You are on page 1of 9

7

Sobre la existencia cristiana

en la que se funda la existencia cris- . Tampoco ios cristianos mismos son a menudo del todo conscientes del carácter de su existencia. que recordemos algo sobre ella. por tanto. Bueno será. se ha decantado la existencia cristiana respecto a todas las demás. Esta razón no se desvincula de ella. en última o primera instancia. La existencia cristiana se funda en que Dios se ha revelado y en que esta existencia se ha encontrado con esta revelación. Naturalmente que se la puede considerar desde fuera. y que hagamos algunas reflexiones sobre su carácter existencia!. la revelación de Dios. Pero ella se sabe como existencia humana por excelencia. Esto no excluye que signifique un fenómeno un tanto extraño para la mentalidad idealista o materialista corriente. I Fundamentación de la existencia cristiana Toda existencia surge de una razón de sí misma. como la verdadera y propia existencia del hombre. sus fundamentos y su realización.La existencia cristiana no se entiende en modo alguno como una de las muchas variantes de la vida humana. Por medio de este enunciado. sino que pertenece a su existir como algo que la fundamenta y al mismo tiempo caracteriza. La razón en la que el cristiano como cristiano se sabe fundado es. cuya significación no hay que pasar por alto. La revelación de Dios.

se descubre como siempre presente por medio del Espíritu Santo. en quien esta existencia tiene lugar. día a día. . El cristiano no es tan cándido que espere su salvación de la violencia o de una llamada a la naturaleza buena. Estas palabras no tratan de poner de relieve su dimensión histórica. Estas ideas iluminan con claridad aún mayor el carácter de la existencia cristiana. exaltada a la diestra de Dios en todo su poder. sino que se ponía en manos de Aquel que juzga con justicia. Goethe. han ido devastando esta hermosa creación para darnos por medio de este sacrificio su vida. Sacrificio de Dios significa que Dios ha sufrido a los hombres y cristianos. 23s. Porque este Jesucristo en quien Dios se reveló fundamentó la existencia cristiana al entregar su propia existencia por los hombres. presenta a los hombres su vida entregada en sacrificio como razón para su fundamentación y salvación person ales. al padecer no amenazaba. Y este sacrificio de la entrega de Jesucristo reporta una victoria en la resurrección del sacrificado de entre los muertos. Sabe que sólo salva el sacrificio. ¿Qué significa sacrificio de Dios? " . que de hecho se halla en decadencia. está como tal siempre presente en el Espíritu Santo. a fin de que. que pone un nuevo fundamento para todos los hombres.στψ Ίησοΰ είναι o ζην: "ser en Cristo Jesus" o "vivir". y se abandona a la razón de vivir que se le ofrece con esa entrega. resucitado y ensalzado a la diestra de Dios. sino su actualidad siempre presente . Sacrificio significa que ha ofrecido su cuerpo y su alma para llevar sobre sí los pecados mortales. Pero Goethe ha muerto. el mismo que sobre el madero llevó nuestros pecados. como la mejor. ni por sus buenas palabras o acciones. No se trata de desanimarle a realizar esfuerzos de este género o a mirarlos con buenos ojos. tuvo lugar en la historia humana y fue por sí misma una revelación concretamente histórica. hora a hora. Pero de Jesucristo se dice: "Ayer y hoy el mismo y por toda la eternidad" (Hb 13. Sacrificio quiere decir que por último ha habido una ocasión en que en este mundo lleno de exigencias de oposición no se ha elevado reivindicación alguna. sus maldades y perversiones. Todos los hombres viven contando con esta entrega personal de Dios en Jesucristo por ellos. muertos a nuestros pecados. con cuyas heridas habéis sido curados" (1 Ρ 2. ya está hecho. Así se puede entender el cristianismo desde fuera y en analogía