You are on page 1of 8

El Maestro como Sujeto Histórico, Social y Político

Encuentro y Reconocimiento

Damaris Pulido Maestra en formación Universidad Pedagógica Nacional damarisupn @hotmail.com Paula Triana Maestra en formación Universidad Pedagógica Nacional paulaupn @gmail.com

Resumen Construir una mirada nutrida frente al maestro como sujeto político, pasa en primer lugar por la necesidad de hacer un recorrido histórico, una visibilizaciòn de esas transformaciones del “sujeto” maestro dentro de la sociedad; una mirada al pasado sobre la cual se posibilite rastrear el origen de tal categoría, pues bien sabemos que en inicio no ha sido esta la concepción respecto de la labor docente. Desde esta perspectiva la siguiente ponencia pretende abordar la configuración social, cultural e histórica del maestro como sujeto político; una historia cantada a diferentes voces, y en donde se pretende acentuar enfáticamente en una de ellas, esa voz que se hizo aguda y resonante para desde allí dar cuenta de conceptos como los son los de sujeto de saber y poder, afirmaciones que emergen dentro de una lucha social. Es así, como las asociaciones sindicales y los sectores populares se abren paso en medio de un terreno en disputa, el de la dignificación del que-hacer del maestro, eso fue en su momento el movimiento pedagógico, un camino, una ruta trazada hacia el posicionamiento de la pedagogía y su naturaleza política. Pero qué paso con ese Movimiento Pedagógico, siguen vigentes las ganancias del magisterio desde su lucha sindical, cuál es el papel de FECODE actualmente, cuáles fueron las rupturas que en esa apuesta precipitaron al fracaso. Este es el interrogante que en segundo momento

de ubicar al maestro en razón de su relación con la sociedad. – maestro como funcionariomaestro explotado-. pero de manera especial las miradas de la iglesia.. 1. por trozos de pan. como lo son el maestro en relación a lo religioso – maestro apóstol. el estado. las oraciones y la biblia. obteniendo un nuevo estatus apostólico. de su compromiso ético intelectual y su sintonía con la realidad en aras de generar un pensamiento criticó y un accionar consiente. pero no de manera libre y autónoma. surgen los maestros en nuestro país. sujeto político. en el cual se volcaron las miradas de todos los miembros de la comunidad. Historiando En un primer momento de la historia de nuestro país. pues al posicionarse como sujeto emergente a favor de la formación de ciudadanos. sino bajo los preceptos de la iglesia fundamentados en el respeto. para empezar a “profesionalizarse” convirtiéndose en un sujeto-maestro-público. quienes intercambian saberes relevantes como lecciones de lectura. lo que se pretende aquí en un tercer momento es generar un dialogo que permita dar cuenta de un enfoque compartido. Este proyecto como proceso debe disolver en su totalidad relaciones de subordinación que si bien citamos del pasado siguen vigentes en muchas de nuestras instituciones y escenarios educativos. quienes desde siempre han luchado por ser reconocidos . el maestro como administrador del currículo – el maestro como eficientista. se le encomendó educar. (competencia y calidad) – el maestro como intelectual subordinado. sociedad. el nuevo miembro de la sociedad deja de ser un sujeto informal que ofrece sus conocimientos aquí y allá. sin ninguna regulación por parte de las instituciones sociales predominantes. es así como el maestro imparte lecciones principalmente por medio de los catecismos. emerge el oficio de maestro-docente como una alternativa económica para algunos ciudadanos de a pie. vino y en algunos casos remuneraciones económicas. Así en medio de vicisitudes alimentarias. Sin embargo este no es un cuestionamiento a razón de un calificativo. escritura y las operaciones básicas de la aritmética. salariales e instrumentalización de los saberes. amor y temor a Dios. la iglesia o las familias. historia. estatus de control y evangelización. pedagogía. Luego de realizar esta labor. el maestro en relación a los estándares. es un indicio para hacer algo más que reparar incansablemente sobre los errores del pasado. el de la necesidad de politizar la pedagogía.después de la lectura a la consolidación del Movimiento Pedagógico se plantea. en la época de la Colonia. Palabras claves: Maestro.

