13 Reutilización planificada del agua 325

13 Reutilización planificada del agua
13.1 Introducción
La reutilización de las aguas residuales procedentes de otros usos para satisfacer posteriores demandas
antes de ser vertidas a los cauces de los ríos, constituye un moderno sistema de utilización de los
recursos hídricos de un territorio
24
, especialmente adecuado en zonas con problemas de escasez de
agua.
La reutilización es un componente intrínseco del ciclo del agua. Mediante el vertido de efluentes a los
cursos de agua y su dilución con el caudal circulante, las aguas residuales generadas por un uso
determinado han venido siendo reutilizadas en puntos aguas abajo para otras demandas del agua. Esta
es la reutilización indirecta del agua. La denominada reutilizacion directa o planificada del agua
tiene un origen más reciente y supone el aprovechamiento directo de efluentes, con un mayor o menor
grado de tratamiento previo, mediante su transporte hasta el punto de aprovechamiento sin mediar
para ello la existencia de un vertido o una dilución en un curso de agua.
El grado de tratamiento a aplicar a las aguas residuales que haya que regenerar depende de su calidad
y del uso al que se vayan a destinar, pero lo habitual es que haya que someterlas a tratamientos
primarios, secundarios y terciarios.
Como primera característica del sistema, cabe destacar que la reutilización planificada del agua en
zonas de interior no supone un incremento de los recursos hídricos del territorio (como sí que ocurría
en el caso del aprovechamiento de las aguas subterráneas). Ello es debido a que el balance hídrico de
una zona se obtiene como la diferencia entre las aportaciones de agua (a través de los ríos acuíferos o
trasvases) y las pérdidas anuales de agua (cuyo destino es la atmósfera o el mar), por lo que la
reutilización no supone ni aumentar las aportaciones ni disminuir las pérdidas. Por lo tanto, esta

24
La reutilización planificada del agua, junto con la desalación del agua marina y el ahorro del agua, constituyen los
recursos no convencionales, frente a la explotación de las aguas superficiales y subterráneas (recursos convencionales),
conforme se definió en el subapartado 1.1.4.
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Gestión de recursos hídricos 326
manera de utilizar el recurso simplemente supondrá una gestión más adecuada de los recursos
hidráulicos disponibles.
En el caso de las zonas costeras, la reutilización planificada del agua sí supone un aumento de los
recursos hídricos del territorio, ya que mediante esta reutilización se están disminuyendo las pérdidas
por desembocadura en el mar.
Efectivamente, en el esquema de utilización de los recursos que se muestra en la figura 13.1.a, se
representa el funcionamiento de un sistema convencional con unos recursos de 120 hm
3
/año (sin
reutilización) en el que, tras atender una demanda neta D
n1
de 50 hm
3
/año (que requiera una demanda
bruta de D
b1
de 80 hm
3
/año y comporte unos retornos de 20 hm
3
/año), los recursos disponibles para
atender nuevas demandas aguas abajo de la 1 serían de 60 hm
3
/año. En el esquema 13.1.b, se
representa el funcionamiento del mismo sistema atendiendo la misma demanda neta D
n1
de 50
hm
3
/año, pero suponiendo que se reutilicen los retornos de esta demanda. Pues bien, en este caso, los
recursos disponibles aguas abajo de la demanda 1 son también de 60 hm
3
/año (40 en el cauce y 20 vía
reutilización). Por lo tanto, la reutilización no incrementa los recursos disponibles de una cuenca para
atender demandas.
Como se ha indicado, este razonamiento tiene su excepción en el caso de zonas costeras, cuando los
retornos de las demandas no se vierten de nuevo a los cauces, sino que son enviados, vía emisario
submarino, mar adentro.
40 hm3/año
120 hm3/año
Db1=80 hm3/año
60 hm3/año
R=20 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
(a) (b)
Db1=80 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
120 hm3/año
40 hm3/año
R=20
hm3/año
Fig. 13.1 Esquemas de utilización de recursos con o sin reutilización
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En el esquema de la figura 13.2.a, que, como en el caso anterior, representaría el funcionamiento de
un sistema convencional (sin reutilización), esta vez en una zona costera, el retorno de la demanda D
n1
de 50 hm
3
/año, tras ser depurado, se vertería directamente al mar mediante un emisario submarino, y
los recursos disponibles para atender nuevas demandas aguas abajo serían de 40 hm
3
/año. En el caso
de la figura 13.2.b, que representaría el mismo sistema pero con reutilizacion, los recursos disponibles
serían de 60 hm
3
/año (40 en el cauce y 20 vía reutilización), por lo que en este caso, la consideración
de la reutilización como sistema de explotación sí supondría un incremento de los recursos disponibles
de un territorio.
La reutilización planificada del agua es un sistema de utilización de los recursos hidráulicos que puede
emplearse con éxito en actividades tales como usos urbanos del agua (jardinería, incendios, lavado de
calles, etc), usos agrícolas, industriales, recreativos o en la recarga artificial de acuíferos. Un caso
particular de la reutilización sería el reciclado del agua (entendiéndose por tal la reutilización del agua
por uno o varios usuarios, coincidiendo habitualmente con los usuarios iniciales), especialmente en
actividades industriales. En los abastecimientos a poblaciones, por las especiales características de
calidad que se requiere para ellos, no es de aplicación la reutilización planificada del agua residual.
(a) (b)
Db1=80 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
120 hm3/año
40 hm3/año
R=20
hm3/año
R=20
hm3/año
40 hm3/año
120 hm3/año
Db1=80 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
Fig. 13.2 Esquemas de utilización en zonas costeras con o sin reutilización
Característico de la reutilización es también que la fuente del recurso sea de tipo puntual, no como en
la explotación de aguas superficiales o subterráneas en las que, respectivamente, era lineal (cauces de
los ríos) o superficial (acuíferos), lo que hace que en este sistema las inversiones en obras de
transporte y conducción del agua sean habitualmente mayores que en los anteriores.
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Gestión de recursos hídricos 328
La posible cantidad de recurso explotable mediante este sistema es obviamente menor que mediante
los convencionales de aguas superficiales y/o subterráneas. En España la mayoría de las instalaciones
de reutilización existentes o proyectadas tienen una capacidad inferior a 8 ó 10 hm
3
/año, aunque existe
alguna experiencia de hasta 25 hm
3
/año
2
.
Las posibilidades de la reutilización están condicionadas por el número de estaciones depuradoras
existentes. El cumplimiento de la Directiva Comunitaria 91/271/CE, conforme se desarrolló en el
capítulo 9, obligara a la construcción de numerosas depuradoras
3
, lo que supondrá un gran impulso
para este sistema de utilización del recurso.
Respecto a la economía de las inversiones, suele pensarse que la reutilización del agua es una fuente
alternativa de agua barata. En general, esta hipótesis suele ser solamente cierta cuando las
instalaciones de regeneración están situadas en las proximidades de las zonas donde se piensa utilizar
el agua y no es necesario realizar ningún tratamiento adicional del efluente disponible. En caso
contrario, el coste del sistema de distribución del agua regenerada suele constituir la partida principal
del presupuesto de un proyecto de reutilización.
En cuanto al marco legal, la Ley de Aguas de 1.985, en su artículo 101, ya preveía la reutilización
directa de las aguas residuales al decir que “el Gobierno determinará las condiciones básicas para
dicha reutilización, en función de los procesos de depuración y de los usos previstos”. Igualmente, en
dicho artículo se establecía que “en el caso de que la reutilización se lleve a cabo por persona distinta
del primer usuario de las aguas, se considerarán ambos aprovechamientos como independientes y
deberán ser objeto de concesiones distintas ...”. Este artículo, no obstante, se ha visto modificado en la
reciente reforma de la Ley de Aguas (Ley 46/1.999 de modificación de la Ley 29/1.985 de Aguas) en
lo relativo al régimen concesional de la reutilización directa de las aguas residuales.
El Reglamento del Dominio Público Hidráulico que desarrolla la Ley de Aguas, en su artículo 272,
define la reutilización directa como la que “... habiendo sido ya utilizadas por quién las derivó, y antes
de su devolución a cauce público, fueran aplicadas a otros diferentes usos sucesivos”, estableciendo
además que “se prohibe la reutilización directa de aguas residuales depuradas para el consumo
humano, excepto en situaciones catastróficas o de emergencia ..., con carácter transitorio”. En el
artículo 273 del citado Reglamento se establecen las condiciones y trámites necesarios para la
tramitación de un título de concesión de reutilización de aguas residuales.
Por otro lado, en la actualidad se está elaborando un Proyecto de Real Decreto por el que se establecen
las condiciones básicas para la reutilización directa de las aguas residuales depuradas, para que se
concrete y desarrolle lo enunciado en la Ley de Aguas.

2
El volumen total de aguas residuales reutilizadas en España es de, aproximadamente, 200 hm
3
/año, de los cuales se
destina casi el 90% para riego agrícola, y existen en proyecto o en construcción instalaciones para otros 250 hm
3
/año. La
mayoría de las instalaciones de regeneración se encuentran situadas en el arco mediterráneo y en las Islas Canarias y Baleares.
3
En el año 2.005 el volumen de aguas residuales depuradas puede llegar a ser de 3.500 hm
3
/año, si bien una parte
importante de dicho volumen no será susceptible de reutilización directa al tener que garantizarse los retornos a los cauces para
respetar las concesiones aguas abajo del punto de vertido y para mantener el caudal ecológico.
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13 Reutilización planificada del agua 329
13.2 Ventajas de la reutilización planificada del agua
Entre las principales ventajas que presenta la reutilización directa del agua, caben destacarse las
siguientes:
- Disminución de los costes de tratamiento y de vertido del agua residual. La reutilización
planificada del agua residual ofrecerá una clara ventaja económica cuando las exigencias de
calidad de la alternativa de reutilización considerada sean inferiores a las definidas por el medio
receptor al que serían vertidas.
- Reducción de aportes contaminantes a los cursos naturales de agua, en particular cuando la
reutilización se efectúa mediante riego agrícola. En estos casos, las sustancias orgánicas difíciles
de mineralizarse durante los procesos convencionales de tratamientos de aguas residuales pueden
ser degradadas biológicamente durante su infiltración a través del terreno de cultivo, donde sus
componentes minerales serán posteriormente asimilados por las plantas. Este sistema de
explotación del recurso supone, por lo tanto, un aprovechamiento adicional de los elementos
nutritivos contenidos en el agua.
- Disminución del número de estaciones de tratamiento de agua de abastecimiento, con la
reducción que ello supone tanto de los efectos desfavorables sobre los cursos de los ríos como de
los efectos económicos en el precio del agua. Este factor es de especial importancia en momentos
como los actuales, en los que numerosos ríos comienzan a estar sobreexplotados, siendo difícil
encontrar tramos de ríos adecuados para implementar nuevas obras de regulación. Es
especialmente importante también en zonas con problemas de sequías.
- Ahorro energético, al evitar aportes adicionales de agua desde zonas más alejadas a la que se
encuentra la planta de regeneración de agua.
- Mayor fiabilidad y regularidad del caudal de agua disponible. Los caudales de agua residual
siguen, en cierto modo, una evolución diaria y estacional similar a la de los caudales de agua de
consumo público, por lo que, en general, el flujo de agua residual es mucho más fiable que el de
la mayoría de los cauces naturales de agua.