con los partidarios de otros hombres históricamente importantes. y Hegel y Marx han seguido el mismo camino. . la fórmula paulina εν Χρ'. secretos o públicos. injusticias. por ejemplo. que no son ninguna ilusión. sus justicias personales. Los cristianos no son cristianos por el hecho de hallarse bajo el influjo histórico de Jesucristo ni por tomar parte en la cultura por El caracterizada. brutales o imperceptibles. al ser insultado. Si tratamos de verter el concepto "existencia cristiana" en el lenguaje del Nuevo Testamento se podría escoger. como. que les sigue tras la muerte corporal. Existencia cristiana es existencia en Cristo Jesús. Su espíritu es el espíritu de los muertos. La existencia cristiana se funda en Jesucristo. 8). que Jesucristo ha cargado sobre sí todas sus debilidades. Sabe también que el hombre no puede salvarse nunca por medio de la violencia ni de la mentira. no respondía con insultos. Todos los hombres pueden hallar la razón de su vida—una razón inconmovible—en esta entrega personal de Dios en favor de ellos. Porque el cristiano sabe que el hombre tiene que salvarse. Porque—y al hablar de esto llegamos a una tercera condición de la existencia cristiana—el Crucificado. Por medio de su entrega que fue vencedora de la muerte se pusieron los fundamentos de la existencia cristiana. Es su aparición en Jesucristo. La existencia cristiana se funda también en el hecho de que Jesucristo. Así 10 prueba su resurrección de entre los muertos. sino que Jesucristo ha ofrecido su vida con amor incondicional como razón indestructible e invencible. E l que. el sacrificio personal de Dios. Pero sabe que tales cosas no bastan en este mundo y que pronto topamos con sus limitaciones. El sacrificio. ese Jesucristo en quien Dios se ha revelado. Hegel o Karl Marx. La víctima. y como tal fue resucitado por Dios de entre los muertos y elevado hasta la diestra de Dios. Asimismo sabe que no puede salvarse ni por su buena in· tención o buena voluntad. en quien Dios se ha revelado y se mantiene revelado en la historia. El cristiano acepta este supuesto previo dado al mundo por medio de Jesucristo. como razón superior a la muerte. viviéramos para la justicia. y las ha llevado consigo hasta el sepulcro. sino que.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 151 tiana.). La víctima existe por nosotros y para nosotros.

Nos llega como oferta de su Buena Nueva. por la virtud del Espíritu Santo. partiendo del fundamento de Jesucristo y de su Pasión y Cruz concretas. ¿Qué es fe como realización existencial? La fe comienza con el oír. Todo esto resulta extraño al que está afuera. obedecer juntamente la oferta promulgada por Dios mediante la entrega de Jesucristo. en medio de los mensajes de victoria y de condenación del mundo. Liberada de 10 eclesial. la edifica como templo suyo. II La realización de la existe?2cia cristiana Al poderse afirmar de la existencia cristiana. que es la Iglesia. Pero sopla en la presencia concreta que por su medio se crea Jesucristo. La fe comienza con la concentración del hombre disperso. cotidiana y ante todo su profundidad. También el Espíritu. si sólo se tratara de una de las muchas consideraciones sobre el mundo y de la vida. según la voluntad de Dios que condescendió en revelarse concreta y humanamente. Pero prescindiendo ahora del hecho de que también él existe en su presencia sólo por los ecos del soplo del Espíritu concreto de Jesucristo. propuestas al hombre para que él elija según su convencimiento personal. Diariamente actualizan por medio de la proclamación de la Cena del Señor su entrega a la Cruz y reciben bajo signo eficaz su Cuerpo entregado por ellos. y •—•por qué no confesarlo—siendo quizá mejor que el que persevera en la Iglesia dentro del soplo concreto del Espíritu Santo. Es cierto que sopla