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CAPÍTULO IV UN ESCAMOTEO DE LOS JURISTAS: EL CONCEPTO DE PROPIEDAD Cuando un hecho de notoria relevancia no es destacado, y ni siquiera es mencionado o aludido por

aquellos a quienes toca captarlo y analizarlos dentro de sus estudios propios, es preciso averiguar cuál es la razón de tal silenciamiento. Es lo que sucede con la manifiesta transformación que ha ido experimentando el concepto de derecho de propiedad a los largo del siglo presente, transformación extraordinaria y de gran alcance, de la cual los juristas que deben ocuparse del tema no han acusado recibo. Una materia de tanta importancia social como esta, cuya finalidad es una mejor determinación de la relación del hombre con la naturaleza y de todo aprovechamiento que este haga de los bienes que la última le proporciona, no recibe la atención de quienes se tienen por científicos del derecho, pese a constituir la propiedad una de las instituciones fundamentales en las que se basa todo el sistema de organización político-económico-social del llamado mundo occidental cristiano. Tan fundamental, que sólo las nociones de Estado y de Matrimonio podrían aspirar –y eso con dificultad- a situárseles a la par El concepto de propiedad trasciende ampliamente el campo del derecho, pues se transforma en un elemento irreducible del sistema económico que rige en una sociedad concreta y en la variable más esencial de su régimen social. Con ello aparecen manifiestas sus vinculaciones con el proyecto político que recibe acogida en esa sociedad y se hacen evidentes, por otra parte, sus implicaciones filosóficas y éticas. “Difícilmente podría encontrarse, por ello una categoría jurídica de mayor resonancia social y más definitoria que asume la organización social de un país que la propiedad” Hemos de exponer la tan marcada evolución que ha tenido en occidente el concepto de propiedad, no tan sólo de parte de filósofos y pensadores que se ocupan de su idea, sino también de parte de políticos y legisladores encargados de darle efectiva aplicación en el seno de sociedades de muy variado pelaje desde el punto de vista económico, ideológico y de desarrollo . Y después de hacerlo, habremos de repetirnos una y otra vez la pregunta: ¿por qué los teóricos de los derechos omiten referirse a ella? 2. Las alternativas posibles. Dar una respuesta acertada supone recorrer las alternativas posibles para escoger, luego, la que mejor concuerde con sus hechos y sus circunstancias. Una primera posibilidad parecería ser que la evolución referida sea efectivamente desconocida por los estudiosos del derecho civil. Nos parece preferible descartarla, pues a los largo de los últimos sesenta años muchas exteriorizaciones de ellas han sido consideradas y debatidas en ámbitos muy próximos y vinculados al derecho. Una ignorancia de esta clase acusaría, por otra parte, un grado de vencibilidad de ella apto para transformarla en francamente culpable y en vehementemente sospechosa de ser simulada, con el fin de no darle acogida en el plano jurídico y de no alentar ideas diferentes de las tradicionales. O sea, el último termino, esta alternativa llevaría más bien a acusar a los juristas de desentenderse de las novedades del mundo con tal de no verse exigidos a cambiar sus enseñanzas clásicas sobre la materia. La segunda alternativa podría consistir en que tales juristas tuvieran debida y oportuna información acerca de la mudanza a la que nos referimos, pero estimaran que ella no tiene en el campo del derecho ni el relieve ni la significación que nosotros le asignamos. Para excluir este extremo nos parece que basta exhibir la profundidad y sentido de la transformación que anotamos, lo que más

Para nuestros fines no hemos de remontarnos indefinidamente en la historia del derecho. suprimiendo deliberadamente los antecedentes y hechos que exigirían su alteración. de 1804 por la otra. pero más con interés histórico que por su contenido jurídico y novedoso. las alternativas posibles frente a una realidad tangible y a una significación que resultan imposibles de desconocer. pese a que las ideas y los hechos le muestren el desapego de ellos con la vida social y sus necesidades. cosas ambas que brillan por su ausencia. como punto de partida apropiado el que se origina en la doctrina liberal-individualista. El estamento burgués. Como vemos. en plena corroboración de lo expresado por el anterior. El concepto que impone es el que deriva de dos grandes documentos con los que se abre y se cierra el ciclo revolucionario en el plano del pensamiento: la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. aprobada por la asamblea constituyente del 26 de agosto de 1789. por asignar a este los caracteres de “inviolable y sagrado”. por otra parte. Nos basta exhibir. como forma de segar una revisión profunda de las teorías.adelante se constituirá en el centro de este trabajo. puede mencionarse también la quinta enmienda de la constitución de los Estados Unidos . y no como mera sospecha o inferencia. Y el precepto siguiente. nos conformamos con las consideraciones que la precedieron. Junto a ellos. tiene también los caracteres de “natural e imprescriptible”. apoyado en las ideas de su revolución triunfante. Nunca antes había alcanzado el derecho de propiedad tan alta categoría conceptual. será lícito desconocerlo o disminuirlo . agrega que “nadie puede ser obligado a ceder su propiedad”. De sostenerse tan equivocado juicio. fruto de un grave error de apreciación. Es por ello por lo que asoma otra vez la sospecha de que se prefiere prescindir de la realidad para no modificar los principios tradicionales. 