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Einstein contra la mec´ anica cu´ antica . . . el azar, la ignorancia y nuestra ignorancia sobre el azar. . .

Juan Pablo Paz1
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Departamento de F´ ısica “Juan Jos´ e Giambiagi”, FCEyN, UBA, Pabell´ on 1 Ciudad Universitaria, 1428 Buenos Aires, Argentina. (Dated: 5th May 2006)

Einstein nunca pudo reconciliarse con la mec´ anica cu´ antica que es a la vez la teor´ ıa f´ ısica mas exitosa y mas anti–intuitiva de la historia. La cr´ ıtica mas aguda contra esta teor´ ıa fue presentada por Einstein en 1935 en un c´ elebre trabajo publicado junto con sus colaboradores Podolsky y Rosen (EPR). El cuestionamiento de EPR no di´ o lugar al derrumbe de la mec´ anica cu´ antica sino que permiti´ o exhibir con toda crudeza las extra˜ nas propiedades de esta teor´ ıa. Los avances de la f´ ısica de fines del siglo XX demostraron que las ideas de EPR sobre la incompletitud de la mec´ anica cu´ antica eran incorrectas. En este trabajo resumimos los ingredientes principales de la mec´ anica cu´ antica y exponemos los cuestionamientos de Einstein hacia ella. Nos concentramos en el an´ alisis de la paradoja de EPR y en la forma en la que puede verificarse la validez de la mec´ anica cu´ antica a trav´ es de la detecci´ on de violaciones a las desigualdades de Bell. Finalmente, resumimos algunos avances recientes que apuntan a usar las propiedades mas extra˜ nas de la f´ ısica cu´ antica para desarrollar tecnolog´ ıas que podr´ ıan modificar la transmici´ on y el procesemiento de la informaci´ on en el siglo XXI. ´ INTRODUCCION

I.

Albert Einstein fue, sin duda, uno de los mas grandes cient´ ıficos de la historia. Sus ideas revolucionaron el pensamiento humano mostrando que, por ejemplo, conceptos tan b´ asicos como el tama˜ no de los objetos y la duraci´ on de los intervalos de tiempo no tienen un caracter absoluto. Por el contrario, dependen del observador. La Teor´ ıa de la Relatividad nos oblig´ o a repensar conceptos b´ asicos que est´ an anclados en nuestro sentido com´ un, ese conjunto de ideas que consideramos como obvias y que se forjan en nuestras experiencias cotidianas. Hoy, a mas de cien a˜ nos del nacimiento de la Relatividad hay miles de cient´ ıficos que la comprenden y aplican a la perfecci´ on. Mas a´ un, a lo largo de estos cien a˜ nos ha sido posible reconciliar algunas de sus ideas mas extra˜ nas con nuestro sentido com´ un. Para ello muchas veces solemos apelar a met´ aforas: La vida en un espacio curvo puede imaginarse pensando en lo que le ocurrir´ ıa a un ser plano condenado a existir sobre la superficie de una esfera; la materia curva el espacio–tiempo de manera an´ aloga a como una cama el´ astica se deforma al apoyar sobre ella un objeto masivo, etc. Estas analog´ ıas tienen sus defectos y no siempre resultan precisas, pero al menos es posible imaginarlas. 1 La teor´ ıa de la relatividad se desarroll´ o en sus comienzos como una empresa familiar: Einstein la concibi´ o trabajando en soledad. Es bien conocida la an´ ecdota que cuenta que cerca de 1920 Sir Arthur Eddington fue reporteado por un periodista que le mencion´ o el rumor que por ese entonces afirmaba que en el mundo solamente hab´ ıa tres personas que comprend´ ıan la teor´ ıa de la relatividad. Eddington (bromeando?) pregunt´ o: “Y qui´ en es el tercero?” Por esos a˜ nos hab´ ıa otra rama de la

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La influencia de Einstein en el pensamiento cient´ ıfico moderno se pone en evidencia mencionando algunas frases llamativas que no tendr´ ıan sentido sin su contribuci´ on: “el tiempo se dilata”, “las longitudes se contraen”, “vivimos en un espacio–tiempo curvo”, “la luz modifica su trayectoria al pasar cerca del sol”, etc.

f´ ısica en pleno desarrollo: la f´ ısica cu´ antica. Contrariamente a lo que suced´ ıa con la relatividad, eran decenas los f´ ısicos que trabajaban activamente en su desarrollo. La mec´ anica cu´ antica fue una creaci´ on colectiva que surgi´ o luego de un esfuerzo material e intelectual impresionante. En este art´ ıculo nos referiremos a ese cap´ ıtulo de la f´ ısica, a la f´ ısica cu´ antica. Y en particular nos referiremos a los cuestionamientos de Albert Einstein hacia la mec´ anica cu´ antica. Einstein, con su trabajo sobre el efecto fotoel´ ectrico, contribuy´ o sustancialmente al desarrollo de la mec´ anica cu´ antica. Sin embargo jam´ as fue capaz de aceptar sus consecuencias y siempre la aborreci´ o. Para citar solamente alguna de sus opiniones escritas basta mencionar las siguientes: En 1912 en una carta a Heinrich Zangger afirmaba, de manera algo irreverente: “Cuanto mas e ´ xitos logra, mas tonta me parece”. Mas adelante, en 1930 en una carta dirigida a Max Born dec´ ıa: “Todav´ ıa no me resigno a creer que los m´ etodos estad´ ısticos de la mec´ anica cu´ antica sean la u ´ ltima palabra, pero por el momento soy el u on”. En otra ´ nico que sostiene esa opini´ carta dirigida a Max Born, Einstein acu˜ no ´ , en 1944, su famosa frase: “Usted cree que Dios juega a los dados, mientras que yo creo en la existencia de leyes y de orden en un mondo al que, de una manera brutalmente especulativa, estoy tratando de comprender”. En 1950, hacia el final de su vida y en una e ´ poca de gloria de la f´ ısica cu´ antica, Einstein se atrevi´ oa afirmar que “...a pesar de sus notables avances parciales, el problema est´ a lejos de tener una soluci´ on satisfactoria”. Qu´ e era lo que mas le molestaba a Einsten de la f´ ısica cu´ antica? La respuesta es sencilla: Su insatisfacci´ on se originaba en el indeterminismo. La mec´ anica cu´ antica es una teor´ ıa no–determinista. Afirma que es posible realizar muchas veces el mismo experimento y obtener siempre resultados diferentes. Para colmo de males, la mec´ anica cu´ antica afirma que el indeterminismo es de naturaleza fundamental y que no se origina en ninguna limitaci´ on de nuestro instrumental. Es decir, de acuerdo a ella, la raz´ on por la cual al repetir un experimento obtenemos resultados diferentes no es la falta de precisi´ on en los artefactos que utilizamos para preparar el objeto antes de efectuar la medici´ on, ni tampoco la falta de con-

pueden afectar dr´ asticamente la forma en que almacenamos. Por el contrario. En la Secci´ on 2 presentaremos los ingredientes b´ asicos de la fisica cu´ antica. En cambio. para lo que introduciremos la noci´ on de entrelazamiento. caemos inevitablemente en preguntarnos: C´ omo es posible que la naturaleza se comporte de este modo? Nadie lo entiende. con modestia. Luego discutiremos brevemente las curiosas predicciones cu´ anticas para los sistemas compuestos. Born. Estos debates comenzaron desde la concepci´ on de la teor´ ıa y Einstein tuvo un notable protagonismo en muchos de ellos. esta predicci´ on te´ orica es contrastada con el resultado de los experimentos donde se comprueba que los electrones son emitidos para longitudes de onda menores que 50. Teniendo en cuenta que la mec´ anica cu´ antica ya cuenta con su mayor´ ıa de edad evitaremos utilizar aqu´ ı un enfoque hist´ orico para presentarla. Sin embargo los debates sobre los fundamentos y la interpretaci´ on de la mec´ anica cu´ antica no se han acallado y muchos todav´ ıa consideran que existen problemas abiertos. En la Secci´ on 4 presentaremos un argumento formulado originalmente por John Bell. transmitimos y procesamos la informaci´ on. LA MECANICA CUANTICA 2 Por el contrario. Al hacer eso. Sin embargo. Por otra parte. sino que todav´ ıa molestan a casi todos los f´ ısicos cu´ anticos. El acuerdo entre la teor´ ıa y el experimento es notable: una precisi´ on comparable a la que tendr´ ıamos si fueramos capaces de predecir la distancia entre Ushuaia y La Quiaca con un error menor que diez cent´ ımetros! 2 Predecir propiedades de los a ´ tomos con precisi´ on asombrosa puede ser impresionante pero alejado de la vida cotidiana. se limitara a predecir probabilidades. en forma provocadora. en el futuro. Intentaremos hacer una presentaci´ on desprovista de tecnicismos matem´ aticos. Schr¨ odinger. Bohr. que se cuentan por decenas de miles. se ha convertido en el trabajo cient´ ıfico mas citado de todos los publicados por Einstein!). En la Secci´ on 3 presentaremos la cr´ ıtica crucial que Einstein realiz´ o junto con sus colaboradores Boris Podolsky y Nathan Rosen en un celebrado trabajo publicado en 1935 (y que. ni las t´ ecnicas modernas de diagn´ ostico m´ edico por im´ agenes. Las predicciones de la f´ ısica cu´ antica son m´ ultiples y s´ umamente precisas. ni ninguna de las tecnolog´ ıas optoelectr´ onicas que revolucionaron las comunicaciones. Por ejemplo. pese a sus asombrosas predicciones ninguno de las decenas de miles de cient´ ıficos cu´ anticos es capaz de “comprender” esta teor´ ıa. Einstein. Por u ´ ltimo. ´ ´ II. de Broglie. y que en su momento fue considerado como uno de los trabajos mas importantes de la historia de la ciencia: Mostraremos que es posible discernir experimentalmente entre las predicciones cuantitativas que surgen de todas las teor´ ıas en las que el azar se origina en la ignorancia y las predicciones realizadas por la mec´ anica cu´ antica. y esto resultaba intolerable para Einstein.000002 nan´ ometros. paradojalmente. En la Secci´ on 6 resumir´ e los esfuerzos recientes para utilizar las propiedades mas anti intuitivas de la mec´ anica cu´ antica para desarrollar nuevas tecnolog´ ıas que. Richard Feynmann. la f´ ısica “cl´ asica” predice que para cualquier longitud de onda algunos electrones ser´ an emitidos por los a ´ tomos de Helio. Lo hizo de manera turbulenta cuando un grupo cada vez mas grande de f´ ısicos tom´ o conciencia de que la emisi´ on y absorci´ on de la luz por la materia no pod´ ıa ser comprendida dentro del marco de las leyes de la f´ ısica formuladas hasta ese momento. Paradojalmente. Fermi. Comenzaremos por describir los famosos principios de complementariedad e incertidumbre.425931 ± 0. Heisenberg. Dirac. Pauli y muchos otros. afirma que las probabilidades no surgen de nuestra ignorancia ni de nuestra incapacidad de controlar todas las variables experimentales sino que tienen un origen fundamental e inexplicable. uno de los cient´ ıficos m´ as brillantes de la segunda mitad del siglo XX afirmaba.4259299 ± 0. Por esa e ´ poca reinaban sobre la f´ ısica el electromagnetismo de Maxwell. No es capaz de tornarla compatible con el sentido com´ un. ni el laser. Tal enfoque puede ser encontrado en la mayor´ ıa de los libros de divulgaci´ on cient´ ıfica (o en la mayor parte de los libros de texto) escritos hasta el presente. von Neumann. cuando adquiri´ o finalmente coherencia y solidez internas. a partir de este tipo de logros es que la f´ ısica cu´ antica ha permitido el desarrollo de tecnolog´ ıas que cambiaron el mundo y nuestra forma de vida: Sin ella no se hubiera desarrollado la energ´ ıa nuclear. todav´ ıa no se han acallado los debates sobre su interpretaci´ on. Casi todas las tecnolog´ ıas relevantes del siglo XX se basan en la mec´ anica cu´ antica! Sin embargo. la mec´ anica de Newton y la termodin´ amica de Boltzmann. ni la microelectr´ onica. nadie es capaz de hacerse una imagen correcta del mundo microsc´ opico usando los conceptos que generamos para describir el mundo macrosc´ opico. Pero los hechos confirman que la naturaleza se comporta tal como lo predice la mec´ anica cu´ antica. Einstein hubiera aceptado de buena gana una teor´ ıa que. como el famoso “problema de la medici´ on”. siendo la f´ ısica cu´ antica la teor´ ıa cient´ ıfica mejor testeada de la historia.0000004 nan´ ometros. La mec´ anica cu´ antica naci´ o hace mas de un siglo. la mec´ anica cu´ antica afirma que el indeterminismo tampoco puede atribuirse a nuestra ignorancia sobre los detalles del objeto estudiado. Y lo hac´ ıa en el contexto de una reflexi´ on profunda: Para Feynman. lo cual entra en abierta contradicci´ on con los resultados de los experimentos. La formulaci´ on de la nueva mec´ anica fue una tarea tit´ anica que recay´ o en personalidades como Planck. le resultaba intolerable la mec´ anica cu´ antica que de manera contundente. Estas caracter´ ısticas de la f´ ısica cu´ antica no solamente molestaban a Einstein.2 trol en los aparatos de medici´ on. apelaremos a una introducci´ on “brutal” describiendo las bases conceptuales y los aspectos mas anti– . que “nadie entiende la mec´ anica cu´ antica”. Este trabajo est´ a organizado de la siguiente manera. etc. En la Secci´ on 5 resumiremos los resultados de los experimentos que confirman las predicciones cu´ anticas y que invalidan a un enorme conjunto de modelos alternativos que comunmente se denominan “teor´ ıas realistas– locales”. El desarrollo de esta teor´ ıa comienz´ o en 1900 y concluy´ o finalmente cerca de 1930. puede predecir que cada vez que iluminemos un a ´ tomo de Helio se emitir´ a un electr´ on siempre que la longitud de onda de la luz sea menor que 50.

