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Sobre la existencia cristiana

Naturalmente que se la puede considerar desde fuera. sus fundamentos y su realización. en la que se funda la existencia cris- .La existencia cristiana no se entiende en modo alguno como una de las muchas variantes de la vida humana. I Fundamentación de la existencia cristiana Toda existencia surge de una razón de sí misma. y que hagamos algunas reflexiones sobre su carácter existencia!. La existencia cristiana se funda en que Dios se ha revelado y en que esta existencia se ha encontrado con esta revelación. Bueno será. Esto no excluye que signifique un fenómeno un tanto extraño para la mentalidad idealista o materialista corriente. La razón en la que el cristiano como cristiano se sabe fundado es. Tampoco ios cristianos mismos son a menudo del todo conscientes del carácter de su existencia. en última o primera instancia. La revelación de Dios. que recordemos algo sobre ella. como la verdadera y propia existencia del hombre. por tanto. cuya significación no hay que pasar por alto. Por medio de este enunciado. Pero ella se sabe como existencia humana por excelencia. se ha decantado la existencia cristiana respecto a todas las demás. Esta razón no se desvincula de ella. sino que pertenece a su existir como algo que la fundamenta y al mismo tiempo caracteriza. la revelación de Dios.

resucitado y ensalzado a la diestra de Dios. 8). la fórmula paulina εν Χρ'. Estas palabras no tratan de poner de relieve su dimensión histórica. No se trata de desanimarle a realizar esfuerzos de este género o a mirarlos con buenos ojos. Sabe que sólo salva el sacrificio. Por medio de su entrega que fue vencedora de la muerte se pusieron los fundamentos de la existencia cristiana. sino su actualidad siempre presente . Estas ideas iluminan con claridad aún mayor el carácter de la existencia cristiana. sino que se ponía en manos de Aquel que juzga con justicia. con cuyas heridas habéis sido curados" (1 Ρ 2. y Hegel y Marx han seguido el mismo camino. tuvo lugar en la historia humana y fue por sí misma una revelación concretamente histórica. por ejemplo. Así 10 prueba su resurrección de entre los muertos. hora a hora. Así se puede entender el cristianismo desde fuera y en analogía con los partidarios de otros hombres históricamente importantes. Es su aparición en Jesucristo. al ser insultado. 23s. Todos los hombres viven contando con esta entrega personal de Dios en Jesucristo por ellos. y como tal fue resucitado por Dios de entre los muertos y elevado hasta la diestra de Dios. E l que. al padecer no amenazaba. Su espíritu es el espíritu de los muertos. que Jesucristo ha cargado sobre sí todas sus debilidades. Pero sabe que tales cosas no bastan en este mundo y que pronto topamos con sus limitaciones. sus maldades y perversiones. El cristiano no es tan cándido que espere su salvación de la violencia o de una llamada a la naturaleza buena. Y este sacrificio de la entrega de Jesucristo reporta una victoria en la resurrección del sacrificado de entre los muertos. el sacrificio personal de Dios. han ido devastando esta hermosa creación para darnos por medio de este sacrificio su vida. presenta a los hombres su vida entregada en sacrificio como razón para su fundamentación y salvación person ales. sino que. día a día. que les sigue tras la muerte corporal. Goethe. como razón superior a la muerte. exaltada a la diestra de Dios en todo su poder. Sacrificio significa que ha ofrecido su cuerpo y su alma para llevar sobre sí los pecados mortales. muertos a nuestros pecados. que pone un nuevo fundamento para todos los hombres. Si tratamos de verter el concepto "existencia cristiana" en el lenguaje del Nuevo Testamento se podría escoger. Todos los hombres pueden hallar la razón de su vida—una razón inconmovible—en esta entrega personal de Dios en favor de ellos. . Pero de Jesucristo se dice: "Ayer y hoy el mismo y por toda la eternidad" (Hb 13. y se abandona a la razón de vivir que se le ofrece con esa entrega. en quien Dios se ha revelado y se mantiene revelado en la historia. Hegel o Karl Marx. a fin de que. sus justicias personales.