3. por lo que a ningún legislador ni actual ni futuro. al igual que los demás amparados por la Declaración. siempre que no se haga de ellas un uso prohibido por las leyes y reglamentos”. Con éste propósito situémonos primero en el concepto tradicional para desde allí verificar los profundos cambios producidos. Concepto tradicional de propiedad Conscientes de que toda fuerza de nuestras deducciones se apoya en una efectiva. los artículo 544 y 545 del código napoleón. optan para mantener incólumes las antiguas enseñanzas acerca del derecho de propiedad. Tal derecho. Esto significa que asegura de modo permanente. notoria e indesmentible modificación del antiguo concepto de propiedad acallada por los juristas. La tercera y última posibilidad seria que de modo abierto. una consideración explícita del asunto dentro del discurso y una argumentación apropiada para sustentar la tesis. con toda la fuerza y la respetabilidad de dichos solemnes calificativos la plena vigencia y eficacia del derecho de los particulares sobre los bienes que posee. Por ello. El punto XVII de la Declaración citada prohíbe toda privación del derecho de propiedad. comprobáramos que los juristas tradicionales animados del espíritu conservador que impregna a quienes cultivan los estudios jurídicos . directo y franco. se requeriría. quedan reducidas a una sola: los juristas tradicionales prefieren mantener sus teorías y principios de otra época. principios y tesis que han dominado hasta ahora dentro del derecho. En el artículo 544 del Código Napoleón define la propiedad como “el derecho de gozar y disponer de las cosas del modo más absoluto. y que si esto fuera impuesto por causa . Una última pregunta podría ser propuesta: ¿es tal obstinación la expresión de una fanática en tesis obsoletas o es una manera de servir a determinados intereses? Nos parece que la sola interrogación adquiere un sentido ofensivo impropio de un trabajo serio. mostremos en que ha consistido ella. coloca como eje central de toda su elaboración político social al derecho de propiedad privada. la de 1789. soporte ideológico del capitalismo que perdura hasta nuestros días. por un lado.

de una manera abusiva” . en todo lo relativo a la forma y condiciones en que el propietario pueda ejercer sus facultades sobre la cosa que le pertenece. Cheneaux añadía que el propietario “goza de la cosa como quiere. poder que se extiende a uso goce y disposición. códigos que entendían contener toda la legislación común permanente necesaria para las relaciones jurídicas de los hombres entre sí. exclusiva. Consecuente con sus principios. elaboró un concepto de propiedad privada con los siguientes caracteres: absoluta. Por esta razón se ha denominado al código civil “el código de los propietarios” (excepción hecha de su parte relativa al derecho de familia). consiste en la facultad del propietario de rechazar cualquier intervención de terceros en el uso. goce y disposición de la cosa que le pertenece. mediante la consagración de un “derecho subjetivo” de propiedad privada que viene a convertirse en prototipo de otros derechos de índole patrimonial. sobre el empleo y destino de bienes que la naturaleza ha puesto a disposición de todos los hombres. al presentar la constitución del año III a la convención explicaba que “en un país gobernado por propietarios es una verdadera sociedad civil. a la voluntad omnímoda de éste. se caracteriza al derecho de propiedad diciendo que envuelve una relación directa entre su titular y la cosa sobre la cual se ejerce (derecho real). a mediados del siglo pasado: “la propiedad. libremente y sin trabas . y su colaborador M. mediante la cual dicho titular dispone de poder más amplio posible sobre esta última. Es la voluntad individual de una minoría de propietarios la que decidirá. . la doctrina liberal-individualista eleva al propietario privado a la calidad de ciudadano ordenado. al propietario habrá de serle reemplazada su cosa por “una indemnización justa y previa”. Los juristas franceses Aubry y Rau se expresaban de la siguiente manera. ilimitada en su cantidad. La doctrina liberal-individualista. afirmaba: “el propietario puede realizar legítimamente con su cosa actos de cualquier clase aún cuando no tenga ningún interés confesable en realizarlo”. Caracteres de derecho de propiedad en la doctrina tradicional. incluso. virtuoso y confiable. Esto explica que durante el siglo pasado. Con base en éstos lineamientos fueron redactados los códigos civiles de todos los países occidentales.de utilidad pública. otra que se gobierna por desposeídos se haya en estado de naturaleza (salvaje) . conforme a su propia y exclusiva voluntad de los bienes que han incorporado a sus respectivos patrimonios. La ilimitación cuantitativa del derecho de propiedad privada supone que un propietario no tienen limites en cuanto a la cantidad de bienes que puede acumular para sí. si le place. sin que importen para ello ni la clase bienes ni el destino que les de o el abandono en que los mantenga . sensatez y espíritu de economía. He aquí un sistema sociopolítico que se satisface dejando a los individuos en plena libertad para que dispongan. 