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Universidad Católica Santiago de Guayaquil Facultad de Arquitectura y Diseño Ética Andrea Salazar Herrera 21 nov 2013

Tema: El bien Común

Thomas Hobbes (1588-1679) El Bien Común como fruto del Contrato Social y del Estado. Tratadista político y filósofo inglés autor de “Leviatán” obra en la que afirma que el hombre es un lobo para el hombre, es decir, todos los hombres son iguales por naturaleza y de esta igualdad de poder los hombres surgen la rivalidad entre ellos. Esta rivalidad se da fundamentalmente en tres aspectos: la competencia, la desconfianza y el deseo de fama. Todo esto hace vivir al hombre en un estado natural de guerra de todos contra todos, que solo se ve soliviantado mediante la concreción de un pacto, el Contrato Social, mediante el cual todos los hombres renuncian a sus derechos y los ceden a un solo hombre, o grupo de hombres, para este mantenga la paz entre ellos. El mismo Hobbes lo relata en el Leviatán: “La única vía para construir ese poder común, apto para la defensa contra la invasión extranjera y las ofensas ajenas, garantía de que por su propia acción y por los frutos de la tierra los hombres puedan alimentarse y satisfacerse, es dotar de todo el poder y la fuerza a un hombre o asamblea de hombres, quienes, por mayoría de votos, estén capacitados para someter sus voluntades a una sola voluntad. [...] Esta autoridad, transferida por cada hombre al Estado, tiene y emplea poder y fuerza tales que por el temor que suscita es capaz de conformar todas las voluntades para la paz, en su propio país, y para la ayuda mutua contra los enemigos, en el extranjero. En esto radica la esencia del Estado, que puede definirse como sigue: persona resultante de los actos de una gran multitud que, por pactos mutuos, la instituyó con el fin de que esté en condiciones de emplear la fuerza y los medios de todos, cuando y como lo repute

Andrea Salazar H.

y de la forma en que garantiza la paz. El Estado no puede mandar a un hombre que se mate o se hiera a sí mismo o a un persona querida. sino que está interesado también en regular los asuntos externos en internos: familia. comercio. Maquiavelo concebía como bien supremo. para asegurar la paz y la defensa comunes. quien ejerce todos los poderes.(Cap XVII) Este hombre. El titular de esta persona se denomine soberano y su poder es soberano. se encarga no sólo de elaboración de las leyes. para todo lo demás. no a la virtud. Así se comprende de Maquiavelo que si el príncipe tiene buen éxito en establecer la autoridad los medios que emplee serán siempre calificados de honorables y serán siempre aprobados por todos. Esta aprobación de todos los ciudadanos es lo que se constituirá Andrea Salazar H. la convivencia y la correcta distribución de bienes. cada uno de los qu e lo rodean es su súbdito”. es decir. o a no defenderse ni tomar alimento o aire o cualquier otra cosa necesaria para la vida ni tampoco puede ordenar a uno que confiese un delito. Sin embargo todo ello no significa que la teoría política de Hobbes no ponga límite alguno a la acción del Estado. No obstante. Así pues se deja ver que en Hobbes el Bien Común es fruto de la regulación que el Estado hace de la vida de los súbditos. etc. la felicidad o la perfección de la naturaleza sino a la fuerza y poder del Estado y de su personificación en el príncipe.oportuno. pues nadie está obligado a acusarse a sí mismo. Nicolás Maquiavelo (Florencia 1469. educación.1527) La teoría de que el Bien Común consiste en bienestar del príncipe y que de él procede como una gracia. Cappelletti. o grupo de hombres. Pág 39). dictarlas y hacerlas cumplir. (Cf. por lo que su libertad es mayor o menor en diversos lugares y tiempos según los criterios seguidos por el estado soberano. el súbdito es libre sólo en lo que el soberano ha dejado de ordenar con las leyes. quien en su obra “El Príncipe” traza las rasgos del perfecto gobernante y de los métodos que ha de seguir para mantener el poder. . constituyen al Soberano. Político e historiador italiano.

