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IDENTIDAD Y RAÍCES INTRODUCCIÓN El ser humano tiene una gran necesidad de encontrar su identidad, pues sólo si tenemos claramente

definidas nuestras raíces, tendremos suficiente claridad para visualizar y planificar el futuro. Muchos de nuestros conflictos sin resolver, de nuestras inseguridades y miedos están relacionados con no tener clara nuestra identidad, la cual está determinada por nuestras raíces. Muchas personas buscan su identidad en su familia de origen, en las costumbres de su nación, en la trascendencia de su apellido, etc. Pero cuando se trata de encontrar nuestras raíces, necesitamos diferenciar dos cosas: la realidad del hombre y la verdad de Dios. Cuando miramos hacia atrás y vemos nuestro pasado, podemos encontrar a lo largo de los años diferentes situaciones, empezando por nuestra niñez. Algunas experiencias quizás pudieron ser traumáticas, de sufrimiento, o dificultad. Esa es nuestra realidad innegable, y ese pasado influye nuestra conducta en el presente y en el futuro. Pero necesitamos descubrir que no sólo existe esa realidad sino también la verdad de Dios. De acuerdo con la verdad de Dios, cuando miramos a nuestro pasado, descubrimos nuestras raíces, las cuales se remontan desde que Dios llamó a Abraham para darle una descendencia. 1. IDENTIFICANDO (Génesis 12:1-3) NUESTROS ANTEPASADOS

Humanamente, es posible identificar nuestros antepasados investigando la línea de nuestra ascendencia. Sin embargo, la palabra de Dios establece, que hay un origen común para toda la descendencia de Dios, y un origen común para la bendición de las familias: “…y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:3).

inmediatamente es incluida en la familia de Dios e identificada en la bendición y linaje de Abraham: “Y si vosotros sois de Cristo. convertirlo en bendición en donde quiera que fuera y multiplicarlo como las estrellas del cielo. pues no es hombre para mentir y nunca retrocede en sus decisiones. 2. DIOS HACE PACTO (Génesis 17:1. Cuando una persona abre la puerta de su corazón a Jesús de Nazaret. pues aún cuando se haga un convenio escrito. poco valor tienen los pactos o la palabra de un hombre. Esta descendencia se cumplió a través de Jesucristo. éstos están expuestos a ser alterados. Independiente de cuál sea nuestra situación. abrirle la puerta a Jesús es encontrarnos con nuestras verdaderas raíces y disfrutar de la bendición total para nuestra vida. Entender nuestras raíces y nuestra identidad espiritual. Este Pacto incluía: bendecirlo. Cuando Dios llamó a Abraham hizo Pacto con él.Dios no le prometió a Abraham un hijo sino una descendencia.” (Gálatas 3:29). Dios tomó la iniciativa de pactar con Abraham y a través de él pactar con todo aquel que fuera de su descendencia. En otros casos el problema de identidad se agrava cuando la persona desconoce sus antepasados o éstos lo han negado o rechazado. 6-7) En una sociedad tan cambiante e inmediatista como la actual. y herederos según la promesa. es apropiarnos del . Para muchas personas sus antepasados son motivo de orgullo y para otras son motivo de confusión y vergüenza. Ese Pacto hoy cubre a todos aquellos que hemos entregado nuestra vida a Jesucristo. en él hemos sido hechos herederos de esta Promesa. Dios es fiel en lo que promete. ciertamente linaje de Abraham sois. engrandecerlo. y no sólo con él sino con toda su descendencia a través de Jesucristo.

a una tierra. Somos benditos y estamos llamados a ser bendición en la tierra en la que nos ha permitido nacer. a darnos linaje y en quien tenemos ya toda la bendición que necesitamos. En el mundo.Pacto que Dios ya hizo. la bendición de Dios está con nosotros . El verdadero linaje no está asociado a una monarquía. el linaje le pertenece a unos pocos y se ha obtenido a través de guerras. a un objeto. para Dios sólo hay un linaje en la tierra y éste se adquiere por nuestra identidad en Jesucristo. La verdadera bendición que hoy está disponible es la misma que le fue dada en Pacto a Abraham y hoy también es para nosotros. no importa a dónde vayamos o en qué circunstancia estemos. 3. se obtienen de nuestros antepasados y son para disfrutarlos o para malgastarlos. el verdadero linaje lo obtienen quienes son parte de la familia de Dios. pleitos y confrontaciones. Las familias de la tierra son benditas en Cristo. Hoy estamos aquí congregados para celebrar el cumpleaños a Aquel que vino a darnos identidad. Mucha gente. hoy. HEREDEROS DE UNA BENDICIÓN Y DE UN LINAJE (Gálatas 3:29) La herencia y el linaje no se ganan. A la luz de La Biblia. la bendición nos la da nuestra posición de “hijos”. herederos de la Promesa. La bendición no está asociada a un lugar. quien es cumplimiento del Pacto hecho con Abraham. Si entendemos esto. a un apellido o a una casta. busca la bendición para el nuevo año de diferentes maneras.

el único Dios verdadero. El Dios Omnipotente que se le apareció a Abraham. Permita que hoy Jesús de Nazaret nazca en su corazón. para traer a esta tierra la verdadera paz que tanto anhelamos. quitando así toda barrera que nos separaba. descubrimos nuestra identidad. su linaje y la plenitud de su bendición. hoy han dejado de ser parte del problema de este país y se han vuelto solución. a fin de que experimentáramos comunión y unidad con él. Nuestro pasado verdadero está en Abraham. . y en el Pacto perpetuo que Dios hizo con él y que también nos cubre a nosotros. le ponemos punto final a nuestro pasado real. el cual ya está cubierto por la sangre de Cristo. pues Dios ya no se acuerda más de él. quitando la soledad y permitiéndole descubrir su verdadera identidad. vivimos la bendición y la llevamos a otros siendo también de bendición para nuestro país. nos encontramos con nuestras verdaderas raíces.APLICACIÓN TEOTERÁPICA Cuando aceptamos la oferta de vida que vino a ofrecernos Aquel niño que nació en un humilde pesebre y que luego en la cruz venció el dolor y la muerte. Únase al gran número de colombianos que. Estamos en esta noche festejando la más grande muestra de amor que el hombre ha recibido. fruto de hallar su identidad en sus raíces espirituales. Este pesebre simboliza la ternura y fidelidad de un Dios que tomó la iniciativa de hacer Pacto con nosotros. es también nuestro Dios. llenando todo vacío. Al aceptar a Jesucristo en nuestro corazón.