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DON QUIJOTE DE LA MANCHA CAPITULO I En un lugar de la mancha vivía un hidalgo, aproximadamente de unos cincuenta años de edad, era de complexión

recia, su contextura delgada y su rostro un poco delgado, era gran madrugador y le gustaba la caza. Tenía en su casa un ama que era mayor de los cuarenta años de edad, una sobrina menor a los veinte años de edad y un joven de campo y plaza, que ensillaba el rocín. En los ratos libres nuestro hidalgo se dedicaba a leer libros de caballerías con tanta pasión y gusto, que olvido casi todas sus labores de la caza y también la administración de su hacienda; fue tanto su gusto y afición por los libros que vendió muchas terrenos de tierra de sembradura para comprar libros de caballería y leerlos, así llevo a su casa muchos de ellos, y de todos ninguno le parecía tan bueno como los que compuso el famoso Feliciano de Silva porque le parecía de perlas la claridad de prosa y sus intrigadas razones en sus escritos. Eran tantas las ganas de leer del pobre caballero Hidalgo que se desvelaba por poder entender y descifrar el sentido de las lecturas, hasta que se le seco el cerebro de manera que vino a perder el juicio. Llenándose de fantasías de todo lo que lo que leía en los libros, tales como: encantamientos, batallas, desafíos, heridas, cortejos, amores, tormentas y disparates imposibles que se le encajaban en su imaginación creyendo que era verdad todas aquellas historias que leía. De esta forma al ingenioso hidalgo se le vino en sus pensamientos que era convenible y necesario para obtener mayor honra y para el servicio de su república, hacerse caballero andante, irse por todo el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras y a aplicar todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaba haciendo todo género de agravio, poniéndose en ocasiones y peligros donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama. Y así teniendo estos pensamientos se dio prisa para hacerlos realidad, lo primero que hizo fue limpiar unas armas que habían sido de sus bisabuelos y que estaban llenas de moho porque llevaban siglos de no usarse y donde las había encontrado en un rincón. Mientras la limpiaba con todo el gusto, se dio cuenta que no tenía celada de encaje, sino morrión simple. De esta forma se dio en la tarea de hacer unas barras de hierro para ponerle dentro, de tal manera que él quedo satisfecho de su fortaleza, teniendo así una celada finísima de encaje. Después fue a buscar a su rocín, Cuatro días duro en pensar que nombre ponerle, pensando este que fuera acorde al ejercicio de su caballero andante y por eso decidió llamarlo “Rocinante”, nombre a su parecer, alto, sonoro, y significativo. De igual manera quiso ponerse a sí mismo un nombre, y en este pensamiento duró ocho días para definir que se llam aría “Don Quijote de la mancha” se quiso llamar así haciéndole énfasis a su reino, con que al parecer, declaraba muy al vivo su linaje, y su patria, y consideraba que la honraba con tomar el sobre nombre de ella. Luego se dio a entender que le faltaba buscar una dama de quien enamorarse: Porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma.

De esta forma pretendía hacerle llegar a su amada mensajes y discursos de sus hazañas y triunfos de sus batallas por medio de los mismos adversarios con los que se enfrentaba. El caballero andante continúo caminando por el antiguo y conocido campo de Montiel y hablando consigo mismo imaginándose que en un futuro saldría a luz la verdadera historia de sus famosos hechos y hazañas y a la vez otros disparates que se le ocurría a modo de los libros que le habían enseñado. Pero vio que se tardaba y que Rocinante se daba prisa para llegar a las caballerizas. a imitación de otros muchos que así lo hicieron. En esto sucedió que un porquero toco un cuerno para que a su señal los puercos se recogieran. imitando en cuanto podía su lenguaje. según él había leído en los libros. pues. y así. de esas que llaman del” partido”. con lanza y adarga. Ya casi al anochecer Don Quijote y rocinante vieron en su camino una venta y se dirigieron a ella con la intención de satisfacer el hambre que llevaban. y con esto caminaba muy despacio. tomo su lanza y por la puerta falsa de un corral salió al campo. ni podía ni debía tomar armas con ningún caballero. y como al aventurero todo se lo imaginaba como lo decían los libros que había leído. por lo tanto se propuso de hacerse armar caballero del primero que topase. llenas de miedo se iban a entrar en la venta. Y fue así que en un lugar cerca al suyo había una mujer de quien él un tiempo anduvo enamorado. embarazo su adarga. pero Don Quijote les dijo que no huyeran. como todos os demás que a él y a sus cosas había puesto. procedió a detener las riendas de Rocinante esperando que algún enano se pusiese entre las murallas a dar señal con alguna trompeta de que llagaba caballero al castillo. fue llegando a la venta que a él le parecía castillo. Estaban en la puerta dos mujeres. con gran entusiasmo de ver con cuanta facilidad había dado principio a su buen deseo. una mañana del mes de julio. ni que temieran de él. puesta su mal compuesta celada. subió sobre su Rocinante. porque a la orden de caballería que profeso no toca ni . solo si la ganase por su propio esfuerzo. aunque. llego a la puerta de venta y vio a las dos mujeres y que a él le parecieron dos hermosas o graciosas doncellas que se estaban entreteniendo delante de la puerta del Castillo. estas prevenciones no quiso aguardar más tiempo a poner en efecto su pensamiento y sin contar sus intenciones a nadie y sin que nadie lo viese. CAPITULO II Hechas. según se entiende que ella jamás lo supo. a la que le pareció bien darle el título de señora de sus pensamientos. por lo tanto vino a llamarla “Dulcinea del Toboso” porque era natural del Toboso: nombre a su parecer. músico y peregrino y significativo. se preparó con todas sus armas. las cuales como lo vieron venir armado. Se llamaba Aldonza Lorenzo. con extraño contento se acercó a las damas. Sin embargo apenas se vio en el campo se le vino a la cabeza que no era armado caballero y que. conforme a la ley de caballería. siendo esta el escenario y señal que Don Quijote deseaba para su bienvenida. las cuales iban a Sevilla con unos harrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada.

