ORATORIA CONTEMPORÁNEA “No busques palabras; busca hechos y pensamientos, y atropellándose, vendrán palabras sin ser buscadas” .

Horacio El lenguaje otorga un poder creador: podemos ser mendigos o astronautas, inventar universos de arcilla y r os de algod!n a"ul, traicionar hero nas descarnadas, sembrar porotos mágicos, peinar mansamente la cabellera de un monstruo vegetariano. #or medio del lenguaje el hombre conoce y participa en la creaci!n cotidiana de su mundo, constituye una mediaci!n $undamental. %omos hasta tal punto lenguaje que hasta nuestro nombre propio participa de ese universo simb!lico que el mismo lenguaje despliega, siendo que nuestro nombre &condici!n primaria de subjetividad' ha sido elegido e impuesto por otro, y su proceso de apropiaci!n y resigni$icaci!n puede tardarnos toda la vida. %i bien resulta necesario di$erenciar al lenguaje &$en!meno social que se nos impone por medio de la cultura y que es constitutivo del ser humano' del habla &$en!meno verbal, $ sico y $isiol!gico, que resulta $ortuito para los procesos de comunicaci!n', e(isten circunstancias en las que la palabra hablada toma un papel predominante en la comprensi!n y el aprendi"aje. )as situaciones de aula le imponen al docente una comunicaci!n verbal e$iciente, compleja y organi"ada que muchas veces lo dejan e(hausto y con una evidente ronquera. *odo docente deber a aspirar a ser un e(perto en recursos orales porque gran parte de su labor se sustenta en una permanente comunicaci!n verbal. %i su oralidad es pobre o de$icitaria, los alumnos aprenden de manera pobre o de$icitaria. )a comunicaci!n verbal no deber a demandar un es$uer"o $ sico e(cesivo, sino s!lo una disciplina de trabajo permanente, dentro y $uera el aula.

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)a coyuntura actual de la docencia nos e(ige abandonar las tarimas y acercarnos a nuestros alumnos &que en muchas ocasiones se nos presentan en$ermos, hambrientos, ateridos de $r o, en paup-rrimas condiciones de higiene o con graves problemas $amiliares'. El orador docente, en$renta el desa$ o de ense.ar de/construyendo las estructuras tradicionales de la ense.an"a clásica, preservando emocional y $ sicamente a sus alumnos y brindándoles toda clase de recursos &entre ellos los orales' que los ayuden a salir adelante. No e(isten los oradores innatos, nadie nace con el don de la palabra hablada, la oratoria se ejercita con perseverancia &imagine que su oralidad es un m0sculo, cuanto más la trabaja, más crece', se ensaya, se pone a prueba y a partir de all se pule para trans$ormarla lisa y llanamente, en un talento. #ero vamos a empe"ar por el principio: ¿De qué hablamos cuando hablamos de ora!oria"#

)a oratoria es el arte de hablar ante un auditorio &ya sea que estcompuesto por una o por cientos de personas' persiguiendo a lo largo de un mismo discurso todos o algunos de los siguientes prop!sitos: in$ormar% educar% im&ac!ar% conmo'er% en!re!ener o &ersuadir al auditorio. 1mplica la aplicaci!n voluntaria de un procedimiento e(positivo, vale decir, de un conjunto de t-cnicas y reglas que organi"an el discurso denominadas en su conjunto “re!(rica”. )a oratoria se aplica en todos los procesos comunicativos verbales2 vocales &compuestos por un al$abeto y una gramática anclados en la oralidad, transmitidos con la vo"' tales como clases, con$erencias, charlas, sermones, e(posiciones, narraciones, e(ámenes orales, comunicaci!n de diagn!sticos, etc. En todo proceso de oratoria distinguimos tres elementos $undamentales y solidarios: el orador, la con$erencia y el auditorio. El orador es el art $ice, quien pronuncia y eventualmente elabora el discurso. %obre sus hombros recae

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la responsabilidad más grande a lo largo el proceso de comunicaci!n verbal y por lo tanto debe ser un e(perto en el arte del habla, debe tener pericia en el decir. #ara ello es necesario que cono"ca y domine las re)las de &roducci(n * e+&osici(n del discurso. )a con$erencia consiste en el mensaje que se quiere comunicar. Esto abarca desde la elecci!n del tema y la selecci!n de recursos y procedimientos, hasta la de$inici!n de los objetivos. 3inalmente el audi!orio consiste en los destinatarios de ese mensaje. )a ret!rica naci! en %iracusa 4%icilia/ y $loreci! en las ciudades democráticas de 5recia en el siglo + a.6. 3ueron los sicilianos 6!ra( y *isias quienes elaboraron las primeras !eor,as acerca de las !écnicas e+&osi!i'as -!iles &ara el orador. Este primer manual de *isias &precario pero contundente' $ue resultado de la instauraci!n democrática: al caer la tiran a de Hier(n I y de sus dos herederos, %iracusa recupera la democracia y en este proceso aparece una nueva $igura pol tica: los .urados &o&ulares elegidos por sorteo, $rente a los cuales se desarrollaban los litigios. )os litigiantes se vieron más que nunca en la necesidad de implementar un instrumento que les $acilitara la elaboraci!n y e(posici!n de sus discursos. El inter-s por la ret!rica no tard! en trasladarse a la pujante 7tenas, donde el movimiento so$ista &en la 5recia clásica se denominaba “ so$is!as" a quienes ense/aban la sabidur,a como &ro$esi(n' estaba en su apogeo. Esas teor as $ueron desarrolladas entonces por importantes so$istas como #rotágoras, 5orgias e 1s!crates que hicieron de la ret!rica un m-todo emp rico, práctico &y sumamente cuestionado por $il!so$os como #lat!n, que ve a en esta ret!rica s!lo $ormas impecables del lenguaje aplicadas igualmente a discursos $alsos y verdaderos, justos e injustos y por ello pro$undamente inmorales' y más tarde sistemati"adas por 7rist!teles en su Ars rhe!orica &7rte ,et!rica', el primer tratado orgánico sobre el arte de la oratoria que retom! ideas de sus predecesores 4la importancia de conocer el momento oportuno para reali"ar descar)as emocionales, $ormas de evitar el hia!o &la

