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Freud: tiempo y conciencia

Graciela Fernández El estudio de la génesis temporal fue motivo de preocupación en varios de sus escritos de Freudy a pesar de ser observaciones fragmentarias, encontramos aquí intuiciones vigorosas que merecen ser reconstruidas. Su aporte se halla, sobre todo, en la comprensión del origen psicológico del tiempo y la investigación de ciertas relaciones de primacía del espacio sobre el tiempo en la figuración onírica y en los procesos profundos de la vida anímica. En general, se puede decir que las observaciones de Freud(1) constituyen un aporte para la interpretación empirista de la génesis de la representación abstracta de tiempo. Muchos de esos pasa es parecen orientados a re!utar la tesis de Kant acerca del car"cter a priori del tiempo como forma del sentido interno# La tesis de Kant según la cual tiempo y espacio son formas necesarias del pensar puede hoy someterse a revisión a la luz de ciertos conocimientos psicoanalíticos. Tenemos averiguado que los procesos anímicos son en sí atemporales. ($) %qu& Freud est" re!iriéndose en mi opinión, al car"cter de la autopercepción emp&rica y en la a!irmación acerca de que en el sentido interno, nos autopercibimos ba o la forma del tiempo. En todo momento mantiene con 'ant un di"logo intenso cuando re!le(iona sobre los problemas de la génesis temporal. )ree que la vida an&mica *conciente e inconciente* mani!iesta cierto rasgo de atemporalidad, o bien de temporalidad figurada, esto es, de temporalidad trans!igurada en espacio. %s& en las !ormas m"s primitivas de la conciencia, que nunca nos abandonan y siguen operando ustamente all& donde cre&mos haberlas superado, Freud piensa a di!erencia de 'ant, que el espacio le gana al tiempo. +as operaciones b"sicas el alma interpretan al tiempo ba o la !iguración espacial y operan con metáforas espaciales y representaciones pala!ra donde se instalan esas im"genes. ,o se trata del tiempo de la constitución trascendental en el sentido de la fenomenología, sino del que corresponde a ciertos pr ocesos psicológicos del pensar. (-) Es mi interés con!rontar aqu& las intuiciones de Freud con las de 'ant acerca del tiempo en tres aspectos# 1) la relación entre la apercepción emp&rica y la temporalidad. $) la primac&a del tiempo sobre el espacio (o viceversa) en los

aunque no estemos reparando específicamente en ello. )omo lo advirtió para siempre /an %gust&n. 1or e emplo. y que tampoco es el resultado de un acto intencional de conocimiento dirigido al yo. :)ómo nos autoperci!imos y cómo nos pensamos.procesos pro!undos de la vida an&mica. <so el término 6idea6 en el mismo sentido en que lo usó =ume. y -) la génesis de la representación abstracta de tiempo. En segundo lugar. . y ahora le toca el turno a los intereses de Freud. trascendentales. podemos so>ar con nosotros mismos. )onviene distinguir entre ambas. empiristas* y dar su !ruto misterioso por distintos caminos. . tenemos una conciencia vaga de nuestra propia e#istencia. aunque no nos veamos claramente. que es m"s que un 6sentimiento de e(istir6. Entiendo por 6pensarse6 esto 2ltimo. en sue>os. de la imaginación. /i aplicamos categor&as humanas. Este es el tipo de actos de autoconocimiento que est"n involucrado en lo que 'ant llamó 6apercepción emp&rica6 o 6sentido interno6. a la postre. un producto de la imaginación con su vaguedad caracter&stica. ligado a alguna impresión originaria. como un producto. 5ambién signi!ica que podemos dirigirnos hacia nosotros mismos e intentar captarnos en una e#periencia intencional de nuestra propia e#istencia . muy estrechamente ligada a la impresión de e(istir.)7E. /i separamos estas dos !unciones del reconocerse a sí mismo (siempre desde el punto de vista psicológico) podemos advertir lo siguiente# 'ant cree que nos autopercibimos ba o la forma del tiempo. 1odemos ser concientes de nuestros estados presentes y pasados. esto es !ormar una (o varias) 6ideas6 de nosotros mismos. 34/ %/1E)54/ 3E +% 6)4.58E 57EM14 9 %1E8)E1)74. Freud creyó re!utar a 'ant. y Freud cree que nos pensamos ba o la forma del espacio.os 6autoperci!imos6 signi!ica que nos sentimos vivir. m"s o menos vago. Entiendo por 6autopercibirse6 y por 6pensarse6 dos posibilidades de la e(periencia del reconocerse a s& mismo. pero sus aportes resultan. m"s bien complementarios.)7% EM1787)% 3E /76# 8E+%)74.E/ E. /e trata de una representación acompa>ada de conciencia. el tiempo es lo más difícil y cuando quiero decir qu" es. estar&amos aqu& !rente a una 6idea6 primaria de nosotros mismos. 1arece como si la comple idad del tiempo !uera capa0 de admitir m2ltiples aborda es *!enomenológicos. se me escapa como pe0 en el agua. los seres humanos podemos alcan0ar una representación de nosotros mismos.