στψ Ίησοΰ είναι o ζην: "ser en Cristo Jesus" o "vivir". está como tal siempre presente en el Espíritu Santo. Asimismo sabe que no puede salvarse ni por su buena in· tención o buena voluntad. como. ya está hecho. Existencia cristiana es existencia en Cristo Jesús. La víctima. Los cristianos no son cristianos por el hecho de hallarse bajo el influjo histórico de Jesucristo ni por tomar parte en la cultura por El caracterizada. no respondía con insultos. sino que Jesucristo ha ofrecido su vida con amor incondicional como razón indestructible e invencible. La existencia cristiana se funda en Jesucristo. Porque—y al hablar de esto llegamos a una tercera condición de la existencia cristiana—el Crucificado.). y las ha llevado consigo hasta el sepulcro. que no son ninguna ilusión. La existencia cristiana se funda también en el hecho de que Jesucristo. que de hecho se halla en decadencia. .150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 151 tiana. en quien esta existencia tiene lugar. La víctima existe por nosotros y para nosotros. ¿Qué significa sacrificio de Dios? " . El cristiano acepta este supuesto previo dado al mundo por medio de Jesucristo. Pero Goethe ha muerto. viviéramos para la justicia. secretos o públicos. el mismo que sobre el madero llevó nuestros pecados. brutales o imperceptibles. El sacrificio. se descubre como siempre presente por medio del Espíritu Santo. Sacrificio quiere decir que por último ha habido una ocasión en que en este mundo lleno de exigencias de oposición no se ha elevado reivindicación alguna. como la mejor. Porque el cristiano sabe que el hombre tiene que salvarse. ni por sus buenas palabras o acciones. injusticias. Porque este Jesucristo en quien Dios se reveló fundamentó la existencia cristiana al entregar su propia existencia por los hombres. Sacrificio de Dios significa que Dios ha sufrido a los hombres y cristianos. ese Jesucristo en quien Dios se ha revelado. Sabe también que el hombre no puede salvarse nunca por medio de la violencia ni de la mentira.

La fe comienza con la concentración del hombre disperso. Liberada de 10 eclesial. un retorno. ¿Qué es fe como realización existencial? La fe comienza con el oír. Cristo mismo nos llama a ella en su presencia. surge también la pregunta: ¿de qué manera sucede ella en Jesucristo? Vamos a ocuparnos de esta cuestión. es decir: la que se crea en la Iglesia. Nada de esto necesitaría la existencia cristiana. que los fortalece con la virtud del Espíritu y los vigoriza en la existencia cristiana. Si se han cerrado de nuevo mediante el pecado mortal. podemos ver que esta existencia no es eso. propuestas al hombre para que él elija según su convencimiento personal. Sino que. A grandes rasgos podríamos decir: viviendo el cristiano de Cristo. También el Espíritu. Es cierto que sopla donde quiere. los juzga y purifica por medio de las palabras de la absolución. Pero justamente en todo aquello de lo que se sirve el Espíritu para engendrar y conservar la laboriosa existencia cristiana. según la voluntad de Dios que condescendió en revelarse concreta y humanamente. Por medio de múltiples llamadas tiene lugar en ella la aclamación de la vida mediante el Espíritu. partiendo del fundamento de Jesucristo y de su Pasión y Cruz concretas. custodio del Espíritu. Diariamente actualizan por medio de la proclamación de la Cena del Señor su entrega a la Cruz y reciben bajo signo eficaz su Cuerpo entregado por ellos. Nos llega como