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DERECHO CONCURSAL

FABIOLA GANOZA NIETO LA SUCURSAL SEGÚN LA LEY GENERAL DE SOCIEDADES De acuerdo con lo establecido en el artículo 396° de la LGS, la sucursal es todo establecimiento secundario a través del cual una sociedad desarrolla, en lugar distinto a su domicilio, determinadas actividades comprendidas dentro de su objeto social. La sucursal carece de personería jurídica independiente de su principal, está dotada de representación legal permanente y goza de autonomía de gestión en el ámbito de las actividades que la principal le asigna, conforme a los poderes que otorga a sus representantes. Por su parte, el numeral 3) del artículo 403° de la LGS señala que la sucursal de una sociedad constituida y con domicilio en el extranjero, se establece en el Perú por escritura pública inscrita en el Registro que debe contener cuando menos, entre otros, el acuerdo de establecer la sucursal en el Perú, adoptado por el órgano social competente de la sociedad, que indique: el capital que se le asigna para el giro de sus actividades en el país; la declaración de que tales actividades están comprendidas dentro de su objeto social; el lugar del domicilio de la sucursal; la designación de por lo menos un representante legal permanente en el país; los poderes que le confiere; y su sometimiento a las leyes del Perú para responder por las obligaciones que contraiga la sucursal en el país. PUEDO DECIR: Por lo anteriormente señalado La Ley General de Sociedades faculta a la sociedad constituida y con domicilio en el extranjero que desarrolla habitualmente actividades económicas en nuestro país a establecer sucursales u oficinas en el país y a fijar domicilio en territorio peruano para los actos que realice en el país. Al respecto, cabe tener presente que la sucursal es todo establecimiento secundario a través del cual una sociedad desarrolla (en lugar distinto a su domicilio) actividades económicas propias de su giro social. La sucursal, a diferencia de una subsidiaria, carece de personería jurídica, es decir, no constituye una persona jurídica distinta de la sociedad extranjera. Sin desmedro de lo expuesto, para efectos prácticos, la Ley General de Sociedades reconoce a la sucursal representación legal permanente y señala que goza de autonomía de gestión en el ámbito de las actividades que la sociedad extranjera le asigna, conforme a los poderes que otorga a sus representantes. POR LO TANTO Bajo este contexto, si bien jurídicamente la ley peruana considera a la sucursal como una extensión de su principal (vale decir, como “parte” de la sociedad extranjera) le asigna

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independencia en la administración de los negocios y operaciones que dicho establecimiento va a ejecutar en nuestro país, lo cual, no quiere decir que constituya una sociedad distinta a su principal (lo que sí sucede, en el caso de la subsidiaria de una sociedad extranjera). En ese orden de ideas, la sucursal, en el ejercicio de su autonomía de gestión, puede obligarse válidamente frente a terceros, lo cual, puede conducir a que asuma determinados pasivos que deberá honrar a su vencimiento.

EN RELACIÓN AL SOMETIMIENTO A UN PROCEDIMIENTO CONCURSAL DE UNA SUCURSAL Al respecto, cabe formularnos la siguiente pregunta: ¿La sucursal de una empresa extranjera puede ser sometida a un procedimiento concursal?; en otras palabras, ¿nuestra normatividad concursal considera a dicho establecimiento permanente como un sujeto de derecho independiente a su principal? Con relación a la interrogante formulada, la ley general del sistema concursal comprendía incluye como deudor a las sucursales en el Perú de organizaciones o sociedades extranjeras. En tal sentido nuestra normatividad concursal ha posibilitado que las sucursales de sociedades extranjeras puedan ser sometidas a los procedimientos concursales (y entre ellos, al proceso de insolvencia). Según la doctrina: nuestra normatividad concursal brinda un tratamiento a la sucursal de una sociedad extranjera como si se tratara de una persona jurídica distinta a su principal. La razón podemos encontrarla en el hecho de que a la sucursal de una sociedad extranjera se le aplica la legislación nacional mientras que a su principal le resulta de aplicación la legislación extranjera En efecto, la sucursal de una sociedad extranjera (a pesar de carecer de personalidad jurídica propia) se encuentra sometida a las leyes del Perú para responder por las obligaciones que contraiga en el país (según la declaración de sometimiento que debe constar en la Escritura Pública de la sucursal conforme a lo dispuesto por el Artículo 403º de la Ley General de Sociedades). Debemos tener presente que la Ley del sistema concursal es una norma que se aplica al patrimonio de los deudores en crisis, es decir, lo que se somete al proceso concursal no es el deudor (ya sea que se trate de una persona natural o jurídica o una sociedad irregular) sino más bien el patrimonio (universo de bienes y derechos) del deudor. En ese orden de ideas, la sucursal de una sociedad extranjera constituiría en la práctica una parte del patrimonio de la principal afectado al desarrollo de determinados negocios sociales en nuestro país (en virtud a la autonomía de gestión, de la cual, goza), con lo cual,

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resulta bastante lógico que pueda someterse a los alcances de la Ley general del sistema concursal.

LA RESPONSABILIDAD DE LA PRINCIPAL EN UN PROCEDIMIENTO CONCURSAL Habiendo determinado la posibilidad de la declaración de insolvencia de una sucursal de una sociedad extranjera, conviene analizar si es factible que los acreedores de la sucursal pueden dirigirse contra la principal para el pago de las obligaciones contraídas por la sucursal declarada en insolvencia. Conforme hemos indicado líneas arriba, la sucursal no tiene personería jurídica propia, por lo cual, cualquier acreedor debería encontrarse en la posibilidad de exigir el pago de sus créditos frente a la principal (ya que en este caso, no se configuran dos esferas jurídica distintas; por el contrario, se trata de un único sujeto de derechos cuyo patrimonio debe responder por sus obligaciones). Sobre el particular, el Artículo 397º de la Ley General de Sociedades establece que la sociedad principal responde por las obligaciones de la sucursal y sanciona con nulidad todo pacto en contrario. En ese sentido, la ley general del sistema concursal prevé , en el Artículo 99.6 º de la citada norma legal, para el caso en que la sucursal haya sido declarada en quiebra (situación que puede acontecer cuando los acreedores de la sucursal declarada insolvente optaron por su disolución y liquidación extrajudicial, y ya dentro de dicho procedimiento el liquidador haya solicitado la declaración judicial de quiebra debido a que su patrimonio se ha extinguido y quedan acreedores impagos)……… art.99.6 señala : la declaración de la incobrabilidad de un crédito frente a una sucursal que es declarada en quiebra, no impide que el acreedor impago procure por las vías legales pertinentes el cobro de su crédito frente a la principal constituida en el exterior. EN CONCLUSIÓN puedo afirmar que si bien la sucursal de una sociedad extranjera no goza de personalidad jurídica propia (a pesar de detentar autonomía en la gestión de los negocios sociales encomendados) puede ser declarada en insolvencia al amparo de la Ley general del sistema concursal, debido a que se encuentra sujeta a la legislación nacional, lo cual, no enerva la posibilidad que sus acreedores exijan el pago de los créditos asumidos por la sucursal insolvente (o declarada en quiebra) a su principal.