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Intervención comunitaria: su evaluación
desde una perspectiva construccionista
RESUMEN
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a ·
n este ame o se examman os cuesl:lones
que juzgo importantes en el área de la inter-
vención comunitaria : a) la concepción de
intervención comunitaria y J:l) los criterios
que se pueden adoptar parii estimar los lo-
gros y limitaciones de ésta Con este fw ana-
lizo algunas definiciones tradicionales del
término y fommlo algunos elementos que
deben tomarse en cuenta una definición
alternativa de intervención comunitaria. Por
otro lado, con respecto a (b), y sin descono-
cer la utilidad de criterios cuantitativos para
medir éxitos y fracasos de las .intervenciones,
me concentro en un enfoque de la evalua-
ción que ha sido poco considerado como lo
es la evaluación construccionista. Con este
fin examino la aplicación de criterios cualita-
tivos en dos aspectos presentes en ciertas
experiencias de intervención comunitaria: el
impacto en la comunidad de la transferencia
de conocimientos científicos y tecnológicos
que realizan participantes universitarios y su
desarrollo psicosocial motivado por el invo-
lucramicnto en una gestión de participación
comunitaria.
Community intcrvention: its evaluation
· from a constcuctionist ¡x;rspective
ABSTRACT
In thís article two important issues in the
arca of community 'intervention are exami-
ned : a) the conception of community inter-
·vention and b) the criteria which can be
adopted in arder to its achieve-
ments and shortcomings.' Given these aims, l
analyze sorne tradicional definitions of
community intervention and state severa!
elcments which havc to be taken into ac-
. count for an altemative definition of
community intervention. On the other hand,
regarding (b ), and without ignoring the use-
fulness of quantitative criteria in measuring
interventions' successcs and failures, I con- J
centrate on an evaluatipn approach seldom
considered, as is constructionist evaluation.
For this I analyze the application of qualita-
tive criteria in two aspects which are present
in ccrtain community intervention experien-
ces: community's impact of scientific and
technological knowledge transference
dertaken by university participants and its
psychosocial development, derived from its
involvement in a community participation
enterprise.
51\ iJC-1 1--fZ., -E-
{t q 1-;1) . :T t-JTS 1(, Á.1 Co H U FJ 1 Tll1Ú A
•. f •
-su 61/tL- Ac.w¡.j fJ:éSD8 UtJA
f.Gil.S'P.t:: ri VA WJ<)$TR.Uc.CiOtJ_15Tf_t;
[7v fSíA- kPSO


La evaluación de la intervención en co-
munidades desde la perspectiva del
, construccionismo social.
La interpretación de la evaluación de la
intervención en comunidades.
Un primer aspecto que deseo considerar
sobre la evaluación de la intervención en
comunidades, es relación de la interven-
ción con la investigación. Un modo como
tradicionalmente se ha visto esta relación, ha
sido en la dirección de conceptualizar la in-
vestigación como conjunto de pasos necesa-
rios para producir un conocimiento básico
que lu.ego, al transformarse ea conocimiento
tecnológico, constituye la base de la inter-
, vencióa. Un ejemplo son los estudios sobre
procesos grupales como la tomll de decisio-
nes, el liderazgo, la cooperación, la comuni-
cación, cuyos resultados posteriormente dan
lugar. a técnicas de dinámica de grupo que se
emplean para abordar problemas grupales en
distintos ámbitos.
Otra forma de la relación es la presente en la
llamada investigación aplicada, en la que se
estima que el estudio Q.irecto de la problemá-
tica ,de la comunidad producirá información
en la:que se fundamentará el diseño de solu-
ciones de pcoblemas. Por ejemplo, se inves-
factores asociados con el consumo
de drogas ilícitas en una comunidad y más
tarde, al concluirse la formulación de las
medidas que se aplicarán, se lleva a cabo la
acción correspondiente.
  concepciones tienen en común el
punto de vista de que la acción sigue a la
investigacióa,fes decir, qu.e ambas son dos
momentos del proceso investigacióa-
i.nterveación(I-1).