que desarrolle en el estudiante el espíritu creador. crítico. A razón de esto. lo que tiene que ver con la pedagogía. además de luchas propias por el papel del maestro de manera más específica. ese campo del saber que le es propio a los y las maestras y que los estatutos nacientes parecían arrebatarles. 2. que no domestique. se ve o se siente como sujeto político. otros han hablado por él. su labor ha sido considerada de las más importantes y útiles a la sociedad. que no reprima. como lo enuncian (Martínez. debido a políticas implementadas desde el MEN. que sepa luchar por la libertad pero también enseñe a ser libres” (Movimiento Pedagógico 1982) La historia nos da cuenta de cómo en el emerger de la docencia. para exigir el pago de ocho meses de sueldos atrasados. Sin embargo desde su surgimiento el maestro ha ocupado un plano secundario en el terreno intelectual. Siendo colocado su oficio como de los más dignos y respetables. como el encargo de la delicada tarea de trasmitir la herencia cultural a las nuevas generaciones. Un maestro que aprenda junto a sus estudiantes. otras han decidido históricamente su estatuto. impuestas por decretos 1955 de 1963. ha sido desplazado por otros sujetos. Desaprendiendo “ El maestro como trabajador de la cultura. como la marcha histórica del hambre. reflejadas en las teorías funcionalistas de la educación y la tecnología educativa. Luego de muchos años de que el maestro se viera como simple implementador de cartillas y currículos. en los años 70s los maestros se empiezan a despertar con un espíritu beligerante que los lleva a realizar protesta. con compromisos pedagógicos que necesita rescatar para colocarlos al servicio de las masas populares y con una práctica pedagógica que contribuya a la liberación nacional. adelantada por los maestros del departamento del Magdalena desde Santa Marta hasta Bogotá.socialmente. sin embargo en las líneas que redactaremos a lo largo de este texto encontraremos formas de resistencia y empoderamiento político de la profesión docente. es evidente que el maestro no se piensa. Castro y Noguera 1999) Ninguna oportunidad es desaprovechada por el poder para referirse al maestro como forjador del mañana. otros han condicionado y delimitado su hacer y su decir”. investigativo. Es por esto que se ve en la educación la posibilidad de lograr una liberación y transformación nacional. así arranca una larga lucha del magisterio que se materializaría en términos políticos y . sometido siempre a las imposiciones institucionales.

colocando en un lugar privilegiado lo que nos es propio como educadoras y educadores. la pedagogía. sin representar esto que no siguieran en la lucha desde sus lugares de incidencia. propendió por varios puntos a lo largo y ancho del país. empieza a decaer. sino que busca construir y de-construir desde las aulas de clase como acción política. así. en la Universidad del Valle. la cual logró en alguna medida posicionar al maestro como sujeto político que ya no está dispuesto a reproducir. el horizonte conceptual y las metodologías dentro de las escuelas. para lograr esto se unieron fuerzas de diversos grupos entre los más destacados encontramos el grupo de investigaciones sobre la “historia de la práctica pedagógica en Colombia” coordinado por la Doctora Olga Lucia Zuluaga de la Universidad de Antioquia. el grupo de investigaciones sobre la “Enseñanza de las Ciencias” Coordinado por el profesor Carlo Federicci en la Universidad Nacional.organizativos en el año 1982 en el llamado movimiento pedagógico de Colombia. primero la publicación y continuidad de la revista “Educación y Cultura”. más bien los procesos toman distancia del movimiento como tal. Durante este movimiento se lograron varios triunfos. . donde los maestros y maestras podían realizar sus publicaciones aportando desde allí a la intelectualización del magisterio. Este movimiento que se generó a nivel nacional. impulsado por la Federación Colombiana de Educadores (FECODE). comienzan a fracturarse. El movimiento pedagógico luego de varios años de caminar en pro de un nuevo modelo de país. pero sobre todo las responsabilidades del estado frente a la misma y cuarto llegar a los maestros y maestras de todas las regiones para entablar diálogos y propuestas frente a la pedagogía. muchos maestros y maestras se agotan en las discusiones y encuentros propuestos a nivel nacional. con objetivos tanto pedagógicos como políticos enmarcados en la búsqueda del empoderamiento de los maestros como trabajadores de la cultura y la proyección social hacia un nuevo modelo no solo de educación sino además de país. tercero reivindicar de un modo u otro el papel de la educación pública en el país. las regiones dadas las diferencias en términos políticos e ideológicos. Se hace evidente como el movimiento pedagógico movilizó a miles de maestras y maestros y sus experiencias. decayendo los ánimos decaen los sueños de construcción conjunta. segundo poner a la vanguardia las luchas sindicales dentro de las diversas regiones. el grupo de investigaciones sobre “el campo intelectual de educación en Colombia” coordinado por Mario Díaz V.