6. que no puede atraparse. en el segundo. ligada a la percepción que continuamente se origina . como la captación intencional del yo. El que medita. El yo tiene la posibilidad de autorrepresentarse. /e trata siempre de posibilidades cognoscitivas emp&ricas de la conciencia de s&. cuando se dirige hacia s& mismo en un acto intencional de autorreconocimiento. en el primer caso intenta 6vaciar6 el contenido de su r&o mental. con la psicolog&a de su época. dicho de otro modo. o bien 6tenemos una impresión de nuestros estados !&sicos6. /e trata de la idea del s& mismo. qui0"s la intelección !undamental de la que partió todo el e(istencialismo. a las que me he re!erido m"s arriba. como en el resultado (siempre !rustrado) del acto intencional de autoconocimiento# una visión ob etivante de nuestra e(istencia nos es tan imposible como el sacarnos de la ciénaga tir"ndonos de nuestra propia coleta. 'ant encontró el tiempo (y no el espacio) en la base de esos !enómenos. $uando nos !uscamos hacia adentro. signi!ica la imposibilidad de captar nuestra e(istencia en un acto intencional de autoconocimiento. acerca de los cuales no podemos !ormarnos una 6idea6. y también el que se autobserva. a ciertos actos propios el autorreconocimiento. Esto signi!ica. +a apercepción empírica no nos devuelve en ning2n sitio. similar a la que alcan0a de los ob etos. con categor&as humanas.1recisando un poco m"s# 'ant se re!iere. sentido interno. En esas operaciones del autorreconocimiento emp&rico. se dirige a s& mismo como polo de su intención. no puede localizarse en ning2n sitio. involucra tanto el sentimiento confuso de sí. y sólo nos arro a en el r&o temporal de los pensamientos que !luyen continuamente. 'ant advirtió con claridad un hecho b"sico de la vida an&mica# el yo. 5odas las pr"cticas orientales de meditación est"n volcadas a este hecho# a !renar o suspender el r&o de los pensamientos mediante una técnica de control espec&!ico. intenta 6atraparse6 a s& mismo. en el primer caso. de autofigurarse de modo no intencional. no puede cosi!icarse u ob etivarse en coordenadas espaciales. El espacio est" e(cluido de ellos. tanto en el sentimiento del fluir permanente de los pensamientos y de los estados. =echo parado al de la conciencia emp&rica que nos coloca en el vac&o y la indeterminabilidad y cuya di!icultad est" en la base del imperativo con que nos desa!iaron los griegos para siempre# 6conócete a ti mismo6. En segundo lugar.os sentimos e(istir6 signi!ica 6tenemos una impresión del !luir de nuestro r&o mental6. El tiempo est" all& como !luir. no nos encontramos en ningún sitio# ésta ha sido. Freud. para lograr una visión de s&. +o que 'ant llama. describe otro !enómeno.