4. En verdad regían tan sólo relaciones entre “individuos poseedores”. por ser el que ha demostrado laboriosidad. en el sentido propio de esta palabra (dominium) expresa la idea del poder jurídico más completo de una persona sobre una cosa y se puede definir como el derecho en virtud del cual una cosa se encuentra sometida. perpetua y transmisible . La exclusividad del derecho de propiedad privada otro de sus caracteres. El carácter absoluto del derecho de propiedad privada consiste en reconocer el más amplio valor. Boissy D´ Anglas. de una manera absoluta y exclusiva a la voluntad y a la acción de una persona” . en la generalidad de los países tenidos por democráticos. Por éste motivo es porque Jellinek expresa que el derecho subjetivo es un poder de querer o imponer a los demás el respeto de la voluntad propia. Otro gran civilista francés Baudry Lacantinerie. se reconociera derecho al sufragio únicamente a los propietarios.

tanto desde el punto de vista de su concepto (principalmente jurídico) como desde su vigencia real en las sociedades humanas. por ello. aprobada por la ONU. (DUDH) condensa en treinta artículos aquellos derechos fundamentales del hombre que el adelanto de la civilización obliga a reconocer ahora a los países integrantes de la más vasta y más completa de las organizaciones internacionales que hayan existido. Sólo agregaremos a ella otra de muy basto alcance. el derecho de propiedad es eterno en tanto la cosa que es su objeto subsista . este texto procura ser un punto de encuentro o de conciliación entre posiciones ideológicas divergentes que se manifestaron durante el debate. XVII de la Declaración Universal del los Derechos Humanos. Dice el art.La perpetuidad del mismo derecho significa que este no lleva en sí nota de caducidad. puesto que durará mientras dure la cosa . producida principalmente en el último tercio de tan prolongado período. La transmisibilidad de dicho derecho asegura su perpetuidad en cuanto le permite durar incluso más allá de la vida individual del propietario. en París. pero que se concreta en un texto que resume aspectos muy importantes de ellas. en términos bien diferentes de los que le dedicaron los grandes documentos de la revolución individualista. ellos han de tenerse por aceptados. algún instrumento de esta naturaleza que en cualquier momento de la historia hubiera contado con más universal consenso. Marquemos los puntos en los que este art. el 10 de diciembre de 1948. Toda persona tiene derecho a la propiedad. “2. Por ello vamos a reducir nuestras observaciones a las que tienen lugar en el art. su contenido y su alcance esenciales. aun cuando no formulados de manera explícita como diferencias que separen a dicho artículo de . al punto de que basta conocerlos para captar la onda mutación producida. 5. puesto que va pasando a los herederos de este que lo suceden. Conforme a este texto y a la carta de la ONU. 17 se aparta del enunciado de la Declaración de 1789 y de los preceptos legales mediante los cuales se puso este en aplicación: Hemos de ver que estos puntos. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad”. Ha ahí el sustrato jurídico que permitió la implantación del capitalismo en casi todos los países occidentales. sino también por todos los otros países que desde entonces se han incorporado a esta organización internacional. Transformación del concepto de propiedad y sus principales novedades. Nótese que se trata de una evolución gradual. hasta exceder el número de 150 naciones afiliadas . no sólo por los países que en 1948 formaban parte de la ONU. recogida en la mayor parte de las constituciones modernas consistente en el carácter de función social que se admite hoy para la propiedad privada. Serán necesarios casi ciento setenta años de historia para que el concepto de propiedad sea manifestado con asentimiento generalizado (aún cuando de muchos meramente formal). Por el contrario. 17de la DUDH: “1. La Declaración Universal del los Derechos Humanos. sin bien no todos. En esos preceptos se precisan tales derechos. Así mirado. toda las modificaciones experimentadas por la institución de la propiedad. Inútilmente podría buscarse. individual o colectivamente”. Apartemos de nuestra mente la idea de que este enunciado sea excesivamente avanzado y que hubiera sido introducido por sorpresa en un momento dado. No es nuestro propósito agotar en un breve resumen como este. más allá de la verdadera intención de quienes lo aprobaron. Fue con este fórmula precisa con la que se alcanzó el asentimiento de aquellos que lo votaron favorablemente .