- Mejor gestión de los recursos hídricos de una cuenca, al permitir la sustitución con aguas
reutilizadas de volúmenes de agua de mejor calidad que pueden, de esta forma, utilizarse para
fines más exigentes (especialmente abastecimientos humanos). Socialmente, además, la
reutilización planificada del agua es una forma de atender demandas que no puede encontrar
inconveniente o protesta alguno. Las posibles afecciones medioambientales causadas en el uso del
agua, por su parte, deben ser menores con este sistema que utilizando directamente las aguas
superficiales o las subterráneas.
- En zonas costeras, como ya se ha indicado en el apartado anterior, la utilización de agua
reutilizada supone un incremento real de los recursos hídricos del territorio.
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Gestión de recursos hídricos 330
13.3 Usos de las aguas reutilizadas
En el presente apartado se describen los principales usos a los que se pueden destinar las aguas
reutilizadas según procedencia y nivel de tratamiento aplicado. A modo de resumen, dichos usos más
frecuentes en que emplear las aguas reutilizadas son los indicados en la tabla 13.1, según se trate de
agua residuales domésticas, industriales o agrícolas.
Tabla 13.1 Usos de las aguas reutilizadas según procendencia
Usos domesticos
(salvo abastecimientos)
Usos
Industriales
Usos
Agricolas
Recarga
Acuiferos
A.R. Urbanas X X X X
A.R. Industriales X X
A.R. Agrícolas X
13.3.1 Reutilización sin tratamiento previo
La reutilización directa de las aguas residuales sin tratamiento previo (o con tratamientos muy
simples) es el modo más básico de utilizar dichas aguas residuales, y en la actualidad esta técnica
únicamente se emplea en los dos usos siguientes:
- Epandage o filtros verdes
- Recarga de acuíferos
a) Epandage o filtros verdes
El epandage, o esparcimiento de las aguas residuales urbanas sobre el terreno con fines agrícolas,
era utilizado en la antigüedad tanto como una técnica de depuración de dichas aguas residuales
como de aprovechamiento agrario de las mismas, gracias a su alto contenido en nutrientes.
Además de las aguas residuales urbanas, pueden utilizarse también en esta técnica las aguas
procedentes de industrias agroalimentarias (lecheras, azucareras, etc.), excluyéndose las de tipo
no alimentario por su alta carga contaminante.
En la actualidad esta técnica sigue utilizándose en algunas comarcas españolas como técnica de
reutilización de las aguas residuales. En concreto, en zonas costeras, el vertido se realiza sobre
terrenos encharcados –como las marismas o las albuferas- en cultivos de arrozales. Los riesgos
sanitarios ocasionados por esta técnica son mínimos ya que, por un lado, como los procesos en la
actualidad están mecanizamos, no hay contacto alguno entre operarios y aguas residuales y, por
otro lado, el arroz se cuece antes de su consumo.
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13 Reutilización planificada del agua 331
En cualquier caso, salvo casos particulares como el comentado del arroz (o, por ejemplo, el
carrizo, el cual una vez deshojado y segado se utiliza como soporte para plantas hortícolas), las
aguas residuales brutas no suelen utilizarse hoy en día para riego de especies de consumo, sino
para riego de especies arbóreas con fines forestales. Los factores de los que depende esta técnica
de reutilización de las aguas residuales son, fundamentalmente, los siguientes:
- Características del suelo. Deberá presentar unas características como las siguientes:
Permeabilidad moderada
Textura franco arenosa, franca o arcillosa arenosa
Profundidad entre 1 y 1,80 metros
Pendiente entre el 10 y el 15 %
Profundidad de los acuíferos mayor de 1,60 metros
- Características del efluente. Deberá presentar unas características como las siguientes:
Ausencia de elementos tóxicos, de metales pesados y de compuestos orgánicos tales como
detergentes, pesticidas, etc
Ser biodegradable y asimilable en el suelo
Su composición debe ser tal que no modifique las características del suelo
- Climatología. Las zonas templadas o incluso las áridas son las más aconsejadas para esta
práctica. Los climas muy lluviosos pueden hacer que se encharque las zonas tratadas, siendo
esto perjudicial para las plantas.
- Especies vegetales. Deben presentar las siguientes características:
Resistencia a la climatología y a las enfermedades
Resistencia a la acción del agua residual
No implicar riesgo sanitario su posterior comercialización
En España, la especie más comúnmente plantada es el álamo. Otras plantaciones, como
eucaliptos o pinos no son aptas para este sistema.
- Zona de ubicación. Respecto al lugar de explotación de los filtros verdes hay que tener en
cuenta que existe un cierto rechazo psicológico a ubicar instalaciones de este estilo en las
cercanías de núcleos poblacionales, por lo que se deberán prever barreras naturales o
artificiales (setos, arboledas, etc.) entre las plantaciones y las viviendas, embalses,
captaciones de agua potable, etc. La experiencia aconseja limitar estas instalaciones a
poblaciones de tipo agrícola y rural con un límite poblacional de unos 25.000 habitantes y
con unas superficies disponibles de, al menos, 1 ha por cada 200 habitantes.
b) Recarga de acuíferos.
Ya se indicó en el subapartado 12.2.5 que la explotación de las aguas subterráneas requiere en
ocasiones la posterior recarga de los acuíferos utilizados. Esta recarga, en el caso de ser artificial,
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Gestión de recursos hídricos 332
se realiza bien desde la propia superficie o desde pozos construidos al efecto, y en ella pueden
emplearse aguas residuales, siempre y cuando reúnan una serie de requisitos mínimos. Es otro de
los posibles usos de las aguas residuales en el que el tratamiento necesario para las mismas suele
ser muy escaso. Respecto al suelo, el ideal para la recarga artificial es que presentara unas
características como las siguientes:
- Tasas de infiltración y transmisión elevadas
- Contenido suficiente de arcillas tal que permita a los microorganismos del suelo
descomponer los elementos orgánicos, pero que no llegue a suponer un potencial peligro de
que se hinchen con facilidad creando fisuras que permitan circular el agua rápidamente
durante las primeras fases de la recarga
- Contenido de carbono orgánico que favorezca una descomposición rápida de las sustancias
orgánicas introducida
Reutilizando las aguas residuales con este fin se consigue, además de la recarga del acuífero, la
depuración de dichas aguas residuales. La capacidad depurativa de un suelo depende, entre otras,
de las siguientes propiedades:
- Propiedades físicas. La permeabilidad del agua a través del suelo depende de dos propiedades
físicas: la porosidad y la estructura
- Propiedades químicas
- Propiedades biológicas
- Acidez
- Salinidad
- Contenido en metales pesados
Respecto a las aguas residuales que infiltrar, el tratamiento previo mínimo a las mismas será una
sedimentación para eliminar los sólidos en suspensión que pudieran colmatar los poros del suelo
impidiendo la correcta aireación del mismo. Dependiendo de la contaminación de las aguas
residuales y de la capacidad de depuración de los suelos en cada caso, habrá que estudiar cuál es
el tratamiento más aconsejado, llegando en ocasiones a realizarse un tratamiento secundario.
13.3.2 Reutilización de efluentes urbanos con tratamiento previo
El campo de aplicación por excelencia en la reutilización de las aguas residuales urbanas ha sido y es
su aprovechamiento agrario, habida cuenta del alto contenido en nutrientes de dichas aguas, los cuales
pueden ser utilizados directamente por los vegetales para su crecimiento. Otros posibles usos de estas
aguas residuales urbanas pueden ser los siguientes:
- Fines municipales y recreativos
- Usos industriales (transporte y lavado, refrigeración, calentamiento, etc.)
- Recarga de acuíferos (como ya se desarrolló en el apartado anterior)
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13 Reutilización planificada del agua 333
En cualquier caso, la calidad exigible al agua previo a cualquiera de estos usos será la misma que si
procediera de otros sistemas de explotación del recurso, esto es, la que fue indicada en el capítulo 9.
Por lo tanto, los tratamientos que se deben aplicar a estas aguas residuales serán los necesarios para
disminuir la contaminación desde los valores de origen hasta los necesarios para el fin a que se vaya a
destinar.
Para evitar que a la planta de regeneración lleguen contaminantes imprevistos que puedan perjudicar o
impedir el proyecto de reutilización, es esencial establecer un riguroso programa de control de
vertidos a las redes municipales de saneamiento, de modo que se garantice tanto la integridad de la
propia red de alcantarillado como la viabilidad del proyecto de reutilización. Las normas de
utilización del agua reciclada son otro componente de especial importancia, las cuales deberán ser
fijadas por cada organismo gestor de aguas.
La fiabilidad de los procesos de tratamiento de las aguas regeneradas es también un punto de especial
importancia para garantizar la calidad de las aguas. En el caso convencional de una depuradora, cabe
pensar que las aguas receptoras podrán amortiguar los efectos derivados de un efluente en condiciones
deficientes. Por el contrario, el tratamiento inadecuado de un determinado caudal de agua regenerada
que va a utilizarse directamente puede provocar un riesgo ambiental y sanitario inaceptable.
Todo ello pone claramente de manifiesto que la regeneración de aguas residuales se concibe
actualmente como un proceso destinado a producir un producto de calidad; la idea de que el agua
regenerada es un agua de escasa calidad es, en su planteamiento general, errónea.
a) Reutilización en usos agrícolas
Los usos agrícolas del agua son, como ya se ha indicado, el principal campo de aplicación de la
reutilización directa del agua. La principal ventaja que presenta el sistema frente a los demás es el
alto aporte de elementos nutritivos en el agua residual, resultando un alto poder fertilizante. Por el
contrario, el uso de esta agua conlleva determinados riesgos sanitarios, así como la posibilidad de
contaminar los acuíferos o los propios suelos.
Aunque la técnica está muy desarrollada, no siempre es factible, puesto que el agua residual se
genera y depura en las ciudades y su entorno próximo, pudiendo no existir en sus alrededores
zonas regables en las que aprovechar estas aguas, lo que obligaría a la inversión de elevadas
cantidades en obras de transporte y conducción.
La calidad resultante de las aguas empleadas en este uso será, como ya se ha indicado, la
detallada en el subapartado 9.3.1 y los posibles tratamientos para lograr dichos objetivos de
calidad serán alguno de los tratamientos primarios o secundarios indicados en el mismo
subapartado 9.3.1. Se adjunta a continuación la tabla 13.2 en la que se resumen las condiciones
que deben cumplir las aguas reutilizadas para fines agrícolas, según el proyecto de Real Decreto
por el que se establecen las condiciones básicas para la reutilización directa de las aguas
residuales.
A pesar de lo dicho, en cuanto dicho proyecto de Real Decreto no esté definitivamente aprobado,
algunos Planes de cuenca prescriben determinadas condiciones para la reutilización de las aguas
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Gestión de recursos hídricos 334
residuales en usos agrícolas. En concreto, el Plan del Guadalquivir prevé las condiciones de la
tabla 13.3, y el Plan del Guadiana, en su artículo 12 establece lo que se indica a continuación.
