. &ertrechados con seme)antes consideraciones tornemos a nuestro asunto principal. El m*s resuelto a se"uir s$lo la ra!$n es decir su íntima evidencia no puede se"uir de hecho esta norma sino en peque+os sectores de su vida: el resto de ella lo entre"a a la tradici$n y vive de ella. Cada época nos parece se"(n esto como una ecuaci$n específica entre ra!$n y tradici$n entre la vida auténtica de los individuos y la vida convencional tradicional comunista. . La sociedad es decir la tradici$n le lleva en %ra!os y al mismo tiempo le aprisiona. En todas las épocas funciona el sistema de acciones esenciales en que la vida consiste: la diferencia entre unas y otras procede del m*s y el menos en la preponderancia de unas acciones so%re otras. No es éste quien discrimina )u!"a y sentencia se"(n su personal criterio de íntima evidencia so%re la verdad o error de la idea tradicional sino al revés el individuo somete su espont*nea convicci$n al tri%unal de la tradici$n.# u otra pare)a # no la he pensado ni repensado yo sino que me repito con ella lo que Dse diceE y con este repetir entro a formar parte de la "ente la cual es nadie. XT. Con lo cual se cierra el ciclo de este proceso primario: me ha"o la pre"unta en vista de que la tierra ha%itual se me volvi$ un no ser se me hi!o nadaA pero al recurrir a lo que se dice recurro a nadie. Este es un tema de suma importancia para una filosofía de la historia. Es el "ermen de una posi%le tradici$n de un t$pico que a(n no se ha endurecido no se ha consolidado. &or lo mismo no nos tranquili!a del todo no nos parece ser la realidad misma que %uscamos sino una teoría como tal una idea de otro hom%re. Como no intentamos ahora ocuparnos de esta disciplina evitaremos desarrollarlo. En otros tiempos acontece lo contrario. Lo que Dse diceE la opini$n esta%lecida de anti"uo en suma la tradici$n domina por completo al pensamiento individual. 'e trata por el contrario de di%u)ar la estructura permanente de la vida lo que ésta es siempre. 'in esta porci$n de ideas convencionales no podría vivir su inse"uridad ante la mayor parte de su circunstancia sería intolera%le. &ara reci%irla hay que hacer no poco esfuer!o y casi nos o%li"a a repensarla por nuestra cuenta.

-hora de%emos hacer la advertencia que DcosaE es ya una interpretaci$n de lo que hay ante el hom%re y con lo que éste tiene que ha%érselas.. 0 éstas nos suelen tranquili!ar completamente. Es un o%)eto com(n dentro de . Mas no podemos alcan!ar la roca dura de %uenas a primerasA preciso es al principio raspar un poco la superficie de las cosas. No nos parecen teorías no las vemos como ideas sino como la realidad misma y efectiva. Estas nos parecen ser ya casi la realidad misma nos aquietan m*s. &or cierto que éste no parece el comien!o apropiado para un curso que en el dominio de la filosofía científica pretende lle"ar a un nivel trascendente. Jue el sol en 3riente y el sol en &oniente es el mismo sol que es un mismo ente o cosa rí"ida invaria%le en su estructura principal y distinta del lu"ar en que se encuentra ahora o lue"o es una sa%iduría a que el hom%re lle"$ a fuer!a de pensar so%re el contorno. &ero si se dice que el sol es un cuerpo nos parece coincidir de tal modo con la realidad indu%ita%le con la realidad misma que no recelamos en ese decir una teoría una interpretaci$n. Es f*cil porque es relativamente reciente y se opone a lo que los o)os parecen notificarnos. La idea misma de DcosaE resume una completa metafísica Basta aquí la hemos usado siempre que al definir la vida decíamos que el hom%re se encuentra entre las cosas. LECCIÓN II [Las dos mesas la cosa su!stancial y el espacio po!lado por campos de fuer"as. 2a todo esto a hacer caer en la cuenta de una sencillísima verdad: que si desnudamos la circunstancia mundanal en que estamos de cuanto so%re ella hemos pensado y reci%ido la hemos vaciado por completo de ser y en su lu"ar hemos de)ado un en)am%re de pun!antes pro%lemas. &ero tras ellas hay todavía otras que son las teorías primi"enias de la humanidad decantadas en el idioma. La ha%itaci$n en que al vivir ahora nos encontramos no es ni siquiera una DcosaE: es aquello de que se est*n ustedes sirviendo para hacer lo que han decidido hacer que es Descuchar una lecci$nE. 0 al empe!ar a raspar con lo primero que entro en contacto es. &or lo mismo no se hacen cuesti$n de ella sino que la usan sin m*s diríamos la viven como tal ha%itaci$n.A dos mesas dos sillas dos plumas. -hora resultar* claro de so%ra que si nuestra vida consiste al presente en Destar en una ha%itaci$nE no quiere decirse que consista en estar el yo que es cada cual es un espacio./ La mesa primaria no es una ni otra.) DMe he puesto la tarea de redactar estas conferencias y al hacerlo así he acercado mis sillas a mis dos mesasE. &or eso no se nos ocurre dudar de ellas.. Es relativamente f*cil hacerse car"o de que el cielo de Copérnico es no la realidad sino una idea una interpretaci$n humana de la realidad. El espacio es una teoría una idea./ $l peloteo del ser. 'e adapta suficientemente al proyecto de ser oyentes de una lecci$n en vista del cual han venido ustedes a ella. &ero si hu%iera en ella e/cesivas resonancias o por rendi)as del techo cayese so%re nosotros a"uanieve de)aríamos de ha%lar y oír filosofía de ocuparnos de filosofía y pasaríamos a ocuparnos de la ha%itaci$n y entonces pensaríamos qué es una ha%itaci$n cuando ya no es una ha%itaci$n un aula un al"o que sirve para oír. Cosa es un al"o al cual atri%uimos permanencia de ciertos caracteres al través de sus variaciones por e)emplo de sus variaciones de lu"ar. DEstar enE empleado como concepto e/presivo de la realidad primaria que es nuestra vida si"nifica simplemente Dha%érselas conE esto o lo otro usar de mane)ar Dservirse deE.. 0 sin em%ar"o la idea de cuerpo supone toda una concepci$n del mundo físico %ien que elementalísima y tan anti"ua en la mente humana que se ha convertido en un h*%ito profundo en el cual descansamos. La ha%itaci$n est* ahíA no espera para estar ella ahí y nosotros en ella que pensemos so%re ella y la interpretemos. Estoy familiari!ado con una de ellas desde mi m*s tierna infancia.. M1os mesasN 'íA todos los o%)etos que se encuentran a mi alrededor tienen su duplicado. con mis dos mesas.&ero tras esa idea hay otras m*s a+e)as de la ciencia de ayer o de anteayer.

no como el espacio que es una mera ne"aci$nA no como el tiempo que es.. Ello no es mayormente necesario para se"uir nuestra línea de pensamiento. &ero los atri%utos de ese mundo e/cepto aquellos que se refle)an en las medidas quedan fuera de toda investi"aci$n científica. 1esparramadas en ese vacío hay numerosas # car"as eléctricas moviéndose a "ran velocidad pero su volumen con)unto no a7can!a siquiera a una trillonésima parte del volumen de la mesa. Mi mesa científica es casi toda un vacío. Nos damos cuenta que es necesario concederles un fondo de perspectiva com(nA al"o así como un mundo e/terior. .ese am%iente que llamo mundoA c$mo voy a descri%irlaHA tiene e/tensi$nA es hasta cierto punto permanenteA noto que su superficie est* pintada pero que ante todo es su!stancial. Ni siquiera podemos conferir la conocida noci$n de su%stancia a aquella min(scula parte que no est* vacía. sustituyéndolas un fondo a fundamento com(n %asado en toda la e/periencia cuando entramos a considerar un o%)eto material un campo ma"nético una fi"ura "eométrica o una duraci$n de tiempo nuestra informaci$n cieritífica se resuelve en medidas ni el aparato de medir ni el modo de usarlo su"ieren que hay al"o esencialmente diferente en estos pro%lemas. Las mediciones mismas no permiten esta%lecer una clasificaci$n por cate"orías . Mi se"unda mesa est* e/enta de su%stancia. Corma parte de un mundo que de una manera indirecta se ha impuesto a mi atenci$n. Casi toda ella es espacioA un espacio po%lado por campos de fuer!a pero éstos de%en ser desi"nados %a)o la cate"oría de influencias y no de cosas. 1icha mesa contiene mi papel de escri%ir en forma tan satisfactoria como la mesa n(mero uno pues cuando de)o el papel so%re ella las min(sculas partículas "olpean su parte inferior de tal suerte que el papel queda mantenido en suspenso a un nivel apro/imadamente constante. Mi conocimiento de ella es m*s reciente que el de la otra y por eso no me es tan familiar. 'i me apoyo so%re esa mesa no pasaré a través de ellaA o para ser ri"urosamente e/acto la pro%a%ilidad de que mi codo científico pase a través de mi mesa científica es tan remata que puede ser descartada en la pr*ctica. Es una cosa. No pertenece al mundo antes mencionado a ese mundo que aparece espont*neamente a mi alrededor cuando a%ro los o)os aun antes de entrar a considerar lo que en él es o%)etivo o su%)etivo. &asando revista a sus propiedades una por una parece que hu%iera poca diferencia entre las dos mesas en cuanto a su utilidad para usos corrientes pero cuando so%revienen circunstancias anormales mi mesa científica ofrece venta)as so%re la otra.. 'i la casa se incendia mi mesa científica se disolver* en humo científico mientras que mi mesa familiar sufrir* tal metamorfosis que no me ser* posi%le e/plicar el cam%io y tendré que considerar lo ocurrido como un mila"ro. &ueden ustedes representarse los electrones tan su%stanciales como lo deseen pero siempre compro%ar*n que e/iste "ran diferencia entre mi mesa científica con su su%stancia 6si es que la tiene: tenuemente dis"re"ada en una re"i$n casi toda vacía y mi mesa cotidiana que consideramos como tipo de realidad s$lida lo cual entre paréntesis implica una protesta contra el su%)etivismo %erYeleyano. 1espués de todo si el lector es un hom%re de %uen sentido un hom%re no muy atormentado por escr(pulos científicos puedo dar por sentado que comprende la naturale!a de una mesa ordinaria Es m*s me han ha%lado de hom%res dotados de %uen sentido que creían poder conocer me)or el misterio de su propia naturale!a siempre que los hom%res de ciencia lle"aran a e/plic*rsela en términos sencillos como los que se emplean para e/plicar la naturale!a relativamente simple de una mesa. No insisto m*s so%re el particular porque sería caer dentro de un círculo vicioso. -l reducir la materia a car"as eléctricas nos ale)amos considera%lemente de la ima"en que dio lu"ar al concepto de su%stancia y el si"nificado de este concepto # si es que al"una ve! tuvo al"uno # se ha perdido en el camino. La ciencia por fin se re%ela contra la.: M1ios sa%e quéN La característica distintiva de una cosa consiste precisamente en estar constituida por su%stancia y no veo me)or manera de descri%ir la su%stancia en este caso que tomar como e)emplo ese tro!o de naturale!a representado por una mesa ordinaria. No se"uiré por ahora insistiendo en la insustancialidad de los electrones.odas las ideas científicas modernas tienden a eliminar las cate"orías estancas de cosas influencias formas etc. Bay una diferencia fundamental entre el hecho de que el . La mesa n(mero dos es mi mesa científica. tendencia a unir el conocimiento e/acto contenido en esas mediciones al con)unto de representaciones tradicionales de conceptosA éstas no aportan informaci$n al"una auténtica so%re el fondo de perspectiva com(n en el plano del conocimiento. Cuando di"o su%stancial no s$lo quiero si"nificar que no se viene a%a)o cuando me apoyo en ella sino que est* constituida por su%stancia y en virtud de esa pala%ra intento transmitir cierto concepto de su naturale!a intrínseca.