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uni!n de la 0ltima vocal de la palabra con la primera y misma vocal de la palabra que le sigue, por ejemplo 7mpar o Otero 8 7mparotero', uso del ri!mo de la enunciaci!n/ y reali"! aportes enriquecedores 4la importancia del es!ilo del orador, la claridad * or)ani0aci(n del discurso, la ada&!aci(n al audi!orio, la !ransmisi(n de conocimien!os 'erdaderos, etc./. 9ay tantas clases de oratoria como de oradores y auditorios &el arte de hablar es como el arte de escribir: no se lo puede meter en un saco y constre.irlo a unos cuantos estilos porque es inagotable'. 6uando las di$erenciamos lo hacemos 0nicamente en $unci!n del !ema * 1mbi!o de a&licaci(n &ro$esional &social, pedag!gica, $orense, pol tica, religiosa, militar, art stica, empresarial' y seg0n la comunicaci!n se realice de $orma indi'idual con el orador como -nico diser!an!e &brindis, discurso televisivo, con$erencia, discurso inaugural, de despedida o de agradecimiento, etc.' o en $orma colec!i'a 4oratoria deliberativa etc. o de grupo/, como por ejemplo en una entrevista, conversaci!n, asamblea, $oro, c!nclave, debate,

Carac!er,s!icas cen!rales de la ora!oria con!em&or1nea2      3rases cortas y vocabulario sencillo. %entido práctico y orientaci!n hacia la vida cotidiana. 5randes aportes personales a la con$erencia. 7nálisis de temas concretos. 6omunicaci!n hori"ontal.

+eamos ahora algunos aspectos que ata.en directamente a la $igura del orador:

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El ORADOR :. El primer aspecto re$iere al estilo del orador “El vocablo estilo viene del lat n stilus y del griego stylos, pun"!n para escribir en tablas enceradas. E(celente traducci!n a la actual acepci!n de la palabra. 6ada persona que escribe tiene su propio estilo &pun"!n' para poder hacerlo:” &;i <ártolo, :==>:?@'. )o mismo sucede con la palabra hablada. Es importante que cada orador encuentre y desarrolle su propio estilo. 6ada orador es tan personal como un resumen y su estilo deber a obrar como el eje a partir del cual se hilvanan tambi-n su discursos orales &la impronta de su marca personal debe impregnar tambi-n sus intervenciones orales'. #ara ello es necesario no querer imitar a otros oradores. En oratoria la imitaci!n es peligrosa, desgasta, consume recursos que deber an destinarse a la e(posici!n de la con$erencia. El orador tiene que estar c(modo con su manera de desenvolverse $rente al p0blico, porque esta comodidad brinda parte de la se)uridad que el orador proyecta y que es retomada por el auditorio para legitimar su autoridad.

Miedo ora!orio: &o más precisamente “angustia esc-nica” puesto que generalmente este miedo descansa no en peligros reales, e(ternos y objetivos que se traducen en una amena"a $ sica a la integridad del yo, sino en peligros simb!licos' es un proceso de ansiedad que sienten las personas cuando deben hablar ante un auditorio. El miedo esc-nico es una $obia social, esto es, un miedo &ersis!en!e a hacer el rid,culo% equi'ocarse%

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ol'idarse de al)o% aburrir o no es!ar a la al!ura en cualquier ac!i'idad social o si!uaciones &-blicas3

Es una respuesta de$ensiva del organismo que a$ecta los niveles co)ni!i'o, $isiol()ico y conduc!ual. 7lgunos s ntomas son los siguientes:

N1+E) 6A5N1*1+A 3allas de memoria E(pectativa de $racaso E(ageraci!n de errores

N1+E) 31%1A)B516A ,espiraci!n acelerada %udoraci!n copiosa Crgencia urinaria Dalestar estomacal

N1+E) 6AN;C6*C7) #osponer la acci!n Escape de la situaci!n 7cciones automáticas ,apide" al hablar *artamudeo <ajo volumen de vo" Cso de estimulantes %ilencios $recuentes #isp leo de ojos *orpe"a muscular

6on$usi!n de ideas ;olor de cabe"a 3allas de concentraci!n 7utoe(igencia 3rustraci!n %equedad en la boca ,ubor $acial Escalo$r os Danos heladas

#odemos determinar al menos cinco elementos que tienden a e(acerbar el miedo esc-nico: )a novedad &en$rentarse a lo que no conocemos'. )a sorpresa &en$rentarse a algo que no esperábamos tener que en$rentar'. )a intensidad &el grado de importancia que el reto tenga para nosotros'. El desconocimiento &el grado de ignorancia temática del orador'. )a ine(periencia &la $alta de práctica y de vivencias en este aspecto'.