Qu´ e es lo que ha cambiado en estos a˜ nos? Si bien la f´ ısica cu´ antica surgi´ o como un modelo para explicar el comportamiento de los a ´ tomos. La raz´ on para el e ´ xito de la mec´ anica cu´ antica es mucho mas pragm´ atica: es el u ´ nico marco te´ orico capaz de predecir los resultados de los experimentos que se realizan cotidianamente en nuestros laboratorios. que en Buenos Aires fueron interpretados magistralmente por Juan Carlos Gene y Alberto Segado. a la que denotaremos con la letra “R” y su momento. Posici´ on y momento son variables complementarias. como los de emisi´ on y absorci´ on de luz por la materia. entonces siempre existe otra propiedad B cuyo valor est´ a completamente indeterminado. nunca antes de la mec´ anica cu´ antica la f´ ısica se hab´ ıa planteado una limitaci´ on epistemol´ ogica de este tipo. Tal vez esa revoluci´ on nos permita avanzar en la incorporaci´ on de algunas de las ideas mas raras de la mec´ anica cu´ antica a nuestro sentido com´ un. la determinaci´ on simultanea de los valores de todas las propiedades de un objeto podr´ ıa ser una tarea t´ ecnicamente deficil. en las actuales “trampas de iones” es posible manipular a ´ tomos de a uno.3 intuitivos de la f´ ısica cu´ antica. Inclusive algunos renombrados autores pensaron que esta era una limitaci´ on de principio. Estas propiedades son como dos caras de un objeto que nunca pueden ser vistas al mismo tiempo. preparamos el sistema con un valor de A y medimos la propiedad B ) obtendremos resultados diferentes. El lector deber´ a creer que esta construcci´ on te´ orica no es usada por los f´ ısicos debido a su naturaleza perversa. la f´ ısica de Newton. que establece que un objeto siempre puede caracterizarse por su posici´ on y su velocidad. Si repetimos muchas veces este procedimiento (es decir. escrita por Michael Frayn. Los valores de las propiedades complementarias no pueden ser determinados simultaneamente. Pero las dificultades t´ ecnicas o instrumentales son siempre vistas como desaf´ ıos. la mec´ anica cu´ antica est´ a siendo puesta a prueba (y confirmada en sus aspectos mas anti–intuitivos) en experiencias que involucran cantidades cada vez mas peque˜ nas de a ´ tomos que son manipulados individualmente. como obst´ aculos que podemos intentar superar. En efecto. El ejemplo mas conocido de propiedades complementarias es el de la posici´ on de un objeto. Por ejemplo. Despu´ es de mas de un siglo de f´ ısica cu´ antica reci´ en ahora existen las tecnolog´ ıas como para ponerla a prueba hasta sus u ´ ltimas consecuencias y para aprovecharla para desarrollar una nueva generaci´ on de tecnolog´ ıas. propiedades que toman valores susceptibles de ser medidos experimentalmente). Nos dice que no todas las propiedades de un objeto son compatibles entre si. La velocidad nos dice como se modifica la posici´ on con el tiempo. En su versi´ on mas general afirma lo siguiente: Si preparamos un objeto de manera tal que la propiedad A toma un valor preciso. ubicarlos en lugares predeterminados del espacio y someterlos a todo tipo de an´ alisis. Pero fue el u ´ nico remedio para poder formular una teor´ ıa cuyas predicciones estuvieran de acuerdo con los resultados de los experimentos. distribuidos de manera totalmente azarosa. Bohr y Heisenberg discut´ ıan sobre la complementariedad y la incertidumbre. recordar´ a las intensas discusiones entre Niels Bohr y Werner Heisenberg. El principio de complementariedad es 3 En un cent´ ımetro c´ ubico de aire hay cerca de un bill´ on de billones de a ´ tomos! . El principio se aplica a situaciones muy habituales en las que sometemos a un objeto a alg´ un proceso de preparaci´ on tal que si posteriormente medimos repetidamente la propiedad A siempre obtenemos el mismo valor. En ese caso. que ponen de manifiesto cu´ an extra˜ no es el comportamiento de la naturaleza a escala microsc´ opica. Algunos autores afirman que en la actualidad vivimos una segunda revoluci´ on cu´ antica. De esa A. el principio de complementariedad nos habla de otra cosa: nos enfrenta a una limitaci´ on de principio. El proceso que llev´ o a que los f´ ısicos se vieran forzados a aceptar la validez de un principio tan desagradable como el de complementariedad fue largo y plagado de debates. por su caracter probabil´ ıstico. La segunda revoluci´ on cu´ antica es la que viene de la mano de la preparaci´ on y el aprovechamiento del entrelazamiento a escala macrosc´ opica. Estos son dos de los ingredientes b´ asicos de la mec´ anica cu´ antica. En cambio. Complementariedad e incertidumbre Quien conozca la obra teatral “Copenhague”. Construir una teor´ ıa sobre la base de un principio como este parece un verdadero acto de renunciamiento intelectual. afirmamos que las propiedades A y B son “complementarias”. Argumentaban que. Durante mucho tiempo la manipulaci´ on de a ´ tomos o mol´ eculas de a una a la vez pareci´ o algo totalmente inconcebible. Las mas notables predicciones cu´ anticas que involucran fen´ omenos como el entrelazamiento no–local entre las partes de un sistema compuesto no solamente han sido comprobadas sino que han abierto la puerta a nuevas tecnolog´ ıas que seguramente modificar´ an la forma en la que concebimos el procesamiento y la transmisi´ on de la informaci´ on. su desarrollo se bas´ o en experimentos. Tal vez la formulaci´ on que hemos elegido presentar aqu´ ı suena un poco abstracta pero vale la pena pensar un poco sobre su contenido. Lo sorprendente es que el principio de complementariedad afirma que “entonces. que siempre involucraban cantidades macrosc´ opicas de a ´ tomos 3 . Que quiere decir esto? Simplemente significa que si preparamos el sistema en un estado en el que la propiedad A tiene un valor preciso y medimos la propiedad B entonces obtendremos resultados completamente aleatorios. Tambi´ en. un verdadero atentado contra nuestra intuici´ on. Por supuesto. denotado con la letra “P ” (el momento de un objeto es el producto de su masa por su velocidad). Esto contradice todo lo establecido por la f´ ısica cl´ asica. siempre existe otra propiedad B cuyo valor esta completamente indeterminado”. la mec´ anica cu´ antica solamente era aplicable a conjuntos de muchos sistemas id´ enticos. Siempre se hab´ ıa pensado que los objetos que componen el Universo no solamente pueden ser caracterizados por propiedades mensurables (o sea. Pero en la actualidad. la f´ ısica siempre acept´ o aquello cuya validez resulta obvia a partir de nuestro sentido com´ un: todas las propiedades de un objeto deber´ ıan poder determinarse simultaneamente.

