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MARES DULCES por El Tony

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UNO

¡Qué demasía insolente de agua barrosa! ¿Pampa licuada? ¿Estuario? Uno ve lo que quiere ver, o lo que puede. Hasta que ve otra cosa; por ejemplo, una lámina arrugada de cobre pulido. O hasta que ve todas a la vez. Se agita levemente; apenas lo necesario para encender chispas sobre su superficie desorillada. Camalotes aislados –siluetas verdinegras que juegan a encubrir las chispas- se mecen, perezosos. La imagen me recuerda cuando, de niño, contemplaba desde la terraza de la casa en el llano las nubes de luciérnagas sobre la base verdinegra de la Sierra del Rosario, aún roja en la cima, al anochecer. Y también cuando, no hace ya tanto tiempo, dedicaba unos minutos a fumar el último cigarrillo de la jornada acodado en el antepecho de la ventana de mi apartamento mientras contemplaba, desde esa excitante altura, las luces rezagadas de la noche en el amanecer también cobrizo de New York. Estas chispas son, en cambio, los reflejos inquietos, sobre las crestas de las pequeñas olas, de un sol que recién empieza a asomar su tonsura colorada detrás del horizonte. El terso silencio es apenas importunado por las bofetadas de esas olitas contra el malecón del puerto, en un recodo del cual flota –medio encallado y luciendo aún la hermosa cazadora de cuero- el cadáver. Uno jamás diría que esto es un río si lo juzgara sólo por el tamaño. Pero lo es. El más ancho del mundo, se ufanan acá. Más de doscientos kilómetros en su desembocadura. Tan descabelladamente grande que, cuando Juan Díaz de So-

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lís -el navegante español que lo exploró- quiso ponerle nombre, vaciló desconcertado. ¿Cómo llamarlo? ¿Río, aunque pareciera un mar por su tamaño? ¿Mar, aunque pareciera un río por ser de agua dulce? Hombre probablemente reacio a dejarse enredar por las definiciones, zafó ingeniosamente y no sin cierta ironía con una incongruencia y lo bautizó Mar Dulce. De lo que no logró zafar fue de los indios que, antes de que pudiera consagrar el producto de su ingenio, lo invitaron inexcusablemente a una encantadora velada caníbal. Durante un breve lapso de posteridad, la justicia de algunos hombres conmemoró su holocausto anotando Mar de Solís en la incipiente cartografía americana. Pero los que lo sucedieron en su empeño explorador -tal vez más versados en geografía o, simplemente, menos irónicos- no pusieron en duda que se tratara de un río. A diferencia de Solís, no se dejaron influenciar por el tamaño sino por ciertos relatos fantasiosos sobre reinos perdidos, ciudades resplandecientes y tesoros extraordinarios... En una palabra, se dejaron influenciar por su propia ambición y lo llamaron Río de la Plata. Otra incongruencia porque plata, por acá, jamás hubo. Es que corrieron muchas historias absurdas acerca de estas comarcas. Tantas que, tal vez por eso, su gente se volvió al fin incrédula. Ahora, viven atormentados por el temor a ser engañados y pasar por idiotas. Y, si el desconfiado no pasa por tonto, entonces se convierte -por una caprichosa y automática transitividad- en un vivo (los argentinos no usan la palabra listo). Buenos Aires está llena de vivos, rebalsa. Todos creen ser vivos por el mero trámite de ser enfermizamente desconfiados. Una paradoja del incrédulo: termina siendo todo lo contrario de lo que se propone ser, o sea, termina siendo un creyente fanático, el ferviente adorador de un credo único y excluyente que proclama que nada es lo que parece ser, ni

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lo que a uno le cuentan que es. Aunque, hay que reconocerlo, la mayor parte de las veces no se equivocan. “Nunca es la que te baten”, me dijeron una vez pero, en ese momento, no acabé de comprenderlo. Otra paradoja del incrédulo: conociéndole esa devoción fanática -por más listos que supongan ser- resulta bastante fácil, para un manipulador con la habilidad suficiente, hacerles tragar cualquier fábula; desde ya, con la debida sazón. Sólo se trata, en esencia, de sostener la mentira contraria a la que uno pretende imponer, es decir, de aplicar lo que podríamos llamar el principio del doble embuste (que, con la práctica reiterada y la sutileza que con ella se logra, puede extenderse a triple, cuádruple y, en fin, a tanto como los involucrados sean capaces de sostener). Ese es, precisamente, el principio que rige el juego del truco, el juego de naipes por excelencia de los argentinos. Una capa de mugre densa y aceitosa, acumulada por la marea alrededor del cadáver, se infla y se desinfla en el recodo del malecón al ritmo del oleaje, un ritmo algo irregular y desparejo, como el del tango… ¡Cómo el de aquel tango! Todavía suena en mis oídos esa melodía triste. Y esa voz…

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PRIMERA PARTE - LA VIDRIERA IRRESPETUOSA

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EL BESTIARIO OLÍMPICO

El público que llenaba el Olimpo –por mucho el mejor night club de Buenos Aires- era enormemente variado pero, a la vez, lo uniformaba el olor inconfundible del papel moneda. El famoso tango de Discépolo –Cambalache- acudía a mi mente cada vez que me detenía a observar esa extraordinaria fauna. …y cómo en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida… Cambalaches… lugares donde todo se entrevera y una escupidera roñosa puede codearse impunemente con una partitura de Beethoven. El mundo entero, dice Discépolo, se volvió un cambalache. Y el Olimpo –con ese nombre y esa facha de palacio de los dioses- no dejaba de ser uno más. Más cerca del cielo, es cierto. Mucho más cerca. Un cambalache donde se mezclaban el tango, el jazz y la música tropical; donde artistas de primera línea compartían cartel con coristas cuyo mayor mérito era un par de piernas bonitas… y fáciles de separar. Uno podía calar la sociedad argentina –o, al menos, varios de sus pináculos- con sólo observar atentamente la concurrencia. Retrataré, con trazos de esquicio, unos pocos personajes de los que había aquella noche. Para cualquiera, una noche común y corriente, muy parecida a las demás. No para mí. Había, por ejemplo, una encantadora familia que marchaba hacia su mesa detrás del maître, como una hilera de patitos. Primero, la señora; una mujer insustancial, de expresión avinagrada y que alzaba excesivamente el mentón, como si jalando de él lograra erguir su desgarbado cuerpo y conferirse la estampa que la vida, el destino o quien sea que se ocupa de esos menesteres le

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había escatimado. La seguía una hija fea y apocada, una ratita cuyo mejor pronóstico en la vida era llegar a replicar a su madre. Luego, el pater familiae, un nuevo rico panzón y presuntuoso que observaba con desconfianza al último de la fila, el pretendiente de la niña, joven nervioso y afectado que intentaba ponerse a la par de su codiciado suegro pegándosele a los talones y arqueando el torso de un modo realmente peligroso para su estabilidad. El maître se detuvo frente a una mesa cediéndoles el paso y las señoras fueron acomodándose. Mientras el pater familiae hurgaba en su bolsillo, el novio se le adelantó -empeñado en conquistar la plaza a fuerza de alcahuetería- y le entregó ostentosamente una propina al maître. Una vez sentados, continuaron las mismas ceremonias, sólo que con el culo apoyado. En otra mesa, un patriarca retirado compartía animadamente la velada con dos jóvenes alternadoras de la casa sentadas muy cerca de él, una a cada lado. Entre risas, brindis y otros festejos, el veterano caballero introducía por entre los botones de su bragueta -de a uno por vez- billetes que previamente alisaba afanosamente y luego enrollaba con extraordinaria parsimonia. A una señal, las jovencitas ponían sus manos en acción por debajo el mantel -donde se desarrollaba la competencia por hacerse del papel- mientras por encima de la mesa los tres simulaban –sin demasiado empeño- estar practicando otro deporte. Algún ingenuo podría preguntarse por qué razón el veterano no elegía un reservado en lugar de una mesa tan expuesta. Pensé en dos. En primer lugar -y seguramente-, la exposición era, de todos los aspectos del juego, uno de los que más lo seducía. Tal vez el único. En segundo lugar -y conjeturalmente-, no debía quedar en el repertorio del vejete ni una partitura que estuviera en condiciones de ejecutar verdaderamente a solas con dos muchachas.

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En ese momento entró al salón –y logró hacer girar pescuezos idiosincráticamente reacios a tan poco discreto ejercicio- una pareja de estancieros, campesinos millonarios de provincia ávidos por lucir su oro en la capital. El hombre vestía un impecable traje oscuro, lazo al cuello, botas de caña alta y brillantes como espejos que usaba montadas sobre esos pantalones bolsudos que llaman bombachas y un ancho cinturón de cuero grueso con rastra, que es un tipo de adorno hecho de monedas, cadenitas y otros abalorios de plata, propio de las galas del gaucho. Por lo visto, el maître no había logrado que el hombre aceptara dejar en el guardarropa su chambergo, aferrado a su mano izquierda, ni su poncho de lana de vicuña, que colgaba plegado sobre el hombro. La esposa, por su parte, parecía, más que una mujer, una vitrina de joyería, de tan ancha y abarrotada de alhajas. Unas cuantas mesas reunían, según distintos dosajes, a empresarios, políticos, abogados y demás delincuentes que, manteniendo un ojo puesto en la reunión donde trazaban los planes de sus sucios negocios- paseaban el otro por las putas finas que, desde mesas vecinas, hacían lo profesionalmente pertinente para convocar su atención. Y estando presentes todos los estamentos de la sociedad opulenta, no podía faltar el eclesiástico. Un hombre maduro que lucía un elegante esmoquin negro y apoyaba paternalmente la mano sobre el antebrazo de un muchacho joven y bonito a la mañana siguiente, seguramente, luciría una igualmente negra y elegante sotana. Tanto ricachón, como los tiburones, arrastra inevitablemente su séquito de parásitos. A ellos, la principal condición que el Olimpo les imponía era el glamour. La ortodoxia, en cambio…

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clasicismo. con una pareja de edad mediana y pretendidamente sofisticada que lo escuchaba con atención festejando cada una de sus ocurrencias. aunque suene un poco ajeno a la buena sociedad. les dijo algo que los dejó pensativos. poner en funcionamiento generalizado el mecanismo que sí lograron los campesinos. el intermediario se puso de pie. No logró. de las luces. lo que daba carácter al lugar era el brillo: el brillo de los metales bruñidos. de los cristales. de un modo intrincado. La decoración también era un cambalache donde convivían. aunque activó movimientos oculares que uno juzgaría. y art nouveau amalgamados. anatómicamente imposibles. todos se saludaron con inclinaciones de cabeza y se sentaron. el cuerpo imponente acercó su boca al oído del hombre para susurrarle algo y pude ver claramente la punta de su lengua rozándole el lóbulo de la oreja y la no muy prominente –pero indudable. Finalmente. sacó de un tarjetero de plata una tarjeta que le entregó al hombre con un giro barroco de su mano y se retiró discretamente. El varón de la pareja se puso de pie. algo turbado. de la platería de mesa. de las jo- 8 . confidencial. la pareja le entregó una discreta sonrisa que debía entenderse como un asentimiento ya que.charlaba. Acercándose. al instante -y obedeciendo a una señal casi imperceptible del tipo.MARES DULCES. por el lujo y el brillo. es cierto. Tal público. En un momento. interrogándose entre sí con la mirada. más que por el arte.nuez que exhibía su cuello de perfil. antes que una cuestión de estilos. si prefieren. El trío continuó charlando amablemente. a priori. Porque. más confidencial aún. Tras unas palabras más. por El Tony 8 Un tipo que ya había visto varias veces en el lugar haciendo su negocio de intermediario –o rufián. tal ambiente.emergió de algún lado un imponente cuerpo femenino que se acercó a ellos por entre las mesas con andar sinuoso. barroco.

Uno descubre inmediatamente – por supuesto. no era Cambalache. Era el brillo lo que confería al lugar su aspecto irreal. Tal vez lo fue en sus orígenes.MARES DULCES.que “ni es lo que parece ser. también con la descarnada poesía de Discépolo y una partitura genial de Mariano Mores. también es cierto que existe un cierto denominador común. Es otra cosa. en cada momento que podía.donde logré ser contratado ni bien me instalé en Buenos Aires. cuestión que -si se piensa con detenimiento. En Buenos Aires. al igual que el nombre. Yo tocaba el piano en un cabaret mediocre -el Copacabana. mera apariencia. o sea. en realidad. con notables diferencias. desenfocaba la vista y hacía vibrar el aire como lo hace vibrar el calor sobre el capó de un auto al sol. Ése era el tango que me tenía atrapado. Hay decenas de intérpretes. más que empeñado. ni lo que a uno le cuentan que es”. Era Uno. Tenía la pretensión de lograr su acento exacto. El tango que sonaba. empecinado en aprender a tocar el tango argentino. por El Tony 9 yas… el brillo invadía todo. Claro que.era una completa estupidez ya que tal cosa. no existe. impulsaba el ánimo hacia territorios más divinos que humanos. lo mío era el jazz. en rigor. pero eso ya no es más que una definición. Sin embargo. directores y orquestas y cada cual maneja el asunto a su modo. una manera peculiar de intrincar el ritmo que a mí me seguía siendo esquiva. Le dicen “el 2/4” como si no fuera más que ese sencillo compás. me escapaba al Olimpo –a pocos pasos de allí. Una que yo aún no había logrado descubrir. de traicionero. de todos modos. A esa altura yo ya estaba. se trata de Buenos Aires. Bueno… ese y tantos otros… todos. Es que tiene algo de engañoso.para escuchar a su orquesta típica. los clubes 9 . ese halo de embeleso que. Sin embargo. el tango. en cada rato libre que me quedaba entre actuación y actuación.

que es la que hace tango. Dirigida por el pianista Amílcar Barrios. por ejemplo. Cuando cantaba se transformaba. de la misma naturaleza que el lugar.era propio. son. con toda la ambigüedad que ese término encierra (una ensalada de mambo. era así hasta que cantaba. Por un lado.. finalmente. la Gringa. rumba. en todo caso. yo estaba convencido de que ese brillo no tenía nada que ver ni con los reflectores ni con ningún efecto que la menesterosa ciencia pudiera explicar. Pero. también tango se usa como un genérico que se carga al hombro unas cuantas cosas. no se trata de una mera ensalada sino de una familia medianamente bien constituida. el vals criollo y cantidad de canciones emparentadas de distinto modo con la habanera y hasta con la cansonetta napolitana. Su brillo -como el de todo en el Olimpo. un aura. más bien. en todo caso. Bueno. dura y fría. era una diosa. Tal vez… pero. La típica del Olimpo era la mejor. Por el otro. Melina Altmann no sólo era hermosa. sin embargo. hace también música tropical.una alemana de origen que. ¡Un maestro.. bahión y qué se yo cuántas cosas más. además de una música en particular. una emanación. la estatua de una diosa antigua: bella. la llamada orquesta típica. había logrado captar ese acento que yo buscaba obstinadamente. el tango es.MARES DULCES. Porque ella era. en realidad. Alguien podría objetar que parecía. el blues o el rag. por supuesto. un universo musical dentro del cual cabe la milonga. Del mismo modo que el concepto jazz involucra varias tradiciones como. dándome algo de esperanza con su ejemplo. mi maestro! ¡Brillante! Igual que la cantante -Melina Altmann. Melina Altmann brillaba bajo los reflectores aunque. por El Tony 10 suelen tener dos orquestas. Cuando 10 . la de jazz que. tocadas todas con el mismo formato de big band).

era veleidosa y cruel… en fin. 11 .MARES DULCES. por El Tony 11 cantaba era dulce y sensual. Nada ni nadie… Tampoco yo. Es que nada es lo que parece ser. cuando cantaba era otra.

Melina canta Uno. Melina canta con todo el cuerpo. el gesto imita la ejecución del piano y uno casi podría confundirse pensando que es ella quién ejecuta los increíbles fraseos que está oyendo. Un hombre silba St. Va a comenzar la eterna y triste fiesta de los que viven al ritmo de un gotán. Detrás de ella. El cabaret despierta. Sublime. Melina canta con una estremecedora voz de contralto. bien pasados los treinta. dibujada en la cara. las siluetas de los músicos se recortan contra el fondo de escena claro sobre el que resalta el texto Olimpo en neón. Muchas mujeres. Louis Blues a unas pocas cuadras de donde Melina Altmann canta Uno. * ACQUAFORTE Música: Horacio Pettorossi Letra: Juan Carlos Marambio Catán 12 . y ruda.en la calle Bartolomé Mitre. incluso. como la de un borracho pendenciero. Viste esmoquin y camina relajado pero con paso rápido en dirección al Bajo. tiene un cuerpo no sólo bello sino de los que inevitablemente incitan a los hombres. como probablemente sea la de un ángel. entre Talcahuano y Libertad. por El Tony 12 CAPÍTULO 1 Es media noche. alta y. más aún encajado en ese vestido de escote abismal y satén color plata que resplandece bajo el chorro de luz blanco azulado. flores y champán. A veces. especialmente con las manos. las manos en los bolsillos del pantalón y. Un sordo reconocería las canciones con sólo observar esos movimientos. la placidez de la reciente descarga. * Melina Altmann es rubia. Las manos son tan elocuentes como la voz.MARES DULCES. Silba mientras sale de un burdel –que se disfraza de edificio de renta.

contribuye a moderar un poco el impacto visual de semejante desmesura. tal como lo exigen las nuevas y degeneradas tendencias europeas que consideran arte a dos rayitas que podría pintar cualquier primate. cinco años atrás. fue objeto de polémicas. esos monumentos ecuestres de próceres que alzan su espada amenazante rodeados de alegorías con forma de jóvenes algo rollizas y apenas cubiertas con leves túnicas que. ya que la única habilidad que requieren es el pulgar oponible. Dos años atrás. Desde su construcción.MARES DULCES. se abre ante sus ojos el soberbio tajo de la Avenida 9 de Julio. estuvieron a 13 . un paisaje prometedor de un futuro maravilloso aunque de un presente aún algo desolador. Y no las tiene porque es geometría pura y abstracta. Se ríe de tanto pavote que detesta el Obelisco. frecuentemente. camina el hombre del esmoquin con la cabeza girada a su izquierda para poder apreciar la maravillosa perspectiva en cuyo centro. Tampoco ayuda que semejante espacio se ahogue abruptamente contra la fachada sur de la calle Bartolomé Mitre. todavía lo sobrecoge cada vez que la ve. veredas y plazoletas. en especial de noche. ¡Ciento cuarenta metros de avenida! Un ancho descomunal para Buenos Aires. Curiosamente. Si bien. por el otro. se yergue la silueta inapelable del Obelisco. la escualidez de un arbolado todavía demasiado joven de jacarandás. justamente. el hecho de no ser ciento cuarenta metros de puro pavimento -sino una alternancia rítmica de calzadas. lo que les molesta del Obelisco no sea su inutilidad sino que no tenga tetas. Algunos giles critican su inutilidad. en definitiva. Tal vez. como si la finalidad de un monumento tuviera algún parentesco con la de un tornillo o una cuchara. esos muros viejos que esperan con resignación el castigo de pico y maza que abrirá camino a la próxima etapa. a trescientos metros. límite hasta el que llegó la demolición del primer tramo. A más de tres años de la inauguración de su primer tramo. resultando. la mayoría de ellos no se preocupan por la utilidad de. ceibos y cerezos acrecienta ese efecto. Probablemente para cualquier ciudad. por un lado. Bordeando. por ejemplo. de hecho. Sólo por el goce de esa contemplación es que elige caminar por esta vereda ya medio baldía y de tránsito arduo. dejan escapar alguna teta. por El Tony 13 Al llegar a Cerrito.

Tal vez. como una puñalada pagana. Tal vez. amante del arte moderno pareciera ser una entidad de dudosa existencia. por El Tony 14 punto de derribarlo. ¿Hacen falta aún más pruebas para descubrir. sólo lo sean de no pertenecer a esa selecta minoría. lo esté.no siempre está disponible (a diferencia de lo que sucede con el Obelisco.MARES DULCES. agazapada tras el Obelisco. sólo un poquito menos. tres hombres de traje oscuro y el ala del sombrero sobre los ojos se acercan en dirección contraria por la misma vereda. cuando lo está. no es francesa. tal vez. como una sirena. parece ser el único representante. una quimera o un grifo. Está feliz de vivir en la capital y está feliz de haber podido coger de nuevo con Michelle. La distancia que lo separa de los tres sospechosos de no apreciar el arte moderno se sigue acortando y ninguno deja de hacer lo que viene haciendo. Para estos clericales es inaceptable un símbolo que aborrecen por masónico clavado. obviamente. Resultan sospechosos aunque. ni empieza a hacer nada nuevo. Si fuera menos puta. Sin compartir con el de esmoquin la atención al Obelisco. cosa que el hombre de esmoquin hubiera lamentado profundamente ya que se asume orgullosamente como uno de esos degenerados amantes del arte moderno. todo lo que él le pide. la garra larga y peluda del Anticristo? 14 . probablemente se habría enamorado de ella. Michelle –que. su preferencia por Michelle no lo incluye en ninguna minoría) pero. Buenos Aires es una ciudad pacífica. los clericales fanáticos. el hombre de esmoquin dedicó un solo segundo a la nostalgia de aquel patético lugar y su paz superficial. a la vez. en silencio y a paso firme. en el sitio exacto en el que se encontraba la iglesia de San Nicolás. Y el hombre abandona el burdel leve y contento. desde que llegó aquí proveniente del chato pueblito pampeano que lo parió y lo crió. Nunca. Por ejemplo. no se trate de otros sino de los mismos ya que un clerical fanático y. la puta más linda y dulce que ha conocido. de todos modos. él paga doble turno y ella hace todo lo que tiene que hacer. El Obelisco tiene otros enemigos. y algunas yapas. esta noche y en este lugar. Una minoría de la cual. en realidad.

MARES DULCES. por El Tony 15 Los tres sospechosos están casi a la par del de esmoquin que se debate en la duda de considerarlos o no peligrosos. Sin prestar atención al dinero. La mano izquierda del de esmoquin sale del bolsillo aferrando ya un puñado de billetes que ofrece mientras suplica no ser lastimado. se detienen. En el intermedio instrumental. sube unos escalones. sus secretos. en la izquierda. Cuando finalmente se cruzan. aunque con un ojo puesto en ellos. directamente. El de esmoquin gime y se balancea sobre sus rodillas con las manos rotas delante de la cara. como siempre. en cambio. Único testigo del ataque. Del público que bailaba. Las parejas que bailan se abren un poco a su paso y vuelven a cerrarse tras ellos. Cuando lo sueltan. el Obelisco calla. tiende la mano a Melina para ayudarla a bajar y juntos caminan hasta el centro de la pista bajo el círculo móvil de luz. un bailarín peinado a la gomina y vestido de traje negro atraviesa la pista de baile hasta el borde del escenario. algunos continúan haciéndolo. Los pies del matón. Otros. 15 . los billetes arrugados aún entre los dedos. se detienen a observarlos. Los pasos rápidos resuenan en el enorme espacio desierto hasta que el último eco se pierde en la distancia. Un solo taconazo por mano –preciso y brutal. el de esmoquin cae de rodillas. y lo aplastan contra el frente descascarado y parcialmente en pie de un galpón. atentos a la sofisticada filigrana que dibujan sus pies. Al llegar al centro. pisan las manos del de esmoquin. mientras los billetes se dispersan por la vereda resquebrajada. arrastrados por la brisa otoñal. dos de ellos lo agarran por los brazos en una maniobra rápida y sorpresiva.parece ser suficiente y los tres hombres se retiran sin ceremonias. el tercer hombre le coloca un demoledor gancho corto en el plexo que le roba el aire y lo pliega al medio. los codos y las manos apoyadas sobre el resquebrajado embaldosado calcáreo y. tan parcos como parco ha sido el ataque. se miran ceremonialmente y comienzan a bailar.

imitando los arpegios que Barrios ejecuta. para bailotear sobre la superficie lustrosa de la barra. ¿verdad. Al terminar. que terminan desmoronadas confusamente sobre su frente. Después del tramo instrumental. el público la aplaude y ella saluda con una discreta reverencia. más alto incluso que la liga que.MARES DULCES. ojos pardo oscuro y tiene el cabello negro –abundante. aunque con una tendencia obstinada a desviarse hacia arriba. con dedos largos y algo aplanados en las yemas y un modo armónico –aunque viril. su oído existe para la orquesta –en especial para el piano del maestro Barrios-.al efecto que su apariencia puede estar produciendo en la mayor parte de las mujeres. observando con aire divertido su entusiasmo. aunque cualquier ojo medianamente fino percibe en él sutiles detalles de diseño y confección.se acerca por la orilla opuesta de la barra hasta quedar frente a él. su mano derecha. queda parcialmente expuesta. por eso. Su esmoquin es elegante y austero. Ronda los treinta años y anda cerca del metro ochenta de estatura. retóricamente. debilidad-.que peina hacia atrás simplemente con agua. ondulado y un poco largo en la parte superior. por el que siempre se hace atender. entusiasmado. Tito?! –pregunta. Para la mayor parte de las mujeres. es de piel blanca aunque con un ligero tinte del Mediterráneo. Ajeno –al menos. y sus ojos para los pies de Melina Altmann. en consecuencia. por El Tony 16 La mano de Tony Reynoso -inmediatamente a continuación de un Jaeger-leCoultre Reverso 201 de cuadrante azul. estilo cuya evidente consecuencia es la indisciplina de algunas ondas al secarse.se ajusta perfectamente al estereotipo “mano de pianista”: más bien delgada y flexible –sin trasmitir. -¡Es extraordinaria. Tony Reynoso también aplaude.de moverse. Tony Reynoso es un tipo atractivo. al verlo. 16 . en este momento. por la senda de un largo tajo en el satén que corre desde el ruedo hasta muy alto en el muslo de la cantante. Un barman -su barman. junto al vaso de whisky. el bailarín acompaña a Melina hasta que sube nuevamente al escenario para cantar la última estrofa.

aunque con un registro demasiado alto para las fantasías de virilidad glorificada que el tango suele festejar. ocupa el lugar que ocupaba Melina y comienza a cantar con voz afinada –hay que reconocerlo. mientras siguen con la vista a Melina que se retira del escenario aún celebrada por el persistente aplauso. 17 . ¿Qué te imaginaste? Ríen de nuevo. -A lo musical me refería. -Yo también. Se miran un segundo hasta que Tony Reynosos larga una carcajada. Entra a escena un presentador para anunciar a Néstor Rivas -el cantante permanente de la típica ya que Melina sólo interviene en algunos momentos especiales de la función. por lo visto.y un gordito de mediana edad. peinado a la gomina y con el saco demasiado apretado sobre la barriga. tratándose del viejo y lunfardoso Che papusa. no se siente cómodo. aún. carece y de la orquesta una marcación rítmica en la que Barrios. Tony Reynoso lamenta esta irrupción en el repertorio del maestro. por El Tony 17 -¡Impresionante! –exclama el barman.MARES DULCES. Peor. justamente. que se le antoja poco feliz. oí que reclama del cantor eso de lo que Rivas. mordiéndose ligeramente el labio inferior y arqueando las cejas.

éstos se negaron taxativamente alegando que no se trata de un contenido consistente con el carácter de sus voces. más precisamente. que solían consistir en éxtasis musicales de danza y actuación con el agregado de algunos excesos de carácter sexual. A diferencia del edificio teatral clásico –que se centra completamente en el escenario u orquesta a partir del cual comienzan inmediatamente a elevarse las graderías-. entonces. su diseño está vagamente inspirado en el de los teatros de la Antigüedad o. alimentario y alcohólico. también. procesiones. no confía plenamente en ello dada la actitud poco colaborativa de los narradores. sino que la configuración espacial del lugar juega un sustantivo papel en las marañas de la trama. aún en la época clásica –cuando la tragedia ya se había convertido en una expresión artística relativamente autónoma y profana. De hecho. el autor asume. (N. todas ellas distintos pasos constituyentes de uan ceremonia a lo largo de la cual el público iba y venía desde las gradas al espacio central de acuerdo a la participación que la liturgia le reclamaba. Nada muy distinro. en los santuarios arcaicos de los que éstos derivaron. en sus antecedentes arcaicos las graderías formaban un arco más abierto –a veces algo irregular. asimismo. algún tipo de orgía. a las liturgias del Olimpo. del A.) 18 . No siendo capaz de imaginar otra alternativa viable para superar un obstáculo que amenaza la continuidad de la historia. De hecho. a su juicio. la responsabilidad de dicha descripción y.dionisíacos.que se focalizaba en una superficie plana no sobreelevada y mucho más amplia que un escenario ya que sobre ella no sólo se realizaban representaciones sino. probablemente. por El Tony 18 LA NAVE DEL OLIMPO * El salón del Olimpo es algo así como la nave de un santuario pagano. no sólo allí transcurre gran parte de esta historia. tanto por la excesiva extensión que requiere como por su especificidad técnica. Dejaron en claro. si bien espera que se trate de un recurso excepcional. que sólo aceptarán expresar cuestiones técnicas cuando se trate de comentarios relativamente breves y el lenguaje utilizado sea compatible. con el de sus respectivas narraciones. danzas y.MARES DULCES.los teatros conservaban un altar dedicado a Dionisos en el que se realizaba un pequeño holocausto propiciatorio previo a la representación teatral. * Una descripción medianamente precisa del salón del Olimpo es imprescindible para el lector ya que. Eran santuarios destinados a la celebración de rituales denominados –genéricamente. en fin. Tras varios intentos infructuosos de realizarla a través de alguno de los narradores.

permite ingresar a la nave. en el caso de la del segundo nivel. Allí se puede esperar la llegada de acompañantes o el horario preciso de una cita o de una reserva. a su vez. en el caso de la del primer nivel. las puertas de los baños. Se aparece. Traspasando un cortinado. un sistema de circulación transversal. y sobre esta última.MARES DULCES. de circulación tanto para el público como para el servicio y es más ancha en la plataforma del segundo nivel ya que constituye la circulación longitudinal principal en virtud de estar en el mismo plano que el acceso a la nave y servir. un segundo cortinado.en coincidencia con la entrada. mediante tramos cortos de escalinatas que salvan una diferencia de altura de aproximadamente un metro constituyendo. en consecuencia. la nave es como un organismo que se desarrolla a partir de un eje formado por el par escenario/pista de baile y tiene una forma general de herradura o U. el mostrador del guardarropa y. dos fajas diferenciadas pero al mismo nivel. La más próxima al centro es donde se alinean las mesas y balconea -contenida por barandas de bronce pulido. por el otro. precisamente. El ingreso es por el punto medio de la parte semicircular de esa U constituída dos plataformas escalonadas en cada una de las cuales. a la vez que a las mesas. Este sistema habilita recorridos relativamente cortos desde las mesas a la pista y reduce la posibilidad de congestiones. Al final de este ambiente. las escalinatas quedan contenidas dentro del ancho de las fajas en las que se ubican las mesas las que. se accede a un hall cuadrado al que dan. en ambas plataformas. de un lado. el modo en que está dispuesto el mobiliario define. El público ingresa desde la calle a través de un foyer alfombrado ancho y vidriado. del otro. tanto entre sí como con la pista de baile. Para que interfiera lo menos posible con el sistema longitudinal. El mobiliario de sillones y mesas lo hace parecer un poco el lobby de un hotel. se discontinúan en dos puntos de cada lado y en uno más –de doble ancho. Las plataformas se vinculan. por El Tony 19 Conceptualmente.sobre la pista. de este modo. La otra faja es. en el centro 19 . generalmente entreabierto.y a la barra y la cocina. a los reservados –por un costado de la planta.

Para los otros. incluido un importante depósito. Similares a palcos teatrales -aunque se accede a ellos por el mismo frente que se abre al salón. Dos de ellos. al nivel de la plataforma superior. sólo se requiere un poco más de imaginación. De un lado. El otro tiene una mesa relativamente pequeña con sillas. la circulación ancha de la plataforma superior corre entre las mesas y la prolongación del cortinado recién transpuesto detrás del cual se ocultan –parcial o totalmente. que permanece oculto durante el horario de atención al público y que comunica con las áreas privadas: el acceso para artistas. que se comunica con el salón a través de una antecámara con puertas vaivén. dos silloncitos y un canapé. por El Tony 20 de la U. el escenario cuyo nivel se corresponde con el de la plataforma más baja. a ambos lados.los reservados. Uno está amueblado con una mesa grande. según la circunstancia. son más amplios. en la planta alta. La variedad de usos posibles de este último no es difícil de conjeturar. la circulación ancha de la plataforma superior corre entre las mesas y la barra datrás de la que se ubica la cocina. apta para varios comensales. están. Entre los dos reservados especiales hay un paso de ancho más o menos equivalente a un reservado común. las dos ramas de la herradura con sus respectivas hileras de mesas en dos niveles fugando hacia el fondo. Es el que suele usar Melina para sus reuniones. en realidad. es decir. a la trastienda y una escalera que lleva a las oficinas. sin embargo. la pista de baile.son compartimentos rectangulares que contienen una mesa rodeada por una especie de banqueta corrida. se ven los dos tramos anchos de la escalinata principal que bajan a la plataforma inferior y. Pero esa cocina y todas sus dependencias anexas. Inmediatamente adelante y hacia abajo.MARES DULCES. punto desde donde se domina panorámicamente el lugar. tapizada en cuero con respaldo capitoné. un pasillo que conduce hacia el fondo. a mitad de altura entre el acceso y la pista de baile. al fondo mismo. Del otro lado de la pista. en un predio contiguo cuyo fondo es medianero 20 . personal administrativo y de seguridad al que se llega desde la calle por una puerta ubicada al costado del ancho paño vidriado por donde ingresa el público. luego.

en los sectores de piso no alfombrados y otros detalles de mármol y granito y la tonalidad propia de los metales y espejos. en las telas de cortinados y alfombras. que van desde los elementos propios del calsicismo grecolatin -a veces violentado por caprichos barrocos. a pocos metros de la esquina.MARES DULCES. Allí. la base del tratamiento de superficies es una geometría regular y austera que recuerda tanto al Modern Style inglés y al Sezessionsstil austríaco como a algunas vanguardias modernas. por El Tony 21 con el terreno principal –constituyendo una suerte de apéndice del mismo. a través de una entrada con un portón para vehículos se realiza el abastecimiento y el movimiento del personal de servicio y técnico.hasta rebuscadas formas propias del Art Nouveau. como la entrada principal. aunque realzada por su brillo. sino sobre Suipacha.y cuyo frente no se encuentra sobre la calle Corrientes. una puerta disimulada en el revestimiento comunica directamente con la trastienda y los camarines. bermellón oscuro. Desde el punto de vista estilístico. en cambio. en muros y cielorrasos. a un costado del escenario. La paleta cromática es sobria: blanco. blanco y negro. los detalles. La barra y la cocina están separadas entre sí por un muro espejado que soporta estantes de vidrio cargados de botellas. Al final de la barra hacia el fondo. 21 .

había inventado ese modelo teórico –que bautizó Panopiticón. el modelo terminó siendo utilizado –aunque de un modo más aproximado que literal.MARES DULCES. “es peor que la certeza. a veces. Tuve que llevar un mensaje a un mafioso que purgaba su condena en el roundhouse del Stateville en Crest Hill. Me explicaron que eso se llamaba panóptico y que había sido ideado por un tal Bentham. Allí. de manera que uno ni siquiera tenía la seguridad de estar siendo vigilado. “La duda”.para lugares de reclusión aunque aseguraba que. solía preguntarme si los dioses veían todo porque eran dioses. no importa. ve todo lo que haces… todo y en todo momento. en cambio. me instruí un poco en la biblioteca y averigüé que Jeremy Bentham. por El Tony 22 VER PARA PODER De niño. excesos y diversión.tanto para los destinos previstos como. De vuelta en New York. la torre de vigilancia podía ocultar al vigilante. 22 . puedes estar seguro. En los hechos. No parece. Luego supe que lo segundo Cierta vez tuve que hacer un favor… o cumplir un encargo. me contaba mi anfitrión. Es más. también. Terminas cargando al vigilante dentro tuyo y una vez que está ahí. se puede encontrar algo de él en ellos. podía servir para los de trabajo. o si eran dioses porque veían todo. Sin embargo. con o sin intención. también. que alguien lo haya propuesto para el diseño de lugares de espectáculos. me llamó la atención el ingenioso diseño del lugar: no había la menor posibilidad de esconderse de la mirada de los guardias. efectivamente. Jamás volverás a estar solo”. para instituciones educativas y de salud.

la entrada y salida del público. el movimiento del servicio -desde las lindas o. absolutamente todo lo que sucedía en el lugar. vividores. al menos la identidad de quienes ocupaban los reservados y de quienes utilizaban el paso oculto hacia el área privada. cumplir con el principio de mirar sin ser mirado. Y.MARES DULCES. reflejado entre copas y botellas sobre el espejo que respaldaba la barra todo a lo largo de su extensión. espías y mirones de todo tipo. sus cantantes y los eventuales números de danza o revista. Desde la barra se podía divisar todo.y.coincidencia. muy difícil de disolver. hasta los mozos que iban y venían hacia y desde la cocina. si fuera necesario ser mas estricto en la idea de panóptico –es decir. con razonable verosimilitud. al menos en sus áreas públicas: el escenario con sus orquestas. supe luego). las altas butacas de la barra eran el puesto de vigilancia ideal para curiosos. la barra del Olimpo era.con solo dar la espalda al salón uno podía disfrutar del mismo panorama pero invertido. al menos. ya que no todos sus actos. por una azarosa –o no tanto. la pista de baile. buena parte del movimiento interno. 23 . oportunistas. pero diarias. Se trate de las alturas divinas del monte Olimpo o del Panopticón de Bentham.yo ocupaba siempre ese lugar. todas las mesas de todas las plataformas. a su manera. finalmente. En fin. una suerte de panóptico (no el único. conociendo algo del funcionamiento y cultivando cierta perspicacia. Además. también se podía inferir. Y. por El Tony 23 De lo que sí no hay dudas es de que poder y dominio visual son un matrimonio consagrado. Por eso en mis visitas –solitarias y breves. llamativas chicas.

. oí. el saludo de sus admiradores. Fiel a su estilo.donde se encuentra el reservado que suele usar. Al llegar al punto -no muy fácilmente identificable cuando el largo y homogéneo cortinado está completamente cerrado. Melina saluda a todos con un movimiento de cabeza y se sienta. El barman vacila. los hombres se ponen de pie. Melina se detiene y espera sin ansiedad. que ya se acercaba presuroso a su encuentro. creo que nunca… y menos con las pibas. el conde von Starhemberg y la condesa. Tony medita mientras saca del bolsillo interior de su saco un lápiz Parker Duofold enchapado en oro. como haciendo memoria. -¿Festi… qué? -Festichola… fiesta –responde Tito con naturalidad. -No. Erich Meynen. a su paso. Tiene pinta de festichola. mientras el mozo cierra nuevamente el cortinado. El grupo parece muy animado y. responde con fría cortesía. por El Tony 24 CAPÍTULO 2 Y ahora que estoy frente a ti parecemos.. algunos con un dejo marcial. ya ves. agarrando una servilleta * COMO DOS EXTRAÑOS Música: Pedro Laurenz Letra: José María Contursi 24 . Melina atraviesa el salón hacia los reservados recibiendo desde varias mesas. Luego lo hacen los hombres. Un mozo. Martín Fraga. -Alguna vez habías visto que se juntaran tantos –pregunta Tony a Tito. al ver a Melina. el coronel Benítez. el joven ingeniero Krause y Raquel y Nelly (dos de las mejores chicas del lugar). dos extraños.* Mientras Néstor Rivas canta Che papusa. gira el mecanismo para que asome el fino grafito y.MARES DULCES. descorre un sector de la tela dejando entrever el interior medianamente iluminado en el que ya se encuentran sentados a la mesa seis hombres y tres mujeres: Fritz Mandl.

no! –se ríe Tito murmurando “mesola”-. sillola por silla. Hace esto con frecuencia. por El Tony 25 de papel del servilletero que hay sobre la barra. En este caso. al hábitat. Tony permanece un rato con la mirada fija en la cortina que se cerró detrás de Melina. En parte. entonces. ¿Puedo decir.según el cual todos los aspectos de una cultura están íntimamente relacionados entre sí. -¿Cómo una regla? –repregunta Tito. -Claro. en fin. porque se lo reclama su intelecto inquieto pero. nada absurdo. quiero decir si se puede aplicar a cualquier palabra –mira a su alrededor-. intentando retomar el tema de la reunión que se desarrolla en el reservado. conocer y entender. que lo abandona con una disculpa. Tony se guía por un principio intuitivamente antropológico –por cierto. Cada tanto parece escuchar alguna armonía o arreglo que llama especialmente su atención y. Pero un cliente ubicado a unos metros de allí reclama a Tito.MARES DULCES. o mesola por mesa? -¡Ah. de todos modos. los localismos del léxico y las inflexiones particulares del habla (así como las costumbres. en este sentido. -¿Es una regla? –pregunta. además. por ejemplo. persigue una finalidad más inmediata. todas las prácticas sociales) le será de ayuda para encontrar la clave del acento tanguero que tan obstinadamente persigue. bosqueja rápidamente un pentagrama sobre una servilleta y anota dos o tres compases. extrañado. se le escapa el origen italiano de “festichola” y presupone una desinencia propia de los usos del castellano local. y sea por falta de rigor disciplinario o por mera desatención. La ausencia de novedades lo lleva a concentrarse nuevamente en la música. como un estudiante que toma apuntes en clase. que yo sepa va solamente con fiesta. a veces agregando algún comen- 25 . No. -¿Faltará alguno más…? –pregunta Tony después de un largo silencio. por ejemplo. anota en ella el término y una breve referencia. Su convicción es que. la gastronomía y. desvío que nunca le resulta trabajoso.

Tito. también en inglés-. Da la impresión de ser un ex policía: rígido. ya medio olvidado del asunto. bastante fuerte. alarmado. el Negro Johnson. y agrega-: ¡Cortez me ha de estar mentando la madre! Sin embargo.MARES DULCES. arrastra una tenue llovizna aunque los refucilos y el sonido de truenos no muy lejanos presagian de algo más fuerte. mañana me cuentas como terminó esto. -¿Qué era lo que preguntabas? Tony vacila un instante. todavía. -Para mí… -duda. tras meditar un segundo. se sobresalta al oírlo. el portero uniformado del Olimpo. Tony deja un billete sobre la barra. pero tampoco saldré pitando como un tren ¡Que espere el cabrón! Estas manos –agrega divertido. Bueno. -Bueno. irrumpe en el foyer llevándose casi por delante a García -el encargado de la seguridad en el Olimpo. exhibiéndolas. le habla en inglés con su voz inconfundible. cuando Tito regresa a su lado para retomar la conversación. El viento. de modo que murmura una inaudible disculpa y sigue su camino. debo ir a tocar. Se despiden hasta el día siguiente y Tony se lanza a la calle con pasos largos y rápidos. Mr. se tranquiliza y una ligera sonrisa le arquea la boca. sin embargo. -¿Fresco. A su lado. 26 . parco y siempre vigilante. Está tan absorto en el asunto que.bien lo valen. Pero fresco o no. Tony nunca logró de él ni el saludo. -Parece –responde Tony. alguno más. Reynoso? El otoño se demoraba… pero ya llega. mi número! -interrumpe.teniendo en cuenta los que estuvieron en las otras reuniones… Tony mira. por El Tony 26 tario o reflexión. me iré. no. Adiós… digo… chau. su determinación flaquea en el umbral. -¡Dios. medita un poco. En el apuro de su salida. Al llegar a la puerta.que lo mira impasible. como al pasar. su Jaeger-leCoultre y respinga. -¡Ah. sí! Te preguntaba si los que están serán todos… o si faltará. termina de un sorbo su scotch y se va.

la habilidad suficiente. Cuando lo ve acercarse tranquilamente hacia su puesto. Tony arroja una moneda desafiándose a embocarla en el compartimiento del dinero que dispone de un espacio de varios módulos. sombrero de ala angosta. colgando del cuello por medio de un cordón de cuero. un cajoncito chato dividido en compartimentos modulares donde se ubican.MARES DULCES. Aparentemente insensible a la crudeza del clima. nunca ha fallado. -Graaaacia.es no permitir su presencia a menos de veinte metros de la puerta principal) cuya cantinela parece dispararse como un dispositivo automático con el sonido de los pasos. con las consecuentes ventajas legales. aún se detiene un instante frente a un pequeño espejo para secarse el rostro con un pañuelo y ajustar- 27 . al pasar a unos tres metros de distancia del ciego. Tal vez su no demasiado extendida práctica juvenil del básquet le haya otorgado. como provocándolo. los atados de ballenitas que rara vez son entregados –ni solicitados. Cortez –el director y trompetista de la jazz band. luce el equipo completo que exige su oficio: traje oscuro y algo raído (en el punto exacto de ruinosidad que induce a la compasión pero no al rechazo dentro del repertorio de prejuicios de la moral burguesa). los infaltables anteojos oscuros y. Como todos los días. de todos modos. En el escenario del Copacabana. alejándose bajo la terca llovizna. mientras gira la cabeza en la dirección en que resuenan los pasos de Tony.pero que permiten encuadrar su actividad como “venta ambulante” en lugar de “mendicidad y vagancia”. por El Tony 27 -Balleniiiiita… para todo lo cueeeello… -recita un ciego con parada cerca de la esquina (La instrucción de García -según le contó una vez Johnson. le echa una mirada cargada de furia que Tony ignora y. camisa cerrada hasta el cuello sin corbata. ordenados según su tamaño. mucha gra… -recita el ciego agitando el cajoncito para que se oiga el entrechocar de las monedas. Hasta ahora.espera malhumorado a Tony para empezar.

en realidad. Tony es considerado –y se considera a sí mismo. para completar su malestar. en esta orquesta que considera pésima y en este tema que considera tonto. Aunque. Más tarde. violonchelo. la cantidad de músicos es lo de menos. Así podrá. Cortez cuenta tres y suena la introducción –arreglada para la trompeta de Cortez en lugar de saxo. el gran éxito de Glenn Miller del último año. dos violines. Al lado de la orquesta de Barrios –piano. Cortez es un músico del montón y el desprecio musical de Tony por él tal vez no sea del todo inmerecido. contrabajo y Rivas. sólo para importunar a Cortez. Un sector del público. conciente de la provocación. Y él lo sabe.un buen músico pero. A pesar de eso -y. por El Tony 28 se el nudo del moño. violín. sólo que no se perdona no haberse percatado de eso al momento de contratarlo. Su ejecución no pasa de correcta. no pone demasiada consideración. toca la típica: apenas un quinteto de piano. de una vez por todas. sacarse al presuntuoso yanqui de encima. Apenas lo consuela la certeza de que en apenas unos días cerrará trato con uno de esos tantos pianistas aceptables que. tal vez hasta pulcra.MARES DULCES. Inmediatamente. interrumpe con un lamentable berrido de su instrumento ni bien una inflexión del fraseo le da el pie. bandoneón. al menos en cuanto a velocidad y precisión: una ráfaga de notas exactas que Cortez.de In the Mood. sin ser ni creerse genios. Luego acomoda su cabello húmedo y recién después ingresa al escenario y se sienta al piano. en el fondo. viola.no tiene nada que hacer. Tony está seguro de que Barrios sería capaz de hacer maravillas 28 . esperan ansiosos obtener un empleo seguro. contrabajo y un cantante. cuatro bandoneones. dedica al solo de piano un aplauso que se superpone con su ejecución del conocido riff. pero apenas burocrática.en un breve solo que le impone el arreglo (distinto del popularizado por Miller) aprovecha para hacer una jactanciosa exhibición de virtuosismo. El pequeño y un poco raído telón se va descorriendo al mismo tiempo.

por razones comerciales más que musicales. por El Tony 29 también con un quinteto. significa tocar sin arreglos escritos. y muy poco más. lapsos que Tony. se ha escapado a otros cabarets del centro. así que todos en paz. suele pasar en el Olimpo. la mayor parte del público no reclama otra cosa. por otra parte. esta gente tiene una vida sumamente complicada. más íntima y esencial. uno de sus compañeros en la orquesta de Cortez le comentó con ironía que su vida como músico se basaba más en el atento seguimiento de su agenda que de las partituras. Tony no ha tenido casi oportunidad de tomar contacto con esos músicos que.MARES DULCES. donde actúa al propio D’Arienzo y donde tuvo oportunidad de 29 . tampoco le interesan demasiado. para escuchar a la orquesta de Rodolfo Biagi. obligados a correr de un lado al otro para lograr combinar y ensamblar las distintas orquestas y lugares de actuación y poder juntar. los músicos suelen desbandarse hacia sus otras ocupaciones durante los largos lapsos entre actuación y actuación. en la jerga tanguera. Y. La principal. o a ambos. hombre bonachón y bastante borrachín que sabe extraer de su instrumento un cierto dramatismo. en cambio. Es más. A diferencia de Tony. como está. al Chantecler. tal vez hasta se sentiría más cómodo manejando esa formación. Cierta vez. Charló tres o cuatro veces con uno de los bandoneonistas. ex pianista de D’Arienzo. a tocar “a la parrilla”. Otra. aunque apenas es capaz de leer una partitura acostumbrado. un tal Depalma. Que. en realidad. expresión que. sin embargo. o a sus vicios. entre todos ellos. el dinero necesario para mantener a sus familias. por no decir la única. Por este motivo. La típica del Copacabana –al igual que la jazz band de Cortez. que no depende exclusivamente de sus ingresos como músico. para hacer honor a la verdad. Una de esas escapadas fue al Marabú. una orquesta acorde con su prestigio… y sus precios. es otra ocupación. también para él.se las arregla para acompañar sin pretensiones a los clientes en una noche de baile y copas. Algunas pocas veces. Pero un local como el Olimpo impone.

que tampoco. ante todo. si es un demagogo. entonces. toda descalificación habla tanto del descalificado como del descalificador. Un gran violinista y director.” Tony.” Tony. cuando no sarcásticas. Scott Joplin. El tango antiguo. nervio. Es cierto que. en verdad. sólo oyó opiniones adversas. por haberlo olvidado. Las pocas veces que su nombre surgió en alguna conversación con otros músicos. ritmo. “a mi modo de ver. “Vea. a la vez. el tango estaba tan vivo como siempre. seguramente. que lo alabó bastante. lo reconocía. al menos. nadie o casi nadie tiene nada bueno que decir de los demás. 30 . A favor y. le ocurrió algo especial. “No lo crea”. se encontró con un tipo efectivamente histriónico y aparatoso pero que. un discurso bastante bien elaborado para justificarlo. en el ambiente del tango –como. le preguntó acerca de esa crisis ya que él la desconocía y. Reynoso”. lo contradijo. “El tango sufrió desvíos… digamos… sinfonistas. tenía todo eso y. el de la guardia vieja. Lo más delicado que dijeron de él fue “demagogo”. por El Tony 30 charlar un largo rato con el locuaz director. Salvo Depalma. lo habían motivado demasiado: un tango muy obvio para su gusto aunque. le dijo a poco de comenzar la conversación. Sr. Con D’Arienzo. el tango es. profundizó una tendencia que ya lo venía apartando de sus raíces. a su juicio. en cualquier otro-. en contra de sus prejuicios. entró en crisis hace algunos años. por ejemplo. capaz de trasmitir una vitalidad que le recordaba un poco la de los pilares del jazz como. muy influyente y. intrigado. Claro. con las mejores intenciones de ubicar al tango entre las grandes músicas del mundo. los demás eran de la orquesta de Barrios y. quiso saber de quién se trataba. es sabido.MARES DULCES. No tenía ninguno de sus discos y sólo conocía algunos temas de su orquesta oídos en la radio. fuerza y carácter. a decir verdad. pero tanta descalificación alimentó en Tony la curiosidad por conocerlo y ciertas circunstancias fortuitas de su visita al Chantecler le permitieron hacerlo. tiene.

(se refería. también sufrió un desvío hacia la canción y hacia un excesivo protagonismo de los cantores. por El Tony 31 “No importa”. por supuesto. haber logrado que volviera a interesar a la juventud. y hoy ha resurgido el tango. dijo. se convirtieron en. lo atribuyó totalmente a su propia iniciativa. Gardel) pero. “ahora está tan vivo como siempre.MARES DULCES. La crisis. a ese renacimiento de nuestra música popular. Y llegó el momento en que una orquesta típica no fue más que un simple pretexto para que se luciera el cantor. con la vitalidad de sus mejores tiempos. Con esa restitución declaraba haber devuelto el tango a los pies de los bailarines y. “el caso es que llegó a perder casi totalmente ese acento varonil que lo caracterizaba. evasivo. un inmenso cantor (obviamente. La voz humana no debe ser otra cosa que un instrumento más dentro de la orquesta. se había ido reemplazado por el de cuatro tiempos desde Arolas. lo que hice fue reaccionar contra ese error y puse nuevamente a la orquesta en primer plano y al cantor en su lugar. continuó diciendo. los acompañantes de un divo más o menos popular. nuestro tango. el responsable de este retorno al 2/4 había sido su ex-pianista Biagi pero D’Arienzo. apenas. en verdad. contundente y bailable compás de 2/4 que. Mi mayor orgullo es haber contribuido. a partir de ese hombre. modestia aparte. no puede relegarse la orquesta a un lugar secundario para colocar en primer plano al cantor. demás está decirlo. en consecuencia. casi treinta años atrás. incluyendo el director. afortunadamente. a De Caro) y prosiguió diciendo. eso no va. Por otro lado. 31 ." Tony le pidió precisiones –Tony siempre esperaba precisiones tratándose de músicasobre la clave de esa restitución de valores y D’Arienzo no dudó en poner en primer término el retorno al limpio. Para mí. le contestó. el tango ha tenido un gran cantor. Tony había oído de alguno de sus tantos detractores que.” “Tal como usted afirmó”. fue transitoria. Los músicos. Yo.

. Yo hubiera encontrado otra manera… -Pero no la encontró –lo interrumpe Chamorro. el diálogo con tan interesante personaje contribuyó más a profundizar que a resolver la confusión de Tony sobre los aspectos rítmicos del tango aunque. se da cuenta de que cruzó una línea roja y se llama a silencio. así que se hizo de esta. tal vez. -¿Y qué hubiera hecho usted en unos pocos días. -Menos me gusta a mí haber tenido que venir en persona hasta este lugar tan expuesto para recordarle sus objetivos y señalarle su ineficiencia. -Por lo menos a usted el riesgo se lo pagan bien –le contesta Tony sin pensarlo demasiado e inmediatamente. también. le aportó algunas reflexiones teóricas difíciles de desdeñar.. Corro un riesgo muy grande. Sus ojos. pequeños y penetrantes. por El Tony 32 En fin. 32 . -¡Qué bestias! –se lamenta Tony-. lejos de los debates teóricos. muy a su pesar. cuyo rostro moreno y algo marcado por la viruela y su traje gris oscuro. apenas se distinguen contra la penumbra del lugar. un hombre en sus tardíos cuarenta. con la vista baja. -Podrían haber esperado unos días más. sostiene un diálogo tenso pero a media voz con Ted Chamorro. Es evidente que se siente incómodo en el lugar. se mueven inquietos en todas direcciones. Tony permanece en el Copacabana envuelto en esos otros asuntos que. que no ha logrado hacer en unas cuantas semanas? -Bueno… no sé… pero esto no me gusta nada. Esta noche.MARES DULCES. son los que rigen su tiempo. incluso. sin embargo. Procuramos ser eficientes. En un rincón desierto y oscuro de la trastienda. mucho antes de que la mirada de Chamorro lo atraviese. tajante-. en peligro.

acepta blanda y mecánicamente el saludo. tendiéndole la diestra mientras le palmea el hombro con la izquierda. finalmente. mientras medita en la mejor manera de cumplir de una vez por todas con la tarea encomendada y no saber nunca más nada de esta gente. Tony simula recordarlo. por El Tony 33 Chamorro. agregando-: Pero. abandona la sombría trastienda camino a la barra a través del salón -estrecho y ordinario. Cuando toma conciencia de que necesita una copa. sonríe. esperando que el tipo revele su identidad. permanece también en silencio un largo rato (tal vez esté contando hasta diez) para. ¿no te acordás? –y. hombre.donde bailan unas pocas parejas.MARES DULCES. sin embargo. completando con su nombre los puntos suspensivos. no llame por ningún motivo la atención! Que el observado no termine siendo usted. -Lucio. Tony permanece aún en la trastienda por un largo rato. Tony? ¡Vamos. no se con- 33 . ¿como te va?! -Hola… eeeeh… -balbucea. en apariencia calmado. Tony asiente en silencio y Chamorro se retira con sigilo por el sombrío corredor. ¡Y. Gris oscuro sobre gris oscuro. sólo observe y mantenga distancia de lo que observa. -¿Por qué no se concentra en su tarea. Un tipo. agrega-: El día que cayó la cana. póngase en movimiento de una vez por todas! –lo insta casi paternalmente. se pone de pie al verlo y lo intercepta. como le digo siempre. querido. fundamentalmente. sentado a una mesa con dos chicas jóvenes y bastante bonitas. En el afán de sacárselo rápido de encima. sorprendido. ante la mirada confusa de Tony. fumando y paseando de un lado a otro. Tony. por su parte. -¡Tony. devuelve las palmadas con fingida calidez e intenta una amena despedida. Lucio. retomar la palabra.

¿de acuerdo? ¿Por qué no vuelves a tu mesa y arreglas solo lo que empezaste solo? Eres joven. Yo invito –le dice en tono confidencial. despechado. a su espalda -sin volverse. Y justo ahora agarró viaje porque acepté invitar también a su amiga y le prometí que les presentaba al pianista americano.MARES DULCES. -Mira. vagamente. yanqui de mierda?! A pesar de su determinación. te ves saludable… seguro que puedes con dos mujeres. es Clark Gable. que consiste en un tono duro-. de modo que insiste en la negativa aduciendo. 34 . cansancio y un malestar general. mucho más agradable. la despedida que Lucio masculla. no dónde tú me dices. desde ya. yo voy dónde quiero. Pero hoy no está para mujeres y. Actúa con un propósito. no está dispuesto a rendirse al primer asalto y. tomándolo del brazo y pasando a fase tres. ¿Ves la morocha? Hace meses que me la quiero ganar pero me da vueltas y vueltas. viejo –lo interrumpe. ¡Tenés que venir! Tony ya se cansó del tipo y el último cambio de tono le ha caído definitivamente mal. desde la cual las dos chicas los observan atentas y divertidas. Y. -Tony. pero… -Vos no entendés. el trayecto de Tony seguirá teniendo obstáculos. chico. Tony retoma su interrumpido camino mientras escucha. por favor. tampoco requiere -ni nunca requirió.. si además es buen mozo y norteamericano. por El Tony 34 forma. que la presente oferta. Lucio. La rubia es tuya. cambia a un tono medio suplicante. cualquier artista es una estrella. ¿O eres impotente? Liberando el brazo de un tirón. señala en dirección a la mesa que ocupaba. sin embargo.. pará! Fijate con qué par de bombones estoy. Sin soltarle la mano. Para Tony. -¡La puta que te parió ¿Quién te creés que sos. además. En la opaca mediocridad del Copacabana.de las gestiones de un idiota como este para lograr una agradable compañía. ni detenerse-. -Mira. lo siento. -¡Pará. la rubia es la mejor. necesito que me hagas la gamba.

podría no llamar demasiado la atención en una tarde soleada de La Habana. robusta y tanto o más estrafalaria aún que él. Iú tuch veri gud! –grazna la vieja. Ahora quiero uno para mi prima. -Plis. está recamada de brillantes que forman retorcidos arabescos. -Lo siento. tal vez. con mucho gusto. llamaría la atención hasta en una convención de ardillas. ofuscado. Demasiada sutileza. cam jir. -¿Y el que firmé para tu mamá…? El muchacho se queda mirándolo. -Para tu prima te firmé uno la semana pasada. Algo estólido y con un traje gastado pero prolijo. -¿Otra vez tú? ¿No te firmé un autógrafo ayer? –pregunta Tony con una sonrisa benevolente.tiene una especie de nido de cigüeñas platinado sobre la cabeza y está brutalmente sobremaquillada. hoy no puedo. amagando seguir su camino. un tipo maduro. muchas gracias –responde Tony en castellano. -Ese era para mi mamá. Si se lo llevo. -¡Gud. me la chupa… igual que la Rosa. 35 . tomándole afectuosamente la mano entre las suyas. Este es para la Irma.MARES DULCES. Fuma de costado con una boquilla dorada que mordisquea entre sus premolares y luce un traje blanco que. Su boquilla. varios centímetros más larga que la de su marido. con un gesto. -Gracias. por El Tony 35 Desde otra mesa. Ya acodado. Su peluca hirsuta de color caoba claro. gud. Pero es una noche de otoño en Buenos Aires. lo aborda un muchacho de unos veinte años. Tony logra desembarazarse de la pareja y llegar hasta la barra mientras ordena. La mujer -alta. se para solemnemente al lado de Tony y le extiende una libretita y una pluma. pequeñito y estrafalario se pone de pie a su paso. -Era para la Rosa. Otro día. rechazando el prosaico facilismo de la lengua local. Sit wit we –le ofrece el marido. su trago al barman que se encuentra a unos metros. en cambio.

un tipo amargo. Tony sabe lo pesado que el hombre puede llegar a ser e intenta zafar con parca cortesía alzando su copa hacia él. -¿Qué pasa? ¿A vos vienen dos o tres pelotudos a chuparte las medias: “Mister Reynoso. Mientras lo ve alejarse. -Yo tomo lo que se me da la gana –le espeta desafiante y dirigiéndose al barman le señala el vaso vacío y le grita-: ¡Che. Ven. Lombardi. anticipando en su cabecita la promesa de la Irma. -Nada. feliz y emocionado. tiene un incontenible y etílico deseo de decir estupideces y completa su brindis: -Y por nosotros. poneme otra ginebra! 36 . de aquí. procurando prevenir el próximo ataque. Era un mal chiste –concluye Tony-. en una butaca y agarra la copa que le acaba de dejar el barman con la sedienta intención de beberla de un trago. -Por el arte –oye una voz cascada a su lado. nada. Tal vez ya está teniendo una erección. los artistas. por lo visto. -Lo siento –dice Tony-. bebió de más. finalmente. dame esa libreta. Parece haber calma en el frente.MARES DULCES. el contrabajista de la jazz band. Pero Lombardi. avejentado y un borracho crónico. Tony echa una mirada algo temerosa a su alrededor. pibe. alza su copa hacia Tony con ojos vidriosos y una sonrisa falsa y cínica. pero hasta ahí no lo sigo. tal vez. Pero no ve ninguna amenaza inminente. Tony firma con una dedicatoria a Irma y despacha al muchacho con unas palmadas en el hombro mientras el chico agradece reiteradamente. de modo que se sienta. por El Tony 36 -¿Qué tiene que ver? –pregunta al cabo. de allá” y vos ya te la creés? -Lo que yo creo es que. un autógrafo Mister Reynoso. aunque serio y en silencio. La última mierda de este gran tacho de mierda que es este mundo de mierda.

Definitivamente. Sr. a Tony. con gruesos anteojos y un bigotito absurdo que flota sobre una boca de labios finos y pálidos. aquí presente –y lo señala con la mano extendida-. 37 . un hombrecito regordete. Reynoso? –lo saluda tendiéndole la mano-. -Lombardi –le dice ahora al borracho-. había dado la espalda. Petraglia? –le dice serio-. por El Tony 37 Mientras tanto. especialmente porque él quedaría excluido de ella. Los dejo para que puedan arreglar con tranquilidad los detalles. Lombardi respinga cuando escucha la cifra y comienza a prestar atención al personaje al que. Ochocientos pesos por dos semanas. el Sr.MARES DULCES. Petraglia. le presento al Sr. Lombardi. Apoya aparatosamente sobre la barra un voluminoso portafolio del que extrae unos papeles. -¿Sabe qué. puede esperar… -¡Mil pesos y… y… y la papa! –insiste Petraglia con Tony. ¿verdad? -La verdad es que no puedo. de qué mierda se trata? En este puto mundo eso es lo único que vale. -Es que… no se trata del dinero… -responde Tony. Un músico de primera línea. Reynoso –lo interrumpe-. creía haberse desembarazado definitivamente de Petraglia la semana anterior. No vine aquí para eso. Hacemos la gira. Su hombre es. Imposible. -¿Y si no se trata de dinero –se entromete Lombardi-. al final. -¿Cómo le va. Petraglia. importante empresario artístico. Tony lo observa un tanto perturbado. no tiene el tipo de los clientes del Copacabana. el único reconocimiento que un artista. hasta ese momento. Todos los gastos cubiertos. en realidad. se acerca. decidido. Regreso a mi país en unos días… -Sin regateos. ignorando a Lombardi-. ¡Es mi última oferta! Tony mira alternativamente a ambos pesados y llega a la conclusión de que formarían una interesante pareja.

Tarda un rato en articular una torpe respuesta. luego. el tipo ya casi le toca el hombro con su dedo índice. justo a sus espaldas. Es una de esas personas que. también. -No… es que… estaba distraído. Cuando Tony levanta la vista y ve la imagen de ese hombre reflejada en el espejo ubicado tras la barra. A pesar de vestir un traje oscuro de buen corte. ocupando el lugar que Tony dejó vacante y. se encuentra de pie a escasos centímetros detrás de él. Tony se permite aún una sonrisa interior antes de sumirse en sus dilemas –que poco tienen de risueños. por El Tony 38 Sin esperar que Petraglia -un tanto desconcertado. grasienta. carga su aparatoso portafolio y se retira. no sin antes regalarle a Tony una mirada resentida. no fue mi intención… -se disculpa el hombre en inglés americano. Tony se aparta varios metros dejándolo a merced de la ansiedad alcoholizada de Lombardi que se le acerca. Es alto. más y más. al menos a primera vista. Tras varios intentos de eludir el insoportable acoso. Petraglia guarda sus papeles. Lombardi. no puede evitar lucirlo con desaliño. Tony se sobresalta y queda paralizado. Tanto que ni se percata de la presencia de un hombre que. ¿verdad? 38 . corpulento. -Perdone. aún más envenenado que antes. -No somos muchos los americanos por aquí. nerviosamente silencioso. resultan desagradables a casi todo el mundo.desconectándose de todo lo que ocurre a su alrededor. con el pelo rubio rapado en la nuca y un mechón ondeado y grasiento que cae sobre su cara rosada y. también en inglés. sigue acercándose. murmurando maldiciones. con acento sureño mientras Tony gira lentamente hasta enfrentarlo y permanece quieto. más que alto. acercándosele por la espalda.reaccione.es que estuviera allí. Lo conoce y si hay algo que no esperaba –y que por nada del mundo debería estar ocurriendo.MARES DULCES. vuelve a su ginebra. sorprendido.

Asumiéndose autorizado por la presentación. Buenos Aires no parece el sitio adecuado para ganarse un puesto en la historia del jazz. Es que… en este momento no estoy particularmente interesado en el jazz. para los que la inactividad física sólo puede ser tenida por pérdida de tiempo. evidentemente. es angustioso aunque al hombre corpulento se lo nota más bien ansioso. 39 . se encarga de romper el silencio con el único y práctico objeto de producir. desea tener. Mr. del embarazo de Tony. aquí? ¡Mire usted! Hubiera jurado que llevaba el jazz en la sangre. Rockefeller & Co. Tiene ese aire de los llamados “hombres de acción”. Reynoso. de una vez por todas. ante su mutismo. Deja un rato la pregunta en el aire. Tiende una mano que Tony acepta tras una ínfima vacilación. simula interpretar esa inquietud como una mera cuestión de cortesía. continúa-: Tanto que me preguntaba qué está haciendo semejante músico en un lugar como este. Gordon acerca un taburete y se sienta. -Represento en Argentina a la banca Shroeder. la conversación que. Tony se inquieta aún más al escuchar su nombre en boca de este personaje que. Por eso estoy aquí. digo… no –responde Tony. aparentemente conciente del impacto anímico que produce en Tony. no me he presentado! Mi nombre es Alfred Gordon. -¡Pero.MARES DULCES. se produce un largo silencio que. Me interesa el tango. por El Tony 39 -Sí. y a continuación agrega: -Digo. en cierto sentido. aún descolocado. Y aunque parece hasta disfrutar. -¿Y cómo es que sabe mi nombre? –pregunta Tony. -No… claro. Tras el breve cambio de palabras. para Tony. -¡No! ¿Por el tango. que torpe soy. -Usted es un excelente pianista… -comenta y hace una pausa por si Tony comenta o agradece el elogio pero. en un lugar tan periférico. sin embargo.

que parece no entender. Tony espera en silencio. confío también en su patriotismo. inventaron el jazz… y con el jazz. Obedecen a estrategias concretas. perfectamente planificadas. Reynoso –continúa Gordon. un atentado con explosivos contra el RMS Gascony. finalmente. Lombardi. en América todos venimos de otra parte. un músico serio puede ganarse algún mango tocando pavadas… ¿o qué. -¡Me atrapó! Vea. Gordon destroza con una carcajada. ¿Y. Tampoco nosotros. Gesticula. señalando vagamente con la mano. Hasta los mayflower. Hasta en este recóndito lugar. un comando secreto nazi llevó a cabo la Operación Polo Sur. como si el río estuviera del otro lado de la pared-. -Mr. 40 . en cambio. -No figura allí. dialoga con el aire a unos pasos de ellos. la Royal Navy no hundió al Admiral Graf Spee en diciembre del ’39 aquí nomás. que se irá tornando insoportable. así que vayamos al grano. rápido y seguro. parodia el sonido del idioma inglés. en medio de este río? –dice. Ningún país puede estar al margen de esta guerra o de sus efectos. por El Tony 40 -Lo leí en el afiche que hay en la entrada –responde Gordon. Ambos se miran durante un tenso segundo que. -Además de lo de la banca Shroeder –comenta Gordon como confesándose-. voy a morfar de tocar Schumann? -un murmullo de fondo molesto. Vine expresamente a conocerlo y a hacerle una proposición. -Los yanquis son grandes. acaso. no sólo los latinos. -Espera el efecto de sus palabras y prosigue-: Desde ya. en junio del año pasado. ni los británicos ni los alemanes navegaban estas aguas por casualidad. ¿no es así? ¿O su interés por el tango tiene un sentido político? Tony no responde. cumplo funciones… digamos… patrióticas. soy hombre frontal. A fin de cuentas.MARES DULCES. procurando ignorar a Lombardi-. la guerra europea se extiende por el mundo. Pero todos somos americanos. Créame.

En los procedimientos. sensiblemente. un complot de proporciones realmente importantes en la ciudad de Apóstoles. de su explotación actual y de su potencial. Es más. aunque afecta a nuestros aliados. También hablaba de las complicidades locales y. –Y. que es muy numerosa y muy influyente en esa provincia. se logró desbaratar. En julio del año pasado. con unos pormenorizados análisis de los recursos naturales. al noreste del país. Gordon le advierte-: Puede ser que escu- 41 . la Gendarmería Argentina secuestró importantes arsenales. se conocieron documentos de la embajada alemana dirigidos a la Oficina de Política Colonial del Partido Nazi en Munich donde se detallaban perfectamente los alcances y las posibilidades de éxito. Para ser sinceros.MARES DULCES. la existencia de actividades alemanas subrepticias de este lado del Atlántico. ¿eh? Al menos desde el ’37. por fin. tal vez desde antes. orientados a la acción ideológica aunque. tras una breve pausa. -Es cierto –concede Gordon-. por ejemplo. Hace dos años. como los que también tenemos en nuestro país. la puja por territorios y materias primas entre europeos y en Europa nos favorece… porque los debilita a ellos –dice guiñando un ojo-. Hasta ahora. estaban fuertemente armados. de influencias y pactos con personajes relevantes y funcionarios de los gobiernos sudamericanos… En especial aquí. por El Tony 41 -América no está en guerra… -afirma Tony. Se trata de operaciones políticas y comerciales concretas. en realidad. formalmente no estamos en guerra. Nuestro principal problema es. Se confirmó la existencia de grupos organizados a partir de los clubes sociales de la comunidad alemana. Y no se trata de un hecho aislado. su pacto con Stalin nos ha regalado el beneficio de un importante retroceso de los marxistas americanos que. intereses norteamericanos. por ejemplo. con la ayuda de algunos de nuestros agentes y con información que facilitó la inteligencia británica. en la provincia de Misiones. en Argentina. además. en fin. No sólo se trata de la presencia de grupos hitleristas organizados. la expansión alemana no ha vulnerado. los nazis vienen desarrollando un plan para la ocupación militar y la colonización de la Patagonia. de todo lo necesario para pasar a la acción. ven la verdadera cara del comunismo.

¿por qué me habla a mí de todo esto? Yo no entiendo nada de política ni de guerras. cretinos… yo los voy a cagar… bien cagados…! -Y. fue totalmente real y fueron necesarios grandes esfuerzos diplomáticos y de inteligencia para ponerle freno. otra ginebra!… ¿Qué es esto? ¿Qué me das?… ¡Llenala. Soy un músico. No lo crea. exclama: -¡Hacerme eso a mí. -Los alemanes no comparten nuestro valor supremo que es la libertad. importunado por Lombardi que. A todo esto. el que nos legaron los padres fundadores.es un centro de reunión de células nazis. pero en este puto país… Gordon lo mira con desprecio e impaciencia. -Sé que suena extraño –responde Gordon con una sonrisa-. en nuestro hemisferio. dirigiéndose al barman. Yo. colaboro con el Departamento de Estado. ¡América es y debe seguir siendo para los americanos! Y un buen americano debe hacerse cargo de su responsabilidad en este asunto. es siempre la anfitriona… Se interrumpe. Y Melina Altmann.. -Dígame. Gordon –lo interrumpe Tony-. Hemos detectado la presencia de funcionarios de la embajada alemana. En fin. militares argentinos de ideología fascista. El Olimpo –lugar que usted conoce bien. pero intenta nuevamente ignorarlo y proseguir con su discurso. No podemos permitir su intromisión en el hemisferio occidental. pero puede ser útil para nuestra lucha precisamente por ser músico. empresarios argentinos que simpatizan con Hitler. Lombardi continúa con su incoherente perorata: -Porque yo toqué con la filarmónica. hombres de negocios y técnicos industriales alemanes. en ese momento.MARES DULCES. maricón! 42 . ¿eh? Primer violonchelo… ¿O se creen que siempre toqué en cuchitriles de mala muerte como este? …yo estudié con los mejores. la lista sería muy larga.. nada más. agrega-: ¡Pibe. por mi parte. por El Tony 42 che por ahí que el Complot Patagónico se trató de un fraude inventado para afectar inminentes convenios comerciales entre este país y Alemania.

Estimo que eso cubriría sus perjuicios económicos y molestias. Pídale a su amigo. Necesitamos un informante adentro. aunque.es la cabeza visible del lugar aunque suponemos que se trata sólo de una fachada. Converti! Terrible. que no sabe que hace apenas un rato. -¿En que estábamos? –le consulta. -Los sitios caros son los que peor pagan. harto. y Gordon espera. exclama: -¡Ah. visito al director de la orquesta de tango. Converti. Y. Luego de un rato. Una última partícula de conciencia aún no ahogada en alcohol le dice al bajista que este es un tipo de cuidarse y lo induce a retirarse. -dice con un gesto vago y algo desdeñoso. Tony calla. para acompañar al patriotismo. usted aceptará todas las condiciones. Necesitarán un relevo urgente. Tony intenta sostener su mirada y otra vez Lombardi rompe el tenso silencio.todo esto es muy raro… 43 . Desde ya. junto con una sonora y seca carcajada-.MARES DULCES. -¡Ahora yo los voy a recagar! –grita desencajado. -No sé… -responde después de un rato. perturbado. -¡Mr. Sólo entro como cliente. -¿Debo suponer. ese que toca tango. bueno –agrega luego de una pausa-. por El Tony 43 -La alemana –dice Gordon mientras tanto. entonces –pregunta Gordon con velada ironía-. para nuestro objetivo. Reynoso –le suelta como una amonestación. Gordon. se para y ubica la mole de su cuerpo junto a Lombardi mirándolo fijo. un informe sobre los integrantes de ese grupo y sus movimientos. vacilante. de vez en cuando. podría recibir trescientos dólares. hablamos de servir a la patria! Pero. muy conveniente. el pianista de la jazz band del Olimpo.que lo recomiende. si puede darme… digamos en una semana… diez días. sufrió un… accidente? -lo mira fijo un segundo y prosigue-: No podrá usar las manos por un largo tiempo. Gordon vuelve al lado de Tony. Queremos saber qué es lo que realmente sucede allí. pobre hombre. -Pero yo estoy afuera.

abrir la boca y cobrar el dinero. Si hace bien su trabajo. arqueando las cejas y alzando los hombros como si hablara del modo más usual de rescindir un contrato. Si no lo hace. ni en nadie. prosigue: -Pero. este asunto no tiene nada que ver con la confianza. con una pregunta: -¿Quién le dijo que confío en usted? Yo no confío en usted… No confío ni en usted. Otro ocupará su lugar como usted el de Converti. Usted recibirá un dossier con lo que tenemos acerca de ese sujeto. -Doscientos por adelantado –dice categórico y. recibe el dinero y un patriótico agradecimiento. Nos interesa en especial Fritz Mandl. lo reemplazamos y punto. -…y muy arriesgado… -continúa Tony. por El Tony 44 -¡Cuatrocientos! –lo interrumpe Gordon. créame. Lo dice con naturalidad. traicionando a los suyos… Judío y punto. Tony… ¿puedo llamarlo Tony.que comercia con jerarcas nazis. -¿Y yo cómo sé que usted es quién dice ser? ¿Por qué debería confiar en usted? -La verdad. incapaz de sostener el acoso. Gordon responde. Esto es sólo cuestión de hechos. una vez más. ¿no es así? –y calla un instante. ¿qué le importa eso? –pregunta Gordon por respuesta-. unilateralmente. Sus ojos quedan clavados en los de Tony que. en realidad no corre el menor riesgo. o prefiere Reynoso? 44 . suavizándose nuevamente. su única disyuntiva razonable debería ser: “¿Qué pierdo y qué gano haciéndolo?” A pesar de sus lamentos. verdad. -¿Y usted. -Bueno. por qué confía en mí? Tras una pausa durante la que se le borra la sonrisa. parpadea reiteradamente. aguardando una complicidad que no llega-. En todo caso. Hace otra pausa para dramatizar el efecto de sus palabras y luego. Sólo tiene que parar la oreja. un millonario austríaco -mitad judío.MARES DULCES. da por confirmado el acuerdo-.

por El Tony 45 -Tony está bien –contesta con un hilo de voz. 45 . incómodo. indefenso. -¿Tenemos un trato. desviando la vista hacia el escenario. Todo en Gordon lo hace sentir incómodo… más bien. Tony respira profundamente y. verdad? Tras un largo y meditativo silencio. apenas alcanza a decir: -Debo tocar nuevamente.MARES DULCES.

era uno de tantos. de ninguna manera. Uno podría imaginarse. un ridículo… pero. se convierta en un espía. los bancos. ¿Entonces. Las tablas -y la módica fama que ellas otorgan. el neón de toda gran ciudad. desde muchos puntos de vista. por ejemplo. orates. rutinarios para el artista. por ejemplo. uno de tantos. de un día para el otro. Un efecto magnético bien diferente del que tienen. una ridiculez y Gordon era. También podrá parecer ridículo proponerle a un músico que. con el tiempo. delirantes y. por El Tony 46 ALLÁ ENTRE BASTIDORES. En el fondo. Pero no. en fin. No voy a reiterar que nada es lo que parece porque. Gordon y su propuesta fueron el ridículo que hizo la diferencia de esa jornada… y de todas las demás.son como un imán que noche. efectivamente. de la falta de imaginación. hija. un músico haciendo el espía es. 46 . que suelen atraer otro tipo de bichos. de todos modos. un oficinista. que hasta esos seres ridículos se tornan. en el fondo. para un artista. tras noche. otra jornada rutinaria? Tampoco. puede ser muy diferente de la que tiene. es sólo otra palabra. como polillas. La rutina. uno solo. más que nada. Gordon parecía un ridículo nocturno más. no existe.MARES DULCES. No voy a negar que la idea de lo que es extraño y lo que no lo es. nunca son iguales dos noches… ni dos seres ridículos. tras noche atrae a solitarios irremediables. RIDÍCULO Y MEZQUINO… ¿Demasiados acontecimientos extraños para una jornada de músico de night club? ¡Qué va! Realmente extraño. efectivamente. a esa multitud de seres ridículos que rondan.

muy cerca de la calle Corrientes. es apenas lo poco que logró salvar en New York cuanto todo se fue a la mierda. teatros y sitios de espectáculos de Buenos Aires. entre ellos el Olimpo. zona donde se encuentra la mayor parte de los cabarets. cuelga cuidadosamente el esmoquin en el angosto ropero atiborrado y se pone una robe de chambre de seda negra con alamares plateados. dos sacos más informales y una campera de cuero gamuzado color café con leche. con el propio Cobián al piano y con Julio De Caro en violín y Maffia en bandoneón. otro esmoquin además del que acaba de colgar. Tony vive en un departamento de dos ambientes. lo único que compró en Buenos Aires. observa la portada con deleite. donde se desviste. Cuelga del barral media docena de trajes de calle de excelente tela y confección. Se trata de la vieja orquesta de Juan Carlos Cobián. aceptablemente amueblado y decorado. De vuelta en la sala. Mientras suenan los primeros compases de La confesión. en un edificio de estilo moderno en pleno centro de la ciudad. por El Tony 47 CAPÍTULO 3 Te baten todos Muñeca Brava porque a los giles mareás sin grupo…* Al entrar y encender la luz. que compró de ocasión. Varias camisas de hilo y seda. advertido de la buena calidad de la ropa de cuero local. así lo echa descuidadamente encima de un sillón de la sala y continúa su marcha hasta el dormitorio.MARES DULCES. Su guardarropa es una pequeña sastrería aunque. coloca un disco en un tocadiscos portátil del tamaño de una valija mediana. corbatas de seda y cinco pares de zapatos completan la colección. Tony enciende un * MUÑECA BRAVA Música: Luis Visca Letra: Enrique Cadícamo 47 . para Tony. Así como levanta el sobre del piso. lo primero que ve es un sobre grande de papel madera sobre el piso del estrecho vestíbulo.

aunque parece costarle darse cuenta de que ella está más harta aún de él y de su música a alto volumen y a cualquier hora. abre la ventana y se asoma. Se acerca al sillón. y vuelve sobre sus pasos para servirse un whisky. 48 . baja el volumen y vuelve a su sillón para tomar. el sobre y ver de qué se trata. al piso del vestíbulo? Ya le da pereza ponerse de pie nuevamente de modo que sólo se inclina lateralmente tratando de estimar a ojo de buen cubero el tamaño de la rendija. si hay algo que no necesita. a su vez. Otra vez en la sala. evalúa nuevamente el espesor y concluye sin mayor trámite que. se malogra cuando unos golpes furiosos suenan en el techo. cuando su oído se fuga tras una particular acentuación de mano izquierda en el piano de Tapete Verde. en efecto. se pone de pie. le trasmitió a él las quejas y le hizo duras advertencias. es tener que mudarse. Su concentración. Parece finalmente dispuesto a abrir el sobre. echa en el vaso una buena cantidad de bebida y se sienta. La histérica ya se quejó varias veces con el propietario del edificio el cual.MARES DULCES. finalmente. rasga el sobre y extrae una carpeta de cartón delgado. sin embargo. indeciso. Como es su costumbre. pero es posible. en el sillón. si no. Tal vez no holgadamente. es posible. lo obliga a entrar de nuevo y cerrar. Apoya ambos –sobre y carpeta. de una vez por todas. mira el sobre. El vaso lo saca de un mueble con vitrina que hay en la sala y luego va hasta la cocina para servirse de la heladera unos cubos de hielo. por El Tony 48 cigarrillo. una idea perturbadora le pasa por la cabeza: ¿Permitirá la rendija entre la puerta y el suelo el paso de un sobre como este? ¿Cómo llegó.y comienza a pasar las hojas con displicencia.que. por fin. Tanto como el viento de la madrugada -demasiado fresco y húmedo. desde la altura le resulta irresistible. Molesto pero resignado. digita en el aire procurando entender y retener lo que escucha. Sin embargo. tal como le sucedía en Manhattan. acodándose en el antepecho y contemplando el espectáculo de las luces del centro que. No es que le importen mucho ambos imbéciles pero.sobre el muslo de su pierna izquierda – cruzada sobre la derecha. al sopesarlo y prestar atención a su espesor. Finalmente. Poco más puede ofrecerle el desolado interior del artefacto. Tony ya está harto de la solterona de arriba.