donde quiere. ¿Cómo ocurre esto? En la fe. Si se han cerrado de nuevo mediante el pecado mortal. Por medio de múltiples llamadas tiene lugar en ella la aclamación de la vida mediante el Espíritu. Esto implica ya una conversión. para acabar atendiendo tal mensaje. Cristo mismo nos llama a ella en su presencia. así también vuelve sobre sí misma y permanece mediante el Espíritu Santo en la presencia concreta de Jesucristo (la Iglesia) que actúa a través de medios y caminos bien concretos. el único que fue crucificado y resucitó por nosotros y tiene presentes a todos los suyos por medio del Espíritu que le revela. es una existencia eclesial. Pero oír quiere decir. Claro es que el individuo puede alejarse del espíritu concreto de la Iglesia y. Por medio de todo esto Jesucristo en virtud del Espíritu congrega su pueblo. incluso es escandaloso para la mentalidad existencial moderna. sin embargo. podemos ver que esta existencia no es eso. pierde la existencia cristiana su concreción sencilla. En síntesis: como cristiana. A grandes rasgos podríamos decir: viviendo el cristiano de Cristo. Pero justamente en todo aquello de lo que se sirve el Espíritu para engendrar y conservar la laboriosa existencia cristiana. según Cristo y para Cristo. surge también la pregunta: ¿de qué manera sucede ella en Jesucristo? Vamos a ocuparnos de esta cuestión. que los fortalece con la virtud del Espíritu y los vigoriza en la existencia cristiana. que se funda en el mencionado sentido de Jesucristo. en la esperanza y en la caridad. el peligro de reducción de la existencia cristiana a 10 puramente moral o incluso cristiano-estético es excesivamente grande. Nada de esto necesitaría la existencia cristiana. un retorno. del mismo modo que ella se funda en un Dios revelado de manera concreta y se debe a la Cruz concreta del que ha resucitado de entre los muertos y ahora se halla siempre presente en el poder de Dios. del Evangelio. en la franqueza para con Dios en que nos puso Cristo. Y el mismo Espíritu inserta a los llamados mediante el bautismo en el Cuerpo de Jesucristo y los dispone a toda Cruz y a toda gloria de su existencia nuevamente adquirida en Cristo y en el Cuerpo de Cristo. como son la palabra. los juzga y purifica por medio de las palabras de la absolución. Sino que. custodio del Espíritu. La conversión se realiza . Porque ésta se abre por medio del Espíritu que se ha decidido por estos medios humanos. los sacramentos y los dones y virtudes que se le han conferido. es decir: la que se crea en la Iglesia. hace que su Cuerpo sobre la tierra—la Iglesia—crezca.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 152 como la de Jesucristo. es un Espíritu concreto. en virtud del cual se manifiesta la vida entregada de Jesucristo como nuestra razón de vivir. En ella aflora el Espíritu Jesucristo mediante los medios que se le han confiado. seguir siendo en su tenor de vida un cristiano. Pero perfenece a la realidad de la existencia cristiana.

tiene también la libertad de existir para los demás. La fe es el principio de la existencia cristiana. Es para el prójimo la realización libre de la fe. arbitrarias y extrañas. Porque el hombre. que se preocupa de sí misma y sólo piensa en su propio placer. Pero él. Porque el creyente abandona esa consistencia aparente. claro está. Ve a los demás como a aquellos que Dios le ha asignado y a los que personalmente se halla referido. un principio. a otra. El creyente. al insertarse por la fe en el sacrificio de Jesucristo como en el nuevo fundamento de vida que se le brinda. sino un no por amor a los demás. Esto significa que en determinadas circunstancias concretas puede incluir un no a las pretensiones de los demás. Para aquel que realiza la conversión en la fe resulta clara su necesidad e indiscutible su verdad. se da