oferta de su Buena Nueva. es una existencia eclesial. para acabar atendiendo tal mensaje. y •—•por qué no confesarlo—siendo quizá mejor que el que persevera en la Iglesia dentro del soplo concreto del Espíritu Santo. La conversión se realiza . según Cristo y para Cristo. ¿Cómo ocurre esto? En la fe. sin embargo. Esto implica ya una conversión. Claro es que el individuo puede alejarse del espíritu concreto de la Iglesia y. del mismo modo que ella se funda en un Dios revelado de manera concreta y se debe a la Cruz concreta del que ha resucitado de entre los muertos y ahora se halla siempre presente en el poder de Dios. que se funda en el mencionado sentido de Jesucristo. Pero perfenece a la realidad de la existencia cristiana. así también vuelve sobre sí misma y permanece mediante el Espíritu Santo en la presencia concreta de Jesucristo (la Iglesia) que actúa a través de medios y caminos bien concretos. II La realización de la existe?2cia cristiana Al poderse afirmar de la existencia cristiana. Todo esto resulta extraño al que está afuera. la edifica como templo suyo.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 152 como la de Jesucristo. en medio de los mensajes de victoria y de condenación del mundo. como son la palabra. el peligro de reducción de la existencia cristiana a 10 puramente moral o incluso cristiano-estético es excesivamente grande. en la franqueza para con Dios en que nos puso Cristo. en la esperanza y en la caridad. Y el mismo Espíritu inserta a los llamados mediante el bautismo en el Cuerpo de Jesucristo y los dispone a toda Cruz y a toda gloria de su existencia nuevamente adquirida en Cristo y en el Cuerpo de Cristo. en virtud del cual se manifiesta la vida entregada de Jesucristo como nuestra razón de vivir. En ella aflora el Espíritu Jesucristo mediante los medios que se le han confiado. por la virtud del Espíritu Santo. el único que fue crucificado y resucitó por nosotros y tiene presentes a todos los suyos por medio del Espíritu que le revela. que es la Iglesia. pierde la existencia cristiana su concreción sencilla. los sacramentos y los dones y virtudes que se le han conferido. En síntesis: como cristiana. obedecer juntamente la oferta promulgada por Dios mediante la entrega de Jesucristo. Por medio de todo esto Jesucristo en virtud del Espíritu congrega su pueblo. Porque ésta se abre por medio del Espíritu que se ha decidido por estos medios humanos. seguir siendo en su tenor de vida un cristiano. hace que su Cuerpo sobre la tierra—la Iglesia—crezca. si sólo se tratara de una de las muchas consideraciones sobre el mundo y de la vida. Pero sopla en la presencia concreta que por su medio se crea Jesucristo. Pero oír quiere decir. es un Espíritu concreto. incluso es escandaloso para la mentalidad existencial moderna. del Evangelio. Pero prescindiendo ahora del hecho de que también él existe en su presencia sólo por los ecos del soplo del Espíritu concreto de Jesucristo. cotidiana y ante todo su profundidad.

que se preocupa de sí misma y sólo piensa en su propio placer. deja el barco y se arroja por su cuenta al mar para andar sobre las olas hacia la voz de Jesús. Porque el hombre. se cuenta de Pedro (Mt 14. Esto significa que en determinadas circunstancias concretas puede incluir un no a las pretensiones de los demás. Pero decisión implica una adhesión libre y una promesa. Antes de creer—así lo ve—se hallaba atado al mundo. el hombre se hace obediente a Dios en este retorno de la fe y acepta el ofrecimiento de vida hecho por Jesucristo para pertenecerle. sino a sus exigencias egoístas cuando 10 . Lo oído es el ofrecimiento de la vida que se nos manifiesta por medio de Jesucristo. al insertarse por la fe en el sacrificio de Jesucristo como en el nuevo fundamento de vida que se le brinda. como gustosa y traidoramente