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La universidad: Es una institución de enseñanza superior formada por diversas facultades y que otorga distintos grados académicos.

Estas instituciones pueden incluir, además de las facultades, distintos departamentos, colegios, centros de investigación y otras entidades. El concepto puede hacer referencia tanto a la institución como al edificio o conjunto de edificios que se destinan a las cátedras. Por ejemplo: “Cuando termine el colegio secundario, voy a ir a la universidad para estudiar medicina”, “La universidad pública es la más prestigiosa del país”, “No pude llegar a la universidad ya que había paro de transporte”. Evolución: Las características de las universidades dependen de cada país y del periodo histórico en cuestión. Los historiadores creen que la universidad más antigua es la Escuela Superior que se creó en China durante el periodo Yu (2257 a.C.-2208 a.C.). Más parecidas a las universidades actuales eran las escuelas persas de Edesa y Nísibis, desarrolladas entre el siglo IV y finales del siglo V.

La noción de universidad moderna está asociada al pensamiento empírico y a los descubrimientos científicos que llegaron tras la revolución industrial comenzada en el siglo XVIII. El desarrollo de Internet permite pensar en una evolución de las universidad, ya que la educación presencial en las aulas físicas puede complementarse o hasta ser reemplazada por las clases a distancia. Con la ayuda de videoconferencias, chat, el correo electrónico y otras aplicaciones tecnológicas, la universidad está en condiciones de digitalizarse. De esta forma, se reducen los límites físicos (como la distancia geográfica) para el acceso a la formación universitaria. Concepto de universidad y evolución en Venezuela. La universidad es un fiel reflejo de la sociedad y como tal debe existir una realimentación, la cual debe darse a través de la participación universitaria con la comunidad.Nutre positivamente el desarrollo de la comunidad integrando todos los actores a generar actos de conciencia propias de un trabajo colectivo pluralista donde se enfoque en la fractura social. La educación superior es el c compromiso con el entorno social ya que una educación estraficada socialmente y parcelada en proyectos cerrados de mundo. En la evolución de la universidad es importante destacar, que como consecuencia de auge petrolero de la década de los año cincuenta la educación en Venezuela no era considerada como una prioridad para el gobierno, debido a que para la época las necesidades de mano de obra calificada eran solucionadas con la inmigración europea de empleados técnicos y profesionales. Por otra parte, con el levantamiento de la democracia en 1958, nace la autonomía del sector universitario, y el auge de la misma, ademas, del aumento de la renta petrolera y de la implantación del modelo de sustitución de importaciones, el cual permitió un rápido crecimiento de las instituciones que impartían la educación superior, sin embargo, para el 2004 , se implemento una reforma en la ley de universidades que tuvo como principal propósito tener un mayor control por parte del gobierno sobre las universidades, tanto en lo académico, administrativo y financiero entre otros.

Universidad Venezolana La universidad venezolana data desde hace más de 200 años naciendo con la Universidad Pontificia en la época de la colonia hasta convertirse en Universidad Central de Venezuela después de la independencia. Unos años después es fundada la Universidad de los Andes, en 1891 es fundada La Universidad del Zulia que a los trece años de funcionamiento es cerrada por un zarpazo de la dictadura de Cipriano Castro en 1994 y no es hasta el de Octubre de 1