“¡Vaya personaje!”. Un conjunto bastante heterogéneo de personajes y situaciones pero. que no se detiene a leer. censurada en casi todos los Estados Unidos y carente del famoso Sello Hays por ser considerada “peligrosamente indecente”. con el cortinado de los reservados como fondo y en medio de otros personajes que los observan sonrientes. en la mayor parte. pero el contexto en el que la está viendo le impide terminar de cerrar el círculo. por El Tony 49 Son hojas mecanografiadas. Se trata de una vista amplia del salón del Olimpo. La imagen le resulta a Tony vagamente conocida. muy previsible. Algunos billetes verdes dejan ver sus puntas triangulares. Sin dudas. a la vez. ese es Mandl. Un tipo que ya ha visto en el Olimpo está en casi todas y. Finalmente la reconoce como un fotograma de la película Ecstasy: el célebre y escandaloso desnudo de la bellísima Hedy Lamarr nadando. y algunas fotografías. Al manipular la carpeta. Tony los levanta y cuenta diez billetes de veinte dólares que abre en forma de abanico y observa pensativamente durante un largo 49 . se dice Tony. probablemente doble corona. ¿Qué hacía Hedy Lamarr en este dossier? La foto siguiente muestra la boda entre Mandl y la estrella y disipa la duda. en New York sólo se exhibió en ámbitos de cine de arte en uno de los cuales Tony logró verla. que quedó en el suelo semiabierto entre sus pies. a juzgar por los ámbitos y la ropa. donde se lo ve besando la mano de Melina. La película.MARES DULCES. hasta que aparece la sorprendente foto de un desnudo femenino de extraordinaria belleza. vestido con trajes impecables. que pasa más lentamente. más pequeño. Se lo ve en su juventud. tomada desde la barra. usando clavel en el ojal y fumando inmensos cigarros. También. La última foto de la serie profundiza la curiosidad que Mandl logró despertar en Tony. ruido en el suelo lo alerta de que del interior del sobre rasgado se deslizó otro sobre. posando con otro hombre mayor y con rasgos similares (probablemente su padre) en una especie de planta industrial. en varios eventos sociales acompañado de presuntos ricos y famosos.

adicionales y menos visibles. 50 . no así para los judíos que sólo aceptan esa condición trasmitida por vía materna) le tendría que haber valido la expropiación o. la anexión de Austria al Reich. Por el contrario. los vuelve a colocar en el sobre y retorna al dossier con un interés definitivamente estimulado. logró huir a Suiza y. al poco tiempo logró burlar su férreo encierro y escapó. por ejemplo. De todos modos. negociar un acuerdo de venta a la Hermann-Göring-Werke tan generoso para un tipo en sus condiciones que invitaba a suponer otros acuerdos. por El Tony 50 rato. Mandl que. con destino final Hollywood. Así y todo. y heredero de una importante empresa siderúrgica y armamentista que. una venta forzosa -y. jamás agradeció los esfuerzos de su esposo por apartarla de tan bochornoso pasado. por otra parte. Hedy Lamarr según el rito de Hollywood) fue su segunda esposa. su condición de judío (al menos para los cánones eugenésicos nazis. Celoso enfermizo. Parece que Mandl se tentó con ella al verla en Ecstasy. Sin embargo. Hedwig Eva Maria Kiesler (bautizada. pero luego se le hizo difícil convivir amigablemente con la exposición pública del cien por ciento de la superficie dérmica de su esposa y con la muy convincente expresividad de su rostro durante un orgasmo. Mandl es descrito como un apasionado por el espectáculo y las mujeres hermosas. de padre judío y madre católica. Friedrich “Fritz” Mandl es austríaco. dos días antes de ella. los pliega. no logró impedir que se siguiera exhibiendo y que más y más gente conociera hasta las más recónditas intimidades de la Sra. ha suministrado armas y municiones a las tropas de Mussolini en la campaña de Abisinia. sometió a Hedwig a una vida de encierro e invirtió más de un millón de dólares en la compra de los negativos y todas las copias que pudo conseguir de la película. Finalmente. al menos. bajo condiciones leoninas.MARES DULCES. seguramente. disfrazada como una de sus criadas. años más tarde. desde allí.de su Hirtenberg Patronen-Fabrik no bien se concretó la Anschluss.

por los sombríos bordes con la vista clavada en él.y también fue seducido por Hollywood donde compró acciones de una productora Gloria Pictures. por el paso que conecta con las áreas privadas y que. declara estar tan satisfecho tanto con la ejecución como con los antecedentes y le pide que espere unos minutos mientras sale. un tal conde von Starhemberg y su esposa Nora. Cuando finaliza la pieza.además de contactar otras varias empresas. en los horarios sin público. Tony procura ignorarlo y distraerse tocando notas sueltas. Con sus antecedentes. sin embargo. silencioso como siempre. en busca de los negocios que la expansión nazi le negaba en Europa por ser medio judío. Las notas fluyen con dulzura. que los observa desde lejos. Guzmán atiende a la música mientras pasa las páginas del curriculum que trajo Tony. De hecho. Aún sentado al piano. Tony audiciona en el escenario del Olimpo ante Guzmán. carpeta en mano. en esa bastante creíble coartada. O. suele permanecer con las cortinas descorridas. parecía decidido a invertir al menos una parte de sus muchos millones de dudosa procedencia en la Argentina. precisamente. el director de la jazz band. Las manos se mueven expertamente sobre el teclado. El salón está desierto.MARES DULCES. A Mandl lo acompañaba siempre un séquito de parásitos presidido por un noble venido a menos. Tony echa una mirada a su alrededor y sus ojos se cruzan con los de García. incomodándolo. quizás. Tony suponía que no era el interés comercial su única razón para frecuentar a Melina Altmann. Quizás. otra actriz austríaca. que merodea. encendiendo 51 . Pero allí no le cayó bien a todo el mundo –tal vez las autoridades sospechaban de la segunda opción. desde hacía un tiempo.y. excepto por ellos dos y por García. espiando para los nazis amparado. ya el año anterior había promocionado entre sus asociados de Wall St. la compra a “precios de liquidación” de propiedades de los ingleses en el país. por El Tony 51 Mandl también marchó a Norteamérica -aunque ya no tras los pasos de su ahora ex esposa.

a la oficina de Melina Altmann. García se detiene delante de la última. pero la modalidad del Olimpo es que todos somos contratados individualmente por la empresa –le explica como si debiera excusarse-. dejando a Tony y García frente a frente en medio del escenario desierto. Tony empieza a entender cómo funcionan allí las cosas. La Srta. Altmann es muy… digamos… cuidadosa. por El Tony 52 un cigarrillo. es mejor que se acostumbre.MARES DULCES. busca a García con la mirada y lo llama. -Ojalá se pongan de acuerdo en todo –le desea a modo de despedida-. Sin decir palabra. observando con mucha atención los lugares por donde pasan. El vigilante se acerca y Guzmán le pide que acompañe a Tony –ya que él debe retirarse inmediatamente. usted ya es parte de la orquesta. No más atravesar el paso entre el salón y las áreas privadas suben la escalera. paseando por el escenario. -En lo que a mi respecta. aclarando -con un énfasis que parece algo excesivo. ¿Me explico? Si va a trabajar aquí. -Tranquilo. Las cuestiones contractuales y económicas las va a tener que arreglar con los administrativos y con la Srta. En la planta alta. por otra parte. Reynoso.que es ella misma quien solicitó la entrevista. quiere conocerlo. observando con escaso interés las tramoyas. Espero verlo. Altmann que. Al final del pasillo hay una antecámara a la que dan otras dos puertas que se encuentran también cerradas. hay dos puertas cerradas y. En los primeros metros. Lo salva de la exasperación la reaparición de Guzmán con las manos vacías. un pasillo los lleva en dirección al frente. ambos rostros a 52 . Hoy ensayamos a las cinco y media. al pasar delante de una de ellas. Tony se sobresalta un poco y Guzmán lo percibe. acá las cosas son así. García pega la vuelta y empieza a caminar. se escuchan voces y el repiquetear de las máquinas de escribir. Ella controla personalmente cada detalle. que lo tome como algo natural. gira sobre sus talones y queda de nuevo frente a Tony. Guzmán sale apurado. Tony lo sigue. volviendo a tocar notas sueltas. Mientras le dice esto.

deduce. No se le ocurre a Tony qué podrá ser. durante un instante. una mesa baja con tapa de cristal sobre la que reposan una hermosa cigarrera de caoba con incrustaciones de marfil. no siendo del gusto del homenajeado. A la derecha de la entrada. un reloj de péndulo alto y extraño. si no estético. en el centro de ese sector de estar. Tanto como otro cuadro colgado sobre la pared del fondo. A la izquierda de la entrada. golpea. A Tony se le hace uno de esos regalos que. “No una ventana. ya que es la pared opuesta al frente”. captura la mirada fascinada de Tony. seguramente de gran valor.está encuadrada por un marco rococó recamado de flores doradas. a su izquierda. de aproximadamente un metro de ancho cada una. penden dos largas y pesadas cortinas de gobelino. delante del gran ventanal. se encuentran corridas. en ese momento. las que. abre. al menos económico. no demasiado grande. un aparador con bebidas bajo un espejo bastante grande de marco también dorado y. girando otra vez. En la pared. se asoma al interior de la estancia durante un instante y vuelve a enfrentar a Tony solo para decirle -con idéntica locuacidad-: “Entre”. por lo tanto. un encendedor de mesa de diseño vagamente barroco y dos ceniceros de cristal de Baccarat. Sobre la pared que delimita la habitación por ese mismo costado. La pintura -que muestra un motivo de ruinas en el campo bajo un cielo borrascoso. se impone a la vista un bellísimo piano Bechstein de cuarto de cola que. Al fondo. sobre este último. Sólo dice: “Espere” y. se organiza un sector de estar formado por dos sillones de un cuerpo y uno de tres cuerpos. opuesto a la entrada hay un pequeño hall con dos puertas. La oficina es amplia y está amueblada mayormente en estilo Luis XV.MARES DULCES. una biblioteca empotrada en la pared de cerca de un metro de ancho por dos de altura. aunque su memoria se rehúsa a identificarlo. probablemente una de ellas sea un toilette. Arrinconado en el ángulo de los muros. Contiguo a esta y. cuelga un cuadro grande que Tony está seguro de conocer. ocultando lo que sea que hay detrás de ellas. por El Tony 53 escasos centímetros uno del otro. como intentando pasar desapercibido aunque sin la menor posibilidad de éxito. que muestra 53 . por razones sociales no puede evitar exhibirlo.

-Gracias… puede llamarme Tony. fascinado y algo nervioso. Sr. Tony la considera una artista exquisita. Reynoso –le dice indicándole una silla. parco y reubicado. -Siéntese. -Acabo de escuchar su prueba –dice Melina. -No. en las formas del trato entre ambos. señalando vagamente hacia el exterior de la oficina. sentada tras un gran escritorio. 54 . Encantada –le dice. menos aún tratándose de un acortamiento de distancias. pero con la misma belleza estremecedora. -Pase. Un juicio con el que ella no lo complace. gracias –responde.y hojeando el curriculum que le dejó Guzmán. independientemente de ser la dueña del lugar y su potencial empleadora. con algunos años menos. se quita los lentes. podía ser él quien estableciera alguna condición. apenas pasado el quicio de la puerta. por El Tony 54 una fotografía en claroscuro de Melina Altmann. muy diferente del que supone el estereotipo femenino. Sr. preguntándose si esa firmeza casi marcial será propia de las diosas… o de las nazis. aguarda algún juicio de valor acerca de lo que oyó. Y. por favor. -¿Quiere algo de beber. En lugar de eso. hasta que ella levanta la vista.MARES DULCES. Tony camina apurado. cortés y formal. pero sin el menor atisbo de simpatía. rehusando la sugerencia. del otro lado del escritorio y estrecha la mano ofrecida. se pone de pie tendiéndole la mano derecha en el extremo de un brazo recto. Melina Altmann en persona -luciendo un traje sastre de lanilla y anteojos. debajo de ese cuadro. Como. El apretón de Melina es fuerte y firme. Tony aguarda. continúa con las formalidades laborales. Tony se siente particularmente estúpido por haber supuesto que. Reynoso? –le pregunta. -El gusto es mío –responde Tony un tanto sorprendido por el sacudón. hasta quedar frente a ella.

lo que importa es la opinión de los expertos. algo abruptamente y luego agrega. apenas. una apelación a la confianza del otro. tras una pausa. continúa. Vacilando. lo mismo que actualmente gana en el Copacabana. Tony evalúa alternativas de respuestas medianamente verosímiles. igualmente. me encantaría escucharlo . señalando la carpeta que este último le alcanzó y que reposa sobre su escritorio. ¿vio? Ese tipo de cosas… -Qué pena. habló muy bien de usted de acuerdo a lo que acaba de escuchar. responde: -En rigor de verdad… grabé… -Ah. debería incluirlas entre sus antecedentes aunque no tenga la posibilidad de fundamentarlo. Por una u otra razón nunca se llegaron a publicar. Y también Guzmán. en realidad. Por otra parte. creo que. confianza que. El maestro Barrios me ha dicho que lo conoce y que es un músico talentoso y de buena formación. endulzando su tono-: Quiero decir… He tenido mala suerte con las grabaciones. Líos con las compañías. que parece incoherente con el resto de sus antecedentes.MARES DULCES. para empezar. retomando su tono enérgico-: Bueno. Segundos que a Tony se le hacen largos -¿Cómo es que nunca ha grabado? –pregunta al cabo. Las condiciones de trabajo son las usuales. Finalmente –dice. la punta de la lengua y luego prosigue-: …hay algo en él que me resulta extraño. Sin embargo.es bueno… aunque… se interrumpe unos instantes mordiéndose. por El Tony 55 -Tengo buenas referencias de usted. su currículum –prosigue. espera además unos segundos antes de aclarar qué misteriosa incoherencia ha descubierto. le ofrezco. Para mayor inquietud de Tony. 55 . Como salario. -No –dice Tony. Tony asiente y Melina permanece observándolo en silencio. que usted conoce bien.lo interrumpe al vuelo. con cierto aire reflexivo-. que es excelente. no es más que la que uno mismo logra forjar –lo mira a los ojos y. un currículum es una declaración.

-Le agradezco el cumplido. simplemente. ¿por qué no?. pase desapercibido por la distancia que establece la condición escénica. nuevamente. instintiva y animal con la que cuenta el ser humano.MARES DULCES. Tal vez sea como rascarse la lengua.el buen estado de su arma. dejando. Tony infiere que se trata de un hábito. La he escuchado con atención. ni se le pasa por la cabeza que alguien como Melina Altmann pueda. algunos cantantes sólo cantan. prefiero un lugar donde actúan músicos de la categoría de Barrios… y de usted. un gesto que recién ahora cae en cuenta. Por cierto. una especie de tic que. No usted. prueba –como cualquier asesino. Como sea. tanto en las primeras como en las últimas instancias. aún no puede afirmarlo con certeza. a veces. en otra persona. Srta. pero usted realmente hace música… Tony cree ver un atisbo ínfimo de sonrisa en su rostro y. tal vez –se le ocurre repentinamente. Aquella que descubrimos como la más genuinamente propia y fiel. podría resultar hasta desagradable pero en ella. también se le ocurre pensar. Altmann. si lo hace. por más artefactos letales que haya logrado inventar.palpa con la punta de la lengua el borde de sus dientes. que ellos la atrapen. pero yo sólo canto. -Si me permite. Es probable. por el contrario. a juzgar por cierta insinuación de goce que deja vislumbrar. si no la más efectiva. por El Tony 56 -Puede sonar ridículo que sea yo misma quien lo pregunte. pero… ¿no aspira a ganar más? -¡Claro que sí! Pero usted acaba de decir que ese es el salario de inicio. al menos la más primaria.lo que goza es sentir en su carne la potencial agresión de sus propios dientes. No me parece momento para detalles técnicos. O.ha repetido con cierta frecuencia a lo largo de la breve charla que vienen manteniendo: con la boca apenas entreabierta -pareciera ser que mientras escucha a su interlocutor o medita una respuesta. contribuye a redondear su encanto. es- 56 . ¿no es así? Es en esos términos que acepto: a igual salario. O. que no lo haga en su faceta pública o que.

aunque en una dirección bien distinta a la turbación que. al cabo de una pausa en la que el atisbo de sonrisa se extingue completamente. hasta ahora. ¡bienvenido al Olimpo! Melina se pone de pie. Sr. y lo despide reiterando su firme apretón. por El Tony 57 tar padeciendo una prosaica afección odontológica transitoria. dando por concluida la entrevista. viste un traje sastre y una blusa de seda blanca abotonada hasta el cuello y calza unos zapatitos como botines acordonados pero de taco grueso y muy alto. Y eso también lo turba. al igual que su fuerte apretón de manos.MARES DULCES. lo dominó. -Gracias. Mientras le da la mano con un apretón similar al de Melina. ella ya lo está esperándo de pie bajo el quicio de la puerta de una oficina bastante amplia para tan sólo dos escritorios y unos pocos ficheros que la amueblan. vea a mi secretaria. De inmediato. vislumbrar su universo íntimo. no es momento de tecnicismos… tal vez en otra oportunidad –responde Melina a su comentario y. 57 . Lo espera en la oficina que está justo aquí enfrente. más probablemente. Cuando Tony sale de lo de Melina. agrega-: Por las cuestiones formales. Miss Higgins. Reynoso. de algún modo. lo estudia con su par de penetrantes y vivaces ojos celeste claro. por conocer de antemano que Tony es bilingüe. Peina su cabello gris tirante y con un rodete muy cerca de la nuca.cada tanto incluye palabras sueltas o frases hechas en inglés. Tal vez por deslices –o. Lo que sí le pasa por la cabeza es que conocer este gesto. comienza a desplegar un discurso pesado y cargado de moralina en perfecto castellano aunque con un acento británico apenas marcado. Bueno. pero es verdad. Miss Higgins es una pequeña solterona hiperactiva que ya ha dejado atrás los sesenta. es. tras unos anteojos para lectura con marco de carey montados cerca de la punta de la nariz.

-¡Ah. sin estridencias. por el bien de todos. los artistas. aburrido. Miss Higgins. Mi padre -oficial del ejército. y aclara-: Lo que pasa es que ustedes. No sabía… -No hay problema. ¿me explico? -No lo tome a mal. nos ajustamos a un plan detallado y procuramos respetarlo hasta en sus más mínimos detalles. En nuestra humana imperfección. sea una falla mínima. joven.. cariacontecido. lo siento. -Oh.me enseñó de pequeño las virtudes del orden. joven –le está diciendo Higgins-. Lo fue. -Lo fue. su padre.MARES DULCES. Como músico. debemos buscar la armonía. Miss Higgins –le dice. disculpe. como observando el clásico minuto de silencio en homenaje al difunto padre de Tony. son tan… anárquicos. organización y disciplina”. persignándose-. -No es mi caso. -Así es. O’Higgins –responde Tony. qué bien! Debe ser un gran hombre. sí. sí. seguro lo entiende. por El Tony 58 Dentro de la oficina. por favor. acá somos como una familia: todos tiramos para el mismo lado. y luego retoma su perorata: 58 . Tony decide tomar con humor a la veterana dama y cambia de tono. son tan… ¿cómo expresarlo?. joven. -Y si Dios quiere que falle algo –continúa Miss Higgins-. Reynoso. al menos. Sra. -Ah. Un funcionamiento armónico. pero ¿usted cree que soy un irresponsable o algo así? -¡No. debemos ser muy organizados. El funcionamiento es complicado y.. sentado ante su escritorio . para evitar las fallas. tratamos de que. Su lema era: “Método. -Me imagino. porque es su santa voluntad que no seamos seres perfectos. por favor. cómo puede pensar eso! –exclama. y soy señorita: Miss Higgins. -Sin la O. Mr. como compungida. ¿Cómo podría usted saberlo? Higgins deja quieta su extremadamente ágil lengua. los observa un personaje taciturno y abúlico que fuma amaneradamente en su boquilla.

Aguirre. presionándolo insistentemente contra el fondo de un cenicero de vidrio verdoso casi vacío pero muy manchado de ceniza pegoteada con alquitrán y nicotina (volcar el contenido en un papelero. le presento al Sr. Usted. Enchanté… Tony. -Dr. parece ser 59 . la reja de una jaula y cada uno creyera que es el otro el que está del lado de adentro. no lo dude. Tony también lo mira extrañado. es africana… negra. pegando la vuelta. Seguro que nos vamos a llevar muy bien. -Encantado… puede llamarme Tony. toma todo con enervante parsimonia. Reynoso. Aguirre Bécquer. lo llevo a conocer las instalaciones. -No lo dude… Miss Higgins. sin ponerse de pie. -Voy a atender algunos asuntos urgentes mientras ustedes ven lo del contrato –anuncia Higgins y. Aguirre lo observa como si estuviera observando una exótica ave tropical en el zoológico. dirigiéndose a Tony-: Cuando regrese. joven? Usted no es como los otros músicos de jazz que conocí. entre ambos. Higgins asiente con satisfacción y. seguramente. le ofrece a Tony una mano moribunda. contrariamente a Higgins. en todo caso. considera excesiva o. para más. por El Tony 59 -¿Sabe qué. Yo no me puedo sacar de la cabeza la impresión de que esa música -que. una excentricidad que sólo acepta por provenir de un extranjero hijo. Apaga muy despacio su cigarrillo. -Aguirre. en cambio.termina volviéndolos irresponsables e indolentes. extrañado por la confianza que le ha sido ofrecida y que él. en el fondo. Tony se sienta frente a Aguirre que. de una republiqueta de papagayos. se dirige al escritorio del amanerado abúlico . parece de los que persisten serios y centrados. luego. después de cada cigarrillo.MARES DULCES. en unos minutos. Es como si se hubiera materializado. con el aire displicente y aburrido de quien se siente por encima del lugar y la situación en que le toca estar.

-Es un contrato tipo. Pasando lentamente las hojas. juega apático con su encendedor y fuma. depositándolo encima. Tony lo lee. que extrae del bibliorato y se las da a Tony. Aguirre llega a la estantería. probablemente.le vele parcialmente el rostro. llega a unas mecanografiadas sobre papel romaní. agarra un bibliorato y vuelve a su escritorio del mismo modo. limpiarlo. s’il vous plaît. 60 .MARES DULCES. coloca uno nuevo en su boquilla y lo enciende con un viejo pero impecable Dunhill TND de oro labrado. Aguirre. entretanto. Revíselo. no). por El Tony 60 parte de sus rituales. como de su escasa afición al trabajo aunque Tony concluye que. La ausencia casi total de objetos sobre esa superficie y el estricto orden en que se encuentran los pocos visibles. refleje ambas condiciones a la vez. dejando que el humo -que se eleva lento y por sí mismo desde el interior de su boca. Impulsándose por ambos pies sobre su silla con rueditas para no tener que ponerse de pie. pueden ser reflejo tanto de la personalidad obsesiva de su dueño.

de la epopeya. hubiera sido razonable dejar atrás para siempre pero que. oscuros y desbordan los límites de lo escatológico.MARES DULCES. acerca de las prosaicas actividades que allí tenían lugar y de los prosaicos personajes que las llevaban a cabo: asistentes. con ese cuerpo. volver a cosas que había amado. operarios. lo peor: en el fondo me alegraba que así fuera. La pequeña Miss Higgins. me condujo a través de las subyacencias del Olimpo -territorio de retretes. ¡Y yo había conocido a casi todos! Recorrer el Olimpo. Y. casi erótico.instruyéndome. que venía empalideciendo día a día. mucho más. por lo visto. ser parte de él. cloaca y humedad. aunque me perdieron. bajo una piel de seda que huele a parfum français. revivía súbitamente en el contacto físico. en un instante. ni la piel perfumada tenían nada que envidiarle a los mejores clubes de New York. como un Virgilio femenino y de entrecasa. técnicos. era como volver a casa después de un largo viaje. ni la entraña apestosa. la trastienda del teatro del mundo. por El Tony 61 LA ENTRAÑA DEL OLIMPO Carecen de lugar en casi toda la literatura. me perseguían. el aura épica trabajosamente construida. Son recluidos. depósitos y talleres. Entrañas de cartón piedra con un olor asqueroso a engrudo. Su sola mención. la cara oculta del palacio radiante de los dioses. en fin. con su perorata incesante como el zumbido de un panal. Ninguna de las dos caras. me recordaba aquellos tiempos. vinculada a cualquiera de esos vagabundos con pretensiones de héroe que pueblan los relatos mitológicos sumiría al personaje en el ridículo disipando. Son indignos de la poesía y. Son el patio trasero. Cosas que. 61 . Cosas cuyo recuerdo.

¡Lamento tanto lo que le pasó! No crea… yo aprecio mu- * LA TRIFULCA Música: Juan Rezzano Letra: Jesús Fernández Blanco 62 . entrepisos imprevisibles y escaleritas arduamente practicables. la abre. Sabe que necesitará conocer muy bien el lugar donde hará su trabajo. ¡Ese muchacho. no me malinterprete! Ya le dije que lo que no me cae bien es la actitud que promueven esas músicas africanas aunque. una larga banqueta de madera y varios casilleros personales etiquetados con el nombre de sus respectivos usuarios y cerrados mediante pequeños y bastante vulnerables candados. sin demasiado plan. salas abarrotadas y cuartuchos semi-escondidos a través de los cuales Higgins guía a Tony con desenvoltura mientras él se empeña en construir un mapa mental y fijarlo en su memoria. sus dos trabajos. Converti me parece un gran muchacho… y un buen profesional. Converti.MARES DULCES. joven.. con una nueva etiqueta en blanco adherida sobre una anterior de la cual aún pueden verse los rebordes y con el candado colgando del aro. los dos eran guapos pa’ cualquier ocasión… Se armó la trifulca. en lo personal.. una especie de toilette con espejo y un par de sillas desvencijadas delante de él. tenía todo revuelto y abarrotado! -No le cae bien Converti. Higgins le enseña uno de ellos abierto. señalándolo-. con barullo infernal… * Las áreas de servicio del Olimpo son un laberinto de pasillos escasamente iluminados. ¿verdad? -¡Ay. Higgins se detiene ante una puerta igual que tantas otras. por El Tony 62 CAPÍTULO 4 Ayer los rivales se enfrentaron por fin. vacío. enciende la luz y pasan al interior de un local bastante pequeño donde se ubican. -Recién aseado –subraya con una especie de orgullo.

procurando no importunarlo. quisiera ir a saludarlo. Ya le dije. sin embargo. entregándole la llave del casillero asignado. Barrios es de mandarse 63 . -Sé todo cuanto sucede aquí –le dice con un cambio sutil en la inflexión de la voz que a Tony le suena a advertencia-. y agrega con entusiasmo. Barrios continúa tocando un rato como si Tony hubiera desaparecido hasta que. con los ojos entrecerrados y la espalda ligeramente arqueada. absolutamente todo. Al rato. pero es una de esas piezas del repertorio clásico a las que el tango les debe mucho. silenciosos y quietos. Miss Higgins. en el centro del camarín.toca compenetrado. -¿Cómo te fue? -Bien. el Vals Nº3 en La menor de Chopin.empiezo hoy mismo. repentinamente animado y feliz de tener una excusa-. Tony sonríe urbanamente y ambos quedan mirándose. súbitamente. gira sobre el asiento y se queda mirándolo. Higgins vuelve a su expresión habitual y asiente. muy bien –responde Tony. sorprendido. Me confían todas sus cosas. Barrios –apenas una silueta oscura en la penumbra del escenario desierto. Barrios parece no notar su presencia y continúa tocando. Hace una pausa para mirar fijamente a Tony con sus ojos celestes por encima del marco de carey de los anteojos. Tony se acerca en silencio.MARES DULCES. se escucha su voz grave abriéndose paso entre las notas que no cesan. Unos acordes lejanos de piano lo traen de nuevo al tiempo. Y yo soy como… como una tía. No es una partitura difícil. -¡Barrios! –exclama Tony. somos como una familia. se interrumpe. por El Tony 63 cho a los artistas de aquí. Si no le molesta.

del redoblante y de toda esa mierda de percusión que le ponen allá…” -señala vagamente hacia arriba queriendo. con ataques rápidos. Sin decir una palabra. 64 . abracar con ese gesto la totalidad del Hemisferio Norte. el tempo. lo interroga con la mirada. Esto no es tango europeo. impasible. por El Tony 64 esas excentricidades y. -No cazaste nada –le recrimina-. Tony se sienta y toca. -Estuve practicando esa partitura que me dio la vez pasada –comenta Tony con cierto embarazo-. En el tango. como si fueran una demanda implícita que se cree obligado a satisfacer. Creo que anda mejor. pero ahora estoy ocupado para seguir explicándote. lo tiene en un pedestal. reteniendo apenas para recuperar inmediatamente. suena bastante ridículo pero Tony ignora ese detalle y asiente con seriedad aunque Barrios detecta su escasa convicción. por ejemplo. -Todavía te suena como una marcha militar –dice Barrios resoplando con fastidio-. -Déjeme mostrarle. además. con los dos a la vez. probablemente. Como lo hace en las octavas más agudas. Vení a casa mañana y lo vemos tranquilos. Cuando vos improvisás en jazz. Jugás de otro modo. espiando cada tanto el rostro inescrutable del maestro. Barrios continúa mirándolo. Al terminar. No hay percusión porque no hay nada que subrayar.no puede evitar sentirse interpelado por ellas. pero Tony -que aún no lo conoce tanto y. de California a Japón pasando por Europa-. le cede el asiento a Tony y se queda de pie junto al extremo derecho del teclado. seguramente. el ritmo es la melodía. jugás con la melodía sobre una base de ritmo que se mantiene más bien constante. En el tango no es así. las haga con afán absolutamente provocador. ¿entendés? Toca de pie algunos fragmentos señalándole el modo de acentuar. Te dije mil veces: “Olvidate de Valentino. Barrios se para.MARES DULCES.

-¡Está bien. ahora que yo también vendré diariamente. Y el que cree que puede aprender algo de un mentiroso o un fanfarrón. avisá. ¿así que ahora me querés tener de empleado? -¡No. ¿por qué no nos encontramos aquí mismo? -¿Otra vez con eso? Ya lo hablamos y lo descartamos –exclama Barrios. Súbitamente. le pago por esa experiencia. No quiero mezclar esto con el trabajo. Ni en los maestros. quedan en silencio. El que dice que tiene algo que enseñar es un mentiroso o un fanfarrón. si estuviera en venta. es un pelotudo. -¡Oia!.MARES DULCES. -¡Pero. igual no podrías pagarla. por Dios! ¿Es tan difícil de entender? ¿Nunca tuvo alumnos? Sólo quiero que sea mi maestro. Eso es todo. -Bueno. Barrios comienza a pasear lenta y meditativamente por el escenario mientras Tony lo observa ir y venir desde el taburete del piano. malhumorado-. 65 . entonces. Valdría oro y vos andás tirado. mocoso! –exclama con indignación-. Después. casi como un ladrido. -No creo en los maestros. ¿Vos te creés que mi experiencia está en venta? -hace una pausa reflexiva y concluye-: Y. -¿Y si lo considera también como un trabajo? Podría pagarle. satisfecho y desconcertado por partes iguales. Tony asiente. por El Tony 65 -Escúcheme –propone Tony con cierta vacilación-. ni en la enseñanza. tengo mucha experiencia y. te cuento algunas conclusiones que saqué. -¿Y esto que está haciendo conmigo. qué es? -Soy un jovato. juntémonos aquí! –exclama. se detiene y lo enfrenta.

Raquel sonríe. finalmente. por El Tony 66 En los minutos previos a entrar a escena. simplemente. Entendiendo que el piropo ya la habilita al tuteo. le responde con una sonrisa: -Tony. la ha mirado. Una -la más bonita y sensual. Otros.pero también me gustas… mucho.varias veces en el escenario y la noche anterior en la “festichola” de Melina. Tony ya la ha visto –y. llámame Tony. como siempre. qué gusto conocerlo! Me llamo Raquel Puiggrós. en cualquier momento. Cuando quieras tomamos una copa y nos conocemos un poco más. hay con unos más empatía que con otros. Algunos músicos charlan entre sí. Varios se le acercan para alentarlo y desearle merde. Tony deambula por allí cruzando palabras con algunos de ellos. imagínese. por supuesto. casi desnudas) pasan por delante y lo saludan con picardía. cuchicheando algo entre ellas y riendo. seductora y le tiende la mano. observan al “nuevo”. -Claro. ¡Mire que coincidencia! No soy de ir al Copacabana. sin soltarla. halagada. la trastienda es siempre un lugar ajetreado. cuchicheando y riendo nuevamente. Ya le fueron presentados en el ensayo de la tarde y. otros practican con su instrumento en sordina. Reynoso. Un muchacho 66 . nunca te había escuchado antes –replica Tony clavando sus ojos sin demasiado recato en los pechos desbordantes a causa de los rellenos del corpiño. -¡Sr. de cuerpos espectaculares y ataviadas a medias para su show (o sea. linda. en cambio. lo ignoran por completo. Chau.se acerca. satisfecha-. ¡Me encantó! -Yo. -Tony –repite Raquel. Tony estrecha esa mano entre las suyas y. Raquel se reúne con sus compañeras (luce tan bien al irse como lucía al venir) y las tres continúan su camino hacia camarines. pero hace unos días pasé por casualidad y lo escuché tocar.MARES DULCES. Y otros. le propone: -Espero que seamos buenos amigos. Tres coristas.

por El Tony 67 de unos 20 años. -Este es el que le faltaba conocer. -Un gusto –saluda Seltzer efusivo. -Yo viví en Cuba dos años. Reynoso. Tony aprovecha para señalarle discretamente que tiene restos de cocaína sobre su labio. Mientras Guzmán mira con reprobación a Seltzer (revelándose un bonachón). -En realidad. Y Guzmán aprovecha para acotar: -Y ahora vive en la luna. guitarra. ajusta el nudo de su moño y acomoda su saco. imagina la advertencia de Tony y voltea hacia él. en La Habana –comenta Seltzer como si eso los convirtiera prácticamente en hermanos. excitado. Es Seltzer. tendiéndole la mano-. pero la dejé hace mucho. Luego. llega apurado desde los baños buscando a Tony con la mirada y se acerca. Falta. ya lo hubiera echado a patadas por el culo – puntualiza Guzmán. añade: -Tony Reynoso. Siempre está en otra cosa… demasiado en otra cosa. vamos! ¡A tocar! Los músicos marchan en tropel hacia el escenario. rubio. alza la voz para dirigirse a todos: -¡Bueno. -Si no fuera tan bueno con la viola. prestando atención al escenario. Guzmán lo ve y se suma para presentarlos. Y. se detiene un momento ante una puerta vidriada que le devuelve un reflejo bastante nítido. pero Tony ya abandonó el gesto y Seltzer aprovecha ahora para hacerle un guiño cómplice. Oí que es cubano.MARES DULCES. sin embargo. lampiño y cachetudo como un querubín. Cuando Guzmán ve a Seltzer limpiarse. llega tarde. comosi quisiera reivindicar su autoridad. Nací y viví de pequeño en Cuba. dirigiéndose a Seltzer. nuestro nuevo pianista. Luego respira hondo y entra al escenario. me considero de New York. Tony. 67 .

le otorga un puente a orquesta muda –pocos compases pero de difícil ejecución según un arreglo que discutieron esa misma tarde. Melina. una inclinación de cabeza por acá. -¡Muy bien. hay una pequeña reunión entre Fraga y Meynen. a la vez. A pesar de su experiencia. en el reservado que usualmente utiliza Melina. confianzudo y engreído. a modo de ayuda de bienvenida. toca la típica. no tiene más remedio que integrarse. Sin embargo. Igual que tantas veces pero. cuando escucha su corto solo. che. por su parte. Después de su actuación. el público lo reconoce y lo saluda. acepta el vino que le sirve Fraga pero. El Olimpo no es un lugar cualquiera y su situación allí obedece a causas y circunstancias extraordinarias. prefiere ignorar la aburrida conversación y atender a la música que le llega un tanto amortiguada por las pesadas cortinas. Pero Guzmán. que discuten cuestiones financieras. ahora. En ese mismo momento. cuando este se pone de pie y brinda ampulosamente por el III Reich. palmeándole el hombro. se para a su lado. responde esos saludos con gestos igualmente discretos. 68 . el comienzo de Tony es un poco tenso. Tony es también de la casa y.MARES DULCES. el desempeño de su nueva adquisición y. la mano de Guzmán describe un amplio arco y la orquesta arranca con “I've got rhythm”. distinto. en general con la mayor discreción: una sonrisa por allá. arrancándole al público algunos aplausos al terminarlo. en el escenario. Ahora. muy bien! ¿Cómo era su nombre? –le pregunta.ideal para que Tony pueda lucir su virtuosismo y su swing. Tony bebe una copa en la barra mientras. Con gesto distante. de Gershwin. especialmente. por El Tony 68 Al conteo de tres. Tony. Atiende. un tipo con aires aristocráticos y decir afectado que parece valorar menos la discreción. no puede evitar cierta satisfacción que se refleja en una casi imperceptible sonrisa. que sólo está allí en carácter de anfitriona.

no puede evitar conmoverse ante la idea de que las manos rotas de su colega –que tal vez sean la ruina de su carrera. nada. le comenta a Tito procurando parecer divertido: -Qué tipo insoportable. camisa blanca y corbata gris con unas finas rayitas rojas en diagonal. Como músico. El mentón alto y el paso firme sugieren condición marcial. -¿Sabe qué? Estoy totalmente de acuerdo con el cambio. Mirando al tipo alejarse. Lo incomoda. Tony se concentra. en la orquesta de Barrios y.que se dirige hacia el reservado. lo hubiera rajado mucho antes a ese inútil. pero… -Pero sí sabes de tragos. como siempre. Es alto y delgado. el día anterior. che. Tito le sirve y se retira a atender otros clientes. lo incomoda la comparación con Converti. Así como viene. Converti era un tronco. toma apuntes con su Parker sobre servilletas de papel que va guardando en los bolsillos interiores de su saco. agrega impiadoso: -Yo que Guzmán.logra mantener parte de su atención en donde sus obligaciones le imponen mantenerla. 69 . a lo ya dicho. palmeándole el hombro nuevamente. riendo. con el cabello negro corto peinado hacia atrás con fijador y una nariz recta y bastante prominente. En cambio. usted es otra cosa. -¿Y tú que sabes de música? -De música. en realidad.fueron el pasaporte con el que entró allí para recibir los elogios de idiotas como este que. sin alterar el paso en lo más mínimo. No viste esmoquin sino un clásico traje azul oscuro. Tony no responde. por El Tony 69 -Tony… Reynoso. ¿no? ¡Qué fanfarrón! -¿Acaso no tiene razón? –pregunta Tito. ingresa al reservado. De ese modo es que ve cuando atraviesa la entrada principal un hombre al que ya previamente ha visto reunido con Melina -sin ir más lejos. así que ¡me pones otro scotch! –le señala el vaso. Sin embargo –y con gran esfuerzo. ¡Siga así! –finaliza. también como siempre.MARES DULCES. la sola mención de Converti.

antes de dar explicaciones. 70 .MARES DULCES. Tony sonríe aunque sigue intrigado. Tony niega con la cabeza mientras responde: -Pero estoy seguro de que no resistirás la tentación de contármela… ni yo resistiré demasiado sin que lo hagas. por El Tony 70 -Llegó el flaco narigón –le comenta Tony a Tito. anotándolo en una servilleta de papel-. Augusto Máximo Aguirre Bécquer… alias Sugar Baby. ¿Y el calvo…? Tito gira unos grados la dirección de su mirada con expresión sorprendida. el maricón. de andar. -Tirifilo… -repite Tony.un tirifilo. -¿El qué? ¿Trifilio? ¿Qué es eso? Dime. -¡¿Cómo Aguirre?! –exclama Tito como escandalizado y. no me acuerdo… -¿Has visto? ¡Te lo decía! Por la forma de pararse. donde está el paso oculto. Tony sigue la trayectoria y ve que Aguirre entra al salón a través del cortinado. para acrecentar el suspenso. -Se ve que no conocés la historia –le dice. después de constatar la mirada de sorpresa de Tony. ti-ri-fi-lo –lo corrige-. -¿El tirifilo aquí? –se pregunta Tito. Tito. el niño bien ese. espera unos segundos. agrega con irónica solemnidad-: El Dr. ¡es ese! -Así que Aguirre es un… -lee lo que acaba de escribir. -¿Sabés que tenías razón? –dice mirando hacia el recién llegado-. -No. es maricón o niño bien? -Bueno… -vacila Tito-. Es milico… Viey… Ve… no. e ingresa también él al reservado de Melina. ahora con lo de Sugar Baby. igualmente. ¿En qué quedamos.

Andaba siempre con pendejos. Tito prosigue: -En poco más de un año se quedó en la vía. dicen que le advirtió. pero la suerte lo gambeteó… -¿Qué le hizo la suerte? –interrumpe Tony. Algunos dicen que se lo cantó una curandera del pueblo. como una premonición. -Lo gambeteó… lo… lo esquivó. tirando billetes a lo príncipe. era un aristócrata. sigue apostando. enviciado. nuevamente al servicio del suspenso. Luego de una breve pausa. Tony asiente y anota en la servilleta. 71 . satisfecho. Mientras escribe. lo contrató para el papelerío. ¿Qué pasa. igual. francés? -Tienes razón –dice Tony. por El Tony 71 -Así como lo ves –comienza Tito su relato-. medio bruja. resignado. no? ¿Y qué hablo. -En la vía –responde Tito con naturalidad-. hasta que se vino abajo. Tito asiente. como el tipo es abogado. “¡Nada de joda en el Olimpo!”. ¿sabés cómo? No le da la guita al tirifilo. Otros que tuvo un sueño. -La Gringa lo conocía no sé de dónde y. El tipo es de esos que están en la astrología. continúa: -En una de esas estancias se criaban caballos. Pero. Y… -¿Dónde quedó? –vuelve a interrumpir Tony. un estanciero con campos heredados por toda la provincia. Y la Gringa lo salva con adelantos de sueldo. ¿me entendés? La cuestión es que le apostó millones. y prosigue. Continúa. Cada dos por tres vienen ha amenazarlo por las deudas. las cartas y todas esas macanas.MARES DULCES. Y le nació una yegua que al tipo se le puso en la cabeza que estaba para campeona. está enfermo. mientras hace del papel un bollo. en Cuba no hablabas castellano? -El que no habla castellano eres tú. Pero el tipo. -¿Ah. lo tira dentro de un cenicero y guarda el lápiz-.

a los que mira de soslayo. Melina lo sigue y las cortinas vuelven a cerrarse. Freya o Lilith)-. en su extremo más cercano a la puerta y. está aferrado a ella con ambas manos. menos. así se llamaba la yegua. pasando por delante de la entrada y de los dos matones. Como te dije. Mirando primero a un lado y otro. se acoda en el mostrador. 72 . a todo esto. -¡Qué cojones! –exclama Tony. es porque lo llamó la Gringa… Y si lo llamó la Gringa es que algo raro está pasando. franqueándole el paso al interior del reservado. dando la impresión de que es la carpeta la que lo arrastra a él. Un mozo lo ve entrar y. Pero. Tito calla y mira hacia la entrada. pulcro traje negro y camisa de cuello duro. le quedó. bastante lejos de Tony y. termina por entrar. Más que llevarla. mientras el hombrecito se acerca. invitación que pone aún más incómodo al hombrecito. por lo tanto. Si está. a varios metros de allí. Tony interroga a Tito con la mirada. Aguirre nunca viene al salón.MARES DULCES. no me extraña.entra al salón llevando una carpeta de cuero contra su pecho. ¿por qué Sugar Baby? -Ah. Apenas un minuto después. El barman se encoge de hombros y. viendo a un cliente que. Finalmente. Lo flanquean dos gorilas que se detienen cerca de la entrada con pretendido aire casual. resignado. En realidad. Melina sale inmediatamente a recibirlo. Un hombrecito formal -con anteojos de alambre. Aguirre sale del reservado y avanza lentamente en dirección a la barra. Tanto joder con Sugar Baby… tanto joder. Es evidente que se siente incómodo allí. adelantándose a las circunstancias. Melina corre la cortina. lo llama se va. La Gringa negocia directamente con los matones. ahora que la he conocido. En lugar de aceptar lo que le ofrece. él la saluda con una corta y seca reverencia y le extiende la carpeta. se acerca al reservado y anuncia algo a través de la cortina. dejando a Tony solo en su puesto de vigilancia. fascinado con la confirmación de esa imagen de valquiria conque su propia fantasía reviste a Melina (cuando no se le aparece como Venus. Tony lo imita. tiene prohibida la joda acá. Y. por El Tony 72 para que no se la patine apostando de nuevo.

hombre! ¡Ya entendí! Tampoco soy un tonto. lo mueve a dar la vuelta y lanzarle una respuesta a todas luces violenta. -¿Y quién dice que deseo meterme con ella? -Yo lo digo –afirma taxativamente-. -No te metás con Raquel –le advierte muy serio. Tony la retribuye con una inclinación de cabeza. Segundo. una dama glamorosa le dedica una sonrisa seductora y la mímica de un aplauso. Fraga le dice a Benítez algo que. Cuando Tito regresa. porque la Gringa no quiere que pase nada entre el personal. lo saluda con un gesto mínimo. Primero. frotando una copa con una servilleta y comprobando su brillo y pulcritud al trasluz. Hay un revuelo de cortinas que. si. Benítez es quien las ha corrido y se dispone a salir. señalando 73 . porque es la mina de Fraga. mientras mira de reojo a Aguirre. Deliciosa. -Un tipo bien… un aristócrata. La conocí hace un rato. sí. Tony asiente. -Mucha guita… -acota. -¡Sí. Tony lo mira perplejo. dejan ver la escena que acontece en el interior. sí. por El Tony 73 desde allí. por lo visto. Haceme caso y quedate en el molde. la carpeta de cuero negro. descubriendo que el tirifilo hace lo mismo con él. al abrirse. Desde una mesa cercana. -Ah. Quiere todo bien profesional… Tito se interrumpe y mira en dirección al reservado y Tony lo vuelve a imitar. una de las chicas. Fraga y Meynen permanecen de pie delante de la mesa sobre la que reposa. abierta. Money.MARES DULCES. -Fraga anda con Raquel. Tony responde del mismo modo para luego mirar a su alrededor con pretendida distracción. Fraga! Un cajetilla. ocupada por un grupo de personas. Con escuchar cómo dijiste “deliciosa” me alcanza y sobra. frotando índice con pulgar-. Tony le pregunta: -Me decías antes del calvo… -¿El calvo? ¡Ah.

con paso decidido. Al llegar delante de ellos. después de decirle algo a Meynen. Mientras Tony y Tito se miran perplejos. solícito. con Fraga siguiéndolo presuroso. al acontecimiento y a la reacción que suscita en Tony. mientras tanto. Recién cuando los ve salir. pero esforzándose en disimularlo. se apartó de la mesa encontrando su límite contra la pared. la cortina de la salida y franquearle el paso. sale del reservado y. secándose nerviosamente el sudor de la frente con un pañuelo. Benítez simplemente se planta. ordena a los gorilas con gesto discreto pero brusco que se aparten inmediatamente. habiéndose percatado de que Aguirre sigue con un ojo puesto en él. Tito se mueve unos metros para atender a un cliente y Tony se dedica a beber su whisky. simultáneamente. Lo alcanza justo a tiempo para correr. El hombrecito. también de pie. dentro de la que pareciera querer hundirse.MARES DULCES. Los dos gorilas de guardia cruzan miradas. mientras este intenta mantenerse atento. rumbo a la salida. por El Tony 74 enfáticamente la carpeta. asiente varias veces y se retira del reservado y del salón. Hoy. Fraga. Al cabo de un minuto. Los gorilas. miran hacia el reservado por encima de sus hombros aguardando con ansiedad una directiva que les permita desembarazarse. Solo Melina permanece sentada y. y avanzan unos pasos vacilantes con el objetivo impreciso de impedirle el paso. La cortina se cierra tras de los dos. el gigoló que ayer entregó el travesti a la pareja sofis- 74 . enfrentándolos. serena. desconcertados. en apariencia. Aguirre continúa con un ojo en el salón y otro sobre Tony. viendo la situación suscitada. orden que es ejecutada sin más y con evidente alivio para ambos. Benítez continúa su marcha como si nada hubiera ocurrido. Fraga regresa solo. retorna al reservado donde todos lo miran expectantes. Toda la situación no dura más que unos segundos antes de que Benítez gire sobre sus talones y abandone el reservado. procurando parecer distraído. Aguirre presta atención. agitado y ordena la retirada de los gorilas. las manos entrelazadas a su espalda. Cruza unas palabras con Meynen y Melina y luego se dirige al hombrecito que lo escucha atentamente. y espera.

imposible. de un momento al otro. hasta allí. doctor. se detiene porque alcanza a ver en la planta alta una silueta más negra que la oscuridad en la que está metida. que también avanza sigilosa tras las voces.y recién luego. a pocos metros del vestíbulo donde Melina y el hombrecito tomaron la escalera hacia la planta alta. se adelanta hasta la boca del reservado donde espera con impaciencia el displicente avance del trío. Altmann. la vamos a guardar en la caja fuerte. Más seguro. demasiado ansioso para los tiempos del millonario. comunica con la trastienda y los camarines. Un maître se adelanta. por El Tony 75 ticada. sin embargo. reverente. El maître cierra el cortinado. soy el responsable… -se lamenta el hombrecito. la silueta atraviesa un cono de relativa claridad y se revelan los 75 . al encuentro de Mandl y este lo recibe entregándole lenta y ostentosamente un billete que el maître guarda veloz y discretamente. Aguirre se pone en movimiento (sin dejar de mirar de soslayo hacia Tony). Ya detenidos frente a él. aparece en el pasillo lateral. entra. el hombrecito con lentes de alambre vuelve a entrar. -No lo tome a mal. Melina lo invita a sentarse junto a Meynen y Fraga mientras ella misma sale con el hombrecito – nuevamente colgado de la carpeta. -Tranquilo. Al pisar el primer descanso. Dispuesto a averiguar algo más sobre esa carpeta que. Srta.hacia las áreas privadas. Dando un rápido rodeo por detrás del escenario. Unos pasos adelante. El hombrecito. parecía una concordia casi idílica. Desde allí llega el sonido de los pasos de ambos alejándose por el pasillo y sus voces: -…no puedo. lenta y silenciosamente. el conde von Starhemberg y su esposa. Tony se apura a bordear la barra y dejar el salón por la puerta que. irrumpió como un obús en el grupo reventando lo que. Al verlos. cruza la nave y sale por donde entró. pero el procedimiento que corresponde… Las voces se van perdiendo y Tony decide subir tras ellas. entrega un muchacho muy joven a una pareja de hombres maduros. Mandl aún cruza unas palabras con el conde y su esposa –que continuarán por su cuenta hasta una mesa en el salón.MARES DULCES. al final de la barra. Al rato. ahora junto a Fritz Mandl.

gira la cabeza en dirección a él y. dos cucarachas sorprendidas a medianoche en la cocina. enfila hacia la entrada de personal. 76 . mientras tanto.MARES DULCES. En la planta alta. Tony decide volver sobre sus pasos. atónitas. la presencia de Tony. García también desciende rápidamente pero. de algún modo. primero despacio. luego saltando los escalones de a dos. entonces. enfila directo hacia los camarines. durante un instante. El vigilante percibe. por El Tony 76 rasgos duros de García. observando a ambos desaparecer en direcciones contrarias. al llegar al pie de la escalera. Aguirre se asoma por sobre la baranda. Abajo. sus respectivas miradas se cruzan.

la música. Su infancia se repartió entre La Habana. le planteó severamente –como planteaba 77 . A los diez años ya era un pianista más que aceptable. donde la familia ocupaba un piso céntrico cuando los asuntos laborales y sociales los retenían en la ciudad (o sea. luego abogacía. hijo de Francisco Antonio Montes Valls y de Dolores Reynoso. Francisco entendió las cosas –cuando alcanzó edad para entender.apenas el ornamento necesario para seguir perteneciendo a la familia. se terminara de afianzar la república.no estaría mal aspirar. a los pies de la Sierra del Rosario. cuando unos años después llegó la hora de los estudios superiores. Su inclinación precoz por el arte –la literatura y. por El Tony 77 TOÑO MONTES José Antonio Montes nació en La Habana. a una familia pobre e ignota de Andalucía. Dolores Reynoso. Francisco Montes Valls pertenecía a una familia rica y notable de la isla. la mayor parte del tiempo) y una señorial pero arruinada hacienda rural hacia el Oeste.MARES DULCES. en la madrugada del 10 de noviembre de 1910. en sus años maduros. a una senaduría. La música sería su camino mientras que la abogacía -y todas esas estupideces. A los catorce había dado algunos conciertos reducidos para orgullo de la madre y preocupación del padre que. Francisco había nacido con la hoja de ruta dibujada (más bien calcada de la de su padre): colegio de curas.fue entendida por el padre como un estorbo desafortunado y por la madre como un ornamento simpático que agregaría brillo y orgullo maternal a las virtudes paternalmente planificadas. luego –paralelamente a la ineludible administración de las rentas familiares. exhibido en las tertulias y ágapes que su familia y los de su clase organizaban y frecuentaban. con la ayuda de los Estados Unidos. con todas las ventajas económicas que derivarían de esa pertenencia. fundamentalmente.una magistratura y -una vez que.exactamente del modo contrario.

al cabo de tres años. opciones absolutamente válidas desde lo artístico pero ajenas al divo y. las palabras farra. al aprendizaje de la administración de las haciendas familiares y al insustancial cortejo a Mariana. transitando ya sin desvíos ni sobresaltos la ruta prevista pero. por El Tony 78 todo. ciertas dotes gimnásticas a cuyo techo la anatomía digital de Francisco ya había llegado. con aceptable éxito de una orquesta. Todas ellas. formar parte con solvencia y. después de la cena) y se consagró en cuerpo –si no en alma. por lo tanto. como si una larva de rebelión que hubiera estado corroyendo lentamente y desde adentro el vientre de esa vida aparentemente encarrilada. tal vez. así como el péndulo oscila entre extremos. llegar a ser un buen músico. es más impiadoso y esquivo a las medias tintas.hizo una solemne contrapropuesta: ambos. de pronto emergiera a través de un boquete sanguinolento en todo su terrible esplendor adulto. jarana y demás sinó- 78 . la insustancial hija de un insustancial amigo de su padre. por supuesto. Al cabo de ellos se había convertido en un abogado diplomado –aunque no con honores. logró postergar por cuatro años lectivos la disyuntiva.un ultimátum: el derecho o la música y. en cambio. El de la música académica. se despabiló de un modo salvaje. aprovechando la no absoluta coincidencia entre padre y madre respecto del asunto -y enfrentando el escepticismo del primero. esfuerzo e inteligencia. en comparación con las mieles que prometía la administración de la fortuna familiar.y un pianista consolidado – aunque no brillante. Francisco. A un concertista se le exige. Francisco arrinconó la música contra un ángulo íntimo y solitario de sus días (no más de una hora. entre otras habilidades. usualmente. O podía dedicarse a la enseñanza o a la composición o a los arreglos. en la eventualidad de esta segunda opción. En el ámbito de la administración de justicia suele haber espacio de sobra para un profesional aceptablemente bueno. Con voluntad. Con madura resignación y el beneplácito paterno. parranda.MARES DULCES. Podía.al ejercicio de la abogacía. Y así fue. a su vocación reprimida se le ocurrió despabilarse y. de expectativa económica incierta y. Modestísima. Podría haber seguido así. el consecuente ingreso en la categoría de paria y desheredado. Hasta ese momento. juerga. modesta.

traídas de su lugar de origen. en aquel tiempo. Hyde de billetera rechoncha. una incipiente carrera en la música popular y un hijo gestándose en el vientre de Lola. Francisco Montes y Lola Reynoso compartían -además de cama y juergas. por El Tony 79 nimos habían sido ajenas al léxico de su vida.escenario. cierta bohemia nocturna de La Habana acogió amistosamente al nuevo libertino y lo trató con benevolencia. incluso. el primero sufrió una apoplejía que lo llevó a la tumba en pocos días. Uno de ellos. una matrona a la que casi podía llamar su segunda madre. aún yacía ocasionalmente con aquella que le enseñó por primera vez de qué estaba hecho el interior de una mujer.y los deberes impuestos por el mandato paterno. Frecuentaba. Pronto. que trajinaba establecimientos de dudosa reputación con un puñado de canciones gitanas. repartida casi exclusivamente entre el placer –o sea. 79 . al menos en la forma en que lo había ejercido. previsiblemente. Francisco se encontró liberado de las presiones familiares y de la práctica de la abogacía. Suerte de Mr. aprendidos en su lugar de destino. la música y los libros. los conciertos.por su padre. constituyendo un dúo de piano y canto que comenzó a cosechar algún renombre en antros de putas y marineros. con una fortuna algo menor que la que llegó a heredar su hermana aunque nada despreciable. Ya era. duró poco para el eficiente espionaje mundano de la alta sociedad local y la amenaza de expulsión familiar comenzó a ejecutarse implacablemente. encajaba más en la segunda partición que en la primera. a los veintiocho años. Y ahora. Incluso el sexo. museos y exposiciones de pintura. era el mismo en el que se había iniciado doce años atrás escoltado –más bien empujado. Es más.MARES DULCES. La madre lo siguió pocos meses después de modo que. una señora. sin llegar a resolver completamente la planificada caída en desgracia de su hijo pródigo. periódica y burocráticamente y con actitud más profiláctica que hedonista. Más benevolentemente aún lo trató una bella morena andaluza de voz entre dulce y briosa. en medio de una de las frecuentes y violentas discusiones en las que solían enredarse padre e hijo. y algunos sones y boleros. La clandestinidad de esta segunda vida. dos o tres burdeles. Sin embargo.

respectivamente). Y sus primeros ahorros nacieron de las monedas con las que Francisco premiaba el correcto enunciado de las genealogías divinas según la Teogonía de Hesíodo. diferencial que era necesario compensar con la afluencia constante de la renta del patrimonio heredado. por El Tony 80 José Antonio –apodado Toño desde su nacimiento. sin embargo. Antes de leer ya interpretaba con cierta precisión un pentagrama. muchos peldaños más por subir. más bien inclinada a la introspección. Para Francisco. El dinero entraba y salía rápidamente. Muchas más. A pesar del relativo éxito por el que transitaban.vivió la vida desordenada. en la música popular. rufianes y fulleros a secas. Francisco se encargaba. que las que efectivamente realizaban. El dúo de Francisco y Lola pronto se hizo acompañar por un cuarteto y ascendió un par de peldaños en la jerarquía de sus escenarios. O borrachos. Por aquellos tiempos tampoco había. igualmente. operando en él una suerte de desintoxicación. esas visitas empezaron a tener un efecto benéfico. era más rápida y caudalosa la salida que la entrada. Su naturaleza. para hacer las cosas bien. Sus tías fueron coperas y artistas de vodevil. Atender ese patrimonio imponía frecuentes visitas a la hacienda de la sierra.algún fragmento de La Ilíada o La Eneida. Sus amigos no fueron otros niños sino unos cuantos músicos borrachos.MARES DULCES. sin aditamentos románticos. la única conocida. Antes de hablar de corrido ya hacía sonar las teclas del piano. errática y febril de sus padres como algo natural. rufianes filosóficos y aristócratas fulleros venidos a menos. Todo en ella se movía un tanto enloquecidamente alrededor de un único punto fijo: la música y el espectáculo. de fertilizar el desarrollo de su hijo con otros abonos y pocas noches el pequeño se dormía sin escuchar –en lugar de los tradicionales relatos de Andersen y los hermanos Grimm (que Francisco despreciaba por románticos y aburguesados. había sido demasiado violentada por los hábitos adquiridos en esos 80 .

donde en todo momento había decenas de ellos corriendo por todas partes –los hijos de los campesinos que trabajaban en la finca. De nada valía resaltar la abismal diferencia que había entre aquel páramo y la feracidad de la sierra.MARES DULCES. Ni bien pisaba la hacienda. le hacía revivir los años amargos de aquella aldea blanca. Toño era incapaz de acortar la distancia con los demás niños. Al cabo de un tiempo comenzó a dejarse penetrar por la sospecha aunque ensayando justificaciones cada día más fantasiosas. Todo era inútil. Amparada en ese argumento.ocurría todo lo contrario. Para Toño. En la hacienda. Luego. El campo la aburría. lo hizo. Primero. yerma e inhóspita que la vio nacer y durar hasta bien entrada la adolescencia. Los rumores acerca de cómo ocupaba ella su tiempo durante esas ausencias no tardaron en llegar a Francisco. no les prestó atención. Lola era. pero sin darles demasiado crédito. de los caseros y de las criadas. Para ella. Según decía. Lola comenzó a quedarse en el piso de La Habana mientras Francisco y Toño visitaban el campo. por El Tony 81 últimos años y. solía decir. sólo la ciudad. por su parte. ni recordarle el hecho de que en su aldea la había retenido la pobreza mientras que hacia la hacienda la impulsaba el dinero. recalcaba) significaba vida. La Habana”. las evidencias y la vergüenza se volvieron dolorosas bofetadas en plena cara y arreciaron las de por sí frecuentes peleas y mutuas recriminaciones. el único lugar donde se manifestaba plenamente como un niño. como mínimo. 81 . la deprimía y la ponía de pésimo humor. En la ciudad. ya empezaba a sentir la necesidad de retiros periódicos. la hacienda era un paraíso. Finalmente. uno más imposible de diferenciar. a los treinta y cinco. desconfiaba de ellos. en cambio. le eran ajenos. Toño se fundía en el montón. de naturaleza decididamente extrovertida. (“Una gran ciudad.

con los ojos desorbitados y la boca lista para una exclamación que nunca llegó a ser. humo. Nada fue muy claro a partir de ese momento: gritos. Y bastante más. ¡Qué horrible paradoja! El prototipo de lo que Francisco se había negado a ser -negativa que. De ser así. Repentinamente. lo encontró. Tal vez. forcejeos. Amenazas. Lola yacía en la cama matrimonial junto a un hombre que. objetos que volaron. cuyo dinero y prestigio se debían sólo a su absoluta falta de escrúpulos. ni de un artista. no fue cabalmente conciente de su intención. manos que fueron y volvieron. Durante el breve y eterno lapso en el que Francisco fue una estatua delante de la pareja dormida. balas incrustándose en el cielorraso y en los muros.que. si los hechos eran dudosos hasta para él mismo. por El Tony 82 Un día. treinta y cinco años pasaron frente a los ojos en una sucesión vertiginosa. su provo- 82 .MARES DULCES. el cuerpo semidesnudo de Lola tendido inerte en el piso. Además. Lo que sea que buscara. Francisco conocía. de pie en el vano de la puerta. Tal vez. estruendo. Francisco y Toño regresaron del campo antes de lo previsto. El tipo era un imbécil con el que Francisco se había cruzado innumerables veces durante su carrera y durante aquellos primeros años de ejercicio profesional: un abogaducho oportunista y despreciable. Tal vez. Después. Y no se trataba de un rufián. cuerpos interponiéndose… Y. buscaba morbosamente en el chico un testigo o un cómplice. Tampoco de un dandi. para peor. su pecho adornado por un espantoso agujero rojinegro y Toño. el revólver aún humeante entre los dedos flojos y tembleques de Francisco.era lo que esa misma mujer elegía para reemplazarlo en su cama. explotó la santabárbara. el leguleyo empuñaba un revólver. la calma y el silencio acompañando una escena fija como una fotografía: el leguleyo ausente. ante la justicia no tenía la menor posibilidad. justamente. ni de un buscavidas. cabría preguntarse por qué no le ahorró al pequeño Toño el doloroso trance. fue intencional. Francisco buscaba la experiencia del hecho y no del discurso para acabar de una vez con todo. Francisco supo -no bien recuperó la capacidad de razonar. le había permitido conocer a la mujer que amaba. al fin. Tal vez.

La opción más sensata. Y Toño no festejaba su octavo cumpleaños. le jugarían en contra frente a la presunción de inocencia que la corporación otorgaría axiomáticamente a un miembro correctamente adaptado y observante de la misma. 83 . la única en realidad. por El Tony 83 cador estilo de vida y su propia historia de desprecio a su clase. a la memoria de su padre y al resto de la corporación leguleya. En menos de dos semanas. con un moderado capital en el bolsillo y papeles falsos. era la fuga. Francisco y Toño desembarcaron una mañana brumosa y destemplada en New York justo cuando Estados Unidos festejaba la victoria sobre las Potencias Centrales y el fin de la Gran Guerra.MARES DULCES.

MARES DULCES. por El Tony 84 SEGUNDA PARTE – BUSCAR Los amigos se cotizan en las malas y en las buenas. * * PREPARATE PA’L DOMINGO Música: Guillermo Barbieri Letra: José Rial 84 . a mi me dieron la chaucha y la reparto con vos.

son de los hombres solos que leen –el diario. apenas. tortura. por El Tony 85 CAPÍTULO 1 Cerca del Olimpo.y el pool de los bares norteamericanos. Los bares de esquina. no se trata de imposiciones sino de correspondencias): las mesas con dos sillas ubicadas contra los ventanales. Los bares de Buenos Aires tienen su singularidad. alineadas según las fachadas. En las mesas. o que los aborrecen.MARES DULCES. literatura futbolera o turfística-. en el centro del local y las mesas. hombres en grupo que arreglan el mundo o. Su geografía interna también es discriminadora. las mesas de dos contra las paredes ciegas son de las parejas o de las confidencias entre amigos. desde ellas. disfrute. La puerta está en la ochava. Para cada tipo humano hay un territorio (aunque. para otros. miran pasar la vida. uno puede encontrar hombres solos. simplemente. Para algunos. desde ya. Difícilmente encuentre. mujeres solas o en grupo y niños: la moral del café porteño es discriminadora. en cambio. por ejemplo. se observa una postal de la actividad nerviosa del centro. El Suárez es bastante chico y ocupa la planta baja de un viejo edificio de dos. en este sentido. en algunos casos. con la locuacidad social de los cafés madrileños y el voyeurismo urbano de los parisinos. cavilan o. mezcla milagrosa de la introspección –a menudo alcohólica. la rodean formando una L. en la esquina sudoeste de Corrientes y Maipú. son los que mejor se adaptan a esta última característica. hay bar llamado Suárez. Varias coinciden con los ventanales de modo que. más o menos. que Tony conoce muy bien (aunque el juego porteño no es el pool sino el billar). Una barra de estaño se ubica. de los tim- 85 . el mundo más acotado del fútbol y que pelean las guerras que esas altísimas misiones les demandan. las dobles centrales de cuatro sillas son de los grupos de polemistas o. puede encontrar parejas que comparten amenamente conversaciones o silencios.

juramentos y golpes de palma sobre la mesa. silencios y carcajadas. Tony Reynoso disca un número en el teléfono público. a veces. un momento en el que muchos de los que trabajan en el centro sin cumplir horario –corredores.lee los fixtures de las próximas carreras en el hipódromo de Palermo. 86 . Uno de ellos –de espeso bigote negro. por supuesto.procuran hacer un alto en el Suárez para tomar un café o. los que nunca pensaron en trabajar y los que ya trabajaron lo que podían o debían. dos grupos de hombres en mesas de a cuatro.MARES DULCES. ella solloza. -Buenos Aires Herald. Fuera de eso. un aperitivo previo al almuerzo. una pareja de amantes discute en susurros. buenos días –atiende una telefonista. El Suárez no tiene billar. Estos dos (seguramente los desafiantes a ganador) se sientan en sillas arrimadas descuidadamente desde otras mesas cercanas. también. por El Tony 86 beros –Tony ya aprendió la palabra. el otro únicamente mira absorto por la ventana con el rostro macilento. quinieleros. Las alusiones a la guerra española aparecen reiteradamente en el debate. En un rato será el mediodía de una jornada gris.que juegan baraja (principalmente truco. Hay. tiene todo lo demás. sus respectivas mesas. comerciantes. es demasiado pequeño para tenerlo. también tute o mus) o. quizás planeando su inminente suicidio. También los que buscan trabajo. Uno de ellos –son cinco y el más joven ocupa un incómodo vérticepolemiza sobre la guerra y la obligación moral de intervenir en ella. De éstos provienen exclamaciones. contra las ventanas. A un costado del mostrador. generala. De la mesa de juego provienen exclamaciones. Hay dos hombres solos. Él la está abandonando. En un rincón. preferentemente. El otro grupo –en mesa de cuatro tirando hacia un rincónestá formado por dos parejas de jugadores de truco y otra más que sigue la partida.

oye la voz de Chamorro al otro lado de la línea. Me negué. Los ojos se estudian y las caras no dicen nada. -¿Y qué ocurrió? –pregunta Chamorro. o dicen exactamente lo que sucede. Tony espera ansioso. Ya le comunico. por favor. -¿Hola. 87 . que es aún más falso. -¿Cómo… cuándo? –reclama Chamorro. -¿Cuántos minutos? -¡Qué se yo! Cinco. -Me habló de lo de Converti… estaba perfectamente enterado. por favor –solicita Tony en voz baja y cubriendo la bocina con la palma de la mano ahuecada. -En el Copacabana. o dicen todo lo contrario de lo que sucede. impaciente. hola… me escuchó? En la mesa donde juegan truco hay un momento de tenso silencio. que es uno de los… -¿Y qué más? –lo interrumpe.MARES DULCES. pero igual me mandó un dossier acerca un tal Mandl. Y después me propuso que ingrese al Olimpo en su lugar para ver qué sucede ahí dentro y prepararle un informe. a los pocos minutos que usted se fue. súbitamente brusco. diez… tal vez un poco más. Al cabo de una espera que se le antojó demasiado larga. ¿Importa? Chamorro no responde. por El Tony 87 -Con Ted Chamorro. -¡Excelente! –exclama Chamorro con entusiasmo. -Sí… pero… -¿Pero qué? ¿Qué pasa ahora? -Gordon… me vino a ver. -Espere. -Ayer debuté en el Olimpo –le dice Tony por único saludo. Tony aguarda ansioso mientras observa con bastante detenimiento la actividad de las distintas mesas.

con todo lo que eso significa.MARES DULCES. rehúso… rechazo el dinero. ese dinero ya es suyo. Los que festejaron por adelantado se interrogan mutuamente con la mirada. pero más peligroso es no hacerlo. Al fin. ¿No cree? -¡No. uno de los jugadores arroja. ¿me oye? Rechazo el dinero… -¿Y cómo piensa rechazarlo? Lo siento por usted. y el aire entre ellos también se congela. -Chamorro. -Ahora trabaja para Gordon. Otro gélido silencio durante el cual. -Ah… y doscientos dólares –agrega finalmente. -¡Si yo no hice nada! Él se me acercó. no será mejor así? Para vigilarlo de cerca. por El Tony 88 -¿Qué más qué? -¿Qué más le dio? -No. no creo! ¡Claro que no! Es jugar con fuego. digo. jugándose. sólo eso… -responde Tony. uno de ellos canta el “vale cuatro”. Intentaremos manejarlo. Pasa otro largo rato sin que Chamorro diga nada. -¿Y entonces…? –pregunta Tony. casi solemnes. me envió el dinero… yo no hice nada… –se defiende Tony y. -Le dije que mantuviera distancia. Sus adversarios. pregunta: ¿En el fondo. El as de bastos cae sobre la mesa como una maza y festejan los otros. -Y bueno. retrucan con la mayor seriedad. tras una pausa. sonriente. 88 . me acaba de decir que es peligroso! -Sí. el siete de espadas sobre la mesa y festeja con su compañero. Haga lo que le pidió –le dice Chamorro con irónica naturalidad. -¡Cómo que trabajo para Gordon. en la mesa de truco. sin embargo. cada vez más preocupado. vacilante.

Resignado. Chamorro. -¡No es ningún chiste! –lo corta Chamorro-. 31 Retiro 1242. así que anote todo lo que le voy a decir. floor.MARES DULCES. X rays.T. Encontrémonos y… -No por ahora –lo interrumpe. por El Tony 89 -No sé… Necesito que me explique cómo… y tengo muchos datos. El número cambia periódicamente. Dice: Dr. A una casilla. Tony intenta anotar todo rápidamente aunque aún no termina de convencerse de que no está siendo objeto de una broma. Ultra-violet Diathermy. iracundo y afligido. Tony traga susto. sexual debility and impotency. por correo. Es lo usual… si quiere estar en contacto. ira y aflicción y comienza a anotar en una servilleta que toma del mostrador. ajeno a cualquier sentido del humor. H. Venereal Diseases… -¿Es un chiste. Infórmeme por correo. B y el teléfono: U. -No es un procedimiento fácil –prosigue Chamorro-. North American Urologist. Se actualiza mediante una clave en un aviso del Buenos Aires Herald. syphilis. gonorrhea. 3th. seco-. continúa: -Después aparece la dirección: San Martín 522. Rapid and painless cure. ¿O prefiere continuar por su cuenta? Tony permanece en silencio asustado. memorícelo y luego destruya el papel. -¡¿Qué?! -Sí. -Luego de esos títulos –continúa Chamorro-. ¿Está anotando? -Sí. bladder. no? –interrumpe Tony con incredulidad. sí. los días y horarios de atención. ulcers. El aviso es un recuadro que aparece en la columna del Medical Directory. kidneys. R. Ferguson. pero vaya más despacio… 89 . va una lista corrida de enfermedades y tratamientos: blenorragia. prostate gland. Finalmente.

¡atención!. parece organizar su cabeza y sale decididamente en dirección al kiosco de diarios que se encuentra sobre la vereda de la calle Corrientes. que sólo tendrá validez hasta que el orden varíe. obtendrá un número. Finalmente. día de la semana tiene un valor numérico y cada posición en el texto una letra. luego de cerciorarse de que Tony anotó y entendió todo. tratamiento. siquiera. a unos pocos metros de la puerta del bar. durante un minuto. las letras y una fórmula polinómica fija con la que. ¿Y cuál sería la fórmula y todo eso? Chamorro se extiende un buen rato dictando cifras y. eventualmente. resoplando y ya harto del procedimiento antes. Le voy a dar los valores. Cada enfermedad. 90 . al reemplazar las letras por los valores. por El Tony 90 -Parece que fuera siempre el mismo aviso pero no es así. observa desorientado a su alrededor sin saber muy bien qué hacer. Tony cuelga el auricular con el agraviante clic aún resonando en su oído y. de empezar-. y compra The Buenos Aires Herald. Pero. Lo que cambia periódicamente es el orden en que todo está expuesto. finaliza la comunicación sin la menor cortesía. Por eso tendrá que verificarlo y. ¿Se entiende? -Sí… ¿Qué sé yo? Creo que sí… -dice Tony.MARES DULCES. modificarlo cada vez que me quiera hacer un envío. Ese número va a corresponder a una casilla de correos a la que me podrá escribir.

por El Tony 91 APÉNDICE* ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DE LOS CONCEPTOS DE ALIADO Y PRO-ALIADO. digamos. Una aclaración. los que “simpatizaban” con Gran Bretaña o. en este caso. padre.) 91 . o ya estaban en la parte del mundo dominada por las diabólicas tiranías nazi-fascistas o bien optaban por expresar sus simpatías de un modo. Aliados eran los ingleses. del A. o sea. naturalmente. un diario pro-aliado. Los ingleses eran los únicos aliados… de sí mismos (la Francia Libre de de Gaulle no puede contarse seriamente en esta elemental aritmética). condiscípulo. dicho de otro modo. Esos simpatizantes. Lo que sí había era proaliados. Hilando grueso. esposa. irrelevante. Con el mismo espíritu pero en sentido contrario. ¿Pero aliados de quién? Entre ellos existe un refrán: It takes two to make a quarrel (Hacen falta dos para armar una pelea). ¿quiénes eran los otros? Desde la invasión nazi al norte de Francia y la instauración del regimen de Vichy en el sur. por ser demasiado obvia. (N. un otro con quien aliarse.para armar una alianza. eso es seguro.es un término que implica una relación. no quedó ninguno. más cercano a la retórica y la diplomacia que a los campos de batalla y a los horrores y desastres que toda guerra arrastra consigo como fastidioso efecto colateral. Aliado –igual que amigo.MARES DULCES. el autor ni siquiera consideró la posibilidad de adjudicar a alguna de sus voces el presente apéndice. Hilando fino. los que abominaban de las tiranías nazi-fascistas y su afán diabólico por dominar el mundo. MÁS UN SOMERO ANÁLISIS DE DOS TÓPICOS BÉLICOS “ESTRELLA” DE MAYO DE 1941 Y DEL MODO EN QUE FUERON EXPUESTOS POR THE BUENOS AIRES HERALD The Buenos Aires Herald era. en realidad. uno podría decir que hacen falta dos –como mínimo. * Dadas las restricciones impuestas oportunamente por los narradores. por ser demasiado imprecisa. Pero con los ingleses.

entre sus representanteslas opiniones estaban algo divididas entre: a) abstencionistas motivados por el interés de seguir lucrando como testaferros.convencidos de la inconveniencia de importunar al Führer mientras trabajaba duro para limpiar el mundo de comunistas. por su parte. que se dividían. como nación. c) quienes lamentaban que la insensatez y la soberbia de los alemanes hubieran ya excluido definitivamente esa posibilidad y d) quienes. cada cual a su modo. también mostraba un panorama heterogéneo habitado por: a) quienes soñaban con llevar la guerra hasta la derrota definitiva del Reich. gitanos. a su vez. psicoanalistas y demás degeneraciones de la especie humana. judíos. en la amplia y ambigua categoría de proaliados. negros. d) intervencionistas. los Estados Unidos de Norteamérica. homosexuales. en: d1) intervencionistas románticos. por lo tanto. pintores no figurativos. admiraban a Hitler (o lo consideraban un mal menor y necesario) porque entendían que la lucha anticomunista no podía ni debía considerarse 92 . al menos en privado. c) nazi-fascistas -muchísimos más que lo que se quiso siempre reconocer. Sin embargo. todos los demás entraban. b) abstencionistas motivados por una tradicional antipatía a meterse en líos ajenos y. Excepto los nazi-fascistas. para lo cual nadie dudaba (aunque no todos confesaban) que era necesaria una pequeña ayuda yanqui. encabezaban la lista de simpatizantes. mucho menos. de empresas inglesas a las que el estado de beligerancia impedía hacer negocios abiertamente con las tiranías nazi-fascistas. por El Tony 92 Desde ya. a ofrendar su sangre por ellos. ansiosos por sumergirse cuanto antes en los horrores que buena parte del mundo ya disfrutaba y de los que se sentían injustamente excluidos y d2) intervencionistas motivados por el interés de aprovechar la extraordinaria oportunidad que brindaba el conflicto para posicionar definitivamente al país como potencia mundial hegemónica y excluyente. b) quienes seguían esperanzados en un armisticio decoroso que permitiera a Hitler continuar su imprescindible batalla contra el comunismo pero sin joder a Inglaterra. entre sus ciudadanos –y.MARES DULCES. El Reino Unido. por ejemplo.

o sea. eventualmente. Rudolf Hess –para muchos el segundo hombre en la jerarquía nazi y. completamente vacío de armamento y sin combustible suficiente para regresar a Alemania. lindante casi con el parte de guerra. suscitó de inmediato todo tipo de especulaciones. una acción imposible de calificar como beligerante. pintores no figurativos. sobre Sudamérica. Escocia. con- 93 . dos temas recibieron un tratamiento destacado: las vicisitudes de la sorprendente “aparición” de Rudolf Hess en Escocia y la amenaza nazi que. fue auxiliado con cautela por un lugareño que lo entregó a la guarnición militar cercana. el sucesor de Hitler.se lanzó en paracaídas desde un bimotor Messerschmitt Bf 110 modificado -que tripulaba en solitario. el gobierno envió al lugar un agente del Foreign Office para certificar su identidad y comenzar a interrogarlo acerca de sus propósitos. mero producto del apresuramiento informativo. se cernía sobre el Hemisferio Occidental y. Inmediatamente de reportada la novedad. por lo tanto. judíos.prácticamente toda la primera plana y la mayor parte del cuerpo del periódico. El avión se estrelló minutos después y Hess. El suceso.cerca de Glasgow. que se quebró un tobillo al tocar tierra. gitanos. Además de la miscelánea cotidiana. las más. HESSTERIA En la noche del sábado 10 de mayo. Algunas. negros. de por sí rocambolesco. A mediados de mayo de 1941. de inteligencia y de contrainteligencia y que. por El Tony 93 independientemente de la que había que librar contra homosexuales. atribuibles a que tanto los hechos mismos como sus implicancias pasaban diariamente por el tamiz de los análisis que iban elaborando los laboratorios políticos. cuando Tony Reynoso comienza a leer diariamente The Buenos Aires Herald -y a volverse sensible a su relato bélico-. supuestamente. las noticias de la guerra europea y las que se vinculaban más o menos directamente con ella ocupaban –difícil que hubiera sido de otro modo. psicoanalistas y demás degeneraciones de la especie humana.MARES DULCES.

conceptual –y lógicamente. en cambio. por otro lado. a un gangster jaqueado por la implacable política interna del partido: “The first of the rats has deserted the nazi ship” (“La primera de las ratas ha abandonado el barco nazi”) 94 .en primera plana: (HESS DESERTA DE HITLER. apunta a una tercera interpretación que no pretende mostrar ni a un hombre quebrado ni a un loco sino. más bien. EL CRIADO FIEL DEL FÜHRER HUYE DE LA ESCLAVITUD NAZI). por El Tony 94 secuentemente. Nadie parecía haber advertido que.la versión oficial. Y. enfrentado a una disyuntiva existencial. no siempre llegaba a tiempo para aplacar u orientar la locuacidad y la vocación de figuración de tal o cual funcionario. The Buenos Aires Herald da la primicia el martes 13 –noticia fechada el lunes 12. termina eligiendo el buen camino. si llegaba. Hasta ahí. El editorial. parece casi un pobre tipo que. También se menciona la versión alemana según la cual una “nota de despedida muestra síntomas de trastornos mentales”.MARES DULCES. tampoco era garantía de discreción y coherencia ya que no siempre se adecuaba a la ideología del personaje en cuestión y a los intereses que lo movían. iban modificando -en cada oportunidad.se trataba de dos interpretaciones del hecho no sólo diferentes sino completamente opuestas. Versión que.

sin embargo. ni imaginar una eventual liberación del personaje.MARES DULCES. En los días sucesivos. justo el suelo enemigo. ni mencionar un posible armisticio. el ministro de trabajo Bevin seguía sosteniendo la hipótesis de la misión y del beneplácito o. o sea. Es que era difícil de creer que un Hess que simplemente huía de amenazas internas eligiera para exiliarse. entonces. Haber hecho esto último. propiedad del Duque de Hamilton. incluso. demolía el segundo pilar así como el Pacto Ribbentrop-Mólotov –algo supuestamente denunciado en una supuesta carta a Hitler como una traición a los principios del nacional socialismo. una propuesta de paz. se especula con que Hess podría haber estado llevando adelante una misión como representante. insta a no dejarse llevar. de paso. tal vez.desacredita esta especulación insistiendo en que Hess simplemente había escapado de una situación que amenazaba su vida. aceptando la posibilidad de una misión e. el día 16. ante viejos y encumbrados amigos británicos. la tolerancia de Hitler para con ella. Ya el día 14. en función de ello. al menos. Se sostiene que el vuelo tenía por objeto aterrizar en la Casa Dungavel. entre tantos destinos posibles y menos comprometidos. la especulación sobre contrapartes inglesas. tal vez del mismo Hitler aunque de un modo no oficial. de un sector del nazismo. in a bulletin from 10 Downing Street…” (“La historia más asombrosa de la guerra fue contada este lunes por la noche en un boletín del 10 Downing Street”) colocando. Monday. al más alto escalón del gobierno británico en el extraño rol de narrador de historias asombrosas. donde Hess preveía plantear. El editorial del Herald de ese mismo día 16. por sueños de cambios de planes.había demolido oportunamente el primero. por El Tony 95 El costado romántico del asunto aparece en el texto de la nota principal: “The most amazing story of the war was told tonight. Y otros tienden a verlo como un ideólogo cuyos pilares habían sido siempre: a) declarar la guerra al comunismo y b) no declararla a Inglaterra. “…no matter how highly placed Hess’s pre-war friends 95 . Así y todo. una versión más o menos oficial –claramente orientada hacia la prosecución de la guerra hasta una hipotética victoria sobre los alemanes.

de nombre Wheeler y líder del bloque abstencionista. un truco tan fantástico que la gente. conjetura. se ve inclinada a creerlo. if the British were smart. que es un momento ideal para que Roosevelt inste a la paz presuponiendo que este solo acontecimiento había sido suficiente para arrasar con la moral del Reich. por El Tony 96 in Britain may have been. Otro senador demócrata. Si sobre algo echaba luz todo este oscuro asunto.era apenas una fantasía y las disputas internas estallaban por doquier. b) que en la Alemania presuntamente absolutista. podría proveerles de valiosa información que ningún espía aliado llegaría jamás a obtener por sus propios medios. por esa misma razón. donde sería una amenaza menor”). califica todo el asunto como un “Caballo de Troya”. por el contrario. con más fantasía y voluntad que sentido común. pondrían a Hess en un avión y lo mandarían de nuevo a Alemania. En un comentario un tanto arrogante. en cambio. (“Creo que. Ahora. donde se da el lujo de poner en duda las aptitudes intelectuales de los ingleses.MARES DULCES. se hubiera vuelto un chico de los buenos. the Fuerher’s old friend and confident was not invited to visit Great Britain…” (“…no importa cuan encumbrados hayan sido los amigos británicos de Hess de la preguerra. si los británicos fueran inteligentes. con irónica pretensión de ingenuidad-. llegando a ser feroces. se comportara como un preso sumiso y arrepentido y decidiera hablar francamente con las autoridades inglesas –parece dar a entender la nota. el poder absoluto – como en cualquier otra parte. el viejo amigo y confidente del Führer no fue invitado a visitar Gran Bretaña…”). El senador demócrata de los Estados Unidos Claude Pepper. they would load Hess on a plane and ship him back to Germany. si Hess hubiera roto definitiva y genuinamente con las malas compañías de casi toda su vida. where he would be less of menace”. c) que los alemanes (al menos algunas de sus corrientes internas) también simpatizaban con los ingleses (al menos con algunas de sus corrientes internas) 96 . sostiene: “I think. eso era: a) que existían en Inglaterra consolidadas simpatías por los nazis (al menos en algunas corrientes internas) que propugnaban detener la guerra.

se agravara para poder intervenir rápidamente en ella. incluso. es el ingenioso juego de palabras acuñado por el británico Daily Herald y citado por The Buenos Aires Herald. por El Tony 97 y que también querían detener la guerra y d) que los norteamericanos (al menos algunas de sus corrientes internas) también querían evitar la guerra aunque también querían (al menos algunas de sus corrientes internas) que esta continuara e. que sintetiza con bastante exactitud el ánimo al cual todo lo vinculado a Hess está impulsando al público y la percepción de que existe un peligro potencial en el halo de seducción que la intriga está engendrando.“HÉROE” NAZI “DES-GLAMORIZADO”) 97 .MARES DULCES. El día 17 se anuncia que la prensa concluye sus especulaciones acerca de “l’affaire” Hess y comienzan las operaciones de inteligencia a través de las transmisiones en alemán de la BBC destinadas a la “des-glamorización” del ex jerarca ante sus propios compatriotas divulgando presuntas confesiones contrarias a la Alemania nazi: (HESS ESTÁ “HARTO DE ALEMANIA” . (CUIDADO CON LA “HESSTERIA”).

aparecen diferencias de objetivos que varían según el momento y el actor del conflicto que lo agitara. como en el económico y geopolítico. LA AMENAZA NAZI EN SUDAMÉRICA. nuevamente. Agitar el fantasma de la amenaza nazi sobre el Hemisferio Occidental -más allá de las controversias acerca de la factibilidad real de que esta pudiera cumplirse o estuviera efectivamente contemplada en los planes del Reich. las noticias sobre el affaire se van espaciando a gran velocidad. no tanto en el plano estrictamente militar –en el que la capacidad de estos países no era demasiado significativa-. en un recuadrito de unos pocos centímetros cada dos o tres días hasta extinguirse para hacer lugar. aunque varios funcionarios sí las venían dando. El propósito general es tan evidente que no requiere precisiones adicionales. Poniendo más atención al detalle. y a menudo no eran coincidentes entre sí.como para el sector intervencionista norteamericano. Por añadidura. no sólo no la incomodaba sino que le 98 . De este modo.fue una estrategia propagandística aliada que se venía poniendo en práctica ya desde antes de la guerra. como Argentina. sin embargo. Hacia fines de 1940. tanto para el gobierno británico –ya sin Chamberlain y.MARES DULCES. en poco más de una semana. el objetivo era robustecer esta última posición por sobre la abstencionista hasta lograr el ingreso efectivo de los Estados Unidos en las acciones bélicas. El 20. a los sucesos cotidianos de la guerra y al nuevo (no tan nuevo) “tópico estrella”: la amenaza nazi sobre el Hemisferio Occidental. Gran Bretaña tenía sus reservas. “la historia más asombrosa de la guerra” se transformó. promover el alineamiento del resto del continente americano con los aliados cuyas ventajas serían relevantes. La neutralidad de los proveedores de materia prima. el primer ministro Churchill reiteraba su negativa a dar una declaración oficial acerca del resultado de los interrogatorios a Hess. consecuentemente. con Churchill al frente. ahora. Respecto de esto último. sin embargo. por El Tony 98 En los días sucesivos.

De hecho. la presunta amenaza nazi no se cernía sólo sobre América del Norte sino sobre “el hemisferio” en su conjunto contribuyendo. se publicaba: Senate Gives Full Powers To Pres. por El Tony 99 era vitalmente necesaria ya que dicha provisión sólo se podía garantizar con barcos que los alemanes no tuvieran argumentos para considerar enemigos y. requisar 84 buques extranjeros (alemanes. que semejante medida podría ser considerada por el Eje como una declaración de guerra a lo que el Senador Walter George –demócrata e intervencionista. a la instalación de la idea de bloque continental. para la mayor parte del discurso tanto político como periodístico (el ejemplo citado lo ilustra). los suministros garantizados por la neutralidad. sin conflictuarse demasiado por la evidente inconsistencia diplomática de su lógica.” (“…como si hubiera habido una declaración de guerra entre los Estados Unidos y el Eje.) En ese momento.” (…proclamar el estado de emergencia y emplear la marina y la fuerza aérea ‘del modo más efectivo posible para garantizar la defensa del hemisferio’. al respecto. entre otras cosas. a poco de iniciada la guerra. no tuvieran excusa alguna para atacar. por lo tanto.en que The Buenos Aires Herald advertía sobre los inconvenientes de darle demasiado aire al affaire Hess (Beware of “Hessteria”). Roosevelt (El Senado otorga poderes plenos al Pte. aún. que la urgente necesidad de tonelaje los obligaba a actuar “…as if there had been a declaration of war between the United States and the Axis. La medida votada por el Senado perseguía. El mismo día –16 de mayo.”) 99 . franceses) retenidos en puertos estadounidenses para satisfacer las necesidades del transporte comercial aliado. justamente. el gobierno argentino ofreció la alineación y Gran Bretaña la rechazó considerando que la principal contribución argentina a la causa aliada eran. Con el objeto de “…proclaim a state of emergency and to employ the navy and the air force ‘in the most effective manner possible to guarantee the defense of the hemisphere’. Roosevelt).respondió. en el debate. Lo que continuaba en esa nota era más claro. de ese modo. italianos.objetó.MARES DULCES. El Senador Vandenberg –republicano y abstencionista.

El día 18 apareció una de las tantas “alarmas continentales” que proliferaban cada vez con más frecuencia. el Senador Pepper imaginaba que Alemania usaría Dakar – capital del África Occidental Francesa. 100 . al aclararse en la nota que. de todos modos. Más una voluntad que una constatación de hechos.como trampolín para atacar Sudamérica. Hull sabía muy bien que no hablaba justamente con un simpatizante de la causa aliada. Sudamérica no era “el extranjero”. but to utilize them in the inter-coastal and the South American trade. por El Tony 100 Lo más interesante venía a continuación. bajo el titular: (SOLIDARIDAD HEMISFÉRICA. LA FUERZA DE AMÉRICA EN UNIDAD).” (“…el Gobierno no intentaba trasladar esas embarcaciones al extranjero sino utilizarlas en el comercio inter-costero y con Sudamérica. se relataban los pormenores del encuentro entre el Secretario de Estado Cordell Hull y el Ministro argentino de Relaciones Exteriores Enrique Ruiz Guiñazú. Ese mismo día. “…the Government did not intend to transfer these vessels abroad. para el gobierno de los Estados Unidos. Mr. de visita en los Estados Unidos. Hull dijo: “The nations of America had formed a group of such strength that there was no danger of any power “organized for conquest” overwhelming them” (“Las naciones de América han formado un grupo tan fuerte que no existiría peligro de que algún poder “organizado para la conquista” las pueda avasallar”). leal a Vichy.”) O sea.MARES DULCES. Allí. de acuerdo a las vicisitudes bélicas y a las necesidades propagandísticas: DAKAR DANGER SIGNAL (SEÑAL DE PELIGRO EN DAKAR). Dado el alineamiento de la Francia de Petain con el Eje.

En la misma línea de ideas. Cabo Verde o las Canarias. All American and British commerce with Argentina. al día siguiente: (EL Sr. Y. será de Amo y Esclavo”) El día 20.MARES DULCES. Todo el comercio norteamericano y británico con Argentina. Uruguay and southern Brazil would be subject to attack”. urgía al Pte. Roosevelt a no permitir que el Eje se apropiara de Dakar. por El Tony 101 “I believe that Hitler will make the first attack on us from Dakar trough South America” (“Creo que Hitler hará su primer ataque sobre nosotros desde Dakar a través de Sudamérica”). Uruguay y el sur de Brasil podría ser atacado”). las Azores. “La relación. varios personajes de diversa jerarquía y calificación más bien modesta para opinar sobre el tema (parecía importar poco siempre que opinara lo que convenía) hacían su contribución al clima de inquietud general: 101 . “German submarines and long range bombers could build a “fence” in the Atlantic narrows and extend their barbarous activities to Brazilian waters. si gana el Eje. LA ILEGALIDAD DEBE SER DETENIDA. CORDELL HULL ADVIERTE A LAS AMÉRICAS. el Committee to Defend America by Aiding the Allies. (Los submarinos alemanes y sus bombarderos de largo alcance podrían construir un “cerco” en la parte estrecha del Atlántico y extender sus bárbaras actividades a aguas brasileras.

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102 (Si el Eje gana), reflejaba el susto, en este caso, del Procurador General -Mr. Biddle- mientras que el Secretario de Agricultura –Mr. Wickard- dejaba de lado, por un rato, sus cereales y tubérculos para expresar opinión –y de las duras- sobre política internacional: “The Nazis are deliberately trying to form a combination of nations to attack us. The United States answer is to be something that the Nazis understand and respect – armed might”. (“Los nazis intentan deliberadamente crear una alianza de naciones para atacarnos. La respuesta de los Estados Unidos debe ser algo que los nazis entiendan y respeten: fuerza armada”).

