2.6.

La cultura panhispánica
La Real Academia Lspanola y el mundo. La ideologización cultural
panhispanica a tra·és de las deíiniciones de los últimos repertorios
de la RAL
2.6.J. Introducción
Desde la publicación del Dicciovario pavbi.pavico ae avaa. ,RAL 2005, y de la
^vera Cravatica ae ía íevgva í.pavoía ,RAL 2009, el pluricentrismo es la
nue·a cla·e para comprender el espanol, una lengua que intenta ser vva en
la di·ersidad, y también para entender una cultura que es a la ·ez un crisol
de culturas. La construcción de la realidad panhispanica a tra·és de las
palabras ya no semeja una estructura monolítica sin íisuras, el mundo
hispanico es mas plural y di·erso que nunca, y los diccionarios de la RAL
han de ser reílejo de esa realidad.
2.6.J.J. Objetivos
Ln la actualidad, el número de hablantes que tienen el espanol como
primera o segunda lengua alcanza practicamente los 500 millones, de los
que solo poco mas de 45 pertenecen a Lspana, un moti·o mas que
suíiciente para justiíicar la importancia de analizar la iníluencia de la
cultura e ideología espanolas en el ambito panhispanico a tra·és de las
palabras, a tra·és de su reílejo en los diccionarios mas prestigiosos y
prestigiados, es decir, de los diccionarios de la Real Academia Lspanola.
Un indicati·o de que la iníluencia del diccionario y, esencialmente, de
los repertorios lexicograíicos de la RAL es determinante en la
construcción de racionalizaciones culturales y en la perpetuación de una
ideología concreta es el hecho de que muchos hablantes que no son
especialistas en cuestiones lingüísticas remitan cartas a este organismo con
el íin de ·ariar la redacción de algunos lemas. Ln este sentido, la
Asociación para la Recuperación de la Memoria Iistórica lanzó en
diciembre de 2009 una propuesta a tra·és de su pagina web en la que
solicitaba un cambio en la deíinición de fravqvi.vo al considerar que la
·igente en el diccionario usual de la Academia constituía un ejemplo de
"negacionismo" por ocultar los numerosos crímenes cometidos directa o
240 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

indirectamente por los partidarios de este mo·imiento político y social. \
éste constituye solo un ejemplo mas dentro de una corriente de
pensamiento que exige cambios, que solicita la actualización de obras que
acusan en ocasiones cierta obsolescencia.
A priori, analizar la iníluencia de la cultura e ideología espanolas a
tra·és de los diccionarios de la RAL podría parecer un propósito
inalcanzable, y no les íalta razón a los que consideran que se trata de una
tarea ímproba, pero nuestra intención es únicamente poner la primera
piedra. Ln pasos sucesi·os habría que examinar con detalle datos como la
presencia real de las obras académicas en las aulas espanolas y americanas
como bibliograíía obligatoria o recomendada, realizar exhausti·as
encuestas a la población hispana sobre el uso del diccionario en las etapas
de aprendizaje de la lengua y sobre su consideración del estandar de
prestigio, etc. Pero, como ya indicamos, este trabajo constituye un
acercamiento inicial que esperemos pueda resultar de utilidad a los que
emprendan íuturos estudios sobre esta tematica. Ln concreto, en nuestro
caso nos reíeriremos al papel académico ȥsobre todo, centrandonos en
los últimos diccionarios de la RALȥ en el proceso de racionalización de la
cultura religiosa panhispanica con el íin de diagnosticar si se sustenta
realmente sobre principios in·eterados. 1ambién prestaremos especial
atención al rol de esta institución como elemento diíusor y gestor de
perdurabilidad en lo relati·o a di·ersos tópicos y aspectos culturales
arraigados en el mundo hispanico.
2.6.J.2. Metodologia y corpus de obras analizadas
Puesto que el objeti·o principal que perseguimos con esta comunicación
es determinar, clasiíicar y ejempliíicar los mecanismos de ideologización -
conscientes o inconscientes- que maniíiesta el discurso lexicograíico
académico del último lustro en lo relati·o al discurso religioso, nos
detendremos en el analisis de la última ·ersión en línea del repertorio
usual, es decir, el Dicciovario ae ía íevgva e.pavoía ,a·ance de la 23' edición,
2009, y haremos reíerencia en el apartado conclusi·o a algunas
particularidades del Dicciovario e.evciaí ae ía íevgva e.pavoía ,2006,. Iemos
dejado íuera el Dicciovario aeí e.tvaiavte por moti·os de espacio, pues su
condición de diccionario de nue·a planta implicaría extendernos
demasiado en un analisis que de otro modo quedaría exiguo.
\a que este bre·e estudio tiene como íin, en última instancia, la
delimitación ilustrati·a de algunos aspectos re·eladores de la subjeti·idad
La cultura panhispanica 241