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El miedo descarga adrenalina que puede resultar sumamente estimulante si logramos utili"arla adecuadamente. +eamos algunas trabajar sobre nuestro miedo ora!orio: :' Cn punto $undamental reside en la preparaci!n del tema que se su)erencias para

quiere transmitir. Cn orador e$iciente tiene que dominar el tema, vale decir, tiene que tener un resto de conocimiento respecto de su auditorio y anticipar las dudas para disponer as de un repertorio de respuestas que nos alivie la sorpresa de encontrarnos con preguntas inesperadas. #ero conocer el tema no alcan"a, tambi-n hay que saber comunicarlo en t-rminos pedag!gicos. ,ecordemos a #aulo 3reire: el docente debe volcar toda su creatividad en la producci!n propia y singular del material didáctico &materiales intencionalmente elaborados para $avorecer o $acilitar los procesos de ense.an"a y aprendi"aje' y de los recursos educativos &materiales que sin haber sido creados con intencionalidad educativa, en un conte(to pedag!gico $acilitan o $avorecen los proceso de ense.an"a y aprendi"aje'. E' 1nvestigar y conocer previamente la composici!n general del

auditorio en relaci!n con: N0mero de participantes. Edad promedio. 6ondici!n social. #osibilidad de que e(ista alg0n tema con$lictivo o emocionalmente delicado para una parte signi$icativa del auditorio. 1deolog a pol tica general 6entros de inter-s. 1ntereses y consumos culturales. Nivel educativo

Conocer estos factores permitirá modelar tres elementos fundamentales de la conferencia: lenguaje (no se habla igual para un grupo de adolescentes que para un grupo de médicos especialistas en trastornos digestivos), tema (la elección,

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exposición, materiales de apoyo, etc ) y el material de lectura (tanto el que se entrega con los temas propios de la conferencia, como el que se sugiere como material complementario) ?' <uscar apoyo en diversos recursos did1c!icos &$ilmaciones,

$ilminas, proyecciones de esquemas, poFer point, rota$olio, pi"arr!n, etc.' que nos ayudarán a recordar los puntos importantes de nuestro tema y nos brindan seguridad $rente a posibles olvidos. No obstante buscar apoyo no signi$ica abusar de estos recursos. Cna e(posici!n enriquecedora no es una re/lectura de dos horas acerca del material que el auditorio tiene $rente a sus ojos.

4)

!tili"ar ayudamemorias, apoyos escritos que operan como )u,a #ndependientemente de la

co)ni!i'a o emocional para el orador &ayudamemoria con la totalidad del te(to escrito, con esquemas, guiones o notas'. lectura del texto sin restar dinamismo a la exposición: $ecanografiar el texto con una tipograf%a despo&ada, utili"ando como m%nimo cuerpo '(       #nterlinear a espacio y medio o doble espacio )eparar las ideas centrales en párrafos claramente diferenciados *umerar las páginas *o abrochar las ho&as *o partir una frase o idea entre dos páginas +esaltar las palabras nucleares a partir de las cuales reconstruimos conceptos orgánicos ,) -prender a improvisar: la improvisación es un acto de fe, es una actitud extensión de la conferencia, existen algunos recursos que nos pueden ayudar en la

hacia el vac%o momentáneo que puede arrancar del orador un temor estupefacto y muy poco productivo .a improvisación tiene dos caras: la negativa representada por el propósito de sortear un escollo y caer lo me&or parado posible, y la positiva, caracteri"ada por la

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libre creatividad para desplegar con imaginación y astucia las puertas de acceso a otro nivel de conocimiento /n este sentido, la improvisación implica una expresión espontánea pero ordenada, organi"ada y sustentada en el conocimiento (sea intelectual y académicamente formativo como afectivo y experiencial) del tema .a improvisación pedagógica no se logra desde el desconocimiento absoluto +epasemos brevemente algunos recursos utili"ados durante el proceso de improvisación: a) -nte una pregunta que nos desorienta, situar los acontecimientos que la pregunta nos refiere espacio 0 temporalmente 1e esta manera evitamos el aborda&e anárquico y podemos comen"ar a desplegar sucesos y v%nculos conceptuales precedentes y posteriores para hilvanar el tema b) c) d) e) #dentificar las ideas centrales de las accesorias y &erarqui"arlas 1eterminar tres conceptos centrales de cada idea principal sin ad&udicarle a2n forma discursiva 3inalmente comen"ar a exponer los conceptos seleccionando las palabras más pertinentes )a"onar el discurso con experiencias personales: citas lecturas, que uno experiencias recuerde, etc #rudencia con el humor durante el desempe.o oratorio : ser personales, anécdotas, refranes,

gracioso es una habilidad, una destre"a que los individuos desarrollan en di$erentes grados y utili"an tácticamente. El orador que mani$iesta esta habilidad en cualquier escenario de su vida, puede recurrir a ella tambi-n al momento de sus presentaciones orales. En caso contrario, el uso deliberado de la gracia puede $or"ar negativamente las situaciones de comunicaci!n verbal. %i se tiene humor, se lo utili"a, sino se apela a otros recursos para lograr camarader a con el p0blico &por ejemplo, relatando an-cdotas interesantes de la propia biogra$ a'. 6uidado tambi-n con la iron a, porque es una $igura ret!rica compleja que puede ser le da s!lo en su literalidad y meternos en problemas &sobre todo cuando trabajamos con p0blicos j!venes o in$antiles'.

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;e todas maneras, tengamos mayor o menor desarrollo de nuestro talento histri!nico como comediantes, es importante darle lugar a la risa, a la alegr a &que junto con el miedo es una de las emociones que más $ácilmente se contagia', recuperar la dimensi!n l0dica. )a alegr a impulsa sensaciones de bienestar que cohesionan al grupo, mejora el clima laboral, $acilita el trabajo, y potencia el crecimiento y el aprendi"aje de las personas involucradas.