Es por esto que debemos pensar cuál es nuestra apuesta actual. una consciencia que se movilice a las colectividades y que dé cuenta de una postura de incidencia . pero también desde los escenarios educativos no institucionalizados en donde nuestro discurso debe dar cuenta de un posicionamiento político consecuente y comprometido. el SER y el HACER de las maestras y maestros en nuestro país. mercantilizado y en crisis. cómo nos estamos articulando para incidir sobre dichas problemáticas. ¿Cuál es nuestro papel? ¿Qué estamos pensando? ¿Cómo poner esas reflexiones a caminar en el conjunto de la sociedad? ¿A qué le estamos apostando? Pensar. desafío que desde nuestra perspectiva se puede asumir en tres líneas de desarrollo. 3. discusiones y distanciamientos por parte de algunas regiones. La primera de ellas en cuanto a la necesidad de la Investigación y la Producción Intelectual. esa que no aparece de buenas a primeras y que debemos potencializar desde la práctica pedagógica. aunque en muchas regiones se sigue pensando en reconstruir este movimiento pedagógico que abrió muchos debates y perspectivas frente al acto de EDUCAR. Reinventándonos Generar nuevas subjetividades tanto en estudiantes como maestros pasa por un despertar de la consciencia. cuál es la posición de los y las maestras que son capaces de empoderarse de un discurso pedagógico crítico y politizado frente un contexto polivalente. porque una cosa es lo que se está exigiendo en materia de educación y otra cosa es lo que realmente necesitamos desde la educación para poder transformar escenarios y reconstruir las formas estructurales tanto institucionales como sociales que siguen replicando relaciones de poder y subordinación. la segunda en aras de generar Una Politización de . pero lo que rebozó la copa para muchos maestros y maestras es el momento en que la Federación decide participar en la elaboración de la nueva Ley General de Educación acrecentándose las fragmentaciones. globalizado. Estamos llamados a enfrentar un desafío intelectual y democrático como lo llamaría el profesor Alfonso Torres en su libro Los Movimientos Sociales.Se hacen indiscutibles las primeras rupturas que empieza a tener el movimiento a nivel nacional. esto hace que el movimiento pierda su norte y sobre todo la credibilidad en los diversos sectores. esta formación del maestro como sujeto político ha de ser además una apuesta por la constitución individual de una consciencia propia. incidencia desde la organización y la movilización frente a las necesidades educativas de nuestra Colombia. Pues bien. pensarnos desde la acción y la materialización de nuestras ideas.