del derecho que puede corresponder a ciertas y determinadas bienes conforme a un sistema de distribución de riqueza ya establecido. francamente novedosa (para no calificarla de revolucionaria). según la voluntad del creador. de usar solidariamente esos bienes. sobre esta base. en una norma transformadora de la organización social existente. absolutamente inviolable. Una consecuencia muy importante de este aspecto del artículo 17 citado. en la medida de lo necesario. El vuelco es manifiesto: no se trata de asignar a los actuales propietarios de los bienes del mundo la garantía de que su situación no será tocada. sino que se trata del derecho a la propiedad que asiste a todo ser humano para contar con los bienes necesarios. destinada a expresar tan importante cambio de enfoque. calificada de injusta por el criterio de bastos sectores de opinión y de figuras rectoras del pensamiento humano. 6. Esta idea. que es lo que antes se hizo. el acceso al uso y aprovechamiento de los bienes del mundo. Conviene tener presente que esta forma de entender el derecho de propiedad (mejor dicho: “a la propiedad”). son para servir efectivamente a la utilidad y provecho de todos y cada uno de los hombres y los pueblos. con el fin de que esa gran mayoría de desposeídos pueda adquirir los bienes que demandan las necesidades de su desarrollo humano . La nueva forma de redacción. vale decir. los países pobres podrían salir de su actual desvalimiento y podría obtenerse una mejor distribución de la riqueza entre naciones. se introduce sobre la base de la sustitución de una preposición brevísima por otra. No se habla. en efecto. Aquel pretende asegurar. como lo había hecho la Declaración de 1789. para una realización digna de la persona humana” .estos documentos. sino de expresar el derecho que tienen todos los hombres a participar en el disfrute de tales bienes. c) convierte al texto. a todos los hombres. entre ellas la que afirma: “Los bienes y riquezas del mundo. en oposición a la índole fundamentalmente conservadora de la cláusula sobre propiedad prevista en la Declaración de 1789. 7. al que se reputa como “inviolable y sagrado”. apoyándolos en su derecho a contar con un patrimonio mínimo o necesario. los desposeídos pueden esperar un término de su condición de tales. el que se reconoce a cada uno de manera clara y precisa. en virtud de reformas estructurales de fondo. 17 de la DUDH sobrepasa el ámbito de la pura propiedad privada. única que era tenida en consideración dentro de las garantías de la Declaración de 1789 y de sus aplicaciones legales y única de la cual trata hasta ahora la casi totalidad de los juristas occidentales. La fórmula del art. por su origen y naturaleza. b) se abre el paso a medidas más justas de distribución de la riqueza. en cambio. cuando no opuestos. es que afirma un principio cuya validez no se restringe al plano interno o nacional. sino también al orden internacional. coincide en buena parte con el que se desprende de tradicionales y también recientes declaraciones de pensadores y jerarcas cristianos. está preñada de consecuencias de vasto alcance: a) ya no se sacraliza ni se tiene por inmutable una forma de distribución de los bienes del mundo en la que unos pocos tienen demasiado y la mayoría no tiene nada. El art. por consiguiente. 17 de la DUDH no se ocupa de proporcionar garantías inviolables a los actuales poseedores de riqueza. señalan con entera claridad principios muy diversos. como en 1789. de este modo. De él puede deducirse. dentro de una redacción altamente concisa y rica en contenido . del derecho de propiedad. que debe propenderse a que todas las naciones tengan acceso a los bienes y riquezas que la naturaleza proporciona y que el hombre ha logrado producir. Reconocimiento de dos formas de propiedad: Individual y Colectiva. Derecho de acceso de todos a la propiedad. . De ahí que a todos y a cada uno les compete un derecho primario y fundamental.