Ahora bien, si de penetrar en América Latina se trataba, qué mejor vehículo tendrían los nazis a su disposición que la propia madre patria, común a casi todos sus países. (UNIÓN NAZI-FALANGE. PENETRACIÓN EN EL CONTINENTE AMERICANO. El Marqués de Aguiar, representante de los partidos Católico y Realista de España en los Estados Unidos informó hoy a la prensa que ha informado al Departamento de Estado que ha sido informado que Alemania estaba ahora representada en cada consulado y legación española con el propósito de combatir el panamericanismo).

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Una noticia (o, más bien, una cadena de “informaciones”) cuya veracidad era, cuanto menos, dudosa desde “El Marqués de Aguiar…” en adelante; tan dudosa como esta otra -del día 22- en la que, paradójicamente, se le da crédito a la propaganda radial del enemigo. (¿BOLIVIA “SE UNE AL EJE”? La Columbia Broadcasting Co, anunció hoy que, de acuerdo con un mensaje levantado de la radio italiana, el presidente de Bolivia declaró que el Eje ganará la guerra y que los bolivianos no deberían prestar atención a las palabras y actos de Mr. Roosevelt.) Y como al mundo lo mueve -además de las convicciones y la ley de la gravitación universal- el dinero, agitar la alcancía siempre aporta un plus de persuasión. El día 17, el Herald informa que, en una emisión radial para Latinoamérica, el ministro británico de información, se lamenta de que el bloqueo haya causado privaciones a los países de la región. “I am convinced,” said Mr. Duff Cooper, “that they will bear this suffering with patience. An afterwards, when Latin-America will play her inevitable part in the great reconstruction of the European way of life, any sacrifices will be redeemed a hundredfold”. (“Estoy convencido ", dijo Mr. Duff Cooper," que soportarán este sufrimiento con paciencia. Y luego, cuando América Latina juegue su parte inevitable en la gran reconstrucción del modo de vida europeo, cualquier sacrificio será recompensado por cientos.”) Pero, puesto a regalón, ninguno supera al representante demócrata norteamericano Stephen Young quien, según una nota del día 20, sugiere que los Estados Unidos urjan a Inglaterra a devolver a la Argentina las Islas Malvinas.

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104 (LA CUESTIÓN DE LAS ISLAS FLAKLAND. “Los británicos deberían estar felices de satisfacer a la República Argentina en su reclamo por las islas Falkland como una muestra de su real amistad por las Américas. Si esta nación lo lograra, las repúblicas de Sudamérica nos saludarían como sus benefactores”).

Notablemente atrevido, Mr. Young, en su pretensión de que los ingleses paguen la cuenta y los norteamericanos reciban las gracias. En una sección fija del diario dedicada a economía y negocios llamada THE TEMPLE OF MAMMON *, una nota de opinión del día 17 habla de las extraordinarias oportunidades de negocios que Sudamérica brinda a los norteamericanos pero, a la vez, reclama no caer en la ingenuidad de no ver los fuertes sentimientos anti-norteamericanos y anti-británicos que hay en muchos latinoamericanos, incluidas las capas dirigenciales, del funcionariado e intelectuales, sentimiento que adjudica fundamentalmente a la inescrupulosa propaganda nazi. Algo parecido sostiene una influyente organización local -Acción Argentina- que promueve la adhesión absoluta e, incluso, beligerante del país a la causa aliada en un foro abierto que comienza el día 22 con la presencia de relevantes figuras de la política local, como el ex-presidente Marcelo T. de Alvear.

* Nombre curioso, dicho sea de paso, para la sección económica de un periódico para nada crítico del capitalismo. Si bien en su origen arameo la palabra mammon significa riqueza o beneficio y el culto a un presunto dios Mammón parece, en realidad, no haber existido en la Antigüedad, para la tradición cristiana y occidental Mammón tiene una connotación inequívocamente indecente e inmoral como personificación de la riqueza deshonesta y la avaricia, desde los Evangelios (Lucas 16:13 y Mateo 6:24) a Thomas Carlyle (El Evangelio de Mammón), pasando por Santo Tomás de Aquino, Milton y Edmund Spencer. ¿Ingenuidad o cinismo? (N. del A.)

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(FORO ABIERTO SOBRE LOS PROBLEMAS ACTUALES DE LA ARGENTINA)

Entre otras cosas, Acción Argentina reitera las denuncias que viene haciendo acerca del provocador discurso presuntamente pronunciado un par de meses atrás en la embajada alemana por un tal Heinrich Volberg. Volberg es el director local de la Deutsches Hilfswerk (Obra de Beneficencia Alemana) y un conocido activista nazi en el país. Según la denuncia, habría sostenido en su discurso que la Argentina era una nación naturalmente antinorteamericana y que el Reich debía aprovechar este hecho para clavar allí una cuña convenciendo a los argentinos en general -y no sólo a sus élites (a las que consideraba ya convencidas)- de la conveniencia económica y comercial de su alineación con Alemania, especialmente ahora que, según él, el Reino Unido estaba a un paso de su derrota definitiva. Además, habría dado a entender que un “grupo secreto” de notorios e influyentes personajes de las instituciones públicas y privadas del país estaba ya trabajando en esa dirección.

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CAPÍTULO 1 (Cont.)

Tony regresa al Suárez con el Buenos Aires Herald plegado bajo la axila y apunta directamente hacia las mesas contiguas a los ventanales que dan sobre Corrientes. Suele sentarse en alguna de esas porque le ofrecen el más amplio panorama de lo que sucede en la calle y de su inagotable variedad. El burrero de grueso bigote negro y el suicida macilento dejan tres mesas desocupadas para elegir. Se sienta entre ambos, dando la espalda al de bigote. A la pasada, le ha encargado un café bien fuerte a Alfonso, el mozo que siempre lo atiende y que, en ese preciso instante, conversaba, acodado sobre el mostrador, con el que atiende la caja (probablemente el dueño o uno de ellos), un gallego de pelo cortado a cepillo, cejijunto y con mofletes de bull-dog. Tony dedica el rato de espera a observar el trajín de la calle. Finalmente, después de beber algunos sorbos de café aún muy caliente, abre el diario –con más resignación que ánimo- y empieza la búsqueda del aviso del Dr. H. R. Ferguson… (al que ya bautizó, con resignada ironía, Dr. Venéreas). Sin embargo, al pasar con desgano las páginas, su vista se va deteniendo en algunos titulares sobre la guerra que llaman su atención, sea por su propio atractivo –como la historia de Hess-, sea por cómo se vinculan con las palabras que Gordon pronunció la otra noche, sea por la evidente intriga que está aconteciendo en el Olimpo y que le han encomendado espiar. De cualquier modo, Tony no está en condiciones de hacer una lectura demasiado sesuda de todo eso. Su visión de la política es elemental, ingenua, maniquea y, naturalmente, tributaria de la propaganda oficial norteamericana que, desde ya, demoniza al nazismo. Tampoco es que haya nada en el nazismo o el fascismo que pudiera despertar en Tony la menor simpatía. Ni el racismo, por ejemplo, ni cualquier otro ideal de pureza es afín tanto a su ideología –bastante imprecisa, por cierto- como a la experiencia babélica de su vida en New York. Bue-

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na parte de su carácter adulto se forjó junto a músicos borrachos y drogadictos; buena parte de ellos negros, alguno que otro judío; buena parte de ellos sus amigos, mentores o maestros y buena parte de ellos objeto de su casi idolátrica admiración. Además, su propia blancura a la cubana trasluciría, para el ojo obsesivo de cualquier purista de la supremacía blanca, norteamericano o alemán, un fondillo oscuro, mestizo, que lo precipitaría inmediatamente en el abismo de la inferioridad racial. Pero, más allá del racismo, su mirada escéptica respecto de la autoridad, el orden social y, en general, respecto de todo lo instituido, lo alejan indefectiblemente de cualquier ensueño épico sobre la magnificancia de estados totalitarios, poderosos y de longevidad milenaria. No, Tony tiene poco y nada que ver con el nazismo. El mismo lente de la propaganda oficial norteamericana lo lleva, también, a ver en los ingleses a las víctimas inocentes de la Alemania nazi y, por lo tanto, los buenos de la historia. Una bondad imaginariamente tan monolítica que le impide siquiera figurarse hacia qué clase de traidores podría ir dirigida la propuesta de Hess, si se llegara a demostrar que ese ha sido el móvil de su aventura. Chamorro nunca le ha reclamado una toma de posición en relación al trabajo que le encomendó. En las pocas charlas que sostuvieron, se dio por sentado que los nazis son el enemigo, como si la lucha contra ellos fuera, simplemente, un capítulo más de la lucha contra la delincuencia y, al igual que esta última, pretendidamente desprovista de sentido político o ideológico. Gordon, en cambio, parecía situarse en otra posición. Por ejemplo, intentando justificar su proposición con un inflamado discurso antinazi. Demasiado inflamado, le sonó a Tony que creyó más en su desprecio por la condición judía de Mandl y su complacencia ante una guerra que, al castigar a todas las naciones europeas, aumentaría el poderío americano. Los interpretó como deslices aunque bien podrían haber sido, simplemente, un modo de sondear sus convicciones.

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Sus modestas especulaciones sobre la política y la guerra se interrumpen cuando el aviso del Dr. Venéreas aparece frente a sus ojos y lo arroja al despreciable infierno de los procedimientos tediosos, esos que, excepto en las novelas y las películas, subyacen indefectiblemente a cualquier intriga. Tony se acomoda en el asiento y comienza a escribir con su lápiz Duofold números y letras sobre cada palabra según lo instruyó Chamorro. Al cabo de unas cuantas operaciones, obtiene su número de seis dígitos. Cansado –más bien hastiado-, deja el lápiz y abandona nuevamente su mirada al movimiento de la calle. Al cabo de un buen rato, parece revivir y vuelve al diario pero para iniciar una nueva búsqueda, ahora en la sección de avisos clasificados, hasta dar con uno que ofrece alquiler y venta de pianos. Con repentino entusiasmo, lo señala dentro de un gran círculo. Luego de algunas vacilaciones, se pone de pie, va hasta el mostrador y le pide al bull-dog una hoja de papel. El tipo lo mira algo extrañado, como si no entendiera bien de qué le está hablando. -Tengo que escribir una carta –aclara Tony. El bull-dog parece comprender finalmente, asiente y, sacando de debajo del mostrador una pila despareja de hojas rayadas, algo ajadas y sucias, elige una de las mejores, que apenas está plegada en un ángulo y que muestra una sola macha gris y medio transparente de grasa no demasiado grande cerca del margen. Apoya el papel contra el mostrador e intenta plancharlo. No logra, con esa operación, quitarle ninguna arruga pero tiene éxito en agregarle una segunda mancha de grasa y así se lo entrega con un gesto ostentoso, como si estuviera haciendo una jugosa donación a un orfanato. Indulgente, Tony lo agradece por más de lo que vale, vuelve a su mesa y escribe un sucinto informe sobre lo ocurrido. El hombre de espeso bigote negro que lee el fixture unos metros detrás levanta, cada tanto, la vista observando atenta pero disimuladamente sus quehaceres. Sin percatarse en absoluto, Tony pliega en cuatro la hoja ya escrita, la pone en un bolsillo de su saco, deja un billete sobre la mesa y abandona el lugar.

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El cielo continúa gris claro y el pavimento brilla como encerado por una humedad sin lluvia pero muy cercana a la saturación. Son apenas seis cuadras hasta el edificio de Correo Central y Tony elige caminarlas. Podría tomar el tranvía 26 -que lo lleva derecho por Corrientes- pero, por una curiosa correlación entre los extremos de su cuerpo (para la cual no sabe si la ciencia médica cuenta con alguna explicación), el movimiento de los pies le despeja la cabeza. Camina, entonces, una cuadra por Corrientes para doblar a la derecha por Florida bordeando un edificio cuyo largo frente, vagamente gótico, le produce una extraña incomodidad cada vez que lo ve. Para él, cualquier gótico que no sea iglesia, es anómalo y perverso. Más, en una ciudad donde predominan lo italiano y lo francés. En Florida, casi todas las plantas bajas son negocios y, la mayor parte, prestigiosos y caros. Es uno de los santuarios del mentado buen gusto argentino, de modo que no sólo pasean por ella compradores –más aún, compradoras- sino, también, curiosas que buscan ponerse al día acerca de lo que es “chic” o lo que estará de moda en la temporada. Algunas, sólo con el sublime objetivo de elevar el nivel de su conversación. Otras, con el no tan sublime de copiar algún diseño que luego confeccionarán en otro ámbito y de acuerdo a su presupuesto. Una manera, en fin, de que ese presunto buen gusto desborde un poco los límites del grupo exclusivo de quienes pueden pagarlo. Las veredas de Florida –como todas las del centro- son angostas. Pero las de Florida desbordan, literalmente, de gente obligando a varios a caminar por la calzada. Transitar esa calle es una experiencia tan engorrosa como divertida. Para Tony, de todos modos, será sólo una cuadra ya que en Sarmiento dobla nuevamente, ahora en dirección al Bajo. A los pocos metros, se detiene un instante en una papelería y compra sobres para cartas. Dos cuadras más adelante, llegando a la calle 25 de Mayo -donde empieza la pendiente (bastante pronunciada para una ciudad plana como esta) que desciende hasta el Bajo- ya se distinguen, al fondo de la

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Su absoluta impericia en estos asuntos no le permite. Tony no ha notado la obvia presencia. se ajusten –agrupados de a tres o cuatro. el hombre de espeso bigote negro que estaba sentado detrás suyo en el bar. Y más allá aún.MARES DULCES. Leandro Alem. Cuando está saliendo del edificio por el mismo hall por el que ingresó. Llegando al pie de la escalinata. relee el informe. los frentes rotundos de ladrillo oscuro de los docks del viejo puerto. Bouchard y Sarmiento. lo pone dentro del sobre. Luego de trasponer un ancho y alto hall de acceso. seguramente. Pero. apenas una intuición tras la bruma. borrosas. Tony ingresa al salón central. poco ocurrente. especulando sobre el modo en que están compuestos los elementos de la fachada –columnas. tresillos en un compás cuaternario”.para lograr que los nueve o diez pisos que su función le reclama al edificio. No es. por ejemplo. pilastras. pega las estampillas y lo echa dentro de un buzón. “no es muy distinto a cuando los músicos anotamos. “En el fondo”. Para su suerte. se detuvo también de golpe y. fuste y coronamiento. alineadas como una procesión de penitentes. se yergue y empieza a deambular en redondo con un aire estúpidamente casual. por El Tony 110 angosta quebrada entre edificios. pero es la primera vez que le presta atención. El edificio del Correo Central ocupa una manzana completa entre Corrientes. pasa delante del hombre de espeso bigote negro que lee el fixture apo- 110 . Tony lo aborda por la entrada sobre esta última calle. de todos modos. despliega el papel engrasado. como Tony demora en sus especulaciones y el hombre no puede seguir atando cordones indefinidamente como si fuera un ciempiés. Más allá. el Río. Compra estampillas en un mostrador y luego. la primera vez en su vida que ve el recurso. aún. siquiera imaginar que está siendo vigilando. las siluetas de las grúas en reverencia. que deja pequeño al hall que acaba de dejar. cornisas.a un esquema clásico general que exige únicamente tres partes: basamento. inmersas en la bruma blanca que se confunde con el cielo. se agachó para atarse los cordones. Mientras divaga. arcos y ventanas. asomando por encima de ellos. echa un vistazo a la fachada y se detiene de golpe. piensa. apoyándose en otro.

Sin embargo. por un gran orificio aproximadamente elíptico bordeado por una baranda de hierro con pasamanos de bronce. no pudiendo identificarlo. roces y pequeños ecos. Tal vez. en procura. al parecer. Mientras estudia la oferta. De retorno ahora. por El Tony 111 yado contra una pared y. demasiado en estos días. Imaginar que uno se cruza con conocidos en un lugar donde. le parece cara familiar. En el interior. El salón tiene más de diez metros de ancho por cuarenta de fondo y unos seis de altura. Sin tomarlo aún demasiado en serio. decide hacer una prueba y.y comienza a invadirlo cierta inquietud. en el centro. unos metros más allá. El techo. el trajín de la calle se asordina y domina el lugar una música hecha de susurros. Ahora sí. El hombre del espeso bigote negro lo hace detrás de él. Pronto caerá en cuenta de ello. soportado por dos hileras de columnas estucadas rematadas por capiteles vagamente corintios. al pasar frente a una tienda de bebidas y ultramarinos. reiniciando la marcha. por un instante. Tony recuerda haber visto al tipo unos minutos atrás en el Correo Central –donde ya le resultó cara conocida. de reparo para encender un cigarrillo. el distraído rabillo de su ojo alcanza a distinguir al hombre de espeso bigote negro pasando de largo detrás de él y deteniéndose en un pórtico. A través del hueco se entrevé otro salón en la planta alta. concluye en que deben tratarse de ideas suyas.MARES DULCES. Tony recuerda que se está terminando el whisky en su casa y se detiene delante de la vidriera atiborrada de botellas. por Corrientes en dirección al Obelisco. Apurando ahora el paso. en realidad. dobla por Florida hacia Sarmiento. al que se sube por una escalera importante ubicada al fondo. piensa. a mitad de cuadra Tony ve las vidrieras de la librería El Ateneo. está perforado. jugarretas de su mente. de todos modos. recuadradas por su pórtico de granito gris y entra. no conoce prácticamente a nadie es un fenómeno bastante frecuente. Tony camina entre mostradores colmados y se detiene delante de al- 111 .

las columnas son menos esbeltas. fundamentalmente de medicina y biología. por su parte. se asoma a la calle observando atentamente en ambas direcciones. vuelve hacia el frente. sube la escalera de a dos escalones y. cruzándose con la de Tony que recula instintivamente. tran- 112 . procurando ocultarse. con un sobresalto. igualmente. Tony permanece con la vista clavada en él durante un largo rato mientras el otro echa frecuentes miradas hacia la entrada de la librería. de todos modos. Ya junto al vidrio. demasiado cerca de la cabeza.hacia arriba. No ve ni al de bigotes ni a nadie que le resulte sospechoso lo que no logra. ya en la planta alta. y el cielorraso más bajo.MARES DULCES. lo único que puede ver. Tony cruza rápidamente el salón hasta el fondo. justo enfrente. sus pronunciadas molduras y gargantas se perciben. desaparece en dirección a Sarmiento. al cabo de unos minutos. descubre al de bigotes. Cuando Tony vuelve a acercarse cautelosamente al vidrio. El tipo. más rechonchas. el hombro apoyado con aire casual en la jamba del portal de un edificio a unos veinte metros en la vereda de enfrente y fumando. inspirada en el plateresco americano. Simula buscar algo en especial mientras sigue pendiente de lo que acontece en la calle. Un rato más tarde. es la fachada blanca del edificio del diario La Nación que. examina detenidamente la calle hasta que. ocupa prácticamente todo el campo visual con sus decoración abigarrada. Entre libros técnicos. donde el de bigote espeso parece observar los libros expuestos en las vidrieras. En ningún momento amaga entrar al local y. baja nuevamente la vista como si nada hubiera visto y lentamente se va poniendo en movimiento hacia Corrientes. una de esas miradas se desvía –tal vez por mera intuición. Mientras se va acercando. En este piso. Tony bordea rápidamente el hueco que balconea sobre el piso de abajo y se acerca al ancho ventanal tripartito y de dintel algo arqueado que se le ocurre un punto de vigilancia inmejorable para dominar casi toda la cuadra. ya ha desaparecido. por El Tony 112 gunas de las altas estanterías que cubren las medianeras. Repentinamente. en comparación con la planta baja.

sigue los pormenores del ensayo como si se tratara de una clase a la que asistiera en 113 . en definitiva. solapas anchas. lo que lo hace apto. charreteras. Sus pasos azarosos lo llevan por Maipú hasta casi Rivadavia y a detenerse frente a la vidriera de Lacey & Sons. presuntamente. “¡Como el de Bogart!”. donde lo deslumbra un trench coat de Burberry. entra al negocio con determinación. con el derecho estudia la prenda de gabardina impermeabilizada color beige muy claro. después del ensayo de la jazz band. lo hace la típica. para el ambiguo clima intermedio que Buenos Aires le invita a disfrutar. conjeturando que el asunto. “Todas presunciones”. magnificado por su imaginación algo excitada por la aparición de Gordon y la desaparición de Chamorro. la falta de novedades hace que el susto de unos minutos atrás vaya pareciendo cada vez más lejano y esa distancia subjetiva desdibuje sus bordes más cortantes. desde allí. Esta tarde. se ubica prudentemente en un rincón poco expuesto del salón y. termina diciéndose. No obstante. Al fin y al cabo. Por el mero hecho de ser la dirección contraria a aquella en la que. Mientras con el rabillo de su ojo izquierdo aún busca desganadamente algún sospechoso. un cinto de la misma tela que cuelga de dos presillas a los costados e interior de abrigo desmontable. desapareció su presunto vigilante. podría no haber sido más que un efecto de la casualidad.MARES DULCES. no tiene la menor idea de cuáles son las condiciones que alguien o algo debe cumplir para ingresar en la imprecisa categoría de sospechoso. abandonando a su suerte a sospechosos y potenciales perseguidores. por El Tony 113 quilizarlo demasiado. En la esquina dobla hacia el Oeste continuando con el procedimiento de detenerse en las vidrieras. Tony camina hacia Sarmiento deteniéndose frente a casi todas las vidrieras que encuentra a su paso para poder espiar –el presume que disimuladamente.la presunta presencia de algo o alguien presuntamente sospechoso. se dice fascinado y. también. de manera que Tony permanece en el Olimpo.

a algunos de los músicos con los que se ha cruzado o ha conversado en otras oportunidades. le entrega a Tony una partitura. -Está bien.. como si se tratara de un canje. a Tony y su cajita y. con cierto aire irónico. considérelo un obsequio… un reconocimiento… una muestra de afecto… -Bueh. Las cortinas del paso 114 . Tony guarda descuidadamente en sus bolsillos varios papelitos en los que anotó apuntes y va al encuentro del maestro saludando. finalmente. Barrios estudia. Barrios se calza los anteojos de lectura para poder observarlos con mayor detenimiento. por El Tony 114 carácter de oyente. -A ver si esto te sirve. En medio de la ejecución. hasta ese momento.MARES DULCES. a su paso.. echa una última mirada al regalo y lo guarda. es para usted. Cuando Barrios da por concluido el ensayo y los músicos guardan sus instrumentos y parten apresuradamente. está bien… -consiente. Ya frente a Barrios. Luego se sienta al piano y toca mientras Barrios enciende un cigarrillo. Barrios lo observa un rato. -Un regalo. saca una cajita forrada en seda azul que. la agarra y la abre. Se trata de un par de gemelos y una traba de corbata de oro con unos pequeños rubíes engarzados. maestro… -No me digas maestro –replica Barrios. guardaba en un bolsillo de su saco y se la entrega con una sonrisa. grave y sin aceptarlo. conciliador. adelantando el brazo-: Tómelo. Inclina la cajita a un lado y otro variando el ángulo de incidencia de la luz para estudiar sus reflejos y luego mira penetrantemente a Tony por sobre la montura de los lentes. e insiste. Tony pasa las hojas y asiente. se oyen pasos bajando las escaleras. por lo menos me cotizás bien. se sienta en una silla cercana un poco a sus espaldas y escucha con los ojos cerrados. y sin mediar palabra. dejando a Tony con el brazo extendido. ¿Qué pasó? ¿Heredaste a un tío millonario? Tony niega y sonríe. -Parece que tomaste lo del oro al pie de la letra… -No. No lo agradece pero.

Su atención está dividida entre su ejecución y el juicio que de ella tenga Barrios. Producto de esa distracción comete varios errores que lo llevan a mascullar una puteada y a Barrios a mirarlo.MARES DULCES. Insatisfecho. sin moverse. debería hacerlo por el segundo. intentando semblantearlo. ¡Yo no me quedé aquí para pavear! Tony asiente. en cambio. asombrado por la aparición. 115 . un sonido vuelve a poner su atención en el pasillo donde un personaje extraño sube por donde Melina bajó. -Nunca olí un tabaco así. pibe –lo para Barrios en seco. Pero aún cree que puede con ambos y lo intenta una vez más. dejándose ver apenas un instante en el estrecho campo visual. por El Tony 115 a las áreas privadas están descorridas y Tony puede ver a través de él a Melina que llega a la planta baja y continúa hacia la calle. Si no tuviera más alternativa que elegir entre ambos objetivos. Tony interrumpe su ejecución y permanece con la vista en el pasillo. Es un hombre de unos sesenta años -vestido con un impecable y anticuado traje negro y tocado con un aún más anticuado bowler. la sección chismes está a cargo del Negro Johnson. -¡Qué tufo! –exclama. ¿Quién es? -Oíme. ¿Qué es eso? -¿Qué va a ser? Una pipa. por el otro. -Dale. Minutos después. Fue él quien propuso esto y es él mismo quien ahora está transformando su propuesta en un fracaso. por un lado.que desaparece escaleras arriba. envuelto en la nube de humo que echa al aire la pipa tipo bent encajada entre sus dientes. fastidiado-. balancea la cabeza y deja escapar un suspiro mientras Tony ojea hacia atrás. En el Olimpo. Los días pasan rápido y las consecuencias de seguir incumpliendo podrían ser bastante más severas que los suspiros de insatisfacción del maestro. seguí… -lo insta Barrios. Y otra. a través de sus párpados entrecerrados. venteando cuando la fuerte corriente de aire que se forma al estar abiertas las cortinas le acerca rápidamente el humo a la nariz-. y lo que ocurre en el Olimpo -que es lo que le encomendaron-.

En honor a la honestidad que le debe a su maestro. devolviéndolos de inmediato. siempre celoso de su postura ante la enseñanza y agrega. Tony no tiene más remedio que deponer su aspiración de desquite y asentir. es sólo un minuto –le dice entregándole los papeles-. Su contrato. -Excusez moi… Tony. te sugerí… -le advierte Barrios. 2/4. -¿Ves por qué no quiero aquí? –plantea Barrios.. cada vez más molesto. -Pero… -vacila Tony. te complica la lectura. por El Tony 116 -Seguís tocando muy duro –continúa Barrios. -Yo no te indiqué nada. Barrios lo reemplaza en el piano y empieza a tocar. Barrios espera. buscando definitivamente lastimar-: Tocás como una profesora solterona de conservatorio de barrio. Tony lo observa con sorpresa. aparece Aguirre con unos papeles en la mano y se detiene a su lado. Eso lo único que te cambia es el pulso. 4/8… la misma mierda! –interrumpe Barrios.. antes de que se le ocurra algo. con una sonrisita lateral y malévola. Por lo menos de La Cumparsita para acá. Ambos quedan en silencio hasta que Aguirre desaparece escaleras arriba. Aguirre saluda con una inclinación de cabeza y se va. mientras dice: -El problema es que no te podés sacar de la cabeza los dos tiempos. Tony medita una respuesta apropiada para vengar la ofensa del maldito viejo pero. Tony da un rápido vistazo a los papeles y los firma. 116 . pero ahora lo hago en 4/8… -¡Bah. -Pero lo hago como me indicó el otro día. digo… admito que lo hacía. -Merci… y disculpen –dice al alejarse. además. girando en el asiento y enfrentándolo-. concentrado. ¿Podría firmarlo? Mirando a Barrios de reojo una vez más. Y. -¡No!. pero no el ritmo. con los ojos entrecerrados.casi todo está escrito en 4/8.MARES DULCES.

cuatro corcheas… abajo poné semifusas. casi todos lo tocan en 4/4. por El Tony 117 -Si te creés todo lo que te ponen por escrito. cuatro. últimamente. desconcertado. Cuatro negras. 4/4 –le responde. El tango son cuatro tiempos: chan. si son corcheas. En realidad. que justamente volvió al 2/4 porque…? -¿Te gusta D’Arienzo? –lo interrumpe Barrios nuevamente-. -Sí. aunque lo sigan escribiendo en 4/8. si son negras hay más espacio y ahí es donde podés jugar con la acentuación… 117 . Entendelo de una vez. en cambio. antes de preguntar: -¿Y D’Arienzo. si se te canta y estás muy apurado. no está seguro de entender el sentido de la expresión. en realidad. ¿Y sabés por qué? Porque la música está acá –y aporrea algunas teclas de costado. chan. ¿querés tecnicismos? ¡Tomá tecnicismos! Pero sin fantasías ni cosas raras. chupa un huevo. Tony medita. no digo que me guste. chan. algunos giles ya se están empezando a avivar. intentando comprender la pequeña revuelta que Barrios le propone. socarrón-. Barrios continúa: -Mirá. Mientras tanto. extendiendo el brazo izquierdo. todo queda muy apretado. sólo que… -Mirá. 4/4 y ahí se acabó la joda. Tony lo mira algo extrañado. -Cuatro por cuatro… –murmura Tony. estás bien jodido vos –le dice. el resto es macaneo. Te lo digo así. pibe. chan. Yo lo sostengo desde hace mucho y. Pero arriba.no en los papeles. nunca es la que te baten.MARES DULCES. cortito y sencillo: el tango es. mientras gira en el asiento enfrentando de nuevo el teclado y toca algunos tramos de melodías para apoyo de sus palabras-. Porque. lo único que vale de la notación en 4/8 es el cuatro de arriba. ¡Entonces andá y que te la cuente él! -No.

pero el tango es cosa de barrio. mucha matemática… ¡Pura pretensión! El tango no es preciso. apura el paso escaleras arriba mientras su secretaria se aleja por el pasillo. ya me pudrí! Cuando vos quieras. maestro. podés frasear mejor. Lo intento. si lo estás intentando. recogiendo sus cosas a la apurada. A vos. como herido en su orgullo. Lo bailarán los pitucos. Eso. lo que te falta es… te falta roña. -… al espaciarse las notas –continúa Barrios que. -¡No me digas maestro! Y. pibe. ¿sabés una cosa?. demasiado bien para el tango. no se nota… Mirá. no advierte la nueva distracción-. ¡roña! -¿Roña? -¡Sí. -No se ponga así. Mucha precisión. concentrado en el piano. desde donde nuevos sonidos la reclaman. la atención de Tony se está escapando fuera del salón. -¡Viejo. mira primero a Tony y luego hacia el pasillo. calle.MARES DULCES. roña. 118 . por El Tony 118 Pero. la seguimos. a mí?! Nunca tuve nada fácil –replica Tony. y volver. así que Higgins asiente. tenés más margen para arrastrar. ¿Pescás? Pero lo que Tony captó es el rápido pulso del taconeo que se escucha cada vez más fuerte desde el pasillo. tocás bien… muy bien… Tal vez. Barrios se pone de pie violentamente. Barrios deja de tocar. para el tango. de quilombo. Melina la interroga con la mirada y. Ambos ven a Melina llegando rápidamente hasta los pies de la escalera mientras Higgins viene bajando. corriéndote de la marcación exacta. te faltará joderte todavía mucho más! –exclama Barrios. concluyente. deja el lugar. y. una vez más. mugre! ¡Las cosas te deben haber venido demasiado fáciles a vos! -¡¿Fáciles. estás con el mate en cualquier parte y. -¡Entonces.

Tony sigue al Rolls hasta el edificio de la Embajada Británica. en silencio y apesadumbrado. Melina observa la calle desde el ventanal de su oficina. Pero. detener un taxi y partir tras él. por El Tony 119 Tony vuelve al piano y se queda sentado allí. ve al caballero de la pipa subir al Rolls y partir e. arroja el oloroso contenido al inodoro y hace correr el agua. a Tony salir a la calle.hasta que el hombre del bowler se retira como llegó. continúa observando durante unos instantes desde el taxi detenido y luego ordena al chofer seguir camino antes de despertar sospechas en los guardias. Enciende un cigarrillo y toca notas sueltas. donde el de la pipa baja del vehículo y entra con naturalidad. es conciente de que tiene que terminar de una vez por todas con todos estos ridículos compromisos en los que se ha metido. Es conciente de que el enojo de Barrios tiene fundamentos. también. envuelto en su nube personal. Al mismo tiempo. Tony apunta la hora en un papel. con expresión algo asqueada. Desde allí. 119 . Así trascurren casi dos horas -durante las que el Olimpo está sepulcralmente tranquilo. inmediatamente después. sosteniendo en su mano uno de los ceniceros de cristal de Baccarat con dos montículos de cenizas y tabaco mal quemado. lleva el cenicero al baño y. con la atención enfocada en la escalera. Cuando el taxi se pierde entre el tráfico. producto de dos vaciados de la cazoleta.MARES DULCES. Tony recoge rápidamente sus cosas y sale tras él para verlo partir en el asiento trasero de un Rolls Royce negro.

pueden contener información valiosa de manera que. no sé. Una chica lo hizo. para Tony. Un tiro en la nuca. la cuestión es que. le cuenta.mientras Seltzer. escucha a Seltzer. igual que siempre durante sus descansos. el que vende es Homero. lo limpiaron. En ese momento. el que maneja todo –le dice-. el guitarrista le indica –sin señalarlo. como pasó con Arancibia.MARES DULCES. luego del sermón de Barrios y la visita del extraño visitante que Tony ya ha etiquetado –sin ninguna prueba que lo confirme. en tono confidencial y con su habitual locuacidad. -¿El tal Bertani…? 120 . vendió por su cuenta. pensó que se le iba a complicar su autoridad de ahí en adelante. el maître anterior. por la suya. a las chicas. Arancibia se fue a quejar con la Gringa y ella mandó a Bertani a disciplinarla. Pero parece que Arancibia se quedó caliente porque lo habían pasado o. historias del Olimpo. la fajó y le tajeó la cara. Historias que. -Ese es Di Fiore. Esta noche.a un tipo enjuto y de expresión agria sentado a una mesa con tres mujeres jóvenes y llamativas. a su lado. Al otro día. el maître panzón. Él organiza a los mozos. por El Tony 120 CAPÍTULO 2 Han pasado un par días yermos de revelaciones y clases de tango.como “el amante inglés de la Gringa”. Nadie vende por la suya o termina todo mal. tal vez. agarró a la piba. Acá. -¿Bertani…? -Era el jefe de seguridad que estaba antes de García. queriendo escuchar a Melina. el jefe de seguridad es el único autorizado a disciplinar a las chicas. Tony bebe y observa desde la barra la actuación de la típica -Melina Altmann está cantando Los dopados. Pero no se ensucia las manos.

para Tony. sorprendido. aparentando que. pero me sacó cagando. está bien –apacigua Seltzer-. -Con la taquera… la cana… la policía –aclara Seltzer con naturalidad. ¡a lo nuestro! -Está bien.MARES DULCES. Seltzer continúa: -En síntesis. pero afuera. se trata de una cosa que le propuse a Guzmán. pero lo rajó por descontrolado. -¡Oye. nomás –dice Seltzer alzando los hombros-. en reemplazo de Arancibia. lo cubrió lo suficiente como para que no se arme un escándalo. ¿eh? Aquel rubio. Y a la Gringa no le debe haber gustado un carajo que el tipo se pasara así de rosca. por El Tony 121 -Debe ser. en Cuba. no son de utilidad por lo que considera que es el momento de darse importancia y declararse poco interesado en esos chismes. ¿No querías hablar de música? ¿Por qué no te dejas de todas estas pendejadas? -Creí que te interesaba -le responde Seltzer. Mirá. tú! –lo interrumpe-. fumaba. -¿Y. Lo cubrió con la taquera para que… -¿Con la qué? –interrumpe Tony. Yofre. sólo prestó atención por cortesía. No es como la merca o la marihuana. por qué me tendrían que interesar todos esos chismes? Vamos. hace heroína. tú eligiendo justamente ese tema! -¿Por…? -Por Sportin’ Life –responde Tony. ¿Vos fumás? Yo. Aquí no la dejan correr. un arreglo totalmente novedoso para It Ain't Necessarily So. Y ahí entró García como jefe de seguridad y Homero. ¡Fantástica! Acá es difícil… La conversación de Seltzer ya está derivando a cuestiones que. hasta ahí. Tony asiente y toma nota en uno de sus papelitos. aludiendo al personaje del traficante de drogas que es quien canta ese tema en Porgy and Bess. que Homero hace sólo coca. 121 . ¡Es un antiguo! -¡Qué raro. Pero ojo.

Luego. yo pensaba que. -¿Le gustó mi versión de Los dopados. como vos le caíste bien de entrada. dum. apoya ambos codos en la barra y arquea su torso hacia atrás. dum. Tony vacila un instante. muy blues. a la distancia. ¿eh?! Yo tomo un poco de vez en cuando. che. cruzando la pista –como es habitual. más blues que Gershwin. Si menor. apenas perceptible en la penumbra de la boca entreabierta. nomás. -Está bien. ¡Ojo. ding… Melina acaba de finalizar y deja el escenario para que ingrese después de ella –como es habitual. con un gesto casi imperceptible. Mi… ding. lo hace… 122 .y.MARES DULCES. está bien –dice Tony con una sonrisa-. copa en mano. es excelente! Es uno de mis preferidos y usted.se dirige hacia la barra saludando a sus admiradores –como es habitual. desvía la mirada. que yo no vendo. Sin embargo. a Tony y Seltzer conversando acodados en la barra y. inclusive. Dando una rápida ojeada al salón ve. presa del asombro y de esa perturbadora visión. ding se va desvaneciendo en la medida en que ella se acerca. le ordena a Tito una bebida que sirve inmediatamente. Finalmente. Seltzer también la ha visto y su dum.a su paso. sólo el contrabajo y la batería. de qué se trata? -Al principio. en particular.Néstor Rivas. tal vez. Cuando Tony se percata de que viene hacia ellos. Terriblemente sensual. Reynoso? –le pregunta con ese atisbo de sonrisa que le es tan propio y el jugueteo de la lengua entre los dientes. Melina estaciona contra la barra -a un par de metros de los dos músicos. muy lento. hasta que logra articular una respuesta. ding. Sr. simulando no haberla advertido y estar inmerso en el asunto con Seltzer. dum… Dos vueltas y entra la viola con un arpegio. por El Tony 122 -¡Ah! –dice Seltzer cayendo después de un rato-. Si. era una broma. -¡Por supuesto. Mi mayor. nada más. Dum. si vamos los dos… -¿Pero. Continúa… -Te decía que Guzmán me sacó cagando con la propuesta pero. gira sobre sí misma.

el modelo más compacto. Y sin esperar respuesta. Unos segundos después. 123 . ese peón y otro más la atraviesan cargando un Blüthner vertical. irguiéndose-. Un timbrazo interrumpe su lectura. por El Tony 123 -Gracias –lo interrumpe ella. Tony se enfrenta con un peón corpulento. Desde el otro día. hay una nueva estrella.de facilitar su también nueva aspiración a mantenerse informado de los asuntos de la política y la guerra. pactó con el canillita del kiosco ubicado a pocos metros de su edificio la entrega diaria de ese periódico en su departamento asunto que ha tenido la virtud colateral –o el defecto. Usted es muy buen músico. dejando la puerta totalmente abierta. que se seca el rostro sudoroso con un pañuelo arrugado y sucio. no esperaba un elogio de ella y. admirado. según se mire. después de la conversación telefónica con Chamorro y la consecuente inauguración del nuevo –y exasperante. está acá en el pasillo –le dice. Tony les indica la posición y los peones maniobran el pesado instrumento hasta allí. mucho menos. Me felicito por haberlo contratado. valoro mucho su opinión. Al abrir la puerta. -Ya lo subimos. enfundado en un mameluco gris azulado. su hermosa figura alejándose. sin contrastes. a través de la ventana y alumbra la mesa de la sala donde Tony hojea el Buenos Aires Herald y bebe su primer café de la jornada. el único que cabe en el único lugar vacante de su sala. en estas circunstancias. señor. Observa. Tony asiente y se hace a un lado. Tony queda boquiabierto. se retira. La claridad tímida de otro día gris penetra.método para permanecer “en contacto” que le fue impuesto.MARES DULCES. En el firmamento de Seltzer. mientras su compañero lo observa admirado a él.

MARES DULCES. De a poco. contemplándolo encantado. dispuesto a probar el sonido. -¿Quién habla? 124 . le gustan más los pianos alemanes. Nunca. Tony queda solo. pero terminaron haciéndose buenos amigos. Tony lamentó haber tenido que separarse de él. para el tango. se sienta en el taburete y regula la altura. finalmente. como nasal y distante. pasando por varios Baldwin hasta el maravilloso Steinway que había logrado comprar en su mejor época. Era una deuda que tenía consigo mismo. extravagante instrumento litúrgico portátil que atravesó sin pena ni gloria la historia de la música hasta que el tango lo adoptó y le otorgó. los propios siempre han sido americanos: desde el Mason & Hamlin de su padre con el que aprendió a tocar. Era poco más que un juguete que sonaba bastante latoso y tenía apenas cinco octavas. el bandoneón. disfrutando del tacto antes que del sonido. para tocar jazz los pianos americanos suenen mejor -piensa Tony sin ningún fundamento sólido. había pasado más que unas breves vacaciones sin piano en casa. Incluso durante su larga gira por los Estados Unidos había llevado un pianito de viaje. Ahora. Probablemente. Al levantar la tapa. se para y atiende.pero. Del otro lado de la línea oye una voz masculina que le resulta vagamente familiar aunque llega deformada. Aunque ha tocado muchos pianos europeos –tal vez de todas las marcas-. aún. encuentra sobre el teclado un par de guantes de trabajo olvidados por los peones. desde que tiene recuerdos. tal vez porque su sonido se lleva bien con el de su compatriota. -Buenos días… Tony. Echándolos sobre la mesa. impidiéndole identificarla. acariciándolas con delicadeza para aproximarse lenta y eróticamente al momento de la ejecución. de pie en medio de la sala. va tocando unos suaves arpegios pero la inoportuna campanilla del teléfono lo interrumpe. Fastidiado. que de costumbre. se consagra a la adoración de las teclas. por El Tony 124 Después de firmar un remito y entregar una propina. además de convertirlo en su emblema. antes de meter la pata más hondamente. un sitio honorable en ella.

Tony se sorprende al toparse. intentando jugar el mismo juego mientras se pregunta quién será que conoce su recientemente adquirido hábito. En ese preciso momento. del mismo lado. a usted no! Lo siento. -¡No. advertidos del olvido de los guantes. abrochado sobre una tablilla. verdad? –pregunta por respuesta. por favor? –le reclama el chico. convencido de que se trata de los peones que. -No. -Vea la página diez. -¿Me puede firmar. le va a interesar –le recomienda la voz. -¡No. sostiene el auricular contra su oído. Encomienda para Reynoso. suena el timbre. Con la mano izquierda. no pienso esperar! –se fastidia la voz en el teléfono. A mí no me manda nadie. por El Tony 125 -Un amigo.MARES DULCES. -¿Quién lo manda? –pregunta Tony. por favor. Firme el recibo. señor. a usted no. los recoge de encima de la mesa y camina hacia la puerta sin interrumpir su conversación telefónica. -¿Qué amigo? -¿Usted lee el Buenos Aires Herald. con un muchacho desconocido que coloca delante de su cara un formulario impreso y rellenado. impaciente. -Supongamos que sí… -responde Tony. vuelven por ellos. -¡Cómo que quién me manda! –exclama la voz en el teléfono-. ¿Página diez dijo? Hola… hola… 125 . mientras el aparato lo lleva encajado bajo la axila. -Buenos días. Al abrir la puerta. Tony. -¡Espera un momento! –le advierte Tony. en lugar del peón.

es porque no lo dice. Como a propósito. en el recibo. Luego. pero dura. torsión ridícula pero que le permite liberar la mano derecha para sacar del bolsillo de su pantalón y entregar la propina solicitada. aliviado. Primero.MARES DULCES. por El Tony 126 Es tarde. Retrocede para colocar el teléfono en su sitio. La observa con curiosidad. el muchacho levanta del suelo un voluminoso paquete cúbico envuelto en papel madera -al que Tony no había prestado atención. Debe decir ahí. -Si te pregunto. -No sé. del mismo modo que unos 126 . que todo al mismo tiempo es mala política. señor. Tony sostiene el paquete entre la cadera y su brazo izquierdo. su “amigo” ha colgado. Tony también cuelga y con el aparato – ahora ambas partes unidas.y se lo da. El chico se encoge de hombros. pasa las yemas de sus dedos por las teclas. Al fin. El muchacho se va. cerrando la puerta con el pie. Después de algunos ridículos manoteos en los que lo primero que cae al suelo son los guantes. liquida completamente el envoltorio y destapa la caja descubriendo una vieja máquina de escribir Underwood. logra sujetar por los cables y muy cerca del suelo ambas partes del teléfono. Tony vuelve. alguna inscripción o sello que no encuentra. se acerca al formulario tratando de descubrir el remitente. Resignado. busca algún signo en el envoltorio. logra finalmente depositarlo sobre la mesa. Al intentar tomarlo con ambas manos. vuelve hasta la puerta con las manos vacías. a tomar el paquete con las dos manos y. recién cuando comprueba que tiene nuevamente ambas manos ocupadas. Durante un rato lo mira indeciso. el chico le extiende la suya a la espera de una propina que agradece anticipadamente. Tony firma y. rasga el papel en una cara del cubo para encontrarse con la superficie de una caja de embalaje. -Te preguntaba quién lo manda. razonablemente. casi del mismo color y textura. Decide. aparta a un lado los guantes con el pie y toma el paquete acusando su considerable peso. yo sólo lo traigo. la presión de su axila disminuye y el teléfono empieza a deslizarse. luego de guardar el papel.bajo la axila izquierda y el par de guantes en la mano del mismo lado.

La masa es alta y tierna. por El Tony 127 minutos atrás las pasó sobre el marfil del piano. Para Tony. además de sus cualidades personales. la pizza de Las Cuartetas tiene todo. -¡Big fish! –exclama Tony. la once. a un costado. finalmente. menos elegancia. su larga permanencia en Argentina y su proximidad al círculo del Vizconde de Halifax. Hay un artículo que explaya la noticia y. no es más que otro de los estrambóticos métodos de Chamorro. Venéreas lo que lo induce a suponer que todo esto. No es una situación inusual sino. a pocos metros del Olimpo. Entre una cosa y otra ya se ha hecho casi media tarde. Su mirada se desliza al Herald que sigue sobre la mesa. Sin embargo. se saludan luego de la firma del convenio. mientras el aguijón venenoso de la curiosidad. más bien. Lo primero que ve es. directivo de la Southern & Western Railways. el aviso del Dr. sigue hundiéndose en su carne. Hubiera comido algo rápido en su departamento si no fuera porque su heladera es siempre un páramo. Lo toma y busca la página diez. La muzzarella la cubre con un manto grueso y semifluido que desborda la geometría ele- 127 . presiona algunas al azar. una fotografía no muy grande llama su atención. Salvador Oría y sir Roland Norton. en la página opuesta. Uno de los personajes retratados no es otro que el flemático visitante de Melina. mientras estrecha la mano de un hombre con anteojos redondos de alambre. a un lado de la Underwood. Tony aún no almorzó y no le queda demasiado tiempo libre para ejecutar su plan del día antes del ensayo de rutina. canciller británico hasta unos meses atrás y actual embajador en Washington. lo contrario. Decide comer al paso una porción de pizza en Las Cuartetas. un caballero británico y una pequeña nota biográfica que detalla.MARES DULCES. tal vez la más mortífera de las pasiones humanas. En el epígrafe de la foto se lee: El ministro de Obras Públicas. un recuadro con el título: Sir Roland Norton. con apenas una fina capita dorada y crocante en contacto con el molde donde se cocina.

como siempre. ir picoteando sectores de ese desparramo que. a raíz de esto. Pocas cosas le resultan más deliciosas que. Reynoso! ¿Usted por acá… y a esta hora? –le dice en inglés. por el acceso de personal. se hilan en heroica resistencia a la secesión. también difícil de resistir para el sistema digestivo. Pero también es evidente que la prudencia no es una de sus virtudes. -Venía de aquel lado –responde Tony. Tras deambular un rato por las entrañas del Olimpo. Con la idea de simular un encuentro fortuito. al cortarlos y alzarlos con el tenedor. Simula sorpresa cuando se topa con Johnson que se pone inmediatamente de pie al verlo. al que identificó como el señor de los chismes y al que Tony ha reconsiderado. -¡Mr. Johnson está visiblemente conmovido por la confianza que le ha concedido Tony a quien. Rey… digo… Tony –y ríe. Su plan surgió a partir del comentario de Barrios sobre el Negro Johnson.y me quedó más cómoda esta puerta… Y puedes llamarme Tony. Nada es perfecto. exhibiendo su portentosa dentadura. 128 . gracias Mr. también en inglés. entre compatriotas… -Entre compatriotas… tú sabes. vuelve sobre sus pasos y pega la vuelta a la manzana llegando a esa puerta desde la esquina opuesta a Corrientes. señalando hacia atrás. indudablemente y más allá de ser compatriotas en el extranjero. -Claro.MARES DULCES. ve como alguien de una esfera muy superior a la suya. -¿En serio puedo? Gracias. atravesando la cocina. descubre al portero negro conversando en la puerta del depósito que da sobre la calle Suipacha con su vigilante. por El Tony 128 mental del triángulo y se esparce por el plato. La grasa rezuma y es la responsable penal tanto del aroma irresistible como de la pesadez. como un potencial y oportuno informante. Tony logra llegar al Olimpo media hora antes del ensayo y entra. como paso previo a atacar la porción.

La imagen no es muy grande y la impresión mediocre. -Lo raro es que tu nombre no figura ahí abajo –acota Johnson. Tony lo mira sorprendido y turbado. reconozco una cara donde la vea. ¿De dónde sacaste eso? -Siempre me resultaste cara conocida. Tengo buena memoria para las… filo… fisio… -Fisonomías –lo corrige con impaciencia-. señalándolo con el índice y palmeándose el muslo. -¡Ah. ¡Este eres tú! No hay duda. pero no terminaba de ubicarte. -Justamente la traje con la idea de mostrártela esta misma noche. en segundo plano detrás de Dorsey-. Es el recorte de un diario americano con una foto de la orquesta de Tommy Dorsey y. de manera que los rostros de algunos de los músicos no son demasiado nítidos. Algo me decía que tenía que revisar mis álbumes de recortes.MARES DULCES. -¡Tú has tocado con Tommy Dorsey! -¿Con Dorsey… yo? –pregunta. no cabe duda de que es él. a pesar de la mala calidad de la imagen. Tú sabes que yo soy un fan… -Pues pierdes tu tiempo –lo interrumpe tajantemente-. revisarlos uno por uno. tras una pausa-. piensa. Yo nunca… -¡Imposible!. en el epígrafe. extrañado. por El Tony 129 -¡Ja! ¡Te he descubierto! –le dice. Saca de su bolsillo un papel doblado en cuatro. Es de 1935 –y señala justo en el centro de la fotografía. los nombres de los integrantes retratados. pero en este caso… -¡Eso! Fisiologías. Efectivamente y. ¡Es que fue hace tantos años! Lamento decepcionarte. ahora recuerdo! –exclama Tony. pero fue sólo un reemplazo. “¿Será más listo de lo que parece?”. confianzudo. Y es lo que hice. sí. intentando no evidenciar su conmoción. Tommy acababa de separarse de 129 .

-¿Y tú? ¿Qué te trajo a ti por estos lugares? -Me cansé un poco de mi pueblo y quise ver mundo –dice alzando los hombros. ¿qué haces acá? -¡No es para tanto! Un reemplazo. Pereyra. por El Tony 130 Jimmy. Buscaba un poco de diversión con alguna chica en esos clubes de la calle 25 de Mayo que acá llaman pirundines. Tuve que reemplazar a un tal Peralta… ¡no!. -Como sea –dice volviendo a dirigirse a Tony y en inglés-. Un día el barco hizo puerto acá y me dieron una semana en tierra. O. los Dorsey Bros. Así que me metí a marinero. Apenas dos noches. Y conocí un montón de lugares pero. Especialmente lugares donde pudiera dejar de ser un “fucking negro”. y organizaba su banda. tu sabes. aquí dice Tony Pereyra… -¿Ves? –se apura a continuar Tony-. -¿Viste? –Johnson se dirige. pero… después de tocar con Dorsey. Es evidente que no comparte el entusiasmo de Johnson por los famosos del jazz. al portero y en castellano. ya estaba harto. ¡tocaste con Tommy Dorsey! Eres un grande. -Perdona. 130 . después de cinco años. Johnson vuelve a observar atentamente el recorte y señala el epígrafe. ¡Te dije que era él! El portero asiente. aprovecha la pregunta para revertirla. -Sí. no más. Los músicos iban y venían. su entusiasmo no le había permitido percatarse. Tony. hasta ese momento. como restándole importancia a su vida en comparación con la presuntamente gloriosa de Tony-. más probablemente. Tal vez.MARES DULCES. ahora.. apático. se confundieron porque también era Tony. o algo así. Tú sabes… Johnson hace una pausa durante la que se pone serio y parece caer en cuenta de algo de lo que. pusieron su nombre simplemente porque es el que figuraba en la nómina. ansioso por cambiar de tema. con su marcado acento-.

le dije y aquí estoy. ambos se ríen francamente. dime… -empieza a hablar Tony tras un silencio. el siglo pasado. yo digo cómo es… como tipo… tú sabes… -¡Es un borracho y un tremendo cabrón! –lo corta Tony. -Ah. bueno… es un gran músico. hablando de caballeros. superado por la ansiedad. un freak.MARES DULCES. recapacita y trata de suavizar la tensión que generó. buscando complicidad-. ¿verdad? Johnson lo observa seriamente. Como sea –dice Johnson con algo de melancolía-. Esboza una sonrisa. “Acepto”. -¿Y cómo es él…? –lo interrumpe Johnson. en unos segundos. -Tratándose de un blanco. Hay pocos negros aquí. -Oí que casi todos murieron en una epidemia. Yo le pregunté: “¿El piso está quieto o se balancea?” y el tipo me contestó: “Está quieto”. por El Tony 131 cuando un tipo me para y me dice: “Tengo trabajo para un negro”. ¿Quién es ese que vi la otra tarde? -¿El de la pipa? -¡Ése mismo! 131 . Te decía que… -No. -Y. Tommy Dorsey! Cuéntame. -Y yo. tratando de dilucidar si se está burlando de él o sólo está haciendo una broma. dejé de ser un “fucking negro” para convertirme en un número de circo. -En realidad –acota Tony-. Tony lo secunda y. hay cosas peores –dice ahora con una sonrisa. -¿Cómo es quién? -¿Cómo quién? ¡Tommy. cuando está sobrio es un caballero… y. inmediatamente. que los mandaron al frente como carne de cañón en una guerra con Paraguay. Una risa que se extingue lentamente. Johnson queda perplejo ante el exabrupto y Tony.

-Sí. a mí los del tango! Johnson queda un instante perplejo y luego estalla en una carcajada. Pero ahora cuéntame tú. sí.MARES DULCES. Una vez más. -¡Pero qué tonto soy! ¿Y qué otros grandes conoces? Dime. por qué preguntas? –le dice. -Uh. y ambos estallan en una carcajada. Ese inglés… el que anda con la Gringa. que interesante… -dice el portero con un ánimo que contradice sus palabras. sí… claro. Tony logra una complicidad con Johnson que lo torna. en castellano. -Ah. Hablo castellano. Decide jugarse y le responde terminante: -¿A ti te interesan los chismes del jazz? ¡Pues bien. -¿En serio me contarás todo? ¿Lo prometes? -Seguro. -Mister Culo Fruncidou –se burla el portero de la actitud y el acento británicos de sir Roland. Porque son amantes. Ahora. simplemente. por fin. en castellano. -Lo llamó culo fruncido –le traduce Johnson. ¿no? -¿Y. dime tú… -Dice que me va a contar todo –se dirige nuevamente al portero. -Dice que… -Ya sé qué dijo –lo interrumpe Tony. tardaría años en contarte. en un informante verborrágico. 132 . por El Tony 132 -Pregunta por el inglés… -le dice Johnson al portero. a Tony no le queda claro si Johnson es más vivo de lo que parece o si. Al precio de cierta indignidad. Pero ya lo haré. muchos. es que no termina de entender su lógica. ¿eh?… ya lo haré. nuevamente serio.

sin reparos. tres veces por semana? Cumplida la fantasía de paridad con Tony. -Sí.MARES DULCES. todos búhos. que es de la embajada alemana. Y de ese alemán. Johnson y el portero estallan en carcajadas. Meynen. La esposa lo debe tener cortito. Llega a las cinco y se va a las siete. -¡Mandl. ahora imparable en su afán de contar todo lo que sabe-. -Mandl también trajo a ese ingeniero rubio… joven… otro alemán… Krause –sigue diciendo Johnson. Ese es búho. que anda con una chica de aquí. Seguro lo viste… de los que se juntan con la Gringa. por El Tony 133 -Tú sabes… ¿Qué otra cosa podrán hacer a solas. Tú sabes… los británicos. hace un aparatoso ademán de serruchar acompañado de una amplia sonrisa mientras le dice al portero. -Todos los gringos tienen guita –responde el portero desde lo más profundo de su saber popular. nocturno. Nelly. acompañando con el ademán de pagar mientras gira hacia el portero y le dice en castellano: El alemán. Tú sabes. 133 . El cadete me contó que deposita periódicamente cheques de tu “timorato”. Tony sonríe y comenta: -Nunca lo había visto antes… -Porque es gallina –lo justifica Johnson con naturalidad-. también vi a un tal Mandl… -dice Tony intentando aprovechar la aceleración locuaz que afortunadamente atacó a Johnson. el millonario que viene con el conde y la esposa! Buenas propinas –dice. -Pero… ¿Semejante timorato amante de una mujer como la Gringa? ¿No te resulta medio extraño? -Para mí. animal de día. no tiene nada de extraño. durante unas dos horas. buena plata. Johnson se siente en condiciones de expresarse libremente y. en castellano: -El inglés y la Gringa.

atraído por el sonido de la conversación y las carcajadas de Johnson. ¿no? –pregunta Tony.. por El Tony 134 -Pero el flaco narigón no es alemán. temeroso. Tony cede ante esa presión y se retira. y se retira. Tony llega cansado a su departamento.MARES DULCES. ¿qué hace aquí?! Su puesto es la entrada principal. Ese no es ni búho. Sr. Sabe que es él quien provocó la situación. El portero. no deja en ningún momento de mirar fijamente a Tony. Un coronel. No tuvo tiempo. Puede ser que esté ahí desde hace rato. -Sí. Aún no abrimos –argumenta Johnson. hace rato que se hizo a un lado en silencio. Quedan Tony y García. Aunque García reprende a Johnson.. de probar bocado desde la porción de pizza de Las Cuartetas esa tarde. Puede ser que recién haya llegado. -¡Entonces vaya y planche su uniforme! -Lo acabo de planch… -Repáselo. por su parte. Benítez… Justo al pronunciar es nombre. García. ni gallina… ese es un halcón. -Es temprano. coloca la púa justo en el inicio de Silbando y sigue su camino canturreando: “…con su luz mortecina. García –acata. un farol / en la sombra parpadea / parám pam pam / parara ram / hablando con su amor. Cansado y de mal humor. -¡Johnson. procurando desaparecer anónimamente de escena. que permanecen enfrentados. -¡No! Ese es argentino. escuchando oculto en la penumbra del lugar.” 134 . siquiera. Sr. de camino a la cocina pone un disco de Gardel en el plato. García aparece desde el fondo del depósito. Después de colgar su saco. Lo sabe porque ya ha visto que Tony busca algo más que la armonía de los sonidos. sumiso. A la madrugada. mirándose a los ojos.

MARES DULCES. una deliciosamente aterradora sorpresa. 135 . Rutinariamente. le hiela la sangre: una sorpresa. por El Tony 135 Encuentra un par de galletas no demasiado húmedas en una lata sobre la mesada de la cocina y decide acompañarlas con un buen trago del Chivas que compro unos días atrás. abre la heladera buscando unos cubitos para enfriar el scotch pero lo que encuentra. en vez del licor.

opte por la alternativa que opte. la actual. también. por supuesto. puede ser cosa o sentimiento.MARES DULCES. No hay escapatoria posible al obsequio griego. por el contrario y al mejor estilo argentino. a la que todas se parecen en algo. dejado por los griegos en su retirada. Capis. es decir. Entre los troyanos. por supuesto. se remonta a la historia del caballo de Troya. presume que el regalo no es lo que aparenta. puede ser. cree lo que le dicen. Pero la paradoja es que. a uno se le presentan dos opciones: o se entrega a las apariencias. en cambio. un elogio o un convite. por El Tony 136 LAOCOONTE’S BLUES (I) En sentido amplio. Se supone que. una ayuda. encabezaba la facción descon- 136 . El concepto. en general. puede ser fáctico o simbólico. vienen con trampa incluida. algunos son griegos. los obsequios son bienvenidos. traga el anzuelo. Cuando el obsequio es griego. igualmente está perdido. Las velas hinchadas se achicaban en la distancia y el enorme caballo de madera parecía custodiar la playa desierta. que hay gato encerrado (o griegos encerrados) y desconfía. Sin embargo. a aquella de la que todas son herederas. Timetes encabezaba la facción crédula que se tragó el anzuelo y aceptó sin sospechas que el caballo era lo que parecía ser: una ofrenda a Palas Atenea destinada a favorecer un retorno seguro de los ejércitos griegos a sus respectivas patrias. También. un obsequio puede ser material o inmaterial. agradece contento y se deja empujar mansamente al abismo o. la estratagema que puso fin a la madre de todas las guerras.

de un modo u otro. los reptiles treparon hasta el santuario 137 . por El Tony 137 fiada. por supuesto. la que clamaba por incendiarlo y arrojarlo al mar. persuadidos por sus dotes actorales y su relato tan convincente. confirmó el carácter exclusivamente votivo del artificio. la dirección del destino. todos vieron surgir del mar dos inmensas y atroces serpientes que. pero enemigo a muerte del pérfido Ulises. atacaron a los dos hijos de Laocoonte. En eso estaban cuando apareció Laocoonte.como ofrenda sacrificial. Pero Sinón era. unos pastores traían un prisionero maniatado –Sinón. hombre de palabra respetada como sacerdote de Apolo Timbreo. sin más. Ya proclives los troyanos a aceptar la fábula nefasta. ¿Podría la perspicacia desconfiada de Laocoonte haber ladeado la balanza y salvado a Troya de su desgracia si hubiera logrado convencer a todos sus compatriotas? No. en el intento por salvar a su progenie. lo liberaron y. porque la paradoja determina. Luego.que se declaró griego de Argos.MARES DULCES. lo interrogaron acerca del propósito del caballo. un nuevo prodigio terminó de inclinarlos en esa dirección. Sinón. Mientras eran devorados. en realidad. Mientras la vibración de la lanza aún resonaba en las oquedades del caballo. Y contó que logró escapar de una muerte segura ya que su sangre había sido la designada por el oráculo –amañado con Ulises. Laocoonte recriminó la credulidad de los crédulos con un encendido discurso que finalizó con una frase que se hizo célebre: “Temo a los griegos. y más aún cuando traen regalos”. Repentinamente. un espía griego que se había entregado intencionalmente para confundir a los troyanos y éstos. el padre sufrió la misma suerte. Y remató lo dicho arrojando una lanza que se clavó ruidosamente en el vientre de la efigie. al punto.

inmediatamente.MARES DULCES. El presente griego se cobró la vida de crédulos e incrédulos por igual. Por cierto. pusieron manos a la obra para introducir el caballo en la ciudad y ubicarlo en lugar destacado procurando. 138 . por El Tony 138 de Atenea y se refugiaron a los pies de su estatua. Sólo cabe esperar no ser nunca el destinatario de esos obsequios. ganar el favor de la diosa. en cambio. Yo recibí varios. Los troyanos. eran sicarios de la vengativa diosa asignados al escarmiento de quien había osado denunciar el ingenio cuya creación ella misma había inspirado en la mente de Ulises. interpretaron que Laocoonte había pagado por el atrevimiento de herir con lanza la madera consagrada e. de ese modo. Esa misma noche. ardió Troya.

No nota faltantes. que debía ser un yermo paisaje polar. desde la sala. pero percibe signos –o cree percibirlos. valijas. Tony cierra la heladera de un portazo. Después pasa a sus papeles. jamón en fetas de superficie brillante y color rojo oscuro. espárragos. Recién en ese momento ve. Tony logra sobreponerse. corazones de alcaucil.y dos pequeñas hormas de queso semiduro. ir a la sala y detener el disco rayado. por El Tony 139 CAPÍTULO 3 La heladera. Tony efectúa una revisación obsesiva de todo su departamento: cajones. como todas las madrugadas. La agarra con aversión y lee: Estimado Tony En mi anterior visita me conmovió la pobreza de su refrigerador. Furioso y asustado. ambos asados. ropero. los papelitos caen sobre la mesa revolo- 139 . Con afecto. tiene la extravagante pretensión de dormir. casi negro.de que sus pertenencias han sido manipuladas. que no son mucho más que partituras aunque.terminan por sacarlo de su parálisis: la solterona histérica. le advierte una y otra vez “…su tajo fatal…su tajo fatal…su tajo fatal…” Unos golpes -que.MARES DULCES. Usted debe alimentarse con algo más que whisky. uno de tipo holandés y el otro criollo. una nota manuscrita que no había advertido al llegar. entre sus hojas. como si los manjares fueran perros rabiosos abalanzándose sobre su yugular mientras Gardel. aceitunas. Acepte esta comida sana y casera como muestra de mi interés por su bienestar. en la mente turbada de Tony. anidan decenas de servilletitas plegadas con las acostumbradas anotaciones en lápiz. morrones rojos. Al sacudir las carpetas. vegetales encurtidos -pepinos. sobre la mesa. Gordon PD: mañana espero su informe escrito con la vieja pero excelente Underwood que le envié. suenan como llamadas frenéticas a la puerta de una cripta. está en cambio repleta de suculentas comidas: un pollo entero y una pieza de carne.

descorcha una botella de un reserva tinto de Mendoza que guardaba en el aparador y lo cata con fruición. Gordon fue ambiguo cuando se lo encomendó y. a pesar de lo modesto del esfuerzo realizado.MARES DULCES. según él. Infructuosamente y preguntándose si existirá tal cosa para esta actividad. sopesa las teclas y ensaya su digitación. Tras revisar con aprehensión decreciente la heladera. por El Tony 140 teando como mariposas y Tony los junta en un montón.procurando que el conjunto se mantenga razonablemente alineado. De vuelta en la sala. el apetito se le antoja una excelente excusa para hacer un alto.arranca. 140 . Después. las hojas y las remplaza trabajosamente por un nuevo juego. Aflojando la mordaza del rodillo –luego de probar con varias palancas. se resigna al hecho inevitable de que situaciones como esta están incluidas en el precio que deberá seguir pagando hasta el fausto día en que logre sacarse de encima a toda esta gente. se concentra en el modo más satisfactorio de acomodar su trasero. ahora. sobre léxico y sobre lo que pudo averiguar de aquello que parece ocurrir en el Olimpo. una por una. Pasada la agitación inicial y rememorando. Aburrido ya. En realidad. Como parte de la resignación. fastidiado. sus conjeturas acerca de la compatibilidad entre el espesor del Dossier Mandl y la rendija bajo su puerta. Luego revisa. una réplica de sus preparativos usuales previos a tocar el piano. decide prepararse un plato cortando un par de rebanadas de carne de corazón rosa y bordes negros y crocantes. sobre algunos lugares que visitó y sus costumbres. el montón de servilletas y las ordena según su tema en pilas diferentes. empieza a escribir con torpeza. por lo visto. Las hay con anotaciones sobre tango. del cumplimiento del plazo estipulado. antes incluso. cayendo en cuenta de que su pericia con el piano no le será de tanta utilidad como imaginaba. Pensaba escribir el informe durante la tarde siguiente y entregarla al otro día. hace otra cuenta. coloca en el rodillo dos hojas de papel -más un carbónico intercalado. Intentando hacer algo que vio hacer a otros pero que nunca hizo. algunas de las verduras en conserva y un triángulo del queso criollo cuyo aroma lo sedujo de inmediato. cosa que logra recién al cabo de varios intentos. se sienta ante la Underwood.

Digita mal. a medida que va consultando sus apuntes en las servilletas logra escribir algunas frases que pueden leerse más o menos de corrido.MARES DULCES. Tras reiterados intentos de ubicar el culo en una posición medianamente cómoda. casi teatral. nuevamente.. los integrantes del grupo de invitados de Melina y la historia de la pelea alrededor de la misteriosa carpeta de cuero negro. no resiste la tentación de agregar sus hipótesis y escribe que: • Melina Altmann usa a su amante inglés –un tipo encumbrado pero. coloca otra vez el disco de Gardel. el trabajo se tornará interminable. comienza a escribir. delante de la Underwood. sus cheques y los de Meynen. posa los dedos sobre el teclado de un modo aparatoso. por El Tony 141 Se sienta. A diferencia de la escritura. le salen cada vez mejor. como disponiéndose a empezar la ejecución… pero vacila. exactamente al revés que su vecina. Luego. se sirve algunos bocados y. Se para. si cambia de hojas por cada error. Tras una hora interminable. • Los cheques de Meynen confirman que Melina Altmann es una agente al servicio de Alemania. la música fluye y Tony logra relajarse.para obtener valiosa información sobre los intereses y planes británicos en Argentina. entre bocado y bocado. Esas teclas no se traban. Dándose cuenta de que. Malhumorado. un timorato. que reinicia los golpes obligándolo a volver a su puesto de mecanógrafo. un título: ACTIVIDADES ANTIAMERICANAS EN EL OLIMPO. en el fondo. en cambio. decide olvidar la prolijidad y tacharlos con categóricos ostinati de X mayúscula. 141 . mientras mastica. salteando la parte rayada y a bajo volumen y vuelve a la silla. decide dar por terminado el informe donde consignó las visitas de sir Roland Norton. Sus ostinati en X may. De ese modo. se le traban los tipos y comete varios errores. apaga el tocadiscos y se sienta al piano. posteriormente guardada en la caja fuerte de su oficina.

. extiende los brazos por encima de la cabeza y se echa hacia atrás sobre el colchón para estirar su dolorida espalda por un minuto. contra la claridad incipiente del amanecer. abre la llave y. que hojea el diario. esconde el que contiene la copia y el carbónico junto con sus apun- 142 . Tony entorna. coloca cada papel en un sobre distinto. luego los zapatos cada uno con el pie opuesto. mientras deja correr el agua. apenas. Cuando el agente oye el movimiento.. A través de la ventana abierta. el oscuro perfil urbano se recorta. pero necesita primero despejarse y fumar un cigarrillo de cara al aire fresco del exterior. en efecto. reclamándole cerrar inmediatamente y darse una ducha caliente. dado el tiempo conque contó para obtener la información.MARES DULCES. se incorpora enérgicamente en la cama para caer en cuenta. llega tambaleándose hasta la puerta del departamento y ve por la mirilla a Gordon. Le resta sólo ordenar los papeles. El timbre es una estridencia. más bien poco. los ojos y lo ciega la luz que parece haberse encendido de golpe. por El Tony 142 De Mandl. separa original y copia. Primero se quita la camisa. Va al baño.y queda bastante conforme. levanta la vista y sonríe socarrón. Tony le pide que espere un momento y. Parándose sobresaltado y aún atontado. A través de la puerta. yendo rápidamente hasta la mesa. comienza a desvestirse. empieza a metérsele en los huesos. confundido. libera las hojas mecanografiadas del rodillo de la Underwood. cierra la llave de la ducha. pero entiende que el aporte es más que suficiente. tras unos minutos. apenas. ajena al arrullo del riachuelo conque el sueño ennobleció el ruido persistente de la ducha. Antes de ponerse nuevamente de pie para quitarse los calzoncillos y meterse en el baño. Tony relee todo –bostezando reiteradamente. Al tercer ring. lo despeja pero. apenas por un minuto. que la luz es la de otra mañana nublada mientras su reloj le revela brutalmente que son las nueve. El aire otoñal. luego deja caer sus pantalones hasta los tobillos y recién ahí se sienta en la cama para terminar de quitárselos.

¡Qué expeditivo! Veamos si es igual de diligente para las cosas serias. Luego echa un último vistazo para verificar que lo que se ve sea lo que se debe ver y abre la puerta. -¿En lugar de agradecerme la atención.MARES DULCES. Debió darse cuenta de que a Gordon su molestia le importa un carajo (si no es que lo satisface) y que no esbozará siquiera una disculpa en broma. frunce el ceño. el problema es mío –responde Tony-. a modo de puntero o porra o bastón de mando. que entra al departamento meneando el diario enrollado. amedrentado por su faceta más feroz. No sé escribir a máquina. 143 . Inmediatamente. -¡Ya tiene piano! –exclama Gordon con si lo sorprendiera verlo-. algo así como dejar constancia de su molestia. -¿Funciona mal la Underwood? –le pregunta. todavía me viene con reproches? Eso está realmente mal. Fastidiado. estúpidamente. lo interrumpe mirándolo fijo y extendiendo la mano. -Usted estuvo aquí. Solo pretendía. Tony no esperaba recibir una explicación. -Lo que está mal es meterse en… Tanta insistencia termina por extinguir el ánimo burlón de Gordon. los latinos! –lo reprende. le entrega el papel en silencio. Mucho menos una disculpa. por El Tony 143 tes-servilletas y deja el original sobre la mesa. -No. Gordon busca un lugar entre los restos de la cena donde apoyar el diario y comienza a leer. -El informe –reclama secamente. según quiera quién lo ve. -¡Casi diez minutos esperándolo! ¡Ah. -Usted entró a mi departamento en mi ausencia. corriéndose a un costado para franquearle el paso a Gordon. encubriendo apenas su fastidio tras un ánimo aparentemente burlón. Ahora.

Tras un silencio durante el cual Gordon parece meditar sobre estas novedades. Y desde la cocina le llega. Dejar constancia de un nombre le parece impropio del mundo de estos tipos que cultivan el secreto y el doblez y que además -está seguro. dirigiéndose a Tony.disfrutan enormemente de hacerlo. junto al olor del café recién colado. imperioso. su firma y aclaración. -¿Está seguro de que el lío fue por la carpeta? -De lo que estoy seguro –le responde Tony. le pregunta: -¿Cómo fue bien todo este asunto de Benitez? -Tal como dice en el informe –responde Tony. -Quiero detalles. -No me mire así –le dice Gordon-. todos los detalles –insiste Gordon. Para usted sería fácil. pero útil… También tendría que aprender a redactar informes. Y luego. por El Tony 144 -Debería aprender. 144 . segundo. y usted. Al final. Tony lo mira extrañado.MARES DULCES. ¡Mierda. la fecha. aparece Tony con una taza humeante en cada mano. es uno de ellos. Tiene que poner primero. se enojó el soldadito! –escucha al rato que Gordon exclama desde la sala.es de que el lío se armó poco después de que llegaran con la carpeta y de que Benítez la señalaba con mucha insistencia mientras gritaba algo. Gordon comienza a leer sin dejar de mirarlo de soslayo. es como tocar el piano. Procurando escapar un poco de esa presión. destinatario y motivo. debo rendir gastos. simplemente. el relato pormenorizado de todo lo que vio Tony aquella noche. Tony se retira a la cocina a preparar café.

Si quiere. Esto no es lo mío… 145 . mi amigo. quédese tranquilo. no se trata de querer o no querer. igualmente. -Obvio… obvio. por El Tony 145 -No averiguó demasiado que no supiéramos ya –lo recibe Gordon con la maliciosa devaluación de su informe-. -No… no hay mucho más. lo vuelve a enrollar y apunta con él hacia el informe. puede. -¿Sí…? No recordaba. -Mire. -Mire. Además. estoy bastante conforme. Esto es todo lo que convinimos. me gustaría saber qué fue lo que que encolerizó de tal modo al soldadito. recuerde poner todos los datos que le indiqué en los próximos. Sé muy bien que no puedo hacer más que lo que ya hice. Simplemente. Tony observa. -No necesito pensarlo. Pues ahora quisiera que vayamos por más. a la vista de cualquiera en un cabaret. que ahora descansa sobre la mesa. -Quiero esa carpeta de cuero negro. cambia a un tono más amable-: Igualmente. es tan obvio que… -empieza a explicar Tony. Pero. ¿Qué más quiere? Gordon vuelve a agarrar el diario que había dejado sobre la mesa. ¡Obvio es lo mismo que falso! –exclama impaciente pero. le agradezco la oferta. después de una pausa. Fuera de las observaciones formales que le hice. turbado-. -Bueno. -No la rechace. no debió plantear hipótesis ni ponerse a interpretar nada. No creo demasiado en la importancia de un documento que anda por ahí. Pienselo. que es el objetivo principal. pero no.MARES DULCES. Gordon. -¿Qué próximos? –pregunta Tony. Gordon muestra diez billetes de veinte dólares y los coloca displicentemente entre los platos. -¡No se haga el modesto! –se burla Gordon-. Menos que menos de Mandl.

¿Está usted bien? De pronto se lo ve pálido como un cadáver. agrega-: Bueno. Tony! La experiencia. Reynoso. si no. Me informarán de inmediato. Pereyra? Tony queda ridículamente paralizado en el acto de convidar una de las tazas a Gordon -que la ignora-. que no es para tanto.una tarjeta que sostiene entre los dedos índice y mayor y. socarrón. Al informante… al bocón. ahora del bolsillo interior de su saco. es justamente a Pereyra a quien necesito. debo irme.MARES DULCES. una pluma. Consiga esa carpeta. ¿eh? Esto no ha sido más que un… un sinceramiento. 146 . rata! ¿No fue así como lo llamó Frank Rizzo cuando declaró en su contra… Sr. -Tranquilícese. ¡Cuanto antes! Ya hablaremos de dinero. mirando su reloj. ¡qué más da! ¿Cree que voy a tomarme la molestia de divulgar su pequeño secreto? En rigor de verdad. ¿Por qué cree. La palmada sacude el cuerpo flojo. Gordon extrae. señalándole el informe que aún está sobre la mesa. mi amigo. Pereyra. Y tranquilo. tras girarla para leer el texto y confirmar que es la correcta. ¿Y cómo se definiría? ¿Cómo un bocón… una rata? ¡Eso es. distónico. haciendo que se vuelque sobre la mesa y el piso parte del contenido de las tazas. –Y. ¡Eso! Un sinceramiento para mejorar nuestra relación laboral. por El Tony 146 -Ah. Saca de un bolsillo externo del saco –del que se encuentra sobre el corazón. que lo contacté? ¡Por sus antecedentes. Escuchar ese apellido de su boca lo dejó peor que un cross en la oreja. -¡Hombre! –le dice el agente. la destapa y se la tiende a Tony. la echa sobre la mesa. Al cabo de una pausa silenciosa. palmeándole un hombro-. llame a ese número y diga sólo “Milwaukee”. -Ni bien tenga algo. es fundamental para obtener un buen empleo. informar no es lo suyo… -lo interrumpe-.

Al entrar a la cabina -y antes de cerrar la puerta. recíbame vestido.. Reynoso… o Pereyra… bueno… Tony. Me entretuvo durante el plantón.lo firma mecánicamente. presiona el botón y lo espera displicentemente. -¡Ah! Este es su Herald. Abre la puerta y. provocando en Tony una nueva incertidumbre acerca del verdadero alcance de lo que conoce. Recién en ese momento Tony advierte que está – que estuvo todo el tiempo. ya en el pasillo.se asoma al pasillo. Echando desdeñosamente el diario al piso del corredor.MARES DULCES. fírmelo. por favor. Sr. -Ah. Gordon agarra lapicera y papel y se encamina lentamente hacia la salida con el diario en la mano.. pega la vuelta enfrentando a Tony. la próxima vez. Cierra la puerta y el ascensor baja. a un costado de la puerta. Lo leí todo… hasta los anuncios –dice. 147 . Firma y aclaración. suspendida su voluntad. Al pie. Tony -como aturdido.en ropa interior. por El Tony 147 -Este. que lo siguió hasta allí como un sonámbulo. acota-: Justo ahí lo encontré –y señala el lugar con el mentón. el que prefiera. Luego se aleja lentamente hacia el ascensor. al menos. Cualquiera de sus apellidos.

se trataba de que su propia historia se le había vuelto repugnante. pero tampoco volvió a ser el que había sido. No era sólo cuestión de miedo (dadas las circunstancias. como un revolucionario. como los de cualquier inmigrante. aún arrastrando esa mancha dolorosa y sangrienta que afrontaba como podía. cuando pisó New York decretó. próxima a una amarga. No. tampoco a él le gustaba recordarla en la cama conyugal con otro hombre. Las imágenes que recordaba (o que había logrado construir como recuerdos para poder sobrellevarlo) exoneraban a su padre. empezando por su apodo que pasó automáticamente a ser Tony. escéptica y ceñuda veneración. la abolición total del antiguo régimen. respectivamente. Sus decretos fueron inapelables e incuestionables y la renovación fue impuesta con una suerte de violencia contenida que lograba intimidar al niño. para Toño… para Tony. Para él también decretó una nueva vida. En cierto modo. ya alejada de la pasión y los sueños y. Esa imagen.MARES DULCES. Sus armas 148 . A pesar de lo mucho que había amado a Lola. puede no tener exactamente la misma clase de connotación sexual que para un adulto pero. ahora. sólo un poco menos. de modo que así se llamaron de ahí en más. más bien. Sin embargo. su corta historia. desde una actitud muy diferente de la de su juventud. el miedo era razonable). Y Toño. apesta a traición. Toño… Tony jamás culpó a Francisco por aquel día espantoso. El resto. por El Tony 148 TONY PEREYRA Los pasaportes falsos decían que padre e hijo eran Francisco y Antonio Pereyra. Los primeros tiempos en Nueva York. ni del pasado –ni del próximo. y siempre en el contexto de respuestas inevitables. Francisco nunca habló ni de lo que había pasado. sin duda. en la mente de un chico de ocho años. ni de Cuba. ni del lejano-. Lo único que permaneció de su vida anterior fueron la música y la literatura aunque ambas. La palabra misma parecía herirle la boca y Toño se la escuchó pronunciar muy pocas veces. fueron arduos. no le repugnaba. Francisco dejó de ser el hombre que fue.

carencia que los volvía holgazanes y. Aquellos que. logró establecer y sostener que. 2. que se daban por contentas aprendiendo el Claro de luna ya que consideraban la música apenas como otro ítem adicional en su currículum prenupcial. tal vez. categoría unipersonal. 2. Los muchachos y chicas que tomaban clases sólo porque sus padres. no dejaba de ser respetuoso con todos ellos y un buen maestro capaz extraer algún resultado hasta de un sordo. los trataba sin excepción con un profesionalismo distante y. 4. frente a todas las evidencias en contra. por lo tanto. por El Tony 149 infantiles. al menos. Aquellos que. Francisco se recluyó –y. se obstinaban en creerlos dotados. los condenaba. carecían de la pasión necesaria. recluyó a Tony. llegarían alguna vez a algo. no sería una rendición incondicional. Esto implicaba mantener algún nivel de contacto con: a) Sus alumnos de piano. junto con él.MARES DULCES. 6. Tony. que agrupaba según las siguientes categorías: 1.en un atalaya imaginario. sin embargo. igualmente. carencia que los condenaba ya en primera instancia. fueron demasiado débiles para combatir la intimidante proclama revolucionaria de Francisco y debió rendirse en la práctica. 5. sin carecer de pasión. En sus territorios más íntimos. en tanto garantes materiales de su supervi- 149 . restringiendo su comunicación con el género humano a lo estrictamente necesario para sobrevivir y procurarle a su hijo un futuro. Los que. De cualquier modo. 3 y 4. aunque en privado despreciaba a las categorías 1. sin carecer completamente de dotes innatas. Las niñas de clase media. 3. carecían de las dotes necesarias. b) Los padres de los alumnos. a los que también despreciaba por pequeño burgueses enriquecidos e ignorantes pero. Categoría restringidísima.

se imponía con ellos el mismo profesionalismo distante que. a los que. al menos hasta que Piggly Wiggly abriera una sucursal razonablemente cerca de su casa. más caro que lo usual. Para todos ellos. a su modo de ver. en tanto representantes de la institución educativa. procuraba aplacarlos anticipadamente con adulaciones y la exhibición de un minuciosamente construido halo de respetabilidad. reforzaba la creencia en un servicio altamente calificado y. sus manos dulces. c) El administrador del edificio donde rentaban su pequeño departamento y los tres o cuatro vecinos más próximos. f) Miss Russell. los consideraba un “mal socialmente necesario”. 150 .MARES DULCES. ni con él. cálidas y confiables y su esbelta figura arropada por los pocos trajes de medida que había logrado traer de Cuba y que cuidaba obsesivamente en el afán de preservarlos impecables hasta el fin de los tiempos. por El Tony 150 vencia. también despreciaba por mercachifles y fariseos. demás está decirlo. una de las pocas personas a las que no despreciaba y con la que se detenía a conversar meramente por el placer de hacerlo. en tanto potenciales denunciantes de ruidos molestos. Francisco ofrecía el espectáculo de su cara seria y apacible. Ella contribuía a asegurar la continuidad de su alimento literario y la educación informal -la “no abyecta”. a quienes también despreciaba por su supuesta “abyección cultural” pero. e) Los comerciantes del barrio. d) El staff de la escuela a la que Tony asistía. El resto del mundo le importaba un carajo y no quería saber nada de él. a los que también despreciaba por sórdidos y chismosos pero. por lo tanto.de Tony. bibliotecaria de la Public Library. aunque no tuviera más remedio que soportarlos.

empezando por Bach y Vivaldi podían estirarse.fatalmente. la conversación se acabó inmediatamente con un gesto desdeñoso. Schumann y Brahms. enfermizamente. con cierto esfuerzo. Pero profesaba un cariño y un respeto circunspectos por el hombre que le dedicaba su vida. Francisco optaba por alternar la austeridad cotidiana con lujos esporádicos. rechazaba. sólo los sábados por la noche y algunos pocos días festivos. por transitividad. Los largos momentos que pasaban juntos solían ser calmos y distendidos. orbitaba alrededor de Mozart y Haydn. De todos ellos amaba el rigor formal. En su nueva vida.MARES DULCES. con su desgracia y. populares y nacionales. del modo que había amado a Francisco Montes. poblados de música. lengua excluyente desde su renacimiento norteamericano cuyo beneficio secundario fue ahorrarle a Tony las penurias del latín). De los románticos más “románticos”. lo que él llamaba “sensiblería maricona” y. en lugar de establecer una media ligeramente más alta. a pequeños banquetes en los que se servían porciones escuetas de exquisiteces importadas y vinos 151 . por El Tony 151 Tony nunca llegó a amar a Francisco Pereyra. aunque su rango musical digería muy bien los románticos más clásicos –Beethoven. Por supuesto. Francisco abominaba de la música popular a la que asoció.a Virgilio. hasta las puertas del impresionismo. Ante la estrechez en que vivían. de los renacentistas y los neoclásicos (siempre traducidos al inglés. con la desgracia en general. cuando cierta vez Tony mencionó que había oído algo sobre unos tipos llamados Schoenberg y Webern. La comida estrictamente alimenticia y completamente adaptada al gusto norteamericano de toda la semana daba lugar. la recurrencia a motivos folclóricos. se cruzaba con lecturas comentadas que iban de la Poética de Aristóteles a la Historia del Arte Antiguo de Winckelmann y con la ejecución de piezas que. la subordinación programática. relatos y silencios. las reglas claras y la moderación emotiva. de Tucídedes –cuyo rigor Francisco apreciaba. lo que no tenían de clásicos. ese misántropo impenetrable y amargado. especialmente. La lectura en solitario de textos clásicos. Francisco era un clásico y. En los rituales de la pequeña familia también había sitio para cierto controlado hedonismo gastronómico. por supuesto.

MARES DULCES. había logrado mantener en secreto. Tony transitaba sin demasiada gloria ni grandes penas la escuela secundaria y se convertía rápidamente en un joven apuesto en lo físico y consistente en lo intelectual. Transcurridos así ocho años. De hecho. Otros chicos aplastan bajo el colchón cigarrillos. Francisco paladeaba los manjares con deleite casi teatral mientras le enseñaba a Tony los arcanos de ese disfrute.por el solo hecho de que era de origen panameño y podía conversar con él en castellano. Tony. a salvo de las represalias que. Francisco tomaría en caso de enterarse. de un día para el otro.una vida paralela. Y. Y en un buen músico… un buen músico clásico. trataba de aprovechar cuanta oportunidad de hablar o escuchar el castellano se le presentaba. debido a la Ley Seca. el padre ensayó una débil resistencia pero el recuerdo fastidioso de su propia historia acabó rápi- 152 . sólo se podían permitir en dosis homeopáticas. sólo importaba el idioma. además. por El Tony 152 franceses que. Tampoco sabía muy bien para qué. justamente por eso. la necesidad de ampliar sus horizontes lo impulsó irresistiblemente a soltar amarras. por supuesto. No importaba si eran revistas. Al principio. Una vida chiquita y poco destacada pero que. Tony se alejó paulatina pero velozmente de Francisco y a los diecisiete años ya vivía su propia vida. diarios o folletines. no dudaba. navajas o pornografía. fuera un disco que sonara al pasar frente a una casa de música o una conversación callejera ocasional con algún puertorriqueño desorientado en el centro de la ciudad. pero sí sabía por qué: no olvidar el idioma fue la cláusula de condicionalidad que impuso unilateralmente a la abdicación obligada de su pasado cubano. tenía -como cualquier chico de su edad. en verdad. Llegó incluso a intimar bastante con un compañero de escuela -que. le resultaba un pelmazo insoportable. Tony aplastaba castellano. ¿Hervores hormonales? ¿Rebeldía adolescente? ¿Espíritu libertario heredado de su madre? ¿Repetición compulsiva de la historia paterna? Lo que fuera.

