ESPACIO Y PODER. LA ESCUELA COMO ESPACIO DE LA RESISTENCIA ANTE LA NUEVA COYUNTURA SOCIO-POLÍTICA.

María Cecilia Colombani Facultad de Filosofía, Ciencias de la Educación y Humanidades. Universidad de Morón. Facultad de Humanidades. Universidad Nacional de Mar del Plata. mcolombani@unimoron.edu.ar a. Introducción.

La intensa problematización en torno al rol de la educación y de los docentes como agentes de transformación, obedece a satisfacer una demanda. Todo ámbito educativo, que se precie de tal, ha de ser un vehículo de problematización de la realidad. Esa es básicamente la tarea de la escuela como centro de producción de saber. Se trata de un espacio comprometido con su tiempo histórico porque la producción de saber constituye una "caja de herramientas", tal como sostiene Michel Foucault, a partir de la cual se puede operar sobre la realidad, transformándola. Esa caja de herramientas, que es el pensamiento mismo, contribuye, asimismo, a articular la teoría y la praxis para que ambas no constituyan espacios separados, a modo de compartimientos estancos, sino, por el contrario, las caras complementarias de una misma instalación en el mundo. La escuela ha de ser el espacio de una instaslación. No sólo de los sujetos que a ella pertenecen, sino también, de una instalación comunitaria. Tal es el rol social de la educación pública, al cual nos referiremos en el marco de la presente comunicación como núcleo de problematización. En este sentido, la escuela cumple una función fundamental en la constitución de la identidad de un pueblo y en la reconstrucción del tejido social, fuertemente colapsado. Qué hay que pensar? Cuáles son los temas que impactan la inquietud de científicos, técnicos e intelectuales? Cuáles son los núcleos de problematización que exigen una respuesta del claustro académico? Cómo detectar los ejes por donde circula el pensamiento en una época determinada? Cómo escuchar al tiempo que nos toca vivir y cómo responder a las demandas? Todos estos interrogantes centran la cuestión en el papel del "testigo". Cada uno es un testigo comprometido con su realidad histórica, con su identidad cultural, con su núcleo de pertenencia; de allí que la tarea sea estar atento para responder al llamado. Los tiempos

llaman con fuerza y la escuela es el ámbito por excelencia de un escucha fina. En esta dimensión de análisis. Si la voluntad de verdad. A la luz del planteo precedente. La figura del intelectual específico juega un papel nodular. Este marco de saber-acción es el que define un proyecto educativo que responda a la coyuntura histórica. como territorio del "bien común". “Esta voluntad de verdad se apoya en un soporte institucional: está. destinada a ampliar los marcos de lo conocido y lo problematizado. distribuido. pág. delinea proyectos epistémicos. la voluntad de acción debe intersectar su propia geografía para consolidar el deseado maridaje entre conocimiento y acción. más profundamente sin duda. los laboratorios actuales. El Orden del Discurso. No es tiempo de distracciones ni omisiones en el espacio del saber-acción. emparentada con la voluntad de saber. fundamentalmente. poseedor de la verdad y encargado de esclarecer las conciencias poco iluminadas de aquellos que dependen de un maestro de verdad. la edición. la problemática de la integración de la diferencia se sitúa en el "entre" de las palabras y las miradas de una multiplicidad de saberes y la escuela puede ser la usina generadora de esa intersección y el motor de una transformación posible. Pero es acompañada también. como las sociedades de sabios de antaño. . 2 Foucault. Michel. por la forma que tiene el saber de ponerse en práctica en una sociedad en la que es valorizado. como modo de sumar miradas. prespectivas y posicionamientos. Es tiempo de miradas múltiples. de configuraciones epistémicas abiertas y en intersección. repartido y en cierta forma atribuido”2. véase Foucault. porque encarna “un nuevo modo de ligazón entre la teoría y la práctica”1. 1 Sobre este punto. como el sistema de libros. En esta línea de reflexión. a la vez. nos interesa articular la problemática de la integración de la diferencia en la reconstrucción del tejido social aludida y la recuperación del espacio público. Evocamos la gesta de aquellos que desde sus espacios de producción encuentran aún el tiempo propicio de una transformación posible e interpelamos a los maestros desde su lugar de compromiso. La urgencia y la demanda de la coyuntura histórica convoca a una verdadera voluntad de acción. las bibliotecas. plasmados en la producción histórica de discursos. La Microfísica del Poder. como núcleo de problematización urgente. En su conferencia "Saber y verdad" Foucault tematiza la figura del "intelectual específico" y la opone a la del "intelectual general". 18. reforzada y acompañada por una densa serie de prácticas como la pedagogía. evocamos la figura del intelectual específico a la que alude Michel Foucault desde la perspectiva más amplia de un sujeto comprometido desde sus espacios de saber-acción. Michel. a fin de lograr un espacio más acogedor en el juego de los vínculos y las relaciones sociales. sutil.