el segundo a los animales. es preciso recurrir al segundo. pero. Cap XXIII). el primero a menudo no basta. En la misma forma. que sepáis que hay dos modos de defenderse: unos con las leyes y otro con la fuerza. Maquiavelo que un príncipe tiene dos formas de ejercer el gobierno: gozar de cierta liberalidad o. debe saber actuar con astucia. XIX). El príncipe llega a ser menospreciado cuando se presenta como: variable. Le es. Debe procurar el bien del pueblo. para que este no se amotine. el bien del estado que no se subordina al bien del individuo o de la persona en ningún caso. Para ello no cebe abusar de sus gobernados ni de sus soldados. El príncipe”. Si no es aborrecido ni menospreciado. pues. irresoluto. debe ser ante todo un gran organizador. Pero la liberalidad es algo que se agota muy pronto y conduce al príncipe a ser pobre y despreciable. un individuo que prevé todos las posibles consecuencias de los que se propone. Para Maquiavelo el trabajo del príncipe consiste en llegar al poder y mantenerlo. que le robe sus mujeres.en el Bien común ya que es el bien personificado del príncipe. evitando quitarles sus haciendas o sus mujeres. Un príncipe. El primero conviene a los hombres. por el contrario. usurpador de las propiedades de los súbditos . . Hay que procurar que le príncipe sea temido y respetado pero que no por ello llegue a ser aborrecido: “Es menester. un príncipe si se hace temer de los súbditos debe procurara que aquellos no lo aborrezcan. para lograr este último es necesario que obre en forma tal que el pueblo que gobierna nunca se vea tentado a quitarlo del poder por ello debe ser consciente de que un príncipe debe ser fiel a la confianza que se ha puesto en el (El Príncipe Cap. puede estar seguro que sus súbditos nunca se le rebelarán. El Andrea Salazar H. Por eso es mejor tener la reputación de avaro y no de liberalidad que siempre va acompañada de odio público. Cap. ligero. II) Así está claro que lo que hace que un príncipe sea odiado es que se rapaz. pues. indispensable a un príncipe saber hacer buen uso de uno y otro enteramente juntos. y este bien se considera por encima de todos los bienes particulares. ser avaro o mísero. Debe huir de los aduladores que lo pueden desvirtuar de la realidad (Op. Cit. para Maquiavelo. (Cf. afeminado.

intervienen tanto como los condicionantes históricos Andrea Salazar H. pero tanto éstas como aquéllas están determinadas por factores objetivos tales como el clima y las peculiaridades geográficas que. La teoría política que afirma que el Bien Común encuentra su origen en el establecimiento de las leyes se debe a este. que atribuían el fundamento de las leyes a la arbitrariedad de los legisladores: consideraba más bien que las leyes proceden de relaciones necesarias derivadas de la naturaleza de las cosas y las relaciones sociales. Cada pueblo tiene las formas de gobierno y las leyes que son propias a su idiosincrasia y trayectoria histórica. está más en la línea de lo experimental que lo especulativo. climáticos de éstos. incluso. En esta obra se nos ofrece. elaboró un novedoso enfoque de las leyes. expresado en el Espíritu de las leyes. que lo mantendrá en el Poder. Solo de este modo puede lograr el Bien del pueblo. y no existe un único baremo desde el cual juzgar la bondad o maldad de sus corpus legislativos. Su modelo. basado en la comparación. en la que sienta las bases de la moderna teoría del estado y de su composición. Bien Común. cuya obra fundamental es “Del Espíritu de las Leyes”. según él. observando sus variaciones para extraer de ellas leyes. arranca de los hechos. es elaborar una física de las sociedades humanas. las diversas formas de gobierno y sus fundamentos. de forma que no sólo se opuso a la separación entre ley natural y ley positiva sino que consideraba que son complementarias. así como los condicionantes históricos e.príncipe es un hombre que sabe actuar en el terreno práctico. . A cada forma de gobierno le corresponden determinadas leyes. escritor y filósofo francés. Adopta el análisis histórico. El objetivo del pensamiento político de Montesquieu. además de la descripción de las idiosincrasias nacionales. tanto en contenido como metodología. los hechos sociales y la política: se desvane la clásica oposición entre las tesis iusnaturalistas y escépticas. Charles-Louis de Secondat. Barón de Montesquieu (1689-1775) El Bien Común como resultado de las leyes.