al nuevo fundamento que Dios ha reservado a los hombres en Jesucristo. volviéndose hacia esta única voz. Así se entrega el creyente en la fe. 29). Por su fe en el sí que Dios le ha brindado y del que ha oído que Dios se 10 ha ofrecido a todos puede decir también sí a los demás hombres y a veces hasta al propio sacrificio. Esta renuncia y retorno por el oír es. Les ve en su verdadera necesidad. En ella. pero no a los demás hombres. en su propia seguridad. en primer lugar. como dice el Apóstol. algo más que oír. aherrojado en la soberbia. Lo oído es el ofrecimiento de la vida que se nos manifiesta por medio de Jesucristo. se cuenta de Pedro (Mt 14. Es—dado que el oír no es defectible—una decisión audiente.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 154 en esta obediencia. aun cuando sólo sea la antigua dimensión de la creatura según un modo nuevo: la dimensión de una vida garantizada y recibida. No un no en interés de la afirmación propia y personal. claro está. como gustosa y traidoramente se dice. Así se decide la decisión. La realización de la conversión en la fe no se puede comprender psicológicamente. Como todo paso definitivo y último del hombre es totalmente impenetrable. Esto quiere decir. desaparece el apocamiento y el complejo de caída personales de la existencia humana. sujeto por fin a la auto-edificación de su existencia. la fe es operante. Y de este modo la caridad se constituye en otro de los distintivos de la existencia cristiana. y ante todo a sí mismo. De este modo el sí que se dirige a los demás hombres será siempre un sí crítico. sino también a los demás hombres. en la afirmación de sí mismo. Pero decisión implica una adhesión libre y una promesa. el sí impuesto y aceptado por él para salvar la libertad. Ya lo hemos oído: en la fe que se abandona a la vida que Dios nos brinda por medio de Jesucristo. Así es como se lleva a cabo la entrega. Claro está que ha de ser un sí a los demás hombres que venga del sí de Dios. a las autojustificaciones y a sus propias parcialidades. al saber que en la fe está Dios de su lado. se promete a 10 oído y fija en ello su conversión. un principio por el que siempre existe. Porque cuanto más ilimitada es la entrega de la caridad tanto más estará al servicio. que ella nunca deja tras de sí. se abre así no sólo a Dios. Justamente por eso la caridad debe decir no. que en medio de la tempestad le dice: " ¡ V e n ! " "Y andaba sobre las aguas y se llegó a Jesús". el hombre se hace obediente a Dios en este retorno de la fe y acepta el ofrecimiento de vida hecho por Jesucristo para pertenecerle. a su poder y a su modo de sentir. que puede sobre todo ver a los demás hombres. sino de su salud y de la verdad y libertad. que se convierte ya en el oír. ligado a las injusticias que nacen de las preocupaciones y de los placeres. de su vida y con ella de la verdad y de la justicia que El nos ofrece. También por esto puede darse libre y espontáneamente a los demás hombres y entregarse a ellos. sino a sus exigencias egoístas cuando 10 . Antes de creer—así lo ve—se hallaba atado al mundo. en la exaltación personal. Pero la existencia cristiana no se agota en la fe. deja el barco y se arroja por su cuenta al mar para andar sobre las olas hacia la voz de Jesús. asiente a 10 oído. En la fe se soltaron estas coyundas. Fe es atreverse a establecer una nueva dimensión que al no creyente parece cuestionable e ineluso absurda. En ella renuncia el hombre a todas las inspiraciones propias. La fe no es un cambio de situación dentro del mismo plano. no de la soberbia del prójimo. Para él es la decisión oyente de la obediencia en la fe. como su propia ayuda. Oyendo. Oír — obedecer — pertenecer: así se perfecciona la conversión. no es pasar de una ideología. En la fe se sabe el hombre atendido y pleno.