el maestro y la escuela aparecen como bisagras privilegiadas. a partir de ella. sólo entonces. y. plasmada en compromiso social. menos disgregada. inscrito en el suelo comprometido. una cierta forma de mirar y una cierta función. “pueden producirse lazos transversales de saber a saber. Si el sistema nos ha reservado aún un lugar de saber-acción. aunque también movilizante. en un suelo a partir del cual pueda producirse algún efecto posible. El espacio de la escuela puede situarse en el centro de la gesta poiética y convoca a una posición nueva de parte de quien se sitúa en su territorio. una nueva mirada y una singular apuesta de transformación posible. como nunca antes. por ende. una renovada confianza en recuperar el vínculo entre la teoría y la praxis. fragmentada y vulnerabilizada. en ese horizonte. la recuperación de una trama vinculante más sólida. técnicas en las que se apoya. ha de hallar problemas determinados. La empresa de producción de saber parece ser una empresa de muchos y. en un espacio comprometido en tanto productor de efectos. en tanto “ejes de transmisión”. La clave radica en el espacio receptor y formativo que la escuela ejerce y en su fuerza política. el mismo debe constituirse en un multiplicador de espacios. nuestro espacio desde la instalación docente resulta un espacio emblemático para pensar la gesta que hoy nos convoca. devenida en demanda socio-política: la integración de la diferencia y. productora de modelos. Cada espacio profesional y. los trabajadores de laboratorio y los . cuya figura evocamos. En este proceso. comprometida con una de las exigencias más fuertes de la sociedad contemporánea. un espacio a partir del cual ese poder multiplicador de miradas y prespectivas. La singular coyuntura histórica exige. Esta función no es otra que la de propiciar un espacio de construcción de saber comprometido. produzca efectos. Así los magistrados y los psiquiatras. no universales y ha de tener un acercamiento efectivo porque se trata de luchas reales. materiales. Es dentro de este marco de análisis en el cual que repensamos la función de la escuela. de un punto de politización al otro. que convocan a un ejercicio interdisciplinario. dibuja planes de acción posible e impone al sujeto conocedor una cierta posición. Esta recuperación del espacio coincide con una recuperación del horizonte ético que el campo profesional implica. más compacta. tipos de objetos a los que se dirige. una apuesta ético profesional.Esta voluntad de verdad pone en juego formas. los médicos y los trabajadores sociales. Este intelectual específico. cotidianas. que vehiculice la utopía de una realidad más acogedora para todos. una genuina voluntad de acción.

No nos permitamos distracciones ni ausencias. articulado en acción. desde allí. como aquello que nos sitúa en el lugar de la sospecha. Es precisamente esta presencia del otro la que determina la noción de mundo. de indignación y de resistencia compartida. Y estar atentos para percibir la ocasión de una acción devenida en desafío.3 La tarea es propiciar la integración social. La Microfísica del Poder. Filosofía y Educación. Véase Ser y Tiempo. Michel. pág. . La escuela debe liderar la percepción-acción porque es ella misma el topos emblemático que cobija la diversidad. nos exige estar en estado de vigilia.5 El asombro también es terapéutico. El "ser en el mundo" implica necesariamente el "ser con". Poder y topos. que supere la díada mismidad-otredad. instalados en ese suelo desgarrado y fragmentado en el que una enorme población de sujetos se halla. b. en el marco de la relación privilegiada que implica el vínculo docente-alumno. con el otro. Se trata de una auto-convocatoria a asombrarnos.. el propio y el ajeno. El poder es un topos porque es el suelo. a iniciar alguna estrategia de transformación. pueden cada uno en su lugar propio y mediante intercambios y ayudas. es ella misma la única que puede iniciar la empresa moral de constituir un sujeto ético-político. Jóvenes y 3 4 Foucault. Los territorios de la intersección. El dolor. tales como los brutales procesos de precarización antropológica a los que asistimos de ordinario. ese es el desafío del saber. de lo familiar y cotidiano. como germen del rechazo de toda forma de diversidad. Debemos celebrar y propiciar la capacidad de asombro. Una vez más. de aquello que toma la apariencia de lo normal y natural.4 Nuestra idea es pensar ese topos y ese poder desde la experiencia de un puente tendido hacia el otro. participar en una politización global de los intelectuales”. capaz de asombro. el territorio y el espacio desde donde se construye un modelo de instalación en el mundo. Recuperamos la idea de asombro como aquello que moviliza el pensamiento y la acción. En este punto seguimos las reflexiones heideggerianas en torno a la idea de mundo como núcleo de instalación simbólica.sociólogos. Nos cura del narcótico de lo habitual. problematizar la integración de la diferencia y la diversidad. Sospechar de toda naturalidad es una forma de empezar a preguntarse genealógicamente los motivos de aquello que se ha naturalizado y.