en las deíiniciones académicas y el analisis de sus implicaciones en la
construcción de la realidad panhispanica, la lectura pormenorizada de las
obras que constituyen el objeto de la in·estigación, la selección de
ejemplos y la reproducción del corpus mas representati·o seran
íundamentales en lo que concierne a la metodología y a la íormulación de
conclusiones. La distribución de ejemplos puede e·idenciar en ocasiones
cierta descompensación, pero hay que tener en cuenta que algunos de los
íenómenos descritos poseen un caracter residual, pues la nue·a redacción
conlle·a un ejercicio de re·isión que es justamente el que se solicita a
tra·és de trabajos como el que presentamos.
2.6.J.3. Iundamentos teóricos
Aunque someramente, resulta adecuado incluir en este punto cierta
iníormación acerca de la base teórica sobre la que se sustenta esta
in·estigación.
Bajo la etiqueta de ivre.tigaciove. vetaíe·icografica. se ·enían incluyendo,
entre muchos otros, aquellos trabajos que tenían como íin principal el
analisis ideológico de los diccionarios. Sin embargo, el diccionario, mas
alla de limitarse a ser una herramienta lingüística de caracter didactico
constituye una maniíestación discursi·a compleja y puede ser analizado a
la luz de distintas perspecti·as teóricas y metodológicas. Ll discurso
lexicograíico es, por tanto, susceptible también de ponerse bajo la lente de
las disciplinas que se centran en el analisis del discurso, sobre todo en el
analisis crítico de las maniíestaciones discursi·as escritas, y así emplear
recursos propios de su metodología con el íin de hallar conclusiones mas
estructuradas y mejor justiíicadas. Si en el Analisis Crítico del Discurso
,ACD, se parte de las relaciones que se establecen entre discurso y
sociedad, el Analisis Crítico del Discurso Lexicograíico implicara entender
la relación que existe entre discurso lexicograíico y sociedad, es decir,
entre diccionario y sociedad. Asimismo, al analisis del discurso
lexicograíico le interesaran aspectos analogos al ACD como las estructuras
globales de poder y la dimensión histórica, sobre todo en la comunidad de
conocimiento panhispanica en la que instituciones como la RAL han
·enido ejerciendo un e·idente dominio ideológico.
Por lo tanto, la heurística que se ha empleado en este trabajo es mixta:
por un lado, se han tenido en cuenta los trabajo realizados en el ambito de
la lexicograíía teórica, sobre todo el de lorgas Berdet ,2006: 69-81, y el de
Prado Aragonés ,2006: 199-210,, puesto que se centran también en el
242 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

analisis de la ·igésima segunda edición del DR.í, por otro lado, se han
tenido en cuenta trabajos mas cercanos a la pragmatica, como el de
Kerbrat-Orecchioni ,1986,, y, íinalmente, se han manejado conceptos y
nociones teóricas propias del analisis del discurso, tanto en lo relati·o a
cuestiones de modalización discursi·a como a las nociones mas abstractas
que aportan perspecti·a global al analisis ideológico y al estudio de la
relación entre diccionario, conocimiento y sociedad.
Ln resumen, como indica Prado Aragonés ,2006: 199, "a tra·és del
conocimiento de las palabras ,., los hablantes compartimos un bagaje
cultural comunitario ,., arraigado en la conciencia común", y ese
planteamiento se reíuerza en lo relati·o a los diccionarios mas populares,
los de la Real Academia Lspanola, por lo que en este estudio se recurrira a
una metodología de analisis que permita constatar que realmente se
proyecta y perpetúa desde las paginas del DR.í una íorma particular de
conocer el mundo.
2.6.2. Ll diccionario como reflejo de la cultura. Sobre la
perdurabilidad
Antes de abordar propiamente el analisis de los puntos de íijación del
discurso subjeti·o en las deíiniciones de los últimos repertorios
lexicograíicos académicos es necesario entender hasta qué punto el
diccionario es reílejo de una cultura y un tiempo determinados. Puesto
que este tema ya ha sido trabajado ampliamente, realizaremos un sencillo
resumen con el íin de íamiliarizarnos con algunos conceptos.
La lengua codiíica la realidad por lo que, de este modo, materializa a
tra·és del signo lingüístico un reíerente real. A su ·ez, esta codiíicación es
íuente de recreaciones mentales nue·as de las cosas y hechos del mundo.
Por supuesto, en la construcción cogniti·a del indi·iduo incide
notablemente el diccionario como herramienta educati·a basica a partir de
la que se perpetúan conceptos y estereotipos culturales e ideológicos.
Calero ,1999: 151, insiste en este hecho aludiendo a que el ·ocabulario
contiene el mundo y el modo en que "dicho mundo ha sido conocido y
pensado, siempre desde una óptica personal y reductora".
Con el término peravrabiíiaaa nos reíerimos en este ambito de los
estudios lexicograíicos a la capacidad inherente a los diccionarios de hacer
estable y duradero ese ·ínculo entre el signiíicante y el signiíicado de los
signos lingüísticos que coníorman el corpus recogido en un diccionario
La cultura panhispanica 243

general de lengua. Líecti·amente, las ediciones de nue·os diccionarios se
suceden tras las continuas actualizaciones y re·isiones, pero el poso de la
tradición secular de los trabajos de reíerencia se arraiga hasta el punto de
conectar etapas aparentemente muy distantes de la historia de la
lexicograíía.
Siguiendo con esta línea argumentati·a, podríamos recordar aquí que,
en general, los diccionarios son íruto del trabajo de uno o mas redactores,
y que éstos estan determinados, de íorma consciente o no, por una serie
de circunstancias contextuales y son ·íctimas de condicionamientos
relati·os a su bacígrovva cultural, al tra.fovao de la cultura en la que se han
desarrollado e, incluso, al paradigma cientííico. 1odo ello contribuyó a la
construcción de un mundo particular en un entorno X y en un momento
\. Por lo tanto, desde la misma autoría, el diccionario es un producto
contaminado, un producto intelectual que se des·irtúa si se desea emplear
como íuente de conocimiento en un entorno y tiempo distintos a los que
sir·ieron de marco para su gestación.
Con el íin de pre.errar ía vviaaa aeí e.pavoí
1
las obras gramaticales y
lexicograíicas buscan hacerse eco del espanol común culto, del estandar.
Sin embargo, este espanol común se íragua en la Península Ibérica entre
las eíite. culturales y con·ierte el panhispanismo en un íraude.
Líecti·amente, en la actualidad se ha establecido cierto cov.ev.o entre
Lspana y Latinoamérica en el proceso de composición de las últimas
obras académicas ,·. del Valle 200¯b: 86,, pero, aún así, la tradición
espanola prima en lo que atane a las racionalizaciones generales de la
cultura, unas racionalizaciones que el diccionario consigue hacer mas
resistentes al paso del tiempo. Ln deíiniti·a, mas perdurables.
2.6.3. La RAL y su papel en la fijación de las racionalizaciones
de la cultura
1radicionalmente, a la Real Academia Lspanola se le ha atribuido la
íunción de organismo legislador en materia de lengua, es decir, la
responsabilidad de dictar normas sobre la ·ariedad estandar considerada