atañe a ninguno y menos a tan altas doncellas. y en él el enojo. y el mal talle de nuestro caballero aumentaba en ellas la risa. creyendo que no se podría poner legítimamente en alguna aventura sin recibir la orden de caballería. mi descanso el pelear. El huésped no interpreto muy bien la forma como lo llamo y por eso le contesto que las camas para él eran duras peñas. cualquier cosa basta. hombre que por ser muy gordo. respondió: para mí. en aquel día. y Don Quijote quedándose toda la noche con la celad puesta. Dijo luego al huésped que le tuviese cuidado de su caballo. como llego. Las mozas andaban observando el rostro que la mala visera le encubría y al recordar que las llamaron doncellas. señor castellano. que era la más graciosa y extraña figura que se pudiera pensar. porque como tenia puesta la celada y alzada la visera. Era materia de risa el verle comer. y su dormir. se hincó de rodillas ante él y le dijo que le otorgara un don que quería pedirle. encerrándose con él en la caballeriza. y no lo quería hacer. no podía poner nada en la boca con sus manos si otro no se lo daba y ponía. era pacífico y así le dijo: que si buscaba posada. etc. y esa noche en la capilla del castillo él velaría las armas y mañana como lo tiene dicho. hasta que salió en ese instante el ventero. sonó su silbato de cañas con lo cual acabo de confirmar Don Quijote que se encontraba en un castillo. le armara caballero. fatigado de este pensamiento termino su de cenar. el ventero al verlo en inclinado a sus pies. Más al darle de beber. por el otro le iba echando el vino. todo lo demás se hallara en ella en mucha abundancia. CAPITULO III Y así. porque era la mejor pieza que comía pan en el mundo. De esta forma Don Quijote contesto que el trabajo y peso de las armas no se puede llevar sin el gobierno de las tripas y por eso no le importaba la clase de comida. Más lo que le fatigaba era el no verse armado. El ventero . Las mozas después de escuchar el discurso retorico que no entendían del caballero andante. de esta forma llamo al ventero y. El lenguaje. y era que mañana. que le servían con música y que el bacalao eran truchas. no entendido de las señoras. hasta que el ventero no tuvo otra opción que complacerle el favor que pedía. no aguantaron su risa. no fue posible hasta que el ventero perforo una caña. se cumpliría lo que tanto desea. y así. poder ir a buscar aventuras como se debe ir. le pedía que se levantara. Al ventero no le gustó nada las palabras que Don Quijote le decía. volvió a ver lo que su huésped mandaba al cual las doncellas lo estaban desarmando porque ya se habían reconciliado con él. siempre velar ya que en esa choza se halla ocasiones para no dormir en todo un año. En ese momento llego un castrador de puercos. porque mis arreos son las armas. y puesto el cabo en la boca. cuando más en una noche. porque no había otro pescado que darle a comer. cosa tan fuera de su profesión. y acomodándole en la caballeriza. y así una de las mozas servía de él. Viendo Don Quijote la humildad del alcaide de la fortaleza. amén del lecho (porque en esta venta no hay ninguno). el pan candeal y las damas y el ventero castellano del castillo. las mozas le preguntaron que si quería comer alguna cosa y que si por ventura comería truchuela.

