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ARTICULO: LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÌA A NIVEL SUPERIOR

Pese a los esfuerzos y avances para impulsar la educación superior, la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación, los resultados muestran que no hemos logrado consolidar un sistema de educación superior, ciencia y tecnología sólido, dinámico y plenamente articulado con las necesidades y prioridades de la nación.

Debemos impulsar una revisión profunda de las políticas de educación superior, en cuanto a ciencia y tecnología, que permita que dichas herramientas sean engranajes elites para el crecimiento económico sostenible e instrumentos para construir una sociedad más competitiva e innovadora, con mayores niveles de bienestar colectivo.

El nuevo escenario global de la información y el conocimiento son una poderosa fuente de riqueza y de progreso sostenible, sólo los países capaces de hacer del conocimiento, la cultura y el progreso técnico poseen los mecanismos necesarios para enfrentar grandes retos. Las políticas públicas aplicadas en nuestro entorno evidencian una visión acotada del potencial y del papel estratégico que la educación superior, la ciencia, la tecnología y la cultura pueden desempeñar para orientar el rumbo del país.

La educación superior puede y debe jugar un papel central en la transición hacia una nueva economía, más próspera; también en la construcción de un nuevo orden social basado en el mejoramiento permanente del nivel educativo y cultural de la mayoría de la población. La transformación de la educación, la ciencia y la tecnología debe ser un elemento central de la proyección del estado hacia el mejoramiento de la calidad de dicha casa de estudio enfrentándose a grandes retos y que no puede quedarse rezagada antes las novedades que brindan cada día el amplio mundo globalizado.

Los bajos niveles de inversión pública y privada en ciencia y tecnología, la reducida capacidad de investigación científica y tecnológica y su desigual distribución en el territorio nacional se reflejan en una insuficiente productividad científica y tecnológica, por lo que consideramos que la universidad debe ahunar esfuerzos para dotar y ampliar programas de capacitaciones en toda estructura de perfeccionamiento.

Debemos ser conscientes que uno de los grandes retos con que se enfrenta la Universidad, no es sólo la de formar a la ciudadanía, y a hacerlo además de forma competente; sino también de hacerlo para un modelo de sociedad, caracterizado, por el aprendizaje permanente del individuo; es decir, el aprendizaje a lo largo de su vida. Es importante que comprendamos que la idea de que existe un tiempo para la formación y un tiempo para el trabajo, un tiempo para el estudio y un tiempo laboral; sentirse formado en la sociedad del conocimiento.

No se puede dejar de reconocer las posibilidades que las TICs nos ofrecen hoy a la formación universitaria, ampliación de la oferta informativa, creación de entornos más flexibles para el aprendizaje, eliminación de las barreras espacio-temporales para la interacción entre el profesor y los estudiantes, incremento de las modalidades de comunicación, potenciación de escenarios y de entornos interactivos, favorecer tanto el aprendizaje independiente como el aprendizaje colaborativo, ofrecer nuevas posibilidades para la orientación y la tutorización, permitir nuevas modalidades de organizar la actividad docente, facilitar el perfeccionamiento continuo de los egresados, potenciar la movilidad virtual de los estudiantes, y realizar las actividades administrativas y de gestión de forma más rápida, fiables del contexto. Dicho en otros términos la incorporación de las TICs tendrá consecuencias en diferentes niveles, que irán desde las cosas con las cuáles interactuamos, las cosas en las que pensamos, los sistemas simbólicos que movilizamos para pensar, o el lugar en el que desarrollamos nuestros pensamientos.

Escrito por: Eric Buitrago

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