6omportamiento ocular: la mirada &conducta relativa al modo de

ver que tiene un individuo' puede ser $irme o escurridi"a, puede en$ati"ar una idea o restarle importancia, censurar o propiciar a la acci!n, mani$estar desprecio, hast o o insolencia, apremiar, pedir disculpas, mostrar dominancia &algunas madres saben muy bien c!mo desplegar poder sobre sus hijos con la mirada' o sumisi!n, generar acuerdo. 7s como el contacto visual muchas veces nos hace sentir e(puestos, abiertos y vulnerables, es un elemento determinante de la comunicaci!n, que tiende puentes sobre nuestro auditorio de manera activa. *odo docente que haya estado al $rente de un grupo bullicioso, conoce el e$ecto de la mirada para la imposici!n de silencio en el aula. )os estudios sobre la conducta visual con$orman, sin lugar a dudas, uno de los campos más atractivos de la comunicaci!n no verbal. 6ulturalmente aprendemos a mirar y a ser mirados, nos volvemos competentes para sobrellevar situaciones de interacci!n utili"ando la mirada como herramienta estrat-gica. #aulatinamente incorporamos la prohibici!n de mirar $ijamente al otro de manera arbitraria, prohibici!n que podemos sinteti"ar con la e(presi!n “tab0 de la mirada $ija”. En nuestra cultura el uso apropiado de la mirada, implica mirar a nuestro interlocutor un >GH del tiempo.

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Nuevamente re$le(ionemos: la direcci!n de la mirada indica el objeto de atenci!n de un individuo, pero no revela la intencionalidad que reside detrás de esta mirada. 6uando alguien nos observa $ijamente en el supermercado, $ácilmente reconocemos que en ese momento constituimos el centro de inter-s de esa persona, pero al no poder revelar qu- motiva ese inter-s, $actiblemente comencemos a sentirnos inc!modos, nerviosos, provocados o invadidos. #arte del desempe.o social id!neo de la mirada, implica mirar al otro s!lo el tiempo prudencial para hacerle saber de nuestro inter-s pero sin avasallarlo. )a mirada $ija prolongada más allá de los :G segundo basta para poner nervioso a cualquiera. El uso e$ec!i'o de la mirada com&rende la ar!iculaci(n de miradas es!ables con r1&idas des'iaciones hacia un &un!o de re$erencia e+!erno * el re)reso hacia los o.os de nues!ro in!erlocu!or3 )a mirada puede ser huidi"a, pero esto de ninguna manera implica que permane"ca ajena al intercambio comunicacional. ;entro de las instituciones educativas encontramos docente que dictan gran parte de su clase sosteniendo la mirada en un punto ubicado hacia atrás y hacia arriba de los alumnos, evitando el contacto visual directo. 4os e$ec!os de es!a ausencia duran!e el &roceso de comunicaci(n 'ar,an desde el desin!erés has!a la a&a!,a% la $al!a de disci&lina% el desorden * la desconcen!raci(n &or &ar!e de los alumnos3 I esto ciertamente lleva su l!gica: si no me miran, no me siento interpelado y por lo tanto no me hago cargo de esa situaci!n de interacci!n. )a escena se repite cuando concurrimos a una consulta de salud y el m-dico nos dice “cu-nteme, lo escucho”, sin siquiera levantar la mirada de los $ormularios de rutina. #ara generar un v nculo e$ectivo y duradero no s!lo hace $alta hacerle saber al otro que es depositario de nuestra atenci!n, sino que hay que mani$estárselo con toda nuestra corporalidad. No alcan"a con escucharlo, hay que

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demostrarle $ sicamente que lo estamos escuchando de manera activa: podemos volcar el tronco hacia adelante, mirarlo con regularidad respetando el tab0 de la mirada $ija o abandonar, por ejemplo, las tareas que estábamos reali"ando al inicio del encuentro. Cna buena táctica de comunicaci!n al momento de impartir disciplina a un ni.o, consiste en ubicarse a la altura de sus ojos &el docente debe descender hasta adoptar la misma altura que el alumno' apoyándole suavemente una mano sobre el hombro y hablarle manteniendo la mirada $irme. )a imposici!n corporal del docente que permanece de pie, promueve s!lo una comprensi!n parcial por parte del ni.o ya que -ste desv a gran parte de su atenci!n del “que” le dicen al “c!mo” se lo dicen. 6uando lo que se desea conseguir es contener al ni.o o brindarle consuelo, a la posici!n hori"ontal de la mirada docente debemos sumarle una suave inclinaci!n de la cabe"a hacia alguno de los hombros y manteniendo esta inclinaci!n, iniciar o reanudar el discurso verbal. Den!ro del aula !endemos a mirar menos a los que &ar!ici&an menos 5&or e.em&lo a quienes no u!ili0an el re)ulador del mo'imien!o a$irma!i'o de cabe0a6% as, como a quienes se si!-an a mar)en derecho del aula o a ma*or dis!ancia de noso!ros3 Es importante tener presente que la mirada cumple J $unciones determinantes: a' 7unci(n co)ni!i'a2 nos brinda in$ormaci!n acerca de los proceso de pensamiento de nuestro interlocutor. b' 7unci(n de bac8channel2 nos permite comprobar si estamos o no convocando y manteniendo la atenci!n de nuestro p0blico y compelerla. c' 7unci(n re)uladora2 marca los turnos del intercambio comunicacional. %i el docente hace un pregunta, quienes no sepan la respuesta o no se sientan seguros para participar, desv an la mirada &cae en el aula una suerte de tel!n visual que es transparente para el docente, y si uno busca realmente hacer un relevamiento del conocimiento de un tema dentro del aula, preguntarle al que me mira es casi redundante'.

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d' 7unci(n e+&resi'a: mani$iesta las emociones que invaden a las personas.