'ant se re!iere en varias oportunidades a estos hechos de la vida ps&quica.. 3ir&ase que ve en ello una especie de onanismo intelectual.. le teme a la e(perimentación introspectiva. piensa 'ant. le permite.) acudieron sistem"ticamente* es distinta al interesante !enómeno de la 6ob etivación6. a 'ant ning2n temor. ni intentar sorprenderse o de atraparse en medio de ese r&o que !luye# no implica ninguna b2squeda intencional. sino sólo la descripción de una representación*imagen o representación*palabra (?) que alcan0amos espont"neamente de nosotros mismos. muchas veces en la $rítica de la %azón &ura. sin reparo. se advierte también que la e(periencia psicológica involucrada (el costo emocional) no le gusta y le resulta chocante# hasta se dir&a que. el empirista es 2til para averiguar qué est" pensando Freud en este comple o asunto del conocimiento de s& y la génesis del tiempo ligada a él. . la que. ni en el sentido de 'ant. ese hecho de poderse ver a s& mismo como un fenómeno al que 'ant se re!iere. entre otras cosas. dar lugar a su e(plicación de la libertad.en la e(periencia. Este !enómeno del 6e#tra+amiento de sí6 *la e(periencia esqui0o!rénica que posiblemente esté en la base de la posibilidad misma de la ciencia natural y social* no le causa. es comple a y admite di!erentes !ormas. la formación de la idea de sí. est" dirigida hacia los ob etos# que el yo se intencione a s& mismo en la autoobservación le parece peligroso. En la $rítica de la %azón &ura. del que conviene huir si se quiere ganar en salud. podemos reconocer ahora. +a autoobservación metódica de s& *a la que Freud y muchos otros ( (an 'gustín. signi!ica torcer la dirección 6natural6 del conocimiento# 6 el metódico o!servador de sí mismo se la!ra el camino al manicomio 6 escribe en la 'ntropología &ragmática. en las psicosis y en general en la vida an&mica. El poder verse a s& mismo como . +a clase de la que se ocupó Freud. y ni siquiera en lo que el 6yo pienso6 cartesiano pudiera tener de trascendental. 1or el contrario. en el !ondo. )ontaigne. seg2n dice. %dem"s de su recha0o metodológico a todo lo que pueda parecer psicología. tal como se da en los sue>os. ni en el de =usserl. acude sin inconvenientes a la duplicación de mundos. El en!oque e(istencial*!enomenológico resulta apropiado para continuar las investigaciones de Kant.fenómeno6 y. no presupone ir contra la corriente de los pensamientos. *escartes. +a dirección 6natural6. +a apercepción emp&rica. +a cuestión de la 6trascendentalidad6 de la apercepción requiere un en!oque y una discusión en un nivel lógico que en este caso no interesa. Freud se ocupa de este segundo !enómeno en particular. Me estoy re!iriendo siempre a las posibilidades de autopercepción empírica que no se deben con!undir con ning2n tipo de 6apercepción trascendental6. a la ve0 como 6noúmeno6. sin embargo.

pero siempre aparece simulada ba o la acción de ciertas situaciones o persona es. unas veces amena0antes. la pro(imidad temporal se te e como una trama ob etiva# .E/ 4. cuando nosautorrepresentamos. +a contradicción por e emplo. Freud piensa que la vista es el sentido dominante entre las !unciones cognoscitivas.en psicoanálisis se aprende a reinterpretar la pro#imidad temporal como una trama o!-etiva. En ocasiones. en el sue>o. +%/ F7@<8%)74.. aun en la !orma rudimentaria de los sue>os. Freud creyó que lo peque>o.. puede ser una contradicción al sue>o (D) o bien estar tomada del contenido de uno de los pensamientos on&ricos. E(iste un pasa e.toda vez que es posi!le. advirtió Freud. así como una a y una ! que yo escri!o una -unto a la otra de!en pronunciarse como una síla!a a!. Freud cree . (B) El segundo rasgo b"sico del sue>o estar&a dado.. que desalientan o desv&an la escena. entre esas im"genes primitivas con las que nuestro cerebro se acostumbró a representarse el mundo y las construcciones lingA&sticas.787)%/ Freud advirtió otro aspecto en el !enómeno comple o de la conciencia de s&# cuando nos pensamos. puede ser una contradicción entre los pensamientos oníricos.. 5ambién es posible que incorporemos el tiempo. que se siguen inmediatamente uno a otro... Freud piensa que. no aclarado su!icientemente. el tra!a-o del sue+o transpone relaciones temporales en espaciales y las figura así. como si las estuviese mirando por el e#tremo contrario de unos prismáticos. +as relaciones temporales se trastocan en !iguraciones espaciales# . dos pensamientos en apariencia incone#os. otras seductores. )uando so>amos. en sue>os. que son las m"s primitivas de nuestra vida an&mica. en general. nos mostramos a nosotros mismo ba o figuraciones espaciales. por la con!usión que me0cla las alucinaciones. el tiempo es 6absorbido6 por las im"genes en un modo primitivo y transpuesto luego en representaciones*palabra. en im"genes.E+ 57EM14 E. pertenecen a una unidad que ha de descu!rirse. ustamente. donde las representaciones*im"genes se convierten en representaciones*palabra. imaginaciones y percepciones e(ternas. uno ve en el sue+o una escena entre personas que parecen peque+itas y muy distantes. (C) +as relaciones lógicas no encuentran en el sue>o una !iguración particular. 2345. deb&a interpretarse como 6le an&a en el tiempo6 y asoció la incapacidad para representar la perspectiva de los pintores antiguos con la incapacidad para distinguir el tiempo que es propia de los sue>os. 'lgo parecido ocurre con la sucesión de sue+os encadenados /01. 5al como %ristóteles. la peque+ez y la le-anía espacial significan aquí lo mismo. &or e-emplo.