Otro enfoque consiste en ubicar ambas ope-
raciones en una relación de simultaneidad,
según la cual toda intervención requiere de
alguna investigación de la situación a ser
intervenida, asumiendo que los problemas de
la comunidad están marcados por la especifi-
cidad del contexto fisico, social, psicológico
y cultural en la que y que toda investi-
gación implica algún grado de acción en los
participantes, tal como ocurre cuando se
investiga la competencia de la comunidad
para realizar negociaciones con agencias
gubemamcntalcs: al mismo tit-nipo que la
'comunidad va identificando sus destrezas
negociadoras, va tomando conciencia de su
capacidad de influencia social y va actuando
como un negociador habilidoso con los de-
cisores de tales agencias. Este es el punto de
vista que comparto y que en la literatura se
ha denominado principalmente como inves-
tigación-acción participativa (Fals Borda,
1986) y algunas veces intervención en la in-
vestigación (Irizarry y Serrano Garcia, 1979).
El segundo aspecto a e)l:arninar tiene que ver
con el modelo de conceptualización que se
adopta sobre la naturaleza de la situación de
la comunidad que se investiga e interviene.
En este sentido, y dentro de la línea de razo-
namiento que estamos planteando, el interés
de la I-I radica en conocer las in te r taci -
nes e os miembros de la comunidad sobr'>
y Lincoln, 1989), es decir,
cooocer la multiplicidad de signiftcados só-

dor realiza sus proptas
ésa realidad-y que éstas producen. 1.10.-efecto
de interacción con los significados produci-
dos por la comunidad.
' Esta característica, evidentemente, demanda
una cogest:ión investigador-comunidad en la
planificación y puesta en práctica de los .
diferentes pasos de la I-I, que coloca a la
comunidad en un papel activo, participativo.
La. participación puede variar en intensidad,
por ejemplo la comunidad se involucra más
en determinadas fases de la I-I que en otras,
o puede variar en forma, por ejemplo la co-
munidad discute en asambleas las opciones a
tomar sobre un determinado problema o lo
delega en los representantes de los diferentes
sectores que la componen.
90
Un tercer aspecto se refiere al papel que el
investigador-interventor desempeña
en un proceso de esta clase. Su función,

ciertamente, tiene que ser diferente a la del
experto tradicional, que ·en palabras cóticas
de Newbrough (1989) se deftne como al-
guien ·que, basándose en los conocimientos
que posee, le traza a otros las salidas o solu-
ciones que éstos son incapaces de ver, exi-
giéndoles en consecuencia una actitud de
cumplimiento de las prescripciones establee
cidas:'posición que implica áceptar, además,
que el investigador es el dueño de los medios
de producción del conocimiento (Rahman,
1985). Al contrario, su rol consiste más bien
en facilitar aquellos procesos sociales y psi-
cológicos en la comunidad que la impulsen a
la transformación de su conciencia y a la de
su entorno. Un buen indicador de este tipo
de desempeño por parte del In-In, es la in-
. dependencia conque la comunidad asume
sus decisiones y juzga cóticamcnte la coope-
ración de aquél. La dependencia sería la señal
de que está actuando de manera tradicional
El cuarto aspecto a que haré referencia es la
meta de la I-1 en la comunidad, la cual puede
verse en un plano reivindicativo o en uno de
transformación social. En el primero , la 1-1
se orienta hacia la cooperación con aquella,
aplicando conocimientos que se generan
mediante la 1-l o que son transferidos de
otras experiencias al grupo, para resolver
problemas que pueden afectar de manera
importante la vida de la comunidad.
El segundo plano exige que precise la noción
dé transformación o cambio social en la que
me estoy apoyando. Para esto tomaré la dife-
renciación que establecen Setrano-García,
López y Rivera Medina (1987) entre cambio
en función y cambio en forma. El primero
representa la modificación de elementos del
entorno, dejando intacto sus valores y pro-
cedimientos de control; el segundo, por el
contrario, se orienta hacia su transformactón
y hacia la creación de otros ambientes acor-
des con los nuevos valores que se han crea-
do.