Tabla 13.2 Condiciones que deben cumplir las aguas reutilizadas para riego agrícola cuando procedan de
aguas residuales urbanas o de industrias cuyos vertidos tienen características análogas a las de las urbanas
Tipo de cultivo Tratamiento Nematodos
intestinales
Calidad Agua
Riego de césped y plantas ornamentales con
contacto directo (parques públicos, campos
de golf, etc.)
Secundario
Filtración
Desinfección
< 1 /l pH = 6-9
SS < 10 mg/l
DBO5 < 10 mg/l
Coli fecal < 10/100 ml
Cl
2
residual > 0,6 mg/l
Riego de cultivos para consumir en crudo Secundario
Filtración
Desinfección
< 1 /l pH = 6-9
SS < 10 mg/l
DBO5 < 10 mg/l
Coli fecal < 10/100 ml
Cl
2
residual > 0,6 mg/l
Riego de césped, zonas arbóreas y otras
áreas donde el acceso público está
restringido o es infrecuente
Secundario
Desinfección
< 1 /l pH = 6-9
SS < 30 mg/l
DBO5 < 30 mg/l
Coli fecal< 200/100 ml
Cl
2
residual > 0,3 mg/l
Riego de huertos y frutales así como
hortalizas para consumir cocidas (no deben
recogerse frutos del suelo)
Secundario
Desinfección
< 1 /l pH = 6-9
SS < 30 mg/l
DBO5 < 30 mg/l
Coli fecal< 200/100 ml
Cl
2
residual > 0,3 mg/l
Riego de cereales, cultivos industriales,
forraje, pastos
Secundario
Desinfección
< 1 /l pH = 6-9
SS < 45 mg/l
DBO5 < 45 mg/l
Coli fecal< 500/100 ml
Cl
2
residual > 0,1 mg/l

1. Las aguas procedentes de vertidos, una vez depurados y previo informe favorable de las
autoridades sanitarias, serán susceptibles de reutilización con las limitaciones que se
indican, para nuevos regadíos o reforzamiento de zonas en explotación que se encuentren
en situaciones de precariedad. En las zonas de déficit, la reutilización se utilizará
exclusivamente para sustituir derechos de aguas para usos de riego o industriales.
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13 Reutilización planificada del agua 335
a) Su aplicación se realizará en función de su contenido bacteriológico, la presencia de
fitotóxicos, su conductividad (por el peligro de salinización que representa), el
índice de absorción al sodio (SAR) y el contenido de cloruros y sulfatos.
b) Para la reutilización de esta agua residuales deberá haberse realizado, cuando menos,
una depuración de tipo primario de las mismas.
2. Las limitaciones a su utilización en función de la finalidad y tipo de aplicación son:
a) Las aguas usadas para el riego de cultivos que han de ser consumidos en crudo,
campos deportivos o parques públicos estarán exentos de nematodos intestinales y
contarán con menos de 2.000 coliformes fecales por cada 100 ml.
b) En los riegos destinados a cereales, cultivos industriales, pastos árboles y forrajes,
las aguas empleadas estarán exentas de nematodos intestinales.
c) En los riegos localizados de los cultivos incluidos en el apartado anterior no se
impondrán limitaciones si no hay exposición de los trabajadores ni de público.
d) El empleo de esta agua para el riego deberá contar con el informe previo favorable
de las autoridades sanitarias.
Tabla 13.3 Plan Hidrológico del Guadalquivir. Condiciones para la reutilización en usos agrícolas
Aplicaciones Condiciones de calidad Tratamiento
orientativo
Riego de vegetales de consumo en crudo Nematodos < 1/l CF/100 ml<1000 Estanques de
estabilización
Riego de cultivos industriales, madereros
y forrajeros, cereales, árboles frutales y
cultivos para conservas o cocinados
Nematodos < 1/l Retención en
estanques de
estabilización


b) Reutilización en usos municipales y recreativos
Los principales usos comprendidos en este epígrafe serían los siguientes:
- riego de masas forestales de propiedad pública
- riego de parques y jardines públicos
- riego de calles
- riego de campos de golf
- embalsamiento para prevención de incendios
- creación de lagos artificiales
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Gestión de recursos hídricos 336
Además de la indudable ventaja de, en áreas de insuficiencia de recursos hídricos como las zonas
litorales españolas, evitar la satisfacción de estos usos con los recursos convencionales, la
reutilización soluciona el problema de los vertidos de las aguas residuales de estas zonas.
Efectivamente, una ciudad tiene una producción continua de aguas fecales que han de ser
eliminadas y con este sistema de explotación del recurso se puede hacer que el consumo de agua
residual para estos fines equilibre la producción, dándose solución a este problema.
La reutilización del agua residual para estos fines conlleva la necesidad de una red de distribución
doble, una para el agua potable y otra para la reutilizada, con el fin de evitar que accidentalmente
se destinase al consumo humano el agua reutilizada. Respecto al embalsamiento en estanques, en
la tabla 13.4 se resumen las condiciones que deben cumplir las aguas residuales para este fin,
según el proyecto de Real Decreto por el que se establecen las condiciones básicas para la
reutilización directa de las aguas residuales.
Tabla 13.4 Condiciones que deben cumplir las aguas reutilizadas para embalsamiento en estanques
Tipo de uso Tratamiento indicativo Nematodos
intestinales
Calidad Agua
Uso recreativo, con posible
contacto (pesca, navegación
etc.) del público con las aguas
Secundario
Filtración o tratamiento
equivalente
< 1 /l pH = 6-9
SS < 10 mg/l
DBO5 < 10 mg/l
Coli fecal < 10/100 ml
Uso recreativo sin contacto
previsible del público con las
aguas
Secundario < 1 /l pH = 6-9
SS < 30 mg/l
DBO5 < 30 mg/l
Coli fecal<10.000/100 ml


c) Reutilización en usos industriales
El agua residual urbana puede reutilizarse con fines industriales en actividades tales como las
siguientes (excepto en la industria alimentaria, en la cual suele estar prohibido el uso de aguas
residuales depuradas):
- lavado y transporte de materias primas
- transporte de residuos
- lavado de productos acabados o semiacabados
- refrigeración y/o calentamiento
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13 Reutilización planificada del agua 337
En estos usos, como ya se indicó en el capítulo 9, no se necesita agua de excesiva calidad, por lo
que la reutilización es para estos usos un excelente campo de aplicación. Cuando las aguas
residuales se utilicen para refrigeración se deberá prestar especial atención a problemas tales
como corrosión, incrustaciones, desarrollos biológicos excesivos o formación de lodos que no
aparecían en el caso de utilizar aguas superficiales o subterráneas. El contenido en coliformes
fecales deberá ser menor de 200/100 ml en refrigeración en circuito cerrado y menor de
10.000/100 ml en circuito abierto. En el caso de aprovechamiento térmico, el alto poder calorífico
de determinadas aguas residuales industriales las hacen especialmente recomendables para este
fin.
13.3.3 Reutilización de efluentes industriales con tratamiento previo
a) Reutilización con fines industriales
Las aguas residuales de origen industrial, al igual que las domésticas, tienen un alto poder
energético, por lo que su reutilización para otros fines presenta indudables ventajas. En general, la
reutilización de las aguas residuales de una industria únicamente puede llevarse a cabo cuando no
se encuentran mezcladas con vertidos procedentes de otras industrias o, en general, de núcleos
poblacionales, ya que la mezcla, en primer lugar, disminuye su capacidad energética y, en
segundo lugar, pueden originarse reacciones químicas de neutralización que hagan inviable la
reutilización. Por ello, cuando las aguas residuales industriales se reutilicen con fines industriales,
únicamente podrá hacerse en la propia industria en la que se generaron. Respecto a los posibles
usos dentro de la industria, son de aplicación los mismos que se indicaron en el anterior
subapartado 13.3.2.c.
Reutilización con fines agrícolas
Cuando las aguas residuales industriales se reutilicen para fines agrícolas, además de las
consideraciones indicadas en el subapartado 13.3.2.a, deberán garantizarse que los metales
contenidos en las aguas residuales no sobrepasarán los límites que se indican en la tabla 13.5
según el proyecto de Real Decreto por el que se establecen las condiciones básicas para la
reutilización directa de las aguas residuales.
13.3.4 Reutilización de efluentes agrícolas
La reutilización de las aguas residuales procedentes de la agricultura tiene su campo de aplicación en
los propios usos agrícolas del agua. En España puede citarse como ejemplo típico el aprovechamiento
de los recursos hidráulicos de la vega del Segura, donde el sistema de riegos, establecido desde
tiempos de los árabes, se basa en dar tres usos consecutivos al agua (vega alta primero, vega media
después y vega baja por último) mediante el procedimiento de convertir los drenajes de los sistemas
superiores en acequias alimentadoras de los inferiores.
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Gestión de recursos hídricos 338
Tabla 13.5 Condiciones que deben cumplir las aguas reutilizadas para riego agrícola cuando procedan de
aguas residuales industriales
Elemento mg/l Métodos de análisis Frecuencia
Aluminio 2 Absorción atómica o espectrofotometría Semestral
Arsénico 1 Id. Id.
Boro 2 Id. Mensual
Cadmio 0,05 Absorción atómica Semestral
Cromo III 2 Absorción atómica o espectrofotometría
de absorción molecular
Id.
Cromo VI 0,2 Id. Id.
Hierro 10 Id. Id.
Manganeso 10 Id. Id.
Níquel 2 Absorción atómica Semestral
Mercurio 0,1 Absorción atómica Semestral
Plomo 0,5 Absorción atómica Semestral
Selenio 0,02 Id. Id.
Estaño 10 Absorción atómica Semestral
Cobre 5 Absorción atómica o espectrofotometría
de absorción molecular
Semestral
Cinc 10 Id. Id.
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14 El ahorro de agua 339
14 El ahorro de agua
14.1 Introducción
La economía y la racionalización de los usos del agua es uno de los contenidos necesarios de la
planificación hidrológica fijados por la Ley de Aguas que, en su artículo 38.1, establece:
“ La planificación hidrológica tendrá por objetivos generales conseguir la mejor satisfacción de las
demandas de agua y equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial, incrementando las
disponibilidades del recurso, protegiendo su calidad, economizando su empleo y racionalizando sus
usos en armonía con el medio ambiente y los demás recursos naturales”.
Para ello, la planificación hidrológica deberá prever una serie de medidas, entre las que cabe destacar
las siguientes:
a) Ajuste y modulación de las dotaciones y garantías correspondientes a cada uso. Las dotaciones
recomendadas para la elaboración de los Planes Hidrológicos de cuenca fueron desarrolladas en
los respectivos capítulos relativos a cada uso del agua y figuran en las tablas 4.3, 4.8, 5.3 y 6.6
b) Programas de ahorro de agua y de mejora de la eficiencia en su empleo
c) Actuaciones encaminadas a evitar el abuso del derecho en la utilización de las aguas y el
desperdicio o mal uso de las mismas
d) Racionalización de los programas de nuevas transformaciones en regadío, aplicando criterios de
viabilidad económica y teniendo en cuenta la disponibilidad del recurso, en el marco de la política
agraria
Entre las causas más habituales de un consumo excesivo de agua pueden citarse las siguientes:
- Infraestructuras anticuadas o mal conservadas
- Sistemas de gestión y explotación obsoletos
- Indefinición de los términos de las concesiones
© Los autores, 2000; © Edicions UPC, 2000.