pero ninguno de ellos es propiamente el yo que anali0a en la ma>ana. Estoy inclinada a pensar que en esos sue>os. propio de la psicosis y la escisión de la personalidad. nunca !i a o igual para todos los casos. en eso obra a seme an0a del pintor. el auriga era mi yo in!antil. E!ectivamente. 1ero. pero que nos convence dormidos.. en tanto que el inconciente y los sue>os las desconocen. . ese sue>o transcurr&a hace una cantidad considerable de tiempo. e!ectivamente. pero con unos criterios que casi nunca considerar&amos apropiados para nuestra vida en vigilia. 8e!le a una cone(ión lógica como simultaneidad. sólo en cierta medida.que ni el tiempo ni la negación. capacidad gobernada por una cierta lógica. (F) 3os pensamientos que se siguen inmediatamente uno al otro pertenecen a una trama temporal ob etiva que el an"lisis debe descubrir. son operaciones elevadas de la conciencia conciente. acertada la intuición de Freud . 9o misma he so>ado con sillas altas y con puertas que ten&an sus picaportes a la altura de mis o os. quien en un cuadro sobre la escuela de %tenas o sobre el 1arnaso re2ne a todos los !ilóso!os o todos los poetas6. 6+a escisión de la personalidad en el sue>o que por e emplo reparte entre dos personas lo que el su eto sabe. hecho del que Freud no se ocupa. (1G) Muchas veces me he preguntado# : quién es el yo que sue>a. sin embargo.. o simplemente a censurarlo. lo so>ado.o me parece. Esa capacidad cr&tica nos lleva a corregir muchas veces el contenido del sue>o. El an"lisis de la e(periencia on&rica muestra. El r"pido decurso de la !uga de ideas. Me parece. esto 2ltimo.. es siempre m"s claro que el momento. Es convincente la idea acerca de que m"s que un u topos parece haber un u cronos en los sue>os# el sitio. tiene e(actamente el mismo valor que la conocida escisión de la personalidad en la paranoia alucinatoria6. ya despierto. a los cinco a>os. En ambos !alta toda medida del tiempo. En esa ensambladura el sue>o 6satis!ace el ne(o que irremediablemente e(iste entre todos los !ragmentos. sin embargo. cabe acotar. o bien las transforman en !iguras.. y que por lo tanto. +os distintos an"lisis encuentran su ancla e en el sue>o de 7rma. Tiempo (en el sentido de databilidad) ynegación. 1arece haber un yo que sue>a y otro que critica. conservamos all& alguna capacidad cr&tica. digamos. :quién es el auriga del sue>o. (E) +a escena del sue>o construye una ensam!ladura temporal. que el primer rasgo b"sico del sue>o es la !alta de orientación y la !alta de re!le(ión cr&tica. satis!actoria la idea de Freud acerca de que lo peque>o deba interpretarse como 6le ano en el tiempo6. absurda en la vigilia. aunque con!uso. las transfiguran. como !orma lógica. pueden alcan0ar e(presión en el inconciente. como !orma lógica. se corresponden con el car"cter de las representaciones en el sue>o.