Mundo es orientaci$n. Mundo es orden estructura ley y comportamiento definido de las cosasA una a%soluta variaci$n no sería mundo.odo. 0 aun ese mismo ser # ser facilidad ser dificultad # no lo es ella sino que depende de lo que yo ten"a que hacer: escri%ir o huir. . La D"enteE no hace nada. No hay o%ra colectiva.papel ante mí est* mantenido en el aire por una serie de peque+os "olpes diri"idos desde a%a)o por al"o en cierto modo compara%le a un en)am%re de moscas o que esté en ese mismo lu"ar porque hay su%stancia %a)o él pues est* en la naturale!a intrínseca de la su%stancia ocupar espacio con e/clusi$n de otras su%stancias. En ri"or la mesa primaria no es ni lo uno ni lo otro ni nada. Ese hom%re tuvo que crear en la autenticidad de si mismo la orientaci$n que es aquel concepto. sea lo que fuere aquello que a&í pueda ha%er.E 0 ahora pre"unto: cuando # leyendo a Eddin"ton # di"o que me acerco a la mesa para escri%ir ese hacer y esa situaci$n de mi vida que tales pala%ras enuncian Gpuede consistir en que me acerco a unos electronesH On salva)e puede tam%ién acercarse a la mesa ya que no para escri%ir para sentarse so%re ella y ese salva)e se acerca tam%ién a unos electronesH &ero lo mismo vale para le mesa como su%stancia. Buel"a decir que la física moderna "racias a delicados e/perimentos y a una ri"urosa l$"ica ase"ura que mi mesa científica es la (nica que en realidad est* ahí. Ca%ía decir que eso favorecerme es el ser de esta mesa. El hom%re y su circunstancia pelotean el pro%lema del ser # se lo devuelven uno al otro # lo que indica que el pro%lema del ser es el de lo uno y lo otro el del hom%re y su circunstanciaA el de . &or otra parte ca%e insistir en que la física moderna )am*s conse"uir* e/orci!ar la primera mesa # compuesto e/tra+o de naturale!a e/terna im*"enes mentales y pre)uicios heredados # que veo con mis o)os y puedo asir con la mano. &seudoLorientaci$n en el t$pico. 'in em%ar"o y así huyo porque hay fue"oH La mesa me estor%a. &ero mundo si"nifica un orden unitario de las cosas: es el ser de ésta y ésta y todas las cosas articulado en un ser universal. Lo posi%le y lo imposi%le.. El hom%re est* desorientado. 1e%emos despedirnos de ella ahora porque vamos a de)ar atr*s el mundo familiar para adelantarnos en el mundo científico revelado por la física Este es o se supone que sea un mundo puramente e/terno. No tiene ser por sí: est* ahí facilitando o dificultando mi vida como elemento de ella me sirve o me desirve me favorece o me pertur%a. Esto transfiere a mí el pro%lema del ser de las cosas. &or tanto la circunstancia por lo pronto y como tal no tiene serA ese mínimo que parecería tener no es de ella sino de mí. 1epende lo que la circunstancia sea de quien sea yo: el que tiene que escri%ir o el que tiene que correr. &ero aun ese t$pico fue antes de ser t$pico o%ra de un hom%re. La diferencia aquí es cuesti$n de concepto pero no e/iste diferencia en cuanto a mi tarea pr*ctica de escri%ir so%re el papel.. &ara responder a Gqué son las cosasH ten"o que pre"untarme qué soy yoH &ero yo soy el que tiene que ha%érselas con la circunstancia el que tiene que ser en ella. El hecho radical e irremedia%le es que el hom%re viviendo se encuentra con que ni las cosas ni él tienen serA con que no tiene m*s remedio que hacer al"o para vivir que decidir su hacer en cada instante o lo que es i"ual que decidir su ser y esto incluye como hemos visto el ser de las cosas. Lo que yo puedo y de%o ser depende pues a su ve! de ella.

Mas nuestro ser consiste por lo pronto en tener que estar en la circunstancia. &or tanto todas nuestras ocupaciones suponen y nacen de una ocupaci$n esencial: ocuparse del propio ser./ Construcción del Mundo ante la pro!lem3tica circunstancia9 La Metafísica es una tarea ine0ita!le. &ero las ciencias viven en desorientaci$n. . &ara decidirlo necesitamos hacernos cuesti$n de él esto es necesitamos preocuparnos de ese hacer de esa ocupaci$n de lo que vamos a hacer en la vida de lo que vamos a ser. Esta interpretaci$n es a la par )ustificaci$n. &recisamente porque la vida es siempre en su raí! desorientaci$n perple)idad no sa%er qué hacer es ./ Ba!er cómo %sa!er a *ué atenerse'. LECCIÓN I [6uestro camino &acia la Metafísica. Es ésta una e/tra+a realidad que lleva en sí su propia interpretaci$n.al ve! al comen!ar la faena nos demos cuenta de que las lecciones anteriores nos han dado hechos y sin premeditarlo no pocos tro!os de ella. G&or quéH La vida es interpretaci$n de sí misma )ustificaci$n de sí misma. Mas si"uiendo nuestro uso resumamos en (ltima e/presi$n cuanto hemos dicho. 1e aquí que la ocupaci$n con nuestro ser el hacernos cuesti$n de él lleva consi"o hacernos cuesti$n de lo que nos rodea y envuelve.orientado so%re mi vida: s$lo así Dtendr* sentidoE tal decisi$nA supone ha%erme convencido que es me)or morir que vivir. Es pues para el hom%re imposi%le estar sin una orientaci$n ante el pro%lema que es su vida. G&or qué lo voy a dar en una direcci$n me)or que en otraH M*s a(n: Gpor qué en a%soluto voy a dar un pasoH G&or qué no renunciar a todo hacer y de)arme morirH &ero hasta para resolver de)arme morir ten"o que motivar mi resoluci$n ten"o que estar . Esto es lo que hacemos. 'i no no puedo dar ni un paso. La pre"unta por el ser del ser. Metafísica La vida de ustedes: estar ahora aquí.en"o pues que ha%érmelas con el DahíE y Dconmi"oE &ara ello necesito or"ani!ar mi hacer y para or"ani!arlo necesito orientarme en el ahí en la circunstancia. Boy sin em%ar"o vamos a volver a mentar la Metafísica pero esta ve! ya normalmente porque vamos a comen!ar a hacerla en modo y e/presi$n deli%erados. Nos pre"untamos: Gqué es esta mesa en que me apoyo qué es esta ha%itaci$n en que estoy qué es esta lu! que me alum%raH 0 tam%ién: Gqué soy yo: el que usa de la mesa el que est* en la ha%itaci$n a quien alum%ra esta lu!H G&or qué nos hacemos estas pre"untasH &orque al encontrarme viviendo eso con que me encuentro consiste en que ten"o que ser yo no en mí sino fuera de mí ahí en la circunstancia y ésta sur"e ante mí como un otro que yo como un elemento que me resiste que me nie"a Ese Dser yo ahíE no va por sí solo sino que vivir es precisamente tener que hacerlo tener que lo"rarlo. No se puede vivir sin una interpretaci$n de la vida. Nuestra vida es ahora estar cada uno de nosotros en esta ha%itaci$n ocup*ndonos de Metafísica./ La Metafísica es soledad. 0o ten"o quiera o no que )ustificar ante mí cada uno de mis actos. La orientaci$n radical o universal.Las orientaciones parciales o la pre"unta por el ser de estas o las otras cosas: las ciencias. El Dser yo ahíE que es la vida me lo encuentro pues como una tarea como un pro%lema que necesito resolverA . La vida es siempre tener que hacer al"o en vista de las circunstancias en que estamos tener que ocuparse con al"o.) En las lecciones anteriores no hemos nom%rado siquiera la Metafísica. &ero ese quehacer u ocupaci$n que es en todo momento nuestra vida no nos es dado decidido sino que tenemos que decidirlo nosotros. 1i)érase que para los efectos de ésta no hemos hecho sino perder el tiempo. La vida humana es pues a un tiempo delito reo y )ue!. El n(mero el mineral el animal. &ero esto a su ve! implica que estoy ya perfectamente orientado so%re la vida esto es que sé lo que es la vida y todo en ella.

En efecto ustedes han hecho cuanto han hecho en su vida en vista de una cierta interpretaci$n de la circunstancia que en cada caso tenían. 0o estoy orientado con respecto a al"o cuando poseo un plan de mi trato con ello de mi hacer y ese plan de mi conducta supone que me he formado un plano de esa cosa una fi"ura o esquema de lo que esa cosa representa en mi vida. El presente no nos importa ya. -hora resulta todo lo contrario: que el hacer metafísico es un in"rediente ineludi%le de la vida humanaA m*s a(n: que es lo que el hom%re est* haciendo siempre y que todos sus dem*s quehaceres son decantaciones y precipitados de aquél. 0 como el ser de esa cosa se me enla!a irremisi%lemente con el ser de las otras no lo"ro o%tener aquél no consi"o orientarme de un modo radical con respecto a ella si no me he orientado respecto a todas si no he formado un plano de todo. Lle"ados aquí no tenemos m*s que proceder con un poco de orden. &ero la circunstancia y todo en ella es por si puro pro%lema. En el mar nos hundimos. El hom%re hace mundo para salvarse en él para instalarse en él # el hom%re es Metafísica. Mundo es aquello de que estamos se"uros. En el tem%lor de tierra no estamos nos caemos. La pala%ra Dsa%erE si"nifica eso: sa%er a qué atenerse con respecto a al"o sa%er lo que hay que hacer con ello o en vista de ello. El puro pro%lema es la a%soluta inse"uridad que nos o%li"a a fa%ricarnos una se"uridad. Bemos dicho que es la Metafísica una orientaci$n radical: pensemos un poco so%re las condiciones de una orientaci$n radical. Este plano de todas las cosas es el mundo o universo y la orientaci$n radical que él proporciona es la Metafísica. Con tal que él consi"a sa%er a qué atenerse acerca de los cuerpos todo el resto queda para él . La Metafísica no es una cienciaA es construcci$n del Mundo y eso construir mundo con la circunstancia en la vida humana. Lle"amos pues a esta f$rmula: vida humana no es ser ya lo que es sino tener que ser tener que hacer para ser por tanto a(n no ser. Esa interpretaci$n en su inmensa porci$n les ha venido del contorno social en que se halla%an pero ustedes han tenido que reci%irla que asimil*rsela que adherir a ella y con m*s frecuencia de lo que ustedes mismos creen han ele"ido entre ideas diferentes so%re el mundo y las cosas del mundo que el contorno les ofrecía Ban hecho pues Metafísica. El puro pro%lema es como un tem%lor de tierra o como el mar al"o en que no se puede estar.tam%ién siempre esfuer!o por orientarse por sa%er lo que son las cosas y el hom%re entre ellas. &orque tiene que ha%érselas con ellas necesita sa%er a qué atenerse con respecto a ellas. -hora se trata para ustedes y para mí de que el hom%re sea %uena Metafísica. La interpretaci$n que damos a la circunstancia en la medida que nos convence que la creemos nos hace estar se"uros nos salva. 1e aquí qué la su%stancia radical de la vida sea inse"uridad. 6El matem*tico est* orientado con respecto al n(mero y las fi"urasA pero s$lo parcialmente porque no lo est* respecto a la relaci$n de am%os con lo dem*s. En suma: que cuando ustedes creían que al acudir a una clase de Metafísica i%an a hacer al"o nuevo y aunque acaso interesante superfluo se encuentran con que toda su vida no han hecho otra cosa. -hora %ien no se puede estar en un puro pro%lema. Mas por lo mismo es a la ve! impulso af*n de se"uridad y construcci$n del mundo que la hace posi%le. El Mundo el Oniverso no es dado al hom%re: le es dada la circunstancia con su innumera%le . La Metafísica es una cosa inevita%le.: Esta averi"uaci$n nos pone delante al"o inesperado: que la Metafísica u orientaci$n radical del hom%re no es al"o adventicio al"o que hacen al"unas veces al"unos hom%res llamados fil$sofos pero que podían muy %ien no hacer al"o por tanto que los dem*s no tienen por fuer!a que hacer. Esa fi"ura o esquema es el ser de esa cosa. La e/presi$n m*s inmediata dé ello se encuentra advirtiendo que lo que m*s nos importa es si seremos en el pr$/imo momento. -l ser radical no podemos limitar el *rea de la vida so%re que vamos a orientarnos. El físico se orienta so%re las cosas corporales: lo dem*s queda fuera de su ocupaci$n de lo dem*s no se hace cuesti$n. contenido. 0 como el mundo o universo no es sino esa interpretaci$n tendremos que el mundo es la se"uridad en que el hom%re lo"ra estar.