Eso sí que jodía las cosas. Lo inaceptable era que se juntara con negros en el Harlem para tocar jazz y blues. Tony había empezado -otro secreto peligroso. al menos. Y. hubieran sido de gran ayuda para retenerlo. No consideraba a los negros. Lo inaceptable no era que Tony se juntara con negros. que el demonio que lo había condenado a él no poseía al muchacho. tanteando primero la temperatura con el dedo gordo del pie. por antros pequeños y bastante marginales donde los 153 . además de trasnochadas.a frecuentar lugares y personas que poco tenían que ver con el clasicismo académico en el que era educado. Un par de años antes. Francisco ablandó un poco su posición. ni que lo hiciera en el Harlem. Tony no se zambulló de cabeza en él sino que fue entrando de a poco. el jazz se estaba convirtiendo en el emblema de la cultura norteamericana. al fin y al cabo. Y sólo se quedó con la penosa soledad. intentando convencerse de que. Esas elucubraciones. eso significaba. pero tampoco era específicamente un racista. la tierra que había elegido para renacer. de todos modos. Fueron solo un ineficaz producto de la desazón. Tony circulaba. por El Tony 153 damente con ella. en realidad. Tony mantuvo el secreto de sus excursiones todo lo que pudo. precisamente. como la locomotora de la civilización. Sin embargo. más bien. esas aventuras podrían haber recibido objeciones relativamente menores por parte de Francisco.MARES DULCES. finalmente. Con el tiempo. llegaron demasiado tarde para alterar el rumbo que Tony ya había elegido. Si Tony había elegido el jazz en lugar de la música caribeña o hispana. La última razón de su vida pasaba a tener sus propias razones. su único y excluyente interés era el jazz. y con cualquier otro clasicismo. Hasta ahí. Tampoco antes. porque en sus primeras correrías. Tony frecuentaba negros en el Harlem. No sólo por la moderación propia de su educación clásica sino porque a los quince o dieciséis años era aún demasiado niño y demasiado pobre para convertirse en público de los clubes de moda. New York vivía el furor de los Años Locos. que fue más bien poco.

ambos de New Orleans. Apenas unas notas le bastaban para expresar lo que otros pianistas no lograban con una andanada de semifusas. además de que prestaba particular atención a sus 154 . para improvisar.por lo veloz y preciso de la digitación de su joven amigo. pero tenía el don de lograr mucho con muy poco. el saxofonista Coleman Hawkins.C. A su lado. por supuesto. el trompetista Louis Armstrong y el bajista Pops Foster. Lo que lo atrapó inmediatamente del jazz. lo maravillaba su sobriedad. casi todos negros y pobres. No era un gimnasta del piano –un virtuoso en el sentido académico que Tony había aprendido. Count sentía una admiración –inconfesa. fue su sensualidad. era como tocar en el cielo. a pesar de la diferencia de edad –Count Basie le llevaba cinco años-. Quien introdujo a Tony en esa música y ese mundillo fue un pianista de New Jersey que. Higginbotham. Con la bonanza económica. los que llegaron con una cierta carrera a cuestas lograron ubicarse rápidamente. de Atlantic City.y seguramente nunca lo sería. tal vez. La mayoría. en particular. fueron grandes amigos durante un tiempo. por aquellos días. debían yugarla y. terminarían pegando la vuelta después de un tiempo sin haberlo logrado. Muchos llegaron a fichar en la banda de Fletcher Henderson que. centenares de músicos de pequeñas y grandes ciudades del interior –muchos muy talentosos. se estaba haciendo en clubes de segunda y locales de vodevil al lado –o detrás.a entender la música y el piano desde otro lugar. sin embargo y aún siendo buenos. de Missouri y tantos otros. para aprender o para estar en contacto con colegas a la espera de una oportunidad de trabajo. igual que el público.MARES DULCES. Se conocieron por casualidad y.recalaban en New York en busca de oportunidades.de veteranos pianistas del estilo stride como James P. por El Tony 154 músicos –mayormente negros. Tony aprendió -con enormes dificultades aunque con un entusiasmo también enorme. partiendo como él de una formación musical en el seno de su familia. esa potencia algo salvaje que contrastaba con casi toda la música a la que estaba acostumbrado.iban a tocar por placer. En general. Paradójicamente. y J. de Georgia. Johnson y Luckey Roberts. como los trombonistas Jimmy Harrison. Y de Count.

por El Tony 155 sólidos comentarios teóricos. La pelea resultó tan lánguida y aburrida que. todos los espectadores que. Se autodesignó presentador y árbitro del combate otro pianista. con el tiempo. Basie se mudó a Kansas City y no volvieron a cruzarse nunca más. No hay. en unos pocos minutos. otro destino que ese para el boxeo entre pianistas. 155 .MARES DULCES. que tocaba extraordinariamente bien y ya era bastante renombrado. en realidad. se abandonaron también mutuamente y sin palabras. nunca reconoció deberle a Tony unos cuantos de los recursos teóricos que. atención que encubría frecuentemente tras cierta expresión desdeñosa. Count Basie. un gordito simpático e histriónico llamado Fats Waller. Unas semanas después. La amistad terminó abruptamente en el ’27. una noche en la que. empapados por la lluvia y el sudor y exhaustos de fintear. que la cara de los golpes ajenos. más preocupados por cuidar las manos de los golpes propios. algo borrachos. en cambio. perdiéndose en el aire el eco de sus pisadas sobre el adoquinado brillante. como presumiendo de la superioridad de su formación “callejera”. los habían abandonado. cada uno hacia la esquina opuesta del callejón. incitaban a los gritos a uno u otro o a ambos. Solos en la oscuridad. puso en práctica como director.en un callejón mugriento bajo la llovizna. se batieron a duelo –nadie supo por qué. Waller incluido. al principio. Tony siempre reconoció deberle no sólo su iniciación en el jazz sino el swing que alcanzó a lograr.

Al menos así nadie podrá observarlo sin que él también lo vea. Como una bola de nieve que crece por su propio movimiento. que lleva – imitando el estilo cuidadosamente descuidado del actor. en lugar de pasado por la hebilla. Echando un vistazo a todo el salón. Al entrar al Suárez. su café bien fuerte. repentinamente sensibles a un nuevo 156 . vacila y se arrepiente. por El Tony 156 CAPÍTULO 4 La tarde se ha puesto fría y lúgubre. abre el Herald con la intención de pasar rápido las páginas hasta encontrar la publicidad del Dr. hasta ahora. Y cubre su cabeza con un borsalino sobre el que brillan las gotitas esféricas que el fieltro repele. se decide por una mesa contra la medianera y al fondo. un sentimiento extraño que inclinará fatalmente la dirección de sus pasos: la sensación nunca antes experimentada de estar asistiendo –o.con el cinturón anudado. Una llovizna tenue pero persistente impregna la ciudad de humedad y melancolía. en ámbitos y situaciones de alcance. con una discreta seña. podría decirse. se encamina hacia alguna de las mesas contiguas a las ventanas pero. Nervioso. Sin embargo. a medida que va alimentando su imaginación con especulaciones. Le pide a Alfonso. Tony estrena su nuevo trench coat Bogart. más aún. convicción.acontecimientos históricos cuya trama oculta empieza a querer desentrañar. cuando se topa con la noticia sobre las denuncias de un complot nazi que hace la organización Acción Argentina. a punto de sentarse. Como de costumbre. siendo parte de. Y en su interior comienza a incubarse. su creencia se va volviendo certeza y su certeza. La vida de Tony se ha desarrollado. privado y cuyas consecuencias nunca se extendieron –al menos para sus ojos actuales. su imaginación lo lleva a creer que el grupo de invitados de Melina debe necesariamente ser parte de todo eso. Con entusiasmo algo enfermizo. no puede evitar detenerse en ella y leerla atentamente. como se incuba una enfermedad. Venéreas.MARES DULCES. observa recelosamente a todo y a todos.

Algo que infatúa su ánimo bastante propenso. empieza a envolver con su red sus pensamientos. maligna como una araña. simple y pueblerino al lado de la dimensión de aquello en lo que cree estar involucrado. “¡Eficientes. habiéndose tomado su tiempo. recién ahora podría decirse que Tony se está asustando. se burla. deja sobre la mesa el pocillo humeante. la convicción de estar siendo manipulado y estar haciendo el ridículo en medio de tan delicada circunstancia le agrega una considerable cuota de exasperación a su pánico. acaso. Toda esa tontería de las claves en 157 . Cuando Alfonso. con sus ricachones. y eso hace que sus alarmas y preocupaciones anteriores repentinamente parezcan meros gestos de comedia.¿para qué cambié mi apellido por Reynoso si. su ira se vuelve contra Chamorro. la diferencia profunda entre ambos? ¿Le debe. de la mayor parte de los personajes que ha conocido en su vida. debe ejecutar para obtener el número actualizado de la casilla de correo. y todo su ‘programa’ no son más que un atado de inútiles”. ¿Por qué confiar en Chamorro y no en Gordon? ¿Cuál es. al menos. apenas adjudicaría alguna trascendencia a un puñado de músicos con los que tuvo el honor de trabajar o estudiar. necesariamente. El resto se le antoja. Y con el miedo. “Procuramos ser eficientes”. Además. igual. Gordon sabe quién soy? ¡Y sabe lo de Frank… y lo del juicio! ¡Debe saber todo!” Luego. lo protegiera… Pero Tony ya está convencido de que lo abandonó a su suerte. Porque. el ensueño vanidoso de Tony desciende de las altas cumbres que sobrevolaba para codearse con las prosaicas operaciones que. por cierto.más allá de un universo bastante reducido. De todo ese mundo glamoroso de night clubes. Una duda. a la grandilocuencia. ahora. “Al fin y al cabo –se pregunta. por El Tony 157 color del espectro.MARES DULCES. a Chamorro alguna fidelidad especial sólo por ser quien lo contactó primero? Si. sus marginales y sus encumbrados mafiosos. una mierda! Él. finalmente.

¿Desea dejar un…? -¡No! –la interrumpe y cuelga el auricular con furia. arroja el Duofold sobre el diario abierto y se dirige al teléfono para llamar a Chamorro que. en el reborde de un lavatorio. oye nuevamente la voz de la telefonista al otro lado de la línea. -El Sr. al reconocer a Tony. ¿no? –pregunta Seltzer. pudieran evadir la lluvia cuando. El mal humor lo acompañó durante el resto del día. en consecuencia. por El Tony 158 el Herald y las cartas no tienen para él otro objeto que poner distancia entre ambos. Tony vacila ante lo indiscreto de la situación pero termina decidiendo que su ánimo reptante necesita una ayudita para afrontar lo que queda de la jornada y aspira una línea. se empiezan a entrelazar en su ánimo de una manera tortuosa. como si el aparato fuera Chamorro en persona. que se le antoja excesivamente largo. la bronca y el deseo de develar el meollo de los acontecimientos. Al cabo de un rato. va a mear y en el baño se topa con Seltzer que está inhalando la primera de tres líneas de cocaína que se dibujan sobre una bandejita apoyada. Tony aguarda ansioso parándose sobre cada pie alternativamente. de ese modo. Airado. sonríe y le convida. 158 . el miedo. Chamorro no vendrá hoy. que incomunicarlos. por favor –le responde la telefonista. sólo logran chocarse entre sí y. personifica el origen de todos los males. -Un momento. en este momento. martilleando con sus dedos sobre el mostrador. Y así. El muchacho se sobresalta pero. Antes de comenzar su show. girando para observar a través de la ventana el paso de los tranvías traqueteantes y de los transeúntes que se apuran como si. permanecer más tiempo bajo ella. en realidad.MARES DULCES. bastante inestable. -Buena.

-Dale. para él. no de Euterpe. ¿vamos? –propone. ese es Grappelli! –exclama Tony con una carcajada-. contradiciendo sus propias palabras. -Uno que conocí –le dice-. piensa. -¿Quién? –pregunta Seltzer. luego de alzar los hombros. no importa. luego te alcanzo. -Euterpe. Seltzer intenta recorrer los tal vez no demasiado poblados anaqueles de su memoria. como cualquier hombre en la misma situación. vacilante. De inmediato. -No quiero entrometerme en tus cosas.MARES DULCES. -El vicio es tuyo. -¿El francés del violín? –arriesga. es suficiente y Seltzer. ¿Qué clase de músico eres que no sabes quién es Euterpe? -¿Debería? –pregunta Seltzer con tan sincera ingenuidad que logra despertar en Tony cierta piedad. devolviendo la bandeja y el tubo. echa un poco más de polvo sobre la bandejita y comienza a trazar una nueva línea. Un poco más ansioso. pero ¿no le estarás dando demasiado a esa cosa? –se entromete Tony. “Tal vez”. “dos líneas era lo que necesita- 159 . tomá la otra –lo insta Seltzer. -Bueno. por El Tony 159 -¡Uh. Seltzer terminando de guardar sus implementos. tal vez. Tony le asegura que. sí! –exclama Tony. en todo caso. y con una voluntad apenas moderada para ir a tocar. Yo aún no hice lo que vine a hacer. -¡No… por Dios! ¡Si es un poquito! Para que venga la inspiración –e inhala nuevamente. Seltzer se va y Tony orina en uno de los mingitorios mirando aburrido y ansioso la pared. aspira la línea restante y lanza una especie de bufido de satisfacción. -¡No. entonces. saca de su bolsillo un sobrecito de papel. -Ve tú.

entra al baño Aguirre. por El Tony 160 ba”. la proposición inaceptable que le hará el tirifilo. pobrecita. que sé de qué me está hablando y que. se ubica mingitorio de por medio y comienza a observarlo sin la menor moderación. con desagrado y algunas fantasías violentas. -¿Qué quiere? -No sabe… Yo. le sirvió el dato? –pregunta Aguirre-. n’est ce pas? Tony permanece en silencio mientras termina parsimoniosamente de orinar. Vous voulez le dossier… -¿Qué dossier? -…puedo permitirle verlo pasado mañana. -¿Y. sé muy bien qué es lo que quiere usted. Capté qué cosas le interesan. lapso que aprovecha para salir del desconcierto en que lo puso la pregunta y ordenar sus pensamientos. sólo por un instante. El aburrimiento. me interesara. trescientos dólares. le dura poco. olvidando su táctica-. Interesante. además. Recién ahora se da cuenta de quién era la voz que le resultaba familiar en el teléfono. n’est ce pas? -Supongamos –dice Tony después de un rato-. Pocas cosas lo incomodan más que los maricones desesperados y ya va imaginando. ¿Qué le interesaría a usted? -Seulement. -¡¿Trescientos dólares por una carpeta de mierda?! –estalla. en cambio.MARES DULCES. Su imaginación. hasta que se abre la puerta vaivén con un quejido. no logra ni acercarse a la propuesta que recibirá. Decide no afirmar nada y asumir él el rol de interrogador. igual. ¿Me estás tomando por idiota? 160 .

porque tendría que hacer preparativos. por El Tony 161 -No lo tomo por nada –responde con una suficiencia que exaspera aún más a Tony-.MARES DULCES. Necesito la respuesta mañana a más tardar. desafiante. al menos. lo llamo al mediodía. -Porque es feriado. -Pues véalo rápido. -Habría que ver… -dice. ¿Escuchó que tiene que ser pasado mañana? –dice Aguirre. Tras su desconcierto inicial. de un momento a otro. Y. y yo no dije por la carpeta sino sólo por verla. -¿Y eso qué tiene que ver? Aguirre amaga con una explicación. me lo ofrecen durante una meada?”. es complicado… si acepta. le explico. -Está bien –acepta Tony al cabo-. vacila y desiste. -¡No! Lo llamo yo y bien temprano. algo “tocado” como se encuentra. Au revoir! –y se va apresuradamente. para peor. mon Dieu. “¿Valdrá algo un documento que anda de un lado para el otro a la vista de medio mundo y que. se pregunta Tony desvelado por las cavilaciones acerca de cómo. la mañana. las fantasías violentas reaparecen -más aún. insistiendo con su tono suficiente-. -¿Y por qué justo pasado mañana? –pregunta Tony. lo llamo mañana a última hora. dejando suspendido en la atmósfera densa del baño el retintín afectado de su despedida.y debe esforzarse por reprimirlas. efectivamente. las cosas se le empezaron a venir en- 161 . mon Dieu! Mire. -Ah. Lo toma o lo deja. Permanecen un largo rato en silencio. procurando ganar tiempo para serenarse. ese es el precio. -¡Ni loco! Necesito. -Bueno. abre la boca.

incluso. al mismo tiempo. aunque ese fracaso termine teniéndolo precisamente a él como principal perjudicado. de un personaje que le parece sospechoso (aunque aún no aprendió a qué se parece un sospechoso) lo lleva a recoger todo. Antes de dejar el edifi- 162 . que converge en la celosía. si no todo. Pero no sabe cómo evaluar su importancia. Venéreas y. pero le produce un cierto goce poder enrostrarle a Chamorro (al menos al que tiene en su cabeza) el fracaso de su presunta eficiencia en mantener los secretos. Es enfermizo. Resignado. también.MARES DULCES. en cambio. por El Tony 162 cima de una manera vertiginosa. Se revuelve una vez más en la cama. a unos metros de él. Nuevamente fracasa. “¿Para quién vale?” Gordon asegura no creer en su importancia pero. estar al tanto del procedimiento que están usando ahora para comunicarse. que hizo uso de ese conocimiento para presionarlo y que podría. sus anotaciones en lápiz como guía. Ni bien entra al edificio. no sabe ni puede saberlo. La presencia. espiando con disimulo a su alrededor. para él sí vale. Es evidente que. prepara un sobre donde introduce la copia carbónica del informe que le entregó a Gordon y. Si acceder a esa carpeta es algo importante. Con un trozo de página del Herald -que contiene el aviso del Dr. La claridad lechosa de la mañana temprana ya traza sobre la pared un abanico algo desvaído. enredándose entre las sábanas embrolladas. lo primero que hace es buscar un teléfono público para un último intento de comunicarse con Chamorro por esa vía. dar una vuelta por el hall y ubicarse en otro mostrador cuando el sujeto ya se ha marchado. que ha salido de viaje por dos o tres días. luego de otra larga espera. a un costado. Esta vez la telefonista le informa. Tony camina rápidamente por Corrientes en dirección al Correo Central. no quiere dejarlo pasar. intenta razonar. Para Chamorro.transcribe en el sobre el número obtenido y lo despacha. bajo una persistente llovizna. lo sabe. “Supongamos que vale algo”. Cerca del mediodía. más allá de lo que diga. algunas notas manuscritas donde le explica que Gordon parece saber bastante. está dispuesto a pagar por él y a extorsionarlo para que lo obtenga. acerca de su pasado.

la tarjeta que Gordon le dejó. toma el teléfono y disca el número indicado. se decide y dice Milwaukee. -¿Qué significa acceder? -Verla. Gordon. un empleado del Olimpo.MARES DULCES. donde arroja el recorte del Herald al inodoro y tira la cadena. indeciso. finalmente. para amenizar una espera cuya duración no puede prever. pero ninguna voz. Tony vacila unos segundos hasta que. Del otro lado cortan inmediatamente. -¿Qué sucede? –dice. bajar el volumen y atender. “Estoy solo. Finalmente se incorpora con un largo suspiro. echa un nuevo vistazo a su alrededor y va al baño. de eso no hay dudas”. Ya en su departamento -echado desgarbadamente en el sillón y balanceando una pierna por sobre el apoyabrazos. -¿Quién? -Aguirre. por todo saludo. La maraña confusa de sus pensamientos lo acompaña nuevamente en el recorrido de vuelta por Corrientes. Del otro lado de la línea se oye que han levantado el auricular. imponiéndole ponerse de pie. tratando de alejar su mente.” Y concluye en que conseguirle esa carpeta es su única posibilidad de lograrlo. leerla. “Tendré que sacarme de encima a Gordon por mis propios medios. -¿Y por qué? 163 . al menos por un rato.manipula entre sus dedos. El relax dura poco. se arrellana nuevamente en el sillón y escucha. Él también corta y. pone música -el disco de la orquesta de Cobián-. se dice. No ha terminado aún el primer tango cuando el teléfono suena. No llevarla –explica Tony. de los embrollos que la han tomado por rehén. por El Tony 163 cio. -Me ofrecieron acceder a la carpeta.

pero ahora. No me pregunte por qué. se sienta al piano para tocar en simultáneo con el de Cobián. “no hay duda que a Gordon sí le importa esa carpeta”. mon ami? –pregunta la voz de Aguirre. tal vez. valga la pena correr el riesgo. Faltan quince minutos para el mediodía. Pero. -Ya le dije que no sirvo para esto. indefectiblemente. dentro de todo. así que calcula que podrá tocar tranquilo un ratito.MARES DULCES. usted ya lo sabe. la suerte cambia. Pero mi pregunta apuntaba a qué es lo que le habrá hecho suponer a ese Aguirre que a usted le interesa la carpeta. Es un jugador endeudado. -Tuvo suerte. -¿Ya decidió. pero usted… -No empecemos otra vez con los lamentos -lo interrumpe con impaciencia-. -Me interesa. -¡Déjese de lloriquear! Yo también arriesgo. con su torpeza. -Bien. se dice Tony y vuelve a subir el volumen del tocadiscos. además. -El riesgo lo corro yo. por El Tony 164 -Por trescientos dólares. Tony no responde. suena nuevamente el teléfono. No se confíe demasiado. ¿Cuándo sería? -Mañana. me interesa. de llamar la atención. -Eso cierra. está bien… le digo que sí… -Ya mismo le envío el dinero –y corta inmediatamente. de un vagabundo como usted. incómodo. Cinco minutos antes de la hora prevista. Tony. no me lo quiso decir. arriesgo mi dinero. -¿Y si es una trampa? ¿Será confiable? -Yo no confío en nadie. 164 . baja el volumen y atiende. Tony se pone de pie mecánicamente. -Está bien. intentando copiar hasta la menor inflexión de su ejecución.

va hacia allí pero el cable se enreda. Tómelo o déjelo. Tony abre el sobre dentro del cual hay diez billetes de cincuenta dólares. -¡Quedamos trescientos! -Mitad ahora y mitad si todo sale bien. Alza el sobre y vuelve. Traiga los trescientos. ¡Por quinientos dólares. por El Tony 165 En ese mismo momento. demorándolo. Son las doce y un minuto. Tony alza el cuerpo del teléfono y. Aguirre-. Nos vemos a las once al costado de la Catedral.Aguirre acepta y cortan. -Mañana habrá desfile militar en la Plaza de Mayo –le está diciendo. mientras tanto. sobre la calle San Martín. yo quiero tener esa carpeta. pero el tipo pidió trescientos… -Trescientos por acceder. -¿Ya recibió el dinero? –pregunta Gordon. y. Tras unos segundos -y ostensiblemente fastidiado. exijo la carpeta! 165 . los cuenta por segunda vez con idéntico resultado. ya se oye el ascensor partiendo. mientras escucha a Aguirre. -Ciento cincuenta –aclara Tony. Yo no quiero acceder. cuando logra llegar. -Sí.MARES DULCES. El teléfono interrumpe sus cavilaciones. Desconcertado. un sobre se desliza por debajo de la puerta.

a sus hábitos y vicios. No recuerda con exactitud en qué proporción. simplemente. no está para barzones. apenas ingenieril. Tony le encuentra similitudes con el centro de la isla. más de una cuadra antes de alcanzar la Plaza de Mayo. como de costumbre. por 166 . Para peor. de todos modos. Le gusta prestar atención al universo inanimado de los edificios. Una tenue llovizna que parece no caer sino. también. en Buenos Aires. con su variedad inagotable de objetos -que va y viene del oro a la quincalla. aunque su condición de diagonal y la altura uniforme de sus fachadas recuerde. si bien se pueden encontrar los estilos clásicos y los revivals a los que –aunque cada vez menos. ser parte del aire. Sus edificios más viejos no superan en mucho la década y. Pasear por la Diagonal Norte. como la Diagonal Norte. un ancho y sesgado tajo en la abigarrada cuadrícula colonial del centro uniendo Plaza de Mayo con el Obelisco.aún recurren los arquitectos y con los que aún se suelen identificar muchas instituciones. pero confía en Pitágoras.MARES DULCES. hay una fuerte presencia de ese estilo austero y despojado de ornamento –para algunos. Pero hoy. los monumentos y las tiendas. en especial con la Quinta Avenida. a ciertas ciudades europeas.exhibida en las vidrieras y a la fauna que anima las calles y esos edificios. Por eso. a sus expresiones y gestos. aunque no haya rascacielos de una dimensión tan colosal y abrumadora como los de Chicago o Manhattan.que progresivamente va dominando el paisaje de las metrópolis modernas. va retrasado y contar con un atajo es un lujo bienvenido. la muchedumbre que asiste al desfile se densifica haciéndole cada vez más arduo el avance. empapa todo –si no por abundancia. De hecho. por El Tony 166 CAPÍTULO 5 Le gusta hacer el flâneur por el centro y lo hace desde que llegó a la ciudad. Pocos lugares tan modernos. lo que más le importa ahora de la Diagonal Norte es que sea una hipotenusa y le permita cortar camino.

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insistencia- haciendo que el frío, sin ser excesivo, igualmente cale los huesos, y contribuyendo más al gesto adusto que al ánimo festivo. Abriéndose paso a codazos en los últimos cincuenta metros, logra desembocar directamente en el punto de encuentro, al costado de la Catedral, para descubrir que Aguirre no está por allí. Tony llegó con quince minutos de demora y puede ser que el tirifilo ya se haya marchado, cansado de esperar; puede ser que sea aún más impuntual que Tony y todavía no haya llegado o puede ser que ande por ahí, haciendo tiempo. Apostando a esta última hipótesis, se mueve hacia la Plaza aplicando, nuevamente, la técnica de apertura de senderos por acción simultánea de codos, pies y hombros. A pesar de haber penetrado lo más que puede en la masa humana ya casi sólida, apenas logra ver -entre los sombreros de los hombres y los culos de los niños subidos en andas- las anchas bocas de las tubas y las agudas puntas de las bayonetas de los fusiles cargados al hombro. De Aguirre, nada. Tony decide volver al lugar de la cita y esperar allí. Pero no tiene necesidad de esperar. Ni bien pega la vuelta a la esquina de la Catedral, se topa con el tirifilo, que lo recibe quejoso y refunfuñando por el plantón. Subestimándolo demasiado, Tony ensaya un intento de justificación aduciendo que, al llegar “prácticamente a horario” al lugar convenido, él no se encontraba allí. Aguirre no se deja atrapar por el infantil recurso y comienza una estúpida discusión que Tony corta drásticamente con una disculpa. Nada descoloca tanto a un protestón plañidero como una sentida disculpa. Tras las protestas comienzan, finalmente, las explicaciones e instrucciones que justifican el encuentro. -Écoutez moi –le advierte Aguirre-. Hoy, la Srta. Altmann aprovecha el feriado para sacarse de encima trabajo atrasado. Además del sereno de la puerta de Suipacha, sólo estarán ella y Higgins. Pero tienen un compromiso afuera entre las siete y las nueve de la noche. Ese es su momento. ¡Ni antes ni después! ¿Comprenez vous? Tony asiente y Aguirre le muestra dos llaves unidas por un aro metálico.

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-La común es de la oficina de la Srta. Altmann. La grande es la de la caja fuerte que está detrás del cuadro. -¿El grande de las ruinas? -¡Mais non, mon ami, ese es el Constable! ¿Cómo va a moverse ese cuadro? El que tiene que desplazar es el retrato de la Srta. Altmann. Se abre con bisagras, como una puerta. Tony asiente (ya le parecía conocido ese paisaje). -Después de examinar le dossier –continúa Aguirre-, ordena todo como estaba y deja las llaves en el primer cajón de mi escritorio. Ni mi oficina ni mi escritorio van a estar bajo llave. Para entrar al Olimpo, no tiene otra alternativa que inventarle algún cuento al sereno… O sea… eso quiere decir que se sabrá que estuvo allí –y continúa después de una pausa-. Digo… por si se le ocurriera hacer otra cosa que lo que arreglamos… Usted sería… Aguirre extiende una mano reclamante, cambian dinero por llaves y se separan sin mayor protocolo.

Al anochecer, la llovizna tenue e intermitente de los últimos días se convirtió en una lluvia densa y pareja, que no demuestra intención de ceder en lo inmediato. En correspondencia, la temperatura ha bajado unos cuantos grados. Le han dicho a Tony que todos los años, por esta fecha, una copiosa lluvia marca el inicio del invierno en Buenos Aires y el clima, obviamente desentendido de la bagatela de la que está hecha la vida –y la muerte- de las personas, no ve razón para hacerse cargo de las singularidades que, para millones de seres humanos, ente ellos Tony, hacen de este un año especial. En la vereda de Suipacha que enfrenta la puerta de servicio del Olimpo, buscando bajo un portal profundo y oscuro un amparo que la lluvia, ladeada por el viento, igualmente logra

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expugnar apenas atenuada por la interferencia de una estrecha cornisa, Tony espera el momento de ingresar. Hace ya un buen rato que está allí. Por una vez, logró llegar temprano a una cita; no podía correr el riesgo de ignorar si Melina había o no salido ya al momento de su arribo y no tenía otra forma de saberlo como no fuera estando ahí para verlo. Espera aterido, con el borsalino calado hasta los ojos, las solapas del trench coat alzadas y fumando, uno tras otro, cigarrillos que mantiene a resguardo del agua dentro de la palma ahuecada de la mano. Desde las siete en punto hay un taxi esperando frente a la puerta, pero recién quince minutos después salen Melina y Higgins. Tras detenerse un instante bajo el dintel para abrir sus paraguas, cubren a paso rápido los pocos metros que las separan del taxi y entran apresuradamente. El auto parte. Por prudencia, previendo un olvido que las obligue a regresar o cualquier otro de esos estúpidos imprevistos que han hecho naufragar muchos de los más ambiciosos y bien elucubrados planes de la Historia, Tony aguarda un rato más antes de cruzar la calle y contarle al guardia una historia innecesariamente rebuscada. Mucho antes de que la concluya, el tipo ya le está franqueando el paso sin darle al asunto la menor importancia. No sólo el clima tiene en menos sus desventuras. Una vez adentro, su primera acción tiene por objeto arreglar su coartada, de modo que se dirige al camarín y retira de su compartimento unas partituras con el sello del Olimpo (de las que le provee la administración, a través de Guzmán, para su trabajo) y las coloca dentro de una carpeta de tapas duras forradas en cuero azul. Luego, con ella bajo el brazo, cruza los pasillos en penumbra y sube la escalera hacia lo de Melina. Muy nervioso, a cada paso que da escruta a su alrededor. Todo rincón oscuro se le ocurre el albergue de un testigo al acecho; todo crujido de los pisos de madera, el paso de un custodio a punto de caer sobre el intruso. Sus propios pasos, a pesar de la moderación que intenta poner en ellos, le suenan atronadores, una delación a viva voz de su presencia clandestina.

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En el piso superior, donde el largo corredor oscuro flanqueado por las puertas cerradas de las dos oficinas cuyo interior Tony nunca a visitado se acoda, hay luz. Tony se acerca despacio, con exasperante cautela. Al doblar el recodo, ya se encuentra en el vestíbulo al que dan las oficinas de Melina y la que comparten Higgins y Aguirre, desierto e iluminado por la luz pareja, fría y suave -que alumbra apenas sin recortar sombras- procedente de una garganta corrida de yeso que oculta el encuentro entre el cielorraso y los muros. Tony se detiene vacilante ante su última oportunidad de volver atrás. Sin embargo, logra aplomarse al menos lo suficiente para entrar de nuevo en movimiento. Primero prueba la puerta de la oficina de Higgins y Aguirre que, de acuerdo a lo convenido con el tirifilo, se encuentra sin llave y completamente a oscuras. Luego, con mano temblorosa, introduce la llave común –de las dos que le entregó Aguirre- en la cerradura de la oficina de Melina. Dos vueltas suaves lo ponen ante al interior oscuro al que se asoma con precaución y, después de una inspección necesariamente poco eficaz bajo la escasa claridad que penetra por el ventanal y que apenas insinúa las formas y los objetos, entra y cierra cuidadosamente la puerta tras él. Guiándose sólo por esa claridad, recorre con paso lento la estancia hacia el fondo, hacia el sancta sanctorum que guarda, le fue dicho, la reliquia en la que Tony ha depositado, con más fe que razón, la esperanza de su salvación. Al pasar delante del Bechstein, deja sobre la tapa de la caja –que se encuentra en posición horizontal- su carpeta y su borsalino empapado y no puede resistir la tentación, a pesar de lo comprometido de la circunstancia, de detenerse un instante frente al teclado descubierto y acariciar dulcemente la tersura del marfil. Prende su encendedor y, a la luz de la llama tembleque, lee la portada de la partitura ubicada en el atril: Hochschule für Musik, Berlin y, más abajo, Franz Liszt. Sonate H moll. “¡No cualquiera toca esto!”, piensa Tony, que ha luchado cientos de veces con esa partitura y no ha logrado, siquiera, una derrota honorable. Un sonido lejano rompe ese instante de embeleso y hace que Tony permanezca estático largos segundos, con el cuerpo tenso y toda su atención puesta en el oído y en la distancia.

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Pero no parece ocurrir nada. Al sonido aquel lo sigue un profundo y duradero silencio. Pasado el sobresalto, se pone de nuevo en movimiento yendo directamente hacia el retrato de Melina –al que dedica un instante de contemplación- y lo rebate encontrando, efectivamente, la caja prometida que abre con la segunda llave. Pese al frío que lo caló durante largo rato, suda abundantemente; un sudor helado que recorre la orografía de su columna vertebral como un río de deshielo recorre un valle. A tientas, da con una gruesa carpeta sin dificultad ya que la caja, a excepción de esta, se halla completamente vacía. Con la solemnidad de un rabino extrayendo la Torah de su arón hakodesh, la toma con ambas manos y la apoya sobre el escritorio donde la claridad que proviene del ventanal da en suficiencia como para echarle un vistazo a su contenido. La primera página solo muestra el título en letras mayúsculas y subrayado: OPERACIÓN MAR DULCE. Las páginas sucesivas, una especie de introducción al tema con mapas generales –físicos y políticos- de Sudamérica, luego de la Argentina y luego de cada una de sus distintas regiones. Hay planos de algunas ciudades –por supuesto de Buenos Airesy fotos aéreas. En unas pestañas escalonadas y rígidas que sobresalen de las hojas en el borde derecho, pueden leerse los títulos de las secciones que constituyen el dossier como, por ejemplo: BALANZA COMERCIAL, INDUSTRIA PESADA, FUERZAS ARMADAS. Cada una de esas secciones se compone, a su vez, de varias hojas mecanografiadas, facsímiles fotográficos y cuadros estadísticos. Repentinamente, Tony se sobresalta al percibir de soslayo un tenue resplandor rojizo en el ambiente. Sus ojos recorren erráticamente la penumbra en busca de la fuente hasta que se fijan en el gran espejo donde, detrás de su propio reflejo, alcanza a ver una figura aparentemente humana -un busto, para más exactitud- apenas delineado por una fosforescencia candente. El pánico, la oscuridad y la especularidad –que, ya de por sí, suele confundir la percepción- lo desorientan. Tony queda paralizado. No es, precisamente, persona inclinada a lo sobrenatural pero, aún así, su primer pensamiento apunta al mundo de los espectros, los fantas-

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mas y las ánimas en pena. Descartada esa posibilidad en una fracción de segundo, pasa a considerar la de una presencia material y concreta detrás de él y que no fue advertida al ingresar a la estancia. Ésta le suena apenas un poco menos fantástica que la sobrenatural. Es cierto que la luz es poca y su inspección al entrar fue, por lo tanto, deficiente. Pero el ambiente no es tan grande, ni tiene tantos recovecos como para ocultar a alguien durante tanto rato. Por otra parte, una presencia humana a apenas un par de metros se denuncia de muchas maneras además de la vista: el olor, el sonido de la respiración, del roce de la ropa al más ínfimo movimiento y de los borboteos digestivos… Y Tony no percibió nada de eso. Su última alternativa es desconfiar de lo que está viendo. Parpadea una o dos veces, pero la silueta espectral continúa en el espejo. Al cabo del interminable segundo durante el que hilvanó toda esta serie de conjeturas, Tony concluye por descarte que hay, detrás suyo, una persona que no supo percibir. El dilema pasa a ser, ahora, imaginar quién podrá ser el sujeto y cómo enfrentar la situación. Ni Melina ni Higgins pueden ser, él las vio salir. El custodio de la puerta, al menos hasta donde él sabe, no tiene compañero y es prácticamente imposible que se le haya podido adelantar en el camino. Al fin, su mente deletrea un nombre propio y varios adjetivos. “¡Aguirre, maricón de mierda, fisgón, traidor…!”, piensa Tony y, repentinamente envalentonado, voltea dispuesto a encararlo de la manera más ofensiva. Pero allí no hay nadie. Más confuso, aún, que antes, vuelve a mirar al espejo en el cual, del busto espectral, apenas persiste una casi imperceptible traza que se extingue definitivamente en instantes. Tony permanece un minuto –tal vez dos… o medio- en estado de estupor y agitación, enredándose en hipótesis y suposiciones, la mayoría de ellas absurdas. Finalmente, su costado más racional logra imponer un punto tan verosímil como cualquier otro (dada la imposibilidad de aportar alguna prueba a favor o en contra) pero, de algún modo, tranquilizador: su imagi-

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nación -usualmente fértil y, ahora, exacerbada por el miedo, el tenor de lo que está en juego y las presiones a las que se encuentra sometido- le ha jugado una mala pasada. Instalada esta convicción, logra disminuir varios niveles su agitación y retorna a la carpeta. En realidad, lo que ya ha visto no deja lugar a dudas de que se trata de esa carpeta. Debería, ya mismo, mandarse a mudar con ella. Sin embargo, se demora insensatamente en el mismo sitio pasando las hojas más lentamente ahora y leyendo con esfuerzo -bajo la escasa luz- párrafos salteados que le van dando una idea general del asunto. Podría suponerse un componente de ansiosa curiosidad -en el afán de encontrar una razón para justificar su insistencia en permanecer allí- aunque, desde cualquier punto de vista medianamente lógico, sería un componente irrelevante en contraste con el riesgo que corre. Y Tony es conciente de ese riesgo; lo acreditan su miedo y su nerviosismo. Tampoco es que tenga en mente respetar lo pactado con Aguirre. Más bien, entre defraudar a Aguirre y defraudar a Gordon, la elección no presenta duda alguna. Lo que sucede es que, en el fondo –muy en el fondo-, Tony no quiere llevarse la carpeta. Llevársela implicaría terminar su misión en Buenos Aires. Implicaría alejarse definitivamente del Olimpo, de Barrios, del tango… de Melina. Implicaría quedarse nuevamente sin una vida justo cuando empieza a sentir que la tiene. De esto, en cambio, Tony no es conciente. Si lo fuera, su razón lo pondría en la balanza contra, como mínimo, las presiones de Gordon y ya estaría en la calle corriendo bajo la lluvia con la carpeta bajo el impermeable. Pero no lo es y, entonces, simplemente demora como un estúpido la decisión de irse -ahora y para siempre- del Olimpo. La mayor parte de la información que pasa ante sus ojos está referenciada, mediante notas al pie, a fuentes calificadas, como instituciones estatales o privadas de reconocida trayectoria o, directamente, son facsímiles de documentos oficiales. Por ejemplo, los mapas y las fotografías aéreas provienen, en general, del Instituto Geográfico Militar; las relacionadas con

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la defensa llevan el membrete de los ministerios de Guerra o de Marina y, en muchos casos, exhiben sellos que las identifican como información clasificada; la económico-financiera proviene de fuentes ministeriales, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, del Banco Central de la República Argentina y de entidades privadas locales vinculadas a Alemania, como el Banco Germánico y la Cámara Alemana de Comercio. Se detiene especialmente en una sección que, bajo el título FINANCIAMIENTO, muestra varias hojas que incluyen diagramas de flujo de capitales y tasas de retorno financiero, montos de capital y nombres de empresas –encabezados por la Hermann Göring Werke– y de bancos de distintas nacionalidades asociados a ellos. Entre las entidades financieras, Tony encuentra, conmocionado, a la Shroeder, Rockefeller & Co., Investment Bankers. ¡La banca para la cual Gordon declara trabajar! El sonido aún lejano pero inconfundible de tacos femeninos sobre embaldosado lo sustrae violentamente del documento que está leyendo y le produce una nueva conmoción, esta de otra naturaleza. Consulta su reloj en el que aún no son las ocho y dedica a Aguirre un largo rosario de maldiciones en los dos idiomas que habla. Debe irse; y rápido, teniendo en cuenta la velocidad con la que se acercan los pasos. No sabe bien que hará en caso de no poder evitar un cruce con Melina pero, como sea, deduce que será peor si lleva consigo la carpeta. Con esta tan razonable deducción, logra justificar concientemente lo que inconscientemente buscaba y repone la carpeta a la caja fuerte, cerrando la puerta y rebatiendo el retrato. Luego toma su borsalino y su carpeta de partituras, va hasta la puerta y, antes de salir, da la vuelta para echar un vistazo final. Sobre la tapa del piano, justo en el lugar donde apoyó su sombrero empapado, un círculo de gotas grandes y brillantes como neón -debido al ángulo de incidencia de la escasa luz- delata su presencia. Tony vacila. En este momento, justamente, no se oye el taconeo sino el áspero y rítmico roce de suelas contra el piso al subir una escalera. Se arriesga, vuelve al piano y da varias pasadas con la manga de su impermeable sobre la tapa hasta dejar-

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Lo hubiera sido unos segundos atrás –una eternidad dadas las circunstancias. entonces. aún podría haber pasado de largo la escalera. Retorna. todo queda en silencio. Tony espera aún un minuto en la oscuridad y sale sigilosamente en dirección a las escaleras pero. Su única alternativa es. un nuevo roce de zapatos sobre los escalones lo detiene. ya no es una vía de escape practicable. Tony vuelve al vestíbulo –cuando los pasos de Higgins comienzan a sonar sobre el parquet. a su último refugio. abre la puerta de su oficina. Tal vez. Su primera reacción es volver atrás. Cualquie- 175 . quieto en la oscuridad. los pasitos cortos de Higgins jamás marcarían ese pulso. oye el taconeo en el vestíbulo y el abrir y cerrar de la puerta de la oficina. Pero ya es tarde para eso. repentinamente. al pasillo –el roce se oye ya en los últimos escalones. ahora sobre parquet y a pocos metros. por El Tony 175 la aceptablemente seca. los movimientos de Melina dentro de su oficina: pasos.intentando ingresar en alguna de las oficinas que dan a él pero las encuentra bajo llave. entonces. el roce de una silla que se arrastra. está encerrada en el baño y dentro de un rato se oirá el agua correr.se hubiera alejado lo suficiente en dirección a su oficina. Hasta ese momento. ya se siente nuevamente el taconeo. Melina llegó urgida por una prosaica necesidad sanitaria. encerrarse en la oficina de Higgins y Aguirre que. a poco de avanzar por el corredor. Tal vez demasiado. se encuentra sin llave. por cierto. El corredor.con el único. probablemente. absurdo y desesperado objeto de demorar unos segundos más el fatal encuentro. Sin embargo. Desde allí dentro. como ya comprobó. refugiarse en la oscuridad del otro tramo del corredor y bajar cuando quien está subiendo –Melina o Higgins. y aferrado a su carpeta de partituras como un náufrago a un madero es como lo ve Melina cuando. querrá ir a su oficina. Inmóvil. simplemente. el golpe de un cajón al cerrarse. Tal vez deberían escucharse. Y son los pasos de Melina. casi acurrucado.cuando los pasos recién empezaban a subir la escalera.MARES DULCES. antes de entrar recuerda que quien viene debe ser justamente Higgins y. Ahora sí sale inmediatamente al vestíbulo iluminado y cierra silenciosamente la puerta con llave. Después. amortiguados.

tan complicado. Sé que no tengo perdón. pero le pido mil disculpas. mientras Melina lo recorre con una mirada cortante como un instrumento quirúrgico. al menos sobresaltado al toparse imprevistamente con alguien de ese modo y en esas circunstancias. los cortos pasitos de Miss Higgins se detienen y ella está ahí. pobre hombre! -Y nuevamente a Tony-: Por favor. en sus ojos. por El Tony 176 ra pensaría que ella –por más que la tenga idealizada como mujer dura. -¡Ay. dirigiéndose a Melina. no aparenta el menor sobresalto. joven. aunque más no sea por la sorpresa. Melina. y continúa hasta clavarse. En ese momento. si no asustado. Es que todo esto es tan complicado. Los tres se observan mutuamente durante un interminable instante hasta que la veterana dama se lleva la mano a la boca. incapaz de articular palabra. Tony podría jurar que hay algo decididamente malévolo en esa mirada. Por favor… 176 . -¡¿Qué hace usted ahí?! –grita apenas ve a Tony. Se detiene apenas un instante en la carpeta a la que está aferrado. Sin embargo. palpa el filo de sus dientes superiores con la lengua. ¡Y lo hice venir especialmente! ¡Un feriado! –Y luego. Para más. usted me va a matar! ¿Cómo pude olvidarme? No sé qué me ocurrió. mientras lo observa de ese modo -¡qué cuadro!-.MARES DULCES. Tony sigue paralizado. cómo lo dejé plantado? ¡Qué papelón. -¡¿Qué es eso que tiene ahí?! ¡¿Qué se está llevando?! –exclama con dureza. ahogando una exclamación.debería haberse. añade-: ¿Se da cuenta. final y permanentemente. se me pasó. como si la furia inicial hubiera cedido paso inmediatamente a una perversa alegría por haberlo atrapado y al disfrute anticipado de la humillación a la que está a punto de someterlo. joven. frente a ambos. sólo furia.

Por el contrario. tal vez. se lo traigo –concluye Higgins. la carpeta bajo las mismas narices de Melina y exhibe. la clara conciencia de lo endeble de su posición es la que lo impulsa a redoblar la apuesta. Tony abre. entonces. siguiendo el axioma de que no hay mejor defensa que un buen ataque. Tony asiente y. Recuperándose un poco. le contesta con la mayor naturalidad que le es posible. no expresar nada. su contenido. Tony no tiene ni idea de a qué se refiere. No se trata de que lo haya envalentonado este sorprendente golpe de suerte que -es inevitable no sospecharlo. Miss Higgins. 177 . ¿O. sin falta. ya que no quedará margen alguno para afrontar un eventual contraataque. además. saluda a Higgins con una inclinación de cabeza y se retira a paso rápido. O. Srta. Altmann. me ha tomado por un ladrón? Melina no hace nada y procura. deja traslucir cierta sorpresa o desubicación. por El Tony 177 Por supuesto. Sólo partituras para hacer mi trabajo en su club –refuerza el sarcasmo señalándola con el índice al pronunciar “su”-. acaso. Sólo alcanza a darse cuenta de que le está arrojando un salvavidas y no va a esperar hasta comprender la razón para aferrarse a él. y una retirada más rápida aún. -Partituras. -Claro… por supuesto. No hay problema… ningún problema… -Mañana. se dirige a Melina que ha atendido al diálogo entre él y Higgins quieta y con la punta de la lengua encallada entre los dientes. también.MARES DULCES. con aire un tanto socarrón. Un ataque rápido.seguramente no es lo que parece ser. de inmediato y con la mejor cara de ofendido que logra componer. está defraudada. Las dos mujeres lo observan irse y cruzan entre ellas una enigmática mirada. Sin embargo. Tony da inmediatamente la media vuelta.

hasta que un día te encontré… * * GRISEL Música: Mariano Mores Letra: José María Contursi 178 .MARES DULCES. por El Tony 178 TERCERA PARTE – ENCONTRAR No debí pensar jamás en lograr tu corazón y sin embargo te busqué.

Sin embargo. impasible bajo la lluvia. Una vez dentro de la cabina. otro auto estaciona unos metros atrás. Tony enfrenta rápidamente la puerta del ascensor y pulsa el botón de llamada. finalmente. Podrían parecer gemelos porque ambos son igualmente corpulentos y comparten el mismo aire gangsteril. bastante capacitado en el arte de reconocer matones a primera vista aunque.marca su piso y padece la tortura de un viaje eterno. lo poco que se alcanza a ver de sus caras refuta ese presunto parentesco. permanece en el umbral. Aunque la lluvia no parece importunarlos demasiado. ridículo. A la pregunta de a qué piso va. Sin advertirlo. se queda parado sin hacer ni decir nada. caminan lo suficientemente rápido como para llegar al umbral antes de que Tony logre cerrar la puerta. por El Tony 179 CAPÍTULO 1 Mientras Tony le paga al chofer del taxi que acaba de estacionar frente a su edificio. Tony –que no se percata. naturalizado como lo tiene. ligeramente atrás. El flaco aguarda a su lado. Uno de ellos la tiene pecosa y redonda con ojos también redondos de color azul mientras que el otro la tiene flaca y angulosa con ojos oscuros y pequeños como ranuras. ser vecinos de otro piso. sin violencia pero con firmeza mientras balbucea un reclamo incomprensible. El taxi parte mientras dos hombres bajan del auto que estacionó detrás. incluso. muy cerca. cede y el tipo entra. El flaco de ojos como ranuras directamente se lo impide. en concreto. no tiene nada contra esos dos tipos. Podrían.MARES DULCES. Tras un forcejeo demasiado tímido y. El pecoso. responde seco y sin mirar la botonera que al último. que le habló en inglés. Casi sin esperar a que el aparato se detenga. Y ambos llevan los sombreros calados hasta las cejas e impermeables con las solapas levantadas de manera que sus rostros son apenas visibles. cruza la vereda en un par de zancadas bajo la lluvia y apunta directo al ojo de la cerradura. a esta altura de su vida. al llegar a su 179 . Tony desciende del taxi con la llave de la puerta de calle ya lista. presionando hacia adentro. en cambio. Tony se considera.

otra respiración. Luego. jadeando sonoramente en la oscuridad. Tony cruza el corto pasillo y entra en su departamento. una soberbia Colt que parece de sheriff del Far West. sus jadeos pierden intensidad y el silencio le permite oír cerca.MARES DULCES. Cerrando la puerta y poniéndole llave se siente. usa una pequeña Beretta. -Buenas noches. atento a sus movimientos. pase… es su casa. Apoya la frente sobre la madera lustrada y permanece así un rato. Charly. al irse calmando. En lugar de la baquelita. lo que siente en la punta de los dedos es la textura de una tela y la consistencia de un cuerpo y salta hacia atrás con una exclamación. Sin mirar atrás. acercándose a la puerta-. seguro. están armados. Me va a matar de un síncope. Aterrado y sin escapatoria. Gordon cierra la puerta del departamento y enfrenta a Tony que lo observa quieto. por El Tony 180 piso. por Dios! –reconoce la voz-. cierra la puerta interna y retorna a la planta baja. -¡Me siguieron… dos hombres… uno subió hasta aquí! -¡No me diga…! –comenta Gordon. solo atina a buscar a tientas la llave de luz. el que se quedó abajo. por fin. Tony -¡Gordon. Gordon abre la puerta. -¡Muy perspicaz. abre violentamente ambas puertas tijera. Si el corazón le falla. Pero el tipo no cierra la interna y se queda ahí. sale y cierra la externa. 180 . Tony! Tiene razón. aferrado a su carpeta bajo el brazo. muy cerca. -No me culpe a mí -responde Gordon mientras enciende la luz-. el que lo escoltó hasta aquí. alejándose del gran bulto negro que apenas se distingue. Bill. A ver… -¡Cuidado! Seguro que está armado. será por la vida desordenada que lleva… Pase. se asoma al pasillo y cruza algunos gestos de entendimiento con el hombre del ascensor que. luego de eso.

-Pero… este Castillo. concluye en la sala. Entre otras cosas. mientras continúa esperando la carpeta con la mano extendida-. A ver.. Déme la carpeta. si son de los buenos o de los malos? –pregunta Gordon con impaciencia pero. En todo caso. siguiéndolo.que va de la indignación a la resignación y que. pero no se alinea con el Eje. se parecen más al español ese… Franco. vacilante. en este caso. Déjeme ver. porque son ultracatólicos y eso no va bien con el nazismo. sospechábamos algo por el estilo –asiente Gordon mientras extiende la mano hacia la carpeta-. por El Tony 181 Gordon termina la frase con una corta carcajada mientras Tony transita el penoso camino –se está acostumbrando a frecuentarlo cada día más. Sería como… como un golpe de estado nazi para alinear a la Argentina con Alemania y radicar aquí industrias alemanas de armamento. -Estoy ansioso por ver lo que me trajo –dice Gordon. Castillo simpatiza con el fascismo.. -Sí. 181 . con ganas de ironizar. -¿Entonces no están con Alemania? -¿Usted qué quiere saber. si ya son fascistas? -¿Usted cree que el fascismo es una hermandad de beatos o algo así? Serán fascistas que quieren cagar a otros fascistas.MARES DULCES. sin saber ya cómo ganar más tiempo ni. en política están los buenos. ¿Qué tiene de raro? Además. -¿Y dónde está la otra? -Las cosas… no salieron bien… No la tengo. están los malos y están los que existen de verdad. por otra parte. -No. veamos. ¿no es fascista? -¿Y? -¿Para qué dar un golpe fascista. Mire. Esta carpeta es de partituras. el presidente que está ahora. encontrarle sentido a prolongar aún más su agonía-. esta no es –aclara Tony. -Están tramando un complot: la Operación Mar Dulce. aún.

empieza a pasear por la sala. -Sucedió que… -intenta explicarle Tony. cubriendo casi totalmente el parquet de la habitación. Partituras. no puede ser… -balbucea Gordon.MARES DULCES. Gordon alza la mano derecha como para abofetearlo. con las suyas torpes por la ansiedad. como un animal enjaulado. por El Tony 182 -Me está engañando. nadie para advertirme nada a mí! ¡Le di quinientos dólares por ese dossier! ¡Quinientos dólares! -Se los devuelvo… -tartamudea Tony. Finalmente. Le arranca la carpeta de las manos y. quiero nombres. Luego. -¡No me importa qué sucedió. Gordon parece alcanzar el punto máximo de crispación. más bien. arroja todo al aire con desprecio. Cada vez más nervioso y más torpe. -¡Usted no es nadie. como un predador a punto de abalanzarse sobre su presa. partituras y más partituras. Acerca su cara lentamente a la de Tony hasta que las puntas de sus narices casi se tocan. algunas planeando como hojas en otoño. su cara se enciende roja. la abre y va pasando las hojas. los tendones del cuello parecen raíces y logra respirar con fuertes jadeos. -¿Qué más vio? -Había mapas… gráficos de economía… -Nombres. Las partituras revolotean unos instantes y caen. 182 . con evidente dificultad. logra contenerse. O. imbécil! ¡Lo que quiero es el dossier! Jadea varias veces más. las hojas se le van resbalando y caen al suelo. usted es un inepto! -Yo se lo advertí… Al escuchar esto. alrededor de Tony. aunque. -¡No quiero el dinero. pero todas terminan en el suelo. intentando calmarse. otras verticalmente como piedras. ¿me entiende?.

apuntándole amenazadoramente con el índice-. la Hermann Göring Werke! -¡¿Qué más?! -¡Fraga. No puede. la consecuente imposibilidad de obtener ese maldito dossier y. Todos esos ya sé. Fraga! Él es el coordinador financiero local. ahora lo seguiría su inminente despido del Olimpo (porque no le cabe duda de que ese será la resultado del cruce con su empleadora). por lo tanto. estólido. Quiero esa carpeta. El 183 . Tony no logra conciliar el sueño. Benítez. por la embaj… -Sí. ¡Ya! Y se va. sí. quiero saber qué bancos! Tony no lo va a decir. abrumado por el acoso. Fraga… ¿Y qué bancos? -No… no recuerdo bien. seguido de un brutal portazo. Se queda ahí. Pasó que… -¡No quiero saber qué pasó. -Ahá. No quiere. Sin excusas. ¿Quién más? -Figuraban algunas empresas… -¡¿Qué empresas?! -Creo que… ¡Hermann Göring… sí. Pereyra! –le advierte mientras se retira. por El Tony 183 -El Cnel. -¡Ya me cansé de sus pendejadas.MARES DULCES. dejando a Tony tieso en medio de la sala alfombrada de partituras. mudo. Estaba oscuro… fue todo tan rápido. Al repudio de Chamorro. sí. Los acontecimientos parecen fichas de dominó derribándose unas a otras en una sucesión cada vez más rápida. el aumento de la presión de Gordon hasta límites que le aterra imaginar. Él parece ser el cabecilla… había como una biografía… y hablaba de sus condiciones de liderazgo y… -¿Qué más? -También están en el asunto Mandl… y… Meynen. eso.

Tony reconoce a Aguirre. “O. en medio de la maldita guerra. Aguirre parece meditar en silencio y. finalmente. sólo se dedicaba a tocar el piano. Pero sabe demasiado bien que el paraíso no existe. Y. si no lo supiera. no? 184 .y se maldice por meterse en semejantes líos.y tocar el piano. “Parece que es el fin”. piensa resignadamente. ni Melina y sus estúpidos alemanes. ¿No estará poniendo excusas para no pagarme. a diferencia de él. ¡Volvió antes de las ocho! Apenas pude salir de la oficina. Pero me vio y se armó un lío terrible. Eso es lo que ahora se le antoja como el paraíso: escaparse de todo. la imagen de Converti –que. Permanece así un rato hasta que. respinga y se sienta en la cama. escaparse a un lugar donde nadie pueda joderlo –ni Chamorro. -Melina Altmann no llegó a las nueve como me dijiste. por El Tony 184 fantasma de las manos destrozadas de Converti alumbra las horas oscuras durante las que no pega un ojo. -Al menos. levanta el auricular. tal vez…” El salvavidas de Higgins sigue siendo la pieza que no encaja. una más.MARES DULCES. por no ser como cualquiera de sus colegas que se dedican a tocar y punto. -No me dejó las llaves –dice la voz del otro lado. aquí nadie mencionó ningún lío –agrega y continúa después de una pausa-. Tony se pone de pie y camina en círculos. le responde que tan terrible no debe haber sido. -¡Aguirre y tu puta madre! ¡Me has jodido! -¿Qué? ¿Qué le pasa. Menos.se lo diría. ni Gordon. Bah. Suena el teléfono. che? Quiero las llaves y mis ciento cincuenta. Le pesa enormemente la sensación de haberse topado con algo grande demasiado grande para alguien como él. Tony se incorpora con desgano sobre su codo y apoya una mano indecisa sobre la extensión que tiene en la mesa de noche. sólo tocar. sin demasiada convicción.

sin embargo. Tony está a punto de golpear la puerta de la oficina de Higgins y Aguirre. Higgins abre la puerta y no parece sorprendida al verlo. allô… -insiste Aguirre. apoyando la oreja en la madera. Le parece escuchar voces y risas del otro lado y una sospecha algo paranoica lo induce a tratar de oír qué sucede. Disgustada. -¡Ah. No tiene ganas de escuchar la cháchara plañidera del tirifilo. pero se detiene. Ni bien lo hace. O de lo que sea. Irá al encuentro de lo que Higgins le “prometió”. por El Tony 185 Tony permanece pensativo tratando de imaginar qué es lo que está sucediendo. Mientras. Ata y rehace varias veces el nudo de su corbata hasta quedar satisfecho mientras el teléfono suena reiteradamente sin que lo atienda. -¿Y usted por qué mintió? 185 . afirma-: Por supuesto que fue así. Tony echa un vistazo al interior de la oficina donde Aguirre. cómo está. Tony se yergue y golpea. simplemente. Mira a su compañero como pidiéndole que desocupe la oficina pero él elige no darse por enterado. tampoco eso. ¿está ahí? Allô. ¿verdad? –le dice sin preámbulos y. le entrega a Higgins unos papeles y se retira. tomando a Tony del brazo con confianza. Lo estuve llamando. A Higgins no se le escapa nada. lo conduce caminando a paso lento por el corredor. Se afeita. fuma. sentado tras su escritorio sin señales de trabajo. se escucha la puerta de una de las otras oficinas y pasos que se acercan. se ducha y se viste. -Tony. -Usted la estaba esperando. Sus miradas se cruzan. visto que Tony no contesta. Tony cuelga con una puteada y decide ponerse en movimiento. sale ella. cierra la puerta y. joven! –dice con naturalidad-. ¿Podemos conversar un momento? Antes de que Tony pueda contestarle llega una empleada que.MARES DULCES.

la tomó por sorpresa y ella. además. por El Tony 186 -¡Que Dios me perdone si lo hice! Yo pienso que. Tony continúa silencioso y Higgins prosigue su bla-bla. -Disculpe.. más bien. -Cierto. pero ¿qué se supone que intenté hacer? -Es evidente.. o es la persona más cursi que conoció en su vida. muy especial. Más aún si ella le demuestra simpatía. Intentó hacer lo que cualquier hombre joven y apuesto intenta con una mujer como Melina. no apruebo lo que intentó hacer. pero. por favor. ¿Con toda la bohemia que habrá vivido conoce tan poco a las mujeres? Tony está realmente confundido. mientras tanto. es una persona especial. ¿no? -¿Lo es? -Naturalmente. ¡Hable con ella! 186 . Higgins. joven. Tony se queda un rato en silencio. una loca. apoyando ahora las dos manos. No sabe si está delante de una estúpida. no es cualquier mujer… –le dice. observando detenidamente el rostro de la veterana señorita en busca de algún pequeño gesto que denuncie la ironía. se está burlando de él. -La Srta. sobre su brazo. contribuí a la concordia entre dos buenas personas. O es una extraordinaria simuladora. con los dedos entrelazados. Pero eso no la hace inmune a la pasión. Y usted. sepa comprender y no le guarde rencor. ambiguo. pero lo comprendo. joven. Sé que pasó un mal momento. Tony. desconcertada. Altmann… Melina. como buen músico que es. ante la duda. Miss Higgins. -¿Simpatía… a mí? -Ay. si sólo intenta manipularlo o si. –Hace una pausa y agrega-: Mire.MARES DULCES. reaccionó mal. -En un rato estará acá. continúa: -Lo que pasó anoche hay que tomarlo sólo como un malentendido. ha sabido pulsar esa cuerda. Usted apareció imprevistamente. Pero no logra percibirlo.

Hable con ella – insiste. yo sé por qué se lo digo. por El Tony 187 -¿Después de lo que pasó? -¡Justamente. por lo que pasó! Hágame caso. 187 . con una expresión a medio camino entre la beatitud y la picardía.MARES DULCES.

se supone. A la hora indicada por Miss Higgins. -Mire. ¿Le parece? 188 . todos representan. nada desagradable. Es Melina quien. Tony debe esforzarse para que el influjo que ejerce sobre él no capture su mirada. haciendo tiempo hasta la hora en que debe reunirse con Melina. ¿Es cómplice de Aguirre y lo ayuda a tapar la metida de pata? ¿Es. realmente. Entre los papeles desparramados sobre la superficie del mueble con los que Melina. Un papel. Así que. la tía solterona del Olimpo con vocación de celestina? ¿Actúa completamente de acuerdo con Melina? No es capaz de dar una respuesta a la que un instante después no le encuentre objeción pero. fui un impertinente. finalmente. debe aceptar que su versión de los hechos le proporciona una coartada dentro del argumento de la farsa que. pero eso no disculpa mi reacción. además de excitarlo. lamento mucho… -Soy yo quien debe disculparse –la interrumpe Tony-. Tony y Melina se encuentran frente a frente. de todos modos. -Puede ser. Esa posibilidad de intimar con el objeto de su admiración. por El Tony 188 CAPÍTULO 2 Tony camina sin rumbo por las inmediaciones del Olimpo. incluido él. rompe el silencio. está seguro. se pregunta una y otra vez por qué la vieja habría engañado a Melina. agrega-: Le propongo que olvidemos el asunto. escritorio de por medio y sumidos en un silencio embarazoso. estaba trabajando. tal vez le permita tener una nueva oportunidad con esa carpeta. cuando no pueda evitarlo. no sea demasiado evidente. O que. No volvería a confiar en el inútil de Aguirre. Al ritmo de sus pasos. se destaca como una provocación la carpeta de cuero negro. tras una pausa. Antonio… en cuanto a lo de anoche. Pero se promete que él mismo procurará crear las circunstancias de esa oportunidad.MARES DULCES. -Y. Higgins decidió que su papel será el del seductor de Melina. como sea. ahora.

continúa-: Bueno. por El Tony 189 -¡Claro. “es cierto lo que dijo Higgins”. “Tal vez. desanimado. con ello. 189 . Melina sonríe satisfecha y. -Antonio… tengo una intriga… -dice. no está conforme. repitiendo el hábito de mordisquearse la punta de la lengua y logrando. con cierta vacilación. quedan en silencio. El “próximo franco” fue el lunes siguiente.. La invitación y. Y. imposible de rehusar. La cadencia suena –según él mismo. tras una breve pausa. los ojos de ella empiezan a brillan con malevolencia. ya está olvidado. Luego. queda claro que no hay ningún problema en que usted venga los días francos o los feriados. por enésima vez. y bastante menos ocupada que de costumbre. Por supuesto que no es cosa de mi incumbencia. especialmente.. Melina se da por conforme con haberlo puesto en el aprieto y lo dispensa de inmediato. se dice Tony. por enésima vez. desplazar al dossier de la atención de Tony que. por supuesto! De mi parte. -¡Pero. Solo. Una cita. en el fondo”. se le ocurren lo más parecido a una cita. nuevamente. De hecho. “¡Y. se autopropone como objetivo. y agrega-: ¿Qué es lo que tenía que traerle Higgins? Ahora el vacilante es Tony que abre la boca un par de veces como para decir algo sin lograr que se le ocurra nada. como la noche anterior. se permite soñar conque son sus dientes los que atrapan esa carne rosa y húmeda entre ellos. si seré…! Disculpe. a ensayar.. Tony toca. por otra parte. son días en los que yo suelo estar. se lamenta. “Veremos el próximo franco”. si hasta yo me doy cuenta…!”. a buscar lo que sea que necesite. cada vez más. Uno. –Y. Antonio.MARES DULCES. O a buscar… bueno. en el escenario de la nave oscura y desierta. la acotación final en boca de una mujer como Melina. olvidado este episodio.“poco porteña”..

conmigo fue así. -Tal vez. en parte. de Uno y cambia por una partitura recién editada. ve a Melina vestida con ropa informal. introduce la mano en el bolsillo de su saco y pasea la yema de los dedos por los bordes –en parte.del juego de llaves que no le devolvió al tirifilo.MARES DULCES. con el tango. ni escuchó nada que le pudiera indicar que anda por allí. al menos. le permite. por lo visto. pero teme arriesgarse sin estar seguro de la ausencia de Melina. Al menos. entonces. Luego vuelve a zambullirse en el pantanoso Uno. al menos. por un rato. ríspidos y aserrados. más que atraparlo debería dejarse atrapar por él. espero no haberla molestado. Se resigna. sin embargo. me encanta escucharlo. Mientras toca. Absolutamente concentrado. Lleva dos horas en el lugar. a seguir dedicando el resto del día al tango. de Ellington. al girar. El acento de acá… no logro atraparlo… subraya tocando algunas notas. I Let A Song Go Out Of My Heart. Tinta Roja. una sombra se mueve entre las sombras. con el torso pegado al costado derecho de Tony. por El Tony 190 Su juicio crítico. concluye que. La tentación de un nuevo intento lo asalta varias veces. Cada tanto. Tony no la percibe. descansar en su estructura clásica de blues y en su ritmo sin dobleces. -¿Molestarme? Al contrario. cosa que suele ocurrirle a mucha gente. En especial. a los obsesivos. Después de algunos compases. le va peor aún. por ese lado. suaves y redondeados. cada vez más cerca. Toca muy bien –le dice con una ligera sonrisa mientras acerca una silla y se sienta a su lado. -¡Melina!. El calor del cuerpo. Corre la silla hacia la izquierda hasta quedar prácticamente frente al centro del teclado y. un tango nuevo de Piana. -Hum. se ha hecho de noche y Melina no ha aparecido por allí. Con el último acorde. lo sobresalta un solitario aplauso detrás de él y. por lo tanto. el olor del pelo. aunque necesita descansar un rato. la dureza de las costillas bajo la dulce morbidez de la carne y hasta la ligera depresión 190 . no creo… no. le parece más autorizado que su destreza.

Tony se siente obligado a apartarse unos centímetros. -Swing es balanceo –afirma con aires doctorales. Es el. -Y. al mismo tiempo.. Melina lanza una carcajada deliciosa. -Salió hace poco –aclara Melina-. en cambio. Tony está seguro de que es la primera vez que la ve hacerlo y que. Una ingeniosa disonancia del clásico final dominante/tónica le pone el broche. creo entender cómo es pero. pero no éste. Ella ignora el comentario y vuelve a tocar un fragmento en un tiempo más lento.. en cuanto pido precisiones. no es muy sofisticado que digamos. con un gesto. Con sentimiento.. Pero. no demasiados. si lo hiciera más a menudo. estremeciéndolo. Troilo. todo le llega a través de ese contacto. -Y después dice que usted “sólo canta”.. es.MARES DULCES. por El Tony 191 que marca en ella el elástico del corpiño. a esta altura de los acontecimientos estaría entre las sábanas o echada sobre la tapa del piano. así como canta. aparentando no dar importancia a la tormenta hormonal que desata. -Este es de un bandoneonista muy bueno. cuando quiero tocarlo… -se lamenta Tony. pero creo que sirve para ver el manejo del tempo. -El canyengue… sí. toca Toda mi vida. que preste atención. Lo escucho. muy ágil pero. Ella. -¿Y cuál es su definición precisa del swing? –lo desafía. sí… eso es canyengue –explica Melina. indicándole a Tony.. y con técnica impecable.. -¡Eso! Ese acento del fraseo. con matices. Melina toca muy bien. empiezan las vaguedades. tampoco. Cualquiera de las mujeres con las que Tony ha intimado en su vida. sí. 191 . que no fueron ni pocas. -Ah. Troilo. Con Melina. acompañando sus palabras con un movimiento pendular de la mano derecha y chasqueando los dedos-. bueno. ni poca cosa. Escuché algo. ya me han hablado unos cuantos del bendito canyengue. barrería muy rápidamente con sus reparos. ¡Ojo!. pensativa.

Ya descalza. demasiado inquieto y excitado para poder seguirla. lo difícil no son las figuras. Así se aprende a percibir el ritmo. con el otro zapato. de expresarse con el cuerpo… por ejemplo. Hay demasiadas figuras. Ella se detiene. Le pasa el brazo izquierdo alrededor del cuello y sus cuerpos quedan enfrentados a unos treinta centímetros de distancia. Empecemos con esta –y. por El Tony 192 -El canyengue es… un estilo. además. cuatro… Tony. es complicado. pausas y firuletes que son diferentes para cada uno. aunque esté quieto. -Da lo mismo que sea una figura sencilla. Por eso. responde torpemente. dos. pero lo hacen abrazados. -La verdad es que no practiqué demasiado el baile –plantea Tony casi como una disculpa-. una inversión de roles. tres. al bailar. cuenta-: Un. de moverse. El zapato cae en la pista de baile con un golpe seco que reverbera en el salón vacío. lo que el cuerpo sugiere. se quita un zapato. El tango se baila hablando con el cuerpo y escuchando lo que dice el cuerpo del otro. -Sí. una actitud. mientras da los primeros pasos. se aprenden… o se inventan… Lo difícil es que hombre y mujer bailan figuras. repite el procedimiento. considera necesaria. Un juego imposible de jugar si lo que suena es el chan chan de ese tango a la europea que se escucha en el Norte. no es fácil. El baile es como un juego de insinuaciones y amagues. 192 . es un modo de hablar. pero tampoco es nada del otro mundo. Melina se para. toma con su mano derecha la izquierda de Tony y se aparta un poco del piano. Igualmente. lo que importa es la actitud. lo balancea un instante pendiendo del dedo gordo y lo arroja más allá del escenario. Luego. -Tampoco estos son los zapatos adecuados –dice y sin soltar a Tony.MARES DULCES. utilizando sólo pie contra pie.

Esa es la parte que debe hacer el varón. -Fíjese: moviendo apenas la mano lo manejé. la distancia hasta que sus mejillas se aplastan entre sí y la orografía que Tony siente encajada en su propio cuerpo le resulta sublime. Cuando usted logre manejar así a una mujer. -¡Silencio! –lo reprende Melina-. Tony no atina a contestar ni hacer nada y Melina se hace cargo. Aunque no pone de sí gran cosa para hacerlo. Ella acorta. como si ella fuese el varón-. Va a seguir el ritmo. por El Tony 193 -Probemos así –determina. ni lo suelta ni lo aparta. soltando a Tony y tomándolo ahora con su mano izquierda y abrazándolo con la derecha en la cintura. Tanto que usted no hubiera podido evitar un beso. incluso manejé a mi gusto la distancia entre nosotros.. el que habla es el cuerpo. ella se detiene pero. –hace una pausa y agrega. -Lo que a mí me pasa es que… -intenta argumentar Tony. obligándolo a arquear ligeramente el cuerpo hacia atrás. dos… -reitera el conteo de sus pasos. las narices y las bocas casi tocándose. sin esperar respuesta. ella aparta. Tony alcanza a ver la punta de su lengua rozando el filo de sus dientes. ahora. En la penumbra de los labios entreabiertos de Melina. está bailando. a un Tony como aturdido. pasa cerca de sus zapatos y continúa descalza hacia la barra. una vez más. suave pero firmemente. baja del escenario. va a lograr ese acento que busca.. de la iniciativa. atraviesan el salón vacío y oscuro conversando como viejos amigos.si yo hubiera querido. La boca. en el tango. Ya le dije que. 193 . Repentinamente. -¿Tomamos una copa? –invita y. Uno..MARES DULCES. Y la mujer va a entender las instrucciones y lo va a seguir. la cadencia… no tendrá alternativa. calla. Sus mejillas se separan y sus rostros quedan enfrentados. Luego de una breve eternidad en esa posición. sólo lo empuja un poco. Tony reacciona y la sigue hasta alcanzarla. dejándose llevar de un lado a otro por los delicados movimientos y presiones que la hábil mano de Melina ejerce sobre su cintura. Juntos..

ni reclamar fundamentos y a nadie se le ocurrió que hubiera que dármelos.. la traición de mis presuntos amigos legitimaba. que tampoco lo eran los que supuestamente estaban del lado contrario? Por momentos. Mi amigo Ted Chamorro me repudiaba. a fin de cuentas. supuestamente. Cada día que pasaba. ¿Quiénes eran. yo seguía dejándome enredar por quienes. ahora? ¡Nada! Era prehistoria. además. Nadie parecía ser quien me habían dicho que era… empezando por aquellos que. en cambio. debía mantener a prudente distancia. Es decir. debían estar de mi lado… ¿Por qué no presumir. se definían los amigos. mi camino se volvía más solitario y tortuoso. Mi enemigo Alfred Gordon. por El Tony 194 LAOCOONTE’S BLUES (II) Yo seguía enredándome insensatamente con quienes no debía. Sólo faltaban dinosaurios. Más bien. yo seguía dejándome enredar insensatamente por mis enemigos. 194 .MARES DULCES. entonces. la posible amistad de mis presuntos enemigos. me pagaba y. ¿Qué quedaba de eso. mis enemigos? Cuando todo el asunto empezó.. Y. me fueron señalados los enemigos. también seguía dejándome enredar por las palabras. al contrario. Ni se me ocurrió cuestionar las categorías. Enemigo… amigo. me regalaba manjares deliciosos… aunque encubrían amenazas siniestras. por oposición. a mis ojos. Mi enemiga Melina Altmann me regalaba su amistad… y varios indicios de que podría seguir siendo magnánima hasta límites que me estremecía de sólo imaginar.

MARES DULCES. poco antes de entregar su carne y la de su linaje a las serpientes de Atenea. y más aún cuando traen regalos”. 195 . por El Tony 195 ¿Qué escondería esa amistad en su entraña hueca? “Temo a los griegos. confesó Laocoonte.

por lo visto. le está concediendo la posibilidad de lucir casi a diario su nuevo trench-coat. ingenuamente. pero desprolija. se quita el impermeable y el borsalino. inusualmente despoblada. y los cuelga en un perchero de pared. hacia un lado y hacia el otro. pero la ansiedad lo pone nuevamente en movimiento. ambos empapados. Pero la mujer es inmune a esa estrategia o tiene un temple capaz de resistir la tortura.se encarga de defraudar. se repliega nuevamente hasta la puerta para. se inclina y se retuerce según las veleidades del viento al que. apunta al teléfono público pero advierte que lo está usando una mujer. Tony. cada vez más cerca. por El Tony 196 CAPÍTULO 3 La tarde se presenta tormentosa.MARES DULCES. Tony vuelve al teléfono donde la mujer sigue hablando sin la menor urgencia. a juzgar por lo que fue sucediendo en los días siguientes. finalmente. está más dispuesta a acatar que a Newton. ante las evidencias. con la intención de incomodarla hasta que colgar e irse se transforme en su mejor opción. confianza que la fuerte ventolina –que los da vuelta hasta despedazarlos. aquel cuya seducción lo indujo a tener a menos la evidencia de que alguien lo seguía… tal vez varios. un rato más tarde. Mira su reloj y comienza a rondarla. Frustrado. Vuelve a la puerta y observa la calle. La lluvia es espesa y persistente. se lo 196 . eso sí. logra esperar detrás de ella. apuran el paso bajo la tormenta. Durante un par de minutos. Un invierno tan amigable como un lobo hambriento aunque. Sólo algunos. como lo hizo Tony. termina por admitir la veracidad de los comentarios que había escuchado acerca de que el 25 de mayo es cuando comienza efectivamente el invierno en Buenos Aires. Otros confían. volver a atacar… y a fracasar. Inmediatamente. en la protección de sus paraguas. le pide al bull-dog que le preste el teléfono privado. Derrotado. El gallego duda aunque. Ni bien traspone la entrada del Suárez.

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termina entregando -después de lidiar con el cable embrollado para lograr extenderlo- pero con una expresión que a Tony le cae mal. -Breve, que no es el público -acota, innecesariamente, disgustándolo aún más, aunque no lo suficiente como para rechazarlo ofendido. Al menos por el momento... luego verá. La telefonista del Buenos Aires Herald lo atiende como de costumbre. Y Tony, como de costumbre, pide por Chamorro. -Lo lamento, el Sr. Chamorro está de viaje… -¡¿Todavía no volvió?! –estalla Tony, repentinamente fuera de control. La presión de los últimos días está logrando producir fisuras en los diques de su carácter y, por ellas, ya asoman chorreaduras de ira con vocación de cascada-. ¡¿En qué quedamos, señorita?! ¡Hace cuatro días me dijo que volvía en dos o tres, ayer que volvía hoy y ahora me sale con que aún está de viaje! ¿Me está tomando por idiota o qué? -Señor, lo lamento –se disculpa la atribulada telefonista-, yo no tengo nada… Tony cuelga con un golpe fuerte y violento y vomita una andanada de puteadas. Cuando levanta la vista, cae en cuenta de que se ha expuesto ante todos los parroquianos, que lo observan con curiosidad o censura. Hasta el patán del bull-dog gallego se permite echarle una mirada reprobatoria de institutriz inglesa, como diciéndole: “No te he prestado mi teléfono para que me hagas estas escenas en mi bar”. Tony, embarazado por la exposición y asustado por el peligro implícito de llamar de tal modo la atención, recoge sus pertenencias y abandona el lugar, decidido a no volver más.

La típica ensaya Mi Noche Triste en una versión en la que Barrios intenta recrear ese viejo tango a través de un arreglo atípico y sofisticado que bien podría ser atribuido a Duke Ellington. De hecho, Tony está convencido de que su influencia sobre Barrios es evidente

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aunque, al mismo tiempo, apuesta a que su maestro jamás estaría dispuesto a admitir, siquiera, haberlo escuchado alguna vez. Arrellanado en una butaca, en un rincón oscuro pero cercano al escenario, intenta sacar provecho de las instrucciones que su maestro da a los músicos. Tarea difícil, ya que –y no sólo con Tony- Barrios es impaciente, irritable y, en apariencia, carente de didáctica; al menos en el sentido convencional del término. En realidad, son las características de su personalidad aunque él mismo se encarga de sublimarlas, transformándolas en principios éticos. Sus músicos lo respetan y lo admiran por su talento pero, en general, no lo quieren. Sus permanentes ironías y sarcasmos no lo convierten en una persona precisamente simpática. Los más inteligentes presumen que detrás de todo eso debe haber algo más. Están seguros de ello. Al fin y al cabo, todos vivimos tras una máscara y esa es la que, por alguna razón, lo eligió a Barrios. Pero ni los inteligentes, ni los otros, tienen la menor idea de cuál es ese hipotético reverso del personaje. A pesar de la corta data de su relación con el maestro, Tony es de los pocos que conocen su casa y han atisbado, al menos, algo de su intimidad. En ese sentido, podría considerarse un privilegiado. Tal vez, lo tiene en mucha más alta estima de lo que él imagina y, por supuesto, de lo que su cinismo le permite a Barrios confesar.

El sonido del ensayo de Mi Noche Triste llega atenuado a la oficina de Melina mientras ella, a la vez que habla, abre un frasco que contiene té en hebras, aspira profundamente el aroma y carga un par de pulgaradas en una pinza bola de enrejado metálico. -Sehr gut, und dir? (Muy bien, y tú.) Pausa, burlonamente desafiante: -Was wirst du damit machen? (¿Y qué harás al respecto?) Pausa, con una carcajada:

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-Du bist ein Schwein! (¡Eres un depravado!) Pausa. -Trotzdem warte ich auf dich. Bis heute abend. (Igual te espero. Hasta la noche.) Tras colgar, Melina vierte en la taza el agua que hirvió en una pesada pava eléctrica Siemmens, de esas con una resistencia de alambre montada sobre placa cerámica en la base; sumerge la pinza bola en el líquido y la hace girar. Una nube sepia emerge de ella, se arremolina como una galaxia en espiral y se diluye rápidamente, prodigando al agua su color. Melina se sienta de nuevo, sopla suavemente el líquido humeante y disca otro número en el teléfono. Mientras lo oye sonar, apoya la taza sobre el escritorio a la espera de que se enfríe un poco y se echa hacia atrás en la silla, cruzando las piernas sobre el mueble, junto a la taza. Una postura que a cualquier mujer le conferiría la apariencia de un vaquero borracho pero que, en Melina, aumenta su atractivo. Ni bien la atienden, dice: -Fritz is ready. (Fritz ya está listo.) Pausa. -Here, of course! Anonymity doesn’t appeal to this guy in the least. (¡Aca, por supuesto! Si hay algo que a este tipo no le interesa es el anonimato.) Pausa. -Yes, on Friday. Meynen, Fraga, Krauze… Nelly is driving the boy crazy. (Sí, el viernes. Meynen, Fraga, Krauze… Nelly lo tiene loco al chico.) Pausa, su voz se ensombrece. -No, not Benítez. He doesn’t answer the callings. I’m sure he won’t come any more. (No, Benítez no. Tampoco atiende los llamados. Estoy segura de que no vendrá más.) Pausa. -Ha, neither with me! He is a too crafty old fox… Soonly, nobody will stay. (¡Ja, conmigo, menos! Es demasiado zorro… Muy pronto no va a quedar ninguno.)

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Pausa, ahora tensa, bajando los pies del escritorio y sentándose nuevamente erguida. -Yes, this goes on matching with the plans… with some little changes. (Sí, es marcha de acuerdo a los planes… con pequeños cambios.) Pausa, expresión de desagrado que no se trasmite a sus palabras. –Don’t worry. Everything’s under control. (No te preocupes. Está todo bajo control.) Tras una parca despedida, cuelga el auricular y permanece meditativa, con la vista fija en un punto más allá de las paredes de su oficina, girando y girando la cucharita dentro del té. De fondo, aún se escuchan los acordes apagados de Mi Noche Triste.

Barrios, una vez más disconforme con el desempeño de uno de los violinistas, interrumpe el ensayo. ¡Oíme, Navarro! –le dice- ¿Necesitás que te dibuje rayitas en el diapasón para saber donde tenés que meter los dedos? Navarro aguanta el sarcasmo en silencio y Barrios ordena un nuevo comienzo pero, a los pocos compases, el gordito Nestor Rivas deja de cantar, molesto. -¡Me saca de tono, este tipo! ¡Me saca de tono! –se queja el cantante. ¡Nos tomamos cinco minutos! –indica Barrios a todos. Inmediatamente, los músicos se distienden, se ponen de pie y comienzan a hablar entre ellos. En medio del movimiento general, Tony abandona su puesto en la penumbra, sube al escenario y enfila directo hacia Barrios con vocación de foul. -¿No es que, para el tango, hace falta roña? –pregunta, con un tonito burlón pero, al mismo tiempo, haciéndose el simpático. A Barrios le encantan las ironías, excepto las que lo tienen a él por objeto. Le clava a Tony una mirada rencorosa y, después de un rato, responde:

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-Una cosa es roña y otra burrada. -Es un arreglo complicado –acota Tony, ahora serio y como indulgente con Navarro. -No para mi orquesta –contesta Barrios sin rastro de modestia-. El problema es que este pelotudo, sin la papa, no puede tocar ni el Arrorró… Pero no tiene ni un gramo porque se patina toda la guita en los burros. Así que, o le pago yo los vicios o lo rajo a patadas… ¿Qué creés que voy a hacer? -¿Sabe qué cosa pienso que me vendría muy bien para estas dificultades que tengo? – plantea Tony, eludiendo dar una respuesta. Barrios lo mira con moderado interés sin contestarle y Tony continúa: -El baile… aprender el baile. -¡Qué buena idea! –exclama Barrios, disfrutando de su turno para la ironía- ¿Quién te la sugirió? -No, se me ocurrió a mí –inventa Tony, que no se percató demasiado del sarcasmo, pero tampoco desea quedar expuesto. Barrios asiente y ambos se sumen en un largo silencio que, finalmente, rompe Tony. -¿Maestro…? –empieza a preguntar, vacilante. -¡Te dije que no me digas maestro! -Está bien. Dígame, ¿podríamos ir juntos, alguna vez, de milonga? -¿Qué milonga? Yo no voy nunca. -¿Y dónde baila? –pregunta sorprendido. -En ningún lado –responde Barrios con naturalidad y agrega-: No bailo… No sé bailar. Tony lo mira desconcertado. -¿Qué mirás? ¿Hay que bailar? -N-no, es que... se me ocurrió que para tocar… el baile…

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-¿Ah, sí? ¿Cuando estudiabas, te hacían poner tutú y bailar el pas de quatre en puntitas para tocar a Tchaikovsky? Tony sonríe con la imagen absurda que el comentario de Barrios dibujó en su mente. -¡Se te ocurre cada idea, a vos, pibe! –sigue Barrios- ¡Bailar…! ¿Sabés qué? Bailar es cosa de pajeros, para franelear. Sin esperar respuesta mira a su alrededor, a sus músicos dispersos que fuman y charlan y los convoca a ocupar otra vez sus puestos para reiniciar el ensayo. Mientras se acercan ruidosamente, Barrios enfrenta de nuevo a Tony y le dice, en apariencia sin el menor dejo de ironía: -Eso del baile… tal vez no sea mala idea. Intentalo. Y sin más comienza el ensayo. Tony, para variar desconcertado con Barrios, se aleja por el corredor oscuro hacia su camarín.

-¡Mis llaves, Tony! ¡Mis llaves y los ciento cincuenta! –le exige Aguirre que apareció sorpresivamente de entre las sombras, sobresaltándolo. Tras una vacilación, Tony continúa su camino ignorando, despectivamente, al tirifilo. -¡Me debe ciento cincuenta dólares! –sigue reclamando Aguirre caminando a su lado. -Sigo esperando que cumplas tu parte –le contesta Tony, con dureza. Aguirre se adelanta unos pasos y le corta camino, enfrentándolo. -¡Mon Dieu! Si yo hice mi parte… es usted el que no hizo la suya y está inventando excusas para justificarse. -Ninguna excusa, me fallaste. –responde Tony, deteniéndose-. Quiero otra oportunidad y, esta vez, sin sorpresas. Y hasta tanto, ¡no molestes y apártate de mi camino!

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Sin esperar respuesta, lo hace a un lado con bastante rudeza y continúa su marcha dejándolo en medio del pasillo.