también preconciente. % esta intuición me re!eriré ahora. al !in y al cabo. pero de una cualidad di!erente# el de la autofiguración empírica del yo en el pensamiento /y sentimiento5 de sí mismo . pero ahora transfigurado en espacio. lo ignora. )ómo sue>an los ciegos de nacimiento es algo que ignoro y acerca de lo cual seguramente se podr&an !ormular observaciones interesantes. que al mismo Freud le resulta oscura e insatis!actoria. caracteri0ando dos clases# el inconciente latente. el conciente ()c) el preconciente (1rcc) y el inconciente (7cc). %caso este modo de !uncionamiento del sistema equivale a la adopción de otro camino para la protección contra los est&mulos. inconciente en sentido din"mico. Es en esta oscura intuición de la génesis de la representación abstracta del tiempo donde Freud aplica el marco de la interpretación empirista. /é que estas aseveraciones suenan muy oscuras. precisamente. 'llí el tiempo tiene primacía so!re el espacio porque.acerca de que la datación del sue>o es siempre imprecisa y debe ser deducida de ciertas im"genes y que es correcta su observación acerca de que el tiempo ha sido absorbido por las im"genes. Freud describe otro !enómeno. estrechamente ligado al anterior. y lo reprimido. +a idea de tiempo es. se genera en un espacio l2cido de la conciencia. no hay espacio. inconciente sólo descriptivamente y no en sentido din"mico. 3e este modo caracteri0a tres términos. 7ncluso cree Freud*y en esto va m"s all" de lo que sus propias observaciones le permiten* que la representación abstracta del tiempo est" ligada al !enómeno de la autopercepción# . en cambio. 9 también encuentra al tiempo. %H/58%)5% 3E 57EM14 El tiempo *la idea abstracta de tiempo* pensó Freud. (11) Esta intuición. no susceptible de conciencia. +% @E. pero no puedo hacer m"s que limitarme a indicaciones e esta clase (IJ777. (contra 'ant) una idea abstracta que debe haberse generado en . En el sistema pre* conciente se !orma la representación abstracta que tenemos del tiempo.5%)74.uestra representación abstracta del tiempo parece m"s bien enteramente tomada del modo de traba o del sistema 1rcc y corresponde a una autopercepción de éste. El inconciente. $E). en ese tipo de acto que he descrito m"s arriba comoautopercepción intencional. est" e(presada en la met"!ora de la pizarra mágica que utili0a para caracteri0ar el !uncionamiento del sistema conciente*preconciente.E/7/ 3E +% 8E18E/E. Freud e(trae de la doctrina de la represión el concepto de inconciente. 'ant encontró al tiempo como !orma del sentido interno en el !enómeno de la apercepción emp&rica.

aunque !uera en un modo precario. nos hemos !ormado una idea de tiempo. donde las impresiones (internas y e(ternas) son continuamente grabadas. mientras no despeguemos la ho a. y que en el arte!acto e(plicativo est" representado por la ho a de papel. y en la super!icie. 6sto coincide con una representación que me he formado hace mucho tiempo acerca del modo de funcionamiento del aparato anímico de la percepción. recordaremos aquella pi0arra. en la es!era preconciente. 1ero la totalidad de nuestra vida an&mica se conserva en alguna parte de nuestro sistema# 6n la pizarra mágica escribe Freud* el escrito desaparece cada vez que se interrumpe el contacto íntimo entre el papel que reci!e el estímulo y la ta!lilla de cera que conserva la impresión. sin un l&mite !i o. Freud piensa que esa idea abstracta de tiempo est" ligada a la autopercepción que el sistema perceptivo alcan0a de s& mismo. <n papel transparente. el conciente estar&a representado por el momento de la lectura. el preconciente es la ho a que continuamente se despega y sirve de veh&culo. montado sobre un cartón oscuro y encerado. =emos sido concientes. para dar !orma a su intuición. )uando levantamos la ho a. 6m"gicamente6. . Freud se vale de un arte!acto. que es completamente permeable. y as& esa peque>a super!icie nos permite escribir y volver a escribir. +a representación abstracta de tiempo ser&a una especie residuo que queda al retirarse el est&mulo inicial (interno o e(terno) con que se origina continuamente la e#periencia. !ue impresión. Ese arte!acto le resulta a Freud un ingenio para e(plicar el mecanismo conciente* preconciente*inconciente. de aquello que ha quedado sepultado. /obre el papel. )omo 6colada6 del sistema perceptivo. sobre algo que.alg2n sitio del sistema perceptivo. con un palillo que hace las veces de l"pi0. podemos suponer. /ólo que ya no podemos leerlo. en la tablilla permanecen las huellas de lo escrito. Freud acude. 3e un modo vago. el inconciente es la tabla encerada y oscura a la que no tenemos acceso. 1iensa que las inervaciones de investidura son enviadas y vueltas a recoger en golpes periódicos r"pidos desde el interior hasta el sistema 1rcc. /in embargo. se graba el cartón. +os que tenemos una cierta cantidad de a>os. alguna ve0. En la pi0arra m"gica del alma los est&mulos sobrevienen de adentro y también de a!uera. tal ve0 sin advertirlo. la pizarra mágica. aparece la escritura. al modelo empirista por e(celencia# la ta!la de cera. el escrito desaparece. como la escritura en la tablilla# el papel se ha despegado y ahora no podemos recordar lo que est" escrito. originariamente. que e(presamos mediante representaciones* palabra. pero que me he reservado hasta ahora.

