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La gobernabilidad

Reynaldo Acoltzi Martes, 19 de Noviembre de 2013 14:11 - Actualizado Martes, 19 de Noviembre de 2013 14:18

El tercer elemento teórico fundamental para lograr un gobierno de éxito se refiere al nuevo paradigma de la gobernabilidad y sus distintas acepciones. Con esta base fundamental, habría que establecer como punto de partida que, todos los actores sociales o factores reales de poder son en mayor o menor medida corresponsables de los avances o retrocesos de las dos columnas que sostienen a un país: La política y la economía. Lo cierto es que existe insuficiente madurez, conocimiento y actitud para reconocerlo.

En este sentido, las condiciones de incertidumbre, pluralidad y alta competencia complica el reconocimiento debido básicamente a la falta de medición de los resultados por parte de los actores o factores reales de poder. Normalmente actúan en direcciones contrarias a la dirección correcta, lo cual, afecta el proceso de desarrollo social.

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Lo anteriormente expuesto nos podría llevar a la conclusión de que en la pluralidad "los gobernantes son también gobernados", ya que en el conjunto social, el gobernante también es un jugador y requiere de otros actores para materializar sus proyectos y objetivos de gobierno.

Así, el gobierno en la pluralidad es un proceso complejo de conducción plural de un sistema social,  que requiere ver, prever, calcular y actuar con una visión policéntrica, holística y sistémica que considere y coordine las múltiples acciones y reacciones del gobierno y de los otros actores o factores reales de poder.

En tales circunstancias, habría que decir que, un sistema social comprende una red de gobiernos compartidos en ámbitos específicos. Por ejemplo, las directivas de los partidos políticos, de los sindicatos, de las universidades, de las organizaciones sociales, de los gremios, de los empresarios, de las organizaciones religiosas, entre otras, gobiernan en espacios determinados del sistema social, sin depender necesariamente del Gobierno, aun cuando éste sea el actor más poderoso.

Por ello, habría que precisar que el proceso de gobierno se gesta como una competencia constante entre los diversos actores sociales o factores reales de poder para producir las acciones necesarias y suficientes para logro de sus objetivos. En consecuencia, existen tantos “gobiernos” como fuerzas sociales que luchan por el control de los centros y espacios de poder o simplemente por otros objetivos, pero debe quedar claro,  sólo existe un Gobierno que se ejerce dentro del Estado.

Ahora bien, definamos teóricamente que es la gobernabilidad:

Según el Pensamiento Estratégico Integrador, dimensión conceptual del Maestro Rómulo Mejías, la palabra Gobernabilidad tiene al menos cuatro acepciones:

La primera acepción señala: Gobernabilidad es un estado de equilibrio o de estabilidad social en el cual el Gobierno central puede desempeñar sus funciones públicas con normalidad y sin mayores dificultades, y esto es posible cuando todos o la mayoría de los "gobernados" se dejan conducir sin presentar mayor oposición o en caso de que ésta se presente, puede ser “controlada” por el Gobernante.

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En este caso, la gobernabilidad implica que hay orden social y esto se da gracias a que el Gobernante tiene capacidad para hacer que se cumpla la ley y para realizar sus planes, programas y proyectos sin mayor problema. Bajo esta acepción, la Ingobernabilidad existe cuando hay una pérdida del equilibrio o de la estabilidad social, que impide al Gobierno desempeñar sus funciones públicas con normalidad, y esto sucede generalmente cuando algunos de los gobernados presentan oposición a los actos de gobierno o al gobernante en turno, y éste no tiene la suficiente capacidad para controlar tal oposición. En este caso, hay desorden social, incumplimiento de la ley, o incluso, anarquía.

La segunda acepción dice: Gobernabilidad es la existencia y presencia de un Gobernante ejerciendo normalmente sus funciones públicas.

Aquí Gobernabilidad equivale a: "hay quien gobierne" (en el sentido de que quien gobierna es el Gobernante únicamente). Ingobernabilidad es inexistencia o ausencia de un Gobernante que ejerza la función pública de gobierno; aquí Ingobernabilidad equivale a: "no hay quien gobierne".

La tercera acepción establece: Gobernabilidad es una relación entre las variables que controla versus las que no controla un actor o factor real de poder en el proceso de gobierno, ponderadas por su peso en relación a su acción y en relación a los pesos de los demás actores. Mientras más variables decisivas controla el actor, mayor es su libertad de acción y mayor es para él la gobernabilidad del sistema.

En este caso, la gobernabilidad de una sociedad es relativa a un actor determinado, ya que una misma sociedad en un momento determinado puede ser más gobernable por un actor que por otro, pues ello depende de qué tantos recursos de poder controla uno y otro, en relación al universo de recursos controlados por todos los actores, así como qué tan controlables son para cada actor los recursos necesarios para alcanzar sus objetivos.

Con esta acepción, existe Ingobernabilidad de una sociedad para un actor cuando éste tiene un control mínimo de variables o una capacidad mínima de controlar los recursos necesarios para alcanzar sus objetivos. En este enfoque, siempre existe Gobernabilidad del sistema por todos los actores, esto es, el sistema total siempre es conducible por todos los actores sociales. Otra cosa muy distinta es que la dirección que resulta de esa conducción responda o no a las

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expectativas de algunos de los actores individuales o del conjunto social.

En tal sentido, rigurosamente hablando, la palabra Ingobernabilidad "a secas" no debería existir, porque siempre existe Gobernabilidad "a secas" o nivel de gobernabilidad, baja gobernabilidad, mediana gobernabilidad o gobernabilidad deseada u óptima.

La cuarta acepción concluye: Gobernabilidad viene de "gobernable", esto es, de qué tanta posibilidad y capacidad tiene un actor o factor real de poder de gobernar con un determinado plan a un determinado sistema social formado por un conjunto de actores o factores reales de poder; de qué tanto se deja este sistema gobernar por ese actor con ese plan, y ello depende de qué tanto lo permitan las condiciones políticas, sociales, económicas, naturales, jurídicas, entre otras. que prevalecen en ese sistema, y de qué tanto es la capacidad personal y material del actor para ejecutar con éxito su plan en esas condiciones.

Con esta acepción, al igual que la anterior, la gobernabilidad se refiere a un actor cualquiera, y no exclusivamente al Gobernante, y tiene una connotación de "grado”, esto es: qué tanto puede el actor versus qué tanto se deja el sistema gobernar por ese actor o factor real de poder con un determinado plan.

Aquí podemos ver un punto de unión fundamental entre Gobierno y Planeación, en la medida que la Gobernabilidad de una Sociedad está directamente relacionada con la Viabilidad de los Planes con los que se gobierna a esa sociedad, aunque no esté necesariamente relacionada con la eficacia de dichos planes.

Finalmente, el cálculo de la gobernabilidad consiste en:

El grado de gobernabilidad de un sistema social se calcula determinando la resultante de la correlación de fuerzas existentes entre dos o más actores que tienen distintas posiciones de apoyo, rechazo o indiferencia respecto de un proyecto, plan, programa, propuesta, decisión o gestión de uno de esos actores.

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