1
Lmpleamos las palabras que utilizó S. de Mora-ligueroa, director del Instituto
Cer·antes entre 1996 y 1999, en el diario íí Paí. ,24,5,1996, al reíerirse al peíigro
que corría la lengua espanola.
244 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

de prestigio común para todo el ambito panhispanico. Lste hecho implica,
en cierta medida, una capacidad de decisión casi sobre el derecho a la
existencia misma de las palabras y sobre su signiíicación. Iemos de tener
en cuenta, ademas, que las e·perievcia. e ivtere.e. ,Ko·ecses 2005: 231,
particulares de los primigenios redactores académicos justiíicaron la
·ariación de la conceptualización ya pre·iamente alterada por las
particularidades de la cultura hispanica.
La construcción de la realidad que se desprende de los diccionarios
académicos se proyectó en los repertorios lexicograíicos posteriores y
actuó como una capa mas de los cimientos del bacígrovva cvítvraí covvv al
mundo panhispanico. No nos cabe duda de que la iníluencia de la obra
académica íue y sigue siendo enorme. Incluso los trabajos que declaran su
independencia con respecto a las íuentes académicas toman como punto
de partida, en gran medida, su trabajo, tal y como re·ela una lectura
exhausti·a y comparati·a entre diccionarios de la RAL y otros repertorios
coetaneos. Así ocurría en el siglo XIX, incluso pese al conílicto de
paradigmas de ese período, en el que era común incluir la reíerencia al
último diccionario académico en el prólogo de los diccionarios realizados
al margen de la Corporación, sobre todo para indicar las mejoras e
incremento del corpus de ·oces. \ sigue siendo así en el siglo XX y en el
XXI, en el que el a·al académico continúa constituyendo una garantía para
muchos hablantes de espanol.
L·identemente, como también indica lorgas ,2006: 80, la institución
académica ha realizado y continúa realizando un esíuerzo por modiíicar
algunas de las deíiniciones de caracter subjeti·o a lo largo de las distintas
ediciones, pero se echa de menos la aplicación coherente y homogénea de
criterios de re·isión. Ln realidad, y como ya hemos comentado en otras
ocasiones, pese a las continuas actualizaciones, la RAL ha tejido toda una
red de asociaciones conceptuales que íorman parte no solo del uni·erso
lexicograíico monolingüe sino de nosotros mismos como integrantes de la
cultura panhispanica.
2.6.4. Ll Diccionario de la lengua española (200J y avance de
la vigesima tercera edición hasta 2009)
Consciente ya del poder que su dignidad le otorga, la RAL hace explícito a
tra·és del Preavbvío de esta obra ,2001: IX-X, su deseo de atender a las
demandas de e·olución ideológica que le llegan a tra·és de di·ersos cauces
La cultura panhispanica 245

y una metodología de trabajo en la que constituye un pilar íundamental el
hecho de no ocultar arbitrariamente los usos reales de la lengua. \ sigue
en otros textos preliminares de esta misma obra ,2001: XXVII,
admitiendo las diíicultades que supone trabajar sobre artículos que íueron
redactados hace mucho anos o, incluso, siglos. Ln íin, parece que la
Academia esta, pues, al tanto de las diíicultades que entrana presentar un
diccionario con un discurso actual y objeti·o en lugar de con un discurso
que acuse obsolescencia y ciertos matices subjeti·os o impresionistas. Sin
embargo, su re·isión se quedó en muchos casos en la superíicie.
A continuación recogeremos algunas de las deíiniciones que el
diccionario usual académico de 2001 y su a·ance hasta 2009 -que se
puede consultar en línea- presentan en relación con algunos conceptos
propios del ambito de la religión. Lste corpus comentado sir·e, en cierto
modo, como complemento al que recogen otros trabajos como el de
lorgas Berdet ,2006: 69-81, o Prado Aragonés ,2006: 199-210,, puesto
que la primera analiza sucintamente algunos íenómenos de subjeti·idad
lingüística presentes en esta misma edición del diccionario académico
poniéndolos en contraste con las ediciones de 1984 y 1992, y la segunda se
cine al estudio de los usos lingüísticos discriminatorios en el diccionario
académico de 2001. Ln este sentido, nuestro estudio contribuye a
completar y deíinir de íorma mas completa y precisa algunos de los
recursos de modalización discursi·a que implican la marcación ideológica
del discurso lexicograíico académico mas alla de criterios tematicos.
Clasiíicaremos las ·oces seleccionadas según el modo en el que se
materializa el discurso subjeti·o, es decir, a tra·és del orden de las
acepciones, la ausencia de restricciones del signiíicado, la elección del
hiperónimo, la presencia de adjeti·os subjeti·os aíecti·os y e·aluati·os
,axiológicos y no axiológicos,, las textualizaciones del lema
,íundamentalmente en la elección de los ejemplos, o la identiíicación que
en ocasiones establece el emisor con los receptores, entre otros.
Líecti·amente, si tomamos la deíinición lexicograíica como una
maniíestación discursi·a mas, sera posible agrupar muchas de estas
etiquetas de clasiíicación en otras mayores y relati·as a la modalización
discursi·a. Por lo tanto, entendiendo como moralizadores del discurso las
palabras y estructuras que reílejan la actitud del lexicógraío redactor írente
a sus enunciados, incluiremos algunos de estos rasgos como parte de
procesos generales de modalización discursi·a. Por supuesto, las etiquetas
246 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