3 dicho en otra forma: el físico al hacerse pro%lema del ser de los cuerpos no puede aceptar sin e/amen previo y sin pro%arla nin"una opini$n so%re los cuerpos pero toma sin m*s como firmes otra porci$n de opiniones que no se refieren a los cuerpos. 'i procedo así me encontraré con una multiplicidad de certidum%res incone/asA por tanto que al querer orientarme en el caos de la circunstancia me encuentro perdido de nuevo en el caos de mis certidum%res. -l ser primero quiere decirse que vamos a apoyar o fundar en él todos los dem*s. Necesito pues no certidum%res sin m*s ni m*s sino un sistema de certidum%resA esto es un con)unto limitado de éstas ./ Begunda tesis el idealismo./ Cngenuidad y cautelosidad. .o posici$n o proposici$n. LECCIÓN II [+na primera certidum!re so!re la totalidad. 'ería una certidum%re que lo"ro ahora a la cual se"uir* otra que no tiene que ver con aquélla y así sucesivamente. -hora %ien nuestras tesis son de dos clases: de un lado todas aquellas que nos convencen porque se apoyan en otras ya firmesA de otro las tesis primarias cuya firme!a no les viene de nin"una tesis previa. 'i no no sería primero m*s que en el orden cronol$"ico. Jueremos sa%er a qué atenernos respecto a las cosas y ahora estamos decidiendo nuestro primer atenimiento. 1e aquí que acepta sin hacérselo cuesti$n el mundoA se entiende el resto del mundo se"(n la tradici$n y su contorno social piensan que es.odas las dem*s se apoyan en éstas dependen de éstas e/traen de éstas su se"uridad. El contenido de la primera certidum%re es la primera verdad. &or tanto no dar por se"ura nin"una opini$n que no ase"uremos nosotros mismos.) &erdidos en nuestra vida # vida es sensaci$n de perdimiento # %uscamos una orientaci$n radical para ella. El nom%re es suficientemente si"nificativo. Nadie por e/celente que sea su voluntad puede darnos hechas nuestras convicciones.enemos que con0encernos a nosotros mismos. 'i en efecto lle"amos a estar convencidos de al"o ese al"o queda como firme ante nosotros queda puesto./ Bus atri!utos. -hora vemos por contraposici$n lo que es característico de ésta: no acepta nin"una opini$n de cuya firme!a no podamos responder. &ero el metafísico al tener que renunciar a toda opini$n que él mismo no se fa%rique al no poder reci%ir de los dem*s nada como %ueno y firme tiene que hacérselo él todo o lo que es i"ual tiene que quedarse solo. La Metafísica es soledad. El primer acto de una orientaci$n radical tendr* que consistir en o%tener so%re ese caos la primera se"uridad lo que suele llamarse una primera certidum%re.odo esto puede hacerlo porque no pretende una orientaci$n radical./ 28ué es lo *ue 0erdaderamente &ay9 / #rimera tesis las cosas y su con(unto o Mundo. &or e)emplo acepta la matem*tica la da por verdadera y confiado en ella la usa en su la%oratorio acepta las leyes de la l$"ica acepta sin discutirlo que el hom%re es capa! de ciencia etc.intacto. El físico hace su física apoy*ndola en convicciones de los que no son físicos. . . Cí)ense lo que esto trae consi"o. El enunciado en que e/presamos una convicci$n nuestra so%re el ser de al"o se llama tesis. 3rientarse supone una multiplicidad pura un ha%er ante nosotros muchas cosas que no sa%emos lo que sonA ni cada una ni en la relaci$n de unas con otras ni en su con)untoA en suma supone un caos. -quí tiene ustedes la dificultad constitutiva de una orientaci$n radical: que necesita partir de ciertas tesis primeras las cuales no funden su firme!a o verdad en otras y que sin em%ar"o se afirmen a sí mismas. Los dem*s podr*n ponernos en camino de ella pero cuando de verdad hacemos metafísica esto es cuando nos fa%ricamos nuestras convicciones radicales tenemos que hacerlo cada cual por sí y para sí en radical soledad. Bace pues su ciencia con otros. 'i al lado de los cuerpos hay otro "énero de realidades qué le importaH Ni siquiera le importa cu*l sea el valor y puesto de la realidad corporal en el universo. El físico puede aprovechar las opiniones a)enas valiéndose de ellas siempre que le resulten (tiles.

. &or eso mi primera pre"unta la que me lleva a una orientaci$n radical es ésta: Jué es lo que hayH No 2*ué &ay9 Esto lo ten"o ya porque vivir es estar en las cosas ha%érselas con ellasA y por tanto ha%er éstas ante mí: las ten"o desde lue"o las hay desde lue"o y por eso estoy perdido entre ellas. En el caos en que estoy y que # por tanto # soy hay innumera%les elementos fisonomías formas: precisamente porque &ay tantos in"redientes es un caos. Esto supone que al o%tener la primera certidum%re sea ésta de condici$n tal que me permita apoyarme en ella para o%tener las dem*sA si no me pasaré la vida empe!ando y sin lle"ar nunca a un con)unto finito limitado de convicciones de verdades o tesis. Bay pues lu! y hay campo pero estos dos Dha%enE se )erarqui!an no si"nifican lo mismo para mí: hay el campo con un ha%er primario del cual es consecuencia o derivaci$n secundaria el ha%er colores. El o%)eto con que sue+o es una realidad pero el o%)eto que veo despierto y de que el so+ado procede tiene con respecto a éste una realidad primaria ori"inaria o radical. No entiendan ustedes aquí por mundo lo que en lecciones anteriores de este y otros cursos yo he denominado así practicando una anticipaci$n. Nuestra tesis primera de orientaci$n so%re lo que hay %usca pues la realidad radical de cuanto hay lo que verdaderamente hay o el ser de lo que hay. &ara esto es preciso que no resulte implicada en otra ni complicada con otra de su misma e/tensi$n. En vista de esto de%emos hacer precisa nuestra terminolo"ía y entender por realidad s$lo la radicalA lo dem*s lo hay pero no en realidad sino en apariencia o derivativamente.cuanto encuentro en ella y m6 pre"unta respecto a ese Dcuanto &ay' es ésta: c$mo de%o atenerme intelectualmente ante cuanto hayHA esto es: Gqué de%o pensar por lo pronto de cuanto hayH Lo *ue de%o pensar de al"o el pensamiento acertado o el acertado comportamiento intelectual mío ante al"o es el ser de ese al"o. Es decir que entre todo lo que hay hay al"o que es la verdad del resto por tanto que es lo que 0erdaderamente hay. 1e esta manera hacemos una primera tesis que ha sido a la par la que en la historia de la filosofía ocupa # cronol$"icamente el primer lu"arA es ésta: la realidad o el ser consiste en las cosas y su con)unto que llamamos mundo.sino qué es lo que hay cu*l es el ser de lo que hay. Con frecuencia so+amos y es incuestiona%le que lo so+ado lo hay pero no es menos incuestiona%le que no lo hay en el mismo sentido en que hay lo que vemos despiertos.en"o pues que comen!ar con una tesis que me dé una primera se"uridad esto es en que me declare o muestre al"o se"uro so%re la totalidad de mi situaci$n. Lo que se pre"unta no es pues lo *ue &ay. &ro%a%lemente ustedes recuerdan que les cost$ un poco de tra%a)o entender este nuevo sentido que yo da%a a la pala%ra mundo como interpretaci$n de la circunstancia como sistema de nuestras convicciones. La tesis primera tiene pues que ser universal. 'i no comen!amos por ase"urarnos de la realidad que es como piso fundamental en que todo lo dem*s se asienta y de que todo lo dem*s es mera transformaci$n aspecto o consecuencia se"uiremos perdidos. &ara que me entiendan desde lue"o pondré un e)emplo parcial. Esta dificultad venía de que ustedes esta%an ya y desde lue"o en la tesis fundamental que ahora ensayamos la cual por ra!ones que veremos es la . Esto (ltimo lo hay en realidadA se entiende lo hay con m*s realidad que lo so+ado. Mi vida es cuanto &ay.en que estén unas y otras cone/as . El físico me dice que cuando ante mí hay colores y luminosidad lo que verdaderamente hay es vi%raci$n etérea o campo electroma"nético. Claro es que él no nie"a que hay tam%ién la lu! que veo tal y como la veo pero me invita a reconocer que esa lu! y esos colores los hay "racias a que hay campo electroma"nético o éter. &ero adem*s como es primera tiene que ase"urarse a sí misma y por tanto no suponer otra previa en cuya se"uridad se apoye. Me hace falta decidir cu*l entre esas fisonomías elementos formas modos es el fundamental aquel a que pueden reducirse todos los dem*s y del que lo dem*s no es sino derivaci$n resultado o com%inaci$n. No importa que e/presemos inversamente lo mismo diciendo: Gqué ser hayH -quí el Dha%erE no se refiere ya a las cosas sino al DserE.