como modo de fundar un albergue común. en tanto topos estratégico de acción-reacción. La escuela debe convertirse en un topos incomodante. es reactualizar. tendiente a recuperar ante todo la palabra como espacio común. Se trata fundamentalmente del asombro por la situación que nos atraviesa. incomodando. como modo de enfatizar el origen como fuente misma de la actividad problematizadora y cuestionadora. núcleo mismo de la actitud filosofante. no se trata de un asombro ingenuo. incluso como el umbral de la indignación. La palabra debe ser el orillo de una trama que empiece a bordarse desde el pathos del asombro. nuestra propia capacidad de asombro y de acción. La filosofía es un saber incomodante. porque es. Y la gestión no es otra que la recuperación de la solidaridad.adultos. Poner en palabras el propio dolor y escuchar la palabra del otro. 5 En este punto. intranquilizando. como horizonte de la construcción colectiva. seguimos la línea de reflexión de Karl Jaspers en torno a los orígenes de la filosofía. desde donde se puede intentar. pero finalmente aceptadas por normales. un "entre". Cuidar y cuidarse. generalmente dolorosas. Todo saber debe operar desde ese lugar. desde donde pensamos nuestro propio e ineludible compromiso como educadores. de repensar porqué somos lo que somos y porqué hemos llegado a serlo. en tanto provocador del pensamiento. horadar comodidades. que supere la fragmentariedad imperante. molesto. El asombro. La escuela como el lugar del nosotros implica pensarla como el territorio propiciante de un proceso de integración. sino de aquel que hunde sus raíces en el dolor y se pregunta por las causas y las consecuencias de una cierta situación compartida. es aquello que nos permite despertar de distracciones y complicidades. Asombrarse frente a una determinada realidad implica la apuesta genealógica de repensar nuestras bases impensadas. Invitar a los jóvenes a asombrarse es auto interpelarnos en nuestras propias distracciones como adultos. en tanto poner en acto. Y es desde este suelo desde donde pensamos la función del maestro. puesto para fracturar certezas. La filosofía es un acto de provocación. una gestión posible. exactamente el lugar que desplaza un yo y otro yo hacia el punto de algún encuentro posible. Jaspers distingue entre principio y origen. Educadores y educandos. . donde los procesos de exclusión han dibujado un particular paisaje antropológico. en una misma gesta de recuperación del asombro y de la capacidad de acción consecuente. desde allí.