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CAPÍTULO 4

Néstor Rivas canta Nostalgias: Llora mi alma de fantoche sola y triste en esta noche, noche negra y sin estrellas... Si las copas traen consuelo aquí estoy con mi desvelo para ahogarlos de una vez... Tony intenta concentrar su mirada en los témpanos que se menean y giran, flotando en el mar dorado de su vaso, cuyo oleaje resulta de la agitación ansiosa a la que lo somete. Pero es inútil. Una fascinación morbosa lo impulsa a lastimarse con la contemplación del espectáculo fastidioso que ocurre en la pista de baile y sus ojos reinciden en el vestido de satín blanco que se pega contra el traje negro de alpaca; en el muslo moldeado, del lado de atrás, por la propia caída de la tela, y del de adelante, por el drástico recorte del blanco sobre el negro cuando la pierna de alpaca se hunde ligeramente entre las de satín, tensando la tela; en la mano viril pero de uñas cuidadas –pulidas y esmaltadas- que ciñe con firmeza la hermosa curva de la cintura de satín con una cierta tendencia a deslizarse hacia abajo trascendiendo los controversiales límites entre la espalda y el culo; en la comba del seno que –asomando por debajo del brazo desnudo que se apoya en el hombro de alpaca- se hincha por la presión del abrazo, exhibiendo una medialuna de carne tersa y tensa que pugna por escapar del laxo borde que la sisa baja del vestido le impone; en la boca de Mandl que susurra al oído de Melina, tan cerca de la oreja que los labios rozan el lóbulo; en la boca de Melina que sonríe dejando ver sus dientes deliciosamente imperfectos entre los que encalla, cada tanto, la punta rosada y húmeda de la lengua. -Ponme otro –le dice a Tito, señalando el vaso. Tito lo llena, Tony lo bebe de un trago y pide otro inmediatamente. Cuando el barman lo deja, se sumerge, junto con sus cavilacio204

Cuando aún no había tenido oportunidad de tratar con Melina o. entre los témpanos cuyas anfractuosidades recorre con la vista mientras el tiempo las va erosionando. pretendió jugar hipócritamente el juego del ofendido con ella. 205 . hasta después de su primer encuentro -el día en que fue contratado. Por lo tanto. alabarla. en su percepción de las cosas. se entregará a su deseo. O bien Tony ha caído en la locura de la hibris y delira aspirando a la posesión de una diosa. por El Tony 205 nes. tocaron el piano y bailaron en el salón desierto del Olimpo. Él quiere seguir creyendo en la hipótesis de la sustancia divina. Ante ella. en efecto. finalmente. sin embargo.seduce a un hombre. más que una virtud) de allanar. incluso. sólo restan dos posibilidades. de una naturaleza. Los acontecimientos recientes habían tenido. en algún momento. las hace desaparecer. de que la Melina “humana” estuviera seduciéndolo como cualquier mujer –como cualquier mujer excepcional. primero. por decirlo de algún modo. Pero sólo por un breve lapso. entonces. no está loco. que la diosa se ha vuelto accesible y que. está loco. la propiedad (seguramente un defecto. en el líquido dorado. Lo que le resta de razón le grita que. se asumía como un simple mortal al que le era dado admirarla. hasta redondearlas y luego.MARES DULCES. Es cierto que recibió sus elogios en público. o bien la diosa está jugando con él. incluso odiarla. Pero. pero siempre guardando la debida distancia. él no quiere creer eso. Cabría la posibilidad. se rebela y le discute en la cara que las distancias se han acortado.a la hipótesis de Higgins y. algo inexplicable. hablarle. Pero algo en su interior. divina.ella era. como remate. profanó el santuario de su oficina (y el sancta sanctorum de su caja fuerte). la tuvo entre sus brazos la noche en que charlaron. en el fondo. de una naturaleza substancialmente diferente a la suya. dio algún crédito –porque quiso y contra toda razonabilidad. aquella diferencia de naturaleza. Por lo tanto. para Tony. Si fuera una diosa. está jugando con él.

y se lo sirve casi solemnemente a Tony que. Luego vierte el líquido blanco. A vos no te pongo medidas normales –le advierte con un moderado aire de preocupación. -Cinco gotas de marrasquino y el batido “especial” –dice Tito con una sonrisa. sosteniendo la tela. se clavó un instante en sus ojos. le agrega hielo parcialmente molido. -No soy tu vieja. helado y espumoso en una copa cónica. poco dispuesto a ceremonias. está todo en orden. cruza al otro lado y. ¿eh? –advierte Tony-. y de los largos. una generosa medida de ron blanco Havana Club y el marrasquino y lo bate muy enérgicamente durante medio minuto. 206 . por El Tony 206 Nostalgias termina y Melina y Mandl abandonan la pista encaminándose directamente a la sección del cortinado por el que se accede a las áreas privadas. Apenas un instante. hasta que la rendija se cierra completamente. señalando el vaso. si vos lo decís… Un daiquiri.. se detiene sólo para eructar con disimulo y prosigue sin pausa hasta vaciar la copa completamente. que inmediatamente se opaca por la condensación. En la penumbra de la antecámara. atravesando el aire del salón de punta a punta. -Bueno. ¡Eres un maestro! Tito mezcla el jugo de medio limón verde con una cucharada de azúcar. revolviendo el puñal en la herida. -Ponme otro –le dice a Tito. -¡Eso! Ya decía yo que los tragos no tienen secretos para ti. entonces voy a hacer un corte refrescante. -Bueno. apenas alumbrada por una angosta franja de luz tenue que entra desde el salón por la estrecha abertura Tony alcanza a ver el rostro de Melina y cree distinguir –está convencido de ello. como para andar cuidándote.que su mirada.MARES DULCES. -Pero no cualquiera.. Un floridita. Pero van seis. franquea el paso a Mandl. ¡Ponme un daiquiri! -No me refería exactamente a eso… -Quédate tranquilo. Ella descorre una pequeña parte. bebe un largo sorbo que penetra como una cascada de deshielo en su boca seca y algo pastosa.

necesite una copa más –le dice a Tito. bah! Hoy pareces un puto cura. Mirando a su alrededor en busca de un punto fijo para neutralizar el mareo. evidentemente aburrida y fastidiada. Tony corresponde el saludo con una inclinación de cabeza y ese mínimo movimiento hamaca al Olimpo de tal modo. sus ojos se cruzan con los de Raquel que lo saluda con una sonrisa cargada de insinuaciones. como si estuviera en un barco. corbata de seda sujeta por una traba pomposa de oro haciendo juego con los gemelos en los puños de la camisa. ¡Deja de joder y ponme otro floridita! Mientras Tito duda si acatar a su conciencia o a su cliente. un obeso de piel lechosa y brillante y ojos pequeños medio sepultados bajo unos mofletes rechonchos pulcramente afeitados. -Tito. que lo obliga a sentarse nuevamente. necesitarías varias menos –responde Tito divertido. por El Tony 207 Es tarde y queda poca gente en el salón. al intentar caminar. sin embargo. Luce un traje caro negro con rayas grises muy finitas. Raquel aparece sorpresivamente por detrás de Tony. creo que ya me marcho –dice Tony mientras intenta ponerse de pie-. Nada de esto. Raquel Puiggros comparte mesa con un cliente. logra conferirle el menor atisbo de elegancia.hacia atrás y por encima de ese brazo en dirección a Tony.MARES DULCES. -Tal vez. El gordo habla y gesticula excesivamente pasando su inmenso brazo por encima de los hombros de Raquel que. Ha sido un día largo y mi lecho me reclama. Su cabello negro y lacio. reluce de aceite y lo lleva peinado con raya al medio aunque un par de finas mechas se desprenden del conjunto y penden sobre su frente amplia y abombada donde se dibuja un pronunciado pico de viuda. -¡Qué suerte! A mi me falta todavía un buen rato. Logra pararse razonablemente bien mientras las manos están apoyadas en la barra pero. -Para mí. -¡Bah. le saca a Tito con determinación la botella de Havana Club de 207 . Cerca de él. debe sujetarse nuevamente. también de seda. -Privilegios del artista –contesta Tony con sarcasmo. mira –sin demasiado disimulo.

reclama a Raquel con gestos ampulosos. -Pues él. -Bueno. me voy con vos. no conoces nada abierto a esta hora que no sea el Olimpo? -¿Qué querés bailar. No aguanto más a ese elefante. -Así es. Quiero irme… y con vos –recalca con convicción. Raquel espera. Sólo tango. en cambio. y empiezan a caminar 208 . a bailar tango –pide y agrega señalando vagamente a su alrededor-: ¡Pero nada de estos cambalaches finos! Quiero una milonga de verdad. -¿Eso no sería abandonar tu puesto de trabajo? -Ya soy grande. -Llévame a una milonga. más que nada en busca del equilibrio esquivo. si ni siquiera podés estar parado? –se burla Raquel.MARES DULCES. abandonando definitivamente y sin ninguna explicación al gordo que la observa alejarse primero atónito y luego enfurecido. Veo la ternura en esos ojitos porcinos. Por favor. parece tener muy buena opinión de ti. -Entonces. pero con una condición –dice Tony alzando su dedo índice. vamos –dice ella sin detenerse en consideraciones. -Bueno. demasiado ansiosa por salir. preciosa… En cuanto logre pararme. Mientras Tony se pone de pie nuevamente. aún sentado. Tony pasa su brazo por encima del hombro de Raquel. que yo me encargo de resistir. mirándolo con curiosidad. -¡Qué asco! –exclama Raquel mirando hacia otro lado-. llena la copa de Tony sin vueltas ni sofisticaciones y se bebe el contenido de un trago. por El Tony 208 las manos. Mira como te llama. sacame de aquí. -Tú encárgate de llevarme. Tony voltea y ve al gordo que. -¿Qué pasa. -¿Ya te vas? –le pregunta a Tony. Raquel vuelve a la mesa solo para recoger su cartera y retorna con Tony. -¿Ahora? –pregunta con incredulidad.

Si quitarles el ojo de encima. observa. cómo Raquel y Tony abandonan el lugar. da la vuelta y se marcha.MARES DULCES. alcanzándolos rápidamente. pe- 209 . por El Tony 209 juntos bordeando la barra hacia la salida. Raquel estará con usted en un minuto. son pollitos –dice Raquel mientras se alejan del Olimpo abrazados y riendo bajo una tenue llovizna que apenas humedece los cuerpos. -Señor. -La señorita debe retirarse. ante las expresiones de desagrado que ya exhiben los rostros de varios de los escasos clientes. en el bulín. ¡¿Dónde te creés que vas. el gordo logra poner de pie trabajosamente su cuerpo redondo y. vuelva a su mesa –intenta sosegar al gordo aunque sus ojos miran alternativa y penetrantemente a Tony y Raquel-. Raquel logra zafase de un tirón y Tony se interpone. puta de mierda?! -le grita a Raquel agarrándola del brazo. El gordo. -Así como los ves. Ambos se resisten dando lugar a un patético forcejeo que termina con la irrupción repentina de García en medio de los tres. prosigue por sobre su hombro la retahíla de insultos mientras agita los brazos en el aire hacia Raquel. impotente. Cumpliendo esa tarea. Tony echa una última ojeada al gordo y a García. los sigue con pasos rápidos y torpes. García no tiene más alternativa que continuar deteniendo y apaciguando al gordo para evitar un bochorno aún mayor. interceptado por el vigilante. como queriendo atraparla con un ademán desesperado y estúpidamente infructuoso. ya que ella se encuentra ya a varios metros de distancia. turrito! –lo interrumpe tratando de apartarlo de un empujón con una mano mientras intenta volver a atrapar a Raquel con la otra. por favor. después. Fuerza mayor. bamboleándose. Su anciana madre… -¡Anciana madre las pelotas! ¡Vos te rajás. caballero. -¡Vamos! –le dice Raquel a Tony tirando de él hacia la salida.

¿se vuelve pollito? -¡No te confundas con Benítez! –le advierte. me callo la boca. criatura. hubo una discusión y se fue muy cabreado. ¿sabés qué?. como si se tratara de una jukebox. “Balleniiiiita… para todo lo cueeeello…”. -¡Bueno. por El Tony 210 ro obliga al adoquinado a entregar un reflejo -no especular sino. Fraga. ese Benítez. ¿Por qué han discutido? -¿Qué sé yo? Ya te dije que no entiendo… -¿Con la Gringa? -No. -Casi… -responde Raquel luego de una breve vacilación. Pero. La última vez. -¡Ah. visiblemente tocada-. el consabido “Graaaacia. -Y… uno está ahí… ve. sí! Lo he visto salir como una tromba. -Yo lo he visto en varias… festicholas. la moneda ritual con lo que activa. a pesar del alcohol. más bien. El coronel es un caballero… de los de antes.MARES DULCES. tratando de cambiar un poco el clima pero sin abandonar un tema del que espera obtener rédito-. -¿Todos son pollitos? –pregunta Tony mientras logra embocar una vez más. repentinamente seria. -Yo apuesto a que los amigos de la Gringa no son pollitos. Es que es un grupo tan raro. -¿Y vos que sabés? –lo desafía. Por ejemplo. no te pongas así! –interrumpe Tony. toma alguna copa. Y. con Martín. ¿Y ese es pollito? 210 . -¿Y qué? Viene. mucha gra…” y la maraca de monedas en el cajoncito. casi ceñuda. de todos modos. -¿Martín…? Ah. habla de negocios y de cosas que no entiendo… ni me importan. recita el ciego de siempre. impresionista. oye… -Yo también veo un montón de cosas. ya no viene más.de las coloridas luces de la Corrientes nocturna.

mojada e intrusivamente. unas cuadras después de Entre Ríos. Se besan larga. Perdóname.y cuyas indicaciones. ¿Qué te pasa a vos? ¿Sos de los que necesitan historias raras para calentarse? Tras una corta vacilación. por El Tony 211 -Cambiemos de tema –advierte tajante. lobo o…? -¡Basta. -¿Por qué? ¿No pretenderás hacerme creer que justo de él no sabes nada. abrazándola y buscándole la boca. El auto se detiene a mitad de cuadra en una calle dibujada por construcciones bajas. que iba por Independencia.MARES DULCES. Tony! –lo interrumpe y se planta. verdad? ¿Es pollito. Tony lanza una carcajada. desdibujada por algunos baldíos y jalonada por fresnos ya medio desnudos de otoño. -¡No! Lo siento. en un barrio que Tony no conoce ni de nombre y al cual no tendría idea de cómo regresar si debiera hacerlo alguna vez por su cuenta. dobló hacia el Sur en alguna transversal. recurso que pronto se convierte en juego moviéndolos nuevamente a risa. un paisaje de sombras negras que coexiste con el de los objetos como si se tratara de una filmina superpuesta. preciosa. apartándose de él y enfrentándolo-. desistió de seguir prestando atención a un recorrido que ya se le hacía demasiado intrincado -para su limitado conocimiento de la ciudad. Cuando el taxi. por otra parte. habían sido dadas al chofer por Raquel. Cuando las ráfagas erráticas y retorcidas de viento mo- 211 . por favor… -dice mientras la atrae hacia él. Raquel se niega girando el rostro a un lado y otro. el salón El Cisne Negro es un galpón apenas dispuesto como milonga. En las antípodas del lujo y el buen gusto del Olimpo. Dos faroles con lámparas incandescentes de baja potencia que cuelgan en el centro de cada bocacalle dibujan otro paisaje.

MARES DULCES. Sobre un costado. un poco desnivelado. una variante del nombre: El Choto Negro. en esta noche hay que vivir. de poner en fuga al mismísimo García (imagen que no deja de regocijarlo interiormente). algún gracioso pintó sobre el zócalo encalado. llegado el caso. Sólo altera su rústica homogeneidad un portón metálico de doble hoja.y cuya custodia está a cargo de un cancerbero de aspecto tal que Tony lo imagina capaz.cubierto por un techo de chapa sin cielorraso. El interior. Encima del portón cuelga.y carente de ornamento. no es mucho más que un extenso piso de cemento alisado –que intenta unificar en un solo nivel (con modesto rigor topográfico) varios parches arqueológicos de embaldosados precedentes. una barra rústica a lo largo de la cual algunas chicas exhiben su oferta con moderada impudicia. por El Tony 212 jado menean los faroles. el auto se va y el músico se detiene a observar con espantado deleite la fachada de unos seis metros de altura por casi veinte de ancho. impregnado del aroma de revoques húmedos. La vida es corta y se pianta muy pronto. Tony paga. revelando aún más las irregularidades de su hechura. Un tubo fluorescente de luz helada lo alumbra de forma rasante. Sobre el lado opuesto. una de las cuales permanece cerrada y la otra entornada -breve abertura por la que alcanza la calle el lamento del bandoneón que apenas se destaca del farragoso runrún general. los dos paisajes se desentienden el uno del otro en un revoltijo de efecto a la vez cataclísmico y fantasmal. Raquel y Tony descienden del taxi riendo y cantando a dúo: En esta noche de garufa yo me quiero divertir con los amigos de bohemia en el viejo Armenonville. un cartel de chapa montada en bastidor de madera sobre el que pintaron a mano el nombre del lugar en letras rebuscadas y rodeado de guirnaldas y florituras ingenuamente barrocas. con letras desparejas de betún a la brocha. De las cabriadas metálicas cuelgan ristras de lamparitas de colores por toda iluminación. Completando la decoración. de ladrillo sin revocar –encalado hasta los dos metros. grupos de mesas y sillas todas distintas formando extravagantes combinaciones estilísticas –consecuencia de azares también 212 .

por lo visto. El público es. una tarima petisa oficia de escenario y. aunque de su misma estirpe.a través de los intersticios 213 . a los baños aunque el constante flujo de parejas que desaparecen por allí y no vuelven a aparecer. puesto de manifiesto desde un primer momento cuando trató con el cancerbero de la entrada. Acostumbrado a quejarse de la sordidez de donde le tocó trabajar a diario algún tiempo. sin duda. Raquel. en la pared opuesta a la de la entrada. una pequeña orquesta –apenas un cuarteto de bandoneón. por El Tony 213 arqueológicos. parece moverse. sugiere la prolongación del paso hacia instalaciones anexas de utilidad no demasiado difícil de imaginar. Su conocimiento de los códigos. demasiado. obviamente. hace acudir el recuerdo de algunos tugurios del Harlem en los que aprendió buena parte de lo que sabe de la vida y la música. a juzgar por la desorientación conque el músico observa cuanto lo rodea. violín y dos guitarras. si no con agrado. Prolongación cuya invisibilidad legal debe tener un considerable costo de mantenimiento expresado en atenciones a policías e inspectores. vulgar. al menos aquellas que logran pasar –no todas indemnes. Raquel. una abertura de un metro de ancho por dos de altura conduce. En el escenario. dice unas cuantas cosas de la historia de su vida. al menos con soltura en este ámbito. ante el lugar donde se encuentra ahora. ladrones y matones de poca monta. en cambio. Casi todos ellos pendencieros por profesión.acompaña a un cantante notoriamente borracho que arrastra interminablemente las palabras. tomó al pie de la letra el pedido de Tony en cuanto a evitar los “cambalaches de lujo”. Si bien algunos llegan al lugar en pareja. Entre medio de las mesas. cafishios y rufianes varios. gusto o intoxicación alcohólica. Pero. al fondo del salón. recostada contra la medianera. a la vez. vino y esta humilde diversión sus exiguos jornales. el Copacabana se le aparece como un pariente medio pobre del Olimpo. Tal vez.rodean el vacío central donde unas cuantas parejas bailan.MARES DULCES. una buena parte son hombres que vienen solos o en grupo: trabajadores rudos que despilfarran en putas.

Tony se aparta ligeramente de ella para poder observar a los bailarines que los rodean. Comienza con la salida básica de seis tiempos. su paciencia empieza a abandonarla. Tony queda perplejo. -Sucede que yo tengo que aprender de los varones. La orquesta hace lo que puede para seguir las antojadizas discontinuidades métricas del cantante. Luego le enseña el “ocho”. si bien se traba un poco ante el concepto mismo cuando Raquel intenta enseñarle el “corte”. Aún algo borracho y torpe. -¿Al más qué…? -Al que baile más canyengue… -¿Qué querés decir con eso? -¿Cómo qué quiero decir? ¿No sabes qué es canyengue? -¿Qué se yo? –y alza los hombros entre sorprendida e indiferente-. Había llegado a la conclusión –había sido inducido a ello. A ver… señálame al más canyengue –le pide a Raquel. Se lo debo haber oído a algún jovato o en algún tango del tiempo de ñaupa. muchacha sencilla y más dada a la acción que a la intelección. Raquel le enseña a Tony algunas figuras elementales del baile.. más confiado y menos borracho.MARES DULCES. y lo hace bastante bien. realmente bien. Tony igualmente logra aprender las figuras con rapidez. en la que el varón arranca con un paso de su pie derecho hacia atrás y termina con un giro de cuarto de vuelta hacia la izquierda.de que el canyengue era la verdad más elemental del tango. lo que quería escuchar!”. tanto que Tony vislumbra en esa cadencia entreverada un atisbo de aquello que tan persistentemente viene buscando. se dice. Al rato. con las piernas algo flexionadas.. precisamente. por El Tony 214 que el alcohol va habilitando caprichosamente entre la lengua y la superficie posterior de su dentadura. Su rol de profesora parece divertirla aunque. casi un lugar común de la cultura popular local. algo que conocía y dominaba cualquiera que conociera el tango desde la infan- 214 . “¡Esto es. Sobre los parches de cemento y embaldosado.

espera! –le pide Tony. Raquel. se le escapa. Anda… muéstrame al mejor. en esta época. se encontraba con una chica auténticamente porteña y popular. ya es tarde. sin quitarle la vista de encima. al menos para Raquel y que. deja a su mina y se acerca presuntuoso y desafiante –lo más parecido que puede encontrarse. que yo tengo algo bien canyengue para darte y. vas a ver cómo me muevo! Tony la aparta de nuevo para concentrarse en el estudio del personaje indicado. debo aprender.hasta detenerse a escasos dos metros de él. fastidiada. El hombre manda –le explica. sin embargo. finalmente. hasta ahora. calzándole su muslo en la entrepierna. percatándose observado y disfrutando de antemano la excitación de una posible pelea.MARES DULCES. para calentarte. detiene sus ojos en uno y lo señala con el mentón. lo bailaba y se identificaba con él como expresión cultural y que.e intentando comprender cuál es la sutileza que lo hace el mejor. Vos callate y bailá. mandáme. -Vení para acá –le dice Raquel volviendo a estrecharlo contra su cuerpo-. lo frota con un movimiento vertical. ¡Vení para acá. analizando sus movimientos –más bien la ausencia de ellos. se detiene. que desconocía el concepto y apenas reconocía el término como una antigüedad poco menos que antediluviana. De verdad. El tipo. de repente. cuando intenta desviar sus ojos. volviendo a tomar distancia-. mira a los bailarines que los rodean hasta que. Absorto en su arrebato antropológico. Tony observa durante un instante al sujeto antes de exclamar medio escandalizado: -¡¿Ese es el mejor? Pero si apenas se mueve! -¡No entendés nada! La que tiene que moverse es la mina. por El Tony 215 cia y. no tenía ni idea del canyengue. ha quedado atrapado en el cruce de miradas como un conejo ante una serpiente. que conocía el tango. al andar canyengue que Tony vino a buscar. Todo se detiene en el aire congelado 215 . volviéndolo a apretar contra su cuerpo-. -¡Espera. Tony tarda en caer en cuenta de la situación y.

Tony ya empuña el tirador para abrir la puerta tijera cuando. verificando que se ha calmado. paralizado. alcanza a ver por debajo de la puerta de su departamento una línea de luz que alumbra. demasiado excitada por el juego. por El Tony 216 que rodea esas miradas cruzadas. luego te explico. se cuelga de su brazo y susurrándole algún chamuyo -váyase a saber cuál. Cuando el ascensor se detiene con un sacudón. Tony le indica a Raquel. incluso la vida. Raquel. Raquel asiente con los ojos. tras otro sacudón. la quita completamente y presiona el botón que conduce al ascensor. investigación que ella obstaculiza apretando los muslos en un simulacro de resistencia que los hace reír a ambos. 216 . a través de ella. se separan. Incluso otras parejas. que haga silencio pero ella. No te preocupes. rumbo a la salida hacia la cual se deja llevar sin resistencia. Tony afloja un poco la presión de su mano y. con haz rasante. El cuerpo de Tony oprime al de Raquel contra el espejo del ascensor mientras mordisquea el costado de su largo y suave cuello y hurga con la mano entre sus piernas por debajo de la pollera alzada.lo empuja. ¿sí? Tras un momento de vacilación y comprensión. se acerca al rufián. de nuevo a la planta baja. no entiende el pedido y sigue a las carcajadas.MARES DULCES. entonces. con su índice sobre los labios.logra apaciguarlo y conducirlo suavemente de nuevo junto a su mina. Tony. oprime su boca con la mano abierta y. el piso del pasillo a oscuras. Al retornar a Tony –que no se ha movido ni un centímetro. Dejándo a Tony ahí parado. literalmente. mientras ella se resiste con los ojos muy abiertos por la sorpresa y el susto. que van dejando de bailar a medida que perciben la situación e intuyen la inminencia de un interesante espectáculo. toma la iniciativa. le susurra al oído: -Hay que irse de acá. sabedora de que el tipo está esperando la menor excusa para empezar una gresca en la cual su pareja tiene todas las de perder.

Al llegar al piso. Una cama doble con cabecera de hierro forjado y sus respectivas mesitas de noche.MARES DULCES. completan el mobiliario sin dejar espacio para nada más. la escalera desemboca en un vestíbulo aproximadamente cuadrado al que dan cuatro puertas de doble hoja de madera que corresponden a otras tantas habitaciones. simultáneamente.tiene por única ventana la puerta doble de entrada que tiene una parte de vidrio repartido y una banderola alta también vidriada y está abarrotada de muebles. 217 . las paredes exhiben un crucifijo sobre la cabecera de la cama. La segunda puerta es el cuarto de Raquel. de aparador y mesada y sobre el cual hay un calentador a kerosén. la estancia –de cuatro metros de lado. es una cueva -le advierte. exactamente en el centro. del alto cielorraso confiriendo al lugar un alumbrado mortecino y carente de matices y contrastes. al bies. Raquel entra y mantiene la puerta abierta para que la siga Tony. Tony alcanza a percibir una sombra que interrumpe por un instante la continuidad de la línea de luz bajo la puerta. un cuarto de pensión al que se llega subiendo una ardua escalera de mármol -aceptablemente ancha pero de peldaños mal compensados. Completando la decoración. Sobre la mesa se despliega.hasta el primer piso de un estropeado edificio en la calle San José.y algunas fotos familiares. por El Tony 217 Justo cuando sus ojos pasan al nivel del piso. sin pantalla. Raquel vive en un lugar decididamente feo. Una lamparita cuelga. ya ocupan la mitad del espacio disponible. por sí solas. una mesa pequeña de roble con dos sillas y un mueble que oficia. una mantilla de macramé y. Efectivamente. Un ropero. cerca de Plaza Constitución. hay un jarroncito de vidrio coloreado con un bouquet de rosas de tela almidonada. también enmarcadas. dos láminas enmarcadas –una del Sagrado Corazón y otra de la Virgen con el Niño. -No prestes mucha atención.

me la aguanto. luego de una somera inspección. -Vos también tenés tus cositas. 218 . Tony se da por enterado sin responder. Nos encontramos en su departamento y eso me permite dedicar la guita a otras necesidades que tengo. El mismo impulso los deposita entrelazados sobre la cama. visiblemente molesta por el comentario-. opta por el silencio. que los recibe con un lamento oxidado.MARES DULCES. -Está claro que te gusta más preguntar que responder. La verdad. por El Tony 218 -Me había hecho la idea –menciona Tony con sarcasmo. pero está bien. mucho más importantes y urgentes que decorar un bulín. abrazándolo y besándolo. los tres monos sabios del Japón. los oídos y la boca como los san saru. Tony termina sonriendo ante esos ademanes payasescos y ella aprovecha el cambio de humor para arrojarse sobre él. finalmente. -¿Ahora tampoco me podés explicar? Tony no contesta. Tras un largo silencio -durante el cual Raquel se quita su abrigo y lo guarda dentro del ropero al igual que su cartera.. -Martín es soltero –responde Raquel tajante..es ella la que interroga. tapándose sucesivamente los ojos.que tu amigo Fraga se portaba mejor. ¿eh? ¿Qué fue todo eso? Tony amaga una respuesta pero vacila y. no oí nada y no voy a hablar nada más de todo eso –dice. es injusto. No vi nada.

lo que es más fácil de decir que de cumplir. Tony espera hasta que se establece otra comunicación. había hecho un pacto consigo mismo de tomar con la mayor calma posible –ya que no puede hacer nada por evitarlas. Con un pie ya dentro de la bañera. abre la llave de la ducha y se desviste. vuelve atrás para atender. escuetamente. acaso. 219 . Como sea. De nuevo.MARES DULCES. ¿por qué limitar su imaginación a Gordon y sus esbirros? ¿No podrían haber sido. ni tampoco tiene el registro freack de un Sherlock Holmes o un Dupin para estarlo. Además. se dirige al baño. No está completamente seguro. Madison? -Sí –contesta Tony.las intrusiones de Gordon. -¿Le dice a usted algo un edificio con frente de ladrillos y de tres plantas en la Av. no parece faltar nada aunque algunas cosas pueden haber sido manipuladas. incluso. tras una vacilación. suena el teléfono y. por El Tony 219 CAPÍTULO 5 Después del mediodía. sean quienes sean su gente? ¡¿Podrían haber sido. aunque ya no tan exhaustivamente como en la oportunidad anterior. Una voz de mujer le informa que se trata de una llamada de larga distancia. -¿Madison y qué? -Madison y la 29. los de Chamorro?! ¿Cómo estar seguro? Al fin y al cabo. Tony entra con aprensión a su departamento y lo revisa. -Reynoso. nazis advertidos por Melina? ¿O García o su gente. ¡Ni siquiera eso! Resignado por fuerza. luego de pensar un instante. -¿Con quién hablo? –se escucha otra voz de mujer que le habla en inglés. esta vez la heladera no había recibido ninguna donación. esta con frituras y a más bajo volumen.

olvidate de Carmen –y tarareaó un par de compases de la obra de Bizet. Tony escucha la voz de Chamorro y lanza una ahogada exclamación. -Llego el sábado y quiero verlo de inmediato. está claro. Tony cuelga el auricular. Tony. El asunto es que son ocho figuras agrupadas 3. sentado a la izquierda.MARES DULCES. Llame a primera hora al lugar habitual. por El Tony 220 -Bien. Con el ánimo ligeramente mejor enfocado. Bueno. tal como le indicaron. 220 . pero frena la lengua.y vuelve a la ducha. también le dicen milonga-candombre. es el encargado de hacer los bajos. pero no demasiado. ¿Está claro? ¡No hable! -Sí. inspira hondo primero y después deja ir el aire con un largo suspiro. es milonga. Como sea. desde un teléfono no habitual –es la parca instrucción antes de cortar. invento de Piana y Manzi que. Escuche y no hable. Digamos que es pariente. lo comunico con alguien que conoce –dice la mujer-. 3 y 2. sonriendo con ironía. Barrios le advirtió: -No es tango. ¿querías ritmo bien definido? ¡Acá tenés! -Está anotada en 2/4… -Da lo mismo. eso dice ahí –señaló la partitura y. Pone en el tocadiscos Toda mi vida -el disco de Troilo del que Melina le habló cuando tocó la pieza y que Tony acaba de comprar. En el escenario aún desierto del Olimpo -un rato antes de que el local abra al públicoTony y Barrios tocan a cuatro manos Pena Mulata. Tiene algo de habanera. Al mostrarle la partitura. exagerando con ironía su marcada acentuación. quedando un rato pensativo. agregó-. se pone nuevamente en movimiento. Tras unos segundos. pero con otro acento. O sea. a veces.

callado. si ponés un poquito de mate en el intento. por El Tony 221 Mientras tocan. lo que pasa que medio escondido. de hacerla visible. como mucho.. lo hacen por respeto. pero basta que se lo diga yo para enfurecerlo. -Bien. Esto de Piana y Manzi es un intento –según dicen ellos. maes… -dice. durante un buen rato y luego le dice. El candombe es como el carozo canyengue del asunto. interrumpiéndose a mitad de la palabra. extrañado-. -No es tan difícil de entender. pero seguro que no porque me consideren realmente su maestro. Johnson. un viejo mañoso… 221 . el negro Johnson y Tito. sobrador: -¿Sabe qué? Usted es un mañoso. ¡Ma’sí! ¡Decíme como se te cante! Tony lo mira. no lo hago más –dice. -¡Ahora falta que te largués a llorar! –estalla. ¿Es conmigo el problema? Todos le dicen maestro y usted como si tal cosa. más cínico..advirtiéndoles acerca de lo “inconveniente” de dicha relación. -¡Dale. Algo que. siempre estuvo ahí –y sigue estando-. ¿Me explico? Vos sabés lo que opino de la enseñanza. de todos modos.de recuperar esa parte de la historia. Tony medita un momento y asiente con expresión grave. -Es que no entiendo –interroga Tony. Los demás me dicen maestro meramente como fórmula. es como un título que le agregan a mi apellido. con los dientes apretados. repentinamente-. García hace una ronda por el Olimpo abordando a cada uno de quienes suelen tener relación personal con Tony –entre ellos. asiente serio y amedrentado. Barrios queda un instante en silencio. -Pero entonces.MARES DULCES. Tito. Y viste que no a todas las familias les gusta que se le conozcan antepasados negros. A esta altura ya. previsiblemente. ya lo ibas a decir de nuevo! –suelta Barrios. no se deja amedrentar pero tampoco está dispuesto a poner en riesgo su empleo. -El candombe es el abuelo negro del tango –le está diciendo Barrios a Tony-.

por El Tony 222 Tony ignora la expresión ofendida de Barrios y. Y. Barrios mira a Tony intrigado y él se encoge de hombros. Fijate la cadencia cuando tocás esto. se acerca a través de la pista. Agrega-: Ahora mismo.MARES DULCES. Barrios toca otro bajo con mano izquierda y lo invita a Tony a reproducirlo. por el canyengue. está bien –lo interrumpe-. Ante sus ojos ya advertidos. por favor. detienen la ejecución y Barrios levanta la vista inquisitivamente hacia García. que ya lo veía venir desde que entró al salón. sube los escalones al escenario y se para a un lado del piano mirando alternativamente a uno y otro con dos expresiones bien diferentes reservadas para cada uno. a contramano de la cordialidad de su voz. ¿Qué pasa? -La señorita quiere ver a Reynoso –le dice. perdone que lo interrumpa. se va inquietando y falla varias notas. Tony ha dado. lo aprende inmediatamente y vuelven a tocar a cuatro manos. rodeado. con el que siempre se dirige a él-. Tony se entusiasma. El canyengue no es ni viejo ni moderno. Finalmente. con la llave de esta relación. le voy a seguir diciendo maestro todo lo que quiera. No hay tango si no hay canyengue. reforzando la palabra-. Altmann… -Está bien. Tony. terminada su ronda de advertencias al personal. -Maestro –se dirige a Barrios con el tono respetuoso. palmeándole la espalda. finalmente. ¿No estará algo viejo eso? -¡Hoy la tenés con la vejez! Me parece que a vos te están haciendo el cuento los mocosos de la jazz. continúa: -…un mañoso y un genio. miran a Tony con dureza. casi apocado. como si no imaginara el por qué del llamado. Es… la esencia del tango… el alma. hombre. el exterior presuntamente ofuscado de Barrios no logra ocultar su vanidoso interior reblandecido por el halago. García. por supuesto. Con la resignación de quien. -Le preguntaba. Órdenes de la Srta. sabe que no tiene vías de escape. se 222 . maestro –dice. mientras sus ojos.

Tony golpea fuerte la puerta y entra directamente.. si no quiere embarrar una vez más el único camino que lo conduce –al menos él supone que es así. si estuviera yendo hacia su oficina decidido a mandarla a la mierda al primer conato de sermón. pero lo primero que le llama la atención al entrar –incluso antes de notar la presencia de la carpeta de cuero negro sobre el escritorio. pero conciente. un estrecho segmento de una vista que se intuye espectacular de 223 . Tarea nada fácil. cada tanto.MARES DULCES. Pero es.es que las dos cortinas de gobelino ubicadas sobre la pared derecha que lo intrigaron en su primera visita se encuentran ligeramente separadas entre sí. La imagen podría resultarle cómica. lo que se repite una y otra vez que no debe hacer. imaginando alternativas para adornar los hechos de modo que tanto él como Raquel puedan quedar lo mejor parados posible. Lo amonesta como a un niño de escuela. al fondo de la estancia. con el cabello entrecano y recogido en un rodete y anteojos gruesos montados sobre la punta de la nariz. preparado para recibir un ataque que su imaginación demasiado exacerbada le ha dicho que será duro e impiadoso. por El Tony 223 dirige hacia la oficina de Melina. ya que la chica se ha mandado flor de cagada y él la ha secundado conciente de ello. por cierto. dejando entrever a través de un vidrio. “Soportaré con la mayor dignidad que pueda lo que tenga que escuchar y diré lo menos que tenga que decir” –se repite instructivamente a sí mismo. lo asalta una imagen ridícula. En el camino. vestida austera. Algo borracho. escandiendo el recitado de su dura filípica con un puntero de madera que manipula con su mano derecha dibujando rebuscados arabescos en el aire y.a la salida del embrollo en el que está metido. precisamente. De pésimo humor. casi marcialmente. más bien una película: Melina es una severa institutriz. Melina lo espera sentada tras su escritorio. golpeándolo secamente contra la palma abierta de su mano izquierda..

. ¿Cómo me arma semejante lío? ¡Y con una de mis chicas! El reclamo tiene más aroma a decepción que a furia o amenaza. se enfureció de antemano y ahora no atina siquiera a cumplir con las instrucciones que él mismo se ha impartido. Los ojos de Melina se encienden y su voz adquiere un tono ferozmente tajante. sabiendo que lo agarra mal parado. “¡La muy desgraciada me vigila desde el comienzo!” Renovada por el hallazgo su mala disposición. piensa Tony. su tono al hablarle dista mucho de la impiadosa dureza que Tony imaginó. Hasta ahí. Antonio. por El Tony 224 la nave del Olimpo. con Raquel no pasó nada.. incluso con imbéciles. sin necesidad de desenlaces dramáticos. pero mete jodidamente la pata cuando agrega-: … no se confunda. En primer lugar. Pero aquí ¡cada uno a lo suyo! Tras una breve pausa. y la vista fija en él desde que traspasó la puerta. -El tipo era. Melina lo descoloca. agrega: 224 . En segundo lugar. un grosero y la estaba molestando –enuncia su primera respuesta justificatoria prefabricada. “¡Éste es el verdadero panóptico del Olimpo!”. Sin embargo. realmente. mis chicas están capacitadas para tratar con esa clase de hombres… con toda clase de hombres. Una vez más. bien apoyada la espalda en el respaldo de la silla. Como si. -¡Antonio! –exclama con tono casi compungido.MARES DULCES. -El que se confunde es usted. le arrojara un salvavidas disfrazado de regaño. Tony vuelve su atención a Melina que está con el cuerpo echado un poco hacia atrás. no va tan mal. como si le alcanzara conque Tony se someta implícitamente a su autoridad. volviendo parcialmente al tono severo pero más calmo del principio. Pero Tony aceleró demasiado el motor de su imaginación en el camino. cuando él aún está caminando hacia el escritorio-. de todos modos. sean sexuales o sean lo que sean. sus asuntos fuera del Olimpo no me interesan en lo más mínimo.

-Yo… le puedo decir a ella quién es usted –insiste el tirifilo. a pesar de ser un amante imaginario –menos que imaginario. Para completarla. ahora vacilante. -Con permiso… -interrumpe Tony. agotado velozmente su ímpetu amenazador. En cambio usted. no incluye ni una sola alocución francesa en su cháchara. obligándolo a hacer lo mismo. Y parece que considera al francés un idioma reñido con la intimidación porque. Melina vuelve a arrojarle un salvavidas del que Tony no se percata. desprendiéndose inmediatamente de su mano blandengue y continuando su marcha.que el decepcionado es él? Que alentó expectativas inconsistentes y que verla con Mandl lo contrarió más allá de toda lógica. ¿Cómo explicarle –cómo explicarse a sí mismo. ya voy a escarmentar a esa chica. antes de llegar a la escalera lo intercepta una vez más Aguirre por el dinero y las llaves. ya no es ni ruego ni exigencia sino intimidación. por primera vez. es sólo una empleada. 225 . seguramente ni siquiera puede percatarse. Que. a usted lo traté… especialmente… como a un amigo. meramente hipotético. La metodología. intentaré?! –exclama ella enfurecida. intentaré que no se repita –atina a decir y comienza a dar la media vuelta. -Usted es un… un mirón… un espía –responde. o le va a ir muy mal! –le advierte con un susurro enfático. hoy. Tony se detiene abruptamente. -¿Y quién soy yo. Una patética amenaza que Tony desprecia. -Lo lamento. pero ella. -¡¿Cómo. y lo enfrenta. mientras lo toma del brazo procurando detenerlo. por El Tony 225 -En tercer lugar. Antonio. Tony. eh. para mí. Y con cosas como esta me hace sentir decepcionada. -¡No se pase de vivo conmigo.su despecho es tan cierto como incierta su condición.MARES DULCES. y abandona la oficina. quién soy? –le dice desafiante tomándolo por la solapa del saco.

226 . Y agradece que. Sugar Baby! ¿Y también le contarías que por unos mugrosos dólares me entregaste a mí. la que te salva de que tus acreedores te hagan papilla? Deja de decir estupideces y cumple tu parte. tu jefa. hasta ahora.MARES DULCES. no te haya reclamado yo los ciento cincuenta que te di a cambio de nada. por El Tony 226 -¡Sí que eres idiota. las llaves de su caja fuerte? ¿La de ella. un espía.

tanto mejor. ni tantos deseos que no se debieran expresar excepto. Había visto en reiteradas oportunidades –entre divertido y espantado.MARES DULCES. el pobre desgraciado suele ser el último en enterarse de su condición y nunca le será dado conocer el fundamento de ella. al local. nadie podría enunciar. cualquier músico podía pasar de ser el best boy de la orquesta a convertirse en un paria al que nadie quería acercarse y que. sería el culpable indefectible de cuanta desgracia real o ficticia ocurriera a la orquesta.y a difundirlo con velocidad radiofónica. por otra parte.como. fundamento que. en el de la navegación a vela (nunca navegué a vela. ni tantas personas que no se debieran invocar. pero leer a Melville. por la sencilla razón de que nadie. si se trata de una infamia. la persona o cosa o 227 . a partir de ese momento. probablemente no haya existido nunca en la Historia otro ámbito en el que operara la autocensura con tanta eficacia. quizás. conjuga una detestable mezcla de hipocresía y cinismo con una tierna y conmovedora ingenuidad casi pueril. en cuestión de unos pocos días. por El Tony 227 ¡JETTATORE! La gente del espectáculo es curiosa. lo conoce. Por supuesto. al espectáculo o a cada uno de los que no teníamos otra alternativa que trabajar dentro del círculo de su funesta proximidad. Enfermizamente supersticiosos. Stevenson y Conrad es casi igual de instructivo). palabras robadas al italiano que significan tanto la convocatoria a la desgracia como. también. a ciencia cierta. Los argentinos lo llaman mufa o yeta. aunque quisiera. en el que hubiera tantas palabras que no se debieran pronunciar. siempre dispuesta a creer a pies juntillas cuanto disparate circula –por supuesto.

MARES DULCES. de cuando mucho estiércol de caballo a la entrada del teatro era sinónimo de mucho público. Por eso se desea “merde”. Entre su gente del espectáculo.operaron maravillas. galicismo anterior al automóvil. desear “suerte”. el club Independiente y. las advertencias de García –que. como en casi todas partes. es mufa el color amarillo. De un día para el otro. 228 . por El Tony 228 cualidad o institución o entidad concreta o abstracta cuya sola presencia o enunciado es agente de esa convocatoria. seguramente. no buscaban estrictamente ese efecto. Tony Reynoso se volvió yeta.

las conversaciones parecen interrumpirse cuando él se acerca y. Incómodo. apenas levantando la vista y sin detenerse completamente. No se necesita gran perspicacia para notar que circula algún tipo de infamia o pesa alguna advertencia acerca de él. ha ido sistemáticamente a su encuentro. En algunos casos. contesta vacilante. Deambulando por los pasillos.no ha hecho gran cosa por eludir problemas en el Olimpo sino. Tony cree advertir miradas de soslayo en algunos de sus colegas mientras charlan o fuman un último cigarrillo. por El Tony 229 CAPÍTULO 6 El ambiente en la trastienda está raro durante la espera previa a la salida a escena de la jazz band. Y no le extraña. Muy a pesar de lo que debiera -de aquello que. Ni siquiera el día de su debut percibió semejante distancia. Tony la observa alejarse y también observa de soslayo las miradas de soslayo de quienes lo rodean.aunque Tony alcanza a percibir una ojeada de soslayo que aprovecha para dirigirse a ella. querida. visiblemente incómoda: -No. Una de las coristas. en medio del silencio repentino. dadas las circunstancias.MARES DULCES. más bien. -Oye. que Tony ha visto usualmente acompañando a Raquel.con 229 . no sé… no vino… -y sigue de largo apurando aún más el paso. pasa delante suyo mirando al suelo –tan baja la mirada que el mentón casi le toca el pecho. Si armar líos y llamar la atención hubiera sido su cometido. ¿has visto a Raquel? –le dice como si tal cosa. un muchacho –apenas un chico. hubiera sido lo más eficaz para sus intereses. las caras adquieren una expresión forzada de circunstancia. decide alejarse un poco y se interna en un oscuro y estrecho pasillo del área de utilería donde se cruza con uno de los peones. podría considerarse exitoso. La chica parece sobresaltarse y. Cuando ha hecho alguna pregunta o comentario. la respuesta ha sido correcta pero inusualmente concisa y fría.

Los carros de Buenos Aires –y también algunos camiones y colectivos. por El Tony 230 el que alguna vez intercambió un par de palabras. antes de escapar casi corriendo.MARES DULCES. La mañana es blanca. colectivos y carros tirados por caballos. En ese momento son llamados a escena. camiones. El rasgo que a Tony le llamó la atención es esa decoración.impresionaron a Tony desde que llegó a la ciudad. Esos lugares donde la calle. viene el diablo y sopla… Una que le quedó especialmente y que suelen pintar en la parte trasera del vehículo. no hay negra que sea fea. A pesar de ser una zona bastante ajetreada de la ciudad. interminable y de tonalidad absolutamente pareja. Nací para ser derecho y no para que me enderecen. Para Tony. hay que pelarla llorando. el lugar donde vive Raquel es barrio. Nada de eso los distingue demasiado de los de cualquier otro lugar. con vida de barrio y alma de barrio. Feliz de Adán. dedicada a quienes seguramente los maldicen por la demora a 230 . que no tuvo suegra. No por su forma o por cuestiones técnicas. especialmente para los niños. cercana a la estación cabecera del Ferrocarril del Sur y no lejos del centro. Al preguntarle por Raquel. Y la cubre a pocos metros de altura ya que las mansardas y balaustradas más altas se sumergen y desvanecen en el vapor. es extensión natural de la casa. dejando a Tony descolocado. El hombre es fuego. que llaman fileteado. toda una novedad siendo que sus meses en Buenos Aires han transcurrido casi enteramente en el centro. Una nube. que roza la insolencia. la mujer estopa. La vida es como la cebolla. húmeda y apenas fresca. A la calle San José la gasta un tráfico bastante nutrido: autos. tranvías. De los textos pintados le gustaron varios aforismos muy propios de la picaresca local y logró memorizar algunos: Con el candil apagado. de algún modo. a la vez pictórica y caligráfica y extremadamente barroca. sólo una. cubre toda la ciudad. la respuesta es tan apresurada y cortante.

eso no es más que Bach. procurando realzarlos. curvas que representan elementos vegetales y cintas. Con o sin fileteado. en algunos casos la relación se invierte y ocurre que los paneles de madera -de un carro.en un juego de uno a uno. el que patea debe demorar su ataque con sucesivos firuletes. más que el caligráfico. se dice Tony. Tony pasa junto a un pibe que conduce hábilmente con los pies una pelota de goma hacia el arco contrario -apenas delimitado por dos piedras. es el firulete el que altera la base y determina la estructura formal. Los motivos -recuadros. amagues y autopases mientras comenta con voz impostada de relator de radio un imaginario avance glorioso a través de media cancha: “Sarlanga lleva la pelota. El ornamento construye. los firuletes. al fin y al cabo. está tenso. En estos casos. con los brazos algo abiertos y las palmas adelantadas aunque reacomoda un poco la postura ante cada amague. por El Tony 231 la que se ven sometidos. “Bueno. Sin embargo. le da que pensar el aspecto pictórico. en el tango. el ritmo es la melodía. El que lo espera en función de arquero. por ejemplo. Frase con un pliegue semántico que imagina pariente de la mentira del truco. en parte. le sale al paso Minella que no puede. para darle al juego algo de gracia y suspenso. es decir. ligeramente inclinado hacia delante. Es el barroco”. en lugar de simplemente adaptarse a ella. la estructura. Pero. rigor en la estructura y floreo en la melodía. las bocinas y los motores de autos y colectivos y los gritos de los chicos jugando en las veredas de baldosas calcáreas ranuradas. Se le ocurre a Tony relacionar esto con la afirmación de Barrios de que. es Te deseo el doble de lo que vos a mí. entonces.se suelen aplicar sobre las superficies ajustándose a la estructura formal del objeto y de sus elementos constructivos. de algún modo es la melodía la que construye el ritmo. gambe- 231 . Más aún mezclándose con el de las ruedas de los tranvías sobre las vías. La distancia que los separa es tan corta que.terminan siendo recortados para adaptarse a las curvas del diseño pictórico proyectado.MARES DULCES. el ruido que meten los carros al rodar los flejes de acero que cubren el canto de las ruedas sobre el empedrado es bastante ensordecedor.

con desprecio. un grupito de chicos -tal vez futuros jugadores de billar. esa coerción social difusa. ají molido!”…. pendientes de la devolución. se acomoda delante de Rodríguez. piensa Tony. ya casi superan la cintura. se estira en un brusco e infructuoso movimiento. de anchas caderas y un par de tetas que. sacala del fuego y echasela al relleno!”… “¡No. Sin dejar de impartir órdenes a través de la ventana a alguien que está cocinando dentro de la casa: “¡Si ya está doradita. Tony jamás jugó lo que él llama soccer -apenas algo de básquet en su adolescencia neoyorquina. son suficientemente vulgares como para parecerse a decenas de edificios similares.MARES DULCES. por El Tony 232 tea a Cuello. obligando a Tony a bajar al empedrado y. por ende. ese desprecio que aquí reservan al varón que no juega ni se interesa por el fútbol.desertan ocasional o permanentemente del fútbol para jugar bolita en el cantero de un árbol. en su camino descendente. “Las niñas. aunque también las ha visto saltando la soga o cantando La Farolera. a cuidarse tanto de no pisar bosta como de no ser pisado y hecho bosta por algún auto o alguno de esos carros tan bonitamente fileteados. Eludiendo. en cambio. pavota. No recuerda la dirección de Raquel. baldea la vereda y la refriega con una escoba de pajas cortas de tan gastadas. lo miran ahora con bronca y decepción pero. Tampoco la ciudad se ve igual 232 . remata…” La pelota pasa lejos del arquero y cerca del pie de Tony que. juzgando por los trazados en tiza blanca que pueblan las veredas. igualmente. deben ser muy afectas a la rayuela”.y es completamente torpe manejando una pelota con los pies. Los chicos. qué pimentón. procurando frenarla y devolverla. de modo que sólo logra desviarla hacia el empedrado donde pica erráticamente y agota su inercia encallada en un montículo de bosta. pasa a Vassini. que se habían quedado quietos. viene de memoria y espera reconocer el lugar cuando lo vea. una mujer madura. fundamentalmente. Algunos edificios le resultan familiares pero. a la vez.

intentando. más que preguntando. comienza a pegar con la palma abierta en medio del tablero hasta que un graznido llega del interior: “¡Ya va. patinando sobre el piso de mosaico con sus chancletas de suelas gastadas. Varias puertas de las habitaciones de planta baja se entreabren y por las rendijas aparecen retazos de rostros hostiles o curiosos o desconfiados. con un chirrido de bisagras secas. semiescondida tras el portón entreabierto. -Disculpe. cruza el zaguán y el hall de entrada mientras ella lo sigue agitada. así que mejor ¡apártese! –le ordena y. ignorando a la vieja. por El Tony 233 de día que de noche. Sin embargo. desafiando. Tony se frena repentinamente y 233 . señora –replica Tony mientras ejerce una suave pero firme presión sobre el portón. termina por reconocer en la vereda de enfrente los portones de madera grandes y pesados que Raquel abrió con dificultad. la puerta se entreabre apenas unos centímetros dejando ver la cara arrugada de la casera.MARES DULCES. voy a entrar de cualquier modo. aumentando un poco la presión. con torpeza y sin éxito. -Vea. -No está –grazna de nuevo. entre quejidos. pero es mala mentirosa. no puede entrar! –se queja intentando resistir la presión. Después se oye el accionamiento de un cerrojo y. vence rápidamente la resistencia de la vieja que recula. luego de una ligera vacilación y unos parpadeos nerviosos. -¡Le digo que no está. Tras varios intentos sin respuesta golpeando con una aldaba de bronce labrado que cuelga a un lado del portón. -¡Váyase ya mismo o llamo a la policía! –lo amenaza a los gritos. -Quisiera ver a Raquel –responde Tony cordialmente. asirlo por la ropa. pasando por alto los modales de la vieja. -¿Qué quiere? –grazna la vieja. ya va!”. Tony ingresa con decisión e.

lo atrapa y lo guarda. ¡Adentro. se sienta en el borde. entretanto. ¿Yo qué sé. aparta a la vieja –que no se resiste. se dirige con voz lastimosa-. La vieja enmudece. eh? –encara a los inquilinos asomados-. espere –le pide con la mano extendida. La vieja. -Espere. Entre la cara de él y la de ella –apenas a un palmo. Tony llega hasta la cama. jadeando y visiblemente indispuesta por el esfuerzo. por El Tony 234 gira sobre sus talones mientras. Los primeros pasos en la penumbra lo llevan a tropezar con una silla de modo que se detiene para orientarse y acostumbrar sus ojos a la oscuridad. con un zarpazo felino. Hice lo que pude. viene varios metros atrás corriendo y bamboleándose con pasos cortitos. Tony sube rápidamente las escaleras. golpea varias veces sin obtener respuesta. pone la mano sobre el picaporte y. tras un breve momento de indecisión. pero es un hombre… es joven… tiene fuerza. cariño -le dice al bulto-. La vieja aprovecha la demora para colarse en el cuarto y. lo confundí con otro… si me hubiera pedido de buen modo. Disculpe.se topa contra su cuerpo y rebota. mete la mano en un bolsillo de su pantalón. -Perdoname. simultáneamente. quedando ambos enfrentados a muy corta distancia. adentro que no pasa nada! –les ordena acompañando las palabras con movimientos expulsivos de sus manos mientras a Tony. yendo directo a la cama. Ya frente a la puerta de Raquel. 234 . Raquel se sumerge hasta la coronilla bajo las mantas desde donde llega. la vieja –que no ha frenado a tiempo. Cuando completa la media vuelta.hay un billete. abre la puerta. a un lado del bulto que se esconde bajo las mantas. señor.y ocupa su lugar. ahora.MARES DULCES. vio? Soy una vieja… sola. dejándola cada vez más rezagada. Tony no espera. bizquea y. yo no sé qué quiere… Mientras la vieja continúa con sus lamentos. Con un brusco movimiento. Usted me empuja. -¿Que miran.

por El Tony 235 ensordecido. Cuando. ¿no ve que la lastima?! El forcejeo continúa hasta que la cabeza y los hombros de Raquel aparecen. por favor. Raquel. y dejar a la pobre chica sola con alguien como usted? ¡Ni loca! Tony enciende un velador con pantalla de tela anaranjada y la luz tenue ocupa el aire. dirigiéndose a la vieja. soy yo. querida. Tranquila. ofreciendo un espectáculo pavoroso: una cara hinchada hasta la deformidad en varios sitios. los orificios de la nariz. intenta correr un poco las mantas. orlados de sangre seca. ¿qué pasó?! –exclama y. Pero. -¡Dios mío. si debe haber sido el que le hizo eso.MARES DULCES. -¡Déjela. retornando a su incontenible manía de dar órdenes. tranquila. Tony percibe el temblor casi convulsivo del cuerpo. inmediatamente después. Histérica. -¡Déjela en paz –vuelve a graznar la vieja mientras tironea de su ropa intentando apartarlo de la cama-. Tony. quién te hizo esto? 235 . lejos de tranquilizarse. un ojo que es una delgada ranura roja cruzando horizontalmente un globo de piel tensa y azul. ¿por qué no se larga de una vez por todas y nos deja en paz? -¿Irme. Es más. ya harto de la mujer-. sus sollozos son cada vez más fuertes y el temblor más convulsivo. la chica no está bien! –grazna la vieja. ¿quién fue. -¿Por qué no se calla la boca. -¿Cómo se le ocurre? Usted está loca –le dice y vuelve a Raquel que sigue gimiendo y sollozando-. -Raquel. ¿Qué sucedió? Dime. las manos de Raquel se aferran a los bordes y sus sollozos se vuelven histéricos. señora? –responde Tony. Raquel adelanta los brazos como protegiéndose de Tony. al apoyar su mano sobre el bulto. el rumor de sus sollozos y. reitera:-¿Qué pasó? -¿Y usted me pregunta?.

-Usted no entiende. lo iza hasta que sus pies penden a diez o quince centímetros del suelo y. Repentinamente. nomás. -Te rajás o te cago a patadas –le dice imperativo pero absolutamente calmo. sin mayor esfuerzo. a disposición de estos menesteres. fuera! –y acercándose a la puerta comienza a gritar hacia afuera-: ¡Auxilio. con una voz de ecos cavernosos y un acento duro.con su mano derecha. sin atinar a hacer otra cosa. apenas cubierto por una musculosa blanca. una mano pesada cae sobre su hombro. precisamente. malandra. ¡Esto es por vos…! -¿Vio? –dice la vieja. el animal! ¡Váyase de aquí. como en trance. sus ojos siguen varios centímetros por debajo de los del tipo. Lo observa con fascinación morbosa. la mano que. El forzudo lo agarra con la mano izquierda por ambas solapas del saco y. -¡Eso. El “ruso” lo interrumpe con dos bofetadas -de derecho y de revés. como si se tratara de un eslavo. Voltea y ve un tipo que se le antoja un gigante mitológico. así y todo. Rubio. dejame en paz! ¡No quiero verte más! –grita ella entre espasmos-. yo… -intenta explicar Tony luego de un gran esfuerzo por recuperar su voz y su capacidad de articular palabras. alguien que ayude! ¡Auxilio! -Yo no… ¡Por Dios!.Ja. ya le veía yo cara de degenerado ¡Fue usted. -Por favor –ruega Tony-. por El Tony 236 -¡Dejame.MARES DULCES. con pobladas cejas y el rostro redondo y blanco como un plato de loza sobre el cual sólo se destacan dos ojos de un azulceleste desvaído. yo jamás le haría daño… Tony intenta explicarse mientras observa -sin poder apartar la mirada. casi albino. déjeme explicarle… 236 . que Tony siente como dos mazazos. ha dejado libre. rompele el alma! –chilla la vieja desde atrás. Su torso. parece tan ancho como alto es Tony.esa masa deforme de hematomas y sangre coagulada que supo ser el lindo rostro que besó tan placenteramente poco más de un día atrás.

en las primeras horas de la tarde el Olimpo es un lugar casi desierto. -Está bien. Recién en horas avanzadas de la tarde y según una grilla de turnos que coordina Higgins. está bien –termina diciendo Tony-. nuevamente. eufórica como una ménade. Tony aminora la marcha pero no se detien. sin quitarle el ojo de encima. en la que se hacen las preparaciones básicas que van a la cámara frigorífica. te vas o te sigo dando. en los que se confeccionan y reparan vestuarios. a la tarde. tienen lugar los ensayos artísticos. Suéltame y me voy. sale de allí García que lo ve venir y. le advierte-: A mí no explicás nada. Ha rumiado durante todo el camino hacia el Olimpo la decisión de enrostrarle a Melina lo que piensa de ella y de sus métodos. mientras gira ambos puños en el aire. se recompone un poco la ropa y el cabello y. Tony no logra sacarse de la cabeza la visión de Raquel golpeada. Bajo su atenta vigilancia. una visión que lo ha trastornado colmándolo de cólera. 237 . matalo! –vuelve a chillar la vieja. el gesto de retorcer el pescuezo a una gallina. dirigiéndose a Tony. se retira. Simple. se ha cubierto y llora bajo las mantas-. y las oficinas. Cuando está a unos metros de la oficina. el motor de su ira puede más que los frenos del temor y la prudencia –el segundo. tramoyas y sistemas de iluminación. en sentido contrario uno al otro. -¡Usted calla! –le ordena el “ruso” a la vieja y. El “ruso” lo suelta y Tony trastabilla al tocar nuevamente el suelo con sus pies. escenografías.MARES DULCES. hay tres focos de actividad: la cocina. cierra la puerta despacio y silenciosamente y avanza por el pasillo a su encuentro. donde reina Melina. por El Tony 237 -¡Matalo. dale. Hoy. en el primer piso. Los trabajos de limpieza y de mantenimiento se realizan durante la mañana y. echando una última mirada hacia Raquel –que. los talleres. Mientras sube la escalera rumbo a la oficina de Melina. Como siempre. como de costumbre. no interesa.

gallina? –lo desafía Tony. es sólo un brazo sin cerebro. obviamente. -¡Pero qué tonto soy! –exclama por sobre el hombro de García-. En el punto de encuentro. -Se va a tranquilizar –dice Melina. No veo. Al ver a Melina. Sus caras quedan enfrentadas a pocos centímetros de distancia. García –le indica Melina con expresión de cansancio. García sólo ejecuta. intentando eludirlo por los costados y continuar su camino. Tenías que alardear con el escarmiento. y. se las voy a aclarar. Si el Sr. a Tony-. por El Tony 238 más débil que el primero-. ¿no? Desafió la autoridad del gran García y pagó el precio. -¿Por qué no me dejas pasar mientras tú te vas a golpear a alguna chica. entonces. ¿No es así. por qué alterarse. Tony intenta nuevamente escabullirse hacia ella. Antonio? 238 . ¿No funciona así? En ese momento se abren simultáneamente las puertas de las oficinas de Melina y de Higgins y ambas mujeres aparecen en los respectivos vanos. García le cierra el paso interponiendo su corpachón. Melina? -Déjelo pasar. lo voy a escuchar. Ahora. -Mire. El cerebro es la Gringa. Altmann está ocupada –le advierte. Claro que no funciona así. Reynoso tiene algo que decirme. patrona. Y dirigiéndose explícitamente a Tony. intrigadas por el barullo. -La Srta. que está alterado. pero García se interpone firme y eficazmente haciendo de los esfuerzos del músico un espectáculo cada vez más lamentable. La respuesta es más una orden que una afirmación y va dirigida.MARES DULCES. si tiene dudas. -¿De qué mierda habla? -Lo sabes muy bien. agrega: -¿No está de acuerdo. García lo detiene apoyándole la palma de su enorme mano en el centro del pecho.

lo sigue a el con la mirada. sabe.MARES DULCES. hasta dejarla frente a Tony. Él espera de pie. con aparente serenidad. por su parte. también mira. Melina da la vuelta y entra a su oficina dejando la puerta abierta.el vagabundeo de sus ojos. mientras tanto. a pesar de la indignación que aún lo domina. Él también se sirve un cigarrillo. tras una vacilación. Higgins. será infructuosa. deslizándola luego abierta sobre el vidrio. mirando expectante a Melina por sobre su hombro.que se siente en el sillón grande y apoya las copas sobre la mesa de cristal frente a las respectivas ubicaciones. según las ha decidido. en los movimientos de esas manos que manejan. por El Tony 239 Sin responder. Tras unos segundos de calma. Melina se echa hacia atrás apoyando completamente su es- 239 . Cuando se percata de que el dossier no se encuentra sobre el escritorio -aunque el retrato en la pared está ligeramente separado de ella. Lo hace con el encendedor de mesa y. mientras sus ojos vagabundean inquietos por la oficina deteniéndose. García se aparta apenas. se vuelve búsqueda intencionada. cierra la caja y la devuelve a su lugar. Melina. Melina agarra la cigarrera de caoba incrustada en marfil que siempre está sobre la mesa. la abre presionando un botón lateral y se sirve un cigarrillo. le indica a Tony -con un gesto. Tony avanza hacia allí pero mirarndo de soslayo a García que. vasos y botellas. a su vez. espera que sea él quien se encargue de encender los cigarrillos. él también lo hace en el lugar indicado. a su espalda y en silencio. dejando pasar a Tony por el estrecho espacio que queda entre su cuerpo y la pared. Tony desiste de su forcejeo y se queda quieto. Tony se percata de que ella. recién entonces. dando una última ojeada en busca del dossier. naturalmente. Cuando Tony entra y cierra la puerta. dándole tiempo para esa búsqueda que. Melina ya está frente al aparador. preparando bebidas para ambos. lo vigila con fugaces miradas al espejo. da la vuelta con una copa en cada mano. toda la situación. Melina se sienta en uno de los sillones individuales y. como si la caja fuerte hubiera sido manipulada recientemente. por momentos. inmutable. Tras unos segundos. Listos los tragos.

como si hubiera esperado que algo más importante que esa corista justificara el escándalo que Tony está armando-. tal vez.. Melina pierde la calma que tan hábil y laboriosamente había logrado instaurar.MARES DULCES. -¿Cómo pudo hacer una cosa así?. -Y bien… ¿cuál es el problema… hoy? –pregunta Melina. También le cuesta imaginar que Melina no sepa de qué le habla. impaciente. –pregunta Tony empezando a inflamarse nuevamente-. tan seguro está de sus presunciones acerca de cómo y por qué Raquel recibió su paliza. finalmente. estúpido. no tiene idea de lo que está diciendo! –le grita. -¿Otra vez Raquel? –se queja Melina. descontrolar también a Melina.. Su propio descontrol ha logrado. además de que faltó sin aviso? ¡Ya me va a escuchar esa atorranta cuando la vea! En la desconcertada cabeza de Tony empieza lentamente a tomar forma la idea de que.. Tony recorre despacio y sensualmente ese cuerpo con la mirada. por El Tony 240 palda contra el alto respaldo del sillón. la versión que imaginó puede no ser del todo exacta. por supuesto –dice con naturalidad. -Auténtica disciplina nazi… Al escuchar esto. ¡De modo que ese era el secreto de su eficiente administración! -A ver. -¿Quiere explicarme de qué está hablando? Tony sigue mirándola. Tony se queda mirándola. cruza sus magnificas piernas y da una larga pitada exhalando el humo lentamente hacia arriba. desde los zapatos de taco hasta la cara donde los ojos entrecerrados lo escrutan enigmáticos y expectantes a través de la nube de humo exhalado. un moment… -intenta interrumpirlo Melina con delicadeza. después de todo. 240 . ¿Qué pasó ahora.. decepcionada. -De Raquel. ni siquiera en parte. -¡Cállese la boca. algo que nunca ha visto y que no había imaginado. sorprendido. -¿Quiere explicarme qué hay con Raquel? –insiste Melina.

que yo podría tener que ver en algo como eso? ¿Qué se piensa que soy? -Bueno. Tiene la cara totalmente desfigurada. Y Fraga no es una persona… digamos. tolerante. -¡Dios mío. por El Tony 241 Tony se afloja un poco y suspira. recapacitando.. pobre criatura! –exclama sinceramente Melina. pero no es un ambiente fácil.. Y a usted. se sincera un poco. ¿verdad? -Creí que eso no le interesaba –responde con una sonrisita. una paliza terrible. tal vez. ¿o no? Melina suspira y cierra los ojos un momento.debe tener también una buena idea de quién es el autor. -¿Escarmentar a alguien es molerlo a golpes? -No. Con otros hombres. como usted dijo que la iba a escarmentar. Luego. nunca golpea a las chicas… dice Melina con vehemencia aunque.. Mi autoridad pasa por otro lado y usted ya se tendría que haber dado cuenta si tuviera alguna capacidad para juzgar a la gente. -Entonces… ¿fue Fraga? 241 . el jefe de seguridad… -¡No. clava una dura mirada en Tony-.. Supongo que querrá saberlo..…bueno.. mientras la solidez de sus argumentos se va desvaneciendo-. nunca para lastimar! Ni yo permitiría algo así. -Ya que usted cree tenerla –ironiza Tony. Raquel es de Fraga. tras una pausa. pongo todo mi empeño en proteger a mis chicas..¡pero nunca una paliza.. pero García… -dice Tony... entonces. Creo que no la vio ningún médico. Entiendo que en el Olimpo. usted no entiende nada! García es un profesional. -Créame. algo abatida. hemorragias. -La golpearon. sólo le permite trabajar. quizás alguna amonestación. algo enérgico… -y continúa nuevamente vehemente. Pero esa puede ser la causa. -En lo personal me importa un bledo –aclara Melina con renovada dureza-. ¿cómo se le pasó por la cabeza. está aterrada.. algo roto. siquiera un miserable instante. Se acostó con ella..MARES DULCES.

pero le cabe una responsabilidad. ahora indulgente-. De lo que sí estoy segura es de que usted se metió con quien no debía y aquí tiene el resultado. ¿No ve lo que lo rodea? No sea infantil. no soy ciego… ni idiota! Y. y no cualquier animal. Despechado. Resulta que un animal. Y no sólo me resulta fácil… sino que hasta lo paso muy bien. un animal de su círculo íntimo de hitleristas. En segundo. no puede actuar como si todo esto no existiera. ya sé –confiesa Tony. ¡Qué tal! -En primer lugar. tal vez usted no tenga. darle chas chas en la cola? -Sí. -¡Por supuesto que lo veo. paso. no siga insistiendo con Hitler y cosas de las que no tiene la menor idea. -¡Increíble! –exclama Tony-. si puedo. -¡Mire usted. la culpa. para personas como nosotros no es fácil convivir con cierto tipo de gente. Tony busca venganza. -Aposté a que usted era una persona diferente.MARES DULCES. me he juntado con gente así por años. ¿Qué se supone que debo hacer con él? ¿Educarlo. apostó y perdió! No tengo obligación de ser lo que usted se imaginó. Hitler esta a miles de kilómetros de acá… y mejor déjelo donde está. ¿o sí? 242 . dije que tal vez. -¿Y ahora viene la parte en la que me largo a llorar y le confieso que no soporto más esta vida? Lo lamento. por El Tony 242 -Yo no afirmé nada. estrictamente. Melina escapa con una carcajada sarcástica de la confraternidad que Tony le propone. pero la culpa la vengo a tener yo. Pero no siempre puedo… -Tengo claro que clase de tipo es Fraga. muele a golpes a su chica. Antonio.

un cerrojo oxidado cedió en alguna mazmorra de su mente y una estampida de recuerdos. 243 . Tony formula –y se formula. -¿Y cuánto hizo por serlo? -¡No sea caradura! –exclama. pugnando por una libertad largamente resignada. Tony observándola y Melina que.MARES DULCES. -Siempre que lo pienso. ¿No le pasa lo mismo? –pregunta. ¿O su vida sí es la que soñó? Tony llena sus pulmones con una larga bocanada que exhala lentamente.preguntas que ella hace tiempo ha abolido. Melina podría ensayar otra respuesta sarcástica para tomar nuevamente distancia. burlándose de su candidez. con la mirada perdida. lograron traspasar su guardia siempre en alto. concluyo en que lo único bueno de mi vida es la música. más que gracia. esa candidez le provoca cierta envidia. De repente. ilusiones y frustraciones se agolpa en el quicio. milagrosamente. en el fondo. apuntando al Bechstein de cuarto de cola. con la guardia nuevamente presta y los músculos en tensión-. como si la hubiera dejado un poco grogui el asalto de algunos recuerdos que. va poniéndose blanda. pero se da cuenta de que. -Ni siquiera soy lo que yo imaginé… -susurra casi para sí misma. por El Tony 243 Durante un rato permanecen en silencio.

la calidez tersa de su presencia y el frío lacerante de su ausencia. pacientes de su padre y clientes de sus abuelos. buenas maneras. su serena ansiedad y el aplauso entusiasta del público donde no faltaban parientes y amigos de la familia. su inglés impecable. Nigel Brown. Recuerda aquello que ella abandonó. a la vez. 244 . logra evadir el cerco en profundidad. Mlle. Recuerda el piso inmenso y lujoso de la Nettelbeckstrasse. la servidumbre yendo y viniendo. constreñido a la inapelable circularidad del ojo de buey. y se arquean imperceptiblemente las comisuras de sus labios. Se abisma y recuerda. ágiles y lascivas). los sollozos ocasionales y los tufos corporales rancios de sus compañeras de camarote. Recuerda a David. abismándose en la línea lejana y borrosa donde el azul verde se vuelve azul cielo. ingenio. Su mirada. Recuerda aquello que la abandonó a ella. cristal.MARES DULCES. blindada de los cuchicheos. sin embargo. las institutrices. cargadas de irresistible lujuria. También el infinito. a veces. Recuerda la búsqueda obstinada. en francés. plata. Recuerda las largas temporadas de verano en Potsdam y Neubabelsberg y sus años del Hochschule für Musik. y la amargura invierte la curva. Todas. en matemáticas. el extrañamiento del reencuentro y el ruido del vidrio aplastado con el pie. su sonrisa fácil y de apariencia tan ingenua. Recuerda los berridos de la pequeña Freida y a su madre apartándola con desdén cada vez que intentaba atenderla. su aliento insoportable y sus aún más insoportables manos. la pequeña y tiránica Frau Bloch. sus palabras dulces y. Recuerda su primer concierto. en lengua y literatura. Dubois. mundo y. las clases particulares en el saloncito anexo a la biblioteca (Herr Fainstein. las frecuentes recepciones y fiestas con su exhibición destellante de porcelana. por El Tony 244 ESTHER ALTERMAN Están en cautiverio. también talento.

Ella se quedó mirando cómo se alejaba hacia popa con paso despreocupado. a medida que se adentraban en la burguesía –si lograban hacerlo-. por El Tony 245 David le pidió que lo esperara sólo un momento en la cubierta del barco esa madrugada inusualmente cálida y pegajosa de humedad. aterrizaron en Berlín directamente al sudoeste del Jardín Zoológico. Lo verdaderamente difícil fue tomar la decisión de dejar todo atrás. Temía por ella y por él. De algún modo.MARES DULCES. finalmente. solían instalarse en el Scheuenviertel y. Pero él insistió con su sonrisa encantadora. luego. el 5 de Agosto de 1907.y. Hija de la burguesía acomodada de la belle époque imperial. primero dentro del mismo Spandauer Verstadt – el barrio judío. Jamás lo volvió a ver. Su corta vida entera. hasta más allá del Tiergarten. en cambio. iban emigrando hacia el Oeste. negra y quietísima. provenía de una familia de prósperos comerciantes de la Pomerania Occidental que habían logrado amasar una significativa fortuna. Había notado miradas torvas al subir a bordo y un mal presagio la asaltó. a po- 245 . en plena expansión del joven Imperio Unificado. Todo. una tendera de la Oranienburgerstrasse le dio el dato no demasiado preciso pero que. dibujaba un duplicado perfecto de las pocas luces mortecinas de Danzig. Sólo necesitó tener la voluntad firme de insistir hasta averiguarlo y. Walter Alterman. a unos cien kilómetros de Varsovia. Esther Alterman nació en Berlín. besándola en la frente. Un tiempo después del nacimiento de Walter. Fácil fue saber que estaba en Polonia. la familia se mudó a Berlín. Los Alterman. Su padre. No había sido fácil dar con él. Todavía estaba oscuro y el agua. Ella no quería quedarse sola. al menos. siempre hay un conocido de un conocido que sabe. Las familias judías que llegaban pobres a la capital. le proveía una orientación: Lodz. el camino hacia el Oeste era el correlato geográfico del camino social hacia el corazón de la burguesía.

ambos fracasados y con riesgo de vida. atormentada por la sobreexigencia. Por lo 246 . a sus pretensiones culturales y al duro carácter de sus padres.MARES DULCES. la música. justamente. Esther. rebelde y difícil de amilanar. El casamiento había sido minuciosamente planificado por lo cuatro progenitores durante los cinco años que él pasó en París estudiando medicina. Walter era un hombre que aparentaba gran seguridad de sí mismo (por más que algún rebuscado como ese Dr. Semejante fórmula podría haber producido un lamentable fracaso –una mártir. En lo religioso. además de los dones mencionados. aunque de un modo tamizado por la proverbial metodología manipuladora y embrolladora de las madres judías. innatos e indudables. lo contrario) e intransigencia casi absoluta. enérgica y resistente. Fue brillante.y en los idiomas. descolló principalmente en las artes –en especial.o un resultado brillante. Freud. puliendo las superficies y aristas de su cultura general y sus inclinaciones estéticas hasta lograr un brillo de apropiado resplandor y transitando – aunque sin exceder las dosis profilácticas prescriptas para la “educación sentimental” de un muchacho rico pero serio. La hija única fue criada inflexiblemente de acuerdo a las condiciones de clase de la familia. en cambio. Pauline se parecía bastante a su marido. Pauline cursó dos embarazos más. Talento e inteligencia. desarrolló una personalidad sólida. Si bien no tuvo inconvenientes ni con las ciencias exactas y naturales ni con las humanidades. podría haber sostenido que era. Pauline. también muy propia de los judíos de su clase que creían que el proceso de integración a la sociedad alemana se había consumado por completo… y con éxito. por El Tony 246 cas calles de la residencia de los Schönfeld –antiguos conocidos arribados desde la misma región un par de años antes. de Viena. Después de Esther.a cuya hija. fueron flexibles de acuerdo a una versión más bien social y mundana de las prácticas y preceptos. más estímulos tempranos y exigencias permanentes. Walter desposó a los 23 años.la bohemia de Montmartre. que clausuraron su vocación maternal.

debía ser concertista… el mejor. aunque no se pro- 247 . Un Alterman debía ir por todo. no se conformaría con simplezas. en la anónima pertenencia a una orquesta. porque le gustaba y porque estaba dotada para el canto. gratamente sorprendido. Un Alterman no podía plantarse en una buena educación o en la amena animación de una tertulia. Esther se había vuelto. la hija adolescente estudiaría en la mejor institución y con los mejores maestros y debería tener las mejores calificaciones. Esther ingresó a la hochschule donde hizo un primer intento con el chelo pero. Rossini. por El Tony 247 visto. Terminados los estudios primarios. Walter imaginó que finalmente Esther deponía su tradicional veleidad y se allanaba dócilmente a su mandato. por supuesto. ya hablaba. Esas fueron sus terminantes condiciones y. el oído era su órgano más sensible. Sin embargo. Caso contrario. con los años. En el fondo. con la misma soltura que el alemán. En medio de los convulsionados años inaugurales de la república. De hecho había logrado leer aceptablemente el Quijote en su lengua original y las grabaciones y partituras de óperas en italiano -Verdi. los estudios se interrumpirían inmediatamente y Esther sería casada con el primer buen partido que pidiera su mano. al poco tiempo. Aunque Walter Alterman podía ser considerado un melómano. tratándose de una mujer –y considerando la manifiesta inclinación y las indudables dotes-. y la música lo era más que nada. el italiano y el español no le eran del todo ajenos. Mozart. También entrenaba con empeño su especial voz que ya en la adolescencia tenía un registro grave. Tampoco. una hábil especuladora y representaba su papel de corderito sólo cuando hacerlo era de utilidad a su interés y conveniencia. el francés y el inglés y. el instrumento que verdaderamente amaba y que había empezado a tocar de muy pequeña. probablemente no hubiera aceptado la música como destino profesional para un hijo varón. Ingresando a la pubertad.MARES DULCES. lo abandonó para volver al piano.formaban parte de su cotidianeidad. un déspota ingenuo. Esther no se allanaba dócilmente a nada. habiendo estudiado latín. lo hizo de buen grado aunque. Todos contentos. No estaba en su naturaleza hacerlo.

Tal vez le daba cierta impresión de indefensión. por El Tony 248 ponía ser una cantante. Por alguna razón que no podía explicar demasiado. algo que. Y los que ni siquiera tenían a su alcance esa posibilidad. de desnudez.podría decirse que el concierto fue exitoso. merodeando por la Hardenbergstrasse a la hora en que Esther abandonaba la hochschule. la imagen de sí misma parada en medio de un escenario. inmediatamente. otros lograban hacerse un lugar en ella a fuerza de dinero.la belleza y el avasallador encanto de la joven que se convirtió. tal vez sólo era una pequeña fobia. el propio Walter Alterman. finalmente. Lo arregló un conocido productor de espectáculos. fue a los dieciséis años. hacían su intento pululando por los conciertos que se empezaron a suceder con mayor frecuencia. 248 . de todos modos. de esos centímetros sólo una mitad se centró en los aspectos musicales. Cierto es que. es decir. Daban fe de ello el aplauso entusiasta y generalizado y la prensa especializada. que le concedió al evento algunos centímetros de papel en secciones dedicadas a nuevos talentos y revelaciones. Si bien buena parte del público no era imparcial –estaban presentes amigos. fama. Rápidamente. Walter y Pauline no cabían en sí de orgullo.MARES DULCES. Algunos formaban parte de la lista de invitados frecuentes. de ningún modo. cantando frente al público con las manos sin ocupación específica. la otra fue para explayarse sobre el impacto que causó –tanto entre los críticos como entre el público. el desfile de pretendientes se hizo un clásico de las veladas en la Nettelbeckstrasse. confiaban en los inexplicables vuelcos de la fortuna. aunque en la financiación participó. Esther se empezaba a perfilar como la perla perfectamente esférica que coronaría el prestigio de la familia. Los que no lo lograban. como si el instrumento fuera una especie de báculo en el que apoyarse o un escudo detrás del cual protegerse. Su primer concierto individual y comercial. parientes y chupamedias de diverso pelaje. de incógnito. fuera de los ámbitos educativos. contactos o picardía. en su caradurez o en su casi siempre imaginaria apostura. una grietita irrelevante en la solidez de su carácter. le resultaba incómoda. en uno de los partidos codiciados de su clase. le sucedía cuando tocaba piano. En fin.

sin embargo –los demasiado feos o presuntuosos o groseros o estúpidos-. podía ser letal. Hasta que David rompió el cerco. David era realmente un tipo apuesto. un vagabundo descarado y oportunista. incluso. cuando se lo proponía. por su parte. hacía un verdadero deporte del rechazo. observaban divertidos el espectáculo. Para ellos. convencidos de que aún era prematuro pretender decisiones y que. Walter y Pauline. sólo por el afán de seducir. David Fischerman era uno de esos caraduras que irrumpía desde la nada en la Hardenbergstrasse. Y el Apocalipsis pareció un apacible paseo de domingo al lado de las consecuencias de la revelación.MARES DULCES. depositando su confianza en un inexplicable vuelco de la fortuna. a todo esto. Para peor. no clausuraban completamente los sueños del galán. de cualquier modo. por mucho. ya que pasaba largamente los veinte añoshabía tenido el desparpajo de intentar romper el bloqueo que habían impuesto a Esther e. La conversación se limitó a unas cuantas trompadas –las mejores. cuando intentaban contemporizar. David era. eso sí. Cuando se enojaban. la flexibilidad moral y religiosa de los Alterman tenía algunos límites que no se hubieran atrevido a traspasar. las acciones de Esther cotizaban cada vez más alto. en realidad. salieron del lance severamente heridos por ese mismo ingenio que. Unos pocos. el joven –no tan joven. Aunque. se desembarazaba con muestras de ingenio que. posibilidad que sus padres descartaron de plano y agresivamente. por El Tony 249 Esther. Walter y Pauline recién supieron de él cuando la turgencia abdominal de Esther era inocultable. Esther declaró su voluntad de casarse con David del cual decía estar genuinamente enamorada. de ese modo. de la mano de David- 249 . interceptó a Walter en la puerta de su casa para hablar “de hombre a hombre”. De la mayor parte. El aborto estaba descartado por lo avanzado del embarazo aunque. un peligroso delincuente.

250 . Por cierto. Así se hizo. siquiera. Recurrirían a una serie de artilugios para disimular el vientre de Esther y. Esther regresaba a Berlín con Pauline y su “hermanita”. por El Tony 250 que terminaron con la oportuna intervención de un policía.MARES DULCES. también a espaldas de Esther. nada de esto llegó a oídos de Esther. si no. caería como un mazazo sobre la familia. opinar acerca de esa decisión. simular un impensado embarazo de Pauline (a los treinta y seis años todavía era verosímil). Esther. tal vez debilitada anímicamente por la indefensión propia del embarazo y perdido su contacto con David –o sea. La invitación debía ir acompañada por una severa paliza a modo de advertencia y para dejar en claro la seriedad de los propósitos enunciados. Rápidamente –para minimizar la probabilidad de una accidental puesta en evidencia. Unos meses después.madre e hija irían a pasar una temporada “a casa de unos primos que aún vivían en Pomerania” donde la criatura nacería imprevista y prematuramente sin darles tiempo a regresar a Berlín para el parto. sin una presencia masculina más fuerte que la de su padre a su lado en un momento tan especial. por supuesto. b) Morir.con Esther.Walter contrató a unos sicarios para que encontraran a David Fischerman y lo invitaran a elegir libremente entre: a) Desaparecer de manera definitiva de Berlín y jamás volver a tener ningún tipo de contacto –ni siquiera epistolar. a la vez. como supuestamente estaría planeado. Mientras tanto –y. Freida.depuso su animosa resistencia y se avino a actuar su parte en el fraude.poner en práctica una estratagema para evitar el bochorno y el estigma social que. Finalmente. los padres decidieron –sin darle a ella la menor oportunidad de intervenir o.

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Reconstruir la antigua vida familiar no fue posible. Hacia fuera, todo pareció volver a la normalidad con el simple agregado de un nuevo integrante. Hacia el interior, nada fue igual. El orgullo de Walter y Pauline por Esther trocó en una suerte de desprecio cuando no, directamente, en ignorancia. Eran demasiado duros de corazón para la piedad y demasiado cerrados de mente para la comprensión. Pauline tomó totalmente en serio su fraudulenta nueva maternidad; tanto que excluyó de ella de un modo denigrante a Esther. Los estudios en la hochschule fueron retomados, aunque el entusiasmo de Walter en la carrera de su hija y sus iniciativas para apuntalarla se extinguieron. Esther, por su parte, tampoco tenía demasiados ánimos para continuar con esa vida, privada al mismo tiempo de su condición de hija y de madre y defraudada por lo que ella suponía la cobarde huida del hombre al que se había entregado. Durante un año, fue apenas una sombra de lo que había sido. Una tarde, a pocos metros de su casa, salió a su encuentro –desde un portal en el que aguardaba el momento- Myriam, una criada de la casa recientemente despedida por su madre. Según ella, de manera injusta y arbitraria. Myriam le contó que había guardado, bajo amenazas de Walter, el secreto de lo que había realmente sucedido con David pero que, viendo el sufrimiento de Esther, había decidido no guardarlo más. Tal vez fuera cierto y se sentía libre ahora que ya no podía afectarla el peso de la amenaza. Tal vez fuera simple venganza. Esther supo así de los intentos de David para verla, para hablar con su padre y, seguramente – supuso-, para pedir su mano y del brutal modo en que fue amenazado y obligado a huir. En apenas minutos recuperó su espíritu y su iniciativa, solo que ahora alimentados por el fuego del odio. Se tomó un tiempo, de todos modos, para meditar serenamente los pasos a seguir y logró averiguar, al menos, hacia dónde había partido David. Y una noche, después de robarle a sus padres todo el dinero y joyas que pudo y besar en la frente a Freida, profundamente dormida en su cuna, abandonó Berlín tras los pasos de su hombre.

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Las peripecias de su búsqueda fueron muchas, y el reencuentro que las coronó, una decepción. Esther había soñado el momento según innumerables variantes, todas muy diferentes, pero todas indefectiblemente contaminadas por un candoroso romanticismo juvenil. Y en un solo acto, la realidad dio con todas ellas por tierra sin piedad. David, primero, se mostró desconcertado. Esther entendió que era lógico dado lo imprevisto de su aparición. Luego se mostró colérico. Esther entendió que era producto del miedo por la terrible amenaza de la que había sido objeto. Luego se mostró frío y desinteresado. Esther entendió que un nuevo amor, seguramente, se habría cruzado en su camino. Un nuevo amor del cual lo haría desistir a fuerza de cariño y sexo sin estúpidos frenos. Finalmente, David pareció retornar un poco a su tradicional actitud hacia ella. Esther entendió que el proceso de recuperación estaba en marcha. Tomaron habitación en un hotel de segunda donde no hacían preguntas ni pedían papeles y Esther le entregó a David una buena cantidad de marcos para afrontar esos y futuros gastos. Pasaban los días, sin embargo, y David seguía actuando de manera extraña. Por momentos, Esther creía estar ante un completo desconocido. ¿Tanto había cambiado? ¿Era este su verdadero rostro y el que ella conoció una impostura? No tenía, a estas preguntas, más respuesta que su angustia. Angustia que se alimentaba de largas horas de soledad ya que David solía desaparecer sin aviso ni explicaciones –ni previas, ni posteriores- durante horas e, incluso, días aunque, al reaparecer, casi siempre lo hacía de buen ánimo y hasta con cierta galantería. Y, en la cama, cumplía con su cometido aunque los incendios forestales imaginados por Esther no llegaron a pasar de cálidos fogones, en el mejor de los casos. Una tarde, después de dos días de ausencia, David llegó exultante y con una propuesta. Le había surgido, contó agitadamente, una extraordinaria oportunidad para desarrollar un negocio en América; por fin se enriquecería y podría darle a Esther la vida que ella merecía. Pe-

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ro debía partir inmediatamente. David esperó unos minutos mientras el rostro de ella se ensombrecía cada vez más y, cuando creyó que era el momento oportuno, redobló la apuesta: si ella quería, se casarían y partirían juntos hacia América en un par de días. A Esther le revivió el rostro y se arrojó en sus brazos. Un rabino -que, según David, era un buen hombre y un buen amigo- los casó. Para Esther, parecía más bien un borrachín adicto al juego pero, bueno, al fin y al cabo ella nunca había conocido a un borrachín adicto al juego y la liturgia y los rezos en hebreo parecía saberlos. Al menos para lo poco que ella recordaba de bodas presenciadas. Una ceremonia, de cualquier modo, triste y solitaria, en una sinagoga pequeña y miserable. Poco después, partieron hacia Danzig –Gdansk para los polacos- para abordar el vapor que los llevaría a América.