Francia.” (Del espíritu de las leyes. 28 de junio de 1712 . teniendo en cuenta dichos factores. como son la nobleza.músico. Este contrato toma forma o se realiza cuando los hombres ya no pueden superar los obstáculos del estado natural. Montesquieu. ya que este gobierno será capaz de promover y mantener el equilibrio y la paz que son propios del Bien común de toda sociedad. . pues cualquier otro tendría el mismo derecho. Para él. Montesquieu pone especial énfasis en el valor de la libertad y la forma de asegurarla. para Montesquieu existen una amplia gama de poderes intermedios entre el individuo y el Estado. Es entonces. que al unirse todas la fuerzas con el fin de subsistir.Ermenonville. ejecutivo y judicial. filósofo. No obstante. ya no sería libertad. La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten. que nace la sociedad en conjunto con el pacto. etc. se puede tomar el conjunto del corpus legislativo y las formas de gobierno como indicadores de los grados de libertad a los que ha llegado un determinado pueblo. 2 de julio de 1778) fue un polímata: escritor. estos por separados (el pacto y la sociedad) no podrían existir ya que uno lleva al otro. Jean-Jacques Rousseau (Ginebra. Suiza. Lo que dijo Rousseau fue que el estado ideal del hombre es cuando este entre el estada natural y el estado civil. Sin embargo. botánico y naturalista franco-helvético Desarrolló la idea de “voluntad general” que es central para el “contrato social” que este filósofo propone. Cap. Ya que existe la Andrea Salazar H. propone que la única manera de alcanzar el Bien Común es por medio de la libertad que consagran las leyes: “La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer. III) De esta forma se sigue que para Montesquieu el mejor gobierno es aquél en que se garantiza la libertad. por lo que propone la división de poderes. Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que éstas prohíben.en la formación de las leyes. Estos poderes son autónomos. entre el: legislativo. los municipios. el Estado es libre cuando el poder detiene al poder. Li bro XI. la Iglesia.

1977) La voluntad general es la propiedad más importante que dirige las fuerzas del Estado según el fin que es al bien común. porque. En otras palabras no se anula los intereses particulares pues puedes seguir pensando de manera individual. que no necesariamente coincidirán con el interés general ni con la voluntad general: “Cada individuo puede tener una voluntad particular contraria o diferente de la voluntad general que tiene como ciudadano. Estas fuerzas dirigidas son intereses particulares que en un saldo de conciencia crean el vínculo social que une lo común que tienen estos intereses particulares. 2008) Esta pérdida es menos prejudicial a los demás de lo que a él le cuesta prestarla.sociedad pero no civil. Su interés particular puede ser muy opuesto al interés común. Andrea Salazar H. y dándose a la comunidad la comunidad por acto reciproco del contrato se da a cada uno de los individuos. & Cuellar Saavedra. dándose cada uno por entero. o obstante este interés particular no puede ser un derecho pues ahí ya estaría yendo en contra de lo general y convertiría la asociación o el contrato en algo tiránico o bien inútil. y es para restaurar el poder absoluto de le realeza que busca el principio de soberanía. con todos sus derechos a favor de la comunidad. Esta no proviene de un contrato de gobierno entre los súbditos y el príncipe. “…Un contrato entre los súbditos y el príncipe. su existencia aislada y naturalmente independiente puede hacerle mirar lo que debe a la causa publica como contribución gratuita…(Rousseau.1770)”( Bolivar Espinoza. y entonces habría el goce de las relaciones entre los humanos pero no un sociedad civil instaurada. Cada uno se entrega a nadie en particular.”(Rousseau. sino de un contrato fundamental entre los súbditos por el que se comprometen recíprocamente a someterse a la voluntad de un jefe…”( Moreau. la condición es la misma para todos los contratantes. no comporta más que una autoridad extenuada. y una fuerza mayor para conservar lo que se tiene. y en este cambio se gana el equivalente de todos lo que se puede. . 1970). “Adviértase con esto que Rousseau reconoce que cada persona de hecho tiene sus propios intereses y su propia voluntad. Las cláusulas de ese contrato se reducen a lo siguiente: “Todo individuo se enajena.

