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Aunque no puede situarse con exactitud el origen de esta hortaliza, se cree que la espinaca procede de la parte más meridional

del continente asiático. Fue introducida al continente europeo en el siglo quinto, con la llegada de los árabes a la península ibérica. Su cultivo se extendió rápidamente a través de todo el antiguo continente. No obstante, la espinaca alcanzó su máximo nivel de consumo ya a principios del siglo XX, cuando simultáneamente se descubrieron sus propiedades nutricionales y medicinales. Actualmente su cultivo se extiende por Norteamérica y Europa, y el número de variedades conocidas es mucho mayor y es apreciada a nivel mundial por sus cualidades nutricionales y sus beneficiosos efectos para la salud. Las mejores espinacas del año llegan al mercado entre septiembre y noviembre, aunque durante la primavera también sean de excelente calidad. Su capacidad para almacenarse congeladas sin sufrir daños significativos en su sabor o propiedades, permite su consumición durante todo el año. Por otra parte la congelación facilita la cocción de este vegetal. Las espinacas se organizan en forma de ramillete, constituido por hojas lisas o rizadas según la variedad de un color verde oscuro. Su tallo es corto y poco leñoso y se ramifica más o menos según la especie. El tallo suele medir unos diez centímetros, y las hojas pueden superar los veinte centímetros según la variedad con la que se trate. Su sabor varía mucho según la forma de preparación. Crudas en ensalada tienen un sabor ligeramente ácido, pero tanto crudas como cocidas tienen un sabor muy agradable. A la hora de seleccionar las espinacas en el mercado, es importante que se vean sanas, deben presentar un color verde brillante y vivo, y las hojas han de verse tiernas y suculentas. Las manchas de colores ocres o rojizos, pueden significar la presencia de hongos en la planta. Las espinacas tienen un gran contenido de agua, y su contenido de hidratos y lípidos es mínimo. Por su carácter vegetal, no contiene muchas proteínas pero es uno de los vegetales con mayor contenido proteico que existen. También contienen mucha fibra y magnesio, lo que las hace muy beneficiosas para el tráfico intestinal. Es una verdura especialmente rica en vitaminas y minerales, lo que le otorga propiedades antioxidantes y la convierte en un alimento muy sano y completo.

Usos Medicinales Espinaca La espinaca es un vegetal recomendado para la mujer embarazada por su aporte de ácido fólico y zinc, especialmente. Se le ha conferido un poder anticancerígeno muy destacado al inhibir la aparición de tumores cancerosos, especialmente en pulmón lo que lo hace muy recomendable para aquellos que tienen el hábito de fumar. Igualmente, por su alto contenido de agua es recomendable para las personas con sobrepeso u obesidad (como la mayoría de los vegetales). Su contenido de ácidos grasos esenciales hacen a la espinaca un alimento recomendado para prevenir enfermedades del aparato circulatorio, ya que estos ayudan a eliminar colesterol e impedir la formación de placas en las arterias. A las personas que padecen de hipertensión (presión sanguínea elevada) se les recomienda comer espinaca, pues disminuye la presión arterial y previene ataques al corazón. A pesar de

todos sus beneficios. potasio y hierro presentes en el alimento también formando oxalatos. Estos se depositan en forma de cristales en las articulaciones y dañan los tejidos. . está contraindicada para aquellas personas con enfermedades reumáticas o de riñones (por la formación de cálculos renales). pues su contenido de ácido oxálico se combina con el magnesio. empeorando los síntomas de gota. reumatismo y artritis.