El sp´ ın. Es notable. que fueron establecidos respectibamente por Niels Bohr y Werner Heisenberg alrededor de 1925. nuestra ignorancia sobre detalles del mundo microsc´ opico que todav´ ıa son inaccesibles a nuestras limitadas posibilidades experimentales. la raz´ on por la cual una medici´ on de B da lugar a resultados aleatorios es nuestra incapacidad de controlar todas las propiedades de los objetos o. La peque˜ nez del valor de (un n´ umero con treinta y cuatro ceros detras del punto decimal) explica el motivo por el cual las consecuencias de los principios de complementariedad e incertidumbre no son perceptibles en la escala macrosc´ opica. la mec´ anica cu´ antica se hiergue hoy. B. Dicha teor´ ıa acepta este hecho sorprendente como una propiedad de la naturaleza y a partir de eso formula un modelo que tiene una notable capacidad predictiva. sorprendentemente. Ponen en evidencia cuan extra˜ na es la mec´ anica cu´ antica y es imposible aceptarlos sin antes intentar demolerlos: Einstein. hasta ahora debe reconocer su ignoramos sobre las causas que originan el azar! Por u ´ ltimo. En cambio. Mas adelante veremos como. y cualquier persona en su sano juicio. No es posible dejar de sorprenderse por las implicancias de los principios de complementariedad y el de incertidumbre. si preparamos una part´ ıcula de 1 gramo en un estado donde la posici´ on est´ a determinada con una incerteza de ∆R = 1cm. estos no son verdaderos “principios” sino consecuencias de axiomas todav´ ıa mas fundamentales que debido a su complejidad matem´ atica no ser´ an discutidos aqu´ ı. El principio de incertidumbre establece que: la posici´ on R y el momento P de un objeto son propiedades complementarias y sus varianzas ∆R y ∆P satisfacen la siguiente relaci´ on: ∆X ∆P ≥ /2 donde est´ a relacionada con la famosa constante de Planck y tiene el valor: = 1. Con todo dramatismo. Sin embargo. es oportuno aclarar que los principios de complementariedad e incertidumbre discutidos mas arriba no forman parte de los postulados b´ asicos en los que se funda la versi´ on moderna de la mec´ anica cu´ antica. como todo im´ an tiene dos polos y puede . la mec´ anica cu´ antica no proveer´ ıa una descripci´ on completa de la naturaleza sino solamente dar´ ıa una descripci´ on parcial. la mec´ anica cu´ antica nos dice que para comprender el mundo microsc´ opico debemos abandonar la idea de que las part´ ıculas evolucionan siguiendo trayectorias. se desdoblan y siguen todas las trayectorias posibles. 4 En una situaci´ on de este tipo si medimos el momento del objeto tampoco obtendremos siempre el mismo valor sino que comprobaremos que los resultados tienen una dispersi´ on ∆P . En un mundo como ese. pero que sea imposible darle un valor preciso a otra propiedad complementaria B ? Esta pregunta NO tiene respuesta dentro de la mec´ anica cu´ antica. En ese caso. pero la f´ ısica ha sido capaz de demostrar que el azar no se origina en nuestra ignorancia. entonces el principio de incertidumbre establece que nunca podremos determinar la velocidad con una incerteza menor que 10−28 m/seg. Por ejemplo. y cualquier persona razonable. En alg´ un sentido es la versi´ on cuantitativa del anterior. mas grande debe ser el valor de la varianza en momento ∆P (y viceversa). los notables avances de la f´ ısica de fines del siglo XX fueron capaces de demostrar la falsedad del argumento de Einstein. En efecto. La desigualdad matem´ atica tiene un impacto profundo: Como el producto de las dos dispersiones debe ser mayor que una cierta cantidad entonces debe cumplirse que cuanto mas peque˜ na sea la varianza en la posici´ on ∆R. Este es un fen´ omeno raro y anti–intuitivo.05 × 10−34 kg m2 /seg . podr´ ıamos imaginar que la naturaleza es tal que cada vez que fijamos el valor de alguna propiedad A perturbamos el objeto de manera tal que afectamos el valor de B .4 forma. a mas de cien a˜ nos de su nacimiento. pero no hay mas remedio que aceptarlo para poder comprender la curiosa naturaleza del mundo microsc´ opico. la mas cu´ antica de las propiedades. hubiera estado dispuesto a aceptar un mundo de estas caracter´ ısticas. El principio de incertidumbre est´ a´ ıntimamente relacionado con el de complementariedad. Por ejemplo. Cl´ aramente ning´ un instrumento de medici´ on es capaz de detectar una desviaci´ on tan peque˜ na. al moverse todo objeto describe una trayectoria. La clase de modelos que naturalmente podr´ ıan competir con la mec´ anica cu´ antica incluye a aquellos en los que la complementariedad no es una propiedad fundamental sino que es fruto de nuestras limitaciones. Einstein. Si no renunciamos a las trayectorias no podremos explicar ninguno de los famosos experimentos donde se observa la interferencia de ondas de materia: Es necesario aceptar que en el mundo microsc´ opico cuando las part´ ıculas se dirigen desde una fuente hasta un detector no siguen trayectorias bien definidas sino que se deslocalizan. 4 los estad´ ısticos caracterizan una situaci´ on como esta diciendo que ∆R es la “varianza” de la distribuci´ on de los resultados de la medici´ on de R El sp´ ın es una propiedad de algunas part´ ıculas que fue descubierta en 1922 en experimentos realizados por Otto Stern y Wolfgang Gerlach. Indeterminismo o ignorancia? A lo largo del siglo XX los f´ ısicos hicieron numerosos intentos por encontrar alternativas a la mec´ anica cu´ antica y desarrollar teor´ ıas que sean mas aceptables para nuestro sentido com´ un. preguntar´ ıa: C´ omo es posible que podamos preparar un objeto de modo tal que la propiedad A tiene un valor preciso. como la u ´ nica teor´ ıa compatible con los resultados experimentales modernos. C. En la pr´ oxima Secci´ on presentaremos un famoso argumento formulado por Einstein en 1935 que intentaba demostrar precisamente esto: que la descripci´ on del mundo provista por la mec´ anica cu´ antica es incompleta. Una part´ ıcula con sp´ ın lleva consigo un peque˜ no im´ an que. equivalentemente. Se aplica a situaciones en las que preparamos un objeto en un estado en el que su posici´ on R no toma un valor preciso sino que cuando lo medimos obtenemos valores distribuidos con una dispersi´ on ∆R alrededor del valor mas probable.

D. Y. imaginar al sp´ ın como una flecha es una sobre–simplificaci´ on ya que este personaje tiene muchas cararcter´ ısticas sorprendentes. En consecuencia. C. Al realizar este experimento por primera vez. . con algunas peque˜ nas variantes. Como veremos. En lo que sigue vamos a utilizar la siguiente notaci´ on: La letras min´ usculas a ˆ. . X. son siempre +1 o −1. Esto no es dificil de comprender: Si el campo externo es mas intenso en la parte superior del aparato entonces los imanes que ingresen al mismo con su polo norte apuntando hacia arriba se desviar´ an en esa misma direcci´ on (moviendose hacia zonas donde el campo magn´ etico es mas intenso: groseramente. en esas unidades dichas componentes toman s´ ımplemente los valores +1 o −1. B. z Figure 1: Cuando un haz de part´ ıculas con s´ ın 1/2 atravieza un campo magn´ etico que aumenta en la direcci´ on z ˆ se divide en dos componentes (una para cada valor de la componente z ˆ del sp´ ın). Stern y Gerlach observaron un resultado sorprendente: las part´ ıculas incidentes (´ atomos de plata. Z (o sea. podemos pensar que en ese caso la fuerza que tender´ ıa a desplazar al polo norte del im´ an hacia arriba es mayor que la que empujar´ ıa al polo sur hacia abajo). La proyecci´ on del sp´ ın en la direcci´ on z ˆ es la longitud de la sombra proyectada por la flecha que representa al sp´ ın a lo largo de esa direcci´ on. El sp´ ın y la complementariedad. en ese caso) se desviaban siguiendo solamente dos trayectorias distintas (y que entre estas dos no hab´ ıa un continuo de desviaciones intermedias). Conviene detenerse un poco a pensar en este resultado. En efecto. C. . resulta que estos dos valores son de igual magnitud y de signo contrario (es conveniente notar que la proyecci´ on de un vector sobre un eje tiene signo positivo o negativo seg´ un cual sea la direcci´ on hacia la que se dirija la proyecci´ on de la punta de la flecha). . El hecho de que solamente obtengamos dos resultados en la medici´ on de cualquier componente del sp´ ın es realmente extra˜ no. La medici´ on de la proyecci´ on del sp´ ın a lo largo de cualquier direcci´ on puede hacerse rotando el aparato descripto en la Figura 1 (haciendo coincidir la direcci´ on deseada con eje z ˆ de la Figura). si un im´ an ingresa al aparato con su polo norte apuntando hacia abajo tender´ a a desviarse en esa misma direcci´ on moviendose hacia zonas donde el campo magn´ etico es menor (al igual que en el caso anterior podemos razonar groseramente diciendo que la fuerza que empuja el polo sur hacia abajo ser´ a mayor que la que tiende a mover el polo norte hacia arriba). . ˆ b. Y. Adem´ as. hay otras part´ ıculas para las cuales el n´ umero de resultados es mayor pero las consideraciones que realizamos aqu´ ıse aplican tambi´ en a ellas. Por lo tanto nos vemos obligados a concluir que las componentes del sp´ ın a lo largo de cualquier direcci´ on toma solamente dos valores.5 describirse utilizando una flecha imaginaria (un vector) que se dirige desde el polo sur hacia el norte. los valores de las componentes del sp´ ın son siempre m´ ultiplos de la cantidad /2. La mas sorprendente de todas ellas es la siguiente: cuando medimos la proyecci´ on del sp´ ın a lo largo de una direcci´ on cualquiera obtenemos s´ olo dos valores posibles. los dos valores que se obtienen a partir de la medici´ on de cualquier componente del sp´ ın de una part´ ıcula como el electr´ on (o cualquier otra de las llamadas “part´ ıculas de sp´ ın 1/2) son siempre + /2 y − /2. B. Nunca hay desviaciones intermedias. Por el contrario. Lo que acabamos de afirmar equivale a decir que siempre que medimos el tama˜ no de la sombra del sp´ ın en cualquier direcci´ on obtenemos solamente dos valores. c ˆ. esto nos dice que el sp´ ın no puede describirse con una flecha ordinaria ya que si imaginamos que 5 Restringiremos nuestra discusi´ on al caso de part´ ıculas con “sp´ ın 1/2” para las cuales lo anterior es cierto: la medici´ on del sp´ ın siempre da lugar a dos resultados. z ˆ ser´ an usadas para denotar diferentes direcciones del espacio. A ser´ a la componente del sp´ ın a lo largo de la direcci´ on a ˆ). Realizando experimentos como el descripto se observa el mismo fen´ omeno: Siempre las part´ ıculas se desv´ ıan hacia arriba o hacia abajo. 6 En un lenguaje mas t´ ecnico. . X. . Las proyecciones del sp´ ın a lo largo de cada una de estas direcciones ser´ a denotada con la correspondiente letra may´ uscula: A. Por lo tanto. . y ˆ. el dispositivo de la Figura logra que las part´ ıculas se desv´ ıen de manera diferente seg´ un sea la orientaci´ on de su sp´ ın. Z . En efecto. la proyecci´ on del sp´ ın en la direcci´ on z ˆ s´ olo toma dos valores posibles. A partir de los experimentos que acabamos de describir debemos concluir que los valores medidos de las propiedades A. x ˆ. . Para medir la proyecci´ on del sp´ ın a lo largo de una direcci´ on cualquiera necesitamos un aparato como el descripto en la Figura 1. su valor no se mide en metros sino en otras unidades que resultan ser las mismas que aparecen en la famosa constante de Planck . 5 Como dijimos. La longitud de la flecha (el m´ odulo del vector) es proporcional a la intensidad del im´ an. el tama˜ no de la flecha que representa al sp´ ın est´ a relacionado con la intensidad del im´ an. como dijimos mas arriba. . . . Eso indica que. . A partir de aqu´ ı a estos dos valores los llamaremos Z = +1 y Z = −1 6 . Dicho aparato mide la proyecci´ on del sp´ ın sobre el eje que en la Figura denominamos z ˆ: Al pasar por una regi´ on con un campo magn´ etico inhomogeneo la trayectoria de un peque˜ no im´ an se desviar´ a en un a ´ ngulo que depende del valor de la proyecci´ on del im´ an en la direcci´ on del campo magn´ etico del aparato.