Tal concepto de cambio social se puede ca-
racterizar también con base en tres   m ~ ­
siones: una de cambio interno, la concienti-
91
zación de los miembros de la comunidad;
una de cambio externo, la modificación de
las condiciones insatisfactorias; y una dimen-
sión de innovación en la que la comunidad
crea y desarrolla ambientes que optimizan la
satisfacción de sus necesidades de acuérdo a
laS nuevas visiones construidas (Sáriéhez,
1995).
En conclusión, la evaluación de la interven- \
ción en la comunidad, desde el modelo
construccionista, se concibe: a) como evalua- 1
ción de la relación 1-I y no únicamente como
evaluación de la acción interventora, b) co- l 1
mo evaluación orientada hacia el entendi- { ·
miento de la varicdl!d de interpretaciones que '-.
los participantes tienen sobre la 1-I llevada a "\' 0.
cabo, lo que determina que el foco de la .
evaluación no se estructura a priori, sino a lo \
largo del proceso de la l-1 (Guba y Lincoln,)
1989), e) como evaluación que reconoce el
carácter activo de la comunidad en el proce-
so evaluativo y d) como evaluación de la
triple transformación social que In-In y co-
munidad han gestionado.
Un caso de evaluación de intervención-
investigación en la comunidad.
El caso que presentamos, está basado en el
proyecto de investigación que bajo mi super-
visión realizó Mujica (1996). Este proyecto
se fundamenta en el Programa Arte de Parti-
cipación en la Calle (P !>PC) ideado por el
pintor cinético venezolano Juvenal Ravelo,
con la finalidad de promover la participación
de la gente en la creación pictórica, más allá
de lo logrado por el cinetismo. El programa,
cuya primera aplicación se realizó en 197 5, sé,
ha transformado en una propuesta de trans-
formación ambiental, sin perder su interés en''
el objetivo artístico original.
La comunidad con la que se trabajó está si-
tuada en uno de los estados orientales de
Venezuela, y tenia· para el momento de ip.i-
ciarse la experiencia, enero de 1993, una po-
blación de 800 personas de bajo nivel so-
cioeconómico y vivía en 97 viviendas cons-
truidas en su mayor parte con la técnica del
bahareque. La comunidad fue seleccionada

por el grado de deterioro físico que presen-
taban sus casas y calles y porque el Gober-
nador de la región había manifestado su dis-
posición a darle apoyo al programa.
Las etapas que se describen a continuación,
constituyen una síntesis del proceso de inter-
vención desarrollado a través del PACP.
Etapa de contacto y de familiarización.
El primer. acercamiento a la comunidad se
hizo a través de algunos de sus lideres, a los
cuales se les informó sobre las finalidades del
P APC y se les comunicó el deseo del equipo
de trabajo, Ravelo, un arquitecto, un ingenie-
ro, una socióloga y una psicóloga, de coope-
rar con la comunidad para ayudar a resolver
varios de los problemas ambientales que
enfrentaba. A fin de ampliar la consulta y
porque a veces los lideres no representan la
diversidad de opiniones del grupo, se con-
tactaron algunas familias a las cuales se les
brindó la misma información. En calla uno
de los casos se preguntó acerca de la factibi-
lidad de reunir toda la comunidad para reali-
zar una exposición más completa del pro-
grama,. lo cual se llevó a cabo una semana
después, tiempo en que las personas entre-
vistadas difundieron la que se
les había dado. ·
Fase de evaluación de necesidades.
En esta reunión, a la cual asistió cerca del
50% qe la comunidad, se expusieron los
objetivos del programa y se explicó el proce-
dimiento de trabajo que se había seguido en
otras comunidades. Al principio había des-
confianza sobre la seriedad ,de la oferta,
'Yo, C\Wldo la señora Ambrosia me
habló del proyecto no creia mucho, por
lo mismo de que prometen y prometen
y al fin nada. ... " ¡
"Cuando vjenen esos políticos por alú,
yo no les creo ni. esto (hace un gesto
los dedos), porque se conoce que
lo qu<: v;cneo es á buscar el voto de
uno, ya en lo que hablan ya una se da
cuenta que lo que dicen es puro humo."
dijo una de las participantes. Pero el discurso
del equipo cuestionó la conciencia de la
gente: no se pidieron votos, sino participa-
92
ción en la solución de sus problemas; no se
formularon promesas en el vacio, sino. que se
estableció   compromiso de cooperación
inmediata:
"Porque ustedes ofrecieron algo y lo
están cump tiendo, y promesas eumpli-
das también son amores ... ".