sea esta una consciencia de clase. una memoria política y una política a través de la memoria. ni en los libros oficiales. repudio a la muerte y las formas violentas con las que han gobernado nuestras tierras. la tercera frente a la continuidad de los Encuentros y una última que no siendo eje.la Pedagogía. 1) Investigación y Producción Intelectual Consideramos aquí que la investigación debe ayudarnos a dar cuenta de las razones y las causas de una crisis estructural que ha venido cojeando desde mucho tiempo atrás. Sí. y que hoy a razón de esa marcha dispareja e inequitativa se desborda agitando voces y banderas de lucha. de etnia. Porque desde el desconocimiento fácilmente caemos en la trampa de considerar coyuntural una lucha que se viene gestando por la sobrevivencia. si. esa controversia que desde nuestro lugar en el aula y fuera de ella debemos gestar para generar inconformidades. esa debe ser una de nuestras apuestas la de recontar nuestra historia. dar voz a los sin voz. por reconocernos inmersos en las problemáticas. pero que sean estas mismas particularidades las que se vayan sumando a las construcciones colectivas. un largo tiempo sin nombre. la esperanza de subvertir el orden y pensarnos otro mundo posible. cuestionamientos. consciencia. ese misma que nos permita entendernos desde nuestras particularidades. ese mundo que vamos construyendo desde nuestras discusiones y desencuentros. sino en vez para dar cuenta de lo mucho que hemos logrado. Necesitamos visibilizar esa otra historia. 2) La Politización de la Pedagogía y La Participación en Políticas Públicas ¿Otro mundo posible?. consideramos de vital importancia y es la de sumarse a la iniciativas que ya están caminando (Movimiento Pedagógico Latinoamericano). . es lugar y deber del maestro construir memoria. Pero politizar la pedagogía pasa por desaprendernos. el tiempo de un pueblo silenciado y amedrentado que hoy da cuenta de su fatiga y que se resiste a la miseria y la vida indigna. la no narrada en los textos de aula. la de relatarnos como protagonistas. y también porque no volver héroes y heroínas a quienes nos mantienen con la esperanza viva. así como visibilizar las experiencias que a nivel micro proponen resistencia desde su accionar y su propia esencia. por asumir una especie de consciencia. conciencia de género. y no para victimizarnos. escozor ante las cosas no hechas.

la desigualdad y la injusticia que se replican en el sistema educativo de nuestro país. pues nuestras resistencias también son denuncias vivas.Nuestro discurso. saberes y conocimientos. maestros y maestras debemos darnos tiempo para la socialización de nuestros proyectos. 3) Encuentros Luego de abrir esa mirada y de ayudar implícitamente a la conformación de esas redes de resistencia. somos un libreto abierto. esas raíces que nos han arrebatado y por consiguiente nos han dejado sin identidad. Sobre este tejido es que debemos sintonizarnos en nuestras quejas para hacer de ellas reclamos contundentes que den cuenta no únicamente de un inconformismo mediatizado y hasta vulgarizado. Desde nuestros lugares de trabajo. debemos darnos tiempos para discutirlos y reinventarlos. una persona pública que debe ayudar a anudar hilos que se suman. no da cuenta únicamente de nuestro ser como sujetos de conocimiento. en un desconocimiento de sus propias raíces. y nuestros escenarios de práctica vemos necesario empezar a re-tejer esos hilos de la pedagogía. de la palabra y de la memoria como sujetos históricos. CONCLUSIONES Así. en el cual estamos inmersos todos y todas tratando de buscar ese horizonte que nos lleve a construir y reconstruir nuestros sentimientos. debemos propender por la solidez de una plataforma que nos permita encontrarnos de forma constante y en continuidad de nuestras ideas. de la cultura. como un barco sin rumbo. como sujetos enmarcados en una violencia epistémica. de la política y de la construcción colectiva y dialógica del conocimiento. denuncias que ponen en tela de juicio la inequidad. desde los anteriores planteamientos reclamamos por el derecho a devolver la palabra al pueblo. y sumarlos desde la objetividad de una lectura crítica a la realidad. . porque el pueblo necesita la palabra. maestros y maestras somos actores en escena.

Humberto. Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional. Los maestros como sujetos políticos en Colombia. Abel. Zuluaga. Martínez. Marta. Echeverry. Noguera. Alberto. Pilar. Piedad. Santafé́ de Bogotá́ . Gonzalo. Fuerzas. Olga Lucía. Carlos. B. Mockus. O.  Martínez. Rodríguez. Alberto. María Cristina. Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional. (1999). J. Arcila. Ortega. Unda. & Noguera. D. escuela y vida cotidiana en Santafé́ colonial. Quiceno. (2002). Felipe. Rojas. Bogotá: Ed Delfín Ltda. A.BIBLIOGRAFÌA    Martínez.. movimientos e imágenes que han configurado los modos de ser maestro en Colombia. Antanas.C: Sociedad Colombiana de Pedagogía. .. Maestro. (2009). Cárdenas. (2008). 20 Años del Movimiento Pedagógico 1982-2002 entre mitos y realidades. C. Castro. Marco Raúl. Mejía. E.