el sp´ ın es un vector muy extra˜ no ya que los valores medidos para cada una de sus componentes no nos permiten formarnos una imagen coherente del sp´ ın como un vector. y ˆ. Por lo tanto. Esto no es sorprendente ya que X12 se define como el producto de X1 y X2 . usando el teorema de Pitagoras. Algo an´ alogo ocurre con la propiedad Y (que es complementaria a las dos anteriores). Por el contrario. Ambos factores pueden tomar los valores ±1 y por lo tanto el producto de ellos tambi´ en ser´ a igual a +1 o −1. De acuerdo a la mec´ anica cu´ antica esta propiedad tambi´ en puede tomar dos valores que son: X12 = +1 y X12 = −1. Utilizamos un aparato como el de la Figura 1 y observamos que las part´ ıculas se desv´ ıan hacia arriba o hacia abajo. Naturalmente. No es dificil convencerse de esto razonando “por el absurdo”: Por simplicidad imaginemos al sp´ ın como una flecha que apunta en alguna direcci´ on del plano de el papel y supongamos que sus componentes a lo largo de dos direcciones perpendiculares son iguales a +1. Pero la mec´ anica cu´ antica nos dice que las propiedades de un sistema compuesto no necesariamente deben determinarse a partir de mediciones sobre las partes. Seguidamente. y por lo tanto no pueden ser determinados simultaneamente! bien. Para eso hay que interactuar directamente con el todo y no con las partes. de acuerdo a la mec´ anica cu´ antica es posible que un sistema compuesto tenga sus propiedades m´ aximamente determinadas. Pero verificar´ ıamos que si mul- . El caracter complementario de las componentes del sp´ ın a lo largo de tres direcciones perpendiculares {x ˆ. Por ejemplo. podemos determinar X12 sin medir ambos factores por separado. Esto es precisamente lo que muestra el caracter complementario de las propiedades X y Z . consideremos la propiedad X12 = X1 X2 para un sistema de dos part´ ıculas de sp´ ın 1/2. Por ejemplo. Pero esto es incompatible con los resultados experimentales que nos indican que si medimos la componente del sp´ ın a lo largo de esa direcci´ on tambi´ en obtendremos los valores +1 o −1! Evidentemente. observar´ ıamos que los valores obtenidos son totalmente azarosos. de acuerdo a la mec´ anica cu´ antica la naturaleza de los sistemas compuestos es profundamente anti–intuitiva. Por ejemplo. concluimos que la medici´ on de la propiedad X realizada sobre part´ ıculas que tienen Z = +1 da lugar a resultados completamente aleatorios. C´ omo resuelve la mec´ anica cu´ antica este problema? Pues bien. Una flecha como esta se observa en la Figura 2. para determinar el valor de la propiedad X12 tenemos la opci´ on de determinar por separado los valores de X1 y X2 . Para fijar ideas. Examinando esa figura es facil darse cuenta que. podr´ ıamos obtener X12 = −1 como el producto de X1 = +1 y X2 = −1 o bien como el producto de X1 = −1 y X2 = +1. si realizamos mediciones de X1 en el primer fragmento. z ˆ} se puede poner en evidencia analizando los resultados de secuencias de experimentos como el descripto en la Figura 1. introducimos las part´ ıculas que tienen Z = +1 (aquellas que se desviaron hacia arriba) y las introducimos en un aparato que mide la componente del sp´ ın a lo largo de la direcci´ on x ˆ (perpendicular a z ˆ). aunque las propiedades de cada una de sus partes sean completamente aleatorias. la componente de esa flecha a lo largo de una direcci´ on que forma un a ´ ngulo ıa un valor √ de 45 grados con las anteriores tendr´ igual 2. Pero tambi´ en tenemos otras opciones. sobre todo cuando el sistema compuesto se fragmenta naturalmente y las partes viajan en direcciones diferentes. Cu´ al es el resultado? Pues Hasta aqu´ ı hemos descripto propiedades sorprendentes de la mec´ anica cu´ antica. E. Pero la mec´ anica cu´ antica nos plantea no solamente que esto es posible sino que si logramos hacerlo podremos observar comportamientos muy extra˜ nos. Sin embargo esto es falso en el mundo cu´ antico. supongamos que realizamos primero una medici´ on de la componente z ˆ del sp´ ın tal como describimos mas arriba. La f´ ısica cl´ asica y el sentido com´ un indican que una descripci´ on completa del sistema compuesto es equivalente a una descripci´ on completa de cada una de sus componentes. Pero ahora. pero todav´ ıa debemos analizar la m´ as sorprendente de todas ellas. En efecto. lo hace apelando al principio de complementariedad: Establece que las componentes del sp´ ın a lo largo de tres direcciones perpendiculares son propiedades complementarias. C´ omo es esto? Consideremos una propiedad de un sistema formado por dos particulas. si repetimos muchas veces este experimento podemos comprobar que en la mitad de los casos obtenemos X = +1 (las part´ ıculas se desv´ ıan hacia la derecha) y en la otra mitad obtenemos X = −1 (las part´ ıculas se desv´ ıan hacia la izquierda). Esto puede ser dificil en la pr´ actica.6 esa flecha tiene componentes cuyos valores son iguales a +1 o −1 en cualquier direcci´ on llegar´ ıamos inevitablemente a una contradicci´ on. podr´ ıamos determinar que el valor de la propiedad “colectiva” X12 resulta ser X12 = −1. Lo mismo ocurrir´ ıa si midieramos X2 . si repetimos esta medici´ on verificar´ ıamos que obtenemos siempre el mismo resultado: X12 = −1. Entrelazamiento entre las partes de un sistema compuesto y 2 1 x 1 Figure 2: Un vector que tiene componentes iguales a +1√ en dos direcciones perpendiculares tiene una componente igual a 2 a lo largo de una direcci´ on intermedia. Esto nos muestra que no es posible formarse una imagen intuitiva del sp´ ın como un vector ordinario ya que si midieramos el sp´ ın en la direcci´ on intermedia tambi´ en obtendr´ ıamos que su proyecci´ on toma los valores +1 o −1. Por ejemplo.

Tal como discutimos mas arriba.7 tiplicamos los valores obtenidos en estas mediciones “locales” el resultado ser´ ıa siempre el mismo: verificar´ ıamos que X1 X2 = −1. Para esto basta con completar el ejemplo que acabamos de presentar. si realizamos mediciones locales (separadamente medimos las componentes del sp´ ın de cada part´ ıcula) verificaremos que los resultados obtenidos son aleatorios. las teor´ ıas f´ ısicas tienen que tener a los “elementos de la realidad” como principales protagonistas. Esta definici´ on es la siguiente: Si somos capaces de predecir con certeza el valor de alguna propiedad de un objeto sin perturbarlo en modo alguno. De acuerdo a los autores. Por lo tanto el valor de la propiedad X2 siempre puede ser predicha con certeza a partir de los resultados de experiencias realizadas en el Labo–1. observaremos que los productos de los resultados siempre son negativos: X1 X2 = −1 e Y1 Y2 = −1. denotamos a las componentes del sp´ ın de cada part´ ıcula en las direcciones de los ejes x ˆey ˆ como X1 . como veremos. Apelando a una met´ afora. Es decir. su profec´ ıa demostr´ o ser incorrecta (hoy sabemos con certeza que si este germen existe. si en el Labo–1 medimos la propiedad X1 sobre la primera part´ ıcula podemos predecir el resultado que obtendr´ ıamos si midieramos X2 en el Labo–2. En su c´ elebre trabajo EPR establecen en primer lugar una serie de requisitos que toda teor´ ıa que aspire a describir la realidad f´ ısica debe cumplir. La idea es simple: si nuestra predicci´ on no afecta en modo alguno al sistema. Y2 . pero suenan aceptables para la mayor´ ıa de las personas. no puede ser considerada una descripci´ on completa de la realidad f´ ısica. baste decir que para que este aparato funcione es necesario controlar las interacciones entre ambas part´ ıculas de manera muy sutil). X2 = +1)). si obtenemos X1 = −1 entonces predecimos con certeza que si decidieramos medir X2 obtendremos el valor X2 = +1. En el trabajo argumentaban que la respuesta a esta pregunta es negativa: Einstein cre´ ıa haber encontrado un argumento que permit´ ıa demostrar que en la mec´ anica cu´ antica anidaba el germen de su propia destrucci´ on. las propiedades colectivas X12 e Y12 NO son complementarias (aunque est´ en construidas a partir de ingredientes complementarios). su valor debe de estar “escrito” en el objeto en cuesti´ on. Por ejemplo. La clave del trabajo de EPR consiste en analizar las propiedades de los estados entrelazados. la existencia del entrelazamiento es la caracter´ ısctica que hace que la f´ ısica cu´ antica sea verdaderamente irreconciliable con la intuici´ on cl´ asica. En estos estados la identidad del todo est´ a perfectamente definida pero la identidad de las partes est´ a m´ aximamente indeterminada. An´ alogamente. Consideremos dos part´ ıculas de sp´ ın 1/2. Supongamos que determinamos simultaneamente X12 e Y12 y obtenemos que dichas propiedades toman valores X12 = −1 e Y12 = −1. De acuerdo a Erwin Schr¨ odinger. Sin embargo. En 1935 Einstein Podolsky y Rosen (EPR) publicaron en el Physical Review un art´ ıculo con un t´ ıtulo provocativo en el que preguntaban: “Puede considerarse que la descripci´ on cu´ antica de la realidad f´ ısica es completa?”. Estos criterios propuestos por EPR para toda teor´ ıa f´ ısica pueden ser discutidos en el plano epistemol´ ogico o filos´ ofico. EPR proveen una definici´ on operacional para distinguir aquellas propiedades de la naturaleza que deben ser considerados “elementos de la realidad”. uno de los padres de la f´ ısica cu´ antica. Utilizaremos laboratorios tan separados como para que ninguna perturbaci´ on material generada durante las mediciones realizadas en el Labo–1 tenga tiempo suficiente para propagarse hasta el Labo–2 (y viceversa). Cuando un objeto tiene este comportamiento decimos que se encuentra en un “estado entrelazado” (en ingl´ es se utiliza el nombre “entangled states”. Sabemos que las propiedades X1 e Y1 son complementarias entre si y por lo tanto no pueden ser determinadas simultaneamente. EL ATAQUE FINAL DE EINSTEIN CONTRA LA ´ ´ MECANICA CUANTICA (1) est´ an bien determinadas simultaneamente. Es importante que describamos con mas detalle el ejemplo mas sencillo de entrelazamiento. Tal como lo hicimos mas arriba. Estas correlaciones son extremadamente fuertes y. Y1 . Lo mismo sucede con las propiedades X2 e Y2 . que es un laboratorio tan distante que ninguno de los eventos que ocurren en . Como dijimos mas arriba. entonces esa propiedad debe ser considerada un “elemento de la realidad”. Es posible dise˜ nar y construir un aparato de medici´ on que determine simultaneamente el valor de las propiedades X12 e Y12 (omitiremos aqu´ ı toda discusi´ on t´ ecnica al respecto. X2 = −1) y (X1 = −1. por lo tanto. pueden utilizarse para predecir comportamientos que entran en violenta contradicci´ on con la intuici´ on cl´ asica. la mec´ anica cu´ antica permite que un objeto tenga una propiedad colectiva con un valor preciso (por ejemplo X12 = −1) pero que en ese objeto coexistan todav´ ıa dos alternativas dr´ asticamente distintas para sus partes: (en este caso esas alternativas son (X1 = +1. X2 . En efecto. Consideremos adem´ as que las part´ ıculas 1 y 2 pueden ser separadas y llevadas a laboratorios distantes que llamaremos Labo–1 y Labo–2. sabemos que si obtenemos X1 = +1 entonces con certeza podemos predecir que si midieramos X2 deber´ ıamos obtener el resultado X2 = −1. El objetivo del trabajo de EPR es demostrar que la mec´ anica cu´ antica no cumple con estos principios y que. la propiedad en cuesti´ on tiene que tener un sustrato real. que ha dado lugar a mas de una traducci´ on al espa˜ nol). no es aquel encontrado por Einstein en 1935). Sin embargo la mec´ anica cu´ antica permite la existencia de estados donde las propiedades X12 = X1 X2 Y12 = Y1 Y2 III. El nudo del argumento EPR (en la versi´ on desarrollada mas tarde por David Bohm) es el siguiente: Consideremos un sistema compuesto por dos part´ ıculas de sp´ ın 1/2 que es preparado de modo tal que sus propiedades X12 e Y12 (definidas en (1) toman los valores X12 = −1 y Y12 = −1 . Los estados entrelazados no tineen ninguna contraparte cl´ asica. como veremos. pese a la complementariedad de las propiedades X e Y para cada part´ ıcula. Pero observaremos que los resultados de los experimentos sobre las partes est´ an fuertemente correlacionados.

