Calibrando nuestra consciencia

El panel de control de nuestra nave en la Tierra (cuerpo físico), es el sistema de chakras.

Nuestro Ser multidimensional, que tiene un gran poder, porque nuestras emociones pueden sacudir nuestra consciencia a través de nuestras muchas realidades. Podemos usar nuestras emociones para “llamar” información sobre nuestros mundos interno y externo, “sintiendo” un chakra específico. Cada chakra transmite información sobre diferentes dimensiones y diferentes áreas de nuestra vida. Cada chakra tiene también una frecuencia transportadora de amor y una frecuencia transportadora de miedo. La frecuencia transportadora de amor da información sobre creación y nos dirige en mantener nuestra realidad. Por otro lado, la frecuencia transportadora de miedo da información sobre destrucción y nos dirige en protegernos o soltar nuestra realidad. Podemos usar nuestras emociones para enfocarnos en el área de nuestro que rige cada chakra y calibrar nuestra consciencia para esa información. Primero podemos escanear un chakra para ver si en principio sentimos miedo o amor. De esta manera podemos determinar si ese chakra está balanceado o en des-armonía. Nuestros cuerpos, en conjunto con nuestras emociones, nos darán la información. La frecuencia transportadora de miedo nos dirá si hay algo malo y si hay un posible peligro. La frecuencia transportadora de amor nos dirá como usar mejor los recursos de ese chakra para crear la realidad que deseamos. Si interpretamos correctamente el mensaje de nuestro chakra, nos sentimos calmos y balanceados. También, debemos ser conscientes de nuestro lado oscuro, la reserva constante de miedo y negatividad que nos vincula con el Plano Astral Inferior. Si somos capaces de sintonizar con la frecuencia transportadora de amor, debemos estar dispuestos a sentir nuestro miedo y liberarlo con Amor. El rugido del mundo exterior no permitirá una introspección profunda que es necesaria para leer nuestro panel de control. Por ello, para usar efectivamente este panel de control, debemos primero calmarnos usando las frecuencias cerebrales Alfa o Theta. Séptimo Chakra Transiciones 5ta dim. y más allá. Interpreta 5ta dim., alma, Ser superior Lenguaje Corporal Biorritmo, Consciencia. Frecuencia de Amor Unidad con Todo lo que Es. Frecuencia de Miedo Sin conexión con el Alma. Ondas Cerebrales Theta a Delta.

Sexto Chakra Transicione s 4ta a 5ta dimensión. Interpreta 4ta dimen. Superior. Guía espiritual e iluminación. Lenguaje Corporal Ojos, Frente, Naríz y Sinus. Frecuencia de Amor Imaginación, Iluminación, visión, guías espirituales. Frecuencia de Miedo Desilusión, desengaño, ilusión. Ondas Cerebrales Alfa a Theta.

Quinto Chakra Transiciones Interpreta Lenguaje Corporal Frecuencia de Amor Frecuencia de Miedo Ondas Cerebrales

3ra a 4ta dimensión.

3ra dimen y media 4ta dimensión. Comunicación superior y Creatividad.

Garganta, dientes, audición, cuello, voz, habla.

Comunicación íntima y creatividad realizada.

Pobre comunicación , creatividad limitada

Beta a Alfa.

Cuarto Chakra Transiciones Centro de la Integración Multidimensi onal. Todas las dimensiones en la 3ra dimensión. Interpreta 3ra dimensión que ha sido integrada con las otras. Relación con el Ser y con otros. Tercer Chakra Transiciones 3ra a 4ta dimensiones Interpreta 3ra y 4ta inferior. Poder interior y poder sobre el intelecto. PES. Lenguaje Corporal Estómago, páncreas, bazo, vesícula biliar, etc. Frecuencia de Amor PES, poder interior, razonamiento intelectual, aprendizaje. Frecuencia de Miedo Miedo, víctima o victimario. Ataque psíquico. Ondas Cerebrales Beta a Alfa. Lenguaje Corporal Corazón, pulmones, sistema inmune, brazos, manos. Frecuencia de Amor Unidad, amor, alegría, perdón, mensajes sanadores. Frecuencia de Miedo Abandono, pena, pérdida, enfermedad. Ondas Cerebrales Beta a Alfa.

Segundo Chakra Transiciones 2da a 3ra dimensión. Interpreta 2da dimensión. Reino animal y vegetal. Supervivencia , hogar, alimento y procreación. Lenguaje Corporal Genitales, ombligo, intestinos, riñones. Frecuencia de Amor Nutrición, familia, hogar, seguridad, comunidad, hacer el amor. Frecuencia de Miedo Peligro, miedo a sobrevivir. Ondas Cerebrales Alfa a Beta.

Primer Chakra Transiciones 1ra a 2da dimensión Interpreta 1ra dimensión. Reino mineral. Enraizam y estabilidad. Lenguaje Corporal Caderas, piernas, rodillas, tobillos, pies. Frecuencia de Amor Unidad con la Madre Tierra, vitalidad, enraizamiento Frecuencia de Miedo Falta de estabilidad y energía vital. Desconectad o de la Tierra y de otros Ondas Cerebrales Alfa a Beta

A través del uso de la fuerza creativa de nuestras emociones podemos “enfocar la mente” para sentir como las emociones nos hablan a través de cada chakra. La combinación de calma, mente abierta y emociones balanceadas nos permite estar receptivos al lenguaje de nuestro cuerpo. Nuestro lenguaje corporal puede entonces enseñarnos cómo calibrar nuestra consciencia. Una vez que aprendemos esta calibración, podemos acceder a la información de todas las dimensiones que conforman nuestra nave terrestre humana. Los chakras uno al tres son conocidos como los “chakras inferiores” porque nos dan información sobre la supervivencia física. Los “chakras superiores”, del quinto al séptimo, nos dan información sobre nuestro Ser creativo espiritual. El chakra del Corazón integra la información de los dos niveles, inferior y superior, en nuestra vida consciente. Una vez que hemos identificado nuestro miedo, entonces podemos usar constructivamente nuestra creatividad para expresar y sanar nuestro Ser, así como asistir a aquellos a nuestro alrededor. Los artistas siempre han sido los vanguardistas de la sociedad. A través de permitir la intensidad de sus emociones aflorar a la superficie de su consciencia, expresan por medio de su forma de arte lo que otros también experimentan pero no son capaces de permitir dentro de su consciencia diaria. Es esta calidad de creatividad la que nos enseña a crear, no sólo una pieza de arte, una canción, un objeto, un baile o habilidad atlética, sino que también nos permite crear nuestra realidad. Ahora, mientras nos movemos dentro de la cuarta dimensión, tenemos un poder más acelerado de creatividad a través de nuestros pensamientos y emociones unificados. Qué es lo que realmente deseamos experimentar? El canal/realidad que vivimos es la que sintonizamos con nuestra consciencia. Con la práctica, podemos “volar” nuestra nave terrenal y visitar conscientemente las dimensiones superiores. (Mientras nuestra forma física nos espera a salvo en la tercera dimensión). Pero antes que nada, debemos liberar nuestro miedo con amor. Nuestro planeta está haciendo una transición dentro de la cuarta dimensión. Qué es lo que deberíamos crear para nosotros allí? Cada vez que se toma una decisión consciente, hay una realidad coordinada que sigue a esa elección. Por encima y más allá de cualquier cosa que pueda parecer ser la causa del tumulto de la vida o incluso las victorias, todas nuestras reacciones a la vida son, de hecho, elecciones de consciencia. En otras palabras, participamos en la creación de nuestra realidad de acuerdo con la manera en que respondemos a nuestro mundo. Por ejemplo, podemos responder a una situación difícil tanto desde una consciencia inferior, asustándonos, enojándonos o sintiéndonos inseguros, o desde una consciencia superior siendo positivos, esperanzados y calmos. Estas elecciones de consciencia también emergen durante un evento positivo. Podemos tanto responder estando incómodos o preocuparnos de que nuestro éxito sea temporal, y generalmente sintiéndonos no merecedores, o podemos responder con una consciencia superior al darnos cuenta de que todos los eventos son lecciones para aprender, sean positivos o negativos en apariencia.