no son excluyentes, ya que en una misma deíinición pueden darse ·arios
íenómenos de íorma simultanea.

,I, Ll orden de las acepciones
Sin necesidad de teorizar sobre el tema de la ordenación de
acepciones en los distintos diccionarios, la Academia indica explícitamente
los criterios que ha empleado en el DR.í para establecer el orden de las
mismas. Cabe senalar que, dentro de cada grupo de acepciones
correspondiente a una categoría gramatical, aparecen en primer lugar las
acepciones sin marcas restricti·as ,diatópicas, diaíasicas, diacrónicas, etc.,.
Lntre ellas, se tiende a anteponer las acepciones de uso mas írecuente y
posponer las de empleo esporadico. Por lo tanto, la disposición de las
acepciones puede resultar muy re·eladora en el caso en que la intuición
del hablante sobre el sentido mas írecuente en el uso y la decisión de los
redactores no coincidan. Ln muchos casos el tiempo es el íactor que
incide en que uno de los sentidos de una ·oz se superponga, en lo que a
írecuencia de uso se reíiere, a otras acepciones. Desde luego, una lectura
superíicial de los 1216 casos que recoge el Corpus de Reíerencia del
Lspanol Actual ,CRLA, re·ela que en la ·oz carvaraí es mas común la
segunda acepción que la primera del DR.í ,2001,. \ también resulta
llamati·o que se le conceda prioridad a la acepción -carente de marca de
ambito- relati·a al culto católico sobre la de caracter genérico en las ·oces
cvíto y aogva.
carnaval. m. J. Serie de tres días que preceden al comienzo de la
Cuaresma. ɒ 2. liesta popular que se celebra en tales días,
consistente en mascaradas, comparsas, bailes y otros íestejos
bulliciosos. ,.,
culto, ta. J. adj. Dicho de las tierras o de las plantas: culti·adas. ɒ
2. adj. Dotado de las calidades que pro·ienen de la cultura o
instrucción. Per.ova cvíta. Pvebío, íevgva;e cvíto. ɒ 3. adj. p. us.
culterano. ɒ 4. m. Iomenaje externo de respeto y amor que el
cristiano tributa a Dios, a la Virgen, a los angeles, a los santos y a
los beatos. ɒ S. m. Conjunto de ritos y ceremonias litúrgicas con
que se tributa homenaje.
dogma. J. m. Proposición que se asienta por íirme y cierta y como
principio innegable de una ciencia. ɒ 2. m. Doctrina de Dios
re·elada por Jesucristo a los hombres y testiíicada por la Iglesia.
ɒ 3. m. lundamento o puntos capitales de todo sistema, ciencia,
doctrina o religión.
La cultura panhispanica 24¯

,II, Ausencia de restricciones,
2
marcas ,Reí.,, especiíicaciones del
signiíicado y contorno
3
en las acepciones que el emisor entiende como
católicas por antonomasia y reconocidas por el receptor panhispanico
Con el íin de dejar patente que el redactor no presupone la
orientación y conocimientos religiosos de los lectores, resulta exigible la
presencia de marcas ,Reí., y restricciones o contornos de la deíinición ,ev eí
catoíici.vo, ev ía reíigióv catóíica, etc., que acoten el signiíicado o lo
especiíiquen. Otras realidades son entendidas como ·erdades inconcusas,
que se suponen asumidas y conocidas hasta tal punto por el destinatario
del repertorio que ya no incluyen restricciones signiíicati·as ni
especiíicación alguna ,por ejemplo, la existencia del alma, del pecado, del
diablo, del iníierno, etc.,.
Ln los ejemplos que recoge el cuadro comprobamos cómo otros
repertorios como el Dicciovario ae |.o aeí í.pavoí ae .verica , í.pava,
publicado por VOX en 2006, han solucionado el problema de la
indeíinición por el prejuicio de lo "consabido" anadiendo restricciones
explícitas en la deíinición. 1ras esa tabla se anaden otras deíiniciones en
las que queda patente el íenómeno enunciado.