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MELINA

Tuvieron que suceder algunas cosas a bordo para que Esther depusiera su resistencia a ver lo que había delante de su nariz. Primero tuvo que aceptar que era una cautiva, que había sido raptada. Ante esta certidumbre, imaginó que ella y su marido habían caído en la trampa de unos criminales. Que a David lo habían golpeado para robarle el dinero y llevarla a ella. Que, tal vez, había quedado lastimado e inconsciente en el puerto. O lo habían arrojado al mar. O, incluso, que podían haberlo asesinado. Sin embargo, las historias que contaban sus compañeras de cautiverio restringían cada vez más el círculo de su imaginación. Casi todas se parecían: galán seductor que brotaba repentinamente de la nada, promesa de un futuro en América, boda solitaria en una sinagoga minúscula celebrada por un rabino algo estrafalario, reclamo de dinero para “solventar los gastos”… Sólo unas pocas ya eran prostitutas desde antes de abordar. Finalmente arrinconada por las evidencias, no tuvo más remedio que aceptar que a David no le había sucedido absolutamente nada. Que, simplemente, se había convertido en un rufián, un desgraciado hijo de puta que, después de sacarle hasta el último marco, la había entregado a una organización de proxenetas de la cual, tal vez, era reclutador a tiempo completo. Apuesto, simpático, seductor, flojo de escrúpulos y perseguido. ¿Por qué no? Eso era lo que Walter Alterman había pensado siempre de él aunque Esther, trocando –de un modo algo delirante- la advertencia en causa, lo hacía culpable, al menos en parte, de la presuntamente reciente conversión. El barco no era, por supuesto, un crucero de placer, y el trato al que allí fueron sometidas ella y sus compañeras de cautiverio fue atroz, inmundo y denigrante. No tanto por satisfacer la perversidad de sus cancerberos (lo que, tampoco, estaba excluido) sino como un calcu-

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lado método introductorio al sometimiento y a la disolución de cualquier atisbo sobreviviente de dignidad. Los únicos límites infranqueables eran: a) La mercadería debía llegar a destino sana, sin marcas, raspaduras ni ningún otro deterioro físico producido por el uso indebido de la totalidad del producto o de cualquiera de sus partes. b) Las vírgenes a la partida (condición cuidadosamente consignada en la ficha correspondiente) debían continuar vírgenes al arribo. c) Nada de embarazos (límite cuya trasgresión era de verificación más compleja y diferida aunque igualmente punible, a la corta o a la larga). Los hombres de a bordo los tenían muy claros y solían respetarlos pero, en previsión de una poco probable pero siempre posible salida de madre, dos polacas y una moldava -las tres rudas, horribles, maduras y lesbianas- viajaban con ellos para velar por el estricto cumplimiento de los procedimientos. La joven, culta y sensible burguesita judía criada en una pecera de lujo ni siquiera imaginaba que semejantes delicias pudieran existir. Sin embargo, la joven, culta y sensible burguesita judía era, a la vez, una pieza dura de limar. Y era inteligente. Rápidamente -aunque no tanto como para evitar las primeras violaciones-, entendió el código imperante y, por lo tanto, los límites impuestos al castigo corporal. Si lograba ser aguerrida en la resistencia física, la batalla se desplazaría al campo psicológico, y en ese territorio creía estar mejor pertrechada. No estaba completamente equivocada, ni completamente acertada: sobrevaloró sus aptitudes y subvaloró las de sus captores. Con su método, evitó algunos vejámenes a los que las otras chicas fueron sometidas, pero debió soportar unos cuantos que no pudo evitar. Con todo, llegó a destino no demasiado manoseada, con bastante disciplina y claridad mental y con fama de potra chúcara, aún pendiente de desbravar.

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El cargamento fue desembarcado clandestinamente en el puerto de Buenos Aires, en el invierno austral de 1926. Por supuesto, ningún funcionario –ni de la policía portuaria, ni de aduanas, ni de migraciones- vio nada extraño. El importador era un tal Saúl Moskowsky, uno de los fundadores de la organización Varsovia en Argentina, con participación en decenas de prostíbulos aunque sus negocios se concentraban, básicamente, en la “importación” de la mercadería. A las pocas horas de poner pie en tierra, luego de lavarlas como vacas y acicalarlas como huríes, las chicas fueron subastadas. Moskowsky se quedó sólo con dos, muy bonitas y sensuales, para disfrutarlas hasta la próxima subasta. Y con Esther que, precedida por su fama, fue conducida a una especie de oficina donde Moskowsky la esperaba para una entrevista personal. Era un hombre de apariencia sencilla –tal vez un campesino en su juventud- de unos sesenta años y cabello abundante y casi blanco. Parecía irradiar bonhomía y calidez y se dirigió a Esther con una voz grave y pausada en ídish, idioma que ella no solía hablar pero que, obviamente, comprendía sin dificultad. Sus palabras fueron dulces e intentaron persuadirla de la conveniencia de deponer su rebeldía. Esther, sin percatarse de que, en tierra, las reglas eran otras y las interdicciones impuestas por el jefe no eran de aplicación al proceder del jefe, comenzó su show beligerante. Con la misma parsimonia con la que le había hablado, Moskowsky se quitó el cinturón y la cagó a lonjazos, cubriéndola de cardenales de la cabeza a los pies. Ya desaparecerían las marcas. No tenía apuro en subastarla. Era una inversión a largo plazo y, una vez domesticada, llegaría a cotizar varias veces el precio usual. Fue tarea lenta, igualmente, la doma. Con lo que aún le restaba de soberbia, Esther se decía que, si no había podido doblegarla su padre, que era un exquisito déspota ilustrado, me-

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nos podrían hacerlo estos tenderos patéticos de judería. El castigo corporal era, según creía, el principal problema al que se enfrentaba. Esther apreciaba su cuerpo, apreciaba su vida y no tenía ninguna afición enfermiza por el dolor. Fiel a su estilo, entonces, y a su manera de hacer las cosas, se propuso especular para cuidar el cuerpo, pero nunca someterse. La diferencia era, más que nada, de conceptos. Pero, para ella, era una diferencia abismal. Ya había visto en el barco cómo las chicas de temperamento más frágil pronto asumían como deseos propios aquello que, en realidad, les era impuesto y terminaban ansiando ser tomadas y compitiendo entre ellas por ese presunto privilegio. No sería ese su caso, juraba. Ni amar lo que estaba obligada a hacer, para no someterse humillantemente; ni rechazarlo, para poder sobrevivir. Tal la fórmula que Esther se había propuesto llevar a la práctica. Sin embargo, la realidad jamás tiene la gentileza de ofrecer alternativas tan claras.

Las primeras materias las cursó en una unidad de educación especial, un burdel de mala muerte en la pequeña ciudad de Tres Arroyos, al sur de la Provincia de Buenos Aires, al que todas las putas llegaban castigadas, del que una fuga era inimaginable y donde la mayor parte de los clientes eran changueros, ladrones y cuatreros. Esther, demás está decirlo, no encajaba en ningún ángulo del lugar. Era demasiado hermosa, elegante y educada. Y orgullosa. Entre sus compañeras no cosechó simpatías. Y los rústicos, analfabetos y, en general, bastante brutales clientes no valoraban demasiado el estilo de sus dones. Si bien los seducían sus claros colores centroeuropeos, la consideraban poco carnosa y efusiva. Las más de las veces, llegaban al burdel completamente borrachos, condición que aparejaba aspectos positivos y negativos. Entre los primeros estaban: a) El olor del alcohol tapaba un poco el aliento fétido de sus dentaduras descuidadas y ruinosas.

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b) A veces se quedaban dormidos sin consumar nada y, pasado el tiempo por el que habían pagado, los fortachones que velaban por la seguridad dentro del local los arrojaban a la calle. Entre los negativos, el peor era la violencia, especialmente cuando la propia borrachera les impedía la erección y las tomaban con las chicas. Los fortachones siempre aparecían para poner orden pasada la primera tunda. Después de unas cuantas palizas, Esther empezó a preferir la penetración y el chorro de semen -en la parte del cuerpo que fuera- antes que los golpes. Es que ese modelado de las preferencias era, precisamente, el eje didáctico del lugar. Y eso que, aunque ella no lo supiera, estaba siendo excusada de los ítems más duros del plan de estudios por orden expresa de Moskowsky, que temía que alguna extralimitación pudiera arruinar irreversiblemente mercadería tan valiosa. Al cabo de unos meses, le permitieron regresar a Buenos Aires para cursar las restantes materias de su carrera, las que se fueron dictando a lo largo de casi dos años en burdeles de cada vez más alto nivel. Es en esta etapa cuando, por iniciativa de Moskowsky, toma Melina como nombre de batalla. Una paradoja seguramente inconsciente ya que Melina, en griego, significa algo así como “de piel oscura” aunque Moskowsky, de griego, no debía saber palabra. La fórmula de Esther… Melina, sin ser completamente errónea, tampoco funcionaba a la perfección y debió hacer adaptaciones sobre la marcha combinándola con otras fórmulas como, por ejemplo, la muy clásica de separar el cuerpo de los afectos y convertir el sexo en mera ejecución de operaciones mecánicas. Una que otra vez –pocas y con pasión más bien moderada- encontró en los brazos de alguna chica cierta intersección entre calor corporal y calidez afectiva, intersección que la relación con hombres ya no le proveía. Y, al mismo tiempo, se extinguía en ella la esperanza inicial de que algún cliente no fuera despreciable y la tratara con algo de gentileza. No por

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Luego. por El Tony 259 imposible sino porque. Normalmente. despreciado por débil y pusilánime. seducidas por su voz. La única expresión de su espíritu que se permitía como un lujo exótico era el canto. A un muchacho un tanto alterado que se enamoró perdidamente de ella. En algunos burdeles de mayor jerarquía. De ese modo. Con el tiempo. y logró sostenerlo sin poner en peligro el equilibrio de su fórmula. a causa del episodio. algún oficinista al que la moralina imperante en su clase le impedía tanto una relación extramatrimonial como una matrimonial satisfactoria. desde la travesía del Atlántico. las madamas de turno comprendieron que su talento era un valor agregado y le permitían hacerlo. Esa crueldad se volvió una de las escasas emociones de las que era capaz. Surgió. Al principio. Y cuando. Pero cantaba a capella mientras sus manos se ocupaban actuando y digitando esporádicamente el aire. Y. lo hizo sufrir de tal modo que lo llevó a un intento de suicidio en el mismo burdel. Al principio. ni eso. Ya lo venía haciendo. Sus compañeras oían sus descuidos y comenzaron a pedirle que lo hiciera para todas. rápidamente. cuando su fórmula aún ni había sido enunciada y el canto era lo único de lo que podía sostenerse para no caer. un debutante. en realidad. no. procuró arrepentirse. sólo logró lamentar haberse metido en líos con la madama. Luego las muchachas le fueron enseñando canciones rusas. casi para dentro. cuando aparecía alguno (un estudiante joven e inexperto. fue apenas un murmullo. empezó a cantar tangos. El repertorio inicial fue principalmente lírico. hasta logró acompañarse en piano.MARES DULCES. 259 . En realidad. no es que se lo permitiera como una acción conciente. húngaras y polacas que Melina aprendía rápidamente. con una suerte de resaca de remordimiento. Alguna vez la reprimieron pero. incluso como modo de amenizar la espera de los clientes. a medida que se fue cruzando con argentinos e inmigrantes más acriollados y fue dominando las sutilezas de la lengua. atenta y necesitada de afecto). gente usualmente tímida. más algunas canciones populares alemanas y unas pocas italianas. cuanto más cantaba. en esos primeros momentos de mayor confusión y vulnerabilidad. más tarde. más se lo pedían. acababa humillándolo.

a sus ojos. de algún modo. no podía hacer ni aportar nada. Moskowsky la fue ubicando en sucesivos establecimientos de los que era socio. era una lucha justa. conocía casi todos y tenía una especial predilección por los tangos en ídish -fueran traducidos u originales. Entretanto. Moskowsky era un fanático del tango. por El Tony 260 cubría la desnudez que de chica solía sentir al cantar y la música que sonaba en su cabeza la acompañaba. Por ejemplo. Cuando Melina estuvo ya en el escalón más alto en el que la podía ubicar. Paradójicamente. Él se daba perfecta cuenta de que Melina estaba para mucho más que para prostituta. a sus ojos. en ese campo.MARES DULCES. Con el tiempo. para él. un intercambio educativo: él le abría la puerta a los secretos de la prostitución y ella a los del arte y la cultura. Cada uno peleaba por sus propios intereses y eso. la reservaba para su goce dos medias tardes a la semana. un obstáculo para el respeto e. seguramente con sinceridad. la relación que los unía era. también se hubiera permitido odiarlo).a los que les encontraba una gran familiaridad con las canciones de su Polonia natal. logró desprenderse de ella. A pesar de ser un hombre sencillo y de escasa educación. aunque fuera del mejor nivel. como se estaba empezando a hacer. El polaco tenía una mentalidad absolutamente transaccional y. Y sabía que. la admiración que muchas veces le declaraba. “La benkshaft es la misma”. A menudo le pedía que cante. conversaban. en el de Moskowsky. la esclavitud de Melina no parecía ser. solía decir. nunca culpó a Melina por sus intentos de fuga -que fueron tres y patéticamente infructuosos.pero tampoco se sintió culpable en lo más mínimo por los duros castigos a los que la sometió en represalia. la mayor parte del tiempo. No sabía qué cosa era una hetaira. Cordial. 260 . le encantaba la charla culta e inteligente. se forjó entre ellos una relación bastante sólida. El sexo solía ser un trámite rápido y. pero intuía la figura. incluso. y casi paternal. en el caso de Melina (si se hubiera permitido más que eso.

por El Tony 261 El precio superó largamente el esperado. Moskowsky ratificó su talento para los negocios. 261 .MARES DULCES.

yo… -empieza a decirle. Por Raquel. como el espía que es –otro más-. no me arme más líos. García. a la guerra y los complots internacionales. Tal vez porque. le debe una disculpa. parezca lo que parezca o simule lo que simule ser. le ruego. de regreso a una tarde de mayo de 1941 en Buenos Aires. por El Tony 262 CAPÍTULO 7 Cuatro campanadas graves y profundas resuenan largamente en el aire. Esto ya es muy difícil sin su ayuda. balbuceante. Tony es conciente de que metió la pata y cree honestamente que. a la paliza de Raquel y a todo ese miserable desamparo al que es arrojada cualquier existencia. No sé de qué mierda me estaba acusando. a sus respectivos encuentros y desencuentros. Antonio. recompuesta en su máscara. Pero. ya mismo le mando un médico. desde los universos por los que deambularon ensoñados durante algunos segundos eternos. para amedrentarlo una vez más.MARES DULCES. Tal vez por celo profesional. El reloj de péndulo anuncia las cuatro y media de la tarde trayendo a Melina y Tony. seguidas de una campanada más aguda y corta. -Bueno. -¡No. echando una última mirada en busca de la carpeta de cuero negro. tengo trabajo. -Escuche. Para empezar. Tal vez. aunque sea quien es. en medio del pecho-. Tony asiente con una sonrisa desanimada y se va. Al salir de la oficina. quédese tranquilo. se topa con García. con su grueso índice. Sin embargo. por favor le pido. pero me alcanzó lo que dijo para 262 . a sus mandatos antagónicos. que aún merodea por el lugar. me escucha usted! –interrumpe García picoteándolo. porque lo está esperando para pegarle o. trataba de escuchar tras la puerta. al menos. Melina se pone de pie enérgicamente. manteniéndose cerca por si la situación se descontrolaba. inmediatamente me ocupo de ella.

Un poco paranoico. hacia las miradas oblicuas que cree descubrir en algunos de sus compañeros aunque.MARES DULCES. ¡Nada de lastimar! El que revienta a trompadas a una mina es un puto maricón. bien puesto. es un recurso para alivianar visualmente el techo –que parece flotar sin contacto con los muros. un solo sopapo. Por un lado. Por el otro. nadie le ha dicho nada ni lo ha tratado de un modo explícitamente inusual. Tony nunca antes había prestado atención a ellos pero. por El Tony 263 darme una idea y le voy a decir algo: a la mujer se le pega igual que a un pibe.. Arquitectónicamente. sirve para disimular la ventana de vigilancia que Melina tiene en su oficina y que no es más que otro de esos espejos siempre que las cortinas se descorran cuando el interior de la oficina está a oscuras. Media hora después.. no puede quitarles la vista de encima.y multiplicar los destellos de la iluminación contribuyendo al brillo omnipresente del lugar. Y así. De paso. la luz encendida y ella y sir Roland entregados a una ceremonia. -No. hacia la parte superior de la alta pared sobre la puerta de entrada al salón en su encuentro con el cielorraso. en la oficina de Melina esas cortinas están completamente cerradas. una especie de guarda perimetral se forma por la sucesión horizontal de paneles moldurados de un metro y medio de lado. con especjos. en los hechos. Tony está ensayando con la jazz band. A su ceremonia. Cometí un error. o sea. para que aprenda y punto. desde que conoce el secreto. de ninguna manera –le dice-. niega con la cabeza. mirándolo. ¿Usted quiso decir que yo soy un puto maricón? Tony logra mirarlo a los ojos y sostener la mirada un largo rato. Allí.. su atención se desvía de la música en dos direcciones alternativas. 263 .. convencido de estar siendo observado en todo momento y recordando las palabras de su anfitrión en el panóptico del Stateville de Crest Hill. Sin embargo.

bebe apenas un sorbo para verificar lo adecuado de la temperatura antes de comenzar la parsimoniosa carga de su pipa con el blend de tabacos que se hace traer especialmente de la India. Melina. cualquiera de las chicas puede cruzarse con un tipo de esos. como siempre. ya tiene listo al momento. como siempre. finalmente. sir Roland se arrellana en el sillón dispuesto a disfrutar del tabaco y la infusión. usará el mismo fósforo para el cigarrillo que Melina. realmente. atenuada. como siempre. busca algo) y amaga retornar a su sillón pero. Un casi imperceptible rictus de sus delgados labios es suficiente para que Melina sepa que sir Roland está molesto por esta alteración de un hábito que. vestigio de su residencia juvenil en aquella colonia. la música de la jazz band que ensaya abajo. A fin de cuentas. 264 . en su consideración. por El Tony 264 Melina. Pero el caso es que ella no se cruzó. es poco menos que sagrado. Se escucha. revuelve algunos papeles buscando. sirve dos terrones con una pinza de plata que representa dos garritas de león y revuelve con una cucharita también de plata en obligatorio sentido antihorario. Y sir Roland.MARES DULCES. -Tampoco es para tanto –dice sir Roland en inglés.una taza de té humeante. Una vez presionado el tabaco en la cazoleta hasta alcanzar la consistencia adecuada. la cruzamos nosotros. como siempre. Ya encendida la pipa. -Es cierto. Ella intenta serenarse volviendo al sillón. sin embargo. va hacia su escritorio. se queda parada e indecisa en medio de la habitación. coloca sobre la mesa de cristal frente a él –sentado en uno de los sillones de un cuerpo. Luego acerca una azucarera -del mismo juego de porcelana Worcester que la taza-. se pone de pie después de permanecer unos segundos sentada frente a él. en apariencia. algo que no encuentra (si es que. le pone lumbre con un fósforo de madera de los que lleva en uno de los bolsillos de su chaleco. el idioma en el que siempre hablan entre ellos-. Cumplidos todos los procedimientos.

¡Qué idiota! -¿Idiota sólo porque carece de tu sutileza para la intriga? –discute Melina-. ¿O no? 265 .su seguridad es esencial para el negocio. lo que faltaba! Defensa corporativa –exclama sir Roland con falsa vehemencia-. quién lo mandó y para qué. Pues es tu músico talentoso el que armó el lío. ni ella es europea –retruca Melina. es que tenemos a los cipayos. El mío es la información. -En el Olimpo. -¡Uh. Melina no responde y sir Roland continúa: -Por otra parte. justamente. ese es su talento. Deberías saber que mi compromiso no es con una putita nativa. Además. ¿qué es esta novedad de poner en tela de juicio mis decisiones? Ambos se observan en silencio. en Europa la estaría pasando mucho peor. querida. por El Tony 265 -¿Pretendes que asuma alguna responsabilidad? –pregunta el inglés con una sonrisita irónica-. -Te recuerdo que mi músico talentoso permanece aquí porque tú quieres saber quién es. -¿Entonces. sino con los intereses británicos. después de tantos años. -Las chicas también son información. el único responsable de todo este incómodo episodio no es otro que ese Reynoso –dice señalando vagamente hacia el salón desde donde proviene la música de jazz-. Es músico.MARES DULCES. una baja irrelevante. -Quiero a mis chicas seguras. ¡tanto lío por una paliza! Ni que la hubiera matado. Hasta visto comercialmente –y eso sé que lo puedes entender perfectamente. Cualquiera lo nota. ¡Es tan torpe! Husmea sin el menor tacto. Para eso. los gurkhas y toda esa gente. -Melina. -Pero no estamos en Europa. -Mejor aún. Raquel sería algo así como una baja de guerra? -De hecho. las chicas son tu negocio.

mientras sale al pasillo y cierra la puerta a su espalda. -¿Y luego? -Depende… Para analizar mis jugadas necesito una visión despejada del tablero y. hizo recular el apenas insinuado otoño de nuevo hacia el Sur. En uno de esos curiosos vuelcos climáticos para los que los sabihondos porteños siempre tienen una explicación ad hoc. cuando se abre. Mis ojos no están acostumbrados a los obstáculos. deja a la vieja y cretina casera contando billetes en el hall de entrada y sube las escaleras hacia la habitación de Raquel. arqueando las cejas con pretendido candor. hacerlo inmediatamente transparente. le llega del interior un taconeso y. sin provocar lluvias. para su sorpresa. Hoy. No pensaba encontrarla aquí –le dice Tony a través del ramo de rosas. si algo interfiere. -Acá. antes de que todos se dispersen como cucarachas detrás de Benítez. engendrando un día soleado. húmedo y caluroso. Hay que hacerlo ya. aparece. Llevando un ramo grande de rosas en la mano.y. el único que prefiere eres tú. ¿Preferirías tú que se fuera? -Preferiría que hagas tu trabajo… quiero verlo con mis propios ojos. Tony le da un descanso a su trench coat y usa sólo traje. entonces es el momento –indica terminantemente sir Roland-. pero este tipo se ha convertido en un nubarrón… ¡es inadmisible! ¿Aún tiene las llaves de la caja? Melina asiente.MARES DULCES. -Vine a hacerle un poco de compañía y a asegurarme de que no le falte nada. por El Tony 266 -¿Preferirías que se fuera? –le pregunta sir Roland. el viento norte sopló toda la noche -cálido y cargado de humedad. -Hola. 266 . -Bien. uno de alpaca liviana color gris. Melina sonriéndole de un modo encantador –más encantador que nunca. Después de golpear la puerta.

MARES DULCES. Envíele mis cariños. -Bueno. por El Tony 267 -¿Cómo está? –pregunta Tony un poco apesadumbrado. ya que vine… -dice. bajando ahora el ramo. No en el estado en que se encuentra. me espera unos minutos y salimos juntos. una franja de unos dos metros de ancho del sol tibio de la mediatarde se proyecta sobre la vereda y la fachada del edificio a través de una separación entre dos construcciones ubicadas enfrente. no tuvo en cuenta el valor supremo de la coquetería en una mujer – dictamina.es que usted la vea. Hasta allí se mueve Tony en procura de. -Mucho mejor. -¡Qué bien! –exclama Tony. enciende un cigarrillo. Igualmente. desea que esos dientes fueran los suyos. No muy lejos de dónde se encuentra. Bajo y la espero en la calle. Si quiere. Eso la animó. qué tonto soy! -Simplemente. Melina entra nuevamente a la habitación y Tony baja. ¿verdad? -¡Claro… obvio. mirándose. ¿Podría dárselo de mi parte? -¡Claro! -le dice y toma las flores-. -¿Sigue sin querer verme? –pregunta y se le ensombrece el rostro. Tony también sonríe y asiente con la cabeza. En la calle. Y Tony. yo ya me estaba yendo. unos minutos de esa calidez que extrañó en los últimos días. al menos. No queremos someterla a esa humillación. adelantándole el ramo de rosas-. -Lo que no quiere –aclara Melina. -Por supuesto. también más animado-. deja ver la punta rosada y húmeda de su lengua tanteando el filo de los dientes. La boca de Melina. No hay fracturas ni daños irreversibles. una vez más. apenas abierta. La placidez de fumarse tranquilamente un cigarrillo apoyado contra la pared calentita y bajo ese sol contribuye a bajar 267 . con una sonrisa. -No creo que sea buena idea. Y quedan en silencio. El médico dice que va estar recuperada en unas semanas. Me gustaría pasar.

seguir juntos a algún lado?” El humor de Melina –al menos respecto de él. Allá arriba parecía acariciarlo con su sonrisa. tras una pausa. Tony nunca supo si alcanzaron a encontrarla porque los perdió de vista a los pocos minutos de llegar. por su parte. agrega con una sonrisa ancha-. deteniéndose a su lado. la casera vieja los observa mientras se alejan del brazo. tan llana. -Que agradece la atención y que la perdone por acusarlo. no le fue nada mal. Nunca antes se había mostrado tan simpática. Mira en ambos sentidos desde el umbral y. de ahí a conocer el lugar… 268 .está en su mejor día. Melina se cuelga de su brazo apretando su cuerpo contra el de él y caminan juntos. se le acerca. -¿Conoció ya la Costanera Sur? –le pregunta. -¿Vamos? –le pregunta con un mohín. Van para el garaje donde Melina estacionó el auto. al verlo. La misma con la que aparece por la puerta cuando Tony ya está terminando su cigarrillo. por El Tony 268 la ansiedad que le genera el estar esperando a Melina para “salir juntos”. donde los festejos suelen ser multitudinarios. “¿Salir juntos a dónde? –se pregunta-. más divertido y más interesante de pasar el rato que el jazz y hacia allí partieron en busca de compañía. Parada en el umbral. -¿Y. A los pocos días de haberse instalado en la ciudad. Que fue injusta y que no lo culpa de nada –le informa y. Ahora bien. decidieron que las mujeres eran un modo mucho mejor. riendo. Tony anduvo una noche de carnaval por la Costanera Sur. más que nada para dar un alivio a su excitación. ¿Y una vez afuera. de un momento a otro. Unos músicos de jazz bastante borrachos con los que apenas había compartido una jam session lo llevaron cuando. A él. qué dijo Raquel? –pregunta Tony. Tony asiente.MARES DULCES. Ah… y que es muy buen mozo.

cuyo medio óvalo entreverado de glicinas se abre al río. Acompañando a la rambla por el Oeste.desde la que se puede. entre los diques 3 y 4. hacia el Sur. algún que otro carguero importante -tal vez de cien metros de eslora. del otro lado de la avenida. Algunos navegan. La Costanera Sur.pero medio destartalado. la pequeña La Perla y las mellizas Don Juan de Garay y Brisas del Plata) o un kiosco (los también mellizos La Alameda y Delicioso Punch de 269 . aparece una cervecería (la Munich. aunque. Melina y Tony caminan por la vereda ancha y desierta delimitada por una balaustrada de motivo vagamente dórico. cualquier pequeña fluctuación del nivel del agua descubre o inunda cientos de metros de playa. la rambla. la actividad del puerto ya se va amodorrando. dependiendo del viento y las mareas ya que. hablando estrictamente. por la izquierda. varias chatas de río y decenas de botes de todo tipo y tamaño.MARES DULCES. unas escalinatas conducen a otra vereda –tres metros más abajo y casi igual de ancha. no está en la ciudad sino en una isla artificial creada para materializar la margen este de los diques que forman el puerto construido por Madero a fines del XIX. donde descansan. por la repetición de frontones triangulares y de altísimos cilindros que sugieren columnas monumentales.entra a la isla por el puente de la Av. cada tanto. por El Tony 269 Para no entrar en detalles. Reina en el lugar esa calma propia de los sitios de esparcimiento en jornadas laborables. en un lecho tan plano como el que tiene.llegan a la pérgola. bajar a la playa o al río. el enorme silo de Molinos Río de la Plata -que da una vaga idea de Partenón. anclados. Belgrano. A partir de allí. El auto de Melina –una coupe Packard 8 convertible del ’38 color marfil que a nadie pasa desapercibida. vía otras escalinatas. a Melina le contestó que nunca había estado. Cada tanto. a esta hora de la tarde. los jardines se sombrean de tipas y acacias entre las cuales. Atravesando esa isla de unos cuatrocientos metros se llega al paseo ribereño que enfrenta al río abierto. Dejando atrás.

por El Tony 270 Naranja). luz intermitente. Parados frente al río. al menos. especial. donde compran unos jugos para beber mientras caminan. movimiento. pura energía. por supuesto. Dan varias vueltas alrededor de la Fuente de las Nereidas. cada vez que lo ve o lo rememora. El brazo de Tony rodea el hombro de Melina. Ni siquiera es de las calles más interesantes del centro aunque siempre puede sorprender con alguna diversión. como los vampiros. Esta vez. sonríe. cantando tangos bajo la luz cada vez más rojiza del atardecer. tiene en más. finalmente. Melina opta por el Delicioso Punch de Naranja. luz de neón. Es “la calle de los cines”. La calle Lavalle. esta no es demasiado especial. seducidos por el vigor salvaje de los hipocampos encabritados en el instante mismo del nacimiento de Venus y la sensualidad de los cuerpos desnudos de tritones y nereidas y. por encima de todos ellos. abrigándola. De un breve metejón juvenil y exclusivamente bibliográfico con la India y su “espiritualidad”. a Tony le quedó un conocimiento básico de esa cultura -que él. el de la poderosa diosa del amor. después de eso. Y. De hecho.le resulte ridículo: un pastiche en el que se mezclan falsos balconcitos de estilo musulmán techados 270 . entre Maipú y Carlos Pellegrini. Pero Lavalle/energía. la brisa fresca les llega cargada de olor a agua terrosa y plantas descompuestas. los trescientos y pico de metros que Tony Reynoso recorre cuando se pone nostálgico de la 42. luz… Energía. luz. Es multitud. Y terminan sentados en el extremo del ancho espigón que se interna en el agua. de noche es única. se cagó de risa. son los dientes de Tony los que atrapan la punta rosa y húmeda de la lengua largamente deseada. se esconde al alba y Lavalle/materia le usurpa el territorio transitoriamente abandonado. A diferencia de aquella. la primera vez que Tony vio el cine Hindú.MARES DULCES.suficiente como para que el eclecticismo orientaloide de la fachada -extravagante y caprichoso.

sin lograr siquiera una justificación por el abandono del que ha sido objeto-. en el Delta del Paraná. desconcertado y de nuevo enojado. -¡Hace casi dos semanas que lo estoy buscando! –le reprocha Tony. las impúdicas maithunas *. su boca y la bocina. contra el muro lateral de una de las escaleras que suben a la pullman. inactivos y sombríos. tajante. En el foyer del cine Monumental –más sombrío y desierto aún. bajorrelieves de tipo más bien brahmánico –que no incluyen. (N. -Suficientemente lejos y a trasmano como para considerarlo un lugar bastante seguro – contesta Chamorro. Sin embargo y más allá de diversiones ocasionales. -Está bien –acepta Tony luego de una vacilación. frente a las boleterías. por El Tony 271 con cupulines. en contraste con la brillante luminosidad del día soleado-. en voz baja y cobijando.aplicados sobre columnas y frisos. por extensión. del A. Allí. los cines -que roban un alto porcentaje de la línea de frentes. -Está bien. en el hueco de la mano. -¡¿Y dónde demonios queda eso?! –exclama Tony. hay un teléfono público.apenas ofrecen al paseante una árida sucesión de puertas cerradas cuyos vidrios dejan entrever interiores desiertos. al no haber función por las las mañanas. ya me encontró. ¿Y cómo se llega hasta ahí? * Maithuna: unión sexual ritual en ciertas corrientes del tantrismo y.que ofician de ménsulas del balcón central y de cuyas trompitas enroscadas cuelgan faroles de metal y vidrio. está bien. motivo ornamental erótico vinculado a ella. Tony Reynoso habla con Ted Chamorro. -Bueno. Almorcemos juntos –propone Chamorro. y una encantadora serie de cuatro cabezas de elefante -o Ganesha.) 271 . Se llama El Tropezón. ¿Dónde nos encontramos? -En una hostería.MARES DULCES. por supuesto.

en el suelo embaldosado. Con su Duofold ya en la mano. Finalmente. a partir de la estación Borges va pegado a la costa del Río. como siempre. memorícelo y destruya el papel.lo han puesto aún más obsesivo de lo que ya lo habían puesto los episodios de las últimas jornadas. Tony compra un pasaje de ida y vuelta al Tigre por el ramal del Bajo que. anota –en la cara no impresa del recorte donde alcanza a transparentarse Producciones TRW. a menos de un metro de él. que no es fácil. por El Tony 272 -Anote. en Retiro. se decide por rasgar una esquina del afiche de la película Sinvergüenza que. Frente a una de las ventanillas que perforan el alto muro curvo de las boleterías. desde allí. impidiéndole a Tony acomodar el ojo para poder vigilar los movimientos y las caras de la gente que lo rodea.MARES DULCES. en los bolsillos interiores de su saco un lápiz o una pluma con la que anotar. 272 . con disgusto. Luego. los rayos de sol penetran en diagonal -como haces de reflectores. comienza a mirar alrededor en busca de algo sobre lo que anotar.atravesando el aire extenso y dibujando ahí abajo. tarea de cualquier manera destinada al fracaso teniendo en cuenta la multitud que circula a su alrededor.las instrucciones que le da Chamorro para llegar al lugar de la cita partiendo de la cabecera. Tanto contraste deslumbra y enceguece. Usando la parte horizontal del teléfono público como apoyo. unos rectángulos blanquísimos que replican la sucesión de ventanas de ahí arriba. en una lancha colectiva. Las insistentes advertencias de Chamorro acerca del especial cuidado que debía poner en no ser seguido –lo repitió tres veces durante la brevísima comunicación. ¡Y cuide que no lo sigan! -Espere un segundo –pide Tony mientras busca. cuelga sobre la pared. A través de la línea de ventanas que se abren en la bóveda aplanada del hall central de la estación Retiro. hasta el Tigre y luego.

Tony camina ahora hacia el centro del hall donde se detiene. Ni bien lo sueltan. delante de la cartelera. inmovilizándolo.MARES DULCES. La gente que lo rodea. Al contrario. sin aparentar el menor apuro. para comprar cigarrillos y fósforos. paralizada por la sorpresa. le pareció que lo seguía en el centro. Sin embargo. días atrás. alcanza a ver cómo dos hombres agarran a un tercero por los brazos. unos metros detrás de él mientras compraba el pasaje. Apu- 273 . aprovecha el trayecto para prestar atención a todo el lugar con pretendido disimulo y. tal vez observándolo de reojo. usando su mano libre. El tipo intrascendente del traje gris arratonado sigue en el mismo lugar. Un tren acaba de arrivar y una multitud desciende de él -colmando el lugar.y se encamina hacia el hall. En los retazos de cara que pueden distinguirse entre los dedos y la sangre. mientras paga y espera el vuelto. y uno de ellos. Tony decide marchar hacia los andenes mirando cada tanto por sobre su hombro para vigilar al tipo que. por El Tony 273 Cruzando el hall hacia un kiosco. Tony cree recordar que estaba de pie. pretendiendo estudiar los horarios. llama en particular su atención. la víctima cae al suelo atontada. un hombre de una vulgaridad absoluta metido dentro de un vulgar traje gris arratonado. Tony cree reconocer al hombre de espeso bigote negro que. Uno. hace otro tanto. no atina a actuar mientras los asaltantes revisan apresuradamente los bolsillos de la víctima y escapan corriendo con la billetera y el reloj. tomándose la cabeza con ambas manos. adolece de cualquiera. Todo el mundo –y nadie. apoyado contra una columna y leyendo el diario que ahora lleva plegado bajo el sobaco izquierdo. un griterío a sus espaldas lo sobresalta.es sospechoso. Recién ahí. El del traje gris hace lo mismo unos metros a su derecha y atrás. logra sin embargo mantener constante su distancia respecto de él. No por algún rasgo específico. Por sus dedos ya corren unos delgados hilitos de sangre. Mientras imagina cómo eludir al presunto perseguidor. Girando inmediatamente. le descarga un par de golpes sobre la cabeza con una cachiporra de esas que se llevan ocultas en la manga del saco. sin embargo. comienzan a acercarse al caído formando un tumulto a su alrededor que termina ocultando la escena a los ojos de Tony.

Ahora convencido de que. Una modorra –producto del traqueteo del tren ya en movimiento y de su inusual madrugón. lo recorre hasta el otro extremo y. alejándose rápidamente hacia la salida. a bastante distancia. al hombre del traje gris besando y abrazando efusivamente a una mujer que acaba de bajar del tren. la música empieza a sonar en su cabeza. Completamente inmerso en el paisaje. pero nadie podrá afirmar que se trate de una vida silenciosa. la ribera –que alterna zonas residenciales y pajonales. El entrecerrar los ojos. se arrellana y enciende un cigarrillo. Más relajado (pero. está siendo seguido. al que logra subir con mucho esfuerzo y varios codazos.lo acecha y logra vencerlo. Unos metros más adelante. se dejan llevar por el torrente. la silueta gris de un carguero o el triángulo blanco de un foque. Mientras el torrente lo arrastra sobre sus propios pasos. intenta detenerse y mirar hacia atrás. un tarareo susurra en sus labios y los dedos de la mano marcan el ritmo sobre el apoyabrazos. Bajo una pelambrera hirsuta que se dibuja recta- 274 . Cada quien que haya conocido a Tony Reynoso podrá juzgar su vida interior de muchas maneras distintas. Al despertar. abrazados y sonrientes. a la vez. también. al horizonte recto y acuoso lo quiebran. Más allá. definitivamente. a su derecha. Luego. desde allí.está pasando rápidamente tras la ventanilla. por El Tony 274 rando el paso. enojado consigo mismo por no poder evitar entregarse a fantasías persecutorias aunque. justificándose por la ofuscación que le produce la situación en que se encuentra) se deja caer en un asiento. de tanto en tanto. Tony respinga sobresaltado cuando una cara grotesca aparece de repente frente a la suya. manteniendo la distancia. Tony se introduce a contracorriente y con dificultad en la oleada. se asoma con disimulo por una ventanilla logrando ver. bosquecitos petisos y ocasionales palafitos de chapa y madera. alcanza a ver por entre las cabezas que el hombre continúa detrás suyo.MARES DULCES. Ya adentro del vagón casi vacío. enfila directo al tren.

fruncido.le resulta cómoda a esa distancia de la suya. con buena voluntad. esa. y colgando sobre el espacio que dejó vacío el mentón al huir. Tony logra identificar como una frase corta en alguna lengua romance del grupo iberorrománico. por su propio peso. probablemente. Es la bisectriz de ese ángulo de divergencia –y no los ojos mismos.campean dos ojos grises. Sin usar las manos –que descansan perezosamente en los bolsillos de su pantalón. saltones como los de un sapo.la que “mira” a Tony. en cambio. La imagen evoca en Tony un cuadro cinematográfico que no termina de precisar. de tan prominente. De la hendidura entre esos labios brota un sonido a la vez siseante y gutural que. El labio superior. Y para. podría interpretarse como una sonrisa de disculpa y ubica la punta del tabaco sobre la llama del fósforo que Tony sujeta entre pulgar e índice. El tipo se retira apenas unos centímetros con un rictus lateral de la boca que. Un cigarrillo aún apagado asoma detrás de ella encajado en la comisura de la boca. y tiende a introducirse en la boca. haciendo que su fiero rostro quede envuelto en una nube. Mucho menos. tal vez. y que siguen trayectorias divergentes. tras un rato. asiente.MARES DULCES. probablemente el castellano: -¿Me daría fuego? Cuando logra comprender. 275 . por El Tony 275 mente muy cerca de las cejas –inhumanamente cerca. casi inexistente. tal vez por no encontrar allí el respaldo de una dentadura. pero le pide con un gesto que se aparte para poder maniobrar y encender el cigarrillo sin poner en riesgo de combustión su propia nariz. el extremo bulboso de una nariz parece casi tocarlo. Una hilada de dientes desparejos y marrones de nicotina queda expuesta hasta las raíces. es delgado. o. sólo está adherido por la saliva al labio inferior. alejarlo ya que ninguna cara masculina –ni buena parte de las femeninas. simplemente. una mezcla de los Quasimodos de Lon Chaney y de Charles Laughton. tan grueso que parece volcado. Más abajo.el fenómeno da cuatro profundas pitadas y exhala todo el humo de una vez.

sobre la margen derecha del río Tigre. tal es el tráfico de embarcaciones desde largas lanchas colectivas hasta pequeños botes a remo. El viaje ya está por concluir. una avenida urbana. un tango-. por El Tony 276 Agradeciendo con un movimiento de cabeza y su insólito siseo gutural.MARES DULCES. no puede dejar de asomarse cada tanto y observarlo con pretendido disimulo. por fascinación morbosa o por ambas a la vez. enfrentado a Tony. se dirige al embarcadero de lanchas colectivas. según las indicaciones Chamorro. Tigre –el lugar tomó el nombre del río. parece echarle ocasionales y fugaces miradas que Tony intentará evitar ubicándose de modo tal que las cabezas de los pasajeros sentados entre ellos se interpongan a las visuales. el río parece. dejando que los pasajeros que bajaron junto a él y van en esa misma dirección lo pasen de largo. donde la pampa líquida ya entregó su horizonte recto e infinito al perfil verde y sinuoso de las primeras islas del Delta. con techos inclinados de chapa ondulada. de verde. La terminal Delta es un edificio pequeño. Tony recorre todo el vagón con la mirada. vinculadas entre sí por un 276 . sea por temor. la cara grotesca ha desaparecido. Cuando vuelve la vista al interior del vagón. pasando por barcazas. Sin embargo. El andén está también cubierto parcialmente -en un tramo mucho más largo que el edificio. obviamente. ansiosamente. muy cerca.con un techo de chapa ribeteado por una cenefa que recorta flores de lis. Con esfuerzo –y tarareando. más bien. lanchas a motor de varios tipos y tamaños y veleros deportivos. pero sin resultado. logra centrar su atención en el paisaje que discurre tras los vidrios. Al llegar al extremo. Tony camina bajo esa sombra muy lentamente hacia el extremo norte. el tipo se aleja y se sienta unas filas más adelante. como si de repente lo extrañara (lo que es morbosamente cierto).es un suburbio bastante populoso de Buenos Aires que se extiende sobre ambas márgenes del río. Desde allí. De unos cuarenta metros de ancho. de típico estilo inglés. muros de ladrillo naranja oscuro y ventanas de madera pintadas. para sus adentros.

En el interior se disponen banquetas corridas perimetrales y. Una estructura también de madera. El casco de la embarcación. no más de un metro. de una hermosa madera de caoba barnizada. los pocos pasajeros que trae para luego ser abordada por Tony y las otras quince o veinte personas que esperaban junto a él. primero. en el centro. río arriba. Tony se sienta en la línea perimetral. se mantiene horizontal. muchos de los cuales venían en el mismo tren que él. es inevitable que una buena parte de los que llegaron hasta allí. continúe su camino hacia alguna de las tantas islas que forman el Delta.MARES DULCES. delgada. Dada la clemencia del clima. del embarcadero donde se encuentra ahora Tony. Mientras compra su boleto en un puestito al costado del muelle. Ventanillas de madera con hojas rebatibles forman una hilera continua bajo ese techo. transversales que miran hacia proa. el aire fresco y oloroso del río envuelve completamente a Tony y llena sus pulmones. sin embargo. Tony vigila desconfiado a los que lo rodean. Así. injustificada. entre fantasías persecutorias e intentos de racionalización. Esta inclinación le confiere a la lancha un perfil respingado aunque. ya que se embarca por popa y a babor y no quiere conceder su espalda. para poder navegar los arroyos poco profundos de la región. ni bien la lancha suelta amarras y toma velocidad. las ventanillas se encuentran mayormente abiertas de modo que. más alta en proa para afrontar el oleaje. tiene casi cuatro metros de manga por unos veinte de eslora y poco calado. a partir de allí hasta popa. el corte casi vertical de la quilla de proa la hace austera. pasa el rato hasta que llega la lancha de la que descienden. que se trata de una desconfianza tonta. cerca de la proa y a estribor. a la vez. liviana y de apariencia endeble techa casi toda la cubierta con excepción del triángulo de la proa y de una plataforma pequeña a popa por la cual se aborda. se adelgaza -siguiendo una suave curva descendente de la borda. Reflexiona. 277 .hasta la mitad del casco y. por El Tony 277 puente ubicado a unos quinientos metros. La obra muerta.

al paisaje que se mueve tras las ventanillas. vuelve a observar uno por uno los rostros y las actitudes. de unos quince metros de ancho y 278 . nadie es. incluso. es telón de fondo de grandes casonas de fin de semana y clubes solariegos cuyos parques bien domesticados se extienden sólo unas decenas de metros hacia el interior de las islas donde son inmediatamente devorados por la espesura salvaje.y. el río Tigre derrama sus aguas en el mucho más ancho río Luján y. en cambio. como Tony se sabe ingenuo en estos asuntos. estando ahí. aunque es alta para pleno otoño. es notablemente más baja que la del trópico. entregados mansamente al transcurrir del tiempo.MARES DULCES. en algunas partes. tal vez sumidos en sus pensamientos o. caso omiso de la temperatura que. en otras. a no más de cuatrocientos metros. sospechoso pero. El paisaje es atractivo. a medida que lo cruzan -sorteando embarcaciones que lo navegan longitudinalmente y soportando su oleaje perpendicular-. vestidos con ropas sencillas y bastante maltratadas por el uso. por supuesto. permanecen inmóviles. con la mirada vaga. Sin embargo. Algunas mujeres lidian con chicos inquietos y ruidosos. Casi todos son humildes isleños de piel oscura y rasgos aindiados. simplemente. se abre a los ojos de Tony una nueva y sorprendente perspectiva. Como siempre. El río Luján ha quedado atrás y la lancha navega ahora por un río como un corredor. Le recuerda bastante los paisajes tropicales que conoció en su juventud haciendo. Finalmente. Nunca imaginó que existiera un sitio como este tan cerca de Buenos Aires. por El Tony 278 A poco de dejar atrás el embarcadero. en él. llega hasta el borde mismo del río –hundiéndose. Otros pasajeros. tampoco le es posible sostener demasiado esa tarea sin transformarse él mismo en un sospechoso a los ojos de todos los demás. La margen opuesta se acerca rápido: un alto y denso muro de vegetación selvática que. pero Tony se distrae de él unos segundos para analizar una vez más a sus compañeros de viaje. para él. la comprobada inutilidad de todo esfuerzo en esa dirección termina por llevarlo nuevamente al exterior de la embarcación.

para poder continuar su camino. ya aminorando la velocidad y acercándose a un muelle en el que Tony logra distinguir la figura de Chamorro esperando de pie. la lancha alcanza la orilla opuesta para ingresar en el Canal de la Serna. Parece de buen humor y sinceramente contento de verlo.mira sin mayor interés los rostros que se dejan ver a través de las ventanillas abiertas. 279 . Tony se apea sobre una plataforma baja y pequeña ubicada en uno de los extremos de la estructura de madera y sube por una rudimentaria escalera. típica matrona criolla. Raramente. mientras el isleño que lo conduce –quieto y con las manos apoyadas blandamente sobre los remos caídos. Después de casi una hora de navegación y varias paradas en muelles ignotos. en ese lugar. tal vez sólo esperando encontrar alguno conocido al que saludar. algún bote a remo parece surgir de la espesura y se detiene a esperar el paso de la lancha –y la perturbadora estela que deja a su paso. la continuidad del muro vegetal se altera: un muelle de madera que denuncia la existencia de una parcela habitada o la irrupción de algún afluente. los brazos cruzados sobre el pecho y vestido con un traje claro más acorde con el paisaje que con el clima. empujado por la expansión incontenible de la selva. tiene unos seiscientos metros de ancho. Arriba. Chamorro lo recibe con un apretón de manos mientras le palmea afectuosamente el hombro. De tanto en tanto. la lancha emerge repentinamente del paisaje abigarrado de las islas al paisaje despejado del Paraná de las Palmas que.MARES DULCES. pequeños riachos apenas navegables que la selva techa como bóvedas. El cruce es dificultoso no sólo por la distancia a cubrir sino por el oleaje que producen las embarcaciones de considerable porte que lo transitan. Detrás de él baja una cincuentona morena y rechoncha. Cabeceando. por El Tony 279 otro tanto de altura determinada por el muro de árboles que lo flanquea y que parece a punto de precipitarse sobre él.

Tony. pregunta con preocupación si. me lo pareció varias veces. no lo habrán seguido. espías alemanes y unos cuantos personajes que todavía no logramos identificar. Al menos el viaje es pintoresco. Uno no ve mucho tiempo a la misma persona. hace dos semanas que lo sigue gente de Gordon. como esperando. efectivamente. -¿Piensa que lo siguieron? –pregunta ahora Chamorro con el mismo tono afectuoso. 280 . No sé bien cómo. pero usted logró ponerse exactamente en el ojo de la tormenta. Ella asiente con un gesto casi imperceptible y baja del muelle por una escalera opuesta a la que usaron para subir. ambos quedan unos segundos en silencio observando la lancha partir y alejarse. La matrona permanece parada a un lado y a prudente distancia. -Creo que no. Tony asiente escuetamente. Chamorro sonríe divertido y. simulando no darse por enterado del mensaje. por sobre el hombro de Tony. Tony observa azorado cómo la siniestra espía –dejó de ser una matrona criolla en el momento mismo de la revelación. -¿Alguna dificultad? –pregunta Chamorro. le hace una ligera inclinación de cabeza a la matrona. -No. Tony se confiesa sorprendido por la magnitud que el asunto ha alcanzado y. -Requiere entrenamiento detectarlos –le explica Chamorro sin perder el buen humor-. La embarcación se aleja lentamente. pero debían ser ideas mías.MARES DULCES. además de nosotros. señalando un impreciso derredor. donde la espera un isleño en un botecito desvencijado. Procura mostrarse frío como expresión de su enojo por el abandono al que lo sometió.se sienta en el banquillo de proa y el hombre comienza a remar. -No me diga que este lugar no es un paraíso –exclama Chamorro con entusiasmo evidentemente genuino. del Ejército Argentino. tras reflexionar un instante. por El Tony 280 Después de esa primera efusión. se van relevando. En realidad. De hecho.

Necesito saber todo. Tony pregunta cómo lo hicieron. -¡Uh. Según me informaron por radio desde Tigre hace un rato. Chamorro le advierte. -¡Lo vi! ¡Le rompieron la cabeza! Chamorro lo mira. charlemos mientras almorzamos. que seguramente va a preferir no saberlo. por El Tony 281 -¿Además de nuestra amiga? –pregunta Chamorro. Venga. ¡Por supuesto que lo siguieron! Pero espero que ninguno haya logrado llegar hasta aquí. -¿Y en el tren…? –insiste Tony. El que la conoce. me imagino –dice Chamorro. sí. sonriendo-. inmutable. a dos no identificados en el tren y a un hombre de Gordon en el embarcadero.MARES DULCES. tomándolo del brazo. -Me imagino. La ventaja era nuestra. qué ingeniosos que son! -Eficientes –corrige Chamorro. La hostería es un edificio de madera y. simulamos un asalto. condescendiente y. desactivamos a un espía alemán en la terminal de Retiro. para hablar de su maldita eficiencia es que he esperado tanto verlo. muy eficientes! Pues. tiene el piso sobreelevado alrededor de un metro y medio por encima del nivel de tierra la 281 . por el contrario. no quiere dar el menor lugar a otra polémica como la que se suscitó en ocasión de sacar del medio a Converti. lo guía rumbo a la hostería a la que se llega atravesando un jardín-. El que no conoce anticipadamente la ruta debe garantizar la continuidad de los relevos. con aires piadosos. como casi todas las construcciones del Delta. después que usted embarcara hacia aquí. -En la terminal. debe hacer todo lo posible por interrumpirla. -¡Ah.

a la vez. un amplio sector descubierto. delgadas columnitas soportan una galería con techo de chapa acanalada y cielorraso de madera que cubre completamente la terraza. un par de senderos de pedregullo que confluyen diagonalmente en el muelle y unos pocos grupos de arbustos podados. el ancho canal surcado por ocasionales lanchas y barcazas y. al fondo. 282 . Nada es demasiado en esta materia. sólo Tony y Chamorro ocupan la terraza. -Me preocupa su seguridad –afirma Chamorro-. una brisa constante y fresca lo mitiga lo suficiente como para que ambos estén a gusto en esas condiciones. -Al fin y al cabo. en consecuencia. aunque bastante más robusta. el lugar está casi desierto de huéspedes. Chamorro observa casi extasiado el paisaje mientras Tony le da sus quejas y una mujer -silenciosa y reservada como una momia. a su vez y merced a la pendiente del jardín.les sirve diligentemente el almuerzo. cualquier infeliz sabe que Reynoso es Pereyra. sentados a una mesa redonda en la parte descubierta. El calor del sol se hace sentir sobre el cuerpo pero. pero debe entender que son los riesgos habituales. se encuentra casi otro tanto por encima del tablestacado que consolida la ribera. por El Tony 282 que. Como es un día laborable de otoño. no sé para qué demonios cambié mi apellido. Inmediatamente delante de ellos se despliega el sencillo jardín que los separa de la costa. Rodea completamente el edificio una terraza de piso entablonado de unos tres metros de ancho delimitada por una sencilla baranda de hierro forjado con barrotes verticales y una guarda de rizos decorativos. la masa verde y compacta de la selva recortándose contra el cielo sin nubes pero de un celeste algo velado. excepto en uno de los flancos donde esta avanza varios metros más allá de la proyección del alero quedando. En el mismo perímetro. ¿Qué clase de identidad protegida es esta? ¿Y Gordon… cómo puede ser que haya venido directo a mí? Es evidente que ustedes tienen filtraciones.MARES DULCES. Más allá. una extensión de unos veinte metros con el césped bien cortado. dadas las brutales crecientes que pueden ocurrir en apenas cuestión de horas. De hecho.

Después de beber un trago de vino tinto. paladeándolo en silencio. Atravesada la capa exterior. creí que era útil… -Sí… para su bolsillo. Chamorro también aprovecha la pausa para dedicarse a su dorado del Paraná a la parrilla. no empecemos de nuevo con lo de Converti! -Está bien. que Chamorro tiene razón. para sí mismo. 283 . aunque no esté dispuesto a concederle el reconocimiento. Le recuerdo que este no es mi trabajo. Tony calla y Chamorro se adjudica un punto.MARES DULCES. en realidad. Pero el músico no está dispuesto a regalarlo. el cuchillo se desliza sin sobresaltos por el interior rosado y el jugo que se libera al cortar se esparce por el plato mojando algunas de las gruesas y doradas papas fritas que adquieren. -Y tenía que mantener distancia y… -Tampoco usted empiece de nuevo –lo interrumpe Tony-. por El Tony 283 -No para mí –se queja Tony mientras hinca el cuchillo en un grueso bife. Todo se jodió cuando lo golpearon a Converti. se lleva otro trozo de carne a la boca y lo mastica lentamente. Yo no elegí… -Mire. ya había cometido demasiadas cagadas. Por más que se queje. Tony. -¡Por Dios. en esa parte. asado abierto bajo cubierta de tomates. un tinte rojizo-. a usted no le quedaba demasiado margen para elegir según su vocación. está bien… El caso es que vine a informar sobre un sospechoso y ahora resulta que lo tengo respirándome en la nuca. -Pero entre lo que pactamos originalmente y todo esto hay una gran distancia –vuelve a quejarse Tony. al cabo de un rato-. cebollas y morrones rojos. No tuve otra opción y… además. apuesto a que sin nosotros estaría bastante peor… mucho peor. Tony –lo interrumpe Chamorro-. cuando lo conocí. espolvoreado con cilantro y regado abundantemente con limón. de un marrón grisáceo con las marcas negras de la parrilla. Tony rememora el pasado cercano y acepta.

por supuesto –responde Chamorro luego de una breve vacilación-. por El Tony 284 -No es la primera vez que me acusa de lo mismo.MARES DULCES. Digamos… que creo le gusta mucho el dinero. Permanecen largo rato sin volver al tema. -Ah. Gordon me arrinconó. Pero no tanto. -Desde ya. me abandonó a mi suerte y me cerró la puerta de escape para salvar su pellejo. continúa: 284 . ¿Qué le parezco. Ahora calla Chamorro. en verdad. por un lado. despertándole sentimientos encontrados y simultáneos de piedad. Usted está a salvo sólo porque aún no logró obtener el dossier Mar Dulce. Parte de ese rato comiendo en silencio y parte comentando intrascendencias acerca del paisaje del Delta y su similitud con algunas zonas del Mississippi. ¡Estamos hablando de vida o muerte! –le advierte con vehemencia y espera unos segundos a que la advertencia le entre en la cabeza-. usted se asustó (tanto o más que yo). -Tanto… mucho… ya entramos en el terreno resbaladizo de las impresiciones donde yo podría responderle que no le creo… demasiado… -Crea lo que quiera –dice Chamorro. Punto para Reynoso. -¡Tony. ¿O creyó que con eso se libraría de Gordon? El silencio de Tony y su expresión le dicen que sí. y desprecio por la estupidez del músico. que esa era su expectativa. una especie de Shylock? -¿Qué? -Shylock… El Mercader de Venecia… Shakespeare. Y también creo que usted usa el argumento del dinero para no reconocer que. Un comentario da pie a Chamorro para retornar dramáticamente a su asunto. por el otro. -¿A usted no? -Sí. no tuve opciones. despierte! Lo de Converti no fue nada comparado con su situación actual. Sin demostrar ninguno de los dos. cortante.

en definitiva. Y. -¿Cómo? ¿Con matones armados? -¿Por qué no? –pregunta Tony alzando los hombros-. Puedo responsabilizarme por una paliza a un contratado local pero no por un tiroteo con oficiales de inteligencia. Hay demasiado en juego… Se interrumpe cuando aparece la mesera con los postres: un generoso triángulo de budín de pan a medias sumergido en caramelo líquido. su rango es. vuelva a casa. Mientras da las últimas pitadas al cigarrillo que encendió apenas terminado su bife. Se refugia en esta hostería y organizamos las cosas para que. él no esperará mucho más. de ninguna manera! –y niega enfáticamente con la cabeza-. muy superior al mío. Chamorro continúa. en unos pocos días. por El Tony 285 -Igualmente. es mucho más que lo que creí que encontraría. apartando el postre apenas comenzado y encendiendo otro cigarrillo. Retira los platos de comida y los cubiertos y coloca los nuevos ante cada uno de ellos. maneja orondo el timón y las charla festivamente. pero ninguna prueba. -Hagamos una cosa: deje todo ya mismo. -¿Y si me protegieran hasta conseguirla? –pregunta Tony tras una larga cavilación.MARES DULCES.mientras un tipo entrecano y ridículamente disfrazado de capitán. La Operación Mar Dulce. usted ya se ha convertido en una molestia… ¡Qué digo. para Tony. especialmente el paso de un largo yate sobre cuya cubierta dos hermosas chicas toman sol vestidas –aunque no demasiado. sin pruebas. Tony observa el río. jamás se me hubiera ocurrido exponerlo a usted. De haberlo sospechado. Cuando la mesera se retira. un peligro! Sabe demasiado. y un cono truncado de flan con crema y dulce de leche. siquiera. Es más. 285 . Con o sin esa carpeta. para peor con la banca Shroeder metida dentro. sigue siendo un agente del Departamento de Estado. Recuerde que tenemos muchas sospechas acerca de Gordon. ¿No son su especialidad? -¡No. para Chamorro.

entonces. como la vez pasada? -Tengo… –empieza a decir Tony. justamente por eso. -¡Usted sí que es una verdadera caja de sorpresas. justo delante de ellos.MARES DULCES. y se detiene en medio del jardín. lo incita? ¿Qué tiene? ¿Un rapto heroico… o es simple perversión? -Es su propuesta lo que no me incita a nada. Tony! No se ofenda por lo que voy a decirle. -¡No se las dé de sabio! Claro que me doy cuenta de cuál es la importancia de este asunto y. “Volver a casa…” ¿Qué casa? Si alguna vez tuve algo que encaje en esa definición fue hace tanto tiempo que ya casi no puedo recordarlo. esta misma noche podría hacerme de ese bendito dossier… aún conservo las llaves de la caja fuerte. visiblemente incómodo por desnudar su intimidad y Chamorro. -La verdad es que no lo entiendo –dice Chamorro-. comienza a entender. Del barco le responden con tres pitidos de sirena. en lugar de desalentarlo. limpiándose las manos con un repasador. Además. ¿Acaso tomar conciencia de lo grave de su situación. El muchacho lo sigue con la vista hasta que desaparece tras una arboleda compacta que se extiende a unos cien metros y entra de nuevo al edificio. Tony continúa con ánimo vacilante. -¿Una cita… de esas? Tony asiente. Una barcaza enorme pasa lentamente por el canal. por El Tony 286 -¿Y. Se miran durante un largo rato.sale corriendo de la hostería. -¿Y se piensa meter así nomás. agitando un brazo en alto. también. de que debo ubicar allí un agente realmente capacitado. indeciso. de a poco. botas de montar 286 . resigna semejante información? Pareciera que el que no se da cuenta de lo que está en juego es usted. Altmann.…tengo una cita con… la Srta. me doy cuenta. pero a esa mujer siempre me la imaginé con chaqueta de cuero negro. Un muchacho de delantal blanco –probablemente el cocinero o su ayudante.

Tony responde al cabo de un largo silencio: -Sinceridad por sinceridad. por El Tony 287 y un gorro de oficial de las SS disciplinando mequetrefes. Ella está ocultando. lo sé. mejor no me explique nada más. sino lo que uno es. importantes. no? Porque es evidente que algo le está trastornando el juicio. pero nunca diría que es un mequetrefe de esos.. Tampoco me trate como a un estúpido. desentendiéndose de la ironía. pero mequetrefes al fin. una impresión bastante similar. -Del ambiente de mierda en el que le tocó vivir. malhumorado. reconozco que su presunción es bastante verosímil –le dice y. -Sólo le he hablado con sinceridad. Tony se arrepiente de haberse expuesto de tal modo al cinismo de Chamorro. ¿Usted también resguarda su verdadero yo? -Ella es mujer –señala Tony. Y esa mujer es una verdadera experta. -¿Debo agradecerle el cumplido? –pregunta Tony. Mire. -Que no es muy distinto al ambiente de mierda en el que vivió usted casi toda su vida. -Todos ocultamos algo –lo interrumpe Chamorro-. yo diría que la pone a resguardo. dejando ya traslucir un dejo irónico. Más que ocultarla. Y usted tendrá muchos defectos. no puede decirme eso! ¿No se habrá aficionado a algún radioteatro de la tarde. Algo más profundo… como la verdadera personalidad. -¿A resguardo de qué? –pregunta. No sé si podría soportar otro argumento de esa naturaleza. en este negocio. -Sí. aún. mi amigo. agrega-: Yo tuve. Más. tal vez. serio.MARES DULCES.. al conocerla. Pero cada vez me convenzo más de que Melina Altmann no es lo que parece. No me refiero a ocultar lo que uno hace. Chamorro lo mira unos segundos y no puede contener una carcajada. tras una nueva pausa. -¡Por favor. Fastidiado. ¿Qué lo habrá hecho suponer que Gordon era el único? Chamorro suspira y continúa: 287 . es obvio.

MARES DULCES. trataré de protegerlo hoy y mañana. por El Tony 288 -Volviendo a nuestro tema. usted está totalmente loco… pero debo reconocer que la propuesta de conseguir ese dossier hoy mismo es de verdad tentadora… suspira nuevamente y concluye-: ¡Bien!. en dos días lo sacamos del país! ¿Está claro? 288 . como yo lo veo. ¡Pero. con o sin él.

Y los resultados nunca eran concluyentes. aunque mantuvo la base del stride que aprendió con los negros del Harlem. A diferencia de buena parte de sus contemporáneos. al menos las susceptibles a la seducción de ciertos atributos que Tony poseía: buena pinta. Las mujeres lo buscaban sin demasiada censura. conversación culta. cierta sorna de algunos músicos. mano abierta y un cierto aire ingenuo de niño crecido que les daba el golpe de gracia. A pesar de la rispidez de la época. ropa elegante. en las improvisaciones raramente abandonaba la línea melódica o el riff original sino que los rearmonizaba dentro de nuevas progresiones de acordes. dio un salto cualitativo al reinterpretarlo desde su consistente formación teórica. y es bien conocido el poder erógeno de la resistencia. 289 . a pesar de la admiración que había profesado por la sobriedad de Basie. Tony acabó zambulléndose de cabeza en la glamorosa vida nocturna de la ciudad. Su estilo musical se fue afianzando y.MARES DULCES. no siempre exenta de envidia. Su batalla contra el rigor y la moderación de lo clásico se peleaba en todos los frentes de su vida. Además era selectivo. a veces. estilo. por El Tony 289 TONY REYNOSO Los deprimidos ‘30. por otra parte. tenía cierta inclinación a la grandilocuencia y se rendía fácilmente a la tentación de presumir de su hábil digitación abusando de florituras y fraseos rápidos y peliagudos que le valían el aplauso entusiasta de los aficionados y. escenario. El dinero apenas rozaba sus manos en el rápido tránsito de la obtención al gasto y mucho de lo que hasta entonces había considerado pura frivolidad se le fue haciendo hábito. agarraron a Tony Pereyra ya bien parado en el ambiente jazzístico neoyorquino como un joven. talentoso y dúctil pianista. Y. Tras aquellos primeros tiempos en que probó prudentemente con el dedo gordo del pie. nunca la pasó realmente mal. Sorna. sucesores inevitables y de todo derecho de los rugientes ’20.

Luego. no continuó en Londres y París. presente. En el ’35. disolvió su pequeña banda para incorporarse a la que estaba formando Tommy Dorsey tras la ruptura de la Dorsey Bros.MARES DULCES. se llenó la nariz de coca y se fue a buscar consuelo en la cama tibia de una de sus amigas complacientes. por poco. una de las favoritas de Francisco-. por El Tony 290 Tony tocó en espectáculos musicales de Broadway. el cuerpo había ido a parar a alguna escuela de medicina o algún centro de experimentaciones médicas para que las partes constitutivas de su cadáver contribuyeran a lo que el sujeto vivo y entero no había contribuido jamás: el avance glorioso de la ciencia. Maldijo. No era. Orchestra que codirigía con su hermano Jimmy. Había visto poco a su padre en los últimos años y hacía casi dos que no sabía nada de él. aunque la abandonó al poco tiempo y en buenos términos para intentar su primera experiencia como director con una orquesta pequeña –The Manhattan Sound Department. se sentó al piano. De regreso en New York.gira por todo Estados Unidos que. protagonizando las batallas interiores que Tony libraba día a día ante el piano. tocó en su honor el melancólico adagio de la Sonata Nº 12 en fa mayor de Mozart. Sintió remordimientos y lloró largo rato frente al papel. 290 . aunque siempre seguía allí. el jazz que más le interesaba pero fue una propuesta económicamente tentadora para un momento difícil. probablemente.con la que realizó una larga –aunque poco lucrativa. supo que. cuando quiso visitar la tumba. transcurrido un tiempo en la morgue sin ser reclamado. un telegrama que dormía desde hacía meses sobre el parquet de su departamento le anunció la muerte de Francisco. lloró de nuevo. integró numerosas bandas y acompañó a solistas en giras y grabaciones. En el ’33 trabajó con Benny Goodman en la banda con la que se lanzó Billie Holiday.

pero ese nunca fue su problema. se hizo adicto al estilo de vida. Tony logró intercalar como divertimento una larga cita rearmonizada de A Vucchella. por El Tony 291 Dos años después. restoranes caros y exóticos. se estaba reacomodando en negocios presuntamente legales. Tony. en fin.que estaba a punto de inaugurarse y que prometía ubicarse entre lo mejor de Manhattan. la costumbre entre los de su profesión y el hedonismo le reclamaban. no eran más que bambalinas detrás de las que iban y venían toneladas de cocaína. 291 . por supuesto. ropa a medida. especialmente inmobiliarios y gastronómicos aunque. pero parecía no ser tan fácil de probar. accesorios suntuosos. licor importado. nadie se engañaba al respecto. naturalmente. recibió otra propuesta más tentadora aún: formar y dirigir la orquesta estable de un night club –Frankie’s. Fueron tiempos gloriosos… hasta que dejaron de serlo. cierto dispositivo de su mente que lograba mantenerse a baja temperatura. A partir de la Enmienda XXI. Buen dinero. Un tiempo atrás había tenido la oportunidad de escucharlo en un concierto de Dorsey y cuando. en medio de una improvisación sobre Embraceable you. no tuvo la menor duda acerca de quién era su hombre para hacerse cargo de la orquesta. El dueño se llamaba Frank Rizzo y era un mafioso de origen napolitano que había acumulado una enorme fortuna durante la Ley Seca.parecía preservarlo de excesos y adicciones químicas. consumía lo que la moda. Lujos que se le hicieron hábito y hábitos que se le hicieron adicción.MARES DULCES. Al fundar su club. Frank Rizzo en persona fue quien tuvo la idea de contratar a Tony. Le hizo una oferta imposible de rechazar. piso alto en la 5ª Avenida. al punto de no poder siquiera imaginar otro. mujeres bonitas y con pretensiones de sofisticación. Tony no se aficionó a ningún aspecto ni a ninguna sustancia en particular sino a todo. Rizzo se conmovió hasta las lágrimas. lujos tan vulgares como esperables en el tránsito a la holgura.

una amante muy joven y bellísima -Marlene O’Hare-. en tanto se mantuviera en el ámbito estricto de sus pertenencias. porque lo necesitaba. Lo odió. Más bien los hacía en contrario. Pero más lo odió después. sólo quería ser una mantenida. además.MARES DULCES. Frank tenía. entonces. era sagrado. jamás hizo el menor esfuerzo para que esa “genialidad” trascendiera más allá de las necesidades promocionales de su club. Varias veces se juramentó renunciar. con un límite claro: Tony era un genio. cuanto más lo necesitaba. imponiéndole una agenda laboral suficientemente rígida como para boicotearle desarrollos paralelos de su carrera. Y Frank se lo concedía. por cobarde. obviamente. Y Tony odió a Frank Rizzo. más se elevaba a sí mismo. desde que lo conoció por chabacano. no fuera cosa que Tony osara creerse alguien por cuenta propia. más lo odiaba. es decir. vivir lujosamente y lograr acumular un razonable patrimonio para cuando Frank decidiera descartarla. Y. En principio. cayó en la trampa como un ingenuo animalito silvestre y su carrera musical encalló. conocedor de la trágica historia del Dr. 292 . hija menor de un importante capo que vivía en Sicilia. una rubia deslumbrante de padre irlandés y madre francesa. en realidad. Un matrimonio por conveniencia que le ayudaba a operar donde y cuando las suspicacias sicilianas para con un napolitano podían constituirse en problema. era una joya valiosa sólo dentro de Frankie’s. era intocable. como de Wagner y Gounod. Frank tenía una esposa horrible. Y.la de colocarse a horcajadas sobre sus hombros: cuanto más alto estuviera el artista –o cuanto más alto lograra él ubicarlo-. no quería ser mannequin de modas. por jactancioso y por prepotente. Marlene no cantaba ni bailaba. ni estrella de cine. también se odió a sí mismo. pero jamás tuvo el valor. por El Tony 292 La relación que Frank estableció con Tony era -como sucedió con ciertos mecenas a lo largo de la Historia. por supuesto cobrando la generosidad a precio de sumisión. Faustus tanto a través de Marlowe y Goethe. Por eso. De poco le sirvió ser hombre leído. Pero.

Una cantidad desmesurada de cocaína sudamericana que le planteaba un montón de dificultades: era difícil de recibir. engendró entre ellos un fuerte sentimiento de hermandad. Lo que sí sabía era que. En el fondo. El sentimiento incestuoso. Cumpliendo paso a paso con lo que el catálogo de la estupidez humana establece para estos casos. Y ese clima lo notaba cualquiera que anduviera por sus inmediaciones. Dos de los hermanos (gemelos. los dos eran artefactos para alumbrar la oscura figura de Frank. hacerse de una aceptable fortuna y vivir felices por siempre.MARES DULCES. Lo sabía o. obtuvo un duplicado de la llave de un pasaje subterráneo que funcionaba como vía de ingreso y escape del galpón donde se depositaría la droga desembarcada y retomó su vieja relación con los Kelly. Tanta similitud. Tanta dificultad tenía a Frank y a sus lugartenientes de mayor confianza particularmente nerviosos en esos días. cuatro hermanos irlandeses que manejaban una organización bastante afianzada. lo intuía. homosexuales e incestuosos lo que. cuando finalmente lograra darse cuenta. en la práctica. aunque muy limitada en su expansión debido al poder de las familias sicilianas. en cambio. la parejita clandestina concibió un plan un tanto extravagante con el objeto de desembarazarse de Frank. lo que resultara ser no sería del agrado de Frank. Marlene logró datos más precisos. difícil de almacenar. porque aún no se había dado cuenta de qué era. más bien. Los dos eran posesiones. difícil de ocultar. por El Tony 293 Pero Marlene quería algo más. difícil de fraccionar. resultaba ser una suerte de onanismo por duplicado) habían sido compinches de Marlene en el barrio de su infancia y estaban particularmente ansiosos por dar un gran 293 . los dos eran cautivos de lujo. llegó por su cuenta apenas un poco más tarde. Tony supo por azar que Frank estaba a punto de realizar una operación absolutamente extraordinaria. difícil de comercializar… y era difícil resistirse a la inmensa ganancia que prometía. finalmente. Marlene y Tony recibían un trato muy parecido.

para todos. Lo que se movía. del pasado (lo más que le fuera posible) y. Sería una emboscada fatal a partir de que Tony franqueara la entrada secreta en el momento preciso. Su única oportunidad para no ir preso (en su caso. Los malditos italianos no iban a tener más remedio que respetarlos. sin embargo. del futuro. preso y occiso eran sinónimos) fue declarar contra Frank como testigo protegido y. Frank y sus principales secuaces morirían y la dulce parejita sería premiada con una importante tajada en efectivo que les permitiría desaparecer rápidamente rumbo a California por unas largas vacaciones. ninguno de ellos sabía ni imaginaba. a la espera de la oportunidad ideal para liquidarla. Frank Rizzo y sus principales hombres sobrevivientes fueron arrestados y a Tony Pereyra lo encontraron escondido en un pozo. Una de las tantas e iguales tardes que permaneció encerrado en un departamento pequeño. Lo que. en la cima del negocio. custodiado por tres gorilas de una ferocidad y estupidez difícil de imaginar y esperando el desenlace final del juicio contra Frank Rizzo. luego. era que la organización de Frank Rizzo estaba infiltrada desde hacía tiempo por el FBI. fundamentalmente. fuego y hemoglobina. Y esa oportunidad era. por El Tony 294 golpe que los posicionara. Tres bandos desconcertados se disparaban mutuamente sin tener en claro cuál era cuál aunque. hecho un ovillo y con los pantalones meados. casi todos los irlandeses y una buena parte de los italianos. se presentó un oficial más bien bajo (al 294 . Marlene y los irlandeses. Murieron o terminaron heridos varios federales -entre ellos los encubiertos (nunca se supo –tal vez nunca se quiso saber. Y el FBI tampoco sabía ni imaginaba. esta operación. precisamente.MARES DULCES. Tantos planes superpuestos e ignorantes de las reales condiciones en las que pretendían triunfar sólo podían ocasionar un infierno. naturalmente. era el enemigo. sobraba uno.a manos de quién)-. del presente. la existencia del plan secreto de Tony. desaparecer del mundo. una aberración química producto de la mezcla caótica de plomo. nitrocelulosa. de una vez por todas.

este parecía muy lejos de ser el peor. tenía fama de ciudad europea y cosmopolita. supuestamente. por El Tony 295 menos al lado de las bestias que lo custodiaban) y de rostro marcado por la viruela. Pero Buenos Aires. aquellas que había mantenido apenas respirando cuando de niño decidió no dejar caer su castellano en el olvido? Argentina era el último confín de Sudamérica y eso. ¿por qué no desandar el camino trazado para ambos por Francisco e intentar recuperar al menos algo de sus raíces latinas. Además. De los pocos y oscuros futuros que Tony imaginaba por esos días. logró que los tres gorilas se fueran a fumar al pasillo y lo dejaran a solas con Tony. Intuyó que allí lograría aprenderlo y conectarse con esa parte difusa de su identidad. Ted Chamorro le hizo una extraña propuesta laboral para llevar adelante en Buenos Aires y que. algo moreno e inescrutable que.MARES DULCES. Recuperando su apellido materno. al mismo tiempo. y aceptó. Si una vez más en su vida un hecho de sangre lo obligaba a exiliarse y renacer. camino al Sur nació Tony Reynoso. 295 . iba a ser larga y tranquila. con un ademán casi imperceptible. en su imaginación. sonaba a lo más profundo de la Latinoamérica profunda. Buena combinación para sus propósitos y sus aficiones. era la cuna del tango y Tony sentía una atracción especial por esa música.

a menudo. entre revistas deportivas. ni de una familia demasiado lejana y que van a morir. este último no existe. por El Tony 296 LA TEOFILIA Los psiquiatras no incluyen la teofilia –la unión sexual entre humanos y dioses. 296 . El amor entre mortales puede terminar bien o mal aunque. es considerado aberrante. se va apagando en la sala de un apartamento pequeño. la teofilia es una perversión.el amor entre los muy próximos.MARES DULCES. Un ámbito de posibilidades. a la necrofilia que es la unión aberrante entre un mortal y un muerto. Probablemente. el repertorio de los objetos de deseo sexual considerados no perversos termina restringido a aquellos que no son ni de la misma familia. dioses y hombres son especies diferentes de modo que. radioteatros nocturnos y dos o tres críos ruidosos que rehúsan irse a la cama. pero que aún no lo han hecho. Pues bien. por ejemplo. no termina sino que.dentro del repertorio de las perversiones como sí incluyen. También la zoofilia se considera perversión por entenderse como aberrante la unión sexual entre especies diferentes. o sea el incesto. en fin. con el mismo criterio. la teofilia no es considerada una perversión porque. Puro escepticismo racionalista. simplemente. tal vez demasiado estrecho para algunos espíritus amplios cuya mirada golosa vagabundea por toda la pluralidad de lo creado. en la relación entre un mortal y un inmortal. Y como también -aunque en el extremo opuesto.

se atrevió a meterle los cuernos con Isquis. aunque hijo de rey apenas un mortal.MARES DULCES. terminarán indefectiblemente cayendo desde los cielos sobre algún mortal. por El Tony 297 El amor entre los frívolos inmortales. Apolo. finalmente lo alcanzó. en cambio. se decía.fue exitoso no sólo en el arte de curar sino en el de resucitar a los muertos. Esa patada en el culo es el principio de lo que los griegos llamaron tragedia. luego convertido en dios de la medicina. prodigios que. ni se recurría a consultores sentimentales. temeroso de que los poderes de Asclepio terminaran volviendo inmortales a todos los mortales -subvirtiendo de ese modo el orden del mundo y liquidando las prerrogativas de la selecta aristocracia olímpica. menos que menos. dada la invulnerabilidad divina. Pero la adversidad de su origen teofílico. El amor entre mortales e inmortales. Asclepio –así se llamó el niño. simplemente. asesinó a su amante infiel aunque tuvo la delicadeza de arrancar de su vientre al inocente bebé aún con vida y entregarlo para su crianza al centauro Quirón quien le enseñó los secretos de la salud y la enfermedad. estando embarazada de Apolo.lo fulminó con uno de sus temibles rayos. Apolo no tuvo otra alternativa que vengar la muerte de su hijo en los cíclopes –que eran algo así como los proveedores mayoristas 297 . Zeus. En aquellos tiempos –y. suele terminar mal. que lo perseguía desde su concepción. en el medio social divino. podían contarse por decenas. tomemos el caso de Corónide que. sin consecuencias demasiado graves para los protagonistas. Por ejemplo. El pobre desgraciado recibe “en representación de…” una patada en el culo cuyo motivo jamás logrará discernir. Venganzas que. absolutamente desentendida de lo que es aberrante o no lo es y que finaliza. con un escandalete olímpico de celos y juramentos de venganzas futuras. finalmente. es una llamarada intensa y efímera.estos asuntos no “se conversaban”.

por la extraordinaria belleza del muchacho.al verlo apacentando su ganado en el monte Ida. no fue ni por piedad. en venganza por el desafortunado comentario de la madre orgullosa. rey de Creta. son los que se meten con Afrodita.quien. lo despedazó un jabalí gigante que parece no haber sido otro que el pendenciero Ares –eterno amante de la diosa.de que había yacido con su propia hija –engañado por su disfraz de prostituta. por cierto.MARES DULCES. Y si luego Afrodita tomó por amante a Adonis. era un entusiasta de las relaciones teofílicas. Los que más a menudo terminan mal. incitándola a concebir esa lujuria aberrante hacia su padre.parecen haber zafado de las normalmente infaustas consecuencias.celoso de su nuevo capricho. simple y banalmente. por El Tony 298 de rayos para Zeus. terminó quitándose él mismo la vida como último recurso para la higiene del honor familiar. Sí 298 . debido a las heridas ocasionadas a su linaje. de todos modos. Las practicó en cantidad y no fue selectivo en cuanto a estado civil o condición nobiliaria. al enterarse por boca del Tiresias –el paradojal vidente ciego. Aunque Butes y Faetón –otros dos amantes de Afrodita. que cometió hibris al comparar la belleza de su hija con la de la presumida diosa.intentó asesinarla y. ni en compensación por ellas sino. Pero no es menos cierto que antes había sido justamente Afrodita quien envenenó el alma de la joven. por ejemplo.porque era impensable alzar la mano contra el padre de todos los dioses. al no lograrlo. Zeus. otro al que no le fue bien fue Anquistes. hijo incestuoso de Mirra con su padre -Cíniras. Al pobre Adonis. Es cierto que Adonis ya vino al mundo mal encarado. apuesto noble troyano del que la diosa quedó prendada –por influencia de Zeus.

Afrodita montó en cólera. “Compadécete de mí y no permitas que siga habitando entre los hombres”. Por eso. pesaba sobre la teofilia. parece un affaire bastante feliz. en cambio. Afrodita se despojó de su disfraz revelándose en su imponente estatura divina. Sin embargo.“que igualmente no es larga la vida del varón que yace con las inmortales diosas”. al menos. a Zeus no le alcanzaba con ser un practicante de la teofilia. indujo a Afrodita a presentarse ante Anquistes bajo la apariencia de una joven y bastante inocente doncella. sería el héroe fundador de la estirpe romana. por El Tony 299 ejercía. Hasta aquí. Pero.y Leda –transfigurado en cisne. Afrodita. no será una historia romántica de amor eterno pero. ¿qué pretendía.MARES DULCES. acaso? ¿Qué clase de tipo logra acostarse con la más bella y deseada de las diosas si 299 . asegurándole un futuro venturoso bajo la única condición de mantener en secreto esa relación. entre otras cosas. también era un asiduo promotor. le suplicó -conocedor de la mala fama que. y con la que engendró a Hércules.y Dánae –sobre la que se posó en forma de lluvia de oro (seguramente. ya por aquel entonces. seguramente. pueden ser combinables y acumulativas). sin embargo. su disfraz más caro y suntuoso) engendrando a Perseo. más bien. el privilegio divino de seleccionar a las jóvenes y hermosas. Alcmena –a la que poseyó disfrazado de su marido. Al saberse expuesta en sus amoríos con un mortal ante los ojos de todo el mundo –mortales incluidos. lo consoló dulcemente. Anquistes metió la pata el día que divulgó la identidad de la madre de su hijo. con el tiempo. De la unión nació Eneas quien. Como suele suceder con los perversos. Las más conocidas fueron Europa –a la que sedujo bajo la apariencia de un toro blanco. saciado el deseo. Cuando. el rey Anfitrión.(lo que demostraría. Anquistes quedó consternado. que las distintas perversiones no sólo no son excluyentes sino que.

Dicen algunos que Eneas siempre culpó a Afrodita –aunque por lo bajo. en realidad. ya habitaba la fatídica intuición de que. debió huir con el anciano lisiado en andas. Mi culo estaba peligrosamente cerca de la famosa patada griega.por las terribles lumbalgias que. temeroso de hacerse él acreedor de esas iras.MARES DULCES. 300 . Uno que. en el cenit de su enfado. a la encrucijada. fulminó a Anquistes con un rayo. al igual que Edipo. Y que Virgilio. Pero. tal vez. lo aquejaron hasta el fin de sus días. no fuera cosa de llamar sobre él su proverbial ira divina. en un rincón ni siquiera demasiado oscuro de mi conciencia. para salvar a su padre cuando la aniquilación de Troya a manos de los aqueos. conocía los infaustos antecedentes y. esta lógica eminentemente masculina no significaba nada para Afrodita (no hay. a partir de aquella fuga gravosa. aunque fue suficiente para lisiarlo a perpetuidad. al meterme con Melina. Yo me aproximaba inexorablemente. aún conociendo esa imputación. me sumergía en el sombrío destino de los teofílicos. por El Tony 300 no es para luego presumir de ello ante los demás hombres? Desde ya. era de los que Zeus descartaba por defectuosa manufactura. a diferencia de él. Sin embargo. ninguna lógica justificatoria que tenga el menor significado para un dios) de modo que. A Eneas no le fue tan mal en la vida y contó más de una vez con la ayuda nada despreciable de su madre. porque no alcanzó para matarlo. prefirió omitirla en la Eneida.

Por momentos –algo. en principio. y a menos de cuarenta metros. pero I don´t mean a thing ya lo tiene un poco harto. el sexo y el peligro. Y de sus compañeros. fue muchos años atrás. porque es su último número esta noche y porque tiene la cabeza invadida por cosas muy prepotentes en eso de ocupar espacio mental. cuyas presuntas miradas tangenciales prefiere seguir ignorando El sexo y el peligro se encuentran a menos de media hora. recorrerá los pasillos que ya le son familiares y enfrentará la puerta del despacho de Melina. Lejos de la mujer fría. La jovencita que. sube morosamente 301 . habré poseído a Melina!. Por fin podría demostrarles a esos estúpidos burócratas matones que últimamente lo rodean que artista no es sinónimo de inútil. sir Roland atraviesa el sombrío zaguán de un edificio viejo y descuidado. quizás. en el espacio. “¡Y.MARES DULCES.”. O que. “mañana tendré el dossier Mar Dulce en mis manos para refregárselo a Chamorro por las narices”. nunca fue. se dice.. es decir.se la veía más bien alegre… hasta soñadora.parecía una jovencita enamorada. repite paródicamente para sí. distante y dura que regentea el Olimpo y todos sus negocios formales e informales -incluso lejos de la desgarrada y. Tony toca de un modo más bien mecánico. tal vez. además. en el tiempo. Pero Tony quedó impresionado por la inusual apariencia conque Melina se le presentó el día anterior en la Costanera. por El Tony 301 CAPÍTULO 8 Ama a Duke Ellington. “Si todo sale bien”. Por eso. piensa. “Pondremos en su lugar un agente capacitado”. En ese mismo momento. entusiasmado. inusualmente desconectado de la música. cruel cantante de tangos. cuando/donde subirá la escalera. Años tocándola en cuanta banda de standards ha participado empieza a ser demasiado. inimaginable en ella. recorre un estrecho pasillo entre altas paredes descascaradas. aunque el sentido común clama que es ella quien lo poseerá a él. a veces..

Su mano se alza lentamente y. el puño en alto y los ojos deslumbrados por la teofanía que se les entrega. Al llegar al último vestíbulo. Tony sube la escalera pausadamente. En la habitación más alejada de la entrada. alejándose de los pasos que retumban gravemente en el piso de tablas. El inglés los sube y abre la puerta con otra llave de su llavero. Los últimos compases de I don´t mean a thing llegan a sus oídos. El pasillo del primer piso -desierto y apenas iluminado. Las cucarachas corren hacia los zócalos. Busca demorar. Ya adentro y cerrada la puerta. El revoque saltado y reparado con concreto a su alrededor evidencia que se trata de un agregado que se ejecutó sin detenerse en consideraciones estéticas o decorativas. Algunas cajas de cartón -desperdigadas y llenas de papeles y otros desechos. se detiene ante la puerta de Melina. por supuesto. enciende una luz -apenas una miserable bombita que cuelga sin artefacto desde una boca en el alto cielorraso.que alumbra un departamento evidentemente deshabitado.se le antoja un “corredor de la muerte” y el sonido de sus propios pasos parece perseguirlo como una fiera al acecho. Pero. Unas cortinas raídas cubren parcialmente las pocas ventanas que se abren a estrechos patios de ventilación.MARES DULCES. por El Tony 302 dos niveles de una escalera bastante estrecha y abre una puerta de madera moldurada utilizando una de las muchas llaves que cuelgan de su llavero. 302 . cuando los nudillos ya amenazan la madera. el momento que cierto rincón de su conciencia sigue percibiendo temible. llama la atención una puerta sobre la pared del fondo extrañamente ubicada con el umbral a un metro de altura respecto del piso. Una escalerita de madera permite salvar con unos pocos peldaños la diferencia de altura. como si estuviera tranquilo. no está tranquilo.constituyen la única decoración del lugar. la puerta se abre repentinamente. provocándole una mueca de desagrado. Tony queda paralizado. con vacilaciones.