La consciencia inferior se define acá como de tercera dimensión y cuarta dimensión inferior. La consciencia superior se define como cuarta dimensión elevada y consciencia de quinta dimensión. La consciencia de baja dimensión está basada en una visión materialista de la vida. Todo lo que existe es aquello que puede percibirse o medirse con instrumentos del plano físico. La consciencia de alta dimensión nos abre a otros planos de realidad que pueden percibirse solamente por nuestros sentidos interiores. La puerta de acceso a estos planos yace dentro nuestro. Muchos se han referido a las dimensiones superiores como los planos místicos o “el cielo”, y creen que sólo pueden lograr a través de la muerte. Aunque hay personas que no tienen contacto con sus dimensiones superiores, cualquiera que tenga la mínima creencia en un Dios o Diosa, tiene algo de acceso a este plano mediante su sistema de creencias. Todos tenemos experiencias de dimensiones superiores por medio de nuestro cuerpo nocturno, pero los pensadores aferrados a la tercera dimensión incluso se niegan a sí mismos las memorias de sus sueños. Alguna gente viene a esta vida con una consciencia principalmente de tercera dimensión. Si desean expandir sus mentes, deben trabajar duro para abrir su imaginación al pensamiento y percepción de una dimensión más elevada. Otros, sin embargo, nacen a esta vida con un vínculo abierto a las dimensiones superiores y deben luchar tenazmente para enraizarse en un mundo que niega su propia existencia fundamental. De cualquier forma, para completar el propio viaje en el plano físico, uno debe aprender a ser un maestro en ambos pensamientos de baja y alta dimensiones. Para ser un maestro en el pensamiento de la tercera dimensión debemos entender, y ser funcionales, en el mundo físico y materialista. Para ser un maestro del pensamiento de alta dimensión, debemos darnos cuenta que en verdad somos seres de un destino superior. Habiendo tomado forma física, tenemos la oportunidad de liberar viejos patrones de limitación y ser de servicio al UNO. El primer paso y más importante en la maestría de las dimensiones superiores es darse cuenta de que el Espíritu no viene de nosotros sino, a través nuestro. Darse cuenta de esto nos permite soltar nuestro apego a las recompensas y validaciones del plano físico. Dado que no somos la fuente de la fuerza creativa/espiritual, sino más bien el canal a través del cual fluye, no necesitamos reconocimiento ni aclamación por las contribuciones que el Espíritu ha hecho a través nuestro. Esta liberación de la necesidad de recompensa también libera el miedo a las reacciones negativas de otros. Este proceso es bastante difícil debido a que llegamos a este estado de evolución habiendo ganado antes un apego egoico a los trabajos del mundo tridimensional. Para soltar el apego del ego, debemos poner nuestra atención en otra parte de nosotros mismos, nuestra Alma. Este proceso de funcionar, no desde el ego de la tercera dimensión sino desde el Alma, es difícil y largo y requiere una gran dedicación. Es un proceso que se logra momento a momento, en las elecciones tomadas en respuesta a nuestra realidad física. Provienen nuestras respuestas a la vida desde un alto o bajo estado de consciencia? Cuando la mayoría de las reacciones elegidas a nuestra vida física son de tercera dimensión, entonces funcionamos en esa realidad. Sin embargo, al elegir responder a la vida en una forma más elevada, empezamos a movernos dentro de esa realidad. De hecho, con cada decisión en respuesta nos movemos hacia o fuera de esta nueva realidad. La cuarta y quinta dimensiones no son nuevas, pero lo son para aquellos que nunca se han permitido experimentarlas conscientemente. Por qué estas personas no han elegido recordar estos mundos superiores? Algunas personas todavía no saben que existen, entonces no buscan. Quizás no han elegido saber que las dimensiones superiores existen porque la tercera dimensión lo ha atrapado en sus ilusiones y desilusiones. Sin embargo, las dimensiones superiores no son algo que podemos experimentar por primera vez porque son, de hecho, las realidades a las que regresamos. Este retorno se experimenta no sólo cunado morimos o dormimos, sino

por las elecciones conscientes que hacemos mientras estamos despiertos y alertas en el plano físico. Cuando elegimos recordar la cuarta y quinta dimensión, empezamos a despertar la memoria de otras vidas de la tercera dimensión. Aquellos de nosotros que vinimos a esta vida como seres principalmente de la cuarta y quinta dimensiones, podemos siempre haber tenido “sueños” o recuerdos de estas vidas. En la medida que empezamos a liberarnos de nuestros desequilibrios en nuestra realidad de tercera dimensión presente, otras vidas de tercera dimensión (referidas con frecuencia como vidas pasadas) vienen a nuestra consciencia para ser sanadas y equilibradas. Aprender de las lecciones y patrones de nuestras otras vidas puede asistirnos en movernos más allá de las limitaciones de nuestras experiencias de vida actuales. Las vidas en las cuales enfrentamos los mismos desafíos o compartimos experiencias con las mismas Almas que en esta vida, serán las primeras en recordar. Cuando somos capaces de ver que las raíces y patrones de nuestras relaciones presentes y desafíos se encuentran en otras vidas, y sanamos estos asuntos en su origen, podemos comunicarnos con nuestra alma más profunda y claramente. Entonces podemos elegir “recordar” el propósito de nuestra alma para la vida de esta encarnación. Debido a la cualidad única de los tiempos en que vivimos, puede ser beneficioso ver y re experimentar nuestra primera encarnación en forma de la tercera dimensión. En esa vida, podríamos recordar nuestra primera experiencia de separación de la Unidad de Todo y de la compleción de nosotros mismos, nuestro Complemento Divino. Nuestro Complemento comprende ambas polaridades del Alma, la masculina y femenina, el cual es andrógino. Una vez que nos unimos conscientemente con nuestro Complemento Divino, podemos conservar ese amor en nuestro corazón como un faro que nos guíe en los planos superiores. Con esta consciencia de nuestra Alma, podemos ver con frecuencia nuestras vidas espirituales superiores. La consciencia, que alcanzamos en esas vidas, puede ser un gran maestro y asistirnos en recordar vidas más allá de la cuarta dimensión. En las vidas en las que completamos nuestra iniciación espiritual, somos capaces de levantar el velo de la ilusión y viajar conscientemente dentro de la quinta dimensión y más allá. Nuestras vidas espirituales más altas pueden ayudarnos a recordar nuestro destino y percibir nuestro Ser multidimensional. En la medida que cada uno de nosotros tome la responsabilidad de sanar, balancear y elevar nuestro campo personal de energía, podemos también asistir al planeta en hacer lo mismo. Así como una radio capta muchas frecuencias, lo mismo sucede con nuestra mente. Somos conscientes de que diferentes estaciones de radio tienen diferentes programas y elegimos los programas que queremos escuchar. Sin embargo, no somos conscientes de que también elegimos diferentes “canales” en nuestras mentes. Los kilowatts de la estación de radio determinan la claridad, consistencia y distancia del mensaje transmitido. La mente también tiene algo comparable a los kilowatts dentro de su mecanismo, que es la glándula pituitaria (sexto chakra) y la glándula pineal (séptimo chakra). Cuando estos chakras y glándulas están programados a captar mensajes sólo de la tercera dimensión, nuestra mente es como una radio AM. AM es amplitud modulada, por eso aquellos mensajes con la mayor amplitud (más fuertes) son los que serán más claros y aptos a ser percibidos conscientemente por nuestros cinco sentidos físicos. Las glándulas pituitaria y pineal (el sexto y séptimo chakras) nos permiten cambiar de AM (amplitud modulada) a FM (frecuencia modulada). Una radio FM es una metáfora a recibir mensajes de dimensiones por encima de la tercera. Con la modulación de frecuencia, los mensajes se reciben en diferentes octavas de las ondas transmisoras que vienen de dimensiones diferentes. La glándula pituitaria (sexto chakra) actuando sola puede recibir mensajes de la cuarta dimensión hacia arriba hasta el umbral de la cuarta dimensión. Para