esta es la única interpretación aceptable para un precepto que fue debatido largamente en un asamblea internacional de la que formaron parte países socialistas. 17 citado se refiere a la propiedad privada de la que son titulares corporaciones sociedades u otros entes jurídicos de derecho privado formados por pluralidad de individuos . habría de apreciarse de inmediato la posibilidad de descaminar al intérprete –por el empleo de términos ambiguosllevándolo a la distinción mucho más usual y controvertida. dentro del cual la propiedad privada es tan sólo una especie. donde el significado de las palabras fue bien conocido y aplicado. que da acogida en una declaración internacional tan conspicua a un régimen de propiedad que se aplica en los países socialistas respecto de los medios de producción .Ahora. sino también en forma colectiva o común. invariablemente se ha admitido. o. que el derecho de propiedad privada puede ser ejercido por individuos aislados (personas naturales) o por personas morales o jurídicas que materialmente están integradas por varios individuos.era innecesario introducirlo en un texto con propósitos de innovación. aspecto que nunca ha ofrecido problemas y que quedaría fuera de lugar en un texto tan conciso como el elaborado. Nueva localización jurídica del Derecho de Propiedad. sin controversia alguna. cuando menos. A ello debemos atribuir que el internacionalista S. Petren haya expresado. de ser ese el propósito. muy correctamente. gozar y disponer. En consecuencia. el que deberá requerirla atención de los juristas. . El art. el art. llamada en el texto “individual” pasa a ser tenida como uno de los extremos de un enfoque bipolar. de sentido una supuesta referencia a que el derecho de propiedad puede tener como titulares tanto a personas naturales como a personas jurídicas. En efecto. la propiedad privada. Es comprensible que una idea de esta naturaleza. desde una perspectiva muchos más vasta. poniendo como su objeto a todas las cosas que interesan o aprovechan al ser humano y que pueden usar. 17 de la DUDH asegura a todo ser humano el que pueda disponer y aprovechar de los bienes que ofrece la naturaleza o el ingenio de los hombres. Con ello la propiedad pasa a ser. dentro de un régimen mixto dentro del cual pueden coexistir propiedad privada y propiedad común. en una interpretación abiertamente arbitraria. entre propiedad privada y propiedad colectiva como nos hemos referido. Carecería pues. presente o futura. tanto más cuanto que. Será un concepto más amplio de propiedad (comprensivo de la de la privada y colectiva). El tema se aborda. En resumen. 8. Por tratarse de un punto ajeno a toda discusión -pasada. la relación de aprovechamiento e utilidad de los bienes del mundo respecto del hombre y se admite que ambos pueden darse dentro de un régimen de propiedad privada como de otro de propiedad colectiva. y es la única posible dentro de un punto de vista lógico jurídico. pues la propiedad (en general) es reconocida y protegida en el doble aspecto de propiedad individual y de propiedad colectiva. En ambos casos se trata de derecho de propiedad privada que se reconoce a los particulares. por consiguiente. despierte resistencias vehementes entre los juristas tradicionales. Esto es algo que toca al titular del derecho y no al derecho en sí mismo. con tanta mayor razón cuanto que no existe diferencia alguna entre el derecho de propiedad privada que ejerce un ser humano individual y el que ejerce una corporación o una persona jurídica por lo que toca con su contenido o alcances jurídicos. no es posible continuar refiriéndose al derecho de propiedad privada –como se ha hecho hasta ahora-como el único que tiene categoría jurídica y es acreedor a garantías y seguridades. que la expresión “propiedad colectiva” del art. Y se resuelve que tales cosas pueden ser poseídas no solo en forma individual y privada. bien sea que el aprovechamiento de ellos se realice en forma de propiedad privada o de propiedad colectiva. 17 solo puede entenderse correctamente como referido a la propiedad colectiva en que consiste ese sistema de propiedad que es opuesto al de propiedad privada.