en el “justo-y-verdadero-para-todos”. de allí que la poiesis sea poner toda la capacidad en diseñar estrategias institucionales de recuperación e integración a esa urdimbre. El retiro de la palabra como espacio común es lo que determina la caída en la vulnerabilidad. La tarea será pues propiciar el "entre". La tarea integradora que estamos proponiendo supone repensar la cuestión del otro y la construcción histórica de ese otro. esperamos un punto de cohesión. del logos que reúne y afilia. Nos volvemos más vulnerables en la medida en que enmudecemos. en puntos precisos en los que los situaban sus condiciones de trabajo. c. Es en esta tarea que evocamos la figura del intelectual específico. como sujeto que se hace cargo de su compromiso social. En efecto. el hospital. que desde lo exterior me interpela. sino el instrumento que provoque el vínculo. como fuente de negación de la diferencia. sino en sectores específicos. el espacio de cuidado. Han adquirido así una conciencia mucho más inmediata y concreta de las luchas". en el “ejemplar”. Centrarse y descentrarse como formas de transitar el cuidado y como forma de resignificar el espacio común. La dimensión ética supone saber escucharse y saber escuchar al otro.6 La gesta no es otra que la reconstrucción del tejido social. la universidad. el lugar del mutuo cuidado. del sentido compartido. o sus condiciones de vida (la vivienda. en que perdemos de vista el espacio público. que evite el riesgo de la orfandad y la extranjeridad en el propio territorio. El núcleo de . La utopía es recuperar el espacio ético como espacio político. donde la palabra deje de ser la palabra vana. y del otro. del diá-logos. como territorio propicio y convocante para un agonismo resistencial. las relaciones familiares o sexuales). Mismidad y otredad. El tiempo de la escucha es el tiempo de la siembra a futuro. “los intelectuales se han habituado a trabajar no en el “universal”. El desafío de la integración.Todos estamos instalados en la misma desnudez antropológica de un tiempo que nos ha dejado a la intemperie. el laboratorio. que aumenta el desencuentro colectivo. como el lugar de una acción compartida y topos de reconocimiento. el manicomio. La dimensión ética supone reparar la precipitación de la caída en la disolución y el desgarro. del propio. en que desaparece del escenario el otro y su propio logos. como primer cimiento para otras recuperaciones e inclusiones.

. La mismidad es aquello homogéneo. Cuando aludimos a las nociones de centralidad y marginalidad. resulta reveladora en este marco de reflexión. lo que aparece como una discontinuidad. cuyo campo semántico alude a extraño. que significa “temor” y xenos. lo que participa en el imaginario colectivo de los mismos valores. continuidad y pertenencia a un determinado ámbito: pertenecer a una misma cultura. “lo poco familiar”. tradición y memoria. que parecen abrir una dimensión topológica. 6 Foucault. extraño. No obstante. Toda actitud xenófoba supone miedo a la otredad. en realidad. por su carácter de extrañeza.problematización tiene que ver con la función integradora de la educación pública. a lo que resulta heterogéneo. para ver cómo juegan al interior de la actual coyuntura educativa y de la materialidad del trabajo en el aula. lo des-semejante. puede trabajar en la línea de la problematización de la diferencia y en el proyecto de integración de la diversidad. el que no pertenece a lo griego. pág. . La palabra xenofobia combina dos nociones interesantes: phobós. en tanto nociones vinculadas al espacio. a la lengua y a las costumbres. La mismidad cumple el sueño de la homogeneidad. la pertenencia a lo homogéneo aparece como lo familiar. Michel. en el marco de dos nociones. por la diversidad cultural que alberga. erigida como clase dominante. semejanza. La palabra griega xenos. La escuela copia y refleja lo social. “lo extraño”. extranjero. Si se dan ciertas especialidades. raro. lo que guarda rasgos de semejanza. es porque ese orden en el espacio es solidario de una cierta confuguración mental. a partir de los procesos de precarización aludidos.. poco familiar. Si la otredad es lo poco familiar. de continuidad. al territorio griego. La otredad aparece en cambio como lo heterogéneo. La otredad es aquello que no es igual. queremos ampliar el horizonte de reflexión hacia otras dos nociones complementarias: las de mismidad y otredad. se extiende para pensarla como una configuración mental. como en un juego de espejos. aquello que podría pensarse desde una configuración espacial. como “lo otro”. a esos “bárbaros”.. como modo de consolidar las bases para un campo social resignificado desde la pluralidad. cierto orden en el espacio. La Microfísica del Poder... No obstante es ella la que. centralidad y la marginalidad.