Gestión de recursos hídricos 340
- Procedimientos o hábitos de riego anticuados
- Falta de control de los caudales utilizados
Por lo tanto, en cualquier caso, los principales factores que inciden en las posibilidades de ahorro de
agua serán, en general, los siguientes:
- El grado de escasez del recurso, que determina la predisposición al ahorro de agua por parte de
los usuarios (zonas con escasez de recursos son más propensas a ahorrar agua que áreas
excedentarias)
- Las características técnicas de la infraestructura utilizada. Cuanto más antiguas sean éstas,
mayores serán las pérdidas de agua y mayores también, por lo tanto, las posibilidades de ahorrar
agua mediante la realización de planes de mejora
- El sistema tarifario utilizado. Si el precio del agua no es en función del volumen consumido, no se
fomenta el ahorro de agua, antes bien al contrario, se incentivan posturas derrochadoras
El ahorro de agua concebido como recurso no convencional para satisfacer demandas supone, por
tanto, disponer del recurso economizando la utilización del agua en otros usos: utilizando menos agua,
por ejemplo, para producir cereales, fabricar acero o abastecer a una población, se incrementa el agua
disponible para otros usos de forma tan segura como obteniéndola de las aguas superficiales o de las
subterráneas. A diferencia de los demás recursos estudiados, el ahorro del agua actúa desde el lado de
la demanda y no del de la oferta. Sin embargo, al ahorro del agua en ocasiones no se le estudia como
un recurso no convencional, sino simplemente como una técnica de gestión de la demanda. En
cualquier caso, en el presente texto se le va a considerar como un recurso no convencional (ver
subapartado 1.1.4), que presenta, entre otras, las siguientes características:
- Las actuaciones y medidas para ahorrar agua, salvo excepciones, producen menos afección al
medio natural que la utilización de los recursos convencionales
- En general, en las cuencas deficitarias se realiza un uso más eficiente del recurso que en las
excedentarias, por lo que es en estas cuencas con superávit en las que se puede ahorrar agua para
transportarla a su lugar de utilización futura
- Habitualmente los usuarios del agua están amparados por un derecho concesional, por el que la
administración les permite utilizar el recurso sin incurrir en abuso. Por ello, salvo en situaciones
desproporcionadas, no se podrá imponer obligatoriamente la utilización de técnicas costosas para
ahorrar agua, si bien será conveniente fomentar la introducción de dichas tecnologías
- El espíritu de la Ley de Aguas de 1.985 es el de lograr un uso eficiente del recurso, excluyendo
como modo para lograrlo el efecto disuasor del precio del agua
- Las actividades que demandan agua son, en general, de tipo económico, en las que el recurso
hidráulico es habitualmente un factor más de producción, por lo que el ahorro del agua será
rentable cuando signifique una disminución del coste del agua o una mayor garantía de satisfacer
las demandas. Puede darse el caso de, por ejemplo, regadíos en los que el ahorro del agua, siendo
© Los autores, 2000; © Edicions UPC, 2000.
14 El ahorro de agua 341
técnicamente viable, no sea de interés, bien porque el recurso sea abundante y no existan
demandas de otros sectores que lo soliciten, bien porque los retornos puedan ser utilizados aguas
abajo o por otras causas similares
- Para poder ahorrar agua se hace necesario, en primer lugar, un perfecto conocimiento del recurso
consumido. De aquí que cada vez preocupe más la instalación de contadores y equipos de medida
del agua consumida para poder actuar sobre dichos volúmenes. La situación actual en España es
aún bastante precaria en cuanto al conocimiento real de los consumos, por lo que los Planes de
cuenca hacen un especial esfuerzo en mejorar esta situación. Por ejemplo, el Plan del Júcar en su
artículo 13 establece lo siguiente:
“En los aprovechamientos de abastecimientos, usos industriales y cuando el volumen
utilizado sea superior a 100.000 m
3
/año, salvo que el correspondiente plan de explotación
establezca un límite distinto, se procederá, a cargo del titular, a la instalación de contadores u
otros instrumentos de medida.
Para las concesiones posteriores a la entrada en vigor de este Plan, se exigirá la instalación de
dispositivos de aforo que permitan el control de caudal y volumen realmente utilizados, con
los mismos condicionantes del apartado anterior”.
No obstante lo anterior, el ahorro de agua como sistema de utilización de los recursos resulta el más
controvertido de todos los posibles, en cuanto a los resultados obtenidos por medio del mismo.
En la figura 14.1.a se muestra un esquema de utilización, en el cual, para atender una demanda neta de
50 hm
3
/año, es necesario detraer del cauce 80 hm
3
/año (demanda bruta), produciéndose unos retorno
de 20 hm
3
/año, con lo que los recursos disponibles aguas abajo de esta demanda serían de 60 hm
3
/año,
suponiendo que aguas arriba fueran de 120 hm
3
/año. Las pérdidas que se producirían serían, por lo
tanto, de 30 hm
3
/año entre la demanda bruta y la neta, y de otros 30 hm
3
/año, entre ésta y el retorno.
Si, en teoría, se pone en marcha un plan de ahorro para disminuir la demanda bruta hasta 60 hm
3
/año y
aumentar los retornos hasta 40 hm
3
/año, las disponibilidades de agua aguas abajo del punto de
demanda se elevarían hasta 100 hm
3
/año, como se puede ver en el esquema de la figura 14.1.b,
habiéndose incrementado en 40 hm
3
/año las disponibilidades de agua, gracias a utilizar el ahorro de
agua como sistema de utilización del recurso.
Ocurre sin embargo, que la práctica no es así. El esquema de funcionamiento mostrado en la figura
14.1.a no responde del todo a la realidad, ya que los consumos que en verdad se producen no son la
diferencia entre la demanda bruta y la neta, o entre ésta y el retorno al cauce (tal como se ha dibujado
en dicha figura 14.1.a), sino solamente una fracción de dichas diferencias (debido al consumo del
propio uso y a la evaporación del agua), produciéndose unos retornos difusos a los cauces a través de
las redes secundarias de la cuenca, de los acuíferos, por el fenómeno de la filtración, etc.
Así, siguiendo el ejemplo anterior, si suponemos que en la actualidad los consumos que realmente se
producen debidos al propio uso del agua y a la evaporación son, por ejemplo, de 20 hm
3
/año en total,
se producirían unos retornos difusos al cauce de 40 hm
3
/año, tal como se muestra en la figura 14.2.a,
por lo que las disponibilidades aguas abajo del punto de demanda en la actualidad no serían de 60,
sino de 100 hm
3
/año.
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Gestión de recursos hídricos 342
40 hm3/año
120 hm3/año
Db1=80 hm3/año
60 hm3/año
R=20 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
(a) sin ahorro de agua
30 hm3/año
30 hm3/año 10 hm3/año
(b) con ahorro de agua
R=40 hm3/año
100 hm3/año
10 hm3/año
Db1=60 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
120 hm3/año
60 hm3/año
Fig. 14.1 Esquema de utilización de los recursos de una cuenca
Así las cosas, si se pusiera en práctica el plan de ahorro comentado en párrafos anteriores que
disminuyera la demanda neta y el retorno hasta 60 y 40 hm
3
/año respectivamente, disminuirían
también las pérdidas por evaporación, ya que el agua circulando por el sistema es menor. Si
suponemos que, en este caso, esas pérdidas sean de 10 hm
3
/año, los retornos difusos que en este caso
se generarían ascenderían a 10 hm
3
/año, con lo que, según se muestra en el esquema de la figura
14.2.b, las disponibilidades de agua aguas abajo del punto de demanda serían de 110 hm
3
/año,
mayores siempre que en el caso de no ahorrar agua, pero no tanto como en teoría cabía suponer.
En cualquier caso, por lo tanto, el ahorro de agua como sistema de utilización del recurso aumentará
las disponibilidades de agua y disminuirá los valores de las pérdidas reales del sistema, así como los
de los retornos difusos, gestionando los recursos hídricos de una manera más eficiente.
La utilidad de estos retornos difusos para atender demandas de agua, si bien es cierto que hay que
considerarlos a efectos del balance hídrico de la cuenca, es muy controvertida, ya que, aunque es
verdad que todo el agua que no se consume es susceptible de ser utilizada, no menos cierto es que es
difícil evaluar la cantidad de recurso que realmente retorna al sistema, los emplazamientos físicos de
dichos retornos, la calidad de ese agua, etc. La presencia de dichos retornos difusos generará, además,
efectos secundarios indeseables, tales como la posible salinización de suelos, encharcamientos, etc.
© Los autores, 2000; © Edicions UPC, 2000.
14 El ahorro de agua 343
Todas las reflexiones expuestas convierten, por lo tanto, el ahorro del agua en un sistema de
utilización del recurso que obtiene resultados muy variables en función de la consideración que se
haga de estos retornos difusos.
60 hm3/año
120 hm3/año
Db1=80 hm3/año
100 hm3/año
R=20 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
(a) sin ahorro de agua
10 hm3/año
10 hm3/año 5 hm3/año
(b) con ahorro de agua
R=40 hm3/año
110 hm3/año
5 hm3/año
Db1=60 hm3/año
Dn1=50
hm3/año
120 hm3/año
40 hm3/año
80 hm3/año
20 hm3/año
20 hm3/año
5 hm3/año
5 hm3/año
70 hm3/año
65 hm3/año
60 hm3/año
Fig. 14.2 Esquema de utilización de los recursos de una cuenca
A pesar de todo, el regadío, por la gran cantidad de agua que demanda, se convierte en el principal
objetivo de cualquier programa de ahorro de agua. Cantidades proporcionalmente pequeñas significan,
en términos absolutos, volúmenes importantes
25
. Los usos domésticos, aunque cuantitativamente
utilicen menos agua que los anteriores agrícolas, son también un campo interesante para el ahorro de
agua, ya que la inversión necesaria para su almacenamiento, tratamiento, distribución, así como su
recogida en redes de alcantarillado, precisa de importantes capitales para su construcción, explotación
y mantenimiento, mayores que en los anteriores usos agrícolas del agua. La reducción de los
consumos unitarios en los abastecimientos se traduce, por lo tanto, en un aminoramiento de todas
estas inversiones
Para lograr estos objetivos de ahorro de agua, en el ámbito de los usos agrícolas, surgen los programas
de modernización de regadíos (ver subapartado 14.2.2.) y, en general para cualquier otro uso, los
denominados Programas Integrados de Gestión de la Demanda de Agua (o, en general Programas de

25
En la actualidad, el regadío en España supone una demanda total de aproximadamente 25.000 hm
3
anuales, por lo que
una reducción del 4% serían 1.000 hm
3
/año, cifra comparable con el total de la demanda industrial.
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Gestión de recursos hídricos 344
Ahorro de Agua), los cuales son una iniciativa que persigue la realización coordinada de una serie de
actividades orientadas a reducir la demanda de agua y a mejorar la eficiencia en el uso de los recursos.