El futuro en que cree y espera la existencia cristiana y que se mantiene en la caridad es el futuro del Dios revelado. "Gracia". ¿Quién no peca diariamente en este aspecto por razón de la debilidad de su fe? Pero esta actitud de negativa no se repara por el hecho de hacerla pasar por amor cuando se cumple cualquier deseo del prójimo. que no se avergüenza. Su llegada. fuera de todas las posibilidades que se pueden construir e imaginar. Propio de los tiempos escatológicos es que "por haberse multiplicado la iniquidad se enfría la caridad en la mayoría" (Mt 24. Un cristiano sabe cuánto amor necesita el hombre —10 sabe por sí mismo—y sabe cuán poco le ofrece a su prójimo. que se sitúa con mucha frecuencia donde se hace que el otro experimente una limitación o donde se calla con resolución y no se sigue discutiendo. cuánto sufrimiento de las debilidades. Las esperanzas del hombre se relacionan en última instancia con las promesas de su mundo y de su existencia. Porque el hombre. de los niños o de los convecinos. y también de los cielos de su existencia. 10 más humano del hombre. que es como de manera paliada se suele llamar al prójimo. Esta caridad es la sal de la existencia cristiana y a través de ella es también la sal de la tierra. cuánta suavidad y mansedumbre. La negativa de la auténtica caridad no queda reparada al proclamar como plenitud de la caridad cristiana el diálogo continuo con el "interlocutor". perdón es una palabra caída en desuso. verdad que con frecuencia nos parece dura. resucitado de entre los muertos y elevado a la diestra de Dios. si no se ha olvidado cuánta paciencia y longanimidad. cuánta humildad y generosidad. Pero sabe asimismo que la caridad es el sacrificio que garantiza la verdad a los demás. Esta caridad tiene una virtud poderosa aquí y allí. se deja en manos de Dios. y esta prueba la vuelve mucho más vigorosa y arraigada. Quizá sea la esperanza. Incluso fue inmolada en la Cruz. en cuya oferta de vida tiene la fe un puesto tan alto. En toda esperanza atestigua el hombre la insuficiencia de lo provisional y prueba la confianza en el futuro. Lo que se denomina conducta "social" y esas eternas discusiones ya no son en modo alguno caridad cristiana. También en la esperanza se realiza la existencia cristiana. tal como aparece. El es el futuro por antonomasia: "Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. la caridad no es sólo la energía de la fe que se ha arriesgado a la aventura de 10 que no tiene fondo. la realidad infalsificabie de la salvación. fuera de toda utopía. Pero justamente por esto provocará oposiciones. Esto hay que ponerlo bien en claro frente a cierta caridad romántica e idealista que se tiene por caridad cristiana. quiere vivir—así piensa al menos—más de su producto personal que del perdón. Porque la caridad debe a los demás hombres la verdad. Cierto que los cristianos han negado con frecuencia la caridad al mundo y a los hombres. el futuro donde esta existencia está presente en Jesucristo crucificado. cuánta disposición y entrega implica la caridad. recibe cariñosa lo que nadie quiere. Esperar en el sentido de la existencia cristiana significa confiarse a la presencia y futuro de Jesucristo y vivir mirando hacia El. en las pequeñas cosas y en las grandes. no obstante. Sin embargo. hasta el punto de que repite a los demás esta oferta con la matización de su caridad y hace que el cristiano espere también. más de la fama adquirida que del brillo de la caridad.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 156 exija la santidad de los mandamientos de Dios y su cumplímiento en favor de la comunidad. Si la fe es la obediencia del oír al ofrecimiento que se nos . porque es el futuro. sino la caridad misma puesta al rojo vivo por la esperanza. Sólo el condenado a muerte pide clemencia y sólo el mendigo da las gracias por una limosna. y "limosna" se ha convertido en cosa despreciable. y por otra parte cuánto comunicarse y darse en la palabra y en la acción. Jesucristo. por ejemplo. Pero ¿quién tolera ser considerado como condenado a muerte o mendigo? La caridad. aunque vaga y un tanto cándida. Claro que todo cuanto hay que decir contra el falso juicio que se ha formado sobre la caridad—en atención a una comprensión exacta de la existencia cristiana—sólo puede expresarse. sino más bien todo 10 contrario. cuánto perdón. nunca se le ha prometido la victoria visible sobre la tierra. eso le sirve de prueba. en resumen: cuánta franqueza." La esperanza es un rasgo esencial de la existencia humana sobre todo. pero que es la única realidad capaz de salvar el mundo. Es verdad que la esperanza humana en general está firmemente anclada en las posibilidades humanas donde se ase fuertemente. 12).

