You are on page 1of 2

La inquietud del presente en la educación literaria. “La poética no busca respuestas. Trabaja para reconocer preguntas.

” Henri Meschonnic Si “la transmisión de un saber tiene que ver con hacernos presentes en aquello que hacemos y ante quien nos relacionamos” ¿por qué a veces sentimos que no hay otros que compartan ese presente? En educación, quizá el hacernos presentes tenga que ver con la atención que como mediadores les ofrecemos a los alumnos desde la dinámica que promueve la oralidad porque de ella depende el estar atentos a este tiempo, al presente que se actualiza en cada intervención. Y también el permiso a la palabra escrita como vehículo de expresión. La voz, hablada o escrita, cargada de afecto y de historia personal vincula un saber y también un ser. Más que acertada es la idea que toma Bárcena al plantear que la educación es ante todo el dominio de la relación entre las generaciones. Un dominio de la relación que en las clases de literatura tendría que fluir porque es la cultura la que se comparte, porque es la palabra el vínculo. Entonces, ¿qué es lo que se transmite en la clase?, ¿un contenido, un libro acompañado por guías, el leer a solas? O luego de pasar por el “no dice nada”, “no lo entiendo”, el mediador acompaña al aprendiz, lo ayuda a enfocar la mirada y el encuentro entre el texto y el joven lector se va encendiendo y el encuentro entre almas y cultura se ubica en el centro de la clase porque “el gusto por transmitir es más que comunicar. En la transmisión hay presencia, la presencia de alguien que da y que recibe”yo cortaría este párrafo en algún lugar, está muy extenso, me parece El aula, la clase, (ES UNA ACLARACIÓN “LA CLASE”? está armada sobre una encrucijada de líneas temporales, la de todos ellos y la nuestra. Y si se trata de una clase de literatura esos tiempos se muestran en los modos que pretendemos leer los textos. Modos livianos, rápidos, fugaces por un lado y por otro, la línea de la palabra, la pausa, la profundidad. Y es entonces cuando nos preguntamos, ellos y yo, si el tiempo es el mismo para ambos. “¿Miran ellos, los jóvenes, al presente y nosotros,

al pasado?” Seguramente, pero nuestro presente está tan impregnado por pasados como el de ellos con sus pasados. En ese caso, nada más resulta darse ese espacio- tiempo para que converjan ambos y darnos cuenta de que las claves de la vida, las angustias, los miedos y las alegrías no difieren mucho. Tendrán otros matices pero si la literatura es el lugar en el que ambas generaciones se encuentran para dialogar, esa reunión “tiene que ver con una cierta ruptura de la lógica de las relaciones establecidas”.“La educación y la cultura encuentran su justificación en la existencia de un mundo común, que es el resultado de una pluralidad de generaciones y de individuos”.“Impulso”, dice Bárcena; dar el paso, digo yo; “infancia liberada” dice él, darme cuenta de lo concluido para habilitar comienzos, me atrevo a

para la creación. Por eso. Iliana Ronco Texto en diálogo: Bárcena. creo encontrar el punto de encuentro entre ellos y yo. Creo encontrar un presente nutrido por pasados. Educación entre generaciones.parafrasear. con los otros. mayo de 2009 . con uno mismo ”. para el conocimiento y la construcción de respuestas. Y en la selección de textos literarios la habilitación para el cruce de los tiempos. es una relación poética con el mundo. Y en este juego de cierres y comienzos. tomo para cerrar esta última idea de Bárcena:“la transmisión es un acto poético. Fernando: Aprendices del tiempo. Todavía N° 21.