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La promesa junto a las puertas del infierno.

Jesús estaba junto a sus discípulos en una región llamada Cesárea de Filipo. En aquel sector existía un lugar de adoración al dios Pan, el cual estaba situado sobre una gran y firme piedra. A pesar de lo que podríamos creer, el culto al dios Pan no se basaba en gente que asistía con libros religiosos o con panderos ni cosas por el estilo. De hecho, el culto se basaba en las relaciones sexuales, donde el pequeño detalle era que esas relaciones eran entre humanos y animales, específicamente cabras. Ahora bien, imaginémonos que Jesús estaba en ese lugar junto a estos jóvenes judíos (discípulos), por supuesto que ese lugar estaba prohibido para estos seguidores de Jesús. Tal vez algunos de los lectores podrían estar diciendo: “que atroz es esto ¡es sumamente subversivo!” y yo respondo: “¡Exacto! y eso es lo hermoso.” Veamos lo que dice la historia que nos relata el evangelio de Mateo (16:13) y el evangelio de Marcos: “Cuando llegaron cerca del pueblo de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: —¿Qué dice la gente acerca de mí, el Hijo del hombre? Los discípulos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, y otros dicen que eres el profeta Elías, o el profeta Jeremías, o alguno de los profetas. Entonces Jesús les preguntó: —Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo? Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios que vive y da vida. Jesús le dijo: —¡Bendito seas, Pedro hijo de Jonás! Porque no sabes esto por tu propia cuenta, sino que te lo enseñó mi Padre que está en el cielo. Por eso te llamaré Pedro, que quiere decir “piedra”. Sobre esta piedra construiré mi iglesia, y la muerte no podrá destruirla…. Luego Jesús les dijo a sus discípulos: «Si ustedes quieren ser mis discípulos, tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que estar dispuestos a cargar su cruz y a hacer lo que yo les diga.” En esta ocasión podemos notar que Jesús llega a un punto sumamente importante de su ministerio, donde entrega el “diploma de graduación” a sus discípulos y les habla sobre cuál es la iglesia que él sueña. Jesús perfectamente pudo haber hecho esto en algún lugar más solemne o más “santo”, pero el escogió un lugar donde “reinaba la oscuridad”, pero ¿por qué? Tal vez Jesús nos estaba diciendo que su iglesia se debía formar en aquellos lugares donde no había luz, donde la gente “santa” no quería ir o llegar. Jesús quería que su iglesia se levantará en base a esa gente que dice: “No soy lo mejor del mundo, pero necesito ese Amor” Porque, Jesús vino a los enfermos ¿no?

” Hacer lo él dice.“las puertas del infierno no la podrían vencer” Y es curioso. A pesar de lo que “otros” puedan decir. pero tenemos una tercera salida. la cual abre las puertas a todos los necesitados. Cuando Jesús dice “sobre esta roca” puede ser que se esté refiriendo a ese espacio físico. Jesús quería que su iglesia estuviese formado por esa gente. tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que estar dispuestos a cargar su cruz y a hacer lo que yo les diga. al final de esta historia (dentro del mismo contexto) Jesús les dice a sus discípulos: “Si ustedes quieren ser mis discípulos. a ese lugar que estaba construido sobre una gran roca. electrizante y revolucionara invitación. porque constantemente se nos enseña que si la iglesia le dice bienvenido a “ese tipo de gente”. esta no estará haciendo la voluntad de Dios. Otro punto. A pesar de la persecución por parte de la gente religiosa. pero Jesús nos dice todo lo contrario. Jesús prometió que esa iglesia. ¿Quién dijo que seguir a Jesús tiene que ser algo monótono? . a todos los despreciados y rechazados. A pesar de lo que los otros digan. hoy existe una discusión entre protestantes y católicos sobre el significado de esta escritura. a esa iglesia él aseguró que –como dice otra traducción. Es más.Que hermosa.