Puesto que la existencia cristiana sólo existe como deberse. hacia dentro de la perspectiva abierta con Jesucristo. El cristiano. Se anticipa a todo tiempo. Como existencia que se debe está enfocada hacia el gozo. caridad y esperanza se describe la realización de la existencia cristiana. Mientras que el falto de esperanza se pierde por la impaciencia en medio de las mayores ilusiones. Esperar supone un examen sin fingimientos de las posibilidades y destino de la tierra y de la situación humana. es cuando el que espera irrumpe a través del destino de este mundo insidioso. además posee una visión amplia y penetrante que pone ante los ojos el futuro ya actualizado. mientras que la falta de esperanza del tiempo queda atrás al querer ser temporal. y—digámoslo así—con un entusiasmo lleno de circunspección. La existencia cristiana es gracias y alegría en la fe. no existe tampoco sin acción de gracias. sin abandonarlas. El cristiano es un hombre que se debe a Dios en la fe. la caridad y la esperanza encierran muchas cosas en sí: sabiduría. Con fe. etc. La esperanza desconfía del modo de comportarse de las cosas. la caridad y la esperanza.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 159 hace de la vida de Jesucristo y la caridad es la manifestación de este ofrecimiento aceptado frente al prójimo. Y en su gozo resuena la cercanía del Señor que se ha entregado a ella. de quien confía en el Dios que resucita los muertos. en este mundo hay muchas cosas que se le oponen a la fe y a la caridad. y también entra en juego la historia revuelta de la humanidad. En la esperanza va avanzando el cristiano por encima de la fe y de la caridad. Esperar no es soñar. el que espera tiene ante los ojos en toda su sobriedad y sin parcialismos la realidad presente. Así puede esperar con paciencia. Como expectante es también la existencia cristiana una existencia que espera corriendo y que corre esperando. en sus rasgos fundamentales. Por el contrario. En la fe se realiza el recuerdo del agradecimiento. fuera del que espera. Estos rasgos fundamentales pueden evolucionar de muchas maneras. Hagamos referencia sólo a una cosa: en la fe. Esperar significa esperar contra la muerte. muriendo. y de esta interpretación desconfía fundamentalmente la esperanza. verdad. La caridad es la memoria del agradecimiento. Este es—y con ello queremos expresar algo más que una simple imagen—el sonido de la existencia que sin cesar se debe a Dios. incluidas las que atañen al final. la edad y la muerte como reclamación precisa contra la esperanza. amistad. La esperanza corre a la espera de lo que espera. No toma temerosa o temerariamente nada por anticipado. sí. existe algo común que caracteriza la existencia cristiana según todo lo dicho. La fe es este recuerdo de las gracias. ni siquiera el final. en la caridad y en la esperanza. humildad. por la perspectiva que tiene del Dios que resucita a los muertos. ve aquí una perspectiva. justicia. sino por su confianza en Dios sin bases ni límites posibles. Porque la fe. según la formulación clásica del Apóstol. La esperanza es su pensamiento de donación. Pero aun muriendo. En la caridad se guarda el agradecimiento como memoria. pero no por desconfianza propiamente dicha. en la caridad y en la esperanza. De todos modos no se confía a ella sin más ni más. aun cuando se vea cubierta de debilidades y pecados. No quiere decir esperar vanamente en su protesta. Sacrifica el tiempo porque ha encontrado ya el futuro que supera todo tiempo. la esperanza es mirar hacia afuera y acceso a este ofrecimiento y su cumplimiento. pureza. Su vida es (de nuevo) un deberse. Porque siempre implica su propia interpretación. La esperanza no se dedica a la búsqueda del tiempo perdido ni a la caza de 10 desaparecido. Así se muestra la existencia cristiana que espera temerosa y confiada al mismo tiempo. En esta acción de gracías se expresa la gratitud de su naturaleza recibida. En esto puede conocerse y reconocerse en última instancia. Cierto que nadie. Aquí hay que entender el deber en sentido transitivo. Pero no vamos a adentrarnos ahora en estos temas. Nadie ni nada merma al que espera el riesgo de su esperanza. queda enrolada dentro del gozo y penetrada por él. Siempre surge la enfermedad. Es sobria y vigilante. Nada ni nadie preserva al que espera de la aparente decepción de la muerte. . Confianza que ha despertado en la fe la magnífica promesa hecha en Jesucristo y que se ve corroborada con nuevos retoños por el ejercicio de la caridad. y hacen que la vida no parezca llena de esperanza.

