Geopolítica • Europa • Lucha de poderes

Bruno Rivas F.
Periodista

La otrora república soviética está en una posición estratégica. Tanto Rusia como la Unión Europea la quieren como aliada. La pugna internacional ha derivado en conflicto local.

Nexos bilaterales
El Perú y Ucrania tienen relaciones diplomáticas desde 1992. Desde el 2003, la cooperación ha ido incrementándose y en los últimos años se han firmado acuerdos en materia militar .

P

Ucrania entre dos fuegos
Europa vs. Rusia
AP

arece un ‘déjà vu’. Por estos días se observa en las calles de las urbes ucranianas un pulso idéntico al vivido hace ocho años. Nuevamente un gobierno prorruso sufre protestas multitudinarias encabezadas por una oposición que ve con buenos ojos a Occidente. Incluso algunos rostros se repiten. Si en el 2004 las movilizaciones exigían que Víctor Yanukovich no asumiera la presidencia del país, lo que se pide actualmente es que el mandatario deje el cargo. A la luz de esos eventos, poco parece haber cambiado en Ucrania durante el tiempo que separa a la Revolución Naranja de las movilizaciones recientes. Pese a las similitudes, ambas protestas tienen importantes diferencias. “Mientras la Revolución Naranja estalló por una elección fraudulenta, las movilizaciones actuales son consecuencia de una decisión polémica pero legal [Yanukovich se negó a firmar un acuerdo con la Unión Europea]”, indica a este Diario el director de Highgate Consulting, Carroll Colley. Hay un tronco común en las protestas: “Muestran que un sector de la población desea que sus opiniones sobre el futuro del país sean tomadas en cuenta”, expone Colley. Y esas voces lo que cuestionan es la fuerte influencia rusa en el país y exigen un mayor acercamiento a Occidente.

Por lo tanto, Ucrania se encuentra entre dos frentes. “Es indudable que Kiev es jalada en dos direcciones: Europa y Rusia”, indica Colley. El pulso obedece a que la población está dividida culturalmente. “El oeste del país es católico y más orientado a Europa, mientras que el este y el sur son ortodoxos y cercanos a las costumbres rusas. Esa división juega un papel importante en la política del país”, explica Alexander Kliment, experto en Rusia del ‘think tank’ Eurasia. Dicha dinámica no es bien vista por Moscú, que por razones históricas considera a Kiev como parte de su área de influencia. “Tenemos que recordar que Ucrania era la república soviética más grande después de Rusia. Estuvo bajo el poder de los zares y luego del Kremlin hasta la desapa-

Midiendo fuerzas. Desde hace más de una semana la oposición está en las calles pidiendo la renuncia del gobierno de Kiev.

Una bisagra entre la UE y Rusia

Oposición debilitada
A pesar de que hemos visto en los últimos días grandes manifestaciones que parecen tener en jaque al Gobierno Ucraniano, la situación de la oposición no es menos frágil. Tras la Revolución Naranja, el grupo prooccidental se dividió y perdió fuerza frente al cercano a Rusia. Dicho hecho explica la victoria de Viktor Yanukovich en los comicios del 2010. Según Carroll Colley, los últimos eventos han servido para unir a la oposición tanto en el Congreso como en las calles. Sin embargo, la ausencia de su lideresa Yulia Timoshenko limita su capacidad de acción. La ex primera ministra se encuentra encarcelada por cargos de abuso de poder. Ante la ausencia de Timoshenko han surgido otros líderes como el boxeador Vitaly Klitschko que, pese a su físico, aún no parece tener el músculo necesario para acceder al poder. “Klitschko es todavía nuevo en política”, indica Colley. Alexander Kliment es más categórico: “Es un gran boxeador”, apunta.

BIELORRUSIA

RUSIA

UCRANIA
RUMANÍA BULGARIA TURQUÍA Población: 44’573.205 habitantes PBI: US$340,7 mil millones
Fuente: The World Factbook

Kiev

Mar Negro

rición de la Unión Soviética ”, afirmó a este Diario Luis Popa Casasaya, PhD en Ciencias Sociales y analista internacional. Pero el presente también juega. “Ucrania depende de los recursos energéticos de Rusia y tiene una alta deuda con Gazprom [la compañía de gas de Moscú]”, explica, por su parte, Colley. Sin embargo, ni la historia ni la dependencia parece importarle a buena parte de la población. Las encuestas indican que aproximadamente el 60% de la población apoya la firma del acuerdo de asociación con la Unión Europea y solo un

30% desea una mayor integración con Rusia. Por esa razón, si bien el gobierno prorruso logró paralizar el acercamiento de Kiev a Bruselas, dicha medida parece momentánea. “Las protestas muestran que para Yanukovich es políticamente imposible mantener su postura prorrusa”, indica Kliment. “Todo indica que Ucrania irá estrechando sus lazos comerciales y culturales con la Unión Europea”, dice Colley. Por lo pronto, todo indica que Kiev seguirá en el vaivén entre Rusia y Europa. El futuro parece deparar imágenes repetidas.

12 Internacional Lima,domingo 8 de diciembre del 2013

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