1946 cuando es reabierta por la Junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt, luego de las diligentes gestiones del ilustre zuliano Jesús Enrique Lossada. Las demás universidades han sido creadas durante los 40 años tan vilipendiados por la revolución militarista, populista y despilfarradora que nos gobierna desde 1999. La autonomía universitaria establecida en 1958 por el gobierno de transición de la naciente democracia, se establece con rango constitucional en la constitución de 1999. La universidad es por excelencia una institución académica, científica, humanística y tecnológica, abierta a todas las corrientes del pensamiento como necesidad básica para la discusión y el enriquecimiento continuo del conocimiento. Hoy nuestras universidades están siendo asediadas con presupuesto que prácticamente se mantiene reconducido en los últimos tres años, lo que implica una reducción en términos reales cercana al 90% de inflación acumulada en este lapso. Las comunidades universitarias de las universidades nacionales enfrentaron recientemente una ley leonina que iba a destruir no solamente la autonomía sino también asumir el control político e ideológico y no para emancipar como lo han pretendido hacer creer otrora defensores de la autonomía universitaria, pero hoy hacen actuaciones para sepultarla. Unos cuantos estudiantes universitarios están en huelga de hambre, protestando por el cerco a l Universidad académica, científica, humanística, democrática y abierta. La autogestión del aprendizaje adulto La autogestión del aprendizaje, lo que permite grandes dosis de libertad para el acercamiento, profundización e investigación de la materia o materias estudiadas, aspecto este que se encuentra muy vinculado a la motivación, antes señalada. Finalmente, resulta importante referirnos al hecho que en el caso del Aprendizaje adulto, este constituye y debe ser focalizado, como un aprendizaje para la vida y para el transcurso de la misma. Sentido social en la educación inicial La Educación Inicial en Venezuela, se inserta en un enfoque de educación y desarrollo humano con un sentido humanista y social, es un derecho y un deber social, tal como lo consagra la CRBV. En tal sentido, concibe a la niña y al niño, como sujetos de derecho, desde una perspectiva de género, seres sociales, integrantes de una familia y de una comunidad, que poseen características personales, sociales, culturales y lingüísticas particulares y que aprenden en un proceso constructivo y relacional con su ambiente. Asimismo, la Educación Inicial privilegia a la familia como el primer escenario de socialización integral al niño y la niña desde su gestación hasta cumplir los 6 años. La Conceptualización del Currículo de Educación Inicial Es concebido desde una perspectiva de transformación socialhumanista orientada hacia la diversidad y participación. Por lo que se propone un currículo participativo, flexible y contextualizado que atienda la diversidad social y cultural en una sociedad democrática, participativa, multiétnica y pluricultural. Educación social en la inicial La Educación social es concebida como una acción didáctica, en la medida en la que pretende dotar a cada persona de los recursos y estrategias necesarios que le permitan un desarrollo equilibrado, a nivel individual y como miembro perteneciente a una colectividad. Se ha concretado en un proceso de ayuda a personas individualmente tratadas o a colectivos más o menos desfavorecidos, con la intención de mejorar la situación personal o laboral y su inserción social. Siempre con el objetivo de mejorar situaciones de personas o colectivos. 2

Se puede definir que la educación social en la inicial influye en el ámbito de acción de carácter personalizado o diferenciado, que se ha ocupado y se ocupa de los procesos de intervención educativa en personas concretas que presentan situaciones difíciles y problemáticas sociales especificas. Un ámbito de intervención socioeducativa más general, que atiende a colectivos o grupos de personas que se encuentran en situaciones en las que es necesario intervenir para normalizarlos e integrarlos en la sociedad. Sociedad educadora: Desde una perspectiva sociológica y en un análisis que integra distintas cronologías, resulta evidente que las relaciones entre sociedad y educación se han regido, a lo largo de la historia del hombre, por criterios de necesidad y funcionalidad. Al menos esto parece válido para las conocidas como sociedades occidentales que, obviamente, incluyen a las occidentalizadas de distintas latitudes geográficas. Se puede decir, de forma muy simplificada, que ante ciertas «necesidades» sociales, traducidas en demandas educativas, la educación (entendida como subsistema independientemente de su grado de estructuración) se vio impulsada a adecuar su oferta para responder de manera «funcional» a aquellas. En la etapa en que las sociedades se mantuvieron relativamente aisladas unas de otras, las necesidades educativas se limitaron a la transmisión de saberes propios de la cultura a la que pertenecía el educando. Estos saberes eran un bien común de cada sociedad y podían ser transmitidos por la familia y por otros grupos de pertenencia, sin que hubiese necesidad de establecer mecanismos específicos para esta actividad. Las crecientes relaciones interculturales plantearon a las sociedades dos problemas que interactuaban. Por una parte, adquirir y difundir entre sus miembros los saberes de otras culturas que resultaban de interés o utilidad para su propia existencia. El segundo consistía en proveer a los miembros más jóvenes, pero también a los adultos, de aquellos elementos simbólicos que reafirmasen su identificación societal frente a la posible influencia o atracción de otras culturas En esta etapa aparecen los primeros signos de especialización en la función educadora. Los saberes de otras culturas sólo son accesibles para un número reducido de individuos, que son los únicos con capacidad de realizar su transmisión. La familia y la comunidad no son suficientes (funcionales) para satisfacer las nuevas necesidades educativas. Desde esta visión, los procesos de conquista y colonización pueden ser entendidos como intentos de suplantación de la identidad cultural de los pueblos dominados por la de los dominadores, que, entre otros métodos, recurrieron a la educación entendida según las necesidades y la funcionalidad que tenía en las sociedades dominadoras. La universalización de ciertos saberes, que dio origen y sirvió de impulso a la actividad científica, y la aparición de sociedades multiculturales integradoras de los aportes de sociedades diversas, volvió a modificar el panorama de las necesidades sociales y la funcionalidad de la educación. Se trataba de cumplir con la finalidad de transmitir saberes endógenos y conocimientos adquiridos de otras culturas, al tiempo que se reforzaba la cohesión social preservando el sentido de pertenencia y la identidad cultural. La dualidad del «subsistema educativo» (familia/comunidad–especialistas) se vio reforzada y contribuyó a profundizar la grieta social entre los que tenían acceso a ciertos conocimientos y los que debían conformarse con los saberes transmitidos de forma tradicional. En la siguiente etapa se produce un aparente consenso sobre el tipo de conocimientos necesarios y deseables para convivir en sociedad. Este fenómeno, que también puede ser interpretado como la prevalencia de ciertas formas culturales sobre las restantes, se ve favorecido e impulsado por dos circunstancias al menos. En 3