(ería como si el inconciente. &or tanto. (1$) Tam!i"n el vínculo con el tiempo. (1-) 3iscontinuidad. la otra separa periódicamente su ho-a de cu!ierta de la ta!lilla de cera. reemplaza en mi hipótesis a la cancelación efectiva del contacto . es proporcionado al yo por el sistema de percepción.. el papel se despega desde adentro. que estar&a en el origen de la sucesión que da lugar a la idea de tiempo. En tanto el sistema permanece investido. 1ero esta conciencia. +a discontinuidad del sistema perceptivo evita su colapso. +a interrupción de la e(citación. recibe las percepciones acompa>adas de conciencia. periodicidad. que en la pi0arra m"gica sobreviene desde a!uera. autopercepción. +a investidura es retirada# se tratar&a de una discontinuidad periódica de nuestro sistema para protegerse de una e(cesiva carga. golpes. y despegarse. el modelo aplicable a los !enómenos eléctricos. desde a!uera. en esta e(plicación. en el sistema perceptivo se producir&a desde el interior del mismo. cuando retiramos el papel. en este modo de tra!a-o discontinuo del sistema &rcc. también periódicamente. se tendría una imagen sensi!le del modo en que yo intentaría representarme la función de nuestro aparato anímico de la percepción. Freud emplea.. parecer&an estar en la base de la abstracción que genera la idea de tiempo. apenas es dudoso que el modo de tra!a-o de este sistema da origen a la representación del tiempo . En este caso no es una mano que. %utocaptación de los ritmos internos del sistema perceptivo. suspende el contacto. En el sistema perceptivo. Freud no aclara nada m"s sustantivo sobre la aparición de la idea abstracta de tiempo# $on-eturo además que. sea lo que sea *todo lo primitiva que sea* es transmitida hacia los sistemas mnémicos inconcientes. de ocurrencia periódica. vaciado de su propio contenido. se !asa la g"nesis de la representación del tiempo. Tan pronto la investidura es retirada. se e#tingue la conciencia y la operación del sistema se suspende. que en la pizarra mágica so!revienen desde afuera. tan difícil de descri!ir. su !uncionamiento consiste en recibir el est&mulo. hago que las interrupciones.:1or qué se despega el papel. . se produzcan por la discontinuidad de la corriente de inervación. Freud no aclara qué tipo de conciencia es aquella que alcan0amos mediante la e(citación de nuestro sistema de percepción. que llega en golpes periódicos. e#tendiera al encuentro del mundo interior unas antenas que retirara rápidamente despu"s de que "stas tomaran muestras de sus e#citaciones. que sólo conserva la !orma de un tam*tam permanente. y la ine#ita!ilidad del sistema percepción. por medio del sistema &rcc. (i se imagina que mientras una mano escri!e so!re la superficie de la pizarra mágica.

que en este escrito he decidido sortear. dice 'ant. si bien estamos dispuestos a sostener en la es!era de los !enómenos !&sicos. 5odas las di!erentes %oma aparecer&an vivas. en lo m"s hondo de nuestra vida an&mica. todas nuestras e(periencias permanecen en una suerte de inmortalidad sui generis. presentada por medio de la v&vida reconstrucción arqueológica de esas ruinas. En el sentido interno nos autopercibimos como tiempo. las creaciones del 1er&odo 8epublicano y las construcciones de los primeros tiempos del 7mperio. El tiempo nos aparece también. el tiempo ser&a el resultado de la captación de los estados internos. negamos a los mentales. un arqueólogo que lograra introducirse all&. en general. pero manteniendo sus !ormas. +a di!erencia que se mantiene entre ambos lleva la discusión a otro nivel. sin da>ar con sus instrumentos las sucesivas capas. 3e modo que no es el tiempo el que hace que olvidemos sino que. sin despla0arse unas a las otras y sin . en general. etcétera. etcétera. %l mismo tiempo. si no cont"ramos a priori con la !orma sensible del tiempo. 1ara 'ant. 1ocos pasa es son tan bellos como la descripción de la atemporalidad de la conciencia que surge en la analog&a con las ruinas de 8oma. 6/uele creerse *escribe Freud* que es el tiempo el que vuelve inciertos y desl&e. (1?) /in esta !unción la e(periencia tendr&a una permanencia aterradora. encontrar&a perviviendo los antiguos restos de la %oma 8uadrata. no hace otra cosa que generar el olvido. al despegarse. es la periodicidad del mecanismo del olvido el que hace posible que generemos la idea de tiempo. propiedad que le está negada al tiempo y. al discurso. Muy probablemente respecto del olvido no se puede hablar de una !unción directa del tiempo6. 5odo en la m"s absoluta simultaneidad. ocupando el mismo espacio. ninguna e(periencia ser&a posible. es la e(periencia. y sin suprimirse. en !orma independiente. 9 este es tema para la discusión trascendental que he obviado deliberadamente al presentar el en!oque empirista de7reudy el trascendental fenomenológico de 'ant. porque la ho a de la pi0arra m"gica. superpuestas. Freud se re!iere a la inmortalidad de las mociones de deseo y aplica a la vida an&mica el principio de permanencia material que. %ll& Freud nos pinta la met"!ora de la conciencia. +as capas del pasado convivir&an. indirectamente. es decir. <n imaginario e(plorador. 1arece que hemos hecho un gran recorrido para volver a 'ant. estar&a la !ase del (eptimontium. como el resultado abstracto de la !unción del olvido. y Freud observa. la que origina el tiempo. la idea de tiempo deviniendo como resultado de la autopercepción de nuestro propio sistema perceptivo.)omo sea que !uese. Muy provocadora resulta la idea de Freud acerca de que en el inconciente. ustamente. derruidas por aqu& y por all". las murallas de /ervio 5ulio. los recuerdos. a la inversa. 1ara Freud.