entre ellas la nacionalización. según se vio. y habrá de reubicársele fuera de las fronteras del derecho privado. el tema no puede quedar situado dentro de una rama jurídica dedicada a resolver conflictos que pueden oponer a individuos aislados (justicia conmutativa). En efecto. 17 de la DUDH elimina de su texto no solo los calificativos de inviolable y sagrado. en adelante como inviolable y sagrado. si eso no podía cumplirse. la única garantía que se concede hoy a un propietario ante una medida estatal que tienda a despojarlo de su propiedad. en cuanto estas exigieren de privación de propiedad. debe tenerse en cuenta que el propósito de transformación social y de redistribución de la riqueza anida en la actual idea de derecho de propiedad (justicia distributiva) encuentra su lugar dentro del propio derecho político. También la amplificación del derecho de propiedad a la propiedad colectiva envuelve un necesario desplazamiento de él desde el campo del derecho privado hacia el del derecho público o del derecho social 9. como es el caso del derecho civil. Además. en un libro correspondiente a la los bienes. 17 que estudiamos. y pertenecen al ámbito del derecho constitucional (parte dogmática) en cuanto al aseguramiento de ellos dentro de un estado concreto. . y es mirando siempre como un derecho subjetivo. Por otra parte. Si no fuera por la acusada modificación que a las ideas tradicionales traen las explicaciones de las tres secciones precedentes. Obsérvese el cambio enorme producido en la relación con la vieja fórmula de 1789. el derecho de propiedad es tratado dentro del derecho civil. pertenecen hoy al ámbito del derecho internacional público. según la triple denominación que se usa. la confiscación y la requisición. Basta imponerse de las dos novedades ya explicadas en las secciones 6 y 7 precedentes. en cuanto obligaciones de los estados entre sí y medidas destinadas a dar amparo a tales derechos por la comunidad internacional de naciones. El art. La Privación de la Propiedad. es que la privación no podrá ser arbitraria. Esta oposición frontal a cualquier privación de propiedad no era sino la consecuencia natural de proclamar el derecho respectivo como “inviolable y sagrado”. no hay que olvidar que las normas sobre reconocimiento y vigencia de los derechos fundamentales del hombre. entre los que se haya el derecho a la propiedad. sino cualquier referencia a un pretendido derecho del propietario a ser indemnizado en caso de privación de su cosa . b) que no debe ser negado el derecho del Estado a adoptar las medidas de interés general que sean requeridas. a asegurar el último extremo de su reemplazo por una indemnización previa. Conforme al acápite segundo del art. c) que. aparte de la tradicional “expropiación por causa de utilidad pública” p ueden darse otras medidas aceptables de privación de la propiedad. No es por simple inadvertencia que este art. los derechos reales o las cosas. 17 asumió la forma expuesta. en cuanto pasa a prevalecer en la DUDH el derecho de todo ser humano a acceder a una propiedad necesaria para él. por esto desaparecen las limitaciones y restricciones precedentes que reducían ese derecho estatal a casos de de “necesidad pública evidente” y lo condicionaban a una “indemnización previa y justa”.Conforme a las ideas tradicionales. para caer en cuenta de que no corresponde que permanezca allí ni reciba ese tratamiento. tal vez podría afirmarse que aquí se encuentra la más revolucionaria de las consecuencias que se infieren del nuevo texto. como garantías ciudadanas. Los redactores hubieron de considerar: a) Que el derecho de propiedad no será considerado. que estaba dirigida esencialmente a vedar cualquier privación de la propiedad o.