J.-a suspicacía se transformó en credibilidad y
la gente comenzó a hablar con confianza:
"Bueno al principio escuchaban como
esperando qué iba a pasar, pero a medi-
da que ellos explicaban se fueron ani-
mando y al final estaban animadisimos,
todos estaban, caramba, muy contentos
hasta los vjejitos se er.tusiasmaron con
lo que dijeron." Particulannentc alguien
dijo de Ravelo " ... él no dice quiero que
me den, él dice quiero ayuda para uste-
des mismos. Además, le da a uno con-
fi:mza, habla como uno y uno le entien-
de, él es de aquí aunque no nació aquí."
En esta reunión y en otras que se realizaron
posteriormente, la comunidad expuso sus
problemas: deterioro de sus casas, sucieza del
vecindario, insuficiencía del alumbrado, falta
de canalización de aguas negras que conta-
minaba el aire y generaba problemas de sa-
lud, falta de atención médica · para algunos
niños que presentaban trastornos físicos y
psicológicos, desempleo. Todos estos pro-
blemas, los cuales existían desde muchos
años atrás, presionaban por soluciones ín-
me9íatas y quizás por eso algunos miembros
de la comunidad solicitaban ayudas persona-
les al representante gubernamental que en
ciertas ocasiones fue a inspeccionar el pro-
yecto: un empleo, un poco de dinero, unas
medicinas. Utilizando técnicas de dinámica
grupal como el grupo nominal y la discusión
en pequeños equipos, se promovió la discu-
sión de los problemas señalados en cuanto a
las prioridad¿s a establecer para su abordaje,
aquellos en los cuales el equipo del P APC
debía involucrarse preferentemente dado el
tiempo que se disponía, sus "causas" y 'tos
procedimientos que se adoptarían para in-
tentar solucionarlos. Como la asistencia a las
reuniones era varíable, se decidió llevar a

cabo una encuesta con participación de parte
de la 'comunidad para recoger información
sobre el número de personas habitando en
las casas, género y edades de los habitantes,
habilidades de construcción que tenían y
opinión sobre las necesidades básicas .de la
familia y de la comun1ad . . Uno d9 los temas
discutidos con mucha pasión fue fl de indi-
vidualismo vs. comunitarismo y su influencia
negativa para el desarrollo del sentido de
comunidad: el grupo rechazó la práctica de la
solicitud de favores personales porque
atentaba contra su dignidad, porque reforza-
ba la relación patemalista que ha caracteri-
zado la relación ciudadano-Estado, y porque
no fomentaba el fortalecimiento de las per-
sonas para la acción creativa colectiYa:
"Pero es que no tenemos ese empuje de
vamos a hacer esto, vamos a hacer lo
otro, si el gobierno no lo da, no se hace
nada. Fíjese que este sector ... tiene co-
mo 100 :uios de fundado ... y sin em-
bargo no hay nada, ni ·siquiera un par-
que, una cancha para que los niños jue-
gen, nada. No tiene nada"
'Jlay cosas curiosas, había un mucha-
cho que· hacía un nacitniento bellísimo
aquí en frente, venia gente de todas
partes a verlo, era una verdadera atrac-
ción en Navidades y todo lo que gasta-
¡ba <;ra por sus propios recursos y nadie
lo ayudaba, pero ni con un poquito de
lana para hacer las ovejas, y eso que ve-
nía gente has'ta de Europa a verlo ... cla-
ro llegó un momento que no lo pudo
hacer más",
Adicionalmente, y trabajando con el su-
puesto de que la realidad es socialmente
construida, se estimuló al grupo a preguntar-
se sobre las. responsabilidades que debían
asignarse con relación a las necesidades ¡¡_ue
padecían. La respuesta inicial, el gobierno,
dada por algunos participantes coincidió con
las de comportamiento depen-
diente que se observaron al comienzo, pero
otros·miembros de la comunidad conceptua-
lizaron las responsabilidades en términos de
los deberes del Estado con sus ciudadanos y
de los deberes de éstos a propiciar una ma-
93 .
yor influencia en las decisiones de asuntos
que son de su interés.