Sólo alguien que no entendiera el Andrea Salazar H.El bien común en Tomás de Aquino Santo Tomás de Aquino (1224-1274) Teólogo y filósofo católico Italiano. Si el último fin consistiera en la abundancia de riquezas. entre los que destaca el opúsculo De regno dedicado a Hugo II de Lusignan. el medici desempeñaría esa tarea. Dijo que "Un régimen se vuelve injusto cuando. escribirá importantes textos en los que trata sobre la noción de «bien común». Tomás de Aquino. El padre de Hugo II intercedió para liberarlo por lo que Aimón le prestó vasallaje. Rey de Chipre. en la que se busca el bien de unos pocos. su hermano Aimón de Aquino había participado en una expedición a Tierra Santa en la que había caído prisionero de Juan de Ibelín. Luego cuanto más se separe del bien común. la mayor figura de la teología sistemática de todos los tiempos y. tanto más injusto será el régimen. Más se separa del bien común la oligarquía. Más aún. despreciado el bien de la sociedad." En el siglo XIII. tiende al bien privado de dirigente. ser el referente de varias escuelas del pensamiento: tomista y neo tomista. determinando el fin del hombre y de la comunidad podemos saber el tipo de persona que ha de gobernar. que la democracia. hasta el punto de. El fin de la comunidad no puede ser diverso al fin del ser humano. el oeconumus se convertiría en rey de la sociedad. quien apenas contaba con 14 años de edad. Por eso “si el fin último de un solo hombre o de la multitud consistiera en la vida corporal y la salud del cuerpo. después de muerto. a su vez. el principal representante de la enseñanza escolástica. en la que se busca el bien de muchos. siguiendo en buena medida a Aristóteles. una de las mayores autoridades en metafísica. . perteneciente a la Orden de Predicadores. Posteriormente Aimón le pediría a su hermano el Fraile dominico que escribiera un texto que le fuera de utilidad al joven gobernante. Tomás tenía 40.” Evidentemente esto es absurdo para un hombre como Tomás de Aquino. Una de las ideas centrales de este breve escrito es precisamente mostrar que en el bien común adquiere su significado pleno el gobernar: “Gobernar consiste en conducir lo que es gobernado a su debido fin”.

Así es como aparecerá la idea de que el bien común posee entonces una dimensión sobrenatural y otra temporal ordenadas en relación jerárquica. como dice el Apóstol: La vida eterna es una gracia de Dios.verdadero bien de la persona y de la sociedad podría proponer que la sociedad fuera gobernada por un médico o por un administrador de recursos. también los animales constituirían parte de la sociedad civil. sino por favor divino. ¿Será acaso el fin del hombre y del todo social el pacto o el acuerdo que entre todos logremos con el fin de subsistir? Por supuesto que no: “si los hombres llegan a un acuerdo únicamente por vivir. pues.” Así es como Tomás de Aquino piensa que el fin último del hombre y de la sociedad tiene que consistir en contemplar y gozar del más común y más alto de los bienes: Dios. Es interesante observar que para este importante autor medieval el oficio se define por la tarea a realizar. Luego (…) es propio de la tarea del rey procurar que la sociedad viva de manera buena. al «régimen humano»? “Como el armero hace la espada de modo que sirva para la lucha y el constructor debe distribuir el espacio de la casa de forma que sea habitable. Ni la salud ni las riquezas cumplen las expectativas más profundas de la condición humana. Por ello si el médico es aquel que cuida a la salud. El bien común temporal coincidirá con aquello que requiere la sociedad para vivir de manera buena y encaminar a los hombres a la plenitud que sólo Dios puede d ar: “Se precisan Andrea Salazar H. en cuanto sea posible”. conducirlo a su último fin. el que cuida del bien común sólo puede llamarse con propiedad rey. como por ejemplo ordenará lo que lleve a tal felicidad y prohibirá lo que se le oponga.no pertenece al régimen humano. “Pero como el hombre no consigue el fin de la visión divina por virtud humana. . de modo adecuado para conseguir la felicidad celestial.” ¿Qué corresponde. sino al divino. Conviene insistir en este punto: rey no es cualquier hombre con poder aunque formalmente esté al frente de una comunidad: “Rey es aquel que dirige la sociedad de una ciudad o provincia hacia el bien común”[8] De esta manera reaparece la comprensión primordialmente ética del bien común aunque ahora en un explícito contexto cristiano en el que la Revelación ha mostrado que por encima de la vida virtuosa está Alguien que la funda y la rebasa.