poder recibir mensajes de la quinta dimensión y superiores, el chakra de la coronilla (7mo) debe estar abierto. Una vez que la Kundalini ha unido la esencia de la glándula pituitaria con la de la glándula pineal (7mo), el Tercer Ojo puede abrirse y activarse por completo. Entonces se expande nuestra percepción hacia la quinta dimensión y mucho más. Nuestra glándula pineal recibe mensajes de las dimensiones superiores a través del 7mo chakra y luego los envía a la glándula pituitaria. La pituitaria entonces puede proyectar este mensaje a la pantalla mental del Tercer Ojo para que nuestras visiones puedan percibirse conscientemente con nuestros sentidos interiores. Para que podamos ser conscientemente activos en esta comunicación inter-dimensional, necesitamos al menos haber abierto nuestro sexto chakra por medio de la meditación y otras prácticas espirituales. Entonces cuando el “loto florece” y el 7mo chakra despierta, hay una liberación bioquímica dentro del cerebro físico cuando las glándulas pineal y pituitaria simultáneamente liberan sus hormonas. Estas hormonas se combinan e interactúan dentro de las cavidades del tercer ventrículo en la cavidad más interna del cerebro físico para combinar la esencia de los dos chakras superiores para abrir el Tercer Ojo. Nuestras mentes pueden ser programadas para recibir mensajes de las dimensiones superiores y canalizar estos mensajes al córtex del cerebro físico. Es de ayuda dibujar una representación de estos mensajes así como escribirlos, para que podamos integrar los hemisferios derecho e izquierdo en el proceso de comunicación. También, los mensajes superiores llegan a nosotros en el “no tiempo” del Eterno Ahora. Por eso, un libro completo de información puede recibirse en el equivalente a un minuto terrestre. Luego debemos traducir ese mensaje en el tiempo/espacio de la Tierra física. Dibujar una imagen primero nos ayuda a atrapar la visión. Después podemos meditar sobre ese dibujo para ayudarnos a transferir la visión dentro de las áreas del lenguaje de nuestro hemisferio cerebral izquierdo para que podamos hablar y escribir sobre ello. La preparación para esta unión del 6to y 7mo chakras reside en aprender a conectar con el “canal de la cuarta dimensión” en nuestra radio mental. Una vez que sintonizamos con ese canal, podemos contactar a los muchos seres que pueden guiarnos a través de los subplanos de la cuarta dimensión y el umbral de la quinta. Para que las percepciones de la cuarta dimensión sean conscientes en nuestra realidad de la tercera dimensión, debemos crear un “túnel” o un pasadizo que conecte nuestro sentido de Ser de la tercera dimensión con la realidad de la cuarta dimensión. Entonces podemos integrar nuestras percepciones interiores en el cerebro de la 3ra dimensión. Es la unión de la 3ra y 4ta dimensiones lo que anima al Kundalini a progresar hasta la coronilla para abrir este “túnel” o sendero dentro de la quinta dimensión. Normalmente, la comunicación con los planos superiores se hace mientras estamos dormidos o en un trance profundo, y la información no surge a la consciencia mundana. De hecho, la mayoría de nuestra comunicación con las dimensiones superiores es inconsciente a menos que el sexto chakra intervenga en el proceso para que podamos canalizar una “visión” de la comunicación hacia la pantalla mental y entonces en el corteza cerebral para una recepción consciente. Una vez que la recepción es consciente, entonces el cortex puede usarse como una radio que podemos “encender” y elegir el canal, o como un subplano de la cuarta dimensión. Con la mayoría del material “canalizado”, hay un receptor de la información que cae en un trance profundo y rinde su voz al Ser con el que se están comunicando. Otra persona entonces graba o registra la información que el Ser canalizado está diciendo y por lo general le hace preguntas. Sin embargo, ya que la vibración del planeta se está elevando más y más, es más fácil para nosotros mantener una conexión con nuestro mundo físico mientras nos comunicamos con los mundos superiores.

Entonces nuestro “Ser” que está en la misma dimensión que el Ser con el que se comunica, puede mandar el mensaje a nuestro ser que está enraizado en el mundo físico. También, mientras viajamos conscientemente a través de los planos interiores, nuestro sentido de ser se expande y podemos darnos cuenta que con frecuencia esos “grandes seres” son, de hecho, un componente más elevado de nuestro ser físico. Es la creación de nuestro “tunel” o “pasadizo” hacia la cuarta dimensión que nos permite ganar este sentido de ser expandido. Estas ondas de FM de nuestra radio mental son frecuencias modulando en cada sub-plano de la 4ta dimensión que mantiene una frecuencia de resonancia distinta. Los sub-planos más altos tienen las frecuencias de resonancia más altas hasta los sub-planos más bajos (seres inferiores cercanos a la vibración física) que mantienen una frecuencia de resonancia más baja. Una vez que hemos establecido nuestro “camino” hacia nuestra alma en la 5ta dimensión, podemos recibir mensajes de los planos más altos dado que disminuyen en frecuencia de un plano a otro hasta llegar al plano físico. Sin nuestro túnel o sendero a través de la 4ta dimensión, los mensajes se vuelven distorsionados en la medida que descienden por los diferentes sub-planos y dentro de la tercera dimensión. Es especialmente importante que los Planos Astrales Inferiores se limpien ya que las tormentas emocionales causarían grandes distorsiones al mensaje original. El sendero a través del Plano Astral Inferior es creado mediante nuestra voluntad de viajar dentro de nuestro lado oscuro inconsciente para sanarlo. Cuando meditamos sobre el 6to y 7mo chakra, elevamos el poder en kilovatios de nuestra estación de radio porque hacemos los planos interiores más familiares. Por consiguiente, son más accesibles a nuestra mente consciente. Cuando meditamos, también elevamos la frecuencia de resonancia de nuestra consciencia “consciente”. Esta vibración de consciencia más alta incrementa el poder de nuestra receptividad hacia los planos superiores. Con una radio, el poder de transmisión se mide en distancias. Sin embargo, más allá del plano físico, no hay distancia como la medimos en el plano físico. En cambio, la “distancia” se mide en rango de frecuencia, con las frecuencias más altas vibrando en los sub-planos más elevados de la cuarta dimensión y las frecuencias más bajas en los sub-planos más bajos. Esto es porque hay más oscuridad (o materia) en la cuarta dimensión inferior. Mientras ascendemos a los diferentes sub-planos, hay menos y menos materia que inhiba la racha de vibración. Por eso las frecuencias son más y más altas. En la medida que conscientemente accedemos cada nuevo sub-plano, las glándulas pituitaria y pineal (6to y 7mo chakras) son reprogramadas para captar las frecuencias cada vez más elevadas. También el tálamo y el sistema reticular activo son realineados para recibir conscientemente las percepciones de nuestros sentidos interiores e espirituales, así como las provenientes de nuestros sentidos físicos externos. Esta reprogramación nos permite imprimir estas percepciones en las áreas del lenguaje y la visión de la corteza cerebral física. Mientas viajamos a través de los planos interiores, podemos establecer una estación de radio en cada plano. Existe un Templo de Sabiduría Espiritual, muy parecido a nuestras universidades en el plano físico, en cada uno de los planos interiores que están establecidos para enseñar a aquellos de nosotros que seamos capaces de elevar nuestra conciencia a estos vórtices de aprendizaje. Cuando hemos sido capaces de alcanzar la 5ta dimensión, necesitamos alinear nuestra “estación de radio” cerca de ese Templo de sabiduría. Cerca es, claro, un término que no se aplica, dado que no hay espacio en los planos interiores. La forma más exacta de expresar este concepto es decir que al comunicarse conscientemente con el Templo de Sabiduría y alinear nuestra energía con él, somos capaces de dejar nuestra impronta, o numero de llamado a la radio, dentro del patrón vibratorio de ese Templo. Esta impronta funciona como un faro guía que atrae futuras comunicaciones.