No hay nada en el orden de lo natural que diga que el otro es un extraño. dominar o ignorar al “otro”. en el sentido de un “invento” o fabricación cultural. en tanto ejercicio y acción sobre el otro. en sus consideraciones sobre la “cultura dominante” o “cultura hegemónica”. en todo sueño de pureza. de algún modo “nos roce”. de las cuales muchas nos son familiares y cercanas. aludimos a la negación de toda forma de atemporalidad y sustancialidad en el registro de la otredad. La cultura hegemónica resulta lo homogéneo. en torno a la construcción histórica de un otro. ya que se dan dos territorios. provisoria. seguimos las consideraciones de Garreta Mariano. ocupando un espacio extraño. . como cultura dependiente. conjurado en la utopía de la pureza. inscrita en el imaginario social. móvil. una vez más. La Trama Cultural. Muchas veces. 7 En este punto. Es ese registro el que cobija la idea de discriminación y las conductas de rechazo. el otro es un "otro intracultural". ¿Cómo ha sido construida y vista históricamente la otredad? El tema es la mirada frente a la diferencia. que niega la dimensión de una cultura más amplia. Hay históricamente formas de construir la otredad. su eventual contamición? En primer lugar: temor. dos áreas muchas veces impermeables. Se trata de una determinada construcción epocal. y se actúa en consecuencia. Pensemos en María Teresa Nidelcoff . Hay algo del orden de la ascepsia.¿Qué cosas despierta lo otro?. Se puede aceptar o rechazar. menos permeable es a la posibilidad de aceptar lo diferente. de sesgo popular. La otredad sufre una extranjeridad en el propio territorio. de la higiene. de carácter elitista. temor a cierto “contagio”. Cuando hablamos de construcción del otro. La idea de construcción significa que se trata de un constructo humano. extra o intra cultural. a que lo otro. Es el temor a las mezclas. lo des semejante es la “subcultura”. se trata de una cierta ficción. al aludido concepto de xénos. Esta tensión se vincula. Desde la mismidad se emiten juicios de valor en torno a la otredad. mientras que lo heterogéneo. ¿Qué panorama dibuja la otredad? ¿Qué paisaje antropológico configura su contacto. una producción colectiva. La tensión entre “lo mismo” y “lo otro” supone una determinada partición binaria. ya que el otro no siempre estuvo allende los mares. en su connotación de extranjero y extraño. es la mismidad.7 Cuanto más rígida es la cultura dominante. Hay una dimensión trecnológica. social. el modo de instaladción frente a aquello que parecer romper las certezas. humana. que delimita las aguas entre la mismidad y la otredad. pues han marcado nuestro propio destino como pueblo. de registro antrpo-topológico.

Repensando la integración. aludimos a una perspectiva tecnológica: La tecnología es también parte del juego de poder y es la que implica cierta acción sobre el otro. Educación y Antropología. castigar. ¿Qué espacio urbano o no urbano se le asignará a la otredad y cuáles territorialidades parecen no albergarla? Según Foucault8. maltratar. debemos referirnos a una perspectiva topológica. ignorar. como partición binaria. “¿Qué territorio ocupa la mismidad y cuál la otredad?. 8 . enseñar su idioma. Esto supone la existencia de “algo” que abra un territorio de “lo mismo” y un territorio de “lo otro”. como todo aquello que se construye en perspectiva. Responde a la necesidad de territorializar al otro. Los intersticios de la resistencia. nos referimos a una cierta bisagra de partición: este enclave corresponde a un determinado paradigma que legitima la propia división entre mismidad – otredad.A propósito de la construcción de la otredad. Finalmente. hacer desaparecer. podrá acompañar. se lo puede integrar compartiendo su cultura. explotar. a la otredad. del mismo modo que la mismidad y la otredad entre los que se ubica. Repasemos algunos de esos enclaves son: en primer lugar. en tanto cultura dominante. la coexistencia de una “mismidad” y una “otredad” deben darse ciertos tópicos o enclaves que permitan esa construcción histórica del otro. castigar. se lo puede desterrar. Se trata de la actitud o mirada que la mismidad tiene frente al otro. propios de esos procesos ficcionales. como dispositivo tecnológico tendiente a clasificar. Corresponde al cuestionamiento que la mismidad sostiene respecto a la acción que se ejerce sobre el otro. ordenar y distribuir las multiplicidades humanas. presentes en Vigilar y Castigar. d. En esta dimensión se abren juegos de poder pues la mismidad. se impone hablar de un cierto posicionamiento. lo puede evangelizar. y desde la centralidad que la alberga. por lo tanto es dinámica y renovada permanentemente. En tercer lugar. lo cual implica una determinada instaolación antropológica. acompañamos los análisis foucaultianos. debemos pensar en ciertos tópicos o enclaves. En este punto. En efecto. Así. En segundo lugar. hacerle olvidar su credo. Nos referimos al aspecto de territorialidad que tiene todo hecho social. para que sea posible dentro de una sociedad. darle un espacio geográfico. según cual sea su posicionamiento. hacerlo desaparecer y convertirlo en un anónimo. modificarlo educándolo según las conveniencias y necesidades. este enclave corresponde a procesos de territorialización y desterritorialización. integrar. Esta bisagra es una construcción histórica. en torno a la espacialización-fijación de los sujetos.