la esperanza y la caridad se ven incluso atacadas de continuo por el hecho de que el hombre interpreta inmedia- ta y evidentemente el mundo como el poder. que les proporciona esta auto-interpretación personal plena de exigencias. por su presencia siempre actual y consoladora. zozobra la esperanza si es que no se derrumba del todo. Pero al mismo tiempo. El eón de este mundo no tendría en nosotros fuerza alguna si no se levantara en nosotros contra nosotros mismos. La fe. su presencia sobre la tierra. Hay decisiones de Dios que preceden incuestionablemente al mundo. Este poder se le aplica como aniquilación mortal y al mismo tiempo como el único refugio acogedor. el mundo. recayendo por ellas otra vez en la angustia y el ansia. Ya partiendo del corazón se corre este albur. de estas voces de amenaza y halago. si no nos inquietáramos y ansiáramos por nosotros mismos.—11 . y hay decisiones sobre el individuo de las que éste procede sin ser preguntado. y al preocuparnos de nosotros mismos sucumbimos y nos adherimos a la presunta verdad de su amenaza. si es que no llega a hundirse del todo. Porque esta decisión en la que adopta la nueva base de su vida por medio de la entrega de Jesucristo.. por medio de la destrucción y aniquilamiento de la vida y del alma. y el sello que ha quedado marcado en el bautismo es indeleble. sopla en nuestros corazones para venir en ayuda nuestra en la lucha que tenemos empeñada. por sus dones y promesas. ¡Como si la fe en la época de Domiciano hubiera sido más fácil que ahora! La existencia cristiana se halla expuesta al peligro con anterioridad a todo 10 científico y a todo 10 técnico. como dice el Apóstol. Sin embargo. no tendría tanta fuerza ni poder si no hallara un aliado en nosotros mismos. Al desearnos deseamos el mundo. tenemos que dirigir ahora nuestra atención a dos peculiaridades que hacen muy razonable hablar de la vida cristiana como de existencia cristiana. de males terribles y oscuridades impenetrables. La existencia cristiana es una lucha continua entre el espíritu y la carne. Cierto que la razón de la existencia cristiana la ha puesto Dios de una vez para siempre en la muerte y resurrección de Cristo. va contra la oposición siempre viva del mundo y de sí mismo. Sobre todo se sirven de dos tendencias: de la amenaza y del halago. somos nosotros la carne. de los dolores de la despedida. Esta afluencia que llena la vida cotidiana y también se reviste con el ropaje de sistemas teóricos. Pero el espíritu. mire no caiga" (1 Co 10.150 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 160 III Carácter existencial de la existencia cristiana Ya que hemos intentado bosquejar brevemente la razón de la existencia cristiana y su realización. ¿En dónde radica la dificultad de la fe? Seguro que no en la ciencia o en la técnica con la que uno llega a familiarizarse. como llama Pablo a la naturaleza egoísta del hombre histórico. ponen en juego todo su poder para hacer que caiga aquel cuya vida se ha realizado definitivamente en Jesucristo. por medio del destino fatal e incomprensible. El es quien confiere a la existencia cristiana PROBLEMAS EXEGÉTICOS. esta comunidad de naturaleza e historia en que nos hallamos. despierta su deseo y anhelo de este poder por su grandeza y esplendor. 12). Al estar expuestos como creyentes al egoísmo y a la arbitrariedad. y permanece en El en tanto retorna renovadamente a El. y ha de conquistar renovadamente este ser. hombres y creyentes. nunca eliminable de este mundo ni de la Iglesia. Y cierto también que el cristiano queda caracterizado por el bautismo de una vez para siempre como tal y su vida evoluciona a partir de Cristo y hacia Cristo. si así podemos hablar. el espíritu de Jesucristo.. si es que no se extingue. como la última fuerza que sobre él se ejerce. Dios no retira su operación ni sus dones enviados al mundo. la fe se siente a menudo enflaquecida. En concreto: la vida cristiana conserva continuamente el sercristiano. Pero también existen otras que exigen una decisión personal. Los medios y caminos que para esto emplean son tan increíblemente diversos como la vida misma. Y ella tiene que defenderse. En ella. Arrastra al ereyente a la angustia y a la preocupación como eón eterno y poderoso. sin cuartel ni tregua posible. El hombre existe en Cristo Jesús en cuanto que permanece en El. la caridad se enfría. la "carne" y el mundo. Ambos. Pablo tiene muy en cuenta esta lucha de que venimos hablando cuando dice: "Quien cree que está en pie. amenaza de continuo la existencia cristiana.