Sin embargo, antes de poder comunicarnos con el Templo de Sabiduría del Plano del Alma, debemos primero unirnos con el Complemento Divino y establecer una relación íntima con nuestro ser andrógino de la quinta dimensión. Es nuestra propia Alma quien nos mostrará el camino hacia el Templo de Sabiduría del Alma. Una vez que nos hemos unido con el Alma en forma consciente, el proceso de enraizar esa vibración en el mundo físico, empieza. Este proceso cambiará por completo toda nuestra actitud hacia la vida, ya que no seremos conducidos por nuestro ego, sino más bien, por nuestra Alma. Gradualmente, mientras nos damos cuenta que nuestra forma física no es más nuestra sino que es el vehículo de nuestra alma en la tierra para ser usado por nuestro Espíritu, nuestro propósito divino por el que tomamos un cuerpo, comienza a manifestarse. Una vez que nuestra alma está totalmente enraizada en el plano físico, la comunicación con los Planos Superiores es tan fácil como comunicarse con una persona física sentada a nuestro lado. Mientras todo nuestro Planeta, y de hecho mucha de la porción de espacio donde existe nuestro planeta, se mueve hacia la cuarta y quinta dimensión, este balance total y la comunicación corriente entre el Espíritu y la Materia será parte de la vida cotidiana. Con cada persona que sea capaz de alinearse a sí misma con su alma, el proceso se vuelve más fácil para el resto. Recuerda que la asistencia siempre está presente y todo lo que debemos hacer es PEDIRLA. Dentro de la fuente, todo es UNO y no hay separación. Así como la luz se divide en siete colores cuando viaja a través de un prisma, la Fuente se divide en Siete Rayos cuando viaja a través del prisma de separación y baja dentro de la cuarta y después dentro de la tercera, dimensiones. Estos siete rayos representan las Siete Cualidades Divinas de la Fuente. El primer rayo que continuamente se separa del Corazón del Uno es de la esencia del padre divino y su divina voluntad manifestada en la cualidad de Poder. Por eso, el primer rayo es la cualidad de Poder. El segundo rayo que continuamente se separa del Corazón del Uno es de la esencia de la Madre Divina y su Forma manifestada en la cualidad de Sabiduría. Por eso, el segundo rayo es la Cualidad de Sabiduría. El Tercer Rayo, que se separa de la unión del Primer Rayo y el Segundo Rayo, es la esencia del Niño divino y su Consciencia manifestada en la cualidad de Amor. De allí que el Tercer Rayo es la Cualidad de Amor. Así como el tercer rayo se separa de la unión de los dos primeros rayos, el Padre Divino y la Madre Divina, los rayos cuarto al sétimo se separan del Tercer Rayo, el Niño Divino. Los rayos 4 al 7 representan las cualidades que el Niño del Padre Dios y Madre Diosa deberían poseer en sus realidades manifestadas si él o ella fuera a retornar a Dios/Diosa y dentro del Corazón del Uno. El cuarto rayo representa la cualidad de Pureza que permitirá al niño divino ascender a Dios/Diosa y dentro del Corazón del Uno. Por eso el 4to rayo es la cualidad de Pureza. El quinto rayo representa la cualidad de Verdad que permitirá al niño divino sanar y progresar científicamente. De allí que el 5to Rayo sea la cualidad de Verdad. El sexto rayo representa la cualidad de Invocación que permitirá al niño divino llamar a Dio/Diosa/Todo lo que Es. Es el Rayo de la Invocación. Por último, el Séptimo Rayo representa la cualidad de Precipitación que permitirá al niño Divino evolucionar en Dios o Diosa mediante la precipitación, o manifestación, en las dimensiones inferiores. El Séptimo Rayo es la Cualidad de Precipitación. Cada Alma individual humana es un emisario de uno de los Siete Rayos, y a través de muchas vidas, las cualidades de ese Rayo se desarrollan y refinan para contribuir con la evolución de la humanidad. Cada individuo también posee porciones de los otros seis rayos también. Estos siete rayos existen en Unidad en las dimensiones superiores, representan

las siete divisiones naturales de toda Fuente mientras se expresa a sí misma en la 4ta y 3ra dimensión. Los siete rayos y sus colores son:

Primer Rayo Poder Azul

Segundo Rayo Sabiduría Amarillo

Tercer Rayo Amor Rosado

Cuarto Rayo Pureza Blanco

Quinto Rayo Verdad Verde

Sexto Rayo Invocación Dorado

Séptimo Rayo Precipitación Violeta

Los primeros tres rayos, para separarse del Corazón del Uno se convierten en tres grupos evolutivos de nuestro Universo. Estos tres grupos sirven al Corazón del Uno como los Guardianes de la Flama, los Guardianes de la Forma y los Guardianes de la Mente. Cuando el Padre Divino se separa del Corazón del Uno para convertirse en el Primer Rayo, el grupo evolutivo del Reino Angélico es creado. Los Angeles son los más cercanos al Corazón del Uno de todos los reinos y sirven para mantener la Voluntad divina y el Poder de la fuente. Por eso, son los Guardianes de la Flama, encabezados por sus Arcángeles, protegen la Flama de la Voluntad Divina manifestada en la Cualidad Divina de Poder. Cuando la Madre Divina es separa del Corazón del Uno se convierte en el Segundo Rayo, nace el grupo evolutivo del Reino Dévico. Los elementales y los Devas, encabezados por los Elohim, sirven para mantener la Sabiduría que puede ser lograda tomando forma en las dimensiones inferiores. Por eso, son los Guardianes de la Forma y protegen la imagen de la Forma Divina como se manifiesta en la tercera y cuarta dimensiones. Cuando el Niño Divino se separa del Padre y la Madre Divinos para convertirse en el Tercer Rayo, el grupo evolutivo del Reino Humano surge. La humanidad, encabezada por los Maestros Ascendidos, sirve para mantener la Consciencia Superior y la cualidad de Amor. Es así que la humanidad es el Guardián de la Mente y sirve para enraizar la consciencia superior que se origina del Amor puro, en las dimensiones inferiores. Estos tres “Guardianes” son tres grupos evolutivos de vida en nuestro cosmos, los cuales, a través de la cooperación mutua, son responsables del cumplimiento de la creación de la Fuente. La vida existe independientemente en cada una de estas evoluciones de vida, pero trabajan en unidad de cara a su servicio a la Fuente. El Reino Angélico sirve en todos los Siete Rayos como los Guardianes de la Flama para sostener la Voluntad Divina. Pese a que los Angeles trabajan para mantener el aspecto masculino de la voluntad del Padre, usan el aspecto femenino de la Madre de Amor y Emoción para cumplir con su servicio. El Reino de los Devas trabaja en los Siete Rayos también, como los Guardianes de la Forma para preservar la virtud de la Forma Divina. Aunque los Devas trabajan para conservar el aspecto femenino de la Forma, usan el aspecto masculino de la Voluntad y Pensamiento para lograr su servicio. El Reino Humano (Humanidad) trabaja incluso en los Siete Rayos como los Guardianes de la Mente para sostener la virtud de la Consciencia Divina. Es el desafío de la Humanidad

