You are on page 1of 1

La necesidad histórica del intercambio dentro de la sociedad burguesa, y la autonomía relativa de los comunistas.

Uno de los motivos de la polémica que Lenin sostuvo en 1894 con los populistas, versión política por entonces, de lo que hoy se sostiene y expresa dentro de llamado “movimientoantiglobalización”. Y el caso es que, antes los populistas, como ahora los demócratas burgueses de izquierda, demuestran compartir la misma esencia pequeña burguesa de la moralidad que anima su política, al coincidir en la idea del conflicto entre el determinismo de la materia social y moralidad de los individuos, entre la necesidad histórica y el “libre albedrío” de los seres humanos. Los pequeños burgueses necesiten que ese conflicto e4xista, porquesi no, debería aceptar su destino escatológico y suicidarse políticamente, resignándose a que la necesidad histórica cumpla su cometido previsto por la ciencia a instancia de la centralización y unidad internacional de los capitales. Y ellos resuelven el presunto conflicto apelando a la teoría tomista del “libre albedrio” del individuo, y dela independencia absoluta de la acción política sobre la necesidad histórica dentro del capitalismo. Pero el caso es que tal conflicto no existe, lo inventaron los intelectuales pequeñoburgueses, la moral comunista se fundamenta en su concepción general dela realidad y del papel del hombre. Es decir en la primacía dela materia sobre las ideologías en efecto, dice Marx en si obra “la ideología alemana”. Lo que son los individuos depende delas condiciones materiales de su producción lo material es la base real, origen y razóndecisiva detodo el mundo humano. Dicha base material es en continuo movimiento debido a que los conflictos internos que la dinamizan. Todo lo que concuerda con las “4todas” y contribuye a ellas es consecuente con la moral comunista; y lo que no, se opone a la moral comunista y es atacado por ella. Naturalmente, eso no quiere decir que cuando alguien que afirme ser comunista diga que está haciendo algo en pos de “las 4 todas”, automáticamente será una manifestación y expresión de la moral comunista. Los mismo se puede decir de toda moral (por eso, por ejemplo, es que hay tanto debate entre los defensores de la biblia y la “moral tradicional” Sobre su significado y aplicación en diferentes circunstancias). Una de las principales acusaciones que lanzan los enemigos del comunismo es que los comunistas creen que “el fin justifica los medios”: que todo es permisibles con tal de que se pueda decir que contribuye, a la larga, al comunismo. Eso no es cierto y es poner la verdad patas arriba. Uno de los principios de los comunistas es que los medios deben ser consecuentes con los fines (o metas) y derivarse de ellos. A menudo es necesario, y deseable, que los comunistas luchen por objetivos que no son los objetivos finales plasmados en “las 4 todas”, puesto que contribuyen a ello; pero jamás es aceptable que los comunistas defiendan y luchen por cosas, o que apliquen métodos, que se oponen fundamentalmente a la meta final. El comunismo exige la más resuelta y osada búsqueda de la verdad, aunque a corto plazo inquiete, porque cuanto más se capte la verdad(cuanto más se tenga la comprensión más correcta y cabal posible de la realidad objetiva), tanto más será posible trasformar la realidad en aras de la humanidad. La verdad es que los explotadores burgueses son quienes defienden y