El narrador es la persona que cuenta y relata sucesos, histórias o anécdotas en forma ordenada.

Primera persona o intradiegético
En el caso del narrador en primera persona, (o también llamado narrador interno), el narrador es un personaje dentro de la historia (homodiegético): actúa, juzga y tiene opiniones sobre los hechos y los personajes que aparecen. En este caso el narrador sólo tiene y aporta información basado en su propia visión de los eventos.

Segunda persona o autodiegético
Es el tipo de narrador menos utilizado. Tiene las características del narrador autodiegético porque suele contar su propia historia. Es un tipo de narrador que busca la complicidad del lector. Por eso se dirige constantemente a él. Aunque utiliza los paradigmas de segunda persona, es decir, “tú”, “te”, “a ti”, “vosotros”, os”, etc., no pretende identificar a nadie en particular.

Tercera persona o extradiegético o heterodiegético
El narrador en tercera persona o narrador externo se encuentra (en la mayoría de los casos) fuera de la historia, por lo que es un narrador heterodiegético. Se utiliza muy poco por la dificultad narrativa que implica. Aquí la voz narrativa se dirige a uno o a varios personajes de forma directa.

Acentuación de las formas verbales Merece una especial atención el estudio de las formas verbales no porque se apliquen reglas diferentes a las ya explicadas, sino que, por su frecuente uso, pueden ayudarnos a crear un hábito de acentuación. Presente de indicativo. Se acentúa siempre la segunda persona del plural -formas acabadas en -áis, éis, -ís-, la razón es que se trata de palabras agudas acabadas en consonante -s y cuando la vocal anterior está diptongada se coloca la tilde en la vocal más abierta:
amar comer partir

=> => =>

a - máis co - méis par - ís

Las formas cuyo infinitivo termina en -uar levan tilde sobre la ú, para deshacer el diptongo resultante: => => actuar = > => => =>
ac-tú -o ac-tú -as ac-tú -a ac-tua-mos ac-tu -áis ac-tú -an

Lo mismo le sucede a las formas de los verbos adecuar, evacuar, graduar, evaluar, etc. son excepciones los verbos acabados en -guar, en los que se forma diptongo menguo, menguas... Muchas formas verbales acabadas en -iar llevan tilde sobre la í para deshacer el diptongo, tal es
el caso de los verbos liar, fiar, criar, arriar, hastiar, guíar, enviar, aviar, porfiar, etc. => enviar = > => =>
en - ví - o en - ví - as en - ví - a en - via - mos

=> =>

en - vi - áis en - ví - an

Pretérito imperfecto de indicativo y condicional simple. Por lo que respecta al pretérito imperfecto debemos distinguir los verbos de la primera conjugación en -ar, cuya terminación de pretérito imperfecto es en -aba, de los verbos de la segunda y tercera -er, -ir, cuya desinencia es en -ía. Sólo llevan tilde para deshacer el diptongo, los de la segunda y tercera temer, partir, etc En cuanto a las formas del condicional simple, podemos decir que tienen las mismas terminaciones que el pretérito imperfecto, de donde deducimos que llevarán tilde en los mismo lugares que aquél.
Pretérito imperfecto Condicional simple

temer

=> => => => => =>

te - mí - a te - mí - as te - mí - a te - mí - a - mos te - mí - ais te - mí - an amar

=> => => => => =>

ama - rí - a ama - rí - as ama - rí - a ama - rí - a - mos ama - rí - ais ama - rí - an

El futuro imperfecto. Terminan en sílaba aguda en todas sus formas, excepto en la primera persona del plural, de ahí que todas las formas lleven tilde menos ésta. La segunda persona del plural, ya sabemos que termina en sílaba aguda acabada en -s, precedida de diptongo y por tanto lleva la tilde sobre la vocal más abierta -éis => => amar = > => => =>
ama - ré ama - rás ama - rá ama - re - mos ama - réis ama - rán

Pasado simple. Es frecuente su terminación en sílaba aguda, acabada en vocal y por tanto, llevan tilde:
=> => => => => =>
te - mí te - mis - te te - mió te - mi - mos te - mis - teis te - mie - ron amar

temer

=> => => => => =>

a - mé a - mas - te a - mó a - ma - mos a - mas - teis a - ma - ron

Presente de subjuntivo Tan sólo debe tenerse en cuenta la segunda persona se plural acabada en -áis o en -éis
amar comer partir