y fue necesario quitar las armas de Don Quijote. De esta forma y con las persuasiones del ventero dejaron de lanzarle piedras a Don Quijote. pero que se podía velar donde quiera y que esa noche se podría velar en el patio del castillo y que en la mañana siguiente se harían las ceremonia para que él se quedase armado caballero. porque en las historias que leyó de los caballeros andantes nunca llevaban. Además le pregunto a Don Quijote si traía dinero y este le respondió que no traía blanca. alzo la lanza con las dos manos y le dio un gran golpe en la cabeza. También Don Quijote gritando les manifestaba que eran alevosos y traidores y que el señor del castillo era un mal nacido porque permitía que entre caballeros se tratasen así. comenzaron desde lejos a lanzarle piedras a Don Quijote. y así. el harriero no se percató de las advertencias de Don Quijote y éste antes pronunciando el nombre de su amada Dulcinea para que lo protegiese. ya que el ventero le hablaba de acuerdo a las historias de . Los compañeros de los heridos. decidió pedirle disculpas por las ofensas que le causaron sus amigos harrieros.se antojo en ese momento uno de los harrieros que estaba en la venta ir a dar agua a su recua. que estaba sobre la pila. pero este no se apartaba de la pila. Al ruido acudió toda la gente de la venta y el ventero. soltó la adarga. No le pareció al ventero las burlas del huésped. por lo tanto le dijo que ya se había cumplido. porque ya les había dicho como era el loco. De igual forma ocurrió lo mismo con otro harriero que también pretendía darle agua a sus mulos y Don Quijote sin decir nada procedió a golpearlo. la vela de las armas y la armazón de caballería que esperaba. por no desamparar sus armas. Se admiraron de tan extraño hombre que decidieron verlo desde lejos su locura de cuidar sus armas cerrar sus ojos de ellas.al oír aquellas locuras de Don Quijote. y determino abreviar y darle la negra orden de caballería antes que otra desgracia sucediera. viendo Don Quijote lo que hacía. Todo se lo creyó Don Quijote. le quiso seguir la idea y se dispuso a contar supuestas aventuras cuando el ventero fue caballero. Pues. luego se dirigió a velar las armas en un corral grande que aun lado de la venta estaba. Por eso le dio el consejo de no andar sin dinero y sin las prevenciones referidas. Don Quijote le prometió hacer lo que le aconsejaba el ventero con toda puntualidad. de manera. El ventero le insinuó que se engañaba porque en las historias no se escribía una cosa tan clara y tan necesaria de traer dinero y camisas limpias. El ventero les gritaba para que lo dejaran. luego le dijo que con solo 2 horas de velar las armas era suficiente y no 4 como Don Quijote lo había hecho. Hecho esto recogió sus armas y torno a vigilarlas con el mismo reposo como la primera vez. Contó el ventero a todos los que estaban en la venta las locuras de su huésped. le dijo que mirara lo que estaba haciendo y que no le tocara sus armas o sino que si quería dejar su vida en pago de su atrevimiento. que lo derribo en el suelo tan maltratado. y que por loco se libraría aunque matase a todos. Y así. de igual forma le dijo que en el castillo no había capilla para poder velar las armas porque estaba derribada. luego recogiendo todas sus armas las puso sobre una pila cerca del pozo y así se comenzó a pasear delante de la pila y a la vez a anochecer.

que el labrador le pagaría real . sin embargo el labrador le manifestó que el muchacho era su criado. lo dejo ir a la buena hora. a cada una les replico que. subió en él y. pero que es tan descuidado que por eso lo hace. sin embargo Don Quijote le respondió que no se preocupara. (quien antes se llamaba Tolosa. desnudo de unos 15 años de edad. luego el ventero para finalizar con el deseo que Don Quijote le pidió. quedaba obligado en darles alguna parte de la honra que alcanzase por el valor de su brazo. De esa forma se vino a encontrar a una yegua atada a una encina y atado en otra a un muchacho. nuevos servicio y mercedes. CAPITULO IV Don Quijote al recordar las prevenciones que le dijo el huésped de llevar consigo dinero y ropa. le hiciese merced que de allí en adelante se llamaran: la primera doña Tolosa. Don Quijote. No había andado mucho. Don Quijote se imaginó que esta persona necesitaría su ayuda. con voz airada lo desafío a pelear por que no aguantaba el trato que le estaba dando al joven. El labrador sin decir nada hizo lo que le pedía. Don Quijote ensillando luego a Rocinante. sin embargo el joven dice que lo hace de miseria. Don Quijote sin creer nada de lo que escuchaba del labrador. pero le manifestó a Don Quijote que el problema era que no le podía pagar porque el dinero lo tenía en casa. vecino suyo. que le sirve de guardar ovejas. por lo tanto se dirigió hacia donde le pareció que las voces salían. El ventero. y de un escudero labrador. quien