combinar emociones y pensamientos para enraizar las Cualidades Divinas en la Tercera dimensión. Los cuatro rayos inferiores están fuera del alcance del Tercer Rayo. Estos cuatro rayos inferiores se conocen como los Rayos de Atributo, y sirven para definir las Siete Cualidades de la Fuente: El Cuarto Rayo dispensa a la Humanidad las Ideas Divinas de los primeros tres rayos. El Cuarto Rayo es conocido como el Rayo de la Ascensión porque el conocimiento y trabajo de estas ideas divinas son el corazón de la ascensión de la humanidad. El Quinto Rayo representa las ideas divinas conectadas con el descubrimiento científico y la investigación médica. Este es el rayo de la Verdad y la Sanación. El Sexto Rayo representa la inspiración y se lo conoce como el Rayo de la Invocación. El Séptimo Rayo representa la tarea de la Humanidad de ser creadores por derecho propio y es conocido como el Rayo de la Precipitación. Por sobre cada uno de estos rayos los Arcángeles lideran el Reino Angélico para proteger la Voluntad divina y la Virtud Divina de Poder. Los Elohim lideran el Reino de los Devas en el servicio de proteger la Forma Divina y la Virtud divina de Sabiduría. Los Maestros Ascendidos lideran el Reino de la Humanidad ya que sirven para proteger la Consciencia Divina y la Virtud Divina de Amor. Los seres del reino angélico cumplen la función de administradores de las necesidades emocionales y espirituales de la humanidad y de otros miembros de la tercera dimensión. Los ángeles, como fuentes, producen un chorro de una cualidad particular del Rayo al que sirven. Los ángeles son como baterías recargables y absorben la energía de si líder, estando en su aura. Cuando los ángeles se vuelven totalmente “llenos”, son enviados a administrar e irradiar esa cualidad a los humanos y otros miembros del mundo físico. Principalmente irradian a través de sus sentimientos. Una vez que los ángeles se “vacían”, regresan a su líder y se “rellenan” con esa cualidad, para ser enviados otra vez. En la medida que los ángeles evolucionan, continuamente mejoran su habilidad de mantener más y más de esta cualidad especializada. También aprenden a mantenerla por períodos de “tiempo” más largos sin contaminación de las condiciones externas (usualmente generadas por los humanos). En la medida que los ángeles siguen especializándose en la cualidad del rayo al que sirven, también se convierten en fuentes principales de esa cualidad de las que otros angeles “inferiores” acuden a rellenarse. A través de la radiación de las Cualidades Divinas, los ángeles recuerdan a los humanos y elementales de su Fuente Celestial y los asisten en conformar su verdadero Camino. Los ángeles son expertos en crear campos de fuerza a través del uso de la geometría sagrada y patrones simétricos. Al juntarse y trabajar al unísono, pueden crear campos de fuerza mucho más poderosos y efectivos que si lo hicieran solos. Los ángeles también funcionan como mensajeros inter-dimensionales de energía, tanto hacia arriba como hacia abajo, entre los sub-planos dimensionales de la 4ta dimensión. En la dirección superior, recogen las esperanzas, aspiraciones, deseos y oraciones de la humanidad y las entregan a los seres apropiados en los planos superiores. En la dirección inferior, mandan energías benéficas de dimensiones superiores a las personas y lugares en el plano físico. Es por esto que los ángeles son conocidos como los “mensajeros de Dios”. La evolución más alta del reino angélico son los Arcángeles. Un arcángel, en unidad con su complemento divino, forma un Arcaii. Cada unos de los siete Arcaii defienden el Poder Divino y actúa como director del reino angélico para el rayo al cual representa. La asociación de los Arcángeles con los Siete Rayos es: RAYO ARCHAII SERVICIO ANGÉLICO

PRIMER RAYO SEGUNDO RAYO TERCER RAYO CUARTO RAYO QUINTO RAYO SEXTO RAYO

Miguel y Fe Jofiel y Constancia Samuel y Caridad Gabriel y Esperanza Rafael y Madre María Uriel y Señora Gracia

Defensores de: Poder, Fe y Protección. Defensores de: Iluminación y Sabiduría Defensores de: La Consciencia de Amor Divino Defensores de: Pureza y esperanza Defensores de: Consagración al Servicio Defensores de: Administración de los requerimientos de la Hora Defensores de: Invocación de la Misericordia Divina y la Compasión.

SÉPTIMO RAYO

Zadkiel y Sagrada Amatista

Los Ángeles sirven desde el Plano Emocional para asistir a los humanos a infundir la Voluntad divina en nuestras emociones. El Reino Dévico comprende a todos los “preservadores de la forma” desde los Elohim de alta vibración hasta los elementales de la más baja vibración. El reino dévico trabaja desde el Plano Mental para traducir las formas de pensamiento en formas físicas al transformar los patrones mentales en patrones etéricos y luego en patrones físicos. Todos los seres en el Reino Natural son parte del Reino Dévico. Cada ser en el Reino Dévico es un especialista en crear una forma específica, sea un electrón, una célula biológica, una flor, un árbol, un valle, un río, un planeta, un sistema solar o el espacio interestelar. Los Devas reúnen a muchos elementales juntos para crear una forma hecha de más de un elemento, y los Elohim son los gobernantes de este reino. Así como los humanos evolucionamos en Maestros Ascendidos y los ángeles en Arcángeles, los elementales eventualmente evolucionarán en Devas y luego en Elohim. Como los ángeles, los seres elementales empiezan su evolución pequeños en tamaño y aumentan su tamaño conforme evolucionan. Los Humanos, por otro lado, mantienen el mismo tamaño mientras evolucionan, aunque sus Auras sí se hacen más grandes. Los elementales que sirven en el planeta Tierra, todos han jurado “dibujar” los pensamientos y emociones de la humanidad. Están bajo la obligación de “materializar” lo que sea que capten de los pensamientos y emociones de la humanidad. Esta relación tuvo lo intención de facilitar la re-manifestación del “cielo en la tierra”, pero como los pensamientos y sentimientos de la humanidad cayeron en una imperfección general, estos seres elementales se vieron obligados, en contra de su preferencia, a “dibujar” la imperfección masiva. Esta proyección de los pensamientos y sentimientos de la humanidad por lo general resultan en “desastres naturales” como tornados, huracanes, erupciones volcánicas, terremotos y la polución de los océanos y la atmósfera. De hecho, hay seres elementales

trabajando en nuestra atmósfera las 24 hs para purificar el medio ambiente de la acumulación de energías distorsionadas que resultan de los pensamientos y sentimientos negativos de la humanidad. Por cada Alma que elige tomar el camino evolutivo de las encarnaciones físicas, hay seres elementales que se ofrecen como voluntarios para hacer el viaje con él o ella. Los elementales sirven para crear y mantener un cuerpo físico para nosotros por la cantidad de vidas que lleve completar nuestra ascensión y graduarnos de la “escuela Tierra”. Estos elementales individuales del cuerpo son supervisados por la consciencia colectiva de nuestro Deva del Cuerpo. Si podemos establecer un buen rapport con nuestros elementales del cuerpo y nuestro Deva del Cuerpo, podemos mantener un cuerpo saludable y vital. Los Devas son seres divinos que “animan” cada actividad constructiva o estructura sobre el planeta. Esto incluye cosas como grandes catedrales, montañas majestuosas, lagos, bosques y cuerpos humanos. Los Devas actúan como el grupo de consciencia de los diferentes elementales que sostienen la forma. Por ejemplo, nuestro Deva del Cuerpo es el grupo de consciencia de los elementales de la tierra, aire, fuego y agua que se unen para formar nuestro cuerpo físico. Hay muchos tipos de Devas, ambos sub-humanos y supra-humanos. También hay muchas jerarquías diferentes de Devas que son distintivamente diferentes de la jerarquía del Reino Humano, aunque trabajan en perfecta armonía unos con otros. Cada grupo de Devas tiene trabajos y métodos específicos de desarrollo por los cuales logran sus objetivos y evolución. Los seres elementales de este Reino se unen para crear toda la forma en la tercera y cuarta dimensiones. Los elementales sirven a través de cada uno de los elementos para mantener el patrón de cada manifestación. Por ejemplo: El oxígeno, viento, atmósfera, etc. están formados por el elemento Aire. La lluvia, ríos, lagos, etc. están formados del elemento Agua. Las flores, árboles, piedras, etc. están formados del elemento Tierra. El fuego, las neuronas, los fotones, la luz, están formados del elemento Fuego.