se dice. Porque el creyente abandona esa consistencia aparente. un principio. no es pasar de una ideología. a su poder y a su modo de sentir. que puede sobre todo ver a los demás hombres. También por esto puede darse libre y espontáneamente a los demás hombres y entregarse a ellos. Porque cuanto más ilimitada es la entrega de la caridad tanto más estará al servicio. No un no en interés de la afirmación propia y personal. algo más que oír. Así se entrega el creyente en la fe. Es—dado que el oír no es defectible—una decisión audiente. La realización de la conversión en la fe no se puede comprender psicológicamente. sino también a los demás hombres. Es para el prójimo la realización libre de la fe. Justamente por eso la caridad debe decir no. que ella nunca deja tras de sí. la fe es operante. Claro está que ha de ser un sí a los demás hombres que venga del sí de Dios. en primer lugar. en la exaltación personal. sino un no por amor a los demás. aun cuando sólo sea la antigua dimensión de la creatura según un modo nuevo: la dimensión de una vida garantizada y recibida. un principio por el que siempre existe. en la afirmación de sí mismo. La fe es el principio de la existencia cristiana. Así se decide la decisión. pero no a los demás hombres. al saber que en la fe está Dios de su lado. Ve a los demás como a aquellos que Dios le ha asignado y a los que personalmente se halla referido. Les ve en su verdadera necesidad. Esto quiere decir. sino de su salud y de la verdad y libertad. claro está. Fe es atreverse a establecer una nueva dimensión que al no creyente parece cuestionable e ineluso absurda. claro está. En la fe se soltaron estas coyundas. se promete a 10 oído y fija en ello su conversión. como dice el Apóstol. el sí impuesto y aceptado por él para salvar la libertad. Como todo paso definitivo y último del hombre es totalmente impenetrable. Así es como se lleva a cabo la entrega. En ella renuncia el hombre a todas las inspiraciones propias. Oír — obedecer — pertenecer: así se perfecciona la conversión. Pero la existencia cristiana no se agota en la fe. Y de este modo la caridad se constituye en otro de los distintivos de la existencia cristiana. a otra. sujeto por fin a la auto-edificación de su existencia. desaparece el apocamiento y el complejo de caída personales de la existencia humana. El creyente. no de la soberbia del prójimo. aherrojado en la soberbia. arbitrarias y extrañas. Esta renuncia y retorno por el oír es. La fe no es un cambio de situación dentro del mismo plano. Para él es la decisión oyente de la obediencia en la fe. y ante todo a sí mismo. 29). De este modo el sí que se dirige a los demás hombres será siempre un sí crítico. tiene también la libertad de existir para los demás. como su propia ayuda. Pero él. Oyendo. a las autojustificaciones y a sus propias parcialidades. se abre así no sólo a Dios. en su propia seguridad. que se convierte ya en el oír. ligado a las injusticias que nacen de las preocupaciones y de los placeres. Por su fe en el sí que Dios le ha brindado y del que ha oído que Dios se 10 ha ofrecido a todos puede decir también sí a los demás hombres y a veces hasta al propio sacrificio. se da al nuevo fundamento que Dios ha reservado a los hombres en Jesucristo. volviéndose hacia esta única voz. asiente a 10 oído. En la fe se sabe el hombre atendido y pleno. Ya lo hemos oído: en la fe que se abandona a la vida que Dios nos brinda por medio de Jesucristo. que en medio de la tempestad le dice: " ¡ V e n ! " "Y andaba sobre las aguas y se llegó a Jesús". En ella. Para aquel que realiza la conversión en la fe resulta clara su necesidad e indiscutible su verdad.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 154 en esta obediencia. de su vida y con ella de la verdad y de la justicia que El nos ofrece.