En España, estos Programas Integrados de la Gestión de la Demanda de Agua son una técnica
novedosa que está comenzando a aplicarse en algunos sectores (especialmente en los abastecimientos
urbanos) y su interés viene avalado por el éxito que este tipo de programas ha alcanzado en Estados
Unidos, especialmente en California, a lo largo de los últimos años.
14.2 Contenido de un programa de ahorro de agua
Aunque el contenido de un programa de ahorro de agua es variable según el uso a que esté destinada
(doméstico, industrial, regadío, etc.), todos ellos suelen perseguir unos objetivos comunes que se
pueden concretar en los siguientes aspectos:
- Minimizar el uso de los recursos hídricos
- Mantener la calidad y la regularidad del servicio
- Satisfacer las demandas previsibles en un futuro
- Mantener los costos globales del uso del agua para los abonados
- Asegurar el equilibrio económico y financiero de la empresa suministradora
Para lograr estos objetivos, se han de contemplar una serie de intervenciones, convenientemente
articuladas entre sí, que favorezcan los cambios de hábitos en los usos del agua, la mejora en la
eficiencia de los recursos hídricos disponibles y la previsión de utilizar otros recursos alternativos a
los habituales. Estas intervenciones se pueden clasificar en los grupos siguientes:
- Medidas de gestión
- Medidas de eficiencia
- Medidas de sustitución
14.2.1 Medidas de gestión
Estas medidas están directamente encaminadas a lograr una disminución en los consumos de agua sin
que medien intervenciones técnicas sobre los sistemas de suministro o sobre los dispositivos de
consumo. Básicamente, incluyen actividades de los siguientes tipos:
a) Concienciación ciudadana. Se trata de actividades tales como campañas de información y
promoción destinadas a dar a conocer el programa y a promover el ahorro voluntario del agua.
Estas actividades persiguen convencer a los usuarios que pueden obtener un mismo nivel de
calidad de las actividades que realizan consumiendo menos agua.
b) Cursos de formación a los usuarios del agua. Las actividades perseguidas por estos programas son
las encaminadas a que los diferentes usuarios del agua de sectores varios se familiaricen con
técnicas que supongan un ahorro efectivo de agua.
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14 El ahorro de agua 345
c) Tarificación y contratación. Son actividades de modificación de la estructura actual de las tarifas
que se cobran por el suministro de agua, encaminadas a prevenir el despilfarro. En el caso de que
el programa esté destinado a un uso agrícola del agua, una actividad típica sería la modificación
de las tarifas en el cobro del agua, pasando a facturarla por m
3
realmente consumido en vez de un
canon por superficie cultivada, tal y como se hace con frecuencia en la actualidad. Otras medidas
habituales dentro de estas actividades podrían ser las siguientes:
- Reducción de las tarifas en el caso de consumos reducidos
- Creación de un canon para el fomento del uso racional que gravara el consumo que excediera
del umbral técnicamente razonable
- Establecimiento, en general, de una tarifa binómica que establezca un precio marginal
creciente a partir de determinados valores del consumo
En cualquier caso, en general, allá dónde hay posibilidades de ahorro de agua, conforme lo
indicado en el apartado 14.1, un aumento de las tarifas suele ir acompañado de un ahorro de agua.
Esto se ve claramente al estudiar las curvas de demanda de agua, las cuales se explican en el
capítulo 17 al tratar los aspectos relativos a la economía del agua. No obstante, como ya se ha
indicado, conviene recordar que no es el espíritu de la Ley de Aguas de 1.985 el uso del precio
como elemento disuasorio del consumo de agua.
Régimen sancionador. Son actividades encaminadas a establecer sanciones a aquellos usuarios que
incurran en situaciones de despilfarro de agua. El caso límite sería la posibilidad de revocar
concesiones a usuarios reincidentes en faltas de extrema gravedad en épocas de sequía.
14.2.2 Medidas de eficiencia
Como ya se indicó en el apartado 3.2, se entiende por eficiencia de un uso del agua a la relación
existente entre el volumen estrictamente necesario para su satisfacción y el que realmente se
suministra. Las medidas de eficiencia son las destinadas a mejorar este parámetro. Son, al contrario
que las anteriores, las encaminadas a lograr una reducción de los consumos de agua mediante la
introducción de modificaciones técnicas en los equipos y dispositivos de consumos (fontanería y
grifería, hidrantes, tuberías forzadas, etc.). Las actividades que comprenden estos programas son
altamente variables en función de los usuarios a los que esté destinado el programa en cuestión, siendo
en general, comunes a cualquier uso las siguientes actividades:
- Modernización de regadíos
- Mejora de las redes de saneamiento y/o drenaje
- Detección y eliminación de fugas en las redes de distribución
Usos domésticos del agua. Las medidas podrán ser, entre otras, las siguientes:
- Actividades que realicen los particulares en sus casas. Por ejemplo:
Disminución de descargas en los inodoros
Disminución del tiempo de uso de los grifos
Disminución de la duración de las duchas
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Gestión de recursos hídricos 346
Eliminación de las cargas parciales de lavadoras o lavavajillas
Reducción del numero de llenados de las piscinas
Instalación de inodoros y grifería de bajo consumo
Instalación de un sistema de lluvia para usos domésticos secundarios
- Actividades que realicen los servicios de las comunidades de vecinos. Por ejemplo:
Disminución de los riegos de las calles
Instalación de sistemas de riego por goteo
- Actividades en la red de distribución. Por ejemplo:
Implantación de nuevos depósitos de regulación
Sustitución de antiguas tuberías de abastecimiento
Colocación de nueva valvulería
Usos industriales del agua
Las medidas contempladas en este caso buscarán la reducción de los consumos de agua en las
industrias mediante las modificaciones técnicas oportunas en cada caso. Se trata, por ejemplo, de
estudiar los procesos productivos de cada industria en particular, al objeto de poder establecer
pautas que permitan reducir los consumos de agua (circuitos cerrados de refrigeración en vez de
refrigeración continua, etc.). El grueso de las medidas, en este caso, pasa por instalar procesos de
reciclado del agua, especialmente en el caso de la refrigeración, de modo que se consuma menos
agua por unidad de producto fabricado, a costa, eso sí, de aumentar el consumo cuantitativo y
cualitativo por m
3
de agua utilizada. Cuando unos determinados recursos ya utilizados se recogen
de uno o varios sitios, se tratan y se vuelven a distribuir a nuevos usuarios, el proceso se conoce
como reutilización (ver capítulo 13). Si el usuario que utiliza los recursos es el mismo que
inicialmente, se denomina reciclaje.
Usos agrícolas del agua
Entre las mejoras habituales de la eficiencia de un regadío pueden citarse las siguientes,
clasificadas en función de que mejoren la eficiencia de la conducción, de la distribución o de la
aplicación, conforme se definieron en el subapartado 6.7.3:
- Eficiencia de la conducción
Revestimiento de canales de tierra y estudio de nuevas secciones
Rehabilitación de cajeros, soleras y juntas
Diseño, construcción y/o adecuación de las secciones hidráulicas para caudales acordes a los
que hoy demanda el agricultor, evitándose pérdidas por desbordamiento
Construcción de balsas de regulación
Mecanización y automatización de toda la red, especialmente de los elementos de regulación,
para así evitar pérdidas por alivios innecesarios
Acondicionamiento y sustitución de obras singulares, especialmente de los sifones
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14 El ahorro de agua 347
- Eficiencia de la distribución. Además de medidas similares a las anteriores, cabe destacar las
siguientes:
Acondicionamiento y racionalización de las captaciones, especialmente en aquellos casos en
que las mismas constituyen numerosos azudes de derivación, generalmente rudimentarios, a
lo largo de un curso de agua
Conversión de las redes de distribución en tierra por redes de tuberías en baja presión,
diseñando las mismas para grados de usos acordes con las demandas actuales y futuras de los
regantes
- Eficiencia de la aplicación
Implantación de sistemas que mejoren la eficiencia
En la tabla 14.1 se resume la situación por cuencas del aprovechamiento actual de los recursos
hídricos en las Grandes Zonas Regables de España (1,5 millones de hectáreas de un total de 3
millones), en el que se puede ver que la eficiencia media es de 0,55 y la eficiencia potencial del
0,75 (definida ésta como la relación entre la eficiencia media actual y la eficiencia media
razonable alcanzable con una buena gestión y una adecuada infraestructura).
Tabla 14.1 Eficiencia en los regadios españoles
Cuenca Consumo
(hm
3
/año)
Superficie
(has)
Dotación
bruta
(m
3
/ha/año)
Dotación
neta
(m
3
/ha/año)
Eficiencia
estimada
Eficiencia
razonable
Eficiencia
potencial
Norte 124 7.931 15.685 2.600 0,17 0,70 0,25
Duero 1270 178.953 7.097 3.400 0,48 0,70 0,68
Tajo 1268 102.484 12.372 4.400 0,36 0,70 0,51
Guadiana 999 114.102 8.757 4.400 0,50 0,70 0,71
Guadalquivir 1465 208.618 7.024 4.500 0,64 0,75 0,85
Sur 185 23.694 7.804 4.700 0,60 0,85 0,70
Segura 1224 226.054 5.418 4.600 0,85 0,85 1,00
Júcar 1681 199.082 8.447 4.500 0,53 0,75 0,70
Ebro 3867 437.252 8.860 4.500 0,51 0,70 0,73
Total 12094 1.498.170 8.072 4.400 0,55 0,74 0,74
Procedencia: Seminario “Economía y racionalización de los usos del agua”. Universidad Internacional
Menéndez Pelayo. Santander, 1.994
Dentro de las medidas de mejora de la eficiencia de los usos agrícolas del agua, hay que destacar
los programas de modernización de regadíos, los cuáles suponen el replanteamiento del sistema
de riego considerando los aspectos económicos, sociales y agrícolas de la presente situación, a
diferencia de la reconstrucción o de la rehabilitación, que supone la simple sustitución de obras
viejas por obras nuevas.
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Gestión de recursos hídricos 348
La deficiencia de muchas zonas regables no es sólo debida a la falta de una mejor tecnología, sino
a la ausencia de una adecuada gestión, junto con problemas sociales, políticos, económicos y
humanos. Por ello, la modernización de un regadío no debe estar solo basada en aspectos
económicos, sino que debe estudiar el regadío en su conjunto, incluyendo aspectos culturales o
sociales.