era el de las voces. por verle fuera de la venta. abrazando a su huésped. le dijo cosas tan extrañas agradeciéndole la merced de haberle armado caballero.hija de un molinero de Antequera). por no pagarle la soldada que le debe y éste le manifiesta a Don Quijote que por Dios y su alma el joven miente. donde participo un muchacho que llevaba las velas. sin pedirle el dinero de la posada. así que este le dijo al joven llamado Andrés que le pagaba en la casa. por su amor. y con razón ya que un labrador de buen talle le estaba dando azotes y cada azote le acompañaba con una reprensión y consejo.hija de un remendón natural de Toledo) y doña Molinera (quien antes se llamaba Molinera. y este le era sumiso a sus recomendaciones. el ventero y las dos doncellas quien fueron las que manejaron los discursos para ofrecerle a Dios por los buenos deseos y bendiciones que quieren para Don Quijote en sus aventuras de caballerías. decidió regresar a su casa y acomodarse de todo. Este al escuchar las palabras de las doncellas.caballería que él se inventaba. cuando le llego a su oído unas voces delicadas de una persona que se quejaba. ya que al parecer. le exigió a este que le pagara al joven todo lo que le debía y que lo desatara y si no lo hacía en ese mismo momento lo aniquilaba. trajo un libro para realizar la ceremonia. estas no se negaron a la última petición de Don Quijote y aceptaron. de esta forma para Don Quijote agradecerles por tantos buenos deseos. cerca del bosque. el joven al escucharlo le manifestó a Don Quijote que no quería ir con el porque lo iba a seguir maltratando y no le pagaría. le respondió a sus palabras y. el joven le había hecho algo porque le manifestaba que no lo volvía a hacer.

dejando tirado a Don Quijote. que le dejo por muerto. y le dio licencia para que se fuera a buscar a Don Quijote para que ejecutara la pronunciada sentencia. continuaron los malandrines su camino. quien iba contentísimo de lo ocurrido porque creía que había dado mayor honor y principio a su caballería. arremetió la lanza baja contra el que lo había dicho. Después que se vio solo. uno de ellos él más burlón. Y de esta manera deshizo el agravio Don Quijote. recordó acogerse a su ordinario remedio. trato de levantarse pero era imposible porque sentía abrumado todo su cuerpo y a la vez le pareció que aquella era la propia desgracia de caballeros andantes y toda la atribuía a la falta de su caballo. se aprovechó nuevamente del joven para atarle los brazos y continuar dándole azotes. CAPITULO V Viendo pues que no podía moverse. Al fin. y con tantos pensamientos que se le venía a la cabeza para escogerlo. porque eso fue lo que le juro y si no lo cumpliera. Y así. Y Don Quijote. cuando Carloto le dejó herido en la montaña. ni en foto a tan hermosa doncella como la nombraba Don Quijote y que si así fuera tuerta de un ojo. Y diciendo esto. lo desató. levantando la voz y con arrogancia les dijo que confesaran que no hay en el mundo la doncella más hermosa que la emperatriz de la Mancha. dejo que lo hiciera Rocinante. historia sabida por muchos. ni en presencia. la tierra y aquellos malandrines que le parecía. Uno de ellos.por real. por el mismo juramento que le hizo lo buscaba para castigarlo. lo complacerían por tanta insistencia. le pregunto a Don Quijote que no sabían cómo responderle. luego echaron a ver la locura de su dueño. y sin tener compasión continuo maltratando con palos al miserable caído. que no pudo lograrlo porque en la mitad del camino tropezaron y Rocinante se cayó igual que su dueño Don Quijote. llego a un camino que en cuatro se dividía. El labrador al darse cuenta que Don Quijote ya se había marchado lejos. la sin par Dulcinea del Toboso. al seguir escuchando las locuras de Don Quijote le dio una buena golpiza en las costillas. y así. . amenazando al cielo. guiado por las historias de caballería que aprendió en los libros. Y diciendo esto. que eran unos mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia. Los mercaderes al ver la extraña figura y las razones. un mozo de mulas que no tenía buenas intenciones. En esto. sin embargo no fue impedimento para que siguiera insultando con su arrogancia a los mercaderes. Éste al escuchar dichas palabras se encendió en cólera y les manifestó ofensivamente que pagarían los insultos que habían hecho contra tamaña beldad como es la de su señora. Y habiendo andado dos millas con Rocinante se encontraron con un gran tropel de gente. que con tantos golpes no cerraba la boca. con tanta furia y enojo. queriendo levantarse pero jamás pudo por el peso que le causaban sus antiguas armas. ya que no conocían. partió con su Rocinante dejándolos solos. que era pensar en algún paso de sus libros y llegó a la memoria aquel de Valdovinos y del Marqués de Mantua. Le pareció que esta le venía de molde para el paso en el que se hallaba.