2
Muchas deíiniciones sí la presentan ,·. corpv., Cri.to, ]e.v., etc.,
3
Ln realidad, en los diccionarios de la RAL el contorno de la deíinición se
entiende como el conjunto de aquellos elementos que iníorman sobre el contexto
-sintactico, situacional, etc.- en que se presenta habitualmente la ·oz deíinida. Se
trata de íórmulas del tipo aicbo ae vva per.ova, aicbo ae vv avivaí, etc. Por lo tanto,
ese concepto es insuíiciente en este analisis, que debe recurrir a otros como
re.tricciove. o e.pecificaciove. aeí .igvificaao. L·identemente, las deíiniciones que
incluyan este tipo de iníormación pasarían de propias a impropias, aunque el
principio de sustituibilidad podría cumplirse una ·ez eliminada la secuencia
iníormati·a que habría de separarse del resto de la deíinición mediante comas,
corchetes, etc.
248 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos


DRAL (200J) DULAL (2006)
aleluya. 1. interj. U. por la Iglesia en
demostración de júbilo, especialmente
en tiempo de Pascua.
aleluya. J Voz de júbilo que constituye la
base de ciertos cantos litúrgicos de la
religión católica que se cantan
especialmente en tiempo de Pascua.
confesar. 3. tr. Dicho de un penitente:
Declarar al coníesor en el sacramento
de la penitencia los pecados que ha
cometido. U. t. c. prnl.
confesar. 3 Ln la religión católica, escuchar
el sacerdote, en el sacramento de la
penitencia, a una persona que declara sus
pecados.
cenáculo. J. m. Sala en la que Jesucristo
celebró la última cena.
cenáculo. 2 Sala en que Jesús celebró su
última cena con los apóstoles, según la
imaginería cristiana.
natividad. 2. í. por antonom. natividad
de Jesucristo, de la Virgen María y de
San Juan Bautista, que son las tres que
celebra la Iglesia.
natividad. Nacimiento de Jesús, de la
Virgen María y de san Juan Bautista, cuyos
días celebra la iglesia católica ,.,.

ánima. 2. í. Alma que pena en el purgatorio antes de ir a la gloria.
creador, ra. 2. adj. Se dice propiamente de Dios, que sacó todas
las cosas de la nada.
justo. 3. adj. Que ·i·e según la ley de Dios. U. t. c. s.
maria. 1. í. Nombre de la madre de Jesús.
mundo (200J).1. m. Conjunto de todas las cosas creadas.
mundo (articulo enmendado). 1. m. Conjunto de todo lo
existente.
omnipotencia.
4
1. í. Poder omnímodo, atributo únicamente de
Dios.
transustanciación. í. Con·ersión de las sustancias del pan y del
·ino en el cuerpo y sangre de Jesucristo.
rosario. 1. m. Rezo de la Iglesia, en que se conmemoran los quince
misterios principales de la ·ida de Jesucristo y de la Virgen,
recitando después de cada uno un padrenuestro, diez a·emarías y
un gloriapatri.
,III, Llección del hiperónimo
Puesto que, como es de sobra conocido, el hiperónimo incluye al
término deíinido dentro de una taxonomía establecida de íorma
consensuada, su estudio resulta muy rele·ante en el analisis crítico del

4
\, con analoga redacción, ovvipre.evcia, ovvi.cievcia, ovvipre.evte, etc.
La cultura panhispanica 249

discurso lexicograíico. Las deíiniciones hiperonímicas, aristotélicas o de
género próximo y diíerencia especííica son las mas írecuentes en los
diccionarios, por lo que la elección de un hiperónimo adecuado se
con·ierte en una tarea muy rele·ante. Algunos de estos hiperónimos
pueden aportar connotaciones peyorati·as y podrían sustituirse por otros
o por proíormas léxicas no restricti·as semanticamente sin que la
signiíicación se ·iera aíectada, sal·o por la pérdida de rirtveva. dirigidos a
un discurso impresionista o subjeti·o ,por ejemplo rirtva podría sustituirse
por actitva,.evtivievto, .ectario por partiaario, bere;e por ivairiavo, etc.,.
ebionita. 1. adj. Se dice de ciertos herejes de los primeros siglos de
la cristiandad, que negaban la di·inidad de Jesucristo. U. t. c. s.
eutiquiano. 1. adj. Sectario de Lutiques, heresiarca del siglo V,
que no admitía en Jesucristo sino una sola naturaleza. U. t. c. s.
iconoclasta. 1. adj. Se dice del hereje del siglo VIII que negaba el
culto debido a las sagradas imagenes, las destruía y perseguía a
quienes las ·eneraban. U. t. c. s.
iconoclasta (articulo enmendado). 1. adj. Se dice del hereje del
siglo VIII que negaba el culto a las sagradas imagenes, las
destruía y perseguía a quienes las ·eneraban. U. t. c. s.
piedad. 1. í. Virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna
de·oción a las cosas santas, y, por el amor al prójimo, actos de
amor y compasión.
religión. 2. í. Virtud que mue·e a dar a Dios el culto debido.
,IV, Recursos de modalización ·alorati·a
Aunque, en general, los recursos que estamos exponiendo permiten
conocer la ·aloración implícita del redactor, en ocasiones, el emisor en un
texto lexicograíico puede indicar de íorma mas explícita la ·aloración
sobre aquello que constituye el objeto de su mensaje. Ln estos casos
hablaremos de modalización ·alorati·a.
Presencia de adjeti·os aíecti·os, ponderati·os o e·aluati·os
axiológicos ,sean o no íormulísticos,.
Kerbrat-Orecchini ,1986: 110, distingue entre adjeti·os y sustanti·os
objeti·os ,vacbo,bevbra, y subjeti·os ,apropiaao,ivapropiaao, y, entre los
subjeti·os, diíerencia a su ·ez los aíecti·os ,tiervo,ari.co, y los e·aluati·os
,axiológicos, como bvevo,vaío, y no axiológicos, como gravae,peqvevo,. Ll
discurso objeti·o no ha de incluir piezas léxicas con caracter e·aluati·o y,
sobre todo, axiológico, pues puede llegar a incurrir en la ·aloración y en la
ponderación o sublimación de la realidad codiíicada por los lemas
deíinidos. Lsa presentación sublimada o ponderati·a aíecta especialmente
250 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