Así, las medidas que debe contemplar un proyecto de modernización de regadíos, además de las
ya indicadas en el presente capítulo, podrán ser, entre otras, las siguientes:
- Organización de las Comunidades de Regantes
- Fomento y mejora de cooperativas de comercialización y explotación
- Reconsideración de la superficie regable
- Sustitución de cultivos
- Ordenación del riego. Sustitución del sistema de riego empleado
A modo de ejemplo, el Plan Hidrológico del Tajo prevé las siguientes medidas en lo relativo a los
proyectos de modernización de sus regadíos:
1. Favorecer el ahorro de agua mediante la implantación de tarifas vinculadas con el
consumo real de agua, cuando proceda
2. La implantación de un sistema de medida y su correspondiente tarificación y control, a
nivel de toma de acequia principal cuando menos
3. Impulsar la utilización de variedades que permitan adelantar la época de siembra y
floraciones
4. Potenciar y facilitar el cambio de los métodos de riego a otros de mayor eficiencia y
menor coste
5. Desarrollar programas de divulgación de las modernas técnicas de aplicación de agua
entre los usuarios
6. Aumentar la investigación aplicada y concretada a las condiciones climatoedáficas para
definir correctamente los parámetros directores del diseño de zonas regables, así como
estudiar la relación existente entre las dotaciones aplicadas y los rendimientos obtenidos
7. Capacitar a los usuarios en el manejo del agua en parcela para aumentar la eficiencia,
llegando a impartir cursillos sobre el tema si fuera necesario
8. Realizar estudios periódicos de viabilidad en las zonas regables existentes con el fin de
establecer las oportunas mejoras en el caso de ser viable su explotación desde un punto
de vista económico social
9. Desarrollar planes de disminución de pérdidas de agua en transporte y distribución,
debidas a circunstancias, operaciones y/o de infiltración
10. Dotar de regulación a los grandes canales de riego, con el fin de mejorar la respuesta de
los mismos a la demanda
11. Reducir la contaminación difusa
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14 El ahorro de agua 349
Usos hidroeléctricos del agua
Aquí las actividades previstas en el programa estarán encaminadas especialmente a la reducción
de las pérdidas de carga que se producen en la tubería forzada del aprovechamiento (codos,
derivaciones, tés, etc).
14.2.3 Medidas de sustitución
En estos programas se fomenta la sustitución del recurso hidráulico que se esté usando en un momento
dado para el suministro de cada demanda por el uso de otros recursos que supongan una economía en
el sistema. Las actividades comprendidas en el programa son también muy variables dependiendo del
sector en el que nos encontremos, pero pueden destacarse las siguientes:
- Reutilización de aguas depuradas. Esta actividad puede plantearse para los usos agrícolas del
agua, para algunos industriales, etc
- Utilización conjunta de las aguas superficiales y subterráneas
- Utilización de recursos alternativos. Aplicación de otros recursos de agua para usos tales como
riego de calles, jardinería, etc.
14.3 Ejemplos de aplicación
14.3.1 Usos domésticos del agua
Como ejemplo de un programa de ahorro de agua concreto, se resumen en el presente apartado los
trabajos desarrollados en la ciudad de Alicante, en la que se ha elaborado un Programa Integrado de
Gestión de la Demanda de Agua encaminado a tal fin. Dicho iniciativa prevé las actividades que se
indican a continuación:
Medidas de ahorro
- Programas de concienciación ciudadana
Campaña de información y promoción
- Programas de tarificación y contratación
Modificación de la estructura de las tarifas
Nuevos modelos de contratación
Medidas de eficiencia
- Programas de eficiencia en el ámbito residencial
Mejora de la eficiencia en los usos residenciales interiores
Mejora de la eficiencia en los usos residenciales exteriores
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Gestión de recursos hídricos 350
- Programas de eficiencia en el ámbito industrial
Mejora de la eficiencia en actividades industriales
Mejora de la eficiencia en actividades de servicios
Mejora de la eficiencia en actividades institucionales
Medidas de sustitución
- Reutilización de aguas residuales depuradas
- Utilización de recursos alternativos
Medidas de gestión
Recapitulando los datos de los costes y de los resultados esperados, la inversión estimada para el
Programa en Alicante es de 1.498 millones de pesetas para una reducción esperada de la demanda de
casi 6,0 hm
3
/año, lo cual supone una inversión cercana a las 250 pts/m
3
ahorrado, desglosados en los
conceptos que se indican en la tabla 14.2.
Tabla 14.2 Resumen de costes y ahorro esperados en el Programa de Gestión Integrada de la Demanda de
Alicante
Programa Ahorro (m
3
/año) Coste (M pts.)
Información ----- 193
Tarifas 775.000 --
Contratos ----- --
Interior hogares 2.200.000 597
Exterior hogares 320.000 81
Industrias 151.000 41
Servicios 375.000 63
Instituciones 425.000 63
Reutilización aguas 1.000.000 315
Recursos alternativos 700.000 145
Medidas de gestión ----- 165
Total 5.946.000 1.498
Por otro lado, los respectivos Planes de cuenca pueden establecer las previsiones de ahorro de agua
que entiendan son razonables en sus respectivos ámbitos. El Plan del Guadalquivir, por ejemplo,
establece para los usos domésticos, que las dotaciones de la tabla 4.3 deberán reducirse en un 3% y en
un 6% respectivamente para el primer y segundo año horizonte, siendo deseable un ahorro medio del
10%.
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14 El ahorro de agua 351
14.3.2 Usos agrícolas del agua
Como ejemplo de modernización de zonas regables, puede citarse el plan puesto en marcha al respecto
en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.
Según explica Juan Saura (Jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación del
Guadalquivir) en el seminario Economía y racionalización de los usos del agua organizado por la
UIMP de Santander en 1994, la superficie total de regadíos en la cuenca asciende a 477.000 ha, que
suponen una demanda bruta de 3.097 hm
3
, equivalente al 77% de la demanda total de la cuenca.
Aproximadamente el 88% de esta demanda se atiende con recursos superficiales y el resto a través de
explotación de acuíferos.
El programa de mejora de las infraestructuras de las zonas regables afecta a una superficie total de
197.618 ha, con un consumo de 1.307 hm
3
. La dotación media es de 6.616 m
3
/ha, con el detalle que
puede verse en la tabla 14.3. La demanda media a nivel de parcela en la cuenca del Guadalquivir es de
4.500 m
3
/ha, tal como se indica en la Orden Ministerial sobre Normas para Coordinación de los Planes
Hidrológicos de Cuenca del 24/IX/92, por lo que la eficiencia media actual sería de 4.500/6.616 =
0,60. Este valor es ligeramente inferior al que aparece en la tabla 14.1, debido fundamentalmente a
que en dicha tabla la dotación actual considerada es algo más baja, al no haberse corregido el efecto a
la baja que los últimos años de sequía ha producido en las demandas.
El valor de eficiencia razonable de riego representativo de la cuenca del Guadalquivir es de 0,75, con
lo que la eficiencia potencial actual estaría en el 80%, ligeramente inferior al valor del 85% indicado
en la tabla 14.1, por las razones expuestas. La dotación media expresada en cabecera de canal, con las
actuaciones de modernización sería de 5.885 m
3
/ha (tabla 14.3), sin rebasar en ningún caso los 7.000
m
3
/ha en regadíos a pie, los 6.000 m
3
/ha en riegos por aspersión y los 5.000 m
3
/ha en riegos por goteo,
lo que supondría una eficiencia de 4.500/5.885 = 0,68 y una eficiencia potencial del 0,68/0,75 = 0,90.
El ahorro bruto esperado es de 145 hm
3
, un 12% de la demanda bruta, y el ahorro neto de unos 110
hm
3
al tener en cuenta la disminución de retornos. Este valor de la eficiencia es superior al fijado por
la Orden Ministerial. (0,5 a 0,6), valor este último que se considera, por otro lado, muy bajo. El total
de las inversiones programadas es de 94.846 millones ptas., cuya distribución se resume en:
Actuaciones urgentes 36.159 millones ptas.
Actuaciones necesarias 22.077 millones ptas.
Actuaciones convenientes 36.143 millones ptas.
Control de caudales 467 millones ptas.
Total 94.846 millones ptas.
La programación de inversiones se realiza en un plazo de veinte años (2.012). En la primera mitad
deberían ejecutarse las actuaciones urgentes y un porcentaje significativo de las obras necesarias y
convenientes (52.279 millones pts.), quedando el resto de las inversiones (37.567 millones pts.) para
la segunda década. La inversión total por hectárea sería de 480.000 pts.; si se consideran las obras no
destinadas específicamente al ahorro de agua (caminos, desagües, obras de mera reposición, etc.), esta
cifra bajaría a unas 300.000 ptas./ha, superior a la de 225.000 ptas./ha, media nacional. La inversión
media por m
3
bruto ahorrado es de 350 pts./m
3
, y de 500 pts/m
3
si consideramos el ahorro neto.
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Gestión de recursos hídricos 352
Tabla 14.3 Modernización de Zonas Regables prevista en C.H.Guadalquivir
Situación actual Situación prevista Zonas regables Superfic
ie (ha) D
b
(m
3
/ha) V (hm
3
) D
b
(m
3
/ha) V (hm
3
)
Ahorro (hm
3
)
Viar 11.900 8.325 99,1 7000 83,3 15,8
Sector B-XII 15.070 6.446 97,1 5830 87,9 9,3
Salado de Morón 2.400 6.700 16,1 6123 14,7 1,4
Bornos M.I. 2.000 8.000 16,0 8000 16,0 0,0
Guadalcacín 11.732 8.624 101,2 7000 82,1 19,1
Cacín 8.300 1.233 10,2 8600 10,2 0,0
Cubillas-Colomera 7.370 0 0,0 6000 0,0 0,0
Guadalentín 6.800 2.840 19,3 5000 19,3 0,0
Guadalén 778 5.405 4,2 8000 4,2 0,0
Guadalmena 3.214 5.800 18,6 8000 18,6 0,0
Bembézar M.I. 11.011 8.200 90,3 6860 75,5 14,8
Bembézar M.D: 3.490 9.400 32,8 6858 23,9 8,9
Guadalmellato 7.500 8.686 65,1 6720 50,4 14,7
Fuente Palmera 6.200 4.083 25,3 4000 24,8 0,5
Rumblar 6.348 7.738 49,1 6963 44,2 4,9
Jandulilla 2.000 4.000 8,0 3600 7,2 0,8
Genil M.D. 2.100 7.231 15,2 7000 14,7 0,5
Genil M.I. 5.000 7.000 35,0 7000 35,0 0,0
Bajo Guadalquivir 50.000 7.516 375,8 7000 350,0 25,8
Vegas Bajas S-I 800 7.908 6,3 7000 5,6 0,7
Vegas Bajas S-II 194 7.732 1,5 7000 1,4 0,1
Vegas Bajas S-III 679 7.963 5,4 7000 4,8 0,7
Vegas Bajas S-IV 1.360 7.900 10,7 7000 9,5 1,2
Vegas Bajas S-V 206 7.895 1,6 7000 1,4 0,2
Vegas Bajas S-VI 300 8.300 2,5 7000 2,1 0,4
Vegas Medias S-I 724 8.012 5,8 7000 5,1 0,7
Vegas Medias S-II 337 7.948 2,7 7000 2,4 0,3
Vegas Medias S-III 629 7.947 5,0 7000 4,4 0,6
Vegas Medias S-IV 302 7.967 2,4 7000 2,1 0,3
Vegas Medias S-V-1 1.640 7.778 12,8 7000 11,5 1,3
Vegas Altas S-I 270 7.966 2,2 7000 1,9 0,3
Vegas Altas S-II 264 7.883 2,1 7000 1,8 0,2
Vegas Altas S-III 261 8.000 2,1 7000 1,8 0,3
Vegas Altas S-IV 626 7.896 4,9 7000 4,4 0,6
Vegas Altas S-V 418 8.000 3,3 7000 2,9 0,4
Vegas Altas S-VI 260 8.000 2,1 7000 1,8 0,3
Vegas Altas S-VII 145 7.821 1,1 7000 1,0 0,1
Vegas Altas S-VIII 202 7.900 1,6 7000 1,4 0,2
Vegas Altas S-IX 587 7.890 4,6 7000 4,1 0,5
Valle inferior 18.494 8.009 148,1 7000 129,5 18,7
Totales 197.618 6.617 1307,4 5.885 1163,0 144,4
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15 Desalación de agua 353
15 Desalación de agua
15.1 Introducción
Por desalación o desalinización se entiende, en general, la obtención de agua dulce apta para diversos
usos, ya sean de abastecimiento a poblaciones, agrícolas o industriales, a partir de aguas saladas o
salobres. Parece generalmente aceptada la clasificación de las aguas según el contenido en sales
disueltas que presenten, conforme a lo indicado en la tabla 15.1.