:uevas conferencias de introducción al psicoanálisis . es decir. 1FG1b. 1F$Ba (1F$?). %morrortu Editores. +as principales observaciones acerca de la relación entre vida an&mica y temporalidad se encuentran en las siguientes obras# La interpretación de los sue+os. preconciente. $$. Huenos %ires. Estas breves notas sobreatemporalidad de la vida anímica que pueden reconstruirse en la obra de Freud polemi0an con esa representación. $) )!. 1F--a (1F-$). C. p"g. nota ?. los recientes y los pasados. los de la uventud. vol. en general tienen relación alguna con él.!undirse totalmente# simult"neas y no sucesivas. no se modi!ican por el transcurso de éste. la conciencia de un adulto contendr&a el c2mulo de sus estados# los in!antiles. (especialmente la con!erencia -1# 6 La descomposición de la personalidad psíquica6). En el vol. 1E?. 1FGGa (1EEF). 8EFE8E. vol. ni.)7%/ 1) 5odas las citas de Freud corresponden a la edición. vols. y todas al mismo tiempo. la madure0. ? y B. que coincide con lo e(presado en la . vol. 5ambién la relación con el tiempo se sigue del traba o del sistema )c. 6tcheverry. )ás allá del principio de placer. +a ha retratado siempre como el r&o de =er"clito que no se de a atrapar por descripciones parmen&deas o est"ticas. en la traducción directa del alem"n de 9os" L. (II77. /ección J 1F1B e. gobernando las !iguras delirantes de los sue>os y las !ormaciones neuróticas. 1F y &sicopatología de la vida cotidiana. 1?. +a met"!ora de la e(istencia ya no recuerda al eterno !luir heracliteano# se aseme a m"s bien a un dibu o primitivo# un garabato dibu ado en la in!ancia cuyos tra0os persisten y no nos abandonan. %s& la e(cavación de la conciencia permitir&a sacar a la lu0 *como el producto de un !antasmagórico y memorioso Funes* las huellas de lo que vivimos y cre&mos ya desaparecido. )omo la met"!ora de 8oma. 6+os procesos del sistema 7cc son atemporales. (En la edición de 1F1B dec&a 61rcc6.:ota so!re la pizarra mágica. 1F$G g. 1FFG. vol. DG*D1).ota sobre la 6pi0arra m"gica6). 1E. (1B) +a tradición Kantiano*!enomenológica ha practicado una suerte de sobredimensionamiento conceptual del tiempo al momento de caracteri0ar la e(istencia. el editor aclara que la cuestión de la . ordenamiento y comentario de 9ames (trachey. no est"n ordenados con arreglo al tiempo.

