Técnicas de Estudio II. Asociaciones Inverosímiles.

Si es la primera vez que visitas este sitio, no olvides suscribirte al feed RSS o participar como blogger invitado. Gracias por tu visita! En todo conjunto de datos, definiciones, temarios e información en general, existen únicamente dos tipos de datos. Los datos lógicos, que son aquellos que almacenamos en nuestra memoria o recordamos por la simple actuación del razonamiento y los datos puros, cuya definición hace referencia a los datos que no pueden ser memorizados por la lógica o el razonamiento, que solo podremos recordarlos a través de las técnicas de la repetición y estudio o la memoria fotográfica, almacenándose así en la memoria a largo plazo de nuestro cerebro. Un ejemplo de un dato puro en el que no existe ningún tipo de asociación entre éste y lo que representa, es una fecha, la capital de un país, un número… Esta tarea suele ser bastante árdua y pesada, ya que considero que a nadie le será de agrado repetir una y otra vez un texto para memorizarlo de una manera eficaz y eficiente. Aunque existe un método totalmente eficaz para recordar estos datos puros sin necesidad de utilizar la repetición. Consiste en sustituir los números por letras del 0 al 9, con el fin de que podamos crear una palabra para asociarla en nuestra mente al hecho que representa. De esta forma, nuestra mente establecerá una asociación y un vínculo perfecto entre ese dato puro y la palabra o frase que hemos creado, recordando así la información fácilmente. Los siguientes números se sustituyen por las letras: 1: T, d. Es fácil de recordar, pues el “Teide” es el pico número uno de España. 2: N, ñ. Estas letras tienen dos patas (n,ñ). 3. M. Tiene tres patas (m). 4. C, q, k. Cuatro empieza por la letra “c”. Las demás son similares fonéticamente. 5. L. La letra “l” es 50 en números romanos. 6. S, z. Seis contiene la letra “s” y “z” es igual en su forma pero al revés. 7. F. La “f” es como un siete al revés. 8. Ch, j, g. El ocho se escribe con hache y el resto son similares. 9. V, b, p. El número 9 contiene la “v”. La “b” y la “p” son muy parecidas al 9 cambiando su orientación. 0. R. “Cero” contiene la letra “r”. Las vocales serán consonantes y podremos disponer de ellas libremente para obtener la palabra que deseemos. Para mejorar este método de sustitución, abreviaremos las fechas que necesitemos memorizar de la siguiente forma: - En las fechas que sean del siglo XIX, utilizaremos solo los tres últimos dígitos. Por ejemplo, si la fecha fuera 1896, nosotros utilizaremos sólamente el “896″.

cogeremos el “84″. hecho o dato que desees recordar con una imagen que (para tí) lo represente de la forma más correcta. el número 3 y 9 de tu nuevo lenguaje numérico. PD: Es preciso que las palabras que emplees para tus asociaciones sean objetos. deberás asociar el acontecimiento. recordarás esta asociación y por tanto la palabra “mapa”.Si son fechas del siglo XX.”b” o “p”. La Segunda Guerra Mundial comenzó oficialmente en el año 1939. De la misma manera. Utilizaremos el número 39 para crear la asociación con la Segunda Guerra Mundial. ya sean fechas. Por ejemplo la palabra “Mapa”.. utilizaremos únicamente los dos últimos dígitos. Siempre se nos vendrá a la mente más rápido una imagen en movimiento que una estática. A continuación creamos una palabra con esas consonantes. Hitler”. . mirando un “mapa” tendido sobre la mesa y colocando sus efectivos para comenzar la guerra. teléfonos. la “m” y la “v”. Cabe la posibilidad de usar cuantos tipos de abreviaciones se consideren oportunos en función de nuestras necesidades o del tratamiento común que se prevea para determinados datos. Cierra los ojos imagina a “Hitler” en su despacho. colocaremos los números distanciados y debajo de estos las letras que representan. en el 1984. por ejemplo yo representaría este acontecimiento con una imagen de “A. Por ejemplo. Para facilitar la agilidad de nuestra memoria al crear una palabra con esas dos consonantes. Ahora cuando te pregunten sobre la Segunda Guerra Mundial o sobre la fecha de la misma. números… Ejemplo. es decir. En segundo lugar debemos utilizar una imagen que nos recuerde de forma inconfundible a la Segunda Guerra Mundial. ya que así podremos evocar una imagen más nítida de ésta en nuestra mente.