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1 DE DICIEMBRE / DOMINGO

Primer Domingo de Adviento, Ciclo A Testigos y testimonios de allá y de aquí: + 1 de diciembre de 1981: fue muerto el Diego Uribe, presbítero de la Iglesia Católica, en Colombia, al servicio de la gente empobrecida que lucha por su dignidad humana y su libertad. + 1 de diciembre de 2000: El juez Guzmán ordenó el arresto domiciliario y el procesamiento de Pinochet, el antiguo hombre fuerte de Chile, que dejó a su paso una estela de dolor y muerte. No fu eterno su macabro reinado. Día mundial de la lucha contra el SIDA Antífona A ti, Dios mío, levanto mi alma, en ti confío, no quede yo defraudado. Que no se burlen de mí mis enemigos, pues quienes esperan en ti no quedarán defraudados. Oración colecta
Concede a tus fieles, Dios omnipotente, el deseo de salir al encuentro de Cristo por la práctica de las buenas obras, para que, puestos un día a su derecha, merezcan poseer el reino celestial.

Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Día litúrgico: Primer Domingo de Adviento, Ciclo A Primera lectura Del libro de Isaías 2,1-5 Revelación que tuvo Isaías hijo de Amós, acerca de Judá y Jerusalén. Al final de los tiempos, estará firme el monte del templo del Señor descollando entre los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él se dirigirán las naciones, pueblos numerosos que se encaminarán diciendo: “Vengan, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñé sus caminos, y podamos seguir sus senderos.” Porque en Sión dará a conocer el Señor sus decisiones, y su palabra vendrá de Jerusalén. Él será el juez de las naciones, el árbitro de todos los pueblos. Convertirán sus espadas en arados, y sus lanzas en herramientas de trabajo. No alzará la espada un pueblo contra otro, nadie se adiestrará para la guerra. ¡Ven, pueblo de Jacob, caminemos a la luz del Señor!
Palabra de Dios. R/Te alabamos Señor.

Salmo responsorial: 122(121) R/ ¡Qué alegría: vamos a la casa del Señor! + ¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la casa del Señor”! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén. /R

+ Allá suben las tribus, las tribus del Señor, según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia en el palacio de David. /R + Deseen la paz a Jerusalén; “Vivan seguros los que te aman, haya paz dentro de tus muros, seguridad en tus palacios.” /R + Por mis hermanos y compañeros, voy a decir: “La paz contigo.” Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien. /R Segunda Lectura De la Carta del apóstol San Pablo a los Romanos 13, 11-14ª Hermanos: Ya saben en qué momentos estamos: ya es hora de despertar del sueño, pues nuestra salvación está más cerca que cuando abrazamos la fe. Va pasando la noche, el día ya despunta. Dejemos las obras propias de las tinieblas y tomemos las armas de quien actúa a la luz del sol. Comportémonos como en pleno día, con dignidad. Nada de orgías ni borracheras, de fornicación ni liviandad, de peleas ni envidias. Vístanse más bien del Señor Jesucristo.
Palabra de Dios. R/Te alabamos Señor.

EVANGELIO Del santo Evangelio según San Mateo 24,37-44 Estando ya en Jerusalén, dijo Jesús en privado a sus discípulos: “Lo que pasó en tiempo de Noé, pasará cuando venga el Hijo del hombre. Porque en los días anteriores al diluvio la gente no pensaba sino en comer y beber y en casarse hasta que entró Noé al arca. Y cuando menos pensaron, vino el diluvio y se los llevó a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Entonces, de dos que estén trabajando en un mismo campo, se llevarán a uno y dejarán al otro; de dos mujeres que estén moliendo juntas, se llevarán a una y dejarán a la otra. Permanezcan, pues, en vela, porque no saben cuándo va a venir su Señor. Recuerden que si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se quedaría en vela y no lo dejaría meterse en casa. Por eso, estén también ustedes preparados, porque a la hora menos pensada vendrá el Hijo del hombre.”
Palabra del Señor. R/Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión: Estar despiertos: Carlos Marx acusó al cristianismo de ser el opio del pueblo. Pero eso hay que analizarlo con detenimiento. Es cierto que en algunos momentos la religión en manos de comerciantes utilizó la sensibilidad religiosa de los pueblos y se aprovechó del camino de Jesús para engañar, adormecer y explotar al ser humano, pero eso no significa que el camino de Jesús sea por sí mismo un engaño. Originalmente la fe cristiana no fue precisamente opio que adormecía sino todo lo contrario, fue un llamado al pueblo para que, con la fuerza del Espíritu, se levantara contra todo el sistema que lo excluía y lo condenaba y así, dignificara su vida. A Jesús lo mataron los poderosos no porque adormeciera a la gente sino porque despertaba su consciencia