a los conceptos religiosos católicos, en los que también juegan un papel
importante los usos en íorma de íórmula íijada por la tradición católica.
encarnación. 2. í. Acto misterioso de haber tomado carne
humana el Verbo Di·ino en el seno de la Virgen María.
espiritu 3. m. Don sobrenatural y gracia particular que Dios suele
dar a algunas criaturas. í.píritv ae profecía.
hechiceria. J. í. Arte supersticioso de hechizar.
padre. 8. m. Reí. Primera persona de la Santísima 1rinidad.
pagano. 2. adj. Se dice de todo iníiel
:
no bautizado. U. t. c. s.
pervertir J. tr. Viciar con malas doctrinas o ejemplos las
costumbres, la íe, el gusto, etc. U. t. c. prnl. -
sacrificio. 2. m. Acto del sacerdote al oírecer en la misa el cuerpo
de Cristo bajo las especies de pan y ·ino en honor de su Lterno
Padre.
sermón. 1. Discurso cristiano u oración e·angélica que predica el
sacerdote ante los íieles para la ensenanza de la buena doctrina.
verbo. 3. m. Segunda persona de la Santísima 1rinidad.
,V, Modalización epistémica
Ll redactor emplea ciertos recursos a tra·és de los que expresa su
grado de adhesión con la ·erdad del enunciado, en este caso, la deíinición
lexicograíica. Los que nos interesan en esta ocasión son los mecanismos
de maniíestación de cautela y reser·as con respecto a lo reíerido.

,a, Presencia de ·erbos y sustanti·os que maniíiestan escepticismo
Algunos ·erbos y sustanti·os empleados en la redacción de las
deíiniciones presentan la realidad de una íorma parcial u orientan la propia
interpretación del texto. Uno de los ·erbos mas recurrentes en los
repertorios académicos cuando se deíinen conceptos no aceptados, no
compartidos o que despiertan ciertas susceptibilidades entre los redactores
de la Corporación es pretevaer. 1anto en el ambito de la religión como en el
de la política, se trata de un ·erbo muy signiíicati·o, pues implica el qverer
.er pero no el .er, es decir, la tentati·a pero no la consecución. Ln algunas
deíiniciones relati·as a la ética y la moral ·eremos que otros ·erbos como
ae.riar o apartar se han de analizar juntamente con otras piezas léxicas,

5
Si consultamos la deíinición de ivfieí ·eremos como la RAL se delata, pues, en la
segunda acepción, podemos ·er que se trata del "que no proíesa la íe considerada
como ·erdadera" y reraaaera es un adjeti·o e·identemente axiológico.
La cultura panhispanica 251

como vorvaí, que ocultan una dicotomía implícita entre vorvaí,avorvaí.
Por supuesto, de todos estos giros se iníiere una cierta reprobación y
condicionan de nue·o la cognición por parte de los hispanohablantes.
chamán. M. Iechicero al que se supone dotado de poderes
sobrenaturales para sanar a los eníermos, adi·inar, in·ocar a los
espíritus, etc.
iluminado. 2. adj. Se dice del indi·iduo de una secta herética y
secreta íundada en 1¯¯6 por el ba·aro Adan \eishaupt, que con
la ciega obediencia de sus adeptos pretendía establecer un sistema
moral contrario al orden existente en religión, propiedad y
íamilia. U. m. c. s. pl.
ocultismo. J. m. Conjunto de conocimientos y practicas magicas y
misteriosas, con las que .e pretende penetrar y dominar los
secretos de la naturaleza.
ufologia. J. í. Simulacro de in·estigación cientííica basado en la
creencia de que ciertos objetos ·oladores no identiíicados son
na·es espaciales de procedencia extraterrestre.
vidente. 2. com. Persona que pretende adi·inar el por·enir o
esclarecer lo que esta oculto.
,b, Presencia de adjeti·os participiales que maniíiestan escepticismo
Ln esta misma línea, y puesto que los principios de la uíología entran
en contradicción con los dogmas y creencias del catolicismo, el diccionario
de la Academia también se mostrara real y abiertamente escéptico en
relación con los conceptos propios de realidades que apunten hacia la ·ida
extraterrestre. Marta Garriga, en una di·ertida reílexión disponible para la
consulta pública a tra·és de la red,
6
pone en e·idencia las discordancias
entre el DR.í y el DPD ,Dicciovario pavbi.pavico ae avaa., 2005, en materia
de uíología, por la consideración de la autoría extraterrestre o no de las
abavcciove.. L·identemente, el DPD, como obra mas reciente, se mue·e en
este terreno sin necesidad de una maniíestación explícita de escepticismo
con respecto a la cuestión o·ni. Ln el DR.í de 2001 y en el a·ance de la
23' edición, el uso de sustanti·os ,·. vfoíogía, y adjeti·os participiales
e·aluati·os también se presentara en algunos casos:

6
http:,,addendaetcorrigenda.blogia.com
252 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

abducción (200J).
¯
2. í. Supuesto secuestro de seres humanos,
lle·ado a cabo por criaturas extraterrestres, con objeto de
someterlos a experimentos di·ersos en el interior de sus na·es
espaciales.
abducción (enmienda edición en linea). 2. í. Secuestro de seres
humanos, lle·ado a cabo por supuestas criaturas extraterrestres.
,c, Lxpresiones con .e
ovni. J. m. Objeto al que en ocasiones se considera, según la
uíología, como una na·e espacial de procedencia extraterrestre.
,VI, Modalización aeóvtica
Ll redactor, a tra·és de modalizadores aeóvtico., es decir, relati·os a su
conciencia particular sobre los deberes del indi·iduo, puede orientar el
discurso. Lntre los recursos que se utilizan en este tipo de modalización se
encuentran también la presencia de adjeti·os participiales
,debido,indebido, y períírasis que expresan obligación o deber.
adorar. J. tr. Re·erenciar con sumo honor o respeto a un ser,
considerandolo como cosa di·ina. ɒ 2. tr. Re·erenciar y honrar a
Dios con el culto religioso que le es debido.
iconoclasta (200J). 1. adj. Se dice del hereje del siglo VIII que
negaba el culto debido a las sagradas imagenes, las destruía y
perseguía a quienes las ·eneraban. U. t. c. s.
religión. 2. í. Virtud que mue·e a dar a Dios el culto debido.
,VII, 1extualizaciones del lema ,ejemplos,
Una de las utilidades del diccionario general de lengua es la posibilidad
de encontrar contextos de uso en los que se inserte la pieza léxica lema y
así poder comprender mejor el signiíicado. Las textualizaciones del lema
son secuencias, in·entadas o extraídas de un corpus de reíerencia, que se
disponen tras la deíinición con el íin de reílejar los diíerentes sentidos que
adopta un término según el contexto en el que se inscriba o de sustituir
prolijas explicaciones gramaticales. L·identemente, no es posible
encontrar en cada uno de los ejemplos un aían proselitista o un modo
pri·ati·o de construcción de la realidad si éstos íueran analizados con
independencia al resto de aspectos que estamos comentando, sin

¯
Comparese con las deíiniciones que proporciona el DPD: abducir. J. Dicho de
un extraterrestre, 'secuestrar |a alguien[' y abducción. 'secuestro lle·ado a cabo
por extraterrestres'.
La cultura panhispanica 253

embargo, un analisis conjunto, aunque continúa sin poder re·elar
intenciones claramente subrepticias, sí permite aíirmar que los ejemplos
contribuyen a íijar los tópicos de una cultura concreta.
abrazar. tr. 6. Admitir, escoger, seguir una doctrina, opinión o
conducta. .bra¸ó eí catoíici.vo.
academia. í. 2. Junta o reunión de los académicos. íí ]vere. ´avto
vo ba, acaaevia.
caer. intr 20. Dicho de un suceso: Corresponder a determinada
época del ano. ía Pa.cva cae ev var¸o. ´av ]vav ca,ó ev rierve..
esencial. ADJ. J. Perteneciente o relati·o a la esencia. íí aíva e.
parte e.evciaí aeí bovbre. ɒ ,.,
rendir. tr. 8. entregar. Rivaió eí aíva a Dio..
La elección de los ejemplos, cuya utilidad es enorme en cuanto a la
contextualización semantica y sintactica del lema, continúa siendo uno de
los problemas que presentan muchos diccionarios. \a sean tomados de un
corpus de uso real o partan del ingenio de los redactores, al íinal la toma
decisiones sobre cual es el ejemplo idóneo depende del redactor que se
encargue de esa deíinición. Sin ir muy lejos, el Dicciovario geveraí ae ía íevgva
e.pavoía. Dicciovario ae v.o aeí e.pavoí ae .verica , í.pava ,VOX, 2006,, que
destaca por su tratamiento bastante cuidadoso del hecho ideológico,
recoge para ejempliíicar la ·oz ca.ar con el sentido de "testiíicar el
matrimonio entre dos personas |la autoridad religiosa o ci·il que presta su
autoridad[" la secuencia "éste íue el sacerdote que casó a mis padres", para
eterviaaa como "cualidad de eterno" recurre al ejemplo "la eternidad de
Dios", para faviíia a la secuencia "la íamilia estaba compuesta por la
madre, el padre y los dos hijos", para pecaaor "Jesucristo se mostraba en
público a ía·or de los pecadores", para ív;vria "el hombre se dedicaba a la
caza por puro tedio y también a perseguir a las criadas para desíogar una
lujuria que le estaba ·edada en su lecho conyugal", para .ecta "el policía
iníiltrado en la secta asegura que se ejercía control mental sobre los
miembros". De esta pequena muestra podemos extraer la idea de que,
incluso obrando con cautela y rigor, los diccionarios siguen albergando
tópicos e ideas íirmemente arraigados en la cultura espanola que ya ni se
perciben como agresiones a la neutralidad o al discurso objeti·o.

,VIII, Identiíicación entre redactor y receptores
Un ·istazo rapido a la historia de la lexicograíía monolingüe espanola
coníirma que las deíiniciones de los primeros repertorios presentaban
254 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