Fase de planificación y puesta en prácti-
ca de las soluciones.
Hubo acuerdo en que la colaboración prin-
cipal del equipo del P APC debía concentrar-
se en las tareas de limpieza de las calles, en la
solución de la canalización· de las aguas ne-
gras y en la remodelación de las casas, pero
la comunidad exigió que su participación en
estas actividades les permitiese aprender téc-
nicas de construcción como plomeóa, alba-
ñileóa, pintura, etc, que posteriomente les
facilitase el desempeño de nuevos empleos.
A objeto de ir aumentando progresivamente
la motivación en el grupo, el trabajo se inició
con tareas sencillas de limpieza de los espa-
cios comunes. Esto además amplió la noción,,
de territorio, el espacio de mi casa y el de la
comunidad, y reforzó el sentido de comuni-
dad, yo y nosotros, porque el coope-
rativo de la actividad aumentó la comunica-
ción entre ellos, restableció su percepción de
vecindario como entorno físico y social:
  no habíamos tOmado en
cuenta, porque vamos a hablar claro, la
limpieza de la calle. Entonces la im-
portancia·. de tener la calle limpia, ... ,
hacernos algo por no-
sotros mismo, nosotrOs cuidamos eso.
Pero si viene otro ¡Y.í'ra hacerlo no lo
cuidarnos porque no nos costó nada, lo
primero que qecimos es que no Jo hi-
cimos nosotros. Pero cuando lo hace-
mos nosotros de verdad, lo vamos a
cuidar y entonces eso nos motivó tam·
bién porque de verdad pensarnos en
que nosotros hicimos algo y logramos
hacerlo"
dijo alguien, y les reveló la emoción de reco-
nocerse como semejantes,
"Maravilloso es algo increíble, yo no·.
hubiera imaginado que algo así se· pu-
diera dar (aqw¡,: .. lo primero que se hizo
fue la limpieza de la ca:lle, fue la primera
vez que unos colaboran con otros; hasta
se hicieron :unigos." .
Se organizaron brigadas de trabajo de tama-
. ño variable que se responsabilizaron por la

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1
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1
ejecución de las tareas, pero ia pertenencia a
una u otra era lo suficientemente flexible
como pala adaptarse a la dinámica de los
descubrimientos que cada quien hacía sobre
sus potencialidades. La gente, sin embargo,
por el entusiasmo que se iba despertando
hacia el aprendizaje y el trabajo en grupo
queda estar en casi todas las comisiones:
''Es la primerá vez que veo a la gente de ;
aquí motivada, todo el mundo no hac.e
sino hablar del proyecto y estar pen-
diente de lo que falta por hacer. Hay
tanto entusiasmo que bueno hace que
uno se entusiasme a ayudar, a trabajar,
para que todos tengamos más entu-
siasmo,.".
De la limpieza de la calle se pasó a cuestio-
nes de mayor complejidad hasta que se llegó
a la reparación de las fachadas de las casas y a
la discusión del modelo pictórico que el
equipo del P APC planeaba proponer. Estas
dos actividades pusieron a prueba Ja cohe-
sión de la comunidad que se había estado
desarrollando y la memoria cultural de la
comunidad en cuanto al dibujo y a la pintura.