Tabla 15.1 Clasificación de las aguas en función del contenido en sales
Denominación Contenido en sales (ppm)
Aguas dulces Hasta 1.000
Aguas salobres Entre 1.000 y 15.000
Aguas salinas Entre 15.000 y 30.000
Aguas de mar Alrededor de 35.000
Salmueras Más de 35.000
Es un moderno sistema de utilización de los recursos mediante el cual se incrementan las
disponibilidades de agua de un territorio y del que, como primera característica, se puede destacar que
tiene un coste por m
3
de agua obtenido muy elevado frente a los demás sistemas estudiados, lo que
hace que, por ejemplo, para la mayoría de los usos agrícolas, excepto cultivos de alto valor añadido,
no sea en la práctica de aplicación. El verdadero interés de la desalación radica en su utilización para
usos domésticos en zonas costeras en las que la escasez de recursos hídricos sea prácticamente
absoluta (por ejemplo, en las islas o en territorios áridos o semiáridos). En estas zonas, mediante la
desalación de agua se pone en servicio un recurso hídrico prácticamente ilimitado en cantidad.
En particular, dentro de los usos domésticos del agua, la desalación parece especialmente indicada
como para satisfacer demandas turísticas en zonas costeras con escasez de recursos hídricos (como las
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15 Desalación de agua 353
15 Desalación de agua
15.1 Introducción
Por desalación o desalinización se entiende, en general, la obtención de agua dulce apta para diversos
usos, ya sean de abastecimiento a poblaciones, agrícolas o industriales, a partir de aguas saladas o
salobres. Parece generalmente aceptada la clasificación de las aguas según el contenido en sales
disueltas que presenten, conforme a lo indicado en la tabla 15.1.
Tabla 15.1 Clasificación de las aguas en función del contenido en sales
Denominación Contenido en sales (ppm)
Aguas dulces Hasta 1.000
Aguas salobres Entre 1.000 y 15.000
Aguas salinas Entre 15.000 y 30.000
Aguas de mar Alrededor de 35.000
Salmueras Más de 35.000
Es un moderno sistema de utilización de los recursos mediante el cual se incrementan las
disponibilidades de agua de un territorio y del que, como primera característica, se puede destacar que
tiene un coste por m
3
de agua obtenido muy elevado frente a los demás sistemas estudiados, lo que
hace que, por ejemplo, para la mayoría de los usos agrícolas, excepto cultivos de alto valor añadido,
no sea en la práctica de aplicación. El verdadero interés de la desalación radica en su utilización para
usos domésticos en zonas costeras en las que la escasez de recursos hídricos sea prácticamente
absoluta (por ejemplo, en las islas o en territorios áridos o semiáridos). En estas zonas, mediante la
desalación de agua se pone en servicio un recurso hídrico prácticamente ilimitado en cantidad.
En particular, dentro de los usos domésticos del agua, la desalación parece especialmente indicada
como para satisfacer demandas turísticas en zonas costeras con escasez de recursos hídricos (como las
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Gestión de recursos hídricos 354
islas Canarias o Baleares o la costa del Sol), habida cuenta que en estas áreas el problema no es tanto
el precio del agua, sino la escasez de ésta.
En el contexto socioeconómico actual, el turismo presenta muy buenas perspectivas de crecimiento en
el futuro, constituyéndose como una de nuestras actividades económicas más importantes. En los
últimos años han entrado en España más de 60 millones de turistas extranjeros anuales, a la vez que la
actividad turística interior adquiere una importancia cada día mayor. La incidencia de esta actividad
en el consumo de agua tiene ya cierta relevancia en el conjunto del total, pero se acrecienta
enormemente en muchas zonas turísticas que ya de por sí son deficitarias de agua. El agua no debería
de ser un factor que limite el desarrollo del turismo, por lo que se hacen necesarias técnicas modernas,
como la desalación, capaces de aportar soluciones a este problema.
Otra característica diferenciadora de la desalación frente a los demás recursos estudiados sería que el
horizonte de vida útil de una planta desaladora es escaso, en torno a 12 ó 15 años, frente a por lo
menos 50 años en el caso de captaciones de aguas superficiales. Ello es debido a que estas
instalaciones quedan fuera de servicio por obsolescencia técnica más que por incapacidad de seguir
produciendo.
La desalación de aguas salobres es el sistema de utilización del recurso más moderno de los
estudiados. Es por tanto una técnica moderna en permanente estado de evolución, lo que hace esperar
que en un futuro no muy lejano se convierta en un recurso altamente competititvo frente a los demás.
Aunque actualmente el volumen total de agua desalada no es muy importante en el conjunto del total
de los recursos hídricos (escasamente en 1%), hay zonas, como las islas Canarias o las Baleares, en las
que sí supone un alto porcentaje de ellos, incluso el 100%. En cualquier caso, a modo de resumen, los
principales problemas que presenta la desalación en la actualidad como sistema de utilización del
recurso frente a los demás estudiados son los siguientes:
- Elevado consumo energético. Efectivamente, como se indica en los apartados 15.2 y 15.4, la
generación de agua salada a partir de agua salobre obliga a la utilización de elevadas cantidades
de energía eléctrica por m
3
de agua producida, lo que supone un coste añadido de cierta
consideración.
- El coste del m
3
de agua producida es, como ya se ha indicado, bastante más caro que el de
cualquier otro recurso. En el apartado 15.5 se justifican los costes resultantes habituales del agua
generada en las plantas desaladoras, los cuales habitualmente están por encima de las 100 pts/m
3
.
- Complejos problemas técnicos, tales como los derivados de la corrosión en los equipos debidos al
agua salada, incrustaciones, etc.
Respecto al marco legal de la desalación, la Ley de Aguas de 1.985 nada decía al respecto de esta
moderna técnica de generación de agua, regulándose la actividad desaladora mediante el Real Decreto
1327/1.985, el cual se trataba de una norma provisional y de urgencia que no daba solución
satisfactoria a la normalización de este sistema de explotación de los recursos. La reciente reforma de
la Ley de Aguas (Ley 46/1.999 de modificación de la Ley 29/1.985 de Aguas), sí contempla esta
técnica, creando a tal efecto un nuevo capítulo V en el Título I, “de las aguas procedentes de la
desalación”, conforme a los siguientes principios:
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15 Desalación de agua 355
- La actividad de desalación de agua de mar exigirá la previa intervención administrativa para
vigilar la calidad según los usos finales del agua desalada (artículo 12 bis 1).
- La desalación de aguas continentales seguirá exigiendo concesión, con objeto de proteger los
acuíferos y su entorno natural (artículo 12 bis 3).
- El agua de mar desalada deviene dominio público hidráulico al mezclarse, o verterse al dominio
público hidráulico (artículo 2.e).
De esta manera, se pretende regular el régimen jurídico de la explotación de las aguas desaladas,
garantizando que los poderes de control de la administración hidráulica se extiendan sobre las
condiciones de la desalación y sobre todo en la posible afección que esta actividad pueda suponer para
las aguas continentales.
15.2 Sistemas de desalación y su campo de aplicación
Los principales sistemas de desalación posibles en la actualidad son los que se indican en la tabla
15.2, los cuales admiten una clasificación genérica entre procesos que separan el agua de la disolución
(procedimientos físicos) y procesos que separan los iones de las sales (procedimientos químicos). En
cualquier caso, sea cual sea el procedimiento empleado, suele ser necesaria la aplicación de un
pretratamiento del agua a desalar, con objeto de evitar la incrustación, el ensuciamiento o, en general,
el ataque de las instalaciones de desalación
Tabla 15.2 Principales procedimientos de desalación
Tipo Modo Proceso
Procesos que separan agua
(físicos)
Destilación
Cristalización
Filtración
SE Destilación solar
F Destilación súbita de simple efecto
ST Destilación en tubos sumergidos
MSF Destilación súbita multietapa
MED Destilación multiefecto por tubos horizontales
VTE Destilación multiefecto por tubos verticales
VC Compresión de vapor
VTC Termocompresión de vapor
Congelación
Formación de hidratos
OI Ósmosis inversa
Procesos que separan sales
(químicos)
Filtración selectiva
Intercambio
ED Electrodiálisis
Cambio iónico
Fuente: CEDEX
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Gestión de recursos hídricos 356
15.2.1 Descripción de los diferentes procesos
a) Procesos de destilación
Se basan en la separación del agua salina mediante evaporación y posterior condensación de
dicho vapor. La forma de aportar al ciclo la energía necesaria para lograr el cambio de estado y
los sistemas de recuperación del calor latente del vapor al condensarse diferencian unos procesos
de otros. No obstante, a escala industrial únicamente son utilizados el MSF, MED, VTE, VC y
VTC.
b) Procesos de cristalización
Consisten en separar los cristales de hielo, teóricamente agua pura, que se forman cuando se
rebasa el punto de congelación de las soluciones salinas. Por fusión posterior de los cristales se
obtiene el agua dulce. Este proceso no es utilizado a escala industrial.
c) Procesos de filtración
Dentro de los procesos de desalación de desarrollo más reciente que utilizan membranas se
encuentra la tecnología de ósmosis inversa, que permite realizar la desalación tanto de aguas
salobres como de agua de mar mediante la utilización de membranas preselectivas.
La ósmosis inversa es el proceso que separa el agua de la disolución salina mediante filtración
realizada a través de membranas semipermeables. La presión necesaria para el proceso de
separación depende de la presión osmótica de la disolución, y ésta a su vez de la concentración de
la misma. En el caso del agua del mar hay que trabajar a presiones del orden de 70 kg/cm
2
. En la
actualidad este es uno de los procesos más utilizados en la técnica de la desalación.
A diferencia de la desalación por destilación, no se precisa aporte de calor ni hay cambio de
estado físico en el proceso. También en contraposición a la otra tecnología de membranas (la
electrodiálisis), no son las sales las que se separan del agua, sino ésta de aquéllas al atravesar la
membrana. La versatilidad de las instalaciones de ósmosis inversa (que permiten con gran rapidez
y bajo costo incorporar nuevos adelantos y mejoras) o su gran variedad de tamaños (ya que
pueden construirse prácticamente a medida) son quizás las principales causas de su proliferación.
d) Procesos de filtración selectiva
La electrodiálisis consiste en provocar una separación de los iones de las sales. Utiliza también
membranas semipermeables selectivas al paso de los iones positivos o negativos. Este proceso se
utiliza en la actualidad únicamente en aguas salobres.
e) Intercambio iónico
Es también un proceso de separación de las sales y se basa en las propiedades que presentan
ciertas sustancias sólidas insolubles que son capaces de intercambiar aniones o cationes cuando se
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15 Desalación de agua 357
ponen en contacto con un electrolito. No es de aplicación para la obtención de agua para consumo
humano y, por lo tanto, no tiene utilidad práctica en la actualidad.