primer lugar, por la intesificación de las relaciones, especialmente las comerciales, entre las distintas sociedades. En segundo término y estrechamente relacionado con el anterior, por la tendencia a la homogeneización cultural que va definiendo sociedades diversas, pero con denominadores comunes arraigados en los «saberes universales». A los efectos perversos que este proceso ha tenido sobre las identidades culturales de muchas sociedades, debemos contraponer los beneficios evidentes de la extensión de la educación a sectores cada vez más amplios de esas mismas sociedades, y las facilidades que otorga el dominio de aquellos saberes para la mejor comprensión de las otras realidades culturales y para la convivencia según el paradigma social predominante. El sistema educativo de esa etapa adquiere su máximo grado de especialización, pero, al mismo tiempo y en la búsqueda de su mayor funcionalidad, pasa a ofrecer sólo una parte (la universal) de los saberes que las sociedades requieren. Extrañamente, esta carencia de la educación no es resuelta por ningún otro subsistema social, al menos de forma satisfactoria. Vemos así que las sociedades evolucionaron desde formas de educación desestructuradas, y por supuesto aformales, hasta sistemas complejos, especializados y diferenciados orientados a satisfacer las necesidades educativas de una gran mayoría de la población. En la actualidad parece estar produciéndose la paradoja de que la educación, como transmisora de los saberes necesarios para la vida en sociedad, está volviendo a salir de los sistemas educativos para buscar —y encontrar— canales que no fueron creados necesariamente para esas funciones. Esto significaría que la educación actual no logra ser funcional a las necesidades de la sociedad, o que ésta acepta cierto grado de disfuncionalidad en la atención de sus demandas educativas. Una tercera posibilidad es que las sociedades hayan decidido redefinir lo que entienden por sistema educativo y esto las esté llevando a reasumir, a través de aquellos nuevos canales, la satisfacción de la parte no cubierta de sus requerimientos. Así, los medios de comunicación, el mundo empresarial, otras instituciones comunitarias y un incontable número de situaciones y circunstancias de la vida cotidiana, vuelven a formar parte de una red/realidad educativa al margen del ya tradicional sistema educativo. Las formas en que la sociedad está reasumiendo su responsabilidad sobre la educación y los efectos que ese proceso está teniendo sobre los sistemas educativos nos ha llevado a preguntarnos, y a preguntar a nuestros invitados del presente número, sobre las claves para comprender esta nueva etapa de la evolución social en materia educativa. Principios de la educación de adultos: “la operatividad o praxis de la educación de adultos se fundamenta en los principios de horizontalidad y participación”. (1999:32). Siendo éstos sin lugar a dudas la parte medular de la referida ciencia. Al entrar a definir cada uno de los relacionados principios y tomando siempre como fuente de consulta la obra del Doctor Alcalá Andragogia (1999:32.), el principio de horizontalidad es definido por Adam como: “una relación entre iguales, una relación compartida de actitudes, de responsabilidades y de compromisos hacia logros y resultados exitosos”; Señala dicho estudioso de la ciencia que el principio de horizontalidad posee dos características básicas: “cua litativas y cuantitativas”. Al referirse Adam en especial a cada una de las características lo hace de la siguiente manera: “las cualitativas se refieren al hecho de ser , tanto el facilitador como el participante, iguales en condiciones , al poseer ambos adultez y experiencia, que son condiciones determinantes para organizar los correspondientes procesos educativos considerando : madurez , aspiraciones, necesidades, vivencias e interés de los adultos.” “las cuantitativas tienen relación con los cambios físicos experimentados en las personas adultas, en general después de los cuarenta (40) años, tales como el decaimiento de la visión y la audición y la disminución de la velocidad en 4

respuesta del sistema nervioso central. Sin embargo, éstos factores se compensan cuando el ambiente es el adecuado a los adultos en situación de aprendizaje.” (1999:32).