El mundo o realidad o lo que verdaderamente es se nos presenta pues como la "ran cosa. Esta pared consiste en un color determinado en una forma fi)ada. Esta tesis define muy %ien un cierto modo de ser que es el de las llamadas DcosasE y como éstas son sin duda al"o que hay define el ser de al"o que indu%ita%lemente hay. Con cerrar los o)os esa pared desaparece de)a de estar ahí. Este se"undo punto lo vamos a de)ar por ahora intacto. Esta tesis # repito # suena así: lo que verdaderamente hay la realidad lo que es: es el Mundo. 6Lo so+ado es so+ado por mí depende en al"(n sentido de míA si no hay so+ador no hay lo so+ado. Esta tesis si"nifica elevar a prototipo de todo ser el modo peculiar de ser la DcosaE la res. &or tanto no era tan firme mi afirmaci$n de que Z est* ahí por sí. M&erfectamenteN &ero insisto: si yo a%andono esta ha%itaci$n de la cual he afirmado que est* ahí por sí que es una realidad. al"o que encuentro qué por tanto est* ya ahí por sí con independencia de mí. . 0o soy en (ltima instancia o realidad con estas o las otras variantes como es la piedraA al"o que est* ahí: DahíE si"nifica en el con)unto de las cosas: estar ahí es estar formando parte del mundo. El realismo pues consiste en la afirmaci$n o tesis de que todo lo que es en definitiva es como es la cosa. . '$lo entonces resulta indu%ita%le se"uro su Destar ahíE. &recisamente eso es lo que entiendo por cosa y por mundo: lo independiente de mí. &ero ahora necesitamos pre"untarnos si cumple la otra condici$n ine/cusa%le en una primera tesis a sa%er si se ase"ura a sí misma si es indu%ita%le. 0 por DcosaE entendemos ante todo # lo que vemos y tocamos lo que hallamos como nuestro contorno sensi%le. En el Destar ahíE de las cosas interven"o yo.enemos demasiado que hacer con el primero: la realidad como Mundo como lo que est* ahí por sí y de que yo no soy sino un tro!o. En suma el ser de la cosa es un ser ya un ser quieto est*tico un estar siendo lo que se es. &ero si yo me voy de esta ha%itaci$n si"uen ella y su pared estando ahíH Evidentemente: por que llamo Destar ahí al"oE a estar por sí con independencia de mi. Esta tesis # que repito es la m*s o%via la inicial en la historia humana y la inicial en la reacci$n de la mente individual # encuentra pues las características o atri%utos del ser en la cosa.la l$"ica # que es la constancia en mis conceptos # me o%li"a so pena de contradicci$n a afirmar que esta ha%itaci$n se"uir* estando ahí.y por ello se llama realismo. el ser de lo que est* ahí en cuanto est* ya ahí es un ser concluso fi)ado un ser ya lo que se es. Es una toma de posesi$n intelectual con respecto a cuanto hay. &ero no esta dicho que las DcosasE sean lo m*s radical que hay que todo lo que hay pueda reducirse a ese modo de ser. &ara que sea se"ura es menester que no implique ni complique nin"una otra tesis de su misma e/tensi$n. &rocuremos entender lo que con esas pala%ras hemos pensado por tanto cu*les son los atri%utos que constituyen ese modo de ser.iene tal afirmaci$n un car*cter que la hace en efecto di"na de ser una primera tesis: su universalidad. Este mundo est* ahí y yo estoy en él soy un tro!o de él una cosa del mundo. &orque es evidente que si me hallo le)os de esta ha%itaci$n yo no puedo ya estar se"uro de que est* ahí. Muy %ien. . El ser de esa pared es por lo pronto un estar ahí ya y por cuenta propiaA =. El con)unto de las cosas es el # mundo.tesis natural esto es inicial la m*s o%via para el hom%re.: 'er es i"ual a ser por sí y no por mí. Cosas son lo que est* ahí ya sin que yo lo %usque y antes de que yo lo %usque. 'u modo de ser # su tipo de realidad es el que se nos ofrece ante cualquiera de esos al"os que llamamos cosas. &ero esta consecuencia a que la l$"ica me o%li"a me a%re a la ve! los o)os so%re el error que su%yace %a)o mi tesis inicial. Est*n ahí en tanto que las veo las toco las pienso. Ona cosa es: 7. -hora %ien Gqué quiere decir MundoH Lo que est* ahí por síA por e)emplo esta pared esta ha%itaci$n en que estoy.

&orque esta se"unda vista no %orra no rae no aniquila la primera sino que la conserva y la e/plica. . Eran realistas paradisíacamente porque no se les ocurri$ nunca que cupiese otra tesis opuesta. La interpretaci$n de la vida # por tanto del hom%re y el mundo # en que hemos sido educados que va disuelta en nosotros que hemos encontrado al nacer y en consecuencia que inte"ra%a nuestra circunstancia era la interpretaci$n idealista. Este nace pues de una prue%a como resultado de ha%er perdido la in"enuidad y de pensar con "ran cautela.la forma m*s e/trema m*s ri"urosa de idealismo. Lo mismo el idealista: tiene que reconocer como verdad parcial el realismo. Ella e/presa y formula lo que # diríamos # se ve a simple vista lo que se nos ocurre cuando de)amos a nuestro pensamiento se"uir su primaria inclinaci$n.iene que ser plenamente firme. &ero lo es mucho m*s cuando se trata de una tesis que es ya ella superaci$n de otra inicial.anto que su pro%lema y dificultad peculiar es e/plicar c$mo siendo la verdadera realidad el pensamiento parecen las cosas tener una realidad independiente de aquél. Esto acontece hist$ricamente en tiempos de 1escartes.recia y la Edad Media lo fueron sin tomar cautelas para : serlo.7[[d 7[7d. -quella inicial la realista se impuso por ser la m*s natural la m*s o%viaA esa era su fuer!a que no es poca. Esta es pues la realidad firme la de mis pensamientos mis ideas. 'iempre es muy difícil superar una tesis radical precisamente porque es radical.anto que en ri"or no hu%o nin"una filosofía # hasta 1escartes # . Las tesis pro%a%les inse"uras eran las que tenía en mi vida antes de resolverme a la radical orientaci$n y porque eran tales yo me sentía perdido en un caos. Es la tesis moderna. La tesis copernicana supera nuestra idea primeri!a de que el sol se mueve que es la idea m*s o%via y natural pero no porque la supere la quita. [=edón. Est* artillada y es puntia"uda por todas partes. ./ 2Cu3l es la realidad radical9 / La tesis realista complica al . LECCI3N III [$l punto de partida es la inseguridad. La cuesti$n es si podemos se"uir en aquella tesis porque todo hace sospechar que ese mundo idealista se resque%ra)a y se hunde. .ocarla para retirarla es e/ponerse a reci%ir pincha!os dialécticos a fracasar en la empresa. &ero ustedes comprenden que la tesis idealista es muy difícil de que%rar. La realidad de esta pared es pro%lem*tica: la realidad de mi visi$n de esa pared es indu%ita%le. 2ivimos en un mundo for)ado por el idealismo. 6Cranceses in"leses alemanesA si"lo I2ll si"lo I2lll si"lo IIIA MidealismoN Comien!a el si"lo II: 78[[ las Cn0estigaciones lógicas. Kast$ al idealismo enunciar formalmente la tesis realista para que el m*s somero an*lisis demostrase su imposi%ilidad. La tesis primeri!a frente a esa su fuer!a de ser la m*s natural o%via e indestructi%le tiene la de%ilidad de que es in"enuaA quiero decir que los hom%res realistas de . Es una tesis nativamente cautelosa y a la defensiva. 1e puro indiscuti%le no se les ocurri$ ni siquiera enunciarlaA no ha%lemos de pro%arla. No se les oculta a ustedes lo difícil que es corre"ir la primera vista y la inclinaci$n natural con una se"unda vista.@ En suma la tesis que afirma: la 4ealidad es el Mundo es las cosas resulta que complica otra: la realidad es un su)eto que piensa el Mundo las cosas.: Es pues la tesis en que estamos. En ella como en una tierra firme ha vivido con una u otra modulaci$n la humanidad occidental desde 7?[[ hasta nuestros días.Claro que es muy pro%a%le que esta ha%itaci$n si"a estando ahí cuando yo me voy pero una tesis de orientaci$n radical y so%re todo la primera que va a ser decisiva para el resto no tolera pro%a%ilidades. -hora se trata de o%tener completa se"uridad y de asentar el pie en tierra definitivamente firme: necesitamos lo que cuando tenía veintitantos a+os y escri%í las : Meditaciones del 8ui(ote llama%a yo con términos plat$nicos la Dse"uridad de la posici$nE io %o yaD3s *s 0 "óEaauos. que formulase especialmente la tesis de que vivían los realistas. El copernicano si"ue viendo al sol caer por occidente. 1e aquí que sea una tesis que no tiene preparada su defensa. 1e aquí la enorme dificultad para intentar su superaci$n. Esta prue%a de la imposi%ilidad del realismo es ya el idealismo.de BusserlA en 787< sus Cdeas para una fenomenología pura. La tesis realista se anula de)ando en su lu"ar la tesis idealista. .

/ Conformismo y anticonformismo./ $l pensamiento y sus formas. Conste pues que en esta pala%ra van fundidos y confundidos dos si"nificados diferentes: uno el car*cter de lo que (ltima y definitivamente e/isteA otro el modo de ser peculiar de las cosas e/ternas. 'ería interesante di%u)ar la estructura que da a la vida # hallarse en esta convicci$n que hace de ella de mí y de mi vida una cosa que est* en el mundo o lo que es i"ual que ser hom%re y vivir es ser mundo. Nuestras lecciones anteriores sin yo desearlo nos han ense+ado demasiado nos han hecho ver que cualquiera que sea la tesis verídica definitiva so%re la realidad radical que %uscamos nuestra vida no es mundo. Ballo la piedra hallo esta ha%itaci$n hallo los centauros que ima"ino hallo tri*n"ulos "eométricos y hallo ni m*s ni menos que todo esto eso que llamo mi vida. El que sostiene que la realidad radical es el espíritu usa el voca%lo sin acordarse de que el modo de ser el espíritu es muy distinto del modo de ser una res. Becha esta advertencia podemos volver a nuestra tesis inicial: la realidad son las cosas y su con)unto o mundo. -hora %ien esta pala%ra no si"nifica propiamente sino el modo peculiar de ser las cosas la res. &ero no hemos dicho m*sA no hemos formali!ado este mero parecernos y ello porque no nos ha%íamos planteado hasta ahora la pre"unta ta/ativa y perentoria: cu*l es la realidad radicalH Basta aquí ha%l*%amos s$lo de la vida.) &artimos a la conquista de una se"uridad radical que necesitamos porque precisamente lo que por lo pronto somos aquello que nos es dado al sernos dada la vida es radical inse"uridad. Lo peculiar de las cosas lo que nos invita a formular esta tesis que afirma ser ellas la realidad radical consiste en que est*n ahí en sí y por sí.lo e/terior corporal. Cen$meno es todo lo que hay y hallo. 0o estoy ahí entre ellas soy un peda!o del mundo. &or una ra!$n: hasta aquí no hemos hecho # Mfí)ense %ienN # m*s que descri%ir el fen$meno que desi"na la pala%ra vida pero no hemos dicho una sola pala%ra formal so%re el "rado de realidad que corresponda a ese fen$meno. &recisamente porque no lo es mi vida no est* ahí # como est* la piedra el *r%ol y el astro# sino que ten"o que hacérmela y me es pura tarea y puro pro%lema. Necesitamos hacer pie hallar al"o firme entre lo que hay y nos pre"untamos qué es lo que verdaderamente hay cu*l es la realidad. . 0 nos hemos propuesto a nosotros como primera verdad la tesis realista. 'on realidad las cosas porque est*n ahí en sí y por sí puestas por sí mismas sosteniéndose a sí mismas en la e/istencia./ La tesis idealista anula el mundo e5terior. &ero ahora al hacernos esta pre"unta ha%lamos ya de todo cuanto hay y frente a ello nos pre"untamos formalmente con *nimo de lle"ar a una decisi$n qué de todo lo que hay es la realidad se entiende la radicalH Basta aquí todo ha sido preparaci$n y nada m*sA preparaci$n para iniciar el sistema de nuestras convicciones o la verdad. 'in em%ar"o hoy mismo la usamos para desi"nar inclusive lo que no es res. &ero ahora tenemos que olvidar esto.al es la tesis realista la m*s o%via y primera en el tiempo de la historia humana y en cada hom%re sea cualsea la época en que vive. &orque hemos visto que vivir es estar yo en la circunstancia o mundo como en un elemento a)eno a mí.pensamiento. &or e)emplo: el hom%re yo. Es tan o%via esta tesis tan natural que ella ha acu+ado para siempre nuestro voca%ulario. El hom%re pues vive . Como lo característico de este fen$meno una ve! que cai"o en la cuenta de él es que mi vida me parece ser como el *m%ito donde todo lo dem*s se da # donde lo hallo o lo hay # les he dicho al"una ve!: noten ustedes que esta realidad que llamamos nuestra vida parece incluir todas las dem*s. Como esta es la (nica forma auténtica de ser que esa tesis afirma todo en la medida en que es realidad tendr* que ser así. El mundo es pues s$lo un término de mi vida pero yo no soy mundo ni mi vida es cosa de este mundo. Cuando queremos decir de al"o que verdaderamente lo hay que es el prototipo del ser lo llamamos realidad. 0o soy una de esas cosas. Mi realidad consiste tam%ién en ser una cosa entre las cosas como la piedra como la planta. 0 hacemos una primera tesis: la realidad son las cosas y su con)unto o mundo real. -hora en cam%io %uscamos una primera verdad la m*s importante la %*sica de la cual van a depender todas las dem*s.e/terior ni corporal. El mundo de las cosas es todo lo que hay.una piedra por e)emplo.