Los Silfos son los elementales del Aire. Son hermosos, criaturas encantadoras que vuelan a través del aire. También se los conoce como Hadas. El elemento Aire es muy importante para el mantenimiento de la vida en el plano físico. Mediante el control consciente de la respiración, podemos asistir a estos elementales a armonizar nuestros cuerpos y purificar nuestro entorno. El viento puede limpiar el aire o llevar polución, dependiendo de las actividades de los residentes humanos. La Humanidad debió ser el Guardián de la Tierra, pero en cambio muchos nos hemos convertido en sus destructores. Las ondinas son los elementales del agua. Pueden verse con nuestra visión física como criaturas en el agua, como ondas, corrientes o destellos de luz sobre el agua. Las Sirenas/os también son Ondinas. El elemento agua, que forma gran parte de nuestro cuerpo físico, está relacionado con el cuerpo emocional. Las emociones negativas pueden dañar nuestra salud, mientras que las emociones cargadas de amor son una poderosa fuerza de curación. Nuestro planeta también está en su mayor parte cubierto de agua. El agua es un gran agente limpiador y uno de los muchos factores del éxito de nuestra cosecha. Sin agua limpia, la vida como la conocemos no podría seguir en este planeta. Los Gnomos (Duendes) son los elementales de la tierra. Los Elfos también son elementales de la tierra. Se dice que los Gnomos viven en cuevas bajo la tierra y que prestan un gran servicio allí. Trabajan mayormente con el reino mineral, mientras que los Elfos sirven desde la superficie de la tierra asistiendo al reino animal y la humanidad. Es el elemento tierra el que da a nuestros cuerpos físicos la sustancia. Si podemos aprender a verdaderamente

respetar al elemento tierra de nuestras formas físicas, entonces aprenderemos a respetar el elemento tierra de nuestro planeta. Las Salamandras son los elementales del fuego. Se sabe muy poco de estos elementales, pero podemos verlos con nuestra visión física bailando en las llamas de un fuego. La contribución de las Salamandras a la humanidad es que son la expresión del Fuego Sagrado de nuestro de nuestra Triple Llama de Vida. Una de sus actividades constructivas es la purificación de la desarmonía dentro de Todo lo que Es de la Naturaleza. En el nivel físico, el fuego puede calentar una casa o destruirla. El fuego es energía pura y es la intención de quien lo usa lo que determina la actividad de este elemento. Los Elohim tienen un aspecto masculino y femenino, y son los Dioses y Diosas creadores que son la evolución más elevada del Reino Dévico. El término elohim significa “todo lo que Dios es”. Los elohim son mencionados en el Viejo Testamento más de 2500 veces como el “nombre de Dios”. En la Kabbalah, el libro místico del judaísmo, los Elohim son referidos como la Madre Divina. El término Yod Jay Vod Jay, or Jehovah, se refiere al Padre Divino. Rudolph Steiner, el gran místico alemán, llama a los Elohim “los espíritus de la forma”. Las Claves de Enoch se refiere a los Elohim como los seres que crearon el mundo por voluntad de YHWH (YHWH es el nombre judío del Dios primario). Los Elohim y los Arcángeles pueden considerarse como las manos izquierda y derecha de Dios. El término elohim es plural pues se refiere a muchos dioses. Cada uno de los Elohim está asociado con uno de los siete rayos, y por eso contribuyen con las características o cualidades de su rayo individual a toda la creación. Los Elohim trabajan junto a sus complementos divinos para llevar a cabo su Servicio Cósmico. La asociación de los Elohim con los siete rayos es: RAYO PRIMER RAYO SEGUNDO RAYO TERCER RAYO CUARTO RAYO QUINTO RAYO SEXTO RAYO SÉPTIMO RAYO ELOHIM Hércules Y Amazonia. Casiopea y Minerva Orión y Angélica Clara y Astra Vista and Cristal Tranquilidad y Pacífica Arturo y Diana CONTRIBUCIÓN Decisión y llevar a cabo la manifestación de la Voluntad Divina. Percepción del plan y la sabiduría para analizar los métodos de operación Uso de la acción cohesiva del amor divino en las tareas de construcción. Mantener la pureza y conservar el concepto inmaculado de toda creación. Consagración de toda la energía al propósito divino. Administrar las necesidades del momento y sostener la paz. Ritmo de invocación del fuego sagrado de transmutación.

El Reino Dévico esta gobernado por el Plano Mental para infundir Ideales Divinos en todas las manifestaciones físicas.

El Reino Humano

Los seres en el Reino Humano fueron creados para actuar como precipitadores de la energía, voluntad, ideas, sabiduría, consciencia y amor de las dimensiones superiores. La humanidad se supone que es la protectora del Plano Físico y la re-manifestadora de los cielos en los planos más densos de la forma y la materia. Los humanos son todos Dioses y Diosas embriónicas en transformación, y la Tierra es nuestra incubadora. Los humanos están pre-ordenados a recibir la inspiración de los planos superiores, definirla y desarrollarla con nuestros pensamientos, luego energizar estas formas de pensamiento con nuestros sentimientos. Sin embargo, la libre voluntad está mucho más enfatizada en el Reino Humano que en cualquiera de los otros reinos, y generalmente no mantenemos nuestra libertad de voluntad en alineación con la Voluntad Divina. Los Maestros Ascendidos son miembros del Reino Humano que han ascendido en la quinta dimensión, pero se han ofrecido voluntariamente a postergar su vida en los planos superiores para servir a la humanidad desde la cuarta dimensión. Cada uno de los maestros ascendidos sirve desde un rayo diferente y tiene un foco de luz en los éteres justo sobre la tercera dimensión, llamados Retiros de los Maestros Ascendidos. Los humanos pueden viajar a estos retiros en sus cuerpos superiores para estudiar e ilustrarse. Los Maestros Ascendidos son: RAYO DE SERVICIO PRIMER RAYO SEGUNDO RAYO TERCER RAYO CUARTO RAYO QUINTO RAYO SEXTO RAYO SÉPTIMO RAYO MAESTRO ASCENDIDO El Morya Lord Lanto Pablo el Veneciano Serapis Bey Hilarión Señora Nada St. Germain CUALIDAD DEL RAYO Voluntad divina y poder Iluminación y Sabiduría Consciencia y Amor Pureza, Esperanza y Ascensión Verdad, Sanación e Invención científica. Paz y Administraciones. Libertad, Piedad y Perdón UBICACIÓN DEL RETIRO Darjeeling, India Montañas Rocayosas, USA Sur de Francia Luxor, Egypt Isla de Creta La Tierra Santa Mt. Fuji, Japón

Los siete Maestros Ascendidos nos asisten desde sus retiros en el Plano Etérico para infundir el plan divino en nuestras acciones. Cada individuo tiene una afinidad por la actividad que resuena con la cualidad de su rayo principal. Esta afinidad muchas veces aparece como una “personalidad” o profesión. PRIMER RAYO las personas son por lo general directores o ejecutivos. SEGUNDO RAYO las personas con casi siempre maestros o estudiantes. TERCER RAYO las personas son árbitros o pacificadores. CUARTO RAYO las personas son por lo general artistas o músicos. QUINTO RAYO las personas son doctores o inventores.

SEXTO RAYO las personas son sacerdotes, ministros o sanadores. SÉPTIMO RAYO las personas son casi siempre diplomáticos o místicos. Así como los ángeles menores se reportan y aprenden de los Arcángeles y los elementales se reportan y aprenden de los Elohim, los humanos se reportan y aprenden de los Maestros Ascendidos. Hay siete esferas diferentes de consciencia que encierran e irradian desde el Corazón de Todo lo que Es. Estas esferas son llamadas el Aura de Dios. Los Reinos Angélico, Dévico y Humano todos habitan cada una de las esferas. Por sobre cada una de estas esferas hay un Templo de Escuela Mistérica donde podemos viajar en nuestros cuerpos superiores para expandir nuestra consciencia y abrazar la cualidad de cada esfera.