La vivienda en este tipo de comunidades es
por lo general autoconstruida, razón por la
que los propietarios crean nexos de identidad
con el producto final, que muchas veces
resisten intentos de cambios de su diseño
originaL En este caso muchas de las vivien-
das requerian remodelaciqnes completas
1
de
su fachada a fin de que armonizaran con la
estructura. general del mural, por ejemplo la
continuidad lineaL· Muchos vecinos defen-
dieron la fachada original de la vivienda,
posición de individualidad, pero sugirieron
formas, por ejemplo la construcción de
ros delante de la fachada de la casa,·de modo
que se pudiese obtener la simetría que fse
buscaba, posición de comunitarismo. Algo
parecido sucedió con el color de las pinturas
y el diseño cinético que se proponía. La
gente hizo modificaciones generales a am-
bos, incluso defendió colores particulares
para su vivienda, pero· todo esto ocurrió en
reuniones de la comunidad en la que los
proponentes tenían que argumentar las razo-
- . \
94
nes de sus proposiciones y la coherencia con
el modelo general. Para esto la gente evocó
sus vivencias con las tonalidades píctóricas
que conocían a través de su tradición de
pintar las. casas cuando se acerca d período
'de las Navidades, y de participar en o sim-
plemente ver los coloridos que se le dan a los
pequeños barcos pesqueros de los cuales
viven muchas de las familias de esa región
marítima. No hubo contradicción: lo priva-
do, estimulado· por el involucramiento en
todo el proyecto, se integró al objetivo co-
lectivo, comunitario, desarrollado también
por el proceso de participación. La gente
sintió que simultáneamente trabajó para . sí
misma y para Jos otros en un plano de certi-
dumbre de metas, eran las suyas, de méto-
dos, ellos los habían propuesto, de relaciones
interpersonales eran sus compañeros, descu-
briendo por vez primera que trabajo y placer
pueden ir acompañados.
Fase de evaluación.
A lo latgo del desarrollo del proyecto, cada
uno de Jos actores involucrados, Ja comuni-
dad y el equipo del PACP, fueron
los impactos que la experiencia iba originan-
do, algunos de los cuales, los relativos a los
cambios personales y   en la comuni-
dad, ya se mencionaron a lo largo de la expo-
sición. Interesa ahora describir otros efectos
y destacar que también esta etapa fue de
acción conjunta comunidad-equipo.
Respecto a la pintura como arte, la comuni-
dad cambió su representación como expre- '
sión reservada a las élites y modificó su
construcción de la cultura como excepciona-
lidad, ambas, llegaron a afirmar, se encuen-
tran y crean en la cotidianidad de lo popular:
"La idea de hacer (con nosotros) el
arte de participación en la calle es
que la gente pobre, humilde de los
barrios, se integre y el
arte que está a 5u alrededor, pero de
una manera sencilla, por su propio
esfuerzo, su propia colaboa.ción, y
aparte de esto (el P APC) tiene una
idea que me llama bastante la aten-
ción y que es reeducar a la gen-


'
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1
1

1
l
tc, ... que se enamoren del arte, lo
sientan, se enamoren de pintar co-
mo sucedió
Se desarrolló, además, una conciencia de
conservación ambiental:
"También pienso que si logramos
unimos para hacerlo, también lo
haremos para cuidarlo y mantener-
lo, porque esto no lo han traído de
allá ni lo encontraron hecho, sino
que lo hemos hecho entre todos y
yo tengo derecho a decirle a usted,
si yo lo veo rompiendo o ensucian-
Jo que no lo haga, porque así como
es suyo es mío, puede ser que a us-
ted no le duehin las gotas de sudor
que sudaron todos cuando lo hicie-
ron, pero a mí me duelen las mías y
las de los otros ... "
Con relación a consideraciones de teoría
estética sobre el PAPC y a implicaciones
para la psicología social comunitaria, no es
mucho lo que se puede decir porque aún
estamos a nivel de condusiones preliminares,
pero podemos adelantar que hay nuevas pre-
guntas que bao surgido, tales como el papel
del arte en la participación comunitaria en
comparación con agentes de mayor peso
social como la falta de vivienda o de servi-
cios de salud, la influencia de la participación
en la creac\ón en la creación plástica, en la
generación de necesidades educativas hacia
otras expresiones del arte, y el arte como
movilizador particular de la emoción en la
comunidad, debido a su especial relación con
la sensibilidad hÍlmaoa.
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