. por lo menos. J. como todos los restos mnémicos. por lo cual sus investiduras !"cilmente pueden transmitirse hacia adelante. muy apreciado por autores antiguos. desde. 1-. B) )!. )!. B-1). re!eridas a la posibilidad misma de la !iloso!&a trascendental. el so>ar recorre libremente el tiempo y el espacio. 7J. 6/ue>o de Maury6 (7J. quien se>ala como primera marca del sue>o la ausencia de lugar y de tiempo. 1FF$. a los elementos de este 2ltimo sistema6 (La interpretación de los sue+os J. 1-D*1BC. n. )oncebimos los restos mnémicos como contenidos en sistemas inmediatamente contiguos al sistema 1rcc. (ue+o de 0rma. $?. pueden devenir de nuevo concientes. he ah& todo el secreto del vuelo que toma la !antas&a en el sue>o y !alta de re!le(ión cr&tica.iveles de temporalidad y lugar del tiempo sub etivo en la )r&tica de la 8a0ón 1ura6 en 6scritos de 7ilosofía $1*$$ (Fenomenolog&a 77).6 (7J. . )anuscrito )). 1FBGa. $BD. $E. 5ambién e(isten cuestiones b"sicas. )!. una ve0 !ueron percepciones y. viniendo desde adentro. IJ777. 1G) )!r. es decir. se reconoce con !acilidad como una ilusión. que no discutiré. 1$D ss. 7reudcita a *el!oef. (c!. a saber. 7J. C) )!r. 7J. ??G ss. .6atemporalidad6 de lo inconciente se menciona de manera dispersa a lo largo de los escritos de 7reud. p"g. enero*diciembre. E) )!. D) )!r. -$G. ED*EE). que puede derogar soberanamente las distancias en el tiempo y el espacio. ?) 6Estas representaciones*palabra son restos mnémicos. %lucinaciones. -) En otro art&culo he distinguido di!erentes niveles de temporalidad... 7ernández de )aliandi# 6.7reud. el hecho de que la representación se emancipa del lugar asignado al individuo dentro del orden espacio*temporal. DB.. F) )!r. 7J.. imaginaciones y combinaciones de la !antas&a se me0clan con percepciones e(ternas# 6Falta de orientación. II77. 1EFD. 11) )!r.) 7ndependencia del tiempo# 6otro privilegio del sue>o. p"gs.

esta 2ltima es obra de las tendencias que gobiernan dentro de la vida an&mica. 1F$G g % E 1E. $?C. p"g. $BC y &royecto de psicología. Jolvamos al comien0o del te(to . -E$*-E-. E? nota ?). nota agregada &sicopatología de la vida cotidiana (1FG1). )!. pero adem"s de ello en todas las !ormas que han cobrado a ra&0 de ulteriores desarrollos. también )ás allá del principio de placer. El car"cter m"s importante y también m"s asombroso de la !i ación ps&quica es que todas las impresiones se conservan. <n interesante e(amen del proceso mediante el cual son olvidados los recuerdos cargados de a!ecto se hallar" en el &royecto de psicología. 1F$B b. durante los cuales todas las vivencias !rescas contribuyeron a la replasmación del contenido de la memoria. unas tendencias des!iguradoras se sacian en el material indi!erente toda ve0 que quedaron insatis!echas all& donde quer&an e(teriori0arse. 1-) )!r. I7I. $E. 1?) 'temporalidad de lo inconciente# c!. p"g. )omo estos procesos de la condensación y la des!iguración se e(tienden por largos per&odos. entonces. 5eóricamente. p"g. cada estado anterior del contenido de la memoria se podr" restablecer para el recuerdo aunque todos sus elementos hayan trocado sus v&nculos originarios por otros nuevos. 1FBG a. II77. que lo desconoce.ota agregada en 1FGD# 6sobre el mecanismo del olvido en sentido estricto puedo dar las siguientes indicaciones. 6atemporalidad de lo inconciente6 I7J. .1$) )!. ?-G*1. La negación. por un lado. de la misma manera como !ueron recibidas. adem"s de ello. 1B) En el caso de las huellas mnémicas reprimidas se puede comprobar que no han e(perimentado alteraciones durante los m"s largos lapsos 6+o inconciente es totalmente atemporal. J7. p"gs. +as huellas devenidas indi!erentes caen ba o el proceso condensador sin de!enderse contra éste. 5ambién el tiempo se pierde en las !ormaciones del inconciente. $CC. +o esencial de estas puntuali0aciones ya hab&a sido e(puesto en una breve nota al pie del libro sobre el chiste (1FGB c). relación esta que no se puede ilustrar con ninguna comparación tomada de otra es!era. $?D )!. D1. % E 1. se puede observar que. % E E. 1C1*$ n. p"g. no obstante. donde el ayer y el hoy se me0clan y se con!unden en una convivencia permanente. p"g. El material mnémico est" sometido en general a dos in!lu os# la condensación y la des!iguración (dislocación). y se dirige sobre todo contra las huellas mnémicas que han conservado e!iciencia a!ectiva y se mostraron m"s resistentes a la condensación.