'iendo primera necesita # varias veces lo hemos dicho # afirmarse a sí misma no fundar su verdad en la verdad de otra o lo que es i"ual ser indu%ita%leA y adem*s necesita no complicar nin"una otra tan primitiva tan primera como ella. El realista # noten %ien esto # tiene desde lue"o mundo. La realidad de una cosa no puede en consecuencia ser radical esto es (nica puesto que para que sea se"ura la realidad de al"o es precisa con for!osidad antecedente la realidad de al"uien que lo piense. En ri"or y aunque pare!ca mentira ese di%u)o de la vida realista no se ha hecho nunca a fondo. 2eamos ahora si esta tesis es firme. Es real en tanto que mi pensamiento lo pone lo piensa como real. No ca%e conformarse con lo que hay porque lo que hay no es realidad: es preciso hacer que lo que hay # las presuntas cosas # se adapten a nuestras ideas que son la auténtica realidad. &are)amente ha%ría que hacer con el idealismo. Necesitar* ir averi"uando en su detalle c$mo es ese mundo las leyes de su conducta o ser. Este hom%re tiene en a%soluto que hacerse el mundo en que va a vivirA m*s a(n vivir se convierte para él en construir un mundo puesto que no lo hoyA diríamos tiene que sacarse el mundo de la ca%e!a en ve! de aprender lo que el mundo es adapt*ndose al que est* ya ahí como hace el realista. Mas para el idealista la cuesti$n estar* en crear un mundo se"(n las ideas se"(n nuestros pensamientos. Esta la e/istencia la realidad de un su)eto que piensa la realidad del mundo es lo que ase"ura con : car*cter indu%ita%le esa realidad de éste.puesto que parte de creer que éste se halla sin m*s.iene que sostenerse a sí mismo y como el >arón de la CastaFa. En suma: la tesis que afirma la realidad del mundo supone la tesis que afirma la realidad del pensamiento.tiene que salir del po!o tir*ndose a sí mismo de las ore)as.en esta tesis interpret*ndose a sí mismo como cosa del mundo e/terior o lo que es i"ual se pone desde lue"o entre las cosas diríamos en el paisa)e. En Busserl se descri%e s$lo en su punto de partida lo que él llama la Dtesis naturalE pero no intenta siquiera descri%ir las consecuencias de esa tesis para la estructura de la vida esto es c$mo vive el hom%re cuando vive inspirado por esa tesis en la convicci$n de esa tesis. &ero entonces el mundo no es real por sí y en sí sino en mí y por mí. Kaste ahora con traer a la mente c$mo vemos nosotros aun hoy al animal. No puede en consecuencia apoyarse en nada porque no hay nada fuera de él. Jué fi"ura da a nuestra vida la convicci$n fundamental de que la realidad (ltima es el pensamiento del hom%reH El interés del asunto salta a la vista con s$lo contraponer esto a lo anterior la vida idealista a la vida realista. &ero sa%e de antemano que hay en él esas leyes que tiene un ser. 4ealismo es conformismo. En cam%io el idealista se encuentra con que le han quitado lo se"uro el mundo de de%a)o de los pies: se ha quedado s$lo el su)eto como (nica realidad. &iensen ustedes s$lo en la inversi$n radical que el tr*nsito de la una a la otra interpretaci$n de la vida representa. 1el mundo no ha quedado como (ltimamente real m*s que una cosa: el pensamientoA y hemos pasado a la se"unda posici$n del hom%re en la historia la posici$n idealista. -hora %ien éste es el espíritu antiLconformista el espíritu revolucionario. El idealismo es por esencia . 0a entender*n lo que esto si"nifica. En el realismo vivir es encontrarse desde lue"o en lo se"uro en la tierra firme del mundo porque el mundo del realismo es el de las cosas que est*n ya ahí en sí y por sí. -hora %ien es indu%ita%le que el mundo de las cosas est* ahí en sí y por sí # por tanto # como (nica realidad Gindependiente de toda otraH 'i yo no viese las cosas no las tocase no pensase que est*n ahí estarían ahí en efecto las cosasH 'i haciendo un e/perimento mental yo me resto del mundo queda el mundo queda la realidad DmundoEH &or lo menos es dudoso: la realidad del mundo s$lo resulta indu%ita%le cuando adem*s de él estoy yo viéndolo toc*ndolo y pensando que est* ahí. Mas ello revela que la realidad radical no es la suya sino la mía. El mono col"ando del *r%ol en la selva pertenece a ésta tiene un modo de ser (ltimamente idéntico al del *r%ol donde ha%ita. &ara éste vivir ser* conformarse al mundo por tanto conformarse con el Mundo. . &ero ésta anula aquélla. 1epende pues la se"uridad de su realidad de mi realidad. 1os tesis primeras es una contradicci$n. &ero no podemos intentar el cuadro ni de aquélla ni de ésta. Nos llevaría varias lecciones. 1i)e antes que sería de "ran interés delinear la estructura que da a la vida la convicci$n realista esto es creer que no hay m*s realidad que el mundo y que la vida en consecuencia es una cosa entre las cosas. No hay verdaderamente m*s que sus pensamientos.

-hora %ien los atri%utos de una cosa no son los mismos que los del darse cuenta de esa cosa o de la conciencia de esa cosa. &ero es induda%le que e/iste que es real mi verla. En cam%io son firmes puestas como pensamientos míos por tanto puestas por el pensamiento. 0 lo que todas ellas tienen de com(n es que en ellas un su)eto se da cuenta de un o%)eto tiene conciencia de al"o o hay al"o para él. Jue e/ista esa pared que veo cuando no la veo es dudoso. Conviene pues que nos ha"amos %ien car"o de qué es eso que llamamos pensamiento. . &ero mi conciencia o pensamiento de esa pared ni es %lanca ni es e/tensa. 0 si en ve! de la pared tomamos un e)emplo m*s amplio el DfueraE en que la pared est* el espacio tendremos: que al ser el espacio pensamiento de)a él de ser espacial y un fuera para convertirse en inespacial y un dentro de mí. -sí: esa pared es %lanca y e/tensa tiene cinco o seis metros. No parece que sea así. &orque la pared es %lanca y de seis metros pero el pensamiento de pared mi ver la pared o tener conciencia de ella no es %lanco ni de un milímetro. -firmar que la realidad radical son las cosas era un error porque la realidad de las cosas s$lo es se"ura mientras un su)eto pensante asiste a ella. &ensamiento es ver oír ima"inar tener conceptos. El idealismo claro est* no i"nora esta dificultadA es m*s se hace car"o de que así como la dificultad específica del realismo era poder estar se"uros de que las cosas son en sí tal y como nos aparecen es decir como son en nuestro pensamientoA a su ve! la dificultad especifica del idealismo . La afirmaci$n de que la realidad es el pensamiento se incluye a sí misma porque ella es un pensamiento. 2eamos ahora si esta nueva tesis idealista es suficiente o si por ventura complica tam%ién otra a(n m*s radical y firme que ella. -sí la tesis idealista ha practicado instant*neamente un escamoteo y una transmutaci$n tan formida%les como sorprendentes. 0 como cualquier otro al"o que pudiera ha%er para ser ha%ido tiene que ser pensado queda de antemano incluido en la tesis que se nos presenta como invulnera%le ya que no parece complicar nin"una otra tesis que no vaya desde lue"o incluida en ella. &ara que la realidad pared se convierta en realidad pensamiento tiene pues que de)ar de ser pared. El pensamiento sería pues la materia de que todo est* hecho sería la realidad radical la (nica.revolucionario. Las cosas todas las cosas # esta mesa esa pared la monta+a all* le)os el astro # han quedado m*"icamente convertidos en pensamientos. Lo real son las cosas afirma pero eso es por lo pronto un pensamiento mío y mientras pienso la e/clusiva realidad de las cosas estoy de hecho a+adiendo una realidad distinta: la del pensamiento en que lo pienso. La realidad de las cosas pues complica la realidad del pensamiento. '$lo en tanto en cuanto son pensadas por mí las cosas me es se"uro que las hay pero entonces lo se"uro no tanto es ellas como mi pensamiento de ellas.odas estas son formas del pensamiento. &ero ahora necesitamos ha%érnoslas con la tesis idealista. La tesis idealista no tiene este inconveniente no se de)a fuera a sí misma. Kaste esto repito como elemental su"esti$n so%re la contrapuesta estructura que proporcionan a la vida una y otra tesis radical. No est*n ahí sino que est*n en mí en un yo que piensa. &or tanto no es posi%le que e/istan s$lo cosasA si s$lo cosas e/istiesen no podríamos estar se"uros de nada esto es no sería se"ura la e/istencia la realidad de nada. 'e advierte la dificultad radical que esto plantea al idealismoH Cuando éste me dice que la realidad de una cosa la firme la se"ura es que yo la pienso y que por tanto. &uestas en sí y por sí las cosas son pro%lem*ticas.las cosas son pensamientos míos nos encontramos por lo pronto con que no sa%emos lo que quiere decir. Las o%)eciones contra la tesis realista se resumen en una: que al hacer ella una afirmaci$n universal so%re la realidad al tra!ar el círculo o *m%ito m*/imo de lo que verdaderamente hay se de)a fuera a sí misma.