6laridad y sencille": independientemente de la complejidad del tema, el orador puede e(ponerlo de $orma clara y sencilla, adecuándolo al auditorio. Esto no signi$ica de ning0n modo desmembrar las ideas centrales y despeda"ar el tema, sino presentarlo de manera simple y organi"ada. #ara lograr sencille" y claridad hay que tener en cuenta: Evitar el uso de terminolog a t-cnica si la situaci!n no lo demanda. E(poner una o dos ideas por $rase. #re$erir palabras con sentido práctico. Ej: en ve" de usar “ulteriormente” usar “despu-s”. En ve" de usar “incremento”, “aumento”. En ve" de usar “postrero”, “0ltimo”. En ve" de usar “beodo”, “borracho”. En lugar de decir “$inisecular” decir “de $in de siglo”, “laborioso” por “trabajador”, “palatable” por “agradable al paladar”, etc. 7daptar nuestra terminolog a a la que usa nuestro auditorio. No irse por las ramas. #ara eso es $undamental el control del tiempo:

Ajustar el tiempo /ste a&uste dependerá de variables contextuales a la conferencia que se está exponiendo )i hace mucho calor en la sala, si los integrantes de nuestro auditorio están incómodos, si hay ruidos persistentes e inevitables, habrá que recortar la conferencia pese a no haberlo tenido planificado .o importante, en cualquier caso, es: - 4ablar el tiempo que sea necesario para alcan"ar el ob&etivo de la intervención en el p2blico - $antener el discurso entre ,5 minutos y una hora y media - Controlar el tiempo con regularidad - -2n si la exposición se retrasó (por e&emplo porque esperábamos la llegada de todos los asistentes), debe terminar en punto (ning2n orador es due6o del tiempo a&eno) o bien negociar la continuidad o un próximo encuentro para finali"ar el tema - 7, sobre todas las cosas, terminar nuestra conferencia cuando el auditorio a2n tiene ganas de seguir escuchando

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E. )a vo" )a vo" es nuestro instrumento de trabajo e integra lo que decimos &el contenido propiamente verbal del mensaje' con el “c!mo” lo decimos &rasgos &aralin)9,s!icos del habla tales como las risas, estornudos, llantos, tos, suspiros, jadeos, onomatopeyas, etc. I los rasgos &ros(dicos del habla: tono, timbre, intensidad, hablar ligado o de corrido, ritmo de la enunciaci!n, etc.'. El uso !ptimo de la vo" consiste en obtener la má(ima sonoridad con el menor es$uer"o corporal posible. #ara ello, antes de una e(posici!n oral, hay que evitar consumir bebidas astringentes &te cargado, agua t!nica', golosinas irritantes &caramelos ácidos' y helados. %i el orador debe tomar agua durante su con$erencia, que sea a temperatura ambiente y de a peque.os sorbos. #ara que consigamos producir sonido mediante nuestra vo", recurrimos a varios !rganos de nuestro cuerpo que trabajan conjuntamente para hacer posible este proceso. Estos son: el a&ara!o res&ira!orio% la larin)e% las cuerdas 'ocales% las ca.as de resonancia 5ca'idad nasal% ca'idad craneana% ca'idad !or1cica% ca'idad bucal * la $arin)e6% los ar!iculadores 5len)ua% labios% &aladar duro o cielo de la boca% &aladar blando% dien!es * mand,bula63 9ablamos con todo el conjunto de !rganos que participan en el proceso de trans$ormaci!n del aire e(halado en sonido. Este conjunto de !rganos se denomina Kaparato $onadorK. El sonido se produce cuando el aire, al ser espirado, pasa por las cuerdas vocales haci-ndolas vibrar. En ese momento entran en acci!n los articuladores que llevan el sonido hacia las cajas de resonancia. ;entro del $en!meno de la emisi!n de la vo" se distinguen tres elementos:  El !ono: corresponde a la dimensi!n de las cuerdas vocales, que permite jugar con los graves y los agudos para “vestir” lo que decimos, para llenar de musicalidad nuestro discurso. *odos tendemos a la monoton a si hablamos mucho tiempo, sin embargo prestando atenci!n a nuestra

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entonaci!n podemos lograr un discurso mel!dico que mantiene mejor la atenci!n de los alumnos, aburre menos pero cansa más &porque demanda mayor actividad del p0blico' y por eso es importante administrar el tono cuando restan muchas horas de e(posici!n.  4a in!ensidad2 $uer"a de emisi!n de la vo", el aspecto del volumen sonoro. )a intensidad depende de la capacidad de inspiraci!n de aire de la caja torácica, la presi!n del aire que emitimos y el n0mero de vibraciones vocales. El orador debe llegar a todo el auditorio, con una vo" poderosa. #ara que el alcance de vo" sea e$ectivo debe pensarse que el mensaje va dirigido hacia el oyente ubicado en el lugar más alejado de la sala. #ara ello inhale por la nari" y e(hale por la boca, eso evitará el resecamiento de las cuerdas vocales, ya que las $osas nasales humedecen el aire. #ara lograr una buena intensidad es importante regular: :' )a respiraci!n. E' )a postura abierta y equilibrada. ?' El cálculo de las distancia. J' +elocidad: en una conversaci!n cotidiana decimos entre E@G y ?GG palabras por minuto. En una e(posici!n oral se recomienda una velocidad de :@G palabras por minuto.  El timbre: mati" personal de la vo" /l timbre le da personalidad a nuestra vo" y estilo al orador /s la caracter%stica de la vo" menos variable y menos educable /s la cualidad del sonido de nuestra vo" que la distingue de otra con igual altura e intensidad 1epende de la resonancia del sonido y está determinado por el tono central y los armónicos (los tonos secundarios)

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ACTI:IDAD I2 !écnicas de res&iraci(n3 E+&ansi(n de la ca'idad !or1cica &ara &ro&iciar una ma*or o+i)enaci(n

a.