Jesucristo. Si la fe es la obediencia del oír al ofrecimiento que se nos . el futuro donde esta existencia está presente en Jesucristo crucificado. hasta el punto de que repite a los demás esta oferta con la matización de su caridad y hace que el cristiano espere también. aunque vaga y un tanto cándida. nunca se le ha prometido la victoria visible sobre la tierra. resucitado de entre los muertos y elevado a la diestra de Dios. El es el futuro por antonomasia: "Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. que es como de manera paliada se suele llamar al prójimo. cuánta humildad y generosidad. ¿Quién no peca diariamente en este aspecto por razón de la debilidad de su fe? Pero esta actitud de negativa no se repara por el hecho de hacerla pasar por amor cuando se cumple cualquier deseo del prójimo. Propio de los tiempos escatológicos es que "por haberse multiplicado la iniquidad se enfría la caridad en la mayoría" (Mt 24. no obstante. El futuro en que cree y espera la existencia cristiana y que se mantiene en la caridad es el futuro del Dios revelado. y por otra parte cuánto comunicarse y darse en la palabra y en la acción. la caridad no es sólo la energía de la fe que se ha arriesgado a la aventura de 10 que no tiene fondo. verdad que con frecuencia nos parece dura. Cierto que los cristianos han negado con frecuencia la caridad al mundo y a los hombres. Quizá sea la esperanza. Porque la caridad debe a los demás hombres la verdad. 10 más humano del hombre. "Gracia". Sólo el condenado a muerte pide clemencia y sólo el mendigo da las gracias por una limosna. sino más bien todo 10 contrario. Pero ¿quién tolera ser considerado como condenado a muerte o mendigo? La caridad. tal como aparece. eso le sirve de prueba. Claro que todo cuanto hay que decir contra el falso juicio que se ha formado sobre la caridad—en atención a una comprensión exacta de la existencia cristiana—sólo puede expresarse. La negativa de la auténtica caridad no queda reparada al proclamar como plenitud de la caridad cristiana el diálogo continuo con el "interlocutor". por ejemplo. cuánta suavidad y mansedumbre. Incluso fue inmolada en la Cruz. Esto hay que ponerlo bien en claro frente a cierta caridad romántica e idealista que se tiene por caridad cristiana. También en la esperanza se realiza la existencia cristiana. en resumen: cuánta franqueza. recibe cariñosa lo que nadie quiere. Las esperanzas del hombre se relacionan en última instancia con las promesas de su mundo y de su existencia. cuánta disposición y entrega implica la caridad. Porque el hombre. la realidad infalsificabie de la salvación. Sin embargo. fuera de toda utopía. Su llegada.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 156 exija la santidad de los mandamientos de Dios y su cumplímiento en favor de la comunidad. en las pequeñas cosas y en las grandes. En toda esperanza atestigua el hombre la insuficiencia de lo provisional y prueba la confianza en el futuro. que se sitúa con mucha frecuencia donde se hace que el otro experimente una limitación o donde se calla con resolución y no se sigue discutiendo. cuánto perdón. Es verdad que la esperanza humana en general está firmemente anclada en las posibilidades humanas donde se ase fuertemente. Lo que se denomina conducta "social" y esas eternas discusiones ya no son en modo alguno caridad cristiana. Esta caridad tiene una virtud poderosa aquí y allí. quiere vivir—así piensa al menos—más de su producto personal que del perdón. que no se avergüenza. más de la fama adquirida que del brillo de la caridad. y también de los cielos de su existencia. y "limosna" se ha convertido en cosa despreciable. de los niños o de los convecinos. Pero sabe asimismo que la caridad es el sacrificio que garantiza la verdad a los demás. y esta prueba la vuelve mucho más vigorosa y arraigada. fuera de todas las posibilidades que se pueden construir e imaginar. Esta caridad es la sal de la existencia cristiana y a través de ella es también la sal de la tierra. en cuya oferta de vida tiene la fe un puesto tan alto. pero que es la única realidad capaz de salvar el mundo. se deja en manos de Dios. Pero justamente por esto provocará oposiciones. sino la caridad misma puesta al rojo vivo por la esperanza. Esperar en el sentido de la existencia cristiana significa confiarse a la presencia y futuro de Jesucristo y vivir mirando hacia El. si no se ha olvidado cuánta paciencia y longanimidad. cuánto sufrimiento de las debilidades. 12). porque es el futuro. perdón es una palabra caída en desuso." La esperanza es un rasgo esencial de la existencia humana sobre todo. Un cristiano sabe cuánto amor necesita el hombre —10 sabe por sí mismo—y sabe cuán poco le ofrece a su prójimo.