y de seis metros.nosotros nos importa reparar en que nuestra mente se"(n la propia tesis idealista se encuentra en dos situaciones distintas. Esto era un error y hemos hecho la correcci$n idealista: la e/istencia de al"o por completo independiente de mí es esencialmente pro%lem*tica cuestiona%le: no puede en consecuencia ser una primera verdad. Esto nos o%li"a a plantear la cuesti$n de un modo muy preciso a fin de que no haya escape posi%le. '$lo ahora ten"o derecho a decir que hay pensamiento. '$lo es indu%ita%le que lo que hay lo hay en relaci$n conmi"o dependiendo de mí que lo &ay para mí.odo aquello a que yo pueda referirme tendr* que ser un pensamiento míoA si no si no pienso en ello mal podría referirme a ello. &ero en cam%io ahora cuando advierto que lo que hay es conciencia o pensamiento de pared ya no hay pared. . El ser .) Estamos en el momento m*s "rave. Es la verdad raí! y por tanto tendr* que ser radical. &arece por lo pronto ser plenamente universal. '$lo e/iste indu%ita%lemente aquello del mundo que est* ante mí presente. La realidad indu%ita%le no es pues la de lo que est* ahí sino la de lo que est* ante mí porque est* ante mí. &ero adem*s la afirmaci$n de la e/istencia del mundo no es por sí indu%ita%le. &ero adem*s la afirmaci$n de que la realidad es el pensamiento no se de)a fuera como la tesis realista a este pensamiento en que ha"o tal afirmaci$n. 0o ten"o que estar presente a la cosa para que la e/istencia de ésta sea indu%ita%le o lo que es i"ual lo indu%ita%le es no la cosa sino su presencia ante mí. Cuando yo veo la pared y en tanto que la veo s$lo e/iste ante mí la pared como tal pared %lanca . 2amos a decidir el principio fundamental en el sistema de nuestras convicciones la verdad primera en el corpus de nuestras verdades. Basta aquí la tesis idealista parece invulnera%le. LECCI3N IIII [>uscamos una 0erdad radical uni0ersal e independiente./ La tesis idealista complica a una realidad distinta al pensamiento. Es preciso que la tesis primera se incluya a sí misma./ La realidad es la coe5istencia mía con la cosa. Mi ver la pared o pensamiento s$lo aparece y lo hay cuando yo a%andono a la pared de)o de verla y en un nuevo acto mental me doy cuenta de que he e)ecutado en el instante inmediatamente anterior una visi$n o pensamiento de pared. 2eamos ahora c$mo anda la tesis idealista en punto a indu%ita%ilidad es decir a no complicar otra tesis distinta de ella pero de la cual necesita para ser verdad. Nosotros nos pre"unt*%amos si esta nueva tesis la idealista es firme esto es si en am%as dimensiones antes indicadas es suficientemente radical. &or consi"uiente la realidad indu%ita%le y primaria es el pensamiento. En ese instante la f$rmula que e/presaría con ri"or lo que hay sería la realista: hay una cosa independiente de mí que es esa pared. 4adical en cuanto a la universalidad de su contenido: y radical en cuanto a la suficiencia independiente de su verdad. Cuando lo afirmo a él me he afirmado ya a mí. Esta presencia ante mí de la cosa ha sido llamada pensamiento. 'e"(n la tesis realista lo que verdaderamente hay es cosas mundoA esto es lo que e/iste en sí y por sí lo independiente de mí. . La tesis realista que afirma la e/istencia del mundo de las cosas pareci$ en am%as dimensiones insuficientemente radical.consiste en aclararnos c$mo no siendo la realidad sino pensamiento inespacial no o%stante hay cosas espaciales cuerpo mundo e/terno. 'ería la e/presi$n ri"urosa porque en cuanto estoy viendo la pared no hay pensamiento para mí no hay Fmi@ ver la pared.y el ser o!(eti0o del pensamiento. Esto por lo que hace a la dimensi$n de universalidad. &orque al afirmar la e/istencia del mundo de)$ fuera de él a este pensamiento en que ha"o tal afirmaci$n./ $l ser e(ecuti0o del pensamiento. &ara los efectos de la tesis fundamental hemos entendido por realidad Dlo que verdadera e indu%ita%lemente hayE./ La pre0ia posición de realidad. 'upone pues la realidad del mundo la realidad mía.

Juién me ase"ura que no es ahora al estar convencido de que padecí una alucinaci$n cuando efectivamente la pade!coH Mientras la alucinaci$n # o pensamiento # se e)ecuta no e/iste para mí. 'upon"amos que cuantos estamos aquí padecemos s(%itamente una: de pronto vemos que entra aquí un toro furioso. Jué hay en el Oniverso mientras estamos en este se"undo instanteH Bay nosotros # el su)eto # y hay la alucinaci$n anterior %ien que como un pasado pero como un pasado real efectivo como una realidad que hu%o pero que la hu%o a%solutamente Lo que no hay ya ni hu%o es toro. &ero he aquí que lue"o por los motivos que fuere pensamos que se trata%a de una alucinaci$n. &orque el al"o de que se da cuenta de que tiene conciencia o piensa # por e)emplo la pared # no la hay verdaderamente sino que es al"o interior al pensamiento y que s$lo en éste y por éste es al"o. -ntes cuando e)ecuta%a mi primer pensamiento ha%ía en el Oniverso a%solutamente un toro furioso aquí.an hay lo uno # el su)eto # como la cosa # el toro # y no hay m*s lo uno que lo otro. -hora hay s$lo ante mí Dal"uienE # mi yo antes # que cree ver un toro. Estamos en un se"undo instante en que vemos lo acontecido anteriormente como un pensamiento alucinado. &ero se dir* que al recordar ahora ese pensamiento anterior y ser éste o%)eto para mí e/iste para mí al fin y al ca%o. . Bay concluye s$lo pensamiento un su)eto que piensa la pared un su)eto para el cual hay pared. -nalicemos pues la alucinaci$n. -l lle"ar aquí tenemos que se"uir impertérritos o%li"ando al idealista para que precise m*s su tesis. El idealismo dice entonces: por tanto no hay una pared sin m*s sino que s$lo hay el Dser para mi de una paredE y a este Dser para mí al"oE llama pensamiento. No es posi%le que este DpensamientoLo%)etoE y aquel DpensamientoLenLe)ecuci$nE sean lo mismo puesto que sus resultados de Fes decir en cuanto@ realidad son tan distintos. '$lo hay con verdad indu%ita%le lo que hay para mí. El toro esta%a ante mí ha%ía a%solutamente un toro ni m*s ni menos que ahora hay ante mí a%solutamente s$lo una alucinaci$n un pensamiento.anto vale pues decir que s$lo hay pensamiento o conciencia como decir que no hay cosas puesto que ha%erlas si"nifica ahora ha%er el pensamiento de ellas. El idealismo se ha nutrido siempre con el e)emplo de la alucinaci$n que le es el m*s favora%le. 0o pre"unto qué es lo que hay en el Oniverso mientras estamos en la alucinaci$n. Bemos salido del instante anterior en que veíamos un toro. &ero entonces no ha%ría idealismo no sería verdad que hay s$lo pensamiento. . Bay un toro furioso: lo hay indu%ita%lemente y hay nosotros aterrados ante él. Esto es el auténtico idealismo. -hora la realidad a%soluta adem*s de nosotros es un pensamiento alucinado pretéritoA esto es lo que hay. 1esde este se"undo instante anulamos %orramos a este Ftoro@ por irreal a éste que antes era una a%soluta realidad. . &ero yo pre"unto: Jué sentido tiene este efecto retroactivo so%re el instante primero de lo resuelto en el instante se"undoH &orque yo desde mi convicci$n actual califique lo anterior como una mera alucinaci$n no anulo la situaci$n de Oniverso de realidad que antes hu%o. En modo al"uno y la prue%a de ello es que el Oniverso ha cam%iado de antes a ahora. '$lo serían el mismo si yo ahora al descri%ir la situaci$n anterior la tomase se"(n entonces se da%a y di)ese: antes he visto realmente un realísimo toro.independiente de mí que el realismo in"enuamente afirma no tiene salvaci$n posi%le. &ero ahora pre"unto sin admitir evasi$n ni su%terfu"io: qué hay cuando s$lo hay lo que hay para míH En este momento hay para mí esa pared. Es preciso que de)e de e)ecutarlo esto es de estarlo pensando y desde otro nuevo lo convierta en o%)eto para mi. Be pasado por dos convicciones sucesivas pero que en cuanto convicciones son idénticas: a am%as les acontece lo que es ine/ora%le en toda convicci$n a sa%er que su término aquello de que estamos convencidos es a%solutamente lo hay indu%ita%lemente. 0 como la tesis idealista consiste precisamente en afirmar que s$lo hay lo que hay para mi: el pensamiento que pienso no lo hay puesto que mientras lo pienso no e/iste para mi. &or eso le pre"untamos: qué hay en el universo cuando s$lo hay conciencia pensamientoH 0 él nos responde: hay un su)eto que piensa o se da cuenta y que no consiste sino en eso: hay este darse cuenta de al"o o tener conciencia de al"o o pensar y propiamente no hay nada m*s. No hay cosas hay s$lo la conciencia o pensamiento de las cosas. -hora ya no lo hay sino s$lo un pensamiento de toro furiosoA el pensamiento de toro no es corn(peto.

/ Los dos trayectos de @escartes. 1icho de otra forma: para que la tesis idealista como cualquiera otra sea verdad es menester que se recono!ca vi"encia a la convicci$n en que e)ecutamos esa tesisA esto es que lo que esa convicci$n cree que hay a%solutamente lo pon"amos como a%soluta realidad.) Kuscamos una orientaci$n radical so%re toda nuestra circunstancia por tanto so%re todo lo que hay. &ero es el caso que ese aspecto lo adopta ahora es decir que es mi nueva convicci$n la que ahora e)ecuto la que es vi"ente. No es esto (ltimo un a+adido hipotético y nada evidenteH Es indu%ita%le evidente que esa pared e/iste mientras me es presente pero no lo es que si"a e/istiendo. Esto es lo que se llama pensamiento se"(n oímos antes. &ero esto equivale a decir que s$lo hay realidad cuando no e/iste para nosotros el acto en que la pensamos cuando no es nuestro o%)eto sino que lo e)ecutamos o lo somos. Lo que evidentemente hay es pues la pared ante míA por tanto yo y la pared i"ualmente reales uno y otra. Entonces yo puedo no adherir a la convicci$n que él fue para mí no reconocer su vi"encia y decir Dera una alucinaci$nE o m*s en "eneral lo pensado en el pensamiento era interior a él y no realidad efectiva. Esto nos hace caer en la cuenta de que el idealismo al pretender fi)ar qué es lo que verdaderamente hay comete %ien que en otra direcci$n el mismo error que el realismo. La idea misma de pensamiento o de conciencia es una hip$tesis no un concepto formado ateniéndose pulcramente a lo que hay tal y como lo hay./ $l escamoteo del idealismo. 4ecuerden que decíamos: Cuando s$lo hay pensamiento no hay efectivamente lo en él pensado. &ara ello necesitamos venir a acuerdo con nosotros mismos so%re qué es a nuestro )uicio lo que . El pensamiento como e)ecutividad como al"o e)ecut*ndose y mientras se e)ecuta no es o%)eto para sí no e/iste para sí no lo hay.rascendencia e inmanencia de la 0ida./ La fórmula de @escartes. &ara que haya un pensamiento es menester que se haya e)ecutado ya y que yo desde fuera de él lo contemple me lo ha"a o%)eto./ La &ipótesis de la alucinación.Es preciso pues distin"uir entre el ser e)ecutivo del pensamiento o conciencia y su ser o%)etivo. Cuando s$lo hay mi ver esa pared no hay pared./ ./ La pesadilla del idealismo./ $l nom!re de la realidad radical y a!soluta de lo inmediato el 0i0ir. En consecuencia para ser yo el que ahora soy necesito de la pared no menos que ella para ser lo que es necesita de mí. 'e limita a declarar que tal ultraLe/istencia m*s all* de su coe/istir conmi"o es dudosa pro%lem*tica. 2i"ente es s$lo la convicci$n actual actuante la que a(n no e/iste para mí y por tanto no es pensamiento sino a%soluta posición. La realidad es la coe/istencia mía con la cosa. 1e modo que la condici$n %a)o la cual es firme una tesis e/cluye precisamente la firme!a o verdad de la tesis idealista./ Car3cter inmediato de la duda. La verdad es la pura coe/istencia de un yo con las cosas de unas cosas ante el yo. Esto es ya a+adido hipotético pro%lem*tico ar%itrario. &ensamiento es pues un aspecto o%)etivo que toma la convicci$n cuando ya no convence./ $l realismo persistente en el idealismo *ue la realidad es lo independiente. &or tanto la tesis idealista que afirma la realidad e/clusiva del pensamiento complica otra realidad distinta del pensamiento que es la convicci$n desde la cual ha"o aquella afirmaci$n y dentro de la cual aquella afirmaci$n tiene vi"encia. LECCI3N II2 [4e0isión de las tesis anali"adas./ La realidad es interdependencia y coe5istencia. &or eso es incon"ruente llamarlo pensamiento. &ero el idealismo afirma que la pared no es sino un pensamiento mío que s$lo la hay en mi que s$lo yo e/isto. El error del realismo consistía en que al determinar qué es lo que hay no toma%a lo que hay tal y como lo hay en su estricta pure!a sino que su%repticiamente hacia una hip$tesis a sa%er: al afirmar que lo que hay son las cosas en sí y por sí venía a decir esto: esa pared que veo y que por tanto e/iste ahora ante mi y me es presente la ha%r* tam%ién cuando no e/ista ante mi y no me sea presenteA en suma se"uir* e/istiendo. 0o soy ahora el que ve la pared y la pared lo visto por mí. Esto fí)ense %ien no se permite ne"ar que la pared puede e/istir adem*s sola y por sí. La realidad no es la e/istencia de la pared sola y por sí # como quería el realismo # pero tampoco es la de la pared en mí como pensamiento mío mi e/istencia sola y por mí. &ensamiento es pues una convicci$n no vi"ente: porque no se e)ecuta ya sino que desde fuera de ella se la mira.