del mismo modo que él había leído la historia en la Diana de Jorge Montemayor. A esto le responde el labrador que no es ningún Rodrigo de Narváez. no se podía sostener sobre el borrico. cogía una espada y andaba a cuchilladas con las paredes. sino Pedro Alonso. estaban en ella el cura y el barbero del lugar estaban diciéndole su ama a voces a cerca de la desgracia de Don Quijote ya que llevaba tres días de no aparecer. al ver aquel hombre ahí tendido se llegó a él y le pregunto que quién era y que mal sentía. El labrador estaba admirado oyendo los disparates de Don Quijote. que quería hacerse caballero andante e ir a buscar las aventuras por esos mundos. hace y hará los más famosos hechos de caballerías. el hombre le quitó el peto y espaldar para ver si tenía alguna herida. con esto. el labrador aguardo a que fuese algo más de noche para que no viese al molido Hidalgo. Llegada la hora que le pareció. Al cabo de un momento don Quijote dijóle y refiriéndose al labrador como Rodrigo de Narváez que es por la linda Dulcinea del Toboso por quien ha hecho. iba don Quijote. Don Quijote le responde que sabe quién es. su tío. y que tampoco él es Valdovinos. quien. y no le respondió sino solo con el proseguir de en su romance. Con algo de esfuerzo procuro levantarlo cuidadosamente. tomó las riendas del asno. Y la sobrina agrego que muchas veces le aconteció a su tío estar leyendo estos libros de desventuras dos días con sus noches. ni Abindarráez. le quito la visera. ni el Marqués de Mantua. el labrador se cansaba de escuchar tantas necedades. después arrojaba el libro de las manos. Sin embargo él seguía con su relatoría en cuanta cosa le preguntaban. estando molido y quebrantado.con gran sentimiento y debilitado aliento. y se encamino hacia su pueblo. pero no vio nada alguno. entro en el pueblo. y se iba dando cuenta de que su vecino estaba loco. Don Quijote creyó que aquel era el Marqués de Mantua. le respondía las mismas palabras y razones que el cautivo Abindarráez respondía a Rodrigo de Narváez. y que puede ser. quiso la suerte que acertó a pasar por allí un labrador de su mismo lugar y vecino suyo. también diciendo ella acerca de que le había oído. sino el señor Quijana. Viendo esto. hablando en sí mismo. y no solamente los que ha dicho. Cuando el labrador le volvió a preguntar que cómo estaba y qué sentía. recogió las armas. y apenas le hubo limpiado. En uno de sus tantos versos. y preguntóle quién le había puesto en esta suerte. comenzó a volcar por la tierra aquello que dicen decía el herido caballero en el bosque. cuando andaba muy cansado decía que había muerto a cuatro gigantes y el sudor del cansancio decía que era su sangre. y en ocasiones daba suspiros que los ponía en el cielo. En estas pláticas llegaron al lugar a la hora que anochecía. en su desventura maldecía los libros de caballerías que él tenía y solía leer tan de ordinario que le han vuelto el juicio. lo reconoció y le llamo por Señor Quijana (ya que así era llamado cuando él tenía juicio). y en la casa de Don Quijote. que. le limpio el rostro. y que luego tomaba . vecino suyo.