;e pie, apertura de cadera, el peso distribuido en ambas piernas: inspire

suavemente ubicando el aire en la "ona de las clav culas &respiraci!n clavicular'. 6ontin0e inhalando ahora más pro$undamente, y lleve el aire hacia el dia$ragma &las costillas deben e(pandirse en una correcta respiraci!n dia$ragmática. Este m0sculo abdominal actuará como $uelle que aspira y empuja el aire.'. 3inalmente, complete su espacio pulmonar llevando el aire hacia la "ona abdominal &la pan"a se hincha en una correcta respiraci!n abdominal'. Es importante que los hombros y el pecho no se muevan. b. E(hale lentamente recorriendo inversamente el camino corporal:

deshinche la pan"a, suba el aire hacia la "ona dia$ragmática y $inalmente dir jalo hacia la "ona de las clav culas completando la e(halaci!n. 6uando se sienta vac o de aire tosa y as demostrará que a0n tiene reservas de aire escondidas. c. ;e pie, con las piernas ligeramente abiertas, los pies alineados con los hombros. ;istribuya el peso de $orma igualitaria entre los dos pies. 1mag nese sujetando una pelota debajo de cada a(ila y sienta como los espacios respiratorios se abren. Esto le hará e(pandir los hombros y abrir las a(ilas. En consecuencia e(pandirá el volumen de su t!ra( para una respiraci!n más pro$unda. El cuello y cabe"a deben estar estirados y libres. Dantenga esta posici!n durante un minuto.

ACTI:IDAD II2 e.ercicios cor&orales

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7rticulaciones En momentos de tensi!n o $alta de vitalidad, mover al mismo tiempo todas las articulaciones del cuerpo. No es necesario hacer grandes movimientos, sino hacerlo concentrándose en las "onas de tensi!n para aliviarlas por medio del movimiento. 7compa.ar estos movimientos con respiraci!n pro$unda. ,elajaci!n corporal :. %ostener el cuerpo r gido hacia arriba, con los bra"os levantados, tratando de llegar a un punto alto. )uego ir bajando bra"os, cabe"a, hombros, etc. hasta parecer una ropa colgada de un gancho. 9acerlo invertido. E. ;e pie, erguido. Estirar hacia arriba y mantener esta posici!n por @ tiempos. ,elajar. ,elajaci!n $acial :. 7pretar y relajar el rostro, completo y por secciones: ojos, boca, $rente, etc. E. Dover la lengua, dentro y $uera de la boca. 7compa.ar con respiraci!n pro$unda y sonido.

ACTI:IDAD III2 &recalen!amien!o del a&ara!o $onador

a.

1nspire &almacenando el aire en la regi!n abdominal, como ya aprendi!' el sonido: prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.

hasta que la barriga est- llena de aire. 7hora suelta el aire poco a poco utili"ando Abserve que en este ejercicio la lengua debe vibrar bastante. En caso de que su lengua no vibre y se est- es$or"ando para emitir este sonido, det-ngase. )o está haciendo de $orma equivocada. Cn $oniatra le brindará recursos para obtener sonidos claros sin es$uer"os corporales.

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b.

6ol!quese un lápi" atravesado hori"ontalmente en la boca y e(prese lo

más claramente posible su nombre. LLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL Dicci(n Cna ve" que dominamos los tres elementos que participan en el proceso de

emisi!n de la vo", nos en$rentamos a la tarea de pronunciar correctamente. Este proceso se denomina Dicci(n: etimol!gicamente signi$ica “el arte de decir”. %e compone de dos elementos: la ar!iculaci(n &pronunciar distintamente todas las consonantes a $in de darle nitide" a las palabras' que depende de la apertura de la boca; y la 'ocali0aci(n &es el sonido que se les da a las vocales'. 6ada regi!n de la boca tiene pre$erencia por una vocal determinada. #ara articular una correcta dicci!n es necesario modular, abrir la boca y proyectar la vo". #ara una buena dicci!n hay que hablar por donde se debe hablar: por la boca. %i se habla por la nari" aparece la vo" de +icentico o de Nin Darshall en 6atita, si se habla desde el pecho aparece la vo" de 7driana +arela; si se habla con el $ondo de la garganta parecemos %haMira, y si se habla con la punta de los labios parecemos 5ladis 3lorimonte.

ACTI:IDAD I:2 &ro*ecci(n de la 'o0  7spire pro$undamente e(pandiendo el dia$ragma y dilatando el abdomen. ;urante la e(halaci!n, cuente en vo" alta los n0meros de $orma ascendente, trate de llegar más adelante en cada e(halaci!n.  7spire pro$undamente e(pandiendo el dia$ragma y dilatando el abdomen. ;urante la e(halaci!n, imite la risa de #apá Noel hasta e(halar todo el aire contenido.

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ACTI:IDAD :2 emisi(n nasal del sonido Danteniendo las boca cerrada cante el $eli" cumplea.os emitiendo el sonido a trav-s de sus $osas nasales &para corroborar que est- ejecutando correctamente este ejercicio, tápese con los dedos la nari" y el sonido deberá verse seriamente di$icultado'.

ACTI:IDAD :I2 dicci(n ;ar!iculaci(n * 'ocali0aci(n *ono  6on su tono habitual de vo" diga la palabra “murci-lago” o “milonguera” o “reticulado” o “abuelito” &que contienen todas las vocales'. 7hora repita esa palabra pronunciándola en un tono más grave y en uno más agudo, sin $alsi$icar la vo". &Nota: impostar la vo" es hacer que suene a trav-s de los resonadores de la cabe"a, y por tanto suene ampli$icada /como para llenar un teatro. Es cierto que la vo" var a un poco al usar esta ampli$icaci!n pero impostar la vo" no tiene que ver con $ingirla o cambiar el tono'. ;icci!n   %in mover los labios cante el “$eli" cumplea.os”. 6oloque un caramelo sobre la lengua y comience a cantar el 9imno. En medio de la canci!n, ubique el caramelo debajo de la lengua y $inalice su canto.  6oloque un caramelo sobre la lengua y lea el siguiente poema. )uego ub quelo debajo de la lengua y vuelva a leerlo.