La esperanza corre a la espera de lo que espera. Cierto que nadie. En la caridad se guarda el agradecimiento como memoria. justicia. En esta acción de gracías se expresa la gratitud de su naturaleza recibida. mientras que la falta de esperanza del tiempo queda atrás al querer ser temporal. Esperar significa esperar contra la muerte. y también entra en juego la historia revuelta de la humanidad. Nada ni nadie preserva al que espera de la aparente decepción de la muerte. De todos modos no se confía a ella sin más ni más. Porque la fe. La esperanza no se dedica a la búsqueda del tiempo perdido ni a la caza de 10 desaparecido. en este mundo hay muchas cosas que se le oponen a la fe y a la caridad. existe algo común que caracteriza la existencia cristiana según todo lo dicho. pero no por desconfianza propiamente dicha. Estos rasgos fundamentales pueden evolucionar de muchas maneras. Hagamos referencia sólo a una cosa: en la fe. Porque siempre implica su propia interpretación. la esperanza es mirar hacia afuera y acceso a este ofrecimiento y su cumplimiento. Por el contrario. ve aquí una perspectiva. En esto puede conocerse y reconocerse en última instancia. Con fe. Pero no vamos a adentrarnos ahora en estos temas. Así puede esperar con paciencia. El cristiano es un hombre que se debe a Dios en la fe. Esperar supone un examen sin fingimientos de las posibilidades y destino de la tierra y de la situación humana. la caridad y la esperanza encierran muchas cosas en sí: sabiduría. no existe tampoco sin acción de gracias. en sus rasgos fundamentales. verdad. y—digámoslo así—con un entusiasmo lleno de circunspección. Como expectante es también la existencia cristiana una existencia que espera corriendo y que corre esperando. La caridad es la memoria del agradecimiento. aun cuando se vea cubierta de debilidades y pecados. Confianza que ha despertado en la fe la magnífica promesa hecha en Jesucristo y que se ve corroborada con nuevos retoños por el ejercicio de la caridad. sin abandonarlas. según la formulación clásica del Apóstol. Se anticipa a todo tiempo. la edad y la muerte como reclamación precisa contra la esperanza. en la caridad y en la esperanza. Puesto que la existencia cristiana sólo existe como deberse. Es sobria y vigilante. Nadie ni nada merma al que espera el riesgo de su esperanza. En la fe se realiza el recuerdo del agradecimiento. hacia dentro de la perspectiva abierta con Jesucristo. pureza. fuera del que espera. Como existencia que se debe está enfocada hacia el gozo. queda enrolada dentro del gozo y penetrada por él. etc. Así se muestra la existencia cristiana que espera temerosa y confiada al mismo tiempo. muriendo. La esperanza desconfía del modo de comportarse de las cosas. es cuando el que espera irrumpe a través del destino de este mundo insidioso. Pero aun muriendo. La existencia cristiana es gracias y alegría en la fe. por la perspectiva que tiene del Dios que resucita a los muertos. No quiere decir esperar vanamente en su protesta. Y en su gozo resuena la cercanía del Señor que se ha entregado a ella. Este es—y con ello queremos expresar algo más que una simple imagen—el sonido de la existencia que sin cesar se debe a Dios. La esperanza es su pensamiento de donación. sino por su confianza en Dios sin bases ni límites posibles. Mientras que el falto de esperanza se pierde por la impaciencia en medio de las mayores ilusiones. sí. y de esta interpretación desconfía fundamentalmente la esperanza. amistad. Su vida es (de nuevo) un deberse. La fe es este recuerdo de las gracias. caridad y esperanza se describe la realización de la existencia cristiana. No toma temerosa o temerariamente nada por anticipado. además posee una visión amplia y penetrante que pone ante los ojos el futuro ya actualizado. de quien confía en el Dios que resucita los muertos. la caridad y la esperanza. En la esperanza va avanzando el cristiano por encima de la fe y de la caridad. incluidas las que atañen al final. en la caridad y en la esperanza.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 159 hace de la vida de Jesucristo y la caridad es la manifestación de este ofrecimiento aceptado frente al prójimo. humildad. El cristiano. Esperar no es soñar. Siempre surge la enfermedad. el que espera tiene ante los ojos en toda su sobriedad y sin parcialismos la realidad presente. Aquí hay que entender el deber en sentido transitivo. Sacrifica el tiempo porque ha encontrado ya el futuro que supera todo tiempo. . ni siquiera el final. y hacen que la vida no parezca llena de esperanza.