y desde luego como existencia conforme a sí misma y a ¡a moderación que corresponde a la medida de ia fe recibida. y de todo cuanto de ellas dimana. con toda certeza. Si según esto la existencia cristiana es en la práctica una realización existencial de la fe. humilde y prudente. sino también la medida de su verdad. caridad y esperanza. sino llenarla. de audición y acción." El hace que la fe se exprese—ni más ni menos—con las palabras que el padre del poseso dijo ante Jesús: "Creo. Quizá no sea grande. El cristiano sabe perfectamente que siempre se exige la fe para colmar—según su medida—la caridad y esperanza. como unidad de fe. A este fundamento se debe la existencia en la fe. pero también para colmar el conocimiento. en piedad aparente. La fe "exagerada".162 SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA SOBRE LA EXISTENCIA CRISTIANA 1G3 su rasgo fundamental. se "hincha". La existencia cristiana es también en este sentido. sino negociar con ellos. sobre todo. Esta medida sólo la conoce la fe que es humilde y recibe agradecida. la caridad y la esperanza—o dicho de otro modo. la cosa resulta clara sin más: hay demasiadas palabras de Jesús y de sus Apóstoles que acentúan esta unidad para que aquí subsista una duda. Mas bien. no construye. y la esperanza por otra. con la fe. Quizá se edifique en sí misma. Luego vendrá el fruto y. sin que por ello se olviden la caridad y la fe. Porque tenemos que la vida del cristiano se describe muchas veces sólo como esperanza. Ya 10 hemos visto: la existencia cristiana surge del fundamentó y razón de vida que se ha manifestado de nuevo en Jesucristo por el Espíritu Santo. descrito con estas palabras: "Desnudaos del hombre viejo y vestios del nuevo. como dice el Apóstol. en una esperanza fantasiosa y. 24). esperando y amando—hemos también de tener en cuenta esto que sigue: sólo es existencia propiamente dicha. . La existencia cristiana es existencia sólo en la medida de la fe que se le confiere y sin abusar arbitrariamente de ella. un permanecer en Jesucristo. Una auténtica o verdadera existencia cristiana existe solamente allí donde ésta se atiene a la medida de la fe y ésta no se excede en piedad arbitraria. en la caridad y en la esperanza. se le concederá aún más fe para poder dar más fruto aún. Pero si exagera presuntuosamente la medida de su fe no reportará fruto y con toda seguridad su fe se verá en peligro. Su fe será—como decimos—"excesiva". fe y caridad llegan a la plenitud contando con la esperanza. Hay que poner a buen recaudo esa existencia contra todos los ataques exteriores e interiores. También se reconoce aunque en un grado menor. es la plenitud de la existencia humana? Porque existir huroanamente es realizar su vida en la sinceridad y franqueza de la gratitud y en el gozo de la modestia. ¿Quién va a desconocer que esta existencia como tal. No hay que preguntar. Pero el cristiano sabe asimismo que a cada uno se le reparte el don de la fe con medida diversa y que cada cual ha de considerar su propia medida. la mutua pertenencia de fe y caridad por una parte. es decir. Recuerda la parábola de los talentos: no debe enterrarlos. clavando su mirada en la meta de la plenitud. en una caridad no auténtica. ayuda a mi falta de fe" (Me 9. y esto es precisamente lo que viene a demostrar su poca sinceridad y su fa'ta de valores auténticos. Respecto a la relación mutua de fe y obras de caridad. Esta fe no es sólo su origen que nunca las abandona. una realización existencial que se decide siempre por El creyendo. pero no edifica. requiere la concordancia de la caridad y la esperanza. Pero la existencia cristiana. en un modo de hablar lleno de piedad aparente.