a principios del siglo XX. El primero es que la sociedad viva unida por la paz. Nos referimos a Jacques y Raïssa Maritain. dar respuesta a muchos de los desafíos que presentaba el mundo moderno. se requiere que.tres requisitos para que la sociedad viva de manera buena. descubren la fe y el pensamiento de Tomás de Aquino. El segundo es que la sociedad. Así es como aparecerán los libros Del régimen temporal y la libertad (1933). Pero su estudio no es una mera memorización erudita de ideas del pasado sino una suerte de provocación para aprender a pensar la realidad de manera radical. Los derechos del hombre y la ley natural (1947). La Encíclica Aeterni Patris fue una imponente llamada para reconocer en Tomás a un auténtico Doctor Universal que podía. incluso en el ámbito político. (…) En tercer lugar. Andrea Salazar H. El llamado de León XIII fue acogido tanto en círculos eclesiásticos como en ambientes enteramente laicales. entre otros. un joven estudiante de filosofía y su novia (luego esposa). a través de los elementos perennes de su teología y de su filosofía. haya suficiente cantidad de lo necesario para vivir rectamente”. El bien común y el personalismo de Jacques y Raïssa Maritain Hacia finales del siglo XIX el Papa León XIII revitalizó los estudios en torno a Tomás de Aquino al interior de la Iglesia católica. sea dirigida a obrar bien. por la diligencia del dirigente. de un gesto gratuito de Dios que sobrepasa las puras fuerzas humanas. a través de amistades providenciales que marcarían sus vidas. es decir. será fruto de la gracia. unida por el vínculo de la paz. Así es como en la Universidad de París. por su parte. Los Maritain estudian a Tomás. El bien común sobrenatural. . Humanismo integral (1936). La persona y el bien común (1947). y El hombre y el Estado (1951). Los Maritain conocen con detalle las obras del Aquinate pero utilizan su doctrina para afrontar los temas y problemas del mundo que les toca vivir.