=> => =>

a - méis co - máis par - táis

ACENTO DIACRÍTICO Es el que se usa para diferenciar las funciones de los monosílabos que, por regla general, no llevan acento ortográfico y para distinguir palabras que se escriben de la misma manera, pero tiene distinto significado. El / él el artículo determinado. En este caso parece siempre precediendo a un sustantivo o a cualquier elemento que esté sustantivado: El amor y el odio. El estudiar mucho (el + verbo en infinitivo) El porqué de las cosas (el + locución conjuntiva sustantivada) él pronombre personal. En este caso puede funcionar como sujeto de una oración o como término de una preposición: Él vino con su amigo Hablé con él. Nunca hablo de él Tu / tú tu adjetivo posesivo. Aparece siempre acompañando a un sustantivo o a un elemento sustantivado: Me agrada tu perfume. tú pronombre personal de segunda persona. Lo encontramos funcionando siempre como sujeto de un verbo en segunda persona. Lo que tú digas. Tú no llegaste a tiempo De / dé de preposición. No lleva tilde. Es preposición cuando va delante de un Sintagma Nominal, de adverbio, o formando parte una locución o perífrasis, etc. El libro de Lengua Castellana La reunión de ayer. Hemos de decirte algo dé verbo dar. Leva siempre tilde y es la forma del imperativo o la del presente de subjuntivo. Por favor, déme ese libro Exijo que me dé una respuesta. Se / sé se pronombre personal reflexivo, recíproco o morfema pronominal. Mi amigo se peina con tupé Juan y Luisa se aman Se fueron a Europa. sé verbo saber Ya sé lo que piensan. sé verbo ser Sé buena, acéptalo. Mi / mí mi adjetivo posesivo. Aparece siempre acompañando a un sustantivo o a un elemento sustantivado. No lleva tilde Mi mejor amigo. mi sustantivo Se trata de la nota musical. No lleva tilde Desafinó en el mi. mí pronombre personal. Aparece siempre solo, sin acompañamiento de sustantivo y precedido de una preposición o locución prepositiva. Lleva tilde Lo hiciste por mí. Si / sí si conjunción condicional. No lleva tilde Si puedo, te llamo. si sustantivo. Se trata de una palabra polisémica, ya que puede tener dos significados diferentes. De una parte, puede referirse a la nota musical "si" y de otra, puede ser la sustantvación del adverbio de afirmación. En el primer caso lo escribiremos sin tilde y en el segundo, con ella El solista entonó un si. El sí se oyó desde el altar. sí pronombre personal. Reflexivo. Sabemos que es pronombre reflexivo, porque podemos añadir detrás de sí, la forma (mismo) Nunca se preocupan de sí (mismos) Recíproco. Sabemos que es pronombre reflexivo, porque podemos cambiarlo por "mutuamente" Los novios se intercambiaban regalos entre sí (mutuamente)

sí adverbio afirmación. Lleva siempre tilde. Sí, lo haremos.

Te / té te pronombre personal Te agradezco mucho. te sustantivo La te de imprenta. té sustantivo Me invitó a tomar el té. solo(**) adjetivo Se separó y se fue a vivir solo. sólo adverbio (con valor de "solamente") Sólo ella sabe la verdad. (**) La Real Academia considera superfluo el uso del tilde en la palabra sólo cuando equivale a "solamente" y recomienda su uso exclusivamente en los casos de anfibología (posibilidad de que una oración pueda interpretarse de dos maneras distintas), como en el caso de vine solo a ayudarte en la que no queda claro si esa persona expresa vine solo (sin compañía) a ayudarte, o bien, vine sólo (únicamente) a ayudarte. Mas / más mas conjunción (pero) Quiso ir, mas no lo dejaron. más conjunción (y) Dos más son suman cuatro. más adverbio cantidad Los que más trabajan. más sustantivo El más y el menos. Aun / aún aun (*) adverbio (con valor de "hasta, también, incluso") Aun los pequeños lo saben. aún adverbio Aún lo estamos esperando. (con valor de "todavía") (*) Algunos autores consideran que en la expresión más aun, el adverbio aun, a pesar de que tiene el valor de "todavía", no cumple realmente con la función de adverbio de tiempo que en otros casos, por lo que debería escribirse sin tilde: más aun.