crítica, le devolvía la esperanza de vivir dignamente y la animaba a construir la justicia del Reino. Además, antes de que los traficantes de lo religioso utilizaran el cristianismo para adormecer, engañar y explotar, otros lo habían hecho con diferentes religiones o con ideologías que prometían salvación. Hoy ya no existen estados ni imperios cristianos. Dios ya dejó de ser un problema y fuente de inspiración para muchas personas. “Dios ha muerto, viva el súperhombre”, profetizó Nietzsche. Han pasado miles de revoluciones que anunciaban tantas cosas bonitas, así como el imperio de la razón o de la “diosa razón” como la llamaron en la modernidad, que prometía darle solución a todas las necesidades del ser humano. Pero después de todo, hoy el mundo no es más libre ni más feliz. Al caer un gallo sube otro. Hoy otros han asumido el poder e impera el marketing manipulado por unos colosos sedientos de dinero. En los centros comerciales, templos postmodernos, se le rinde culto al dios consumo y al dios confort, y se sacrifican miles y miles de personas a quienes se trata como desecho humano, sin reconocerles derechos ni dignidad. Mientras tanto gran parte del mundo sigue el juego de los espejos donde no parece haber límites para la ilusión engañosa.1 El evangelio de hoy presenta a Jesús en Jerusalén llamando la atención de sus discípulos con casos de las personas que viven de manera inconsciente. La figura del diluvio universal es la representación de los cambios que se hacen necesarios, pues hay un mundo que requiere urgentemente una explosión, una transformación radical, aunque dolorosa. Las sociedades, las instituciones, las comunidades y también las personas, algunas veces llegamos a un punto límite de corrupción, de mentira, de engaño o de maltrato a nuestra dignidad humana, en el que tocamos fondo y reventamos. Mucha gente no es consciente de todo esto y viven sin un sentido crítico. Como dice el evangelio: comen, beben, compran, venden, se casan… (Lc 17,26-28); en otras palabras: para donde va Vicente, va la gente. El problema no es comer, beber, casarse, etc.; el problema es que muchos individuos pasan la vida como zombis sin pensar por sí mismos, sin superar la mayoría de edad, eternos infantes, eternos adolescentes, amantes de lo superfluo. Viven embelesados en los nuevos opios: las modas, la TV, la radio, las revistas, los periódicos, el fútbol u otros deportes, etc., cuando estos son manipulados y utilizados sólo como entretenimiento cómplice de la desinformación.2 ¡Y ojo que la religión puede ser un complemento perfecto para esto! ¡Estemos alerta para no caer en lo mismo! “Permanezcan pues en vela”, les dijo Jesús. “Ya es hora de despertar del sueño… dejemos las obras de las tinieblas y tomemos las armas de quien actúa a la luz del sol”, le escribió Pablo a la comunidad de Roma. (13,11-14 – segunda lectura). Ante las crisis algunas personas
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Esta realidad la describe muy bien Saramago en sus libros Ensayo sobre la ceguera, Todos los hombres, La caverna, entre otros. 2 Los noticieros de TV están plagados de las llamadas “noticias del espectáculo”. Muchos acontecimi entos de interés nacional o internacional, que los empresarios de los medios no quieren dar a conocer, son tergiversados o son cambiados por un partido de fútbol, por una carrera de autos, por un reinado o por cualquier cosa que esté de moda. Por ejemplo en Colombia, cuando la guerrilla del M19 se tomó el Palacio de Justicia y luego el ejército hizo la retoma (cosa que resultó aún más desastrosa), la entonces ministra de comunicación, Noemí Sanín (la misma que fue candidata presidencial), prohibió a un medio radial transmitir lo que sucedía y ordenó pasar un partido de fútbol.

prefieren meter la cabeza en un hoyo, como hace el avestruz. “Cógela suave, que en el fondo la cosa no está tan dura”, suelen decir estos incautos. Pero sabemos que huyendo de los problemas tan solo lograremos que avancen y se compliquen más. La verdadera vida cristiana no es opio ni búsqueda socarrona de una paz espiritual. El camino de Jesús implica la toma de conciencia de nuestra realidad personal y comunitaria; de lo profundo del ser humano, así como de los acontecimientos e ideologías. ¿Sabemos cómo va el mundo, qué ideologías conducen la historia, qué hay detrás de las tendencias de la moda y de los fenómenos políticos, sociales, musicales o religiosos? Esta toma de conciencia de la realidad de ninguna manera es para que nos lamentemos, ni para que nos sentemos a llorar por la leche derramada. Necesitamos tener los pies en la tierra, no para llenarnos de miedo, ni criticarlo todo negativamente. Ante cualquier circunstancia, por adversa que sea, la mirada cristiana siempre debe estar cargada de esperanza. Así como en medio de la dura situación que se vivía en el tiempo de Isaías, el profeta lanzó a su pueblo la utopía de un mundo en paz: “Convertirán sus espadas en arados, y sus lanzas en herramientas de trabajo. No alzará la espada un pueblo contra otro, nadie se adiestrará para la guerra. ¡Ven, pueblo de Jacob, caminemos a la luz del Señor!” (Is 2,4-5 – primera lectura). Ésta no es una ilusión quimérica e irrealizable. El profeta no promete un mundo sin problemas en el que haya una total ausencia de conflicto y todo sea armonía. Ésta es una utopía que parte de la realidad, pero alimenta el espíritu humano para enfrentar el devenir histórico y transformarlo. El profeta habla de convertir las armas en herramientas de trabajo, porque se requiere trabajo impulsado por una esperanza activa y gozosa. Por eso termina su oráculo invitando a su pueblo a seguir los caminos de Dios: “¡Ven, pueblo de Jacob, caminemos a la luz del Señor!” El tiempo litúrgico que empezamos hoy es precisamente un camino de esperanza. Un camino de reflexión y oración hacia la gran celebración de la encarnación del Verbo en nuestra naturaleza humana, el cual puso su tienda entre nosotros para humanizarnos más y hacernos cada día más plenos y felices. Oración sobre las ofrendas: Recibe, Señor, los dones que te ofrecemos, de los mismos bienes que nos has dado, y concédenos que la oración que hacemos en esta vida temporal se convierta en premio de redención eterna. P.J.N.S. Oración después de comunión Te pedimos, Señor, que nos aproveche la celebración de estos misterios, con los cuales nos enseñas, mientras vivimos en medio de las cosas pasajeras, a descubrir el valor de los bienes eternos y a poner en ellos nuestro corazón. P.J.N.S.