nunca eliminable de este mundo ni de la Iglesia. Al desearnos deseamos el mundo. hombres y creyentes. y ha de conquistar renovadamente este ser. su presencia sobre la tierra. Los medios y caminos que para esto emplean son tan increíblemente diversos como la vida misma. el espíritu de Jesucristo. de los dolores de la despedida. y permanece en El en tanto retorna renovadamente a El. si es que no se extingue. si es que no llega a hundirse del todo. y al preocuparnos de nosotros mismos sucumbimos y nos adherimos a la presunta verdad de su amenaza. como llama Pablo a la naturaleza egoísta del hombre histórico. En ella. ponen en juego todo su poder para hacer que caiga aquel cuya vida se ha realizado definitivamente en Jesucristo. Sin embargo. El es quien confiere a la existencia cristiana PROBLEMAS EXEGÉTICOS. de estas voces de amenaza y halago. como dice el Apóstol. Dios no retira su operación ni sus dones enviados al mundo. va contra la oposición siempre viva del mundo y de sí mismo. mire no caiga" (1 Co 10. recayendo por ellas otra vez en la angustia y el ansia. Arrastra al ereyente a la angustia y a la preocupación como eón eterno y poderoso. y hay decisiones sobre el individuo de las que éste procede sin ser preguntado. somos nosotros la carne. amenaza de continuo la existencia cristiana.. que les proporciona esta auto-interpretación personal plena de exigencias. Pero también existen otras que exigen una decisión personal. La fe. tenemos que dirigir ahora nuestra atención a dos peculiaridades que hacen muy razonable hablar de la vida cristiana como de existencia cristiana. zozobra la esperanza si es que no se derrumba del todo. la fe se siente a menudo enflaquecida. Pero el espíritu. 12). por medio del destino fatal e incomprensible. En concreto: la vida cristiana conserva continuamente el sercristiano. esta comunidad de naturaleza e historia en que nos hallamos. si así podemos hablar. sin cuartel ni tregua posible. la caridad se enfría. y el sello que ha quedado marcado en el bautismo es indeleble. si no nos inquietáramos y ansiáramos por nosotros mismos. por sus dones y promesas. Y ella tiene que defenderse.—11 . Y cierto también que el cristiano queda caracterizado por el bautismo de una vez para siempre como tal y su vida evoluciona a partir de Cristo y hacia Cristo. Ambos. Al estar expuestos como creyentes al egoísmo y a la arbitrariedad. El eón de este mundo no tendría en nosotros fuerza alguna si no se levantara en nosotros contra nosotros mismos. Este poder se le aplica como aniquilación mortal y al mismo tiempo como el único refugio acogedor. la "carne" y el mundo. el mundo.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 160 III Carácter existencial de la existencia cristiana Ya que hemos intentado bosquejar brevemente la razón de la existencia cristiana y su realización. despierta su deseo y anhelo de este poder por su grandeza y esplendor. El hombre existe en Cristo Jesús en cuanto que permanece en El. la esperanza y la caridad se ven incluso atacadas de continuo por el hecho de que el hombre interpreta inmedia- ta y evidentemente el mundo como el poder. La existencia cristiana es una lucha continua entre el espíritu y la carne. Porque esta decisión en la que adopta la nueva base de su vida por medio de la entrega de Jesucristo. Hay decisiones de Dios que preceden incuestionablemente al mundo. Esta afluencia que llena la vida cotidiana y también se reviste con el ropaje de sistemas teóricos. Pero al mismo tiempo. como la última fuerza que sobre él se ejerce. sopla en nuestros corazones para venir en ayuda nuestra en la lucha que tenemos empeñada.. de males terribles y oscuridades impenetrables. no tendría tanta fuerza ni poder si no hallara un aliado en nosotros mismos. Sobre todo se sirven de dos tendencias: de la amenaza y del halago. por medio de la destrucción y aniquilamiento de la vida y del alma. Cierto que la razón de la existencia cristiana la ha puesto Dios de una vez para siempre en la muerte y resurrección de Cristo. ¿En dónde radica la dificultad de la fe? Seguro que no en la ciencia o en la técnica con la que uno llega a familiarizarse. Pablo tiene muy en cuenta esta lucha de que venimos hablando cuando dice: "Quien cree que está en pie. por su presencia siempre actual y consoladora. Ya partiendo del corazón se corre este albur. ¡Como si la fe en la época de Domiciano hubiera sido más fácil que ahora! La existencia cristiana se halla expuesta al peligro con anterioridad a todo 10 científico y a todo 10 técnico.