15.2.2 Campo de aplicación de los procesos
La selección de un tipo u otro de procedimiento se hace principalmente atendiendo a dos factores
diferentes: salinidad del agua a tratar y tamaño de la instalación. En función de la salinidad del agua a
tratar, los procesos más adecuados serán los que se indican en la tabla 15.3.
Tabla 15.3 Sistemas de desalación en función de la salinidad del agua
Salinidad Procesos
Agua salobre
Agua salina
Agua de mar
Salmuera
Ósmosis inversa
Electrodiálisis
Ósmosis inversa
Ósmosis inversa
Destilación (MSF, MED, CV)
Destilación (MSF, MED, CV)
Ósmosis inversa
Fuente: CEDEX
Respecto al tamaño de la instalación, los procesos de desalación a seleccionar en función de ella serán
los indicados en la tabla 15.4. En cualquier caso, también habrá que tener en cuenta otras
características del agua que pueden influir decisivamente en el sistema seleccionado, como las
siguientes:
- Turbidez
- Temperatura
- Presencia de agua clorada
- Composición química del agua
Como conclusión, cabe destacar que las plantas más versátiles son las de ósmosis inversa, las cuales
se pueden aplicar a todo tipo de instalaciones, e indicar que el MED sólo puede justificarse en
instalaciones muy grandes y siempre que se trate de instalaciones duales con producción conjunta de
agua y energía eléctrica.
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Gestión de recursos hídricos 358
Tabla 15.4 Sistemas de desalación según el tamaño de la instalación
Tamaño Producción Proceso
Pequeñas
Medianas
Grandes
Hasta 1.000 m
3
/día
Entre 1.000 y 5.000 m
3
/día
Mayores de 5.000 m
3
/día
VC
OI
OI
VC
OI
MED, MSF
Fuente: CEDEX
15.3 Situación actual de la técnica de la desalación
Durante los últimos años, esta técnica ha experimentado un incremento bastante notable. No obstante,
la idea de convertir en agua dulce las inagotables fuentes del mar posee indudablemente un profundo
atractivo que ha trascendido a todas las edades. De hecho, una de las soluciones del problema (la
destilación) ha sido conocida desde hace siglos, aunque la existencia durante años y años de recursos
obtenibles a costos más bajos ha hecho que no haya de ser utilizada hasta que esta circunstancia ha
cambiado.
Hoy en día, con las numerosas experiencias en este sector llevadas a cabo, ha quedado demostrado
que la desalación de agua de mar puede resolver de forma absolutamente fiable el abastecimiento de
poblaciones. Globalmente, se observa que la conjunción de escasez de recursos hídricos y la
abundancia de recursos energéticos es lo que impulsa el desarrollo de la técnica de la desalación. Así
lo confirman los principales países que han desarrollado este sistema: Arabia Saudita, Emiratos
Arabes, Estados Unidos, Kuwait, etc. En los países en los que son también escasos los recursos
energéticos, como España, el desarrollo más importante se ha producido cuando el consumo
energético de los procesos ha disminuido considerablemente.
En líneas generales, hasta los años ochenta los principales procesos utilizados eran los de destilación,
tendencia ésta que cambió entonces a favor de la ósmosis inversa. Una serie de fracasos importantes
sucedidos en plantas con instalaciones de este tipo en los países árabes (provocadas por la elevada
salinidad de las aguas, altas temperaturas y fuerte contaminación bacteriana) han hecho que se
invirtiera de nuevo la tendencia en los años 90 a favor de las plantas de destilación en los países
árabes, aunque esta vuelta a los procesos de destilación no parece que vaya a seguirse en las plantas de
Estados Unidos o Europa, en donde no se presentan esos problemas con las aguas.
En España, hoy en día la tendencia generalizada es también a la utilización de plantas con sistemas de
ósmosis inversa. La experiencia española en desalación puede considerarse como una de las más
© Los autores, 2000; © Edicions UPC, 2000.
15 Desalación de agua 359
positivas que se pueden encontrar en el mundo (en España la experiencia en instalación de plantas
desaladoras se remonta a 1.969 y en la actualidad es el país de Europa donde más desarrollada se
encuentra esta tecnología, con un total de 300 instalaciones que generan 222 hm
3
/año), pudiendo
destacarse los siguientes aspectos positivos alcanzados en esta época (M.Torres en seminario
Recursos hidrogeológicos y recursos hidráulicos no convencionales. UIMP, 1.993):
- Resolución de problemas de abastecimiento que no se habrían podido solventar de otra manera
- Generación de desarrollo en zonas que tenían su limitación en la ausencia o escasez de agua
Creación de equipos técnicos nacionales de alta cualificación en condiciones de exportar tecnología
15.4 Los consumos energéticos
Una de las características más singulares de la desalación frente a los demás recursos convencionales
o no convencionales es el elevado consumo energético del proceso. Efectivamente, la energía que
necesariamente hay que aportar al sistema para producir la separación del agua o de las sales puede
ser en forma de calor (en la destilación), presión (en la ósmosis inversa) o como potencial eléctrico (en
la electrodiálisis). Las fuentes de energía comúnmente utilizadas para ello son la electricidad, en
cualquier proceso, y el vapor en el caso particular de la destilación (MSF o MED).
El vapor necesario para los procesos de destilación suele proceder en casi todos los casos de una
central térmica productora de energía eléctrica. Existe también la posibilidad de construir una planta
dual que combine la producción de agua desalinizada con la producción de energía, en general energía
eléctrica (el vapor de salida de las turbinas, en vez de ir al condensador, va a parar a la planta
desalinizadora).
Las plantas duales presentan, en general, la ventaja de ser más económicas que la instalación de dos
plantas separadas (tanto en inversión inicial, como en mantenimiento y consumo energético), pero
tienen también algunos inconvenientes, como por ejemplo la falta de flexibilidad ante las demandas
eléctricas o de agua desalada, la mayor complicación en la selección del lugar de construcción (debe
conjugarse la proximidad al centro de consumo de agua y de electricidad) y o la posible menor
utilización de la planta, ya que las averías en ambos sistemas la paralizan por igual.
No obstante, la principal ventaja de las plantas duales -el ahorro energético que suponen-, con la
aparición de las membranas no se cumple siempre, pudiéndose obtenerse un ahorro del combustible al
producir el agua y la energía por separado. En realidad, si las instalaciones duales aparecen como más
rentables para la producción de agua, en ocasiones no es porque se consuma menos energía por m
3
,
sino porque los beneficios por la venta de la energía eléctrica pueden permitir incluso desviar parte de
los mismos hacia el agua. La producción de agua se convierte en un pretexto para permitir la
producción de energía eléctrica.
© Los autores, 2000; © Edicions UPC, 2000.
Gestión de recursos hídricos 360
15.5 Costes del agua desalada
En el capítulo 17 se analizan en detalle los costes resultantes del agua según los recursos utilizados.
Ya se ha indicado que la desalación es el más caro de todos ellos, por lo que en este apartado, habida
cuenta de lo singular del problema del coste en este caso, se justifican los costes habituales del
sistema. En el caso más habitual de desalación de agua de mar, estos costes se pueden desglosar en los
siguientes (Fuente: CEDEX):
a) Costes de inversión. En líneas generales estos costes oscilan entre 140.000 Pts/m
3
en los casos
más económicos (ósmosis) y 175.000 Pts/m
3
en los más caros (CV), lo que siguiendo un criterio
de amortizar la inversión en un plazo de 15 años al 10% supone un coste de la inversión de 55–70
Pts/m
3
b) Costes de explotación. Comprende los siguientes conceptos:
Energía (electricidad en cualquier proceso y combustible en los casos de destilación)
Mano de obra
Productos químicos
Reposición de membranas, en los casos de ósmosis inversa
Limpieza química
Mantenimiento y otros
Todos ellos pueden oscilar entre 75 Pts/m
3
en los casos más económicos (ósmosis inversa) y 130
Pts/m
3
en los más caros (CV).
Sumando ambos costes, se ve que la desalación de agua de mar supone unos costes por m
3
de agua
transformada en dulce, de 130 Pts/m
3
a 200 Pts/m
3
, según el proceso utilizado. Cabe destacar el alto
porcentaje que supone en el coste total la componente energética, llegando en ocasiones el 50% del
total. Por lo tanto, en un contexto como el actual, en el que parece asentada la tendencia a la baja de
los precios de la energía, es de esperar que los costes del agua desalada sufran descensos en los
próximos años. Por otro lado, como es lógico, estando la fuente del recurso en la costa, el precio del
agua desalada aumentará casi linealmente conforme la demanda se aleje del litoral.
Estos elevados costes unitarios son los responsables de que la desalación no sea viable para el regadío.
Por ejemplo, si se supone un valor habitual de la productividad de las zonas regables españolas de
500.000 pts/ha/año
26
y una dotación media de 7.000 m
3
/ha/año, utilizando aguas desaladas para su
riego, solo el coste imputable al agua sería de 700.000 pts/ha/año (suponiendo un precio del agua
desalada de 100 pts/m
3
), valor ya superior al de la propia productividad. Por tanto, solo en el caso de
cultivos de alto valor añadido (como los de la cuenca del Segura), en los que se pueden llegar a
productividades de hasta 10.000.000 pts/ha/año con dotaciones, además, inferiores a los 5.000
m
3
/ha/año, sería planteable la utilización de la desalación como fuente de suministro. A título

26
En la cuenca del Duero, por ejemplo, según datos de Mariano Palancar de su artículo ”Gestión global del agua”, las
producciones oscilan entre 115.000 pta/ha para el trigo a 510.000 pta/ha para la remolacha, siendo el promedio estimado para la
cuenca de 285.000 pta/ha.
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15 Desalación de agua 361
orientativo del problema, en la tabla 15.4 se muestran las productividades medias en los cultivos de
regadío de Andalucía.
Diferente es el caso de los usos domésticos del agua. Por ejemplo, una familia de cuatro miembros,
con una dotación media de 300 l/hab/día, el coste de atender esa demanda con aguas desaladas sería
de 3.600 pts/mes (300x4x30x10
-3
x100); o el coste imputable al agua de una plaza hotelera que se
atendiera con agua desalada (suponiendo una dotación de 500 l/hab/día) sería de 50 pts/plaza/día,
valores ambos perfectamente asumibles por el usuario.
Tabla 15.4 Productividades medias en los regadíos en Andalucía
Provincia Producción
(pta/ha)
Dotación
(m
3
/ha/año)
Productividad
del agua (Pta/m
3
)
Almeria 3.389.000 5.345 634
Cádiz 660.000 5.593 118
Córdoba 328.000 5.046 65
Granada 717.000 4.028 178
Huelva 1.768.000 4.522 391
Jaen 370.000 5.522 67
Málaga 938.000 5.790 162
Sevilla 396.000 4.605 86
Fuente: Encuesta de riegos 1.996/97 de la Junta de Andalucía
© Los autores, 2000; © Edicions UPC, 2000.