Esa función social no envuelve únicamente una limitación al poder del . alcanzar y proteger. Aparece por primera vez en la Constitución alemana de Weimar. en gran medida. 10. con olvido de los altos fines sociales que toca al Estado desarrollar. La idea de función social queda explicada con exactitud y concisión en el texto que hemos reproducido. cada vez que prive a alguien de la propiedad que le pertenece de manera inmotivada. por venganza o solo para dañarlo. sin exigencia de pago de indemnización y. 17 de la DUDH. siguiendo meros caprichos u obrando por motivos o fines menguados. conforme a un texto que es acogido por el actual art. Sin embargo. que hemos desarrollado sucintamente en las cuatro secciones precedentes. Auna la libertad del propietario y las facultades con que este cuenta. 14 de la Ley Fundamental de la República Federal de Alemania de 1949: “La propiedad obliga. tampoco nos detendremos en un recuento de las múltiples y sucesivas limitaciones que se le han ido imponiendo y que lo dejan. al igual que aquellas. En este sentido. No está dentro de nuestro propósito recordar en este trabajo toda la evolución de la experimentada por el derecho de propiedad. el aspecto que ahora tratamos guarda congruencia perfecta con la declaración del derecho de todos a tener propiedad. especialmente en las últimas décadas. mucho menos. Esto indica que el titular del derecho de propiedad cuenta con una esfera de actuación dentro de la cual puede aprovechar la cosa que le pertenece conforme a su voluntad. 153. Es lo contrario de aquellas medidas que decreta el Estado y que se inspiran en razones de bien público. 17. en 1919. porque se indica en él que la propiedad no ha de ser tenida únicamente como derecho sino envuelve al mismo tiempo un deber para el propietario. Toda privación de propiedad que no se halle en la condición de arbitraria. Por tales razones ellos hicieron retroceder. por la vía de impedir que el ejercicio del derecho por parte del propietario pueda menoscabar o afectar de cualquier manera el interés colectivo. Esta idea de la función social de la propiedad (privada o individual) aparece en la mayor parte de las constituciones modernas y en otros documentos de encumbrado origen. existe otra innovación -no incorporada de manera explícita al mencionado precepto. Se trata del carácter de función social que se reconoce hoy a la en forma amplia y general al derecho de propiedad privada. aparte de las sustanciales y profundas alteraciones introducidas por el art.que. de que ella sea completa y previa . en la condición de mera sombra de ese derecho subjetivo absoluto y exclusivo que se reconocía a los particulares en el siglo pasado. Esto implica un giro completo de los principios jurídicos que hasta ahora se habían tenido como subsistentes por amplios sectores de los teóricos del derecho y significa abrir el paso a la acción del estado para una organización más justa de las economías nacionales. El procedimiento será arbitrario. pero también está en la necesidad de hacerla servir al interés colectivo o bien común y de respetar ciertas limitaciones ligadas con éstos. queda permitida por el segundo acápite del art. Función Social de la Propiedad. art. consta de importantísimos documentos de proyección universal. y se han difundido tanto que resulta difícil encontrarles impugnadores abiertos . De este modo se procura evitar que la propiedad se transforme en un instrumentos de privilegio para la su titular.d) Que no siempre es necesario el pago de una indemnización al propietario al cual se prive de su propiedad. la barrera protectora de los derechos del propietario y se limitaron a indicar que este no podía ser despojado arbitrariamente de su propiedad Obrar arbitrariamente significa proceder en forma irracional. Su uso debe estar a la vez al servicio del bien común”. con la obligación de respeto del interés colectivo. por lo tanto. La función social es una fórmula de armonía que intenta poner de acuerdo los intereses del individuo (propietario) con los de todo el resto de la sociedad. hoy día.