Todo esto lo oyeron el labrador y Don Quijote. en esto estuvo de acuerdo el cura y dio fe de que al siguiente día serian condenados al fuego para que ningún otra persona los volviera a leer. y como único en su clase. solo decía que le diesen de comer y lo dejasen dormir. y que todos los demás han tomado principio y origen de este. tomándolo como dogmatizador de una secta. y fueron a abrazar al Hidalgo a lo que él dijo que se detuvieran ya que estaba mal herido por la culpa del caballo Rocinante lleváronle luego a la cama y contándole las heridas. El cura comento acerca de este. Salieron todos de la casa y conocieron los unos a los otros. porque sabía caído de su caballo y combatiéndose con diez jayanes. Uno de los primeros libros que le dio en las manos fue “Los cuatro de Amadís de gaula”. el ama pidió las llaves a la sobrina del aposento donde estaban los libros autores del daño. entraron todos y hallaron más de cien cuerpos de libros grandes. y por ello habrían de quemarlo. sin embargo. y él dijo que todo era molimiento. y comenzó a decir a voces que le abrieran las puertas al Señor Valdovinos y al Señor Marqués de Mantua que viene mal herido. ya que todos han sido dañadores. para ver de qué trataban y así hallar alguno que no mereciera castigo del fuego. no le hallaron ninguna. y propuso que fueran arrojados por las ventanas al patio y hacer un rimero de ellos. El Cura se informó por medio del labrador del modo que había hallado a Don Quijote. A lo cual el cura acordó que por tal motivo se le perdonaría la vida por el momento. el cura decidió primero leer siquiera los títulos. CAPITULO VI Mientras que El Hidalgo dormía. A lo cual también estuvo de acuerdo el ama. o sino que los echaran al corral y allí hicieran la hoguera. ya que temía que alguno de esos libros estuviese encantado y en pena de que les quemaran les arrojaran algún hechizo. y de esta manera pudo entender la enfermedad de su vecino. la sobrina de Don Quijote se echaba culpas por no avisarles a los demás a cerca de los disparaste de su tío.agua fría diciendo que esta era una preciosísima bebida que le había traído el sabio esquife. . La sobrina se interpuso argumentando que no había porque perdonar a ninguno de los libros. Le causo risa al cura. y mando al barbero que le fuese dando aquellos libros uno a uno. se debería perdonar. y así como el ama los vio. a lo que se opuso el barbero. diciendo que había escuchado que había sido el primer libro acerca de caballerías que se imprimió en España. Le hicieron a Don Quijote varias preguntas y a ninguna respondió. ya que también había escuchado que este es el mejor de todos los libros que de ese género se han compuesto. e hizo el comentario de que quemaran todos esos libros. volvióse a salir del aposento con gran prisa y regreso con una escudilla de agua bendita y un hisopo y le dijo al cura que rociara todo el lugar.

CAPITULO VII En tanto estaban estos en su selección de libros a condenar. ni tampoco ver su aposento. Y acudiendo los demás a este estruendo. don Quijote comenzó a dar gritos diciendo acerca de los valerosos caballeros que demostraran su fuerza de sus valerosos brazos. Al cabo de dos días se levantó don Quijote fue dirigirse a ver sus libros. don Quijote ya estaba levantado de la cama y proseguía con sus voces y en sus desatinos. En esa noche el ama quemo todo cuanto libro había en el corral y en la casa. Cuando llegaron a la habitación. lo primero que haría don Quijote es no hallarlos. ya que Dios le servirá de la suerte. discutiendo y argumentando por qué si o no deberían ser tirados y quemados. quien era un hechicero de uno de los caballeros con quien varias veces batallaba y la mayoría le ganaba. no hubieran sido puestos en el fuego de no haber sido si el cura los hubiera leído y no haberles realizado tan rigurosa sentencia. A los cual el cura pide que callara. y al no encontrarlos allí. cumpliéndose así el refrán en ellos de que pagan a veces justos por pecadores. La sobrina le pedía que fuera pacífico y que no fuera a buscar problemas ni . y que a grandes voces decía que lo hacía por enemistad. y convenciéndolo de lo cansado que estaría ya que aún estaba mal herido. Uno de los remedios que el cura y el barbero optaron para el mal de su amigo fue que muraran y taparan todo el aposento de los libros. dejaron de un lado el escrutinio de los demás libros que allí quedaban.Y así fueron viendo y leyendo cada uno de los títulos y temas de la mayoría de los libros. hasta que vio al ama y le pregunto acerca del aposento de sus libros. y por lo visto los ya condenados. hasta que el cura veía uno de ellos y leía el autor o el tema del libro. busco por toda la casa. habían ciertos momentos en los cuales se cansaban de leer tantos títulos y ver tantos libros que decidieron botarlos todos. ya que cuando se levantara. justificando que solo esta molido. a esto la sobrina le replico. En esto alterca don Quijote. y que tal vez por eso le hacia esos sin sabores. después de estar calmado. así lo hicieron. y varios de ellos eran conocidos para él. siendo el cura quien definía su destino en la hoguera. Le abrazaron y por fuerza le volvieron a la cama. sin ser vistos ni oídos. Y pidió algo de comer. le hablaba al cura sobre la merecida victoria que deberían llevar aquellos caballeros cortesanos. diciendo que había sido un hechicero montado en una nube quien se había llevado todo. ya que afirmaba que en eso le harían más caso. ya que don Roldán le ha molido a palos. y a lo cual planearon decirle que había sido un encantador quien se había llevado el aposento con todos sus libros. porque él era el opuesto de su valentía. proseguían entonces con la selección de los demás libros. ya que sentía envidia. a esto dijo don Quijote que más bien era Frestón. y a esto ella le dijo que se los había llevado el diablo. diciendo que su nombre era Muñatón.