estamos obligados a concluir que X2 debe ser un “elemento de la realidad”. Es decir. La conclusi´ on a la que nos conduce este razonamiento es que tanto X2 como Y2 son “elementos de la realidad” y por lo tanto tienen que tener un lugar dentro de una teor´ ıa f´ ısica completa. En estas teor´ ıas. Si existieran variables ocultas. No deber´ ıa olvidar nunca que los experimentos que no se realizan no tienen resultados. En cambio. El propio Bell. Sin embargo. En consecuencia. deben ser “elementos de la realidad”). Las variables ocultas y las teor´ ıas realistas–locales: una escapatoria? Queda claro que el argumento de EPR no demuestra una inconsistencia interna de la mec´ anica cu´ antica sino que pone en evidencia que esta teor´ ıa no satisface ciertos criterios de muy razonable apariencia. Por otra parte Bohr destac´ o que el argumento de EPR utiliza un razonamiento “contra–f´ actico” ya que mezcla resultados de experimentos reales con resultados de experimentos imaginarios. En consecuencia. Asher Peres acu˜ no ´ una frase que describe la actitud que deber´ ıa tener un f´ ısico pragm´ atico ante la posibilidad de caer en razonamientos contraf´ acticos. Diremos que una teor´ ıa es “local” si no admite la posibilidad de que exista acci´ on a distancia o propagaci´ on instantanea de cualquier tipo de se˜ nal o perturbaci´ on. Estos grados de libertad son usualmente denominados “variables ocultas”. aqu´ ı hay un razonamiento contra–f´ actico. El argumento EPR mezcla sutilmente los resultados de ambas mediciones ya que en definitiva ambas son necesarias si pretendemos otorgar el status de “elementos de realidad” tanto a la propiedad X2 como a Y2 . Sin embargo a principios de los a˜ nos 60. Pero no podemos hacer las dos cosas a la vez. Diremos que una teor´ ıa es “realista” (una palabra que tal vez tiene connotaciones demasiado fuertes como para ser utilizada aqu´ ı) si acepta el hecho de que todas las propiedades observables (los elementos de realidad) de los sistemas f´ ısicos tienen valores precisos que en u ´ ltima instancia determinan los resultados de las mediciones que efectuemos sobre ellas. que todav´ ıa no hemos sido capaces de descubrir. Las teor´ ıas compatibles con el sentido com´ un son aquellas que se engloban con el nombre de teor´ ıas realistas locales. El trabajo de EPR tuvo la virtud de exponer de manera sistem´ atica cuales son las propiedades que nuestro sentido com´ un le reclama a las teor´ ıas f´ ısicas. en este contexto el realismo es sin´ onimo de determinismo. . Efectivamente. en cada evento. que involucran medir la propiedad Y1 sobre la primera part´ ıcula. Podr´ ıamos imaginar que existen en la naturaleza grados de libertad microsc´ opicos La posibilidad de que exista alguna teor´ ıa mas fundamental que la mec´ anica cu´ antica basada en variables ocultas fue considerada por numerosos autores. nada puede saber sobre cu´ al es la propiedad que el experimentador decidir´ a medir en el Labo–1. concluyen EPR: la mec´ anica cu´ antica no puede proveer una descripci´ on completa de la realidad f´ ısica. John Bell puntualiz´ o que el teorema de von Neumann conten´ ıa un error. comenz´ o a explorar entonces la posibilidad de construir teor´ ıas de variables ocultas dando lugar a una serie de trabajos de consecuencias notables. En consecuencia. Podr´ ıamos elegir medir X1 o bien podr´ ıamos elegir medir Y1 . para la mec´ anica cu´ antica estas propiedades son complementarias y sus valores no pueden ser definidos simultaneamente. Lo mismo debe pasar con Y2 ya que podr´ ıamos predecir con certeza su valor a partri de experimentos del mismo tipo. podr´ ıamos concebir la posibilidad de que al repetir muchas veces el mismo experimento sin controlar el comportamiento de las variables ocultas estuvieramos generando sistemas que en realidad no son id´ enticos entre si. los resultados de los experimentos estar´ ıan completamente determinados por los valores ocultos. En efecto: en el primer laboratorio tenemos que decidir que propiedad mediremos para la part´ ıcula 1. deber´ ıamos estar dispuestos a aceptar que. En cada realizaci´ on experimental. El trabajo de EPR recibi´ o una r´ apida (y breve) respuesta de Niels Bohr quien hizo notar que el argumento de EPR no expone en realidad ninguna contradicci´ on interna de la mec´ anica cu´ antica. Naturalmente debemos preguntarnos si es posible que exista una alternativa compatible con los resultados de los experimentos (que hasta el d´ ıa de hoy coinciden con las predicciones de la mec´ anica cu´ antica) y que adem´ as sea compatible con el sentido com´ un. La discusi´ on sobre este asunto se aplac´ o luego de que John von Neumann publicara un teorema en el que se demostraba que no era posible construir una teor´ ıa de este tipo que diera lugar a las mismas predicciones que la mec´ anica cu´ antica. o. tanto las propiedades X2 como Y2 deben estar escritas en la segunda part´ ıcula (o sea. Toda aleatoriedad debe originarse en nuestra limitada capacidad de control o de conocimiento. podr´ ıamos concebir la posibilidad de que nuestra ignorancia sobre su comportamiento y su naturaleza es la responsable de la aleatoriedad que observamos en los resultados de ciertos experimentos. Esta aleatoriedad ser´ ıa simplemente una consecuencia de nuestra ignorancia. Pero al repetir muchas veces el mismo experimento podr´ ıamos obtener resultado distintos distribuidos de manera aparentemente aleatoria. Pero es un razonamiento que cualquier persona sensata estar´ ıa dispuesta a hacer: Si la part´ ıcula 2 se encuentra en el Labo–2. Una teor´ ıa de estas caracter´ ısticas fue mencionada mas arriba. A. una hip´ otesis demasiado restrictiva que hac´ ıa que sus consecuencias no fueran trascendentes. pese a que no podemos realizar los dos experimentos sino que debemos elegir uno de ellos. la mec´ anica cu´ antica no nos permite razonar de esta forma. Es decir. Estas teor´ ıas incluyen a las que aceptan la existencia de variables ocultas. con los postulados de EPR. De acuerdo a ellas la realidad f´ ısica se describe en su nivel mas profundo mediante un modelo en el que los resultados de todos los posibles experimentos est´ an escritos de alg´ un modo en los objetos.8 su interior puede alterar el estado de cosas para la part´ ıcula 2. mas precisamente. separando suficientemente dos partes de un sistema (llevandolas a laboratorios muy distantes) garantizamos que las acciones que realicemos en un laboratorio no tendr´ an ninguna influencia sobre lo que suceda en el otro laboratorio.

Un experimento sencillo realizado en dos laboratorios. Los experimentadores que act´ uan en cada uno de sus laboratorios eligen al azar en cual de las tres direcciones miden el sp´ ın. Luego llevamos a cada part´ ıcula a un laboratorio distinto (Labo–1 y Labo–2). B. Ambos laboratorios est´ an espacialmente separados y la distancia entre ellos es tal que no hay posibilidad de propagaci´ on de ninguna se˜ nal de un laboratorio a otro durante el tiempo en que transcurren nuestros experimentos. B . A1 − C2 . la validez de uno u otro modelo (el cu´ antico o aquel basado en nuestro sentido com´ un) puede ser sometida al juicio de la ciencia experimental. Consideremos ahora una situaci´ on como la analizada en el trabajo de EPR (en la versi´ on desarrollada por David Bohm): Tomamos un sistema compuesto por dos part´ ıculas de sp´ ın 1/2. . Determinamos simultaneamente los valores de las propiedades X12 = −1 y Y12 = −1. demostr´ o que estas predicciones pueden entrar en contradicci´ on con las de la mec´ anica cu´ antica. En breves palabras. C1 − C2 . El experimento se repite muchas veces y en cada repetici´ on el sistema se prepara de manera id´ entica. A. Es interesante notar que la intenci´ on de John Bell al comenzar sus investigaciones era encontrar argumentos a favor del punto de vista de Einstein. Colocando en primer lugar la propiedad medida en el Labo–1 y en segundo lugar la que se mide en el Labo–2. si el selector apunta hacia arriba el aparato mide la componente ˆ b y si apunta hacia la derecha mide la componente c ˆ. C1 − A2 . B1 − B2 . El experimento segun ´ las teor´ ıas realistas locales. Cualquiera de esas mediciones da lugar solamente a dos resultados: +1 o −1. ˆ boc ˆ en la Figura 3 (las tres direcciones forman un a ´ ngulo de 120 grados entre Como cada experimentador puede elegir medir una de tres propiedades (A. ´ ´ DESIGUALDADES DE BELL: MECANICA CUANTICA ´ CONTRA TEORIAS REALISTAS–LOCALES Los trabajos de John Bell permitieron que la discusi´ on sobre la existencia de teor´ ıas de variables ocultas pasara del terreno de la filosof´ ıa al de la f´ ısica. en el cual la validez de los modelos es sometidos al juicio de los experimentos. En cada laboratorio un experimentador medir´ a la componente del sp´ ın de su part´ ıcula a lo largo de alguna de las tres direcciones que indicamos como a ˆ. Podemos pensar que cada experimentador tiene a su disposici´ on un aparato como el que aparece en la Figura 3. B1 − A2 . Asimismo. ˆ a ˆ c ˆ b A +1 B C -1 Figure 3: Para poner a prueba la versi´ on mas sencilla de las desigualdades de Bell es necesario un aparato que mide el valor de la componente a ˆ. En consecuencia. las nueve configuraciones son: A1 − A2 . si). Cuando el selector apunta hacia la izquierda el aparato mide la componente a ˆ del sp´ ın. o ´ C ) las mediciones realizadas en los dos laboratorios se pueden agrupar en nueve configuraciones. ˆ boc ˆ de una part´ ıcula de sp´ ın 1/2. Paradojalmente. Bell expuso su posici´ on ideol´ ogica con elocuencia: “Yo pensaba que la superioridad intelectual de Einstein sobre Bohr en este punto era enorme: una distancia gigante entre un hombre que ve´ ıa cl´ aramente lo que se necesitaba (Einstein) y un oscurantista (Bohr)”. En primer lugar. Los mismos han tenido un impacto enorme en las u ´ ltimas d´ ecadas. ambas part´ ıculas se separan y cada experimentador elige al alar (y de manera totalmente independiente) la posici´ on del selector de su aparato y registra el valor que obtiene en su medici´ on. Dicho aparato tiene un selector con tres posiciones. Pensemos de que manera describir´ ıa esta situaci´ on experimental una teor´ ıa realista local. Bell demostr´ o que todas las teor´ ıas realistas locales conducen a predicciones cuantitativas sobre resultados experimentales concretos.9 IV. creando de este modo un estado entrelazado cuyas propiedades discutimos mas arriba. B1 − C2 y C1 − B2 . Estas relaciones matem´ aticas se conocen con el nombre de “desigualdades de Bell”. En lo que sigue presentaremos una deducci´ on sencilla de una de estas desigualdades (que no fue presentada por Bell sino por David Mermin en 1981). La trascendencia de los trabajos de Bell no puede subestimarse. Sin mucho esfuerzo podemos hacer una lista de todas ellas. con sus trabajos Bell logr´ o ex´ actamente lo contrario de lo que se propon´ ıa: descubri´ o la forma en la cual el punto de vista de Einstein pod´ ıa demostrarse falso a partir de los resultados de experimentos reales. cualquier teor´ ıa de este tipo debe aceptar que antes de que el experimentador que trabaja en el Labo–1 decida que propiedad medir´ a. A primera vista resulta sorprendente que sea posible derivar predicciones para todas las teor´ ıas realistas locales. A1 − B2 . Estas predicciones toman la forma de desigualdades matem´ aticas que restringen los valores que pueden tomar las probabilidades de eventos registrados en laboratorios distantes cuando se realizan experimentos sobre las partes de un sistema compuesto.