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7rancisco de <ue'edo A una nari0 Nrase un hombre a una nari" pegado, -rase una nari" superlativa, -rase una nari" say!n y escriba, -rase un peje espada muy barbado. Era un reloj de sol mal encarado, -rase una alquitara pensativa, -rase un ele$ante boca arriba, era Avidio Nas!n más nari"ado. Nrase un espol!n de una galera, -rase una pirámide de Egipto, las doce *ribus de narices era. Nrase un naric simo in$inito, much simo nari", nari" tan $iera que en la cara de 7nás $uera delito.

ACTI:IDAD :II2 !ono e in!ensidad  ;os personas se colocarán espalda con espalda, en medio de una ronda de asistentes. Cno de ellos indicará con los bra"os en volumen &subi-ndolos para indicar mayor volumen y bajándolos para indicar menos volumen'. El otro indicará con sus bra"os los tonos &subi-ndolos para indicar tonos más agudos y bajándolos para indicar tonos más graves'.

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)os participantes deberán cantar una canci!n, respetando las indicaciones de los individuos ubicados en medio de la ronda.

%ilencio: es una invitaci!n a escuchar y ser escuchado. 9ay una adulaci!n

impl cita en la $igura del oyente absorto. 6omunica tanto como las palabras, más a0n: lo que separa una palabra de otra es lo que les da todo su valor, todo su peso, toda su importancia: el silencio. ?. 6omunicaci!n no verbal del orador El orador debe capturar la atenci!n de su p0blico y para ello es

importante que sea e$iciente con su corporalidad. *odo comunica, somos cuerpos comunicantes y prisioneros de una pulsi!n de sentido que nos mueve a asignar signi$icados a todo lo que nos rodea. )a postura y los movimientos de nuestro cuerpo hablan de nosotros, de qui-nes somos y c!mo nos sentimos. #odemos observar las emociones en el aspecto del cuerpo porque producen alteraciones dentro del organismo y generalmente producen alguna se.al o movimiento en el e(terior. #or ej. )a ira produce tensi!n en la parte superior del cuerpo, principalmente en la "ona de los bra"os y las mand bulas, ya que es una emoci!n que nos prepara para el ataque. 7 grandes rasgos los gestos se pueden clasi$icar seg0n el modo en que a$ectan las relaciones interpersonales. #odemos distinguir dos grandes grupos: los gestos cerrados y los gestos abierto. 5estos cerrados:   *ransmiten poca disposici!n para el intercambio. ;i$icultan la empat a &ponerse en el lugar del otro' y a$ectan el diálogo en un sentido de desacuerdo, rivalidad, protecci!n, inseguridad, $rustraci!n, timide" o reserva.

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#ueden ser reali"ados por costumbre, comodidad o $r o, pero pueden despertar lecturas que remiten a sensaciones de negatividad, de$ensa, mala predisposici!n o estados cognitivos de desinter-s. Encuentran su correlato verbal en $rases tales como: “no me interesa”, “no quiero o rte”, “me quiero ir”, “no me siento c!modo”, “no te creo”, “estoy cansado”, etc. El orador no debe escaparse del auditorio re$ugiándose detrás del escritorio, en la ropa, accesorios o detrás de los bra"os cru"ados. )as barreras y los amarres, por ejemplo.

1magine que usted concurre a hablarle a alguien acerca de un tema que le resulta importante OPu- suceder a si al momento de recibirlo, esa persona levanta entre ustedes una barrera $ormada por cuatro ladrillosQ )!gicamente la comunicaci!n se ver a a$ectada por esos “cuerpos opacos” que median el encuentro. Entendemos por cuer&os o&acos cualquier elemento $ sico que entorpece la comunicaci!n visual entre los participantes de una situaci!n de interacci!n, como por ejemplo un escritorio, un atril, la pantalla de una computadora, una pila de libros e incluso un par de anteojos. )o mismo ocurre cuando cru"amos los bra"os &ambos o s!lo uno de ellos $ormando un J', entrela"amos los dedos de las manos y los acercamos al rostro o escondemos las manos bajo las a(ilas. 5estos abiertos:     )as posturas abiertas son indicadoras de un estado emocional positivo. 1ndican buena disposici!n y atenci!n al tema. 6onstituyen actos $avorables para una comunicaci!n empática. Encuentran su correlato verbal en $rases tales como: “me alegra verte”, “sos bienvenido”, “me interesa el tema”, “me siento a gusto con vos”, “con$ o en vos”, etc.  )a cabe"a y el tronco orientados hacia la misma direcci!n se.alan compromiso emocional mientras que la cabe"a ladeada se.ala compromiso a$ectivo.

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)a sonrisa $ranca, las manos a la vista, las plantas de los pies $irmemente apoyadas en el piso, etc.

#or ello, en primer lugar, no resulta conveniente plani$icar con anticipaci!n los movimientos que se reali"arán $rente al auditorio &conocer la territorialidad s , pero anticipar los movimientos no, porque puede dotar de arti$icialidad a la presentaci!n' y, en segundo lugar, el orador debe procurar ubicarse en un lugar visible que le permita administrar su territorialidad y mantener cierta “coherencia e(presiva” para disolver, en lo posible, e(presiones que transmitan los siguientes signi$icados:

=es!o <ajar la mirada y mover los ojos. Dorderse los labios *ocarse la cara o la boca. Dover las manos en e(ceso. Dovimientos corporales e(cesivos. Deter las manos en los bolsillos y hacer sonar las monedas. %acudir las piernas r tmicamente. 9ablar sin cuidar la dicci!n &articulaci!n y vocali"aci!n'. *omar el micr!$ono con una o ambas manos.