Primera Esfera La primera esfera representa el Corazón de la Creación, la Unidad. Aquí nace cada idea, plan y bendición que una día se manifestará en el mundo físico. Los habitantes sirven para llevar a cabo la exteriorización de las Ideas divinas hacia la periferia de la Primer Esfera. Aquí un mensajero de la Segunda Esfera espera, como un corredor en carrera de relevo, para llevar el ideal hacia su esfera. En el Templo Mistérico en la primera esfera, aprendemos el Poder de sintonizarnos con la Voluntad Divina. Segunda Esfera Los habitantes celestes de la Segunda Esfera, con mucho amor reciben los mensajes cósmicos e ideas del Corazón de la Unidad. Una vez recibidos, iluminan estas ideas a la vez que las revisten con la forma y substancia de su propia luz y la luz universal de la atmósfera de ese reino. Así, la semilla del Padre cae en el suelo fértil de la Madre y empieza a definir la forma. Estas “ideas formadas” a cambio pasan sobre la consciencia receptiva y la atmósfera del Tercer Reino. En el templo mistérico de la Segunda Esfera, aprendemos la Sabiduría de crear una matriz o forma, para la Voluntad Divina. La Tercera Esfera En la Tercer Esfera, la esencia de vida se imparte en las formas de vida que han descendido desde la Primera y Segunda esferas. Una Idea Divina que fuera creada en la primer esfera y luego fuera revestida por la forma en la segunda esfera para transformar esa idea en una “forma de pensamiento”. Esta forma de pensamiento ahora debe ser llenada con la “consciencia” de la Tercer Esfera. En otras palabras, la forma de la Madre Sabia ha abrazado la voluntad del Padre Poderoso para crear la consciencia de su hijo de Amor. Así, la Triple Llama de la Sabiduría, Poder y Amor ha sido encendida para crear los inicios de la manifestación. La Tercera Esfera da vitalidad a todas las manifestaciones que serán externalizadas en el Plano Físico. Como un prisma, la actividad de la Tercer Esfera divide las radiaciones combinadas de la Primer, Segunda y Tercer Esferas en cuatro subdivisiones. Los emisarios de la tercer esfera “reducen” las vibraciones de cada Idea Divina en cualquiera de los cuatro rayos inferiores que mejor pueda materializar esa idea en una realidad física. En el Templo Mistérico de la tercera esfera, aprendemos a dar consciencia a las Ideas Divinas con la fuerza del Amor. La Cuarta Esfera

Cuando la encarnada y viviente forma de pensamiento entra en la Cuarta esfera, es absorbida por cualquier consciencia receptiva que esté interesada en el proceso de ascensión. Mediante las empresas de muchas vidas, estos seres sirven para proyectar este ideal a los habitantes del mundo físico. En el templo mistérico de la cuarta esfera, aprendemos a identificar nuestra misión y nuestra “razón para encarnar”.

La Quinta Esfera Las ideas semilla de Verdad e investigación médica y científica están desparramadas en el Quinto Reino para ser recibidas por cualquier consciencia receptiva. Aquellos estudiando en los Templos Mistéricos de Servicio de la Quinta Esfera reciben esta información y la proyectan en las mentes y corazones de los que están trabajando en estas áreas en la Tierra. Para poder ampliar el círculo de la expresión manifiesta, estas bendiciones son pulsadas hacia afuera para aguardar la transmisión hacia la Sexta Esfera. En el Templo Mistérico de la Quinta Esfera, aprendemos sobre la Verdad y la Ciencia Divinas. La Sexta Esfera Dentro de la Sexta Esfera están los centros causales de la religión y adoración devota o emocional. En esta esfera yacen los grandes coros celestiales, que proyectan inspiración a aquellos que han respondido al llamado de ser un líder religioso o espiritual. En el templo mistérico de la sexta esfera, aprendemos a mejorar nuestras cualidades de devoción y fe y a administrar pacíficamente las necesidades del momento. La Séptima Esfera La Séptima Esfera mantiene los patrones etéricos de cada manifestación del Plan Divino que ha sido disminuido rítmicamente a través de las seis esferas precedentes. Por ende, está literalmente explotando con todas las cosas buenas que han sido entregadas de una esfera a otra. Es en la séptima esfera que los planes divinos esperan expresión en el mundo físico. Esta es la Esfera justo por encima de la octava de limitación e imperfección humana, y es el punto de contacto entre nuestra recepción de Ideas divinas y nuestras realización exterior de esas ideas. Por eso, es la responsabilidad del Séptimo Rayo proveer una forma y medio por el que la humanidad pueda unir su consciencia con la consciencia de las esferas interiores. Este proceso se logra mejor a través del uso del Fuego Violeta. El fuego violeta es la luz de la Séptima Esfera y por consiguiente mantiene la vibración y patrón energético de esa Esfera. Mediante la invocación del fuego violeta para que envuelva cualquier imperfección o medio de la tercera dimensión, podemos avanzar o transmutar los patrones de energía de ese incidente de la tercera dimensión, en la vibración y patrón energético de la Séptima Esfera. Se puede invocar a esta Llama con el mantra: Arde, Arde, Arde La Llama Violeta Transmutando TODA sombra en Luz, Luz, Luz. En la medida que usamos más y más la Llama Violeta para elevar las vibraciones más bajas, también elevamos nuestra vibración personal. La Séptima Esfera también es la primera a la que entramos cuando asciende nuestra Alma de regreso al Corazón del Uno. En el templo mistérico de esta esfera, aprendemos a usar nuestra consciencia para infundir perfección divina en nuestro mundo físico.

Los humanos son seres séptuplos con un “cuerpo” en cada uno de los sub-planos de la cuarta dimensión. Cuando nuestra alma decida experimentar la vida como un ser de tercera dimensión, manda un fragmento de su esencia hacia el largo sendero vibratorio a través de la cuarta dimensión. En cada uno de los sub-planos se creó un cuerpo de la substancia de ese plano. Estos cuerpos siguen las reglas del sub-plano particular sobre el que habitan. Debido a que estos cuerpos son las porciones de 4ta dimensión de nuestro Ser Total, existen continuamente y simultáneamente hasta nuestra ascensión final en la quinta dimensión. Para poder viajar conscientemente a través de la cuarta dimensión, debemos conectarnos con, y alinear, cada uno de nuestros cuerpos de 4ta dimensión. Nuestros “otros cuerpos” son como estaciones de camino a través de lo desconocido de nuestros mundos interiores. Nuestros tres cuerpos superiores funcionan como una parte integral de nuestra habilidad para obtener maestría sobre nuestras energías de vida. Los cuatro cuerpos inferiores son los almacenes de experiencia para esta y todas las futuras encarnaciones. Cuando nuestra alma envió por primera vez un fragmento de su esencia para empezar con la experiencia física, el primer cuerpo que se creó fue la Presencia “Yo Soy”. La Presencia Yo Soy - Voluntad y Poder Nuestra presencia Yo Soy, que es nuestro cuerpo humano superior o Cuerpo de Luz, es un ser viviente individualizado con quien podemos aprender a comunicarnos. Este cuerpo reside en el sub-plano espiritual justo en el umbral de la quinta dimensión. Sólo conoce la perfección del altísimo. Nuestra presencia Yo Soy baja Luz de la Unidad y la proyecta a través de todos nuestros cuerpos y dentro de nuestra forma física. Si podemos mantener nuestra atención enfocada allí, podríamos conscientemente canalizar esa Luz dentro de nuestra realidad física. El Cuerpo Causal - Forma y Sabiduría El cuerpo causal, o cuerpo Arcoíris, es una octava más baja en vibración y rodea a la Presencia Yo Soy. Los hermosos colores del Cuerpo Causal son representativos de las siete cualidades de la Fuente. Este Ser de nuestro Sí Mismo reside en el sub-plano Causal, y conserva la acumulación de TODAS las energías cargadas positivamente de nuestras varias encarnaciones hasta que estemos listos a recibirlas en nuestro mundo físico. Nuestro cuerpo causal es algo así como nuestra cuenta bancaria espiritual. El Cuerpo Causal de cada individuo varía en tamaño y cualidad de acuerdo a la cantidad de energía calificada usada constructivamente a través de las eras, tanto dentro como fuera de un cuerpo.