. −1) ya que en ese caso tambi´ en los resultados ser´ an siempre opuestos. Invitamos al lector a realizar un intento por seguir el siguiente razonamiento. +1. tal como est´ a indicado en la Figura 4.+1. −1). B o C ) son “elementos de la realidad”. C.+1) (+1. Es evidente que. tan solo hay ocho genes posibles para cada part´ ıcula.-1) (-1. El experimento segun ´ la mec´ anica cu´ antica.-1. En ese caso la segunda llevar´ a el gen La mec´ anica cu´ antica tambi´ en realiza una predicci´ on para el valor de la probabilidad de que se obtengan resultados diferentes en ambos laboratorios.+1) (+1. Podr´ ıamos denotar a estas instrucciones con una terna de n´ umeros (A.+1. Por lo tanto. el argumento EPR deber´ ıa ser suficiente para convencernos de esto: los valores de estas propiedades podr´ ıan ser predichos con certeza si hicieramos el experimento adecuado en el Labo–2. Para ver que esto es cierto es suficiente con hacer un an´ alisis exhaustivo de lo que sucede con cada uno de los genes.-1.-1) (+1. Por supuesto.-1. aunque los dos experimentadores midan propiedades distintas los resultados que obtendr´ an ser´ an siempre opuestos: en el Labo–1 siempre se obtendr´ a el resultado +1 mientras que en el Labo–2 siempre se obtendr´ a el resultado −1. Esta predicci´ on es dr´ asticamente diferente de la de las teor´ ıas realistas locales. Pero. A1 − B2 . Por ejemplo. Si las part´ ıculas fueran generadas u ´ nicamente con estos dos tipos de genes entonces deber´ ıamos concluir que los resultados obtenidos en ambos laboratorios ser´ ıan siempre opuestos.+1) (-1.-1.+1) (-1.+1. . +1. En la siguiente Tabla presentamos la lista exhaustiva de todos ellos: (−1. GENES POSIBLES Partícula 1 (+1. Una situaci´ on id´ entica tiene lugar si el gen que lleva la primera part´ ıcula es (−1. el gen que lleva la primera part´ ıcula determina completamente al gen de la segunda. de acuerdo a la mec´ anica cu´ antica la probabilidad de obtener re- . En efecto.+1. los resultados ser´ an id´ enticos siempre que los experimentadores realicen las mediciones de las propiedades A1 − C2 . Esta conclusi´ on es tan importante que merece ser repetida. Para toda teor´ ıa realista local predecimos que la probabilidad PR−L de que se obtengan resultados diferentes debe cumplir la siguiente desigualdad: PR−L (Labo−1 = Labo−2) ≥ 5/9 = 0. Es f´ acil mostrar que para todos esos genes habr´ a cinco configuraciones para las cuales los resultados obtenidos en Labo–1 y Labo–2 ser´ an distintos y cuatro configuraciones para las cuales estos resultados ser´ an iguales. es posible deducir una propiedad muy sencilla que se debe cumplir para todos los otros genes (o sea. −1) y (+1. esta no es una hip´ otesis razonable ya que no sabemos nada sobre el mecanismo subyacente que produce genes diferentes (esas son. −1. En cambio. El lector puede comprobar que para todos los genes en los que las tres instrucciones no sean id´ enticas se verifica este mismo resultado: Siempre hay cinco configuraciones de los detectores para los que los resultados obtenidos en ambos laboratorios son opuestos y hay cuatro para las cuales los resultados son id´ enticos (recordemos que si las instrucciones son id´ enticas entonces los resultados siempre ser´ an distintos).+1.-1.-1) (-1. B. B. del tipo (−1. precisamente. +1) quiere decir que si el experimentador decidiera medir A o ´ C obtendr´ ıa en ambos casos el valor +1 mientras que si midiera B el resultado ser´ ıa −1. C .+1. que resultar´ a crucial para el resto de nuestro argumento. −1.+1) Por otra parte. toda teor´ ıa realista local debe aceptar que los genes que lleva la part´ ıcula 1 tienen que estar correlacionados con los que lleva la part´ ıcula 2. +1. Esto es as´ ı porque las tres propiedades que el experimentador puede medir (que denotamos como A.+1) (+1.-1) (+1.-1) (-1. La desigualdad de Bell m´ as sencilla. B1 − C2 . En efecto.-1. Presentaremos aqu´ ı la versi´ on mas sencilla de estas desigualdades.-1) (-1. −1. D. Entonces. esto debe ser as´ ı porque si los dos experimentadores decidieran medir la misma propiedad verificar´ ıan que obtienen resultados opuestos. En efecto. +1. si la primera part´ ıcula lleva un gen del tipo (+1. si el gen que lleva la primera par´ ıcula es (+1.-1. −1.+1. Por ejemplo si la part´ ıcula lleva un gen del tipo (+1. C1 − A2 y C1 − B2 . que toman la forma de desigualdades matem´ aticas. las variables ocultas). Es tentador utilizar una met´ afora biol´ ogica: Cada part´ ıcula lleva consigo genes que determinan los valores de las propiedades A. todas las teor´ ıas realistas locales deben aceptar que cada part´ ıcula viaja hacia su detector llevando un conjunto de instrucciones consigo que indican el resultado de cualquier medici´ on.-1) Partícula 2 (-1. (2) El descubrimiento fundamental de Bell es que todas las teor´ ıas que aceptan la existencia de genes deben satisfacer ciertas restricciones. Por ejemplo. +1). B1 − B2 .-1) (+1.555 .+1) (+1.+1. +1)). aunque parezca mentira. −1. −1). +1) la segunda debe llevar un gen complementario.+1) (-1. Supongamos que la primera part´ ıcula lleva el gen (+1.10 el resultado de dicha medici´ on debe tener existencia real en la part´ ıcula 1. aquellos en los que hay una instrucci´ on que es distinta de las otras dos como es el caso de los genes (+1. −1). B1 − A2 y C1 − C2 . Si los experimentadores eligen al azar las configuraciones de sus detectores entonces podemos concluir que por lo menos en 5 de cada 9 experimentos los resultados ser´ an opuestos! Esta predicci´ on es totalmente independiente de la naturaleza de las variables ocultas. los resultados de los experimentos ser´ an opuestos siempre que el primero y segundo experimentador midan respectivamente las propiedades A1 − A2 .-1. como solamente hay dos resultados posibles para la medici´ on de cada una de las tres propiedades. Entonces. C ) que indican los valores que se obtendr´ ıan si se midiera el valor de alguna de estas tres propiedades.

-1) Cinco experimentos con resultados distintos Labo-1 A B C A B Labo-2 A B C B A Cuatro experimentos con resultados iguales Labo-1 A C B C Labo-2 C A C B Figure 4: Para el gen (+1. Esto es incompatible con la predicci´ on de cualquier teor´ ıa realista local ya que de acuerdo a todas ellas los resultados deben ser diferentes por lo menos en el 55. En consecuencia podemos afirmar que la part´ ıcula que se encuentra en el Labo–2 est´ a en el estado de sp´ ın −1 en la direcci´ on a ˆ. Esto se repite para todos los genes en los que las tres instrucciones no son iguales. si medimos B o ´ C (lo que ocurre en las restantes dos terceras partes de los casos) podemos apelar al resultado que mencionamos m´ as arriba y afirmar que obtendremos el valor −1 con probabilidad 1/4. que se realiza con un razonamiento similar. Presentaremos aqu´ ı el estudio de uno de ellos y dejaremos para el lector interesado el examen del resto. los resultados de la segunda medici´ on estar´ an distribuidos al azar con una probabilidad del 50% para cada uno de los dos valores posibles. la mec´ establece que la probabilidad de que los resultados de ambas mediciones ser´ an iguales es P(B = A) = cos2 (θa ˆˆ b /2).+1. En conclusi´ on si en el Labo–1 se mide A = +1 la probabilidad de que los resultados de las mediciones realizadas en el Labo–2 sean distintas resulta ser 1 3 (1+1/4+1/4) = 1/2. Por el contrario. −1) hay cinco configuraciones de los detectores que dan lugar a que el resultado registrado en el Labo–1 sea diferente que el registrado en el Labo–2 mientras que hay cuatro configuraciones para las cuales los resultados son id´ enticos. que es justamente el resultado que mencionamos mas arriba. sultados distintos es: PCuant (Labo−1 = Labo−2) = 1/2 = 0. Para calcular la probabilidad de que los resultados del Labo–1 sean diferentes de los del Labo–2 tenemos que analizar todos los casos posibles. Para poder realizar estos experimentos fue necesario superar varios obst´ aculos tecnol´ ogicos y los primeros resultados en los que se detectaron claras violaciones a las desigualdades de Bell fueron obtenidos reci´ en en 1982 por Alain Aspect en Paris. En ese caso sabemos que si midieramos la propiedad A en el Labo–2 obtendr´ ıamos con certeza el valor −1. Supongamos que en el Labo–1 se midi´ o la 7 esto se debe a que el coseno de un a ´ ngulo de 60 grados es igual a 1/2 Despu´ es de los trabajos de Bell varios grupos se lanzaron a realizar experimentos como los descriptos en la secci´ on anterior. (3) Para llegar a esta conclusi´ on es necesario utilizar el formalismo matem´ atico de la mec´ anica cu´ antica. Para eso podemos analizar todos los casos posibles: Si medimos A (lo que ocurre en la tercera parte de los casos) obtendremos el resultado −1 con probabilidad 1. Si realizamos mediciones sucesivas de componentes de un sp´ ın de una part´ ıcula en direcciones perpendiculares sabemos que.5% de los experimentos. Con este ingrediente estamos en condiciones de deducir cual es la predicci´ on que la mec´ anica cu´ antica realiza para el experimento analizado en las secciones anteriore.5. Para realizar su experimento Aspect no solamente tuvo que perfeccionar su fuente de pares de fotones entrelazados (que para esa e ´ poca eran toda una novedad). como en el caso de la Figura 4. Sin embargo podemos hacer un intento por explicar su origen de manera sencilla (el lector no interesado est´ a invitado a omitir la lectura de este p´ arrafo). Este grado de libertad de los fotones se comporta de manera muy similar al sp´ ın de una part´ ıcula de sp´ ın 1/2. si realizamos mediciones sucesivas en dos direcanica cu´ antica ciones a ˆyˆ b. Una . Razonando de igual modo para los restantes resultados posibles para las mediciones realizadas en el Labo–1 llegamos a la misma conclusi´ on y de ese modo demostramos la validez de la predicci´ on cuantica expresada mas arriba. En cambio.11 GEN DE LA PARTICULA 1: (+1. (4) propiedad A y se obtuvo el valor +1. Qui´ en tiene raz´ on: la mec´ anica cu´ antica o las teor´ ıas realistas locales? Para dirimir este debate. El experimento de Aspect fue un verdadero tour de force por el que deber´ ıa hacerse acreedor al premio Nobel de f´ ısica. debemos realizar el experimento y comprobar cual de las dos predicciones es la correcta. El contraste entre la predicci´ on cu´ antica y la predicci´ on de cualquier teor´ ıa realista–local es dr´ astico: De acuerdo a la mec´ ancia cu´ antica en la mitad de los experimentos obtendremos resultados diferentes y en la otra mitad los resultados ser´ an id´ enticos. b o ´c ˆ. Cuando este tipo de a ´ tomo decae en una cascada S –P –S emite dos fotones que tienen casi la misma frecuencia y que est´ an entrelazados en su polarizaci´ on. como las proyecciones perpendiculares del sp´ ın definen magnitudes complementarias. ´ DE LAS DESIGUALDADES DE BELL LA VIOLACION Si las direcciones a ˆ yˆ b forman un a ´ ngulo de 120 grados. a esa altura del siglo XX nadie dudaba que la mec´ anica cu´ antica saldr´ ıa airosa en su confrontaci´ on contra las teor´ ıas de variables ocultas. en el 25% de los casos obtendremos resultados iguales y en el 75% obtendremos resultados distintos7 ). Nos interesa calcular en ese caso cual es la probabilidad de obtener el valor −1 para la medici´ on ˆ de las componentes a ˆ. V. la probabilidad de que los resultados de dos mediciones sucesivas sean iguales es 1/4 (o sea. que forman un a ´ ngulo θa ˆˆ b . +1. En cambio. Cabe aclarar que ninguno de estos grupos lo hizo con la esperanza de detectar violaciones a las predicciones cu´ anticas. Fue realizado utilizando pares de fotones entrelazados generados a partir del decaimiento de a ´ tomos de Calcio.