Conno!aci(n

Ner'iosismo

Ansiedad

Inse)uridad Dirar la pared del $ondo del aula o el cielorraso, evitando las miradas

%i el orador dicta parte de la con$erencia de pie y desea sentarse, es recomendable que al hacerlo no se derrumbe en la silla ya que puede despertar sensaciones de inseguridad, insatis$acci!n o desprecio. “)as

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posturas en las que la cabe"a y el tronco se mantienen alejados del interlocutor, se.alan el deseo de tomar distancia. Este deseo puede deberse a una necesidad de evaluar la in$ormaci!n que se recibe o a sensaciones de recha"o” &,ulicMi y 6herny, EGG>: :?R'. )as manos ocupan un papel protag!nico dentro de la comunicaci!n no verbal, un recurso visual que in'i!a &palma abierta y vertida hacia nuestro interlocutor', recha0a &palma en $orma de barrera e(puesta hacia delante' o re$uer0a el discurso verbal acompa.ando la vo" y en$ati"ando las ideas centrales.  El &u/o cerrado suele representar vigor mental &por eso los pol ticos lo utili"an con $recuencia a0n cuando los perturba la imprecisi!n de sus ideas pero quieren causar la impresi!n contraria'. %e.ala la necesidad de una acci!n mancomunada y la $uer"a del grupo de trabajo.  )a mano en hacha cortando el aire que cae sobre la palma de la mano contraria constituye un gesto ejecutivo. ;emuestra lidera"go y carisma dominante, es un ilustrador que rea$irma que las decisiones que se han tomado, son de$initivas.  Puien, en cambio, intenta dominar una situaci!n &o una idea' pero a0n no lo consigue, a!ra&a el aire &ero no cierra el &u/o.  )a mano abier!a * con los dedos e+!endidos &pensemos en los discursos de Eva #er!n' representa el deseo de proyectar ideas y congregar al p0blico.  )a mano $ormando una o.i'a: aplomo y acertividad. 6uanto más a$ilada 8 proactividad, más redondeada 8 receptividad.

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 Ho.a de &arra o !omarse de una mu/eca 8 pulsi!n de autocontrol.  Amarres 8 cuanto más cerca del ros!ro representan un grado de tensi!n importante, mientras que cuanto más $lo.os * rela.ados $uncionan como ilustradores de intercone(i!n y posturas de re$le(i!n.  Cna posici!n abierta de manos, por ejemplo descansando el dorso de una mano sobre la palma de la otra $ormando un cuenco, apoyando ligeramente los dedos de una mano sobre el dorso de la otra o $ormando una ojiva proyecta bienestar a nuestros interlocutores e incita el diálogo. >e)uridad * cone+i(n con uno mismo. Danejo de situaciones %i en medio de la con$erencia comien"a a producirse alg0n ruido, es importante evitar la Kcompetici!n sonoraK, es decir, intentar seguir hablando por encima de ese sonido. Cna salida posible en caso de que el ruido sea persistente es hacer un peque.o corte e(plicándole al p0blico los motivos, cambiar el escenario o posponer la con$erencia. <rindar a todos los participantes la misma oportunidad de intervenir y motivar a los más introvertidos. %i bien e(isten situaciones que generan irritaci!n e impaciencia, es importante que en la medida de lo posible el orado evite alterarse. 7$rontar una interacci!n con calma y serenidad, transmite y despierta calma y serenidad en el p0blico &un chiste a tiempo a veces es la mejor salida'. En este mismo sentido es recomendable que el orador atienda con aplomo y atenci!n toda interrupci!n. #ese a que su opini!n pueda ir en sentido opuesto al de su interlocutor, obtendrá mejores resultados mani$estando su disidencia a partir de $rases como “es posible, pero”, “estoy de acuerdo pero no completamente”, etc.

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6onservar el dominio de la situaci!n, no permitiendo que di$icultades imprevistas &$allos de un aparato, interrupciones de personas e(tra.as, etc.' le hagan perder seguridad en s mismo. #ara ello es importante revisar algunas de las estrategias que nos permiten lidiar con el miedo que provoca e(ponerse ante un grupo de personas que hemos visto al comen"ar la lectura.

“%i apenas $uera posible que alguien se detenga un instante, una palabra, a la vista de la verdad. #ero parece imposible: todo el mundo, yo inclusive, nos apro(imamos a la verdad y la derrumbamos a $uer"a de centenares de palabras”. Par1bolas * &arado.as" 7ran0 Ca$8a

7?ENTE> @ AIA4IO=RA7BA  7nder/Egg, E"equiel &EGG>', Hablar en público y saber comunicar , <s. 7s., Ed. )umen, EGGS.  6urso de canto y t-cnica vocal disponible en http:22superpatanegra.com2secretos/curso/canto/tecnica/vocal.php.  ;i <ártolo, 1gnacio &:==>', Cómo hablar en público , <s. 7s., 6orregidor, %elecci!n de la cátedra.

Orígenes y categorías de la oratoria, disponible en http:22F?.cnice.mec.es2eos2DaterialesEducativos2memEGG:2scripta2gen2g eneros2oratoria.htm ,ulicMi, %ergio y 6herny, Dart n &EGG>', Comunicación no verbal, <s. 7s., Ediciones 5ranica.

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