de amistad. y revierte sobre cada miembro de la sociedad. Andrea Salazar H. de justicia. de buenas costumbres o de sabias instituciones que dan su estructura a la nación.) que suponen la organización de la vida común. al sujeto individual organizado y animado por el espíritu. de rectitud moral. Es todo esto lo que constituye auténtica vida humana de la multitud” [10]. El ser humano es miembro de una comunidad y en cuanto a esto se le subordina. pero aún mucho más. Posee una dimensión trascendente a todo lo material. Sin embargo. El bien común comprende todas estas cosas. o la integración sociológica de cuanto hay de conciencia cívica. ayudándole así a perfeccionar su vida y su libertad de persona. ni su potencia militar. y de todo cuanto hay de actividad. de virtud y de heroísmo en las vidas individuales de los miembros de la comunidad. ni las buenas finanzas del Estado. Así es que el Estado que incluye en sí mismo a los individuos ha de tener como fin a la persona. de prosperidad material y de riquezas del espíritu. no es solamente el entramado de leyes justas. de sus tradiciones vivas y de sus tesoros de cultura. de virtudes políticas y de sentido del derecho y de la libertad. incluso en el orden matemático seis es algo distinto de tres más tres). Este aparente juego conceptual significa que “el hombre no está totalmente ordenado a la sociedad política por cuanto es en sí mismo y por cuanto hay en él” [11]. al hombre integralmente considerado. decimos. . comunicable. el ser humano es más que un miembro de la comunidad. Los Maritain son tomistas pero al momento de describir al bien común colocan el acento en la dimensión espiritual del mismo. puertos. como Aristóteles nos enseña. en cierta medida. es decir. de sus símbolos y de sus glorias. comprende la suma. etc. pues. Para ellos el individuo humano es para el Estado pero el Estado es para la persona. pues también y ante todo comprende la propia suma (muy diferente de una simple colección de unidades yuxtapuestas. de sabiduría hereditaria inconscientemente activa. de felicidad. ni la herencia de sus grandes recuerdos históricos. debido a que todo esto es. escuelas.Para los Maritain: “Lo que constituye el bien común de la sociedad política no es sólo el conjunto de los bienes o servicios de utilidad pública o de interés nacional (carreteras. y más profundo y más humano.

sospechaba de los personalistas por su proximidad con los temas sociales y las luchas de las izquierdas. de todas las instituciones sociales: “el orden social y su progresivo desarrollo deben en todo momento subordinarse al bien de la persona. En este contexto controversial el tomista Charles DeKoninck escribió el libro La primacía del bien común contra los personalistas el cual intentaba mostrar cómo la persona debe estar subordinada al bien común. El Concilio Vaticano II repetidamente sostendrá que la persona es el sujeto. la raíz. y poco a poco el tomismo que despreciaba al personalismo fue desapareciendo. El tiempo pasó. a su vez. Yves Simon y Thomas Eschmann se sumaron a ella y crearon una verdadera confusión intentando descifrar si la posición de los Maritain era justificable o no. Los Maritain conformaron parte del círculo de intelectuales en torno a la revista Esprit fundada por Mounier. La derecha. . La justificación antropológica última de esta toma de posición sería la renovada toma de conciencia sobre que la persona humana es la única criatura que Dios ha amado por sí misma. ya que el orden real debe someterse al orden personal y no al contrario”. Todos en este ambiente afirmaban la trascendencia de la persona respecto de cualquier sistema. el principio y el fin de toda vida social. No faltaron además los extremistas de ultraderecha que acusaron particularmente a Jacques Maritain de “judío y traidor” o de heredero de un liberalismo infiltrado secretamente en el seno de la Iglesia católica. El personalismo era (y es) una piedra de escándalo: la izquierda lo veía mal por su explícita cercanía con el cristianismo. como instrumento. como herramienta. Con diferentes lenguajes más o menos todos intuían que la persona no es una cosa y no puede ser usada como mero medio. Andrea Salazar H.El insistir que la persona humana es trascendente a toda institución por su condición de sustancia corpórea que posee espíritu situó a los Maritain dentro del ámbito de los «personalistas». La controversia fue intensa. De hecho la amistad de Emmanuel Mounier – padre del personalismo contemporáneo –y de los Maritain fue intensa y prolongada.