durante las u ´ ltimas dos d´ ecadas del siglo XX se realizaron muchos otros experimentos para testear la violaci´ on de las desigualdades de Bell. Una vez almacenada es posible utilizarla para prender una l´ ampara. es bien sabido que para construir un modelo razonable del a ´ tomo de Helio es necesario aceptar que los spines de sus dos electrones est´ an entrelazados. Los experimentos actuales involucran distancias mucho mayores que las usadas en el experimento de Aspect. En la actualidad las t´ ecnicas disponibles para generar pares de fotones entrelazados han avanzado notablemente. la baja eficiencia de los detectores originaba otro problema potencial: No todos los eventos son registrados y no hay manera de garantizar que el subconjunto de eventos que dan lugar a la se˜ nal medida sea una muestra no–sezgada del total. Para ellos. La exploraci´ on de las posibilidades que abre el uso del entrelazamiento como recurso f´ ısico es un campo relativamente nuevo y la demora en su desarrollo se debe a que s´ olo recientemente se comprob´ o . Los problemas del experimento de Aspect eran fundamentalmente dos: Por un lado los a ´ ngulos de los espejos no variaban de manera totalmente aleatoria y por lo tanto era posible imaginar alg´ un mecanismo (inverosimil pero imaginable) por el cual los fotones pudieran “conspirar” para que el experimento pareciera favorecer a la mec´ anica cu´ antica a´ un cuando la teor´ ıa subyacente fuera realista local. Nicolas Gisin detect´ o se˜ nales claras de violaciones a las desigualdades de Bell en experimentos donde los fotones viajaban decenas de kil´ ometros (desplazandose por fibras o ´ pticas que corren bajo la superficie del lago de Ginebra). En definitiva. Estas estaciones constaban de un detector que cumpl´ ıa el papel del instrumento de medici´ on que ilustramos en la Figura 3. En ese contexto los consecuencias paradojales de este fen´ omeno no se ponen de manifiesto. en cada estaci´ on de trabajo los fotones se encontraban con un espejo que cambiaba de orientaci´ on de manera azarosa. La pregunta que surge en este contexto es cu´ al es el tipo de tareas que necesitan del entrelazamiento para su ejecuci´ on?. En el experimento. teniendo en cuenta las implicancias fundamentales del resultado del experimento. Sin embargo. sabemos que la energ´ ıa almacenada es u ´ til para realizar trabajo. Ning´ un f´ ısico medianamente informado considerar´ ıa al entrelazamiento como una propiedad ex´ otica de la f´ ısica cu´ antica. En la actualidad. Pero es evidente que. En efecto. los resultados de Aspect pod´ ıan ser criticados desde distintos a ´ ngulos. Debido a esta. se justifica tener una actitud que en otro contexto podr´ ıa ser calificada de exageradamente conservadora. La longitud del laboratorio era de alrededor de 10 metros y los espejos cambiaban de posici´ on en tiempos del orden de varios nano– segundos (hay que recordarque la luz recorre una distancia de casi treinta cent´ ımetros en un nano–segundo). VI. S´ olo recientemente se lleg´ o a la conclusi´ on de que es posible concebir al entrelazamiento como un recurso f´ ısico. por ejemplo en una bater´ ıa. podr´ ıamos almacenar este recurso y utilizarlo para realizar tareas vinculadas con el procesamiento y la transmisi´ on de la informaci´ on. en el contexto de este experimento a´ un este tipo de suposiciones “razonables” son puestas en discusi´ on. ˆ boc ˆ de la Figura 3). En 2001 el grupo dirigido por Anton Zeillinger en Innsbruck present´ o resultados de un notable experimento donde se detectaban violaciones a desigualdades de Bell con fotones que recorr´ ıan varios centenares de metros antes de ser detectados). Para cada una de estas direcciones los fotones eran enviados a detectores diferentes en los que se med´ ıa la polarizaci´ on en alguna direcci´ on (las que juegan un papel equivalente a las direcciones a ˆ. el tipo de entrelazamiento al que la mayor´ ıa de los f´ ısicos est´ a acostumbrado es aquel que se produce entre las partes de sistemas microsc´ opicos.12 vez producidos cada uno de los fotones se dirig´ ıa hacia un extremo distinto del laboratorio donde se hab´ ıan montado dos estaciones de trabajo id´ enticas que jugaban el rol del Labo– 1 y el Labo–2 que mencionamos mas arriba. los estados entrelazados en sistemas de dos spines surgen muy naturalmente y juegan un rol muy importante en muchos fen´ omenos de la f´ ısica at´ omica y molecular. Los fotones generados de este modo han sido utilizados para realizar un gran n´ umero de experimentos en los que se demuestra la violaci´ on de desigualdades de Bell. Para ciertos cristales no–lineales se produce el proceso de conversi´ on de un fot´ on del laser en un par de fotones que tienen frecuencias cercanas (en este proceso se conserva la energ´ ıa y por lo tanto la suma de las frecuencias de los fotones emitidos es igual a la frecuencia del laser incidente). Los resultados de los experimentos de Aspect fueron concluyentes para la mayor´ ıa de los f´ ısicos. Sin embargo. la existencia de violaciones a las desigualdades de Bell es un hecho que goza de un abrumador consenso a partir de la acumulaci´ on de una enorme cantidad de resultados experimentales. mover un motor. y a muchos otros cuestionamientos mas t´ ecnicos. que por otra parte no dudaban sobre la validez de la mec´ anica cu´ antica. etc. Si bien parece completamente razonable aceptar que esto es cierto. Por otra parte el tiempo de respuesta de los detectores era demasiado largo lo cual tra´ ıa aparejadas limitaciones en la sincronizaci´ on de eventos (el tiempo de respuesta y el tiempo caracter´ ıstico de la emisi´ on en cascada era comparable). cuando el entrelazamiento est´ a presente a escala macrosc´ opica es responsable de buena parte de los misterios de la f´ ısica cu´ antica. Poco despu´ es. El par de fotones resulta estar entrelazado en su polarizaci´ on. Por ejemplo. EL ENTRELAZAMIENTO COMO UN RECURSO ´ FISICO El entrelazamiento es una propiedad de la mec´ anica cu´ antica que fue reconocida desde sus primeros a` nos. Este fen´ omeno se observa cuando ciertos cristales son iluminados con un laser intenso. al igual que la energ´ ıa. Por cierto. un nucleo de esc´ epticos continu´ o intentando producir experimentos todav´ ıa mas concluyentes. tal como fue analizado en el trabajo de EPR. Por otra parte. S´ olo recientemente se comenz´ o a abordar est´ a pregunta y se demostr´ o claramente que. Los m´ etodos mas modernos utilizan un fen´ omeno que se conoce como conversi´ on param´ etrica inversa. Desde hace mucho tiempo que somos concientes de la utilidad de almacenar energ´ ıa. Aspect invirti´ o un esfuerzo considerable para asegurarse de que los espejos variaran su orientaci´ on suficientemente r´ apido y que los detectores estuvieran suficientemente separados como para poder garantizar que no exist´ ıa conexi´ on causal posible entre los registros tomados en ambos extremos del laboratorio.