requiere la concordancia de la caridad y la esperanza. sobre todo. con toda certeza.162 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 1G3 su rasgo fundamental. es la plenitud de la existencia humana? Porque existir huroanamente es realizar su vida en la sinceridad y franqueza de la gratitud y en el gozo de la modestia. 24). se le concederá aún más fe para poder dar más fruto aún. un permanecer en Jesucristo. ayuda a mi falta de fe" (Me 9. Quizá no sea grande. Hay que poner a buen recaudo esa existencia contra todos los ataques exteriores e interiores. con la fe. sino negociar con ellos. Ya 10 hemos visto: la existencia cristiana surge del fundamentó y razón de vida que se ha manifestado de nuevo en Jesucristo por el Espíritu Santo. Una auténtica o verdadera existencia cristiana existe solamente allí donde ésta se atiene a la medida de la fe y ésta no se excede en piedad arbitraria." El hace que la fe se exprese—ni más ni menos—con las palabras que el padre del poseso dijo ante Jesús: "Creo. Esta fe no es sólo su origen que nunca las abandona. A este fundamento se debe la existencia en la fe. humilde y prudente. la caridad y la esperanza—o dicho de otro modo. Pero si exagera presuntuosamente la medida de su fe no reportará fruto y con toda seguridad su fe se verá en peligro. Recuerda la parábola de los talentos: no debe enterrarlos. y desde luego como existencia conforme a sí misma y a ¡a moderación que corresponde a la medida de ia fe recibida. en una caridad no auténtica. en una esperanza fantasiosa y. Quizá se edifique en sí misma. en un modo de hablar lleno de piedad aparente. sin que por ello se olviden la caridad y la fe. una realización existencial que se decide siempre por El creyendo. se "hincha". como dice el Apóstol. . Su fe será—como decimos—"excesiva". La fe "exagerada". Luego vendrá el fruto y. la mutua pertenencia de fe y caridad por una parte. y la esperanza por otra. fe y caridad llegan a la plenitud contando con la esperanza. ¿Quién va a desconocer que esta existencia como tal. y de todo cuanto de ellas dimana. pero no edifica. Si según esto la existencia cristiana es en la práctica una realización existencial de la fe. Porque tenemos que la vida del cristiano se describe muchas veces sólo como esperanza. pero también para colmar el conocimiento. caridad y esperanza. como unidad de fe. en piedad aparente. no construye. clavando su mirada en la meta de la plenitud. Esta medida sólo la conoce la fe que es humilde y recibe agradecida. es decir. esperando y amando—hemos también de tener en cuenta esto que sigue: sólo es existencia propiamente dicha. La existencia cristiana es también en este sentido. de audición y acción. en la caridad y en la esperanza. Pero el cristiano sabe asimismo que a cada uno se le reparte el don de la fe con medida diversa y que cada cual ha de considerar su propia medida. La existencia cristiana es existencia sólo en la medida de la fe que se le confiere y sin abusar arbitrariamente de ella. También se reconoce aunque en un grado menor. Mas bien. El cristiano sabe perfectamente que siempre se exige la fe para colmar—según su medida—la caridad y esperanza. Respecto a la relación mutua de fe y obras de caridad. y esto es precisamente lo que viene a demostrar su poca sinceridad y su fa'ta de valores auténticos. Pero la existencia cristiana. sino también la medida de su verdad. la cosa resulta clara sin más: hay demasiadas palabras de Jesús y de sus Apóstoles que acentúan esta unidad para que aquí subsista una duda. sino llenarla. No hay que preguntar. descrito con estas palabras: "Desnudaos del hombre viejo y vestios del nuevo.

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