E/istencia de al"o quiere aquí decir ha%erlo verdaderamente o en a%soluto y no s$lo err$nea aparentemente o en nuestra opini$n. La e/istencia de esa pared en sí y por sí es pro%lem*tica pero la e/istencia actual de mi estar viendo esa pared es incontroverti%le. Mi duda soy yo dudando por tanto no puedo dudar de mi e/istencia. 'i creo ver veo como si creo dudar dudo. Ensayamos la tesis o convicci$n realista se"(n la cual la realidad son la cosas y su con)unto el mundo. &ero entre mí y mi ver la pared nada a)eno a mí se intercala. Este al"o es la duda pero no s$lo ella sino tanto como ella el ver oír ima"inar idear sentir dolor y placer querer y no querer. E/istir como e/istir en a%soluto y no s$lo para mí. E/istir como e/istir para mí al"o o creer que e/iste. En e/presi$n m*s vul"ar pero m*s clara: necesitamos hacer pie en al"o completamente firme. &ero esta tesis no es firme: porque la e/istencia de las cosas en cuanto aparte e independientes de quien las ve y las piensa es pro%lem*tica es hipotética. 1udo lue"o e/isto. Como es sa%ido la f$rmula de 1escartes no puede ser m*s sencilla. 1*ndole sin em%ar"o una e/presi$n mucho m*s ri"urosa completa y favora%le que la que en sus te/tos aparece tenemos lo si"uiente: 0o puedo dudar de la e/istencia de todo menos de la e/istencia de mi duda.verdaderamente hay o cu*l es la realidad radical.sino con forma m*s ri"orosa en los #rincipios de filosofía 6par*"rafo 8: cogitationis nomine intelligo illa omnia. Jué tiene todo eso de com(nH 'implemente que son al"os de que nos damos cuenta inmediatamente sin intermediario. 1e la e/istencia a%soluta de esa pared yo no puedo darme cuenta inmediata. En vista de ello ensayamos la tesis que por lo pronto corri"e la realista y decimos: la realidad es el pensamiento la conciencia. : en la traducci$n francesa que él revis$: #ar le mot de penser(G entends tout ce *ui se fait en nous de telle sorte. Jue esa pared e/iste o la hay en a%soluto y no s$lo en nuestra opini$n es cuestiona%le du%ita%le. Jue esta ha%itaci$n tiene ella por si una e/istencia cuando no me es presente es s$lo una hip$tesis y no una tesisA s$lo hip$tesis y no inevita%le o evidente certidum%re. La pared en cuanto vista por mi por tanto no simplemente como pared sino como conciencia mía de esa pared como estarme dando cuenta de esa pared es indu%ita%le. Estudiamos esta tesis idealista desde varios lados y en al"unas de sus dimensiones pero ahora vamos sin m*s a anali!arla en su primera e/presi$n cl*sica la que adopt$ 1escartesA a anali!arla en los puntos que estricta y ur"entemente necesitamos. &ues %ien dudar no es sino parecerme a mí que dudo por tanto si me parece que dudo e/iste ya mi duda. E/istir en a%soluto la pared y creer yo que e/iste son dos cosas diferentes.*uae no!is consciis in no!is fiunt*uatenus eorum in no!is conscientia est. 0 tampoco ca%e considerarla como pro%a%le: la idea de pro%a%ilidad s$lo tiene sentido referida a una meta fi)a en comparaci$n con la cual se mide el m*s y el menos de apro/imaci$n que es la pro%a%ilidad o verosimilitud. =. Conste puesA lo que hace que no pueda yo dudar de la e/istencia de mi duda no es nada peculiar que la duda posea sino lo que la duda tiene de com(n con cuanto ten"a ese car*cter de que su e/istencia a%soluta y su e/istencia para mí o parecerme a mí sean idénticos. En cam%io creer yo que e/iste la pared y e/istir ese creer mío son una misma cosa. 'e trata pues de la contraposici$n de dos sentidos del e/istir: 7. Entre esa e/istencia y yo tiene que intercalarse mi visi$n mi recuerdo mi pensamiento de ella. El "enial descu%rimiento de 1escartes # palpado ya por 'an -"ustín y 'an -nselmo pero s$lo palpado # consiste en ha%er advertido que Dhay al"o cuya e/istencia relativa a mí y su e/istencia a%soluta son idénticas o dicho de otro modo que hay al"o cuya e/istencia a%soluta consiste en e/istir para mí o en mi creencia de que e/isteE. G&or qué no se puede dudar de la e/istencia de la dudaH Cí)ense %ien y no cai"an en el error de hacerse m*s complicada la cuesti$n de lo que ri"orosamente es.*ue nous l Gaperce0ons inmediatement par nous . &ues %ien dice 1escartes no en las Meditaciones.

Con él se recha!a el realismo esto es la opini$n que hace consistir la realidad precisamente en lo que no me es inmediato en lo que no consiste en e/istir para mí sino al revés en e/istir en sí y por sí en lo que solemos llamar Dcosas mundoE. M-di$s cosas mundo ami"osN . &or tanto # cogito. Cuando al"uien nos cuenta una historia y mostramos ante su narraci$n al"una duda suele defenderla diciendo: D0o esta%a allí.. Esto es lo. La realidad incuestiona%le tiene que ser presente patente. Consisto en pensamiento..De/isto en a%solutoE porque yo soy el que cree que e/iste. -hora %ien Ges esto ciertoH Lo inmediato tal y como se presenta consiste en que yo me soy presente y patente a mí y nada m*sH Be aquí que yo veo esa pared: e/iste a%solutamente mi ver la paredA en cam%io la e/istencia de la pared fuera y aparte e independientemente de mi ver es pro%lem*tica. El pensamiento es por tanto una realidad que est* confinada en mí en el su)eto es pura su%)etividad.*uae no!is consciis in no!is fiunt.este fin es preciso dividir el ra!onamiento cartesiano en dos trayectos de muy distinto valor: uno que termina en la afirmaci$n de que la realidad radical es lo inmediato como tal o lo que es i"ual que lo que verdaderamente y en a%soluto e/iste es lo que e/iste para mí.odo eso no es en verdad m*s que un en)am%re de ideas mías. -hora %ien si a lo inmediato tal y como es en su inmediate! y presencia queremos llamarlo pensamiento como podríamos llamarlo I nada tendríamos que oponer al se"undo trayecto a la se"unda afirmaci$n del ra!onamiento cartesiano y en "eneral idealista. G&odemos nosotros instalarnos en esta tesis aceptarla como m*s o menos la ha aceptado la Edad Moderna y atenernos a sus consecuenciasH Noten ustedes que estas consecuencias se resumen en ésta "ravísima que m*s que consecuencia es el reverso de la tesis misma: si la realidad radical es el pensamiento quiere decirse que propiamente ha%lando no hay m*s que pensamiento. &ero aquí viene el escamoteo que a mi )uicio practica el idealismo. M'oy el cie"o que so+a%a que veíaN. inmediato tomado en su pura manifestaci$n y patencia o evidencia. El primer trayecto la tesis de lo inmediato como radical realidad parece invulnera%le. Importa pues mucho que intentemos apurar %ien los términos para ver si por fin el hom%re lo"ra salir de esta espléndida pesadilla que ha sido el idealismo. .E En efecto el hom%re tiene que estar en la realidad para que ésta lo sea.memes. &ero el caso es que 1escartes y el idealismo hacen lo contrario: al llamar pensamiento a lo inmediato introducen en éste al"o que no hay en él al"o que no es ya inmediato.ergo sum /. Ona realidad de que yo estoy ausente es por esencia pro%lem*tica e hipotética. &re"untémonos perentoriamente sin de)ar mar"en a Ia evasi$n: qué hay cuando hay mi ver la . Be aquí c$mo 1escartes lle"a a esta%lecer la tesis idealista que en nuestra terminolo"ía suena así: la realidad radical lo que verdaderamente o en a%soluto hay es pensamiento. El otro trayecto est* compuesto por una afirmaci$n distinta de esa que a"re"a al"o nuevo a ella y dice: esa realidad inmediata ese e/istir para mí al"o es pensamiento. La tesis idealista es firme en la medida que e/i"e para que al"o sea realidad radical auténtica que yo e/ista con ello que yo esté tam%ién en ello.no s$lo en que yo me dé cuenta de ella sino que in no!is fiunt. Noten ustedes la definici$n que de la cogitatio da 1escartes: illa omnia. .este ser presente y patente hemos llamado inmediate!.se hace en nosotros tiene lu"ar ínte"ra en nosotros es nosotrosA se entiende es yo. El pensamiento es pues una realidad consistente no s$lo y puramente en ser patente # no!is consciis /.