después de todo esto. don quijote hablaba de los caballeros andantes y que él sería quien resucitase esas aventuras de las caballerías andantescas. ni don Sancho ni don Quijote se despidieron de sus familias y allegados. y como caballero andante debería tener su propio caballo. levanto en esto un poco de viento y las aspas comenzaron a moverse a lo que Don Quijote levanto su laza y la embistió contra el primer molino a esto el viento devolvió el ataque con tanta furia que destruyo la lanza y llevándose con ella al caballero y su caballo. Sancho acudió a ayudarle y a reprenderlo de que ya le había advertido que esos no eran gigantes con el afirmaba. a esto Sancho respondió que el si . viendo esto don Quijote. a esto Sancho le replicó que esos simplemente eran molinos de viento. vendiendo y empeñando cosas. le aviso a su escudero Sancho el día y hora de su partida. CAPITULO VIII Llegaron a la zona donde habían más de cuarenta molinos de viento. don Quijote se dio en la labor de buscar dinero. así que se aprovechó del primer descortés que hallo y quitole su caballo. y visto esto. y que el aspiraba a ser lo mismo. solo les decía que no huyeran. En esos días don Quijote persuadió a un vecino. don Sancho tenía pensado llevar un asno ya que no le gustaba caminar mucho. Al ver esto. e iba tan después de que eran gigantes que no hacía caso a las voces de su escudero y ni hecho de ver aunque estaba cerca. Al decir esto Don Quijote dio de espuelas a su caballo rocinante. por que vieron que él se enojaba. y entre sus charlas. en esto Don Quijote le siguió altercando. y en eso Don Quijote le dijo a su escudero que esos eran los gigantes a los cuales iba a acometer y con la riqueza que obtendría de la victoria ante ellos empezaría a enriquecerse. que estos si eran en realidad molinos de viento. Don Quijote estuvo varios días en compañía del cura y el barbero. por medio de promesas de que sería gobernante de buenas tierras y tendría grandes riquezas. Luego. y también contándole a cerca de que él no se quejaba ya que no es dado a los caballeros andante quejarse de alguna herida.más enemistades. y a esto le replicaba también don Quijote. llego el día de emprender el camino. lo mejor sería que se alejara de ahí. a esto acepto don Sancho. diciéndole a Sancho que si tenía miedo. todo eso solo con la condición de que fuese escudero suyo en sus aventuras. Después de esto siguieron su camino por el Puerto Lápice y Don Quijote a contar historias a cerca de un caballero que había forjado una espada con un tronco y había machacado tantos muros que se le dio el sobrenombre “Machuca”. de la misma forma. llamado Sancho Panza. a esto Don Quijote le decía que estos gigante se había convertido en molino por obra del sabio festón que le tenía en gran enemistad. ellas no le querían altercar más. para que él se preparada y acomodara sus cosas. ya que consideraba que esa era una buena guerra.

acompañante de la señora. un escudero vizcaíno. Cervantes contando un breve relato de cómo se inspiró para seguir con su historia continuo con su batalla entre el Quijote y el vizcaíno. pero no logran convencer a don Quijote. En eso. porque cree que le corresponden como despojos de batalla. al estar tirado en el suelo salta don . Vemos como el escritor hace referencia a que esta historia no debía quedar manca y estropeada el escritor estaba confuso y deseoso por conocer la historia de tan valiente y famoso español “DON QUIJOTE DE LA MANCHA”. Don Quijote acercándosele a los frailes. En esto don Sancho nuevamente trata de hacerlo entender que solo son frailes y gente pasajera en el coche. pidiéndole como único modo de agradecimiento por parte de ella por haberle salvado. cree que son encantadores que llevan en el coche a alguna princesa secuestrada. pero al volver en si este machengo. es que regrese a Toboso y que le comente todo lo sucedido a su amada Dulcinea. dejándolo tirado al suelo mientras que el otro huye. Llegan dos mozos de los frailes y atacan a don Sancho. El Vizcaíno con furia atacaba a nuestro caballero dejándolo herido en su oreja y desorbitado. En eso. y este embiste al primer fraile. Mientras tanto. les dice "gente endiablada y descomunal". Sancho le quita los hábitos al fraile. CAPITULO IX En este capítulo empieza la segunda de las cuatro partes en que se hallaba dividida la que actualmente llamamos “la primera parte del quijote” división que abandono más tarde el mismo cervantes al publicar en 1615 la segunda parte. además les exige que dejen libres a las princesas que han secuestrado. Cuando van por su ruta ven que se aproximan unos frailes y detrás de ellos un coche en el que viene una señora vizcaína que iba a Sevilla. escucha esto y amenaza a don Quijote. Don Quijote. don Quijote habla con la señora que está dentro del coche. nuevamente ataco con firmeza y todo su furor acertó entre la almohada y la cabeza dejándolo votando sangre por todos sus orificios craneales quedando atónito en el suelo. en esto los dos comienzan una pelea de espadas.no aguantaría quejarse de alguna dolencia. a esto don Quijote le responde que no sabe mucho de aventuras. Estos se quedan asombrados ante las acusaciones. y entonces Don Quijote le declaro que podía quejarse como y donde quisiese ya que hasta entonces no había leído cosa contraria en la orden de caballería. y le replican que no son endiablados ni han secuestrado a alguien. sacando en alto la ayuda que le ofrecía a las viudas y doncellas sin olvidar su virginidad.