multitud de comentarios y ·aloraciones personales del autor, un problema
desde el punto de ·ista del mantenimiento del discurso objeti·o. Lsa
presencia de la ·oz del redactor, esa implicación del yo a la que lorgas
,200¯: ¯, se reíiere como evvvciateva., ha ido desapareciendo
progresi·amente hasta su casi total ausencia en las obras de la última
década. No obstante, la ·oz del redactor sigue asomandose a algunas
deíiniciones a tra·és, sobre todo, del uso de la primera persona de plural.
Se trata de un íenómeno casi extinto, pero cuya rele·ancia reside en su
capacidad para demostrar la identiíicación del redactor académico con la
cultura tradicional católica. Lsta identiíicación del emisor con el colecti·o
católico y, a su ·ez, con los receptores, dentro del marco de unas creencias
concretas, margina a los que no proíesan dicha íe y a los que no
comparten los ritos y ceremonias católicos. Ll problema es que el receptor
·e en el redactor del diccionario un estandar del hablante de espanol y, por
extensión, entiende el culto católico como la normalidad o generalidad
asumida y aceptada por el conjunto de hispanohablantes. Precisamente
por ese moti·o compromete la aprehensión libre de algunos conceptos
religiosos en el ambito panhispanico. Puesto que, como hemos indicado,
se trata de un íenómeno residual, los ejemplos son escasos:
caridad. í. J. Ln la religión cristiana, una de las tres ·irtudes
teologales, que consiste en amar a Dios sobre todas las cosas, y al
prójimo como a nosotros mismos.
sacramento. m. 1. Cada uno de los siete signos sensibles de un
eíecto interior y espiritual qve Dio. obra en nuestras almas.
2.6.S. Reflexión final y tareas para el futuro
A lo largo de este estudio hemos aludido a algunos de los íactores que
condicionan o propician la emergencia del discurso subjeti·o o
impresionista en las deíiniciones del último diccionario usual académico,
principal trabajo de la Corporación si tenemos en cuenta sus intenciones y
popularidad. ,Ls suíiciente ·alorar esta obra para conocer la orientación
ideológica de la RAL en la última década y su iníluencia en el marco
panhispanico· L·identemente, la iníormación extraída a lo largo nuestro
analisis resulta muy signiíicati·a, pero insuíiciente. Ls necesario acudir a
otras obras publicadas recientemente por esta institución para períilar con
mayor íirmeza algunas conclusiones. Una de esas obras es el Dicciovario
e.evciaí ae ía íevgva e.pavoía ,2006,. Lste repertorio lexicograíico es resultado
La cultura panhispanica 255

de pasar por el cedazo del criterio de la ·igencia de uso la edición de 2001
del DR.í, obra que le sir·e como base íundamental de la que han
permanecido aquellas entradas ·i·as en el uso actual. Ademas, el
Dicciovario e.evciaí recoge por primera ·ez en papel las enmiendas
introducidas en la ·ersión electrónica del DR.í hasta julio de 2006. Ll
criterio cronológico y los destinatarios a los que ·a dirigido lo hacen
suíicientemente interesante como objeto de analisis para conocer el estado
en el que se encuentra el discurso ideológico que proyecta la RAL en sus
últimos trabajos de orientación panhispanica. 1ras una lectura detenida,
podemos decir que, en general, las deíiniciones del Dicciovario e.evciaí se
limitan a repetir sin mas las deíiniciones del DR.í ,2001, y las enmiendas
realizadas a esa obra hasta 2006, por lo que los responsables de este
repertorio no hacen otra cosa que trasladar la ideología que impera en la
última obra usual de la RAL. Lso sí, un analisis pormenorizado re·ela que
muchas deíiniciones del diccionario de 2001 que acusaban cierta
obsolescencia o que implicaba un retraso ideológico no estan presentes en
el Dicciovario e.evciaí, por lo que la e·olución ideológica podría ·erse desde
el punto de ·ista de la ausencia de determinadas ·oces y acepciones en
desuso.
Asimismo, para completar la ·isión de conjunto de la situación de la
lexicograíía académica reciente desde el punto de ·ista ideológico, hemos
de reíerirnos al Dicciovario aeí e.tvaiavte ,2005,. \a comentamos al inicio del
estudio que, por el caracter de nue·a planta de esta obra, no podía tratarse
en esta comunicación, pues de otro modo su analisis sería insuíiciente. No
obstante, sí nos hemos acercado a esta obra en otros trabajos y podemos
aíirmar que respeta en gran medida las maximas de la lexicograíía escolar
en lo relati·o al empleo de un discurso objeti·o y de una ·isión no
tendenciosa ni partidista de la realidad. Aunque no es posible ob·iar
algunas deíiniciones toda·ía herederas de una cultura in·eterada, este
repertorio carece de la emergencia de modalizadores ·alorati·os y
íenómenos enunciati·os ideológicamente marcados como la presencia del
emisor, la identiíicación del receptor o el uso de adjeti·os ·alorati·os o
e·aluati·os en las deíiniciones.
Lste hecho nos hace pensar que la herencia del diccionario usual
implica que el Dicciovario e.evciaí reproduzca los aciertos y carencias de la
edición del DR.í de 2001 ,y de su re·isión posterior disponible en línea,.
Por lo tanto, el discurso subjeti·o o impresionista en materia de religión,
moral y sociedad sigue comprometiendo la cognición de los hablantes del
256 S. Rodríguez Barcia y M. del C. Méndez Santos

ambito panhispanico e, incluso, la de los hablantes que se acerquen al
espanol como segunda lengua y empleen estos recursos lexicograíicos para
su aprendizaje. Sin embargo, que otras obras coníeccionadas a partir de
nue·os principios y de un nue·o corpus, como el Dicciovario aeí e.tvaiavte,
cuiden especialmente la emergencia de este tipo de discurso subjeti·o que
ahora tiene ·isos de neutralidad, indica claramente una declaración de
buenas intenciones por parte de la RAL, que sin duda aírontara el nue·o
milenio poniendo mayor cautela en todo lo que se reíiere al discurso
ideológicamente marcado. Ll trabajo, como siempre decimos, es arduo,
pero posible siempre que se emprenda con coherencia, respeto y
sistematicidad.