El principio de participación es definido en la obra relacionada según Adam, como: “la acción de tomar decisiones en conjunto o tomar parte con otros en la ejecución de una tarea determinada .” (Alcalá (1999:32) En la ejecución del referido principio y logro de resultados efectivos indica el referido escritor requiere: “madurez, reflexión, actividad crítica y constructiva, interacción, confrontación de ideas y experiencias, creatividad, comunicación y realimentación , todo ello en forma constante y permanente.” Alcalá (1999:32). En relación a éstos principios Alcalá en su obra Andragogia comenta: “HORIZONTALIDAD. Este principio ha sido debidamente estudiado por los andragogos: Adam, Knowles y Savicevic, entre otros. Es una relación entre iguales; una interacción de actitudes, responsabilidades y compromisos hacia el logro de objetivos, metas y resultados exitosos. Se caracteriza por el hecho fundamental consistente en que tanto el participante como el facilitador se encuentran en igualdad de condiciones al tener ambos experiencia y adultez; que son factores determinantes para que los procesos educativos se planifiquen considerando la madurez, las necesidades y los intereses que les son propios. La función enseñar no existe, está ausente en la praxiología andragógica. PARTICIPACION. Principio que está ampliamente sustentado por los andragogos: Adam, Knowles y Savicevic. Es la acción de tomar decisiones en conjunto o tomar parte con otros participantes en la ejecución de tareas. El papel que le corresponde desempeñar al participante adulto va mucho más allá de ser un simple receptor, memorizador y repetidor de conocimientos durante el proceso de aprendizaje; la participación permite el análisis crítico de cualquier situación problema que afecte en forma significativa el contexto del aprendizaje correspondiente.” (1999:5051). Relacionado con el tema abordado, debemos tener claro las siguientes ideas para una mejor aplicación y comprensión de los principios andragogicos: “ Responsabilidad personal asumir la responsabilidad; reconocer las consecuencias de sus decisiones y de sus acciones; aceptar sus sentimientos y sus estados de ánimo; perseverar en los compromisos adquiridos (por ejemplo, estudiar).” Goleman (1999:186). “Dinámica de grupo: cooperación saber cuándo y cómo mandar y cuándo obedecer.” Goleman (…..:186) “Solución de conflictos aprender a jugar limpio con los compañeros, padres y maestros; aprender el modelo ganador/ganador de negociar compromisos.” Goleman (….:186) Éstos son algunos de los elementos importantes en el proceso enseñanza aprendizaje que coadyuvaran una interacción positiva.

Horizontalidad en la relación de aprender: Cuando el adulto descubre que es capaz de manejar su aprendizaje como lo hace con otras actividades, se siente motivado para continuar en el proceso. Es allí donde tiene cabida el principio de horizontalidad, donde el adulto aprende lo que quiere y cuando lo quiere hacer. Se pone en juego el concepto de sí mismo, al ser capaz de autodirigirse y autocontrolarse porque su madurez psicológica y su experiencia están a la par de la madurez y la experiencia del facilitador del proceso de aprendizaje. Si el adulto toma conciencia de lo que es en tanto que es producto del devenir histórico, entonces su experiencia pasada y su situación presente le ayudarán a percibir la dimensión de sus posibilidades y de sus limitaciones. Interés social en el proceso de aprender de adultos: Los propósitos de la Educación de Adultos, están en relación con las características de un país en el cual una gran mayoría vive en condiciones de desventajas en el orden económico, político y social. 5

En ese sentido, la Educación de Adultos persigue contribuir a la elevación de los niveles de desarrollo de la sociedad en sus múltiples aspectos, y al bienestar general de la población adulta que ha estado marginada parcial o totalmente de los servicios educativos formales y no formales. Participación, protagonismo en el proceso de aprender del adulto en la educación inicial: El ejercicio del proceso de aprender del adulto en la educación inicial se concibe como la participación protagónica y corresponsable a través de la formación ciudadana, esto es con el propósito de conocer los derechos ciudadanos para el fortalecimiento de la participación social. La educación se propone contribuir al mejoramiento de la calidad de vida centrada en el respeto al equilibrio ecológico y por ende atiende a la justicia social. Es por esto que la participación protagónica del adulto en la educación inicial tiene el propósito transformador de la sociedad, pues la práctica educativa es una dimensión necesaria de la practica social al formar al ciudadano en el ejercicio de sus derechos. Esta no solamente debe garantizar al hombre el derecho a la educación sino también debe resguardarla. Es por esto que se contempla la atención a los derechos universales, humanos irrenunciables de goce de vida y el derecho de la igualdad, equidad y seguridad social; todo en el aspecto de participación y opinión para el mejoramiento del proceso de aprender de los adultos en la educación inicial.

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