Mientras la hojea. Ya en la oficina. en pocos segundos estaría otra vez erecto y listo para la acción. extendido de costado a su izquierda. que la desnudez. Tony sigue con la mirada la deliciosa orografía. Con extremo cuidado se pone de pie. Al acercarse.MARES DULCES. desde allí. Su respiración es profunda.el retrato desde donde Melina lo observa. que no dura más de un segundo y se repite cada cinco o seis. los hombros desnudos y el resto cubierto con una sábana de seda que lo dibuja más seductoramente. de hacerlo. por El Tony 303 Amanece. Está seguro de que. Siente en la palma de la mano el reclamo imperioso de esa hondonada para. serían imperceptibles: una especie de rechinar grave. a modo de ducha fría. comprueba que no se trata de un efecto sino de que el mueble. una corriente discontinua de aire suave y más fresco que el del resto de la habitación y un aroma que llega en pequeñas dosis por oleadas y que Tony termina identificando como el tabaco que fuma el inglés. por un efecto óptico propio de la tenue luz del amanecer o de la corriente de aire que agita las cortinas. toma del bolsillo de su saco las llaves de la caja fuerte y. la abre. rebatiendo –con cierta aprensión. echando una última mirada al cuerpo de Melina que permanece en el mismo estado y posición. desvía su atención hacia donde no tiene más remedio que hacerlo. una suma de detalles que. advierte algo extraño en el ambiente. entre la suave pendiente de la espalda y el abrupto ascenso de la cadera. escudriña a su alrededor hasta detener su vista en la biblioteca empotrada que parece balancearse ligeramente. unitariamente. Intrigado. Girando lentamente la cabeza. la carpeta de cuero negro parece esperarlo como su liberador. Suficiente luz para que los ojos recién abiertos de Tony puedan explorar el entorno. La luz rojiza se cuela por las rendijas de las persianas dibujando rayas onduladas y algo difusas sobre las cortinas de voile. apenas audible. piensa. recoge su ropa desperdigada por el dormitorio y lo abandona. se viste a las apuradas. 303 . Única habitante del pequeño calabozo. Tal vez. rítmica y pausada. escalar la cadera y deslizarse luego por el camino de la nalga. aún. deteniéndose especialmente en la profunda hondonada de la cintura. Pero. se detienen algún tiempo en el cuerpo de Melina. confirmando su contenido. sin embargo.

en realidad. Penumbra. Se trata de un ambiente de no más de quince metros cuadrados con el piso cubierto por una gruesa alfombra que amortigua el sonido de los pasos. solitario. un cenicero redondo y grande de cristal y. ¿Se encontrará el inglés ahí adentro? Eterna maldición del ser humano. que apenas sobresale. hay una puerta en el extremo opuesto de la habitación. respectivamente. silencio y. oscila a un ritmo que coincide con el del rechinar. ahora mismo. racionalidad a aquella extraña y aparentemente sobrenatural experiencia que tuvo la noche en que abrió por primera 304 . a ambos lados de esta. ahora. El nuevo descubrimiento le confiere. Sobre el muro en que se abre la puerta-biblioteca por la que entró. unas pesadas cortinas cuelgan de un barral a unos dos metros de altura y hasta ochenta centímetros del suelo. por El Tony 304 efectivamente. navega. la oficina de Melina y su dormitorio donde. confianza. Además de la abertura por la que entró Tony. en consecuencia. Tony acerca la mano y comprueba que están frías. la curiosidad siempre acaba derrotando a la prudencia y a su mentor. un sillón reclinable tapizado en cuero negro y de apariencia sumamente cómoda. El único mobiliario es una mesa no muy grande de roble claro con hermosas vetas. Sin demasiado esfuerzo. el salón. al ir apartando por sectores las cortinas descubre tres ventanas que permiten ver. calza la punta de los dedos de ambas manos entre la arista de la pared y el reborde de la biblioteca. Son similares a las que cubren la ventana de espejo semi-azogado que ya conoció en la oficina de Melina y que resignificó como dispositivo de espionaje aquello que él había tenido por mero recurso decorativo. Apoyando la carpeta sobre el escritorio. dentro de él. una puerta camuflada que comunica con otra estancia. Tony deduce que la biblioteca es. un montículo de cenizas y hebras de tabaco a medio quemar. Sobre la mesa. Efectivamente. ella yace dormida en la misma posición en que Tony la dejó minutos atrás. comprueba que no hay nadie y entra. Tony se asoma a una estancia apenas alumbrada por la claridad que ingresa por un estrecho y alto tragaluz. y empieza a abrirla muy lentamente hasta que la rendija le permite espiar el otro lado. el miedo.MARES DULCES. y una silla.

No está cerrada con llave y. Furioso. en apariencia indignada. Los ojos de Tony quedan clavados en el pequeñito pero horriblemente amenazante agujero negro del cañón que apunta exactamente al centro de su pecho. no sólo no se le ocurre ninguna buena sino que las palabras. Melina sólo le apunta con el arma y lo observa fijamente. tendrían serias dificultades 305 . La situación es absurda. Tony ni siquiera puede figurarse que ella está confundida e ignora qué hacer. se encuentra con otra habitación también desierta y absolutamente diferente en estilo y detalles de terminación a la anterior. cuando creyó ver un busto espectral a sus espaldas. reflejado en el espejo. Y. que espera una explicación y se siente en la obligación de darla. al abrirla.MARES DULCES. la mejor!) no fue más que la función privada de un espectáculo pornográfico. La rusticidad de los revoques alrededor de la puerta y el espesor del muro revelan que ambas habitaciones corresponden a edificios diferentes comunicados a través de su pared medianera mediante una refacción relativamente reciente. de modo que cierra la puerta y desanda el camino hacia la oficina. Sorpresivamente. a través del espejo. madura el desagrado y la rabia de saber que una de las mejores noches de amor de su vida (¡qué una de las mejores. sin demasiado fundamento. de la silueta de sir Roland apenas dibujada. Entonces supone. determinado a seguir de largo y abandonar el lugar. por El Tony 305 vez la caja fuerte. Lo primero que llama su atención es que el suelo está un metro por debajo del nivel donde se encuentra y que la diferencia es salvada por una corta escalera de madera notoriamente agregada.35mm también plateada en su hermosa mano derecha. igual. Tony decide no avanzar más allá en ese territorio desconocido. por el resplandor de la brasa de la pipa. pega la vuelta y cruza la habitación hasta la puerta más ancha. mientras continúa contemplando el cuerpo de Melina dormida. Sin embargo. Se trataba. Tony desprende su mirada del cuerpo de Melina. obviamente. en medio de la oficina lo espera Melina vestida únicamente con una bata de satín plateado sobre su hermoso cuerpo y una Baby Browning de 6.

delante del escritorio. ambas cosas apuntándole de lleno. pero se trata de una Melina poco convincente en su intento de exhibir una firmeza inquebrantable e ilimitada. hacia la puerta. como un cangrejo. Pero es tarde. conciente de estar diciendo una estupidez. sigue desplazándose lentamente y de costado. por el pasillo. -¡No me obligues! –le grita Melina en un último intento de impedir su marcha. de todos modos. -Me despertó un ruido y cuando vine para acá… -y él mismo se interrumpe. como en trance.MARES DULCES. Por alguna indescifrable razón. casi corriendo. -¿Me estás tomando por idiota? –pregunta Melina. escucha sus pasos alejarse rápidamente. Melina. ¡Quieto. dije! –vuelve a gritar Melina. extiende su mano en un infantil intento por tomar la carpeta que dejó allí al descubrir la puerta secreta. la garganta termina lubricándose antes de que la buena explicación se le ocurra. logra abrir la puerta y escapa. -Déjame explicarte –dice Tony tratando de ganar tiempo mientras se va desplazando lentamente en dirección a la salida. Sin hacerle caso. señalando con el mentón la caja fuerte abierta. A pesar de su turbación.¡No toques nada. alzando el arma. A la pasada. arroja despectivamente el arma sobre un 306 . no hagas nada! -¿Lo harías? ¿De verdad lo harías? -¡Probá! ¡Seguí moviéndote y vas a ver! Las palabras son duras. Mientras observa alternativamente la pequeña pistola y los ojos fulminantes. Cuando el sonido se pierde. Tony alcanza a percibir este estado de ánimo y arriesga. Tony tantea el picaporte. Tony continúa avanzando centímetro a centímetro. y su índice se crispa sobre el gatillo. por El Tony 306 en atravesar el conducto reseco de su garganta. no te muevas. Sin sacarle el ojo de encima. -¡Quedate quieto! –grita Melina.

inspira profundamente con los ojos cerrados y escupe una retahíla de insultos en alemán con los ojos inundados en lágrimas de ira e impotencia. 307 . por El Tony 307 sillón.MARES DULCES.

… No repitas nunca lo que vi’a decirte: rencor. tengo miedo de que seas amor. mi viejo rencor. * * RENCOR Música: Charlo Letra: Luis César Amadori 308 .CREER Rencor.MARES DULCES. dejame olvidar la cobarde traición. por El Tony 308 CUARTA PARTE .

¿y?! –dice Melina. Ni siquiera lograste que se lleve el dossier. por El Tony 309 CAPÍTULO 1 -¡Cometí un error. -Bueno. desafiante. -La situación me confundió… -Entonces. -¡Nada de excusas! –exclama sir Roland y. que quieres que haga… ahora. -No quiero en la calle a un atolondrado que descubrió nuestro secreto. ¡Ya! -¿No entiendes? No aparece por ningún lado. inusualmente alterado-. tendrías que haber impedido que huyera. ¿Y luego? -Me llamabas y ahora seríamos él y yo frente a frente. 309 . Tu parte habría estado hecha… bien hecha. -Me dormí. …y menos –continúa sir Roland ignorando la interrupción.actuar tan torpemente ante un imprevisto. Tú tienes el don de lograr que a un hombre le sea imposible apartarse de ti y lo sabes. -¿Y qué hubieras hecho? -Eso ya no es de tu incumbencia. ¿Tú no duermes? –interrumpe Melina. ¡Quiero que me lo traigas! -No sé dónde está. aunque más no fuera. señalando el sillón que se encuentra justo frente a él. -Los errores son un lujo que no nos podemos dar… -responde sir Roland. nadie tiene la menor idea de dónde está.MARES DULCES. -¿Acaso querías un cadáver? -¡No te hagas la estúpida! –sir Roland levanta la voz. -Supongamos que lograba retenerlo. agrega-: Lo quiero allí mismo.

como si fuera una estela que dejara el Packard a su paso. recorre algunas calles del centro. los barcos anclados se ven fantasmagóricos. dejó de verlo por lo que supuso una falsa alarma. estaba estacionado junto a la vereda del Olimpo. donde Melina se percata de que el Opel azul oscuro al que sólo prestó atención en el momento de partir desde el centro y luego perdió de vista. Alguien tiene que saber dónde se metió. cerca de la esquina. detrás del suyo. Su primera e instintiva reacción es aumentar la velocidad lo que. Tener 310 . se puso en marcha apenas un segundo después que ella. la humedad empaña los vidrios obligando a Melina a usar un trapo cada uno o dos minutos además de estar obligada a controlar constantemente el espejo retrovisor. sólo produce una reacción equivalente del otro auto. suspicaz de estar siendo vigilada. mientras cruza el Riachuelo. girando reiteradas veces con el Opel azul detrás. por El Tony 310 -No creo que se haya desvanecido en el aire. a las pocas cuadras. las chimeneas y mástiles apenas son siluetas desdibujadas por la lluvia y los cascos figuras fragmentarias y confusas.MARES DULCES. hasta ahora. Más que suspicaz. en medio del puente. ¡Encuéntralo y tráemelo! La ciudad luce descolorida y borrosa tras la cortina de lluvia. doblaron juntos por Cerrito hacia Plaza Constitución y. mezcla de los retazos visibles entre los jirones de bruma con sus propios reflejos en las aguas negras y rugosas por el azote de las gotas. del que pueda recelar con algún fundamento. no ha visto ningún auto. Maldiciendo. conduce lentamente por Montes de Oca hacia el Sur. Desde el puente Pueyrredón. Lo recuerda perfectamente. es el mismo que está ahora a menos de media cuadra. en Avellaneda. Ya cruzado el Riachuelo. previsiblemente. entre los pocos que circulan bajo esta tormenta. convencida de que sir Roland ha enviado a alguien tras ella aunque. Es justamente allí. Las gotas martillean sobre la capota de lona del Packard y las escobillas no alcanzan a desplazar la catarata que se desliza por el parabrisas. Ahora sabe que no era falsa. Para peor.

“TRÁGICA DESAPARICIÓN DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AMÉRICA LATINA”. al menos la zona del paradero de Tony. para ella.para orientarse en estos barrios que prácticamente desconoce está sacando a Melina de quicio. Mala noticia para sus planes. al auto que la sigue y. si no el lugar.MARES DULCES. situarse en él y retomar su camino. pasa el tren y el acontecimiento queda. Se detiene a un lado y observa que su perseguidor hace lo mismo media cuadra atrás. detiene el Packard a media cuadra del paso a nivel. Melina espera impacientemente dentro del auto encendiendo cada cigarrillo con la colilla del anterior hasta que. justo en ese momento. consultar su mapa con comodidad. la indicación de un paso a nivel con barrera. dice el titular del Buenos Aires Herald. unos minutos después. Por supuesto. que uno de sus ocupantes se baja e intenta alzar manualmente la barrera. Por el espejo retrovisor alcanza a ver que el Opel azul quedó detenido. Con una sonrisa satisfecha se aleja rápido de allí sin prestar demasiada atención al rumbo. Debajo. fuera de escena. sir Roland conocerá. en un rato nomás. le da una idea que imagina salvadora. arranca y acelera violentamente. Lamentablemente. Arranca nuevamente y. algo más al sur. una foto de archivo de Ted Cha- 311 . a las pésimas condiciones. Chirriando las gomas. el Packard sale disparado. Ya tendrá oportunidad de detenerse más adelante. En el mapa encuentra. por si fuera poco. sabe que. cuando escucha la campana y ve que la barrera comienza a descender. del mismo modo que ella para los del Opel. tener que consultar reiteradamente un mapa -desplegado a su lado sobre el asiento. que el señalero se le viene encima y lo enfrenta hasta llegar a las manos y que. el Opel azul también se detiene. El fuerte pitido de un tren que se oye no muy lejos. elude por un estrecho espacio a la izquierda a dos autos que ya se han deteniendo y logra pasar justo por debajo de la punta de la barrera cuando esta se encuentra casi horizontal. por El Tony 311 que atender al tránsito.

Examinado el motivo con más detenimiento. A través de una ventana pequeña y unas cortinas sucias y raídas. “si bien de acuerdo a los peritajes forenses podría tratarse de un accidente. Las paredes parecen estar empapeladas hasta. se descubre que son. hay un catre de tipo militar. dos metros de altura con un motivo de pequeños dibujitos tipo Liberty cuya densidad disminuye en forma degradada de abajo hacia arriba. un par de medias enrolladas. una botella vacía de whisky barato y varios otros diarios desarmados.sobre una mesa de madera desvencijada en el centro de una habitación más desvencijada aún. con la barba crecida de tres o cuatro días y el pelo revuelto. 312 . con patas de madera plegables en forma de tijera y una banda de gruesa lona de color indefinido. Su cuerpo está plegado casi en posición fetal y su cara luce macilenta y ojerosa. en calzoncillos y camiseta. Sobre la lona yace Tony. las impresiones de miles de insectos aplastados a zapatillazos desde tiempos inmemoriales. una camisa y un saco. Y sobre Tony. una de las cuales funciona como perchero donde cuelgan desordenadamente un pantalón. en realidad. las circunstancias del mismo serían suficientemente extrañas como para abonar la sospecha de un homicidio. según una fuente confiable allegada a la instrucción. por El Tony 312 morro y una nota que amplía la información mencionando que el cuerpo sin vida fue hallado en aguas de la Dársena Sur del puerto y que.” El ejemplar del Herald reposa desordenado al lado de un cenicero repleto de colillas y una palangana -con un resto de agua y un trapo mugriento en su interior. Hay dos sillas.MARES DULCES. La lluvia suena como un redoble sobre el techo de chapa. La boca entreabierta deja escapar fuertes ronquidos y un hilo de baba gotea desde la comisura de los labios aportando una mancha más a la trajinada lona. una manta mugrienta de lana vasta y pinchuda. En el ángulo más oscuro de la habitación. más abundantes cuanto más cerca del suelo e inexistentes donde la zapatilla no llega. aproximadamente. El piso lo comparten promiscuamente un par de zapatos. se filtra la claridad gris del día gris.

ché. cómo Tony comienza torpemente a sentarse. incrédulo. la imagen de Melina –la última que tiene de ella. enjuga el trapo y. balanceando la cabeza. cuanto más reacciona. más se inquieta. simplemente. acercando la silla desocupada hasta el borde del catre.MARES DULCES. Melina cierra la puerta y enfrenta el desorden y la mugre mirando.…acá te buscan… una mina… Mientras Tony va reaccionando. inmediatamente. Tras un breve silencio. se aparta un poco. -¿Cómo supiste…? –logra balbucear Tony pero. sin embargo. los pies colgando y la mirada perdida. a pocos centímetros. por El Tony 313 Los golpes en la puerta son insuficientes para despertarlo. cuando nota que ella intenta entrar. y se retira.está indefectiblemente asociada al negro orificio del cañón de una pistola Browning apuntando al centro de su pecho. ampliada y corregida. -¡A ver. Apenas logran producir algunos movimientos y la interrupción de los ronquidos rítmicos a cambio de uno sólo. atontado por la resaca. se sienta al lado de Tony y le moja con delicadeza la cara y la nuca. Luego lo seca con un pañuelo que traía en su cartera y aprovecha para acariciarle el cabello en un intento por reconfortarlo. Su cabeza empezó a funcionar y sabe que la pregunta tiene una única respuesta posible. se queda parada a su lado. Demasiado poco para que pueda pasar entre el marco de la puerta y su cuerpo sin rozarlo. 313 . Tony. largo y profundo. la puerta se abre y aparece en el vano un tipo grosero y mal entrazado. si te despertás…! –vocifera. En el oscuro nubarrón que aún es su memoria. Quitándose el impermeable empapado. se dirige a la palangana sobre la mesita. -Ni siquiera él… -continúa. a la vez. mirándolo a los ojos y en unos pocos segundos el tipo se aparta completamente. franqueándole el paso. se detiene. Melina aparece detrás del tipo que. Melina. -…una señora –termina su presentación.

pasa los dedos entre su cabellos revueltos y lo besa. Melina sigue esperando alguna respuesta o comentario que no llega. con experiencia. Melina ha traído un equipo que incluye hasta un pequeño calentador eléctrico. -Es cierto. Y Tony está al límite. Tony continúa bebiendo en silencio. Tranquilizate que conmigo estás seguro –dice Melina dándole un ligero y amoroso beso en los labios-. Ahora tenés que ponerte bien. El maestro es hombre inteligente. Ya ordenó varias veces lo ya ordenado y la ansiedad está empezando a apoderarse de su ánimo. apoyando la cabeza sobre el pecho de Melina. Enciende un 314 . casi maternal. está sobrio. porque yo vengo a cuidarte. Tony persiste en su mutismo. -¿Querés una porción de torta? –le ofrece Melina. No es lo que parece. El tono de voz de Melina es tierno. Melina lo abraza. solo. no soy una santa… pero. bañado. incapaz siquiera de entender –ya no de dominar. -A cuidarme… ¿Y tu pistola? -Ya vamos a poder hablar de eso y vas a entender. Él entendió perfectamente qué era lo mejor para vos. Por eso confió en mí. se quiebra. El aroma del café recién preparado reemplazó un poco el rancio olor a encierro que dominaba el cuarto. continúa-: Tampoco vos sos trigo limpio. Naturalmente. Yo me voy a hacer cargo. -¿Te sentís mejor ahora? –lo interroga. Aunque aún demacrado. comienza a sollozar.las fuerzas que lo acechan. ante el silencio de Tony. como todo lo demás. soy lo único que tenés –le dice y. bañarte. Y. comer. nuevamente. por el momento.MARES DULCES. Tony bebe de una taza humeante sentado a la pequeña mesa ya ordenada. por El Tony 314 -No lo culpes –le responde Melina sin dejar de acariciarlo-. afeitado y con ropa limpia.

Tony extiende la mano. ante un nuevo silencio de Tony. mientras tanto. no a causa de ello. le sirve una porción de torta y llena de nuevo la taza de café. por El Tony 315 cigarrillo. Roland me sacó del pozo hace muchos años.pero. es algo así como tu… ¿jefe? -Digamos que somos socios… pero él tiene. levanta la vista lentamente y la observa sorprendido. que no suele ser poco. El aroma del café. decide ser ella quien sostenga la conversación y continúa-: Información… Tras una pausa. Es una persona generosa con los que le somos leales. ¿Para qué se hace ver por las tardes pudiendo entrar de incógnito? -Precisamente para que crean eso –responde Melina con una sonrisa-. Melina le pasa el ya encendido y enciende uno nuevo para ella. Melina. le das algo voluntariamente. alzando los hombros. Más bien. -¿Y con quienes participamos en sus shows privados? -A veces sí –dice desdeñosa. lo contrario. el humo envolvente del tabaco. agrega con un dejo de ironía: -…al servicio del Impero Británico. -Yo creí que Roland Norton era tu amante. -Pero. por lejos. la parte mayoritaria. Sin decir palabra. el olor y el calor del cuerpo de Melina rondando tan cerca del suyo.MARES DULCES. Luego permanece en silencio cavilando. Tony. reclamándoselo. tal vez intentando atar cabos cuya lógica y naturaleza aún le resultan esquivas. -Un negocio… –responde Melina con naturalidad y. si además de lo que él puede sacarte. en realidad. Roland no considera a esas participaciones merecedoras de ninguna gratitud. en todo caso. -¿Qué es todo eso junto a tu oficina? –pregunta repentinamente. 315 . Ahora. hasta ese momento cabizbajo. La lengua de Tony finalmente se suelta. puede llegar a ser agradecido. y piensen que puedo obtener algo de él.

-Vamos a encontrar una solución –dice Melina tras meditar unos segundos-. absolutamente a nadie que se preocupe por vos? -¿Que si lo sé? –exclama Tony con una sonrisa triste y la lengua ya decididamente floja-. -¿En qué quedamos? –pregunta Melina. No tengo modo de ponerme en contacto en Argentina. primero sorprendida y. nuevamente con mezcla de pesadumbre y sarcasmo. ¡Y pensar que Roland supone que trabajás para él! -Es que es así. -¿El que apareció el otro día en el río? –pregunta sorprendida. Special Intellingence Service. fueron tiempos terribles. Chamorro. Voy a venir todos los días. En realidad. Ambos quedan en silencio un rato hasta que Tony continúa: -Es tan así. -¿Agente? Yo no dije que fuera agente. -Si. del SIS. sin Chamorro. agente del FBI. luego. -Gordon… -repite Melina. tan irregular mi participación en esto que. agrega-: Todos tenemos una historia. Mientras tanto. -Es un lío. pensativa-. -Cuesta imaginar a alguien como vos. para el SIS no sé si existo. Ahora. y. ante la expresión intrigada de Melina. Yo traigo todo lo que necesites. 316 . trabajo para él –dice Tony meneando la cabeza. Trabajo para él precisamente para poder espiarlo de cerca. te quedás aquí y no salís por nada del mundo. por El Tony 316 Hace una pausa durante la que parece perderse en algún recuerdo y continúa: -Al menos. ni siquiera al FBI. ni sabría con quién hacerlo. Estoy totalmente indefenso ante Gordon. soy más bien un rehén –dice. desde que mataron a mi contacto. conmigo lo ha sido.MARES DULCES. Mi vida no le interesa a nadie desde hace tiempo. ¿Sabés lo que es no tener a nadie. Le debo mucho… Hasta que apareció. Pero ahora él lo sabe… y sabe que yo lo sé.

Lo voy a ir convenciendo de a poco sin decirle de entrada dónde estás. 317 . sé cómo plantearle las cosas. -¿Y por qué supones que va a creerme? -Porque te creo yo –afirma Melina categóricamente-. -Voy a hablar con Roland. Melina toma su rostro entre sus manos y lo besa en los labios con dulzura. más bien pronto que tarde Gordon me va a encontrar. No siendo hombre de Gordon. no va a tener ningún problema en ayudarte. Tranquilo. -Me da miedo. Confiá en mí y cuidate.MARES DULCES. por El Tony 317 -¡No puedo pasarme la vida en esta cueva! Además. No a mí. Yo también soy lo único que él tiene. Puede simplemente simular creerte para hallarme. Mañana vengo. Y después… -¿Roland traicionarme? –dice con una sonrisa-. -Estoy en tus manos.

en otro estrato.jamás se desnudaba. Hasta que el 318 . probablemente.cuando un día Mme. Melina se quedó de pie frente a él. Su atavío –cerrado e impenetrable como el capote de un marino. con la sonrisa insustancial de una recepcionista impresa en la cara.estaba siempre allí. protegiéndola. Al entrar. Además –y en rigor. a la seguridad displicente con la que la esperaba. una pierna cruzada sobre la otra y una pipa humeante en la mano derecha. daba esa impresión debido. no hacía ninguna diferencia. era solo parte de los protocolos de su trabajo. No la impresionó de un modo especial aunque notó en él una cierta majestad o. Actuaba bien con todos. Tibia y seca dentro de su capote. Ella se desnudó completamente. sentado en un silloncito frente a la cama. le señaló una habitación y le dijo que allí la esperaba un cliente muy importante al que le habían hablado de ella y que quería conocerla. una profesional responsable. no por encima de su piel sino por debajo de ella. Melina se topó con un hombre cercano a los cincuenta. Sabía que Melina era buena. Mme. porque ninguno le importaba un carajo. de algún modo. le indicó que se quitara la ropa. Ninguno le importaba más que otro. La desnudez no significaba nada para ella. por El Tony 318 MELINA ALTMANN Melina ya trabajaba en un burdel de gran clase y muy poca exposición pública al norte de la Av. con un gesto mínimo. Luego. mientras el hombre escrutaba su cuerpo entero. más bien. como se hacía llamar la regenta. Silvie se quedó tranquila. elegante. y la despachó inmediatamente para el cuarto. Melina asintió formalmente. a los alrededores de la calle Corrientes. atildado y de rasgos armónicos y adustos. Sólo que estaba en otro plano. más bien. Silvie. Córdoba -una zona más distinguida que la usual para el rubro que solía volvarse. Melina esperaba las órdenes quieta y confiada. habiendo cumplido en hacer la advertencia y habiendo recibido una respuesta afirmativa.MARES DULCES. pero le pareció conveniente reafirmar la necesidad de causarle a ese cliente la mejor impresión. porque se había vuelto.

jamás. tal vez dos. Melina dejó de estar desnuda para sentirse desnuda. potente como una tempestad y lesiva como una daga. débil y vulnerable. Recién ahí Melina se percató en serio de esos ojos pequeños. acerados. por El Tony 319 cliente importante. que jadeaba ruidosamente sin poderse contener.inmortalizó en su Venus. un deseo que le costaba reconocer como propio. después de recorrer una vez más su cuerpo con la vista. hurgando su interior más íntimo y profundo como ninguna verga nunca. el gesto arquetípico del pudor erótico que Botticelli –inspirado en Praxíteles. El hombre palpó delicadamente su cuerpo con la mano izquierda mientras continuaba empuñando la pipa con la derecha. clavó sus ojos en los de ella. rectos en el borde superior y rodeados por una red de arrugas pequeñas en las que predominaba la horizontalidad. En parte por el deseo. fue demoliendo uno a uno los muros que Melina había levantado durante años. introdujo en la blanda y mojada cavidad la mitad del dedo mayor ratificando. En una reacción impensada. con un movimiento veloz y resuelto. Sin soltarle los ojos. la comunión implacable de sus miradas. delante de esos ojos que la penetraban. el pubis -donde un calor húmedo ya se abría paso. Deslizó su palma por la curva de la cadera y la cintura e introdujo la mano entre el antebrazo de Melina y sus pechos. De un momento a otro. Luego apartó suavemente la mano que descansaba sobre el pubis. Un estremecimiento sacudió a Melina. rasgó en un instante el capote y. hundiéndose aún más en su carne. sin proponérselo. Temblaba un poco. se cubrió los senos con el antebrazo derecho y. Esa mirada. lo había hecho.reproduciendo. que despertaba imprevistamente y hambriento como un oso después de hibernar. con la mano izquierda. acarició los bordes velludos y palpitantes del sexo y. al mismo tiempo. rozando con las yemas del mayor y el anular los pezones que se endurecieron al contacto. En parte. Durante un minuto. Se detuvo apenas a unos centímetros de él. por el pánico de saberse nuevamente desprotegida. el hombre le indicó que se acercara y ella lo obedeció mansamente. a merced de sus pasiones y sus necesidades. el dedo se movió circularmente rozando el suave interior hasta que emergió húmedo y brillante y el hombre cató el 319 .MARES DULCES.

un emisario de Roland Norton se entrevistó con Moskowsky y la compró sin regateos. Melina aún jadeaba cuando la hizo voltear para acariciar la redondez armoniosa de sus nalgas y. Fue una orden. el hombre le dijo a Melina. casi todos referidos a Melina que. cuya brasa se había extinguido durante esos minutos en los que la privó de su atención. especialmente en el negocio de los ferrocarriles. Acercándolo primero a la nariz. actuar en la sombra). deslizando el mismo dedo por el fascinante valle entre ambas. aunque más delicadamente aún. Esa misma tarde. conversaron de muchos temas. lo chupó con los labios y la lengua y paladeó el líquido con deleite.MARES DULCES. el hombre. Y. Luego de varias largas bocanadas que ocultaron su rostro detrás de una nube espesa y ondulante. ya se había instalado en un departamento de tres ambientes cómodos. prefería. Podría decirse. por El Tony 320 jugo como quien cata un licor. encendió un fósforo y con él puso fuego nuevamente a su pipa. incluso. como dos formas apenas diferentes de llegar al mismo resultado: obtener poder y ejercerlo. satisfecho y relajado. probó el aroma con una inspiración larga y profunda. repitió más o menos lo hecho. Por la noche. que se vistiera y se sentara. que se trató de un interrogatorio. Después lo introdujo hasta la segunda falange en la boca. en ese campo. un político. pero tan serena y persuasiva que ella la creyó una invitación. para catar las delicias de su culo. en inglés. amueblado con un lujo discreto y nada vulgar. no porque integrara o aspirara integrar formalmente algún estamento de gobierno (por el contrario. aunque ella no lo vivió de ese modo. expuesta hasta los huesos. Norton era un empresario importante con intereses en varias corporaciones británicas con sede en Sudamérica. Y porque. sino porque concebía política y empresa de modo similar. desnudó no ya ahora su cuerpo sino su historia. considera- 320 . Trascurridos unos minutos. imbuido de un fuerte patriotismo imperialista. se echo hacia atrás contra el respaldo del silloncito. Durante más de una hora. de algún modo.

MARES DULCES. ni Roland Norton hizo nunca mención al respecto. Pero esa condición. debía estar puesto. por El Tony 321 ba que ese poder. carentes de atractivo. elaborados y sinuosos procesos de análisis. la relación sexual eludía el ancestral y tan difundido popularmente camino de la penetración genital. Ni preguntó. Podría decirse. porque Roland Norton era impotente. Como para ser amantes. La mirada de Roland Norton penetraba a Melina -como lo había hecho en su primer encuentro. Roland Norton hacía de cualquier acto que quisiera o debiera ejecutar. o era de origen mental. sujeta a cuidadosos. requería. era inevitable la inclusión de terceros intermediarios. Sin él. en cambio. que la tomó como amante. presuntamente tan sencilla de explicar y entender en cualquier otro. al servicio de la grandeza del Imperio Británico. inexorablemente. Recorría. sin ser atravesada por su mirada. jamás hizo mención alguna respecto de nada ateniente a su persona. Melina recuperó la capacidad de yacer placenteramente con los hombres. viniera de donde viniera. entonces.la mirada. capacidad que había anestesiado por años. precisiones y aclaraciones complementarias. En realidad. el escenario sexual de la 321 . el agente erótico era el inglés. Entre Melina y Norton. en su caso. en principio. una compleja jugada en el tablero del poder. ¿por qué no hacer de esas inclusiones acontecimientos políticos? Así. una enfermedad. O sea. otras sendas. el sexo seguía siendo burocracia. sus propósitos en relación a Melina eran tan rebuscados como lo era todo en él. Aunque. Melina nunca llegó a saber si era una carencia congénita. cualquiera de esos hombres era apenas un intermediario más o menos descartable.y era fuente de placer. En ellas jugaba un papel central –además de la faceta gourmet. exhibiendo una extraordinaria vocación por la síntesis y la economía de recursos. En ese orden de cosas. Melina sólo yacía placenteramente con Roland Norton. la consecuencia de un accidente. en realidad. A través de Roland Norton. tal vez más tortuosas pero. Para empezar. no por eso.

funcionarios. presionados o amenazados. irresistible. bastante cínica e inescrupulosa y sin reparos a la hora de entregar su cuerpo. Allí. militares. y allí eran inducidos. sugeridos. 322 . inteligente. Tal vez el único lugar donde. donde también tenía negocios. diplomáticos. replicaron de modo bastante similar su ya consolidado modus opernadi. además de sus fluidos. sobornados. para él. la vida tenía sentido. pero el inglés consideró la conveniencia de desaparecer por un tiempo de la escena argentina y se trasladó. Una vez instalado. Era hermosa. múltiple y secreta de Roland Norton. Un tiempo después. Sólo restaba afinar esos dones y así se hizo. alquiló un departamento para Melina y la mudó. Roland Norton tuvo algunos problemas con el gobierno militar de Uriburu por el llamado a elecciones. En 1931. No llegó a ser una situación insostenible. por El Tony 322 pareja extendida no fue otro que el tablero del poder en el que Roland Norton operaba permanentemente. intelectuales comenzaron a pasar por la cama de Melina bajo la mirada atenta. Melina reunía las condiciones para cumplir lo que Norton esperaba de ella: una especie de Mata Hari pero que. Empresarios. seducidos.MARES DULCES. allí también la recibían –convenientemente seleccionada y manipulada-. Su instrucción como hetaira fue una suerte de maestría que coronó su trayectoria educativa. ad maiorem gloriam Imperii. culta y dotada artísticamente. en vez de actuar guiada exclusivamente por sus intereses y veleidades como la famosa presunta espía. Roland Norton tuvo una idea brillante de esas que solía gestar en su afán por optimizar los recursos disponibles y explotar hasta la más recóndita de sus posibilidades. a Santiago de Chile. información -datos que el inglés siempre sabía como utilizar en su provecho-. influidos. Allí entregaban. además. operara bajo su completo control. ni mucho menos.

su inventor. condición que.que allí donde compuso algunos tangos como Carrillón de La Merced. un ámbito que debía convertirse en punto de encuentro de argentinos y chilenos influyentes y coto de caza de Melina. limpiaba el origen inocultablemente judío de Esther Alterman.MARES DULCES. Atento al fenómeno. Así fue como se le ocurrió montar un night club selecto dedicado al tango. El Tango Club. Libertad Lamarque. de todos modos. Según Norton. sonaba mejor como nombre artístico y. Roland Norton se percató de que su hetaira. tanto como él se permitía confiar en alguien. Como dispositivo de espionaje. Los aspectos comerciales y administrativos iban a estar en manos de una extraña y madura señorita en la que Roland Norton parecía depositar gran confianza. un balance bastante positivo y un aprendizaje importante a partir de ciertos errores que no se debían repetir en el futuro. que además de proveer una renta – o. por El Tony 323 En esa época. fue suficientemente exitoso como para no convertirse en una carga para el patrimonio de Roland Norton. circulaban por Santiago muchos personajes del mundo del tango argentino. Reina del Tango y Discépolo –pareja de Tania. tenía un talento aún no explotado. como negocio. Mayor Benítez que se desempeñaba como funcionario de la embajada argentina. junto a Le Pera. La cara visible. a la diversión y el placer. género que tenía un lugar ya ganado entre cierto público chileno. que integraba el espectáculo Piernas Inquietas. La cantante-actrizvedette Tania. una capacidad ociosa de la cual no había sacado hasta el momento mayor provecho: el canto. Un lugar. proveyera una fachada a cuyo reparo lograr nuevas ventajas en su juego preferido. al menos. en fin. iba a ser Melina bajo una especie de seudónimo: Melina Altmann. sería absolutamente perjudicial para el negocio. a su juicio. O sea. Higgins había nacido en Chile -de familia irlandesay estudiado en Inglaterra donde la conoció Norton en circunstancias que nunca comentó con Melina. A aquellos años se remonta la relación de Melina con el. Benítez manejaba 323 . ser autosuficiente-. satisfizo aceptablemente sus expectativas. además. por aquel entonces. bastante bien capacitada ya a esa altura en su especialidad.

Norton se lo fijó a Melina como objetivo. mejorada por lo aprendido durante los años de práctica chilena. Benítez aceptó galantemente sus avances y disfrutó un par de noches de su intimidad pero. por la senda de una cordial amistad y fue retomada tiempo después en Buenos Aires. como si hubiera comprendido o intuido el peligro. Sir Roland Norton. Al principio. Pero más cierto aún es que Benítez no era un tipo de pisar fácilmente el palito.MARES DULCES. orgulloso y satisfecho de su criatura… de sus criaturas. pero fue uno de sus pocos fracasos. 324 . frecuentó el Tango Club. fundamentalmente. saciada su curiosidad. Es cierto que Melina aún no había alcanzado la cima en la sofisticación de sus herramientas.nacía el Olimpo. como le gustaba a él. las artes de la hetaira fueron insuficientes para retenerlo y. Previo paso por Londres -donde fue honrado con el título de caballero. por El Tony 324 con habilidad mucha información y. como casi todos los argentinos en Santiago. asistió a la fiesta inaugural desde su elevado palco panóptico en la oscuridad. En 1936.se radicó nuevamente en Buenos Aires y reeditó allí su idea. las condiciones políticas de la Argentina animaron a Norton a volver. La relación continuó. de todos modos. En la noche del 21 de septiembre de 1937 –el Día de la Primavera. para extraerle algo de importancia.

en el verano de 1516. Anclando su carabela a escaso tiro de arcabuz de la costa y haciéndose acompañar por apenas seis de sus hombres. el río engañoso que -como un numen cruel (o. Una lluvia de flechas.MARES DULCES. Algunos camalotes se mecen suavemente sobre el agua marrón del incongruente Mar Dulce. torsos y miembros seccionados de sus camaradas. Los indios permitieron vivir sólo a Francisco del Puerto. tal vez. un muy joven grumete. interminable horizonte. Los primeros rayos de sol se reflejan en las olitas anunciando un día luminoso y despejado. les tocó en suerte ser testigos del horroroso espectáculo: las cabezas. a creer que era un mar y.confundió la mente de Juan Díaz de Solís al punto de llevarlo. luego.con hallar el supuesto y codiciado paso que tenía que unir el Atlántico Sur con el Pacífico (una llave extraordinaria de poder y riqueza en esos tiempos). se dispuso a entrar en contacto con ellos. por El Tony 325 ¿CADÁVER O TESTIGO? El río y su vasto. descendió en un bote pequeño a tierra. Espantados e impotentes. donde los esperaba una imprevista y torrencial lluvia que los liquidó en minutos. Soñando -como tantos otros navegantes antes y después de él. en primer lugar. a prodigar estúpidamente su carne junto a sus orillas. Sus rituales caníbales imponían comer sólo carne de guerreros. Solís navegaba próximo a la margen izquierda de su Mar Dulce cuando advirtió la presencia de un grupo de indios y. apenas travieso). pues el ob- 325 . con inexplicable temeridad. Nada pudo contra la emboscada la artillería con la que intentaron proteger a los desgraciados desde la nave aquellos que permanecieron a bordo. asándose sobre las parrillas para luego ser devorados.

como lo hizo con Mar Dulce. ni deja de serlo. por El Tony 326 jeto era apropiarse. con inexplicable temeridad. en cambio. Fue cadáver. o confiable al peor de los traidores. sus vidas no solían ser tomadas. 326 . al alcance de una emboscada. sirvieran para dar testimonio del poder de los vencedores. de su potencia y belicosidad. hasta que los hechos ocurren.MARES DULCES. a través de ella. Solís no logró zafar. Mi suerte. Apenas esperaban de ellos que. enloquecido por el numen del río. Tal vez yo también. me había puesto. gracias a la ambigüedad de una incongruencia. se termina de constituir en la circunstancia. seguía pendiente… aún. al menos. hacer que lo parezca. en todo caso. Confiable… ¡Otra vez me dejaba enredar insensatamente por las palabras! Nadie es realmente confiable. Como la carne de mujeres y niños nada aportaba a esa dieta. La confiabilidad. Es la circunstancia la que puede volver traidor a quien parece más confiable. Cadáver o testigo… De ese dilema. O. en manos de alguien que no me parecía demasiado confiable. como todo. Igual que Chamorro.

dejando ya de lado la aparente circunstancialidad-. Tras un largo silencio. -Estuviste muy ocupada estos días. coloca sobre la mesa de cristal. frente a sir Roland.MARES DULCES. Sir Roland se arrellana en el sillón y. bebe apenas un sorbo para verificar lo adecuado de la temperatura y comienza la parsimoniosa carga de su pipa con el tabaco de la India. Y ahora. veo a través de cualquiera. Sabe que Roland fue. ahora levantando la vista-. pregunta como casualmente: -¿Qué hay del músico talentoso? -Aún nada –responde Melina con la mirada en la mesita y la misma aparente liviandad. como siempre. resignada.por eso confío. anduve buscándolo… -Melina. No la presionó confiando en que ella haría su propio proceso de reflexión y. le pone lumbre y luego acerca el fósforo de madera al cigarrillo que Melina ya tiene listo. de algún modo. -Justamente –dice Melina. como siempre. la taza de té humeante y acerca la azucarera de porcelana Worcester. Melina debe darse por enterada de que ha vencido el período de gracia y que es hora de poner las cartas sobre la mesa. por El Tony 327 CAPÍTULO 2 Melina. No me defraudes ahora. para evitar que Tony escape asustado. Melina suspira profundamente. indulgente con ella guardando silencio los últimos días. Sir Roland. fundamentalmente. sirve dos terrones con la pinza de garras de león y revuelve con la cucharita de plata en sentido antihorario. como siempre. querida –la interrumpe. 327 . Sabes que veo a través de ti –en realidad. Presionado hasta alcanzar la consistencia adecuada. disfrutando aparentemente del té y del tabaco. nunca actuaste tan estúpidamente.

ensució el campo de juego con una manada de agentes torpes e improvisados. -¿Y por qué deberíamos nosotros salvar a… Antonio? –la interroga con sarcasmo-. si no hacemos algo. como si hubiera saciado una necesidad física largamente contenida-. -Ahora está huérfano. Sir Roland escucha esto último con una ligera expresión de sorpresa que. pero ahora Gordon lo descubrió. su contacto era el del Herald… el que apareció el otro día en el río –completa Melina. -¿A ver cómo sería eso? ¿Qué sugieres? -Yo no sé. la de los expertos entusiastas.MARES DULCES. estaba con él para espiarlo. impaciente-. Creí que la guerra iba a infundir un poco de entusiasmo en medio de tanto aburrimiento burócrata pero. 328 . -¡Al fin! –exclama sir Roland con cierta placidez. No es hombre de Gordon. pero sin duda a ti se te ocurrirán varias maneras de usar a una persona. en todo caso. reclutados a la apurada entre inspectores de sanidad y empleados de correo. -De la raza que sean -acota Melina. Sir Roland la observa con risueña curiosidad durante un largo rato antes de exclamar: -¡Qué extraño. está casi extinguida. de la Cruz Roja. en lugar de eso. Mucho me temo que mi raza. salvar vidas no es nuestro negocio. se van a cargar a Antonio… a Reynoso. -Este negocio me va a terminar fastidiando. escucharte hablar así! Nunca imaginé que la ética estuviera entre tus preocupaciones. se torna despectiva. rápidamente. Trabaja para el SIS. Esa nube me perturbaba. Esas son cuestiones de los americanos o. por El Tony 328 -Está escondido… aterrorizado. -A menos que te sea de alguna utilidad. al contrario.

-Y talentoso… -¡Roland! –interrumpe Melina-. -¿Entonces. -En eso. Haciendo caso omiso del comentario. y permanece un largo rato en silencio.MARES DULCES. por El Tony 329 Melina se cruza de brazos y permanece en silencio. 329 . satisfecho. -Sea lo que sea. finalmente. Sir Roland asiente. -En realidad –dice Melina. pero lo que quise decir… -comienza a responder Melina. vacilante-.para poder inculpar a Gordon. -Es un muchacho apuesto. aguantando la mirada socarrona de sir Roland que. es en lo que estaba pensando. sir Roland continúa interrogando: -¿Podrás privarte de su… talento? -Por supuesto que sí. necesitaría unos días… -¡Epa! ¿Cómo es esto? ¿No dijiste “a la brevedad”? -Si. No les vendrá nada mal un poco de ayuda. cavilando. Estos yanquis nunca descubrirán por sí mismos lo que ocurre bajo sus propias narices. justamente. recuerda que tiene que abandonar el país a la brevedad… y seguro. Ofendes esa sutileza que siempre admiré en ti. -Y necesita pruebas de la Operación Mar Dulce -interrumpe Melina el silencio. lo harás? -¡Claro! ¿Por qué no? Tráelo ya mismo y lo despacharemos inmediatamente rumbo a su país con el equipaje adecuado. Ahora tú me defraudas a mí. ¿verdad? -Sí… como tantos que tuvimos. continúa: -¡Pero tienes razón! Ya se me está ocurriendo una pequeña maldad.

las bochornosas estupideces que presume. aparentando exigencia donde solo hay. -¿Seguro que es confiable? –pregunta Tony. la interrumpe: -¿Le voy a salvar la vida y todavía me pone condiciones? ¡Que sea cuanto antes! Y.cantidad de energía. Melina. aunque más por lo que intuye. En el tono de su voz se refleja la inquietud que le produce poner su destino no ya en manos de Melina sino en las de sir Roland. las más atrevidas pretensiones épicas. Igual que Gordon. da por cancelado el asunto. Diez minutos atrás. Ignorarlos no era una limitación. sin negar frontalmente esa opinión. contra las leyes de la física y de la proporción. Demasiado. un personaje que -en parte por lo que ya sabe de él. ni siquiera una cagada de mosca allá abajo.le resulta decididamente siniestro. sin demasiado éxito. en cuestión de minutos. en teoría. un exceso. en el pantano donde se trajinan los asuntos humanos.MARES DULCES. Igual que el cadáver de Chamorro flotando en el río. Precipitado en el pantano. por El Tony 330 Sir Roland decide ahorrarle –y ahorrarse. mortal. no era una falta sino. nuevamente. indulgencia (una interesada y calculada indulgencia). que está a punto de escuchar y. con eso. la pone en un contexto favorable cuya lógica intenta trasmitirle. un aliado. el librarse de unas pocas gotas de semen y una significativa -aunque ingrávida. sir Roland no se alcanzaba a divisar. por el contrario. Igual que la guerra. desde la turbulenta y sublime cumbre del sexo. Tony lo imagina capaz de ejecutar con absoluta frialdad cualquier cosa que acomode a sus designios. 330 . no sin razón. A pesar de ser. no era nada. inmortal. no existía. un dios a despecho de que su morada fuera esta pocilga inmunda donde transcurren los días interminables de su reclusión. Tony vuelve a ser vulnerable. Pero. -Ya te dije que sí. Tony era inmune. deja en el hombre un brutal agujero donde naufragan.

lacónica. -¿Y tú?. irónicamente soñadora-.. ¿Por qué no ya mismo? -Roland precisa unos días… -miente Melina-. el mar turquesa. no te gustaría? –pregunta Tony casi como un desafío. 331 .MARES DULCES. cocoteros… -¿Qué. alternativas que. Cuando quedo solo me vuelvo loco.. Es tu última oportunidad. -Prefiero Río de Janeiro –responde ella risueña. pero no es tan fácil. aclara: -Hablo en serio. Aunque Tony también sonríe. apenas amortiguada por el delgado tabique divisorio: una letanía monocorde a volumen demasiado alto para ignorarlo.. no quiero irme. -¡Entonces. La transmisión radial del fútbol le llega desde la habitación contigua.. -Eso significaría no vernos más. clavando la punta de la lengua entre los dientes. por los arreglos. Él también preferiría que salgas cuanto antes. ¿Tú también quieres que me marche? -Yo quiero que estés a salvo –lo corta. incorporándose en el catre-. -¿No querías irte? -No. debo irme… Pero quiero estar contigo… Tony calla un rato antes de proseguir: -¿Y si…? -¿Nos escapáramos juntos a Tahití? –lo interrumpe Melina. por El Tony 331 -¡Tiene que ser pronto! –exclama. Una playa. pero demasiado bajo para poder seguir las alternativas del partido. la voy a aprovechar! –y se abalanza sobre él.

por El Tony 332 de cualquier modo. La música pide ser tocada. al menos. Por el contrario. Siempre has teorizado. Porque no arriesgas… -No es eso… –vacila. tuviera un piano –se lamenta. -Y. mientras da vueltas alrededor de la mesaesta cueva inmunda podría convertirse en un aceptable retiro. -¿Y qué? –lo desafía. va encontrándole modulacio- 332 . deteniéndose-.MARES DULCES. Independiente o San Lorenzo. resulta que eras vitalista! –y ahora es Tony Reynoso quien ironiza-. Así podríamos estar a solas yo y la música. -Dudo que a la música le interese discutir nada. -Si. -¡Oh.…es que… Tony empieza a notar que la presuntamente monocorde letanía de la transmisión radial no lo es tanto como la presupuso inicialmente. por arte de magia. Pero sólo cuando lo haces en territorio conocido. te cuesta enormemente tocar cualquier cosa que no hayas antes analizado hasta la última corchea. sentándose en la cama y echando a un lado el diario-. no interpelada. Boca. -¿Cómo el boudoir au hameau de María Antonieta? –pregunta Tony Reynoso con sarcasmo. la soledad resolvería las cuentas pendientes –insiste el otro en el tono sarcástico. de lo que está en juego y del deporte mismo. carecerían de sentido para Tony Reynoso. -¡No es verdad –reacciona. Racing. ignorante de River. no resolverlas… o sí… o. Es más. -¿Y de qué otra manera? -¿Ves? Por eso tienes dificultades con el tango. por lo menos. echado en el camastro y hojeando por enésima vez un diario viejo y medio destartalado con un cigarrillo colgándole de los labios. soy bueno improvisando! -Hum… cierto. podríamos ponerlas sobre la mesa y discutirlas. -Tal vez.

-¡Y pretendió que yo le dedicara la mía a él! 333 . divertido. cambiaste de tema pero te empantanaste tú solo –le espeta. Te amaba… te dedicó la vida. -¡Qué injusto! –le espeta Tony Reynoso a Tony Pereyra. ya empiezas a olvidar ciertas cosas… ¡Yo. Es preferible llevar la joroba que ser un amputado. -Ni tanto le hice. ¡Toda esa locura del renacimiento. Tony Reynoso-. Sí. por Dios! ¡Cosas de niños! –interviene ahora Tony Pereyra. Para ti el tiempo ha pasado. ¿La música del idioma. los ardores se entibiaron y. en cambio. todavía tengo muy presente que Francisco era un tirano! Una vocecita infantil intenta tímidamente intervenir: -Y yo me acuerdo… -empieza a decir en un tonito agudo y apenas audible.que. se pueden identificar figuras rítmicas que recuerdan mucho algunos fraseos de tango? Del bandoneón. ni tan pobre –se ataja Tony Pereyra-. de pie contra la puerta. Le parece entender algunas palabras o retazos de frases: …avanza con el balón…desborda por la punta y patea el centro directo a la cabeza…mano del fulbá… -¿Has notado –dice como si vinieran hablando de eso desde hace rato. más allá de las palabras. la nueva vida entre los Estados Unidos y una torre de marfil…! Uno vivió lo que vivió. -¡Buenas le hiciste al pobre viejo! –lo acusa Tony Reynoso desde la cama. Y no me arrepiento… nunca me arrepentí de no haberme sometido a todas las idioteces de Francisco. en especial. apagando otro cigarrillo en el cenicero una vez más desbordante de colillas-.MARES DULCES. y hay que tener los cojones para cargárselo al hombro. la música del idioma. seguramente. Se calla. ¿Es eso lo que temes? ¿Qué el tango delate tu castellano aplastado bajo el colchón? -¡Eso es asunto antiguo. Tan apenas que nadie parece escucharlo. exactamente. por El Tony 333 nes y ritmos que dependen tanto de las alternativas del juego como de la cadencia propia del lenguaje local. los brazos cruzados sobre el pecho-. no? -¡Ja!.

pero ya no en el mío. todos miran con sorpresa a Toño Montes -de pie en un ángulo de la habitación. ¿O acaso crees que hice mal en inclinarme por el jazz? -¡Claro que no! –exclama Tony Reynoso. ahora-. pero ya está. amedrentado por las miradas que recibe. sacarme de encima su peso asfixiante.MARES DULCES. ya lo lloré. cargué la culpa en mi joroba y… ¡adelante! -¡No es tan fácil. una moneda que existía en tu bolsillo. vuelve a callarse.durante unos segundos. Aún me despierta algunas noches su fantasma reclamando compensaciones impagables en una moneda que no circula más. ¿Así que tú crees que lo del tango es otra cosa? -¡Claro que es otra cosa…! –insiste Toño Montes pero. 334 . por El Tony 334 -Es cierto –no tiene más remedio que aceptar Tony Reynoso. Nunca hubiera podido tocar jazz con él vigilándome. deponiendo la vehemencia. Recién advertidos de su presencia. más bien reflexivo. Tony Reynoso. no tiene nada que ver con el tango! -Lo que sucede con el tango… -vuelve a oírse la vocecita infantil. ya me amargué. Solo que… abandonarlo así… dejar que muriera solo como un perro… -Tenía que deshacerme de él de cualquier modo. deteniendo su ronda y apoyando los puños sobre la mesa-. al cabo de los cuales Tony Reynoso reacciona: -¡Tú te callas! ¡Este no es asunto para un niño! –y vuelve inmediatamente a dirigirse a Tony Reynoso mientras enciende un nuevo cigarrillo-. se sienta nuevamente en el camastro y procura reencauzar la discusión: -¡Todo esto. que había vuelto a echarse. Así que lo hice como pude… Como Bruto. de todos modos. cuando se deshizo de César: por la espalda y sin verlo a los ojos. al menos… Pero… -A él y a Mozart –no lo deja continuar Tony Pereyra-. lo reconozco. Fue salvaje. mocoso! –exclama Tony Reynoso-. En parte.

coincido en que ha sido doloroso. ¿Por qué. en realidad. pero es evidente que te está llevando a enredarte en todas esas disquisiciones estúpidas: “que si el 2/4. pensativo. para peor –acota Tony Reynoso-. estalla: -¡Esa radio me tiene harto! Lo que. ¿Recuerdas cómo lo poníamos a Basie? ¿Si nunca nos impidió tocar jazz. Melina no vendrá hoy. Tony Reynoso queda en silencio. -¿Pretendes que yo acepte que ese apremio. los puños crispados aún sobre la mesa. Tony Reynoso. este apremio racionalizador que bien mencionaste recién? Es la presión de Francisco. como lo llamas. que si el 4/4. como si el comentarista –excitado por su propio relato. le parece escuchar algo así como: …avance peligroso… mano salvadora… este tango no pudo ser… -Y. como si las palabras fueran un vaciado. que la síncopa”… Estúpidas e inconducentes. por El Tony 335 -Sí. más reflexivo. no lo haríamos tan bien sin él.es la obscenidad del crujido de fondo. airado-. molesta a su oído –fino pero. un bajorrelieve esculpido en la crepitante masa sonora. Resbaladiza como un jabón. Repentinamente. por sobre todo.no pudiera mantener las manos quietas y las dedicara a arrugar una y otra vez el celofán de su paquete de cigarrillos junto al micrófono. emergiendo de la sombra de un rincón. Es más. Nunca aprenderemos nada por esa vía. -¡Y bien que eludió dar explicaciones! –agrega Tony Reynoso. que lo sobrevivió. Hemos logrado tocar jazz a pesar de él. por qué nos impediría tocar tango? -No sé por qué la diferencia. nos impide tocar tango? – pregunta Tony Reynoso-. si no. completa: 335 . presuntuoso. Y dentro del crujido. pero ya está… -¡No está nada! –lo interrumpe Tony Reynoso.MARES DULCES.

no pudiendo desarrollar su intuición ni hallar una respuesta. una partitura que le habían traído recién de Buenos Aires… -¡Matasano! –interumpe Tony Pereyra-. Yo había cumplido siete hacía poco y papá intentaba enseñarme algunas notas de un tango. por El Tony 336 -Hay algo raro… no sé… -pero al cabo. deslizándose muy cerca de la superficie encrespada del río. Mamá decía que papá había mirado toda la noche a una señora. divirtiéndonos”. finalmente. como también hacía siempre cuando mamá le buscaba pelea. Todo está en silencio sobre el fondo permanente del crujido de celofán y la letanía esculpida en él. mamá se acercó y le gritó a papá: “¡El niño nunca va a aprender contigo! ¡Tú mismo nunca aprenderás a tocar un tango!”. Estábamos en el piso de la ciudad. así que andaba por ahí. Pero mamá quería 336 . Mientras tanto.MARES DULCES. cambiando el peso de su cuerpo de una pierna a la otra. Le dijo: “¿A qué viene eso? Nada más estamos practicando un poco. ¿No era Matasano? -Hum… puede ser –responde Toño y prosigue-. Papá le contestó con calma. buscando molestarlo y empezar de nuevo. De golpe me vino a la mente. ya enfadado. Toño Montes interviene: -¡Cómo es posible que ninguno se acuerde de aquella pelea entre mamá y papá por el tango! –exclama. Me parece que. echa una mirada a través de la ventana pequeña orientada al Este para estudiar el avance inexorable de unos nubarrones espesos y plomizos que se avecinan. con la vista clavada en el piso. papá y yo tocábamos piano. desde el Sudeste. Cada tanto. Mamá y papá habían peleado durante el almuerzo. Ahora sí puede continuar: -Fue una tarde que llovía mucho. De repente. Tony Pereyra se acomoda contra la puerta. Y logra. Aprovechándolo. como siempre que peleaban. no me acuerdo cuál. Tony Reynoso recomienza su ronda nerviosa alrededor de la mesa y agota en pocas y urgentes pitadas el cigarrillo. estaba un poco borrachita. además. retorna al diario viejo y maltrecho. convocar las atenciones antes reacias.

y me encerré en el baño. -Papá lo dejó pasar –prosigue Toño Montes. yo empecé a practicar todo el tiempo ese tango. -Practicaba. admitieran que. con un cuchillo en la mano: “¡Ni se te ocurra!”. No lo practiqué más. Un día. la respiración un poco agitada. aterrado. mamá se fue decepcionada. por El Tony 337 pelear a toda costa y siguió: “¿Y sabes por qué nunca podrás tocar tango? Porque te crees el gran dandi. para ella. después de un rato. Parecía decir cosas muy feas. me gritó riendo: “¡Ni se te ocurra tocarlo!”. maldiciendo para adentro. ¿Sabes qué…? ¡Para el tango hay que ser muy hombre y a ti te faltan cojones!” Toño suspira y permanece un momento en silencio. dice. -¡Cielos! –exclama Tony Reynoso-. me estaba amenazando. pero nadie lo insta a seguir. cuando papá me veía hacerlo. Y como si esos recuerdos. ¡Las veces que he soñado en estos últimos tiempos que Francisco me increpa. es lo que quería decirme. Nadie intenta hablar durante ese lapso. “¡Ni se te ocurra tocar ese tango!”. Desde aquella tarde.MARES DULCES. uno que sí tenía cojones. Nadie lo interrumpe. además. pero eres un petimetre.y. a pesar de no recordar la situación. -…quería ser. aunque las caras reflejan una extraña mezcla de asombro. y eso me daba miedo. en realidad. comenzaran a inquietarlos. como si. a medida que escuchan el relato. Yo me acerqué para robar un cuadradito y él. alzando la hachuela. sabía perfectamente que era lo que yo buscaba. Tenía una esperanza secreta: poder tocarlo bien para que mamá me considerara un hombre. Escapé corriendo. en la cocina. asentimiento e incomodidad. cortaba en cuadraditos un trozo grande de queso con una hachuela. Sabía muy bien que esa risa era malévola y que. Quería… Se queda en silencio y traga saliva sonoramente. mejor que papá… Toño calla nuevamente y un brillo húmedo le inunda los ojos. Sólo eso: 337 . se van disipando los vahos del olvido. pero estaba seguro de que.

una sola cosa: que ese hombre que estaba en la cama con mamá debía tener cojones. mucha lluvia e inundaciones. A Tony le han dicho (y lo creyó) que. caminando en círculos alrededor de la mesa. entre las de varios días atrás. ahora. al pasar delante de la ventana. El aire es denso y húmedo. ominoso. Una y otra vez hasta que despierto agitado. Y una vez más. yo sólo podía pensar en una cosa. Obviamente defraudado. se detiene a echar una ojeada a la inminente tormenta. Permanecen silenciosos y pensativos hasta que Toño. con una angustia que me oprime el pecho. arroja el papel y el aire que desplaza levanta una nube de cenizas del atestado cenicero. Tony fuma. y parece estar acumulando tensión. en estas costas. la voz del comentarista parece decir: …de gol… ¡peligro de gol. levanta partes de diarios y arrastra la vista por los titulares. por El Tony 338 “¡Ni se te ocurra!”. Vaciada en el crujido del celofán. El tango era. concluye: -Cuando pasó… “aquello”. esperando ridículamente que alguna noticia nueva haya aparecido. como si se engalanara pacientemente para el espectáculo de naturaleza desencadenada del que pronto será protagonista. Especialmente en las riberas bajas como esta en la que se encuentra.MARES DULCES. A su paso. peligro de gol!… patea al corner… veremos la próxima… Los “vahos del olvido” al fin se disiparon y. Repite el periplo. El temor de que la tempestad estrague su precario boudoir encuentra un contrapeso en la ansiedad con 338 . que debía tocar muy bien el tango. todos recuerdan. por arte de magia. las sudestadas pueden adquirir dimensiones medio catastróficas con vientos huracanados. Matasano. en efecto. mientras papá forcejeaba y sonaban los disparos. con un hilito de voz.

los que demore en llegar al lugar más cercano donde comprar cigarrillos y volver. poco importa estar dentro o fuera”. Enciende. No debe salir. Y. en el fondo. al menos.MARES DULCES. al menos. autoconvencimiento para satisfacer la ansiedad? “Si me han hallado. entonces. se promete que sólo serán unos minutos. examinando los escasos lugares recónditos donde pueda haber sobrevivido algún paquete olvidado. también sabe que es él mismo quien fue al encuentro de una excusa para salir. Tony se dispone a encender otro con la colilla del que aún está fumando. la certeza que lo acompañó y lo atormentó durante casi una semana se diluye en el aire viciado de las presuntas idioteces. Sabe perfectamente que este era el último y sólo está poniendo en escena las condiciones previas para poder injuriar su suerte sin asumir su parte. echa una mirada alrededor. ¿Lo sabe? “¿Será así?”. Igualmente. simplemente. podrá descansar un rato del celofán arrugado de la radio. Así. si no me hallaron aún. ¿qué andarían haciendo justamente por acá?” Lo que sí sabe es que no soportará hasta la tarde del día siguiente sin fumar. Cigarrillos. “No creo que sea el tipo de gente que retrocede ante el cartel de Propiedad Privada. de golpe. el maldito último cigarrillo mientras estruja el envoltorio con furia y lo arroja en un rincón. Inmediatamente abstinente. ni lo encontrará. ¿Un examen más minucioso y frío de la realidad o. cementerio ad hoc de los bollos de los precedentes. Lo sabe. No lo encuentra. Y. se pregunta ahora y. trazará una marca en la monotonía insoportable de su encierro. Rebuscando con el dedo índice en el interior del paquete. por El Tony 339 la que espera el espectáculo terrible –pero espectáculo al fin. extrae el último. razona. 339 .que. corre un riesgo enorme abandonando el refugio.

Unos pocos frentes –o sectores de ellos. La escueta diferencia de altura es suficiente. simplemente. Tony se dice que. para lograr ver – por encima de ese perfil. Transitar esas veredas constituye una experiencia topográfica un tanto exótica en una ciudad predominantemente plana como Buenos Aires. La habitación que ocupa es parte de una construcción de madera bastante precaria en la terraza de un viejo y maltrecho edificio de dos plantas.el río allá atrás. disfrutará de un rato de silencio y comienza a caminar hacia la izquierda seguido por el eco de sus propios pasos.están pintados de colores fuertes y saturados aunque predomina por mucho el gris 340 . de tierra apisonada y húmeda. Las veredas son de altura discontinua aunque. además.y los distintos niveles se vinculan entre sí mediante escalones ejecutados según patrones y diseños diversos. estaba desorientado y demasiado asustado como para detenerse en detalles urbanísticos. a un paisaje gris y desparejo de techos de chapa acanalada que cubren humildes casitas de una o dos plantas.MARES DULCES. sólo un montón de columnas de madera – al modo de los palafitos. Según el tipo un tanto brutal que podría definirse como su anfitrión. pero es insuficiente para ver más que unos breves retazos de las calles. en general. El barrio parece calmo como un cementerio: todo está quieto y silencioso. llega hasta la esquina “de este lado” (y agitó la mano izquierda). al menos.y algunas instalaciones abiertas como lavaderos o talleres sobre pisos de cemento o. La noche en que llegó casi no se veía bajo el mortecino alumbrado público y. por El Tony 340 Es la primera vez que Tony puede apreciar realmente la calle donde está viviendo. Su pequeña ventana da hacia el centro de la manzana. Los pocos autos a la vista están estacionados. dobla “para acá” (y agitó la mano derecha) y a las tres cuadras hay un bar en el que podrá conseguir cigarrillos. están bastante elevadas respecto de la calzada –una prevención lógica en un lugar inundable. La mayor parte de las construcciones se ajustan al tipo ribereño: estructura de madera con techos y frentes recubiertos en chapa acanalada de zinc cuyas plantas bajas suelen carecer de cerramientos. sin embargo. ni gente caminando ni niños jugando.

O. también. en primer lugar. Tony comienza a inquietarse. A medida que avanza. aunque aún no logra estar seguro de que se trate del mismo que vio antes. De algunas ventanas. la tensión de fuerzas que se vigilan y se miden. se conforma. El conductor lo observa mientras se aleja aunque Tony no puede afirmar que haya habido algo demasiado especial en esa mirada.MARES DULCES. él aún no ha terminado de caer en cuenta de todo esto y camina relativamente desprevenido. con la relativa variedad ya que se oyen distintas emisoras. pasa al lado de un Ford gris estacionado cuyos cuatro ocupantes –con la radio apagada y lejos de las pasiones futbolísticas. al menos. Para empezar. incluso. Tony va descubriendo que la paz sepulcral del barrio es sólo aparente. además. llegan las vicisitudes de algún encuentro distinto al que convoca mayoritariamente al barrio. En las plantas altas suele haber balcones poco profundos soportados por tirantes de madera que emergen del interior o por ménsulas de hierro forjado. por El Tony 341 del metal. Las rejas son. También los del Chevrolet parecen observar al Ford. Pequeñas ventanas recuadradas por marcos de madera perforan las fachadas. percibiría. rizadas según dibujos sencillos y de ingenua geometría. Cuando un minuto después llega a la siguiente esquina y ve un Morris negro que cruza delante de él por la transversal. a Tony. Un Morris negro aparece en escena y pasa a su lado. Lo único igual en todos los casos es el fondo del celofán estrujado que acompaña cada relato. Quien quisiera prestar atención. Resignado. cada ventana delante de la que pasa exhala su propia transmisión.siguen atentamente con la mirada y la rotación de sus cabezas el paso de un Chevrolet azul que cruza lentamente por la transversal con dos hombres dentro. No había alcanzado a ver claramente las facciones del conductor y ahora. confirmaría que a quién realmente ninguno pierde de vista es a Tony. en segundo lugar. con diferentes relatores que aúllan sus relatos con diferente estilo y diferente timbre de voz. y. de delgadas barras o flejes de hierro forjado. el silencio radiofónico que había empezado a disfrutar se quiebra. ya a los pocos metros. Sin embargo. Apenas doblar la primera esquina. Como en cualquier domingo por la tarde. O a ambos. tal vez. 341 .

En el lugar indicado encuentra el bar y entra apresuradamente. razona. los parroquianos le echan una mirada inconsistente -como mira un cocodrilo mientras hace la digestión echado al sol a la orilla de un pantano. No es que nadie lo ha logrado hallar… ¡lo han hallado todos!… y ninguno está dispuesto a regalar el botín. -¿De cuáles? –pregunta el pescado. Es un lugar pequeño. lejos del billar. nervioso.y vuelven a concentrarse en el partido cuando saluda con un ligero cabeceo.la atención de algún jugador. invadido por ese olor rancio que suele engendrar la concurrencia de los hongos que atacan la madera expuesta a reiteradas humedades. Tony vuelve 342 . Al fondo. están atentos exclusivamente a la radio que. El cielo se ha puesto ahora muy oscuro y amenazante. desconcertado por un pedido a todas luces incompleto. transmite las alternativas del partido del barrio: mediando el segundo tiempo. al menos. Pero todos los parroquianos. Al borde de la desesperación. con la acumulación arqueológica de fritangas y del humo de los miles de cigarrillos fumados entre esas paredes. Boca empata con Independiente 1 a 1. -Cualquiera. Rubios –responde Tony tratando de discernir. un flaco con el rostro macilento y los ojos separados como los de un pescado lo mira. “¡Esa era la clave de la paz aparente de estos días!”. me da igual. los movimientos que suceden en la calle. Vuelve a ver al Ford gris con sus cuatro ocupantes… y al Chevrolet y ya no le quedan dudas de que se trata de los mismos autos que revolotean a su alrededor como insectos hematófagos. inquisidor. -Cigarrillos –pide Tony. una única mesa de billar espera solitaria -con un par de tacos cruzados sobre su paño verde algo apoliyado. Detrás del mostrador.MARES DULCES. ni bien Tony traspone la puerta. El nerviosismo se palpa en la atmósfera viciada del lugar y. a través de los pequeños ventanales. Tony apura el paso. no advirtió. a altísimo volumen. por El Tony 342 nota la presencia de un acompañante que en el otro Morris negro no estaba o.

la fiera fisonomía del Quasimodo que el pidió fuego en el tren. si es que alguno lo es. aún. con bramidos graves y cada vez más cercanos. Pero. para espanto de Tony. Por supuesto. sin embargo. La tarde se viste de noche con unas nubes negras en cuyo interior palpita la electricidad reclamando. Rebusca nerviosamente en sus bolsillos hasta dar con un billete que entrega y. El clima se ha descompuesto definitivamente. desesperado. antes quieto y cargado de estática. El viento sudeste finalmente ha logrado vulnerar los límites de la ciudad y el aire. Tony lo elude. o son todos agentes encubiertos.MARES DULCES. las radios agregan. gana inmediatamente la calle y se aleja a zancadas con rumbo indeterminado. sin embargo. ya no es un refugio sino una trampa mortal. dispuesto a abandonar inmediatamente el lugar. supone que se trata del precio. su libertad. ahora se agita frenéticamente en fuertes ráfagas y remolinos que levantan polvo. Pero tampoco tiene la menor idea de hacia dónde escapar. unos días atrás. algunos de cuyos bordes apenas iluminados la recortan contra la oscuridad del rincón más oscuro. un ligero movimiento hace que. el Morris negro pasa a su lado en el mismo 343 . Tal vez porque lo poco que ve de ella es suficiente. al fondo del local. Nuevamente. sin esperar el vuelto. sin entender. Ni sus rostros ni su actitud le dicen nada con excepción de una silueta oscura. para convocar alguna intuición alarmante que su conciencia. gira sobre sus talones. Mientras la examina. A ese rumor de naturaleza a punto de reventar. la escena. al completar el giro. la tensión de los últimos y decisivos minutos del partido mientras Tony atraviesa. Tal vez. un rayo de la escasa luz y el rostro coincidan revelando. por El Tony 343 la vista al interior del salón para hacer un segundo reconocimiento de los parroquianos. no puede descifrar. tiene a escasos centímetros de su cara la de Quasimodo que le pide fuego con su curioso siseo gutural. papeles y las hojas secas que el otoño ha derribado. sólo le llama la atención por lo indiscernible. por un momento. El pescado lo saca de la parálisis en que quedó sumido entregándole los cigarrillos y diciéndole algo que. en este contexto. no tiene sentido volver a su habitación que. con las voces de los relatores entre la afonía y el frenesí.

Con las palmas de ambas manos hacia delante. un chasquido brutal que se prolonga como un largo redoble de timbales. Mientras tanto. Deteniéndose bruscamente. Aunque el Chevrolet también clava los frenos. por El Tony 344 sentido en que él camina pero su actual posición respecto del auto le permite reconocer en el acompañante –tras la breve confusión que le produce el cambio de contexto y vestimenta. como si pregonara con sorna su estúpida credulidad. pega media vuelta y empieza a correr en sentido contrario. conducen a su perdición.al ciego al que. estalla un “GOOOOOOOOOOOLLLLL. durante semanas. se topa de frente con el Ford que. el Chevrolet gira en U con el claro objetivo de perseguirlo pero. a los 31 minutos del 2º tiempo pone el partido 2 a 1”. Un rumor grave y algunas puteadas preceden al silencio taciturno en que se sume el barrio predominantemente rojo. el cielo resplandece blanco azulado por el trazo cegador de un rayo que cae muy cerca y es seguido casi instantáneamente por un estallido seco y corto. arrojó noche tras noche una moneda frente a la puerta del Olimpo. Al crujir grave del metal estragado y al tintineo ligero de los vidrios haciéndose añicos sigue un interminable silencio que solo altera el zumbido de las radios en las que la inminencia del gol se adivina en la sucesión paroxística de palabras y en el aumento de volumen de la voz del relator.le dedica una mirada que se le antoja burlona. finalmente. Y. Tony amortigua un poco el impacto imposible de detener. aparece por la bocacalle el Chevrolet azul que se cruza delante de él. trastabilla al rebotar pero logra mantenerse de pie y. a los pocos metros. Y en ese silencio. La desesperación se vuelve pánico. finalmente. hace medio trompo y queda atravesado en la calle como barricada. comienzan 344 . Al llegar a la esquina que había dejado atrás. en la frenada. Como si hubiera sido una especie de señal de largada. cerrándole el paso. pasando por detrás del auto. de Boca. Sarlanga. Al ciego que ahora -quitándose los anteojos negros. desde los dos autos chocados y detenidos. no puede evitar el choque. cruza la calle y continúa corriendo ya sin saber siquiera en qué dirección lo hace.MARES DULCES. en ese preciso instante. Todos los rumbos.

Parecía no faltar nada más para completar el cuadro del más absoluto caos cuando el Morris negro entra en escena con un chirrido de frenos para incorporarse sin mayor protocolo. carros.sin saber muy bien. a pocos centímetros de su cara. un nuevo auto lo sobrepasa. A los pocos metros. Los hombres salen de los autos y. otros se dispersan buscando posiciones de tiro. ventanas. Un tercer auto –un Opel color borravino que Tony no había notado anteriormente. patinando sobre el empedrado. a la fiesta. en todo cuanto hay alrededor. En medio del ensordecedor ruido de los disparos se alcanzan a oír gritos. Tendido boca abajo en el suelo. 345 . con un puño que se agranda velozmente. Algunos gritos aterrados provienen del interior de los edificios. como su precedente. se detiene abruptamente un poco más adelante. a su relativo reparo. a quiénes destinar sus balas. siquiera. Tony se arrastra hasta la ochava y. por El Tony 345 los disparos. sin embargo. Tony observa atónito el confuso espectáculo mientras las balas zumban por encima de su cabeza impactando en muros. La foto se imprime y todo se pone negro.MARES DULCES.se detiene muy cerca y sus ocupantes se suman al tiroteo -como si se tratara de una fiesta pública. órdenes e injurias en castellano. mientras algunos se parapetan tras las puertas abiertas. se pone de pie y echa otra vez a correr. inglés y alemán. donde ligó el porrazo en Retiro. Uno de ellos no es otro que el tipo de espeso bigote negro que luce un apósito sobre la frente. postes. y dos hombres armados bajan apostándose con las armas en alto para cerrarle el paso. una sucesión de fogonazos y estampidos como ecos terrestres de lo que ocurre allá arriba. Detrás del puño alcanza a reconocer las facciones duras e impasibles de García. Tony frena en seco. en fin. Intentando alejarse de la trifulca. vacila un instante y pega la media vuelta sólo para encontrarse.

en apariencia. encajado entre dos tipos. Recobra muy de a poco el conocimiento en un interior algo sobrenatural. de muy lejos. Está frente a una mesa larga y desnuda de madera rústica. Tony vuelve a hundirse en su negrura propia. donde se le pegan las botamangas empapadas. tortuosamente deformadas por el agua que baña los vidrios. se oye el deslizamiento 346 . como si fueran los custodios pétreos de los cuatro puntos cardinales en algún templo antiguo. a media luz. por El Tony 346 Tibieza y presión en los costados. Tony logra enfocar la vista y distinguir que esas superficies que los rodean son prismas de madera clara y rústica con el escudo nacional y la inscripción Ejército Argentino. cuya lógica tarda en comprender. permite ver a García y tres hombres más de pie alrededor de la mesa. fantasmagórico. El primero y más intenso. el ojo ya no distingue nada. estampados en tinta azul-negro y cae en cuenta de que el espacio sobrenatural que lo rodea no es más que un inmenso galpón o un hangar repleto de contenedores con insumos del ejército cuyo techo de chapa resuena con el golpeteo de la lluvia torrencial que continúa. apenas se vislumbran unas superficies rectangulares en combinaciones anfractuosas que los rodean casi por completo. Viniendo. Afuera. El segundo.MARES DULCES. humedad fría en el pecho y más aún en las pantorrillas. Una lámpara incandescente cuelga sobre la mesa. las luces de la calle. solo hay sonido. La conciencia de Tony asoma apenas por el ribete del sopor para descubrirlo en el asiento trasero de un auto. en el tercer halo. contiene la mesa. aún. formando una burbuja de luz de tres halos concéntricos. una especie de bramido apagado. Primero se ve sentado en una silla bastante endeble que cruje con sus movimientos al intentar acomodarse. tres o cuatro sillas desocupadas y a Tony mismo. Más atrás. la espalda recta y las manos entrelazadas delante de la entrepierna abierta en un ángulo de no más de diez grados. A medida que se ordenan sus percepciones. se intercalan rítmicamente con la negrura que ya invade la ciudad. bajo una pantalla metálica de forma cónica. Y más allá. como si cientos de tambores redoblaran al unísono en sordina.

Sr. Al cabo de un rato una figura parece ir condensándose –como una aparición. al traspasar el límite de la burbuja luminosa. sorprendido por la pregunta. del diluvio. lo zamarrea una vez más antes de dejarlo en paz. Reynoso? -Sí… -responde Tony vacilante. el coronel lo observa con moderado interés. por favor? Tony tarda en reaccionar.MARES DULCES. La estatua de García cobra vida y agarra a Tony por los hombros para sacudirlo con fuerza. aún atontado. García. haciéndole notar que ya está conciente. Soy Benítez –y le tiende la mano. Tony estrecha maquinalmente la mano ofrecida. por El Tony 347 de ida y vuelta de un portón y. saca del bolsillo interior de su saco el paquete que compró justo antes de que empezara el tiroteo y que no llegó a abrir salvándolo. -¡Despiértese que ya viene… -le ordena. por favor –le dice Benítez y García lo deposita de nuevo en la silla. -¿Usted fuma. presuntamente. -Siéntese. -¿Podría convidarme un cigarrillo. provienen. Sr. García lo iza por las axilas como a un monigote. de todos modos.en la atmósfera oscura hasta consolidarse definitivamente con la forma del Coronel Benítez. no atina a ponerse de pie inmediatamente. al otro lado de la mesa. un instante después. Reynoso. el sonido de pasos firmes y contundentes que se acercan. Los pasos se oyen mucho más próximos y Tony concentra la mirada en el sector de negrura del que. Finalmente. Las cuatro estatuas se mueven sólo para cuadrarse ruidosamente. Como Tony. -Encantado. con movimientos torpes y lentos. gracias a eso. 347 . Rasga nerviosamente el papel metálico y. Deteniéndose delante de Tony.viene a hablar con usted! Tony se contorsiona para deshacerse de esas manos.

no admite consagrarlo a vacilaciones ajenas. sin esperar respuesta. en realidad. -Este. el enemigo no es. más probablemente. Al instante. echando al aire el humo con parsimonia y deleite-. al menos. -Sé que busca a Benítez desde hace tiempo –dice el coronel después de la tercera pitada. para el SIS –se interrumpe un instante y. hace asomar las puntas de tres o cuatro cigarrillos que ofrece a Benítez. equivocada.MARES DULCES. examinando el cigarrillo que agarró-. Supongo que usted está al tanto de eso… Ante el silencio de Tony. una de las estatuas acciona un encendedor frente a su cara. -Usted debe trabajar para el OSS o. de modo que debe sacar también para él un cigarrillo y encenderlo. como si en definitiva no le importara demasiado. Para buena parte de ellos. usted se enteró de algún modo de la existencia del Proyecto Mar Dulce y se formó una idea de Benítez. Benítez enciende su cigarrillo y le ordena con la mirada que haga lo propio con Tony. advirtiéndole que. Una idea. tal vez. Benítez continúa: 348 . Benítez parece hacer extensiva a su tiempo la evidente alta estima en la que tiene a su persona y. Alemania. estén algo húmedos. continúa-: Como sea. desde ya. Gracias. Una idea que sólo beneficia a los británicos. tal vez creí ver… -balbucea Tony que suma al azoramiento en que se encuentra la sorpresa de una pregunta tan directa. por El Tony 348 golpeándolo contra el canto de la mano. está bien –responde el coronel. por lo visto. ¿En qué puedo ayudarlo? -Bueno… en el Olimpo… yo vi… bueno. Con la llama bajo su nariz. -Yo le voy a explicar en qué puedo ayudarlo –lo interrumpe con evidente impaciencia y comienza a deambular de un extremo a otro de la mesa con las manos entrelazadas a su espalda. Tony comprende que las invitaciones de Benítez son órdenes.

a la que confían poner fin con un pronto armisticio. Se trata de una verdadera revolución geopolítica y nosotros –la Argentina. Ese orden está terminando de desplazar el centro del poder mundial de Europa hacia el continente americano y golpea la primacía que los ingleses gozaron por siglos más destructivamente que las bombas alemanas. Pero. es Rusia… la Rusia comunista… el comunismo. como una pelea familiar. al menos. Es más. Desde mucho antes. puras y simples leyendas! Con lo del Plan Apóstoles. por supuesto.al trono. supone. idea que se basa en varios principios de los cuales el vínculo de sangre no es el menos importante. Estados Unidos se está convirtiendo en el líder de un nuevo orden mundial. pero. En 1939 apareció lo del Complot Patagónico y. agitaron de nuevo los fantasmas con la farsa del Plan Apóstoles. dentro de las potencias de Occidente. estamos todos de acuerdo… todo Occidente. El verdadero enemigo. una disputa doméstica entre primos. proponen sellar el pacto con la restitución de Eduardo VIII –conspicuo nazi. Sr. como usted sabrá. los intereses británicos chocan. Esta gente ve el actual enfrentamiento como una insensatez o. Es cierto. ¡Leyendas! Ese es el término que usamos en inteligencia para referirnos a inventos como esos. con los Estados Unidos de América.debemos ser socios en ese proyecto continental. Usted debe haber oído acerca de todo eso. el año pasado. para ellos. Recuerde que la actual casa real surge de la de Sajonia-Coburg. En eso. no es entonces Alemania. produce en Tony esa aseveración. Espera un instante para hacer más dramático el efecto que. incluso. ¡Leyendas. dirá usted. Reynoso.MARES DULCES. desde antes de la guerra. -“Si son aliados”. por El Tony 349 -La prédica de von Ribbentrop durante su misión diplomática en el Reino Unido no caía en saco roto como algunos pretendieron hacer creer. inevitable. Un sector muy amplio de su dirigencia considera a Alemania como un aliado natural de Gran Bretaña. hace años que lo están haciendo. Reynoso. con los de su país. Algunos. Se trata de un futuro naturalmente intolerable para los británicos y harán todo lo posible por evitarlo. transforma- 349 . en todo caso. al mismo tiempo.

MARES DULCES. “…la puja por territorios y materias primas entre europeos y en Europa nos favorece… porque los debilita a ellos”. Tony escucha intentando trabajosamente no ceder al asombro. la de una revolución fascista liderada por Benítez. Por ejemplo. es ya parte de la manipulación.. Tanto la frase como el guiño adquieren. en la actualidad. Es verdad que hemos estado trabajando en un proyecto. creando una nueva leyenda. de hacer oídos sordos a versiones que minimicen la importancia de la amenaza nazi o que. la publicitaria Walter Thompson –experta en este tipo de campañas sucias.y allá –presumiendo de sus contactos locales. Y con el Complot Patagónico… ¿Cómo darle el menor crédito a ese Volberg? Y. parecía muy promisorio y que denominamos Mar Dulce. un nuevo significado o encajan de otra manera en el conjunto. originariamente. 350 . La palabra operación. Gordon ya lo había alertado. usted debe haber visto cómo. por El Tony 350 ron unos clubes inofensivos de la colectividad alemana en peligrosas bases subversivas mediante el sencillo recurso de plantarles unas pocas armas… Recurso baratísimo. en estos últimos tiempos. un proyecto que. porque usaron unos fusiles viejos e inútiles que dos periodistas sacaron de un museo de morondanga.opera entre nosotros a través de una subsidiaria. a esta altura de los acontecimientos ¿qué vale para él un alerta de Gordon? Por otra parte. la gente de Acción Argentina vuelve a insistir con ese hombre. dijo Gordon guiñando un ojo el día que lo reclutó. Operación en lugar de proyecto suena distinto. Sin embargo. directamente. en su primer encuentro. la LatAmer Inc. además sonríe irónicamente-. Benítez parece saber muy bien de qué está hablando y su punto de vista le provee un ángulo distinto al del Herald o Gordon y bastante fundamentado. de pronto. sin embargo. ¡Un imbécil! ¡Un inepto que no podría. la nieguen. organizar un campeonato de fútbol de potrero! Y. Es sólo un oportunista que vive de lo que recolecta acá -presumiendo de sus contactos en Alemania. sin embargo. siquiera. ¿no es cierto? Predispone a pensar en una conspiración.

usted ya se encontraba… digamos… siguiendo estos acontecimientos en el Olimpo cuando rompí definitivamente con toda esa gente… 351 . ningún imperialismo nos parece correcto. tal vez sólo está hilando el próximo capítulo de su discurso. se atreve a intervenir. Alemania también nos decepcionó. La vocación expansionista del nacional-socialismo parecía restringirse al ámbito centroeuropeo..nos pareciera correcto.MARES DULCES. Mire. nuestro país debería seguir siendo eternamente un dócil proveedor de materias primas y un más dócil aún importador de sus manufacturas. que el imperialismo británico siempre boicoteó nuestros intentos de tener una economía independiente y un verdadero desarrollo industrial como nación. En este sentido. solo pretenden –como los ingleses. Benítez permanece en silencio con la vista en el vacío. Pero. que hasta ese momento guardó un temeroso silencio. en el fondo. nosotros parecíamos quedar al margen de esa expansión.. Igualmente. que no es lo mismo que el Proyecto. Según sé –y mira fugazmente hacia García. -Pero la Operación Mar Dulce está claramente subordinada a la alineación incondicional con Alemania. Nos pusieron delante la zanahoria de la industria pesada pero. Tal vez medita sobre las expectativas defraudadas que acaba de mencionar. somos nacionalistas. hemos trabajando en esto durante un largo tiempo y hemos pasado por muchas etapas. por El Tony 351 -Sabrá usted. se tornó crítica. Reynoso –continúa Benítez después de una pausa-. -¡Claro! Usted lo ha dicho: la Operación Mar Dulce. una alternativa: una potencia altamente industrializada con la cual era pensable una colaboración un poco más simétrica. Para Inglaterra. Tony. Alemania pareció. No es que eso –entiéndame. al principio. fue creciendo paulatinamente hasta que. Nada nuevo bajo el sol.nuestra materia prima. en las últimas semanas. Benítez se toma aún unos segundos antes de contestar. Mi disconformidad con la evolución del asunto no es repentina. al menos.

-…porque creo.“pretender que este hombre me exponga todas sus motivaciones”. habiendo contado para sí con la capacidad de movimiento casi ilimitada de García en el lugar. tal vez no la manipularon exactamente desde el principio. sin embargo. Tony se pregunta si Benítez sabrá del dispositivo de vigilancia montado en el Olimpo. sin embargo. habiéndolo sabido desde siempre. concluye. hay una facción que no ve en Alemania el peligro más serio. que están bloqueados formalmente por la guerra.la noche en que Benítez dio el portazo y la historia del anterior jefe de seguridad según el relato de Seltzer. Sr. García tal vez no fuera tan ubicuo como lo supuso y tampoco era muy antiguo en su puesto cuando él comenzó a frecuentar el Olimpo.MARES DULCES. Y ahora recuerda. créame. La manipulación comenzó o. es imprescindible para triangular los negocios entre Inglaterra y Alemania. estoy seguro de que fue así desde un principio. le parece extraño que. al menos. “Hasta es probable” –se dice evocando con pesar a Converti“que Benítez no haya sido del todo ajeno al affaire entre Bertani y Arancibia”. Reynoso. Por el otro. Es más. le parece imposible que no lo sepa. además. por El Tony 352 Tony también mira de soslayo a García por encima de su hombro mientras asiente en silencio. -Desde ya –continúa Benítez-. de que está siendo manipulada por los británicos. 352 . Tal como le dije. Por un lado. a García espiando –igual que él. se empezó a notar -al principio sutilmente. no les importaba demasiado. de cuál es el papel de sir Roland en él y de la naturaleza de su relación con Melina. -Bueno. estoy convencido. en realidad. hubiera permitido que el Proyecto Mar Dulce fuera vigilado y manipulado hasta “degenerar” como asegura que lo hizo. “Sería absurdo” –se dice. de manera que.cuando logramos la colaboración financiera norteamericana a través de la banca Shroeder. Se detiene un instante y medita. aunque seguro que vigilaron desde el inicio su desarrollo. La neutralidad de su país. los ingleses siempre supieron que tratábamos con Alemania y.