La escuela cumple una misión nodular en esa tarea de formar sujetos que piensen. lucha. como bisagra de la esperanza. debe liderar el proyecto de una convivencia social en democracia. en el marco de una relación formativa y afectiva. pues. capaz de operar sobre la realidad. La formación educativa debe recuperar el horizonte de la identidad cultural. política e integración. Conviene. que pueda permanecer al margen de la configuración histórico-social y de la estructura ideológica. Esta es la dimensión política del pensamiento en el marco de la reflexión foucaultiana. la demanda es problematizar la función integradora de la escuela. porque es. de integración de la diferencia y de producción de sociabilidad. Pensar la educación en el plano de una antropología liberadora es pensar en una praxis liberadora. política y antropología. entendida en el marco más amplio de la integración de culturas. un topos de poder. es un agente político. como co-protagonista del cambio social. para los griegos. la estrecha relación entre educación. integración y liberación. Sólo un sujeto con capacidad de reacción y de reconocimiento del rostro del otro. sientan y actúen en aras de una integración más justa y democrática. la educación es un hecho social. A nuestro entender. De allí que todo saber responde a una arquitectura política. básicamente.. que parta de la toma de conciencia. La escuela debe vehiculizar la búsqueda del bien común. como aquello que aleja el fantasma de la ignorancia. Nos gustaría pensar a continuación en la relación entre educación. El asunto común que hay que . tal como hemos venido sosteniendo. ignorancia en tanto invisibilización del otro. como forma de articular los distintos logoi. Esto aleja definitivamente la utopía de un saber ascéptico. donde el pensamiento aparece como una caja de herramientas. polémica. para ver cómo se puede pensar una concepción de sujeto más amplia: se trata de un abordaje insoslayable entre educación. repensar la urgencia de ciertas acciones de orden estratégico que pongan en marcha la tarea re-constructiva. Debemos pensarla desde la dimensión agonística de la batalla perpetua. y la educación es ella misma lugar de combate y resistencia. La respuesta parece encaminada a repensar la noción de "bien común". Así se hilvana entonces. en la medida en que sigue siendo un lugar de encuentro. administrar el bien común. La política era. por ende.La educación debe asumir el proyecto integrador de la diferencia. El proyecto educativo y comunitario debe propiciar la pertenencia de los sujetos a una comunidad. neutral. Agon significa precisamente combate. En efecto. la escuela es política. y en ese sentido. y.

1999. iluminar. reúne lo múltiple en una dimensión donde la apropiación de bienes culturales retorna en procesos de integración. La clave de la educación liberadora es saber que la liberación no puede ser un hecho individual. La trama cultural. Un diálogo sobre el poder. La verdad y las formas jurídicas. Madrid. Bibliografía Foucault. y el bien común implica velar por la integración de lo múltiple. con su presencia. México 1983. La noción de bien común es inclusiva. 1997. Vigilar y castigar. Alianza. la propia instalación en un suelo compartido. sobre todo del impacto brutal de los procesos de desterritorialización acontecidos en estas latitudes. Siglo Veintiuno. Autores varios. No obstante. C. en el marco del mutuo reconocimiento. nuestra función o rol frente al otro es político. y es político en tanto comprometido. Buenos Aires 1989. Garreta. .administrar es la adquisición del conocimiento sólidamente impartido y convertir a los sujetos en sujetos capaces de crítica y de acción. Dominación e identidad cultural. el primer desafío vuelve a resolverse en gesto ético-antropológico. M y Belleli. La Piqueta. Sociedad Filosófica de Buenos Aires. Gedisa. a partir. 1990. Textos de Antropología. La Microfísica del poder. Como sostuvimos. Michel. El paso inaugural de la integración es recuperar el rostro del otro como modo de darle presencia en el propio espacio. Buenos Aires. Buenos Aires 1990. Buenos Aires. El compromiso es procurar y fortalecer el bien común. Editorial Caligraf.