&ara darme cuenta de que hay mi ver ten"o que de)ar de ver y recordar que hace un instante veía. 0o no veo mi ver cuando estoy viendo. &or qué e/isto yo a%solutamenteH '$lo por esto: porque e/isto para mí. &ero es el caso que cuando yo veo esa pared es ésta lo presente y patente pero no mi verla.y no lo que no e/iste. -l ver la pared yo no veo mi ver corporal ni mi ver psíquico o espiritualA el cuerpo es una hip$tesis y nada m*sA pero no es menos hip$tesis que el alma ve. &or tanto lo que e5iste. D2er la paredE como nom%re de una cierta situaci$n inmediata no si"nifica la funci$n fisiol$"ica de ver ni siquiera la funci$n psicol$"ica. No se trata pues de que unas veces hallo lo . GC$mo ha podido cometer el idealismo esta inconsecuencia con su punto de partida que le impera%a no reconocer como radical realidad sino lo inmediatoH Muy sencillo: porque conserva en sí mismo sin advertirlo la tendencia realista. 4epito: el realismo consiste en creer que lo real lo verdaderamente e/istente es lo que e/iste independientemente de mí y no lo que e/iste en dependencia de mí. -hora %ien y esto es a mi )uicio decisivo al interpretar el idealismo lo inmediato como pensamiento contradice y vulnera su propio e invulnera%le punto de partida. 'i pues por pensamiento se entiende como es s$lito en todo el idealismo una realidad en que s$lo e/iste el su)eto yo. D2er la paredE no si"nifica aquí estrictamente sino el hecho a%soluto de que yo e/isto con una pared delante tan e/istente como yoA si"nifica pues la coe/istencia de mi yo y la paredA mas no si"nifica en modo al"uno que yo mí en el sentido de ser sólo apariencia y no efectiva e/istencia. Cuando la estoy viendo y mientras la estoy viendo hay pared ante mí y para mí e/actamente lo mismo en idéntico sentido ni m*s ni menos que hay yo.pero no lo otro que el su)eto nie"o que lo auténticamente inmediato sea pensamiento. &ero si este recuerdo es pulcro lo que recordaré como lo efectivamente acontecido y pasado es que yo e/istía a%solutamente ante una pared que a%solutamente e/istía. 0 es que todo eso # alucinaci$n y percepci$n # son ya conceptos que no descri%en lo inmediato sino hip$tesis psicoLfisiol$"icas. Esta consistía en creer que lo real es lo independiente del su)eto y no lo que es y e/iste en dependencia de él. Entiéndase %ien esto porque el error del idealismo estri%a precisamente en no ha%erlo entendido. &ero lo propio acontece a la pared: e/iste para mí como tal pared lue"o e/iste a%solutamente. 0 sin em%ar"o es de so%ra evidente que yo no encuentro la pared en mí sino fuera de mí ante mí todavía con m*s claridad que me encuentro a mi mismo o por lo menos con la misma claridad. -hora estamos en un plano incompara%lemente m*s radical y previo: estamos determinando la realidad primaria sin tener la cual %ien definida huel"a ha%lar de todo lo dem*s: cuerpo alma pensamiento alucinaci$n percepci$n. 0 si ahora por estas o las otras ra!ones yo averi"uo que no hay pared esto el no ha%er ahora pared ser* la a%soluta realidad pero no la a%soluta realidad de antes. 'e me dir*: pero acaso padece usted una alucinaci$n. En el plano de lo inmediato no hay alucinaciones. La cosa en cuanto pensada no necesita e/istir. -lucinaci$n es el nom%re de una hip$tesis nuestra con que intentamos e/plicar ciertas incon"ruencias de nuestra realidad. Consistía éste en e/i"ir como car*cter fundamental e ine/cusa%le de realidad su inmediate! su presencia y patencia ante mí. Cuando yo estoy en una situaci$n que lue"o voy a calificar de alucinatoria # por e)emplo ahora si como suponemos la pade!co # la pared e/iste tan a%solutamente coma cuando estoy en lo que se considere como la m*s normal percepci$n. En primer lu"ar esta historia de la alucinaci$n es ya un poco impertinente.paredH &ues hay la a%soluta realidad que me soy yo y hay la realidad que me es la pared. 0o veo mi ver cuando estoy fuera de él cuando no me es inmediato cuando la realidad que él nom%ra%a # estar viendo la pared # ya no es realidad sino que estoy en otra realidad nueva a la que llamo Drecordar un pasadoE: recordar que he visto la pared. 0 viceversa )am*s me encuentro s$lo conmi"o sino que siempre que me hallo resulta que estoy con al"o que no soy yo frente a mí. Cuando el idealismo se ve o%li"ado a reconocer que esa pared e/iste a%solutamente Fen tanto@ y precisamente porque depende de mí porque est* presente ante mí no se atreve a tomar las cosas así se"(n se ofrecen sino que a+ade un ra!onamiento y una hip$tesis de inspiraci$n realista y dice: si esa pared e/iste s$lo en cuanto me es presente y en tanto me lo es entonces no la hay sino que hay s$lo su)eto y lo dem*s est* en él como contenido o lo que es i"ual no hay sino pensamiento su)eto. Cuerpo y alma son hip$tesis. &ensamiento repito una ve! m*s es un concepto que si"nifica ri"orosamente esto: que yo puedo hacerme presente lo que en verdad no me es presente porque no e/iste.

Cuando 1escartes encuentra que es indu%ita%le la e/istencia de la duda por tanto que la duda era realidad radical o a%soluta de%i$ pararse a anali!ar qué era en qué consistía tal realidad llamada duda en ve! de apresurarse a denominarla DpensamientoE y con ello falsificarla.se compone de mi y de las cosas.de)a de ser .*ue es la realidad. Be aquí por qué di"o que el idealista recae en un e/tra+o realismo. &ara que .esto no da derecho la pura descripci$n de lo inmediatoA hacer de ello pensamiento sostener que las cosas son pensamiento su%)etividad yo es s$lo una hip$tesis tan hip$tesis como la realista. -hora %ien: la verdad de lo inmediato es como hemos visto lo contrario: que siempre que hay yo hay otra cosa que yo frente a mí en mi derredor. No consisto en un pensar en un tener conciencia. 1e mi vida s$lo forma parte lo que para mí e/iste y en tal sentido es lo inmanenteA pero ese ser inmanente no quiere decir que se convierta en su%)etividad en yo.inmediato constituido s$lo por mi su%)etividad y por tanto e/istiendo e/clusivamente yo sino que siempre que encuentro mi yo lo encuentro coe/istiendo con al"o frente ante y contra él: el mundo o circunstancia. No es la pura tesis de lo inmediato que nos hace falta. Bemos dicho que éste consiste siempre en la coe/istencia de un yo con lo que no es él con las cosasA insepara%les éstas de mí y yo de ellas. &ara terminar esta crítica recuérdese que el trayecto primero y firme del idealismo consistía en hacerse car"o de que s$lo e/iste con e/istencia indu%ita%le y a%soluta lo que e/iste para mí o en dependencia de mí.pero am!os somos inmanentes a esa coe5istencia a!soluta *ue es la 0ida. :o no soy mi 0ida. &ues %ien esa realidad a%soluta en que.y entonces no puede decirse que e/iste para mí que depende de mí sino que es yo ni m*s ni menos Fpor tanto@ que no lo hay propiamente. 0o no pienso esta ha%itaci$n: mi verla ahora ante mí no es para mí un pensarla sino es un a%soluto encontrarme con ella y en ella un ine/ora%le tener que contar con ella. . su e/istir es desde lue"o y a%solutamente un e/istir en lo otro fuera de sí: qué es sino vivirH A=uera es el mundo.: 'i s$lo hu%iese pensamiento si fuese firme la tesis idealista para mí el e/istir sería estar s$lo conmi"o.es un pensamiento mío que Dse hace en míE # in no!is fiunt /. Las cosas no son yo ni yo soy las cosas nos somos mutuamente trascendentes. Este ser yo )unto con ella y con cuanto en ella hay patente es lo que verdaderamente hay. &ero tampoco e/isto yo nunca aparte y en mí sino que mi e/istir es coe/istir con lo que no soy yo. $sta. El pensamiento sería una realidad sin fuera pura inmanencia. La realidad es pues esta interdependencia y coe/istencia.e/ista se"(n esto es menester que e/ista para mí. &ero esto nos o%li"a a %uscar un concepto m*s adecuado y un nom%re para esa realidad radical y a%soluta que es lo inmediato. -l revés porque se da ese hecho %ruto a%soluto de que e/isto yo ahora y esa . -m%os términos son i"ualmente imprescindi%les para que haya duda. un yo tiene que contar con lo que Fél@ no es y por tanto . -hora %ien el car*cter de lo inmediato es precisamente lo contrario: estoy siempre fuera de mí en la circunstancia. DLo dudosoE es el car*cter con que se me presenta el mundo cuando dudo como DparedE es el car*cter con que ahora se me presenta el mundo cuando miro. La realidad a%soluta como vida es a un tiempo inmanente y trascendente. La realidad del realismo es inversamente un puro fuera sin inmanencia sin relaci$n a mí ni dependencia ori"inaria de mí. En ve! de de)ar la pared e/istiendo con este peculiar car*cter de e/istir que es estar ahí frente a mí la disuelve en mí y hace consistir la realidad en al"o independiente como el realista s$lo que ahora lo independiente es mi pensamiento soy yo. Muy %ienA pero es tam%ién necesario que sea . 'i di"o que .de e/istir como . Creer lo contrario fue el error realista que para siempre hemos superado.que e/ista como -. Cierto que ésta no e/iste por sí aparte de mí. 0 lo dudoso no es ello duda no es yo no es su%)etividad sino que es al"o frente a mí que dudo y que tiene que e/istir para que yo ante ello sienta duda. 0o no pienso ori"inariamente las cosas en las que me encuentro sino que la realidad es que me encuentro primero y sin m*s entre ellas con ellasA encuentro que ellas e/isten y yo tam%ién. &ues qué hay cuando a%solutamente hay dudaH Bay yo que dudo y hay aquello que me es dudoso. E/isto yo pero no aparte y en mí sino que mi e/istir consiste ahora en e/istir conmi"o esta ha%itaci$n. 'i hay conciencia si hay pensamiento es cuesti$n que no se presenta al tomar estrictamente lo inmediato se"(n ello se presenta.

.pared ante mí vendré lue"o a plantearme la cuesti$n de c$mo es posi%le que coe/istamos.rascendente se llama lo que no es su)eto lo que no es yo. La insoporta%le parado)a del idealismo queda así superada sin recaer en el realismo in"enuo. . Mi vida no es mía sino que yo soy de ella. Esa pared vuelve a ser a%solutamente la pared que con toda evidencia esA pero lo es no por sí y sola sino como in"rediente de una realidad dual cuyo otro término soy yo: la pared trascendente de mí es inmanente a mi vida. 0o soy el que penetran e inundan las cosas tanto que me arrollan que me nie"an me aniquilan y para afirmarme frente a ellas ten"o que luchar que esfor!arme que estar haciendo siempre al"o con ellas a fin de escapar a su hostilidad. En esto se diferencia de la supuesta realidad llamada pensamiento. Mi vida no es m*s mía que de esa pared. El pensamiento es mío es yo. 2iceversa la nueva tesis conserva la verdad del idealismo que es la inmanencia y la verdad del realismo que es la trascendencia. Esto me o%li"ar* a investi"ar quién soy yo y si resulta que yo soy un ente hermético cerrado hacia sí vendr* el nuevo pro%lema de c$mo no o%stante yo cuento con la pared y con las dem*s cosas. Entonces # si esto fuese cierto # sur"iría la hip$tesis del pensamiento para e/plicar c$mo no pudiendo nada de fuera entrar en mi hermetismo no o%stante esa pared est* en mí. Ella es la amplia inmensa realidad de la coe/istencia mía con las cosas. &ero ese es otro error del idealismo. 0o no soy hermético sino todo lo contrario.