Lo mismo que Edgar Hoover. hundir a Benítez. le reitero. Desde ya. Reynoso. es constitutiva de la personalidad del coronel. divulgar la leyenda de la Operación Mar Dulce bajo la forma de una conspiración nazi persigue un doble objetivo. hace un gesto a uno de los hombres el que. meras leyendas! Sin apartar la vista de él. Porque Benítez tiene un proyecto político independiente.ahora anda por todos lados acusándonos de nazis. Sr. ¡son leyendas. ¿eh?! ¡Lo están logrando! Su Secretario de Estado. Hace una nueva pausa para asegurarse de haber dado a sus palabras la elocuencia que considera necesaria y luego. menos pedagógico aunque igualmente afectado de esa solemnidad que.prueban la maniobra inglesa para manipular a la inteligencia americana. pone en manos de Tony un abultado sobre de papel madera. Le reitero. un arma de doble filo porque ayuda a engordar el poder económico y financiero norteamericano y Gran Bretaña se hace cada vez más dependiente de él. Cordell Hull -que antes era una persona amigable con nosotros. Por un lado.MARES DULCES. usted no es el único canal por el cual haremos llegar esta información a su país pero. ¡Y lo están logrando. Reynoso –concluye con solemnidad tal vez excesiva-. concluye Tony. el futuro de la relación entre nuestros países depende de que se crean o no todas estas historias absurdas. para los ingleses.continúa diciendo: 353 . Por el otro. por El Tony 353 Pero ese recurso es. en un tono de voz diferente -más amigable. es de vital importancia que los servicios norteamericanos conozcan todo acerca del asunto. el Sr. En este sentido. inmediatamente. -Esos documentos –continúa Benítez. serio y quieren evitar que ese proyecto sea apoyado por Estados Unidos. Sr. alertar a los sectores políticos norteamericanos no abstencionistas acerca de los movimientos de ciertos operadores financieros con el objeto de promover la vigilancia sobre ellos y limitar su acción sólo a aquellas operaciones que sean convenientes a los intereses británicos.

Y concluye. García intenta. se para por sus propios medios y estrecha virilmente la mano ofrecida. dirigiéndose a García. Da una media vuelta marcial y se interna nuevamente en la oscuridad. tendiéndole la mano: -Ha sido un verdadero placer dialogar con usted. nuevamente. 354 . disolviendo su figura en ella y dejando tras de sí sólo el rastro sonoro de sus pasos. -Hasta siempre. pero quiero que.MARES DULCES. Benítez es su amigo. por El Tony 354 -Lamento estar limitado en mi capacidad de velar por su seguridad tal como usted se merece. izarlo por las axilas pero Tony se desembaraza de esas manos con un movimiento brusco. Reynoso a dónde él solicite. Reynoso –se despide Benítez y. le quede claro que de Benítez no tiene nada que temer. al menos. agrega-: Lleven al Sr.

tras un rápido y pesimista repaso de sus alternativas. -¿Qué sé yo? ¿Qué importa? Todo el mundo quiere liquidarme. -Justamente –responde Melina-. plateado por la luz grisácea del amanecer.Tony camina HACIA Corrientes desde la Plaza de Mayo. -¡Intentaron secuestrarme! –le dice ni bien atiende. 355 . Seguramente dormía su primer sueño. En un bar donde sólo hay dos tipos que limpian y lo preparan para la jornada. Melina piensa un instante y le indica una dirección en la calle Suipacha. Tony acepta con desagrado. -Pero… eso es a la vuelta del Olimpo –se queja Tony. Te digo que preciso un lugar seguro. No. Es el departamento al que entraste desde mi oficina. se detiene para llamar a Melina desde el teléfono público. al menos. Sólo se da cuenta de que no debe mencionar su encuentro con Benítez teniendo en cuenta lo que le ha revelado. Tony está tan desbordado ya por las circunstancias que ni se le ha ocurrido preparar una respuesta para una pregunta tan obvia. donde lo dejaron los hombres de Benítez.MARES DULCES. el torso curvado hacia adelante y las manos en los bolsillos del pantalón. por El Tony 355 CAPÍTULO 3 Aterido -las solapas del saco empapado levantadas. Necesito un lugar seguro… apurar mi salida. -¿Quién? –pregunta ella tras unos segundos. el mentón hundido en el pecho. sin antes elaborar un discurso coherente acerca del contenido de ese encuentro. con voz pastosa. El pavimento mojado de Reconquista brilla. preocupado-. Es totalmente seguro… lo más seguro que puedo ofrecerte.

Su imperturbable rostro lo muestra absolutamente concentrado en el ritual. hacia el fondo del terreno. por El Tony 356 En un frente anodino.MARES DULCES. también absolutamente concentrada en el cumplimiento eficiente del ritual.de escalones de mármol blanco. una escalera más estrecha que la anterior lo conduce al departamento secreto.la pequeña señorita se asoma y mira a ambos lados cerciorándose de la ausencia de presencias. mientras el ritual no esté consumado satisfactoriamente. Luego coloca otra ante Tony. sirve de la azucarera Worcester. con la pinza de plata que representa dos garritas de león. Antes de cerrar -suave y silenciosamente. una puerta doble de madera con vidrios repartidos da lugar a un pasillo descubierto entre paredes altas y descascaradas. Mientras Tony enfrenta indeciso la puerta. En el triángulo de mampostería que se forma debajo de ella. ante sir Roland –que se sienta en su sillón individual-. esta se abre repentinamente y emerge el brazo de Higgins que agarra el suyo y lo introduce casi de un tirón.el sobre que le entregó Benítez. unas puertitas de diferente tamaño y formato cierran buzones y nichos de medidores. A un lado hay una puerta de madera labrada que.a un zaguán oscuro de unos cinco metros de profundidad que termina en un hall pequeño. Melina. es decir. dos terrones y revuelve en obligatorio sentido an- 356 . Tony esconde en un nicho de medidor de gas -en el reducido espacio que queda entre el fondo y el artefacto. a un lado del inglés. corresponde al departamento del frente y una escalera bastante ancha –al menos. está pendiente de sir Roland tratando de descubrir algún gesto que delate su estado de ánimo o sus propósitos respecto de él. en su arranque. Tarea inútil. Después. como siempre. no existirá para él otra cosa en el mundo. No es pose ni especulación. Melina. una taza de té humeante. seguramente. Antes de internarse por ahí. sentado en el sillón de tres cuerpos. una puerta de reja de hierro forjado da paso –luego de un par de escalones. Aunque parece observar estos movimientos. Enfrente. coloca sobre la mesa de cristal. al final del pasillo.

La imagen de sí mismo montando a Melina con el inglés observándolos del otro lado del espejo lo persigue como una pesadilla. Miedo por lo que. acomoda luego todos los elementos y se sienta también en el sillón de tres cuerpos. La actitud de recatada cortesana o. sino a la desesperada situación en la que siente que está. bebe apenas un sorbo para verificar lo adecuado de la temperatura antes de comenzar la parsimoniosa carga de la pipa. particularmente ultrajante. más bien.con un odio imposible de disimular. y lo echa al cenicero de cristal más próximo. en cambio. Sir Roland. Por supuesto que –de acuerdo al libreto estipulado para la farsa que los tres representan. Inmediatamente después lo apaga. como siempre. después repasar mentalmente la película de esa noche. dejando a Tony entre ambos. de sensualidad. Para él. que lo observa oblicuamente. agitándolo suavemente. al menos para el ojo atento de Melina. saca un cigarrillo y le ofrece otro a Tony que.MARES DULCES. hace. Ella. Tony levanta la vista y la clava en el impasible rostro del inglés -que aparenta no tener otro interés que la carga de su pipa. se le clava en la mente: la de su propio culo meneándose rítmicamente en primer plano. como siempre. le produce una mezcla de miedo y asco. lo acepta tras una breve vacilación. una vez presionado el tabaco en la cazoleta hasta alcanzar la consistencia adecuada. retornando al sillón de la oficina desde el áspero territorio de su odio. sólo preguntándole con fría cortesía cuántos terrones desea. apenas logra mantenerse quieto en su impaciencia. a ojos de Tony. una imagen. levanta la vista 357 . Abriendo la cigarrera de caoba. efectivamente. “¿Que será lo que más le excita ver al degenerado?” –se pregunta y. le pone lumbre con un fósforo que extrae de la caja que lleva en su chaleco. de geisha occidental que Melina tiene para con sir Roland le agrega una faceta inesperada y nada carente. supone.ella hace caso omiso de esa expresión. mientras sus ojos pasan rápidamente de uno a la otra. Contemplar a sir Roland. Repite el procedimiento con el té que sirvió a Tony. todas estas formalidades son ajenas no sólo a su temperamento y a su estilo de vida. Asco por lo que sabe que. Sir Roland. Inmerso en una nube espesa de humo. por El Tony 357 tihorario. sirve una taza para sí. mientras tanto. que es capaz de hacer. Por eso.

esperando una confirmación. –permanece en suspenso. en inglés. no sólo sin participar de la ironía sino con un dejo de desprecio ante lo que. Cumplido. Y la conversación. el ritual completo de la pareja –hoy con las adaptaciones necesarias para una formación de trío en virtud de la tortuosa intimidad que se ha forjado entre ellos. Simplemente. -Entonces… ¿usted vino a Buenos Aires con el objetivo de desenmascarar a Gordon y. -Un juego muy peligroso para alguien que dice no ser un profesional –acota el inglés.. con una sonrisa triste. Sólo Melina alcanza a percibir y entender ese dejo. no es más que una vergonzosa confesión de incompetencia. para eso. por El Tony 358 y permanece mirando a Tony impasible. Mi único objetivo era y es Gordon. di con ella. para él.. -¿O sea que no sabía que vigilábamos el desarrollo de la Operación Mar Dulce? -Ni siquiera sabía de su existencia. Tony lo hace con el encendedor de mesa y luego prende el suyo.sir Roland sabe que puede relajarse y disfrutar del tabaco y la infusión. ahora sí. Tras un largo silencio apenas herido por los pequeños sonidos del choque de la vajilla y del roce de las ropas contra el tapizado de los sillones -silencio que Tony transita con incomodidad.MARES DULCES. -Así me fue –intenta ironizar Tony. Tony se percata de que el inglés espera que él encienda el cigarrillo de Melina. se puso a sus órdenes? Tony asiente y balbucea un sí casi inaudible. este último comienza a hablar con lentitud. Tony asiente con la cabeza y sir Roland continúa: 358 . Despertando definitivamente de sus pesadillas. Sir Roland lo observa detenidamente. -Y a su contacto… ¿Ted Chamorro?. Melina con indiferencia y sir Roland jugando voluptuosamente con el humo de su pipa-.

. Los militares argentinos están formados en la ideología de la supremacía alemana y la Operación Mar Dulce no es más que otra prueba de ello. en intentar que el inglés considere más sencillo y conveniente usarlo que matarlo. 359 . Antonio está en peligro y espera ayuda. supone. abandonando su apariencia imperturbable para demostrar su impaciencia real-. Sir Roland lo escruta entrecerrando apenas los ojos y pregunta: -¿Mencionó antes a Benítez? Tony no tiene grandes esperanzas de lograr engañar al zorro viejo. pero tampoco tiene demasiadas opciones. ¿Y son los mismos que intentaron secuestrarlo ayer? -¿Quién. -Gordon. Su pobre estrategia consiste. -Creo que lo omití. -¡Roland! –interrumpe Melina. Meynen. un coronel prusiano que actuó antes de la Gran Guerra como instructor del ejército argentino y. disimulando su molestia por la interrupción. ¿No están todos juntos en esto? -Cierto –asiente el inglés-. Sir Roland permanece un instante en silencio y. si no? –pregunta Tony.. es lo correcto dadas las circunstancias. -¡Cierto. ¿Qué sé yo? Cualquiera de ellos puede haberlo hecho y. intentando no delatar su inquietud. que le pidió a Hitler reemplazarlo como diplomático en España cuando. por El Tony 359 -…a Chamorro lo mató Gordon.. Y. Tanto que le resultó insoportable hasta al mismísimo Franco. Fraga y sus esbirros –enumera Tony. encogiéndose de hombros-. actualmente. pero no por algo en particular. de modo que responde lo que. en el fondo. simplemente. es un nazi recalcitrante.MARES DULCES. como consejero militar.. muy cierto! –exclama sir Roland con repentino entusiasmo-. Fueron adoctrinados por Wilhelm Faupel. prosigue con un tono inusualmente amable. da lo mismo. después de ella. No veo razón para considerar a Benítez diferente de todos esos fascistas.

360 . Ella se pone de pie. Como verá. El inglés sabe muy bien que. Abordará un avión con rumbo a Montevideo y allí un barco carguero que zarpará inmediatamente hacia New York. señala a Melina el sobre de papel madera que dejó sobre el dressoir.mis hombres lo llevarán a un pequeño aeródromo en las afueras de la ciudad. Sólo le pido reserva acerca de mi persona. incorporándose un poco en el sillón con una sonrisa-. Usted. más aún. El inglés le extiende su mano y se saludan. no es posible involucrar ni al Foreign Office ni a ninguno de nuestros servicios de inteligencia. por razones demasiado complejas para esta conversación. ha realizado grandes esfuerzos para obtenerlas… Hace una pausa. por El Tony 360 -Claro. probablemente para regodearse en la burla apenas velada que encierran sus palabras y prosigue: -Y nosotros necesitamos que su gobierno tenga esas pruebas pero. mientras toma asiento nuevamente. Mr. Sir Roland se pone de pie y Tony lo imita. Extendiendo apenas el mentón. que superado el peligro presente no tendría ninguna buena razón para hacerlo. Tony no podría ocultar al FBI la procedencia de estos papeles y. claro… disculpe. Reynoso… –le dice. ¿Me da su palabra? Tony asiente. además de copias de algunos documentos complementarios. creo que estamos en condiciones de hacer un trato muy conveniente para ambos. necesita las pruebas de la existencia de la Operación Mar Dulce para comprometer a Gordon.MARES DULCES. lo agarra y se lo entrega a Tony. nuestros objetivos son complementarios. -Todo el contenido del dossier. fotografiado. llegado el caso. ¿qué otra cosa puede hacer? Es una pregunta absurda cuyo único objetivo es redoblar la presión moral sobre él y que no puede esperar razonablemente otra respuesta que una mentira. De hecho. -Esta noche –continúa el inglés. evidentemente. Vea.

Melina fuma a su lado. de un cierto abandono. tal vez. Pero eso es apenas lo que quiere creer.que le produce la inminente pérdida de Melina. la desazón –un poco teñida de cólera. sin mirarlo. mientras lo asalta una y otra vez la convicción de no haber sido mucho más que otro atuendo de ocasión en el vestidor de una cortesana veleidosa. por El Tony 361 -Que tenga buen viaje y confío en que su gobierno le dé una calurosa bienvenida. la estancia desierta como si los golpes tuvieran existencia visual y se pone de pie. -¿Te da igual? Melina da una fuerte pitada a su cigarrillo. El inglés se retira. En la habitación secreta. exhala el humo y. cierto relajamiento que no es consecuencia de sentirse seguro -el temor a una traición del inglés lo sigue asediando. -Son nuestros últimos minutos juntos –señala jugueteando con el sobre de papel madera sobre la mesa.sino. Tony se debate entre sentimientos contradictorios. hijo del cansancio y de la convicción de haber hecho ya todo lo que estaba en sus manos para poder escapar. con la mirada perdida. tanto a usted como a la información que lleva. más bien. Su ánimo se rebela ante esta inminencia.MARES DULCES. -Sí –contesta parca. pero la actitud de ella al respecto no parece augurar ni magro éxito a la rebelión: Melina ha establecido ya una infranqueable distancia emocional entre ambos. Tony y Melina esperan el momento de la partida. Tony quiere creer que se trata de una suerte de anticipo profiláctico. a través del vidrio. frente a los espejos semi-azogados a través de los que se puede ver prácticamente todo lo que importa en el Olimpo. Por otro lado. Por un lado. 361 . se dispone a responder cuando se oyen golpes en la puerta de entrada de su oficina. Ella observa. -Lo mismo espero yo –ahora es Tony quien se permite una velada ironía.

Detesto las despedidas. qué hacer). Tony jamás lo ha visto tan activo e inquieto. contrariamente. En realidad. abandona la habitación.MARES DULCES. apagando a la pasada la única luz. mientras Higgins ubica su corta estatura justo frente a él. inmediatamente. preferiría que ya te hubieras ido. mirándolo de soslayo. daría para el papel de algún pendenciero integrante de la guardia personal de Tamerlán: corpulento. son sensuales –carnosos y húmedos. completamente calvo y de rasgos angulosos aunque los labios. Melina –le pide casi en tono de súplica-. A la luz que entra por esa puerta recién abierta. la puerta que vincula la habitación con el edificio lindero. no me da igual. en realidad. por El Tony 362 aplastando en el cenicero el cigarrillo apenas iniciado. El otro tipo tiene cierto aire tártaro. empuña una pistola. La puerta-biblioteca se cierra dejando a Tony con su ruego en la boca. inmerso en una penumbra apenas alumbrada por la claridad que entra desde la oficina. la alcanza con un par de largos pasos y la detiene.y se estiran en un rictus vagamente sarcástico. Necesito que me escuches… -Quedate aquí…y en silencio -lo interrumpe ella apoyándole la palma de la mano sobre el pecho e. Mientras contempla con moderada curiosidad la escena. Tony se para inmediatamente. Antes de que Tony atine a hacer nada (tampoco sabría. tan lejos de su apatía habitual. A través del vidrio. le dice: -No. en una hipotética película. Tony reconoce a uno de los que intervinieron en el tiroteo del día anterior. 362 . Y los ojos… los ojos son tremendos: dos pequeños y entrecerrados pozos de negrura que desbordan crueldad. puede ver cómo Melina recibe a Aguirre y cómo este le entrega una sucesión de papeles para firmar mientras sus labios se mueven sin pausa. acompañada por dos hombres. tomándola del brazo y obligándola a girar sobre sí misma. -Espera. se abre y por ella ingresa Higgins. Mientras se encamina hacia allí dando la espalda a Tony. los dos hombres lo rodean. Además. gira apenas la cabeza y.

A su lado se sienta el calvo mientras el otro se ubica al volante. joven. mirando furtivamente hacia el espejo. se pone en marcha. Una de sus patadas tumba una silla que cae con estrépito. Tony se aquieta y los hombres comienzan a arrastrarlo prácticamente en andas hacia la puerta. que esperaba estacionado frente a la puerta del edificio. Antes de salir. Tony alcanza a ver a través del espejo. Higgins se incorpora. joven. Una tenue llovizna empieza a perlar su rostro mientras la brisa fría 363 . dirigiéndose a Tony. logra girar lo suficiente la cabeza como para llevarse consigo una última imagen de Melina volviendo a sus quehaceres y de Aguirre que. retorciéndose con desesperación y pataleando en el aire. le dice-: El error es usted. Obviamente. cierra la puerta y da un par de palmadas sobre el techo del auto que. El cañón de la pistola se aprieta dolorosamente contra su sien mientras Higgins le dice: -Silencio. el oficial del ejército. Higgins arroja a través de la puerta aún abierta el sobre con las fotos del dossier Mar Dulce que cae sobre la falda de Tony. hay un error… -y. se despide: -Adiós. Tony intenta soltarse. tal vez extrañada por el ruido que seguramente escuchó. Lo arrojan al asiento trasero de un Morris muy parecido al que lo asediaba ayer.MARES DULCES. como si pudiera ver a través del espejo. los ojos celestes de la pequeña dama lo observan alejarse. por El Tony 363 -¡Miss Higgins! ¿Qué pasa? –exclama sorprendido-. señalándolo con el índice. parece mirarlo a él directamente a los ojos. Y luego. joven –lo interrumpe con su actitud habitual de amable tía solterona-. -Que quede visible –le dice al tártaro. Los hombres lo sujetan por ambos brazos y el que no va armado le tapa la boca. De pie en la vereda. inmediatamente. que Melina voltea hacia ese lado mirando enigmáticamente. Ya tuvimos demasiado de su música. asomando su cabeza al interior del vehículo y agrega-: bien cerca del cuerpo. con el rabillo del ojo. Saludos a su padre. hay un error… -Cierto. Con el motor ya encendido.

se descarga en Tony escarmentándolo con una sucesión de puñetazos cortos y dolorosísimos en la oreja. la carrera se vuelve vertiginosa hasta que. uno a cada lado. Este gira con cierto disimulo la calva y ve. cesan repentinamente y los dos autos comienzan a chocar al Morris intentando despistarlo. El Morris ya circula a gran velocidad entre los parques perseguido por el Chrysler y. fuera 364 . El tártaro dispara sobre ambos y las respuestas no se hacen esperar. El calvo. mientras tanto. -¡Vamos. Tony atina a arrojarse al suelo por debajo del plano en el que la confusión de balas y esquirlas de vidrio hace estragos. En las calles curvas y desiertas. también. nervioso por la persecución. procurando cerrarle el camino. Tony ya no espera milagros pero una inevitable curiosidad lo mueve a girar también la cabeza. Tony está quieto en el asiento del Morris que avanza por calles empedradas cerca de los bosques de Palermo sin apartar ni un instante la atención de la aterradora amenaza de la pistola apuntando a su vientre. en un tramo recto. sin embargo. al conductor en inglés con un acento duro que parece confirmar la primera impresión de Tony acerca de su origen.MARES DULCES. por un Ford blanco que. los dos perseguidores logran ponerse a la par del Morris. hasta ese momento. por El Tony 364 del anochecer agita los pocos cabellos grises que han logrado burlar el rigor del apretado rodete. El conductor mira reiteradamente por el espejo retrovisor hasta que le avisa al tártaro que los están siguiendo. no habían tenido en cuenta porque se mantenía a mucha mayor distancia. un Chrysler gris que se mantiene a una distancia considerable pero absolutamente constante. a través de la luneta trasera. Agotado el cargador de su pistola. Los disparos de los perseguidores. más rápido! –le dice. el tártaro coloca uno nuevo pero apenas alcanza a disparar un par de veces cuando la cabeza del que maneja cae sobre el volante y el auto.

Los que rodean el auto se detienen ante este movimiento y esperan alertas. Tony trata de arrastrarse hacia el exterior cuando. con el brazo extendido. recobrado el conocimiento.intenta con gran esfuerzo liberarse del peso muerto del calvo que yace inconsciente sobre él. como si se tratara de un error. Mientras. Inmediatamente después. atrayéndolo. sorpresivamente. Después de la sorpresa inicial. Repentinamente. también la ve el calvo. parece más bien bruma. lo sujeta de la ropa. Tony ve la pistola en el piso y. El tártaro recula y cae otra vez sobre el piso del auto. la empuña y apunta sin demasiada convicción al pecho del otro. zarandeada de un lado a otro por el viento. Los dos perseguidores frenan de inmediato con sendos chirridos. Con las piernas aún bajo el cuerpo. Tony –milagrosamente ileso.MARES DULCES. una nube de vapor blanco sobre el capó del Morris y una llovizna que. Mientras forcejean ridículamente en el estrecho espacio entre los asientos. Tony llega primero. es esa sonrisa presumida la que decide a Tony a oprimir el gatillo cuando ya lo está atacando. por El Tony 365 de control. silenciosa y tensa escena: tres autos detenidos. se siente traccionado nuevamente hacia adentro. el tártaro. Logra moverse lo suficiente como para alcanzar. El desgraciado observa su propio pecho con curiosidad. siguiendo la dirección de esa mirada. como si apostara a su incapacidad para disparar. en su interior. la terrible batahola se transformó en una quieta. como si no le tocara morirse a él. el picaporte de la puerta y abrirla. Ambos se abalanzan sobre ella. En medio de la camisa blanca aparece un agujero horrible del que brota la sangre como una aspersión. extiende la mano temblorosa y contraída como una garra hacia el cuello de su matador 365 . aparentemente asumido su destino. el calvo comienza a sonreír socarronamente ante la actitud vacilante de Tony. Tres hombres bajan armados del Chrysler y se acercan cautelosamente al auto chocado mientras el Ford espera un poco más lejos. Paradójicamente. rociando a Tony al ritmo de los últimos y agónicos latidos del corazón acribillado. abandona la cinta pavimentada y se estrella estrepitosamente contra un grueso eucaliptus.

este para Gordon –bestia blanca anglosajona.y empapados de sangre. Tony se deja manipular sin resistencia. la mano de Tony se afloja. sin embargo. Fraga. llevárselo con él al infierno. y otro más. inmundo italiano comepasta -¡bang!-.MARES DULCES. Una mueca vagamente parecida a una sonrisa deforma su fisonomía. por El Tony 366 intentando. por lo menos. Y luego otro chasquido. los disparos no son iguales. no logra más que el chasquido del percutor. Con la mirada perdida.y este otro para ti. sacudiendo el cuerpo ya exánime del tártaro. Flojo y atontado es introducido en el Ford blanco por la puerta trasera. Al cabo de un eterno instante. cae algo despatarrado sobre el asiento mientras escucha una voz fatídica. los ojos desorbitados por un furor salvaje y las pupilas contraídas como si los borbotones de sangre fueran explosiones cegadoras de luz. En ese momento. muérete de nuevo -¡bang!-. Este es para ti. El dedo se crispa sobre el gatillo y los disparos empiezan a sucederse iguales y a un ritmo uniforme como cuentas de un collar. Tony tiene la vista clavada en el agujero rojo. qué gusto verlo! –exclama Gordon. caligrafiada en el libro contable del malogrado negocio en que se ha convertido su vida: este para el inglés. 366 . este para el megalómano Benítez y este para ti. perverso hijo de puta. sádico de mierda. Sin embargo. La pesadilla no concluyó. y tu maldita eficiencia seudo-anglosajona. Chamorro. cada uno tiene su propia dedicatoria. Ahora uno para la dulce Miss Higgins -¡bang!. Ambos cuerpos permanecen quietos. Frank. el arma se desliza entre los dedos y cae mientras sus ojos continúan adheridos al cadáver con morbosa fascinación. los hombres del Chrysler lo toman por las axilas y lo arrastran fuera del auto.y el postre para la gran ramera…” El dedo vacila un instante sobre el gatillo pero su rabia es una tempestad aún no apaciguada y lo oprime nuevamente. tiesos -el uno por la muerte y el otro por el furor. Para Tony. -¡Tony. sentado a su lado.

con moderada curiosidad. en su propio abdomen que observa con detenimiento y curiosidad. Bill está concentrado en conducir. Charlie mientras alza hasta la altura de los ojos su mano ensangrentada. el hombre que condujo a Tony hasta allí le entrega a Gordon el sobre de papel madera –también salpicado de sangre.MARES DULCES.que partan. Gordon en las fotos y Charlie. luego al orificio de bala en el parabrisas. como si continuara una charla iniciada en confianza largo rato atrás. me dieron! –exclama. En unos minutos llegamos. como mucho. sin levantar la vista de las fotos que pasan ante sus ojos. a Tony. De las tres cosas. ¿Qué hacemos? -Liquídenlo –contesta Gordon sin mirarlo mientras. justo delante de Charlie y. El auto se pone en marcha. Nadie parece prestar atención a Tony. finalmente. ahora paralizada. la punta de cuyos dedos rozan apenas. -¡Jefe. desaprehensivo con la sangre. Gordon. en el asiento del acompañante. por El Tony 367 Antes de cerrar la puerta del auto. prosigue-: Estoy hace meses detrás de este asunto y. no lo mira de ningún modo en particular. cuando empecé a comprender de qué se trataba. Aguanta. Charlie –dice sin quitar la vista de Tony-.y le dice: -El que manejaba aún vive. No lo mira de un modo amenazante. permanece mirando a Tony y a su mano. Y retorna a las fotografías -¡Qué infamia! –exclama al cabo de un momento y. Suficiente. alguien se 367 . de pronto. sin embargo. dirigiéndose a Tony con naturalidad. para amedrentarlo una vez más y obligarlo a retirar inmediatamente la mano. le ordena a Bill -el flaco de ojos como ranuras que Tony conoció en el ascensor de su casa y que ahora es quien conduce el Ford. Gordon levanta la vista. el terso cromado. abre ansiosamente el sobre y empieza a estudiar el contenido. Realmente. tentándose con la idea desesperada de saltar del auto. Y Tony en el picaporte de su puerta. El hombre asiente y cierra la puerta. mira a Charlie. tímidamente.

Tony quiere – aunque más no sea por malsana curiosidad. -Cuando mataron a Chamorro. lo usé de señuelo. para descubrirlo. ¡Detente! –le ordena. Hace una pausa durante la cual pasa algunas fotografías más y repasa algunas de las que ya vio. Era sólo cuestión de tiempo que mi misterioso enemigo tomara contacto con usted para seguir perjudicándome y. ensuciándome. continúa: -Por eso. volviendo a Tony. así deja de lloriquear de una vez por todas. Mientras Bill ejecuta las órdenes. a Bill-. Inyéctalo. Tony. no tuve más remedio que usarlo… Sí. jefe –se queja. Gordon grita: -¡Silencio. pero no me cabía duda de que las difamaciones terminarían llegando al FBI y que el Boureau intervendría. No logré identificar a mi enemigo. no? Y traían esto –agita las fotos delante de él-.conocer sus justificaciones. lo consideré más una oportunidad que una amenaza. cerca. me sentí un poco responsable –lo dice con aflicción aparentemente genuina-. cuando usted apareció. Charlie! ¡Cállate. por El Tony 368 propuso quitarme de en medio. me preocupé por usted. -¡Te lamentas como mujer! ¡Aguanta! –le grita nuevamente y. ¿Finalmente se las logró quitar a la alemana? Tony calla y los quejidos de Charlie continúan. cuando eso ocurriera. Tony. Luego.MARES DULCES. molesto. yo debía estar ahí. Aunque la explicación no logra mellar aún lo que piensa de Gordon. Lo lamento. Gordon vuelve una vez más a Tony con amabilidad. Al notarlo. de una vez! -Es que estoy herido. Hay jeringa y morfina en la guantera. cuestión que se le dificulta porque las quejas reiteradas de Charlie desvían reiteradamente su atención. Ya tenía sospechas de ese inglés así que 368 . le pregunta amistosamente-: ¿Los del auto eran tipos de Norton.

-¡Está diciendo idioteces! –exclama con el rostro encendido-. han echado a volar las cartas de su castillo. Su impávido rostro no demuestra la febril actividad de su mente intentando adaptarse al nuevo punto de vista. los… los que mataron a Chamorro. es la pobre víctima! -¿Yo. Mientras balbucea como un idiota. 369 . Tony. en su mente. ¿No pretenderá persuadirme con esos argumentos rebuscados. en realidad. había llegado a adquirir la solidez de la roca. parece haberse enfurecido demasiado con la acusación como para percibir su desconcierto. no? ¡Usted me acosó. ¿qué me incrimina.. me presionó y hasta quiso asesinarme y ahora me trata de convencer de que. por El Tony 369 me concentré en vigilarlo día y noche. Sus hombres… o… los nazis… bueno. A Tony le cuesta aceptarlo. Haga memoria.. Meynen o Benítez? ¿Alguna vez usted o cualquier otro me vio con ellos o con cualquier otro fascista? ¿Alguno de ellos o cualquier otro nazi me mencionó alguna vez? Haga memoria. lo admito. si le acabo de salvar la vida?! -Bueno. Pero lo hice para que siga adelante hasta obtener esto –vuelve a agitar el paquete de fotos ante el rostro de Tony y continúa-: ¡Justo se le ocurrió salirse cuando más lo necesitaba! Tras una pausa para serenarse. finalmente. no usted personalmente.. prosigue: -Dígame.. se descuidó. ¿Hay algo concreto que me conecte con Fraga. asesinarlo? ¡¿De qué está hablando. Lo presioné con su pasado. sin embargo. como no sea esta mierda que nombra a la Shroeder? – vuelve a agitar las fotos-. pero los argumentos de Gordon. Tony empieza a comprender que toda la construcción que.MARES DULCES. Gordon. ante su propia vacilación al intentar ponerla en una secuencia lógica de palabras demuestra no ser mucho más que un castillo de naipes. es cierto. Se dejó ver en… -Ahórrese el palabrerío –lo interrumpe Tony-. ¡Qué trabajo! ¡Es una anguila! Pero. como una ráfaga de viento.

recupera los papeles escondidos en el nicho y abandonan de inmediato el lugar. Tony muy nervioso. Les contaron historias absurdas y se las creyeron. El auto se detiene sobre la calle Suipacha.no quisieron o. de nuevo en un sitio que. se para en el umbral y le hace una seña tranquilizadora a Gordon que espera dentro del auto con Tony. profundamente desconcertado. ¡Él es el que mató a Chamorro! Estoy seguro. tiznado por las manchas ahora ennegrecidas de la sangre tártara. abandona la lectura –satisfecho de momento. Norton es cualquier cosa menos un aliado. 370 .MARES DULCES. Ya con el auto en marcha. Las luces de la calle alumbran intermitentemente su rostro. Charlie. mira alternativamente a Gordon y al paisaje móvil tras la ventanilla. frente al edificio del departamento secreto. mirando la ciudad pasar tras las ventanillas mientras Gordon analiza someramente los papeles aportados por Benítez. Gordon y Tony descienden del auto. Tony se va relajando y permanece en silencio. Tony. Les dijeron que Gordon era un traidor y me transformaron en un demonio. en los alrededores.ordena los papeles. Finalmente. vuelve a guardarlos prolijamente y se arrellana en el asiento echándose contra el respaldo con un fuerte resoplo. drogado. ¿o no? Para nosotros. para él. la punta de los dedos rozando la culata de su Beretta y su vista puesta. Pero acá. Comprobada la seguridad. no pudieron encontrar otra cosa que lo que les dijeron que había. Entra rápido al hall con Gordon pisándole los talones. pensativo. a la altura del corazón. se ha vuelto ominoso. el único demonio es ese inglés. dormita bamboleándose en el asiento delantero. Bill desciende del auto con la mano derecha bajo la solapa del saco. más bien. concienzudamente. Y quiso matarlo a usted. por El Tony 370 -Usted y el pobre Chamorro –continúa Gordon. tan seguro como que me llamo Gordon.

al mismo tiempo. Créame –agrega para concluir su punto de vista. -Benítez. Hay de todo – asegura Gordon-. sin proponérselo. -Sin embargo. Y. lo importante es que con esto –dice ahora Gordon mientras agita el sobre en el aire. con pretención irónica. parecía hombre de convicciones firmes. es que los extranjeros arreglemos nuestros líos dentro de su país. es un camaleón. las cosas son diferentes. como para los nazis o los ingleses. podemos limpiar toda esta basura. Aunque no sea totalmente evidente. como todo militar sudamericano –dictamina Gordon con desdén-. alguna verdad. dándole una palmada sobre la rodilla-. -Que también son medio nazis –acota Tony. sir Roland… tal para cual. Otros que son definitivamente fascistas pero que. Se percató de que todo este asunto era una farsa y procuró salvarse antes del naufragio. por lo menos. en este gobierno hay algunos que ven con simpatía la causa aliada. por El Tony 371 -Al fin y al cabo –comenta Tony-. tal vez se le escapa. los americanos. 371 . son bastante nacionalistas… al menos de la boca para afuera. Tengo contactos. Benítez. en general. Especialmente si ellos no hacen un buen negocio con la pelea. A ese inglés de mierda le cobraré bien caro lo que me ha hecho. de modo que. Entre todo. Hoy dice una cosa y mañana puede sostener exactamente lo contrario sin inmutarse. Tony asiente en silencio. esta batalla. -Ya le dije en otra oportunidad que. adhieren al anticomunismo americano y nos apoyan. Pasa un largo rato en que los dos meditan en silencio. si hay algo que les molesta enormemente.y lo que usted sabe ganamos. Y los nazis tendrán que esconderse por un tiempo de las autoridades argentinas. solo nosotros. -Bueno. aquí.MARES DULCES. La policía sabrá detalles muy jugosos del Olimpo. Tony. aunque le cuesta alcanzar las cimas de cinismo que Gordon escala con la mayor naturalidad. Benítez decía la verdad. Su única convicción es sobrevivir. Eso va tanto para nosotros. -No se deje engañar.

372 . embarcará en un vapor hacia América –dice Gordon para concluir-.MARES DULCES. Recuerde que aún tiene que limpiar mi nombre. al amanecer. por El Tony 372 -Pasado mañana. Tiene todo el día de mañana para prepararse… Y para escribir su informe al SIS –y agrega con una sonrisa y un guiño cómplice-.

por El Tony 373 ÚLTIMA PARTE .MARES DULCES. Discépolo Letra: Enrique S.SABER Soy una pregunta empecinada. Discépolo 373 . que grita su dolor y tu traición…! * * CANCIÓN DESESPERADA Música: Enrique S.

¡Qué paradoja. Odiseo contra Palamedes. su arte y sus costumbres. su gente. Áyax contra Odiseo. una respuesta posible sería: “Para poder. mi paso por la ciudad lleva la marca de heridas que me inflingieron quienes poco o nada tenían que ver con ella. El tango. Mussolini. el Eje . Esta guerra no es la excepción. mudarse a territorio extranjero para pelear las guerras domésticas! Vuelvo una vez más a la madre de todas las guerras. como no sea en el de la dependencia y la necesidad de mutuo apoyo que se forja en el enfrentamiento a un enemigo común. Los aqueos pelearon más entre sí durante el sitio de Troya -Menelao contra su hermano Agamenón. joder a mis aliados. Agamenón contra Aquiles. Sin embargo. “Con aliados como ésos. justamente. ¿En que otro contexto. Y. al cumplir tan eficientemente con su rol de enemigos.las disputas pendientes entre los supuestos aliados. llegué a amarla: amé su noche. podría uno preguntarse. Aquiles contra Tersites. Hitler.MARES DULCES.que contra los troyanos. por supuesto. uno puede herir a sus amigos con semejante impunidad? 374 . pero no sólo el tango. brindan una extraordinaria y muy bienvenida oportunidad para dirimir –en el marco de una legitimidad consagrada por la tradición bélica. ¿para qué quiero enemigos?”. por El Tony 374 Durante los pocos meses que viví en Buenos Aires. a juzgar por todo lo que llegué a conocer -y a sospechar con aceptables fundamentos.” Así son los optimistas: en el problema ven la oportunidad.durante mi paso por Buenos Aires (que es lo mismo que decir mi único paso no literario por las intrigas de la política y la guerra).

se pone de pie y lo persigue exigiéndole una reparación taliónica. Tony da algunas pitadas más y arroja la colilla al vacío para observar con curiosidad su derrotero descendente hasta el estallido final. Como sea. consecuentemente. en cambio. uno de los agentes a los que Gordon encomendó su seguridad. con la sangre aún hirviendo en un horrible agujero negro que ocupa casi todo su pecho. furioso. Una combinación le trae a la memoria 375 .está Sam. toca notas al azar. el relativo descanso. dedica media mañana a tipear laboriosamente el informe final del caso para el SIS: un resumen de la totalidad de su misión y un relato más pormenorizado de los acontecimientos que sucedieron al asesinato de Chamorro. hoy particularmente frío. las lacera todavía más. abre la ventana y se asoma sobre la calle. extiende los brazos hacia arriba y los gira hacia los lados para enderezar su espalda contracturada. a lavarse un poco antes de caer desplomado en la cama. Luego de un desayuno parco y de preparar rápidamente una versión sucinta de su equipaje. buscando al maleducado irresponsable y Tony se esconde adentro al instante con una sonrisa pueril en el rostro. los pliega y los introduce en sendos sobres que deja sobre la mesa. A otras.MARES DULCES. Tony se desnuda y alcanza. una larga ducha caliente y ropa limpia producen un efecto bastante restaurador. al tocar el suelo. aspirando con placer el aire exterior. las manipulaciones de sir Roland Norton y. De pie al lado de un auto estacionado frente al edificio -moviéndose y frotándose las manos. apenas. anfatizando especialmente el fraude que ha resultado ser la Operación Mar Dulce. Luego se pone de pie. Al volver del baño. El frío le dio ganas de orinar. Un transeúnte al que casi le da en la cabeza. La perspectiva de abandonar Argentina pone cierto bálsamo a algunas de sus heridas. enciende un cigarrillo. Duerme un sueño plagado de sobresaltos y pesadillas en las que el cadáver del tártaro. aún sin lograr que su ánimo deje de ser sombrío. de algunas chispitas que el viento arrastra de inmediato. se sienta al piano y. por El Tony 375 Al llegar a su departamento. quita original y copia del rodillo. abandonando con pesar buena parte de su ropa. Al terminar. levanta la vista. la inocencia de Gordon.

la mano izquierda de Tony comienza con las eight-to-the-bar del Pinetop's Boogie Woogie. Bill se acerca a la ventana para echar un vistazo a través de ella. Tony le señala el informe que se encuentra sobre la mesa para que se lo lleve a Gordon. “Algo habré aprendido”. -¿Chicago? ¡Entonces boogie-woogie! -¡Sí! –responde Bill. Por un par de minutos practican la ambivalente gimnasia de la condición humana. para luego dar un rodeo y ubicarse junto al extremo derecho del piano. ya más serio y sereno. En cuanto Tony termina. ¿Por qué no hace algo de jazz? ¿Sí? Para recordar a mi Chicago. entusiasmado. Tony levanta la vista y le sonríe. la espalda y luego. Hace dos años que no piso América. Después del breve trémolo introductorio. Acodándose sobre la tapa. -¡Usted sí que toca! –dice Bill y la sonrisa que le devuelve a Tony estrecha aún más la ranura de sus ojos-. entre risas. Concentrado en la música. Bill empieza a chasquear los dedos al ritmo mientras bailotea alrededor. pero en la versión más rápida y enérgica que popularizó Albert Ammons con el nombre de Boogie Woogie Stomp. “aunque este preludio es. permanece un minuto allí.MARES DULCES. Por un par de minutos parecen camaradas. observa atentamente el ir y venir de las manos sobre el teclado. a pocos centímetros detrás de él. Para su sorpresa. le explica que debe rotar la guardia con Sam de modo que irá a mear y luego bajará a la calle. casi un tango”. no advierte el sonido de la puerta de la cocina que se abre. por El Tony 376 el Preludio Nº 4 en Mi menor. lo aplaude. ambos olvidan quiénes son y qué están haciendo ahí. de Chopin y lo toca completo. Tony piensa un segundo y sonríe nuevamente. tal como convinieron. Mientras sigue bailoteando y chasqueando los dedos. aunque jugando a conferirle un acento tanguero. le palmea. de por sí. se dice. le sale bastante bien. Por un par de minutos. 376 . ni al tipo que se le acerca lentamente por la espalda.

¡Qué máquina ni máquina! Tony asiente otra vez. aún algo pasada en kilos. Tony le cayó bien de entrada y él sospecha –más que eso. 377 . Sin embargo. convencer al cascarrabias de “ayudar al muchacho” aquel día de verano en que. aún insatisfecho con la respuesta. Ana.y lo esperan en el auto. tuvo en su juventud. profundos ojos negros y una figura que. horneó especialmente unas empanadas de carne que Tony devora: su primera comida de verdad en días. seguramente. Ana sonríe. halagada. conserva mucho del encanto que. está convencido. como las hacíamos en el campo cuando yo era una piba. recién llegado de New York. Al mediodía. -¡Deliciosas! –no para de exclamar entre bocado y bocado. Yo la pico a cuchillo. Bill y Sam lo llevan a casa de Barrios -donde está invitado a un almuerzo de despedida. corta inmediatamente con aprehensión. en uso de la capacidad persuasiva adquirida tras años de convivencia.que fue obra de ella. ¿Cuál es el secreto? -¡Que son caseras! –dice Ana con una carcajada-.MARES DULCES. cuando después de tres timbres reconoce del otro lado de la línea la voz de Higgins. Tony asiente. pero nada comparable a estas. Ana es una mujer de ademanes serenos. la esposa de Barrios. se apareció por su casa para confesarle su admiración. -He comido empanadas de carne unas cuantas veces desde que llegué. -En todas partes las hacen con la carne picada a máquina. Tony da lugar a un estúpido impulso que lo ha acosado toda la mañana y disca el número del Olimpo. pero sigue mirándola inquisidoramente. por El Tony 377 Aprovechando los pocos minutos de soledad que gozará hasta que suba Sam. Seguro que comiste siempre en pizzerías.

pero he cocinado mucho… y. Ana lo observa entre incrédula y tentada de risa. -Acá no cociné nunca. -Mirá. es cierto. -Las mejores –interrumpe Tony. bastante bien.MARES DULCES. vos! -Sé que es difícil de creer –responde Tony con la mayor seriedad-. Barrios sigue serio. pagaría hasta el último céntimo de derechos de propiedad intelectual que correspondan. Barrios. si no las vas a hacer nunca? ¡No sabés cocinar ni un huevo duro. sencillitas. hace mucho que no lo hago. no le quepa duda de que reconocería formalmente su autoría… y. En Tucumán las hacemos bien tradicionales. Ana. En realidad. modestamente. en cada provincia se hacen diferentes. 378 . sin cosas raras ni tilinguerías como hacen en otras provincias. Lo que pasa es que necesito estar tranquilo. la cosa es así. -¿Para qué querés que te diga. si te doy la receta. por El Tony 378 -¿Y… qué más? –pregunta. las vas a preparar allá? -¿Por qué no? -¿No te irás a poner un restorán argentino en Broadway y te llenás de plata con mis recetas. con desconfianza. Los dos ríen. obviamente. por supuesto. Yo soy de Tucumán. no? Tony sonríe y luego responde con fingida solemnidad y la palma de la mano sobre el pecho: -Si lo hiciera. finalmente. con una cocina bien instalada… usted me entiende… Pero tuve mis épocas… ¡lo juro! -¿Y. Para empezar.

independientemente de la provincia.y grasa de pella… -¿Qué es la grasa de pella? –interrumpe Tony. también las hojas. -¡Eso! –aprueba Ana y continúa-: Hacés un volcán de harina. -¿En las de New York? Desconcertada. le ponés la yema y la grasa y le vas agregando agua para que sea trabajable –y hace la mímica en el aire con ambas manos-. -Para el relleno.. inmediatamente. 379 . que en paz descanse –dice persignándose e. por El Tony 379 -¡No te hagás el vivo. La dejás reposar más o menos media hora y después hacés bollitos… de este tamaño. vos! ¡Claro que son las mejores! Y.. color verde y que se usa toda. continúa: -La masa se hace con harina. primero freís en aceite y grasa unas cebollas comunes picadas (dos de las grandes por cada docena de empanadas) y algunas de verdeo… -¿Cuáles son las de verdeo? –interrumpe Tony otra vez. cebollines –asiente Tony. -Esa que es más finita. Yo las hago como me enseñó mi vieja. Grasa de vaca de la buena –concilia Tony. La pedís así en la carnicería –indica Ana con naturalidad. Y le das hasta que quede bien unida… suavecita. yema de huevo –una por cada kilo. bueno. Continúe. está bien. -Grasa de pella.MARES DULCES. cada uno tiene su propio estilo. -Ah. que te entren en la mano con todos los dedos tocándose. por favor. además. Ana intenta explicarse: -Bueno… es grasa de vaca… ¡pero no cualquiera! Es una gracia especial… más… ¿cómo decirte…? Es más buena… ¿qué se yo? ¡Grasa de vaca! -Bueno. y los amasás redondos y bien finitos… así de finitos –y enseña el índice y el pulgar separados por uno o dos milímetros. Se detiene unos segundos y pregunta: -¿Hasta ahora me vas siguiendo? -Perfectamente –afirma Tony-.

Disculpe. ya entendí. al horno bien caliente hasta que estén doraditas… y ¡a comer! –concluye con una sonrisa. aceitunas verdes. con eso. El repulgue hacélo como puedas. Me ha dado la receta. si queda chirlo.MARES DULCES. Quedan feas a la vista. -Eso es en España –descarta Ana. Tony permanece un rato pensativo y luego la mira fijamente. ¿Cómo se dirá por allá? -Pimiento –dice Barrios sorpresivamente. -Sí. si querés. por El Tony 380 -Será –acepta Ana. pero funciona. seca y. huevo duro picado grande y. Cuando está cocinada la carne (¡Ojo. Tras un silencio. ají molido picante y una cucharada de pimentón dulce. les aplastás el borde con un tenedor y listo. cuando las cebollas están transparentes y empiezan a ponerse marroncitas y sube ese olorcito. que ya tenés mezclado en agua tibia para que no te haga grumos. sí. entonces echás la carne cortada en daditos (preferible que sea de nalga) y condimentás con sal. se te desparrama todo y no podés armar. le agregás pasas de uva. Después. así podés armar porque. 380 . alzando los hombros-. ¿viste?. -Sí. pimienta blanca. con una cuchara vas poniendo el relleno en el centro de cada disco de masa. El ají grande que no es picante. Ana. correcto –se apura a decir Tony para evitar cualquier posibilidad de una desagradable disputa matrimonial-. -¡Eso es trampa! –le recrimina-. Y morrón colorado… -¿Morrón? Ana ya está empezando a perder el buen humor. lo vuelve a sumergir en su mutismo. y cerrás. Si no te sale. que no se te seque! Si se te seca es un asco y después el relleno te queda como su fuera ripio) lo sacás y lo dejás que se enfríe para que se endurezca la grasa. pero se ha guardado el secreto. Pimiento o pimiento dulce. Entonces. morrón. Ana continúa: -Bueno. con el seño algo fruncido.

-Hoy. es comino del bueno. y se queda a solas con Barrios. Ha intentado tomar en varias oportunidades. -¡No tenés paladar. Ana sonríe. le ponés comino… -¡Eso. El Olimpo estará vigilado como no lo ha estado jamás – responde Tony con un dejo irónico y. -Para tus amigos –dice. de modo que retorna a la mesa y se sienta junto a Barrios. Y. mientras junta algunas empanadas en un plato. la mano de la cocinera. primero. agrega-: Además. preocupado. indiferente. en el camino. señalando hacia la calle. -Esta noche voy al Olimpo para despedirme. Un rato después. más que nunca. estos dos no me dejan solo ni para mear. que lo planta en su quinta y lo elabora ella misma. con Ana que regresa de la calle en dirección a la cocina. vos. por supuesto. un instante después. ¿eh?! Además –agrega Ana-. -Cuando condimentás el relleno. no esa porquería que te venden en el almacén. el papel de ofendida pero. -Así que el comino era el secreto –dice Tony y agrega-. Tony se abstiene. Ninguno de los quiebra el silencio hasta que Tony le pide permiso para usar el teléfono. comino! –exclama Tony-. nuevamente halagada. La suerte de Tony con su llamada es la misma que a la mañana. señalando hacia la calle con el mentón y se va en esa dirección. -¿Será seguro? –pregunta Barrios. por El Tony 381 Ana juega. Tony asiente.MARES DULCES. Ya le sentía yo un sabor que me recordaba al curry. asume de buen grado que fue descubierta y larga una carcajada. aunque más no fuera como parte de su vínculo casi 381 . Ana ceba un mate que comparte con su marido. me lo trae mi hermana. Barrios le señala el vestíbulo y Tony va hacia allí cruzándose.

Según la opinión que tiene de su maestro. Tony acepta. Ana sabe que esto es asunto de ellos así que. En materia de líquidos bebibles –y descontando. No sólo no le parece particularmente sabrosa la infusión. pero estético. Recibir esa invitación sólo puede interpretarse como una declaración de que. tan orgulloso como entusiasmado. recibe apenas una sonrisita irónica.es un incondicional absoluto del café. no le cae muy bien.MARES DULCES. sino que sorberla a través de esa cánula que llaman bombilla. de prodigar elogios. compartiéndola en ronda con los demás presentes –incluso con perfectos desconocidos. Cada tanto. sorbiendo sonoramente el mate. Tony se sienta al piano y comienza a tocar. Pero al cabo de un largo silencio. los deja nuevamente solos. cree. un gesto de sorpresa y. Toca Uno.y no detenerse hasta acabar el líquido con el ruido desagradable de la succión. para él. de ser posible colombiano y bien fuerte. mientras Gordon le suelta -en una contenida y tensa voz baja.una retahíla de amenazas y recriminaciones que subraya agitando la pila de fotos del dossier Mar Dulce a milímetros de la pipa. pero en vano. en el rostro del británico 382 . inesperadamente: -¿Querés tocarlo conmigo esta noche? Tras la sorpresa inicial. para variar. maestro. aprobación empuja hacia abajo las comisuras de sus labios mientras asiente con un ligero movimiento de cabeza. por El Tony 382 etnológico con la cultura porteña. por fin lo logró. no es hombre. Cuando Tony finaliza. como si de repente hubiera recordado una obligación. No es fobia. escucha con atención. a la vez. por supuesto. Sir Roland fuma su pipa. Sin decir palabra. precisamente. impasible. tal vez. Un melindre. Barrios le propone. el alcohol. que tolera y disfruta en casi todas sus variantes. -¿Y. Barrios. ya me habré jodido lo necesario? Como primera respuesta. sino más bien una cuestión estética.

el norteamericano ya ha guardado dentro del sobre -que ahora reposa sobre la mesa. Un punto de vista que. al punto de enrojecerle como un tomate la piel blanca y grasienta de la cara.MARES DULCES. una dupla que viene enhebrando. con Churchill. llega la estridente voz del relator de la carrera rápida y aguda. si Eduardo no hubiera abdicado… -No.. así como el bullicio se aplaca. historia y nuestros intereses globales no son demasiado diferentes. Bulbalco… Y. por El Tony 383 campea una también británica risita socarrona que logra enfurecer aún más al yanqui. aún era pensable. El griterío ensordecedor dura unos segundos y luego. -.las fotos que unos minutos antes esgrimía como un arma y ambos conversan bastante urbanamente. Hitler tenía razón cuando nos mandó a von Ribbentrop –está diciendo el inglés-. la gente empieza a retirarse desordenadamente hacia las ventanillas para cobrar sus billetes –que pagarán poco. se va aplacando también la furia de Gordon. y listo. más que nada por la repetición: Bulbalco.montado por Elías Antúnez. no se confunda. desde tiempo atrás. El ruido y la excitación en el bar del Hipódromo de Palermo impiden que quienes ocupan las mesas contiguas presten demasiada atención al acalorado sermón. Bulbalco. Unos miles de bajas. básicamente negros y orientales. Desde los altoparlantes. rápidamente. un promisorio collar de victorias.. finalmente.. como una grabación reproducida a mayor velocidad. -Tal vez. Tenemos en común raza. Para cuando reina un razonable silencio en el bar. eso es otra cosa –afirma sir Roland categórico y con notorio desagrado-. Faltando tan sólo trescientos metros para el disco. El duque es idiota. en eso. pero el propio Hitler arruinó la oportunidad y ahora.. gana Bulbalco –gran favorito de la carrera. un dandi torpe que se paseó por el mundo haciendo el saludo nazi 383 .y para tentar de nuevo a la fortuna en la próxima carrera. en los primeros tiempos de Chamberlain. el relato ya es una ráfaga de palabras apenas moduladas entre las que se distingue.es que. Nuestras disputas bien se hubieran podido resolver sin tanto aspaviento en algunos frentes coloniales. Y.

-Es un episodio demasiado confuso –afirma. Permanece unos segundos pensativo. como si accediera a entregar valiosos secretos de estado para demostrar buena voluntad. Y el desempeño de la RAF. Alemania inmolándose para aniquilar a la Unión Soviética. Ese hombre parece ya no controlar el engendro que inventó. perdone que sea reiterativo. esa ridícula ampulosidad wagneriana de los alemanes! Los terribles bombardeos del año pasado sobre Londres y Coventry y las bravuconadas de Göring encolerizaron al populacho que antes priorizaba la paz. al cabo. Es posible que hasta el propio Hitler. Tal vez sólo lo mandaron engañado al matadero para desembarazarse de él. lo envalen- 384 . ¡Ah. al mismo tiempo. de algún modo. -¿Y qué piensan hacer con Hess? –pregunta Gordon. Para empezar. La tensión es máxima y la ruptura se producirá en cualquier momento. ni Hitler ayuda demasiado. cambiando abruptamente de tema. -Pero también es cierto que Alemania necesita urgentemente pacificar. En fin. Hitler va a ejecutar sus planes postergados contra la URSS y eso requerirá una fuerte concentración en su frente oriental. por otra parte. Sir Roland lo observa penetrantemente durante unos segundos pero. y agrega: -Pero. y salvándonos. Está obnubilado por las ideas de Hitler y eso le impide pensar con claridad en el interés británico. por El Tony 384 y dejándonos mal parados. -¡Ese es un escenario maravilloso! –exclama sir Roland-. con gesto escéptico-.MARES DULCES. Los informes sobre la inestabilidad del pacto Ribbetrop-Mólotov abarrotan nuestros correos internos y. me imagino. Cosechó muchos enemigos en el partido. ni Churchill y su gente lo ven así. del socialismo bolchevique y del nacional-socialismo. lo mismo les ocurrirá a ustedes. nadie está demasiado seguro de cuán comprometido esté Hitler con la propuesta que llevó. del socialismo. decide responder. el frente occidental. o está él mismo desquiciado. Demasiados.

Mientras las grandes naciones nos destruimos mutuamente. todos los Benítez del mundo colonial. hoy es prácticamente imposible siquiera mencionar la palabra armisticio. -Es cierto. si las cosas se siguen manejando así. Sam estaciona unos metros más adelante y se une a su compañero. hincharse de soberbia y hacerse dueños absolutos de estas republiquetas bananeras de latinos y negros bailarines… Bailarines blancos disfrazados de negros -el rostro tiznado y ropas que evocan. como buen demócrata! Justamente. Roosvelt sólo busca la excusa para arrastrarnos a ella. por El Tony 385 tonó. nos dejará a todos debilitados y a merced del comunismo. aprovecharán para crecer. 385 . Cada vez hay menos espacio para el abstencionismo. En Gran Bretaña. el Caribe. Esta estúpida guerra va a ser total. una segunda gran guerra y. -Es imperioso hacer algo –continúa el inglés-. Y su país. ¡Alcahuete de los judíos. indicando la estrategia ante esta nueva coyuntura. muy imaginativamente. hace pocas horas recibí un muy revelador documento interno de la Shroeder. -Ya puedes ver que no es así –responde con una sonrisa y agrega-: Pero me marcho esta misma noche. En la calle. Vuelvo a Estados Unidos. Tony y Bill descienden de un auto frente a la puerta y. Gordon –agrega. con el apoyo de Stalin. Rockefeller & Co. -¡Tony! Me extrañaba que te hubieras marchado sin despedirte –exclama Johnson ni bien lo ve. nuestro punto de vista pierde terreno día a día –agrega Gordon-. de meterse. nomás.MARES DULCES. ya está a un paso. mientras el primero se acerca a saludar a Johnson y su custodio lo vigila desde cierta distancia. señalándolo con el índice-.se contonean en el escenario del Olimpo.

lo saluda con indiferencia y pega la vuelta. -Secreto. 386 . acude presuroso a recibirlo Homero. los músicos parecen. Presta atención al pianista que lo reemplaza y. de cabello cortísimo y facciones más duras aún que las de García parece ser su sucesor. un grupo de hombres abandona el lugar comentando su frustración. notoriamente abstinente. Un estado de ánimo medio frío parece dominar el lugar y hasta al espectáculo “caribeño” le cuesta caldear el ambiente. se cruzan con dos tipos que se disponen a entrar y los disuaden. policías –responde el portero. Al regresar Johnson. De todos modos.MARES DULCES. -Sí. alzando los hombros-. es cierto que se ha jodido lo suficiente. asintiendo-. distraídos y distantes. yo sí debo entrar. se detiene en seco. Mientras. Hoy los niños ya se fueron a dormir. algo escaso de público y glamour. las chicas sólo bailan y lo más fuerte que se consigue es un whisky –agrega. -el maître traficante. Tony observa un auto estacionado en la vereda de enfrente con cuatro ocupantes. concluye –raro en Tony. Ya te enterarás. ansioso por tener la primicia de un nuevo chisme. atraviesa la puerta y el foyer -con sus custodios a prudente distancia. Johnson debe dejarlo unos segundos para abrir la puerta de un taxi y acompañar a la pareja que desciende de él hasta el foyer. en general. palmeando la espalda del portero. Tony permanece de pie en la entrada barriendo con una mirada el interior. Un desconocido enorme. por El Tony 386 -¿Una nueva banda? –pregunta el portero. en especial Seltzer. Ya en la vereda.que lo hace bastante bien. lo interroga con la mirada. Johnson señala la escena como prueba irrefutable de sus dichos. al reconocerlo. tras escuchar algunos compases. -Bueno –dice Tony. Ya en el salón.que. También adentro. mostrando con ironía sus enormes dientes blancos.rumbo a la nave. Tal vez. Y. En ese preciso momento.

Tony observa cada detalle.MARES DULCES. Hasta la ropa de la clientela le parece un poco vulgar y trajinada. Un tipo que conoció estando de gira por la Costa Oeste y que se dedicaba a la realización de efectos y trucos cinematográficos le confesó que jamás iba al cine. cuyos disfraces de paisano sólo pueden engañar a ojos muy poco perspicaces. Al verlo. una corista da un traspié. Tony avanza a lo largo de la barra buscando a Tito En el escenario. En primer lugar. desaparece la magia y cualquier historia te sabe grotescamente falsa. como si las dos caras Olimpo hoy hubieran intercambiado lugares. Demasiado. por otra parte. lucen como opacas y poco dispuestas a prodigar esos reflejos. descubre que los brillos. por señas. intentando comprender en qué radica la sutil pero determinante diferencia. Es que todo. Tras bambalinas. resultan prosaicos. sostienen un decorado de bohíos y cocoteros que se resiste a la inmovilidad. en realidad. un trago mientras se acerca. “ya no te pueden engañar. abandonado de los dioses. superficies que. Inadmisiblemente. “Una vez que conoces el backstage”. Todas sus otras caras. el asunto es que Tony ya se conoce al dedillo la otra cara del Olimpo. 387 . le permite detectar fácilmente quiénes son los policías. por El Tony 387 Es que el Olimpo está. los tramoyistas que. le dijo. hoy. Los metales y cristales parecen limitarse a cumplir mezquina y abúlicamente lo que las leyes de la óptica física exigen de ellos: reflejar sobre sus superficies la luz emitida por otras fuentes. telarañas en algunos rincones. parece tramoya. Lo segundo que descubre son máculas que nunca había percibido: grietas en algunos muros. al menos desde el ángulo en el que Tony se encuentra. Tony se pregunta si será así para todos o si se trata de un estado perceptivo personal. Tito lo saluda desde el otro lado de la barra y Tony le pide.” Tal vez. sectores oscuros en algunas gargantas de iluminación que las hacen parecer sonrisas con dentaduras incompletas. pintura descascarada en algunas molduras. Una rápida ojeada a las caras. quedan expuestos a la vista del público. hoy.

por encima del codo. el cortinado se agita en el sitio por donde se accede al área privada y Melina emerge de un repliegue. lo ocupan seis o siete vejetes carentes de todo interés que alzan.no opone resistencia. echa una mirada por sobre su hombro en busca de Bill y Sam y los encuentra rondando aún cerca de la entrada. Algunas parejas bailan en la pista. 388 . por El Tony 388 Tony se sienta en una de las tantas butacas libres y. mientras lo acompaña en el baile. ajenos a las costumbres de la extravagante camarilla de conspiradores. Espléndida como siempre. De no ser por su pinta de yanquis. Pero hoy. inicia con Tito una conversación intrascendente. y la conduce hacia la pista de baile. -¿Qué hacés aquí. Sigo aquí… y vivo… a pesar de ti –le responde empezando a bailar.MARES DULCES. -¿Por qué me decís eso? No entiendo… -pregunta. podrían pasar por dos policías más ya que exhiben el mismo e indisimulable desajuste que los delata como sapos de otro pozo. Cuando un mozo descorre las cortinas del reservado de Melina. tal vez. Repentinamente. sus copas festejando. la agarra del brazo con firmeza. Su rostro refleja genuina sorpresa aunque es imposible saber si lo que la sorprende es simplemente verlo ahí… o verlo vivo. un tanto perdidos. Tony estira el cogote para husmear su interior con expectativa creciente a medida que este se va develando. recorre lenta y altivamente el arco de la plataforma principal. estólidos. -No. no te fuiste? –le pregunta. Sin mediar palabra. Cuando el barman lo abandona para acudir al llamado de otro cliente. La jazz band se retira junto con los bailarines tiznados y un rato después entra al escenario la típica. Parece –o simula parecer. el cincuentenario de algún suceso completamente irrelevante. Tony se encamina a su encuentro sin que ella lo advierta hasta que lo tiene delante.sorprendida. Melina –aún azorada. finalmente. tras beber de un trago el whisky que lo esperaba servido y pedir otro.

la voz de Barrios suena en los altoparlantes. sus rostros se enfrentan nuevamente a pocos centímetros uno del otro. -Es cierto.MARES DULCES. -¿Y por qué lo dijiste? -Porque te estabas volviendo un peligro. por alguna razón que ni yo termino de entender. deliberadamente despectiva-. -¿Un peligro? ¿Un peligro para quién? -Bueno. -¡No te permito! Yo… Tony la interrumpe estrechándola violentamente contra su cuerpo hasta casi quitarle el aire y la mira fijo a los ojos. Tony sigue estrechándola fuertemente pero. tampoco es para tanto –aclara. Consideralo un extraordinario privilegio que te concedo… tal vez porque siento un cachito de culpa. -El tango. -No me mientas. quedan parados. Bailan en silencio. en el centro de la pista. obstinadamente. que todo lo sé / pero lo quiero escuchar por vos / para tener la cruel satisfacción / de oír la voz de tu traición –canta Tony con una sonrisa irónica y triste. estimado público. inmóviles. te mentí… -y aguarda un instante antes de continuar-: También cuando te dije que no me importaba que te fueras. 389 . Pero. subsiste en el alma de Tony lo empuja a suponer sinceridad mientras su escepticismo –forjado tras demasiados porrazos demasiado dolorosos. Como una confesión. Antonio –prosigue Melina-. naturalmente… En ese momento. Normalmente. mejilla contra mejilla. digamos… una molestia. lo hace bien y el maltrecho núcleo de ingenuidad que. Una molestia para mí. ni conmigo misma. la cabeza de Melina ligeramente echada hacia atrás.le dice lo contrario. Cuando el tango termina. No hablo con nadie de mis sentimientos. al separar las mejillas. no un peligro. no es una música fácil para aquel que no lo mamó de chico… -Mirá. por El Tony 389 Si simula. me siento en la obligación de hablarte.

No puedo volver atrás… ¡ni quiero! -Pero hay un músico de Nueva York –continúa Barrios-. ¡Tony Reynoso! –y señala con la mano extendida hacia el centro de la pista. Tony ocupa la butaca del pia- 390 . se abraza con Barrios y saluda al público con un par de discretas reverencias. continúa: -No sé qué me pasó con vos. por El Tony 390 Tras una pausa. meditativa: -Tal vez fue justamente eso lo que me atrajo de vos: un poco de originalidad en mi repertorio… tu entusiasmo con la música… esa estúpida idea de redención por el arte que tenés. ¿nos haría el honor? Melina. Bill. ¿Qué sé yo? –concluye Melina. sube al escenario. Me encapriché porque me hiciste creer. que logró con el tango lo que pocos extranjeros logran… Los invito a comprobarlo. -Melina. el tipo de hombre con el que suelo estar… -dice y agrega.mientras el público aplaude nuevamente. lo anima con un guiño y un gesto a aceptar la invitación de modo que. un aplauso para mi amigo. tocando jazz. que muchos habrán oído aquí. precisamente. en este mismo escenario. confiado. comprometida. alzando los hombros-. incluso. Hay algunos aplausos mientras los reflectores buscan hasta detenerse sobre Tony y Melina. que volvía a ser una piba. sube los pocos escalones hasta el escenario -tomando la mano que le ofrece Barrios. Te imaginarás que no sos. Tony busca con la mirada a sus custodios y los encuentra tranquilos y atentos. la voz de Barrios sigue saliendo por los altoparlantes: -Es por eso que la mayoría de los músicos extranjeros no suele encontrarle la vuelta… -Será que me estoy poniendo vieja y me da por hacer balances.MARES DULCES. De todos modos. que aún permanecen abrazados. me cansé de todas esas pavadas. Por favor. por un rato. La chica que fui en otro tiempo… en otro lugar… en otra vida… Mientras tanto. querida –dice ahora Barrios dirigiéndose nuevamente hacia la pista donde Melina quedó parada-. que hoy se despide de la Argentina. como si debiera aún acopiar más decisión para poder hablar.

Y la voz de Melina desgarra. logrando el acento que tanto ha buscado. dirigirá de pie frente a la orquesta. los perversos. los que hundieron mi vivir. Si yo tuviera el corazón ¡El mismo que perdí! si olvidara al que ayer lo destrozó y pudiera amarte. me abrazaría a tu ilusión para llorar tu amor… 391 . Vacío ya de amar y de llorar tanta traición. pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina. sin pensar que eran como esos otros ojos. Sabe que la lucha es cruel y es mucha. Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias. por El Tony 391 no y Barrios. Si yo tuviera el corazón ¡El corazón que di! Si yo pudiera como ayer querer sin presentir. excepcionalmente. Uno va arrastrándose entre espinas y en su afán de dar su amor sufre y se destroza hasta entender que uno se ha quedao sin corazón. Precio de castigo que uno entrega por un beso que no llega o un amor que lo engañó. es posible que a tus ojos que me gritan tu cariño los cerrara con mis besos. Hacen Uno y Tony la toca realmente bien. más conmovedora que nunca.MARES DULCES.

incluido Barrios. tanto del público como de los propios músicos. Tony va sacando del baúl su valija. disfrutando del halago. Tony y Melina saludan. Uno está tan solo en su dolor. mientras estos dos se despiden (Sam se queda en Buenos Aires). también. uno al lado del otro. a pocos metros de la planchada de un carguero grande y bastante arruinado.MARES DULCES. miran en 392 . Luego. Bueno como eres salvarías mi esperanza con tu amor. Déjame que llore como aquel que sufre en vida la tortura de llorar su propia muerte. palmadas en los hombros y promesas imprecisas de reencuentros. es él quien se despide de Sam con un fuerte apretón de manos. Uno está tan ciego en su penar. Algunos marineros van y vienen por la cubierta bajo una iluminación cuyo halo alcanza. El auto se detiene en el empedrado del muelle. Pero las discretas miradas que se dedican destilan congoja y resentimiento. el suelo del muelle oscuro en el que brilla apenas una lamparita cada tanto. por El Tony 392 Pero Dios te trajo a mi destino sin pensar que ya es muy tarde y no sabré cómo quererte. corona la actuación. Tony y Bill. Las estrellas ensucian la negrura del cielo sin luna. Si yo tuviera el corazón… Un aplauso largo y entusiasta. Tony. Una brisa fría y olorosa arrima a tierra la presencia silenciosa del río. tumba horrenda de mi amormaldijo para siempre y me robó toda ilusión. Bill y Sam bajan del auto y. de pie en la oscuridad. Pero un frío cruel peor que el odio -punto muerto de las almas.

-No veo el momento de llegar a casa –le dice. El ronroneo de los motores calentando y el cansancio acumulado pronto lo ponen a dormitar. En el pequeño lavatorio se moja la cara y el cabello. El barco acaba de soltar amarras y se desplaza aún lentamente hacia el extremo del muelle.MARES DULCES. contrariamente. hacia proa. con dos cuchetas superpuestas. que lo espera silbando tras la puerta. arrancándolo del sopor en el que había caído. se peina y se pone su campera de cuero gamuzado para protegerse del viento frío que. abre la puerta y se encuentra con el rostro risueño de Bill anunciándole que Gordon lo espera cuanto antes en la cubierta principal. La poderosa sirena pita otra vez. un armario y una puerta plegadiza que da a un pequeño baño privado. 393 . Tony tiene ojos melancólicos para el telón de luces que aún resplandece del lado opuesto. supone razonablemente. unos golpes en la puerta lo terminan de despabilar. está efusivo y bailotea tarareando el Boogie Woogie Stomp del que no se pudo despegar desde que Tony lo tocó. Bill. El fuerte pitido de la sirena lo sobresalta. El marinero que los recibió acompaña a Tony hasta su camarote: un cubículo bastante confortable. Desempaca rápidamente algunas cosas de primera necesidad para luego recostarse vestido sobre la cucheta inferior. Por el lado del Este. el horizonte empieza a aclararse y las estrellas a desvanecerse. Finalmente se une a Bill. y se van juntos. Poniéndose de pie con esfuerzo. logrando que Tony acompañe su efusividad con una discreta sonrisa. por El Tony 393 silencio las dos lucecitas rojas perdiéndose en la distancia oscura. Inmediatamente. ha de barrer la cubierta al amanecer río adentro. Tony le pide que lo espere un minuto y cierra la puerta. luego suben a cubierta donde los recibe un marinero que revisa sus papeles y se despiden por un rato.

de los motores y del oleaje contra el casco. Las mechas grasientas. Lo que no sabíamos. desconcertado-. Su rostro. ha vuelto a ser la máscara de expresión cínica y ofensiva que tanto lo intimidó en las semanas anteriores. Pero Gordon. sus piernas.. por sobre el ruido del viento. en realidad. claro. como si reflexionara sobre Mandl o rememorara alguna anécdota vinculada a él. nuestra única sospecha. se agitan ahora con el viento. Habíamos comprometido fuertes sumas en créditos para financiarlo y teníamos muchas expectativas depositadas en su éxito. que suelen colgar sobre su frente. le voy a hacer una pequeña confesión. Nuestro banco siempre estuvo. vacilante. Prácticamente desde sus inicios. ¡Ni se nos había ocurrido! Nuestro punto oscuro.. es perfecto. ya ha advertido sus presencias y gira lentamente con la copia del informe que Tony escribió en la mano. -No entiendo –dice Tony. Tan perfecto que… que merecería ser cierto. ¿Había un millonario hábil. -¿Qué pasa? –pregunta Tony. ven a Gordon de espaldas parado en la cubierta enfrentando la brisa fuerte y el alba sobre el horizonte interminable del río.. poderoso y confiable detrás esos aires estrafalarios. y continúa: 394 . sí. era Mandl.. para sorpresa del músico.! Gordon hace una pausa pensativa. -Es que… ¿sabe?. era que se trataba de una manipulación de los ingleses. involucrado en el Proyecto Mar Dulce. ¿No es lo que habíamos quedado? -Sí. me lo creo. Excelente informe. forman una V invertida y los brazos se cruzan sobre el pecho. Hasta yo. Lástima que no lo sea. Tony! –exclama. Al verlo así. -¡Muy bien. Bill se detiene en silencio. derechas y abiertas. o era sólo un fraude? ¡Ese judío tiene una trayectoria tan retorcida. por El Tony 394 Muy cerca de la proa. casi. probablemente amedrentado por la posibilidad de perturbar a su jefe en lo que él imagina como un momento de gran trascendencia y hace de su brazo una barrera para impedir que Tony también avance. exhibiendo los papeles-.MARES DULCES. en todo caso.

Y el Departamento de Estado ya está confeccionando listas negras de empresas que mantienen vínculos comerciales o financieros con alemanes. atroz y que no viene de río adentro. agrega-: Qué apropiado ¿no es cierto? Tras un breve silencio. pero finalmente logramos ponernos de acuerdo. ni de ningún otro lugar externo a él. aunque con una lista… digamos… un poco retocada de las empresas americanas involucradas. en cambio. -¿Está bromeando. con el inglés ese de mierda. Otro frío. América entrará en la guerra. cuando su narizota asomó cerca de mí. uno de esos dijo: "No nos bañamos dos veces en el mismo río" –y. y sobrevive el que se adapta.podía descubrir algo de utilidad. -Tiene que ser broma –insiste Tony-. Si fuera cierto.. la Operación Mar Dulce. al decirlo. Mucho más. No fue fácil. Ahora más que nunca. ¡Y vaya si lo hizo! Para usted. nos encontramos ante una excelente oportunidad para joder a nuestros competidores. me dije: ¿Por qué no aprovechar a este muchacho? Y lo puse a trabajar confiando en que tal vez por suerte -ya que no por pericia. fue una ayuda invalorable para salirnos justo a tiempo de esa trampa que sir Roland nos tendía.MARES DULCES. debe ser cierta. Para nosotros. Pero ahí es donde surge su pequeño problemita porque. en realidad. de repente. mi amigo. como dijo Platón… ¿o fue Sócrates? Siempre me confundo con esos nombres romanos. 395 . Gordon hace otra pausa y Tony comienza a sentir frío. mira risueño al río y.. Bueno. se dirige de nuevo a Tony con un aire irónicamente doctoral: -Las cosas cambian. por El Tony 395 -Ese era el asunto que me tenía preocupado y. verdad? –lo interrumpe Tony. Así que. ¿para qué me lo estaría confesando? Podría dejar todo como está y quedar. más que lo que le convenía. Aunque no me guste. Gordon lo mira con sorna. pero permanece en silencio. dirigiéndose a Bill. -Sucede que. limpio. es inevitable. al menos en una pequeña maldad. según lo que escribió en estos papeles (los agita en el aire) usted sabe que no lo es. de todos modos.

pliega los papeles del informe hecho por Tony y se los mete en un bolsillo. Como el 396 . Mira primero a Bill -el mismo que unos minutos atrás tarareaba alegremente Boogie Woogie Stomp a su lado. Mientras habla. todo ajusta menos su informe… y usted. la mancha roja que se agranda en la camisa. -Es de goma –acota Gordon mientras abrocha parsimoniosamente el botón del bolsillo-.y luego a Gordon. Gordon sostiene por la muñeca la mano de Bill en la que su Beretta aún humea por el extremo del cañón. su sintaxis y sus errores más típicos. En este nuevo esquema. los introduce en una especie de cartuchera. Terrible. un hombre de traje oscuro camina a paso rápido. Tony. aún sin terminar de entender lo que está sucediendo pero con cada vez menos interés en hacerlo. ya se abandona sin más a su suerte. Tony. se detiene un instante y retoma la marcha con paso más rápido aún. -Ay. ¿verdad? Mientras Gordon está pronunciando estas palabras en cubierta. La toca y unos hilos de sangre resbalan por sus dedos. Tony abre su campera y mira. Cuando oye el sonido lejano de un disparo. por El Tony 396 -No sé si logra entenderme. imbécil! ¡No con esos plomos! Ahora apoyado en la barandilla. al menos con vida. Escrito en su Underwood y con su firma. en un corredor con puertas de camarotes a ambos lados y escasamente iluminado. cierra la cremallera y la coloca en el bolsillo interior de la campera de Tony que. Contiene un nuevo informe “auténticamente suyo” para el SIS. Luego extrae de otro unos papeles similares.MARES DULCES. -¡Así no. usted debió dedicarse sólo al jazz en lugar de meterse en cosas raras… Mire a dónde lo terminó llevando el tango. en un costado del abdomen. absolutamente impermeable. extrañado. abatido física y anímicamente.

estará también presente nuestra gente de la embajada y encontrarán este informe.MARES DULCES. agrega: -Es una Walther PPK. Tony lo sigue mirando con expresión ambigua. Un arma maravillosa. como el que le entregó a Chamorro y consta en el expediente. -¡No me mire así. confiable y. Cuando la policía argentina recoja su cuerpo. Luego. manuable. co- 397 . sólo hastío. Ahora. fabricada en la planta de Zella-Mehlis. al fondo. sin duda.fue. -El trabajo lo haremos con esta joya –lo instruye Gordon a Bill. Gordon tiene en su mano una pistola y la sopesa. tal vez.que se recortan sobre el cielo cada vez más claro. fundamentalmente. De una serie limitada dedicada por Hitler a los miembros del Partido Nacional Socialista Alemán. ¡Ésta no es de las que se consiguen en Stoeger Arms de New York. Cien por ciento tecnología alemana. Esta es especial… muy especial. ¿Incredulidad? Tal vez odio. dirigiéndose a Tony. Es compacta. A sus espaldas. que se desangra. ¿eh? No. como un telón deslizante. pasa el puerto y. a manos de los nazis. Tal vez todo eso al mismo tiempo… O. En un rato telegrafiaré a nuestra embajada informando que cayó cumpliendo con su deber. Esa máquina de escribir –agrega con sorna.65mm. apuntando al vacío. las siluetas de las cúpulas y las torres más altas del centro de Buenos Aires –aún tachonadas de luces eléctricas. por El Tony 397 que me entregó firmado a mí. que no soy ningún ingrato! Le será concedido morir como un verdadero héroe americano. La sirena pita mientras el hombre de traje oscuro continúa avanzando a paso rápido por un corredor al fondo del que ya divisa la escala que lo conducirá a la cubierta de proa. justo al intentar abordar. muy segura: tiene gatillo de doble acción. calibre 7. una inversión verdaderamente redituable. ¿Ve la insignia del Führer en las cachas? –le muestra la pistola a Tony. no. Ni él mismo sabe que siente en ese momento. miedo o repugnancia.

Tony intenta dar la vuelta para conocer al personaje. así el cuerpo queda cerca y lo encuentran más fácil. de este lado –le indica Gordon a Bill-. Gordon gira hacia el recién llegado y se yergue con cierta marcialidad. Eso es lo que tiene que encontrar la policía. dirigiéndose ahora a Bill. agrega: -Plomo alemán vomitado por el arma oficial del partido. en el estado en que se encuentra. tras un instante de vacilación. pero Bill lo inmoviliza con una fuerza que. Gordon. se le hace titánica. Intrigado por esa voz que parece haber llegado justo a tiempo para salvarlo.MARES DULCES. le entrega la Walther con una sonrisa 398 . Del lado de la ciudad. ¿Entiende el extraordinario significado de morir de este modo? Y. que acaba de aparecer en cubierta. -¡Gordon… alto! -lo interrumpe el hombre de traje oscuro. por El Tony 398 mo si fueran dos amigos de vacaciones haciendo tiempo en un café-. -No. Tony ya no se resiste cuando lo mudan a la banda de estribor y Bill lo obliga a inclinarse hacia adelante por sobre la barandilla para que el torso se proyecte sobre el agua. El hombre del traje oscuro extiende hacia Gordon la mano derecha con la palma abierta hacia arriba. Gordon apunta a la nuca y su dedo comienza a presionar el duro gatillo inicial de la Walther. Gordon le hace una seña a Bill y este toma a Tony por el cuello y por una manga de la campera y lo gira delante de la borda. -¡Señor…! -Creí que no llegaba a tiempo –dice el hombre del traje oscuro aún agitado.

pero lo que logra es reforzar aún más su apariencia simiesca. y ya no tiene ni unas. eso parece. En cambio. un insignificante… o. de baja estatura. Este pensamiento opera en su alma como una confirmación de que el mundo es un lugar absurdo y lo hace perder definitivamente todo interés por el simio. hubiera sido mejor morir a manos de Gordon. Un rostro vulgar y rayano en la estolidez. Intenta tararear Uno. al menos. al menos. Gordon. Es un cero a la izquierda. Tony no puede evitar que le recuerde algunas imágenes de la película King Kong y sonríe para sus adentros. Conciente de que. ojos pequeños y excesivamente juntos bajo una cornisa superciliar única y saliente como la de un mono. en cambio.MARES DULCES. pero se da cuenta de que ya no le interesa. De unos sesenta años. El hombre manipula el arma con deleite delante y muy cerca de sus ojos. El hombre del traje oscuro –ante el cual el imponente Gordon se convierte en un dócil subalterno-. se da cuenta no sólo de que su presunto salvador es. al menos. por El Tony 399 cómplice y se hace a un lado con humildad. Tal vez sea debido a la miopía o la presbicia. enjuto. no le dice nada. es una bestia brutal a la que ya se había hecho el hábito de odiar. infructuosamente. El barco ya está dejando atrás el extremo del muelle y Tony dedica su última mirada a la ciudad y a sus luces que empiezan a apagarse. Intenta darles nuevamente la espalda para poder. es el último pensamiento gracioso de su vida. Empuñando ya la pistola. por Gordon. con el pelo ralo peinado a un lado desde una raya parietal que intenta. su verdugo sino de que. Al hacerlo. ocultar la pelada. lo deja hacer. cuando el simio alza los hombros con desdén. que libere a Tony y le permita girar. seguramente. en el fondo. Uno era su ilusión… o su obsesión. en realidad. por la guerra y por la madre que los parió. con un gesto. llevarse en la retina otra cosa que no sea la foto patética de esos tres imbéciles pero Bill lo retiene mientras pide instrucciones con la mirada y. sin proponérselo acude a su cabeza la voz de Gardel cantando Cómo Abrazado a un Rencor: 399 . ni otras. el hombre del traje oscuro le indica a Bill.

400 . nada le debo al amor: aquélla me dio amargura y el amor. una traición.. en el último momento de su pobre vida rea. piantadas de su rencor. dejó al mundo el testamento de estas amargas palabras. Los chamuyos más fuleros me destrozan la zabeca: una infancia sin juguetes. crucificado en mis penas como abrazado a un rencor. alguien chaira en los rincones el rigor de la guadaña y anda un algo cerca 'el catre olfateándome el cajón. Yo quiero morir conmigo.. sentenciaron las comadres y el varón. por El Tony 400 "Está listo". el dolor de unas cadenas que aún me queman las muñecas y una mina que arrodilla mis arrestos de varón.MARES DULCES. sin confesión y sin Dios. Esta noche para siempre terminaron mis hazañas un chamuyo misterioso me acorrala el corazón. Nada le debo a la vida. ya difunto en el presagio... un pasado sin honor.

por El Tony 401 401 .MARES DULCES.

MARES DULCES. por El Tony 402 402 .

Hasta que ve todo a la vez. o lo que puede. donde Solís prodigó su carne en un banquete caníbal. de un sol que recién empieza a asomar su tonsura colorada detrás del horizonte.MARES DULCES. 403 . sobre las crestas de las pequeñas olas. por El Tony 403 ¡Qué demasía insolente de agua barrosa! ¿Pampa licuada? ¿Estuario? Uno ve lo que quiere ver. Algunos camalotes se mecen suavemente sobre el agua marrón del incongruente Mar Dulce. chispas que son los reflejos inquietos. apenas lo necesario para encender chispas sobre su superficie desorillada. Se agita levemente.

Se dice que en una de las puertas del santuario de Delfos –en la fachada este. que estaba dedicada a Apolo. operación o proyecto. fluidos y contradictorios. la historia escolar. la tragedia (que. Ahora lo comprendo. ¿Cadáver o testigo…? Ya no me dejo enredar insensatamente por las palabras. la paradoja y el oxímoron. 2/4 o 4/4. los sustantivos simples y sólidos reinan en los territorios límpidos. Reynoso o Pereyra… Nada ni nadie es uno. territorios ásperos de sentidos complejos. dijo Barrios. Apolo! ¿Y quién es uno mismo? La sentencia presupone. fascista o democrático. amigo o enemigo o amante. del uno mismo. Palabras… definiciones… Las definiciones precisas. Allí. Allí reina la mezcolanza incongruente. todo es mar dulce. sino varios e incongruentes. es tragicómica) son. antes incluso que la dudosa posibilidad del conocimiento.se podía leer ΓΝΩΘΙ ΣΕΑΥΤΌΝ –CONÓCETE A TI MISMO-. en cambio. claros y celestiales de la moral. verdad o leyenda. Cadáver o testigo es sólo otra disyuntiva entre definiciones… entre apariencias. Igual que aliado o traidor. Peor aún. la didáctica. la epopeya… El pozo del mundo. por El Tony 404 Los indios sólo permitieron vivir a Francisco del Puerto. la más dudosa aún de la existencia del uno. 404 . la historia sucia. ¡Qué idiotez.MARES DULCES. suerte de subrayado que el lenguaje pone a disposición de la identidad en el afán misericordioso de apuntalar su endeble credibilidad. “Nunca es la que te baten”. fatalmente. para que diera testimonio del poder de los vencedores.

que lo haga. Apolo. más voy conociendo. jazzistatanguero. cuanto menos yo mismo voy siendo. Ahora que ya nada busco. testigo del vencedor. músico-espía. afanoso indolente. El uno mismo no es más que una ilusión –tu ilusión-. Ahora que soy hablado por esas voces y esas memorias que me habitan tanto como yo las habito a ellas (¡Qué tacaño es el lenguaje!). De la memoria de los vivos tampoco tengo expectativas. como Antonio–Toño-Tony Montes-Pereyra-Reynoso. FIN 405 . cualquier pregunta o afirmación sobre la identidad es vana. también. una voz más entre el eco de millones que me precedieron en ese empleo precario que llaman vida. Sin embargo. Lo máximo que se puede decir de uno es que es el que busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias. ¿Conócete a ti mismo? ¡No. por El Tony 405 Allí. ni tengo ansias de serlo. si algún empecinado insiste en recordarme. cadáver y. un destino único aunque soñado por una multitud. ni creo merecerla. Recién ahora. Ahora que ni siquiera guardo algún rencor. todo lo contrario! Recién ahora que mi conciencia se diluye y que la palabra yo significa cada vez menos. ni estoy lleno de esperanzas. hedonista sacrificado y mártir latino del american way of life. entonces. que ya no sueño que soy uno. por los innumerables fragmentos de identidad arduos de ensamblar que se entremezclan en la promiscuidad de una orgía de tu eterno rival.MARES DULCES. apenas una memoria más entre memorias. Así es.