Sin embargo. en consecuencia. para que de una manera más explícita pudiera notarse que el bien de la comunidad tiene que ser orientado por una antropología normativa basada en la persona como Andrea Salazar H. una noción aparentemente sencilla. como la que emergió en la edad moderna. Platón en La República concebía al bien común como un bien que trasciende los bienes particulares ya que la felicidad de la ciudad debe ser superior y hasta cierto punto independiente de la felicidad de los individuos[1].El bien común en Platón y Aristóteles El bien común es una antigua noción filosófica que usada en el presente busca expresar el bien que requieren las personas en cuanto forman parte de una comunidad y el bien de la comunidad en cuanto esta se encuentra formada por personas. plazas. por todo aquello que desarrolla de manera positiva y estable al ser humano de acuerdo a su naturaleza profunda. de la conciencia. es decir. que la comunidad política tiene por objeto las buenas acciones y no sólo la vida en común”. fue necesaria una nueva valoración de la subjetividad. . Aristóteles perfeccionaría esta idea en su Política: “fin de la ciudad es el vivir bien (…) Hay que suponer. ha tenido un largo y a veces tortuoso proceso de definición. Esto quiere decir que gracias a los debates conciliares y a los nuevos escenarios que tuvieron que enfrentarse a lo largo del siglo XX el significado personalista del bien común eclosionó. Bien común y solidaridad en Karol Wojtyla-Juan Pablo II ¿Esto quiere decir que la categoría «persona» sustituyó a la categoría «bien común» como fin del todo social? La respuesta a esta pregunta es negativa. etc.) está construido por la virtud. Si somos atentos este significado se encontraba implícito en muchas teorías políticas de la antigüedad y de la edad media. de la libertad y de los derechos humanos. De este modo no sólo el bien común es superior por ser el bien del todo social sino por su esencial índole moral: antes que versar sobre bienes públicos (calles. Sin embargo. El Concilio Vaticano II dirá que el bien común es “el conjunto de aquellas condiciones de vida social que facilitan tanto a las personas como a los mismos grupos sociales el que consigan más plena y más fácilmente la propia perfección”.

Desde su época como Catedrático de Filosofía en la Universidad Católica de Lublín logró construir una hermenéutica de la persona a través de la acción que precisamente culmina con una nueva teoría de la intersubjetividad y del bien común. en sus aspectos económico. que adquiere así una connotación moral. Tiempo después. pues. Cuando la interdependencia es reconocida así. que posiblemente nunca visitarán. que las personas podamos encontrarnos con otras personas e interactuar corresponsablemente para construir entre todos una vida personal y social más humana. un sentimiento superficial por los males de tantas personas. y asumida como categoría moral. Ante todo se trata de la interdependencia. por el bien de todos y cada uno. es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común. Al contrario. su correspondiente respuesta. el fin del Estado es hacer posible la solidaridad. percibida como sistema determinante de relaciones en el mundo actual. El bien común será aquel bien que realice precisamente la dimensión personalista de la acción entre las personas. Andrea Salazar H. La solidaridad es el bien común en acción: “El hecho de que los hombres y mujeres. Esta compleja teoría reivindica que la persona es naturalmente social más que por menesterosidad – como creía Aristóteles y una larga tradición – por una plenitud ontológica que de suyo es difusiva y que hermana a todos los seres humanos de origen. cultural. sientan como propias las injusticias y las violaciones de los derechos humanos cometidas en países lejanos. . El autor contemporáneo que releyendo el significado filosófico de la modernidad más ha contribuido al enriquecimiento de la noción de bien común desde un punto de vista explícitamente personalista es Karol Wojtyla-Juan Pablo II. ” Desde este punto de vista. político y religioso. para que todos seamos verdaderamente responsables de todos. en muchas partes del mundo. como actitud moral y social. es decir. Esta no es.portadora de un valor absoluto del que derivan algunas obligaciones morales y jurídicas igualmente absolutas. escribiría la Encíclica Sollicitudo rei socialis en la que culminará esta intuición a través de la articulación de la noción de solidaridad y de bien común. es decir. es un signo más de que esta realidad es transformada en conciencia. ya como Juan Pablo II. y como «virtud». cercanas o lejanas. es la solidaridad.

Ediciones Espasa . . Del Espíritu de las leyes. Ángel. MONTESQUIEU.Calpe. 1981.España. Ediciones Orbis. Leviatán. Consejo de Publicaciones. 1984 MAQUIAVELO. Barcelona .1994. Thomas. Ediciones Universidad de los Andes. Andrea Salazar H. Barcelona . Medrid. Ediciones Orbis. El Príncipe. Nicolás.Bibliografía     HOBBES. Mérida . 1984 CAPPELLETTI. Estado y Poder Político en el Pensamiento Moderno.España.