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10 Abendua 2013 Diciembre

Aldizkaria

Todos los puentes de Bilbao fueron dinamitados la noche del 18 al 19 de junio de 1937 para proteger la retirada.

“La reconstrucción de los cuatro puentes fijos de la villa fue una labor de equipo”
El pasado día 13 de noviembre, nuestro compañero Joaquín Cárcamo Martínez, experto en arqueología industrial y obra pública impartió la charla titulada “El 75 aniversario de la Reconstrucción de los Puentes fijos de Bilbao. Una lección colectiva de Urbanismo, Ingeniería y Arquitectura”.
Lo más destacable de todo el proceso de reconstrucción – comenta Cárcamo– es la importancia estratégica y propagandística que se le concedió y los medios que se pusieron por el alcalde Areilza, nombrado por los sublevados. El día 21 de junio se constituyó el ayuntamiento y ya el día 24, se adoptó el acuerdo de la reconstrucción definitiva de los seis puentes centrales de la villa “destruidos por la barbarie rojo-separatista”, estableciendo una Oficina Técnica de Puentes para todo lo relacionado con los puentes fijos. La documentación para los concursos se aprobó en julio y el 17 de agosto, en menos de dos meses, ya eran adjudicadas las obras a las empresas Rufino Martinicorena, Eguinoa Hermanos, Sociedad General de Obras y Construcciones de Bilbao (Obrascon), Arregui Constructores y Compañía de Construcciones Hidráulicas y Civiles S. A. (Hidrocivil). Una de las aportaciones más novedosas de la investigación llevada a cabo por Joaquín Cárcamo es la del carácter colectivo de la autoría. Frente a la habitual atribución de cada uno de los puentes a un arquitecto o ingeniero en concreto, Cárcamo afirma que todo el proceso proyectual y constructivo fue una tarea colectiva de la Oficina de Puentes y así debe ser reconocido. Los proyectos de los cuatro puentes fijos (San Antón, San Francisco o La Ribera, La Merced y Arenal) no fueron encuadernados, presentados al Pleno y enviados a los organismos superiores para su aprobación hasta mayo de 1938, cuando la obra civil de los mismos se encontraba prácticamente finalizada y en el escrito de acompañamiento, se afirma que “cada proyecto va firmado solidariamente por tres arquitectos y tres ingenieros de caminos, lo que les da una garantía poco corriente desde el punto de vista técnico”. En la conferencia se hizo una breve presentación de los ocho técnicos que en un momento u otro formaron parte de la Oficina Técnica Municipal de Puentes Fijos (OTMPF) resaltándose tanto su juventud como su experiencia, así como la adscripción a los postulados de la modernidad. La Oficina la dirigió el Ingeniero de caminos José Entrecanales y, junto a él, participaban el arquitecto Manuel I. Galíndez nombrado “delegado de la Alcaldía para todo lo relacionado con urbanismo, vías públicas, arquitectura y estética de la Villa” y los también ingenieros de caminos José Juan-Aracil, el alférez Manuel Gil de Santibáñez y René Petit de Ory así como los arquitectos Luis Vallejo, Fernando Arzadun y Fernando de Urrutia. El Ayuntamiento se encargó directamente de la adquisición y suministro de cemento y hierro y los trabajos finales de urbanización, iluminación, barandillado y pintura quedaron fuera del concurso. La urgencia en contar con los nuevos puentes y la necesidad de trabajar en invierno, hizo que se adoptasen armaduras rígidas y que se hiciesen dos

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Joaquín Cárcamo Martínez

y tres turnos de ocho horas. Pese a todo, según Cárcamo, se cuidó sobremanera la inserción de los nuevos puentes en la trama urbana y también el diseño, confiándose el aspecto final al dibujo de los alzados y al tratamiento de las superficies vistas de hormigón armado, excepto en el puente de la Merced en el que se recurrió al aplacado de piedra. Igualmente, los diseños finales de barandillas, farolas y otros elementos ornamentales (que en el puente del Arenal incluyeron motivos de exaltación del nuevo régimen) contribuían a dotar de coherencia y otorgar carácter a las nuevas obras que, aún sin rematar, fueron inauguradas en un gran acto propagandístico el 19 de junio de 1938.

El puente de San Antón dinamitado. Se observa la pila desplazada.

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Abendua 2013 Diciembre 11

Dibujo del proyecto de la pasarela de La Ribera. Las ménsulas de acceso se encofraron con escayola.

Colocación de una de las armaduras rígidas premontadas en el puente del Arenal (a la izquierda) y armaduras rígidas colocadas en la pasarela de La Ribera, en las que se aprecia la futura articulación

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Uno de los dibujos originales para un altorrelieve del puente del Arenal (no realizado) encontrado durante la investigación.

El puente del Arenal durante el hormigonado del semipuente de aguas arriba. Se aprecian las galerías de instalaciones, así como la ausencia de cimbras.

El puente del Arenal en los años posteriores a su finalización

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