tanto así que hasta Sancho decido renunciar a todas las tierras que le había prometido su amo con tal de conocer la receta que sabía don Quijote. pero en eso unas damas que se encontraban observando la contienda el rogaban al este caballero que le perdonase la vida y este siendo flexible accedió. pero Sancho lo decía era por el temor de ser capturado por la santa hermandad. CAPITULO X Sancho panza haciendo peticiones a su Dios para que su amo ganase la batalla y así con las tierras que ganase poder acceder a su mayor anhelo. la respuesta de este fue que no se desesperara que tenía mejores secretos para él. Don Quijote para un momento y le pregunta a Sancho que tienen para comer y este un poco apenado con lo que tienen le responde algunas alforjas y unas cuantas migajas de pan. pero ellos le hacía reverencia era a nuestro señor don Quijote solo por traer de traje su armadura pero las palabras de este fueron te quiero a mi lado Sancho en compañía de esta buena . que lo único que habían ganado era tener la cabeza rota y seguir su camino sin parte de su oreja. ser gobernador de aquellas tierras. solo con la promesa de que se le presentase a Dulcinea para que ella hiciera del su voluntad. pero este le dice que son andantes y que no deben recibir ayuda de nadie. el olor a comida llevo a sancho hacerse frente al fogón donde estaban reunidos lo cabreros. Al alejarse del lugar Sancho asustado le dice a su amo que se refugien en una iglesia. pero su señor le dice un poco ofuscado que es un manjar lo que tienen. En este capítulo también hacen mucha referencia al juramento del Quijote. ya que los andantes solo consumen frutas y hierbas que se encuentran en el camino. Luego de seguir caminando sancho quiso usar un poco de ungüento que llevase consigo en la herida de su compañero y amo y este respondiéndole que el posee conocimientos de un ungüento que curaba todas las enfermedades incluso que hasta le hacía perder el miedo a la muerte. CAPITULO XI En ese momento sancho y su amo se encontraron con unos cabreros. al salir corriendo a preguntarle a su amo que se habían ganado y la respuesta de su señor fue.Quijote de su rocinante y va sobre el moribundo vizcaíno mostrándole su espada en medio de sus ojos.

Todos quedaron atónitos y sorprendidos por tan bello discurso incluso Sancho. se acerca un cabrero de nombre pedro quien empieza a narrar esta historia que sucedió un tiempo atrás. huérfana de padres fue acogida por su tío un sacerdote muy conservador. He inicia pedro con la historia diciendo que era un adinerado joven que había estudiado en la ciudad de Salamanca sabia de la ciencia de la astronomía. Un día llego Grisóstomo con las vestiduras de un pastor quitándose la bata de estudiante solo porque a sus alrededores vivía una jovencita quinceañera llamada Marcela porque además de hermosa era rica. Antonio era el nombre de este joven el cual se dispuso a entonar una canción que iba alusiva a una mujer de nombre Olalla donde este ponía su alma en esta canción. . mostrándose como una persona que manejaba muy bien el concepto de humildad e igualdad. sabia en que momento sembrar y que alimento era favorable para sembrar también sabia en que momento iban a suceder eclipses. Esto me hizo recordar lo que decía Manrique en sus coplas “de que todo pasado fue mejor”. Al estar cenando el Quijote se levantó de su mesa y empezó hacer alegorías a la madre naturaleza y a sacar en alto el pasado que anteriormente fue mucho mejor. CAPITULO XII En esta parte de la obra vemos como nuestro valiente aventurero se dispone averiguar sobre la historia de Grisóstomo y Marcela ya de conocerse por medio de un pastor que llego a contar la muerte de este joven.gente y comas de mi plato y bebas de lo que yo beba. Luego llego un músico y se acercó a la mesa y quiso sacar a relucir su arte. esta fue la razón por la que el difunto Grisóstomo dejo sus estudios y dio cabida a su muerte. Al convertirse en adolecente marcela decidió escaparse de sus terrenos para poder experimentar un poco más la vida al ser observada por los pastores de la región estos quedaron encantados con tan hermosa joven que le recordaba mucho a la madre quien al parir a esta niña murió y así se hizo famosa.

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