Consciencia Crísticas - Consciencia y Amor Una octava inferior y rodeando al Cuerpo Causal está nuestra Consciencia Crística. Esta consciencia, nuestro Niño Divino interior, es un ser de luz inteligente con una consciencia pura y perfecta. Por lo general conocemos a este cuerpo como nuestro Ángel Guardián. Nuestra consciencia crística crece y se incrementa con nuestro cuerpo causal y puede incluso ser considerada la consciencia de ese cuerpo. Nuestra consciencia crística es de una vibración más baja que la de nuestra presencia Yo Soy, pero está unida a ella en sus características, acciones, sentimientos e intención. Nuestra consciencia crística funciona como un Observador Silencioso, y actúa como un transformador para aminorar la magnificencia de la presencia Yo Soy en los planos inferiores.

Cuerpo Mental - Concepciones Inmaculadas El Cuerpo Mental está una octava por debajo de la consciencia crística y la rodea. Es el primero de nuestros “cuerpos inferiores”, y sirve como un contenedor para las expresiones más bajas, o exteriores, de todos nuestros conceptos, opiniones, conocimiento y conclusiones de todas nuestras vidas humanas. El cuerpo mental está dotado de la substancia del Reino Mental. Este cuerpo es el representante inferior de la consciencia crística mientras estamos en el plano físico y un instrumento por el cual crear y mantener la matriz de nuestras manifestaciones hasta que se vuelven físicas. Cuerpo Emocional - Energía de Consagración El cuerpo emocional está una octava por debajo del Mental y rodea a éste último. El cuerpo emocional, también conocido como Cuerpo Astral, sirve como un contenedor para las las expresiones más bajas o externas de todos nuestros sentimientos, emociones y creaciones en todas las vida humanas que hayamos tenido. El cuerpo emocional fue creado de la substancia del plano emocional o Astral, que es el reino del sentimiento. Dado que la Tierra es el planeta en el que encarnamos para aprender la maestría sobre las emociones, es el más grande los cuatro cuerpos inferiores. Cerca del 80% de nuestro planeta y nuestro cuerpo físico, están compuestos de agua. Por eso, cerca del 80% de nuestras pruebas terrenales son sobre emociones. El cuerpo emocional sirve para nutrir las ideas divinas con el sentimiento positivo de logro. Pensamientos, palabras y acciones tienen poca efectividad sin el poder sostenedor del sentimiento de entusiasmo y otras emociones positivas. Nuestros pensamientos son como la matriz o molde que rodea nuestras creaciones, pero es la energía de nuestras emociones lo que llena la matriz para darle realidad. Los ángeles sirven a la humanidad para asistirnos en insuflar nuestras creaciones con la energía del Amor Divino. Si deseamos pedir la ayuda de un ángel, podemos atraerla usando colores, música, flores, velas y cualquier cosa que evoque una emoción amorosa. Nuestro cuerpo emocional, también conocido como el Cuerpo Astral, es el corazón de nuestra creatividad.

Cuerpo Etérico - Paz y Unidad Nuestro cuerpo etérico es la contraparte exacta de nuestro cuerpo físico y tangible. Sin embargo, está compuesto de material más sutil y es ligeramente más grande que nuestro cuerpo físico, extendiéndose más allá de él tanto hacia los mundos externos e internos. Nuestro cuerpo etérico rodea todo nuestro cuerpo así como a cada órgano del cuerpo. En otras palabras, tenemos un corazón etérico, un hígado etérico, pulmones etéricos, etc. Muchas de las curaciones espirituales se hacen, de hecho, a través de nuestros órganos etéricos, y esa curación pasa luego a nuestra forma física. Nuestro cuerpo etérico interactúa entre y conecta nuestro Ser físico con nuestros cuerpos superiores. Es el intermediario de nuestros mundos interiores y exterior. También conocido como Aura, nuestro cuerpo etérico determina la condición de nuestra salud física, ya que es el repositorio y el transmisor de energía. Nuestros chakras están ubicados sobre nuestro cuerpo etérico, o Aura, y es de ellos que podemos bajar el prana que está disponible para nosotros en las dimensiones superiores. Dentro de este cuerpo están los registros y

memorias de todas nuestras experiencias a través de las innumerables encarnaciones. Nuestro Cuerpo Etérico recibe ideas del Cuerpo Mental que ha sido energizado por los sentimientos de nuestro Cuerpo Emocional. Antes que los pensamientos y sentimientos puedan ser manifestados en el mundo físico, deben ser filtrados por este cuerpo. Cuerpo Físico - Poder de Transmutación y Manifestación Nuestro cuerpo físico es la vibración más baja de todos nuestros cuerpos. Con la excepción del Cuerpo Etérico, que lo sobrepasa levemente, nuestro Cuerpo Físico es el más externo de todos los cuerpos. Así como nuestros cuerpos superiores están hechos de los elementos del plano sobre el que residen, el cuerpo físico está hecho de los elementos del Plano Físico. Estos elementos son: Tierra: estructura y forma de nuestros cuerpos. El elemento Tierra representa el aspecto físico de nuestro Sí Mismo. Aire: el aliento y espacio dentro de nuestro cuerpo. El Aire representa el aspecto mental de nuestro Ser. Fuego: sinapsis neuronal y la triple llama de nuestro cuerpo. El elemento fuego representa el aspecto espiritual de nuestro Ser. Agua: fluídos, líquidos y sangre de nuestro cuerpo. El elemento agua representa el aspecto emocional de nuestro Sí Mismo. Nuestro cuerpo físico también está hecho de diminutas partículas de substancia de luz llamadas electrones, que entran en nosotros a través de los chakras en nuestra Aura. Estas partículas de luz, emitidas desde nuestros cuerpos superiores, nos son prestadas para crear la Triple Llama y para mantener salud y vitalidad. Nuestra Triple Llama es la chispa del Padre que nos da Poder, la forma de la Madre que nos da la habilidad de ganar Sabiduría, y el Amor que es el “efecto” de su Unión. Este Amor divino e Incondicional es nuestro derecho de nacimiento. No importa qué condiciones encontremos en cada encarnación, el amor SIEMPRE está disponible para nosotros mediante nuestra Triple Llama en el Centro de nuestro Corazón Etérico. Nuestro Cuerpo Físico es nuestro punto de anclaje a través del cual la Luz de este Amor Divino Incondicional puede fluir. Nuestra Alma “envía” un fragmento de su “Ser” para crear un cuerpo para nosotros en cada plano de la cuarta dimensión . Cuando nos conectamos, sanamos y alineamos cada uno de estos cuerpos, construimos nuestro sendero de regreso a nuestra Alma. Mientras cruzamos sobre nuestra cuarta dimensión, el primer fragmento de nuestro Ser que debemos encontrar será nuestro ser Astral Inferior, o nuestro lado oscuro. Por eso, es beneficioso formar una relación con un Maestro Ascendido, Ángel o Elemental que nos asista en amar y sanar esa porción de nuestro Sí Mismo que es el receptáculo de todo nuestro dolor emocional y oscuridad. Entonces podemos alinearnos con nuestro cuerpo emocional, mental y consciencia crística de nuestro cuerpo causal y nuestra presencia Yo Soy. Con todos estos cuerpos alineados, podemos ser, vivir y expresar nuestro Ser en nuestro mundo físico.

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