Actitud de los Juristas. Chile. 42 de la Constitución Italiana. bastantes para provocar una modificación pronunciada de los estudios de derecho y apropiados para llevar a efecto una revisión radical de los principios y tesis tradicionalmente sustentados en materia de bienes y de la disposición de estos por el hombre. Panamá. Pareciera no existir el más importante enunciado sobre la materia producido en los últimos ciento setenta y cinco años. Todos los estudios jurídicos sobre derecho de propiedad recuerdan el punto XVII de la Declaración de 1789 y. 17 de la DUDH. ha dejado. brasil. Haití. a partir de él efectúan el desarrollo del concepto. Las transformaciones y cambios que hemos reseñado. Apenas un puñado examina el derecho de propiedad privada con relación a su sentido de función social. generalmente. no obstante. consagran la función social de la propiedad. Esto se refleja y tiene su efecto en la enseñanza del derecho que se imparte en facultades y escuelas que se denominan a sí mismas “de Ciencias jurídicas”. En las encíclicas sociales pontificias la expresión función social de la propiedad la expresión función social de la propiedad aparece por primera vez en Mater et Magistra (1961) Con menos precisión. Algunos. pese a su mayor universalidad. porque también puede determinar formas o modos especiales de ejercicio de él destinados a poner la cosa al servicio del interés general. antes analizado. en busca de la solución a las múltiples contradicciones económico-sociales que se dan en ellas.propietario. en la práctica. La función social de la propiedad es expresión y síntoma del profundo cambio jurídico-social que se abre paso en las sociedades actuales. De las constituciones latinoamericanas las de Bolivia. . siendo que mucho más significa y dice la función social a la que nos hemos referido. y que el ejercicio del correspondiente derecho debe ser realizado en forma compatible con el interés general. de 1947. principalmente las teorías de abuso del derecho y de la relatividad de los derechos subjetivos. No conocemos a alguien que haya deducido del art. el actual Papa Juan Pablo II habla de la “hipoteca social” de la propiedad. La función social de la propiedad está asegurada por el art. han incorporado a sus obras algunas novedades de tipo técnico de alcance muy limitado. Pero casi no hay quien mencione el art. aceptados casi universalmente. con las cuales bien poco se adelanta efectivamente en la materia. imaginándose precursores de auténticas ideas progresistas. de innegable importancia y proyección para la teoría jurídica. Paraguay y Venezuela. principalmente a los privatistas. que hasta ahora han monopolizado. aparte la de Nicaragua que rigió hasta 1979. Es un aspecto del principio general que debiera ser tenido como básico y primordial dentro del derecho moderno: la subordinación del interés privado al interés general 11. La enorme mayoría de ellos casi no ha introducido rectificaciones en sus obras o cursos. El aprendizaje de la propiedad es realizado por los alumnos de derechos de fines del siglo XX en forma semejante a la de sus iguales de comienzos del siglo pasado. El Salvador. entre otras . elaborados conforme a las ideas jurídicas tradicionales sobre dicho derecho. Honduras. ¿Por qué se tiene siempre en consideración el documento que consagra el derecho de propiedad privada con sentido liberal-individualista y se olvida del moderno contenido del acta de 1948? He ahí una cuestión que bien merece una respuesta. 17 de la DUDH. En suma se trata de dejar establecido que el propietario tiene la cosa en nombre y con autorización de la sociedad y que solo puede hacer uso de sus facultades sobre ella en forma concordante con los intereses de la misma sociedad. Lo expuesto permite concluir que en el mundo actual se produce un consenso universal para admitir que la propiedad comprende simultáneamente poderes y deberes. su mejor perfeccionamiento y su amplitud. Colombia. el estudio jurídico del derecho de propiedad. impávidos a los juristas. la riqueza de inferencias que su texto permite .

son para servir efectivamente a la utilidad y provecho de todos y cada uno de los hombres y los pueblos. p. según voluntad del Creador. Ellos no toman en cuenta los elementos que hemos señalado en nuestro desarrollo precedente y reflexionan y actúan como si ellos no existieran . no lo hace absoluto ni ilimitado. jamás de dominación ni privilegios. Es un deber grave y urgente hacerlo retornar a su finalidad primera (Cfr.Claramente manifiestan los juristas la decisión de tomar como fundamentos de su posición (pretendidamente) científica. Como nos enseña Juan Pablo II: "Sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social" (Discurso inaugural III. en la medida de lo necesario. AAS LXXI. absolutamente inviolable. por su origen y naturaleza. En la sección 2 señalamos las alternativas posibles para comprender una actitud de esa especie. En este momento no habíamos mostrado todavía. ni tampoco explicado. 4. aunque sucinta pretendemos completa. Los bienes y riquezas del mundo. EL HOMBRE Y LOS BIENES DE LA TIERRA 492. tras una demostración que. PP 28). Debe ser fuente de libertad para todos. el enorme caudal de nuevas ideas teóricas y de aplicaciones prácticas que posteriormente cumplimos. los antecedentes y bases que sirvieron para la elaboración del concepto liberal-individualista de propiedad. En este momento. De ahí que a todos y a cada uno les compete un derecho primario y fundamental. para una realización digna de la persona humana. también el de propiedad y libre comercio. de usar solidariamente esos bienes. Todos los demás derechos. 200). cabe repetirnos la pregunta: ¿a qué se debe el silencio de los técnicos del derecho? La respuesta no es difícil. La propiedad compatible con aquel derecho primordial es más que nada un poder de gestión y administración. . que si bien no excluye el dominio. le están subordinados.