En el caso de la f´ ısica cu´ antica es bien sabido que para simular un objeto se necesitan utilizar recursos cuya dependencia con el tama˜ no del objeto es exponencial. Teleportaci´ on Por el momento se conocen tan s´ olo unas pocas tareas que requieren del entrelazamiento para ser completadas. Sin embargo. los experimentos de teleportaci´ on en trampas de iones han alcanzado distancias de unas pocas decenas de micrones. por razones t´ ecnicas. El uso de fotones entrelazados presenta una serie de ventajas ya que los m´ etodos de producci´ on de pares se han perfeccionado notablemente. la noci´ on de eficiencia est´ a definida a partir del estudio de la dependencia de los recursos necesarios para resolver un cierto problema con el tama˜ no de dicho problema. precisamente. Esta tecnolog´ ıa permite manipular con mucha precisi´ on el estado interno de a ´ tomos ionizados y al mismo tiempo controlar su ubicaci´ on y movimiento. si un objeto compuesto evoluciona visitando estados que nunca est´ an entrelazados puede ser estudiado eficientemente en una computadora ordinaria. es un campo de estudio abierto. Computaci´ on cu´ antica. Las primeras experiencias de teleportaci´ on se realizaron con fotones en el laboratorio de Anton Zeillinger en Innsbruck. En estos casos ambos grupos utilizaron trampas de iones. preservar y manipular pares de objetos entrelazados sobre distancias macrosc´ opicas. el objeto 1 quedar´ a preparado en el mismo estado en el que se encontraba el objeto a teleportar. Por cierto. En resumen.13 que es posible generar. Una de ellas es la teleportaci´ on. Los valores de las propiedades conjuntas se registran mediante instrumentos convenientemente construidos (omitimos todos los detalles t´ ecnicos al respecto) y son transmitidos por un canal ordinario hasta el lugar de destino en el que. En este contexto. que para simular el comportamiento de un sistema de 41 spines necesitamos el doble de memoria que para un sistema de 40 spines. En cambio. Es una tecnolog´ ıa ideal para implementar experimentos como los de teleportaci´ on pero por el momento no permite alcanzar separaciones macrosc´ opicas. mover el objeto una cierta distancia o modificar su momento en una cierta magnitud que dependen del resultado de la medici´ on realizada). en las cuales el “hardware” evolucione de acuerdo a las leyes de la mec´ anica cu´ antica. se sabe que existen ciertos problemas matem´ aticos que tendr´ ıan una soluci´ on eficiente utilizando computadoras cu´ anticas pero que sin embargo no poseen una soluci´ on efi- . El grupo de Gisin tambi´ en alcanz´ o resultados notables sobre distancias de varios kil´ ometros recorridos bajo la superficie del lago de Ginebra. Sin embargo. el segundo paso del protocolo de teleportaci´ on involucra una medici´ on de una propiedad colectiva y la transmisi´ on de informaci´ on cl´ asica (el resultado de la medici´ on). por ejemplo. la materia que se transporta se encuentra en un estado que nada tiene que ver con el estado del objeto a teleportar. el entrelazamiento. La teleportaci´ on de estados de a ´ tomos fue lograda en notables experimentos realizados por los grupos de David Wineland (en Boulder. Feynman not´ o que la simulaci´ on computacional de los sistemas cu´ anticos es a ´ ltamente ineficiente si se la implementa en cualquier computadora ordinaria. De hecho. El motivo de la dificultad en la simulaci´ on de los sistemas cu´ anticos es. Feynmann abri´ o la puerta para reformular un nuevo paradigma computacional motivado directamente por las leyes de la f´ ısica. Es importante destacar que este primer paso involucra el movimiento (transporte) de materia desde el punto donde se encuentra el objeto 3 (el objeto a teleportar) hasta el lugar de destino: la teleportaci´ on requiere el transporte de materia. La mec´ anica cu´ antica garantiza que despu´ es de realizar est´ a acci´ on. izados por el grupo de Zeillinger que en el a˜ no 2004 logr´ o teleportar estados de un fot´ on entre las dos riveras del r´ ıo Danubio utilizando fibras o ´ pticas instaladas en el sistema de cloacas de la elegant´ ısima ciudad Viena. El estudio del poder computacional de este tipo de computadoras. desarrollado en 1993. A. no son demasiados los resultados demostrados de manera rigurosa en este terreno. por ejemplo. como mencionamos antes. la teleportaci´ on con fotones y t´ ecnicas o ´ pticas lineales solamente permite alcanzar una eficiencia del 75%. si queremos teleportar un a ´ tomo necesitamos de un par de a ´ tomos id´ enticos en un estado entrelazado). En su trabajo pionero. Esta nueva disciplina comenz´ o a desarrollarse a partir de los trabajos de Richard Feynmann en 1982. que son denominadas “computadoras cu´ anticas”. para cada resultado posible realizamos una acci´ on f´ ısica posible que puede ser. el u ´ ltimo paso consiste en aplicar una acci´ on f´ ısica concreta sobre el objeto 1 que depende del resultado de las medici´ ones efectuadas en el segundo paso (o sea. La computaci´ on cu´ antica es otra de las aplicaciones que requieren de la manipulaci´ on del entrelazamiento para su concreci´ on. Finalmente. A partir de los trabajos de Feynman un grupo cada vez mas grande de cient´ ıficos comenzaron a trabajar sobre la idea de construir otro tipo de computadoras. Para realizar esta tarea es necesario contar con un par de objetos entrelazados que tengan la misma constituci´ on material que el objeto a teleportar (o sea. El protocolo de la teleportaci´ on. las computadoras mas poderosas de la actualidad no son suficientes para resolver las ecuaciones de la mec´ anica cu´ antica para un sistema de alrededor de 50 spines. es el siguiente: Uno de los miembros del par de objetos entrelazados (objeto 1) se transporta al laboratorio de destino y el otro de los integrantes del par (objeto 2) se mantiene en el laboratorio donde est´ a el objeto a teleportar (objeto 3). Los experimentos mas resonantes con estos m´ etodos fueron real- B. EEUU) y de Rainer Blatt (en Innsbruck). Este nombre fant´ astico se utiliza para denominar a una tarea que tiene un objetivo mucho mas modesto que aquel procedimiento que aparece en muchas series de ciencia ficci´ on (Star treek entre ellas): La teleportaci´ on es un proceso mediante el cual el estado de un sistema es trasladado de un laboratorio a otro distante. Esto quiere decir que. Sin embargo. El segundo paso del procedimiento consiste en medir un conjunto de propiedades colectivas del objeto a teleportar (objeto 3) y el miembro del par que quedo en su mismo laboratorio (objeto 2). En efecto. se encuentra el segundo miembro del par original (el objeto 1).

si interactuamos con un objeto mediante un cierto canal. En efecto. tal vez. En definitiva. contribuyan a que alguna vez la afirmaci´ on de Richard Feynman “nadie entiende la mec´ anica cu´ antica” deje de ser cierta. la mec´ anica cu´ antica nos ense˜ na que los objetos tienen distintas caras y que no todas ellas pueden ser vistas al mismo tiempo. El legado del principio de complementariedad es que los objetos tienen distintas ventanas con las que se conectan con el resto del Universo y que existen ventanas que no son compatibles entre s´ ı . Otra de las ense˜ nanzas de la f´ ısica cu´ antica es que el acto de medici´ on no es un hecho pasivo. las predicciones cu´ anticas para los sistemas compuestos son ciertamente sorprendentes pero a la luz de lo dicho anteriormente no deber´ ıan parecerlo tanto. el siglo donde el estudio. Si el objeto permanece aislado y no es afectado por ning´ un mecanismo que induzca su decoherencia entonces seguir´ a comportandose como un todo. Ser´ a un objeto extendido. determinamos el valor de una de sus propiedades y creamos un estado en el los valores de sus caras complementarias est´ an completamente indefinidos. Es importante destacar que para que este estado mantenga sus propiedades mas notables (el entrelazamiento) es vitalque permanezca aislado de todo tipo de interacciones con el medio (que t´ ıpicamente tienen lugar a trav´ es de canales locales). es un tema de debate a ´ lgido y hasta el momento no se ha demostrado que dicho recurso sea realmente necesario (aunque la mayor´ ıa de los investigadores mantiene esa sospecha). Cabe aclarar que si bien el entrelazamiento es el principal sospechoso a la hora de buscar responsables del poder de la computaci´ on cu´ antica. Aquello que llamamos “posici´ on” o “momento” son en realidad idealizaciones que lo u ´ nico que expresan son distintos mecanismos de interacci´ on (canales) por los cuales los objetos de la naturaleza pueden afectarse mutuamente. est´ an completamente indefinidos. la forma en la que la f´ ısica cu´ antica combina esto con la existencia de propiedades incompatibles no puede dejar de sorprendernos. en 1994 Peter Shor demostr´ o la existencia de un algoritmos cu´ antico que es capaz de encontrar los factores primos de un n´ umero entero en un tiempo que depende polinomialmente del tama˜ no del n´ umero (medido por el n´ umero de bits que son necesarios para almacenarlo). Probablemente este sea uno de los aspectos mas controvertidos de la mec´ anica cu´ antica. Lo que la mec´ anica cu´ antica nos ense˜ na es que hay ciertos mecanismos de interacci´ on que son compatibles entre si y que. La mec´ anica cu´ antica derrib´ o ese paradigma y lo reemplaz´ o por otro en el que el acto de observar es siempre una interacci´ on. En primer t´ ermino deber´ ıamos admitir que al hablar de las propiedades de un objeto podemos generar cierta confusi´ on. no existe ning´ un algoritmo cl´ asico que permita resolver el problema de la factorizaci´ on entera en tiempo polinomial. que le pertenece solamente a e ´ l. Ese es un estado entrelazado en el cual los valores de las propiedades de las partes. Lo sorprendente y anti–intuitivo es que no es posible concebir a este como un estado de ignorancia sobre los valores de las caras complementarias. por el contrario. una unidad no–local. Pero claro. sin duda. debe ser tratado como una superposici´ on de todas ellas. la ingenier´ ıa y el aprovechamiento de este tipo de estados dar´ a lugar al desarrollo de novedosas tecnolog´ ıas cu´ anticas que. La mec´ anica cu´ antica nos dice que podemos encontrar un conjunto de propiedades globales de un sistema compuesto que sean complementarias a todas las propiedades de cualquiera de sus partes. COMENTARIOS Y METAFORAS FINALES Cu´ al es la imagen del Universo que nos provee la mec´ anica cu´ antica? No responderemos completamente esta pregunta aqu´ ı sino que solo resumiremos los ingredientes de esta visi´ on a los que nos hemos referido en este trabajo. pese a que sus partes se hayan desplazado a lugares distantes. El ejemplo mas importante es el problema de la factoriaci´ on de n´ umeros enteros. No puede dejar de describirse como una interacci´ on f´ ısica. En ese caso. Para asimilarlo es necesario cambiar radicalmente nuestra visi´ on de la realidad f´ ısica. este hecho no ha sido demostrado rigurosamente. Esta terminolog´ ıa nos induce a pensar en algo que es propio del objeto. la mec´ anica cu´ antica coloca al observador en un lugar diferente del que tradicionalmente le otorgaba la f´ ısica. La construcci´ on de una computadora cu´ antica es uno de los desaf´ ıos tecnol´ ogicos de las pr´ oximas d´ ecadas. . Probablemente la lecci´ on cu´ antica que nos resulte mas dificil de digerir siga siendo aquella que sintetiza la frase de Asher Peres: los experimentos que no se realizan no tienen resultados. Por el contrario. La esencia del principio de complementariedad es esa y ese es un hecho fundamental. La mec´ anica cu´ antica postula la existencia de propiedades observables de un objeto que son incompatibles entre s´ ı . hay otros que no lo son. Pero la f´ ısica cu´ antica no dice eso sino que establece que el proceso de medici´ on no puede dejar de objetivarse. En efecto. Por el contrario. Las manifestaciones del comportamiento cu´ antico de objetos compuestos cuyas partes entrelazadas est´ an separados por distancias macrosc´ opicas son realmente sorprendentes. El siglo XXI ser´ a. Muchas veces se presenta este hecho como una ventana por la cual puede colarse el subjetivismo. Por el contrario. la mec´ anica cu´ antica establece que aquello a lo que llamamos propiedades (o que mas t´ ecnicamente denominamos como una “magnitud f´ ısica observable”) es en realidad un canal mediante el cual el objeto interact´ ua con el mundo que lo rodea. ´ VII. Se pensaba que era posible concebir al acto de observar como una acci´ on asimilable a la de revelar algo que est´ a escrito en el objeto estudiado. Esto es algo novedoso y profundo. no puede hacerlo mediante el “canal de momento” y viceversa. Anteriormente se pensaba que las perturbaciones inherentes a la observaci´ on pod´ ıan ser minimizadas. Cuando medimos ese conjunto de propiedades colectiva de un sistema compuesto preparamos al objeto en un estado en el que todas las alternativas de sus facetas complementarias est´ an presentes. Cuando un objeto interact´ ua con el mundo que lo rodea mediante el “canal de posici´ on”. Por u ´ ltimo. que son complementarias con las propiedades medidas. Por el contrario.14 ciente conocida que pueda ser ejecutada en las computadoras ordinarias.

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